Afrikaans
Akan
Albanian
Amharic
Arabic
Armenian
Azerbaijani
Basque
Belarusian
Bemba
Bengali
Bihari
Bosnian
Breton
Bulgarian
Cambodian
Catalan
Cebuano
Cherokee
Chichewa
Chinese (Simplified)
Chinese (Traditional)
Corsican
Croatian
Czech
Danish
Dutch
Esperanto
Estonian
Ewe
Faroese
Filipino
Finnish
Frisian
Ga
Galician
Georgian
German
Greek
Guarani
Gujarati
Haitian Creole
Hausa
Hawaiian
Hebrew
Hindi
Hmong
Hungarian
Icelandic
Igbo
Indonesian
Interlingua
Irish
Italian
Japanese
Javanese
Kannada
Kazakh
Kinyarwanda
Kirundi
Kongo
Korean
Krio (Sierra Leone)
Kurdish
Kurdish (Soranî)
Kyrgyz
Laothian
Latin
Latvian
Lingala
Lithuanian
Lozi
Luganda
Luo
Luxembourgish
Macedonian
Malagasy
Malay
Malayalam
Maltese
Maori
Marathi
Mauritian Creole
Moldavian
Mongolian
Myanmar (Burmese)
Montenegrin
Nepali
Nigerian Pidgin
Northern Sotho
Norwegian
Norwegian (Nynorsk)
Occitan
Oriya
Oromo
Pashto
Persian
Polish
Portuguese (Brazil)
Portuguese (Portugal)
Punjabi
Quechua
Romanian
Romansh
Runyakitara
Russian
Samoan
Scots Gaelic
Serbian
Serbo-Croatian
Sesotho
Setswana
Seychellois Creole
Shona
Sindhi
Sinhalese
Slovak
Slovenian
Somali
Spanish
Spanish (Latin American)
Sundanese
Swahili
Swedish
Tajik
Tamil
Tatar
Telugu
Thai
Tigrinya
Tonga
Tshiluba
Tumbuka
Turkish
Turkmen
Twi
Uighur
Ukrainian
Urdu
Uzbek
Vietnamese
Welsh
Wolof
Xhosa
Yiddish
Yoruba
Zulu
(Alba Llibre "Falling in love")
Ahora no puedo hablar.
�Va a volver a andar?
(MÉDICO) Hay posibilidades de que camine,
pero todo pasa porque ponga de su parte.
Si no se esfuerza, jam�s se librar� de esa silla.
Se lo digo porque, hasta ahora, no se ha mostrado muy colaborador.
Ya.
No se preocupe, haremos lo posible para que eso cambie.
Muy bien. -�Podemos entrar?
La operaci�n fue traum�tica.
Conviene evitarle el dolor de las primeras horas.
Queremos estar a su lado.
Est� bien.
Pero no pasen m�s de dos personas.
Descuide. Gracias.
�Y qu� vamos a hacer ahora?
Él mismo tiene que ver que con esa actitud no va a ninguna parte.
S�. Ahora es cuando tenemos que ser fuertes, porque nos necesita
y este proceso no ser� corto.
Contad conmigo para lo que necesit�is.
Gracias.
�Qui�n va a pasar?
Pasa tú, primo.
No, no, no. Pasad vosotros dos. -Que no. Yo llevo d�as a su lado.
A Raúl le vendr� bien
tenerte cerca.
As� Marie y yo aprovechamos para avanzar con el encargo de Farah
y despu�s vamos a recoger a su sobrina.
S�, pasad vosotros. Nos llam�is despu�s.
Esto est� siendo muy duro.
¡Jo!
Yo cada vez que vengo a un hospital me acuerdo de Rita.
Ma�ana es nuestro aniversario.
Es verdad.
Ir� a Porrillos a verla. �Quieres que te acompa�e?
No te preocupes.
Tú qu�date aqu� con Mateo y disfruta de �l.
Ay, amigo...,
ahora nos va a tocar luchar.
Y habr� que adaptarse a lo que venga.
¡Ay, Carmelita!
Chache, qu� cero te me has di�ado.
�Y mi Raúl? -�Ya est�s con el payo?
¡Ay! -Rafael, lo m�s importante eres tú
y que te pongas bien.
No te puedes mover, lo siento. Nos lo ha dicho el m�dico.
(RAFAEL) Ya lo veremos. �C�mo ven�s?
�Y c�mo no iba a venir?
Si te quedaste medio envenado con la transfusi�n esa que te pusieron.
Ay, ya est�s tú con tus enredos. (CARMELA) �De qu� hablas?
Mira, tú tienes cosas muy buenas, pero cuando te pierdes, te pierdes.
Rafael, a relajarse, chiquillo.
�Que tienes que estar 24 horas en conservaci�n?
