Afrikaans
Akan
Albanian
Amharic
Arabic
Armenian
Azerbaijani
Basque
Belarusian
Bemba
Bengali
Bihari
Bosnian
Breton
Bulgarian
Cambodian
Catalan
Cebuano
Cherokee
Chichewa
Chinese (Simplified)
Chinese (Traditional)
Corsican
Croatian
Czech
Danish
Dutch
Esperanto
Estonian
Ewe
Faroese
Filipino
Finnish
French
Frisian
Ga
Galician
Georgian
German
Greek
Guarani
Gujarati
Haitian Creole
Hausa
Hawaiian
Hebrew
Hindi
Hmong
Hungarian
Icelandic
Igbo
Indonesian
Interlingua
Irish
Italian
Japanese
Javanese
Kannada
Kazakh
Kinyarwanda
Kirundi
Kongo
Korean
Krio (Sierra Leone)
Kurdish
Kurdish (Soranî)
Kyrgyz
Laothian
Latin
Latvian
Lingala
Lithuanian
Lozi
Luganda
Luo
Luxembourgish
Macedonian
Malagasy
Malay
Malayalam
Maltese
Maori
Marathi
Mauritian Creole
Moldavian
Mongolian
Myanmar (Burmese)
Montenegrin
Nepali
Nigerian Pidgin
Northern Sotho
Norwegian
Norwegian (Nynorsk)
Occitan
Oriya
Oromo
Pashto
Persian
Polish
Portuguese (Brazil)
Portuguese (Portugal)
Punjabi
Quechua
Romanian
Romansh
Runyakitara
Russian
Samoan
Scots Gaelic
Serbian
Serbo-Croatian
Sesotho
Setswana
Seychellois Creole
Shona
Sindhi
Sinhalese
Slovak
Slovenian
Somali
Spanish
Spanish (Latin American)
Sundanese
Swahili
Swedish
Tajik
Tamil
Tatar
Telugu
Thai
Tigrinya
Tonga
Tshiluba
Tumbuka
Turkish
Turkmen
Twi
Uighur
Ukrainian
Urdu
Uzbek
Vietnamese
Welsh
Wolof
Xhosa
Yiddish
Yoruba
Zulu
A ver, que esté vacía es lo de menos.
Y yo tengo mis muebles que... -Que sí,
que sé que tienes tus muebles y una casa maravillosa
que molaba más que las vistas.
No lo repitas en casa visita.
Es que mis muebles tendrán que estar en alguna parte.
Ya están en el camión de la mudanza, ¿no?
Ah, pues ya está. Cojonudo. ¿Para qué seguimos buscando casa?
Que el conductor aparque en la Puerta del Sol y listo.
Organizamos los muebles y vivimos ahí dentro.
Barato y céntrico, y en verano, paellita en el camión.
No es la actitud para encontrar casa para los dos.
Perdona, si has empezado tú.
¿Le preguntamos a ella
quién ha empezado? -Vale.
¿Vamos a la cocina?
-¿Para? -Para que la veas.
Te va a encantar. -¿A mí?
¿Qué pasa, que como soy mujer, mi lugar es la cocina?
Me parece muy mal el comentario.
Vamos, que no te gusta cocinar.
No he hecho un huevo frito jamás. ¿Algún problema?
Ya voy yo, ya voy yo.
Sí. Por aquí, por favor.
Ajá.
Ah, vitrocerámica.
Yo es que soy más de cocina de gas.
Pero ¿por qué? Si va de maravilla.
-Ya, pero... -Papá.
Pones pegas a todo porque no te la quieres comprar.
-Ya salió la lista. -¿Perdón?
No, no, no se lo decía a usted.
Hablaba con...
con la cocina.
Es que... me gusta a mí conectar con el inmueble
para... para ver si nos caemos bien.
Bueno, pues si me sigue...
Comprad una casa de una vez,
que tendré que nacer en algún sitio.
Como no te calles, te tenemos en el camión
y te dejamos ahí encerrada.
Perdón, ¿qué ha dicho?
