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AMBICIOSA DESCARGACINECLASICO.COM
1644. El Parlamento Ingl�s y la armada de Oliver Cromwell's
se rebelaron contra la tiran�a del Rey Carlos I.
Inglaterra arde con la guerra civil.
1660. Oliver Cromwell ha muerto. Los Estuardo, con Carlos II,
han recuperado el trono de Inglaterra.
Pero aunque Londres aclama la restauraci�n de la monarqu�a,
en el campo segu�a arraigada la tradici�n de los Puritanos...
Te damos gracias, Se�or, por los bienes y venturas
que diariamente concedes a nuestro hogar, y a tus humildes siervos
Alabamos y glorificamos tu santo nombre,
Bendice, Se�or, estos alimentos que vamos a tomar.
Am�n.
- �Entonces estamos de acuerdo, Sr. Starling? - S�, Sr. Goodgroome.
Ser� un buen matrimonio a pesar de todo.
Ya es hora de que mi hija ejerza las funciones de esposa y madre.
Y t�, Amber, �no tienes nada que decir?
Bueno, habla, hija.
No me casar� con �l.
Amber...
�Qu� has dicho?
No me casar� con �l.
Con ning�n granjero, aunque quieras obligarme.
�Acaso crees que quiero pasar el resto de mi vida criando cerdos?
Vete a tu habitaci�n... ahora mismo.
Os debo una explicaci�n, Sr. Starling.
Y a ti, Robin.
Matt...
- Est� nerviosa y de mal humor. - Ya estoy harto de su orgullo.
Sus malos modales escandalizan a todo el pueblo.
Pero es mi hija y tiene la obligaci�n de comportarse como tal.
- Aunque para ello sea necesario azotarla. - El l�tigo no, Matt.
Por favor.
De acuerdo, el l�tigo no.
Pero Amber debe aprender que la vanidad en la mujer es obra del diablo.
No voy a consentir sus caprichos.
Se casar� con Bob Starling, y no se hable m�s.
�Se�or, sab�is si cerca de aqu� hay alguna posada?
Necesito alojamiento y cuidados para un hombre herido.
Al final del camino.
Vamos, vamos, date prisa.
Dile al caballero que pronto serviremos la cena.
Sra. Poterell.
- �Qu� haces t� aqu�? - He venido a ayudaros.
Si no ten�is inconveniente. - No hija, todo lo contrario.
Ll�vale este vino al caballero.
S�, Sra. Poterell.
- Date prisa, necesita descansar - Un esfuerzo m�s y enseguida te acomodamos.
No te vayas muchacha, tenemos sed.
Esto no es la ciudad, amigos. Pero las mujeres son una tentaci�n.
S�, es cierto.
Dispensadme, se�or.
A�n estamos a dos d�as de Londres.
Nos ha retrasado esa emboscada.
Debemos partir al salir el sol.
Comed algo y descansad.
- De acuerdo. - Buenas noches, Bruce.
Vaya...
�Qu� maravilla de la Madre Naturaleza!
Te compro todo el vino por un beso.
Gracias, se�or.
�Acaso los Puritanos han confundido a nuestras mujeres con sus peregrinas ideas?
- Gracias, encanto. - Escuchadme...
- S� razonable... - �Vais a Londres a reuniros con el Rey?
- S�, vamos a Londres. - �Puedo acompa�aros?
- �Acompa�arnos? - Una buena idea.
- No, Harry. - No hay nada de malo.
Un nuevo rostro animar� nuestro viaje.
Y es preciosa.
Harry, olvidas que nuestra fortuna depende de llegar a Londres
Io antes posible. - Pero Bruce, es s�lo una chica.
Cuando llegues, te sobrar� tiempo para dedicar a las mujeres.
Ya le has o�do, encanto.
- �Qui�n es �l? - Lord Carlton.
Me llamo Almsbury, Lord Almsbury,
al servicio del Pr�ncipe Rupert habr�s o�do hablar de nosotros,
batalla de Marston Moor, Naseby...
- Debe de ser muy rico. - Es tan pobre como nosotros.
Si�ntate en mis rodillas y hablemos de nosotros.
O mejor, vamos a las caballerizas, debo ver a mi caballo.