Estamos 24 horas en conservaci�n. -Ser� en observaci�n, prima.
Y eso precisamente har� ahora: observar.
¡V�lgame, que me "marela"!
Rafael, quieto, que no te puedes mover de la cama.
Dan de jalar. Gracias, preciosa.
Vamos, se�or Miguel.
Qu� poquito pan pon�is, hija.
Potito, saca el vino. Carmela, d�jalo, que vamos a jalar.
Para jalar estoy yo ahora. -Sabe a gloria.
�Te das cuenta?
Ahora llevas mi sangre mezclada con la tuya.
Ahora m�s unidos no podemos estar.
Ahora solo te queda...
perdonarme.
Tú no te puedes ni imaginar
lo que yo te quiero.
Y yo solo espero que esas "mijitas" que llevas m�as dentro de ti
te traigan de nuevo a mis brazos,
mi Raúl,
mi pr�ncipe...,
mi hechicero.
¡Ay, Dios!
¡Ay!
¡Ay, Dios!
¡Ay!
Diagn�stico del paciente: lupus.
�Lupus?
Lupus eritematoso.
¡Ay, mi madre!
Que te he pegado algo.
¡No, no, no, no, esto no! No, esto no.
Esto no, por Dios.
Esto no. Esto no.
San Ceferino, por Dios, por Dios te lo pido
que le quites esto del lupus.
Yo te juro que no vuelvo a hacer cochinadas.
Pero, qu�tale esto. -Eh.
Esto qu�taselo. -Eh.
�Qu� hace usted ah� arrodillado?
Ay, mi madre, que le rezo a la que no es.
Fuera, fuera ahora mismo de aqu�.
¡Ay, Carmelita! -Chache, �qu� ha pasado ahora?
Cre� que le hab�a pegado una "vener�a". Pero no.
Era una mujer.
Hola, buenos d�as. -Buenos d�as.
�Me puede pasar esta cantidad de la primera a la segunda cuenta?
Desde luego. No hay inconveniente, se�ora...
Un momento.
Rey. -Aj�.
Aunque necesitaremos tambi�n la firma de su esposo.
Pero es mi dinero. -Lo lamento.
No quisiera importunarla, pero es la normativa del banco.
Según la ley espa�ola.
¡Es mi dinero!
¡Tú mismo me extendiste el tal�n!
Godino, d�janos solos un minuto.
Por supuesto.
Macarena...
Las mujeres somos ciudadanos de segunda categor�a.
Yo no dicto las leyes, Macarena.
En tu banco podr�as instruir a tus empleados.
�Qu� ha pasado?
Me reclaman tu firma para hacer una transferencia con mi dinero
de Petrogal.
Lo metiste en el banco y ahora vuelve a ser m�o.
�C�mo? -Tuviste que ser m�s prudente.
�Me hablas de meterlo bajo el colch�n?
Haz el favor de decirle que haga la transferencia.
�Y a qu� viene tanta prisa?
No tengo por qu� darte explicaciones. -Ni yo tengo por qu� saltarme la ley.
Clara me pide que busquemos el local de Sevilla.
Necesito disponer de mi dinero.
�Clara?
S�. �Algún inconveniente?
No, ninguno.
Tú necesitas mi firma, yo necesito tu ayuda.
�Pero de qu� me hablas?
Si�ntate un minuto.
Me he enterado de que hace dos d�as
ha entrado en Velvet un encargo que puede revolucionar la firma.
Quiero formar parte del negocio.
Pero yo no soy qui�n para ayudarte. -Tú puedes ayudarme perfectamente.
Le he ofrecido a Clara una financiaci�n extraordinaria
para que sea m�s ambiciosa en el desarrollo previo
de los vestidos de la reina de Persia.
No se ha mostrado receptiva.
Ser� que no te necesita.
Pero yo la necesito a ella.
La necesito. Quiero estar en el negocio.
Los negocios compartidos generan felicidad.
De lo contrario, se crean frustraciones y tensiones
que afloran en los proyectos futuros.
�Me est�s amenazando?
Macarena...,
soy consciente de que tu proyecto en Sevilla
generar� nuevos costes para la empresa madre.
Incluso tú misma puedes necesitar financiaci�n.
Ser�a una pena
que ningún banco de este pa�s te apoyara.
Eres despreciable. �Qu� quieres que haga?
Convence a Clara.
Quiero formar parte del negocio de algún modo.
No la voy convencer de nada.
Le hablar� de lo ruin que eres
y que ella decida.
Hola.
Necesito hablar contigo un minuto.
No s� de qu� m�s quieres que hablemos. Ya firmaste los papeles.
Gracias.
Solo te he pedido un minuto. �Por qu� te niegas?
Porque s� c�mo acabar�n las cosas. �Y c�mo acabar�n?
Mal. Peor de lo que est�n, imposible.
