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¡Son ellos!
Preparados.
¡Nos traen otros dos prisioneros!
¡Preparados para el anclaje!
¡En posición!
¡Despacio!
¡Asegura la puerta!
¡El prisionero avanza!
Estupendo, otro compañero de celda.
No te ofendas, pareces simpático.
Vamos a enseñarte esto para que te sitúes.
En ese cubo es donde el pis se congela y…
Sí, eso es todo.
¿Cómo te llamas, chiquilla?
Ella es Holga. Yo, Edgin. ¿Y tú eres…?
He estado en muchas celdas, pero jamás con una hembra.
Creo que me gustará.
Un consejo.
A Holga no le gusta que la molesten mientras se come sus patatas.
- Es como lo mejor del día. - ¡Cierra la boca!
Como quieras, tú mismo.
Timidilla, ¿eh?
No soy tan malo cuando me conoces un poco.
No seas así.
Podríamos ser muy felices…
Creo que voy a hacer esto sin dedos para que sea una manopla.
¡Es que soy un manazas!
Ni rico ser, ningún poder
Al vino jamás podrá igualar
Con alegría beberé
Abre el barril y el día así pasaré
¡Deja de cantar!
¡A la orden, Tobías!
El Consejo de Absolución es mañana.
No te hagas ilusiones, Ed.
Pero ¿qué dices?
Jarnathan está en el consejo esta vez. Es un Aarakocra.
Si alguien puede liberarnos, es él.
Eso no va a pasar.
¿Sabes, Holga? Es tu último día partiendo hielo.
Por la autoridad de la Alianza de Lores,
este Consejo de Absolución inicia su sesión
con el caso de Edgin Darvis y Holga Kilgore.
Es su segundo año de reclusión por los crímenes
de hurto mayor con agravantes varios.
Es misión de este consejo determinar su elegibilidad para el indulto.
¿Algo que alegar?
Gracias, canciller Anderton. Estimados miembros del consejo.
Antes de empezar, veo que el canciller Jarnathan no está.
¿Deberíamos esperar?
El canciller Jarnathan se ha retrasado por la tormenta. Puede empezar.
Entiendo. Es que yo… Nosotros
contábamos con que él asistiera.
Empiece o renuncie a su declaración.
Muy bien.
Comenzaré poniendo las cosas en contexto.
Les sorprenderá saber que no siempre fui un ladrón.
Hace años, me hice miembro de la Facción de Arpistas,
una red de espías que juran luchar contra la tiranía,
defender a los oprimidos y no pedir nada a cambio.
Mi mujer, Zía, me apoyó en mi decisión, aunque conocía los riesgos.
Durante el día espiaba a los mercenarios,
detenía como fuera a los bandidos…
y llevaba a los Magos Rojos de Thayan ante la justicia.
Al caer la noche, volvía a casa con mi querida esposa y mi hija Kira.
Para ser sincero, hubo veces en las que me cuestioné
la parte de mi juramento de "no pedir nada a cambio".
Pero mi mujer siempre me decía:
"No necesitamos más bienes, solo te necesitamos a ti".
¿Qué sabemos de Jarnathan?
¿Ya está cerca? Porque puedo esperar.
¿No ha oído lo que hemos dicho?
Ya, la tormenta. Es que, por lo que sé de Jarnathan,
creo que sería especialmente receptivo a mi historia
y no quisiera tener que esperar otro año para volver aquí y…
Proceda.
Por supuesto. Allá voy.
Cuando eres un Arpista, es fácil hacer enemigos.
Y, en ocasiones, esos enemigos vuelven en busca de venganza.
Ningún clérigo puede revertir el daño causado por la espada de un Mago Rojo.
Me fue imposible revivirla.
Cuando Zía murió, también murió mi juramento.
Lo siento, es duro revivir esto…
sin Jarnathan aquí.
¿Otra vez con eso?
Se ha perdido la parte más importante de mi historia.
¿Cómo va a poder juzgarme sin saber mi motivación?
Somos perfectamente capaces de decidir sobre su caso sin Jarnathan aquí.
- ¡Acabe de una vez! - Vale. ¿Por dónde iba?
Al caer la noche, volvía a casa con mi querida esposa y mi hija Kira.
Ha vuelto demasiado atrás. ¡Al grano!
Ya, perdón. Sí, resumiendo…
Los siguientes meses fueron los más vergonzantes de mi vida.
Hasta que conocí a Holga,
que se apiadó de mí.
Bueno, se apiadó del bebé.
Holga también había tocado fondo.
Muchos años antes, había sido expulsada de su tribu
por enamorarse de un forastero.
Rápidamente nos convertimos en hermanos,
con una relación basada en la confianza y el mutuo respeto.
Ninguno teníamos dinero ni una forma honrada de ganarlo,
así que decidimos aparcar la honradez y probar algo nuevo.
Es abrumador descubrir
que lo que te separa de lo que siempre has querido
puede ser tan fino como un simple cristal.
Se preguntarán cómo podíamos llevar un estilo de vida tan criminal
con una niña en casa.
Pues no dejándola en casa.
¡Venga, vamos! ¡Corre, corre!
Kira no fue la única recluta. Llegó Simon, un hechicero de medio pelo.
Y un timador llamado Forge, que nos empujó a apuntar aún más alto.
Al poco tiempo, ya éramos un equipo.
Sí, éramos ladrones, pero intenté mantener ciertas normas.
Nunca hacíamos daño a nadie
y solo robábamos a aquellos que más tenían.
Pero todo cambió cuando conocimos a la maga Sofina.
Apenas sabíamos nada de ella.
Solo que quería nuestra ayuda para robar el Tesoro de Korinn.
Es una fortaleza de los Arpistas. No sé si la conocen.
Seguro que Jarnathan sí.
La cámara del tesoro estaba llena de reliquias incautadas a malhechores
y solo los Arpistas podían acceder a ella.
Por eso Sofina acudió a nosotros.
Al principio, me negué. No quería caer tan bajo.
Pero Forge me dijo que entre las reliquias de Korinn
había una Tabla del Despertar
capaz de recuperar a una persona fallecida.
Incluso aunque hubiese muerto a manos de un Mago Rojo.
Ya se imaginarán lo que ocurrió.
- ¿Por qué no puedo ir? - Lo siento, Kira. Es demasiado peligroso.
Entonces, no vayas.
Tenemos todo lo que necesitamos.
Aún no. Pero esta es la última vez.
Confía en mí.
Valor, bichito. Volveremos pronto.
No le conté lo de la tabla.
Le habría partido el corazón si todo se iba a la mierda.
Y, bueno,
a la mierda se fue.
Hasta pronto, mi amor.
¡Intrusos!
¡Ahí están!
No hacemos daño a nadie.
¡Ha quedado atrapada! ¡Haz algo, Simon!
¡No puedo! ¡Sofina es muy poderosa!
Coge la tabla. Mantén a Kira a salvo.
Te doy mi palabra.
Lo cierto es que, aunque este consejo me sentenciara a otros dos años,
o veinte, ya puestos,
nunca sería castigo suficiente para el mayor crimen que he cometido:
privar a mi hija de su padre.
Pero que sepan que, si deciden liberarme,
pasaré el resto de mis días subsanando ese error.
¿Quieres añadir algo?
Paso.
Antes de anunciar su decisión, les imploro que, por favor, esperen a…
- ¡Jarnathan! - Lamento la tardanza.
¡No sabes cómo me alegro de verte!
- ¡Holga, ahora! - ¡Guardias!
¡Suélteme, señor!
¡Está tirando patatas!
¡Jarnathan!
¡Si hemos aprobado vuestro indulto!
¡Vuela, pajarraco, vuela!
¡Aún respira!
¡Te dije que nos sacaría!
DUNGEONS & DRAGONS HONOR ENTRE LADRONES
¿Hay rastro de Kira?
Esto lleva tiempo vacío.
¿A dónde la habrá llevado Forge?
No le veo dejando la Costa Espada, siempre le han gustado las ciudades.
¿Algo de cenar para usted y su esposa?
- ¿Qué? No. - ¿Yo con este?
- ¿Con esos labios? - ¡Qué asco! Solo la bebida.
Bueno, cogeremos un barco hasta Baldur's Gate
y seguiremos hacia el norte.
Y, mientras buscamos a Forge, le haré una visita a Marlamin.
¿Seguro que quieres pasar por eso?
- ¿Y si no quiere hablar contigo? - No se trata de lo que él quiera.
- ¿No? - Hay que cerrar la historia.
Te mandó una carta diciendo que ya no era tu marido.
