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Original subtitles

¡Ataquen!

- ¡Vamos! ¡Salgan! - ¡A las escaleras!

¡Salgan!

¡Heinrich, ven! ¡A la carga! ¡Vamos!

¡A las escaleras!

¡A mi orden!

- ¡A la carga! - ¿Hans?

¡Ataquen! ¡Salgan!

¡Vamos! ¡A la carga!

¿Hans?

- ¿Hans? - ¡Vamos, Heinrich! ¡Sal!

¡Ataquen!

¡Vamos!

¡Más rápido! ¡Vamos!

¡Cúbranse!

¡Heinrich!

¡Heinrich!

¡Heinrich!

SIN NOVEDAD EN EL FRENTE

ALEMANIA DEL NORTE PRIMAVERA DE 1917

TERCER AÑO DE GUERRA

- ¡Paul! - ¡Paul!

Paul. Hola.

- ¿Y bien? - No.

- ¿Y ahora qué? - No sé.

- ¿Sabe que iremos todos? - Claro.

¿Te quedarás en casa?

Dios mío, ¿pegado a las faldas de tu mamá?

Dame, yo lo firmaré.

- Sus padres tienen que hacerlo. - Pero no lo hicieron. Dámelo.

- No funcionará. Lo notarán. - ¿Cómo?

¿Cómo?

¿Se envían cartas con su padre?

- Dame tu pluma. - No tengo una.

Ludwig.

No lo hagas. Te dará una paliza.

¿Tienes una idea mejor? No quiero ser el único en quedarse.

¡Sí!

Felicitaciones, soldado Bäumer. Irá al frente.

Soy hombre muerto.

Están en el umbral de la existencia.

¡Recuerden este momento!

Es un momento importante.

En los próximos años, serán juzgados por lo que se atrevan a convertirse hoy.

La juventud de hierro de Alemania.

Amigos míos,

tienen suerte de vivir en una gran época.

Sus acciones serán como el agua

que dará vida a una raíz fuerte y noble.

¡Pon atención, Leinemann!

El káiser necesita soldados, no niños.

Estoy seguro de que veré a la mayoría aquí, en casa, pronto.

Su espada volverá a su funda con honor.

Con una Cruz de Hierro en su orgulloso pecho.

Pero no se equivoquen.

Durante las horas más oscuras, antes de un ataque,

podrían comenzar a tener dudas.

Este no es momento para que la mente flaquee.

¡Cualquier titubeo, cualquier duda es una traición a la patria!

La guerra moderna es como un juego de ajedrez.

No se trata del individuo, sino del todo.

Demostrarán que son dignos de portar sus uniformes

y penetrarán el frente enemigo en Flanders.

Después de eso, en pocas semanas,

¡finalmente marcharán en París!

¡Sí!

Nuestro futuro,

el futuro de Alemania,

está en manos de su mejor generación.

Amigos míos, ¡esos son ustedes!

¡Sí!

Por lo tanto, ¡a la batalla!

¡Por el káiser, por Dios y por la patria!

¡Sí!

- ¡Bravo! - ¡Sí!

Siguiente.

Siguiente.

Bäumer, Paul. Wiesengrund número 53.

Nació el 18 de noviembre de 1899.

- ¿Correcto? - Sí, señor.

Paul.

Toma. Tu padre debe estar orgulloso.

Sí.

¿Todo bien?

Sí. Ya quiero partir.

Vete.

Siguiente.

Disculpe.

Este es de otra persona.

Siguiente.

Sí. Seguro le quedó chico. Pasa todo el tiempo.

Toma. Te deseo lo mejor.

Gracias.

Cielos, como hecho a medida.

Ludwig, ¿nos robarás todas las chicas ahora?

Sí.

¡Mientras no nos dispares!

Nena, te amo. Sí.

Pero no puedo casarme contigo aún.

Espera un año más…

No esperará, Franz.

No lo hará.

Eres todo un galán.

Tómate una taza de té, azúcar y café.

Y una copa de vino.

Nena, te amo. Sí.

Pero no puedo casarme contigo aún.

Espera un año más. Entonces se hará realidad.

LA MALMAISON, AL NORTE DE FRANCIA A 25 KM DEL FRENTE OCCIDENTAL

- ¿Cómo se llama, soldado? - Kropp. Albert Kropp, señor.

¿Le gustan las chicas sucias, Kropp?

¿Le gustan las chicas sucias?

No, señor.

¿Y por qué duerme con una?

Preséntese al turno de vigilancia de las 3:00 a. m.

Caballeros, pelearán en una pocilga.

