All language subtitles for Maladonna_1984_DVDRip_Ita

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Original subtitles

Lo sab�a.

Sab�a que volver�as y que as� podr�amos empezar de nuevo.

Mar�a...

Eres tan guapa.

Hac�a... hac�a tiempo que so�aba con este momento.

Lo he deseado tanto...

Y ahora por fin est�s aqu�.

Amor m�o, tienes que tener cuidado.

Nadie debe verte, es demasiado peligroso.

Enviar� a mi criada para que te avise cu�ndo...

cu�ndo podemos vernos sin correr riesgos.

Nunca te he olvidado.

Lleva a los caballos al establo, r�pido.

�Y t� d�nde estabas mientras mi mujer retozaba con esos paletos, eh?

�Se puede saber?

�Revolc�ndote tambi�n con ellos?

Por favor, se�or,

no tengo la culpa de lo que pas� ayer, cr�ame.

La se�ora me orden� que me quedara encerrada en la habitaci�n,

y yo la obedec�.

�Encerrada con qui�n?

Con nadie, se�or.

Se lo juro por mi honor.

Honor...

Nadie en esta casa conoce el significado de la palabra honor.

�Ah!

Conque encerrada en la habitaci�n, �eh?

Y a ti qu� te importa.

No tengo que rendir cuentas a nadie de lo que hago.

�A�n as� no te creo!

No me creo que te quedaras encerrada en la habitaci�n.

De hecho no es verdad, cari�o.

Estuve revolc�ndome en el prado con un apuesto joven.

�Est�s contento?

Y bien, �qu� me dices?

En el prado...

s�lo debes revolcarte conmigo, �entendido?

Pero si nunca quieres.

Y adem�s no es verdad,

ojal� hubiera ocurrido.

En realidad, me limit� a mirar.

�Tienes que jur�rmelo!

Te lo juro... por tu vida.

Fue la se�ora la que no me dej�.

�Ah, es eso?

Entonces fue s�lo porque no te dej�.

Eres... Eres...

�Soy?

T� sabes lo que eres.

Hablas y hablas, pero a la hora de la verdad no haces nada.

�Ah, s�?

Ahora te voy a ense�ar de lo que soy capaz.

- Habr� que verlo. - Ven aqu�.

Venga, para ya.

Est�s loco.

�No, d�jame!

No.

�Carolina!

- S�, se�ora. D�game. - Buenos d�as.

�Qu� desea?

Prep�rame el ba�o, a ver si consigo despejarme.

El se�or ha vuelto hace un rato.

S�, me he dado cuenta. �D�nde est� ahora?

Ha salido. Parec�a... un poco enfadado.

Se le pasar�.

Venga, mu�vete. No me gusta esperar.

Enseguida, se�ora.

Por favor, ay�deme.

Creo que me he roto la pierna.

D�jeme ver.

No.

No hay ninguna fractura.

�D�nde est� su caballo?

Creo que se ha escapado.

No soy una buena amazonas.

Lo sospechaba.

- �De d�nde ven�a? - Del pueblo.

Me alojo en la posada...

con mi marido.

Su marido no deber�a permitirle salir sola

y menos a caballo, visto que no es una experta.

Si es por esto, nunca se ha preocupado por m�.

No se ha preocupado nunca.

Podr�a hasta morirme, para lo que le importa...

No me dir� usted que cree en el matrimonio.

Para m�...

no es m�s que una vulgar estafa.

Es una afirmaci�n muy severa, se�ora...

Carli.

Claudia Carli, por desgracia.

Yo soy Osvaldo Raininger.

Estas tierras son m�as.

Hoy no doy una.

No me hab�a dado cuenta de que hab�a llegado tan lejos.

Espero que pueda perdonarme.

Ya lo he hecho.

Venga, la llevar� de vuelta al pueblo.

Y no se preocupe por el caballo, encontrar� el camino �l solo.

Es usted muy amable.

Casi hab�a olvidado que pod�an existir hombres...

como usted.

Somos una especie en peligro de extinci�n.

�Se puede?

�Por qu� me miras de esa manera?

Ojal� fuera tan hermosa como usted, se�ora.

T� tampoco est�s tan mal, tonta.

Ay�dame.

Mira, se te ha mojado la blusa.

Qu�tatela.

�Y bien?

�Te da verg�enza?

No.

�Y el jab�n?

Vamos.

B�scalo.

Veo que por fin has recuperado todas tus funciones.

Yo... estaba ayudando a la se�ora.

He visto perfectamente lo que hac�ais.

Tengo que hablar contigo.

Adelante.

A solas.

Si me disculpan.

�Qu� pasa?

�Acaso quieres ocupar el puesto de Carolina?

No, gracias. Por lo que he visto...

ya me sustituyeron perfectamente anoche.

Ah, esos...

S�lo eran unos invitados.

�Qu� quieres que haga?

Me has encerrado en esta especie de c�rcel

desde el d�a en que nos casamos.

No era mi estilo de vida y t� lo sab�as muy bien.

Alc�nzame la toalla, por favor.

Gracias.

�Qu� esperabas conseguir sac�ndome de la ciudad?

�Que me enamorase de ti, quiz�s?

Te traje aqu� por tu bien. Aquel hombre...

Se aprovechaba de ti.

Todo el mundo lo sab�a. Solo quer�a tu dinero.

Yo le amaba. Y le sigo amando.

