All language subtitles for Un prophete aka A Prophet.2009.BRRip.x264.Eng Subs-BeLLBoY.es

af Afrikaans
ak Akan
sq Albanian
am Amharic
ar Arabic Download
hy Armenian
az Azerbaijani
eu Basque
be Belarusian
bem Bemba
bn Bengali
bh Bihari
bs Bosnian
br Breton
bg Bulgarian
km Cambodian
ca Catalan
ceb Cebuano
chr Cherokee
ny Chichewa
zh-CN Chinese (Simplified)
zh-TW Chinese (Traditional)
co Corsican
hr Croatian
cs Czech
da Danish
en English Download
eo Esperanto
et Estonian
ee Ewe
fo Faroese
tl Filipino
fi Finnish
fr French Download
fy Frisian
gaa Ga
gl Galician
ka Georgian
de German
gn Guarani
gu Gujarati
ht Haitian Creole
ha Hausa
haw Hawaiian
iw Hebrew Download
hi Hindi
hmn Hmong
hu Hungarian
is Icelandic
ig Igbo
id Indonesian Download
ia Interlingua
ga Irish
it Italian Download
ja Japanese
jw Javanese
kn Kannada
kk Kazakh
rw Kinyarwanda
rn Kirundi
kg Kongo
ko Korean Download
kri Krio (Sierra Leone)
ku Kurdish
ckb Kurdish (Soranî)
ky Kyrgyz
lo Laothian
la Latin
lv Latvian
ln Lingala
lt Lithuanian
loz Lozi
lg Luganda
ach Luo
lb Luxembourgish
mk Macedonian
mg Malagasy
ml Malayalam Download
mt Maltese
mi Maori
mr Marathi
mfe Mauritian Creole
mo Moldavian
mn Mongolian
my Myanmar (Burmese)
sr-ME Montenegrin
ne Nepali
pcm Nigerian Pidgin
nso Northern Sotho
no Norwegian
nn Norwegian (Nynorsk)
oc Occitan
or Oriya
om Oromo
ps Pashto
fa Persian
pl Polish
pt-BR Portuguese (Brazil)
pt Portuguese (Portugal)
pa Punjabi
qu Quechua
ro Romanian Download
rm Romansh
nyn Runyakitara
ru Russian
sm Samoan
gd Scots Gaelic
sr Serbian
sh Serbo-Croatian
st Sesotho
tn Setswana
crs Seychellois Creole
sn Shona
sd Sindhi
si Sinhalese
sk Slovak
sl Slovenian
so Somali
es Spanish Download
es-419 Spanish (Latin American) Download
su Sundanese
sw Swahili
sv Swedish
tg Tajik
tt Tatar
te Telugu
th Thai
ti Tigrinya
to Tonga
lua Tshiluba
tum Tumbuka
tr Turkish
tk Turkmen
tw Twi
ug Uighur
uk Ukrainian
ur Urdu
uz Uzbek
vi Vietnamese Download
cy Welsh
wo Wolof
xh Xhosa
yi Yiddish
yo Yoruba
zu Zulu

Original subtitles

Downloaded From www.AllSubs.org

Quitame las esposas.

¿Crees que puedes hacerme callar?

Jodete. Quitame las esposas, maricón.

Me acordaré de ustedes, maricones.

Fácil.

No me toques. Levanta las manos.

Puedo caminar solo.

Jodete, pelotudo.

¿Dónde me llevás?

Quitame antes las esposas.

Quitamelas o no entro.

¿Crees que soy idiota? Quitame las esposas.

- Malik, ¿me escuchas?

- ¿Me entiendes? - Entiendo que son 6 años.

Ahora sos un adulto. Pasas a la central.

Estás entre los grandes.

Toma. Firma aquí.

- ¿Qué es esto? - Para ayuda legal.

- ¿Dinero? - Dinero para mí.

Así me lo reembolsan. Firma aquí.

¿Dinero para ti?

Gracias.

Levanta los brazos.

Más alto.

Palmas hacia fuera. Sacúdete el pelo.

Abre la boca. Saca la lengua.

Girá.

Las plantas de los pies. La otra.

Inclinate.

Tosé.

Aquí no se permite dinero. Te lo daremos cuando salgas.

Dale un uniforme y zapatos. Esto es basura. No se puede usar aquí.

- ¿Tienes familia afuera? - No, señor.

- ¿Alguien que te envíe dinero? - No, señor.

¿Amigos o enemigos aquí dentro?

- No, señor.

Vas a quedarte en observación. Así podremos evaluarte.

Veremos cómo te adaptas.

Después tendrás una celda permanente.

- ¿Eres practicante? - ¿Cómo?

Tu religión.

¿Vas a rezar?

¿Algún régimen alimenticio?

Nada especial, señor.

¿Comes cerdo?

No. Sí...

¿Cómo recibirás el dinero que te envíen?

No sé.

¿Quieres trabajar?

- ¿Qué haces además de atacar policías? - ¡Yo no hice nada!

¿Formación profesional? ¿Alguna otra cosa?

Apártense, por favor.

¡Jefe!

¿Eres el nuevo? Estás en la oficina.

¿Conseguiste algo de fuera?

- ¿Un móvil, droga, pastillas? - ¿Qué diablos? No tengo nada.

¿Recibes cheques? ¿Tienes amigos fuera?

- ¿Qué queres? - Tus zapatillas. Me gustan.

¿Me las das? Te doy mis sandalias.

Jodete.

¡Maricón!

Hijo de puta.

A las celdas. Hora de cierre.

Hora de cierre.

En fila.

César.

Llama a César.

El tipo de la derecha.

- ¿Qué hace ese sucio árabe aquí? - Quizá lo trajeron para el juicio de Farraldo.

Luciani. Enfermería.

Luciani. Consulta.

¿Entonces?

Lo trajeron para el juicio de Farraldo.

Su abodado quiere negociar. Conseguir una sentencia menor.

Se quedará hasta el juicio.

Jacky Marcaggi quiere que vayas a por él.

- ¿Cuándo es el juicio? - El día 14.

¿Dentro de diez dias? Es poco tiempo.

- ¿Sospecha algo? - Lo normal.

Como cualquier rata. Pidió que lo transfieran con los musulmanes.

Y si se queda solo, perdemos nuestra oportunidad.

Se queda todo el día en la celda. No ve a nadie. Nunca sale. No come.

Pidió el bloque B, con los musulmanes.

Tenemos que hacerlo en su tiempo de celda.

- ¿Darle y salir corriendo? - No podemos arriesgar a uno de nosotros.

