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Tras casi dos años y muchas cartas,
es difícil ser original.
Ni siquiera lo intentaré porque todo lo que yo diga,
todo lo que siento
y que hasta hoy solo logré decirlo en estas cartas
ya no tendrá importancia.
Volveré a casa el próximo mes.
Este tiempo que hemos estado alejados solo confirmó lo que siempre he sentido.
Aunque haya aprendido, con tu viaje, que no debo esperar mucho de ti.
Ojalá logres decirme en la cara lo que hasta hoy
solo hojas en blanco han logrado sacar de ti.
Yo también trataré de decirte cosas que nunca me animé a decirte.
Sin miedo.
Basta de "Me gustas mucho".
Sé que, cuando nos veamos, voy a lograr decirte "Te amo"
sin sonreír irónicamente en seguida.
Creo que todo que he vivido aquí,
todo lo que me has escrito, me hizo entender mejor las cosas.
Y ahora todo lo que siento es como esa canción de Marvin Gaye,
de la que te hablé, ¿te acuerdas?
El médico que vive conmigo la canta siempre.
Después de todo lo que pasó, todo lo que viviste,
y lo que yo viví, creo que me percaté de que...
Entendí que solo hay un punto final en la vida:
el de tu miedo al avión, a las medicinas, al avión que se cae,
al verdadero fin.
Lo demás no cuenta.
LAS VUELTAS DEL AMOR
Como nosotros.
Creo que todo.
África y Brasil, juntos o separados,
encuentros y desencuentros, ayer y hoy,
¡te amo!
Como siempre.
Como nunca.
Porque tú y yo somos...
Reticencias...
Sí.
Reticencias.
LLEGADA INTERNACIONAL
¡Te amo mucho! Sin sonrisas irónicas.
-¡Casémonos! -¿Estás loco? Todos nos están mirando.
-No pasa nada. -¿No vas a hablar con mi hermana?
¡Hola, André! ¿No vas a hablar conmigo?
¡Oye, Dani, caray! Casi no te reconozco.
La última vez llevabas el pelo rojo, después del verde.
¿Vámonos? Me cuentas del viaje en el auto.
¿Y la poligamia?
No la disfruté.
¿No vas a contarnos nada más?
Queremos saber de las guerras, de la cultura.
-¿Cuántos se salvaron? -Ya les dije todo.
Estás cambiada.
No sé qué es.
¿Qué te parece que es? ¿Te doy una pista?
Creo que es este auto que no tiene nada que ver con Beta.
Está muy viejo y Beta...
No tiene nada que ver con ella.
¡Qué bueno estar de vuelta!
Gracias.
No, estoy hablando de mí. Terminé la facultad en la USP.
-¿Verdad? -Sí.
Y esta la terminé de verdad.
A veces las personas tardan en saber qué quieren de la vida, ¿no?
¿Te pregunto por qué tienes esto?
¿O la respuesta me va a asustar?
Mi auto, mis reglas.
¿De quién es esta casa?
André, tengo que contarte algo.
Sé que debería habértelo contado antes.
Mamá llegó.
-Es que pasaron cosas mientras tú... -Amor, estoy muy atrasado.
¿Qué significa esto?
Él es Sérgio, mi marido.
¿Qué tal, hombre? ¿Todo bien?
Él es André.
-Tu ex. -¿Marido?
¿Él es tu ex?
Es una broma, ¿verdad?
¿Tu hermana se ha vuelto loca?
Debí habértelo contado en el camino.
-¿Y el beso en el aeropuerto? -¿Cuál beso?
-Él me besó, pero no significa nada. -¿Qué dices?
¿Nada?
Él no lo sabía. Vamos.
¿Y no pudiste haberle contado antes?
¿Es tu hija?
"¿Es tu hija?"
Vaya, ¡qué pregunta estúpida!
Tiene sentido.
Una pregunta estúpida hecha por el tipo más estúpido del mundo.
No es cierto, André.
¿No?
¿Te parece fácil encontrar a la novia con la que quería casarme
sosteniendo a su hija y casada con quién sabe quién.
Sé que debe ser difícil.
¡Porquería de ascensor!
Beta me había prometido buscar a alguien que limpiara el apartamento.
Al parecer, se arrepintió.
Por lo menos no acabaste como tu pez.
Teobaldo.
Teo.
Dios mío, ¿qué pasó con mi vida?
Te fuiste a África, cariño.
¿Qué edad tiene la niña?
Seis meses más nueve.
Siete más ocho. Nació prematura.
Y si quieres saberlo, fue cuando desapareciste.
Pasé por una cuarentena.
Fue por una buena razón.
Sí, pero ella no lo sabía.
No se puede explicar algo así.
No hay fecha planificada. Es una sorpresa.
No había como mandarle un mensaje.
Es decir, sí lo había.
¿Ni un mensaje o un correo desde una computadora
o un móvil cerca?
Yo estaba haciendo una dieta digital.
¿En serio? ¿Ya terminó?
Terminó.