Si mi padre no se hubiera entrometido, me habr�a casado con �l.

Y de todas formas, no creas que la historia se ha acabado.

Volver� un d�a u otro.

- �Y le volver�as a ver? - Naturalmente.

�Crees que estar�a tan loca como para negarme

a volver a ver al hombre que amo?

Y que te plant�.

No por su culpa.

Eso recu�rdalo bien.

�Eso es todo lo que ten�as que decirme?

No.

Quiero que dejes de comportarte como...

- Como una... - �Como una desvergonzada?

Pero cari�o, espabila.

Todas las mujeres lo somos, quien m�s o quien menos.

�En el fondo no es eso lo que quer�is los hombres de nosotras?

No te hagas la graciosa.

�Ni siquiera eso me permites?

Bromear con mi querido marido.

Cari�o, esc�chame.

Me doy cuenta de que

vivir aislada aqu� ha acentuado

tus ganas de revivir aquella historia.

Pero cr�eme, Mar�a,

aqu� tambi�n hay formas agradables

de pasar el tiempo.

�De verdad?

Sugi�reme alguna.

Da una fiesta.

Invita a gente de tu clase, por ejemplo.

�No lo dir�s en serio?

�Estar�as dispuesto a salir de tu madriguera para contentarme?

Me asombras, Osvaldo.

Siempre te he considerado una especie de oso pardo

sin posibilidad de recuperaci�n.

Y sin embargo...

�Tan extra�o te parece?

S�, pero me parece muy bien.

Piensa t� en los invitados, cari�o.

De acuerdo.

Los anarquistas son los verdaderos enemigos de la paz y el orden.

Dejadme que os diga,

hasta ahora hemos sido demasiado tolerantes con ellos.

�Y cu�l ha sido el resultado?

Artefactos explosivos,

matando a docenas y docenas de inocentes.

Es el reflejo de los tiempos, amigo m�o.

Una herencia zarista de vuestro sistema agrario que crea descontento,

desigualdad social y sobre todo hambre.

�Y qu� deber�amos hacer seg�n vosotros, ilustres banqueros?

Dejar de lado vuestra mentalidad de latifundistas

y convertiros en industriales.

Y si no sois capaces de hacerlo,

dejad las tierras a los que saben adaptarse a los tiempos.

Eso nunca.

Las tierras de Raininger no est�n en venta.

A ning�n precio.

Cambiar�s de idea.

No est�s tan seguro, amigo m�o.

Caballeros, estamos aqu� para divertirnos, no para hablar de pol�tica.

Me gustar�a saber d�nde est� Marco.

Necesito que vaya a por m�s champ�n a la bodega.

Le he enviado al pueblo con el coche,

tiene que traer a una persona.

Ah, �alguien que yo conozca?

A alguien a quien a�n no conoces, pero lo remediaremos enseguida.

Es una persona que puedo presentarte ahora mismo. Disculpa.

Buenas tardes, y bienvenida a mi casa.

Venga.

Aqu� estoy, cari�o, perm�teme. La se�ora Carli.

Mi mujer.

El se�or Tesser.

Encantada.

No sab�a que mi marido ten�a amigos en el pueblo sin dec�rmelo.

Oh, no. Nos hemos conocido hace s�lo unos d�as.

Me hab�a ca�do del caballo...

y el se�or Raininger

tuvo la amabilidad de acompa�arme de vuelta al pueblo.

Espero que no le moleste, se�ora.

Para nada. Adem�s, mi marido es adulto y sabe perfectamente c�mo...

c�mo debe comportarse. �No es verdad, cari�o?

Disc�lpame, cari�o m�o,

me gustar�a presentar a nuestro amiga

a los dem�s.

Adelante. Haz como si yo no estuviese.

Ah, por fin te vuelvo a ver.

T� te vas al pueblo a pasarlo bien con esas cuatro viciosas

y yo tengo que matarme a trabajar aqu� para ti.

�Y qu� gano yo al final?

Nada de nada.

Escucha.

Dentro de poco ya no nos necesitar�n.

Se pondr�n a jugar y a charlar.

Y nosotros nos montamos nuestra fiesta.

�Sabes qu� te digo?

Que la fiesta nos la montamos aqu� y ahora.

- �Aqu�? - �Aqu�!

- �Ahora? - �Ahora!

- No, no podemos. - �Vamos!

Carolina, no, no. Espera, �qu� haces?

Tengo cosas que hacer. La se�ora ha dicho...

Ha dicho que tengo que preparar el champ�n.

Y despu�s tengo que recoger las cosas. �Carolina!

Oh, dios, �qui�n es?

Vamos, t�pate. Es la se�ora, estoy seguro.

T�pate.

Pero yo...

�Vete al diablo!

�No le parece esta fiesta un poco aburrida?

No quiera que los otros invitados nos oyesen.

�Tiene alguna sugerencia?

No s�, me gustar�a algo m�s excitante que los cotilleos de sal�n.

- �Conoce el bacarr�? - Claro que lo conozco.

Entonces, vamos. Convirtamos este tanatorio en un alegre casino.

�Juegas t� tambi�n, Osvaldo?

No, no. Gracias.

Sabes que odio las cartas y las cartas me odian a m�.

Es un sentimiento rec�proco.

Como t� quieras, cari�o.

Adelante, se�ores.