¿Eso no cierra la historia?
- Tú no lo entiendes. - Pues no.
Está claro que no.
¿Este es…?
Hijo de perra.
Forge es el lord de Neverwinter.
¿Cómo habrá conseguido algo así?
Mientras tenga a Kira, me da igual.
Vamos. En marcha.
Gracias, amigo. ¿Qué pasa con mis labios?
- Son grandes para tu cara. - ¿Qué?
Pues a la gente le gustan.
Nunca había visto esto tan lleno.
Habrán venido para los Juegos del Sol.
Mi padre me llevó a los últimos, antes de que los prohibieran.
¿Hubo algún ganador?
Un concursante llegó a la ronda final
antes de que un monstruo le comiera medio cuerpo, así que…
no.
Da gusto ver que Forge no ha perdido la modestia.
- ¿Cuánto tiempo ha pasado? - Dos años.
No. ¿Cuánto llevamos esperando aquí?
Papá.
¿Holga?
Kira.
- ¡Cómo te he echado de menos! - Hola, bichito.
- Ven aquí. - Hola.
He pensado en ti a diario.
Te las he hecho yo.
- ¿Y qué son? - ¡Manoplas!
Gracias.
¿Has estado bien?
El tío Forge ha sido muy bueno conmigo.
¿El "tío" Forge?
Ven. Quiere verte.
Sigo llevando el medallón que me regalaste, Holga.
Lo uso para colarme en algunas partes del castillo.
- Es raro que estés por aquí. - Kira, escucha…
Quiero que sepas que siento mucho todo lo que ha pasado.
Asumí un riesgo
y salió mal.
¿Por qué pareces enfadada?
Porque no asumes que fue culpa tuya.
¡Aquí están!
Mis viejos amigos.
Qué sorpresa tan maravillosa. Ven.
¿Veo que asoman unas incipientes canas?
Pues me gustan.
Desenfadado, pero con cierta madurez.
Pareces un… ¿Qué pareces?
Pareces un pescador culto, con secretos.
Y Holga.
Sé que detestas los abrazos,
pero necesito uno. ¿Sí?
Estos años han debido de ser horribles, pero lo reconozco,
creía que os caerían más.
Nos han soltado antes.
- Por buena conducta. - Sí, por portarnos bien.
Entiendo.
Pues bienvenidos. Bienvenidos a casa.
Esto quema. Casi me abrasa la lengua.
Otra vez.
Kira, tenemos que hablar con la cocina.
No hace ninguna falta que esté tan caliente.
Ya, el té está caliente. Pero ¿ahora eres lord de Neverwinter?
Veréis.
Antes de ir a prisión, me hiciste responsable del bienestar de Kira.
No le di mucha importancia,
pero llegó un momento en que la miré a la cara
y supe que tenía que mejorar.
Evidentemente, no podía devolver los tesoros robados,
así que, cuando Lord Neverember cayó enfermo,
vi la oportunidad para intentar cambiar las cosas.
Y el dinero del Tesoro de Korinn me allanó la campaña.
Pero os diré una cosa.
Solo no habría podido.
¡Y aquí está!
¿Os acordáis de Sofina?
- ¿Sigues colaborando con ella? - Nos atraparon por su culpa.
No es cierto, no. Sin ella, todos habríamos ido a prisión.
Y, desde entonces, se ha convertido
en mi mejor consejera.
El té está ardiendo. Disculpadme, pero está ardiendo.
Sofina.
¿Serías tan amable de…?
Por supuesto.
Bien. Gracias.
No sabía que ibas a meter el dedo en la taza, así que…
voy a dejarlo para luego.
Bueno, si nos dais la tabla, Kira, Holga y yo os dejaremos tranquilos.
Por eso has vuelto.
No ha sido por mí, es por esa Tabla de la Riqueza.
¿Riqueza?
No, es la Tabla del Despertar.
Perdona, ¿cómo has dicho?
La razón por la que accedí a ese robo.
¿Eso es lo que te ha dicho? ¿Que te dejé por más riqueza?
Le dije la verdad, tenía derecho a saberlo.
Te ha estado mintiendo, Kira.
Quería… Quería recuperar a tu madre.
Ed, por favor. Sé lo mucho que ansías su perdón,
pero con más mentiras no lo vas a conseguir.
¡Desgraciado!
Sabes muy bien lo que buscaba.
¿Y por qué no me dijiste que lo hacías por mamá?
Porque no quería que sufrieras más si fracasaba.
No puedes culpar a la pobre niña por desconfiar de ti.
Al fin y al cabo,
has estado mintiendo desde que has entrado aquí, ¿no es así?
- ¿Os habéis escapado? - Intentábamos volver contigo, bichito.
Kira, mírame. Te lo juro, era la Tabla del Despertar.
Lo hice por mamá, por todos nosotros. Tienes que confiar en mí.
Me dijiste que confiase en ti cuando me dejaste.
Kira, no. Espera.
- ¡Kira! - Dale tiempo, dale tiempo.
Ha tenido años para sufrir por tu ausencia.
Y tú has tenido años para envenenarla contra mí.
No, eso no es cierto.
Casi nunca hablamos de ti.
- Dale aquello que le pertenece. - ¿La tabla?
No tengo intención de devolverla.
Ni a tu hija, ya puestos.
¡Malnacido!
Parece que estáis hundidos.
Es una lástima.
Sofina es una maga extremadamente poderosa.
Pensaba que lo habíais aprendido la última vez que os hizo caer.
Tú querías que nos pillasen.
No, quería que os pillasen a vosotros y a Simon, pero él consiguió escapar.
Tantos años juntos, ¿y nos traicionas por esa bruja?
No se debe confiar en un timador.
Menos en una cosa.
Kira es muy feliz y está muy bien cuidada.
Y realmente he llegado a quererla como si fuera mi propia hija.
Nunca le había visto el atractivo a ser padre hasta que me convertí en uno.
Pero tener a otra persona que te admira
y te permite moldearla a tu propia imagen
es como ser un dios.
Espera, soy un dios y un lord. ¡La verdad es que me va muy bien!
¿Blackwood?
¿Podrías devolverlos a la prisión? Y no olvides cobrar la recompensa.
Ahora debo dejaros.
Espero a dos de los hombres más ricos de Baldur's Gate y de Waterdeep
para hablar de los Juegos del Sol, ¡que han vuelto!
Es increíble, ¿verdad?
Ha sido un auténtico placer veros.
Holga, Holga.
Mátalos a los dos.
- Tenemos que sacarla de aquí. - Y lo haremos.
Pero ahora hay que pensar en cómo salvar nuestro pellejo.
- Sí. Y se te ocurre algo, ¿no? - Más que a ti, seguro.
De rodillas.
Buen hacha.
¿Es obra de Ghelryn Foehammer?
¿Cómo lo sabes?
El grabado del mango.
¿Es ligera? ¿Para bien los golpes?
Es acero oscuro.
- Me encanta. - Bajad la cabeza.
¡Espera!
¿Con qué la limpias?
Estás a punto de morir.
¿De verdad te preocupa?
No sabes cuánto.
Aceite de linaza hervido. Una vez al mes.
Es demasiado tiempo. Por eso se te oxida el filo.
- Bueno, a cortar. - A cortar, venga.
¡Cogedla!
¡Paradla!
¡Ya los tenemos!
- Antes de salir de la ciudad… - Aceite de linaza hervido, lo sé.
Toc, toc.
Solo quería saber si estás bien.
Sabía que volvería a verle algún día.
Pero esperaba que fuera distinto.
Tienes que entender
que, cuando perdió a tu madre,
se perdió a sí mismo.
¿Por qué ha mentido en lo de la tabla?
Tal vez le avergonzaba admitir que renunció a tanto por tan poco.
Debería ir a hablar con él.
¿Qué?
Me temo que se ha ido, querida.
Le he dado la Tabla de la Riqueza y…
se ha ido.
¿Holga también?
Lo siento.
Y quiero que sepas que, aunque él no esté a tu lado,
yo siempre lo estaré.
Lo sé.
Que tú veas el bien en mí
me hace creer que aún no estoy perdido.
Podríamos disparar una flecha con un mensaje a su habitación.
- ¿Y si le da a ella? - Es un riesgo que tendremos que correr.
¿Matar a mi hija con una flecha?
No, ni hablar.
Y, aunque recibiera el mensaje, no vendría. Ve a…
Forge como a un padre.
Tenemos que entrar en ese castillo y sacarla como sea.
Eso es una locura.
El Castillo de Never está más vigilado que el Tesoro de Korinn.
