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LOS ABRAZOS ROTOS
¿Cómo te llamas?
Harry Caine.
(Voz en off)" Antes me llamaba Mateo y era director de cine.
Desde muy joven siempre me tentó la idea
de ser alguien más, además de yo mismo.
Vivir una sola vida no me bastaba,
así que me inventé un seudónimo,
Harry Caine,
Un aventurero que, por avatares del destino, se convertía en escritor
De momento le hice firmar todos los guiones y relatos que escribí.
Durante años
Mateo Blanco y Harry Caine compartieron la misma persona,
yo,
pero hubo un momento
en que, de modo abrupto, no pude ser otro que Harry Caine.
Me convertí en mi seudónimo,
un escritor hecho a sí mismo, por sí mismo.
Sólo había un detalle que no había previsto,
Harry Caine sería un escritor ciego."
Anda... ¡Ha muerto Ernesto Martel!
¿Quién?
Ernesto Martel.
Es que conozco a una nieta suya...
Así que ha muerto...
Sí. ¿Le conocía?
No...
A ver... ¿Qué le interesa?
¿Política,
economía... cultura?
Me interesas tú.
¿Cómo eres?
¿Te importa describirte?
¿Qué le interesa?
¿Qué medidas tienes, por ejemplo?
Pues... 90, 68, 90.
¿De qué color son tus ojos?
Verdes,
y, en verano, un poquito azulados.
¿Y el pelo?
¿Y cómo vas vestida?
Pues soy rubia,
con el pelo largo y liso.
Llevo
una camiseta morada... de tirantes
un vaquero ajustado...
¿Ajustado?
Sí, ajustado.
Y tacón.
¿Alto?
Muy alto..
A ver...
pelo rubio...
largo.
A ver... los ojos,
ojos verdes...
en verano, un poco azules.
Y la piel...
¡Huy, qué rica piel!
Y los labios...
carnosos...
¿Me dejas pasar al baño?
(Sin respiración) ¡Sí, sí, claro!
Al fondo del pasillo.
Perdona, pensé que estabas solo.
- ¿Puedo pasar... o vas a echar otro? - No, no, pasa, pasa. Ya hemos terminado.
Me ayudó a cruzar la acera... y la invité a leerme el periódico...
Claro...
¡Todo manga por hombro!
- ¿Qué buscas? - Mi polo.
Toma,
el polo.
- Gracias. - ¿Algo más?
¿Los calcetines?
Sí, gracias.
Toma.
Gracias.
Hola...
Hola.
Bueno, pues, Harry, yo me voy a ir.
- Gracias por cruzarme. - De nada.
- Me estás pisando. - ¡Ay, perdona!
Perdón...
- No, ha sido un placer. - Igualmente.
- Muchas gracias. - De nada.
Pues... me tengo que ir.
Espero que volvamos a encontrarnos.
Sí...
¡Harry, no puedes meter en casa a la primera persona que te ayude a cruzar la acera!
¡Cualquier día te va a pasar algo!
Ya me ha pasado todo lo que me tenía que pasar.
Ahora sólo me queda disfrutar de la vida.
Diego me ha dicho que ayer terminasteis el guión.
Me gustaría añadir un epílogo final.
Quedé en entregar hoy la versión definitiva a la productora y al director.
Lo tendrás mañana, no te preocupes.
Ha muerto Ernesto Martel.
Creo que estaba muy enfermo...
Cuánto tiempo que no hablábamos de él...
SÍ, es verdad.
Hola.
Tienes mala cara..
He venido corriendo.
Hoy es lunes.
Por mí no corras, Diego. No tenemos prisa.
Yo sí, me he comprometido.
Lo tendrás esta noche, no te preocupes.
Diego, vamos a corregir el final.
- ¿Ahora? - Sí.
Id pensando en el próximo guión.
Algo de fantasía o de terror para niñatos.
Es lo que mejor se vende.
Yo no sé si sabré.
Había pensado
desarrollar una historia inspirada en el hijo de Arthur Miller.
- ¿El escritor que se casó con Marilyn? - Sí.
Salió en el "Vanity Fair", yo lo he leído en "El País".
Después de Marilyn, se casó con la fotógrafa Inge Morat
y tuvieron un hijo.
El niño nació con síndrome de Down y Arthur Miller lo ocultó.
Ni siquiera lo nombra en sus memorias
y nunca quiso verle.
A pesar de los ruegos de su mujer, nunca quiso verle.
¡Qué horror!
Pero un día se encontraron por casualidad.
Arthur Miller daba una conferencia en defensa de un retrasado mental
que habían condenado a muerte después de una confesión forzada..
Entre el público se hallaba su hijo con síndrome de Down..
Al final de la conferencia, el hijo se acercó al estrado y abrazó efusivamente a su padre.
Arthur Miller no sabía cómo quitarse a aquel hombre de encima,
hasta que el desconocido le soltó y le dijo:
"Soy tu hijo Daniel y estoy muy orgulloso de ti, papá".
No creo que podamos escribir un guión sobre Arthur Miller sin pedirle los derechos a la familia.
Cambiamos los nombres,
el tema no es la mezquindad del escritor,
sino la fuerza del hijo que sobrevive
sin el menor rencor hacia el padre que le ha ignorado de por vida.
No, no, si... si el tema es muy interesante...
Pero hace años, cuando volviste a escribir
y yo a vender tus guiones,
dijiste que nunca escribirías remakes, secuelas ni biopics.
Me acuerdo perfectamente, porque me sorprendió lo de los biopics.
Pero esto no sería un biopic, sino una historia de superación
y de bondad natural. - Sí, no, claro. Voy a abrir.
Oye, he traído yogures, pero hace falta cosas de limpieza
y zumos, que no tiene.
- ¡Oye, chicos, que me voy! - Bien, bien, de acuerdo.
Que ya hablamos de eso, Harry.
De acuerdo, Judit, de acuerdo.
- ¡Hey! ¿Qué tal? - Bien, ¿y tú?
Bien. ¿Me has traído lo de los "Presets"?
Calentita, recién bajado de la "mula".
Guapo.
Oye,
¿quieres una puntita de "cristal"?
Paso. Necesito dormir de vez en cuando.
Pues cúbreme.
Se mas discreto.
¡Pero si hay dos gatos!
Oye,
invítame a una copita, ¿no?
Pide lo que quieras.
¿Tú quieres algo?
No.
"Ojear, pulse flecha arriba ó flecha abajo...
aplicaciones,
explorar, Internet, propiedades...
Obituario. Fallece el empresario Ernesto Martel.
El financiero de origen chileno Ernesto Martel
falleció ayer en su residencia de La Moraleja de Madrid.
Afincado en España desde niño, Martel fue uno de los empresarios punteros de los años 90.
"Ermar Capital", emporio creado a fínales de los 80,
fue clave en la financiación de importantes infraestructuras públicas en países de Latinoamérica.
Casado dos veces y padre de dos hijos,
figura pública se difuminó en los últimos años
al verse salpicado por el escándalo financiero del "Caso Apresto".
Acusado de fraude y evasión de impuestos,
en el año 2002 fue condenado a 3 años de cárcel,
de los cuales sólo cumplió cuatro meses, debido a su edad y a la enfermedad..."
Sí... Acabo de hablar con el Ministro de Transportes
y la cosa ya está en marcha...
Sí, vamos a hacer el metro de Caracas...
Claro, claro, hay mucho dinero...
Pues, por lo menos cinco años.
Oye,
estoy buscando una empresa cualificada y había pensado en vosotros...
Seguro.
Todo se hará a través mío,
me lo ha dicho el propio Presidente.
Te llamo después, ¿vale?
Dígame, señor Martel.
Lena, ¿le importa venir a mi despacho?
Voy a dictarle una carta.
Sí, ahora mismo voy.
Hola, Lena.
Buenos días.
La carta es para el Ministro de Industria.
Querido Antonio: Tengo el placer...
Perdón, perdone...
- ¿Se encuentra bien? - Sí, sí.
Tengo el placer de comunicarte que en breve
recibiré a una comisión venezolana...
Perdón.
¿Por qué no me dice qué le pasa? Seguro que puedo ayudarla.
Mi padre está muy enfermo.
Esta tarde le dan el alta y me gustaría ir a recogerle al hospital.
Por supuesto. ¿Qué le ocurre?
Tiene un cáncer de estómago, con metástasis.
Vaya...
lo siento.
Gracias.
¿Y papá?
Está dentro, esperando.
No me puedo creer que os hayan dejado aquí "tiraos", que os hayan echado a la calle como a los perros.
¿No le iba a operar esta semana el doctor Álvarez de la Torre?
¡Claro, es lo que tenía que ser!
Nos ha citado esta mañana en la consulta para decirnos que le daban de alta.
Yo le he preguntado qué quería decir.
Dice: "Ah, muy sencillo. Es julio y me voy de vacaciones".
¿Pero cómo que de vacaciones?
Digo: "¿Nos va a echar a la calle?".