Yo estaba en cuarentena y, aun así, escribí una carta explicándole todo.
"Estoy en cuarentena. Va a ser difícil comunicarme.
Cuando pueda, escribo. Besos".
Pero es que dos meses después...
¿Por qué volvió a escribirme?
No lo sé. Creo que...
fuiste tan persistente.
Quizás no quiso lastimarte.
Al parecer su plan le salió muy bien.
Te ha llamado como cinco veces.
Contesta.
Hola, André. ¿Por qué me estás llamando?
Estoy muy confundido.
No lo entiendo. Me recogiste en el aeropuerto.
Fue una tontería. Pensé que tenía que explicarte.
Y tienes que hacerlo. ¿Y las cartas?
¿Cuáles cartas, André?
Estoy casada.
Perdóname. Debí habértelo dicho antes.
Es mejor que no me vuelvas a buscar.
Cuídate.
¿Hola?
Sé que suena raro.
Busco un pez exactamente del mismo tamaño del que tenía.
¿Tienes esto?
No los fabrican más.
¿Se puede arreglar?
Hola, ¿cómo...?
¡Fantástico!
Exactamente como era.
¿Quieres tomar algo?
-Quiero. -Hice el mercado.
¿Puedo tomar algo? ¿O se echará a perder la simetría?
No, tómalo.
Está bien.
También limpié el sofá.
El pez se ve distinto.
Me esforcé, pero ya no se vende.
¿Cuántas veces viniste aquí?
Tengo buena memoria.
Y sé de peces.
Bueno, me pediste que viniera...
Es que...
Quiero tu ayuda para traer a Beta aquí.
Así que todo esto es para...
Esto no hará que el tiempo vuelva.
Ella está casada, tiene una hija...
Pero esto ya lo sabes.
¿Terminaste el ayuno digital?
Podrías ayudarme. Necesito hablar con ella para entender.
¿Qué es lo que hay para entender?
Oye...
Entiendo que le haya dolido mi viaje,
que esperaba casarse,
que se haya enojado todavía más porque dejé de escribirle
cuando estuve en cuarentena y que luego no haya contestado mis cartas.
Pero...
no entiendo por qué, embarazada, volvió a escribirme
como si nada hubiera pasado.
Peor todavía...
Escribirme como si me amara más que nunca.
No entiendo qué tipo de venganza es esta
en la que la persona va al aeropuerto
para humillarme como lo hizo después de todo.
Hasta tú pareces pasmada con mi transformación.
¿Ya me habías visto hablar así sobre mí,
de esta manera sensible?
En esto me transformó ella.
No sé qué decirte.
Me gustaría poder...
Bueno, me voy. Ya me entrometí demasiado en la vida de ustedes.
¿Qué es esto?
Habrá una fiesta anoche.
No puedo. Tengo que hablar con ella.
Sérgio trabaja anoche. Es probable que esté sola en casa.
Si cambias de opinión...
Está bien.
¡Qué bueno verte, André!
¿Pero no te parece raro una visita aquí y a estas horas?
Perdón. Pensé que Beta estaría en casa.
No, hoy es viernes.
Ellos se van de fiesta y me quedo con mi nieta.
Si no fuera por eso, sería raro.
Me imagino que es difícil para ti volver, André.
Aun más teniendo que manejar toda esta situación.
Yo oraba todos los días para que volvieras entero.
Todos lo hacíamos.
Parece que tiré mitad de mi vida al basurero.
No digas tonterías. Eres muy joven.
Dios mío, tengo que ir allá. Espera un poco.
Traeré una bolsa de agua caliente.
Tranquila. Oye...
Tranquila. Ya se te pasará.
¿Dónde está el pedo del tío?
¡Ups!
Está bien.
¿Y entonces?
-¿Entonces qué? -Cálmense ustedes.
Estoy muy calmado.
Yo no sé si estoy calmado.
No sé de qué están hablando.
Dije que estoy calmado, pero no hace falta que seas disimulado.
Estás en nuestro ascensor.
Si digo que mi mejor amigo vive aquí, no lo van a creer.
Basta, André.
Está bien. Perdónenme.
Tienen razón. Quería hablar contigo, pero no importa.
Si ella no te ha hablado es porque no tiene nada que decirte.
Esa parte la entendí, pero hay cosas que aún no entiendo.
Quisiera decirles que su hija es muy linda.
Y no quiero meterme en esta historia.
No tienes por qué meterte.
Nada de lo que digas va a cambiar la situación.
Pensé que lo había dejado claro cuando te dije que ya no te quería
y que no te iba a contestar más.
¿Qué cara es esa?
¿Qué está pasando? ¿Qué es lo que saben que yo no sé?
Nada.
Habla, André.
Todo lo que diga, tú ya lo sabes.
¿Qué les voy a decir?
No tengo nada que decirles.
Vamos, dinos.
Adelante, André.
¡Habla, maldita sea!
No sé por qué están haciendo esto.
Pero está bien porque, después de la carta que ella mencionó,
me escribió muchas otras.
-Tengo esta. -Estás loco.