Te equivocas.
Tú todav�a puedes pedirme que lo intentemos y yo hacerte caso.
Y dentro de unos meses tú te ir�s a una de tus investigaciones
y soy yo la que se queda sola.
No quer�as que firmara los papeles. Es eso, �verdad?
D�jalo.
�Por qu� creo que caigo en una trampa?
Mateo, d�jalo.
Clara.
Yo nunca te he dejado de querer.
Pues entonces deja de hacerme da�o.
(Puerta abri�ndose)
¡Uy! Perd�n. Que no sab�a...
Clara, que est� aqu� Omar.
El embajador quiere verte. Ahora mismo salgo.
Su excelencia, no le esper�bamos. �Le puedo ayudar?
�Por qu� no me dice d�nde est� el despacho
de su director de comunicaci�n? �Perd�n?
Es que justo acaba de salir.
Y bueno, tardar� mucho en volver.
�Quiere que le deje algún recado? -No. No ser� necesario.
�Podemos hablar en privado? Eh... s�, por supuesto.
�Pasa algo? No, no, no, no.
Si�ntese, por favor.
La reina quiere probarse los vestidos con sus propias joyas.
Tenemos que organizar un despliegue especial de seguridad.
Claro. Supongo que las joyas est�n bien aseguradas.
Eso no es asunto suyo.
Intento evitar cualquier altercado por la presencia de las joyas aqu�.
Se�or embajador, entiendo que vela por la seguridad de la reina
y lo que concierne a ella,
pero ya hemos recibido a gente relevante y estamos preparados.
No creo que haya visto una tiara de oro y esmeraldas
de m�s de 300 a�os.
Eso por nombrar una de las joyas de su majestad.
No.
La verdad es que no he tenido el placer.
Pero no entiendo que si tan preocupado est� por la seguridad
y discreci�n, �por qu� me da detalles?
Es una mujer de...
car�cter. Bueno, no m�s que otras.
Pero usted no est� acostumbrado a tratar con mujeres.
No se crea.
En los negocios me refiero.
Ya.
Si tan preocupado est� por la seguridad,
�por qu� no hacemos la prueba en la embajada?
Porque su majestad quiere sentirse un ciudadano libre.
Y quiere venir a Velvet. Pues muy bien.
�Cu�ndo ponemos la cita para...? El pr�ximo mi�rcoles.
Pero el pr�ximo mi�rcoles son tres d�as.
No nos da tiempo a hacer todo.
Solo trabajamos con los mejores.
As� que, si quieren retirarse...
Aqu� estaremos.
(HABLA EN PERSA)
Ah� va. Encantado de conocerse.
Hombre, razones no le faltan.
Razones tengo yo para hacerte unas preguntitas.
Pues es que ahora mismo me viene mal.
Tengo much�simo trabajo,
Clara, de verdad.
El director de comunicaci�n ha salido.
Con las ganas que ten�a de conocerle ahora que s� que tenemos.
Pues es que no s�, habr� habido un malentendido.
No. Yo creo que hay gato encerrado. �Qui�n es?
�Qui�n es qui�n? �El director de comunicaci�n?
S�, s�, ese mismo. �Qui�n es?
Pues...
Enrique.
�Perdona?
�Ese qu� se ha cre�do? No me has dicho nada.
Ya lo s�. Ya sabes c�mo es.
En buena hora le dejamos meterse aqu�. Av�same cuando llegue.
No te preocupes. �Y Mateo sabes
d�nde se ha metido? Ah, s�.
Me ha dicho que te diga que se hab�a ido
para que tuvieras la reuni�n sola. Sali� por aqu�.
Pas� por la sala de reuniones... Da igual.
Avisa a Jon�s que tengo que hablarle.
Vale. ahora mismo le aviso.
No s� qu� har�a sin ti, Palomita.
¡D�jate de Palomitas, que menudo l�o!
Omar pregunt� por ti. Omar est� de mierda hasta el cuello.
Quiere usar Velvet como tapadera.
Ese tipo no trabaja si no se lleva nada a cambio.
¡Ay!
Perd�n, perd�n.
Perd�neme usted. Lo siento. ¡Juli�n!
(RÍE) ¡Don Mateo!
�Qu� haces por aqu� con tanto libro? Nos echaron
en cuanto se fue y trabajo en una editorial.
Esta es nuestra última publicaci�n.
�No es Patricia? Ahora es Patty Samira.
�Patty qu�? Pero cu�nteme usted. �Qu� hace?
�C�mo est�? Que sepa que siempre que puedo
me leo todos sus art�culos.
Sus reportajes son incre�bles. Muchas gracias. Sigo en Londres.
Aunque estar� tiempo en Espa�a.
Investigo un nuevo caso. �Y cu�ndo no? �Cu�ndo no?
