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[piano]
[conversación indistinta]
¡Fernando!
¡Fernando, abra la puerta!
¿Dónde está Fernando Gallardo?
[hombre] ¿Usted quién es?
¿Que dónde está Fernando Gallardo,
habitación 111?
Se fue hace una hora. Pagó la cuenta y se fue.
¡He dicho un hombre, joder!
¡Un hombre!
[música]
Sí, bueno, es verdad que los inicios en México
fueron muy duros,
fueron muy duros, me costó muchísimo entrar en un frontón,
me costó muchísimo entrar en un frontón,
pero conseguí entrar en el Frontón Azteca,
uno de los mejores de México, y allí tuve muchísima suerte
de encontrarme con gente muy buena
que me ayudó mucho,
como, por ejemplo, mi gran amiga,
- la campeona Chelo Barbosa. - Ya...
¿La moda en México es muy distinta a la europea?
- ¿Cómo? - Me refiero al prêt-à-porter
y a los vestidos de gala.
En París es muy popular
la leve muselina y la seda con bordados.
¿A México ha llegado esta corriente?
Eh... No, no lo sé, la verdad.
¿Qué opina de la tendencia impulsada por Coco Chanel
¿Qué opina de la tendencia impulsada por Coco Chanel en cuanto al bronceado de la piel?
en cuanto al bronceado de la piel?
No, es que no tengo ni idea de eso.
¿Le gusta el estilo de corte de pelo llamado garzón,
¿Le gusta el estilo de corte de pelo llamado garzón, tan popular en Francia?
tan popular en Francia?
Mire, no se ofenda,
pero si estoy aquí es para hablar de la pelota
y, si acaso, del partido de ayer,
no de estupideces.
Y siendo usted mujer, debería darle verüenza.
No puedes tratar así a la prensa.
¿Prensa?
Me estaban haciendo preguntas de trapitos.
Es publicidad para el frontón.
Tú eres la sensación del momento
tras poner contra las cuerdas a la número uno.
Esto es un negocio, hija,
un circo,
y tratar con la prensa también forma parte de ese circo.
Igual ahora empiezas a darte cuenta
de por qué no quería que una hija mía fuera pelotari.
No he dicho que te vayas.
¿Necesito tu permiso también para irme?
Vas a necesitar mi permiso hasta para ir al baño,
sobre todo, después de que firmes esto.
- Tu nuevo contrato. - [pelotari grita]
¿Cómo que nuevo? Ya acordamos unas condiciones.
Sí, ayer, antes del partido,
antes de que estuvieras a punto de ganarle a la campeona.
Tu padre es un empresario justo,
por eso lo justo será
que juegues tus partidos en el mejor horario.
Te vas a llevar el 5 % de las apuestas
y vas a ser la segunda jugadora mejor pagada del frontón.
No está mal para alguien que acaba de llegar, ¿no?
Es un contrato de estrella.
Hola.
Mira lo que dice la prensa, chula.
Tu amada va a ir mañana
a una gala benéfica al hipódromo.
¿Y esa carita?
¿Qué pasó?
Soy un fraude.
- No eres un fraude. - Sí, soy un fraude.
Viniendo para aquí, me han parado
tres veces por la calle, me hacen entrevistas
y me ofrecen un contrato que no merezco.
Jesús de Veracruz,
debes firmarlo
antes de que tu padre se arrepienta.
No voy a firmarlo.
Con la de lesbianas necias que había para casarme.
Mario, todo es mentira.
La gente cree que soy mejor de lo que soy
- porque Rekalde se dejó ganar. - Eres una excelente pelotari.
¡Pero no la que la gente se cree,
la que estuvo a punto de derrotar a la campeona!
¿Y qué vas a hacer?
¿No firmar este contrato y dejarlo todo?
Voy a hacer lo que tengo que hacer:
ir a la cámara de la pelota
y denunciar a Rekalde por jugar a perder.
Itzi.
¡Itzi!
Gracias.
[Renato] En los departamentos del frontón estarías mejor.