Esta no te la voy a entregar, porque iba a hacerlo personalmente.
La escribí en mi último día allá.
Pero esta seguro que no la escribí para mí mismo.
Vale la pena leerla.
¿De veras crees que te escribí esto?
¿A alguien que nunca dijo que me amaba?
Fue por tus cartas.
Ella me escribió esto, esto y esto.
Entonces me abrí y le escribí esto, esto y esto.
¿Quieres que las lea? Puedo hacerlo.
¿Cómo pudiste escribirle esto?
Estabas embarazada.
Ya te dije que no lo hice. Él está loco.
Estoy muy loco.
Todo lo que escribiste aquí...
Nunca me dijiste nada parecido.
¡No fui yo!
Vine por tu stock.
Necesito ir al baño.
Tengo que hablar contigo ahora mismo.
¿Aquí? ¿Ahora?
¿Hay algún lugar mejor que tu casa?
Aquí no es mi casa, es el baño.
Sí.
Es cierto.
Así me haré en los pantalones.
Pero tu miembro ya está afuera.
Dani, sal o dime lo que tienes que decir.
No hay nada que decir.
También ya tomé. Y voy a tomar más.
Esta canción suena un poco...
anticuada, ¿no?
Yo nací anticuado.
Si me dices por qué te fuiste a África,
te cuento un secreto mío.
No sé. Tenía ganas de hacer algo importante, salvar a la gente.
Listo. Ahora dímelo tú.
De ninguna manera. Eso no es un secreto.
Dime por qué no fuiste a un lugar más cerca,
como el noreste, el sertón de Brasil.
Precisamente por eso, porque estaba cerca.
¿Y qué problema había en estar cerca?
Ese es el secreto que me tienes que contar.
Cuando yo tenía 15 años,
lo que más deseaba era hacerme un tatuaje.
Pero no se veía bien.
Entonces fuiste a África a los 29
porque a los 15 no te hiciste un tatuaje.
¿Ya te sentiste como si no hubieras hecho nada
de lo que deberías haber hecho en la vida?
Ya me sentí como si hubiera hecho
mucho más de lo que debería haber hecho.
Nunca me hice un tatuaje.
Es inaceptable.
Siempre he sido muy recto.
Y la boda era el próximo paso de mi vida precoz.
La boda o África.
Y cuando decidiste que había llegado la hora,
la vida te lo arruinó todo.
Estoy un poco mareado.
Creo que me voy a acostar.
-Adelante. -Es mejor, ¿no?
¡Oye!
¿Ya te vas?
¿Por qué? ¿Necesitas cariño?
¡No, tonta!
Tienes que contarme tu secreto.
Pasa que, si lo miras desde mi punto de vista,
lo que me pasó no fue tan diferente.
Hice todo lo que quise.
Me hice todos los tatuajes que quise.
¿Te los hiciste?
No me arrepiento.
Podría haberme hecho solo la mitad.
Podría, pero ya está.
Me teñí el pelo de ocho colores distintos.
Ninguno me gustó.
Mientras tú andabas de novio con una persona,
yo tenía dieciséis.
Siempre quise casarme.
Además, intenté varias profesiones.
Quisiera que fuera mi secreto, pero no lo es.
No quería haber visto a Beta tirar aquella carta
donde le suplicabas que te contestara.
Tampoco quería haber pensado en tu desesperación cuando la llamaste
y me tocó a mí decirte que ella ya no quería hablarte.
No quería haber tenido esa ocurrencia tan estúpida
de contestarte por ella porque ahora no puedo decirte
que no lo hice a propósito, que no fue una cabronada.
No quería que te pusieras así, quería que...
te pusieras contento al leer lo que yo escribía.
Fue una estupidez no haberme dado cuenta de que resultaría en esto,
en esta situación, en este lío.
En realidad, no quería haberme enamorado de ti.
¡Oye!
¿Dónde aprendiste a ser tan estúpido?
Intentar arruinar mi matrimonio así. ¿Te has vuelto loco?
¿Yo?
¡Buenos días! ¡Perdón por despertarte!
Tus llaves. Trágatelas de una. No quiero nada que me acerque a ti.
¡Oye, cálmate! Escúchame.
Fuiste tú que pediste las cartas. Yo me estaba yendo.
Estabas infeliz en tu matrimonio y me metiste en esto.
-Tú la cagaste. -Estás enfermo.
¿Fuiste a mi casa a molestarme y no lo reconoces?
¡Eres patético!
¿Y esa perilla?
Hasta el pez es igual. ¿En serio?
Es otra especie.
-¿Te parezco neurótico? -No, me pareces muy normal.
Un tipo que falsifica cartas es muy normal.
-Esto no nos llevará a ningún lado. -Tienes razón.
¡Escucha lo que te voy a decir!
Aléjate de mí,
de mi hija, de mi vida.
-Beta... -Y....
Esto...
es tuyo.
Porque esto...
es la cosa más linda que alguien le podría haber escrito a otra persona.