Esto ha sido cosa del destino. Te propongo algo.
�Ahora? No tenemos tiempo. -S�.
(PALOMA) Que no. -�De qu� se trata?
Tiene mucha prisa. Te veo en la puerta.
En cuanto acabe, bajo.
(RÍE)
Don Mateo...
�No bajaba? -�Yo? S�, s�, pero bueno,
yo creo que no deber�a bajar.
Pues no baje. -No, no, no. Me refer�a a usted.
Ah. -Es que, ver�.
don Mateo ya no es el de antes.
Pues yo lo he visto igual. -Uy, qu� va.
Qu� va. Se le empieza a ir la chaveta.
Yo creo que ve casos donde no los hay.
Si don Mateo necesita mi ayuda, me tendr� siempre a su lado.
Y m�s si est� pasando un mal momento.
Ah, claro, claro.
Bueno, que vaya bien la presentaci�n. -Gracias.
Si al final me va a costar la cabeza esto, ya ver�s.
�Te quieres calmar, que me vas a dejar sin brazo?
Ay, Jota, �y si esto es un error? -Tienes raz�n, v�monos.
Que no, hombre, no. -Es broma. Ver�s que sale todo bien.
Pues eso espero. Ojal�.
(JOTA) M�rala.
Ah� est�.
Juliette.
¡Juliette!
Hola. -Hola.
Est�s guap�sima. -Ay, gracias.
Qu� ganas ten�a de llegar.
Estoy un poco nerviosa, t�a. -�Pero contenta?
S�. S�, s�, s�, estoy muy contenta.
(LLORA)
¡Ay, t�a!
Tranquila.
Tranquila. Todo estar� bien. -(LLORA)
Yo me voy a buscar el coche. -S�.
Eh...
�quieres que nos sentemos a tomar un agüita?
S�.
Venga, te ayudo. Vamos.
�Est�s mejor?
S�. -S�.
S�.
Es que ha sido llegar y me ha venido todo encima.
Juliette, las cosas llevan su tiempo.
�Qu� te ha contado mam�?
No, no ha querido contarme nada. Estaba tan disgustada como tú.
Juliette, quiero que sepas que llegas en el mejor momento.
Estaba deseando recibirte.
�Te cuento una cosa?
S�. -La reina de Ir�n
ha encargado a Velvet el vestuario para su coronaci�n como emperatriz.
�De verdad? -S�.
No es la escuela a la que estabas acostumbrada, pero aprender�s.
As� que, �cuento contigo en el taller?
Voy a dejarme la vida en ello.
Lo s�.
Gracias, gracias por darme esta oportunidad.
Yo lo único que quiero es poder ayudarte
con lo que te pase.
Pero no tienes que cont�rmelo ahora. Ya encontrar�s la ocasi�n
para que podamos hablar.
Venga, v�monos, que est� tu t�o ah�.
Por favor.
No le esperaba, excelencia. Yo tampoco a usted.
Me hab�an dicho que hab�a salido.
Tengo una cita ahora. Ser�n solo unos minutos.
�Qui�n es usted y a qu� juega?
�Disculpe?
Soy Mat�as Laguardia, director de comunicaci�n de Velvet.
Los dos sabemos que eso no es cierto,
�verdad...,
se�or Lagasca?
�Qu� quiere de m�?
Saber qu� busca como una repugnante rata en mi despacho.
Que me devuelva lo que es m�o.
No debe tener miedo si no hay nada que ocultar.
No juegue con fuego
o se quemar�.
Gracias por la advertencia. Llego tarde a mi cita.
Que tenga suerte, se�or Lagasca.
La va a necesitar.
Es curioso,
yo creo que el que la va a necesitar es usted.
(Quejidos)
(HABLA EN PERSA)
¡Oh, oh!
(MATÍAS) ¡Eh!
¡Eh, oigan! Oigan.
Bueno, bueno.
(Quejidos)
Don Mateo. Don Mateo.
�Est� usted bien? S�. Ayúdame a levantarme.
C�jase a m�.
Don Mateo, �pero qui�nes eran esos tipos?
Ahora te lo cuento. V�monos de aqu�.
Perd�n. -Perd�n.
Hola. -Hola.
Hola.
Un compa�ero me ha dicho que hab�as venido a verme.
S�.
S�. Es que recog� la cartera del bar.
Ah, �la tienes tú? -S�.
�Me das un segundo y te la doy? -S�.
�Puedo acompa�arte? -S�, claro, claro.
�Por qu� me mentiste?
�C�mo?
Cuando dijiste que perdiste a tu hija.
No s� de qu� hablas.
El otro d�a me dijeron que no fuiste a trabajar y yo me preocup� y...
y bueno, abr� tu cartera.
�Has abierto mi cartera? -S�, s�.
Porque necesitaba buscar la direcci�n.