Los que quieran arriesgar su dinero

en la pecaminosa mesa de bacarr�, que me sigan.

Por aqu�, por favor.

Pero ojo, pretendo jugar fuerte, as� que nada de pusil�nimes, por favor.

Venga, esto no es para nosotros.

Estoy completamente de acuerdo, vamos.

Siempre digo que la vida hay que vivirla peligrosamente,

�no le parece, Tesser?

Absolutamente, hermosa dama. La sigo hasta el fin.

Bien, as� me gusta.

Entonces, �qui�n es la banca?

Yo no, por favor.

Me gustar�a cederle ese honor a otro.

Es m�s que justo.

- �Usted, Conde? - Gracias.

�Empezamos con una apuesta m�nima de 100 liras?

- �Estamos de acuerdo? - Me parece bien.

A m� tambi�n.

Entonces comencemos.

Su mujer es realmente guapa.

No hablemos de ella, por favor.

Cuando le mand� el coche tem�a que no aceptase mi invitaci�n.

�Y por qu� no?

Me siento tan sola...

Tan in�til.

S� lo que eso significa, a veces tengo la misma sensaci�n.

Es dif�cil explic�rselo a los dem�s,

pero estoy seguro de que usted me entiende perfectamente.

Yo me pregunto, levantarse cada ma�ana,

moverse, caminar, �qu� sentido tiene?

Por sus palabras se dir�a que est� tan insatisfecho como yo.

No entiendo el motivo.

Usted es rico, tiene una espl�ndida mujer y por tanto...

No se deje confundir por las apariencias,

muchas veces llevan al enga�o, �sabe?

Entiendo.

La vida a menudo es injusta, por desgracia.

Aunque nos conocemos desde hace poco

tengo la impresi�n de que tengo muchas cosas en com�n con usted.

Eso mismo pienso yo.

Disculpe, Claudia, �podemos tutearnos?

Con mucho gusto.

Me gustar�a...

me gustar�a hacerte una confidencia.

Por supuesto.

He dado esta fiesta...

con el �nico prop�sito...

de volver a verte.

No deber�as hab�rmelo dicho.

Pero, confidencia por confidencia.

Yo tambi�n estaba ansiosa de volver a verte.

Claudia.

Nueve.

Tiene mucha suerte.

S�, esta tarde no hay quien me gane.

Entonces, �aceptar�a cualquier tipo de apuesta?

Querido Tesser, hace que me ruborice.

No sab�a que los banqueros fuesen unos donjuanes.

Nunca me atrever�a.

�Tu mujer se preguntar�...?

�Se preguntar� d�nde hemos estado?

No, no se da cuenta de nada

cuando est� enfrascada en el juego.

Estaba pensando en sus tierras, para ser sincero.

�Aceptar�a jug�rselas en una partida?

Tenga cuidado, Tesser.

Mire que siempre acepto los retos.

Ya basta.

No permito que nadie bromee sobre mis tierras.

Lo siento, no ten�a ninguna intenci�n de ofenderte.

T� en cambio s�, �verdad?

Desde el inicio de la velada has estado buscando cualquier pretexto

para ofenderme y humillarme delante de todos.

Primero con tus dudosas amistades femeninas,

y ahora con tu arrogancia de rico prepotente.

Te advierto que no voy a aguantar m�s esa actitud.

Es una situaci�n muy embarazosa.

Ya lo creo, amigo m�o,

pero desde luego no es una situaci�n nueva.

�Puedes hacer que me lleven al pueblo, por favor?

No te habr�s molestado por las palabras de esa loca.

Te lo ruego, Osvaldo, no insistas.

Como quieras.

A m� tambi�n se me ha hecho tarde.

No hace falta que molestes a tu sirviente,

puedo llevar a la se�ora de vuelta al pueblo.

Gracias por tu hospitalidad, Raininger.

Se�ora.

Por fin se van.

En todo el d�a...

no he podido dar...

ni un bocado.

Si el patr�n...

me ayuda... pronto nos iremos de aqu�.

�Quieres decir que dejaremos de servir a los Raininger?

Claro, nos iremos los dos...

a la ciudad.

Piensa en cu�ntas cosas bonitas vas a ver.

�Pero de verdad querr�as salir conmigo en la ciudad?

Con todas esas chicas a la �ltima moda.

Ir�s a la moda...

t� tambi�n.

Con ropa adecuada.

As� ser�s...

seguramente la m�s guapa.

Te est�s burlando de m�.

No, lo digo en serio.

No quiero ser un sirviente...

toda la vida.

Seguramente...

me har� tapicero.

Y tendr� mi propio negocio.

Necesito...

s�lo un poco de dinero.

�Y de d�nde piensas sacarlo?

Todav�a no lo s�,

pero lo conseguir�.

Lo conseguiremos.

Ver�s c�mo lo conseguimos.

�Ay, dios! La se�ora.

�Qu� diablos querr� a estas horas?

�Y yo que s�! Escucha, voy arriba.

Esp�rame aqu�, �eh?

As� como est�s, �entendido?

As� como est�s.

S�, lo pillo.

No digas m�s.

�Mar�a!

�Qu� quieres?

Necesito hablar contigo.

Carolina, d�janos a solas.

No, ella se queda conmigo esta noche.

Quer�a avisarte de que me voy a la ciudad a resolver unos asuntos legales.

Volver� lo antes posible.

Buenas noches.