Eh... ¿Qué camión? Yo no he dicho nada de camión.
Yo sí que no he dicho nada de camión.
Bueno, pues ya está.
Bueno, ¿qué?
¿Nos vamos o qué?
-Eh... -Pues sí. Sí.
Lo mejor es que os vayáis.
Porque, total, esta casa no es de vuestro estilo.
(Sintonía "Pequeñas coincidencias")
(JOSEMI) Papá.
(RONCA)
Papá.
¡Ah!
Pero ¿qué coño haces aquí?
Se ha acabado la mermelada de albaricoque.
¿Y te tienes que meter en mi cama para decírmelo?
Vamos, Josemi, tú no puedes estar ahí todo el día,
viniendo a invadirme en mi propia casa.
¿Crees que no me gustaría estar con Carolina?
-¡Pues vuelve con ella! -No quiere.
Bueno, pues búscate una nueva familia.
Mi familia eres tú.
Pero si no quieres que esté aquí contigo...
Pues mira, no quiero,
y menos con esa cara de mustio y de aburrido que tienes.
Y todo el día, en pijama rancio y en pantuflas.
¡Hombre, por favor!
Pero es que esta casa es mía, Elisa.
Esto no es como el jersey que me dejaste
y que no te devolví porque lo olvidaste.
-¿Qué jersey? -El morado de cachemira.
-Guarra, devuélvemelo. -Que no, que ni te acordabas.
Además, una casa no es un jersey. No mezcles.
¿Desde cuándo tomas coñac desde por la mañana?
Será de su nuevo ligue.
Pues este tiene por lo menos 20 años.
Pero ¿qué dices? Yo no me voy tirando adolescentes.
Me refería al coñac.
Ah.
Sí, claro, es que me encanta el coñac así, con cuerpo.
¿Desde cuándo tomas tú coñac?
Pues pilotando el avión, cuando hay turbulencias.
Como te ponen botellitas, vas probando de todo.
Ya, y ahora te lo tomas para desayunar.
No. O sea, sí. Bueno, a veces. Los domingos.
-Hoy es martes. -Algunos martes también.
-Tienes aquí al yogurín, ¿verdad? -Que no, y no es un yogurín.
Es una persona humana normal.
Si se arrea coñac nada más levantarse,
muy normal no es. -Vale.
Está en la ducha. Dejadme en paz. Pero no es mi novio ni nada.
Ah, o sea que te traes a dormir a un tipo
que no es tu novio a mi casa. -¿Qué? Estás loca.
No, vino hace un rato. -Pero lo has metido en mi cama.
Que ya no es tu cama, ahora es mi cama y mi casa,
así que largo de aquí.
Largo de aquí. A buscar una mujer.
Venga, va. -Pero ¿adónde voy a ir?
¿Y yo qué sé? A los billares, al mismísimo museo del Prado.
Yo qué sé. -¿Cómo voy a salir
en pijama y zapatillas? (BURLÓN) ¿En pijama y zapatillas?
Es que el nene siempre tiene excusas para todo.
Pero ¿tú sabes el tiempo que llevo yo sin hablar con una mujer?
Toma, usa esto.
¿Quieres que ate a una mujer y me la traiga?
Que te lleves al perro, hijo.
Los perros son infalibles para ligar.
-¿Tú has ligado sacando al perro? -Pues yo no,
pero porque yo lo dejaba en el parque y me iba al bar.
(Jadeos de perro)
Perrito bonito, vamos de paseo.
Nada, hasta el perro sabe que soy un "loser".
-¿Y si vais a casa de tu padre? -Ni de coña.
-Pues a casa de tu hermano. (AMBOS) Ni de coña.
-Ya has vivido con él. -Precisamente.
Como me lo sé, no vuelvo a ese infierno. Gracias.
Que tendrá sus cosas, pero es majo.
Pues vuelve tú con él y nos devuelves mi casa.
-Está con su mujer. -¿Te importa que estén casados?
Le importa que Nacho esté casado.
-Voy a por mermelada de albaricoque. -¡Se acabó!
Tú no vas a salir a comprar la puñetera mermelada.