Las caballerizas est�n en la entrada, no tiene p�rdida.
- No si me muestras el camino. - Debe ser rico, habiendo luchado por el Rey.
Tal vez, los Reyes tienen mala memoria.
Pero no importa, yo prefiero los placeres m�s sencillos de la vida.
Una cara bonita...
Una figura a gusto de un caballero para pasear a la luz de la luna...
Con vuestro permiso, se�or, tengo trabajo que hacer.
�Qu� ocurre?
Dispensad, pero el caballero herido ha pedido agua.
Est� dormido.
Tal vez... hablaba dormido.
�Por qu� me has despertado?
Por favor, llevadme a Londres.
- Ya he dicho antes que no. - No os arrepentir�is.
Ser� vuestra humilde sierva.
- Te repito que no. - Carlton...
Carlton.
Agua.
- �C�mo te encuentras? - Mi brazo...
Me quema. - Vamos a ver c�mo est�.
Acerca la vela.
Eres un hombre de suerte.
Un fan�tico dispara contra ti,
y te conceder� una pensi�n nuestro generoso Rey.
Yo s�lo puedo mostrar unas cuantas picaduras de pulgas
en mis largos a�os de servicio.
�Y qu� le importa eso al Rey?
Aunque supo lo molestas que son esas picaduras
cuando se ocultaba en Francia.
La herida ya no sangra.
Te quedar�s aqu� hasta que puedas cabalgar.
Cuando llegues a Londres, pregunta por m� en La Cabeza del Sarraceno.
cerca del Santo Sepulcro.
Gracias, Carlton.
Procura dormir, Jack.
Lord...
- Se�or, yo... - No.
No te llevar� conmigo.
- Pero... - Dime, �para qu� quieres ir a Londres?
Si me quedo aqu� vivir� atormentada toda la vida.
He o�do que es una bendici�n tener como Rey a un Estuardo.
Quisiera tener la seguridad de que es una bendici�n.
- �Acaso no luch�is por �l? - He luchado por Bruce Carlton.
Y voy a cobrarle al Rey...
Io que le debe a �l y a los dem�s que lucharon a su lado.
Cu�nto deseaba conocer a un caballero.
Ya que se ha cumplido tu deseo...
Buenas noches.
Casi no he dormido desde que desembarcamos.
S�lo una pregunta.
Dime.
�Por qu� no hab�is intentado besarme igual que los otros?
Quiz� porque no lo deseaba.
Qu� extra�o caballero.
He tenido que disculparme por robar un beso pero no por no darlo.
Perm�teme reparar el olvido.
Gracias, se�or.
�Est� Lord Rossmore aqu�?
Sir Thomas.
- Su majestad se alegrar� de verle. - Gracias.
- Lady Ann... - Sir Thomas.
�Qu� posibilidades hay hoy? Ayer ya estuvimos aqu�.
Entiendo... Dejadme pensar, sois...
Bar�n Carlton, ya me conoc�is.
Y Sir Harry Almsbury, queremos ver a Su Majestad.
S�, por supuesto.
Pero lament�ndolo mucho Su Majestad no podr� recibirles hoy.
- Pero si llevamos aqu� desde... - �Ma�ana?
Temo que tampoco ser� posible.
�Pasado ma�ana?
- Tampoco, lo lamento. - �Cu�ndo?
- El mes pr�ximo, tal vez. - �El mes pr�ximo?
Deb�is entenderlo, Su Majestad tiene muchos compromisos.
Y muy poca memoria.
Estoy seguro de que no he o�do bien lo que hab�is dicho.
Dispensadme.
Carlos no puede haber cambiado tanto.
Es costumbre de los Estuardo.
B�rbara.
No consigo recordar, su nombre es...
B�rbara Palmer, la conociste en Bruselas hace dos a�os.
S�, ahora recuerdo.
Su actitud hacia ti ha cambiado considerablemente.
S�, hubo un malentendido y nos separamos con cierta brusquedad.
Es muy decidida.
No ha esperado a ser anunciada.
Habr� encontrado el camino m�s f�cil para ganarse el favor de alguien.
En tal caso, Bruce, y lo sugiero por nuestro bien,
ser� mejor que repares cuanto antes ese malentendido.
