All language subtitles for Sombras.De_.Un_.Crimen.2022.1080P-Dual-Lat

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Original subtitles

La guerra continúa en Europa.

Hitler ha sugerido que cualquier tema sobre el futuro de Polonia,

deberá resolverse entre Alemania y Rusia.

También afirmó que el tema de Checoslovaquia está cerrado.

En Washington, el presidente Roosevelt no hizo comentario alguno...

LA DIABLILLA MEXICANA

BAY CITY, CALIFORNIA OCTUBRE DE 1939

Mi nombre es Cavendish.

La señorita Cavendish.

Quizá sea mi nombre. Cavendish.

¿Un cigarrillo?

Los cigarrillos que tiene para sus clientes,

¿son mejores o peores de los que usted fuma?

Son los mismos.

Me gusta Cavendish como nombre.

Es un buen nombre.

Tome asiento.

¿Qué tan privadas son sus investigaciones, señor Marlowe?

¿Qué puedo hacer por usted, señora Cavendish?

Es detective.

Quiero que encuentre a alguien.

Nico Peterson.

Era mi amante. Desapareció sin despedirse.

¿Desapareció de su vida o del mundo?

No lo sé. Por eso estoy aquí.

¿Dónde estaba su esposo, señora Cavendish,

cuando su amante Nico Peterson desapareció?

Ahora que lo menciona,

no me diga señora. Sólo Cavendish.

Es mejor.

¿Su amante era de los que desaparecen, como todos los amantes?

No suelen desaparecer fácilmente.

No, apuesto a que no.

Se quedan.

Trepan enrejados, hacen escenas en restaurantes,

se recuestan en el camino, prometen cualquier cosa.

Sé cómo es eso.

¿Usted se recuesta en el camino, señor Marlowe?

- ¿Un trago? - Por favor.

Bueno, es alto como usted.

Un tanto débil.

Se viste bien. Meticulosamente.

¿Qué dice eso de un hombre?

¿El señor Peterson obtiene dinero de su profesión

o únicamente profesa su profesión?

Está asumiendo que me involucré con alguien inapropiado.

Sí. A menos que usted fuera inapropiada para él.

¡Vete al infierno, gusano patético!

¿Sería certero decir que el señor Peterson

sería un marginado en las películas?

- Disculpe, señor. - Sí, está bien.

Sería certero. De hecho, sería muy certero.

¡Vete al infierno!

¡Maldito!

Nos veíamos en el Club Corbata. ¿Lo conoce?

¿Por qué el señor Peterson conocía el Club Corbata?

¿Era su acompañante o acompañante de otra persona?

Mi esposo y yo tenemos un acuerdo.

¿Puedo preguntar si su esposo es homosexual?

No.

No es ni remotamente tan interesante.

Le gusta el polo, el alcohol, las meseras

y mi dinero.

¿Su dinero, señora Cavendish?

¿Disculpe, señor Marlowe?

Estoy preguntando si el dinero es suyo.

Mi padre se dedicaba al petróleo. Ya murió.

Quizá conozca a mi madre, pero no vamos a hablar de ella.

¿Mantuvo el romance con el señor Peterson en el club?

No nos veíamos en las caballerizas, señor Marlowe.

¿Dónde iban a reunirse?

Teníamos una cita.

Lo llamé algunas veces y no hubo respuesta.

La siguiente semana, fui a su casa.

No había recogido la leche y el periódico se apilaba en la entrada.

¿Tenía algo que ocultar?

Igual que todos.

¿Qué cree que haya sido del señor Peterson?

Necesito a alguien para localizarlo y usted tiene buena reputación.

Quizá pueda descubrir lo que no he podido.

De hecho, me llamo Clare.

Como el condado.

¿Conoce el condado?

En Irlanda. Lo conozco bien.

Mi mamá actuó en películas. Seguramente la conoce.

Es un tanto incómodo ser de la alta sociedad.

Es muy perspicaz y sensible, señor Marlowe.

Imagino que eso le causa problemas.

No está en casa.

¿Qué? ¿Le debe dinero o se acostó con su esposa?

¿Así son las cosas?

Sí, yo diría sí. Y bien por él.

No es un mal tipo, no confía en nadie. Yo tampoco.

Me parece que es de Cleveland.

Vivo allá enfrente. En ocasiones iba a verme.

Pasábamos el rato. ¿Me da un cigarrillo?

¿Hace cuánto tiempo se fue?

La última vez que lo vi, fue hace como siete semanas.

¿Lo vio marcharse?

No, sólo noté que ya no estaba.

¿Cómo lo supo?

Porque ya no estaba.

O sea que ya no había mujeres golpeando a su puerta

o lanzándole zapatos a la casa.

Me iba muy bien en mis tiempos, pero no tanto como a él.

¿Usted es policía?

Algo así.

Un tonto detective privado no es un policía.

No es el primero que viene a preguntar por él.

La semana pasada vinieron unos inmigrantes.

Estaban muy arreglados,

pero un frijolero con traje sigue siendo un frijolero, ¿no?

No, a veces es el rey de España.

El rey de España no anda en un Lincoln mal pintado con un mexicano.

Solía trabajar en el mercado negro automotriz.

Esos eran dos frijoleros que cruzaron la frontera en un auto robado.

Bueno, empecemos por el principio.

Sin duda a este sujeto lo han estado observando.

Estafas, enajenación de afecto, multas de estacionamiento, embriaguez.

Uno de sus primeros cargos: prostitución.

No se sabe si tenía una casa. Está como “domicilio desconocido”.

Tiene casa. Estuve ahí.

Una cosa es tener casa y otra pagar por ella.

¿Quién la pagaba?

Descubrirás que pagaba con sus medios de subsistencia inexistentes.

Espero que la amiga que lo busca se vea bien de negro.

Lo mataron.

El 22 de octubre. Lo atropellaron afuera del Club Corbata.

- Me debes un almuerzo. - ¿Líquido o normal?

Fue atropellado por un vehículo, modelo desconocido,

conductor desconocido, en Bay Canyon Drive afuera del Club Corbata.

El difunto tenía diversas heridas, incluyendo una fractura de cráneo.

Una muerte vergonzosa.

CLUB CORBATA

Supongo que no tiene caso pedir una invitación.

En lo absoluto, señor.

¿Qué tal?

¿Busca empleo como jardinero?

En realidad no. Quiero una membresía.

Albert.

Tenemos un arbusto fisgón. Necesita ser podado.

Hola, amigo.

Por algo no eres popular en la policía.

No paran de... no sé.

Golpearte,

encerrarte y casi culparte de complicidad y obstrucción.

Y a tu edad.

- Es mi estilo, Joe. - Sí.

¿Empiezas a desear tu pensión?

Apuesto que sí.

Muy bien, Marlowe. Escucha.

Lo mataron después de que se embriagó.

Sus restos olían a cervecería.

Tenía marcas en los brazos, su cabeza tronó como calabaza.

Al Club Corbata no le gustan los problemas.

Atropellar y huir implica al menos dos delitos.

No seas ridículo, estamos en Los Ángeles.

Los tipos como Peterson no valen nada.

Vienen, fracasan en su audición y hacen lo que tienen que hacer.

¿Algún miembro del Corbata ignoraba que estaba muerto?

Desde el jefe de detectives al embajador de Inglaterra,

dudo que no hayan sabido que atropellaron al maldito en la entrada.

¿Te pidieron que enterraras el caso?

Nadie tiene que pedirlo.

¿Puedo ver el expediente?

No lo necesitamos.