Y más vale que lo hagan con un G98 limpio.

Lo consentirán.

Lo amarán.

Y lo mantendrán tan impecable como los muslos de la Virgen María.

- ¿Entendido? - ¡Sí, señor!

Bienvenidos al Regimiento de Infantería de Reserva 78.

Estamos en el frente occidental.

¡Bienvenidos a París!

Sí.

¿Qué carajos pasó?

Debo llevar la compañía al frente para las 6:00 p. m.

Tendrá que hacerlo a pie. Necesitamos los camiones.

- Con todo respeto, la orden… - Me importa un carajo la orden.

Tengo 40 hombres muriendo en el barro. Bájense de inmediato.

¡Todos abajo!

Vamos, rápido.

Ya oyeron al cirujano en jefe.

Más rápido, soldados. ¡No se duerman aquí!

¡Vamos!

- ¿Franz Müller? - Sí.

El mando supremo espera que sobreviva al menos seis semanas.

- ¿Quiere estar vivo en seis semanas? - Sí, señor.

¡Entonces muévase y deje de arrastrar los pies!

- ¿Me oyó? - Sí.

¡Deprisa!

¡Esto no es una merienda!

¡Gas!

¡Pónganse las máscaras!

Caballeros, esa fue grande.

Si los franceses tuvieran puntería,

ya estaríamos calcinados y desperdigados.

Pero de algo estoy muy seguro.

Esas bombas no tienen gas.

¡Vista al frente!

- ¿Es sordo? - No, señor.

Solo estaba poniéndome la máscara.

Paul Bäumer, seguramente morirá antes del amanecer.

Debería comer algo.

¡Atención! ¡Quítense las máscaras!

¡Quítense las máscaras!

Usted no.

Déjesela hasta su turno de vigilancia.

Con ese idiota de ahí.

Fórmense. ¡Marchen!

¡Manténganse juntos y muévanse!

¡Vamos, apúrense!

¡Paul! Ven. Dame tu mochila.

Tú llevarás la mía la próxima.

Felicidades, soldados.

Este es su nuevo hogar.

¡Quítense los cascos!

Veo que los hombres disfrutaron mi ausencia, Steinberger.

Nos bombardearon toda la noche. Tienen los nervios de punta.

Tener las botas secas los ayudaría.

¿Quiere que nos ahoguemos?

¡Todos ayuden! Desagoten la trinchera.

¿Qué espera, Bäumer?

¿Por qué siguen ahí parados? Vamos…

Dale un hueso a un perro,

y siempre lo aceptará.

Dale poder a un hombre…

y se convertirá en una bestia.

Bebe.

Katczinsky, ven aquí. Ayúdanos.

Esta noche nos darán duro.

Perdón.

No es nada.

Esto no es lo que había imaginado.

Cállate, Ludwig.

Mis manos. No las siento.

Métetelas en la ropa interior.

Eso es lo que hago yo.

¿Crees que así disparará mejor?

- ¿Oíste eso? - ¿Qué?

Ese ruido. Escucha.

No hay nada ahí.

- Nuestros primeros franceses. - Cálmate, Paulie.

Ahora lo oigo.

¿Quién está ahí?

Hola.

¡Muéstrese!

¡No!

¡Me dieron!

- No. Paul. - ¿Qué pasa?

No.

¿Qué pasa?

Me dispararon desde allá.

Vieron el destello de tu arma.

¿No?

Agachen la cabeza.

Si no quieren recibir otro disparo, muévanse diez metros a la izquierda.

Disparan y se mueven. Disparan y se mueven. ¿Entendido?

Sí.

Ven.

¡Cúbranse!

¡Aquí!

¡Bäumer, Kropp! Vengan aquí. Rápido.

¡Al búnker!

¡Entren!

"Cuidado con lo que comes".

Eso me dijo mi madre.

- Nos mantendremos juntos. ¿No? - Sí.

- Nos mantendremos juntos. - Sí.

No puedo hacer esto, Paul. No puedo. Quiero irme a casa.

Quiero ir a casa.

Un bombardeo progresivo.

¿Qué?

Cada pocos minutos, la cortina de fuego avanza.

Y, detrás de ella,

avanza la infantería.

¿Qué significa eso?

Que se acercan.

- ¿Adónde vas? - Ya vuelvo.

El bombardeo ya casi termina.

- No. Suéltame. - Tranquilo.

- Déjame. ¡Quiero salir de aquí! - ¡Cálmate!

Tranquilo.

¡No!

¡Salgan!

¡Vamos! ¡Salgan!