Necesitaremos un equipo.
¿Un equipo? ¿Quién va a ayudarnos? No tenemos con qué pagarles.
Pero Forge sí.
Dice que los más ricos vienen a apostar en los Juegos del Sol.
- Habrá una fortuna en esa cámara. - Sí.
Por no hablar de la tabla.
Y así Kira sabrá…
Que la abandonamos por una buena razón.
Yo no lo habría dicho así, pero sí.
¿Y a quién buscamos para el equipo?
¿Sabes? Me pregunto si Simon seguirá en Triboar.
Simon es un hechicero pésimo.
No le hemos visto en dos años. Seguro que ha mejorado.
No hay truco tan brillante como este.
¿Qué tal este? ¿Les gusta el olor a hierba recién cortada?
¿Lo huelen? Hierba recién cortada.
Mi hijo sabe hacer esa magia.
Pero ¿puede hacer esto?
No ha mejorado nada.
Lo importante no es lo que está haciendo ahí arriba.
Es complicado volverse medio borroso.
Cualquiera puede ponerse muy borroso, pero ¿medio borroso?
Eso sí que es magia.
¿Esos son…?
¡Nos está birlando nuestras cosas!
No es lo que parece. Es parte del número.
Está mintiendo.
¡A por él!
¡Escudo!
¡Escudo!
Eso no era un conjuro de escudo.
Este espectáculo no me gusta.
¡Te voy a matar!
- Simon. - ¡Holga!
- ¿Quieres quedarte? - ¡Sacadme de aquí!
Yo ya sabía que Forge era un cerdo.
En cuanto salimos de Korinn, Sofina intentó matarme y él ni se inmutó.
Y corre el rumor de que ella hizo enfermar a Lord Neverember
para despejarle el camino a Forge.
Su magia está a otro nivel.
No seas modesto. Hemos visto tu espectáculo.
Sí, puedes atacarla con lo de la hierba recién cortada.
Muy graciosa.
Oye, entiendo que quieras salvar a Kira
y me encanta la idea de poner en su sitio a Forge,
pero robar el Castillo de Never es demasiado.
¿Y robar a tu público no lo es?
- ¿Estás muy arruinado? - Mucho.
Pensaba dormir en el teatro esta noche,
- pero ahora sería un poco imprudente. - ¿Y entonces?
¿Acaso sabemos qué clase de magia arcana protege ese tesoro?
- ¡Lo vamos a averiguar! - ¿Cómo?
¿Burlarás a toda la guardia del castillo?
¿Yo? No.
Un druida, tal vez. Una Forma Salvaje.
Podría entrar y salir como…
- Como un ratón o un… - Un ciervo.
Eso, un ciervo. Pasaría desapercibido entre todos los ciervos del castillo.
No te burles de mí.
¿Dónde podemos encontrar a un druida?
Yo conozco a una druida. Doric.
Es absolutamente única.
Eso suena muy romántico.
Sí, para mí lo fue.
A ella, sin embargo, mi falta de autoestima le desagradaba.
No es tu mejor virtud.
Gracias.
En el nombre de Forge Fitzwilliam,
la prisionera queda sentenciada a muerte por desmembramiento
por el crimen de hablar mal de nuestro líder.
¡El Enclave Esmeralda jamás cederá!
¡La justicia no morirá!
¡A mi señal!
Tu Doric es un poco radical.
Esa no es Doric.
¡Vamos! ¡Matadla!
¡Rodeadla!
¡Rodeadla!
Esa es.
- ¿Qué dices que es eso? - Un oso-lechuza.
- ¿Cuánto nos queda? - Es aquí arriba.
- ¡Ni un paso más! - ¡Espera! Soy yo.
- Simon. - Simon, ¿qué?
Vaya.
Simon Aumar.
Hechicero.
Te cortejé.
Tú dijiste que te ponía triste.
No por nada que hiciera, solo por cómo era.
- Ya. - Sí.
¿Qué estás haciendo aquí?
- Necesitamos un ciervo. - No necesitamos un ciervo.
Vamos a derrocar a Forge Fitzwilliam.
¿Y cómo es que vives aquí?
Nací de padres humanos, pero decidieron que no querían una hija tiefling.
Los elfos me acogieron.
Me uní al Enclave Esmeralda para protegerlos.
Pues más razón para unirte a nosotros.
Eres la única que puede entrar en el castillo sin ser vista
y decirnos a qué nos enfrentamos.
Como te imaginarás, no me fío de los humanos.
Creo que sois odiosos y egoístas.
Bueno, yo creo que eres un poco borde.
Si ayuda, yo soy solo medio humano.
Pero eres un pésimo hechicero.
No, Simon es un gran hechicero.
Es descendiente de Elminster Aumar.
Esto solo se puede conseguir si creemos que puede hacerse.
- Él no lo cree. - Sí, qué bien me conoce.
Puede que Simon no tenga mi ingenio, ni la fuerza de Holga,
pero, cuando hace falta, este joven cumple.
- Por eso le escogí. - Es el único hechicero que conoces.
Holga, calla.
¿Y qué aportas tú exactamente?
¿Yo? Soy un planificador.
Hago planes.
Pero ya has hecho el plan, así que, ¿qué valor tienes ahora?
Si el plan existente falla, hago un nuevo plan.
Entonces, haces planes que fallan.
- No. - También toca el laúd.
Eso no viene a cuento. Créeme, soy indispensable.
Bueno,
ninguno de nuestros planes para derrocar a Forge ha funcionado.
Osamos cuestionar cómo llegó al poder,
así que nos declaró sus enemigos.
Empezó a destruir nuestros hogares
y a ejecutar a nuestros hermanos.
Si no paramos a Forge pronto,
no quedará nada que defender.
No hago esto por dinero.
Lo hago por los que me acogieron cuando nadie me quería.
Pues nos repartiremos tu parte.
Noto tu impaciencia.
Szass Tam.
Pero siempre has sido la discípula en la que más confío.
Descúbrete.
No necesitas ocultar tus sigilos ante mí.
Prefiero que me despellejen viva
a pasar otra hora con Forge Fitzwilliam.
Sí, es insufrible.
Pero nunca habríamos llegado tan lejos sin su encanto.
Los vivos ya han mancillado este mundo lo suficiente.
Consuélate sabiendo que tu trabajo casi ha terminado.
¡Aquí estás!
Y sin la capucha, por lo que veo.
Mejor déjatela puesta.
Los Magos Rojos de Thay
no sois tan populares como deberíais ser fuera de Thay.
Y, por supuesto, vais a ser considerablemente menos populares.
Pero no seré yo quien ose decirte lo que debes hacer.
Caldwell y Piradost han llegado. Iba a darles…
Es terrible. Tengo que hacer algo con esas sillas.
Son…
Verán que hemos tomado todas las medidas imaginables
para proteger los bienes que quieran, o tal vez no quieran,
apostar durante los Juegos del Sol.
Tenemos nuevos rastrillos en todas las alas del castillo.
Si salta la alarma, nadie podrá entrar ni salir.
Y luego está…
la cámara del tesoro.
Mi consejera mayor, Sofina, les dará los detalles.
Está protegida por el Sello Arcano de Mordenkainen.
Bueno…
Tal vez no todos los detalles, pero…
baste decir que es un conjuro tremendamente potente.
¿Puedo preguntar qué le ha llevado a reanudar los Juegos?
Lord Neverember los consideraba un tanto brutales.
Lord Neverember y yo somos hombres distintos.
Yo prefiero estar como una rosa y él prefiere estar en estado vegetativo.
Es usted terrible.
Soy un poco travieso.
La verdad es que los Juegos unen a la ciudad más que nada.
Y no corresponde a un gobernante negarle al pueblo lo que ansía.
O negar a los ricachones el derecho a forrarse con ellos.
¿Quién quiere un refrigerio?
¡Silencio!
Hay una Forma Salvaje entre nosotros.
¡Alto!
¡No puedo atraparla!
Así que se ha convertido en ciervo.
Solo al final.
- ¿Estás segura de lo de Sofina? - Vi sus marcas.
Por eso no pude parar su conjuro.
Forge lo sabía desde el principio. Tiene a mi hija con una Maga Roja.
La cámara está protegida por algo llamado "Sello Arcano de Morty Kamen".
¿Mordenkainen?
- Sí, algo así. - Qué mal.
¿Qué?
Si tiene el Sello de Mordenkainen, no podemos entrar.
- Es impenetrable. - ¿No se puede abrir con magia?
Ya empezamos.
No todos los problemas se pueden resolver con magia.