¿Por qué estás buscándolo?

Una mujer quería encontrarlo.

Puedo esperar hasta que ella venga.

Regresa a Boston con tu miserable familia.

Y después,

a Inglaterra, a la puta corte de St. James.

No eres el único que está harto.

Sólo recuerda algo.

Por favor, querido. Ya no.

Compré ese caballo.

Y voy a quedármelo.

¿Puede continuar con el mío?

- ¿Es el nuevo mecánico? - Tal vez. ¿Cuánto pagan?

- ¿Cuál es su nombre? - Marlowe.

“Esto es el infierno y no he salido de él”.

Es una buena frase.

No creerá que era como Shakespeare.

Ni él tampoco.

Quizá sí pude salir de él.

O eso creo.

Me asustó, Marlowe.

Disculpe. Parece que es mi día para asustar.

¿A quién más asustó?

A un sujeto elegante que citó a Marlowe.

- ¿Usted es digno de ser citado? - A el poeta Marlowe.

Interpretó al doctor Faustus en Harvard.

- No permite que nadie lo olvide. - ¿Él?

Joseph O’Reilly, el asesor financiero de mi madre.

Y próximo embajador de Inglaterra.

Tampoco permite que nadie olvide eso.

¿Qué interpretó, uno de los siete pecados capitales?

Por favor.

¿Té helado?

- Beba del mío, si gusta. - No, gracias.

Puedo ofrecerle lo que sea. Aquí es como “Las mil y una noches”.

¡Clare!

Clare.

¿Quién diablos es él?

Disculpe, soy Philip Marlowe.

Hola, Marlowe.

Cavendish.

El señor Marlowe me dice Cavendish, Richard.

- Me gusta. - Es tu apellido, querida.

Me gusta como nombre.

Me alegra ser bueno en algo.

¿Ya le ofreciste un trago a tu amigo, querida?

Lo hizo y no acepté. Gracias.

Señor Marlowe, ¿a qué se dedica?

El señor Marlowe encuentra cosas.

¿Y qué encontró aquí, Marlowe?

Mi collar.

Lo perdí y lo encontró.

Ya lo creo. Me pregunto dónde.

Fue cuestión de seguir los pasos de su esposa.

- Marlowe. - Sí, señor Cavendish.

Váyase al diablo.

También fue un placer conocerlo, señor Cavendish.

No se lo creyó. Qué extraño.

Debe pensar que hay algo entre nosotros.

Probablemente algo...

...sexual.

Hábleme de usted y el señor Peterson. Sin omitir nada, por favor.

Lo conocí en el Club Corbata.

Me pareció atractivo.

Hicimos el amor

y volví a verlo unas semanas después.

No fue algo planeado, fue por accidente.

En Tijuana.

En mi bar favorito, La Quintería.

Estaba con mi esposo.

Veíamos la procesión del Día de los Muertos.

¿Qué hacía él en México?

No lo sé.

Nico tiene muchas facetas.

Está enterrado.

Nico Peterson está muerto.

Está fingiendo.

Está fingiendo muy bien.

Sé que está muerto y enterrado.

Lo mataron frente al Club Corbata.

Supuestamente.

Todos dicen que sí.

Pero verá, lo importante es que,

lo vi el otro día.

En la calle.

No lo imaginé. Estaba en la calle.

No está muerto.

Me parece que ya terminamos, señora Cavendish.

No.

Quiero que empiece desde el principio.

Empiece desde el principio.

Es lo que tiene que hacer, ¿no?

- ¿Dónde lo vio? - En Tijuana.

Mi mamá quería que viera unos caballos Azteca,

ya sabe, como el del logo de Ferrari.

Y lo hice.

Siempre hago lo que dice.

Estaba de nuevo en La Quintería,

bebiendo uno de sus magníficos mojitos,

cuando vi a Nico conduciendo en la calle.

Se consideraba un coleccionista.

Básicamente coleccionaba chucherías, supuestas antigüedades.

Supongo que eran para las películas.

Cosas que no existen.

Cuentos de hadas.

Hay un hombre en Baja California que cree que Nico es productor.

Qué ingenuo.

¿Qué? ¿Qué pasa?

Me mintió, señora Cavendish.

Ahí sentado, la vi mentirle a su esposo.

Buenas tardes.

Hola, ¿señor...?

- Marlowe. - Claro, lo sabía.

Richard hizo una llamada en cuanto entró.

- ¿Sabe lo que dicen del club de chicos? - ¿Qué?

Que existe uno.

¿Y qué encontró, señora...?

Dorothy Quincannon. Y no finja que no lo sabe.

Veamos.

La guerra le arrebató mucho

y en los veinte rechazó un buen negocio en petróleo.

¿Sí?

Estuvo con el fiscal de Los Ángeles como investigador,

pero tampoco resultó bien. ¿Cierto, señor Marlowe?

Todo eso lo supieron en cinco minutos.

No es el único que puede investigar a otros.

No estaba buscando perlas.

No, se las lanzo a los cerdos. Es una costumbre.

Dígame, señor Marlowe.

¿Qué quiere mi hija?

¿Divorciarse?

Quizá incluso lo apruebe.

Sólo hablo de negocios con mi clienta.

Disculpe.

- Slán. - Slán.

Disculpe.

- Hola, Fergus. - Marlowe.

Por Dios, ahí vamos.

¿No hay pistas de quién atropelló a Peterson?

- Investigamos. - ¿Qué tanto?

Marlowe, si quisieras encontrar a un borrachín engreído

que cree que puede escapar tras haber atropellado a otro borracho,

sólo hay que ir al Club Corbata.

No hubo testigos y no hay sospechosos.

Los sábados por la noche entran y salen como ratas en basurero.

Pudo haber sido uno de tantos autos el que lo atropelló.

Y probablemente no nos convenga arrestar a ninguno de sus conductores.

Estamos en el mundo real.

Entiendes el mundo real. En ocasiones, la justicia es ciega.

Otras veces, a la justicia no le interesa, y quizá tenga razón.

¿Quién es la chica misteriosa para la que trabajas?

- ¿Su hermana? - Háblame de su hermana.

Quizá ella lo identificó, quizá no.

Tú háblame de su hermana.

Yo tengo la mía y puedes meterte a la tuya por donde quieras.

Trabajo para alguien que cree que Nico Peterson está vivo.

Qué complicado. No soy un hombre complicado.

Mi clienta afirma haberlo visto, lo que te da un asesinato, amigo.

Ya tengo muchos. Gracias.

Aquí está tu expediente.

Mi clienta cree que no murió.

Que no fue a él a quien atropellaron afuera del Club Corbata.

- Te repito... - Sí, con eso tengo un asesinato.

En teoría, puede ser.

¿Cuál es su problema? ¿Dinero o mujeres?

Ambos. Con el problema de la sed.

Es como todos, Pat. Excepto que no entiende indirectas.

¿Qué van a querer?

- Whisky. - Lo de siempre.

¿Qué ha pasado, Patrick? ¿Te casaste o sigues feliz?

Al menos mi ropa está limpia.

Pat pasó dos semanas complicadas,

no tenía ropa limpia después de que murió su mamá.

Vete al diablo.

Si pudiera, no tendría que escuchar. Si fuera una operación, aceptaría.

Si está vivo, Joe, tienes un homicidio.

¿Vas a seguir diciéndolo?

Es lo último que quieres, entiendo. Ya lo dije, es homicidio.

¿Por qué crees que fue homicidio?

Fui al cementerio. ¿Qué crees?