¡Fuera de aquí!

Todos, ¡salgan!

Paul. Ese es Paul.

¡Albert!

¡Albert! ¡Encontramos a Paul!

Hay que mover esa viga.

Paul.

¿Estás bien?

¿Estás bien, Paul?

Vamos, Paul. Vamos.

Te ayudaré.

Ven aquí arriba. Siéntate.

- ¿Estás herido? - Sigamos.

- Paul, ¿estás herido? - ¿Me oyes?

- Albert Kropp, ¡ayúdanos! - Nos vemos.

Nos vemos, Paul.

Katczinsky, continúe.

- ¿Y usted? ¿Está herido? - No.

Empiece a juntar.

¡Hombre!

El trabajo duro da frutos.

¡Vamos! ¡No se detengan!

No tenemos todo el día.

18 MESES DESPUÉS

Albrecht, Karl. Diepholz.

14 de septiembre de 1898.

Blumenthal, Samuel.

Dresde, 6 de noviembre de 1900.

Ayer habría sido su cumpleaños.

Von Gallwitz, Gustav.

Osnabrück, 20 de junio de 1899.

Götz Lüttwitz…

Suficiente.

ALTO MANDO DEL EJÉRCITO 7 DE NOVIEMBRE DE 1918

Señor Erzberger.

Santo cielo.

Otra vez más de 40 000 bajas solo en las últimas semanas.

Eso debería convencer al Estado Mayor.

Creo que los caballeros saben que se acabó.

Todos lo sabemos.

El capitán general.

CHAMPAÑA, FRANCIA TERRITORIO OCUPADO

- Gracias. - De nada.

Paul, a este paso, conquistaremos Francia en 180 años.

Hice los cálculos.

Que no te atrapen, Kat.

Jamás.

Escucha.

¿Qué crees? ¿Vale la pena morir por esto?

Sí cuando tienes hambre.

¿Kat?

¿Kat?

¡Corre!

¡Alemán inmundo!

¡Corre!

Chicos, son unos héroes.

Cierra la puerta o los demás lo olerán.

Vigila.

- No sé. Olvidé todo. - Usa tu cerebro prusiano.

- Ojos abiertos, dedos extendidos. - Eso.

¡Boca abierta, ganso adentro!

Un pedazo de ganso del ganso. De Franz para Franz.

Quiero un ala.

¿Tengo que compartir? Quiero lo demás.

Bueno, ¡adelante!

- Ven, novato suertudo. Charlatán. - Descansemos en paz bajo el bombardeo.

Dios mío.

Nunca olvidaré esto, chicos.

¿Sabe bien?

- Sí. - Sí.

- ¿Tu parte? - Sí, muy bien.

¿Estás bien, Paul?

Sí, Kat.

La vida es corta.

¿Dónde está Emil?

Emil, ¡traiga el café y el caviar!

Sí, y un lavapiés. Lo necesito.

- ¿Kat? - ¿Sí?

Tú robaste el ganso. Devuélvelo.

Devuélvelo. O el cazador te disparará…

- ¡El granjero! - ¡El granjero! ¡Sí!

O el granjero te disparará con su escopeta…

Tjaden se sienta sereno y dice:

"La cruz. Todos hablan de la cruz.

Mi padre era un barón consagrado".

"¿Un barón consagrado?", pregunta la maestra.

"Me parece extraño. Tjaden, ve a casa y pregunta de nuevo".

Al otro día, Tjaden entra corriendo al salón y dice:

"Lo siento. Mi padre no era un barón consagrado.

Mi padre era un bufón desgraciado".

¡Miren!

¡Hola!

¡Acérquense!

¡Baguette fresca!

Para ustedes.

¡Paté de hígado, amor!

¡Mucho amor!

Franz, ¿adónde vas?

- ¡Llévame contigo! - ¡Bueno, vamos!

Miren.

Está haciendo el ridículo.

Cielos. Eres muy hermosa, cariño.

¡Franz!

¡La de cabello oscuro es mía!

¿Adónde va?

¿Franz?

¡Adiós!

¡Adiós, amigos!

Carajo.

Si todo terminara, ¿saben qué haría?

- No hay paz. No terminó. - Sí. Pero si terminara.

- Veríamos chicas otra vez. - Sí, es cierto.

No usaría pantalones por una semana.

Debería darte una paliza por hablar así aquí.

¿Y tú, Paul?

No sé. No se me ocurre nada.

- Yo me iría a Prusia. - Estás loco, Tjaden.

¿Alguna vez removiste turba?