No ten�as derecho.
Pero si yo solo quer�a saber si estabas bien.
Pero encontr� a tu hija... -No.
�No qu�? -No tengo que darte explicaciones.
Pero si yo no te pido explicaciones.
Despu�s de todo... -�Despu�s de qu�?
Despu�s de nada.
Pedro, tú y yo no somos nada.
�Eh? No te debo nada.
No te ped� que te preocuparas ni que me trajeras la cartera.
Lo único que he hecho... -�Sabes qu�?
(DIANA) �Qu�? -Meterte en mi vida.
Durante meses has estado leyendo las cartas del amor de mi vida.
Tú has violado mi intimidad, mi coraz�n roto.
�Y qu� me quieres hacer? �Me quieres juzgar?
�Por qu� me vas a juzgar tú a m�?
�Por querer acercarme a ti como tú hiciste conmigo?
Lo siento.
Lo siento. Yo pensaba que el destino nos hab�a unido. Incluso Rita.
Pero me doy cuenta de que no.
(Liz Radfordl "Dream a Little")
No quiero volver a verte.
Vete, por favor.
Pedro.
�Todo bien?
S�, s�. Que estaba...
estaba preparando la marcha y...
y que se me ha hecho tarde ya.
�Seguro que no quieres que te acompa�e?
No.
Prefiero estar solo con ella.
Lo entiendo.
Conduce con cuidado.
(Liz Radfordl "Dream a Little")
No te preocupes, Juli�n. Duele, pero parece m�s de lo que es.
Debes ayudarme. Este tipo es peligroso.
S�. Eso... eso ya lo veo.
Se hace llamar Omar Ahmad�, pero es Omar Khan.
Probablemente sea el mayor traficante de piedras preciosas.
El caso Teigueraya. Aj�.
Le dije que no me perd�a ninguno de sus art�culos.
Me retiraron del caso. No pude acabar la investigaci�n.
(SUSPIRA)
Dame hielo.
Gracias. Pero esta vez llegar� al final.
Don Mateo, no creo que eso sea una buena idea. M�rese.
Esto no entraba en mis c�lculos, Juli�n.
Digamos que se ha enterado de mis intenciones demasiado pronto.
Quiere que lo deje.
Bueno, �y... y qu� puedo hacer yo por usted?
A m� ya me tiene localizado.
Va a vigilar mis movimientos.
Necesito a alguien que los haga por m�.
Alguien fuerte, valiente.
Cuente conmigo.
Gracias. Lo sab�a.
He dejado unos documentos en el despacho de Clara, en Velvet.
Un informe que compromete a Omar. Debemos recuperarlo.
Omar sabe que est� all�. No.
Pero si se enterase, se�alar�a a Clara.
La pondr�a en peligro.
Clara ni sabe que los tiene all�.
¡Ah!
No puede pasarle nada.
Es la persona m�s importante de mi vida.
Aunque sea incapaz de demostr�rselo.
Don Mateo...,
protegeremos a su princesa.
�Me das un poco de hielo?
Aqu�.
Gracias.
Macarena, �est�s bien?
Me has asustado.
Perdona que te moleste a estas horas. Tranquila, estaba en las galer�as.
�Qu� ha pasado?
Hoy, cuando he ido al banco a disponer de mi dinero,
me he encontrado con que no puedo mover un c�ntimo
si no es con la firma de Eduard.
Pero si esa cuenta es tuya.
Sabes c�mo est�n las cosas en este pa�s.
Precisamente ese dinero te lo dio �l.
Clara, estoy atrapada
si no le hacemos part�cipe del proyecto de Farah Diba.
�C�mo? Que Eduard huele el negocio.
Seguro que te ha propuesto ampliar la financiaci�n
o asegurarse el proyecto y le has dicho que no.
Y no acepta un no por respuesta. Eso es.
Lo siento.
Yo no le voy a decir a Ana
que no seguimos con la franquicia de Sevilla.
Yo tampoco querr�a que buscarais a otra persona.
No se puede permitir
que tengas que depender de Eduard. Ya.
Pero es que no quiero que te veas obligada.
Lo vamos a hacer.
Y ya me cobrar� el favor.
Gracias.
Buenos d�as.
Tengo buenas noticias.
Clara ha aceptado mi ayuda
y tengo esta noche una cena con ella en el restaurante Pompidou.
�No vas a decir nada?
Esta noche podr�s seducirla, como quer�as.
Y yo quiero que carguen el petr�leo en los barcos.
�Me est�s espiando?
�Qui�n, yo?
No. En absoluto.
�Por qu�?
Ha estado aqu� un periodista husmeando entre mis papeles
y se ha hecho con unos documentos
que nos relacionan a ti y a m�.
�Qu� quieres, Eduard?
�Quieres chantajearme?