�Dec�a en serio, se�ora, que quiere que yo...?

Claro que quiero.

Vamos, desn�date.

�Desnudarme?

�Yo?

Se�ora, yo...

Cuidado, que yo...

soy muy sensible.

Enseguida me excito, y despu�s ya no soy...

capaz de parar.

Y...

Y adem�s...

Oh, vamos.

No, se�ora.

Toma, c�gelo.

Perdone que me atreva a molestarle, se�or,

pero querr�a pedirle un consejo.

�De qu� se trata?

Ver�, tengo intenci�n

de abrir un negocio, se�or.

�Qu� tipo de negocio?

Tapicer�a, o una mercer�a.

He puesto los ojos en una peque�a tienda.

No me parece una idea especialmente brillante.

Yo, en cambio, estoy convencido de que s�, se�or.

D�jame pensarlo y ya hablaremos.

Mientras tanto sube al coche y v�monos.

S�, se�or.

�Necesita algo, se�ora?

S�, ac�rcate.

De parte de un tal Sr. Alessio.

�Lo ha tra�do personalmente?

S�, se�ora.

- �Y hab�is hablado? - S�, se�ora.

�De qu�?

De nada, s�lo hemos hablado del tiempo, se�ora.

Cuidado que...

es un hombre avispado de la ciudad.

S�, se�ora.

Y si se te insin�a d�melo enseguida, �entendido?

Y ahora vete.

Ve a arreglar la galer�a.

Ma�ana quiero dar una gran fiesta.

Quiero ver gente, tomar el aire.

S�, se�ora.

Estoy cansada.

Cansada...

de enmohecerme aqu� dentro.

POSADA

Le he mandado flores.

Ver�s como pica.

No est�s tan seguro.

Olvidas que la conozco bien.

De no ser por su padre, me habr�a casado con ella.

Cari�o, �has estado alguna vez en Par�s?

Hasta ahora s�lo me has llevado a m�seras ciudades de provincias,

lo sabes perfectamente.

Esta vez es diferente.

Tenemos a los dos en nuestras manos.

Yo a mi ex-amante,

y t� al vejestorio del marido.

�No es para nada un vejestorio!

Es cort�s, educado...

Es un aut�ntico caballero.

Qu� sorpresa, ver a mi descarada Claudia presa de la m�s pura pasi�n.

Una aut�ntica sorpresa.

Vete a la mierda.

Ya.

Bien, as� est� mejor, te reconozco m�s.

Soy el �nico hombre adecuado para ti.

Inmoral, detestable...

y violento.

No, no me apetece. D�jame en paz.

He hecho lo que me has pedido, �no te basta?

Claro que me basta.

S�lo quer�a una confirmaci�n y ahora ya la tengo.

�Qu� insin�as?

S�lo esto...

Escucha, no quiero perder esta oportunidad por nada en el mundo.

As� que no te salgas del gui�n o te arrepentir�s.

�Est� claro?

He dicho que si est� claro, quiero una respuesta.

�Est� claro, clar�simo!

Eso, muy bien.

Hasta luego.

- Hace un mal d�a, �eh? - Pues s�.

Las mujeres brillan por su ausencia esta tarde.

�No cree?

Un buen golpe.

Quiz� a�n no me hayan perdonado por preferir el bacarr� a su compa��a.

S�, las mujeres son como los elefantes,

nunca olvidan nada, pero en mi opini�n, la raz�n es otra.

�Cu�l?

Posiblemente han preferido evitar una comparaci�n que les era...

desfavorable.

Usted es demasiado bella y fascinante.

- Vaya, Conde, vuelve a ganar. - Como siempre, querido amigo.

Desafortunado en el amor...

Etc�tera.

Pues he o�do que tambi�n se le dan muy bien las mujeres.

�Muy bien!

Cuidado, querido, que me est� cortejando.

Recuerde que soy una mujer casada.

Lo s�.

Por otro lado, yo no tengo mucho que ofrecerle.

S�lo mucho dinero.

Y de eso usted ya tiene bastante.

El dinero nunca es demasiado, querido Tesser.

�Me disculpa un momento?

Por supuesto.

�Qu� est�s haciendo aqu�?

Te he dicho que es peligroso.

No grites, �quieres que te oiga todo el mundo?

Oye, Alessio, sabes muy bien que alguien podr�a reconocerte.

Y ahora ser� mejor que te vayas.

Tesoro...

estoy dispuesto a correr cualquier riesgo por estar contigo.

Idiota.

�No te das cuenta de que todav�a podr�an separarnos?

Esta vez no puede pasar, he venido para llevarte conmigo.

- No te creo... - Mar�a, querida.

�Te parece �ste el modo de secuestrar a tus invitados m�s interesantes?

�A qu� esperas para presentarme a este apuesto joven?

Lo siento, Carlotta.

El caballero me estaba diciendo que ten�a que irse.

Un compromiso urgente, �verdad?

Era cierto, pero qu� importa el trabajo frente a una dama.

Maravilloso.

Te lo robo cinco minutos.

Venga, venga conmigo.

Cu�nteme algo sobre usted, �nos conoc�amos de antes?

- No creo, se�ora. - �Va usted al hip�dromo?

Parece contrariada, �ocurre algo?

No, nada.

Absolutamente nada.

Pero necesito...

emociones, algo fuerte.

Comprendo. Me apunto.

�Qu� guapa eres!