Mantenete atento. Encontraremos la manera. ¿Algún contacto en el bloque A?

- Sólo el portero.

Abran. ¡La cena!

- La puerta debe estar siempre abierta. - Sí. lo sé.

- ¿Nada de comida? - No, sólo pan. - Bueno, pan.

El otro.

Buen provecho.

- ¿Cuándo hay correo? - Mañana.

- ¿Cómo va? - Bien.

- ¿Pan?

Buen provecho.

- ¿Qué mierda pasa? - Te reconocí. Somos vecinos.

- ¿Cómo te llamas? - ¿Y tú?

- ¿En qué bloque te pusieron? - ¿Sabes el tuyo?

Si, el B.

Preguntá por el B. Es para nuestros hermanos.

Acércate. Te dije que te acerques.

¿Quieres hachís? Hachís, sí. ¿Quieres o no?

Pero... no tengo dinero.

- Ya lo arreglaremos. - ¿Qué querés decir?

Soborno a un guardia y me la chupás.

- ¿Qué? - Me la chupas. - ¡Jodete, pelotudo!

¿Chupártela yo? ¡Hijo de puta! ¡Que te cojan!

¡Callate! ¡Maricón!

¿Estás bien?

Lo encontré en el patio.

Por aquí.

- ¿Cuántos años tenés? - 19. ¿Por qué?

- No me mires. Mirá a este tipo. - Mirame a mí.

Escuché que te dieron 6 años. Es mucho tiempo.

¿Crees poder durar sin protección?

Me arreglaré.

- ¿Qué quieren? - Protegerte.

- ¿Hablas árabe? - Claro que sí.

El tipo de ayer de la ducha...

¿Lo conocés?

¿Qué quería?

Hablar.

Te dije que no me mires.

Quiero que sigas.

Acercate a él. Hacete amigo.

¿Por qué?

Porque vas a matarlo. Sueltenlo.

Acercate.

Más. Cerca de él.

Podés hacerlo.

No estarás solo. Te ayudaremos.

Pero recuerda algo.

A partir de ahora que lo sabes, si no lo matas, te mataré yo.

Ahora, dale.

¿Entendido?

Dale y cállate. ¿Entendido?

No puedo matar a nadie.

- ¿Sí? - ¿Puedo hablar con el director?

Hay un procedimiento. Primero tenés que pedir una entrevista.

El guardián...

¿Puedo hablar con el guardián ahora?

- ¿Para qué? - Lo necesito.

Lo compruebo.

Tengo un problema, señor.

Nosotros mandamos aquí. ¿Qué querés? ¿Nada? Entonces callate y hace lo que te dicen.

Reyeb es cuidadoso. No aceptará fácilmente.

¿Me escuchás?

- Empiezo de nuevo. ¿Me mirás? - Sí.

No va a aceptar fácilmente. No podes llevar nada.

Hablá con él. Con naturalidad. Sobre las madres, las visitas...

Hablá normal.

Cortá aquí.

Le golpeás las bolas.

Le agarrás el hombro.

Te levantás y lo haces. ¿Entendido?

¿Me pasas el hachís?

No te oigo.

Pasame hachís.

Bien. Hablaré con el camello.

Apártate.

¿Qué?

Apártate, dije.

Gírate.

Gírate.

Levanta las manos.

¡Guardia!

¿Es ese?

- El Djebena, movete. - Danos un minuto.

¿Problemas en el trabajo?

- ¿Qué hizo? - Pegarle a un tipo.

¿Le pegaste a un tipo?

¿Qué te hizo?

¿Nada?

¿No te hizo nada y le pegaste?

¿Sabes qué pienso?

Lo hiciste para que te agarraran.

¿Me equivoco?

¿Crees que no iríamos por ti para que hagas lo que te pedimos?

¿Es eso?

¡Puta!

¡Pedazo de mierda!

¡Pelotudo!

¡Basta, Cesar!

¡Para, Cesar! ¡Basta!

Sangrará mucho, así que cuidate.

Controlá la suela de tus zapatos.

Dejá la cuchilla en su mano.

Tu turno. Tú eres la chica.

Rápido o no funcionará.

Vamos.

Así. Muy bien.

Vamos.

Entra. No te muevas.

Levante las manos. Levanta las manos he dicho.

Disculpa, pero no todos son amigos aquí.

Yo decido.

Siéntate.

En la cama. En la cama dije.

¿Quieres algo? ¿Agua? ¿Café?

Café.

- ¿Te interesa esto? - ¿Qué? - Los libros.

- ¿Querés leer? - No sé.

¿No sabes o qué?

No sabes leer, ¿no?

Nunca es tarde. Hay una escuela en la prisión.

Podes aprender aquí.

¿Azúcar?

La idea es salir de aquí un poco más preparado.

Tomá.

Te ví en el patio. Siempre solo.

Siempre con la misma ropa. ¿No tenés amigos aquí? ¿Ninguno?

Yo estoy de paso. No me voy a quedar.

Puedo dejarte algunos libros. Podes aprender a leer.

¡Callate la boca!

¿Estás bien?

¿Estás bien?

¿Qué hacés?

Vení.

De Cesar Luciani.

Ahora estás bajo su protección.

He visto tu ficha. Casi vacía.

¿Estás interesado?

¿Por qué no está completa entonces?

- No entiendo. - ¿Queres aprender?

Has escrito tu nombre, así que sabés escribir un poco.

Un poco.

- ¿Cuándo dejaste la escuela? - A los 11 años.

¿Sabes escribir "entrar" y "salir"?

¿Tu lengua materna es el francés?

- ¿Con tus padres hablabas en francés o en árabe?

- No me crié con ellos. - ¿Hablaste primero francés o árabe?

Las dos.

- ¿Dónde estaba tu escuela? - Un Centro juvenil.

Hay una palabra con "a" que no se pronuncia "a".

La cuarta.

- La cuarta. ¿Qué palabra es? - "Dans".

Volvamos a la segunda palabra. La segunda palabra... vamos...

"Canard".

Esta palabra tiene dos sílabas.

Ca...

... nard.

Repite para mí, separando las sílabas

Muy bien.

¿En la primera sílaba, "ca", la "a" está al principio o al final de la sílaba?

Feliz aniversario, hermano.

1 año

¡Basta!

¿No les da vergüenza?

¿Quiénes son los cabecillas?

- ¿Los conoces? - ¿A quién?

A los musulmanes.

¡Estos jodidos árabes! Los perros, al menos, cojen en silencio.

3,40 euros.

