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Yoruba
Zulu
Debemos ser como los lenguados.
Pasar desapercibidos.
Los lenguados son feísimos.
Los lenguados no ganan concursos de belleza.
No necesitan hacerlo.
Deben desaparecer, que fue justo lo que ellos hicieron.
¡Oye! Todos, Rafael. Vamos.
¿Es todo?
En un operativo policial sin precedentes,
se incautaron más de 360 kilos de cocaína en la costa norte...
¡Felicidades, Policía Judicial!
...en Rabo de Peixe.
La policía dice que se recuperó
todo lo que transportada Francesco Bonino,
conocido como "el Italiano",
quien está bajo custodia...
Un brindis por los oficiales valientes de Ponta Delgada.
- ¡Por la Policía Judicial! - ¡Hurra!
¡Por la detective Frías!
Sin su determinación,
no habríamos tenido este logro extraordinario.
Llévale una copa a la respetada dama del continente.
Con gusto. Vamos.
Detective Paula, felicitaciones.
Quiero hablar con Bonino.
No ha terminado.
Cariño, el barco se descompuso
y terminamos en una isla.
Es un cruce entre Sicilia y la película Jurassic Park.
¿Recuerdas la vegetación?
Traeremos a los niños aquí. Les encantará.
No, Gianluca está bien.
La carga está segura.
Tu cara está en todos los periódicos.
En TV, en Internet, en todas partes.
Enviaremos a alguien para que te saque y recupere la carga.
¿Quién vendrá?
Monti.
¿Cariño? ¿Hola? Hola, cariño.
Eres mi hermana. Te quiero a salvo, pero hablas demasiado.
Tu marido lo sabe.
Un capitán siempre se hunde con su barco.
Mejor que tus hijos queden huérfanos y no deshonrados por su padre.
- Italiano, ¿qué comeremos hoy? - A tu sorella.
¿Eso es pasta o pizza?
Creo que nadie vendrá hoy tampoco.
Claro.
Debemos ser pacientes.
Los caminos del Señor son misteriosos.
¿Qué tiene de misterioso, padre?
Un borracho siempre será borracho.
Los borrachos son seres humanos. No podemos abandonarlos.
No se ofenda.
Quizás vendrían y pedirían ayuda si no fuera tan...
Tan divino, tan perfecto.
Nadie quiere confesarse con un santo.
No soy un santo, Carlinhos.
Hoy es el día, Sílvia.
Ya verás.
Este año tendremos a la virgen de la Legión de María.
- Sí. La legión de la manía. - Más respeto.
Somos legionarias de María,
y nuestra Santa Madre sabrá hoy dónde será su próximo hogar.
Este año,
sus votos decidieron que nuestra santa estará...
- ¡Conmigo! - ¡Cerda!
¡Elvira Duera!
Hija de puta.
Vi que no bebe.
Ni vino de consagrar.
Es la teoría del equilibrio.
Si un tipo
no coge,
debe beber para liberar sus demonios.
Adelante.
Quizá sería un buen sacerdote.
Me gusta ayudar.
¿Aceptan locas como yo en el seminario?
¿Locas?
Así me llaman los hombres casados.
Loca.
¿Eso está mal a los ojos de Dios, padre?
Claro que no.
Ama a todos por igual.
Y lamento
que te hayan tratado así.
Soy feliz.
Nunca dejé que nadie se burlara de mí.
Y tengo el coro.
Un día cantaremos para el Papa en el Vaticano.
El Vaticano es casi tan pequeño como Rabo de Peixe.
¿En serio?
Los frescos del Juicio Final en la Capilla Sixtina
tienen hombres besándose.
A ver si le gusta.
Es en inglés.
Tu madre solía decir que las Azores
son la Tierra que arde por dentro.
Aquí le propuse matrimonio.
Quisiera volver a ver este lugar antes de morir.
Entra.
Es tarde.
Me gusta estar aquí a esta hora.
Mi querida Fátima.
Hoy tu madre cumpliría 44 años.
Siempre visitaban la tumba ese día.
Y todos los años, Eduardo le prometía lo mismo a su madre.