Bruce, ser� mejor que no le digamos a nadie que el Rey no ha querido recibirnos.
S�, tienes raz�n, eso podr�a desacreditarnos ante la corte.
- A vuestras �rdenes, se�or. - �C�mo va eso, Gumble?
�Acompa�ar�n a la dama, o han comido ya?
- �De qu� dama est�s hablando? - Vuestra prima, se�or.
La Sra. De St. Clair, os est� esperando.
Vestida como una campesina.
Pobrecilla, siempre teniendo que ocultarse ante esos Puritanos.
Vaya...
Qu� grata sorpresa.
�Qu� haces aqu�?
- �D�nde dejo la bandeja, se�or? - Donde quieras, en la mesa.
�Qu� es eso?
Se�or, ya sab�is que no tengo habitaciones.
Y la Sra. De St. Clair sugiri� que instalara una cama aqu�.
- �Os parece bien, se�or? - S�, s�, est� bien.
Gracias, se�or.
Bien... Prima.
Tuve que decir algo para que me dejaran entrar.
- �Qui�n te ha tra�do? - He venido por mi cuenta.
O� d�nde pensabais alojaros.
Harry, a ver si encuentras qui�n la acompa�e, y consigue dos caballos...
para que pueda volver a su casa.
No hay que precipitarse, �por qu� no lo meditas con tranquilidad?
Ver� lo que puedo hacer.
Por favor, Bruce...
No puedo volver.
Mis padres me obligar�n a casarme.
Un marido sano y fuerte no te vendr� nada mal.
Adem�s, creo que lo necesitas. - Prefiero morir.
Har�a cualquier cosa antes que vivir con Bob Starling y sus cerdos.
D�ndole hijos, limpiando la casa,
y pudri�ndome de asco en el pueblo.
Aunque te desentiendas de m�, no volver�.
Me quedar� en Londres pase lo que pase.
Por favor, Bruce.
Deja que viva aqu� contigo.
Ser� tu sierva, nunca te exigir� nada.
Est�s pidiendo mucho en este momento.
�M�s de lo que valgo?
Una pregunta muy directa, que merece una respuesta sincera.
Ignoro por qu� patr�n de valores te mides a ti misma,
pero no afectar� a la moneda con la que yo valoro mi libertad.
No entorpecer� tu libertad.
Eres prudente...
Pero abandono Londres dentro de unos d�as.
Entonces, �para qu� has vuelto?
�nicamente para obtener barcos del Rey.
Pues... deja que me quede hasta que te marches.
Por favor...
Lo �nico que pido...
Es estar a tu lado hasta que te vayas.
No ser� para ti demasiado sacrificio, �verdad?
Nunca he considerado as� tu presencia.
Hay a un hombre que lo har�.
Resultar� un poco caro...
Le dir� que no puedes pagarle.
Vuestra visita es un honor para mi casa.
�Prefer�s pagar ahora vuestras compras o m�s adelante, se�or?
- Dentro de unos d�as. - Bruce...
�Vale lo que piden?
S�, lo puse en duda, pero ahora veo...
Que te transforma en una hermosa mujer.
�De veras? �Y antes no lo era?
No, eras una bonita chiquilla.
La diferencia no est� en el vestido, sino en m�.
- Buen d�a. - Enviaremos el resto en cuanto est�n listos.
- Gracias. - Sra. Abbott.
- Al Sarraceno. - S�, se�or.
Est�s preciosa, estoy deseando que te vea Harry.
Escucha, cari�o, no hemos estado solos desde que estoy en Londres.
�No podr�amos dejar de ver hoy a Harry?
- A los Jardines de Primavera. - S�, se�or.
�Amber?
�Amber?
- Buenos d�as, Harry. - Buenos d�as.
Conf�o en que me perdon�is, ayer noche no os esper� a cenar.
Ha sido maravilloso estuvimos en los Jardines de Primavera.
Y paseando en bote por el r�o.
Luego desayunamos en una posada cerca de Chelsea,
y adem�s Bruce ha prometido llevarme al teatro.
- Queremos que t� nos acompa�es. - S�, en efecto.
Los dos sois muy generosos.
Harry, mira, ah� est� Denham.