¿Cuánto es eso?

¿En francos?

Dinero es dinero.

¿20 francos?

Pásame las galletas.

- ¿Podes comprarme para mí? - La última vez me engañaste.

- No es cierto. - Pedíselo a él.

- ¿Qué querés? - Jabón, cereales y coca-cola.

- Nada de coca-cola. - ¿Por qué?

Con mi tarjeta no.

- Pero es para mí. - ¡No vengas jodiendo!

Deja de gorronear. Gorronea a tu gente.

O a tus amigos de ahí fuera. Me jode que esté aquí.

No es de los nuestros.

Déjalo que limpie, si quieres. Pero ya terminó, así que fuera. ¡Árabe de mierda!

¿Has terminado? Fuera.

¡Que se jodan!

Jodete tú. ¡Árabe de mierda!

¿Cuánto te queda?

Otros 2...

3 años.

¿Y a ti?...

"Rabia": Rage.

"Rabioso": furieux.

"Raccia"...

Graznar.

¿A quién le importa?

"Radica": Raíz.

La electricidad es como el agua en un circuito.

Sea cual sea el diámetro del tubo el flujo es el mismo. Igual aquí.

La corriente permanece constante en 1, 2 y 3.

Tienes que cambiar "él" por "nosotros". ¿Entiendes? "Él comió antes".

"Nosotros comimos antes"

Bien el "nosotros", pero "comer"... ¿cuál es el participio?

Nosotros habíamos comido.

Muy bien. Ahora en el pretérito indefinido.

- Nosotros... comimos. - ¿La gente habla así?

Es complicado. Yo no, pero lo usan.

Un día vi un anuncio. Para guarda de seguridad.

No tenía perro. Me compré uno de segunda mano.

Como no sabía me compré un Rottweiler.

¿Sabes cómo son? Se llamaba Tyson.

Venía con nombre: Tyson. ¡Era enorme!

¿Ves esto? Así era su culo.

Hacía cagadas más grandes que las mías.

Me fui a trabajar a un supermercado.

Dejé por allí al cachorro y me salí a fumarme un cigarrillo.

Cuando intenté entrar de nuevo, imposible.

- No me reconocía. - ¿Tu propio perro?

Estaba loco. Tyson era un psicótico.

Entré y se me abalanzó.

Me asusté y saqué el arma. Me agarró así.

Lo fumigué con el gas de la pistola. Ni se enteró. Yo salí corriendo muerto de miedo. ¿Qué hacer?

Lo dejé dentro.

Tres horas después llegaron los empleados. Yo no sabía que usaban la puerta de atrás.

El perro hizo su agosto. Los hizo pedazos.

Era como Karim del bloque B.

- ¿Qué hacés aquí? - Devolver unos libros.

Largo. Tú vení conmigo.

- ¿Por qué estás con él? - Es un hermano. - ¡Es un corso!

¡Sucio bastardo!

- ¡Cerdo! - ¿A mí me llamas cerdo?

¿Quién es el cerdo?

¿Cerdo yo?

¿Cerdo yo?

¡Súeltame!

¡Esto no está bien!

Esto no es Córcega.

Estás siendo irrepestuoso.

¡El Djebena!

Decile a tu jefe que tengo que presentarle a uno nuevo.

- ¿Traes la prensa? - No había llegado. Traigo la ropa.

- Haz café. - ¿Para todos?

¿Viste a Ilbanez?

Vendrá luego con el preso nuevo.

Luciani.

Vettori.

- Antarro. - Santi.

- Ceccaldi. - Profundi.

Mosconi.

Pilicci.

- Valpato. - Corleoni.

El Djebena.

El Ministro del Interior informó que los corsos cumplirán su pena más cerca de su familia.

La ley se publicará el domingo.

Es el resultado del reajuste defendido por Sarkozy para los prisioneros políticos.

De momento no hay comentario del Frente Nacionalista Corso.

¡Cesar!

¿Estás ahí?

¿Oíste las noticias? ¿Cuándo vamos a salir?

- Cuando la ley sea aprobada. - ¿Pronto?

Ni idea.

- Luciani. Para el Sr. Sampiero.

Puedo al menos decirte a quién no se le aplicará. A ti no, lo sabes.

Tampoco a Pilicci, Antarro ni a Prof. Lo jodisteis bien.

Entonces no se decía "joderla".

Santi y Vettori esperan la condicional, así que...

- ¿Me decís que me voy a morir solo aquí? - No hables así.

No estás solo. Tienes fuerza fuera.

¿Y aquí?

¡Aquí!

¡Guardia! Ya he puesto 3. Esto es una falta de respeto. En serio.

¿Trabajas para el Imán Moussab?

Ayuda a rehabiliatar presos enfermos. Me dió trabajo.

Trabajo un poco para él. Algún día tendré un verdadero trabajo.

- ¿Estás enfermo? - Por eso me han perdonado.

¿Vas a salir?

- ¿Tienes sida? - ¡Claro que no! No digas eso. ¿Estás loco?

- ¿Qué tienes? - Cáncer de testículos.

- ¿Cáncer en las pelotas? - No grites. ¿Pretendes anunciarlo?

- Además ya estoy curado. - ¿Estás mejor entonces?

Gracias a Dios.

¿Duele?

No.

La quimioterapia duele. Se te cae el pelo.

Te sientes de 80 años. Estás siempre cansado.

Pero gracias a Dios se acabó. Hasta puedo tener hijos.

- Toma, para tus bolas, hermano. - Bienvenido sea.

- ¿Cuál es tu signo? - Cáncer.

Es broma. Soy Aries.

¡Hasta luego, Cesar!

¡Cúidate, amigo!

¡No te olvidaremos, Cesar!

¡Sé fuerte, Volfoni! ¡Nos vemos en Bastia!

¿Tienes tu teléfono?

¿Por qué no lo dejas con alguien?

Yo hablo corso.

Hablo tu lengua.

¿Me entendiste cuando hablaba por teléfono?

Hablabas con un abocado.

¿Un qué?

¿Un abogado?

- ¿Quién te ha enseñado? - Tú... y los demás.

- Mirando, escuchando. - ¿Quieres decir espiándonos?

Yo no espío. He aprendido escuchando.

Estabas aquí. Si no estabas espiando, ¿qué hacías? ¿Divertirte?

Si me estuviera divirtiendo, no te lo hubiera dicho.

¿Por qué me lo dices entonces? ¿Porque los otros se han ido?

Mírame, árabe. ¿Porque los otros se han ido, no?

Sí.