- Lo cremaron. - En efecto.

Sí, se destruyeron hasta los dientes. Estarían por todas partes.

Si alguna vez atropellas a una rata o a un gato, fíjate.

Si Peterson no murió, ¿quién sí?

Escucha, Marlowe. Sé que tienes instinto de caballero,

vives como monje, no eres egoísta y todos confían en ti.

Te gusta que te apaleen y te encierren por no detenerte.

Tienes una historia interesante, si es verdadera.

Pero ese “supuesto” Peterson, de alguna manera,

tenía la billetera de Peterson en su bolsillo.

- Además, fue identificado en la escena. - ¿Por quién?

El gerente del club, Floyd Hanson,

y por el forense del condado, que es miembro.

Ahora únicamente es asunto del condado.

¿Cuál es el límite del condado?

Bay Canyon Drive.

¿Justo aquí?

No puede ser.

Haz la llamada, Joe.

No voy a involucrarte.

El señor Hanson dice que no suele hacerlo, señor Marlowe.

Pero va a recibirlo.

Siga a la izquierda hasta ver el letrero de recepción.

Gracias.

Soy Floyd Hanson, el gerente.

¿Qué puedo hacer por usted? No se moleste en apagar el auto.

El guardia me dijo que es investigador privado, ¿es cierto?

Sí, trabajé en la oficina del fiscal de distrito.

Eso escuché.

Escuché que escuchó.

Vengo por un accidente que ocurrió.

¿Alguno grave?

Nico Peterson.

Bueno, no fue en la propiedad, fue en la vía pública.

Le agradezco la aclaración,

pero a veces sacan a alguien de una propiedad

aunque una pierna quede un poco adentro.

Hubo un caso interesante en Cincinnati.

¿Cómo fue?

Golpearon a un hombre hasta matarlo y lo sacaron a la calle.

Le aplastaron la cabeza con un vehículo

para disimular la causa de muerte

y no comprometer al establecimiento.

Al señor Peterson lo atropellaron en la calle

que está fuera de la propiedad.

Lo comprendo. ¿El señor Peterson era miembro del club?

No, el señor Peterson no era miembro.

Me imagino que es porque son exclusivos.

Así es, pero ¿a qué se refiere?

¿Qué haríamos sin México?

México es el futuro. Tenemos otro club en Baja California.

- Parece el pasado. - Hay que incluirlo.

¿A México o a sus habitantes?

Vaya al grano, señor Marlowe.

Debe de haberle impactado ver así al señor Peterson.

Estuve en la batalla del bosque de Belleau.

He visto a hombres en peor estado que el señor Peterson.

Una vez, después de un ataque,

encontré el diente de un amigo en mi vaso de whisky.

Me tomé el whisky.

Es un hombre terrible.

Estaba muerto y necesitaba el whisky.

Usted es de mi edad, quizá estuvo ahí.

Quizá sabe cómo fue y cómo es.

Infantería real irlandesa. En Somme.

Todo el tiempo veíamos muertos.

Vamos a dar un paseo, señor Marlowe.

Estamos vivos mientras que otros no.

Y es una mañana agradable.

Veo que la desigualdad es parte de su profesión.

El club es exclusivo. A los ricos les gusta jugar.

El campo de polo está por allá.

¿De quién fue invitado el señor Peterson la noche de su asesinato?

¿Quién lo contrató, señor Marlowe?

Estamos en un callejón sin salida. ¿Quién lo contrató a usted?

No sé qué quiere que le diga.

La policía fue meticulosa.

Es como debe ser, ¿no cree?

Difícilmente culpo a un policía. A menos que sea incompetente.

Por lo general, ellos le temen a alguien.

En este caso, ¿a quién le temería un policía?

Bueno, si el sujeto que atropelló y huyó fuera una persona importante,

el policía podría temerle al club, en general.

En mi caso, así es.

¿Qué puedo hacer para que no sienta miedo?

¿Qué puedo hacer?

Escuche, señor Hanson. Pretendo hacer preguntas.

Haga sus malditas preguntas.

Lo atropellaron y huyeron.

Y por las circunstancias, puede haber sido un miembro.

O tal vez el conductor ni siquiera vio lo que hizo.

Todos en este país han estado borrachos desde sus inicios.

No creo haber visto a un conductor sobrio.

¿Gusta un poco de té?

¿Hay muchas apuestas por aquí, Sr. Hanson?

Está en terreno peligroso. Hay cartas que se juegan.

Deudas que se acumulan.

Hay salones de juegos. Son privados.

- ¿Habitaciones? - Tenemos alojamientos.

¿Se reúnen aquí productores y personas de los estudios?

¿Por qué estoy hablando con usted?

Porque no sabe quién me contrató.

Dígame qué es lo que más le intriga y quizá podamos concluir la charla.

Existe la posibilidad de que el muerto no sea Nico Peterson.

Se le mostró el cadáver a su hermana al día siguiente en la morgue.

No expresó ninguna duda.

¿Dónde encuentro a su hermana?

Pregúntele a la policía.

¿Por qué plantea la posibilidad de que Peterson esté vivo

cuando claramente lo vi muerto?

Es posible que alguien lo haya visto hace poco, en la calle.

¿En dónde? Supuestamente.

No puedo decírselo.

Adiós, señor Marlowe.

Lamento que no haya resultado interesante hablar con usted.

Pero me gusta que no tenga miedo, cuando debería.

No me acompañe.

Vaya, vaya.

- No es cliente habitual. - Al menos, no todavía.

Les gusta que sea exclusivo.

Eso parece.

Búsqueme en The Cabana, en Venice Beach.

¿Disculpe?

Búsqueme en The Cabana, en Venice Beach.

Pregunte por Lynn. Lynn Peterson.

Es la hermana de Nico.

Señor.

Caballeros.

Lynn. No sé si es con N o con E.

Con "XXX", si trabaja aquí.

Aquí tiene.

Hay batas en el armario. Nada de tonterías.

Voy a intentarlo.

- Gracias. - Por nada.

Aquí está.

El señor Hanson desea disculparse.

Lynn Peterson fue detenida.

Lamento escucharlo.

¿Lynn con tres X?

Maldita sea.

Ya estoy viejo para esto.

¿Noche de malas compañías?

Por lo general.

Pues será mejor que se comporte, porque debe reunirse

con Dorothy Quincannon en el Hotel Garden of Allah a las tres.

En veinte minutos. Dorothy Quincannon.

¿Estás aquí por las estrellas de cine, Hilda?

Estoy aquí para ser una.

Primero hay que hervir el agua. ¿Está hervida?

Sí, señora.

Tienes que calentar la tetera, hazlo a conciencia.

Bien.

Pon una cucharada por taza y una en la tetera.

Déjala reposar tres minutos.

Como un huevo. Tres minutos. Ni más ni menos.

Ahora sí está listo para servirse. ¿Entendido?

Sí, señora.

Cuando prepares té, prepara té. Cuando prepares agua, prepara agua.

Agua.

Dudo que haya entendido.

- ¿Usted sí? - Lo tomó de Joyce, señora.

Y él lo tomó de otra parte, seguramente.

Jamás trabajó.

Además de hacer libros.

Sólo es un maldito sifilítico.

A veces sólo basta con engañar a un estadounidense.

¿Es lo que hizo usted?

He engañado a muchos estadounidenses

interpretando a princesas paganas,

a la reina Isabel de Inglaterra,

a viudas arruinadas y a cualquier cantidad

de chicas de ojos salvajes.

No tiene ningún mérito.