No te faltaría nada.
Contrataré gente para que te cuide.
No entiendo por qué quieres ir a tu casa.
- Ahí están mis cosas, Renato. - Y el cabrón que te hizo esto.
Porque tú le dijiste lo que no le tenías que decir.
[pájaros]
Por Alejandro no te preocupes, que no va a estar.
Por Alejandro no te preocupes, que no va a estar. Se va a ir a la casa de Polanco en cuanto esté lista.
Se va a ir a la casa de Polanco en cuanto esté lista.
¿Has pensado en algún abogado? Digo para lo de tu divorcio.
[alboroto]
[ininteligible]
[suspira]
[suspira]
[cristales]
Ahí no cabe todo el dinero que me debéis.
Mi socio y yo no podemos devolverte el dinero.
Lo siento mucho.
Esta es la compensación que pactamos.
[conversaciones indistintas]
Nunca había visto una picha mexicana.
Habrá sangrado como un cerdo.
De hecho, ha muerto.
[Koldo ríe]
Que Dios lo tenga en su gloria.
Don Fernando...
Idoia, Idoia, Idoia.
Siéntate, anda.
He dicho que te sientes.
No sé qué me molesta más, que me mientas en la cara
o que creas que trayéndome una pilila cualquiera
- te voy a perdonar tu deuda. - Nuestra deuda.
Él también te debe dinero, ¿eh?
- Ya no. - ¿Cómo que no?
Ahora somos socios.
¿Socios? Pero si es un muerto de hambre, Koldo.
Sí, un muerto de hambre muy bien relacionado en México
Sí, un muerto de hambre muy bien relacionado en México y tiene tierras, así que su parte de la deuda está saldada,
y tiene tierras, así que su parte de la deuda está saldada,
además, ¡no es asunto tuyo!
¡Lo que es asunto tuyo es
que me pagues las 20.000 pesetas que me debes!
Te voy a dar tres días, ni uno más.
Yo no puedo reunir ese dinero en tres días.
Si no me lo traes tú,
voy a tener que ir a buscarlo yo.
Cuando vi en tu casa el sobre del dinero
con el nombre de Xabi escrito,
me picó la curiosidad.
Ese niño ya no es hijo mío.
Ya, ya lo sé, te lo quitaron de recién nacido.
Él qué tendría dos días y tú trece añitos?
Qué ibas a hacer.
Pero también sé que todas las semanas
le mandas un sobre a la familia,
un sobre con 200 pesetas.
Bastante generoso por tu parte, la verdad.
Así que o me traes el dinero en tres días
o mando al hombre del saco a que vaya a por el crío
y se lo vendo a un proxeneta.
Según su declaración, la señorita Rekalde, su rival,
tenía como objetivo perder el partido
para enriquecerse con las apuestas.
Bueno, lo de las apuestas es una suposición,
pero es lógico pensarlo.
¿Es lógico pensar que la mejor pelotari del país,
la que tiene el mejor contrato entre todas las pelotaris,
necesite amañar un partido para ganar aún más dinero?
Eh...
No sé para qué quería el dinero, pero sé que jugó a perder.
¿Sabe lo que yo sé, señorita Galarrán?
Lo único que sé, que, según sus propias palabras,
la que falló a posta
la última pelota del partido fue usted,
que se está inculpando del delito de amaño y fraude,
que conlleva la pérdida de la licencia federativa
para el resto de su vida.
Su padre ya nos advirtió de su carácter indomable
y su afán de protagonismo,
cualidades que no apreciamos entre nuestras pelotaris.
Como tampoco apreciamos
que tenga la osadía de poner en entredicho
la carrera ejemplar de la señorita Rekalde.
Hoy es su día de suerte,
todos los que estamos aquí
sentimos un gran aprecio por su padre.
Si no fuera por eso,
su carrera como pelotari estaría acabada.
[música]
- Va. - ¡Voy!
-[gemidos] -[pelotazos]
[ininteligible]
- Hija. - Mamá.
Mi amor.