-Pero, papá... -Ni papá ni popó.
Ahora mismo te vas a duchar, te vas a vestir,
y si sales por esa puerta,
que sea para volver acompañado de una chati que te hayas ligado.
Eso sí, después, con ella ya, te vuelves a ir de mi casa.
Dejadme en paz, no me voy a ir de la casa.
Lo siento. Y largaos de aquí, porque...
Porque ¿qué? ¿Va a salir el yogurín de la ducha
y se va a asustar? -Que no es un yogurín.
No, si se arrea un coñac para desayunar,
será más bien una cuajada.
O un requesón.
¿Te has escapado de la cama?
Ay, Jesús, perdón.
Pensaba que seguías en la ducha. -¿Con quién hablabas?
Con nadie, testigos de Jehová.
Haberles dicho que tú no los necesitas,
que tú ya has encontrado a...
Jesús.
¿Otra vez con esa ropa de mamarracho?
Es que con la otra, no soy yo.
Te habrás cambiado de calzoncillos al menos.
No me refiero a que lleves calzoncillos limpios,
que también.
Me refiero a qué tipo de calzoncillos llevas.
Yo qué sé, unos normales, de oferta, ¿qué más da?
Sí da, hombre, claro que da.
No es lo mismo ir por ahí con unos bóxer bien entallados,
con eso bien agarrado, que te da confianza y seguridad,
a llevarlo ahí... todo suelto, sin protección, hombre.
Bájate los pantalones.
-¿Qué? -Que te bajes los pantalones,
que no me fío, que tú eres muy capaz
de llevar unos con dibujo de pitufitos.
Pitufos no tiene.
Ahora, ese modelo lo usaba mi padre en la posguerra.
Pues nada, si quieres, nos los cambiamos.
¿Qué dices, so guarro? ¡Hombre!
A mi edad, yo ya voy en plan comando.
¿En plan comando?
En plan comando, con los huevos colgando.
Mira. -¡Papá!
¿Papá?
Venga, hasta luego. Os dejamos con lo vuestro, ¿eh?
¿Por qué no os vais a vivir con papá?
-Papá está muerto. -¿Qué? ¡No me jodan!
¿Que murió? ¿Por qué no me dijeron nada?
Porque es mentira, no está muerto. Pero Javi no se habla con él.
Precisamente porque está vivo.
Si estuviese muerto, me cagaría en sus muertos posiblemente.
-Nada, venga, veniros a la mía. -Antes prefiero irme a la de David.
Vieron que no hay muchos patos por el río ahora, ¿no?
Me voy a acercar. -No seas gilipollas.
¿No quieres que vaya a tu casa? -No es que no quiera, Javi.
Pero tengo a mi hermana viviendo conmigo.
No creo que entre los dos ocupéis mucho espacio.
-¿Por qué no se van a la mierda? -Prefiero irme a una casa.
-¿Y por qué la mía? -No quiero irme a la tuya.
Quería que me la ofrecieras, como hacen los amigos.
No te pongas melodramático, Javi, que buscar casa no es tan difícil.
Yo no busco una casa, no busco una casa, así, no.
Busco... la casa, ¿entiendes? Mi casa.
O sea, la casa en la que yo pueda formar una familia.
¿Tú qué buscas, una casa o una piba?
Eso.
Claro, eso tenés que buscar.
De eso ya tengo. No sé si te suena, una rubita, así...
No sé si... -No, no.
Para buscar la casa, tenés que aplicar los mismos criterios
que cuando buscabas chicas, ¿entendés?
¡Claro! Con las casas haz lo mismo que cuando buscabas un hombre.
¿El qué, dormir cada día en una y no repetir en ninguna?
Tienes que buscar la casa ideal como si buscases al novio ideal.
Si buscas por Internet, pasa lo mismo que con los tíos,
que todos ponen fotos divinas, pero cuando ves la realidad...
¡Esa es la clave! Mirá, mirá, pensalo.
¿Te acordás lo que sentiste cuando viste por primera vez a Marta?
Me di cuenta de que era ella.