Solo iría a EE. UU.
cuando se curara la vista de su padre.
Pero después de tanto tiempo,
mi muchacho ya no sabía si era una promesa
o una cadena perpetua.
¡Miren a este sinvergüenza!
- ¿Feliciano? - Tú debes ser el pequeñín.
Tu papá te decía así en EE. UU.
Feliciano Gomes.
De Conservas Feliciano.
¿Vamos a almorzar?
Atún, calamares, lapas, sardinas.
Lo que quieras.
¡Soy el rey de los enlatados de comida de mar!
Pequeñín, tu padre y yo fuimos juntos a EE. UU.
Empezamos desde abajo. Yo vendía vaclinas
y tu papá era conserje.
Limpiaba casas. Especialmente los baños, ¿no?
¿Sabes qué es una vaclina, jovencito?
Una aspiradora.
Así se llaman.
Nunca vi a nadie aprender el idioma tan rápido como tu padre.
Quise que fuera mi socio de una vez.
Pero él no quería.
"Los enlatados son para los portugueses.
Los portugueses comen sardinas".
Se equivocó.
Si hay algo que admiran en EE. UU.
es nuestro atún.
¡Y pagan de inmediato!
¡De una vez!
En esos días,
tu padre, tu tío Joe y yo
éramos estrellas.
¿Arruda tardará mucho?
O sea, ¿tu papá?
¿Cuánto más tardará?
Se ve bien aquí, ¿no crees?
Trabajé duro para traer a la Virgen a casa.
Hablando de eso...
me vino Caperucita Roja. ¿Tienes algo?
- La Juana colorada. - ¿Quién es?
Me vino el período. ¿Tienes tampones?
Habla claro.
Ya no esperarás más aquí.
Ven a Estados Unidos conmigo. Te operarán allí.
- No. - Yo pago.
¡Feliciano!
Ya nos invitaste a almorzar y te lo agradezco.
No quiero deberte nada.
Con permiso.
- ¡Eduardo! - Estoy aquí.
Quiero ir a casa.
Listo.
¡Pequeñín!
Ven aquí.
Adelante. Toma una.
¡Una caja, sinvergüenza!
Pequeñín,
tu papá es muy orgulloso y eso lo destruyó.
Pero puedo ayudar, ¿sí?
No seas como tu papá.
No terminará bien.
No te dejes engañar por sus ofertas.
- EE. UU. no lo hizo rico. - ¿Qué, entonces?
Sus estafas.
EE. UU. corrompe a las personas.
No me contaste que limpiabas baños en EE. UU.
Me ensucié, pero no por dentro.
Dormí con la conciencia tranquila.
Otra razón para aceptar su ayuda.
Puede pagar tu cirugía.
Si muriera, miraría a Dios con dignidad.
¿Crees que Feliciano puede decir lo mismo?
¿Mamá?
- ¡Mamá! - Ya voy.
Ven aquí.
Mira.
¿Por qué está la Virgen aquí?
¿No se ve muy bien ahí?
No probé ni una gota de alcohol en diez años.
¿Qué hace en la misa?
Finjo que bebo.
No puedes decirle a nadie.
Un padre es un hombre.
Por el poder que me confiere la Santa Iglesia,
lo absuelvo de todos sus pecados.
¿Negocios o placer?
Vengo a pescar.
Bienvenido a las Azores, señor Monti.
¡Lo que me faltaba!
- Estoy muy drogada. - Es fuerte.
¡Se mueve todo!
Jesús de Nazaret, el hijo de Dios,
sufrió en la cruz dos horas, pero luego descansó toda la eternidad.
En las Azores, no hay descanso.
Esto es el purgatorio.
Carlos...
Es una desgracia.
Mierda.
¿Lo ves, hijo?
La vida es prestada.
Estamos de paso.
Es peor que antes.
Era bueno haciendo manualidades, pero no hago milagros.
- Es casi un milagro. - Nos van a excomulgar.
- ¡Sílvia! - ¿Qué?
Abre.
Mierda.
¿Estás bien? ¿Cómo estás, Sílvia?