Y dice: "No, señora, le doy de alta para que se vaya a su casa".
¿Pero, tal y como está, qué hago con él en casa?
Dice: "Eso es problema de ustedes". Me contestó: "Yo me voy de vacaciones".
¡Se está muriendo! Le dije.
"Pues que se muera tranquilamente en su casa", me contestó.
Pero no le pueden tener 20 días torturándole con las pruebas para operarle y dejarle así...
(Susurra) Chicas,
¿os habéis olvidado de mí?
- ¡Qué cosas dices, papá! - ¡De ti no hay quien se olvide!
Cariño ...
Vamos a hacerlo despacito.
Que gusto salir, ¿no?
Venga, meto yo las bolsas.
Ya estás en casa. Qué a gusto...
Ahora, después, te traigo el "Sosegon". Sí.
Descansa...
- Mamá, yo me voy, que tengo que hacer muchas cosas... ¿Vale? - Sí, hija.
Con lo que sea, me llamas, a cualquier hora.
- Yo mañana vengo por la mañana, ¿vale? - Gracias, hija.
Venga, mamá.
Ten "cuidao".
¿Madame Milene? Hola, soy Severine.
¡Severine! ¡Cuánto tiempo! Me alegro de oírte.
Necesito dinero.
¿Cuándo?
¡Pues ya! Tengo el fin de semana libre. Entre semana estoy muy ocupada.
Veré lo que puedo hacer por ti, preciosa.
¿Puedo llamarte esta misma noche si encuentro algo?
Sí, sí, claro. Espero su llamada.
¿Sí?
¿Severine?
¿Quién es?
Llamo de parte de Madame Milene.
Se ha equivocado, señor. Aquí no vive ninguna Severine.
He debido marcar mal. Perdón.
- Las lonchas, señora. - Gracias, Alex.
Hola. ¿Te ha llamado ya?
¿Quién?
¡El cliente! ¿Quién va a ser?
- Pero... ¿Cómo te has atrevido a darle mi número? - No pude negarme.
¡Las cosas no se hacen así! ¿Te has vuelto loca o qué?
Lo sabe todo de ti.
Y no se lo he dicho yo, lo averiguó él solo, por su cuenta.
Sabe que hiciste tus pinitos como actriz
y que a veces... has actuado para mí...
Hace meses me hizo prometerle
que, si volvías a ponerte en contacto conmigo, le llamaría.
No he podido negarme, es mi mejor cliente.
¿Si?
¡Magdalena, hija!
- ¡Mamá! ¿cómo está papá? - Muy mal.
Hemos pasado una noche de perros.
No ha "parao" de vomitar. Está echando sangre... y de todo...
como si se hubiera "reventao" por dentro.
- No sé qué hacer. - Voy para allá.
¿Si?
¿Señor Martel? Soy Lena.
Buenos días... Lena.
Buenos días. Perdone que le moleste...
Tú nunca me molestas.
Mire, le llamo porque mi padre se está muriendo.
Hay que ingresarle urgentemente en algún sitio,
y yo no sé dónde.
Ayer le dieron el alta en el Hospital Manzanares y no sabemos qué hacer con él.
No te preocupes.
Lo llevaremos a urgencias de una clínica privada.
Yo me encargo de todo.
Estese tranquila, señora. El Doctor Blasco es de lo mejor que hay de digestivo en Europa.
¿Cómo está el enfermo?
Me lo han traído en muy malas condiciones... supongo que lo saben.
¿Podrá salvarle?
Soy... Ernesto Martel.
Haremos todo lo posible, señor Martel, pero en este momento no podemos operarle.
¿Y mañana?
Mañana, tal vez. Le estamos alimentando por vía parenteral,
necesitará un poco sangre para recuperarse.
Haga lo imposible por salvarle, doctor.
No lo dude. Es mi obligación.
Les informaré sobre la evolución en las próximas horas.
¿Puedo quedarme, doctor?
(Sorprendido) Sí, claro... Puede acompañarle en su habitación todo el tiempo que lo desee.
- Muchas gracias. - Hasta luego.
No sé cómo agradecerle todo lo que está haciendo por nosotros.
Estoy para lo que me necesiten, señora.
Mamá, ¿quieres que me quede contigo?
No, iros, hija. Tú ya has hecho bastante.
¿Te traigo algo de comer?
Sí... no, déjalo, aquí me apaño yo... ya.
Luego te llamo.
¿Quién es?
Soy Ray X.
¿Ray X? Nadie se llama así.
Es un mote. En una época tomaba muchos éxtasis.
¿Qué quiere?
Quería escribir un guión con usted, para dirigirlo yo.
¿Eres director?
Hice un documental muy bueno hace 14 años.
Ésta sería mi primera película de ficción.
Llama a Judit García, mi agente, y explícale todo.
Si lo encuentra conveniente, nos hará una cita.
Y ahora me gustaría ducharme, me has sacado del cuarto de baño.
Oye, ¿vas a quedarte ahí todo el día?
You didn't give me Judit Garcia's number.
Averígualo. Es una directora de producción muy conocida.
¿Me voy?
Sí, vete, vete.
¿Si?
Hola, Judit.
Me ha llamado un joven director.
Se llama Ray X y quiere escribir contigo un guión.
- ¿Te suena? - Sí.
Pues quiere verte esta misma tarde,
o mañana, si puedes.
Le he pedido un adelanto y ha aceptado,
pero yo no podré acompañarte porque estoy muy liada con los americanos.
Bueno, hablaré con él y después te cuento.
Ojalá te guste, tiene pinta de estar forrado.
- ¿Le has visto? - No, por la voz.
Y por el cheque que le voy a pedir nada más colgarte.
Te mandaré a Diego para que no estés solo. Un besito. Chao.
Hola.
- He quedado con el señor Harry. - Si, está en su despacho.
Hola,
soy Ray X.
¿Qué tal?
Siéntate...
Bueno, tú dirás.
Me gusta mucho su trabajo, lo conozco desde el principio.
Muchas gracias.
Si te parece, vamos al grano.
¿Qué tipo de historia quieres escribir?
Pues...
¿Si?
Me gustaría escribir una historia sobre
la venganza de un hijo contra la memoria de su padre.
¿Por qué quiere vengarse el hijo?
Porque el padre le anuló y le arruinó la vida.
¿Cómo?
El padre es un hombre violento, homófobo,
sin ningún escrúpulo y muy poderoso.
El hijo, sin embargo, es un chico sensible,
con inquietudes artísticas,
pero acomplejado y débil.
Trata de complacer al padre en todo.
A pesar de ser homosexual, se casa dos veces, como él,
y también como él se separa.
Tiene un hijo que le odia tanto como él odia a su padre.
Cuando muere el padre,
el hijo por fin puede rehacer su vida.
Esa es su salvación,
su revancha,
y la historia que yo quiero contar.
Ya... Me temo que yo no soy el escritor que buscas.
Lo es...
No sabe hasta qué punto.
Le pagaré lo que me pida.
Es demasiado personal.
Llévelo a su terreno.
Gracias, pero no.
Y ahora si no le importa... Diego!
Le dejo mi número de teléfono.
Por favor...
Por si cambia de idea.
- Por favor. - ¡Déjame!
Estoy seguro de que volveremos a vernos.
En mi caso sería un milagro.
- Por favor, me acompaña... - ¡Ya voy!
Adiós.
¡Qué hijo puta!
- ¿No crees que estaba hablando de sí mismo? - Supongo...
Mira dentro del primer cajón,
y busca entre las fotos de rodaje del año 94.
A lo mejor aparece en alguna...
Sigue buscando.
¡Aquí está!
Descríbeme la foto.
Está contigo en el rodaje.
Lleva el pelo largo y liso, y tiene una cámara de video en la mano.
Estaba casi seguro.
¿Quién es?
El hijo de Ernesto Martel.
¿Qué querrá ahora?
Puedes guardar las fotos y cerrar el cajón...
"Hola Ernesto, soy yo
Te llamo porque tenemos que hablar de nuestro hijo."
Ahora no puedo hablar, Rosana.
(Off) "Le he sorprendido poniéndose mis vestidos."
Tú tienes la culpa, le has afeminado para humillarme.
"Voy a mandártelo. Al fin y al cabo, tú eres su padre."
Si no he sido un buen padre en 19 años, no creo que aprenda a serlo precisamente ahora.
Tengo que dejarte.
Y dile a Ernesto que si quiere hablar conmigo, que me llame él.
No seas tan duro con ellos, Ernesto.
¡Chantajistas!
- Anda, ayúdame con el collar. - Si, claro
¿Por qué no invitas a tu hijo a que pase unos días aquí?
Eso me acaba de decir su madre.
Pero mejor que no te mezcle con ellos, Lena.
Me hará compañía.
¿A él le gusta el cine o el teatro?
Mucho... creo.
La madre me ha dicho que es un poco maricón.
Si le invito me gustaría que me dijeras si es verdad,
y si crees que tiene arreglo.