Es lo bueno de ligar sin ir borracho.
Yo me enrollé en un garito con tu asistenta
y hasta el día siguiente no me enteré de que era ella.
Eh... Nacho, esa señora está casada
y tiene tres hijos en Guatemala.
Bueno, ¿estamos a casas o estamos a casas?
Los anuncios de casas son como los hombres,
las buenas ya están pilladas.
Ya, nena, y encima, si no te das prisa, hay otro que te la quita.
Y que las opciones que quedan son las de segunda mano,
feas y viejunas. -Y casi todos mienten con el tamaño.
Y dicen que son para reformar, pero luego no cambian los hijos de puta.
(RAFA) "Javi".
Que si queréis Marta y tú veniros un tiempo a mi casa...
pues ya está.
-¿En serio? -Sí.
Pero antes te oí decirle a David que querías que te lo ofreciera.
Pero no para venirte de verdad, no jodas.
Da gusto tener colegas así, ¿eh?
Pues nada, que os den. Me voy a encontrar mi casa.
Esto me lo apuntas.
Y amigos como vosotros, ¿qué? Que esto es una ruina.
El 50% de las cervezas que vendo os las bebéis vosotros,
pero si no me pagáis la mitad... -Siguen haciendo el 25%.
-¿Eh? -Que si bebemos el 50%
y no pagamos la mitad,
seguimos siendo el 25% de tu facturación,
así que más te vale tratarnos bien si querés que volvamos, ¿eh?
Cualquier día cierro. Me echaréis de menos.
Sí, claro. ¿Conocés el cuento del lobo?
Tráete unas cerveza, mañana te las pago.
Pues esta era la última visita, no hay más.
Seamos positivos. Esta tiene muchas posibilidades.
Eh... Sí, sí, yo la veo perfecta para jugar a la ouija...
para ocultar cadáveres... (SUSPIRA)
A ver, la clave es la reforma.
Si quitamos esa pared y quitamos lo que hay ahí,
podemos poner un vestidor.
Eh... Marta, eso que quieres quitar es el baño.
Pues el baño lo ponemos donde está la cocina.
-¿Y la cocina? -Donde está el salón.
¿Y el salón?
A ver, tener salón está obsoleto. Ya nadie ve la televisión.
¿Tú ves la televisión?
Pues no, pero a lo mejor me apetece un día...
no sé, sentarme aquí a leer al lado de la chimenea.
¿Tú qué vives, en el siglo XVI?
O sea, tu plan es tirar tabiques para redistribuirlo todo
y hacer un cuarto donde solo vamos a guardar ropa.
¿"Vamos"? No, perdona, donde voy a hacer mi vestidor.
Tu ropa la puedes guardar en un armario empotrado.
En la entrada hay uno monísimo.
Eh... Sí, es el cuadro de luces.
Pues así la ves mejor.
Vale, pues ya está. Cojonudo.
Seguimos sin encontrar la casa.
Igual, la casa que quiere el señorito no existe.
Sí que existe, era la mía.
El que la comprara pensará:
"¿Cómo ha sido tan gilipollas el dueño para venderla?".
¿Te arrepientes de vender tu casa?
-Espera, espera. -Cuidado. Cuidado.
¡Eh! ¡Que te matas!
Papá, que no me monto en una barquita.
Es patético hasta para mí.
¿Y no recuerdas de que me mareo en el mar?
Hombre, no me acuerdo de tu nombre,
me voy a acordar de tus tontadas de crío.
Además, ¿qué mar ni qué mar?
Este es el lago de la Casa de Campo.
El mejor sitio para ligar de España.
El último que ligó aquí
sería el abuelo de Alfredo Landa. -Cállate ya. Toma.
Hala, súbete.
Mira, mira.
Mira a esas dos. Atácalas por estribor.
Tira. -Sí, y si quieres,
les hago un abordaje en plan pirata.
¡Perfecto! Como en los coches de choque.
Eso siempre ha funcionado, ¿eh?
Lo primero, chocar de frente, que vean que tú vienes a embestir.