- �Qui�n es la moza que va con Carlton? - Lo ignoro.
Pero no deber�an permitirle que se la guardara para �l s�lo.
Dime, �qui�n es ella?
Su prima.
Buena suerte en su empresa como corsario, Lord Carlton.
Gracias.
�Qu� es eso de corsario?
Atrapar barcos enemigos en alta mar.
- �C�mo piratas? - Con una peque�a diferencia,
a los piratas los ahorcan, y los corsarios comparten los beneficios
con las arcas reales.
El teatro.
- �Quiere naranjas? - �Naranjas!
�Nos sentamos?
�Quiere naranjas?
�Nos sentamos aqu� mismo?
�Quiere naranjas?
�Naranjas, mi Lady?
En la hermosa Verona,
donde colocamos nuestra escena,,
dos familias de igual nobleza,
arrastradas por antiguos odios,
se entregan a nuevas turbulencias,,
en que la sangre... - Ah� est�, sola.
mancha las patricias manos. De la raza fatal de estos dos enemigos...
Con que esa es la Sra. Palmer,
pues no veo por qu� se la considera tan hermosa.
�Ah, no?
Su estilo es algo rid�culo.
El Rey pod�a elegir a otra m�s adecuada para ser condesa.
- �Condesa? - De Castlemain.
Dicen que ser� condesa un d�a de estos.
Mujeres... sois el mismo diablo.
...va a ser durante las siguientes...
Harry, esta es mi ocasi�n t� vigila al Rey.
- Harry, �qu� pasa? - Esperaremos fuera.
...tratar� de suplirlo nuestro esfuerzo. - Bajo mi palabra, Gregorio...
�Harry, mira!
�Puedo acompa�arte un momento?
Como quieras.
- Vamos. - �Qu� hace Bruce all�?
Algo muy sencillo.
Quiere unos barcos del Rey, y esa dama es la indicada para conseguirlos,
es un asunto comercial.
Ya imagino c�mo se tratan los negocios con una mujer como esa.
�El rey! Es �l de verdad.
No, se�or, no me muerdo el pulgar para afrentaros, ; me lo muerdo, s�.
�Busc�is querella, se�or?
- Stanhol. - Majestad.
- Qu�date aqu�. - �A d�nde vas?
- A prevenir a Bruce. - Pero �l s�lo te dijo que vigilaras al Rey.
�Sabes qu� ocurrir�a si lo encuentra all�?
- Claro, que no le dar�a sus barcos. - Debo darme prisa.
Gregorio, no oivides tu estocada maestra.
Demasiado tarde.
�Tened, Insensatos! Envainad las espadas, ;
no sab�is lo que hac�is.
�C�mo! �Espada en mano entre esos gallinas?
Vu�lvete, Bonvollo, mira por tu vida.
Lo que hago es apaciguar,
torna tu espada a la vaina, ay�dame a separarlos.
�Qu�! �Desnudo el acero y hablas de paz!
Odio esa palabra como odio al Infierno y a los Montag�es.
�Como odio al Infierno y a los Montag�es. Defi�ndete, cobarde!
Siempre cabe la posibilidad de que no te ahorquen.
Puede que s�lo te corten la nariz o te hiervan en aceite.
Este es el fin de mis aventuras en el mar.
Y ya no me devolver�n mis propiedades.
Aunque lo merezco, por haber confiado mi porvenir
a un diablo arrogante como t�.
Tienes tu parte de culpa, por no advertirme a tiempo.
Adelante.
- �Lord Carlton? - S�.
Su Majestad requiere vuestra presencia en Whitehall.
Ir� al momento.
- Quiere verme esta noche. - Carlos est� enfadado.
Te acompa�ar�, prefiero que me cuelguen a morir de hambre.
�Bruce!
- No querr�n ahorcarte, �verdad? - Conf�o en que no.
Aunque Carlos es un Rey celoso.
Por lo visto, le tiene mucho cari�o a nuestra amiga Palmer.
No sabes cu�nto la odio. Ella tiene la culpa de todo.
No seas tan modesta, t� tambi�n contribuiste un poco.
- A vuestro servicio, se�or. - Al vuestro, Sir Thomas.
Venid, por favor.
