All language subtitles for Mikhail Romm - Obyknovennyy Fashizm - 1965, Parte 1

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Original subtitles

Mosfilm

Tercera agrupaci�n art�stica

Fascismo cotidiano

Esta pel�cula utiliza cr�nicas f�lmicas incautadas al Ministerio de Propaganda de la Alemania fascista,

... el archivo fotogr�fico personal de Hitler,

... as� como fotos de aficionados halladas a miembros de las SS.

Subt�tulos: R. R.

Fascismo ordinario.

Mostrarles en nuestra pel�cula, todas las aristas de un fen�meno tal...

... como el fascismo, ser�a imposible en los l�mites de una pel�cula.

Imposible quiz�s porque hubo mucho y muy importante...

... de lo cual no qued� registro alguno: no fue grabado.

Del vasto material disponible,

... hemos seleccionado aquello que m�s sorprendente nos pareciera,

... aquello que nos permitiera junto a Uds.,

... reflexionar.

Cap�tulo primero

Un gato contento.

Un gato hambriento.

Un gato taimado.

Un oso.

Un le�n triste en el zool�gico.

Apenas aprende a balbucear y andar, el hombre siente el llamado del arte.

�Cu�n diferentes son estos ni�os!

Observan el mundo...

... e intentan reproducirlo como pueden.

Una construcci�n.

Las primeras nieves.

El estadio.

El siglo XX.

El siglo XXI.

Ellos no sab�an que los film�bamos y quisi�ramos disculparnos por ello.

Hemos venido a una universidad de Mosc�.

No somos bienvenidos: hay ex�menes.

Colocamos la c�mara en el patio,

... y nos propusimos observar inadvertidos,

... c�mo esperan los resultados,

... cu�n diferentemente se muestran los caracteres,

... cu�n diferentemente esperan.

Ya se sabe que a los ex�menes hay que ir con los zapatos m�s viejos,

... y que, de ning�n modo, hay que ir al peluquero: es arriesgado.

�Y aqu� est�n los resultados!

Es sorprendentemente diverso el hombre.

A ellas las estar�n esperando.

Eso supongo.

Pero las estar�n esperando tambi�n de formas diferentes.

Tal vez el amor hace a la gente un tanto similar entre s�.

Esta es Mosc�,

... y esta, Varsovia.

All� abajo hay mucha gente,

... pero cada uno de ellos ve el mundo a su manera,

... y cada uno de ellos es una persona.

Para toda madre, su ni�o es el mejor del mundo;

... y para todo ni�o,

... su madre es la mejor del mundo,

... la m�s linda,

... irrepetible.

"Mi mam� es la m�s linda" se titula esta muestra de dibujos infantiles.

"Mi mam� es bailarina".

Y "Mi mam� es cantante".

Para este ni�o berlin�s, su mam� es la m�s linda.

Al igual que para este ni�o moscovita.

"Deutschland �ber alles" se dice en este poste.

"Alemania por encima de todo".

"Alemania m�s all� de todos".

Ahora en Europa, han surgido nuevos museos,

... museos donde antes hubo campos de concentraci�n.

Las barracas de madera ardieron hace mucho.

De sus hornos s�lo quedan tubos grises en la hierba.

Las de piedra siguen en pie.

Tambi�n aqu� han crecido la maleza,

... las flores silvestres...

A esta barraca se puede entrar.

Hace mucho que se ha disipado aqu�, el olor de los cuerpos humanos.

Aqu� murieron miles.

Y ahora los visitantes del museo dejan sus firmas en las paredes...

... como lo hacen en todo el mundo.

Hace mucho que estos hornos fueron abandonados y se enfriaron.

Ya no funciona la ba�era del jefe del crematorio.

La hizo poner aqu�,

... cerca de los hornos.

Tras un cristal, junto a unos aparatos, hay toneladas de cabelleras femeninas.

Han perdido su apariencia.

Se han ajado. Parece fieltro.

Tras otro cristal, hay miles de pr�tesis.

En un gran b�nker, yacen los orinales infantiles.

Las madres que llegaban aqu� con sus hijos, cre�an que iban a vivir.

Esta precisa colina se hizo con las cenizas y los huesos...

... de un mill�n de personas.

Desde luego, estos tambi�n son personas. Ciertamente creen serlo.

Esto ya es la multitud,

... "la masa", como gustaba decir a Hitler.

La multitud.

Aqu� el sujeto particular no vale nada.

S�lo cuentan las decenas, los cientos de miles, los millones.

Han puesto una butaca para el F�hrer.

Una.

Para �l.

Ahora se sentar�.

Listo.

Cap�tulo II: "Mein Kampf" o c�mo curtir piel de ternero

Por aquellos tiempos, en una antigua ciudad alemana,

... es elaborado un ejemplar singular, �nico, del libro de Hitler "Mein Kampf":

... la Biblia del fascismo germano.

Para ello, escogen terneros de las mejores razas alemanas,

... los desollan,

... y curan sus pieles con antiguas herramientas.

Esta es una del siglo XVIII.

Maestros artesanos de probada prosapia,

... elaboran con este cuero, un pergamino singularmente duradero.

Brigadas de artistas,

... con tintas especiales,

... con raras plumas,

... con caracteres aprobados por funcionarios de la Canciller�a,

... copian este...

... libro.