Basta con tener rasgos comunes y la capacidad de leer.

No estoy de acuerdo.

Hablé con mi hija.

Para mi sorpresa, no está interesada en divorciarse.

- Ama a su esposo. - No.

Pero su acuerdo le conviene.

Alcohol, meseras y su dinero.

Mi dinero.

Lo contrató para encontrar a otro sinvergüenza, ¿no es así?

Nico Peterson.

Quien no quiere ser encontrado.

¿Se lo dijo su hija?

Quiero ese té tan fuerte como para despertar a un ratón.

Muy bien. Ya puedes retirarte.

Yo me sirvo.

Gracias, señora.

También he tenido el placer de la compañía del señor Peterson.

Me propuso ciertas inversiones.

En el negocio de la equitación, supongo.

En lo que fuera, no me interesó.

Pero mi hija no puede evitar desear lo que supone que tengo.

¿Tuvo al señor Peterson?

Fue una suposición, señor Marlowe.

Comprensible.

Sé que mi hija está pagándole muy bien.

No puedo hablar de los asuntos de su hija.

¿Qué asunto de mi familia cree que no es mío?

Si pensara que yo lo quiero a usted, también lo habría tenido.

Tal vez ya ocurrió.

Sólo puedo decirle

que no estoy en posición de hablar de los asuntos de su hija con usted.

Es un hombre orgulloso y obstinado, señor Marlowe.

Sólo soy un sujeto normal

que intenta ganarse un sueldo y no ir a prisión.

El padre de Clare se lanzó por un acantilado en La Jolla

antes de que ella naciera.

Estaba en el negocio del petróleo.

Muy exitoso.

Pero no pudo escapar de la depresión.

Es algo que me asusta, señor Marlowe.

Ese problema viene de familia.

¿Teme que ella sea inestable?

Sé que lo es.

Tenga cuidado, señor Marlowe.

Tiene una gran necesidad de una figura paterna.

Tuve que fingir que era mi sobrina durante muchos años.

Mis asesores consideraron que una hija

me haría ver vieja.

¿Cuáles asesores?

Ya conoció al futuro embajador de Inglaterra.

El señor O’Reilly.

Quizá su asesoría no fue correcta,

pero tuve que escucharlo todos estos años.

Incluso compró un estudio.

Dijo que era para potenciar mi carrera,

aunque no afectó su cuenta bancaria.

Así es que mi hija tuvo que ser mi sobrina

hasta que al final, tuve que aceptar el hecho.

¿El hecho?

De que mi juego había terminado.

Desde hacía algún tiempo.

No más jovencitas descalzas, no más reinas ruritanas.

Tengo más dinero que la reina de Saba

y soy muy, muy feliz.

Una leyenda del celuloide, sin duda.

La clave de Hollywood, señor Marlowe, es saber cuándo debes retirarte.

Tomar el dinero y huir.

O quedarse, si así se desea.

Pero al menos tomar el dinero.

Tuve otro investigador en el caso del señor Peterson.

Un policía de apellido Seamus, ¿lo puede creer?

¿Qué descubrió?

Que además de ser jefe de utilería en Pacific Pictures,

Nico también era aspirante a agente.

Tenía una clienta, Amanda Toxteth.

Como verá, señor Marlowe,

mi hija no era la única que le abría las piernas.

Así es que, si encuentra al señor Peterson, acuda a mí antes...

¿Dónde encuentro a la señorita Toxteth?

No sé, en alguna película de bajo presupuesto, supongo.

- Señora. - Espere.

¿Cómo se atreve?

Estoy un poco confundido. Ya me pagaron.

¡Corte!

¡Corte!

Necesito ver el rostro.

¡Necesito ver el rostro!

Ama... Amanda.

Ahí está la cámara, mira hacia allá.

Pasa el auto y miras hacia la cámara, ¿sí?

Gracias. Almuerzo.

Puedo quitarme esto, ¿verdad?

Sí. Después de almorzar.

Créame, me veo mejor sin esto.

Gracias por recibirme, señorita Toxteth.

Dígame Mandy.

¿Es detective?

Soy más inofensivo de lo que parezco.

Debe ser emocionante ser detective.

Apenas puedo contenerme.

No se contenga por mí.

Nico Peterson fue su agente, ¿cierto?

Bueno, me consiguió algo de trabajo.

Riders of the Red Dawn.

¿La vio?

No, todavía no.

Ya no está.

Joel McCrea también iba a actuar ahí, pero pasó algo.

Era la esposa del granjero

que le coquetea a un nativo, al que terminan colgando.

La veré cuando vuelvan a proyectarla.

Parece que le va bien en la actuación, señorita.

Qué amable.

Mi mamá dice que debería acostarme con más productores.

- ¿Qué opina? - Bueno,

me parece que su madre está equivocada.

¿Qué puede decirme de Nico Peterson?

¿Qué tan detallada quiere la información?

¿Cuándo fue la última vez que lo vio?

Creo que una semana antes de que muriera.

Estaba tratando de recuperarme.

Era mujeriego, ¿no es así?

Es una pregunta complicada.

A Nico le gustaba la conquista, no las mujeres.

Difícilmente te tocaba después de tenerte.

Era un tipo especial de hombre.

Algunas chicas dicen que los hombres atractivos son fríos.

Es lo que se le dice a un hombre feo para hacerlo sentir mejor, pero...

Nico era frío.

Nico tenía novias. Pero no tenía amigas.

¿Conoce a alguna de sus novias?

Clare Quincannon moría por él.

La rubia con una madre terrible.

Y la historia de la madre.

Es secreto del embajador. Incluso le compró un estudio.

Dicen que es pura esclavitud.

¿Nico tenía algo que ver con México? ¿Negocios fuera de México?

Sólo hay un negocio fuera de México,

no se haga el tonto.

Cuando tenía dinero, era por eso.

Y quizá la única razón por la que lo buscaban.

Deudas o un ajuste de cuentas.

¿Qué modelo conducía, señor?

- ¿Quién? - Nico Peterson.

Lo que fuera, ya no va a estacionarse aquí.

- ¿Otra vez usted? - Descuide.

Soy amigo de Nico, Philip Marlowe.

Es demasiado persistente.

Quiero encontrar a Nico.

- Está muerto. - Espere.

¿Está segura de ello?

Me contrataron para investigar la desaparición de su hermano.

No desapareció. Está en una urna de mármol.

Yo misma tuve que comprarla. Usted también la vio.

Debería saberlo.

¿Y si le dijera que podría estar vivo?

No creo en cuentos de hadas, señor.

Vi su cuerpo en una camilla.

¿No lo vio en el club, en la carretera?

Hice todo lo que debía hacer.

No debió de ser fácil verlo.

No fue divertido. ¿Qué tiene Floyd en su contra?

Por eso quería verla.

Si le tiene miedo o algo, tenemos que hablar.

No le tengo miedo a nada.

- ¿Qué hay en el libro? - Palabras.

¿No hay droga?

Sólo palabras. Es un libro de palabras.

Nico era bueno con las palabras.

¿Dice que vio su cuerpo?

Sí. Y después el policía intentó besarme en el pasillo.

Probablemente tiene una hija de mi edad.

Es curioso.

Hagas lo que hagas, siempre hay alguien que quiere obligarte.

¿Sabe qué? Al diablo Floyd, al diablo la policía y al diablo usted.

Conozco a la señorita.

Es hermana del rufián, pero ¿quién es usted?

Es grande.

Estoy pensando en rentar el lugar.

¿Quién es Serena?