Y esperé tanto tiempo para escuchar esto
y escribir también lo que esta Beta que te inventaste escribió.
No, ni siquiera podría intentarlo.
Porque mi novio era un cobarde.
Y ahora estás tratando de arruinar lo único bueno en mi vida.
Porque Sérgio tuvo coraje de seguir adelante con nuestra relación,
mientras tú...
Era un cobarde, ya lo dijiste.
Nunca pensé que serías capaz de hacerlo.
La próxima vez imítame mejor.
Beta, cálmate.
¡Espera, Beta!
Ya basta.
Y detesto esa perilla.
Estás mintiendo.
PERDÓNAME
Es difícil creer que escribiste las cartas.
-André... -No me mires.
-Ya te pedí perdón... -Ahórratelo para tu hermana.
Vamos a volar en la madrugada.
No me gusta. ¿No había otro vuelo?
Sí, el que se tomó Beta.
¿Te parece que estás en situación de hacerte la chistosa?
¿Y ahora qué?
¿No había un vuelo con menos de tres escalas?
-Contéstame. -Había. Lo que tomó Beta.
Solo hay otro la semana que viene.
¿Quién fue el idiota que decidió tener
una casa de veraneo en el fin del mundo?
Mi padre.
Era la casa de sus sueños.
Y nos pidió que no la vendiéramos cuando se muriera.
Me gustan las casas de veraneo.
¡André!
No puedo ir.
Pero yo tengo que ir a arreglar lo que hice.
No dije que no voy.
Pero no puedo tomar otro avión ahora, de nuevo, con tantas escalas
luego de haber regresado de África.
¿Estás segura de que ella fue sola?
Debinha ya dejó el pecho y mi madre dijo
que Beta necesitaba un tiempo sola para pensar.
¿Para pensar?
Pero ¿no debió haber ido tras su marido?
Está Sérgio...
Pero también estás tú.
No lo estoy inventando. Lo dijo mi madre, te lo juro.
Las cartas que escribí la deben haber tocado.
¿Ya decidiste si vas a cursar el doctorado en París?
¿O vas a quedarte aquí y abrir un consultorio?
¿Cómo lo sabes? No se lo dije a nadie.
Ah, claro, te escribí.
¿No es así, Beta?
Quería irme a París.
Pero mi supuesta novia vacilaba un poco.
Lo que me sorprendió porque a mi verdadera novia
siempre le encantó la idea de vivir en Europa.
Me pareció que planear vivir en el extranjero era demasiado.
¿Es decir que la farsa tenía límites?
Se me pasó el sueño.
No necesito charlar más.
Espera, dime, quiero saberlo.
No, no hace falta.
Pero quiero saber qué te parece.
De forma tortuosa, eres la única que conoce mis dudas.
Así que realmente quiero saber lo que piensas.
También porque ahora ya no puedes prometerme algo que no puedas cumplir.
París suena bien.
Pero luego puedes cursar algo en Londres.
Luego otro en Roma.
¿Y por qué no otro en Nueva York?
No lo entiendo.
Debes decidir si quieres vivir así, André,
porque puede que tu vida pase en otro lugar.
Soy experta en eso.
Creo que ahora estamos demasiado despiertos.
¿Vámonos? Se acabó la confraternización.
Vamos. Manejo yo.
De ninguna manera. Ya me recuperé.
Dani.
Dani.
Dani, tenemos que irnos.
Pero manejo yo. Pareces un anciano al volante.
Vas a romper mi auto.
¡Qué auto viejo!
Ojo con la curva.
¡El camión, Dani!
No sé si estoy tan apurado.
Yo sí.
Quédate tranquilo. No va a pasar nada.
Vas a romper el auto.
Me imagino a ti pasando por el badén, despacio como una tortuga.
Cada vez tengo más respeto por los badenes
que hay en el camino.
¡Ah, tengo que mostrarte algo!
No hace falta.
-Sí hace falta. -No.
-Que sí. -No hace falta.
-¡Que sí! -¿Sabes por qué? Estás apurada.
Sí, vamos a tardar un poco más, pero vas a ponerte menos enojado.
¿Qué? ¿Vas manejar más despacio?
¿Qué es esto? ¿Rally?
-Mejor aún. -¿Para quién?
¡Para nosotros!
El último en llegar es un dolor de muelas.
¿Dolor de muelas?
¿Quién eres tú? ¿Mi abuela disfrazada?
¡Quítate la camisa!
La remera también.
Los pantalones, André.
¡Qué abuelo tan sexy!
¡Ven! El agua está deliciosa. Está tibia. ¡Ven!
Ven, vamos.
¡Cielos! ¿A esto le dices tibio?
-¡No, no! -No seas cobarde.
No sé flotar.
¿No sabes flotar?
Me hundo.
Llena tu pecho de aire.
Es lindo, ¿verdad?
¿Qué?
-Tengo 21 tatuajes. -¿En serio?
Solo alcancé a contar 12.
¿Te parece que están a la vista para que cualquiera los vea?
Eres graciosa.
¿Graciosa?