Estas tomas son de un filme cultural titulado "El libro de los alemanes".

�Oyen al narrador?

Es un filme cultural muy largo. Hemos escogido s�lo algunas tomas.

En cuanto al libro, es lamentable que no se leyese con suficiente atenci�n.

Si los alemanes hubiesen pensado como se deduce del contenido,

... quiz� el destino de Alemania habr�a sido otro.

Una brigada de mineros es enviada a una antigua mina alemana.

Extraen el mineral a mano.

El mineral es fundido en hornos especiales.

Luego proceden a forjar unas l�minas.

Son las hojas de acero inoxidable que servir�n de tapas.

El cincelado.

Ahora las fijar�n...

... y el libro quedar� listo.

Deber� conservarse mil a�os...

... inc�lume, sin deslustrarse,

... impoluto.

Pues tambi�n mil a�os ha de durar el Reich de Adolfo Hitler: el Tercer Reich.

Ahora el libro ser� guardado en un sarc�fago especial...

(As�)

... y luego, sepultado en un singular mausoleo.

Cap�tulo III: Unas palabras sobre el autor

Adolfo Hitler era conocido por la polic�a ya en el a�o 12.

Este es su expediente policial.

Hijo de un modesto funcionario y pintor fracasado,

... asciende a cabo en la Primera Guerra Mundial,

... y tras la guerra, se hace informante del ej�rcito.

Siendo conocido de todo buen bebedor, lo env�an como informante,

... al surgido tras la guerra, Partido Nacional Socialista Obrero Alem�n.

Pero, hasta qu� punto este partido era "socialista"...

... y "obrero", pude juzgarse por estas viejas cr�nicas f�lmicas,

... por estos se�ores que aqu� desfilan,

... y por los que asisten al desfile.

Pero a Hitler le agrada el Partido. Se inscribe con el n�mero siete...

... y decide no parar hasta ser el n�mero uno.

Peque�o burgu�s.

Pancista.

Comprende notablemente el alma de los pancistas.

H�bil demagogo.

Pronto ser� el principal orador del Partido,

... y luego, el F�hrer de este partido nazi.

Por aquel entonces, en las calles de las ciudades alemanas,

... comienza a verse muchachones de uniforme, y estas sv�sticas.

Son las "secciones de asalto", el sost�n principal del Partido.

Los cuadros de esas "secciones" son peque�os comerciantes como este...

... carnicero,

... o este panadero que aqu� sale,

... gran n�mero de funcionarios y elementos marginales:

... vagos o simplemente criminales. Hitler alguna vez dijo:

"Necesito gente de pu�os macizos...

... que no se detenga en principios si hay que despachar a alguien."

(Los "de pu�os macizos")

"�Y si luego resulta que se roban un reloj? Pues bueno,

... fatalidad."

Los pancistas observan interesados el nuevo partido, los nuevos uniformes.

Los impresionan estas orquestas, estos uniformes y estos s�mbolos.

Hitler al comienzo, a�n no sabe conducirse como F�hrer.

Ahora lo ver�n.

Pero entrena, entrena obstinadamente.

Aqu� est� practicando un discurso ante el espejo.

Son fotos del �lbum de su fot�grafo personal.

Ahora ver�n c�mo pone lo aprendido en pr�ctica.

Habla a menudo y promete mucho.

Promete prosperidad para todos.

Promete recuperar las tierras perdidas con el Tratado de Versalles.

A los inquilinos, les promete bajar el alquiler; y a los caseros, aumentarlo.

A los due�os de supermercados, les promete acabar con la competencia.

A los tenderos, acabar con los super- mercados. No escatima promesas.

Los m�tines y los desfiles son cada vez mayores y cuestan lo suyo,

... pero el Partido es pr�digamente financiado por fuentes ocultas.

En un mitin de esos a�os, por ejemplo, se comen...

... entre 1 000 000 y 1 200 000 salchichas.

Y en 1934, la cifra llega ya...

... a 2,5 millones de salchichas por mitin.

Los v�nculos con el ej�rcito se notan en cada toma.

Al ritual, a la forma, se le da gran importancia.

Este es el rito de consagraci�n de las banderas. Observen la cara de Hitler.

�C�mo se ha superado!, por as� decir.

Y los desfiles en las ciudades ya alcanzan proporciones peligrosas:

... parecen actos de Estado,

... si bien el Partido Nazi a�n no est� en el poder.

Para llegar al poder, los nazis necesitan a Hindenburg. Aqu� est�.

Antiguo general del Imperio...

... y compa�ero de armas de Guillermo II,

... Hindenburg -qu�solo as� el destino- resulta Presidente de la Rep�blica.

El respeto al uniforme de K�iser y el esp�ritu revanchista hacen lo suyo.

Si bien �l ni siquiera entend�a qu� era la rep�blica, aun...

(Perdonen, parece... S�, se perdi�.

Ya sale, ya sale.

Todo bien. Sali�.)

Pero dec�a yo que �l no entend�a qu� era la rep�blica, y aun as�...

... resulta ser su Presidente.

Como viejo arist�crata, desprecia a Hitler.

Lo llama "el cabo".

Pero en el a�o 33, recibe una carta de los grandes capitalistas,

... de los monopolistas.

Una carta -dicho vulgarmente- firmada con 2 mil millones de marcos.