¿Y yo cómo voy saberlo?
- No te pido que te lo tires... - Hombre, muchas gracias.
Pero las chicas guapas os dais cuenta de esas cosas..
Mira, llámale, pero conmigo no cuentes para eso.
¡Es una vergüenza, Ernesto! No te reprocho que nos hayamos separado,
sino que vivas con un hombre.
¡Qué van a pensar tus hijos!
Que su padre es homosexual
y que tiene muy buen gusto... y mucha suerte.
Si me quieren y tú no les pones en mi contra, lo aceptarán.
¡Eso debiste decírmelo antes de casarnos!"
Si no hubieras estado obsesionada con la fortuna de mi padre
te habrías dado cuenta tú solita. - ¿Qué quieres decir?
Te dejo, pesada, que tengo otra llamada.
Espero que no sea tu otra ex mujer.
Espero que no.
No te cases nunca, Mario
No, de momento, no entra en mis planes.
Soy Judit García.
Ah, hola, Judit. ¿Te llegó el dinero?
¡No lo quiero!
Te lo acabo de reenviar. ¡Er-nes-to!
¿No me llamas Ray? Es mi nombre artístico.
¿Artístico?
¿Qué es lo que pretendes?
Borrar el nombre de mi padre.
¿Y eso qué tiene que ver con Harry?
Hace tiempo que quería verle.
Y es cierto que quiero rodar una película y que él escriba el guión.
Ya tengo al protagonista...
¡Tú no eres director!
Deberías ver mi documental, cambiarías de opinión.
¡Ernesto,
olvídate de nosotros!
No me tengas miedo.
Yo no soy mi padre.
No vuelvas a acercarte a Harry.
¡Si vuelves a aparecer por su casa, te denuncio por acoso!
No me apetece nada irme a localizar fuera de Madrid,
pero los americanos me pagan un dineral
y necesitamos el dinero.
Vete tranquila. Por mí no te preocupes.
Dame el libro de Tonino Guerra.
Me preocupo también por Harry.
Cuida de él en mi ausencia.
Tengo cosas que hacer, mamá. No puedo estar todo el día pendiente de él.
¡Sólo son dos semanas!
Harry se las arregla perfectamente solo.
Me preocupa la visita de Ernesto hijo.
Me gustaría que estuvieras al tanto por si aparece o llama,
y que me avises de inmediato.
¿Y por qué te preocupa tanto?
Está loco. No me fío de él.
¿Por qué?
- Es una larga historia. - ¡Hazme un resumen!
Diego, por favor, no es el momento.
¡Para ti nunca lo es!
¡Si tanto te molesta echarle un vistazo a Harry,
dejo el trabajo y me quedo en Madrid! O contrato a alguien.
No, mamá, no me molesta acompañar a Harry, ¡pero estoy harto de tanto secretismo!
¿Cuándo vuelve tu madre?
No me he enterado bien, dentro de diez días, creo...
¿Qué estás mirando?
Un cartel que pone "Dona sangre".
¿Quieres donar sangre?
No, hombre, no...
pensaba que "Dona" es un bonito nombre de mujer.
Y "Dona Sangre" un buen título de película.
Sí. Suena bien.
Suena a película de vampiros.
Es verdad.
Imagina que detrás de ese anuncio se esconde un grupo de vampiros
que trabajan en varios ambulatorios
y que se quedan con la sangre que reciben de los donantes,
para luego metérsela ellos.
Esa historia le gustaría a tu madre. Vamos a escribirla..
"Dona Sangre".
Los vampiros viven como los chinos, integrados en la sociedad española,
integrados en la sociedad española, pero sin llamar la atención
y, como los chinos, también controlan varias industrias..
Las gafas negras de sol, por ejemplo.
Y la hostelería nocturna: Bares, discotecas, afterhours...
Como no necesitan drogarse para estar despiertos, son los que mejor trabajan la noche.
¡Y el mundo de las cremas solares!
Los pobres están muy sensibilizados con el cambio climático y los agujeros de ozono.
Sus cremas de protección solar son ¡las mejores del mercado!
Eso está muy bien...
Debe ser una crema muy densa, como una armadura, para que les proteja durante todo el día.
Así empezaría la historia...
Una chica guapísima, totalmente desnuda,
embadurnándose el cuerpo con una crema superdensa,
antes de ir a trabajar a un ambulatorio.
Su cuerpo es de una palidez aterciopelada, preciosa...
¡Qué buen comienzo!
Necesitamos una historia de amor...
Una historia de amor mixta,
entre la joven vampira y un chico normal.
Ella trabaja en uno de esos laboratorios
donde se dona sangre y se la meten ellos.
Y el chico ha ido a donar la suya. Se gustan enseguida..
Después del primer pinchazo en la vena de él, la vampira se pone a cien..
Total, que empiezan a salir.
Pero ella no quiere vampirizarle...
estos vampiros no son proselitistas, pasan de morder a la gente.
A no ser que sea absolutamente necesario...
Pero les gustará el sexo, ¿no?
Claro.
Ese va a ser uno de los problemas, porque necesitamos un poquito de tensión.
La pareja se desea mogollón,
pero a la hora de follar ella se hace un poco la remolona.
¿Y por qué?
Porque tiene miedo de no controlarse y comerle la yugular cuando se excite.
Cuando están cachondos, le deja que le haga de todo.
Por delante, por detrás... Lo que quiera, menos comerle la boca.
¿Y los pechos?
Eso son ya prácticas de alto riesgo.
Cuando él le come los pechos, ella se tiene que tapar la cara
con la almohada y acaba desgarrándola a dentelladas.
¿Y cuando le come la polla?
No, Harry, nada de mamadas. Se la arrancaría del primer "bocao".
¿Y cómo reacciona él? Un hombre puede pasar de besar,
pero es muy duro que no te coman la polla.
Como está muy enamorado, el chico acaba aceptando la situación.
Cuando ya tienen confianza, ella se pone un bozal,
por la seguridad de los dos.
Porque cuando se excita, tiene como una especie de erección dental
y el morro le aumenta de tamaño como si fuera una loba.
¡Ja, ja! Me gusta mucho tu historia, Diego.
Esta la firmarás tú.
Yo te haré de "sparring", por todas las veces que tú lo has hecho conmigo.
¡Tío, la música que pinchas es de puta madre!
Y me caes muy bien. ¿Te lo ha dicho alguien?
Oye, que quiero que seamos grandes amigos. ¡Y me lo tienes que contar todo!
Déjame currar.
Oye, me lo tienes que contar todo.
Necesito líquido.
Perdónale, tío, que va de "GHB" hasta el culo.
Es que no me gusta que me toqueteen.
Oye, ¿quieres una puntita de "MDMA"?
¡Una puntita!
Solo una puntita.
Mañana tengo que trabajar.
Estamos escribiendo un guión sobre vampiros que va a ser la hostia.
¿Ah, sí?
¿Quieres "GHB"?
He tomado un poquito de "MDMA".
- Alex, creo que a tu amigo le gusto. - ¿Qué pasa?
¡Diego! ¿Qué pasa?
¿Qué ha pasado? ¡Diego!
- ¿Eso es tuyo? - Coca cola con "GHB".
¡Pero tú eres gilipollas! ¿Y por qué la pones al lado de su cubata?
¿Qué coño ha pasado? ¿Qué coño ha pasado?
¡Diego! ¡Diego!
¡Trae hielo! Por favor, llamar al "Samur".
- ¿Si? - Diego?
Si... no. No, soy un amigo. Es que Diego se... encuentra mal.
Que le estamos llevando a urgencias...
¿A urgencias? ¿Qué le ha pasado? ¿Puedo hablar con él?
No... no... es que...
¿A dónde le lleváis?
- ¿Dónde le lleváis? - Al Hospital Quirón.
Al Hospital Quirón.
Venga, sube, sube.
Paco, se viene.
Oye, la chaqueta es de él.
Vale.
- Perdón, ¿necesita ayuda? - Sí, sí, por favor...
Bueno, te dejo. ¿Viene al hospital?
- Sí, sí. - Le acompaño.
Yo le cojo.
- ¿Va a recepción? - Sí, sí, a recepción.
¿Cómo estás?
No sé..."empanao"
¿Hablaste con mi madre?
Sí.
- ¿Le contaste lo del coma? - No. ¡Estás loco!
De todos modos, sólo fueron seis horas.
Si algún día se lo cuentas, le dices que te desvaneciste...
no sé, tú verás...
Yo le dije que te había sentado mal algo que comiste.
¿Y se lo creyó?
No lo sé.
Quería venir corriendo, pero la convencí de que siguiera localizando.
¿Estás dormido?
No, ya no tengo sueño.
- ¿Quieres hablar? - No...
¿Quieres que hable yo?
No sé. Si te apetece...
Lo digo por distraerte.
De joven, antes de hacer cine,
se me daba muy bien contar historias.
Entonces, ¿te importaría contarme por qué mi madre le tiene tanto miedo a Ernesto hijo?