Ya conoce a mi hermano.

Probablemente la dejó.

¿Dónde está Serena?

- ¿Quién es Serena? - Mi hermano está muerto.

¿Quién es Serena?

Si no nos llevas con ella, vas a ver lo que pasa.

Por favor.

Vaya, vaya. ¿Qué tenemos aquí?

El jefe quiere hablar con usted.

¿Quién eres, grandulón?

Cedric, el grandulón.

¿Y el nombre de tu jefe?

Él es pequeño.

Lou Hendricks.

Vaya, vaya.

Levántese.

El famoso Lou Hendricks.

Al fin no necesito presentación.

Tengo un nombre genérico, Cedric. Una marca epónima.

Es un criminal.

Empresario y filántropo.

Me vendrían bien unos dólares para poder retirarme.

Esperaba que necesitara dinero, señor Marlowe.

Pero qué lástima. Será por negocios, no filantrópico.

¿Qué palabras busca?

Sólo espero que no sea pasado participio.

¿Dónde está su hogar, señor Marlowe?

Donde está el corazón, ya lo sabe.

No, me refiero a la dirección de su hogar.

Maple boulevard 26.

Llevemos al señor Marlowe a su hogar, Cedric.

“Los Recursos Estilísticos”, de William Strunk Jr.

Una frase en participio al inicio de una oración

debe referirse al sujeto gramatical.

Caminando lentamente por la calle,

vio a una mujer acompañada de dos niños.

Si causa algún problema,

va a botarlo como un mal hábito gramatical.

¿Necesita un vendaje?

Cedric, tu trapo.

¿Se refiere a mi pañuelo de bolsillo, señor Hendricks?

A veces, Cedric,

desearía haberte dejado donde te encontré.

¡Dame eso!

Gracias.

Escuché, señor Marlowe,

y de varios conocidos, que está buscando a alguien.

Todos buscamos a alguien.

Ay, qué triste.

Dígame a quién estoy buscando.

Déjeme adivinar.

A dos mexicanos que buscan a una mujer llamada Serena.

Serena.

Una fémina con la figura más delicada que se imagina.

Vista por última vez en brazos de Nico Peterson.

- ¿Le suena conocido? - Como un tintineo.

No necesito que escuche un tintineo.

Necesito que escuche un campanario

con un jorobado colgado de ella.

No un tintineo, señor Marlowe.

¿Quién perseguía a la hermana de Peterson?

Dos frijoleros, según dicen.

Ineptos de climas calurosos,

de la tierra de plátanos y tarántulas, quienes, también,

por su cuenta, quiero aclarar, están buscando a su hermano.

Agradecería mucho poder hablar con nuestro amigo Nico,

si lo encuentra, y lo recompensaré.

Dígame en qué estaba metido Nico y por qué fingió su muerte y huyó.

Nico, al final,

tenía que evitar a todos, me parece.

Pero le diré que solía hacerme algunos favores

directo del país del sombrero, el sarape y las mulas.

Su español era bueno.

Tenía ese bronceado sensual de latino. Lo cual es muy útil en México.

¿Qué es lo que importa, señor Hendricks? ¿Plátanos o tarántulas?

Tarántulas.

Estoy completamente compuesto de tarántulas.

Me dan miedo las arañas.

Nico trabajaba para mí.

Me traía artículos difíciles de conseguir que son ilegales aquí.

Al momento de su supuesta muerte,

estaba en posesión de algunos de esos artículos.

¿Y esos artículos son...?

Hay artículos y artículos.

Y un artículo relacionado con dichos artículos.

¿Por qué no vamos al Club Corbata? Quizá ahí guardó sus artículos.

Señor Marlowe, la gente hablaría.

Cuando voy, entro por la puerta trasera.

- No vuelva a mencionarlo. - Lo tendré en mente.

Soborno al club.

Debajo de esta elegante camisa Charvet, no hay más que sobornos.

Peterson habría necesitado ayuda.

Habría necesitado un cadáver.

Suena como una conspiración.

Dudo que Nico haya ido al cementerio con una pala y una lámpara

a buscar a un muerto que fuera de su talla, ¿cierto?

El club participó en la conspiración, pero ¿cuál es el interés del club?

Pregúntele a su cliente.

Me parece que seguirá buscando a Peterson, con o sin cliente,

porque no puede evitarlo.

Le pago mil dólares para motivarlo más.

No. Cedric, en la siguiente calle a la derecha.

Oríllese, por favor.

Sería prudente reconsiderarlo, señor Marlowe.

Deténgase donde guste, Cedric.

Maple boulevard 26.

No soy tan listo como me han dicho.

Puede entrar.

¿Van a devolverle su placa?

No. Vine a denunciar un secuestro.

Si lo encuentra, voy a enterarme. Y voy a ir por él.

Cuando suceda, no intente interponerse.

Gracias, Cedric.

¿Dos mexicanos salieron de la nada y secuestraron a la chica?

Es lo que te digo.

Eso y que se prostituye en el Club Corbata

e identificó como su hermano a un cadáver

que no era Nico Peterson.

Hay ciertas cosas que no pienso escuchar.

Buscaban a otra mujer, alguien de nombre Serena.

No te escuché.

Secuestraron a su hermana.

Si no lo ingresas en el sistema, voy a presentar una denuncia.

Será algo oficial. Voy a decir que Peterson no era Peterson.

Y no será noticia, será un artículo.

Nunca recuerdo cuál periódico odia más al alcalde.

Todo va a salir bien si no me manipulas, ¿de acuerdo?

Lo que vamos a hacer es sacarte de aquí.

Recibiré una llamada de un ciudadano anónimo

que vio que la subieron a un auto.

Y tú, pórtate bien, o te pondré como sospechoso del incidente.

- Y eso será lo que escribiré. - Trato hecho.

Le daré la información a Bernie Ohls, extraoficialmente.

Puedo hacer que detectives del alguacil empiecen a buscarla exhaustivamente.

¿Te parece bien?

Me quitaron mi .38.

Sí.

Aquí tienes tu .38. Si matan a alguien con ella, sigues teniendo una .38.

Si nos hicieran registrar números de serie, estaría jodido.

Marlowe.

Detective Bernie Ohls.

Espera en el auto, Arthur. Tráenos un trago, Marlowe.

Whisky en las rocas.

¿Ya están buscándola?

Ciudad, alguaciles, todos.

Nadie quiere hablar de esto.

Una vez que sale el boletín, nadie puede matarla.

Hay alertas sobre Lynn Peterson.

Mexicanos haciendo cosas ilegales en Tijuana.

Se le tratará como a todos.

Búsquenla en serio. La perdí.

Cuando eres un veterano,

es bueno seguir con vida.

Confío en que puedas darme el ejemplo, Marlowe.

¿Quién es la mariposa que está ahí?

No tiene nada de frágil, Bernie.

Mantén perfil bajo y considera otra profesión.

- Buenas noches, señorita. - Adiós, detective.

Hola.

¿Quién le hizo daño?

Unos mexicanos que buscaban a Peterson.

¿Qué estaban buscando?

Por Dios, dígamelo usted.

- ¿Su abrigo? - Gracias.

Vivir en una casa así me hace pensar que todo se derrumbará.

Así vivimos los mortales y nos va bastante bien.

Clare.

No me ha dicho por qué quiere a Nico.

Amanda Toxteth afirma que no era especialmente considerado

en la cama.

Pobre Amanda.

No la ha pasado bien.

Cuénteme sobre eso.