- Pruébalo. - No puede ser peor que cavar trincheras.

Toma mucho más tiempo. Y no puedes holgazanear.

En el ejército, en tiempos de paz, nada te preocupa.

Cada mañana, tienes comida o haces un escándalo.

Tienes una linda cama.

Sábanas limpias cada semana.

Luego…

Luego, te conviertes en suboficial.

Imaginen eso. Yo como policía militar.

Un coñac aquí, una cerveza allá.

Todos quieren ser amigos de un policía militar.

Pero hay un problema, Tjaden.

¿Cuál?

Nunca serás suboficial.

Ustedes y sus estúpidas preguntas.

No cambiará nada.

- ¡Kat! ¡Kat! - ¡Aquí!

"Gordito:

Pediste un paquete con comida.

Cuatro porciones de salchichas y grasa están en camino.

Un par de pasteles,

chucrut con salchicha de ternera,

y un…

jarabe con terrones de azúcar.

Huevos y mermelada de ciruela.

No comas todo de golpe. No quiero enviar más tan pronto.

Mejor no lo compartas con tus camaradas.

Gordito,

tengo que preguntarte algo.

¿Cuánto dinero ahorraste hasta ahora?

¿Puedes mandar un poco a casa?

Dicen que la guerra terminará pronto,

así que sería bueno tener un poco guardado.

Debes pensar:

'Qué descarada esta mujer'.

No me ofendo.

Me conoces. Nunca es suficiente.

Siempre quiero más.

No te desanimes en la recta final.

Karl Lemmer ya está hospitalizado en el Este.

Tuvo algo en el estómago. Apenas duró tres semanas allá.

¿No puedes volver tú también por tu reuma?

¿No hiciste tu parte ya?".

Si pudiera verte ahora, sentado aquí con tu cigarro.

"El domingo, visitaré la tum…

El domingo, visitaré la tumba de nuestro pequeño.

Voy a leerle. Siempre le gustó mucho que le leyera.

El año que viene, iremos juntos a celebrar su décimo cumpleaños.

Bueno, eso es todo por ahora.

Besos de tu esposa.

Adiós".

No sabía.

Paul.

¿Qué va a pasar?

Regresaremos a casa un día…

A nuestras antiguas vidas.

Y solo querrán saber si peleamos cuerpo a cuerpo.

Andaremos como extraños en un paisaje del pasado.

Me pregunto…

¿no preferiría sentarme alrededor de una fogata contigo,

Tjaden, Kropp

y Müller…

y comer papas fritas?

Sin pelar.

Sí.

Estoy aburrido.

¿Cuándo reanudaremos la marcha?

¿Cuándo reanudaremos la marcha?

¿Franz?

¿Sí?

Mañana partimos a las seis.

Para buscar a unos chicos.

¿Qué pasó?

Deberían haber llegado hoy.

Una compañía entera.

¿Cómo estuvo?

- Muy bien. - ¿Sí?

Sí.

Toma.

Huele.

¿Cómo se llama?

Eloise.

Eloise.

Su piel es blanca como la leche.

Y sus pechos…

También quiero olerlo.

Albert.

- ¡Kropp! Dámelo. - Toma.

- Dios mío. - Tjaden.

Una chica así no tiene tierra bajo las uñas.

- No. - Como mucho, arena de la playa.

Tjaden.

- Devuélvemelo. - Seguro se baña dos veces al día.

Tjaden.

Por favor. Es mío.

- Tjaden. - No, ahora es mío.

Debió ser una gran explosión.

Lanzaminas.

Le voló el uniforme.

¿Es uno de los que buscamos?

No, están desaparecidos desde ayer.

Él lleva un tiempo ahí.

Horrible.

No se pongan sensibles ahora.

¿A cuántos buscamos?

Sesenta reclutas jóvenes.

Pan de nabo en el desayuno.

Pan de nabo en el almuerzo.

Pan de nabo todo el tiempo. Estoy harto.

Avísenme cuando los encuentren. No daré otro paso.

Gas.

Usaron gas.

Sí.

Hola, madam.

Soy Kropp.

¿Y tú?

¿Quieres…

¿Quieres venir conmigo?

No hay problema.

Kat.

Mierda.

- Eran unos niños. - Sí.

Se quitaron las máscaras demasiado pronto.

Ya no quedarán alemanes.

COMPIÈGNE, FRANCIA 8 DE NOVIEMBRE DE 1918

General.

Brixdorf, dígame las novedades.

Los franceses nos presionan.

Esta mañana, interceptamos una orden

que convocaba a divisiones enteras a Latierre.