Papá...
- Mi hijita linda. - Me alegra mucho
que estén aquí, me alegra mucho verlos.
¿Nos puede dejar solos, por favor?
¿Qué pasa?
¿Qué es eso de que le pediste el divorcio a Alejandro?
¿Se lo dijo él?
No, el abogado de tu patrón.
Pero ¿por qué, hija?
¿Te volviste loca?
Las cosas no son...
como dicen los periódicos, papá.
Antes de caer,
Alejandro me golpeó.
Pero fue un accidente, ¿no?
Él no tuvo la intención de tirarte.
Él no tuvo la intención de tirarte. [Chelo ríe] No, no fue un accidente,
[Chelo ríe] No, no fue un accidente,
mamá, me dio dos raquetazos.
Todos cometemos errores, hija.
[padre] A ver, hija,
si no puedes volver a jugar a la pelota y te divorcias,
¿de qué vas a vivir?
[madre] ¿Y de qué vamos a vivir nosotros?
Tu padre dejó el trabajo para ayudarte en tu carrera.
Don Miguel dejó el trabajo porque era más cómodo
llevar a Chelo al frontón dos horas al día
que levantarse a las seis de la mañana
para ir a la fábrica.
Pero para su tranquilidad,
sea lo que sea que decida Chelo con nuestro matrimonio...
...a ella no le faltará nada.
- ¿Se quedan a comer? - No.
Mis padres ya se van.
[Chelo] "Querida Itzi:
Todavía no me repongo de la caída.
Ha sido muy difícil, Itzi,
pero voy mejorando poco a poquito.
No denuncié a Alejandro,
pero le pedí el divorcio."
[llaman a la puerta]
¿Todavía estás aquí?
Las maletas están en el coche, pero no me quiero ir.
Deja que me quede unos días más,
hasta que te sientas un poco mejor,
hasta que te sientas un poco mejor, después me voy, te lo juro,
después me voy, te lo juro,
y firmaré las condiciones del divorcio
que más te convengan,
pero no quiero dejarte sola.
- No estoy sola. - Si te refieres al servicio,
- No estoy sola. - Si te refieres al servicio, están para ayudarte, no para cuidarte.
están para ayudarte, no para cuidarte.
Tus padres te dieron la espalda, tu mejor amiga está en Europa,
¿quién te va a cuidar?
Chelo, sé que soy
la última persona que quieres tener cerca,
pero soy lo único que te queda.
[pájaros]
Ten, está cargada.
Lamento mucho lo que te hice.
No sé si puedas perdonarme algún día.
Yo no me lo perdonaré jamás.
Te amo y entiendo que me tengas miedo.
Si en algún momento
sientes que me acerco más de la cuenta, úsala.
[música]
[hombre jadea]
Ya, ya. Para.
Ya estuvo bueno.
Pero si no ha terminado.
No me gusta terminar.
Agur.
Hey, no he dicho que te vayas.
Ah...
No me tiene que pagar a mí.
Le puede abonar a la madame.
¿Lo reconoces?
[música de fondo]
¿Cuándo fue la última vez que lo viste por aquí?
Según mi información,
fue hace exactamente dos meses y dos días.
No se me permite hablar de los otros clientes.
Su cadáver apareció muy cerca de aquí, ¿eh?
Yo no sé nada de eso.
Si no quiere tener problemas, deje el burdel en paz.
Las chicas no tienen nada que ver
Las chicas no tienen nada que ver con la muerte de ese cerdo.
con la muerte de ese cerdo.
Si no tienen nada que ver,
Si no tienen nada que ver, ¿por qué te han mandado a amenazarme?
¿por qué te han mandado a amenazarme?
A nuestros clientes les gusta la discreción,
y no es bueno para el negocio
tener a gentuza haciendo preguntas a las chicas.
Buenas noches, caballeros.
¡Ah!
[grita]
Escúchame, escúchame,
sé que mi patrón se asoció con un tipo, otro mexicano,
y que tuvieron una reunión con una pelotari
para ofrecerle un contrato
poco antes de que lo mataran. Si quieres conservar el ojo,
dame un nombre.