Hay límites. Esto no es un cuento de hadas.
- Esto es el mundo real. - ¿Y no hay forma de abrirlo?
Solo si yo fuera uno de los hechiceros más poderosos del mundo, así que no.
O si tuviéramos el Yelmo de la Disyunción.
¿El qué?
Es un casco que desactiva los encantamientos cercanos.
Pero no importa,
desapareció hace siglos. Se acabó.
¡Venga!
¿Dónde está el problema? Podemos encontrar ese casco.
Aun así, tendría que sintonizarme con él, y se me da fatal.
Puedes hacerlo. Sé que puedes.
- Que tú lo digas no lo hace verdad. - Pero que tú lo digas sí.
- No puedo. - Sí que puedes.
- No quiero. - Tú dilo.
- ¡No! - Vale.
Dilo, aunque sea para no hundir la moral del grupo.
¿Qué moral?
- Holga sabe dónde está el casco. - ¿En serio?
Mi tribu combatió a la Secta del Dragón en los Evermoors.
Podemos preguntarles dónde fue.
Esa batalla fue hace un siglo. Están todos muertos.
¿Y? Pregúntaselo con magia.
Acaba de decirnos que no todo se puede arreglar con magia.
Pues eso sí que puedo hacerlo.
¿Puedes resucitar a los muertos?
No puedo resucitarlos,
pero tengo un objeto que me permite hacer preguntas a los cadáveres
y luego vuelven a estar muertos.
- ¡Hala! - Ya, es muy raro.
Más bien es maravilloso.
Nos vamos a los Evermoors. Gracias, Simon, por invitar.
¿Qué? No…
Paga con magia.
La Forma Salvaje debe de estar aliada con los excompañeros de Forge.
¿Tal vez Forge trabaja contra nosotros?
Mientras se beneficie,
no interferirá en la conquista de Szass Tam.
Encontraré a esos ladrones.
Antes de irte…
Los hombres que tenemos detrás permitieron su huida.
Entendido.
¡Es un thayano!
Ed.
Mira dónde estamos.
¿Marlamin? ¿En serio?
¿Por qué te haces esto a ti misma?
Solo voy a recoger mis cosas.
Ha pintado las contraventanas.
Bonito.
¡Holga!
Hola, Marlamin.
- ¿Ese es Marlamin? - Sí.
Todos nos sorprendimos la primera vez que lo vimos.
Creía que tu sentencia era más larga.
He conseguido escapar.
La misma Holga de siempre.
¿En qué andas metido?
En lo de siempre.
Tengo mi huerto, trabajo en mi libro…
Veo que sigues teniendo ese bastón que te regalé.
Sí.
Puedes llevártelo, si quieres.
- A Gwinn no le gusta pasear. - ¿Gwinn?
- ¿Estás en casa, querido? - Estoy aquí.
He aplastado un par de bullywugs en el…
Hola.
- ¿Quién es esta? - Gwinn, ella es Holga.
Me han hablado de ti.
Te daría la mano, pero…
Un placer.
¿Hasta cuándo te quedas?
Solo estoy de paso.
Voy a hablar con unos cadáveres al sur de Nesmé.
Genial.
Voy a lavarme para la cena. ¿Qué hay de cena?
He ahumado un pato y he cogido unas picamoras.
Encantada.
- Bueno, ¿hace cuánto que…? - Un año ya.
¿Y te hace feliz?
¿Más feliz que yo?
Digámoslo así: se gana la vida de forma honrada,
no se emborracha
y no me hace llorar toda la noche
preguntándome dónde está.
Estaba sufriendo.
Me expulsaron de mi maldita tribu por estar contigo.
Y yo intenté formar un hogar que te ayudase a olvidar eso.
Pero tú nunca pudiste.
Gwinn parece buena.
Te la mereces.
Gracias.
Cuando te fuiste, perdí a mi familia.
He tenido la fortuna de encontrar otra.
Y eso mismo es lo que deseo para ti.
Mi dulce Ho-Ho.
Vamos a derrocar a Forge.
Voy a demostrarle a Marlamin y a mi tribu que no debieron abandonarme.
Ni rico ser, ningún poder
Al vino jamás podrá igualar
Con alegría beberé
Abre el barril y el día así pasaré
- ¡Hurra! Bebe ya - ¡Hurra! Bebe ya
- Y tus penas podrán esperar. - Y tus penas podrán esperar
- Loco es el que prefiere penar - Loco es el que prefiere penar
- A su vida poder disfrutar - A su vida poder disfrutar
- ¡Hurra! Bebe ya - ¡Hurra! Bebe ya
- Y tus penas podrán esperar - Y tus penas podrán esperar
- Loco es el que prefiere penar - Loco es el que prefiere penar
- A su vida poder disfrutar - A su vida poder disfrutar
Muchos de los míos dieron su vida en combate aquí.
Siempre imaginé que me enterrarían en tierra sagrada como esta.
Ya.
¿Alguien tiene una pala?
Simon, ¿cómo funciona esto?
Tengo que leer el conjuro del medallón de este clérigo.
Tendría que estar por aquí. ¡Aquí!
Muy bien. Una vez revivido el muerto, podremos hacerle cinco preguntas
y luego morirá otra vez y jamás podrá revivir.
¿Por qué cinco preguntas?
- No lo sé, el conjuro es así. - Parece arbitrario.
- ¿Podemos empezar, por favor? - Sí, voy.
Estupendo.
A lo mejor lo he dicho mal.
No me ha asustado, es la sorpresa.
Vamos allá.
¿Te mataron en la Batalla de los Evermoors?
- Sí. - ¡Perfecto!
Bueno, no para ti. Lo lamento mucho.
- Cuatro preguntas más, ¿verdad? - Sí.
No, eso no era para ti.
- ¿Eso cuenta como pregunta? - Sí.
¡Maldita sea!
- Solo contesta cuando te hable, ¿vale? - Sí.
¿Por qué has dicho "vale" al final?
No lo he dicho.
Fantástico. ¿Y la pala?
Toke Horgath.
¿En la batalla viste el Yelmo de la Disyunción?
Estaba en posesión de mi jefe, Stanhard Grimwulf.
Vale, bien.
¿Y qué hizo Stanhard Grimwulf con él?
Cuando los sectarios atacaron el cerro, vimos que les superábamos en número.
Pero nuestra ventaja no era nada contra el dragón Rakor.
¡Horgath!
¡Horgath!
Coge esto y corre.
Protégelo de Rakor a toda costa.
Entendido, señor. No se preocupe.
Eso es lo último que recuerdo.
Ya, bueno…
Gracias por tu ayuda.
Vamos a buscar la tumba de Stanhard Grimwulf.
¡Espera, espera!
¿No vas a hacerle las últimas tres preguntas?
¿Y qué le pregunto? Ya nos ha dicho todo lo que sabe.
Pero no puedes dejarlo así. Míralo, pobre.
Vale.
¿Tu comida favorita?
Avena. ¡No! Cebada.
Dios.
¿Te gustan los gatos?
No mucho.
Vale.
¿Cuánto es dos más dos?
No sé sumar.
- ¿No te sientes mejor? - No.
A menudo, la decisión más onerosa que puede tomar un líder
es la retirada.
Yo di la orden.
Ordené a mi segundo que entregase el yelmo
a nuestro jinete más veloz, Ven Salafin.
Si consigue pasar el cerro…
¿Otra vez?
Era la mañana del combate.
Según salí de la bañera me resbalé y caí al suelo.
¿Y luego entraste en combate?
No, morí de la caída.
Pero Stanhard Grimwulf dijo que le dio el yelmo a Ven Salafin.
Ese eres tú, ¿no?
Yo soy Sven Salafin. Ven es mi hermano.
Esto es una pesadilla.
¿Ven está bien?
Estaba herido y había perdido mi caballo al escapar del campo de batalla.
No pensaba en mí mismo.
Solo quería proteger el yelmo.
Era un thayano, que portaba la marca de Szass Tam.
Esperé el golpe mortal,
pero nunca llegó.
Era bondadoso.
Me dijo que se llamaba Xenk Yendar.
Había huido de Szass Tam y vivía en el exilio.
En mi último aliento, prometió que mantendría el yelmo a salvo.
Y, por alguna razón, yo le creí.
¿Estás de broma? ¿Un thayano bondadoso?
Digo la verdad.
De eso nada.
Ese thayano mintió y tu muerte fue en vano.
Se acabó el yelmo. Habrá que buscar otra solución.
Yo he oído hablar de Xenk.