�Sabes? No como nuestras mujeres,

que son tan rancias y antip�ticas...

Se�ores, se lo ruego, c�lmense.

Sus mujeres est�n arriba y les podr�an o�r.

Esas brujas, odiosas e insoportables.

Nosotros...

te queremos a ti.

Eso no es posible.

- Sois dos. - �C�mo?

Tiene raz�n.

- Justo. - Somos dos.

As� que tienes que irte.

No, eres t� el que tienes que irte

porque yo soy mayor que t�.

Oye, que la edad no importa.

Escucha, �por qu� no hacemos una cosa?

Vamos a subastarla.

El que ofrezca m�s

se la queda.

Me apunto.

Estoy de acuerdo.

Y yo...

ofrezco 500 liras.

1.000.

Se�ores, por favor, �por qu� no vuelven a la galer�a?

Tengo cosas que hacer.

- D�jenme en paz. - Ni en sue�os.

Ven aqu�.

1.500 liras.

2.000.

�2.000?

Adelante.

Buenas tardes.

Buenas tardes.

�Molesto?

Perd�name si he entrado as�.

Lo siento.

Pero necesitaba volver a verte.

Por favor,

pasa.

Espero que mi presencia aqu� no te cause problemas.

Ning�n problema.

Mi marido no volver� hasta ma�ana.

He vuelto antes de lo que esperaba.

Se me ocurri� venir a saludarte.

Creo que tu mujer no lo aprobar�a.

Me detesta.

Detesta a cualquiera que sea superior a ella.

�No crees que me sobrevaloras?

Puede ser, pero...

Creo que es inevitable cuando quieres a una persona

m�s que cualquier otra cosa en el mundo.

�Qu� quieres decir?

Estoy intentando decirte que me he dado cuenta...

de que te quiero, Claudia.

No.

No puedes decirme una cosa as� de importante.

Yo...

Yo no quiero.

S�, tienes raz�n. Me estoy...

Me estoy comportando como un ni�o.

Perd�name, por favor.

Espera.

No te vayas.

He estropeado todo con mi habitual falta de tacto.

Es verdad.

Soy un campesino con dinero.

Osvaldo.

No quiero que vuelvas con tu mujer.

Claudia.

�Claudia!

Ha ganado. Le felicito.

�A qu� est�n jugando?

Al bacarr�, �lo conoce?

No, �me ense�an?

No creo que este sea el momento.

Es un juego de azar.

Siempre me ha gustado el riesgo.

�C�mo se juega?

Es muy f�cil.

Dos cartas para el apostante,

dos cartas para la banca.

Y la posibilidad de pedir otra carta.

La puntuaci�n m�s alta es nueve.

Y la carta m�s alta de la mesa gana.

Bueno, no parece dif�cil.

- �Puedo jugar? - Por supuesto.

La Sra. Grandi estar� encantada de cederle su sitio, �no es as�?

Por supuesto.

Jugamos con dinero...

en efectivo.

No hay problema.

�Suficiente?

Por supuesto que es suficiente.

Adelante.

Entonces repartamos las cartas.

Mar�a est� obsesionada con el bacarr�.

S�.

Una carta, por favor.

Bien.

Puede que me equivoque, pero estoy servido.

Ocho.

Es incre�ble.

Es la mujer m�s afortunada que conozco.

Seguramente me equivoqu� y deber�a haber pedido otra carta.

�Pero si tiene un nueve, ha ganado!

�En serio?

Y pensar que no me hab�a dado cuenta.

Pues resulta que este juego es divertido.

Venga, echemos otra mano.

Claro.

30.500.

Y te reto a que ofrezcas m�s.

Eres el taca�o de siempre.

�Taca�o yo?

Por esta preciosidad de muchacha

ofrezco 40.000 liras.

�Sabes d�nde est� Giovanni?

Estaba con tu marido en la galer�a.

�Tienes idea de d�nde se han metido?

Puede que s�.

Ven conmigo.

Este juego es fant�stico.

No me hab�a divertido tanto en mi vida.

Si por m� fuera, seguir�a toda la noche.

No me cuesta creerlo.

Las cartas son como las mujeres, amigo m�o.

Inconstantes y volubles.

Tenga cuidado,

se le podr�an volver en su contra.

Correr� el riesgo.

- Carta. - Por supuesto.

Ah, eres un gusano.

Har�as cualquier cosa para fastidiarme.

�Bien?

�Y usted a qu� espera para pujar?

�Digamos 45.000?

Miren bien, �no merece la pena?

Y esto no es todo, �saben?

Vamos, 45.000 y se llevan el bote.

- Mira d�nde estaban. - �Sucio asqueroso!

�Est�s aqu� para liarte con una cualquiera!

No me grites, Carlotta.

�Canalla!

- �V�monos de aqu�! - �Carlotta, Carlotta!

Pero esc�chame, no lo entiendes.

�Desvergonzada!

Hab�an llegado a 40.000.

Tengo que ir a la ciudad, tengo que abrir el negocio...

Maldita sea, vaya suerte.

A veces ser�a capaz de matarla.

Podr�a estrangularla con estas manos.

Pero luego...

se impone la raz�n.

Cre�a...

que la quer�as a pesar de todo.

La quise.

Pero despu�s, ella...

ella borr� cualquier impulso, cualquier muestra de sentimiento.