Una flota de tanques sigue varada en Fernancourt.

Pronto atacarán.

La socialdemocracia será el fin de la humanidad.

¿General?

Acabo de enviar una delegación alemana a Compiègne

para negociar un alto el fuego.

Brixdorf, esta gente está vendiendo nuestra patria.

Mi orden es pelear.

Y, mientras sea así, lo haré con uñas y dientes.

Debemos ser fuertes y esperar tropas nuevas.

En unos meses, llegarán los nuevos reclutas.

Los franceses intentan imponernos sus condiciones de mierda.

No me rendiré.

Debemos atacar ahora con todas nuestras fuerzas.

General.

En lo que a mí respecta,

debo insistir…

Tenemos que insistir…

Por el amor de Dios.

Carajo.

Teniente.

Soldados, empaquen sus cosas,

enrollen sus camas y laven sus utensilios.

El regimiento entero avanzará al frente.

Todo el que pueda ponerse de pie vendrá.

¡Fórmense, carajo!

¿Creen que los franceses esperarán a que se peinen el vello púbico?

Aquí vamos otra vez.

¿Adónde?

¿Adónde? A la batalla.

Monsieur le Maréchal lo espera.

Enseguida vuelvo.

Celoso, ¿no?

Estoy aquí ante ustedes

con la esperanza de que tomen nuestra presencia

como una oportunidad para suspender todas las hostilidades.

En nombre de la humanidad,

les pido que acepten un alto el fuego inmediato

mientras duren nuestras negociaciones

para evitar pérdidas innecesarias para nuestras naciones.

Matthias Erzberger, jefe de la delegación alemana.

El mariscal Foch pregunta qué los trae aquí.

Esperamos sus sugerencias

para lograr un alto el fuego en mar, tierra y cielo.

No tengo ninguna sugerencia para usted.

¿A qué se refiere?

Creo que no le gusta cómo lo expresó.

Sí.

Bueno, entonces…

Señor,

por favor, nos gustaría saber las condiciones…

Quiere que pregunte formalmente.

Monsieur le Maréchal,

le pido un armisticio.

Tiene 72 horas para aceptar las condiciones.

No son negociables.

- ¿72 horas? - La guerra continuará hasta que firme.

Monsieur le Maréchal,

en nombre de Dios, no deje pasar 72 horas.

La gente está muriendo.

Entonces, firme.

Entendido.

Soldados, marchen.

Soldados, marchen.

Marchen, soldados.

Vamos. ¡Fuera de aquí!

Marchen.

Soldados, marchen.

Marchen. Fuera de aquí.

¡A la carga!

- ¡Más rápido! - ¡Vamos!

- ¡Más rápido! - ¡Vamos!

¡Adelante!

¡Vamos!

¡Vamos!

¡Mantengan las filas!

¡Sigan!

¡Vamos, vamos, vamos!

Vamos. ¡Paul!

¡Salgan!

¡Abran fuego!

¡Abran fuego!

¡Al suelo!

¡Al suelo!

¡Cúbranse!

¡Salgan!

Quédense donde están y cierren filas.

¡Granadas de mano!

Apunten a las ruedas cuando pasen.

Vamos, hombres. ¡Franz!

¡Franz!

¡Síganlo!

¡Franz!

¡Vamos! ¡Síganme!

¡Franz!

¡Paul!

¡A la carga!

Paul. ¡Paul!

¡Abran fuego!

¡Retirada!

¡No!

¡No! ¡No disparen!

Albert.

- Albert. - ¡Vamos!

¡Camina!

¿Dónde está Franz?

¡Perdí a Franz!

¡Katczinsky! ¡Tomen la ametralladora y retírense!

Nos reagruparemos en Eguisac, a dos kilómetros al noreste de aquí.

- ¡Extraño a mis camaradas, sargento! - ¡Y yo extraño a mi madre, carajo!

¡Granadas! ¡Municiones! ¡Vamos!

¡Paul, vamos!

Estas no son negociaciones. Es un decreto.

Deberíamos volver a Spa y consultar con el Estado Mayor.

¿Y qué logrará eso?

Aunque terminemos perdiendo,

no estaremos peor que si nos rendimos.

Excepto por los cientos de miles de muertos más.

Alsacia y Lorena, ocupación del Rin, cañones, locomotoras, trenes…

¡Es una rendición total!

Cada mes, 250 000 estadounidenses desembarcan en Europa.

Marne, Cantigny, Cambrai. Todo perdido.

Lo único que nos separa de un alto el fuego es el falso orgullo.