¿Le tiene miedo?
Antes de irse me hizo prometerle que estaría pendiente,
por si volvía a aparecer...
¿Y no te explicó por qué?
Ella nunca explica nada.
Es una larga historia...
Eso mismo dice Judit.
¿Cómo le conocisteis?
Le conocimos hace 14 años...
en una oficina que teníamos alquilada para preparar mi última película.
Después de haber escrito y dirigido cinco dramas,
por fin me había salido el guión de una comedia,
o eso pensaba yo.
Quería cambiar de género...
y arriesgarme.
Y te juro que lo conseguí,
lo de arriesgarme.
Mateo...
ha venido una chica.
She doesn't have an appointment.
¿Cómo es?
Demasiado guapa para ser graciosa.
¿Ah, sí?
Es la amante de Ernesto Martel, el financiero.
Ha venido con el hijo.
¿Y es actriz?
Si lleva dos años con ese hombre, tiene que serlo.
De todos modos, sal y los saludas, por educación.
Hay que llevarse bien con los hombres importantes,
que nunca se sabe. - Ahora voy.
Chicas y maletas
Hola... Lena.
- Hola... Lena. - Soy Mateo.
Yo soy Ernesto Martel, hijo.
¿Qué tal?
Perdone que nos hayamos presentado así.
Es que he oído que está haciendo pruebas para su próxima película...
- Sí. - Y me encantaría que me probara...
Si quiere, puedo venir otro día.
No, no, no. Ya que está aquí, vamos a leer algo.
Vale...
La lectura no funcionó.
Los dos estábamos demasiado nerviosos.
El primer encuentro sólo me sirvió para descubrir
que la mera presencia de aquella mujer, me turbaba."
¿Dónde habéis estado esta mañana?
¿No te lo ha contado Ernesto?
No se lo he preguntado.
Hemos ido a ver a un director de cine,
para hacer una prueba.
¿Una prueba? ¿Y eso?
Ernesto... ¡quiero trabajar!
¿No ibas a redecorar la casa?
Hay que cambiar muebles, alfombras, lámparas...
Yo no sé de eso, nunca he vivido en sitio tan grande... Llama a un decorador.
Aunque llame a un decorador, tendrás que orientarlo tú.
Así, de paso, aprendes.
Ernesto, yo lo que quiero es ser actriz.
Siempre he querido serlo.
Ya lo intentaste... y mira cómo acabaste.
Eso es un golpe bajo.
Lo siento, mi amor. Perdóname.
Bueno, me voy a la habitación.
Lena, por favor...
Lena, no te enfades, tesoro. Te lo ruego... no te enfades.
De todas maneras, no te preocupes, que no salió bien.
Estaba muy nerviosa.
¡Teléfono! Es el señor Mateo Blanco.
¡Entra! ¡Entra!
Insiste en que es muy importante.
¿Si?
Sí, sí,
claro...
Muy bien... muy bien.
Gracias.
Es el director de la película.
Dice que la prueba fue insuficiente y que quiere volver a verme.
¿Y qué vas a hacer?
Pues ir a verle, ¿no?
¡Yo necesito hacer algo, Ernesto!
- ¡Y siempre he querido ser actriz! - ¿Y qué pasará conmigo?
Hola, soy Magdalena Rivero. Llamaba para cancelar el masaje de mañana, la cita.
Ya le llamaré yo en otro momento. Perdone... gracias.
Todavía no me han dado el papel.
Te lo darán...
Pues si me lo dieran, no cambiaría nada,
excepto que yo también trabajaría, como tú.
Y por las noches nos contaríamos cómo nos ha ido a cada uno...
¿Por qué no nos casamos?
¿Qué?
Te estoy pidiendo que te cases conmigo...
¿No crees que te has casado y divorciado ya bastantes veces?
Contigo sería la primera vez.
Ernesto, llevamos dos años viviendo juntos.
Estamos muy bien así, ¿no crees?
Parece que tú no.
Ernesto Martel se ofreció a producir la película. Tu madre no quería.
Estábamos esperando una subvención del Ministerio...
¿De verdad no quieres que te ayude?
No, no. Quiero hacerte una demostración yo.
Y una pre-venta a la televisión,
pero esto llevaría meses
y a mí me había entrado una prisa enorme por rodar.
Igualita que "Audrey". La has clavado, maricón.
- ¡Está "Audrey" total! - Sí, sí, es verdad.
¡Huy! ¡Qué pejiguera! Por favor...
Levántate y acércate al espejo.
Que se te ilumine la cara.
Mírame de perfil,
pon una sonrisa exagerada, como la de la modelo.
Vale. ¿Como esa?
Si. Vamos,
ya...
Más sonrisa en los ojos y la boca más cerrada...
Vamos... Ya...
Muy bien... otra...
Vamos allá. La boca un poco más abierta.
Estupendo... muy bien...
Otra.
That's it. Great.
- ¡Arte! - ¡Total!
Muy bien.
Ahora me gustaría probarle algo más atrevido...
¡Una peluca rubia platino! Algo pop.
¡Tengo! ¡Tengo!
Tengo una tipo "Goldie Hawn", con mucho más volumen...
- Que queda fabulosa... - Sí, pero que no parezca un caniche.
- ¿Caniche, no? - No.
- Si no es caniche, no es "Goldie". - Entonces pasamos...
Ya te dije que "Goldie" no le iba a gustar, maricón. Te gusta a ti, para ti.
Él se la pone, cuando se viste...
- Entonces, ¿rubio platino? - Sí, sí, sí...
Te cambio el maquillaje.
¡Ay, quítate ya!
Mira la peluca. Es falsa, es muy mala,
de fibra de "kanecalón", pero queda fabulosa.
Muy bien, muy bien. Vale, la vemos.
Está bien... Vas a flipar.
Ponte estos pendientes...
Judit, ¿te importa moverte un poco a tu izquierda?
¿Estás cansada?
No.
No sonrías,
bastante falsa es la peluca...
Ahí...
¡Maravillosa!
Desde el principio a Judit no le gusto Lena.
Sin embargo, a mí me gustaba cada día más.
Yo también le gustaba a Ernesto Junior,
y pensaba aprovecharme de ello.
Su padre le había encargado que hiciera un documental sobre el rodaje.
Respecto a Ernesto padre,
no he conocido a un hombre tan obsesionado con una mujer.
Producía la película
en un acto desesperado para no perder a Lena."
¡Esto es una mierda! ¡No se entiende nada!
¡Acción!
En medio de semejante panorama emocional
, comenzamos a rodar..."
Ahora piensa en todas las veces que has hecho gazpacho para Iván
y cómo lo disfrutaba él.
Y eso te duele muchísimo...
Ahora haremos la primera vez que vuelves a casa,
después de una sesión de fotos.
Nada más abrir la puerta, miras desde lejos el contestador automático.
Vale.
Si parpadea, puede haber mensaje de Iván.
Si no parpadea, te espera otro día de desesperación,
porque llevas dos días buscándole.
Claro, vale, vale.
Oye, ¿te ha gustado lo de los tomates?
Sí, mucho. Me ha emocionado.
A mí también. Me ha emocionado de verdad.
Es increíble que te hayas podido emocionarte con unos tomates.
No eran los tomates,
sino las cosas tan bonitas que me decías.
¿Usted cree que se gustan?
¿Que si cree que se gustan?
¿Yo?
Yo no sé nada,
yo sólo miro los labios.
Muestras...
¿Qué te parece?
- ¡Corta! - Muy bien. Chequea.
- ¿Vas a hacer algo? - No, no. Puedes irte.
No me importa quedarme.
Mejor que te vayas. Voy a controlar unas pelucas.
¿Pelucas? ¡Eso me encanta!
¡No! ¡No te encanta!
Tienes horas grabadas de pelucas. Esto es más de lo mismo.
¿Y Lena?
¿Lena?
Después de probarse las nuevas pelucas ha pedido a un masajista.
Tiene una contractura.
¿Contracturas? ¡Contracturas no tengo!
¿No podría grabarlo?
¡Ernesto, por favor, no seas pesado y vete ya! Hasta mañana.
Hasta mañana...
- Edurne... - Dime.
Voy a hablar un momento con Lena. Que no nos moleste nadie.
No te preocupes, yo estoy al loro. Yo me quedo aquí de cancerbera.
Espera, ¿está el hijo por ahí?
No, lo he mandado a casa.
Solo está Edurne, vigilando.
¡Mateo, esto es una locura!
Hola.
Hola.
¿Qué haces?
Nada...
esperándote.
No sabía que en el cine se trabajara tanto.
Sí. No se para. Es un trabajo muy absorbente.
¿No estás cansada?
El chocolate me da energía.
¡Me encanta la naranja amarga con el chocolate!
Me refiero al rodaje, no al chocolate...
Mucho.
Al final de la semana mucho, pero estoy muy contenta.
Estaba pensando que nos tomáramos un respiro.