Es un paladín. Ayudó al Enclave a vencer a los Clérigos de Talos.
Yo también conozco ese nombre.
Xenk ahuyentó a un Contemplador con una calabaza afilada.
- ¿Una calabaza afilada? - Algo afilado.
¡Los thayanos son asesinos! ¡No hay más que hablar!
¿Qué?
- También he oído hablar de él. - No.
Luchó con mi primo en Anauroch. Dice que es un buen hombre.
Pues id a por ese encantador Xenk y cogeos de la manita.
Yo buscaré otra solución.
- ¿Qué le pasa? - Tuvo una historia con los thayanos.
Sé cómo te sientes, pero se nos acaba el tiempo.
Sería traicionar a Zía.
No es verdad. Lo harías para salvarla a ella y a Kira.
Mira, si Xenk resulta ser un cerdo, le cortaré el cuerpo en dos.
- Es un detalle. - ¿Qué tenemos que perder?
¿Alguien sabe dónde está ese idiota?
Lo último que oí es que trabajaba con los Arpistas en Escudo de Mornbryn.
¡Genial! Los Arpistas.
¿Qué le pasa con los Arpistas?
También tuvo movida con ellos.
Bueno, vámonos.
Perdonad.
Es que sigo vivo.
Ya.
¿Cuál es tu libro favorito?
Es difícil escoger solo uno.
- Es la quinta, ¿no? - Sí.
En obras históricas, yo diría que…
El tomo de los colmillos de Lykantus Szar.
Esa era solo la cuarta pregunta.
¿Hola?
Mierda.
¡Tirad! ¡Tirad!
¡Necesitamos más ayuda!
¡Está vivo!
¡Gracias!
- Es interesante. - Los he visto más interesantes.
- Ed, ve a hablar con él. - Habla tú con él.
Yo también he sacado gatos de un pez.
Xenk, ¿verdad?
Esa es una pregunta que prefiero no contestar sin saber con quién hablo.
Soy Holga Kilgore.
Estos son Simon, Edgin y Doric ahí atrás.
- ¿Qué os trae por Escudo de Mornbryn? - Nos traes tú.
Estamos buscando el Yelmo de la Disfunción.
- Disyunción. - Eso.
Muchos han caído en defensa de ese yelmo.
Hablar de él sería menospreciar su sacrificio.
Janklee.
Janklee a ti también, amigo.
Eres conocido como hombre de honor e integridad,
y te aseguro que nuestras razones son del todo nobles.
Sí. Vamos a robar a alguien.
¡Holga!
No a cualquiera. A Forge Fitzwilliam.
Y a la Maga Roja que le ayuda.
Acompañadme.
¿Dónde estamos?
En un santuario Arpista.
Pero seguro que vuestro amigo Edgin ya lo sabía.
¿Cómo sabes que soy un Arpista?
Habrás renegado de tu juramento,
pero tu juramento no ha renegado de ti.
Esa frase será muy simétrica, pero no quiere decir nada.
¿Por qué deseáis robar a Fitzwilliam?
Nos robó a la hija de Edgin y un gran tesoro.
Además de la Tabla del Despertar.
Sin tantos detalles.
Solo quería…
Resumiendo, Forge es un auténtico hijo de perra.
¿Culpas a su madre de su corrupción?
¿Qué?
No, es una expresión.
Entiendo.
Yo no suelo usar coloquialismos.
No eres muy divertido, ¿verdad?
Si Fitzwilliam se ha aliado con una Maga Roja,
sus intenciones van más allá de lo meramente político.
Hace más de un siglo, el nigromante Szass Tam
fue uno de los ocho zulkires que regían la nación de Thay.
Genial, una clase de Historia.
Pero el ansia de poder de Tam era absoluta.
En la víspera del solsticio,
los habitantes de la capital se reunieron para celebrarlo.
A sus espaldas, y a espaldas de los demás gobernantes,
Tam tenía su propio plan:
dar un golpe de estado.
Desató el Ojo de la Muerte,
un conjuro que consumiría el alma de todo aquel que lo contemplase,
esclavizándolo a su voluntad.
Con ayuda de sus Magos Rojos, Tam creó un ejército de zombis
que le permitió conquistar toda la nación.
El poder de Szass no va más allá de las fronteras de Thay.
Pero sospecho que Szass y sus Magos Rojos no quedarán satisfechos
hasta infectar todo Faerun con su maleficencia.
¿Has terminado? Porque ya sabemos que los Magos Rojos son muy malos.
Y también lo sabe Forge.
La pregunta es: ¿qué pretenden ganar si le han ayudado a llegar al poder?
Tenemos un enemigo en común.
Si nos das ese yelmo, acabaremos con Forge.
Nadie se mantiene en el poder sin una fortuna que lo respalde.
Y los Magos Rojos perderán a su títere.
¿Qué será de las riquezas que hurtéis?
¿Qué importa eso?
No seré cómplice del uso ilícito de un botín saqueado.
Pues vale. Lo repartiremos entre el pueblo.
- Júralo. - ¿Qué?
Pon tu mano sobre este sello Arpista
y jura que distribuirás todas las riquezas que obtengas
entre el pueblo de Neverwinter.
Sí, claro.
Venga, Ed.
Promete que darás el dinero de Forge al pueblo.
Prometo que…
daré el dinero de Forge al pueblo de Neverwinter.
Quédate esto.
Tal vez tú no creas tus palabras, pero yo sí.
Ya, me alegro. Simon, guarda esto.
Bueno, ¿dónde está el yelmo?
- En las profundidades del Underdark. - ¿El Underdark?
¿No querías tenerlo a salvo? ¿Por qué lo dejaste ahí?
Porque nadie que valore su vida iría allí.
- Fantástico. - Más bien al contrario.
Estaba siendo irónico.
La ironía es un cuchillo que corta sobre todo al que lo porta.
¿Sí? ¿Eso es lo que crees, Xenk?
Hay una entrada al este de los Montes de la Espada,
en el Bosque de Kryptgarden,
por la que se puede descender a las ruinas de Dolblunde.
Permíteme la pregunta. ¿Por qué renunciaste a los Arpistas?
Ser Arpista hizo que mataran a mi mujer.
Lo lamento.
¿Se hizo justicia con sus agresores?
¿Te refieres a los thayanos?
No.
No todos los thayanos son malévolos.
Yo era un niño cuando Szass Tam se hizo con el control de Thay.
Vi en persona los horrores del conjuro.
Hombres buenos convertidos en monstruos.
Mentes borradas en un instante.
Padres atacando a su propio hijo.
Yo escapé con vida,
pero cambié para siempre.
Tú y yo hemos perdido parte de nuestro ser.
Lo que importa es lo que hagamos con el resto.
Ya te lo he dicho.
Me colaré en el castillo y recuperaré a mi familia.
¿Y la tabla?
- ¿Piensas resucitar a tu mujer? - Sí.
Muy bien.
Pero ten en cuenta que el plano que llamamos vida es solo uno de muchos.
Arrastrar a tu gran amor a su antigua vida
es privarla de la nueva.
¿Puede alguien hablar un rato con este hombre?
Seguidme hasta el orificio.
¿El orificio?
El Underdark tiene muchas entradas.
Esta es una de las menos conspicuas.
Me pido último.
Es un día a pie. Escogí un camino para evitar a sus gentes.
Permaneced juntos y en silencio.
Lo que hayáis oído de este lugar es solo una fracción de su verdadero peligro.
Si el camino se torna oscuro,
coged mi mano y yo os guiaré.
Desde luego yo no pienso cogerle la mano.
Estate atenta, no me fío de él.
¿Aunque nos esté ayudando?
Oculta algo bajo la manga.
Lo único que tengo bajo la manga es mi brazo.
- ¿Cómo ha oído eso? - También he oído eso.
Te odio.
El camino a las ruinas empieza aquí.
¡No os mováis!
Rochnon.
Devoradores de intelecto. Pequeños pero implacables.
Pican a sus presas y consumen su cerebro, apoderándose del cuerpo.
- ¿Qué hacemos? - No hagáis ruido.
Les atrae la energía mental.
Cuanto más inteligente es la presa, más posible es que ataquen.
Eso ofende un poco.
Ahí está. La Ciudad Colgante de Dolblunde.
El yelmo yace al otro lado de este abismo.
Os lo advierto, el puente está protegido por una trampa ancestral de los gnomos.
Hay una fórmula precisa que debemos seguir para no activar el mecanismo.
- ¿Y cuál es la fórmula? - Es muy simple.