¿Graciosa divertida o graciosa rara?
Ambos.
Por tu bien, será mejor que sepas el límite entre una y otra.
¿De qué me estás hablando?
De lo que hiciste. Parece un mal chiste.
Sé que la cagué, pero no era un chiste...
-Ya te lo expliqué. -Pero me quedé dormido en la mitad.
Luego te lo expliqué otra vez.
Lo sé.
Me tuviste lástima... Yo estaba solo en África...
Sentiste mi desesperación.
Está bien. Esa es la versión oficial.
Pero tuve la sensación
de que seguiste hablando cuando me quedé dormido.
Es solo una sensación.
Sí, supongo que sí.
¿Y? ¿No valió la pena?
Sí.
¡Rayos! Si pudiera volver en el tiempo...
Lo mismo digo.
¿No lo harías de nuevo?
Creo que no.
Creo que no hubiera escrito las cartas...
No me refiero a eso.
Me refiero a esto.
-Estás obsesionado, ¿no? -Perdón.
Tuve miedo la primera vez.
¿En serio?
Me parecía muy definitivo.
Pero luego...
empecé a entender que, en realidad,
cada uno de ellos era un momento de mi vida.
Hay incluso algunas cartas que escribí para mí misma.
Y bueno...
Quise cargar esos momentos conmigo.
¿Para no olvidar quién fuiste?
No es como si pudiera hacerlo.
Lo que fui
es lo que soy.
¿No bailas?
Mejor no.
Si bailo, será un éxito y...
El mundo no está preparado.
Es cierto.
Si pudieras volver en el tiempo, ¿lo haría todo otra vez?
Una parte de mí dice que no.
No solo por Beta, sino porque han sido tantas desgracias.
Si no son enfermedades por la miseria, son heridas de estupideces humanas.
¿Y tu otra parte por qué lo haría?
Sé que no cambié la situación, pero estuve allí.
¿Podemos cambiar de tema? No me gusta hablar de eso.
Mi vida sigue hundida, no he tenido ninguna redención.
Me parece increíble que hayas ido a África.
En serio, me parece muy valiente.
Qué extraño. Para tu hermana, soy un cobarde.
No importa. Lo necesitabas.
Las únicas decisiones que logré tomar en la vida
fueron estas.
No es cierto.
Sí, lo es.
Envidio un poco tus 21 vidas.
Quisiera haberlo intentado.
¿Es una redada?
¿Qué pasa? ¿Trajiste marihuana?
No es eso.
Entonces, relájate. Es solo una redada.
-Buenas noches. -Buenas noches.
Licencia y documento del auto, por favor.
La licencia
y el documento...
Es del año pasado. ¿Dónde está el de este año?
Debe de estar aquí en algún lugar.
¿Podría usted bajar del auto para que hablemos?
Señor, ella dijo que lo está buscando.
Oiga, ¿no hay una solución más sencilla?
Seguro. Solo baje del auto para que hablemos.
No, nadie tiene nada de que hablar.
Iba a ayudarlos, pero como el señor se quiere pasar de listo...
No, usted es muy amable.
¡Qué imbécil!
¿Por qué le hablaste así?
Porque ese tipo de gente me tiene harto.
Millones de personas muriendo en el mundo y él quiere sacarte plata.
¿Dónde está el documento? Búscalo.
Todo está en regla, ¿verdad?
Más o menos.
Necesitaba la plata para otra cosa.
Disculpen.
-Díganos. -Quisiera disculparme.
Es que él acaba de perder el empleo
y no tuvo la intención de faltarle el respeto...
Disculpen.
¿No le da vergüenza aprovecharse de alguien
que solo no tuvo plata para el impuesto?
-Óigame... -Todavía no termino.
Parece broma. Esto es Brasil,
seguramente hay un tipo peligroso asaltando a una viejita ahora mismo
mientras estamos aquí conversando.
Así que ¿podría dejarnos en paz y hacer algo útil?
Ciudadano, podrá buscar el auto a las 10 a.m.
tras pagar la multa y los impuestos.
Esa es la ley.
Disfrute de su estancia en nuestra ciudad.
Sabes manejarte con las autoridades. ¿Siempre eres así?
Necesitaba desahogarme.
-¿Te hizo bien? -Sí, me hizo muy bien.
¡Qué bueno!
Qué bueno.
Es de no creer. Mira esto.
No hay nada cerca, solo este motel.
¿Quién viene aquí?
Gracias a Dios, nadie.
Es la oportunidad de conseguir una habitación desocupada.
¿Qué me dices?
¿Manejas tú o manejo yo?
Hace rato que no vengo a un lugar así.
Yo también.
¿Puedo darme vuelta?
No hacía falta que te voltearas, me viste casi desnuda en la playa.
¡Vaya! Así vas a destrozar a los locales.
COSTILLA Y SOLOMILLO A LA BRASA
¿Tienes hambre?
Sí.
¡Gracias!
Por esto...
O mejor, por la ausencia de esto,
me percaté de que soy de hecho un brasileño.