Un fin de semana, solos tú y yo
en la casa de Ibiza... ¿no?
Los fines de semana ensayamos.
¿No ensayáis también durante el rodaje?
Sí.
¿Qué pasa? ¿Os pasáis el día ensayando?
- ¡Hombre, así es como se hace una película! - ¿Y la vida de los demás?
¡No se la puede aparcar a un lado durante meses!
Ernesto, la película manda.
Perdona, mando yo... que soy el productor.
- ¿Algún problema? - Si,
falta atrezzo pequeño. ¡Está todo despersonalizado!
¡Una cosa es que yo pida un decorado gráfico y otra es que esté completamente muerto!
- ¿Hablo con Antxon? - No, no. Ya hablo yo con él.
¿Y a ti qué te pasa?
Tienes mala cara.
Dieguito...
casi no podía respirar en toda la noche. No hemos pegado ojo ninguno de los dos.
¿Todavía no sabéis qué es?
Unos médicos dicen que es asma, otros que es alergia,
pero no sabemos a qué.
Siguen investigando,
pero es una desesperación.
Bueno, tómate el tiempo que necesites.
Aunque estemos rodando, lo importante es tu hijo.
Gracias.
Una cosa,
también he estado hablando con el productor. - ¿Y?
Se queja de que el rodaje acapara demasiado a Lena.
¿Y cómo cree que se hacen las películas?
Ernesto es un hombre de negocios, no un artista.
Bueno, pues que no se hubiera metido a productor, nadie se lo pidió.
Ya es tarde para discutir eso.
Este fin de semana se marcha con ella a Ibiza,
o sea que no podrás ensayar.
¡Hijo de puta!
Bueno, a ver... ¡Las lámparas fuera! ¡La mesa fuera!.
¡Las sillas fuera! ¡He pedido un decorado gráfico, pero que esté vivo!
¡Qué horror! Que mala cara, ¡por Dios!
¿Te asustas porque te toco...
pero no te asustas porque me ves muerto?
No pensaba que estabas muerto.
Pensaba que estabas dormido.
Normalmente ronco...
Si hubiera pensado que estabas muerto no me habría maquillado para ti.
Cualquier hombre de mi edad puede tener un infarto
después de seis polvos.
Tú no eres un hombre de tu edad...
No me importaría morir
después de follar contigo días, semanas, meses,
años, siglos...
Estoy loco por ti, Lena.
Me tienes loco,
supongo que lo sabes.
Sí,
creo que lo se...
¡Acción!
Mire lo que me he encontrado en la acera, cayeron de su terraza.
Son regalos del señor Iván y los tiré yo.
Pero eso no lo puede hacer, señorita Pina. Puede matar a alguien...
En Nápoles, la noche de fin de año, tiran hasta los muebles.
Mi "nonno" era napolitano y yo lo llevo en la masa de la sangre.
Pero esto no es Nápoles, ni hoy es fin de año..
Estaba nerviosa, y me relaja tirar cosas... Quédatelas tú.
Ah, pues me viene bien..
"Love"...
usted dice "Love", yo digo "Sexo"."
¡Corta!
- ¿Chequeamos? - ¡Qué vamos a chequear!
Venga, y yo luego te retoco. ¿Eh?
Estás muy baja de tono, Magdalena.
Ya, ya... Lo sé...
¿Qué te pasa?
Después te lo cuento.
- Cortamos para el bocadillo. - ¿Treinta minutos?
Sí, sí, sí...
¡Chicos, cortamos treinta minutos para el bocata!
Vamos a despejar esto un poco y nos salimos todos fuera, por favor.
No labio
"He tenido un fin de semana espantoso"
"¡Pero no hemos ensayado para que pudieras descansar!"
"¿Descansar?"
"¡He tenido al hijo de puta ese encima las cuarenta y ocho horas!"
"¡No me ha dado ni un segundo de respiro"
"el muy cabrón."
"Estoy a base de Tranquimacines."
No labio
"No, no. Me recupero y lo hago."
"¿Estás segura?"
"Claro"
"Tienes que estar chispeante... y ligera"
"Claro..."
"¡Ligera..."
"ligera!"
"Tú no sabes lo que es tener encima"
"a ese monstruo durante 48 horas... "
"¡Qué asco!"
"Mejor que no te lo imagines."
"Mejor que tú y yo nunca hablemos de Ernesto."
"Ese melón, mejor no abrirlo..."
¿Qué hace con sus cuadernos de notas?
Los escribo hasta el final.
¿Y después?
Los quemo.
Si no le importa, prefiero que los cuadernos duerman aquí.
¿Que duerman?
Déjelos aquí. Mañana los recuperará.
Y cuando termine, yo me quedaré con ellos.
Muy bien. Lo que usted diga.
¿A qué hora vengo mañana?
La llamarán cuando esté listo el material.
Supongo que es usted consciente de la absoluta confidencialidad de su trabajo
Por supuesto.
Adiós.
¡Hola, Lena!
Hola...
Mi padre me pregunta por qué no te acompaño al yoga.
- Me lo pregunta siempre. - Pues tú le contestas que ya soy mayor y libre,
y que te he prohibido que me sigas.
Sabes que le no puedo decir eso.
Inténtalo. No te vendría mal.
No puedo.
Mira, haz lo que te dé la gana, pero conmigo no vienes. ¿Vale?
¡Que pesadito, de verdad!
¡Ernesto! ¿qué haces ahí?
¡Trabajando!
¡Apaga eso! ¿No te ha prohibido Mateo que nos grabes fuera del rodaje?
Mi padre me ha dicho que no le haga caso. Quiere verlo todo.
¡No tenéis escrúpulos ninguno de los dos!
¡Dejadme en paz de una puta vez!
Te recuerdo que te estoy grabando.
¡Que pares te estoy diciendo!
¡Que pares!
¡Que estoy diciendo que pares! ¡Dame la puta cámara!
¡Pero tú estás loca! ¡Suelta! ¡Suéltala de una puta vez!
¡Estás loca! ¡Mi cámara!
Enfócame.
Ernesto,
óyeme bien.
Sí, te estoy hablando a ti.
Acabo de estar con el hombre al que quiero,
y soy más feliz de lo que he sido en toda mi vida
porque ese hombre también me quiere...
y mucho.
No te preocupes, que te voy a dejar tranquilo muy pronto.
Ya no hace falta que nos espíes.
Ya no hay nada que ocultar...
No sé si hoy has llegado un poco tarde o un poco pronto.
- Empezó a llover y no pudimos rodar. - ¿Dónde vas?
Te dejo, Ernesto.
¿No deberíamos hablar antes?
Todo lo que tenía que decirte, ya te lo he dicho.
¡Lena, por favor!
¡Por favor, Lena!
Adiós...
Lena, ¡escúchame, Lena!
¡Déjame!
Date la vuelta, mi amor. Yo te ayudo.
Déjame hacer a mí.
Tranquila, tranquila, yo te ayudo.
Te has podido romper algo. Te voy a quitar los zapatos.
Así estarás más cómoda.
Yo me encargo de todo. Ánimo.
Ayúdame tú.
Mi amor, cuidado...
Siéntate, con mucho cuidado...
tesoro.
Así... bien...
enseguida te llevo al hospital.
¡Mi mujer se ha caído por una escalera!
Mucho cuidado, por favor.
Vamos a ver. Con cuidado.
La cabeza...
Tranquila. Tranquila.
Cuidado... cuidado con las piernas.
La llevamos a trauma.
¿Podría llamar por teléfono?
Aquí no, en la consulta del doctor.
- Es que es urgente. - No se preocupe. Enseguida la llevamos a la consulta.
¿Mateo?
Sí.
¿Qué pasa? ¿No vas a venir?
No, esta noche no.
¿Ha ocurrido algo?
Ha surgido un imprevisto.
Pero no te preocupes, que todo va bien.
Mañana tenemos rodaje de tarde, ¿nos vemos antes?
No, no voy a poder.
Tengo muchas cosas que hacer. Te veo directamente en el estudio.
Te encuentro rara, Magdalena. ¿De verdad que no ha pasado nada?
No.
Mañana nos vemos.
Bueno, ya están aquí. No preguntéis nada, ¿eh?
¿Qué tal señora?
Bien.
¿Puedo ayudarla?
No hace falta, gracias.
No ha sido nada.
Martín, adelántate, por favor. Abre la puerta.
Gracias por tu discreción.
¿Te puedes quitar las gafas, por favor?
¿Qué quieres que haga?
¿Qué puedo hacer para que me perdones?
Llévame al estudio.
No debes moverte.
Si no me llevas tú, iré yo. Aunque sea a rastras.
¿Y qué vas a decir?
¿Cómo explicarás la pierna escayolada y los rasguños?
Depende de ti.
¿De mí?
Haré lo que me pidas, si prometes quedarte conmigo.
Me quedaré contigo
a cambio de que dejes a Mateo terminar el rodaje, de acuerdo con lo que él decida.
Te acosará a preguntas, ese tío no es tonto.