Y estos 2 mil millones exigen a Hindenburg, nombrar Canciller a Hitler.

El gran capital precisa un dictador.

Hindenburg no quiere nominar a Hitler,

... pero 2 mil millones...

Ahora lo ver�n deshacerse de 22 pfennigs,

... y comprender�n lo que son 2 mil millones de marcos.

Ahora.

Se fueron.

Cierra cuidadosamente el monedero...

Como dud�ndolo, nombra a Hitler, Canciller del Reich.

Lo reciben con el saludo fascista.

M�s tarde Hitler dir�a: "Estuvimos trabajando al viejo tres semanas".

Se siente m�s que honrado al agradecer a Hindenburg el "servicio".

Aqu� est� Hitler con su Gabinete.

Al principio es cordial: no quiere sentarse el primero, invita a los otros.

Los miembros del Gabinete son Goering, von Papen,

... Blomberg, Flick, Hugenberg:

... compa�eros de Partido de Hitler y grandes capitalistas.

Hitler se ha sentado.

Desde este instante, el destino de Alemania dar� un vuelco.

Cap�tulo IV: Y entre tanto...

Veamos qu� interesaba al cine occidental en aquellos a�os,

... en los a�os en que llega Hitler al poder.

Son im�genes de "Revista Mundial".

Aqu� tenemos al rey ingl�s.

Por cierto, primo de Nicol�s II.

A�n viv�a.

Y este es el ex rey de Espa�a. Tambi�n lo derrocaron.

Un rostro particularmente intelectual.

El rey noruego, obviamente durante la botadura de un barco.

La reina de Holanda desciende de su yate particular.

El rey sueco juega al tenis. No lo hace tan mal, a pesar de la ca�da del pelo.

El otrora Emperador alem�n, Guillermo II.

Alimenta a los patos.

Francia.

Briand.

El h�roe de la Primera Guerra Mundial, Clemenceau "el Tigre".

El Presidente de Francia, Lebrun, con la familia.

Los grandes pol�ticos de occidente supon�an que, al llegar al poder,

... Hitler llevar�a a cabo una pol�tica moderada.

- Mira al ti�to.

Ning�n gobernante europeo sospechaba el papel que en su destino,

... desempe�ar�a este "ti�to".

Hitler honra con su presencia, al Teatro de la �pera.

Estas tambi�n est�n entre las tomas principales de "Revista Mundial".

Un breve discurso en honor de Hindenburg.

Se parece un poquito a Hindenburg.

Pero se sobreentiende que no es por ello que salen focas en esta revista.

El parecido entre animales y hombres siempre distrae al p�blico inteligente.

He aqu� por qu� sal�an juntos en una revista, focas, reyes...

... y Hitler.

El siglo XX segu�a siendo el siglo XX.

Llegaba a su fin la d�cada del 30.

La poblaci�n del planeta apenas rebasaba los 2 mil millones.

Con estas carreras, algo disminuir�a.

No es el a�o 64.

Es el a�o 34.

Y sin embargo, lo parece.

Tambi�n un fen�meno del siglo XX:

... Cab Calloway, famoso cantante de jazz,

... corifeo de los 30.

Y esta canci�n era el furor de esos a�os.

La interpretaban en todas las capitales del mundo.

Esto es Nueva York.

Esto ser�a Londres o Par�s.

Todo segu�a como de costumbre.

S�lo que Marlene Dietrich no regresar�a a Alemania.

No regresar�a por motivos pol�ticos. Ahora conceder� una entrevista.

A la espera de mejores ofertas, trabaja de modelo en Hollywood.

Y cerca de all�, compiten por las proporciones de Venus.

No encajas, no eres la Venus.

Esta ya est� mejor.

Estas Venus se la buscan por otras v�as.

Hay que comer.

Nueva York, claro est�.

Incluso en esto se percibe el siglo XX.

Aqu� tambi�n.

Ejercicios polic�acos con mu�ecos. Representaci�n en broma.

Lo mismo al natural.

Esto ya es Londres. Aqu� hay razones especiales para poner fin al desorden.

Resulta que el l�der de los fascistas ingleses, Mosley...

(En el centro, delante del pend�n. Es Mosley.)

Va a un mitin a pronunciar un discurso.

Los londinenses pretenden pegarle.

La polic�a lo protege.

Marsella.

A Francia ha llegado el rey yugoslavo, Alejandro,

... invitado por el ministro de Asuntos Exteriores, Barthou.

Resulta que Barthou teme mucho a Alemania,

... es partidario de un acercamiento a la URSS,

... e intenta un acuerdo al respecto con los Estados balc�nicos.

A Barthou y al rey Alejandro los balean en el autom�vil.

Al asesino lo matan.

Lo matan all� mismo. Lo mata la polic�a.

Esto recuerda asombrosamente el asesinato de Kennedy.

Luego se supo que el crimen hab�a sido tramado en Berl�n;

... pero entonces, eso no lo sab�a nadie.

Como sucesor de Barthou, se designa a Laval,

... de orientaci�n filogermana.

M�s tarde, ser�a juzgado por traici�n.

La pol�tica de Francia cambia bruscamente.

Regresemos, no obstante, a Alemania. Veamos qu� est� sucediendo all�.