¿En qué otro lugar del mundo hay esto?
Es cierto que falta algo.
Queso con jalea de guayaba. No había en la carta.
Y me enviaste algunas veces.
Había algo retro en enviar cartas con comiditas.
Suena romántico, ¿no te parece?
¿Como ese tipo detrás de ti?
Piensa en mí Llora por mí
Llámame a mí No, no lo llames a él
Hasta en esto eres irónico. Canta en serio.
Lo estaba haciendo.
-Perdón. -No hay problema.
Canta tú.
En vez de ponerte a pensar en él
En vez de que vivas Llorando por él
Piensa en mí Llora por mí
Llámame a mí No, no lo llames a él
Piensa en mí Llora por mí
Llámame a mí No, no lo llames a él
Ahora la canción quedó buena.
Ya tuviste algunas bandas, ¿verdad?
Sí.
Pero los músicos echaron a perder mi talento.
¿Cómo te acuerdas de eso?
Me acuerdo de eso y de muchas otras cosas.
Está bien que no escribiste...
lo que escribiste para burlarte de nadie.
¿Otra vez este tema? No.
¿Qué tengo que hacer para que entiendas que...
fui una tremenda imbécil
y que no me di cuenta de que alguien saldría lastimado?
Sí, eso ya lo entendí.
Lo que no entiendo...
¿Cómo escribiste todo aquello?
Mi letra y la de Beta se parecen mucho.
Solo me esforcé un poco...
No hablo de eso. Lo que quiero decir es que...
No se pueden comparar tus cartas con las de Beta.
Ella escribe bien, pero...
Tú lograste que me abriera, tú...
me tocaste fondo.
Quisiera entender cómo lo hiciste.
¿En qué pensabas para escribir aquello?
Me imaginaba siendo otra persona,
en otra situación, como en una película.
Imagina una película en que hay una rubia fatal y un detective,
en las que hay diálogos surreales muy divertidos,
en los que todos son inteligentes y muy perspicaces.
Nadie habla de esa forma. Nadie es así.
Prefiero películas realistas.
Piensa en las cosas que dices.
No eres una película realista.
Tiene sentido.
Haz de cuenta que yo soy una rubia fatal y vas a coquetear conmigo.
¡Anda! ¡Relájate! ¡Deja que salga!
Haz lo siguiente. Ve a la barra y ofréceme un whisky.
¡Adelante, André! ¡Ve!
Gracias, muchas gracias.
Vuelvo en quince minutos.
Señorita, ¿le puedo ofrecer un trago?
Sí.
Me llamo Carmen.
¿Te gusta?
Habría que masticarla para saber a qué sabe.
Eres muy atrevido.
Si lo fuera, no estaríamos parados solo charlando.
Estoy sentada.
Para mí, no lo estás.
Mujeres hermosas se sientan en la misma silla que yo.
Pero no lo hago como me enseñó mi madre.
¿Cómo te enseñó ella?
"Primero las mujeres." Pero yo me siento primero.
Y tú...
en mi regazo.
¿Tu madre también te enseñó a ser grosero?
Mi escuela es la vida.
¿Desde cuándo?
Desde que te vi llegar,
me percaté de que querías que te poseyera un...
camionero.
Perdón.
Ahora exageraste. ¿Qué haces?
Es para no reírme.
Sigue.
Exageraste.
Exagerado seré cuando te tire contra la pared.
Siempre has estado enamorada de mí. Reconócelo.
Carmen no se enamora de cualquiera.
Me refiero a ti.
Por eso escribiste las cartas.
¡Oye, basta!
Así nunca saldremos de aquí.
-Iré allá. -No quiero ir.
Tienes que hacerlo.
¿Qué hacen aquí?
¿Vas a ponerte el bañador y darte un chapuzón también?
Perdón, es que Dani tiene que hablar contigo antes.
¿Y qué sugieres? ¿Que también me tire al agua?
Te dije que ya no quería verte.
Tampoco si...
No.
¿Quieres que toque la bocina otra vez para que salga?
Ya voy a hablar con ella.
Tómate tu tiempo.
Dani...
Dani...
¿Le dijiste?
Dani, ¿estás bien?
No hay cómo estar bien. Déjame en paz, André.
Perdóname. Debí haber ido contigo.
Dani...
No permitiré que salgas así.
No saldrás de aquí sin hablar conmigo.
Me quedaré aquí...
No era necesario haber sido tan dura con ella.
A pesar del daño, no lo hizo por maldad.
¡Qué idea tan estúpida!
No fui dura con ella.
¿No?
Ella solo quería ayudarte, ¿no?
Sí... ¿Te parece?
Sí.
Creo que pudiste haber venido solo.
¿No te parece importante que ella haya venido conmigo?
Creo que ya eres bastante grande.
Y conoces el camino.
¡Qué bueno que estés actuando con la cabeza fría!
Estás un poco cansado del viaje, ¿no?
Un poco, pero lo importante es que la situación se haya resuelto.
Vete a duchar, André, mientras termino la comida.