Papá, me voy a casa que voy a acabar empapado.
Ya lo verás. -¡Josete!
A ver si te enteras, coño.
Que si quieres pescar, tienes que mojarte el culo.
"Es que es muy masculino".
En cuanto la cosa se complica, ¿qué haces?
Echarme la culpa a mí.
Y en el fondo, te la suda tu casa.
Lo que pasa es que te doy miedo yo,
te da pánico vivir conmigo.
Eh... Mirad, yo, a riesgo de ser pesado,
os repito que no soy psicólogo.
No queremos un psicólogo, de la cabeza estamos bien.
Pero esto de la casa nos tiene un poquito...
Pero que esta consulta es para ayudar a tener hijos.
Pero si antes, buscáis tener una casa, perfecto.
Allí enfrente hay una inmobiliaria.
Cruzáis la calle y... -Espera.
¿Qué quieres decir con "si antes, lo que buscáis",
que antes de buscar la casa, deberíamos tener los hijos?
No, lo que dice es que lo importante son los hijos,
que debemos comprar la casa pensando en ellos. ¿A que sí?
Eh... Pues no sé, no tengo ni idea, la verdad.
¿Has visto la película esta, la de Robert De Niro? Esta de...
(IMITANDO A DE NIRO) "Eres bueno, doctor,
eres muy bueno, tú eres bueno, doctor".
(RÍE)
Le diré a mi hermano Josemi que venga a verte.
-¿Quiere tener hijos con su pareja? -No creo, tiene tres y se separa,
pero le vendrá bien hablar de ello.
Lo mejor para todos será que dejemos de vernos.
¿Por algo que hemos hecho nosotros?
No, qué va, no sois vosotros, soy yo, que soy médico.
Médico, médico.
Y los médicos hacemos cosas de médicos.
Y yo vendo vestidos de novia.
Pero una vez vino una señora con su hija gordita
que quería ser la más guapa de su Primera Comunión,
y yo le hice el vestido y se fue tan feliz.
¿Por qué no puedes hacer tú lo mismo por nosotros?
Papá, ¿tú cómo te presentaste a mamá?
Pues muy sencillo.
Le pregunté que si bailaba
y me contestó que sí al momento. -Claro.
En esa época, habría pocos mozos en el pueblo.
¿Qué mozos? ¿Qué pueblo?
Si tu madre nació en Chamberí y yo en la calle Leganitos.
Fue en el garito más chachi de la noche madrileña.
Había hasta un travesti.
Cleofax se llamaba.
¿El travesti?
No, coño, el garito.
Igual todavía existe. Ahí te voy a llevar esta noche.
Papá, te lo agradezco,
pero no creo que enrollarme con una de 70 años
me ayude a olvidar a Carolina. -Bueno, bueno, tú déjate llevar.
Confía en mí.
¡No, no! ¡Cuidado! ¡No!
¡Papá! ¡Socorro, papá! ¡Socorro!
¡Que me ahogo! ¡Que no sabe nadar!
¡Papá!
¡Por favor! (JOSEMI TOSE)
¡Alguien que se tire, hombre!
-¡Sácame de aquí! -¡Aguanta, Josete, aguanta!
¿Qué piensas cuando tienes un niño?
El colegio.
Encontramos el mejor colegio y buscamos la casa cerca.
¿No sería mejor apuntarle a fútbol desde pequeño?
Fútbol en vez de colegio es otra opción.
Nos podría salir un Cristiano Ronaldo.
(AMBOS) Hay que buscar colegio.
-Perdona. Salen ya, ¿no? -Sí, en cinco minutos.
Eh...
Perdona, es que discutíamos ayer mi mujer y yo...
Este colegio es de los que puedes dejar a tus niños a dormir, ¿no?
Eh... No, aquí no hay internado, no.
-Ah. -Eh... Disculpa.
Pero... ¿ni un par de días o un fin de semana suelto?
Perdona, ¿en qué grupo de Whatsapp de madres estás tú?
En el de...
el de las que no somos madres aún, pero que estamos en ello.
No quería seguir mintiendo.