Cap�tulo V: La cultura del III Reich

"Cualquier cabo puede ser maestro; pero no cualquier maestro, cabo" Adolfo Hitler

Durante los tres d�as posteriores al arribo de Hitler al poder,

... tuvieron lugar estas "Marchas de antorchas" (Fackelzug).

Veo este r�o de fuego y pienso:

�Qu� se traen? �Cu�l es el sentido rec�ndito de este espect�culo �gneo?

Pues s�: muestran un gran orden,

... intimidan,

... exaltan a las almas simples;

... pero lo principal de estas Fackelzug es que permit�an convertir a la gente...

... en brutos.

Pero esto hay que hacerlo ceremonialmente.

As�, el convertido en bruto, se sentir� un poco h�roe.

Y los listos a todo tipo de brutalidad, le eran muy necesarios al III Reich.

Necesarios, ante todo, para enfrentar todo aquello que se opon�a al nazismo,

... todo lo que se interpon�a en su camino.

Primero golpean a los comunistas: campos de concentraci�n, c�rceles.

Tras ellos, seguir�an los social- dem�cratas, los l�deres sindicales,

... los activistas obreros,

... los que escrib�an en los peri�dicos, las revistas, la radio,

... y, en general, todo aquel que osara pensar diferentemente a Hitler.

Mirando esta sv�stica de fuego,

... no puedo desprenderme de la idea de que en Alemania,

... pa�s de gran cultura,

... llagara al poder gente semi- analfabeta, presuntuosa y obtusa,

... que har�a todo para convertir al hombre...

... en un bruto embelesado.

Esto es una quema de libros.

Eran quemados en los patios de todas las universidades.

Frente a la Universidad de Berl�n. Habla Goebbles.

Hace un discurso muy elevado.

Habla del triunfo del esp�ritu germano,

... sobre la nueva cultura.

Y, seg�n va hablando, los estudiantes junto a los ayudantes de Goebbles,

... junto a las SS,

... van echando al fuego los libros.

�Y a qui�nes queman?

Queman a Tolt�i y a Mayakovski,

... a Voltaire y a Anatole France,

... a Romain Rolland y a Jack London.

Y Goebbles habla al tiempo que arden los mejores escritores alemanes.

Arde Heine, arden Thomas y Heinrich Mann.

Arden Feuchtwanger, Remarque, Bertold Brecht.

Y, por supuesto, arden Marx, Engels, Lenin.

Arden las obras de los grandes sabios de "origen no ario".

El pensamiento humano es arrojado a las llamas.

�Y qu� queda?

Algo queda.

Esta es la Academia de Ciencias, a la que hab�an ido gan�ndose poco a poco.

Habla Goebbles. Presenta, a los acad�micos,

... el nuevo presidente, Seyss-Inquart.

Aqu� recibe el t�tulo de Presidente.

Seyss-Inquart, gauleiter de Austria.

Un vulgar verdugo.

Hace su discurso presidencial.

Un auditorio interesante.

Esto ya es la Academia de Derecho. Habla Frank.

El auditorio es asombrosamente similar al que acabamos de ver.

Por cierto, esta academia de 'derecho' emiti� un decreto seg�n el cual,

... el amor al F�hrer era un concepto legal,

... por lo que el desamor al F�hrer, pod�a ser encausado judicialmente.

Esto ahora es la Asamblea de Agricultura.

(No confundirla con la Academia de Derecho)

Interviene el ministro Derre.

Lo escuchan los hacendados de nuevo tipo.

Por as� decirlo: los labradores del III Reich.

Y aqu� est� la c�pula del Imperio.

Reciben a Hitler.

Concienzudamente buscamos aqu�, alguien que llevara un traje,

... siquiera un gab�n,

... siquiera un sombrero.

Cap�tulo VI: La gran idea nacionalista en acci�n

En una ocasi�n, Hitler dijo:

"Encuentran un cr�neo por ah�, y dicen que es nuestro antepasado.

"Yo sostengo que entre nuestros antepasados no hubo neandertales.

Nosotros venimos directamente de los antiguos griegos."

Las proporciones del cr�neo...

... eran parte fundamental de la teor�a racista.

Este es un profesor.

Muestra d�nde est�n los cr�neos correctos:

... los cr�neos n�rdicos, los cr�neos suficientemente arios, germ�nicos.

En una mano sostiene uno correcto, y en la otra, uno incorrecto.

Uno n�rdico, y el otro no n�rdico.

Estos son los de cr�neos correctos. Un cr�neo correcto.

Un cr�neo correcto.

Tambi�n uno correcto.

Toda una fila de cr�neos correctos.

Y este es un cr�neo incorrecto: Alexandr Sergu�ievich Pushkin,

... un eslavo con sangre negroide.

O, por ejemplo, Le�n Tolst�i. Pero el cr�neo es incorrecto.

Y no hablemos ya de Carlos Marx.

Ant�n P�vlovich Ch�jov tambi�n tiene el cr�neo incorrecto.

Igual Mayakovski.

Y, decididamente equivocada, la cabeza de Einstein.

Salta a la vista.

En cambio, este tiene un cr�neo correcto: Martin Bormann.

Dicen que ahora oculta su "cr�neo correcto" en alg�n bosque argentino.

O por ejemplo, R�hm. Un bello cr�neo.

Streicher, gran difusor del racismo, el oscurantismo y el antisemitismo,

... es obvio que tambi�n considera tener la forma ideal del cr�neo.