Te esperar�, Bruce.
Adelante, Carlton.
Retiraos, Sir Thomas. T� cortas, querida.
Disc�lpame por molestarte a estas horas, pero cre�...
que te alegrar�a saber que en vista de los muchos...
y valiosos servicios que me has prestado, he decidido...
avalar tu petici�n.
Sois muy generoso, se�or.
No tiene importancia, tu valor en las aventuras me complace.
Punto de cinco.
Bien.
Hay dos buenos barcos en el puerto de Bristol.
Es mi deseo ponerlos a tu disposici�n.
Sois demasiado generoso.
Quinta.
Bien.
Conociendo tu car�cter impetuoso, he ordenado que te acompa�en
a Bristol esta misma noche.
�Esta noche?
Tr�o.
No est� bien.
S�, esta noche. Te toca a ti.
Veintiuno.
Seg�n creo, ten�as previsto un viaje de 6 meses de duraci�n.
S�, se�or.
Sugiero que lo prolongues, siempre que la seguridad de tu tripulaci�n
y la de los barcos lo permitan.
Entiendo.
Buena suerte, y buen bot�n.
Os estoy muy agradecido, se�or, pero...
�Y bien?
Creo que no voy a poder aceptar la generosidad de Vuestra Majestad.
�Por qu�?
Al haceros la petici�n, no hac�a referencia s�lo a mi persona,
sino tambi�n a Sir Harry Almsbury y a los dem�s caballeros
que lucharon conmigo en nombre de Vuestra Majestad.
�Vas a imponer condiciones?
Las dictadas por mi honor, Se�or.
Y eso nadie lo entender� mejor, que el primer caballero del pa�s.
Escudarse en el honor a veces resulta peligroso.
Debo correr ese riesgo.
�Y qu� dese�is?
Vuestro secretario tiene las peticiones.
- Est� bien, concedidas. - Gracias, se�or.
Veintis�is y quince. Es tu turno, querida.
Buen viaje.
No, no querida.
Nunca salgas de As Reina.
Porque entonces el Rey se lleva el triunfo.
No.
No la despiertes.
�No vas a dec�rselo?
Hazlo t� ma�ana cuando me haya marchado.
�Pero no lo entiendes?
- Est� enamorada de ti. - Ella s�lo ama su desmedida ambici�n.
Est�s equivocado, amigo.
- Siempre has sido un hombre de sangre fr�a. - Te ayudar� a hacer el equipaje.
Buenos d�as, Amber.
Buenos d�as.
He debido quedarme dormida esper�ndoos.
Decidimos no despertarte.
Bruce te puso una manta mientras dorm�as.
- �Te marchas? - S�.
Me voy a mis tierras antes de que el Rey cambie de parecer.
- Eso significa que el Rey... - Efectivamente, ha sido muy generoso.
He recuperado mis propiedades.
- En cuanto a Bruce... - �Bruce?
Se ha ido...
S�.
Volvi� s�lo para recoger su equipaje.
�Lo han enviado a la c�rcel?
El Rey lo mand� a la mar.
�A la mar? No lo entiendo.
Se puede confiar en el Rey Carlos, siempre encuentra la soluci�n ideal.
Ten�a que ocurrir un d�a u otro.
�S�?
- Vuestro caballo ya est� ensillado. - Gracias.
- Baja el equipaje. - Bien, se�or.
Es irritante.
�C�mo ha podido hacerlo?
Sin ni siquiera despedirse.
Odia las despedidas, me pidi� que te presentara sus disculpas.
Dej� esto para ti.
Son 200 libras.
Lo bastante para pagar todas tus facturas.
Y suficiente para que sigas adelante hasta que encuentres empleo.
Me espera una larga cabalgada.
Escucha, Amber.
Conozco Londres tal vez mejor de lo que debiera.
Es una ciudad llena de aventureros.
No es lugar para una mujer sola.
Sobre todo cuando es joven y hermosa como t�
y con ansias de vivir.
Puedo llevarte a tu casa si lo deseas. Ser�a un placer para m�.
- No Harry. - S� juiciosa, Amber.
Con este dinero, se interesar� por ti cualquier granjero de Inglaterra.
Hasta incluso un noble de la regi�n.