No queremos ser los típicos, encima de sus hijos todo el día.
Queremos que tengan libertad.
Por ejemplo, los deberes que los hagan ellos.
¿Aquí les ponéis muchos?
Según el curso. ¿En cuál está su hijo?
-Eh... -Es aquel.
Jope, mamá, ¿otra vez tarde?
-Eh... -No, es que se refería al otro,
el que está ahí detrás sentado.
¿Seguro?
José Manuel. ¡José Manuel!
¡José M..!
Creemos que tiene déficit de atención.
Vamos a hablar con él.
Oye, chaval. Eh, chaval.
Oye, si te doy unos caramelitos, ¿tú harías algo por mí?
¡"Piedrastras"! ¡"Piedrastras"!
¡"Piedrastras"! -Calla, niño.
-¡"Piedrastras"! -Cállate, cabrón.
¡"Piedrastras"! ¡"Piedrastras"! ¡"Piedrastras"!
"Lo importante es que se críe en ambiente de niños".
¿Lo importante para quién? No viviré en una urbanización.
Si para el nene es mejor urbanización, urbanización.
¿Qué tiene de malo?
Bueno, bueno, esto va a estar fetén, ¿eh?
Aquí nos juntamos para todo.
Barbacoas los sábados, los cumples de los peques,
el fútbol 7 de padres los domingos.
Sabes cómo nos llamamos, ¿no?
Los Barrabás.
"Barra", "bas".
Porque luego vas a la barra a...
Se le ocurrió a Julio, uno del bloque 3, un crac.
Te descojonas, vamos.
Y tú irías en el club de "running" de las chicas,
que, bueno, no corren un carajo, pero rajan... tela.
Quedan para rajar.
Esto es como una familia al final.
Mira, ahí está mi chaval. ¡Marquitos!
Ven a saludar a los vecinos nuevos.
Mírale. -¡Oh!
¡"Piedrastras"! ¡"Piedrastras"!
¡"Piedrastras"! ¡"Piedrastras"!
¡"Piedrastras"! ¡"Piedrastras"! ¡"Piedrastras"!
La salud, eso es lo más importante.
Busquemos casa cerca de un hospital o un centro médico.
"Un pediatra que dé confianza".
¿Y cuánto lleva ejerciendo?
Siete años.
Ya... Y eso, como pediatra, ¿no es un poco poco?
O sea, quiero decir que...
Eh... Haciendo un cálculo así, "grosso modo",
los bebés que tú hayas atendido tendrán, como mucho, siete años,
y con esa edad aún es pronto para saber
si tú has hecho bien tu trabajo o no.
¿No?
No se preocupe, estará en buenas manos.
¿Le echamos un ojo para saber cómo está?
-El bebé está bien. -Sí.
Pero igual le estás acunando un poco brusco.
Si me deja...
(VOZ MECÁNICA) "Me hago caca. Me hago caca".
Es que es adoptado.
Debería haber un Trip Advisor de médicos,
que en Internet veas en qué barrio hay un pediatra
que tenga cinco estrellas.
Javi, hemos visto 1000 casas buscando la casa.
Deberíamos bajar el listón si no encontramos.
Quizá ella nos debe encontrar a nosotros.
Pues no le habrá llegado bien nuestra ubicación.
O se ha perdido en la M-30.
O no existe. -Tú querías una casa perfectita,
en plan comedia romántica.
¿Ahora te vale cualquier cosa? -No, lo sigo queriendo,
pero ya no sé si nos estamos engañando.
Queríamos tener un hijo, no podemos.
Queríamos una casa, no nos vale ninguna.
A lo mejor, en el fondo no queremos
ni tener una casa ni queremos tener un hijo.
(Muñeco, llanto de bebé)
-Mira, ya le has hecho llorar. -Javi, te lo digo en serio.
¿Seguro que quieres esto?
Yo metí mi casa en un camión para irme contigo, ¿eh?
Sí, fue muy bonito verte llegar con el camión,
sonando la ópera y con flores.
Fue genial, pero no suficiente.
No era un ramo de flores, era un ramo de kiwis.