Diré que di un traspié.
¿Y cómo vas a rodar, si no puedes caminar?
Eso que lo decida él,
pero quiero estar segura de que respetarás su decisión,
no importa lo que cueste o el tiempo que haya que esperar.
¿Está claro?
Ahí vivo yo.
Y eso es todo.
Ernesto está dispuesto a apoyar lo que decidas.
¿Decidir, qué?
¡No puedo pasar de un plano donde caminas normal
a otro en que vas escayolada!
¿Cuánto tiempo tienes que llevar la escayola?
Tres semanas.
¿Os importa que hable un momento a solas con Lena?
¡Dime la verdad!
La gente no se cae por la escalera,
eso sólo ocurre en las películas.
Baja la voz, Mateo.
Tenemos que terminar el rodaje cuanto antes.
- Hasta entonces no podré dejar a Ernesto. - ¿Por qué no?
¡Es un psicópata! ¿Qué más pruebas necesitas?
¡Dios mío!
No puedo irme.
Le he prometido quedarme con él a cambio de que tú termines la película,
en las condiciones que tú decidas.
No. Debe haber otra solución.
¿Cuál?
¡La única solución es que siga viviendo con él hasta que termines!
¿A qué te has comprometido, exactamente?
A vivir bajo el mismo techo,
en habitaciones separadas, él en la suya y yo en la mía.
No tiene derecho a más.
¿Crees que va a conformarse sólo con eso?
No lo sé,
pero cuanto antes terminemos de rodar, mejor.
¡Invéntate algo para no parar!
Sólo tenemos una escena de escalera.
Habría que repetir el final...
Veintitrés retake, uno, primera.
¡Acción!
¿Así que tú eres la ex mujer de Iván,
la que está ingresada en un psiquiátrico desde hace veinte años?
Sí, pero ya no estoy en ningún psiquiátrico.
Ahora estoy aquí contigo...
bajando las escaleras...
Por la nota parece que tienes mucha urgencia en verle.
Pues sí, pero baja tú primero...
No, la que tiene prisa eres tú. Yo ya llevo esperando veinte años.
Anda...
Como te estaba contando...
Después de romper con mí marido salí a la calle
y me encontré con un tipo que me miraba, con buena pinta.
Un culo,
unos pies...
En fin, que me lo subí a casa y me lo tiré varias veces.
Tú sabes que a mí me interesa mucho el sexo, como asunto social.
- ¿Y qué tal? - En la cama,
divino, un virtuoso. Yo no he visto nada igual.
Ésta es la buena.
¡Qué dedo gordo del pie!
Cada mañana, Lena llegaba destruida al rodaje.
A base de repetir,
siempre había una toma en que se sobreponía y conseguía hacerlo bien.
La convivencia con Martel se había convertido en un infierno.
Lena no me decía nada, pero era evidente.
Cuando acabó el rodaje, le rogué que lo dejara,
pero ella tenía miedo por la película.
No quería dejarle, al menos hasta que yo
hubiera elegido todas las tomas buenas.
¿Si?
- Mateo, soy Magdalena. - ¿Pasa algo, Magdalena?
No. Estoy aquí abajo. y me he dejado el dinero. Hay que pagar el taxi...
Bajo ahora mismo.
Ahora vuelvo.
Está en el baño.
Pero... ¿pero qué ha pasado?
Nos hemos peleado a lo bestia.
Al final, me arrancó la ropa y me tiró a la carretera medio desnuda.
Dale al taxista una propina, que me ha dejado su chaqueta. Si no llega a ser por él...
¡Hijo de puta!
¡Ahora mismo vamos a denunciarlo a la policía!
¡No, Mateo! Llévame lo más lejos de aquí, por favor.
Sí, sí, sí, claro. Como quieras...
Dame la cámara.
¿Qué escribes?
"El secreto de la Playa del Golfo".
CUando hice la foto, no vi a la pareja besándose.
¿Y cuál es su secreto?
No sé, tengo que escribirlo para averiguarlo.
Esa pareja somos nosotros...
Two people, just like when they died.
A man and a woman.
They died together.
"Sin darnos cuenta, había pasado un mes.
Yo sabía que, tarde o temprano, tendríamos que volver,
pero lo íbamos dejando.
Sólo me preocupabais tu madre y tú.
Ni siquiera me había despedido de vosotros,
y tú estabas con tus alergias cuando nos fuimos".
OPENING SOON
GIRLS AND SUITCASES
¡Me preguntaba cuánto tardaría en aparecer!
Pero no pueden estrenar la película tan pronto, ¿verdad?
No. Lo hace para fastidiarnos, es una trampa para que vuelvas.
Al anuncio solo le falta un letrero que ponga "se busca".
¿Y qué vamos a hacer?
Nada. ¡Que le den por saco!
PREMIERE TONIGHT
DISASTER
¿Qué dice?
Que lo único inteligente que hemos hecho ha sido no ir al estreno...
¡Hijos de puta!
"Judit,
soy yo. Necesito hablar urgentemente contigo.
¡Llámame, por favor!
Te doy el número...
845132
28...
Perdona... 28845132.
Ah, y pregunta por Harry Caine, aquí me he inscrito con ese nombre.
¿Estás ahí?
¡Espero tu llamada!"
¿Y mamá no te contestó?
No.
Why?
Porque estaba enfadada, supongo.
Pero por muy enfadada que estuviera, tenía que haberte dicho lo que estaba pasando.
Ya, la cuestión es que no lo hizo, y nunca hemos hablado de ello.
¿Y tú no tenías curiosidad?
¿Yo? ¡Me moría de curiosidad!
Durante dos días llamé sin parar a tu madre y a Luis, el montador,
pero ninguno contestó.
Así que decidí volver a Madrid
y ver con mis propios ojos lo que estaba pasando.
Es la primera vez que nos separamos.
De todos modos, volveré el fin de semana.
Pero si te vas a quedar preocupada, vente conmigo.
No, estoy mejor aquí.
Madrid me da miedo.
"La muerte de Magdalena no nos sorprendió fundidos en un abrazo,
como habíamos soñado,
sino sentados en asientos distintos.
A mí incluso me sorprendió dejándome con vida."
Mateo... Mateo, dime algo.
Mateo ha muerto, Judit.
No digas eso...
Le llamamos por su nombre, pero se niega a responder.
Insiste que Mateo ha muerto.
Las imágenes son la base de su trabajo.
Vivir en la oscuridad, supongo que para él, es la muerte.
- ¿Hay alguna posibilidad de que vea? - Ninguna.
La suya es lo que llamamos "ceguera cortical"
y es irreversible.
Eso es, muy bien,
muy bien...
A la derecha hay unas escaleras.
Pero no es aquí,
tienes que avanzar un poquito más.
Venga, yo te guío hasta que lleguemos al borde.
Venga, eso es...
muy bien...
Ya casi estamos...
Ahora hay unos cuantos escalones hasta que lleguemos al coche
y los vamos a bajar con mucho cuidado porque son muy profundos.
Tienen 25 centímetros, que los he medido antes.
Espera, que dejo la maleta.
Venga, vamos...
El primero es el más difícil,
pero yo te sostengo.
Eso es, desliza los pies
Ahí estas. Vamos allá.
Muy bien...
Venga,
ahora el segundo. Eso es...
Un poquito más.
Ahí,
ya está, ya no hay mas escalones.
¿Fuiste a ver a la madre de Lena al pueblo?
Sí.
¿Qué te dijo?
Estaba muy agradecida a Ernesto por haberse ocupado de todo.
- ¿Está allí? - Si.
La enterraron junto a su padre.
¿Viste la tumba?
Sí.
¿Cómo era?
Sencilla.
La madre me dijo que no quería lujos.
¡Mira, mamá, el mar!
Ya estamos en "Famara".
¡Pare, por favor! Yo me bajo aquí.
No, espere un momento. ¿Pero cómo te vas a bajar aquí?
Ve tú a la recepción y haz lo que tengas que hacer
Yo te espero en la playa.
- ¡Yo también quiero bajarme aquí! - ¿Pero cómo os vais a bajar con este airazo?
- A mí no me importa el aire. - ¡Cállate, Diego, cállate!
Pare el coche, por favor.
Mamá, por favor. Déjame quedarme,
que es la primera vez que veo el mar.
- Por favor... - Bueno, bueno...
- venga, abrigaros bien. - Vale.
Y no os acerquéis mucho al agua. Dale la mano
y no le sueltes, por favor.
Tú abrígate también.
¡Ay, Dios mío!
Ya está.
¡Cuidado, que hay un escalón!
Vámonos, por favor.
Espéreme aquí, por favor.
Buenos días...
Harry!
Harry Caine!
¡Estamos aquí, Judit!
Tenemos que irnos, Harry.
Vámonos, Dieguito.
Dieguito, dame la mano.
¿No podemos quedarnos un poco más?
No, tienes que obedecer a tu madre.
No, ya has tenido bastante viento por hoy.