¿Qué te pasó?
No, eso no puede pasar.
Claro.
Aquí nunca pasa nada bueno, ¿verdad?
¿No lo dices siempre?
¿Quién anda ahí?
¿Qué tal?
Dejaremos de escondernos.
- Volvimos al negocio. - ¡Por fin!
La vida es prestada.
Estamos de paso.
Los terremotos no solo sacuden la tierra.
También sacuden nuestro interior.
Sentimos nuestra impotencia,
fragilidad y vergüenza.
Nuestra ira.
Hola. ¿Zinha?
Escucha, ¿dónde está la santa?
¡Menos mal conduces tú!
La puta ciática me tiene los nervios de punta.
La ciática es un nervio.
Elvira es más molesta.
Es para que los cruzados no molesten a mamá.
Soy tu padre. Puedo ayudarte.
"Soy tu padre".
¿Desde hoy?
Vamos, Zinha.
¡Qué Zinha ni qué carajos!
Me llamo Sílvia.
Tenía siete años el último cumpleaños que pasaste conmigo.
Claro, lo recuerdo. Te llevé a ver esa película de ciervos.
- Bambi. - Bambi. Exacto.
Luego me diste una escopeta.
Me llevaste a cazar conejos. Bonito recuerdo.
Sé lo que soy y lo que no soy.
También sé el padre que no fui.
Pero aún tenemos tiempo para conocerte mejor.
En serio, me gustaría saber qué comida te gusta,
si te tiñes el cabello así muy seguido y la música que te gusta.
¿En serio? ¿De verdad quieres saber?
Bueno.
Me gusta el sexo.
Mucho.
Aquí no se la chupan bien a las chicas.
Si sumas los cuadrados, obtienes...
La hipotenusa. ¡Ganaste un premio!
Es la línea diagonal. Aprendimos eso.
Exacto.
Debes hacer tu tarea para no atrasarte.
Triángulos con ángulos rectos.
Lo siento, Sara. Continuamos luego.
¿Bueno? ¿Te importa?
Bien. Gracias.
Besos.
Vamos.
Tenías razón. Tu hija es mala para la geometría.
Confío en ti para cambiar eso.
¿Puedo pasar?
¿Cómo va todo, Agostinho?
¿Cómo estás, carajo?
Su apodo era "Espuma".
Por la comisura de la boca blanca.
- Te presento a mi hija. - Hola.
Y al crack de la isla.
Diles cómo nos conocimos.
En el ejército. Buenos años.
Si no me hubiera ayudado, estaría en entrenamiento básico.
Eso es.
Veamos el daño.
Mira. Le rompieron la cabeza y le jodieron las manitas.
- Es... - Mira.
Nuestra Señora está jodida.
Está jodida.
Le jodieron la cabeza. Mira.
- Está destrozada. - Está jodida.
Toda partida.
- ¿Quién le hace esto a una santa? - Mira.
No puedo hacer nada con esto. Espera un segundo.
Listo.
Un milagro.
Tanto alboroto, pero al final...
No tienes que agradecerle a papá.
Gracias... papá.
Rafael, apúrate.
Toma esta basura.
¡Agostinho!
- ¡Rayos! - Vamos.
- Los botes están listos. - Vamos.
¿Sentiste el terremoto?
Sí.
No pares. ¡No pares! No...
Mierda.
4.2 en la escala de Richter.
Fue suave.
Sí.
Muy suave.
Habla ahora. Vamos.
Bruna, quería disculparme.
Un momento.
Me está asustando.
¿Qué?
Parado ahí, con la mochila en la mano.
Como El niño que llora. Siéntate.
Eso es. ¿Quieres una galleta?
Basta.
Bueno...
- Quería decir... - Espera.
Habla ahora.
Quiero disculparme.
¡Puta madre!
Mierda.
Tenía dos kilos de coca en una casa con muchos policías.
Debes haberte cagado las bragas.
Si no le hubieras avisado a Sílvia,
estaría preso.
Te la estarían metiendo
en la cárcel de Ponta Delgada.
Una gruesota.
No tenía forma de darte esto para agradecerte.