No quiero saber nada de ellos, le esperar� aqu�.
�No confiar�s en casarte con �l?
Cuando un hombre cono Bruce se casa,
Io hace por dinero o t�tulos de nobleza.
Entonces le dar� todo eso.
Si ahora est� m�s alto que yo, me pondr� a su mismo nivel,
o m�s, si es necesario.
Ya veo que no lo has entendido bien.
Pero no se puede ascender de una clase a otra.
�Qui�n va a imped�rmelo?
S� qu� clase de mundo es �ste.
Tengo los ojos abiertos desde que llegu� a Londres.
B�rbara Palmer no naci� Condesa de Castlemaine, �me equivoco?
Yo soy m�s joven que ella, y t� mismo has dicho que soy hermosa.
Tendr� lo que �l pretende.
T�tulo, fortuna, todo.
Llegar� tan alto que ning�n gigante podr� alcanzar el borde de mi falda.
Sigo creyendo que cometes un error.
Y en parte soy responsable de lo que ocurre,
es un peso que no quisiera llevar sobre mi conciencia.
Vuelve.
Vuelve a tu casa mientras puedas.
Buena suerte.
- Buenos d�as, Sra. Abbott. - Buenos d�as, Sra. De Saint Clair.
Vengo a pagar lo que os adeuda Lord Carlton.
S� ya sabemos que se ha hecho a la mar.
Son 18 libras.
Supongo que se habr� mostrado generoso.
S�.
Lord Carlton es muy generoso.
�Est� ausente alg�n tiempo?
Varios meses.
- Buenos d�as. - Buenos d�as.
Esperad, se�ora.
Supongo que no tendr�is muchos amigos en Londres.
As� es, llevo aqu� muy poco tiempo.
Lo s�, siento por vos verdadero afecto.
Y ser�a un placer ayudaros.
- No necesito que me ayude. - Pod�is necesitar consejo.
Ese dinero que os ha dejado Lord Carlton no lo llevar�is encima.
- Pues... - Ah� no est� nada seguro.
Desgraciadamente, la ciudad est� llena de ladrones.
Pues, creedme, no s� qu� hacer.
Yo puedo orientaros.
Invertidlo con intereses en el taller de un orfebre.
�No opin�is as�, Sr. Landale?
Es uno de los hombres m�s importantes de nuestro comercio.
Temo que la Sra. Abbott exagera en su amabilidad.
Sin embargo la gente opina que tengo cierta visi�n
para esa clase de asuntos.
Invierto peniques, y me devuelven libras.
- Lo siento, pero no entiendo. - Dinero llama a dinero, se�ora.
�sta es una �poca de expansi�n.
Y bajo la gu�a de nuestro sabio y perspicaz Rey,
el capital ingl�s se ha extendido hasta otras tierras, otros climas.
- Las Colonias, las Indias, la bah�a de Hudson... - Prefiero dejar mi dinero aqu�.
Aqu� lo dejar�is, mi querida ni�a.
Es una cuesti�n de finanzas.
Bien, digamos que por ejemplo, ten�is 1000 libras.
200 libras.
Bueno, es una suma peque�a.
Pero invertidas en pieles o en especias de las indias orientales,
En pocos meses podr�an convertirse en 1000 libras.
Esas 1000 libras, a su vez, en 10000.
Y esas 10000, en 100000.
En deuda con numerosas tiendas de nobles comerciantes de Londres,
por una suma de 86 libras, 5 chelines y 6 peniques.
Amber St. Clair, lev�ntese y responda al tribunal.
�Ten�is algo que alegar antes de que este tribunal dicte sentencia?
S� se�or�a, que me enga�aron.
Ese hombre y esa mujer.
Seg�n parece, se�ora, son vuestros acreedores.
Pero robaron mi dinero.
�Qu� ten�is que responder ante las acusaciones de la prisionera?
Es una mujer de dudosa reputaci�n a la que por compasi�n
le anticip� un cr�dito.
Y desde entonces se ha negado a pagarme.
Yo tambi�n fui enga�ado por ella, se�or�a.
Pero todos tardamos en reconocer el mal que se esconde
detr�s de un bello rostro.
Me dijisteis que erais comerciante.