[matón respira con dificultad]
[olas]
[música]
[ríen]
[entrenador] Itzi, buen entreno el de hoy.
¿Se puede saber a qué mierda juegas, novata?
¿Creías que los vejestorios de la cámara no contarían nada?
- Hice lo que debía. - Quedar como una idiota,
eso has hecho.
- Nadie te ha creído. - Deja que me vaya.
¿Te crees que puedes delatarme e irte de rositas?
¿Qué quieres?
- 20.000 pesetas. Me las debes. - Yo no te debo nada.
Creo que sí, perdí ese dinero por tu culpa.
Perdiste ese dinero porque intentaste hacer trampa.
Debería rajarte por intentar delatarme.
[tose]
Pero hoy me has pillado de buenas,
así que te voy a contar
cómo funcionan las cosas por aquí.
En este frontón mando yo
y lo que tú vas a hacer ahora es vestirte,
secarte y, con tu mejor sonrisa, ir a tu papaíto a pedirle
mis putas 20.000 pesetas. ¿Estamos?
¿Que si estamos? Sí, ¿no?
Idoia.
Tres cosas.
Primera, eres una tramposa y no me gustan las tramposas.
Segunda, me has amenazado y no me gusta que me amenacen.
Y tercera...
[crujido]
Hola, Chelo. Stop.
¿Cómo estás? Stop.
Itzi quiere saber cómo va lo de tu embarazo. Stop.
Aquí todo es una mierda.
Aquí todo es una mierda. Stop.
Stop.
¿Perdón?
¿Cómo que no puedo decir "mierda" en un telegrama?
- ¿Es una broma? -[llaman a la puerta]
Mire, yo la vuelvo a llamar,
pero lo de mierda lo vamos a seguir discutiendo.
Disculpe, me he equivocado.
¿Anne?
Buscas a Itzi.
Yo soy Mario, su marido.
Bueno, pero que no cunda el pánico,
¿eh? Que soy puñal,
jotolón,
mayate...
homosexual pues, igual que ella,
no más que pues yo orino de pie, ¿no?
Oye, no me mires así,
Itzi y yo nos queremos con locura,
como amigos, como confidentes.
Yo sé lo de ustedes.
¿Por qué no pasas? Te invito a una copa.
¿Por qué no pasas? Te invito a una copa. - ¿Prefieres un cóctel? - No, no, no.
- ¿Prefieres un cóctel? - No, no, no.
No, gracias, no quiero nada.
Disculpe.
Yo solo venía aquí para darle esto.
- Dice que la quiere, ¿no? - Pues claro.
Pues convénzala de que no existe
ninguna posibilidad de que volvamos a estar juntas.
Evítele sufrimiento.
Lo nuestro está muerto.
[gaviotas]
- ¡Chelo! - ¡Sorpresa!
-[todas] ¡Sorpresa! - ¿Qué hacen aquí?
[Rosa ríe]
Teníamos que venir a ver a la campeona.
Tú también eres campeona, Rosa.
Sí, pero un poco menos.
La estrella eres tú.
¿Cómo estás, bella?
Ahí voy.
Mira.
¿Y esto?
Ábrelo, anda.
Es...
[chica] Es tu raqueta,
con la que te proclamaste campeona.
La tuvimos que arreglar un poco.
Gracias.
Volverás a defender el título y yo voy a estar a tu lado.
Chicas, como lo ensayamos. Uno, dos...
- ¡De Tijuana a Tapachula...! -[Rosa] ¡No, no, no, no!
Va de nuevo.
Uno, dos, tres.
¡De Tijuana a Tapachula, nuestra Chelo es la más dura!
¡En D.F. o en León, nuestra Chelo es la mejor!
- Gracias. - Vas a estar muy bien, Chelo.
Eres fuerte, Chelo, ánimo.
Volverás muy pronto, ya lo verás.
Que vuelvas muy pronto.