A eso me refiero, todo lo haces de bromita.
Ni siquiera eran unas flores.
¿Qué haces?
¿Qué haces?
Lo de los hijos es más complicado de lo que pensaba,
lo de la casa también, pero lo de las flores,
te los soluciono ahora mismo.
(EN VOZ BAJA) Javi.
Javi, ¿estás loco?
Que no te puedes colar aquí así.
¿Qué haces?
Así no solucionamos los problemas.
Hay que ir partido a partido.
Por ahora me conformo con que... no tengan perro.
(MUJER) Hola.
Han venido a ver la casa, ¿no?
Es que hemos venido muy pronto.
Te aseguro que esto, en un rato, se llena de chatis.
¿Por qué te tocas ahí abajo? -Los calzoncillos me aprietan.
Y estoy dudando. Y no bebo güisqui. Lo mejor es que nos vayamos.
Menudo coñazo eres. Mira, mira. Ahí me ligué yo a tu madre.
Me vio bailando bajo la bola y se le cayeron las bragas.
(TARAREA "SATURDAY NIGHT")
-Papá. -¿Qué?
-Si no has bailado en tu vida. -¿Qué sabrás tú?
-¿Tú estabas aquí? No. -No. Sí, en eso tienes razón.
Yo aquí, con tanto viejo, no pinto nada.
(JESÚS) Viejos no...
Veteranos.
Y aquí tenéis la joya de la casa.
Mirad. Para mí son como mis hijos.
Las he visto crecer y...
Bueno, pero lo que yo quiero es que os hagan tan felices como a mí.
-¿Y por qué vende la casa? -Llevo dos años viuda
y me gustaría pasar los últimos años en Marbella,
por supuesto con alguien que me lo haga todo, claro.
-¿Se va a una residencia? -¿Cómo a una residencia?
A un hotel, vamos.
Y a ver si encuentro un jovencito que me empotre como es debido.
Porque llevo una temporadita...
Es muy bonito, pero no tengo ni idea de cuidar plantas.
Yo tampoco.
Mira, ya tenemos algo en común.
Sois padre e hijo, ¿verdad?
¿Cómo lo ha sabido?
Bueno, no jodas que este se parece a mí...
¿Y habéis venido a ligar... aquí?
No, no, no. Yo solo vengo acompañando.
Yo no soy de dar consejos, pero te voy a dar uno, José Miguel.
Si quieres ligar, entra en Tinder.
Miles de mujeres al alcance de tu dedo.
¿De mi dedo? (JESÚS RÍE)
En los bares están los que quedan por Tinder.
-Ah. Y tú tienes Tinder, ¿no? -Claro.
Así conocí a mi chica.
(Notificación de móvil)
-¿Eso es un mensaje Tinder? -Eh... No, no.
Eh... Es mi hijo, que me espera fuera.
¿Por qué no le dices que entre y así conoce a...
a este? -No.
Le tengo prohibido acercarse cuando voy de caza.
Me haría parecer mayor, ya sabes.
Otro consejo: deberías hacer lo mismo
y decir que es tu colega.
O mejor, puedo decir que no le conozco de nada.
Ah.
Muy bien.
Bueno...
¿Qué?
Disculpa, hijo, que me he liado.
No pasa nada, papá. En este trabajo me toca esperar mucho.
En este coche estoy más a gusto que en el sofá de casa.
Que no lo digo por mi mujer. Con ella bien.
Me refiero a... -Ya, ya. Ya.
¿Has podido hablar con tu hermano de lo mío?
Le he insistido, papá, te lo juro, pero es que no quiere verte.
Esto no puede seguir así. Dame la dirección de su casa.
Es que no tiene.
Bueno, a ver, justo ahora busca casa con su novia,
pero en cuanto encuentren una, yo te paso la dirección.
Me duele estar con él así.
Oye, hijo, ¿puedo pedirte otra cosa?
¿Tú me darías...? -¿Quieres que te dé un abrazo?
No. No, no, una botellita de agua.
Ah.
-Gracias. -Está calentorra.
Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.