A estas alturas estaba convencido...

de que nunca podr�a amar a otra mujer.

Que mi coraz�n se hab�a secado para siempre.

Entonces apareciste t�.

Y todo cambi� en un instante.

- Como por milagro. - Por favor.

Por favor.

No sigas, no quiero escucharte.

Despu�s de aquel primer encuentro, no...

no debimos haber vuelto a vernos.

Olv�dalo todo, te lo suplico.

Pero, �por qu� deber�a, Claudia?

�Por qu� deber�a olvidarlo?

Porque he nacido para ser la mujer de un...

de un hombre sin escr�pulos.

Como lo es mi marido, y no puedo permitirme el lujo de...

pretender el amor

y la comprensi�n de un hombre tan maravilloso como t�.

Alg�n d�a acabar�as por odiarme.

Por despreciarme.

No.

Jam�s podr� odiarte.

Recu�rdalo.

Pase lo que pase no podr�a.

Bueno, en este punto me retiro en buen estado.

Prefiero abandonar el campo de batalla antes de la derrota total.

No me parece correcto, Tesser.

Le corresponde al que pierde decidir si se acaba la partida.

En efecto.

El Sr. Carli estar� encantado de darle la revancha, Sra. Raininger.

Nosotros, por nuestra parte, le deseamos buena suerte.

Y gracias de nuevo por una velada maravillosa.

Buenas noches, se�oras.

Buenas noches.

Bueno, �cu�les son tus intenciones ahora?

Lo has dicho t�, no tengo elecci�n, un caballero que gana

no puede levantarse de la mesa por voluntad propia.

Veamos, me debes...

exactamente 840.000 liras.

Una bonita suma.

�Entonces est�s dispuesto a jug�rtelo todo a una sola mano, doble o nada?

�Est� segura de que eso es lo que quieres?

M�s que segura.

De acuerdo.

Ocho.

Nueve, has perdido.

�Vamos, habla!

�Se puede saber lo que realmente quieres de m�?

Si no me equivoco, 840.000 liras por dos, hace...

exactamente un 1.680.000 liras.

Eso es lo que quiero, nada m�s.

No pensar�s que llevo encima tanto dinero.

Firma esto.

Con eso me basta.

Anota la suma y firma.

Eres un gusano asqueroso.

Oh, vamos.

Y ahora... �Fuera!

Gracias.

No sabes perder.

Vamos, no te hagas de rogar.

Venga, bebe. As�, muy bien.

�Ya vale! Para, basta ya.

Qu� piel tan suave tienes.

Bebe un poquito.

Prueba un poco, �eh?

Bebe m�s, venga.

Dios m�o.

Eso, si�ntelo.

Siente vibrar la piel, s�.

Tu piel es tan suave, tan tersa...

Mar�a, espera. Ven aqu�.

Eres un canalla.

�D�jame!

D�jame.

Vamos.

Si das un paso m�s, te disparo.

Te mato.

De acuerdo.

�Pero qu� haces ahora?

Desnudarme, �no lo ves?

Se llama leg�tima defensa.

Si me disparas me encontrar�n aqu� desnudo.

Y no creo que nadie se trague el cuento de que has sido agredida.

Tu marido nunca se lo creer�a.

�No te basta con robarme mis tierras?

Se las he robado a tu marido, y el dinero ser� para nosotros dos.

Dame la pistola.

- �Siempre igual! - La pistola, no dispares.

�No te creo!

Eres un canalla. Eres un aut�ntico canalla.

�Qu� haces en mi habitaci�n?

Te estaba mirando.

No me gusta que me miren cuando duermo.

�Llevas aqu� mucho tiempo?

No, no mucho.

No sab�a que hablases en sue�os.

�Qu� es lo que he dicho?

Parec�a que me deseabas.

Es casi incre�ble.

Desde hace algunas noches tengo unas pesadillas terribles.

Eso lo explica todo.

Lo habr�a jurado.

Me lo imaginaba.

Cada vez que te dejo un momento...

aprovechas para montarte una org�a.

�Una org�a?

Pero oye, que era s�lo una fiesta.

Adem�s...

eran todos unos aut�nticos caballeros.

S�, caballeros...

�Hazme el favor!

Esos... Esos son los m�s peligrosos.

Te lo digo yo.

S�...

Ojal� lo fueran.

�Qu� quieres decir con que ojal� lo fueran?

Que a m� nunca me pasa nada, eso quer�a decir.

�Carolina!

Marco, llevo tres d�as pidi�ndote que cortes los tablones para el pabell�n.

Quiero el trabajo terminado esta tarde.

Por supuesto se�ora, ahora mismo voy.

Por favor, se�ora, no me rega�e por lo de anoche.

S�lo est�bamos bromeando, yo...

- No pas� nada. - S�, est� bien.

Dejemos eso por ahora.

Ll�vale esta carta al Sr. Carli, a la posada,

y aseg�rate de que la reciba, �de acuerdo?

Y no le digas nada al se�or, �vale?

No abrir� la boca. Puede estar tranquila, se�ora.

Gracias.

Que disfrute del paseo, se�ora.

"Et voil�".

Siempre cumplo lo que prometo.

Nadie puede resistirse a mis encantos.

Le ha dado a su oponente un golpe bajo.

Y no s�lo en sentido metaf�rico, �eh?

Pero con notables resultados me parece a m�.

Primero el dinero, si no le importa.