Es hora de lidiar con el desastre que usted y sus generales nos dejaron.

Pero si prefiere retirarse, adelante.

Nosotros nos quedamos.

Es invierno.

Sin trenes y provisiones, los bolcheviques nos invadirán.

Los hombres morirán de hambre camino a casa

en vez de morir con honor en el campo de batalla.

¿Con honor?

Mi hijo murió en la guerra. No creo que sienta honor.

Von Helldorf.

Obtenga copias de las condiciones y telegrafíelas al cuartel general.

Debe informar al gobierno.

Tenemos 72 horas, caballeros.

Cada minuto que desperdiciamos hablando, muere otro soldado.

Consigamos lo que podamos, pero por el amor de Dios,

terminemos esta guerra.

¡Retirada!

¡Se están retirando! ¡Más fuego!

Más fuego.

¡Silencio!

¡Cállate!

¡Cállate!

No.

Camarada.

Lo siento.

Lo siento.

Lo siento.

DUVAL, GÉRARD TIPÓGRAFO

Casa…

Tu esposa… te lo prometo.

Te lo prometo.

Te lo prom…

¿Cuándo nació, Brixdorf?

En junio de 1877.

Un niño de verano.

Sí.

¿Qué hace su padre?

Mi familia tiene un taller en Holstein.

¿De qué?

De monturas, general.

Monturas.

Siempre se venderán. Su futuro está asegurado.

Tengo mucha suerte.

¿Y bien?

¿Ansía regresar a casa?

- ¿Cuando ya no nos necesiten aquí? - Sí.

Hay un trabajo esperándome.

Yo dirigiré el negocio.

Felicitaciones.

¿Y usted?

Soy soldado.

Mi padre era oficial en este regimiento.

Peleó en las tres guerras de Bismarck.

Ganó las tres.

En 1871, marchó a París

y volvió a casa como un héroe.

Nací demasiado tarde, Brixdorf.

Medio siglo sin guerra.

¿Qué es un soldado sin guerra?

¿Era muy unido a su padre?

De niño, tal vez.

Un hombre nace solo,

vive solo

y muere solo.

EL KÁISER ABDICÓ

Adelante.

- Von Helldorf. ¿Qué pasa? - Hindenburg.

Ábralo de una vez.

Nos insta a firmar.

¡Se acabó!

Toca la puerta del monasterio,

solo encontrarás ladrones y sinvergüenzas.

Se acabó. Los cerdos finalmente se dieron cuenta.

Al fin están negociando. ¡Nos vamos a casa pronto, soldado!

¿Dónde es la enfermería?

- ¡No! - ¡Denle cloroformo!

Bäumer.

Bäumer.

- Tjaden. - Bäumer.

¿Qué pasó? ¿Dónde te dieron?

Arriba de la rodilla,

creo.

No siento nada.

¿Qué tan arriba está?

No puedo levantar la cabeza.

Diez centímetros, al menos.

Te irás a casa, Tjaden.

- ¿Tú crees? - Claro.

¿Cómo seré policía militar así?

Maldición.

Aún puedes hacerlo.

Ya verás.

No dejaré que me amputen.

No viviré como un lisiado.

No lo harás.

Arreglan cosas mucho peores aquí.

Paul.

Tengo que darte algo.

¿Está muerto?

Tienes que ser valiente ahora.

Estás vivo.

Tienes que estar agradecido.

Por nosotros.

Por los que no lo lograron.

Cállate.

Escucha. No puedes decir eso. Tú no.

Eso quisieras, pero no hasta que lleguen todos…

Están en la enfermería o en las fosas comunes.

- Sirve. Se huele que está listo. - No puedo.

¿Por qué no, desgraciado?

Cociné para 150. No puedo servirles a 80 hombres la comida de 150.

¿Tienes mierda en el cerebro?

Recibiste provisiones para la segunda compañía.

- ¡Somos la segunda compañía! - ¡Sí!

¡Así que, sirve! ¡Y punto!

¡Kat!

- ¡Kat! - ¡Paul!

¡Paul!

Kat, estás vivo.

Estás vivo.

Paul.

Tjaden está herido.

Está en la iglesia.

Le llevaremos una porción doble.

Sí. Vamos.

Con cuidado.

Y otro más.

Carajo, pensé que estabas muerto.

Todos moriremos en algún momento.

Pero no en la recta final.

Si mueres antes que yo, te mataré.

Tjaden.

- ¿Kat? - Sí.

Kat.

Trajimos sopa.

¿Trajeron cubiertos?

Sí, también trajimos cubiertos.