Aqu� tenemos uno de los noticiarios de la �poca de Hitler.

Lo sacamos del archivo de Goebbles.

El narrador dice: "Vean a estos jud�os repartirse las riquezas de la URSS",

... pero aparece Alexandr Petr�vich Dovzhenko...

... entregando el Premio Stalin a Iv�n Alex�ndrovich P�riev.

(�Oyen al narrador?)

Y este es Piragov.

Serafim�vich.

Este noticiario es t�pico,

(Esta es Niuzhd�nova.)

... t�pico de los m�todos de propaganda de Goebbels.

Este es Tarj�nov.

Streicher, en tanto, prosigue su discurso.

Exige que Alemania sea limpiada de cr�neos incorrectos.

Alemania comienza a "limpiarse".

Aquellos con "cr�neos incorrectos" que alcanzan a huir a tiempo,

... salvan incluso la nuca. V�anlos.

Con chapillas especiales, embarcan rumbo a alg�n pa�s extranjero.

Y a aquel que no quiso dejar su patria,

... que no se decidi� a partir,

... le fue peor.

Son tomas de un filme de propaganda realizado por �rdenes del Partido Nazi.

Un filme acerca de c�mo debe celebrarse una honrada nupcia aria.

El doctor pregunta: -�Han presentado los documentos? -S�.

- �Vino la novia? - S�. - Que pase.

Estos son los novios.

La novia pasa.

El novio espera...

... un poquito nervioso.

- Fr�ulein -dice el doctor-, cuando dos j�venes se casan,

... asumen una gran responsabilidad.

Pero no seguiremos traduciendo al doctor.

Dejemos que voces m�s autorizadas aborden el tema.

En un discurso, Kaltenbr�nner declara:

"Es preciso forzar a todas las alemanas casadas y solteras...

"... con menos de cuatro hijos,

"... a parir hijos de los hombres de mejores caracter�sticas raciales.

"Si estos hombres est�n casados o no, es irrelevante.

"Las familias que ya tengan cuatro hijos,

... deber�n ceder al marido para tales fines."

No juzguen c�mo le caer�an las noticias a ella.

Desconocemos si �l est� dispuesto a aceptar la orden de Kaltenbr�nner.

Pero aqu� llega un "nuevo visitante".

Sigamos, no obstante.

Una vez Hitler dijo:

"Tuve ganas de hacer algo por los campesinos de Berchtesgaden.

"All� no son puros desde el punto de vista racial, son un poco flojos;

... pero, luego de pasar all� un a�o el regimiento Leibstandarte,

"... comenz� a verse una multitud de ni�os rozagantes, sanos y fuertes.

"Hay que prestar la misma ayuda a la gente de Baviera y Prusia Oriental,

... y mandar tropas selectas para mejorar la raza de la poblaci�n."

En otra ocasi�n, Hitler dijo:

"Dentro de unos cien a�os, lo m�s selecto de la naci�n germana,

... habr� sido fruto de los actos de las SS."

Habla de actos de un tipo peculiar, actos altamente productivos...

... para la cr�a de ni�os de raza pura.

La consulta, el interrogatorio y el examen concluyen.

Todo parece estar bien. Aqu� sale la novia.

- Lo felicito -dice el doctor-.

El novio, por su parte: - Gracias, gracias, doctor.

- �Por qu� me agradece a m�? -dice el doctor-.

�Agradezca a los antepasados de la Fr�ulein!

Pueden casarse.

A�os despu�s, ya durante la guerra,

... hallan una nueva expresi�n pr�ctica de la idea nacionalista.

El soldado que iba de pase,

... recib�a una cuna plegable especialmente dise�ada.

Esta es la cuna.

El soldado deb�a regalarla a una moza.

El soldado recib�a un certificado, seg�n el cual, si pre�aba a la moza,

... hab�a consumado un acto patri�tico.

Aqu� parte perfectamente equipado este soldado.

Himmler ya hab�a dado una orden especial minuciosamente elaborada,

... seg�n la cual, la moza no deb�a negarse al soldado.

Esta se ve que no se neg�.

La visitan representantes oficiales.

Recibe un ramo de flores...

... y ahora recibir� un certificado, (vemos c�mo lo busca en un bolsillo)

... un certificado de que la moza es correcta y que el ni�o es correcto.

Estos ni�os eran llamados "un regalo del F�hrer".

Pero retrocedamos unos a�os.

En los a�os 30 en las urbes alemanas, celebraban ciertas...

... "Mascaradas de Estado": estos desfiles de gala,

... cuyo fin obvio era mostrar que los dos milenios de historia alemana...

... hab�an sido s�lo el preludio del III Reich.

Obviamente el fascismo comienza all�...

... donde comienza la vanidad nacional; cuando alguien cree...

... ser mejor que otro por ser alem�n.

Viendo este pac�fico desfile, cuesta imaginar...

... que esto es s�lo los preparativos para el exterminio de otros pueblos;

... pero es as�.

Lo volveremos a ver en el futuro.

Aqu� tenemos un informe del jefe de la polic�a de Varsovia, Stropp.

Un informe acerca del exterminio de la poblaci�n jud�a de Varsovia.

Este reporte, con fines documentales y de exactitud,

... anexaba estas fotograf�as.

Las fotograf�as de los que deb�an ser eliminados...