Es m�s que justo.

Esto es lo que hab�amos acordado.

Compru�belo.

No hace falta entre personas de honor.

Mi querido amigo...

los negocios y el honor nunca van de la mano.

- Adi�s, Carli. - Adi�s.

Est� hecho, cari�o. �Est� hecho!

Mira, cien billetes de mil libres de impuestos.

�No soy un fen�meno?

No eres m�s que un pobre hombre.

Y lo sabes perfectamente.

Y ahora d�jame en paz, tengo que hacer las maletas.

�Qu� prisa tienes? Ni que tuvi�ramos a la polic�a encima.

Esta vez ha sido todo limpio.

Tienes un concepto muy particular de la limpieza.

�De verdad que nunca te has sentido como un gusano?

�Por qu� deber�a? Ha sido un simple intercambio.

Deber�as mirarte un poco m�s en el espejo.

Me miro todas las ma�anas.

�Y no te das cuenta?

�De qu� deber�a darme cuenta?

De lo asqueroso que eres.

No estoy de acuerdo.

En mi opini�n, exageras.

Veamos, �por qu� iba a dar asco?

Porque eres un maldito ego�sta.

Un sucio y miserable ego�sta.

Porque ya se pueden morir los dem�s

que a ti no te importa un bledo.

�Y qui�nes son los dem�s? �El Sr. Raininger por casualidad?

Desde luego el Sr. Raininger.

En �l no piensas, �verdad?

Ya piensas bastante t�, por lo que parece.

�Qu� te ha hecho?

�Ha conquistado tu virginidad con la fuerza de su amor?

Lo que siento por �l s�lo me incumbe a m�, �entendido?

S�lo a m�.

Me parece justo, cari�o.

Sigue adelante y divi�rtete con �l si quieres.

De su mujer me ocupar� yo.

Alessio, escucha.

V�monos.

Has conseguido lo que quer�as.

Salgamos de este horrible pueblo.

Te lo ruego.

No hay ninguna prisa.

Al mago a�n le queda un as en la manga.

Necesitar� tiempo para poder pagar.

Al menos un a�o.

Un a�o no es una eternidad, estoy de acuerdo.

Por desgracia, un banco tiene unos requisitos financieros espec�ficos,

y est� obligado a considerar �nicamente el lado pr�ctico de las transacciones.

Entonces, �qu� propones?

Que me cedas tus tierras.

Incluyendo la casa, por supuesto.

Y estoy dispuesto a ofrecerte una suma suficientemente cuantiosa

que te permita cumplir con las necesidades de tu mujer

y establecerte c�modamente en otro sitio.

�De eso nada!

No abandonar� esta casa.

Y no permitir� jam�s

que las tierras de Raininger caigan en otras manos.

�Me has o�do, Tesser?

Estoy dispuesto a hipotecar cada cent�metro cuadrado de mi propiedad

antes que ceder a semejante chantaje.

Como prefieras, Raininger.

Es cuesti�n de tiempo, amigo m�o.

Ver�s como tarde o temprano tendr�s que cambiar de opini�n.

Un saludo.

�Oh!

Buenos d�as, Sra. Raininger.

Buenos d�as.

�Por qu� no comes?

Tengo una jaqueca terrible.

Te ruego que me disculpes.

Buenas noches.

Buenas noches.

Qu� dolor de espalda.

Maldita sea.

�Cari�o!

�Qu� te parece? �No he tenido una gran idea?

Este es el �nico sitio donde no suena...

esa odiosa campanilla.

Tenemos toda la noche para nosotros, somos libres.

�Est�s contento? Podemos hacer el amor hasta que amanezca.

�Qu� me dices, cari�o?

Digo que no me tengo en pie.

Pero, �tienes idea de lo que significa cortar

ochenta y cinco tablones de madera?

�Todav�a levantado?

�Qu� quieres?

�No te lo imaginas?

Si recuerdo, ten�as una jaqueca terrible.

Se me ha pasado totalmente.

Ahora tengo muchas ganas de hacer el amor contigo.

Y yo en cambio no.

Es lo �ltimo que me apetece.

�Ah, es eso!

Es por culpa de esa zorra, �verdad?

Casi lo has adivinado.

La culpa s� que es de una zorra.

Pero no de la que piensas t�.

�Qu� quieres decir?

Que hoy Tesser me ha ense�ado tus deudas de juego.

Est� en sus manos, �lo sab�as?

Pero eso no es posible.

Y sin embargo, lo es.

Es posible.

Por desgracia, esa es la realidad.

No, no te creo.

�No te creo!

Quieres vengarte de m�, �verdad?

Quieres acabar del todo con mis sentimientos.

�Tus sentimientos?

- �Y por qui�n? - Por Alessio.

Le quiero.

Ser� mejor que te lo metas en la cabeza.

Yo le quiero, �te enteras?

�Tienes algo m�s que decirme?

S�, hay algo m�s que debes saber.

En todos estos a�os no he hecho otra cosa

m�s que aguantar tu repugnante presencia.

No he tenido ni un instante de alegr�a en mi vida.

El �nico efecto que han tenido en m� tus caricias

no ha sido otra cosa m�s que asco.

Nada m�s que asco.

�Qu� te hab�a dicho?

Mira.

Me cita en el lago y dice que est� dispuesta a todo para no perderme.

Y esto te hace sentir muy orgulloso, �verdad?