Empezando por el centro, usad solo las baldosas impares
avanzando con cada paso, menos cada quinto paso,
que debe ser un movimiento lateral.
A izquierda o derecha, no importa,
siempre que primero y último permanezcan equidistantes.
Tras lo cual, seguid. Repito, solo baldosas impares.
Sin embargo, a mitad de camino, cambiamos a baldosas pares.
Con el mismo patrón, solo que ahora el movimiento lateral es al cuarto paso,
hasta que lleguemos al tercer…
Creo…
Creo que he pisado el puente.
No sabía que empezaba aquí.
Lo… siento.
No es una estructura muy firme.
¿No puedes cruzarnos con tu magia?
Está muy lejos para la telequinesis.
Tengo una cuerda en la bolsa.
Puedo atarla al hacha
y lanzarla con fuerza para que se clave en la roca.
- Sabes que las rocas son duras, ¿no? - Tú calla.
¿De dónde has sacado eso?
¿El bastón de Marlamin?
Se lo birlé a un mago en Greypeaks.
No es un simple bastón.
Es un Cetro Aquí y Allá.
- ¿Un qué? - Debería alcanzar unos 500 metros.
Observad.
Aquí…
y Allá.
¡Funciona!
¿Veis?
¡No hace falta el puente!
Qué bueno soy.
Bien salvado.
Te entrego este yelmo confiando en que lo protegerás con tu propia vida.
Lo haré.
Sujeta.
El mal está aquí.
¿Son…?
Asesinos thayanos.
Pareces más viejo, Yendar. Será por toda esa sucia sangre humana.
Y tú, Dralas, eres tan aborrecible como la última vez que nos vimos.
Tranquilo, no me volverás a ver.
Dejádmelos a mí.
Menos mal que es de los nuestros.
Debemos huir.
¿Por qué? Los has matado a todos.
No es tarea fácil matar a aquello que ya está muerto.
¿Listo para el siguiente asalto, Yendar?
¡Rápido!
¡Menudo pedazo de dragón!
Es Themberchaud. Esta será su nueva madriguera.
¿Se comió la última?
¡Te tengo!
¡Está cortado!
¡Simon! ¡Ahí arriba!
Gracias por eso.
Tú habrías hecho lo mismo.
Sí.
¡El desgraciado no se rinde!
¡Vamos! ¡Está atrapado!
Y nosotros también.
¡Nos vamos a ahogar!
- ¡Pues abre un portal! - ¡Solo puedo abrirlo si veo hacia dónde!
¿Quieres ir de ese muro a ese muro?
Es agua salada.
Simon, ¿te acuerdas de ese truco que hiciste en Triboar?
¿El olor a hierba recién cortada?
¡No, el de la llama en el dedo!
- Sí, ¿por qué? - ¡Holga, dale!
¿Quieres enfadarlo aún más?
Cuando yo diga, meteos todos bajo el agua
y entonces te toca a ti, Simon.
¿Y tú qué miras ahora?
A un Arpista sacudiéndose la modorra.
¡Hazlo, Holga!
¡Otra vez!
¡Ahora!
Aquí os dejo.
Os deseo fortuna en vuestro viaje.
- ¿No vienes? - Podría.
Pero esta es vuestra misión.
Yo os he dado las herramientas. Vosotros debéis utilizarlas.
¿No puedes hacerlo tú por nosotros?
Se te da muy bien luchar y la estrategia…
Prácticamente todo menos hablar.
Hablando cansas un poco.
En aquellas ocasiones en que la fe mengua y la duda crece,
recuerdo que los Tenedores de los Antiguos…
De acuerdo. Ya nos veremos.
Y allá va.
Así sin más.
Qué recto camina.
Un momento, se acerca a una roca.
¿La va a rodear?
No.
La pasa por encima.
¿Qué susurras?
Tengo que sintonizarme con el yelmo.
Si no, no servirá de nada.
Eso es mucha presión, después de todo lo que hemos pasado.
Sí, lo sé.
Todo nuestro destino depende de ti.
¡Venga ya!
¡Aquí está! ¡El gran Simon Aumar!
Hechicero descendiente de sangre bruja.
¿Quién eres tú?
¿No me conoces?
Yo también me apellido Aumar.
Eres mi tatarabuelo.
Ese es un gran yelmo.
¿Qué te hace pensar que eres digno de él?
¿Que creo en mí mismo?
¿Me lo preguntas a mí?
No, estoy seguro.
Soy un gran hechicero.
¿Lo eres?
Lo curioso de la magia
es que escoge a quien puede portarla.
Y no soporta a los necios.
¿Por qué me cuentas eso?
Creo que lo sabes,
Simon.
¿Has sintonizado?
¿Estás bien?
Ya te tengo.
¿Qué ha pasado?
- He hablado con alguien. - ¿Sí?
Mi tatarabuelo. Ha sido…
poco útil.
¿Has hablado con él?
Desde aquí ha parecido que el casco ha salido volando nada más ponértelo.
Bueno, el tiempo es distinto ahí.
Vale, probaré otro enfoque.
Genial. Nuevo enfoque. Prueba.
Tú puedes.
Vas mejorando. No has volado tan lejos.
Sigue intentándolo.
Tenemos seis horas antes de ir a Neverwinter.
Si fallas, no recuperaré a mi familia.
Estupendo.
No sabía que fueras tan cobarde.
¿Cobarde? Tú también estás aquí.
Vale. Iré yo.
No, no, no.
Ya voy yo.
- Y quieres ser Arpista. - Calla.
¡Ay, Dios! ¡Mierda!
Ahí está.
No intentes capturarla.
Solo deja que se vaya.
¡Ed!
¡Ed! Tenemos un problema.
No puedo hacerlo.
¿El yelmo?
¡Llevo horas intentándolo y no paso de ese maldito viejo!
¡Te dije que no podía sintonizar! ¿Y ahora qué?
¿A qué viene tanto jaleo?
Está teniendo problemillas con el yelmo.
Venga, Simon, hazlo de una vez.
Claro, vale. Gracias, Holga. Ahora lo hago.
Esto es justo lo que te dije que pasaría en la taberna,
pero no me hiciste caso.
¿Cómo que se lo dijiste?
Quiso que quedara entre nosotros, para la moral.
¿Y sabes por qué? Porque es la persona más cabezota que he conocido.
Nos convences para hacer cosas que no funcionarán
y luego nos culpas cuando se tuercen.
Si no puedes sintonizar, pensaremos en un plan B.
¿Plan B? Hemos desenterrado a mi familia, hemos ido al Underdark a por ese casco…
¿Y ya sabías que no podría usarlo?
Los humanos no hacéis más que mentir.
No mentí. Pensaba de verdad que Simon podría.
Chicos, en serio, quedan pocas horas para que empiecen los Juegos.
Esto es lo que siempre hacemos, pivotar.
En vez de regodearnos en qué ha ido mal y quién ha mentido,
unámonos y pensemos un plan.
Yo voy a pensar cómo volver a casa.
No sé cómo he podido confiar en vosotros.
Sí, yo también me voy.
Siento lo de Kira.
Daremos con la forma de recuperarla, otro día.
Tiene que ser hoy. Estamos en esto hasta que mi hija esté a salvo.
¿No te cansas de fracasar?
¡No! De eso se trata.
Nunca debemos dejar de fracasar, porque, cuando lo hagamos, fracasaremos.
No podemos decir que nuestras vidas han ido como esperábamos.
¿Verdad?
Holga.
Tú dejaste tu tribu para estar con un hombre
que te dejó porque estabas muy triste por dejar tu tribu.
Y, si te rindes ahora, será para siempre.
Y lo mismo contigo, Simon.
Eres un ladrón de poca monta disfrazado de hechicero de poca monta.
- ¿Vas a volver a tu espectáculo? - Es mejor que morir.
Hay cosas peores que morir.
Y, Doric, tú tienes integridad.
Seguro que lo último que quieres hacer es decirle al Enclave Esmeralda
que tuviste una oportunidad de salvarlos y no lo intentaste.
¿Nos llamas fracasados a nosotros?
- ¿Y tú qué, Ed? - ¿Yo?
¡Yo soy el campeón de los fracasos!
Perdí todo lo que me importaba y fue todo por mi culpa.
¿Sabes quién mató a mi mujer?
Fui yo.
Decidí que merecíamos una vida mejor que la del juramento de los Arpistas.
Pero ignoraba que los Magos Rojos marcan sus tesoros.
Los llevé hasta mi casa.
Y ni siquiera tuve la suerte de estar ahí cuando llegaron.