... y que lo fueron sin excepci�n.

�l deb�a ser eliminado.

Ya se disponen a morir.

Esperan s�lo el disparo.

Esperan.

El informe lo firma: Brigadef�hrer Mayor general de la Polic�a, Stroop.

Cap�tulo VII: Ein Volk - Ein Reich - Ein F�hrer Un pueblo, un imperio, un F�hrer.

Y tal es la unidad de la naci�n.

Para demostrar esta unidad, en toda Alemania por aquellos d�as,

... se toma una sopa com�n. (No es parte del programa de ayuda invernal)

La toman al comp�s de las bandas militares.

Ein Topf significa "una cazuela".

Enormes ollas.

Bodrio com�n.

Y unas moneditas a la alcanc�a.

As�.

Pero se colige que no se trata del dinero ni del bodrio.

Se trata de manifestar lealtad.

Se toma sopa com�n...

... a la vez que se muestra solidaridad y lealtad al Partido Nazi y al gobierno.

As� de simple:

... tomando un plato de sopa y dando unas moneditas.

La toman incluso en la Canciller�a,

... si bien el p�blico es m�s fino.

El propio Hitler asiste a estos festines.

Aunque dudo que se tomara la sopa,

... pues era vegetariano. (S� que asombra)

A�n as�, aportar� las monedas.

Ah� va el primer marco.

(�Se lo sinti�?) S�, ah� va el segundo.

Esperemos, no nos perdamos algo tan solemne.

Esperemos.

Nos cansamos de esperar. No lo vale.

�A mecerse!

Tambi�n un g�nero de unidad. Cierto que es una costumbre popular;

... pero, en todo caso, sin dudas hay aqu� un sentimiento de "acto com�n"...

... que ayuda al pancista a ahuyentar...

... las ideas opresivas que seguramente lo asaltan a diario.

Meci�ndose, alivia su esp�ritu.

En esos a�os, se mec�an definitivamente en masa.

La unidad con el F�hrer y sus ac�litos se muestra en jolgorios. (Es Goering)

El tiro con arco: costumbre popular.

Tira Goering.

Le da. (No s� en la realidad, pero aqu� le da)

Le traen la tradicional jarra de cerveza.

Qui�raslo o no, has de beber.

Lo exige la unidad.

Heil!

�El Reichmarschall bebe!

Listo.

Se enjuga los labios al uso popular, mostrando la unidad con el pueblo.

He aqu� una genuina unidad: Goering y Krupp von Bohlen und Halbach.

El mism�simo Krupp:

... el rey de los ca�ones, los tanques y todo lo que mata.

Los d�as de jubileo en sus f�bricas, toda la c�pula nazi lo acompa�aba.

Alguna vez los nazis prometieron limitar al gran capital.

Ahora hacen fila para darle la mano.

Espera su turno Himmler, el jefe de la Gestapo.

"�Cu�nto tiempo!" El apret�n.

De nuevo.

Quiz� en esos d�as, lo m�s notable... (Aqu� viene Hess, el 2do. del Partido)

... era que se evidenciaba la verdadera esencia del programa econ�mico nazi.

Aqu� est� la familia de Krupp. La c�mara se mueve a la derecha...

... y aparece el Krupp actual due�o del monopolio Krupp.

El discurso lo hac�a entonces el finado Krupp, el viejo Krupp.

Nos interesa c�mo terminar�.

"Heil Hitler": as� termina.

Otra muestra de unidad. Ahora en la fundaci�n de una Autobahn (autopista).

Quiz� no sea obvio el objetivo de tales v�as,

... pero tienen un fin estrat�gico.

Es el primer paso hacia la guerra.

Ahora Hitler har� un discurso.

Lo har� en su habitual estilo autoexitado.

Comienza como si estuviera cohibido,

... para luego exaltarse hasta desga�itarse.

Listo, la alharaca.

Aun as�, es simple lo dicho: "Hay que esforzarse, hay que hacer autopistas..."

Alienta a los obreros a trabajar.

Pod�a haberlo dicho con toda su calma.

Pero esto les gusta.

Achtung!

Ya vierten la singular vagoneta de tierra fresca.

Cava el F�hrer a mano.

Repetiremos la toma y observen al que est� detr�s de Hitler.

Repetimos.

�As�?

�As�?

Y as�.

La segunda Autobahn la funda Goering.

La tercera, Hess.

Si se trata de una peque�a Autobahn,

... la funda un F�hrer de poca monta.

Cava con cierta pereza,

... sin celo.

- �Ya?

Bueno, nos vamos.

Una exposici�n industrial.

De aqu� podr� colegirse ad�nde marcha Alemania.

Submarinos.

Tanques.

Aviones. Incluso bombarderos.

Y encima de todos, Hitler.

Cap�tulo VIII: Sobre m� mismo

"Mi madre era ordinaria, pero le dio a Alemania un gran hijo" Adolfo Hitler

- Mi madre era ordinaria, pero le dio a Alemania un gran hijo.

Mi gorra de frente.

De perfil.

Yo junto a la monta�a.

Junto al mar.

Yo y la ardillita.

Yo y la ni�ita.

Yo y los leones.

Y aqu� estoy entre mis admiradores del pueblo.

El pastel que me regalaron en mi cumplea�os.

Por si acaso, cachearon a los cocineros.