Ya estoy aquí... Harry.
Cuidado, no os tropecéis.
¿Te acuerdas de "Famara", Diego?
Perfectamente. Era la primera vez que veía el mar.
Me acuerdo de las cometas y de un perro que ladraba.
Yo también me acuerdo de los ladridos del perro...
¿Qué haces?
Estoy tratando de reconstruir alguna de tus fotos...
Tengo una casi entera...
¿Qué quieres ver para animarte un poco?
Me gustaría oír la voz de Jeanne Moreau.
Pues no tengo el teléfono.
Busca "Ascensor para el cadalso" de Louis Malle.
Vale.
Fritz Lang,
Jules Dassin, Nicholas Ray...
Busca en la parte de arriba.
"Fanny y Alexander", "Fellini Ocho y medio",
"Obsesión"...
"Ascensor para el cadalso", aquí la tengo.
Yo no la he visto.
Espero que te guste.
¿Estás loca? ¿Cómo lo voy a tirar?
Lo que tengo que hacer es que la policía lo encuentre en mi casa.
¡Deja eso! ¡Eso es "Chicas y maletas"!
Pero no entiendo...
Pues está bien claro, tía.
Si la policía encuentra en mi casa 15 kilos de cocaína sin cortar, bueníssima,
me pueden llevar presa.
Ya, pero no entiendo cómo ha aparecido esa maleta en tu casa,
así, de repente...
¿Suena raro, no?
Como que te contaba... después de romper con mi marido
me encontré con un tipo que me miraba, con muy buena pinta.
Con un culo y unos pies...
Me lo subí a casa y me lo tiré varias veces.
Están totalmente desentonadas...
En la cama, un virtuoso.
Mira cómo se me pone el vello de punta...
¿Cómo pude dar estas tomas por buenas? ¡Están las dos horribles!
¿Qué quieres hacer hoy?
Tengo que ir a casa.
Mi madre me ha puesto un mensaje diciéndome que vuelve hoy,
dispuesta a celebrar tu cumpleaños.
¿Cumplo años?
Eso dice ella.
Pues si lo dice Judit...
¡Felicidades, hombre!
Entonces tendré que invitaros a cenar.
¿Hay alguien en casa?
Sí.
¡Ay, hijo mío,
qué ganas tenía de verte!
¿Qué pasa?
¿Se me notan mucho?
Pues sí.
Hoy no he tenido tiempo ni de limpiarme el culo.
Bueno, no me mires así... Pensé que ya te habías acostumbrado.
Sí... perdona.
Estás guapo, estás muy guapo.
¿Estás bien? Me tenías muy preocupada.
Estoy bien.
Mateo me ha cuidado día y noche...
¿Mateo?
¿Ya no le llamas Harry?
Sí...
Tenemos que comprarle un regalo por su cumpleaños.
Bueno... ¿qué habéis hecho todo este tiempo?
Nada...
ver películas...
y hablar.
¿Hablar?
Sí.
¿De qué?
¡Mamá, por Dios!
Bueno... ¿Y qué has tenido?
Que no sé si creerme lo de gastroenteritis,
ya lo usasteis una vez como pretexto en un guión...
Tuve... un accidente. Pero preferiría no hablar de eso ahora.
¿Un accidente?
¿Qué tipo de accidente?
Es difícil de explicar.
¡Inténtalo! ¡No soy tan burra!
Lo dejamos para otro momento. ¿Vale? Ya estoy bien.
Bueno, voy a comprar unos DVDs a Mateo.
No sé de qué habéis hablado todos estos días...
Pero yo sí sé lo que no os he contado en todos estos años.
Nunca te lo he preguntado...
Pero te lo habrás preguntado a ti mismo mil veces.
Éste es mi regalo de cumpleaños, Mateo.
El regalo es también para ti, Diego.
Después de vuestra desaparición,
Ernesto padre sólo quería vengarse...
- Déjalo, Judit. - No.
- Hoy has tenido un mal día. - Por eso,
me gustaría terminarlo mejor.
Ernesto tenía un plan delirante para vengarse de vosotros,
pero para llevarlo a cabo tenía que sobornarnos,
al menos, a mí y a Luis, el montador.
A pesar de lo delirante, no hubo problema,
nos dos nos vendimos sin oponer resistencia.
Luis y yo
Conmigo
tuvo la deferencia de proporcionarme una coartada,
me propuso que me fuera un mes y medio a Estados Unidos,a la Clínica Mayo
para que Dieguito hiciera la cura de la aspergilosis,
de ese modo no estaría presente mientras él...
destrozaba tu película.
Porque en eso consistía su plan,
reducir la película a escombros.
Yo preferí quedarme en Madrid
y hacer la cura de Diego aquí.
Quería ser testigo de todo.
Si iba a traicionarte,
quería sufrir el precio que me correspondía.
Fue una tortura
ver cómo Ernesto elegía las peores tomas de cada plano
y Luis las montaba,
convirtiendo tu película en un monstruo.
El único modo de resistir todo aquello era sufrir más.
¡Me vendí a Ernesto por dolor y por celos!
No soporté, y no te perdoné entonces,
que abandonaras "Cinearte" con Lena sin decir una sola palabra.
Con mi traición, me vengaba de ti, de ella, y de mí misma...
el único inocente era Diego.
Perdóname, hijo,
por la amargura que te he transmitido todos estos años.
Nadie merece crecer así...
¿Me pones otro "gintonic", por favor?
No me mires así.
Muchas gracias.
No sigas, Judit, por favor. No hace falta.
Sí.
Ahora que vuelves a llamarte Mateo ya no tengo excusa.
Ya nos lo has dicho todo.
No... todo no.
Nadie sabía dónde estabais.
No teníamos ni idea.
Ernesto montó todo aquello,
el estreno, todo ese follón, para que reaccionarais.
Su venganza no tenía sentido si ninguno de los dos os dabais por aludidos.
Ernesto me preguntaba constantemente por vuestro paradero,
pero yo tampoco sabía nada, lo cual era cierto.
No quise llamarte por eso, para no complicarte la vida.
Ernesto contrató a varios detectives para buscaros.
Pero, antes de que os encontraran,
tú me llamaste,
dos días después del estreno
Yo estaba demasiado avergonzada para contestarte
y... demasiado aturdida.
Todavía lo estoy.
Cuando Ernesto volvió a preguntarme por ti,
no sé porqué,
le di el teléfono de "Famara".
Ernesto mandó a su hijo a buscaros a Lanzarote.
Fue Ernesto hijo el que os encontró después del accidente
y llamó al hospital...
¿Tuvo algo que ver con el accidente?
No!
Pero no dejo de pensar
que si yo no le hubiera dado el teléfono a su padre...
tal vez no hubiera ocurrido nada...
¿Por qué piensas eso?
No sé...
mala conciencia, supongo.
¡Pues ya está bien!
¡Catorce años de mala conciencia son suficientes!
Espera, te ayudo a bajar.
No, gracias.
Buenas noches.
¡Llama si necesitas algo!
"Diego. No contesta. Deje su mensaje"
Hola Diego, soy Mateo...
Perdona que te llame tan temprano.
Dile a tu madre que me llame cuando pueda.
Gracias.
- Harry, ¿cómo tan pronto por aquí? - No podía dormir.
Vaya... ¿Café con una tostadita?
Sí, pero, antes, ¿te importaría llamarme a este número?
¿Ray X?
- Toma... - Gracias.
Toma, que te traigo el café.
¿Ernesto?
¿Quién es?
Perdona que te moleste,
soy Mateo Blanco.
¡Pero qué barbaridad!
Hay que empezar bien el día.
¿Cómo te encuentras?
Un poco resacosa, pero bien.
Yo creo que la catarsis de anoche, al final, me vino bien.
Anda, déjame que te ayude.
No, siéntate,
siéntate...
Diego,
ayer sólo me faltó una cosa por decirte.
Ya me la contarás. Ahora vamos a desayunar.
Si no te lo digo ahora, tal vez no te lo diga nunca..
A finales de los 80,
Mateo y yo tuvimos una historia de amor.
Pero eso ya me lo imaginaba, incluso antes de la catarsis de anoche
¿Ah, sí?
¡Mamá, salta a la vista!
Las mismas cortinas en tu dormitorio y en el suyo,
recuerdos de Méjico y del Caribe en las dos casas, las cruces..
Claro...
Hay algo más que no creo que sepas.
Mateo es tu padre.
¿Mateo, mi padre?
Sí.
¿Y el amante fugaz,
mi supuesto padre biológico?
¿Te lo inventaste?
No... yo puedo ocultar cosas,
pero nunca invento nada. Yo no sé inventar.
El amante fugaz existió.
Tuvimos una aventura. Era gay,
y la aventura duró poquito
¿Y lo sabe Mateo?
No. ¡Estás loco!
En su momento me lo preguntó y yo lo negué, claro.
No quise presionarle,
no quería que nuestra relación cambiara por eso.
Al fin y al cabo, yo tampoco le consulté si quería ser padre.