Disfruten.

¡No! ¡Detente, Tjaden!

¡Tjaden, basta!

¡Necesitamos ayuda!

¿Por qué hiciste eso?

¿Por qué?

Se acabó, muchachos.

¡Se está desangrando!

Tjaden.

Tjaden.

¿Qué pasa?

Perdí algo.

Kat, ¿hablas francés?

Mi madre quería que aprendiera francés.

Y piano.

No quería que fuera a la guerra.

"No es para ti", me decía. "Morirás en seguida".

Quería probarles que sí podía.

Y mira dónde estamos ahora.

"En unas semanas, estaremos en París".

No puedo quitarme dos años de granadas como unos calcetines.

- Paul. - Nunca nos quitaremos el hedor.

- Basta. - Ludwig está muerto. Franz, Albe…

¿Qué nos importa ahora?

Están en paz.

Nosotros estamos vivos.

Estar aquí es como una fiebre.

Nadie la quiere, pero de repente aparece.

Nosotros no queríamos esto, los demás tampoco.

Pero aquí estamos. La mitad del mundo está aquí.

Y Dios nos observa

mientras nos masacramos.

Así es.

Pero ¿qué sé yo?

Yo no sé nada.

Soy un par de botas con un rifle.

Duérmete. Tuvimos suerte.

Sí.

¿Kat?

¿Sí?

¿De qué murió tu hijo?

De viruela.

Tengo miedo de lo que viene.

No tengas miedo.

Henri.

Pruébelo.

¿Están frescos?

Lo siento, señor. No lo creo.

Lo escucho.

El Káiser abdicó.

Los soldados no obedecen órdenes. Los desertores merodean por el campo.

El nuevo gobierno hará todo lo posible para cumplir las obligaciones impuestas,

pero la población, sin culpa alguna,

se arriesga a la hambruna y a la anarquía.

Ese es problema de los vencidos, no de los vencedores.

No le tengo miedo.

Rechazo cualquier acuerdo.

Monsieur le Maréchal, por favor.

Sea justo con su oponente o él odiará esta paz.

¿Justo?

¿Usted habla de ser justo?

Firme.

Que conste en acta

que el armisticio entrará en vigor en seis horas

a la hora once, del día once del mes once.

Muy bien.

La guerra terminó.

¿Qué hará ahora?

¿Qué ve aquí, Brixdorf?

Las llanuras de Latierre, señor. Eguisac.

Yo también las veo.

Y veo soldados alemanes huyendo como conejos.

Los franceses se cagan en nosotros en Latierre,

y hay un tren lleno de malparidos que están vendiendo nuestra patria.

Retire a los reclutas de los puestos.

Que se presenten en el patio.

¡Vamos a arreglar esta mierda!

Sigue prohibida toda comunicación con el enemigo.

Primero, todas las hostilidades cesarán

en el frente hoy,

11 de noviembre, a las 11:00 a. m.

Segundo, las tropas no avanzarán

más allá de la línea a la que llegaron hoy a esa hora.

¿Qué hora es?

- ¿Por qué no duermes? - Escucha.

Está tan silencioso.

Creo que me quedé sordo.

Firmaron, Paul.

La guerra terminó.

Se terminó.

¿Tienes hambre?

Tengo hambre.

¿Adónde vas?

Vamos, antes de que despierte el imbécil.

- ¿Qué harás para Navidad, Paul? - No sé.

Yo voy a asar un ganso.

Con repollo rojo, papas…

Encenderé todas las velas y besaré a mi esposa.

Dios mío, Paul, mi esposa es hermosa.

- ¿Sí? - Sí.

- ¿Cómo es? - Bueno…

Cabello largo y ondulado. Oscuro.

Y es redonda y fuerte.

Navidad.

Falta tanto.

No. Falta muy poco.

Queremos otro hijo. Niños, Paul.

¿Qué es la Navidad sin niños? No es nada.

¿Verdad?

Cuando…

Cuando volvamos a casa…

- ¿Sí? - Haremos grandes cosas.

Nosotros dos. Juntos, ¿sí?

Sí, claro.

¿Qué?

Soy zapatero, Paul. Arreglo zapatos.

¿Sí? Tú sabes leer y escribir. Terminaste la secundaria.

No me sirvió de nada.

¿Qué vamos a hacer?

¿Clavar suelas de zapatos?

¿Me estás insultando?

No puedo leer ni una carta de mi esposa.

Ve a la universidad.

O te mataré aquí mismo.

Se me caen los pantalones.

Me quedan sueltos.

Tendrás que comer un poco.