Sé que lo que hice estuvo mal,
pero es que tenéis que creerme,
lo hice por el bien de todas.
A todas os echaría a la calle, a todas menos a mí.
Me necesita de cabeza de cartel.
Yo no ganaba nada jugando ese partido, al revés.
Sabía que ibais a pensar que os había vendido,
que soy una traidora.
Para mí hubiera sido muchísimo más fácil
mantenerme firme a la huelga,
pero no podía cargar en las espaldas el peso
de que estuvierais todas fuera del negocio por mí.
Sé que algunas pensáis que miento.
Por eso quiero compensaros.
Dejasteis de ganar un buen dinero
el día de la semana grande.
Me han dado un chivatazo, una carrera de galgos.
El favorito no va a ganar y yo sé quién lo hará.
Si me dais 2.000 pesetas cada una,
os haré ganar 20.000.
Pensadlo.
Hay trenes que solo pasan una vez en la vida.
Una vez en la vida.
[cuchichean]
¡No te vas a creer
lo que me ha pasado con la loca de Rekalde!
Ha venido al vestuario a amenazarme
por haberle denunciado a la cámara de la pelota,
pero calla, que la cosa no acaba ahí,
que ha tenido la desfachatez de exigirme que le dé un dinero
- que necesitaba... - Cállate y siéntate.
- ¿Qué? - Que te sientes.
Bueno, vale, vale.
¿Qué?
Tómatelo.
¿Has escuchado una palabra de lo que he dicho?
- Que Rekalde... - Calla y bebe.
- ¿Tú no bebes? - Esta también es para ti.
Bueno, vale, no tengo problema con beber,
pero ¿me puedes decir de qué va esto?
[gaviotas]
Anne estuvo aquí.
¿Qué? [tose]
¿Qué? [tose] ¿Que Anne ha estado aquí en esta habitación?
¿Que Anne ha estado aquí en esta habitación?
Sí, Itzi, aquí es aquí.
¿Le has dicho que estaba entrenando
¿Le has dicho que vuelva?
¿Cuándo volverá? ¿O voy yo a verla?
- ¿Qué te ha dicho? - Si callas, te cuento.
Pero te advierto que no te va a gustar.
[gaviotas]
[Mario suspira]
Señora, una señorita quiere verla.
No ha querido decir su nombre,
pero está en la puerta y no viene sola.
Buenos días.
¿Qué haces aquí con un caballo?
- Es una yegua. -[la yegua bufa]
Vale, ¿qué haces aquí con una yegua?
Es un regalo para ti.
Ya tengo una yegua.
Pues ahora tienes dos.
- En realidad tengo cuatro. - Pues ahora tienes cinco.
¿No huele a quemado aquí?
No, aquí no huele a quemado.
A ver si lo entiendo...
Le digo a tu marido, homosexual,
que nunca habrá nada entre nosotras dos
y tú te presentas en mi casa para regalarme un caballo.
Es una yegua.
-[la yegua relincha] - Vale, Itzi, una yegua.
¿Me puedes contar por qué?
Pues ya lo sabes.
La noche de San Juan.
Apareciste de madrugada en mi casa montada
en una yegua como esta.
[la yegua bufa]
Era negra.
Da lo mismo, tenía cuatro patas.
Cabalgamos hasta la playa, nos bañamos,
había fuegos artificiales...
y tú te cortaste el pie con una roca, ¿te acuerdas?
Estoy en tu cabeza, Anne,
por eso fuiste al hotel,
y no paras de darle vueltas a lo nuestro todo el día,
y por la noche mientras duermes, si es que duermes.
Yo duermo fatal, ¿y tú?
Y te enfadas conmigo y contigo.
Por eso rompes mi foto
y a saber qué otras barbaridades haces más.
Vamos a acabar juntas, Anne.
Lo sabes tan bien como yo.
- Por favor. - Gracias.
Gracias, Wenceslao.
¿Qué pasa ahora?
Chelo, quiero presentarte al doctor Martín.
Encantado, señora.