M�s regalos: calcetines que me tejieran las alemanas.

Yo y Sigfrido.

Obra de ignoto pintor.

L�stima que yo est� bajo la axila de Sigfrido.

Ser�a mejor al rev�s.

Yo alegre.

Triste.

No recuerdo lo que pasaba.

Otra vez alegre.

Detr�s est� Mussolini, pero no le presten atenci�n por ahora.

�Ah, �un aut�grafo!

Una espalda oportuna, siempre aparece.

Yo con los brazos sobre el pecho.

Luego hallar�a otro lugar para ellos.

Raras im�genes: paso frente a la Guardia de Honor de frac.

El sastre fue condecorado.

La verdad es que cos�a bien.

Ya me voy.

Yo pronunciando un discurso.

Por cierto, aqu� Hitler afirma haberlo logrado todo con dedicaci�n y trabajo.

Sufre por haber pasado tiempos muy duros: hambre inclusive;

... pero se consagr� con tes�n en pos de su gran meta, para al final...

... imponerse a estas penurias y lograr las metas.

- �No, no fue la intelectualidad la que me respald�! -contin�a Hitler-.

Afirma haber contado siempre con los obreros y los campesinos.

Naturalmente, es el siglo XX: �con qui�n si no contar?

Hasta el ej�rcito cuenta con ellos.

Hitler hac�a grandiosos y numerosos discursos;

... quiz� banales por el contenido, mas colmados de formidable temperamento.

Salvo por esto -consta en las actas de sus charlas privadas-,

... no era precisamente un genio.

Hitler dec�a que la �nica raza innata de amos, eran los alemanes,

... quienes estaban llamados a dominar el mundo;

... que los eslavos eran una raza innata de esclavos;

... que la mayor�a de los rusos deb�a morir,

... y a los que quedaran vivos, dejarlos analfabetos;

... que llevar�an grilletes a Ucrania como a todos los pueblos coloniales;

... que los �rabes eran monos, y los italianos, unos vagos;

... que, entre los rumanos, s�lo era decente Antonescu;

... que Suiza era una p�stula en Europa;

... y que si los alemanes no demostraban fuerza de esp�ritu,

... tambi�n deb�an perecer.

- En general -dice Hitler-, s�lo yo tengo derecho a decidir...

... qu� pueblo ha de vivir sobre la faz de la tierra,

... y cu�l ha de ser exterminado.

En este discurso, Hitler dice:

- Hay quienes afirman: "�l es el F�hrer, s�;

... pero el Partido es otra cosa."

- �No, amigos m�os -contin�a-, yo soy tambi�n el Partido!

Esta declaraci�n de Hitler tuvo un �xito atronador...

... y se vio obligado a ir m�s all�:

- Y as� como yo me siento una parte del Partido -prosigue Hitler-,

... el Partido es una parte m�a.

Fig�rense, el Partido Nazi...

... es una parte de Adolfo Hitler.

L�stima que no detalle qu� parte concretamente.

Y termina el discurso as�:

- �Y si yo muero alg�n d�a,

... mi esp�ritu seguir� vivo!

Sieg Heil.

Muchos grandes ya cruzan los brazos sobre el pecho,

... pero Hitler halla finalmente otro sitio para las manos.

Por delicadeza,

... diremos que m�s abajo.

Pero insiste en ponerlas justo aqu�.

Y si tiene la derecha ocupada, pone la izquierda.

Y nosotros lo imitamos.

Cada vez son m�s los imitadores.

El primero que aprende a llevarlas aqu�, es el jefe de la Gestapo, Himmler.

"Mi gentil Heinrich", como lo llama Hitler.

A Goering le cuesta m�s,

... por la barriga.

Tambi�n las llevan aqu� R�hm y Hess.

El de la derecha es Hess, y el de la izquierda, R�hm.

R�hm comandaba los escuadrones de asalto.

Era uno de los m�s allegados a Hitler;

... pero en un desfile de estos escuadrones, comete un burdo error.

Hitler, por amabilidad claro est�, lo invita al auto,

... y �l se toma en serio la invitaci�n y la acepta.

Es obvio que no ha le�do atentamente "Mein Kampf".

All� se deja bien claro que el Partido debe tener un F�hrer y no dos.

Adem�s, R�hm no era muy querido por los militares,

... a quienes no gustaban estos escuadrones.

Hubo que fusilarlo,

... y el fot�grafo personal de Hitler debi� retocar estas fotos de recuerdo.

Pero ya basta de Hitler. "Hitler, Hitler".

Hay que decir unas palabras de Mussolini. Aqu� viene.

Despu�s de todo, es el antecesor. La palabra fascismo es italiana.

Mussolini invent� este gesto,

... y Hitler simplemente lo copi�.

Mussolini fue el primero en usar el pico,

... y s�lo luego, Hitler us� la pala.

Mussolini trabaj� en una trilladora;

... algo de lo que Hitler era simplemente incapaz.

En cuanto a los reclamos... Aqu� est� escrita la palabra Duce.

Duce se traduce F�hrer: caudillo.

Pues, en cuanto a los reclamos,

... Mussolini supera a Hitler.

Una pared as�, no la hallaremos en el III Reich.

Pero las marchas de antorchas de Mussolini no son muy organizadas.

Da la impresi�n de que van a incendiar Roma.