¿Lo sabe alguien más?

Tiene su propia vida.

Vení a sentarte. Poné tu culo aquí.

Guardalo.

Quedátelo, pero no lo uses.

No todos son como Ilbanez. Si te lo encuentran, te joderán.

Sigue con la limpieza, lavando la ropa...

Ilbanez te pasará a la celda de al lado.

Haré que te hagan portero.

Te pagarán, podrás comprar e ir por donde quieras.

Serás mis ojos y mis oídos.

- ¿Y los demás? - ¿Quiénes, mis amigos?

Obsérvalos también.

¿Estás contento? Pareces preocupado.

- Estoy bien. - Entonces decilo.

Ojos y oídos

- ¿Qué dice Cesar? - El abogado ayudará a tu hermano.

Mi hermano le importa una mierda.

Mi mujer le dejó 10 mensajes. Nunca contestó.

Con Santi y Castelli igual. Ni noticia. Nada.

Juega.

¿Te pajeaste?

Jordi, el gitano Me gustan las pornos en castillos.

Las chicas son más lindas, más limpias. ¿Cuántas veces acabaste?

- ¿Cuándo? - No jodas. ¿Qué importa cuándo? Dame eso.

¿Te acordás con el chófer? Con la pija apuntando a su concha.

Se la coje por atrás rompiéndole el culo.

¡Y cuando se la chupa al marido de la rubia! Y después se va de paseo con el perro.

Te doy el resto mañana. ¿Ganás mucho con el tráfico?

No. Lo suficiente para las compras y mis drogas.

Para comprar...

¿Querés trabajar conmigo?

No entiendo tu juego.

- No es un juego. - Tú trabajas con los corsos.

Trabajo para mí.

No conocés a nadie en el C. No le vendés a cualquiera.

¿Qué harás después?

- Cuando salgas, ¿qué harás? - No lo sé. ¿Y tú?

- Lo mismo que aquí, pero a lo grande. - ¿Hachís?

Sí, hachís.

Pero en grandes cantidades. Marbella-París, 3 coches.

600 kilos por viaje.

¿No me crees?

Sólo imaginaba cómo serían 600 kilos.

Algo así.

No ves nada detrás.

Lo tengo.

¡Murieron sin motivo! ¡Tú los mataste!

¿Aún me necesitas?

- ¿Conoces mis negocios? - Dijiste que no me metiera. - Vamos...

No sé. Cosas con los italianos. Casinos en el sur.

¿Qué pasa?

- ¿Cuánto te queda aquí? - 3 años. Menos lo que sea por buena conducta.

Cumpliste la mitad, ¿no?

- Podés tener días de salida. ¿Los pediste? - No, eso lo hace el abogado.

- ¿Ya los ha solicitado? - ¿Por qué me lo preguntás?

Pedí la condicional. Yo te consigo un trato prioritario.

Mientras salí con permiso.

Salís por mí, vólves, yo te pagaré. ¿Qué te parece?

- ¿Cuál es el riesgo? - No hay. El riesgo está aquí dentro.

En cuanto el juez lo reciba y estudie el caso, solicitará más información,

responderá en 5 o 6 meses.

Hablo de una respuesta, que no quiere decir positiva.

¿Tienes para mí una tarjeta con tu número?

Te telefoneará un abogado llamado Sampiero.

Dale lo que te pida. Hacé lo que te diga.

Presenta el caso en cuanto lo prepare. Él te pagará.

- ¿Y para el juicio? - No te preocupes. Él te lo explicará.

¿Quién es? ¿Quiénes son estos tipos? ¿Unos matones?

No me habías dicho que fuera así. ¿Sabés que me pueden sacar de aquí?

- No es lo que necesito. - Ya es muy tarde. Estás metido en esto.

A partir de ahora sos un preso modelo.

Eres un portero. Sé el mejor de la cárcel.

Estudia para tus exámenes. El teléfono que lo guarde Antarro.

- Sospechará algo. - Le diré que me cabreaste. Se lo creerá.

La paz sea contigo. Me alegró recibir tu carta.

Primero por saber de ti. Segundo por ver todo lo que progresaste.

Escribes como un profesional y eso me alegra. Al menos he servido para algo.

Ahora puedo decirte que no fue nada fácil.

Sobre lo que me pides, veré qué puedo hacer.

Enviaré una solicitud y te haré una visita.

La vida aquí no es fácil.

Evitaré decir que allí es mejor, pero honestamente es dura.

Djamila trabaja media jornada y con el chico es complicado.

El Centro del Imán Moussab me ha conseguido trabajo de teleoperador.

Me pagan una mierda, pero me callo y aguanto.

¡Mantén la cabeza alta! Tu hermano, Ryad.

Para las chicas, Martine y para los chicos, Jean-Pierre.

- Una pregunta. - ¿Cómo te llamas? - Ryad Mnaili.

Yo soy Jean-Pierre. Cometiste un error. Se permiten dos.

Cuidado, poné la mano bajo su cabeza.

Issam... te presento a Malik. Es tu padrino.

Es un taller mecánico. El dueño está de acuerdo en contratarte.

Te conocerá en tu día libre.

Es el tipo que arregla los coches del imán. Ya contrató a otros tipos del Centro.

¿Sabes qué haces para ellos?

¿No te incomoda?

Salgo y me pagan. Si es arriesgado para ti, me lo dices.

¿Arriesgado? Estás loco? Yo me estoy rehabilitando. ¿No estamos rehabilitados?

Fuera de París hay radares. Andá despacio.

De repente... el coche se rompe.

Derrapa un poco. ¿Dónde?

Cerca de una gasolinería. Los tipos salen y empujan.

¿Adiviná quién aparece para ayudarlos? Vamos, adiviná.

- ¿Quién? - ¡Adiviná!

- No tengo ni idea. - ¡Los aduaneros, los aduaneros!

100 kilos. Les confiscaron 100 kilos.

- ¿Cuál es el punto entonces? - Tú lo sabrás. Sabes lo que quiero.

Esto es un negocio. ¿No fumas mi hachís todos los días?

¿Me van a joder por tu botín? ¿Por unos canutos?

- ¡Vete a la mierda! - Volvé a tu celda.

- ¡Mi postre, señor! - ¡Adentro!

¿Qué dice la acusación?

Viendo el caso, no me opongo a conceder salidas al Sr. El Djebena.

Pero no debe estar fuera más de 12 horas y deberá presentarse en la comisaría.

Gracias. ¿Algo que alegar?

Que entre el detenido.

Hola, Sr. El Djebena.