M�s que nada me da la oportunidad de aumentar los beneficios...

del negocio.

�Me explico?

Ahora puedo obligarla a hacer lo que quiera.

�Y qu� es lo que quieres?

Quiero dinero, mucho dinero.

Quiero revolcarme en �l, quiero o�r c�mo cruje.

Quiero ser rico, rico, inmensamente rico.

Esta es mi oportunidad.

Te lo pido por �ltima vez, Alessio.

V�monos.

Estoy dispuesta a seguirte si aceptas no volver a ver m�s a esa mujer.

Loca.

Est�s loca.

Est�s loca de remate.

No llego a entender qu� te pasa.

Pero no tengo tiempo de quedarme aqu� para o�r tus tonter�as.

La fortuna me est� esperando...

y no tengo intenci�n de hacerla esperar...

por nadie.

Esta es la oportunidad de mi vida.

- �Se�ora! - �S�?

�Puedo hablar un momento con usted?

- Dime. - Ver�, quisiera hablarle...

- �Date prisa! - De Marco.

- De nuestro futuro. - �Y a m� qu� me importa?

- �Qu� ha pasado? - Ten�a que verte.

Tu carta era clara, tienes intenci�n de dejarme, �verdad?

No, me expres� mal.

El hecho es que mereces saber la verdad.

- �Pero qu� verdad, Claudia? - �La verdad!

Antes que nada, quiero que sepas que te quiero.

Que antes no hab�a amado a nadie en mi vida.

Lo s�. Yo tambi�n te quiero.

Por favor, Osvaldo, no hagas eso,

si no, no podr� llegar al fondo del asunto.

�Seguro que es necesario?

Saber que me quieres es lo �nico que me interesa.

Pero yo te he enga�ado, te he mentido.

No soy quien t� crees.

Siempre he sabido que eras c�mplice de ese ladr�n.

Ese ladr�n es Alessio, y est� con tu mujer.

La ha convencido para fugarse con �l.

Por favor, ve con ellos, haz algo. Detenlos.

�l es peligroso.

Vamos.

Amor m�o, no ve�a la hora de estrecharte entre mis brazos.

Alessio, te deseo tanto.

S�came de aqu�.

Pero, �por qu� le has cedido mi deuda de juego a Tesser?

Se la ha mostrado a mi marido, �lo sab�as?

Lo hice para conseguir el dinero necesario para fugarme contigo.

Te lo habr�a dicho, se que es algo horrible,

pero, �qu� otra cosa pod�a hacer?

Quiero sacarte de aqu�.

S�, cari�o, s�.

Mira.

Estas son todas mis joyas.

Podr�an sernos �tiles.

Adi�s.

�Eres un monstruo!

Pero no voy a dejar que te vayas.

Guarda esa pistola.

No juegues con las armas.

Esp�rame aqu�.

Tengo que intentar pararlos.

�Mar�a!

�Mar�a!

�Mar�a!

Mar�a.

Mar�a, di algo.

�Eres...

Osvaldo?

Yo...

Yo no quer�a hacerte da�o.

Pero, pero ahora...

todo ha terminado.

Todo.

�Mar�a!

Mar�a.

No logro encontrar una raz�n.

Sin duda, las circunstancias y el lugar

pueden parecer inusuales a primera vista.

Pero la falta de huellas en el arma,

aparte de las de la pobre se�ora,

no dejan lugar a dudas sobre la posibilidad de un suicidio.

Sin tener en cuenta su valioso testimonio, por supuesto.

Eh, s�, por desgracias las cosas han sido as�.

Intentar� reducir al m�ximo las molestias del proceso.

Puede estar tranquilo.

Agradezco su amabilidad.

Mientras tanto, reciba mi m�s sentido p�same, Sr. Raininger.

Gracias, Comisario.

Buenas tardes.

Con permiso.

Adelante, adelante.

Disculpe, se�or. Quer�a decirle

que Marco ha estado en el pueblo, pero,

la Sra. Carli ya se hab�a ido.

Y... �no ha dejado ning�n mensaje?

No, se�or, ning�n mensaje.

Ah, por cierto.

Tenemos que pensar en tu futuro.

Quiero que Marco y t� os cas�is lo antes posible.

Me ha hablado de un negocio que quer�a abrir.

Le dar� el dinero para hacerlo.

�Se�or, es maravilloso! Yo...

S�, lo s�, lo s�. Puedes irte.

Buenas noches.

�Gracias, se�or! �Gracias!

�Marco, una noticia fant�stica!

El Sr. Raininger ha dicho que te abrir� el negocio.

- �Entiendes? - �En serio?

De verdad. �No es una noticia estupenda?

Pero, �est�s segura de haberlo entendido bien?

Pues claro que lo he entendido bien.

- �Te das cuenta? - Pero...

Pero si cuando se lo dije...

ni siquiera... ni siquiera me hizo caso, y ahora...

Es estupendo, �c�mo es posible?

Dios m�o, qu� contento estoy.

Entonces... Entonces ahora podr� cambiar de oficio.

Ser� tapicero. Abrir� un negocio propio.

- �Nos casaremos! - �Claro que nos casaremos!

- Ser�s mi mujer. - S�, cari�o.

Ahora...

Ahora...

- �Quieres? - S�.

S�.

Te estaba esperando.

Bienvenida a tu casa...

Amor m�o.

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