Fallé a los Arpistas, fallé a mi familia, os he fallado a vosotros…
Y por eso no voy a rendirme.
Así que, si me disculpáis, voy a sentarme en esta roca
a pensar un plan.
Hazme un hueco.
Yo también me sentaría, pero ya no hay sitio en la roca.
¿Qué tal esto?
Usamos el Cetro Aquí y Allá para entrar en la cámara.
No, ya te lo he explicado.
No puedo abrir un portal en un sitio que no veo.
No digo eso. El plan es:
abrimos el portal en algo y luego colamos ese algo en la cámara.
Lo único que entra en la cámara son tesoros.
Pues abriremos el portal en un tesoro.
Forge dijo que los hombres más ricos de Baldur's Gate y Waterdeep
llevarían sus fortunas a la ciudad.
Viajarán por la High Road. Podemos interceptar uno de los envíos.
Pero habrá muchos guardias.
Sí, pero los guardias vigilarán
que nadie saque cosas de las carretas, no que metan cosas dentro.
- Holga, ¡te besaría! - Atrévete.
Perfecto. Muchas gracias.
¡Qué profunda alegría me produce daros la bienvenida,
mi querido pueblo de Neverwinter, a la reanudación
de los Juegos del Sol!
Os garantizo que os aguarda el espectáculo más apasionante
de toda la Costa de la Espada.
Las reglas son muy sencillas.
Cinco angustiosas pruebas, cinco equipos de campeones.
Aquel que sobreviva y llegue a la Jaula Santuario
pasará a la siguiente fase.
¡Una cosa!
Os insto a que no abandonéis el coliseo hasta el cierre de los Juegos,
ya que habrá maravillosos regalos
para todos y cada uno de vosotros.
Muy bien, bajadme.
Esto está muy alto. Os habéis pasado.
- Oh, no. - ¿Qué ha pasado?
Está mirando al suelo. ¿Cómo han podido dejarlo así?
- ¡Maldita sea! - ¿Por qué nada nos sale bien?
Déjame probar. A lo mejor puedo abrir un hueco.
Empiezan los Juegos.
- Pasamos al plan C. - ¡Mierda! ¿Cuál es el plan C?
El plan C es volver al plan A.
- Vas a sintonizar el casco. - ¿Y por qué no lo llamas plan A?
Plan A ya suena mal.
Sabes muy bien que no puedo sintonizar ese trasto.
Eso no es cierto.
No "podías" sintonizarlo. Mírame. ¡Mírame!
¿Te acuerdas de aquel robo en Loudwater?
No pudiste hacer la araña hasta que Jolym te lanzó a sus perros.
Y, cuando robamos la lanza de Aoth Fezim,
tu conjuro de piel de piedra falló hasta que las flechas casi te alcanzan.
Incluso en Triboar, cambiaste la gravedad de todo un teatro.
¿De verdad?
Por accidente.
Fue magia salvaje y eso solo fue porque iban a matarme.
¡Exacto!
Mira. Eres más fuerte cuando crees que eres más débil.
Pero siempre cumples.
Vas a entrar en esa cámara, ¿vale?
No porque puedes,
sino porque debes.
Yo voy a seguir picando.
Si consigo medio centímetro, podré pasar como un gusano.
¡Como un gusano!
Eso es, perfecto. ¿Lo ves? Ahora tenemos un plan D si el C falla.
¿El plan D no es el plan B otra vez?
- El plan B ya suena mal también. - Todo suena mal.
Toma. Usemos esto para comunicarnos.
Esto es una piedra.
En realidad es una piedra de comunicación.
Pero solo funcionan durante una hora.
Qué bueno.
¿Y cómo vamos a entrar ahí?
Fácil. Crearemos una distracción.
Cómo me gusta el plan C.
¿Qué está haciendo aquí?
Tras el combate, amigos tornan amantes
Hijos abrazan a madres y padres también
Antaño rivalidad, ahora amistad
Mozas y mozos, a celebrar
Antaño rivalidad, ahora amistad
Mozas y mozos…
Mozas y mozos…
¡Me estás fastidiando la canción!
Se me ha enganchado el pie.
Concéntrate, Simon.
¿Qué locura es esta?
Creo que algo les ha hecho sospechar.
¡Por los nueve infiernos!
- ¡Ahí! ¡Intrusos! - Vamos.
La habitación de Kira está ahí arriba.
Buscad la cámara. Nos vemos ahí. ¡Corred!
¡Alto!
¡Ahí está!
Yo los entretendré. Tú encuentra la cámara.
- ¿No necesitas mi ayuda? - Para nada.
- Tu seguridad es aplastante. - ¡A por ella!
Soy del Consejo de Absolución. Acaban de subir.
¡Abran la puerta!
Un momento.
Qué preciosidad.
Venga, tú puedes.
- Tranquilo, sin prisa. - ¡Ahí está!
¡Suelta eso!
Mira quién ha vuelto. El aspirante a hechicero.
- No tengo tiempo para esto. - Pero yo tengo todo el tiempo del mundo.
¡No lo entiendes! ¡Vamos a morir si no sintonizo!
Pues morirás como un necio. Es mejor que vivir como tal.
¡Ya basta! No me conoces.
Pero sé que has mancillado con vileza tu apellido.
¡Al cuerno con mi apellido! ¡Déjame sintonizar!
- No mientras viva. - ¡Tú no vives!
Tuviste tu momento. Ahora me toca a mí.
No lo permitiré.
¡Me da igual!
Lo siento.
Sí que has tardado.
¡Simon!
Simon, ¿has sido tú?
¡Sí! ¡Lo conseguí!
¡Bien hecho!
Era yo mismo el que me frenaba.
¡Ya te lo decía yo!
Estoy dentro de la cámara.
Nosotros también.
Aquí no hay nada.
¿Qué quieres decir? Aquí está todo. ¿Dónde estáis?
¿Dónde estás tú?
Creo que debajo del coliseo.
Forge.
Esto de aquí.
Uy, esto pinta mal.
¡Simon! ¡Doric! ¿Estáis ahí?
¿Qué haces tú aquí?
¡Kira!
He venido a por ti.
Tenemos que irnos.
Me abandonaste.
Ya sé que crees que soy un mentiroso y un mal padre, pero…
Soy un mal padre.
Y te abandoné.
Y no intentaba recuperar a tu madre.
Intentaba…
recuperar a mi mujer.
Tal vez, si tuvieras la oportunidad de conocerla
y quererla como yo, lo entenderías.
Pero, si vienes conmigo ahora,
tendrás la oportunidad.
Pensaba que sabrías distinguir entre tu propia hija
y una maga de 300 años.
Tranquilo, Kira está a salvo.
La pobre no tiene ni idea de que ibas a venir.
Y tampoco sabe lo tenaz que te has vuelto.
Oye, Ed…
Lamento cómo han acabado las cosas.
Pero creo que, si lo miras con honestidad,
admitirás que yo puedo darle a Kira una vida mejor.
Espero que te consuele saber que está con el padre que se merece.
Y ahora estoy en un aprieto, porque no quiero verte morir.
Y, por lo tanto, me voy a ir de aquí.
¿Qué?
Al menos déjanos morir con dignidad.
Explícate.
Los Juegos del Sol. Danos una oportunidad.
Eso no es una oportunidad. Te aseguro que no.
Aunque lograseis sobrevivir al torneo, Sofina os…
Es mucho mejor que muráis aquí a participar en los Juegos.
No.
Han vencido a tus hombres y a los míos. Deja que luchen en el coliseo.
Se lo han ganado.
…mal día.
Mejor sigue durmiendo.
- ¿Estamos…? - En el coliseo.
Este lelo ha convencido a Forge para que nos meta en los Juegos.
¿Lelo? ¡Os he salvado la vida!
Y os he traído encima de donde está el tesoro.
¿No es un poco sospechoso que Sofina acceda a esto?
Sí, está claro que planea algo.
¿Dónde estuviste debajo del coliseo?
¿Te acuerdas?
No estoy segura.
Había un muelle al lado.
Vi a unos guardias cargando todo en un barco.
Un barco.
- Forge no esconde el tesoro de nosotros. - Se está robando a sí mismo.
No le interesa ser el lord. Eso ya le daba acceso al tesoro.
Ha recuperado los Juegos para que el botín sea más grande.
¿Y Kira?
No la dejará atrás. Tenemos que llegar a ese barco.
No lo entiendo. Si Forge se va, ¿qué saca Sofina de todo esto?
A lo mejor puedo sacarnos de aquí.
Inhibidores de magia. Yo también llevo.
Ahora que empezabas a mejorar.