Autorizo un día de salida. Saldrá a las 7 de la mañana y volverá a las 7 de la tarde.

Eso es desagradable. Hacé algo.

La puerta.

- Que pases buen día. - Buenos días, señor.

Sube la ventanilla.

Tu teléfono. Ese es mi número. Así podés encontrarme.

¿Queres parar a conocer a Djamila? Está sola.

¿Tienes tele en tu celda?

- ¿Por un día? - Hasta las 7.

- ¿Cómo está Cesar? - Ayer estaba bien.

Entregarás eso por nosotros.

- ¿Y después? - Después de regreso.

- Cesar dice que no hacés preguntas. - Cesar dice que me pagarán.

Después, ¿de acuerdo?

- ¿Qué haremos allí? - Esperar hasta que regrese.

¿Y si algo sale mal?

¿A quién le importa?

En medio de ningún sitio.

- ¿Está todo? - Sí.

- ¿Me puedo ir ya? - ¿Te olvidas de algo?

¿No conoces el intercambio?

Vámonos.

Cállate.

Llama a Cesar...

Tienes que llamar a Cesar.

Hola. Soy yo. Tengo un problema.

No estoy solo. Estoy con Santi.

- Calle de Madrid. Nos esperan. - Nos tenemos que ir. ¿Podrás volver solo?

- ¿Algún mensaje para Cesar? - Yo lo llamaré. Asegúrate de llegar a la hora.

Quizá volvamos a trabajar juntos.

- ¿Qué pasa? - Ya sabes...

¡Dios!

- ¿Cuánto hay? - 25 kilos.

Toma esto también.

5000.

¿5.000 euros... y 25 kilos de hachís? ¿Todo en un día?

Tenemos tipos para guardarlo y vender. Les suministraremos.

Usamos convoys y compramos en la fuente. El Gitano tiene contactos.

Necesitamos 3 coches grandes. París-Marbella en una noche.

El primer coche explora. El segundo lleva la carga.

Detrás un tercero de escolta.

Están en contacto telefónico toda la noche.

Cada coche tiene una salida.

- Esperá, nunca he hecho esto antes. - ¿Y cuál es el problema?

Ninguno.

Tú te ocupas de la ciudad, yo de la cárcel. Haré tratos con los presos que salen.

Jordi conoce un camionero que hace entregas en la cárcel.

Invertimos la mitad del dinero. Dividimos el resto en 3. Tú, yo y el Gitano.

Está bien.

Poné una parte en mi cuenta. El resto ya veremos.

- ¿Qué hora es? - Las 6.45.

Dejá que te diga algo.

¡Salí cuando quieras!

- Tené cuidado. - Tú también.

El Djebena Malik. 35-114T.

- ¿Cómo fue la prueba? - Reparación de coches.

- ¿Te gusta la mecánica? - Sí. Sin cuestionarlo.

Estoy en rehabilitación.

Inclínate.

Tose.

- Sampiero dijo que podríamos repetir. - ¿Y tú qué piensas?

- Es legal. - ¿Lo ves?

- ¿A quién viste después de Sampiero? - A mi amigo. El que me consiguió trabajo.

¿Algún problema?

Lo quiero todo claro. Tus salidas me pertenecen. Punto final.

- ¿Aquí sigo siendo tu "árabe"? - Sí, tú haces el trabajo sucio.

Pongan los nombres arriba a la derecha y dóblenlo.

Tienen una hora para Francés. Después seguiremos con Economía.

- ¿Escribimos aquí? - Sí, directamente en el examen.

ECONOMíA

¡Tipo!

Oí hablar de tu madre.

Señores. Vamos a hacer el examen de economía.

- El Djebena. - Buenos días.

- ¿Y las pilas? - Las grandes.

- Malik. - Sophie.

¿Estoy loco o es que se multiplican?

Pronto sacarán las alfombras.

Antes controlábamos el patio. Menos mal que son mudos.

Si dejan de pensar con las bolas, evolucionarían más.

Deberías acercarte a ver qué pasa.

No entiendo.

¿Qué no entiendes?

- ¿Querés que me den una paliza? - ¿Por qué habrían de pegarte?

- ¿Estás loco? Para ellos soy corso. - ¿Qué decís? La mierda les tapa los ojos.

Manda algunos guardias a mezclarse con ellos. Comerán de tu mano.

Bien pensado.

Otro árabe pensando con las pelotas.

SÓLO SE VIVE DOS VECES

Dejá que te presente algunos amigos. El hombre de Marbella.

- ¡Este es Khalid! - Tu hermano.

¡Este es Mishka!

Este es Damien. Aquí está Olivier. Saluda a Malik.

- ¿Cómo te llamás? - Fernanda. Y me encantan las pijas.

¡Marbella!

En el bloque C... ¿qué hacen los musulmanes? ¿Contrabando de algo? ¿Drogas?

- Ellos van a la suya. - ¿De verdad? ¿No recibes nada?

¿No crees que estaría bien mandar un par de tipos fuertes?

- Presionar un poco. - ¿Por qué presionar?

¿Por qué? Para que vean quién es el jefe, qué mano tienen que besar.

¿No es evidente?

Antes eran 20. Ahora 5. ¿No ves la diferencia?

- ¿Qué tipo de diferencia? - No puedo hacer por 5 lo que hacía por 20.

Si no podés hacer nada por mí, ¿para qué servís? ¿Querés traslado? Hablaré con Marcaggi.

- No, así está bien. - ¿Qué está bien?

- Me las arreglaré. Veré que hago... - ¿Te las arreglarás?

¡Usa la cabeza! Mañana me decís qué podés hacer por mí.

Tenemos un problema, hermano.

- Presenta un reclamo. ¿Qué te puedo decir? - Quizá Luciani pueda hacer algo.

No entiendo. ¿Antes era su perro faldero y ahora me pedís que les lama el culo?

¿Que deje de ser su esclavo para ser el tuyo?

Si querés un favor, aprende a pedir.

- ¿Qué querés? - ¿Qué puedo querer aquí?

- Respeto. - ¿Parezco corso?

- ¿Crees que confían en ti? - Veré qué puedo hacer.

Luciani.

- ¿Ahora los encuentros son aquí? - Es acogedor, cálido, con vistas al mar.

- Sentate. - Estoy bien aquí.

- ¿Qué quieres entonces? - Tengo un problema en Marsella.

Un primo tuyo, Brahim Lattrache. Quiero que le pases un mensaje.

Dile que Luciani quiere hablar con él cara a cara, ¿de acuerdo?