De acuerdo. Está bien. Bueno. Me gusta la idea.
No sabes lo aliviado que estoy.
En estos días que he pasado con tu hermana,
me di cuenta de que, aunque sea impulsiva, un poco...
no sé qué.
Ella es un diez.
Quizás un nueve.
Ha sido muy bueno de tu parte que no la hayas crucificado.
Muy maduro de tu parte.
André, esa preocupación exagerada con Dani...
Ella sabía que tenía que contarme lo que ustedes desvelaron
y que quizás yo no quisiera escucharte.
¿Por qué la crucificaría?
Lo que desearía hacer es hablar con la perra esa de la doctora
que estuvo a tu lado, fingiendo ser yo ante tus ojos.
¿Cómo alguien es capaz de hacer algo así?
Engañar, escribir cartas como si fuera otra persona.
¿Cómo se llama la chiflada?
Da...
Su nombre es Dani.
¡Vaya!
¿Dani? ¿Como mi hermana?
Sí, Dani.
¡Vaya!
Increíble, ¿no? ¿Y la letra? Casi idéntica a la tuya.
Hasta ahora no he podido pensar bien.
Lo bueno es que aquí no hay mucho que hacer además de pensar.
Es cierto.
Nunca te gustó mucho esto, ¿verdad?
Es que está lejos, en el fin del mundo
Por eso te fuiste a África, para perderte en una metrópolis.
Perdóname.
No debí haberme ido así. Debí haber hablado mejor contigo.
Huiste de nuestra relación.
Después aprovechaste la cuarentena para...
La usaste como excusa para alejarte de mí.
Al volver de la cuarentena,
entendí lo que yo quería.
¿Cuándo volviste o cuándo ella empezó a escribirte?
Ella eras tú.
Leía las cartas pensando en ti. Las contestaba pensando en ti.
Estoy confundida.
Pero por lo menos ya no estoy enojada de ti.
¿Y la pelea con tu marido?
No creyó que yo no había escrito las cartas.
En realidad...
-Dani... -¡Sí!
También estuve pensando en lo que hizo Dani
y me pareció bien que te haya traído aquí.
Ella dijo que no tomaría partido, pero que sería bueno que habláramos.
Incluso para poder saber lo que quiero de verdad.
Fue una actitud muy madura. No me esperaba algo así de ella.
Sí, yo tampoco me lo esperaba.
Dijiste un nueve, ¿verdad?
Mejor un ocho.
Quizás un siete.
Pásala.
¿Quién es el guapo?
Otro de sus romances.
No me acordaba que había cursado Medicina.
Ha cursado muchas cosas.
Vaya, anduvo con muchos esqueletos en ese curso.
Ella la pasó muy bien en São Paulo.
¡Me encanta esta!
-¡Ya es suficiente! -¡No! Quedan algunas geniales.
-Pásala. -No, ya no quiero mirar fotos.
¿Abrimos otro vino?
Está bien.
¿Te acuerdas el día que me buscaste en la cochera de mi edificio?
¿El día que te perseguí?
Sí...
Dijiste que tenías una carta que querías entregarme personalmente,
un avioncito, y que no me la entregaste.
Bueno...
¿Bueno?
Ahora estoy aquí delante de ti.
¿Quieres ver la carta?
Estás tan lento hoy, André.
¿Recuerdas la canción con Marvin Gaye?
¿En verdad lo harías?
¿Qué cosa?
Casarte conmigo.
¿Eso dije?
Basta, André.
Dijiste que ya no ibas a defenderte. Está escrito aquí.
Sí, claro que sí.
Incluso sabía la fecha.
En nuestro aniversario de diez años,
el primer día en que te vi en la preparatoria.
No ha pasado tanto tiempo.
No para ti que solo me notaste unos tres años después.
Siéntate aquí.
Yo no era tan creída.
En todo grupo de mujeres creídas, hay una que es buena gente.
¿No es así?
¿Y esa era yo?
A veces.
Sí que eres buena gente.
En tus planes, ¿yo aceptaba casarme contigo?
¿Todo saldría bien?
No lo sé. Eres tú la experta en matrimonio.
¡Cielos! ¿Por qué dijiste eso?
Porque es la verdad. Ya te casaste.
¿Y queremos hablar de eso?
Hola, disculpen. ¿Esta es la casa de Carmen?
¡No! ¿Y qué haces aquí? ¡Vete! ¡André, di algo!
-Es Dani. -¿Qué pasó?
¿Qué le hiciste, hombre?
No, Carmen.... Dani... Ella tomó demasiado...
-¡Dani! -Fue solo eso.
-¡Suéltala! -No, hombre. Te ayudo.
Listo. Creo que dormirá hasta mañana.
-¿Eso suele pasar? -No.
Bien, ahora ya puedes irte.
¿Qué? No eres su guardia de seguridad.
-Cálmate, André. -¿Que me calme?
¿No ves que quiere aprovecharse de ella?
No, viejo, ella quiso ligarme. Ella se me insinuó.
Conozco muy bien a mi hermana.