¡Ja! ¡Que cabrón!
Así que Mateo es mi padre...
A propósito, ha llamado esta mañana temprano.
¿Mateo? ¿Y qué quería?
Que le llamaras cuando pudieras.
¿Pero por qué no me has despertado?
Porque después de lo de anoche necesitabas descansar
y no dijo que fuera urgente. Puedes llamarle ahora.
Anda, dame el teléfono.
- ¿Si? - Hola.
Diego me ha dicho que te llamara. ¿Estás bien? ¿Necesitas algo?
No estoy bien, Judit.
Y, sí, necesito algo...
Los 40.000 metros de negativo que rodamos en mi última película para poder montarla.
Estoy en casa de Ernesto hijo
y acabo de enterarme que el material se destruyó en 1994.
Ya me imaginaba algo así,
pero nunca creí que lo hicieran tan pronto.
- ¿Qué haces en casa de Ernesto? - Creo que voy a hacerle chantaje.
Necesitamos dinero y a él le sobra.
No quiero que Diego vuelva a ese maldito bar,
quiero pagarle un sueldo.
¡Mateo, no digas locuras!
No se me ocurre otra persona a quien acusar de la muerte de Magdalena.
¡Dios mío!
¡Espera, tengo algo que decirte!
Déjalo, anoche ya dijiste bastante.
¡Escúchame, Mateo!
Yo era la directora de producción de la película,
la única persona que tenía acceso al laboratorio y al material.
Después de dar la orden de Ernesto de que lo destruyeran, yo lo intercepté
y lo guardé. Lo tengo todo en casa.
Me estás mintiendo.
No te lo dije anoche porque no sabía que querías montarlo..
Yo lo retiré
Todas las tomas dobles, el internegativo, las cintas de sonido... ¡Todo!
¡Puedes disponer de ello cuando quieras!
Eso lo cambia todo.
Sal de ahí, Mateo,
y deja en paz a Ernesto. Él no tiene nada que ver en esto.
Todavía tiene que decirme qué hacía en Lanzarote.
Adiós, Judit. Te llamo luego.
Ernesto y su cámara...
Me recuerdas a "Peeping Tom"
Sí, pero yo nunca quise matarte.
De eso no estoy tan seguro.
Aquí tengo una copia del "making of" que lo demuestra.
¿Y para qué la quiero? ¡No puedo verla!
Que alguien de tu confianza la vea y te lo cuente. Perdona...
Con estas imágenes termina el documental sobre Mateo Blanco,
también llamado Harry Caine...
¿Qué tal el "documental", como lo llama Ernesto?
Muy interesante.
¿Qué ves ahora?
La última noche, cuando volvéis del restaurante..
¿Y cómo pudo grabarnos? La noche era muy oscura...
Los faros de su coche y la iluminación de la escultura móvil
eran suficiente para ver lo que pasó.
De todos modos, él ha retocado la imagen digitalmente
Mateo, Ernesto no sólo no provocó el accidente,
sino que fue la primera persona que acudió en vuestra ayuda.
¿Cómo podía grabar y conducir a la vez?
No lo sé...
¿Hay algo más que yo deba saber?
¿Qué estás viendo ahora?
Esperáis en la rotonda
a que pase un coche por la izquierda,
Lena y tú os dais un beso...
¿Un beso? No lo recuerdo...
Es un beso normal,
de esos que se dan las parejas como por inercia.
El último beso...
Sí...
Lena no murió entre tus brazos, como habíais soñado,
pero la última sensación que se llevó de este mundo,
fue el sabor de tu boca..
¿Está aquí?
Sí.
Pónmelo cuadro a cuadro, para que dure más...
Catorce años después del rodaje,
por fin pude montar "Chicas y maletas."
- ¡Voy! Ah, eres tú. - ¡Te he dejado mil recados!
Sí. Mil recados tuyos y ninguno de Iván.
¡Y esta maleta!
Es de Iván. Me deja.
And the crutches?
Su ex mujer, la loca. Me tiró por una escalera.
¡Pues estamos buenas! Yo también he roto con mi marido.
Vaya, lo siento.
- Oye, estaba haciendo café, ¿te importa servirlo tú? - No.
Me he pasado la noche entera buscando a Iván,
después he tenido una sesión de foto y todavía no me he acostado.
¡Yo tampoco!
- Oye, ¿cuándo lo habéis dejado? - Hace cuatro días.
- ¿Quieres azúcar? - No.
Ya lo veía venir.
La cosa es que después de romper, salgo a la calle
y descubro que uno se me queda mirando.
¡Huy, gazpacho! Me voy a poner un vaso.
No!
Le he echado una caja entera de "Morfidales"..
¿Y eso?
Por si venía Iván,
a él le gusta mucho el gazpacho.
¡Desde luego, Pina!
¡Eso no es nada! Como no llamaba, he arrancado el teléfono de cuajo.
Me he tropezado con el aparato,
no te he preguntado nada porque no he querido ser inquisitiva...
¿Pero... y esa cama?
¿Echa humo, no?
Se cayó una cerilla y salió ardiendo, y no quise apagarlo.
El fuego purifica.
¡Tráete tu café!
Me estabas contando algo, Chon?
¡Ah, sí... sí!
Te estaba diciendo...
que yo también tengo una maleta en mi casa.
¿De tu marido?
No.
Una maleta con 15 kilos de cocaína, sin cortar, buenísima...
¿Te has metido a camella, Chon?
Sigo de concejala de Asuntos Sociales.
La maleta apareció en mi armario...
de repente.
Tengo que desembarazarme de esos 15 kilos cuanto antes.
Por los horarios que tenemos, en política se consume mucha droga.
Entre los compañeros de partido y en el Ayuntamiento
podría repartir hasta dos kilos, ¿pero qué hago con el resto!
¡Tíralo!
¡Estás loca! ¿Cómo lo voy a tirar!
Lo que tengo que hacer es que la policía no lo descubra en mi casa...
Pero, no entiendo cómo...
¡Pues está bien claro, tía!
Si la policía me coge con 15 kilos de cocaína buenísima sin cortar en mi casa, me pueden llevar presa.
Ya, Chon, pero no entiendo cómo llega esa maleta a tu armario, así, ¡de repente!
Como te contaba... Después de romper con mí marido,
salí a la calle y me encontré con un tipo que me estaba mirando.
Buena pinta.
Un culo,
unos pies...
Total, que me lo subí a casa y me lo tiré varias veces.
Tú ya sabes que a mí el sexo me interesa mucho, como asunto social...
¿Y qué tal?
¿En la cama? Un virtuoso.
¡Yo no he visto nada igual!
¡Huy, qué dedo gordo del pie!
Mira el vello... ¡de punta!
¿Y qué pasó después?
Pues nada, después de follar
me dijo que si podía quedarse unos días en mi casa.
- ¿Tienes magdalenas? - Sí, ahí. Arriba, en la estantería.
- Y tengo un flan muy hermoso. - ¡Eso me lo como después!
Pues nada, que me dijo que si podía quedarse en casa. Yo le dije que bueno,
pero que no le prometía nada.
No quería que pensara que soy una mujer fácil.
El caso es que apareció en casa con una maleta y se instaló allí.
Anoche estoy viendo por casualidad la televisión...
¡Y me entero de que le ha cogido la policía en una operación antidroga
y que es uno de los "narcos" más buscados del país!
¡Qué me dices!
Con la mosca detrás de la oreja,
abro la maleta
y veo que está llenita de bolsas de cocaína.
Cogí una...
salí a la calle y desde entonces no he vuelto.
¡Qué historia, por Dios!
¡Ya me extrañaba a mí que follara tan bien!
Para los hombres que viven en ese nivel de riesgo,
cada polvo es como si fuera el último. ¡Y claro, chica, no hay color!
¡Mira cómo se me pone la carne de gallina!
Ya te lo he visto antes... ¡Tienes una facilidad!
¿Y la maleta, qué?
La maleta...
pues,
pensaba pedirte... si no te importa que la traiga aquí.
- ¿Me oyes? - Sí, te oigo.
Que la voy a traer aquí.
Si la descubren en mi casa, no es por lo que me pueda pasar a mí,
que no es lo ideal para una concejala de Asuntos Sociales,
¿pero tú te imaginas el disgusto del alcalde y mi partido?
¡A mi partido no le cabe un escándalo más!
¡No grites, Chon!
¡La policía!
¡Calla! ¿Cómo va a ser la policía? Nadie sabe que estás aquí.
Yo soy una mujer muy llamativa, Pina, desde niña...
Haz como que has venido a tomar café.
Pues esto es lo que tenemos afinado.
¿Creéis que debo seguir montándola,
o es una locura?
¿Qué dices? Yo me he "meao". ¡Me muero por saber cómo sigue!
¡Es maravillosa, Mateo!
Es tronchante. Habría que volver a estrenarla.
No, lo importante es terminarla.
Las películas hay que terminarlas, aunque sea a ciegas...
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