- Veré. ¿Y los guardias? - De eso me encargo yo.

Brahim Lattrache en Marsella.

¿Ves al de rojo? Irá hasta el fondo, girará y empezará de nuevo.

Los dos que corren... ¿Ves al pequeño con la gorra?

Hará flexiones.

Comprueba el juego. Mira la canasta.

- Falló. ¡Que se joda! - No, el otro.

¿Para mí no ves nada?

Sí... la nieve.

Bueno. Me haré a un lado.

Jodete...

¡Rápido, rápido!

Bueno.

Latif, el Egipcio. Dejaron que pasara un coche y emboscaron a Riyad.

Lo agarraron con el hachís.

Ahora quieren dinero.

¿Quiénes son esos tipos? ¿Qué sabés?

No sé nada. Sé que su jefe se llama Latif, el Egipcio. Viene del sur.

Usan la misma carretera. Conocen los secretos.

¿Qué vamos a hacer?

Dales lo que pidan.

¡Jefe!

- ¿Alguna noticia de su amigo? - No. ¿Qué debo hacer? Ya pasaron 3 días...

¡Calmate! Hay mucha gente aquí y llevamos hachís.

Si alguien conoce al Egipcio, lo vamos a saber, no lo dudes.

¡Y le va a doler cuando lo encuentre!

- ¿Y cómo vas con los barbudos? - Conviviendo.

- Hablá con ellos... e investigá.

- Quiero pedir un favor. - ¿Qué es?

- Necesito información sobre alguien. - ¿Quién? - Un negro, Latif, el egipcio.

- ¿Latif? ¿Qué querés que haga?

- Decime a quién conoce aquí. - A su cuñado.

- ¿Cuál es el trato? - Nada. Es cosa mía.

¿Lo ves?

Aquel de allí.

Con gorra azul.

¿Y los otros dos están con él?

- Parece. - ¿Ayudan los musulmanes?

- Nos dan dos tipos. - No hay problema. Si lo planeamos, todo saldrá bien.

¡Callate!

¡Jefe! Su tobillo. Necesita un médico.

¡Luces!

¿Mohammed Gazil? ¿Conoces al Egipcio?

- ¿Lo conoces? - Sí.

- Sentate.

¿Es Ouassila tu madre? ¿Está su dirección en la lista de visitas?

Mirá.

Si querés verla viva, decile a Latif que quiero a mi amigo y lo mío.

- ¿De acuerdo? - De acuerdo.

Llamá.

- ¿Dónde estabas? - En la oficina de registro.

¿Te fue bien?

- ¿Ya comiste? - Tengo que ver a un tipo.

Puede esperar. Vení a tomar un café.

Servite.

Quiero hablar contigo. Te ví en el patio con aquel tipo, el Gitano.

¿Cuál es el tema? ¿Hachís, pastillas?

- Hachís. - ¿Mucho?

- ¿Querés una parte? - No. Es tu negocio, es asunto tuyo.

- ¿Cómo entras? - Por las salas de visita, las cocinas.

- Entonces compraste guardias. - No. Un repartidor. Comida congelada.

- ¿Así funciona entonces? - Por ahora, sí.

¿Qué pasa si te agarran?

Al agujero.

Y sin salidas.

¿Qué te dije la última vez? Que tuvieras cuidado. No arriesgues tus salidas.

¿Y qué hacés? Peleas con unos tipos. Marcas la ley. ¿A qué jugas?

Tenés valor si salís, Djebena. Si no, ¿para qué servís?

Largate.

¡Fuera!

¡Hijo de puta!

Te mataré...

¿Ya no me tenés miedo?

Si podés andar por ahí, es porque te hice portero.

Si comés... es gracias a mí. Si soñás, si pensás, si vivís... también.

Decís que no tenés guardias. ¡Una mierda!

¡Llevás el nombre de Luciani grabado en la cara! ¡Vivís por mí, Djebena!

Te miran y me ven a mí. ¿A quién verían si no? ¿Me lo podés decir?

¿Estás aquí?

Vení aquí.

¿No es bastante ya? Vení aquí te digo.

Tengo algo divertido que contarte.

Vas a ir a Marsella.

Tu próxima salida irás a Marsella.

¿De Brecourt a Marsella en un día?

Hay un vuelo a las 9 de la mañana y volvés a las 3.

Allí verás a Brahim Lattrache.

¿Tengo que llevar algo?

No. Hablás y escuchás.

Mira qué costará cortar lazos con los italianos.

Decile que estoy interesado en negociar sin Jacky Marciaggi y los demás.

Para lo tuyo y los gastos del viaje Sampiero arregla con tu colega de afuera.

¿Viajaste en avión?

Buenos días, Truette.

- Buenos días, El Djebena. - Buenos días, señor.

Abrí, por favor.

- ¡Mirá qué hora es, yo llegué puntual! - ¡Cuidado! No me hables así.

- ¿Cómo debo hablar? Soy el que se arriesga. - Está bien. Entiendo.

¡Este coche es una mierda! Un cebo para la policía.

- Te estás volviendo idiota. - Ya está bien. - ¿Por qué ya está bien?

¿Por qué la vas de jefe? Si querés abrirte, decilo.

Guardate eso para el maletero de Latif.

Sacate a Latif de la cabeza.

Lo encontraré y acabaré con él.

No acabarás con nadie. Despertá. El negocio está parado.

No es nada personal. Ese cabrón ha bloqueado todo.

Recuperamos el hachís, pero no podemos moverlo.

Nos joden hasta en la ciudad. Te juro que acabaré con él

¡Que se jodan!

Pareces un abogado.

Embarque a las 9:55, puerta 33, terminal 2.

Buen viaje.

Adelante.

Levante los brazos.

- ¡Las manos! - ¿Para qué?

¡Las manos!

Movete..

¿Esto es necesario?

No me preocupa.

¿Qué quiere Luciani?

Saber el precio para parar lel negocio con los italianos.

Si aceptás, garantiza lo tuyo con las máquinas tragamonedas.

¿Cómo garantiza nuestro trabajo? ¿Con la tarjeta de la comisaría?

No, con el Consejo.

Sampiero garantiza tu lugar con Marcaggi y el Consejo Corso.

- ¿Cuánto hace que conocés a Luciani? - Desde la cárcel.

¿Trabajaste para él todo este tiempo?

¿Cómo fue? ¿Llegaste y empezaste a trabajar?

- ¿Te protege? - No. Yo trabajo. No me protege.

- Sos su árabe. Te protegen. - No. Trabajo para ellos.