Oye, ¿cómo te llamas?
-Marcos Vinícius Albuquerque. -Muchas gracias, Marcos Vinícius.
Te llevaría yo, pero estoy un poco ebria.
Creo que André puede hacerlo.
¿No es cierto?
¿Adónde quieres que te lleve?
Al pueblo, al bar donde ella se me echó encima.
¡Oigan!
Al parecer, nadie está en condiciones de salir de aquí.
¿Deseas algo más?
¿Leche quizás?
Da gusto verte comer.
Si no es molestia, ¿me preparas una ensalada de frutas?
Por favor.
¿Te has vuelto loca?
Sí...
Tomé demasiado.
Perdóname. No tuve valor para decírselo.
Así que traté de mejorar la situación.
¿Estás enojado?
La historia de la doctora es tan absurda que...
no tuve tiempo de enojarme contigo.
Pero eso no puede quedar así. Luego hablamos.
El que salte al último es un dolor de muelas.
¡Ven!
¡Qué mujer increíble!
Gracias.
¿De dónde salió ese tipo?
Me pregunto lo mismo.
Necesito olvidarme de ese flashback.
-No vomité anoche, ¿verdad? -No.
Bien. Entonces no necesito pedirte perdón.
¡Tierra, fuego, aire!
Perdón.
Oye, ven...
Dame un beso de despedida.
Qué cosa, ¿no?
Después de todo lo que me dijiste, que escribiste sobre exponerme,
sobre decir todo lo que siento,
creo que he mejorado como persona.
Lo triste es saber que no eran más que palabras.
Eres como yo, pero peor.
Nunca tuviste el valor de decir lo que sientes.
Te ocultas bajo...
Me gustabas en la adolescencia.
Cambié el enfoque, fui a vivir mi vida.
Más tarde...
Yo estaba lejos, andabas con mi hermana...
Con las cartas, pensaba que solo sentía lástima por ti...
Desearía poder contarle todo a ella y quitarme este peso de encima,
-pero no puedo hacerlo. -Temes que te odie.
No, ella es mejor que eso.
Qué bien, porque pronto se va a enterar de que pasó algo.
Yo le enviaba las cartas, pero ella no las recibía.
¡No! Le dices que la doctora loca sobornó al portero
y se quedó con las cartas, ¡por favor!
¡Dios mío! Estás desesperada.
¡Obvio que lo estoy!
Se enterará de que te amo, ¡maldita sea!
Eras tan inteligente, ¿cómo puedes ser tan lento a veces?
¿Está contento?
No lo sé. Creo que le cuesta estar en el medio de esta separación.
Él está en el medio, pero no lo hice por él.
No necesariamente por él.
No entiendo.
Sérgio es increíble, pero no es para mí.
Lo único definitivo en mi vida es mi hija.
Si voy a querer volver con André, eso es otra cosa.
¿Quieres decir que no sabes si él te gusta todavía?
Yo sé que me gusta mucho.
Pero, si no tuviera dudas, ¿habría pasado algo con Sérgio?
Va a salir volando todo.
¡Va a salir volando todo!
¡Vengan!
¡Beta! ¡Dani!
¡Ayúdenme! Recojan las cosas.
-¿Falta algo? -Creo que no.
¿No?
Es mejor que la dejemos. A veces se pone rara.
Sí, pero...
-Venimos aquí para contarte... -Las cartas...
Fue ella.
Ella lo sabe.
Tienes frío.
Y...
Yo creo que...
Te amo.
André, mi hermana...
Se terminó hace tiempo.
Sabes muy bien que estoy cansado de ocultar lo que siento.
Creo que esta carta siempre fue para ti.
Perdóname. No quería que pasara eso.
Este escondite nunca fue muy bueno.
Creía que me volvía invisible.
¿Es algún tipo de penitencia?
Estar en la lluvia no.
Pero tomar el avión siempre lo es.
Pero ya no está lloviendo.
¿Por qué no fuiste a la estación de autobuses?
Tendría más sentido.
Me imaginé que ibas a querer probar
que sacaste algo bueno del sufrimiento.
¿No es así?
¿No tenemos que madurar con las experiencias de la vida?
Sí...
Para algunas personas.
A Beta le pareció bien que te buscara.
¿Y a ti?
Me pareció que hace rato ella andaba buscando otras cosas.
Y nosotros no tenemos arreglo, ¿verdad?
Creo que no.
La inmadurez está arraigada en nosotros.
Por lo menos por ahora.
Yo vi cosas que las personas ni se imaginan.
Es cierto. Se me había olvidado que te fuiste a madurar en África.
Incluso vas a subir en un avión dentro de poco.
Como si no fuera nada.
¡Oye!
Dame las llaves. Manejo yo.
Está bien, no estoy apurada.
-¿Nos vamos? -¡Sí!
RETICENCIAS
A NUESTRO GRAN AMIGO TIAGO MARQUES, ¡ADMIRACIÓN POR SIEMPRE!
Traducción: Aline Duvoisin SUBTÍTULOS ETC FILMES
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