No hay un sólo estudio en esta ciudad dirigido por hombres

a quienes nadie miraba antes de ganar su primer millón.

Si no atraías a las mujeres cuando eras pobre, seguro te fastidia.

Así que sólo te llaman para humillarte de la peor forma posible.

¿Quién se lo dijo? ¿El embajador?

El embajador llegó con mucho dinero

y será incluso más rico cuando se vaya.

Sólo que sin mi mamá.

Su madre también quería a Nico.

¿También intentó contratarlo a usted?

Siempre desea lo que yo quiero o tengo.

¿Se refiere a Nico?

Tal vez.

O quizá solamente teme que me haga el amor

antes de que descubra lo terrible que soy.

Es una pésima idea.

- ¿Por qué? - ¿Por qué?

Porque soy su empleado.

Porque tiene la mitad de mi edad.

Porque es tan hermosa, que perdería mis modales.

¿Qué podemos hacer si no podemos hacer eso?

Podemos bailar.

Pasé seis años con las monjas

para que mi mamá pudiera interpretar a una jovencita

segura de sí misma.

Tuvo que interpretar a una virgen durante quince años, cielos.

Aunque uno termina cediendo en cada película, naturalmente.

Todo ese tiempo,

el embajador fue su asesor financiero.

¿Alguna vez la asesoró a usted?

¿Quiere decir que si me ha tocado?

Supongo.

Tal vez es la pregunta equivocada.

- Disculpe. - Es un pésimo bailarín.

Soy peor amante.

¿Espera que le crea?

El baile es bueno.

Por ahora.

Tengo que ir a otro lado.

¿Puedo regresar después?

¿Y quedarme aquí, como amigos?

Eso nunca funciona, Clare.

No es mi intención.

No.

Un rompecabezas tiene muchas piezas.

No sé exactamente qué va a encontrar.

Tal vez encuentre un dragón y tenga que matarlo.

Me parece bien.

Buenas noches, Philip Marlowe.

Buenas noches.

- ¿Está el embajador? - Sí, señora.

¿Ahora tenemos que decirte embajador?

¿Cómo estás, Clare? Qué gusto verte.

Acaba de irse tu mamá.

- ¿Qué quería? - No preguntes.

¿No les fue bien?

¿Y su cámara, señor Marlowe?

No tengo.

¿Tiene idea de lo que habría valido esa foto?

¿Están infringiendo alguna ley?

Sólo las leyes de atracción.

Pagaría una fortuna por un recuerdo como ese de sus muestras de cariño.

Tiene la edad suficiente como para ser su padre.

Cierto.

Pero también usted.

Ahí va Bernie Ohls.

Arthur investigó la placa de tu visita de anoche.

¿Sí?

El auto le pertenece a Dorothy Quincannon.

- ¿Y? - ¿Y?

De toda la gente de Los Ángeles con las que no debes buscar problemas,

el nuevo embajador, que abrió Pacific Studios con dinero sucio

y su amante encabezan la lista.

Todos están mejor relacionados que nosotros.

¿Qué habrá sido lo que la atrajo?

- ¿Qué? ¿La madre o la hija? - Quizá las dos.

Estás muy enfermo, Marlowe.

La policía de Los Ángeles encontró a Lynn Peterson.

- ¿Dónde está? - En Encino.

No se irá del lugar.

¿Le dispararon con mi arma?

No.

No, no le dispararon.

Heridas profundas en los triángulos anteriores del cuello,

cortando las estructuras de las venas y arterias.

La víctima ya se encontraba muerta.

Le cortaron la garganta.

Después de las quemaduras de cigarrillos, los golpes, el cuchillo, la violación.

Dios mío.

Señores, no va a gustarles esto.

¡Oiga!

- ¿Sí? - Es la hermana del sujeto

que identificó hace dos semanas

y que mataron afuera del Club Corbata.

Le aplastaron la cabeza como a una calabaza.

¿Lo sabía?

Anótelo en su informe, doc.

Sólo me encargo del cuerpo.

¡Incluya una nota!

Gracias, Bernie.

Nadie vive eternamente.

Cuando las cosas se complican,

a la policía no le gusta, ni siquiera en el condado.

Al fin, Bernie.

Joe, ven con nosotros.

El auto azul vino hace una hora.

Bajaron los dos sospechosos de Tijuana.

- Es el Lincoln mal pintado. - Sí.

¿Y ese de quién es?

Es el Bentley del señor Lou Hendricks.

- El famoso Lou Hendricks. - El mismo.

Entonces es miembro, igual que los mexicanos.

Quiero que vayas por esos sujetos como un gato a un ratón.

No quiero saber nada al respecto.

Vamos, Bernie. Hazlo tú.

Todavía tengo pensión. Tú no.

Está bien.

Bay Canyon nos pertenece. Vamos a bloquear todos los caminos.

Dame los binoculares.

Métete a esa ratonera.

- ¿Cómo? - No importa cómo.

Está bien.

Vamos, Joe. Hay que hacerlo.

- Te ves fatal. - Está bien.

Para que sepas, no pasa nada hasta la madrugada.

Una vez ahí, tendrás que esperar y esperar.

Está bien.

Recuerda,

eres el tipo que puede identificar a los mexicanos, ten cuidado.

Está bien.

Oye, ¿voy a recuperar mi placa?

¿Es lo que quieres?

Sostén esto.

- ¡Otis! - ¿Sí, señora?

Ahora bajo.

Estás muy lejos de Tipperary, Dorothy.

ENTREGAS

- ¿Cómo se llama? - Miguel Finn.

Mickey Finn.

Chicas, chicos.

Heroína, cocaína.

Ya lo pensé y me gustaría llenar una solicitud.

Eso no fue educado.

Quizá porque no me siento educado esta linda noche.

Podemos tomar un trago y hablarlo.

- ¿Supo lo de Lynn Peterson? - Fue una tragedia.

¿Y si le dijera que la policía no va a tocarlo,

pero esperan que yo lo haga?

No tengo nada que ver con Lynn Peterson ni Nico Peterson.

Estamos en Los Ángeles. Cada quien hace lo que puede.

¿Qué hacían aquí?

La hermana era prostituta y adicta.

Trabajaba para usted. Es un proxeneta.

Yo no controlo el lugar. No soy el jefe.

¿Entonces quién?

¿Dorothy Quincannon? ¿El embajador?

Qué poco sabe, señor Marlowe.

Conozco a un sujeto llamado Lou Hendricks.

- Quizá también lo conozca. - Su gente busca a mi gente.

Voy a ir hasta el fondo, Floyd.

Quizá incluso lo lleve conmigo.

Entonces vamos a necesitar un trago.

Podemos reunirnos con Lou Hendricks abajo.

No me serviría de gran cosa darle una golpiza, ¿cierto?

Recuerde que fui soldado.

Está bien. Le acepto el trago.

Es muy complicado.

Lograr un equilibrio entre sus obligaciones financieras

y los intereses de los demás.

De gente poderosa.

Lo que ofrecemos es discreción.

Y a cambio, reciben protección.

Protección muy, muy valiosa, señor Marlowe.

Ahora sabrá hasta qué grado.

Entiendo su empeño, señor Hanson.

Es difícil dirigir un burdel sin que los demás sepan que lo es.

Especialmente cuando también está en el negocio de narcóticos.

Hay muchas cosas que no entiende.

- ¿Sobre narcóticos? - Sobre gestión.

Los inversionistas del Club Corbata no se meten con mi manejo del lugar.

Y yo no los molesto cuando surge algún problema.