El doctor Martín es una eminencia en traumatología.
Ha hecho milagros con jugadores de béisbol en Estados Unidos.
Los Yankees de Nueva York le deben algunos títulos.
No, no, no, solamente hago mi trabajo.
Le pagué el viaje para que viniera a ayudarte.
Ha estado examinando los informes médicos,
las radiografías...
bueno, todo.
¿Cree que pueda volver a competir?
Mire, no me gusta trabajar con diagnósticos ajenos,
prefiero que el cuerpo,
las articulaciones y los huesos me hablen.
El doctor te quiere hacer una serie de pruebas.
¿Cuándo empezamos?
[doctor] Quiero advertirle algo.
Le va a doler.
Empezaremos por las extremidades superiores:
hombros,
brazos,
muñecas.
Luego pasaremos a las inferiores,
sobre todo, me preocupa la fuerza de los cuádriceps
y la resistencia de sus rodillas.
[susurra] No puedo, no puedo.
[doctor] Y por último, las lesiones más graves,
las de la espalda.
Hay que saber el esfuerzo
que pueden soportar sus vértebras.
[grita]
¡Bájeme, bájeme!
¿Qué?
Que sí, que queremos entrar, ¿no?
Apostaremos en la carrera que nos dijiste.
Sí, sí, 2.000 pesetas cada una,
- 22.000 en total. - Toma.
Es que no os vais a arrepentir.
Muy bien, chicas, os vais a hacer de oro.
Vais a multiplicar esto por...
Nos la has jugado muchas veces, campeona,
y hoy nos tocaba a nosotras.
[risa]
¿Has visto qué cara?
-[la yegua relincha] - Tranquila.
Todo va a salir bien.
[suspira]
[pasos]
¿Estás bien?
Estoy de puta madre.
¿Qué? ¿Te vas a quedar ahí plantada como una idiota?
¿Por qué tratas a todo el mundo así?
Tú les tratas a cabezazos.
Esta mañana, si, en lugar de agarrarme del cuello
y exigirme que te diese el dinero,
me lo hubieses pedido por favor, te lo hubiese dado, Idoia.
No me crees.
No.
[Itzi tose]
¡Idoia!
[golpes]
¡Idoia!
¡Idoia, sácame de aquí, joder!
[niños gritan, ininteligible]
[ladridos]
[campanas]
[música]
[ladridos]
Es ese niño.
Es ese niño. El de los calcetines azules que no lleva gorra.
El de los calcetines azules que no lleva gorra.
Vigílale noche y día.
Como le pase lo más mínimo, te quedas sin el segundo pago.
- Itzi. - ¡Mario!
- ¡Mario, estoy aquí! -[golpes]
Ábreme, por favor, que estoy encerrada!
[golpes]
- ¡Aquí! - ¿Y qué haces aquí?
- ¿Qué pasó? - Gracias.
Si corro, me da tiempo.
¿Tiempo de qué?
De ir al hipódromo. Tengo la yegua fuera.
- ¿No la aceptó? - No.
Me mandó a la mierda y me dijo que,
si volvía a acercarme a su casa, llamaría a la Policía.
¿Me vas a explicar por qué estás encerrada
con la puerta atorada con una raqueta?
Mi nueva mejor amiga Idoia Rekalde. Ya te contaré.
Me pinto y me voy.
Itzi, no, no puedes ir al hipódromo ahorita.
¿Por qué? Tú me dijiste que fuera.
Trajo una foto tuya hecha pedazos.
Exacto.
Itzi.
- ¿Qué haces? - Hacer que pienses, Itzi.
Sabes que estoy contigo a muerte, ¿no?
Crucé un océano para ayudarte a encontrar a tu amor,
pero quiero que pienses, porque si no piensas,
pero quiero que pienses, porque si no piensas, te vas directa al precipicio y ya te saqué una vez de ahí.
te vas directa al precipicio y ya te saqué una vez de ahí.
[Itzi suspira]
Necesito a Anne.
Igual que ella me necesita a mí.