No s� de qu� me est�s hablando, pero no me gusta un pelo.
Los periodistas llevan toda la vida buscando mi tal�n de Aquiles.
�Sabes de qui�n se trata?
Mateo Ru�z Lagasca.
Mateo.
Mateo Ru�z Lagasca no es un periodista,
es el marido de Clara.
(Música alegre)
Hola. Hola.
Venga, un atril a cada lado. Vamos, por favor.
(MANOLITO) Un coj�n en cada silla.
Y el suelo mucho m�s liso. Las sillas bien ordenadas, por favor.
Manuel. -Hola, mi amor.
Tengo algo para ti. -Los monjes me traen cosas buenas.
Que no, que no es eso. -�Qu� es?
Mira.
No s� qu� decirte. �Es para chico o chica?
Esto es para ti. -�Perd�n?
�No pretender�s que me ponga esto?
Manuel, tenemos que entrar en conexi�n.
Ya. Pero yo no me puedo quitar el uniforme.
Si me pilla mi padre, me mata. -�Y te importa lo que dice tu padre?
�No me digas que no le has dicho nuestro plan de irnos a la finca?
Que no es tan f�cil. No es decirle que me voy a dar capotazos, no.
Es... es m�s delicado. Y adem�s, que hoy no es el d�a.
Va para porrillos porque es su aniversario de boda.
Tú no te apures.
Mi amor, s� me apuro, porque yo ya he sentido la llamada.
�La llamada de qu�?
Del ser supremo.
"Guru maharisi".
"Guru maharisi".
"Maharisi guru".
Solo ella podr� guiarnos.
(TARAREA)
�Puedo ayudarla en algo?
Cristina.
Enrique, cu�nto tiempo.
Sandra, te presento a mi hermano.
Encantada de conocerle. -Lo mismo digo.
�Y con qui�n tengo el gusto? -Con la voz de mi conciencia.
Veo que... que te has recuperado.
Y yo veo que te alegras de verme.
S�, reconozco que...
que no lo esperaba. (CRISTINA) No estoy de paso.
No he venido a saludar.
�Ah, no?
He venido a recuperar lo que es m�o.
Pasemos al despacho.
�Quer�is beber algo?
�Una copita, Cristina?
No, gracias.
Cristina pretende ser muy directa.
�Verdad, Cristina?
Muy bien.
Al grano entonces. Tú dir�s.
Aprovechaste mi enfermedad para quedarte mi parte de la herencia.
Oh, oh, oh, oh.
Eso es bastante simplificar las cosas.
Pero no te lo reprocho.
Claro, que pasas por alto un dato sobre el dinero de pap�.
Y es que se pudo mantener
porque yo me ocup� del negocio durante a�os.
Eso no es lo que yo tengo entendido.
No escapes de ti misma.
Encu�ntrate.
No te humilles. Af�rmate.
Va a ser verdad lo de que es la voz de tu conciencia.
Sandra Petrivelo es escritora y fil�sofa
y adem�s es mi psiquiatra.
Pues mira qu� bien.
Pero muy divertido, porque te hablo a ti y responde ella.
No estoy para tonter�as.
Me ha costado muchos a�os llegar aqu�
y no me ir� sin mi dinero.
�Y si te digo que no lo tengo?
Entonces...
tendremos que bajar a la estúpida presentaci�n que ten�is organizada.
Y en lugar de compartir la revelaci�n de... �Patty Samira?,
compartir�s de la Cristina Otegui.
�Podemos avanzar ahora?
Claro.
Enrique.
¡Enrique!
�Me explicas qu� es esto?
Es... es la presentaci�n
de Patty Samira. Ya.
Pero esto no es ningún carnaval. �Por qu� nadie me lo ha comunicado?
Tampoco saquemos las cosas de quicio. Ser�n un par de horas.
Es que Patty quer�a el mejor escenario para su presentaci�n.
Y sabe que en Velvet se concentra la alta burgues�a catalana,
su objetivo de ventas. El objetivo lo tengo claro.
No entiendo
qu� gana Velvet con esto.
�Podemos hablarlo m�s tarde?
Estamos a punto de empezar y no es buen momento.
S�. Porque me tienes que explicar
eso de que eres director de comunicaci�n.
�Qu�?
Clara.
Cu�nto tiempo. Cristina.
Ah, s�. Es un parche.
Impresiona. Puedes mirar lo que quieras, ya estoy acostumbrada.
Perd�name. Est�bamos hablando un asunto importante con Enrique.
S�. Yo tambi�n tengo cosas importantes que hacer.
Buenos d�as.
Buenos d�as.
Hombre.
�Ya hemos tomado una decisi�n?
Hay sala de reuniones. No entiendo qu� hac�is en mi despacho.