¿A qué precio?

¿Sos el topo? ¿Pasas mensajes?

- ¿Se la chupas? - ¿Qué mierda es esta?

¿Por qué un árabe trabaja para los corsos? ¿Le bailás la danza del vientre?

¿Sos su chica? Tenía un amigo allí. Nunca salió.

Se llamaba Reyeb. ¿Te suena?

¿Te suena?

¿Fue Luciani quien lo mató? ¿Qué sabés?

¿Qué sabés?

¡Vienen animales! ¡Cuidado!

¡Allí! ¡Dos más!

¡Matalos!

¿De qué la vas? ¿Cómo sabías esto?

¿Quién sos? ¿Qué sos? ¿Un profeta o qué?

Yo maté a Reyeb.

Joder. Hiciste un largo camino.

- ¿Cómo te llamás? - Malik. - Malik.

- Voy a lavar tu camisa y el pantalón. - El pantalón no está sucio. - ¿Seguro?

Entonces dame la camisa.

Aquí tenés la camisa, hijo. La lavé bien, pero las manchas de sangre no salieron.

¡Hey, profeta! Decime algo. Los musulmanes quieren hablar de Luciani. ¿Eres tú?

Hablás con los musulmanes, con los corsos, venís aquí...

Hablás con todos. Eso no es bueno para tus huevos, ¿sabés?

¿También hablas con Lingherri?

Parece que alguien espía a los corsos. ¿Lo sabe tu jefe?

- ¿Estás seguro? - Seguro.

- ¿Lo conocés bien? - Creo que sí...

Decile esto a Luciani.

Acepto su oferta con una condición. Que encuentre al espía y limpie la casa.

Quiero pedirte un favor. Tengo problemas con un tipo en París.

Se llama Latif, el Egipcio. ¿Lo conocés?

¿Qué puedo hacer para ayudar?

¿Podés decirle que nos conocemos?

¿Que trabajamos juntos?

Trabajamos juntos...

¿Creés que puedo decir eso?

Vamos a comer antes de que te vayas.

- ¿Puedo ir a la playa? - Como quieras.

¡Apurate!

¿Salió todo bien?

- Vas a ver a Latif y a hablar con él. - ¿En serio? ¿Voy a ver a ese boludo?

- Lattrache contactará con él y aceptará. - ¿Qué tiene que ver él? ¿Lo viste para los corsos?

Su problema son los corsos y el nuestro Latif. Nos ayudamos mutuamente.

Te propongo un trato. Nos asociamos. Repartimos todo. Escondites, coches, proveedores.

- Ocupamos y controlamos el mercado. - ¿Sabes lo que me pedís, hermano?

Arreglamos cuentas cuando llegue el momento. Por ahora lo dejamos así.

De nuevo estoy enfermo.

Los resultados de los estudios no son buenos. Necesito más quimio.

¿Te pondrás bien?

Cúidate, hermano.

Llegás 30 minutos tarde. Conocés las reglas.

- Todo el día desarmando puertas de coches... - Abrí las piernas.

Por hoy pasa, pero pensá en tu libertad condicional, joder.

Usa el reloj.

Paso los agradecimientos de Marcaggi.

Lo que quiero es que mueva el culo y arregle esto.

Mientras hablamos uno de nosotros está durmiendo con los italianos. Quiero saber quién.

- ¿Él lo sabe? - Sí. - ¿Entonces?

Está negociando con él...

- Sólo piensa en si mismo. - Lo mismo que Lattrache.

- ¿No sabes quién es? - No.

Esperá, Cesar. Jacky quiere que estés al márgen de esto.

Ni a un lado ni lejos. ¡Afuera!

- Dice que si necesitás algo... - Está bien, está bien. Entendido.

Tengo buenas noticias.

Querés crear una sociedad hotelera. Creo que encontré a alguien. Un vasco de Pamplona.

- ¿Por qué decís "buenas noticias"? - Me dijiste que buscara a alguien.

Esperá. Estamos hablando de Jacky, Cerdeña, casinos,

me decís que no me meta y de pronto me hablas de buenas noticias.

- ¿Antes no eran buenas? - Sí.

- ¿Por qué "ahora buenas noticias"? - No dije "ahora".

- Puedo contarte dos cosas buenas. - ¿Sí? ¿Por qué tardaste tanto?

Gracias, jefe.

Pásame el diario.

- ¿Tenés los resultados? - ¿Qué partido?

¿Por qué hacés café?

¿Por qué seguís como un sirviente?

Salís por mí, ves a Sampiero, ves a Lattrache.

Y cuando pido café, me lo hacés.

- ¿No tenés nada que decir? - ¿Cuál es la pregunta?

¿Por qué lo hago o cómo me siento? Lo hago porque me lo pedís.

- ¿Querés saber cómo me siento? - No. No me interesa.

- ¿Todavía me necesitas? - Sos vos quien me necesita a mí.

¿Puedo irme?

¿Me oís? ¿Cuándo veré a Latif?

Escuchá. Dale todo de mi parte al imán Moussab. Todo.

Ni idea. Intentá en la mezquita.

Quiero que le llegue el dinero de parte de Malik El Djebena.

Él sabrá cómo encontrarme.

Hacelo como digo. Después dejame un mensaje.

Mové ese culo, negro.

- ¿Cómo andás? - Bien.

¿Ese dinero de la mezquita es tuyo? ¿Es dinero sucio?

¡Claro que es sucio!

Pero está mejor en sus manos que en las mías.

¿Creés que el imán lo aceptará?

Depende de ustedes, amigos.

Entiendo lo que hacés aquí y lo respeto, pero no tenés poder.

Los corsos controlan a los guardias.

Ustedes rezan en pocilgas, duermen en lugares de mierda. Se levantan

y los vuelven a aplastar. Quizá el imán sepa cómo usar ese dinero.

¿Qué querés?

Lo mismo que tú, Hassan. Una vida mejor para mí y mis hermanos.

¿Me creés idiota o qué? Todo lo que querés es usarnos. Nada más.

¿Y qué? Siempre que sea bueno para todos.

Escuchá bien. Si volvés a hablar con el imán, sos hombre muerto.

De dinero hablás conmigo. Es entre nosotros, ¿si?

¿Para eso le diste el dinero? ¿Para hablar conmigo?

- ¿De asesino a asesino? - Deja esa mierda.

Estaba bromeando.

Navidad

Hecho a mano. Sin regalos no hay Navidad.

- El regalo soy yo. 100% hecho a mano. - ¡Qué regalo!

¿No querés? Servite.