Y si para que se dé cuenta
tengo que saltar de ese precipicio dos,
20 o 20.000 veces, pues lo voy a hacer, Mario.
[suspira]
Carajo.
Con lo difícil que es quitar el pintalabios.
[relincho]
[cascos]
[cascos] Me han robado la yegua.
Me han robado la yegua.
[claxon]
¿Qué te parece como primer pago? Valdrá unas 2.000 pesetas.
[Koldo sisea]
Esto no vale ni un duro.
Pero ¿qué dices? Si es una yegua joven.
Puedes utilizarla para la cría.
El pulso le va muy rápido. Tiene fiebre.
Y el ojo derecho inflamado.
Es porque está nerviosa.
Le pones hielo, le das un caldito y como nueva.
Si te parece, lo dejamos en mil, por la gripe.
No es la gripe.
-[la yegua bufa] - Es la peste africana.
-[hombre] Puto bicho. -[Koldo chista]
Tranquilo, que no se le pega a las personas.
Claro, que tú eres un burro, ¿eh, Ramón?
Bueno, pero para algo te tiene que servir.
Sirve para sacrificarla, porque, en pocos días,
la inflamación le pasará al resto de la cabeza,
al estómago, empezará a ahogarse...
Mátala en un sitio apartado.
Koldo. ¡Koldo!
Por favor, no le hagas nada a mi hijo.
De verdad, solo necesito más tiempo.
Cumple el plazo o atente a las consecuencias.
Me acostaré contigo.
Tú quieres follarme desde que me conociste,
y yo follaré contigo si así saldo mi deuda.
Ningún polvo vale 20.000 pesetas.
Te aseguro
que lo que te voy a hacer sí lo vale.
Primero, sellamos el trato.
No,
primero tendré que comprobar la mercancía.
Ya.
Te veo luego.
[llaman a la puerta]
[pájaros]
Las eminencias también se equivocan, mi amor.
Consultaremos a otros médicos.
[pájaros]
Me estoy jugando la licencia.
No recuerdo haberle puesto una pistola en el pecho.
Tenga buen día.
[chista]
[suena "She's a Rainbow, de O'Mahoney y Golding]
[grita]
Es que esa yegua simbolizaba...
bueno, lo nuestro, ya me entiendes.
Sí, sí, está clarísimo.
Señora Galarrán,
Señora Galarrán, han dejado esta carta para usted en recepción.
han dejado esta carta para usted en recepción.
Gracias.
- Será de Chelo por fin. - A ver, a ver.
Oye, ¿ser mi marido también te da derecho a leer el correo?
Te lo leo como tu secretaria, no como tu marido.
"Estimada señorita Galarrán..."
[resopla] Vale, esa no es Chelo.
"Me llamo Lucía Soto y tengo 13 años.
El otro día la vi jugar contra la señorita Rekalde.
Fue increíble".
Para ya, por favor.
"Gracias a usted he decidido
que quiero ser pelotari profesional.
Firma: Lucía".
¿Ves?
A eso me refiero con lo de ser un fraude.
Esta niña admira a un fantasma.
¿Tú sabes quién es esta niña?
Esta niña es Chelo.
¿Qué dices?
¿Te acuerdas por qué decidió ser pelotari?
Sus padres querían que trabajara en la fábrica,
hasta que leyó la crónica de...
¿Cómo se llama esta pelotari tan famosa?
Sí, la eibarresa. Me sé la historia.
Pues recordarás
que coleccionaba fotos suyas, recortes de prensa y todo eso.
Y así supo que su destino era ser pelotari, como ella.
Y aunque le costó sangre, lo logró.
Admirar a alguien le dio la libertad de ser
lo que quería ser.
Y vela ahora, Chelo es la campeona de México.
Está viviendo su sueño.
Itzi, firma el contrato.
Conviértete en la pelotari que mereces ser.
[Itzi] Será hija...
¡Eh, tú, ven!
¡Ven aquí!
¿Primero me encierras en una letrina
y luego me robas el caballo?