Qué lindo. Es un gesto noble.
¡Oye! Lo tuyo es mío y lo mío es mío.
Aquí vamos.
Es el mejor regalo que me han dado.
Y la bici con ruedas cuando tenía cinco años.
¿Paz y amor?
Paz y amor.
Adelante, desayuna.
¿Y bien?
¿Y esa mirada? Ven.
Ven aquí. Ven con tu padrino.
¿Mejor ahora? Ahí tienes.
Somos amigos ahora, ¿no?
Puedes dejar de mentir.
Deja de fingir que eres el Gandhi de la coca
y dinos de una vez por todas por qué estás aquí.
Necesito un comprador.
La mayoría de los forasteros se sienten atrapados en la isla.
El mar es su barrera.
Nosotros sentimos lo contrario.
Es una salida.
No te preocupes.
Me siento más libre aquí que en Lisboa.
¿Aquí escondiste la coca?
Nunca dije que escondí las drogas.
Vi que la gente las escondía aquí.
Son dos cosas diferentes. Quizá hubo un malentendido.
Detective, tal vez no hable italiano tan bien.
Es suficientemente bueno para darme cuenta de que me engañaron.
Los cinco pasos son
cortar, pesar, empacar,
esconder y transportar.
¡Basta!
Ya sabemos bien lo de esconder.
Las películas son geniales para eso.
Algunos llevan coca en el culo.
Pero aquí no.
Nos metemos cosas en el culo por diversión.
Escuchen.
¡Escuchen, carajo!
El comprador de Ian la necesita en el continente.
Lo quiere en un contenedor enviado por barco.
Una pregunta.
¿Cómo enviamos cinco kilos de cocaína sin que nadie sospeche?
Este italiano es escurridizo.
Dijo que había media tonelada en el barco.
Encontramos otros 300 kilos en la redada.
Ahora dice que no eran suyos.
Sus mentiras revelan más de lo que ocultan.
Sabe que tenemos pruebas.
- Lo mandaron callar. - ¿Quién?
- ¿Quién? - Sí.
Los dueños de las drogas, Francisco.
Queda mucha cocaína en la isla. Los italianos vienen por ella.
ÚLTIMA UBICACIÓN CONOCIDA
Es aquí. ¡Alto!
La basura de un hombre es el tesoro de otro.
Hay otra caja en el camión. ¡Ve por ella!
¡Carlinhos! Ve por la otra caja.
Ian necesita el envío hoy.
¿No es magnífica?
¿Esperas que te cuente los secretos de Fátima?
- Irá ahí. - Vamos.
- Eduardo. - ¿Qué?
Eduardo, tenemos visita.
Buenos días.
Carajo.
¿Qué tal, Miércoles? ¿Todo bien?
El que no es capaz de levantar nada.
- ¿Qué tal, crack? - Todo bien.
Mi hermosa hija Zinha.
Hola, Zinha.
Mi querida hija.
Hoy me desperté con ganas de ir al cine.
Las películas están en videos y cintas.
Solía haber un cine en Rabo de Peixe.
Iba una vez a la semana.
¿Recuerdas, Zinha?
Nos vimos Bambi ahí por primera vez.
Apenas había empezado.
Y a los dos minutos, ¡pum!
La mamá de Bambi muere. La mataron.
No parabas de llorar.
¿Sabes cuál es mi película favorita?
Harry el sucio.
Me gustan los que hacen justicia por mano propia.
Hija, ¿lo tienes?
Ve por él.
¿Cómo se llamaba el detective?
Harry Callahan.
No puedes evitarlo, ¿verdad?
Te crees más listo que los demás.
Porque lo es.
¡Silencio, puto! No hablo contigo.
- El puto les dará una paliza. - ¿No tienes vergüenza?
Silencio.
Quizá hoy
prefiera ver una película con final feliz.
Basta.
El mundo está lleno de mierda. Tanta tragedia.
Por ejemplo, nuestro amigo
se descuidó y cayó en uno de esos agujeros en Furnas.
Por si fuera poco,
¡en Rabo de Peixe lo llaman Pollo Zé!