Bueno, la sala de reuniones est� llena de cosas de la presentaci�n
de Enrique. Sabemos que no has tenido mucho tiempo,
pero es que Elena viaja ma�ana con su padre
y estar� fuera unas semanas.
Os cas�is pronto, �no?
�Qu� tiene que ver contigo?
Me sorprende que te preocupe m�s la lencer�a que tu vestido.
Perdona, no s� si te estoy entendiendo.
Que como es un d�a importante, no lo dejar�s en mano de cualquiera,
que ya tendr�s decidido qui�n ser� tu dise�ador.
Pues claro.
Soy toda o�dos.
Pascal Blanche. (HABLA EN FRANCÉS)
Qu� cosas. La mitad de la "haute soci�t�" francesa
viene a nuestro atelier y tú te haces tu vestido en Francia.
�Hay algún problema?
No, ninguno. La lencer�a tambi�n puedes encargarla all�.
Y ahora, si me disculp�is, me gustar�a disponer
de mi despacho.
D�jame a m�. �Va a ser quien escoja mi vestido?
¡Chist! Calma.
No te esfuerces m�s. Elena y yo no nos vamos a entender.
Lo que no entiendo es por qu� os lo llev�is al terreno personal.
No, no te equivoques. Esto no es personal.
La futura esposa de mi director financiero
no puede casarse de Pascal Blanche.
�Qu� crees que dir� la prensa internacional?
Bueno, no lo hab�a mirado as�.
Eso es lo que me preocupa,
que no te fijes en esas cosas.
A m� me da igual que Elena vaya a la suya, pero tú no puedes.
Tú te debes a Velvet.
�Y si yo tengo que marcharme?
�Se va todo al garete en mes y medio?
�Es que est�s pensando en irte?
Te vas con Mateo, �no?
Vale.
Me har� el vestido en Velvet.
Mademoiselles, �est�n...?
No est�n.
Se han ido de gira sin m�.
Ay.
�Embarazada?
Qu� maravilla todo, t�o Jon�s.
�Te ha gustado?
Me encanta. (HABLA EN FRANCÉS)
(MARIE) Pon a Juliette al d�a con el encargo de Farah
para ver en qu� nos ayuda.
Cari�o, �est�s bien?
S�, s�, s�. Disculpad.
Est�n... est�n aqu�. -�Los puedo ver?
S�, s�, s�, claro.
¡Hala!
Bueno, como ves, est�n un poco a medio hacer,
porque la reina no nos dio indicaciones precisas de qu� busca.
Esto tiene algo único. Es distinto.
�Por qu� no le ense�amos primero las tejedoras?
S�, claro.
S�. -No hemos decidido a qu� me dedicar�.
No importa.
(Quejidos)
(Quejidos)
(DELIRA)
�D�nde estoy?
Se�orita.
�D�nde estoy?
Se�or De la Riva.
Por Dios, el parecido es impresionante.
�Pero qu� parecido? Si soy yo, In�s.
Su alumna de la escuela. ¡Ay!
¡Ay!
¡In�s!
Claro, ya dec�a yo que eras igual. Es que eres tú.
�Qu� haces as� vestida? Parece que friegas suelos.
Qu�tate eso. Ll�vame a las galer�as, venga.
Pero si no se puede mover. No tiene el alta,
se�or De la Riva. �Qu� alta?
�Qu� es esto?
�Qu� hago aqu�,
en el hospital?
Se�or De la Riva, me asusta.
(SUSPIRA)
El doctor.
Es que est� un poquito excitado y desorientado. No s�.
Bueno, probablemente ser� por la sedaci�n.
Se�or De la Riva.
�Qu�? Se�or De la Riva.
�Qu�? Hola.
�D�nde? Aqu�, se�or De la Riva. Hola.
Hola. �Qu� tal?
Muy bien. �C�mo se encuentra?
Muy bien.
Mejor que nunca.
Pero me tengo que ir, tengo much�simo trabajo en el taller.
Ayúdeme, In�s, por favor. Debe recuperarse para volver a andar.
�C�mo? Se�or De la Riva...,
usted ha sufrido una grave ca�da
que ha supuesto una lesi�n. Y ahora deber� esforzarse
si quiere volver a caminar.
Pero tranquilo. Estoy seguro que lo lograr�.
Tranquil�cese. ¡No!
D�jeme. �Qu�? No.
¡No!
¡No!
(GRITANDO) In�s, �qu� pasa? Se�or De la Riva...
¡Por favor! Tranquil�cese. Tranquil�cese.
Respire.
Respire.
Es que es incre�ble que ni aún as�
apueste por mi colecci�n. Tiene raz�n. Y ser�a un acierto
llevar traje de Velvet
en la boda.
Imag�nate una portada hablando de otro referente de moda.
Y ni a ti ni a m� se nos hab�a ocurrido.