¿Hay que atravesar el laberinto?
Habrá que llegar a la jaula.
¡Corred!
¡Seguidme!
Gracias.
- ¿Y los demás? - Ven. Es por aquí.
¿Has probado la carne de Bestia Trémula?
No. Muy fuerte para mí.
El barco está listo, señor.
Parece que mi barco está listo, así que…
Kira y yo nos vamos ya.
Espero que nuestra colaboración haya sido tan gratificante para ti como para…
Fuera de mi ciudad.
Sí.
¡Apartad!
¡Me quema!
Un poco más y habría perdido la mano.
Ya, pero mira lo que has perdido.
Vamos.
¿Doric? ¡Doric!
Tiene que haber una forma de salir.
¡Vamos, vamos!
No.
- No, esta no es la salida. - Sí que lo es.
Si sobrevivimos a esta, habrá otra prueba y otra
hasta que todas las personas de esa jaula mueran.
Hay que encontrar otro camino.
Tengo una idea. Seguidme.
¿Cuál es tu idea?
Cuando oigamos el gong, saltamos dentro.
- ¿A esa cosa? - ¿Quieres acabar como ese?
Solo estaremos dentro unos segundos.
Pero si estamos todos dentro, ¿quién nos sacará?
- Lo haré yo. Confiad en mí. - Siempre.
Aguantad.
Aguantad.
¡Aguantad!
¡Ahora!
¡Dios! ¡Cómo pica!
Tenemos que movernos.
Yo he estado aquí.
Nuestras cosas.
Simon. Prueba con tu grillete.
Seguidme.
Menuda segunda cita, ¿eh?
- ¿Un viaje? - Sí.
Ha surgido un imprevisto, pero, si nos vamos ya, estaremos a salvo.
¿A salvo de qué?
- ¿Qué es esto? - Esto es una emboscada.
En el barco que ibas a usar para huir de Neverwinter.
- Papá. - Hola, cariño.
Forge, ¿por qué no le cuentas qué es esto?
- No lo sé. - Es la Tabla del Despertar, Kira.
La razón por la que te abandoné.
Tu padre te dice la verdad, bichito.
Es el tío Forge el que te ha estado engañando.
Es mentira. ¡Es todo mentira!
Ven conmigo, Kira.
Iremos a casa, junto a mamá.
Una familia unida.
No te llevarás mi dinero.
Suelta esa tabla y bajad todos de mi barco.
- ¡Ahora! - Vale, vale.
¿Qué estás haciendo?
Tranquila. Calla, querida.
Ya la dejo. Pero no le hagas daño.
¿Lo ves, Kira?
Tu padre me conoce.
Sabe que estoy dispuesto a hacer cosas horribles para lograr lo que quiero.
Incluso a aquellos a los que más aprecio.
Al final, eso es lo único que separa al pobre…
Nadie hace daño a mi bichito.
Simon, ¡sácanos de aquí!
Lo siento, Ed.
¡Lo siento, Forge!
- ¿De qué va eso? - ¿Quién sabe?
¡20 000 a los Guardias Grises!
Siento haberle creído.
¿Qué? ¿De qué estás hablando?
No tienes que pedir perdón.
Yo debería haber hecho las cosas de otra manera.
Tenía una disculpa preparada, pero ya se la di a Sofina.
Te quiero, Kira.
Y nada volverá a interponerse, ¿vale?
Lo prometo.
Yo también te quiero.
Nos alegra tenerte aquí.
¿Tenéis idea del botín que hay en este barco?
Me sorprende que pueda flotar.
¡Muy bien! Bueno, habrá que esconderse.
¿Qué es eso?
Es el Ojo de la Muerte.
Por eso necesitaba a Forge.
Los Juegos han reunido a toda la ciudad para su conjuro.
Szass Tam va a por Neverwinter.
¡No puede ser!
¿Y qué hacemos cuando lleguemos?
Estoy en ello. Simon, ¿qué alcance dices que tiene el cetro ese?
Quinientos metros. ¿Por qué?
Voy a cumplir la promesa que le hice a Xenk.
Creo que deberías parar. ¡Ahora!
- ¡Usted! ¡Jefe de Puerto! - ¿Está viendo eso?
Como lord de Neverwinter,
exijo un barco y una tripulación para perseguir a cinco personas que…
¿Qué es esto? ¡No!
¡Es el regalo que prometió Forge!
¡No, no, no!
¡No, no!
¡No!
Es para vosotros. Disfrutadlo.
Muy bien.
Esto no acabará hasta que la eliminemos.
Pase lo que pase, tú escóndete.
Usa tu medallón.
¿Dónde creéis que habrá ido?
Ha fallado.
¿Estás bien?
- ¿Qué hacemos cuando lleguemos a ella? - Yo me encargo.
¡No conocéis el alcance de mi poder!
¡Basta!
¡Está parando el tiempo!
- Simon, ¿puedes contrarrestarlo? - ¡No puedo! ¡Es demasiado fuerte!
Lo siento mu…
A diario
he soportado la arrogancia de Forge Fitzwilliam.
El falso encanto,
las bromas.
Y, justo cuando empiezo a purgar este lugar
de su escoria, tú osas interponerte.
Ahora, al morir,
ten por seguro que no será el final,
ya que sufrirás para siempre.
Perdona, es que el aliento te huele a cerrado.
Es horrible.
¿Qué es esto?
He contrarrestado tu conjuro. He mejorado.
Había que distraerte para que Kira pudiera ponerte ese grillete
y Doric pudiera hacer esto.
Creo que ya la tienes.
Sinceramente no creía que este plan fuera a funcionar.
Nos aseguraste que sí.
¡Eh, Holga!
- ¿Hemos ganado? - ¿Holga?
Sí.
Sí, hemos ganado.
- Esto… - Uy, no.
No está en buen sitio, ¿verdad?
No, no es grave.
Toma.
¡Simon! Simon, ayúdala.
Es la daga de una Maga Roja. No puedo hacer nada.
Te vamos a curar, no habrá problema.
No te mueras.
- Tranquila, bichito. - No te mueras.
No llores por mí.
No, no. Nada de despedidas.
- Nada de eso. - Estoy orgullosa de lo que he hecho.
Moriré como una heroína.
Y tú…
eres un buen hombre.
Un auténtico Arpista.
Calla. Soy un payaso y lo sabes.
Prométeme una cosa.
Sí, lo que sea.
Cuida bien de nuestra niña.
Es lo mejor que has hecho en tu vida.
Lo haré.
Ni rico ser, ningún poder
- Al vino jamás podrá igualar - Al vino jamás podrá igualar
- Con alegría beberé - Con alegría beberé
- Abre el barril y el día así pasaré - Abre el barril y el día así pasaré
¡Hurra! Bebe ya…
No.
¡No!
¡Te necesito!
Te necesito.
Solo podemos usarla una vez.
Lo sé.
No me digas que la has malgastado en mí.
¿Cómo se te ocurre?
Szass Tam no estará muy contento.
Si viene a por nosotros, estaremos preparados.
¿Estaremos?
Cierto. No te gustan los humanos.
Algunos están bien.
Y tú, ¿qué?
¿Volverás con los Arpistas? ¿Con tu gente?
Estoy con mi gente.
Sé que mi último intento de cortejarte fue patético.
Pero me pregunto si te importa que lo intente otra vez.
- Venga, vale. - ¿Sí?
- Con calma. - Vale.
¡Mierda! ¡Maldito cáliz!
Buenas noches.
Ya imaginarán qué pasó después de aquello.
Al expirar la magia de Sofina, Lord Neverember despertó.
Su primer acto oficial fue premiar
a los salvadores de Neverwinter con la Medalla al Heroísmo.
Y al Enclave Esmeralda
le concedió protección formal para su pueblo y sus tierras.
Podría argumentarse que mis actos, por reprensibles que fueran,
llevaron a un renacer de la ciudad.
Y, si bien solo he cumplido el primer año de mi sentencia, debo decir
que me ha…
abierto los ojos.
He mirado en mi interior
y me he preguntado:
"¿Qué está pasando ahí dentro?".
Y he comprendido
que gran parte es culpa de mi madre.
Era una mujer muy estricta, con tendencia a los ataques…
¡Basta! Ya es suficiente.
Indulto denegado.
Se levanta la sesión.
¡Jarnathan!
¡No! Lo siento muchísimo.
No sé qué bicho me ha picado. Lo siento. ¡Lo siento!
¿Hola?
¿Podría hacerme alguien otra pregunta?
¿Nadie?
Subtítulos: Kenneth Post
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