Pues mira, lo de la letrina no tiene vuelta atrás,
- pero ten, y es una yegua. - Ya sé que es una puta yegua.
Devuélveme eso.
Es una gorra de niño. ¿De quién es?
Devuélveme la gorra.
Supongo que me robaste la yegua para saldar tu deuda.
¿Es tan grave que me tienes que amenazar con una navaja?
- ¿Para qué era el dinero? - Vete a la mierda. Dame la gorra.
Primero tendrás que pincharme con esta mierda. ¿Para qué era?
-[grita] ¿Que para qué era? - Para tener mi propio frontón,
y dejar de depender de ricachones
que quieren forrarse aún más a nuestra costa, ¿te vale?
Y supongo que fuiste tan idiota
de pedirle dinero a un prestamista.
Sí.
Y ahora quiere que te lo folles para saldar la deuda.
[gaviotas]
Te conseguiré el dinero.
Considéralo una compensación
por haberte denunciado ante la cámara.
Nadie da 20.000 pesetas a cambio de nada.
No quiero limosna.
No es limosna, nos jugaremos el dinero.
Me han ofrecido un supercontrato,
me hacen entrevistas, tengo admiradoras
y soy famosa por casi ganar a la número uno, y es mentira.
Quiero un partido de verdad.
Si ganas, te quedas el dinero,
y si gano yo,
me cuentas de quién es esta gorra de niño.
¿Qué dices?
[suena "I Came to Win", de Writer, Turner y Lianson]
Uno a cero. Saco.
Ocho a uno.
Quince a uno.
Veinte a dos. ¿Quieres dejarlo, novata?
No te sientas mal, que no es una humillación, Itzi.
Es que mira contra quién estás jugando.
Venga, ¿eh?
[sigue sonado "I Came to Win"]
[Mario] Pelotari profesional.
- [Itzi] Soy un fraude. - [Mario] "Me llamo..."
[niña] "Lucía Soto y tengo 13 años.
Gracias a usted, he decidido
Gracias a usted, he decidido que quiero ser pelotari profesional".
que quiero ser pelotari profesional".
[Itzi] ¿A qué esperas para sacar?
[vuelve a sonar "I Came to Win"]
Veinte a tres.
Veinticuatro a quince.
Empate a 25.
¿Quieres dejarlo, campeona?
Saca.
Treinta a veintiocho.
Gané.
Oye, pues se te da mejor de lo que yo pensaba, novata.
[Itzi jadea]
20.000 pesetas.
¿Ahora me vas a contar de qué niño es esa gorra?
No.
Pero te voy a contar otra cosa.
Se trata de tu yegua.
Malas noticias.
¿A qué viene esto?
¿No sabes qué día es hoy?
¿Martes?
Cierra los ojos.
Haz caso.
Hoy hace nueve años que te proclamaste campeona.
Campeona del primer campeonato
de mujeres pelotaris de la historia.
Siéntate.
Siéntate.
[en inglés] Very good.
[en inglés] Very good. No me acordaba, la verdad.
No me acordaba, la verdad.
[en inglés] I know.
- ¿Ya? - No.
Ya.
Dios mío.
¿De dónde has sacado esta película?
Pensaba que se había perdido.
Lo que se pierde, a veces, se encuentra.
Me enamoré de ti
viéndote entrenar en ese uniforme.
Pues ahora estoy más delgada.
Seguro que me quedaría mejor.
["If Time Were To Stand Still", de Louise Bernadette y Tarver]
[locutor] Y abrimos la agenda internacional
con una noticia esperanzadora.
La raquetista mexicana Chelo Barbosa
ha salido por fin del hospital
después del grave accidente que casi acaba con su vida.
Tras pasar varias semanas en coma, aún no se sabe
si la recién proclamada campeona de México
volverá a empuñar una raqueta.
[jadea]
[sigue sonando "If Time Were To Stand Still"]
[gime]
[disparo]
[trueno]
[lluvia]
[timbre]
Pero ¿quién es usted?
[música]
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