¡Solo necesitamos triturarlo y ponerlo en la sopa!
Pero los finales felices existen, ¿no, Zé?
Cuando era niño,
un perro callejero venía a nuestro patio en las noches
e intentaba morder un par de pollos.
Mi papá intentó envenenarlo tres veces.
Sobrevivió las tres veces.
Un día, abrimos la puerta y le dimos de comer.
El cabrón vivió con nosotros 12 años.
Nunca vi un animal tan agradecido.
Por eso lo digo.
¡Salir vivo de un agujero en Furnas!
¡Puta madre!
No era su hora.
No puedo ir contra la voluntad de Dios.
Y del Espíritu Santo.
Me conocen.
Saben que cuando alguien está mal,
no me alejo.
No me alejo, carajo.
Esta puta ciática. Apenas puedo pararme.
Necesito que conduzcan por mí.
Gracias a mí, Pollo Zé tiene trabajo.
¿Verdad?
¡Hola!
¿En qué estaban pensando, imbéciles?
¿Que Agostinho no me diría que estaba en las estatuas?
Iba a decirle...
¡Jefe!
¿Y el polvo?
- No hay más. - ¡Mientes!
- ¡Déjalo en paz! - ¿Dónde está la puta coca?
- Sé dónde está la coca. - ¿Dónde?
- ¡Suéltalo! - Dime dónde está.
- Basta. - Jefe, la coca está atrás.
Este verano,
clasificación X y solo en VHS,
¡El penetrador!
El joven manos de pene.
La orgía mecánica.
Y esta.
¡Blancanieves y las siete vergas!
No digas eso delante de mi hija.
Está bien.
Lo siento, Sílvia.
Es todo lo que hay.
¿Eso es todo?
Sí, jefe. Juro por Dios...
¿Estoy hablando contigo? No, ¿verdad?
Miércoles,
si sé que me ocultas algo, serás el primero en entrar al horno.
- ¿Me ocultas algo? - No.
- ¿Hay más coca? - No hay más, señor Arruda.
No hay.
¿Qué es esto?
Hijo de puta.
Mi chico Eduardo sabía
que a veces debemos fingir ser corderos
para luego ser los lobos que siempre quisimos ser.
¿Dónde está el padre?
No sé. Aún no lo hemos visto.
¡Padre!
Padre, ¡despierte!
Lo están esperando.
Tras tantos años de no ceder a la tentación,
el sacerdote había vuelto a beber mucho para aliviar su culpa.
Debía liberar sus demonios.
Carlos.
- No - Inhale. Un poquito.
Vamos.
Bien. Uno más.
Uno más.
El padre ya va.
Vamos.
Padre, levántese.
Lo están esperando.
Vamos.
Soy una vergüenza ante los ojos del Señor.
Padre, míreme.
El día del terremoto,
dijo que no debemos abandonar a ningún ser humano.
Dios no abandona a nadie.
Tampoco puede abandonarlos a ellos.
Lo esperan y lo necesitan.
Lo necesitan, padre.
Que Dios me perdone.
Un poquito más.
Un poco más.
Hasta Cristo, nuestro Rey celestial.
Aleluya.
Que soportó la cruz y la tumba.
Aleluya.
Pecadores para redimir y salvar.
Aleluya.
Hermanos y hermanas,
para que podamos celebrar los Sagrados Misterios,
reconozcamos que todos somos pecadores.
Confieso ante Dios Todopoderoso...
...y ante ustedes, hermanos y hermanas,
que he pecado mucho
de pensamiento, palabra, obra y omisión.
Por mi culpa...
Por mi gran...
...culpa.
¡Eduardo!
Mientras compramos cosas, los encargados hacen...
Piensas mucho, Eduardo. Es solo una película.
Matrix es más que eso.
¡Eduardo!
El cura sangró por la nariz y se desplomó.
Mierda.
Tony Montana.
Tony Montana, de Caracortada.
Cayó porque usó la nariz en vez de la cabeza.
¿Y ahora qué?
Usaremos la cabeza.
Subtítulos: Jaime Casas
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