Cuando lleguemos a casa, comeremos lo que queramos.

Lo que queramos.

Es tu turno.

Si el granjero me descubre de nuevo, creo que me matará.

Cuidado con el perro.

Sí.

Mira.

Está muy bueno.

¿Quieres?

Mierda.

¡Alto!

¡Kat!

¡Corre!

¡Desgraciado!

Carajo.

Mierda.

Mira esto.

¿Qué?

- Tuve suerte. - ¿Te dio en los huevos?

- Presiona. - Bien.

- Pongámoslo aquí. - Sí.

Adentro. Todo.

Podemos freírlos.

Tonterías. Comámoslos ahora.

Así están bien.

No hay nada mejor.

Ya vuelvo.

¿Kat?

¿Qué pasó?

Vamos.

¿Quién disparó?

Esa basura de la granja.

El hijo del granjero.

Kat.

Qué desastre.

¿Cuán grande es?

Dedo meñique. Sacaré la bala.

No, dame un cigarrillo.

Deja que el médico lo haga.

Me pusieron en una clase con niños de siete años.

Y yo ya había empezado a afeitarme.

Encuentra una palabra

que rime con "morisqueta".

Nada rima con eso. Nada.

Carajo.

¿Por qué justo ahora?

- Sigamos. - Sí.

Vamos.

¿Está bien? ¿Kat?

- Escopeta. - ¿Qué?

"Escopeta" rima con "morisqueta".

Cuando lleguemos a casa, me harás un nuevo par de botas.

Me sangran los pies de caminar.

¡Alto!

¡Deténganse!

¡Médico!

- No te hubieras molestado. - ¿Qué?

Está muerto.

Pero tiene una pequeña herida de bala.

Sí, cobre en la sangre. Directo al hígado.

Los órganos se envenenaron.

Está inconsciente.

No.

Está muerto.

Creo que sé un poco más que tú.

No es posible. Estaba hablando con él.

Está inconsciente.

Está inconsciente.

¿Ve?

Tuvo mala suerte. Tan cerca del final.

Vamos, soldado.

¡El general nos enviará a casa! ¡Nos vamos a casa!

¡Nos vamos a casa!

¡Vamos! ¡Sigan andando!

¡Apúrense!

¡Atención!

Soldados.

Estamos aquí como hermanos

en un mundo de enemigos, obligados a no hacer nada

mientras los socialdemócratas alemanes dejan a nuestro querido pueblo indefenso

al aceptar un armisticio pérfido.

Camaradas.

Pronto irán a casa y verán a sus padres, esposas e hijos.

La guerra terminó.

Después de años de sacrificio y sufrimiento,

ahora tendrán su recompensa.

La recompensa de la admiración por todo lo que lograron aquí.

Pero, camaradas,

¿quieren ser recibidos como soldados y héroes

o como cobardes

que se echaron atrás en un momento crucial?

Soldados.

Vamos a atacarlos con toda nuestra fuerza y vigor.

Latierre le pertenece a los alemanes.

Tomaremos las llanuras antes de las 11:00 a. m.

y terminaremos esta guerra

con una victoria.

¡A la carga!

Con Dios, que estará con nosotros como estuvo con nuestros padres.

No volveré a la batalla. ¡Yo no!

¡Cállate!

¡Apunten!

- ¡No! - ¡Fuego!

¡Compañía, alto!

¡Rifles fuera!

¡Fijen bayonetas!

¿Hora?

Quedan 15 minutos.

Era de Lefèvre.

Pobre tonto, lo guardó para el final.

- Ya no lo necesitará. - Gracias, señor.

Por usted y por Lefèvre.

Es bueno.

La pesadilla terminó.

¡Ataque enemigo!

- ¡En posición! - ¡En posición!

¡Fuego!

¡Granadas!

¡Ataquen!

¡No!

¡No! ¡No lo hagas!

¡Alto el fuego!

¡Son las 11:00 a. m.!

¡Alto el fuego!

¡Son las 11:00 a. m.!

¿Está bien, soldado?

Sí.

Bueno.

Empiece a juntar.

Poco después del inicio de las hostilidades en octubre de 1914,

el Frente Occidental quedó trabado en una guerra de trincheras.

Para el final de la guerra en noviembre de 1918,

el frente apenas se había movido.

Más de tres millones de soldados murieron ahí,

a menudo, intentando ganar unos cientos de metros de terreno.

Casi 17 millones de personas murieron en la Primera Guerra Mundial.

SIN NOVEDAD EN EL FRENTE

Subtítulos: Laura Aguilar

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