A menos que el problema,

¿cómo lo digo?

Sea difícil de solucionar por mí mismo.

Como la prostituta que no coopera.

La chica o el chico que no muestra el interés necesario.

O el gato que tiene mucha curiosidad.

Se les da un poco de algo.

¿Se siente bien, señor Marlowe?

Pensé que era un hombre que sabe beber.

Parece que me equivoqué.

Mientras se queda dormido, quiero que considere algo.

El paradero de Nico Peterson nunca fue el problema,

sino el paradero de lo que tenía Nico en su poder.

Llegaremos al fondo del asunto sin su ayuda.

Por lo que sé, su fuerte no es jugar en equipo.

Nunca le gustó llevarse bien con otros.

Mire lo que provocó.

Está muriéndose. Solo.

Voy a alcanzarte.

- ¿Estás bien? - Sí, ahora voy.

Maldita sea.

¿Está despierto?

Esto debe de ser suyo.

¿No se lo tomó?

Recordé lo que le pasó a Alicia en el País de las Maravillas

cuando mordió el hongo.

- Fingió. - ¿Y usted?

Debí saberlo. ¿Quién le ofrece un cóctel al chofer?

¿Lou Hendricks?

Ya lo dejaron bastante mal.

¿Es el que está encadenado allá adentro?

No tardan en hacerlo hablar griego.

Prométame que jamás me hará eso.

Si lo ayudo a salir de aquí,

¿me ayudaría?

Por supuesto.

Sube el volumen.

Dos jóvenes muertos de Tijuana.

¿Ya viste lo que provocaste?

Estás haciéndolo muy difícil, Lou.

Muy difícil.

¿Qué más hace para Lou Hendricks?

Demasiado, si me lo pregunta.

Perfecto.

Justificado.

Entramos los dos y los dos salimos con vida, ¿de acuerdo?

De acuerdo, señor Marlowe.

Estoy cansándome de esto.

¿Dónde está?

¿Quién?

La zorra esa. A la que llaman Serena.

Ya te lo dije. Nico tenía asuntos con ella.

¿Por qué tienes esto?

Es para afeitarme.

Oídos, nariz y garganta, ¿no?

Tengo gente que lo hace por mí.

¿Sí? ¡Yo también!

¡Yo también!

- ¡Frederick! - Sí.

Córtale la oreja, nariz y garganta. En ese orden.

Oblígalo a decirnos dónde está Serena.

¡No es Serena!

Es la sirena.

¿La sirena?

La figura de la sirena de allá.

¿Una sirena de yeso?

¿Serena es una maldita sirena?

Tienes que mejorar tu español.

¡Hanson!

¡Dilo en español!

¡Cedric!

¡Cedric, atrápala!

¡Cedric!

- Sí, jefe. - ¿Superó tus capacidades

salvar a la maldita sirena?

Lo siento, jefe.

Acabas de dejar en bancarrota a los Hendricks.

Lo siento, jefe.

Te tomará años devolver ese dinero.

Señor Hendricks.

No es justo.

Como descendiente de esclavos, Cedric,

deberías saber que la vida no es justa.

Tiene razón.

La vida no es justa.

Esperaba ver sobornos. ¿Usted no?

Sobornos y tarántulas.

Pero sólo está hecho de lo mismo que todos.

Quién lo diría.

¿Nos vamos?

¿Qué voy a encontrar adentro?

Algunos cadáveres.

¿Cuántos?

Olvidé contarlos.

Lou Hendricks,

Floyd Hanson,

dos caballeros de Tijuana

y una sirena sospechosa.

¿Una sirena?

Una sirena decorativa.

Llena de polvo mexicano.

Aunque está muy mojada.

¿Y usted es...?

Soy su chofer.

¿Y ahora qué, Cedric?

Ambos hicimos derramar mucha sangre.

Debemos permanecer juntos.

Seré su chofer, por el momento.

Cedric, soy mi propio chofer.

Por supuesto.

Pero piense en el estacionamiento.

Vaya, vaya. El mismísimo señor Nico Peterson.

Así es que no está muerto.

Es buen detective.

¿Qué quiere?

Ha estado investigando las circunstancias de mi fallecimiento.

Mi determinación por un tiempo

fueron los informes de su muerte sumamente exagerada.

- De acuerdo. - Pero no los de su hermana.

Media hermana.

De los días alocados de mi papá en Acapulco.

¿No va a derramar ninguna lágrima?

Está muerta. Lo sé.

Su muerte no fue agradable.

No pude evitarlo.

Pero evitó la suya.

Resulta que tengo algo que todos quieren.

¿Más droga?

Mucho mejor que droga.

Ustedes son demasiado para mí.

Solo soy un empleado mal pagado.

Necesito ver a Clare.

Haré todo lo que esté en mi poder para reunirlos

y no volver a verlos jamás.

Entonces dele un mensaje de mi parte.

Dígale que la espero esta noche en la bodega del estudio.

Tengo información sobre el embajador.

¿Qué sabe de él?

Sólo dele el mensaje, Marlowe.

Quiero aclarar algunas cosas antes de tomar una decisión.

¿Qué quiere saber?

El cuerpo que dejaron afuera del club.

Era un músico que trabajaba en el club.

- ¿Usted lo mató? - No.

- ¿Usted lo mató? - No.

¿Apareció ahí?

Se parecía a mí. Me gustan los que se parecen a mí.

¿Qué quiere de usted Dorothy Quincannon?

Quizá quiere acostarse con el embajador,

que quiere acostarse con su hija.

No lo sé.

Pero dedúzcalo, Marlowe. Usted es el detective.

Todos quieren algo de alguien.

Al final, todo termina en chantaje.

Estaré en la bodega del estudio a las 7:30.

Dígale que tengo lo que quiere.

Me estoy dando cuenta de que es la mesa favorita de mi madre.

Aquí es donde nos asesora el embajador.

¿También la invitó?

Sí, sentí que necesitaba asesoría.

- ¿Financiera? - Profesional.

Vaya, vaya, vaya. Pero si es Clare.

Qué maravillosa sorpresa, señor Marlowe.

- ¿Té, madre? - Caliente.

Esperemos que lo haya preparado bien.

Tan fuerte como para despertar a un ratón.

He disfrutado tanto nuestras reuniones por separado,

que me pareció bien estar todos juntos.

Lo que el señor Marlowe quiere decir, querida,

es que se cree más listo que nosotras.

Una me contrató y la otra lo intentó.

Parece que ambas quieren lo mismo.

Nico la dejó por otra chica.

Una sirena de yeso llena de polvo mexicano.

Qué desagradable.

Un tema del que afirmó no saber nada, ¿cierto?

¿Por qué no va al grano

y le pregunta por qué lo contrató?

Para encontrar a Nico Peterson.

Contratar a un detective

podría ser la mejor forma de sugerir que no sabe dónde está.

¿Crees que lo tengo escondido en una choza en Rosarito?

Tal vez más cerca.

¿Por qué no le dices al señor Marlowe qué quieres con él?

Quizá estoy haciendo mi mejor esfuerzo

por salvar tu reputación.

Quizá es justamente al revés, madre.

Verá, señor Marlowe.

Su amante la dejó.

El embajador de Inglaterra se cansó de Tinseltown.

Así es que está interpretando el único papel que le queda:

el de mujer fatal.

Es la misma Medea.

Bueno,

es el papel que nos espera a todas, querida.

Bueno,

sospechaba que una de nosotras haría eso,

pero no sabía cuál de las dos, ¿no es así?

Yo aposté por usted.