Cierta vez, Hitler dijo que Mussolini sin dudas, descend�a de los c�sares.

Lo parece.

Observen: ahora en lo profundo alzar�n su retrato.

Bastante burdo.

Aqu� el Duce hace un discurso.

Son muy interesantes sus maneras, su m�mica.

Soez.

Es adem�s interesante que la mitad derecha de la imagen...

... fue tapada.

Presten atenci�n.

Fue ennegrecida.

Ah� hay alguien que no agrada mucho a Mussolini,

... y los cineastas fascistas...

... decidieron tapar esa parte de la imagen...

...para que no se viera qui�n est� ah�.

Ah� est� obviamente el rey V�ctor Manuel.

Mussolini lo desprecia por su baja estatura,

.. y al mismo tiempo, lo envidia.

Vean.

Lo que dice, en general, no interesa.

A �l hay que observarlo y no escucharlo.

Observen a este Duce.

Es muy divertido.

Tremendo, �eh?

Francamente tremendo.

Pero en esto, Mussolini claramente no alcanza a Hitler.

Pero despidamos a Mussolini.

Les mostraremos varias de sus estatuas.

M�xime ahora que vamos a pasar al tema del arte fascista.

Cap�tulo IX: El arte

"A los actores y los artistas, de vez en cuando, hay que amenazarlos con el dedo" Adolfo Hitler

�Pensar�n que esto es un desfile m�s?

No.

Es Hitler asistiendo a una exposici�n de esculturas...

... y pinturas.

Por cierto, las obras de la muestra las escoge Hitler personalmente.

Presten atenci�n a la cara del soldado.

De nuevo Hitler.

Y de nuevo Hitler.

Y de nuevo Hitler.

Nos topamos a Goering.

- �Qu� se le va a hacer? -parece decirle la estatua-.

Esto fue lo que no entr� en la muestra.

Y bueno, no entraba.

Es el estudio de Torak,

... supremo escultor del III Reich.

Hitler dijo:

"Cuando llevemos por Berl�n a los que representen a los pueblos sometidos,

...deben quedar at�nitos y apabullados...

... por la grandeza de los monumentos.

Efectivamente: mucha carne.

Montones de m�sculos.

Ninguna idea.

De los animales, se representa s�lo al caballo.

Un singular ejemplo:

El soldado conquistador.

Estos monumentos s�lo tendr�n 30 m de altura.

Los pondr�an en las fronteras del nuevo Reich:

... en los Urales,

... el Mar Blanco, el Mar Negro...

... y las cumbres del C�ucaso.

Y ya est� lista la estatua del esclavo.

Lo que nos aguardaba a todos.

La cabeza del vencedor,

... de quien no cabe esperar compasi�n alguna.

Pasemos, no obstante, a la literatura.

Goethe y Schiller entre dos sv�sticas.

En esta mansi�n, tiene lugar una muestra de libros alemanes.

A ella asiste Goebbles.

El lugar de honor lo ocupan las obras del propio Goebbles:

... obras que la cr�tica no lament�.

El autor est� satisfecho.

Y en cuanto al resto de la muestra, podr� juzgarse por esta vitrina.

Hitler por aqu�, Hitler por all�.

Hitler en Italia.

Hitler en la patria.

Eso es.

Y aqu� est�n los escritores. Van a desayunar...

... bien escoltados.

La calidad de la comida es excelente,

... mas la de los escritores...

Mejor no opinar: qued� quien qued�.

Luego escuchan la conferencia de Goebbles:

... de qu� escribir y c�mo escribirlo.

Se dan por enterados.

Emprender�n nuevos proyectos.

Esto ahora es el cine teatro.

En las noches el pancista a veces se relaja.

Admira la bella vida.

�Qu� lindo, qu� lindo!

La diferencia entre estas girls y las americanas y las dem�s:

... las francesas o las inglesas,

... est� en el ancho de las caderas.

Las girls del III Reich deben tener caderas poderosas.

Y esta es Marika Rokk,

... la s�per estrella del cine hitleriano.

Un poquito de sexo.

El pancista del III Reich no lleva una vida tan f�cil.

El trabajo es mucho y duro.

Los v�veres no son importantes.

Goering dec�a...

... que la grasa s�lo engorda.

Habr�a que hallar un suced�neo de la grasa.

He aqu� un suced�neo a mano.

Por cierto, esto gusta.

A�n sigue gustando.

Y seguir� gustando un buen tiempo.

El d�o c�mico.

La misma norma de las caderas.

Pero aqu� se aplica una norma bien diferente.

Es la vampiresa.

Y la vampiresa debe ser delgada.

Es una ley.

V�ala...

... y luego regrese a su se�ora esposa...

... y al tedioso trabajo.

Pero lo m�s importante,

... lo primordial en el arte del III Reich...

... es esto.

El desfile.

Este es el aut�ntico arte.

Justo aqu�, la imaginaci�n de alto vuelo y la inagotable creatividad...

... rinden sus m�s espl�ndidos frutos.

No en vano este arte logra un �xito de masas.

Un solista de primera.

No se pierdan el abnegado arrebato de este...

... virtuoso.

Por cierto, es Richtofen, comandante de la legi�n C�ndor.

El mismo que bombardeara Guernica, Madrid...

... y m�s tarde, Stalingrado.

�Bravo!

�Otra!

Final de la primera parte

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