Es que odio darle la raz�n a Clara.
Venga, vente, que tienes mucho que hacer.
Prom�teme que me echar�s de menos.
Har� lo posible. �Lo posible?
Te llamo cuando llegue a Roma.
Oye...,
que te quiero.
Y yo.
Cuando quieras.
�Todo bien o necesitas otra sesi�n con mi cham�n?
Creo que ya estoy suficientemente iluminado, gracias.
La iluminaci�n llegar� con mi �xito.
Yo lo que necesito ahora es dinero.
Veo que no has aprendido nada.
La vida me demuestra una y otra vez
que no se puede ser de otro modo. �Vamos?
(Aplausos)
Muchas gracias. Buenos d�as a todos.
Nada m�s placentero para m� que compartir con ustedes
este momento m�gico.
La se�orita Patty Samira es probablemente la única mujer
capaz en vida de conectar con algo que va m�s all� de lo real,
m�s all� de lo mundano.
Y aunque les resulte grande, les aseguro
que en estos tiempos de cambio
quiz� ser�a momento de que mir�ramos menos a lo material
y nos preocup�ramos m�s por nuestra alma.
La se�orita Samira ha tenido la generosidad
de convertir en palabras todo aquello
que le parece revelador,
para que cada uno de ustedes
pueda profundizar en su esencia
y conectar...
con lo m�s profundo de nuestra existencia.
Y ahora ya,
sin m�s dilaci�n, les dejo
con la se�orita Samira, que har� grande
este momento. Muchas gracias.
(Aplausos)
Mi luz es la luz.
Manuel, pronto tu... (PATTY) Mi esp�ritu es el esp�ritu.
Y mi misterio... -Perdona. �Has visto a Manuel?
(PATTY) Paz y amor para todos vosotros.
(Tel�fono)
(Tel�fono)
Galer�as Velvet.
Hijo, soy tu padre. Quer�a hablar contigo.
Dime. (PEDRO) "�C�mo est�s?".
Bueno, aqu� vamos.
Oye, escúchame. Espero que est�s ayudando a tu t�o.
"�Y tus hermanos la merienda? Cuidado con la sobrina de Marie".
Me la cuidas como un hombre,
"no como un ga��n". -Si me pregunta tan r�pido,
no puedo responderle.
Perdona.
Ya, perdona. Que es que esta m�quina traga que no veas.
�Necesitas algo de m�?
No. Ya...
ya si eso le cuento a la vuelta,
porque, padre,
he visto la luz. (PEDRO) "Pues as� me gusta, hijo".
"Tienes que dar pasos hacia delante".
Cuando llegue, tú me cuentas.
"Quer�a que supieras que estoy llegando a Porrillos".
Ah.
Pues no... no se me ponga muy triste, �vale?
No. No te preocupes, que tienes un padre muy fuerte.
Venga, adi�s. Me voy, me voy. Un beso.
Otro.
(Fin de llamada)
�Te importa?
Lourdes.
Patty, conocerte me ha cambiado la vida.
Me gustar�a que me firmaras tu libro.
�Lo dices en serio?
Llevo toda la vida buscando la aprobaci�n de mis padres, �sabes?
Y desde que te conozco
me has ense�ado que lo importante es que me acepte.
Vente conmigo.
Este viaje te acercar� a la verdad, a tu verdad.
�Ad�nde? �A la India?
No dejes que nada te retenga, Lania.
Hay algo m�s importante que ser libre.
Ser libre.
Lourdes.
Hola, Patty.
Estoy decidido. Ma�ana hablo con mi padre...
Manuel, Manuel. -Dime.
Tengo que decirte algo. -Dime, dime.
Me voy con Patty a la India.
�Qu�?
Comienzo mi viaje, Manuel,
mi viaje a la libertad.
Pero, Lourdes...
¡Que no, que no y que no! No quiero saber nada de Mateo.
�No ves que puedo perder mi trabajo y mi amistad con Clara?
Pues mira para otro lado. -�C�mo? ¡Oye, no, no!
No entres ah�. ¡Sal de ah� ahora mismo! ¡Ahora!
Segundo caj�n a la izquierda.
Aqu� est�.
(HOMBRE) Hola.
Esc�ndete, esc�ndete.
S�, perd�n. D�game. -Vengo del consulado de Ir�n.
(PALOMA) Ah. (IRANÍ) Esto es un sobre
para do�a Clara Montesinos. -No est�. Pero soy su secretaria.
No, no se preocupe.
Yo soy Clara Montesinos.
Es una carta del embajador. Gracias.
Buenas tardes.
Buenas tardes.
�Qu� pasa?
Nos cancelan el encargo de la reina.
(Música triste)
Feliz aniversario, cari�o m�o.
¡Ah!
�Don Emilio?
(Bylly Roues "Woman's Intuition")
Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.