Tiene dominada la técnica, ¿cierto, señor Marlowe?

¿Molestar a las mujeres de su vida?

No hay mujeres en mi vida.

Entonces sígala. Le gustan los hombres mayores.

Descuide.

Pagaré el desastre, como siempre.

¿Se encuentra bien?

No me importa ser inferior de lo que piensa.

Siempre soy inferior de lo que los demás creen.

Usted tiene la suerte de ser más de lo que pensamos.

Le enviaré el pago de sus servicios.

Quizá le cobre a su madre

- por haberlo encontrado. - ¿Qué?

Lo encontré esta tarde.

O más bien, él me encontró.

Llegué a mi pequeña casa y ahí estaba.

- El señor Nico Peterson. - ¿Dónde está ahora?

Estará esperándola en la bodega del estudio a las 7:30 p.m.

¿Por qué ahí?

Esperaba que usted pudiera decírmelo.

¡Taxi!

Arranque.

El señor Hendricks solía decirme que un auto es más que un vehículo.

Es un confesionario.

Un depósito de secretos.

Y esta ciudad, leal a la combustión interna,

es una ciudad de secretos motorizados.

Está muy filosófico, Cedric.

Tendrá que disculparme, señor Marlowe.

Lo heredé de mi difunto jefe.

Solía divagar. ¿Dijo en la bodega?

En efecto.

Debo preguntarme,

¿por qué en la bodega?

Ahora usted tiene que decírmelo, Cedric.

¿Por qué la bodega?

Nico Peterson movió el producto de Hendricks en el estudio durante años.

Y el producto es de Tijuana, ¿no?

Lo ocultó en un cuervo de yeso,

en un busto de Nefertiti,

en una Virgen de Guadalupe,

o en una sirena decorativa.

El señor Hitchcock habría hecho maravillas en Pacific Pictures,

pero por desgracia, se irá a MGM.

El señor Hitchcock, al igual que el señor Hendricks,

siempre se guardaba el guión para él.

Pero muchas conversaciones escuchadas desde el asiento delantero

me permitieron hacer lo que el señor Hitchcock hacía tan bien:

resolver la trama.

En realidad, nunca se trató de una sirena.

Se trataba del contenido de un maletín

que podría acabar con todo un estudio.

- Clare. - Nico.

¿Vienes sola?

¿Querías a todos los inversionistas, Nico?

A mí, a mi mamá, a Floyd Hanson, a Lou Hendricks.

Sería difícil, dos de ellos están muertos.

Bueno, vas a tener que negociar conmigo.

Lo que tengo aquí vale una fortuna.

¿En serio? Tienes que mostrármelo.

Todos los registros de la heroína que pasó por este estudio.

Es más que suficiente para arruinar la reputación del embajador

y la reputación de Pacific Pictures.

Nico Peterson desapareció con una figura de sirena

y un maletín hecho a mano

con registros de todas las transacciones de droga

desde que él y Lou Hendricks iniciaron el negocio.

Quería venderle esa información a cualquiera que encontrara.

Soy contador, cariño. Y muy bueno.

Importaciones. Exportaciones. Guardo todas las transacciones.

Eres más que un contador, Nico.

Venderías boletos para las puertas del infierno.

Quizá por eso te gusto.

Nunca me gustaste, Nico.

¿Confías tan poco en mí, Clare?

Ya sabes cómo es en estos días, Nico.

Ya nadie confía en nadie.

¿Qué fue ese sonido, Clare?

La pistola de mi madre. La encontré en su tocador.

- ¡Maldita sea! - Soy muy mala con las armas.

¿Por qué haces esto?

Siempre has jugado muy sucio, Nico.

Aprende de mí y llegarás a la cima.

Mucho mejor.

Voy a quemar tus registros, Nico.

¿Está muerto, señor Marlowe?

¿Ahora sí?

¿Por eso me contrató? ¿Para poder matarlo de verdad?

Es una de las razones.

¿La sobornó el embajador?

Me imagino que sí, después de lo ocurrido.

Dígame por qué no debo delatarla.

Porque era demasiado joven para mí.

Porque era la encarnación del diablo.

Porque ya estaba muerto.

Voy a deshacerme de esto.

Use la puerta lateral.

Adiós, Clare Cavendish.

Buenas noches, señor Marlowe.

Dime que no iniciaste el fuego, Marlowe.

No, Bernie. Sabes que sólo los apago.

¿Qué crees que voy a encontrar adentro?

El busto de Nefertiti,

el arca de la Alianza

y al halcón maltés.

¿Nada más de valor?

¿Qué más querías?

Quedó atrapado en el fuego cruzado entre madre e hija.

Sí, parece que nunca aprendo.

¿Quién ganó, señor Marlowe? ¿La madre o la hija?

¿A quién le apostaría?

El embajador perdería.

Ellos nunca pierden, Cedric. Sólo siguen su camino.

- ¿Señor Marlowe? - Sí.

Puede recibirlo ahora.

Gracias.

- Señor Marlowe. - Señora Cavendish.

Entonces, ¿esta fue la transacción?

¿A qué se refiere?

Gracias.

Le salvó el trasero al embajador y la deja al frente.

Es mejor que lo del contrabando, ¿no cree?

El embajador ya superó todo eso.

Su madre regresó a la actuación.

Nunca la dejó.

¿Cuál es la trama?

Ya sabe, lo de siempre.

Amor, asesinato, reconciliación.

¿Final feliz?

Estamos trabajando en eso.

¿Va a decirme por qué estoy aquí, señora Cavendish?

El estudio necesita un caballero de radiante armadura.

Hay diez de esos afuera.

Ellos sólo lo actúan.

Entonces me despido.

El estudio ya está limpio, señor Marlowe.

Roosevelt está a nada de ganar la guerra.

Al embajador le gustaría recompensarlo

por su discreción.

El estudio siempre va a necesitar a un detective privado.

¿Está ofreciéndome empleo?

Más que un empleo.

Una pensión.

Ejecutivo a cargo de la seguridad.

Todos tenemos secretos, señor Marlowe.

Protagonistas con pequeños deslices.

Actrices que no pueden vivir sin sus drogas mexicanas.

Necesitamos a alguien que nos mantenga a raya.

¿Y sus secretos, señora Cavendish?

Tendrá que conservarlos también.

No es para mí, señora Cavendish.

Sin embargo, puedo recomendarle a alguien.

Necesitaré referencias, por supuesto.

Es mi amigo. Y es muy capaz.

Se ha enfrentado a muchas situaciones en el pasado.

Es muy elocuente y estupendo para guardar secretos.

¿Está chantajeándome, señor Marlowe?

¿Chantajearla?

Jamás lo haría.

Eso se lo dejo a otros.

Buen día.

A los nazis no les gustan los libros, ¿cierto, señor Marlowe?

No les gustan muchas cosas, Cedric.

Aunque Leni Riefenstahl hace buenas películas.

¿Le gustan las películas?

Definitivamente, señor Marlowe.

La señora Cavendish, de Pacific, podría tener un puesto para usted

como jefe de seguridad, si es que le interesa.

Me interesaría mucho, señor Marlowe.

Lo recomendaría con gusto.

¿Necesitaría referencias?

Sólo una. La mía.

Y si acepta el empleo,

esto podría resultarle útil.

Todos hemos hecho cosas malas, señor Marlowe.

Y esa arma es un recuerdo de algo muy malo.

¿Quiere decir que no puedo dispararle a nadie con ella?

No, use su ametralladora para eso.

Siempre es una opción.

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