¿Es de jabalí?

¿Bromeás?

¿Paramos con esto? ¿Podemos hablar sinceramente?

¿Por qué?

Tengo que pedirte un favor, no porque trabajes para mí,

sino porque confío en ti. ¿Entendés la diferencia?

No estoy seguro.

Vi a Vettori. Tiene alguna información.

Sabe que ando en tratos con los Lingherris.

Monta una banda. ¿Cómo son tus tipos?

- ¿Una banda para qué? - Para acabar con ellos.

- ¿Con los Lingherris? - Con los Lingherris y con Marcaggi.

Matar a Marcaggi. ¿Matar a tu jefe?

Nadie debe saberlo. Tú, yo, Vettori y nadie más.

Será en París.

Vettori te dará el material. Y supervisará, debemos permanecer invisibles.

¿Pódes hacerlo para mí?

¿Tenés planes para cuando salgas?

Cuando tengamos casinos, necesitaremos quién los maneje.

Con Lattrache.

Lo haremos. Lo haremos. Sólo tengo 6 meses.

- 3 meses más y listo. - Quizá se equivocan.

Dame tiempo. ¿Cuál es el problema?

- ¿Matar a esos tipos? - Habla bajo.

No los conocemos. ¿Qué nos importa?

Pensá en cuando salgas.

Yo no estaré aquí.

Podés pensar en tu futuro, yo no.

Malik... Está Djamila. Está mi hijo.

- ¿Qué les dejo? ¿Un heladera? ¿Una tele? - ¿Qué estás diciendo?

Cuidalos.

Eso es lo que te pido, hermano.

Decí que estamos de acuerdo. Y lo hacemos.

Hablé con mi amigo de afuera. Lo hacemos.

Armó un equipo de primera.

Hablaré con los míos. Dame el teléfono de tu amigo. Vettori hablará con él.

¿Probaste esto?

Tomá un poco.

¿Me estás escuchando? Vamos mal.

Los nuestros son buenos para las drogas. No para lo demás.

- Querías hacer esto. ¿Y ahora? - No puedo obligarlos.

Cuando los corsos sacaron las armas salieron corriendo. Como chicos.

El cabrón de Vettori nos trata como mierda. En el viaje hubo peleas. Khalid quiere matarlo.

- Buscá a otros tipos. - ¿Ahora?

- ¿Para un contrato? - ¿A quién le importa?

Tenés un minuto.

Perdí tiempo y mi dinero con este grupo de idiotas y...

¡mirá como están!

- Cuidado con lo que decís. - ¡Yo te libraré de tus miserias!

- ¡Sacá las manos! - ¡Calma!

¡Callate! Lo haremos a nuestro modo.

- ¿Qué decís? - Te explico. ¿Puedo?

- Escuchá. Vamos a matarlos. - Prometemeló.

Vamos a matarlos, pero no sabrán cómo.

- Ahora te golpeo. Bajá la cabeza. - ¿Qué?

Te doy y bajas la cabeza.

Ya lo entendió. ¿Puedo seguir?

Buscame sin los otros. Vos y yo nos ocupamos de esto.

¿Serás capaz?

¡Guardia!

¿Listo para completar tu proyecto de inserción y rehabilitación?

- Sí, señor. Es un centro de apoyo para detenidos. - Conozco el centro del Imán Moussab.

Solicitaste dos días. Me parece mucho.

Propongo un módulo de práctica de 1 día. De 7 a 19.

- ¿Está bien así? - Sí, muy bien.

Mahoma, la paz sea con él, llegó a la cima de la montaña y se quedó dormido.

El ángel Gabriel se le apereció. ¿Sabes lo que le dijo?

Le dijo: "Reza, reza, Mahoma. Rézale a Dios porque Él te creó."

"Él creó a la humanidad de la nada. Reza lo que te enseñó en sus escritos."

¡Maravilloso!

¡Maravilloso, hermano!

Plegaria.

La puerta.

Que tengas buen día, Djebena.

- ¿Y los demás? - Atrás.

El coche sale por aquí.

Un escolta y el chófer. El escolta sale primero para abrir la puerta.

Llevá un chaleco antibalas. Los dejamos salir.

Le damos primero al escolta, después a los demás.

Vamos.

Salen.

Ya voy.

Coche negro.

Esperá que salgan.

Yo a por el escolta.

¿Qué pasa?

¡Vamos, vamos!

¿Los ves?

Sí, los veo.

- 3 coches adelante. - ¡Seguilos!

Está girando. ¿Qué hacemos? ¡Se paran!

- Seguí. Yo los mato. - ¿Cómo? Es un coche blindado.

Te digo que es un coche blindado. Si no salen, no hay nada que hacer.

¿Qué hace?

Compra tabaco.

- Voy yo. - No va a funcionar.

¡Aquí Macarggi!

¡Abajo!

¡No oigo! ¡No oigo nada!

Esta sangre no es mía. Es de ellos.

¡Los jodimos, cerdos!

¿Sos Jacky Marcaggi?

No hables. No oigo. Haceme señas. ¿Conocés a este tipo?

Tu amigo Luciani nos mandó para matarte.

No lo haré. Es todo tuyo.

- ¡Vengate! - Me lo cargo.

- ¿Dormís? - No, no. Estoy agotado.

- ¿Hablaste con Djamila? - Dormiré en el cuarto de los chicos.

- ¿No querés volver esta noche? - No, vuelvo mañana.

- Te mandarán a la celda de castigo. - Así mientras los corsos se matan.

¿Necesitás algo?

No voy a hacer la quimio.

Estás jodido.

Cuidado la manga. La estás refregando en el plato.

- Comé un poco, Ryad. - Estoy comiendo.

- ¿Querés un poco más? - No, gracias.

- ¿Está bueno? - Sí, delicioso.

El Djebena, Malik. 35114T

40 días - 40 noches

¿Estás ahí?

¿Estás ahí?

Asegurate de que esté todo y firmá aquí.

Basura.

Tus papeles de salida. La puerta.

- Buena suerte, Djebena. - Buenos días, señor.

¿Qué tal?

- Hace frío. - Mucho.

No es una buena hora para salir.

- ¿Viniste en ómnibus? - Sí.

- ¿Cuándo viene el próximo? - En media hora.

- ¿Querés caminar un poco? - Bueno.

¿Sabes dónde vivirás?

Vení a casa. Yo duermo con el niño y usas su cuarto.

- No quiero molestar. - No vas a molestar.

- Está bien.

UN PROFETA

Downloaded From www.AllSubs.org

Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.