Pero no lo sois, no sois m�s que un vulgar ladr�n.
�Un poco de orden!
Tener la bondad de dirigiros al tribunal.
Se�or�a...
Si pudierais avisar a Lord Carlton...
�A qui�n? �D�nde est�?
- En el mar... - En el mar.
Entonces avisar a Sir Harry Almsbury,
en Almsburyhall.
�Qui�n pagar�a el coste de dicho mensaje?
Condenada a ingresar en la prisi�n de Newgate,
hasta que satisfaga todas sus deudas.
- El siguiente. - Pero se�or�a.
Yo nunca podr� pagar mis deudas si voy a la c�rcel.
S�lo la he tenido 10 minutos, espera tu turno.
No es para m�, es para Margie va a dar a luz.
- Toma. - Gracias.
Hemos de mantenerla en calor lo m�s que podamos.
�No ser�a posible llevarla a otro lugar?
Deber�a atenderla un doctor.
Ese privilegio est� reservado a las que tienen dinero.
Ella esperaba no tener el ni�o hasta dentro de un mes.
En cuanto d� a luz la ahorcar�n.
- �Qu� es lo que ha hecho? - Rob� una pieza de tela en una tienda.
Eh, Dan. �Vamos ya! La fiesta ha empezado.
Que te acompa�e esta tambi�n.
Amber, est�s de suerte.
- Vas a conocer a los arist�cratas. - �Qu� clase de arist�cratas puede haber aqu�?
- Lo bastante buenos para vuestra excelencia. - Est� aqu� porque debe casi 100 libras.
�Vamos ya!
�Eres un ladr�n!
�Eh Tuerto! �Aqu� est�n!
Aqu� las tienes.
Acercaos, muchachas, para que esos caballeros os puedan ver.
Vaya hermosura, dame un beso, preciosa.
�Su�ltame!
Caballeros...
Soltadlas.
�Caballeros! Gracias.
Jack Mallard, se�ora. A vuestro servicio.
Jack el Negro.
- El salteador de caminos. - A vuestro servicio.
�Puedo ofreceros un vaso de vino?
�Eh, Tuerto!
- A vuestro servicio, se�or. - Una botella de tu mejor Madeira.
- S�, se�or. - En aquella mesa.
Ve, Amber, yo encontrar� compa��a.
Se�ora.
Por nuestro anfitri�n, Carlos Estuardo.
Que Dios le guarde a �l, y a nuestra bien amada patria.
La mejor m�sica del mundo, los villancicos ingleses.
Sonar�an m�s agradables ah� fuera que aqu� dentro.
A fe m�a que as� ser�a.
Creo que ten�is intenci�n de salir de aqu�.
No os agit�is.
Ellos esperan ciertas muestras de impaciencia a sus hu�spedes.
�Sab�is...?
Podr�a encontrar un buen uso ah� fuera para una moza de calidad como vos.
En la profesi�n, ya comprend�is.
Finas palabras, Maese Mallard.
Pero ni estamos fuera ni es probable que lo estemos.
Hablad por vos, se�ora.
Podr�a decirse que yo estoy pasando aqu� la temporada de invierno,
pero a comienzos de la primavera, Jack Mallard volver� a su viejo oficio.
�Vais a huir?
Tengo amigos.
Antes de que se celebre mi juicio, conseguir� un pasaporte,
quien quiera que est� haci�ndome compa��a en ese momento,
conseguir� el suyo, que ser� pagado junto con el m�o.
Una mujer como vos, no ha nacido para pudrirse en la c�rcel.
�Qu� me exig�s a cambio?
Tu fidelidad hacia m�, y al oficio que voy a ense�arte.
�Trato hecho?
Antes hay una cosa de la que tengo que estar segura.
N�mbrala.
�Cuidar�is de m� pase lo que pase?
La c�rcel es tan poco saludable,
que tal vez no pueda ponerme a trabajar de momento.
No te preocupes por eso.
A m� me pareces bastante saludable.
Prometo cuidar de ti, �de acuerdo?
Todos aquellos que est�s en la celda de los condenados esta noche...
Preparaos, porque ma�ana vais a morir...
Cuando ma�ana repiquen las campanas de San Pedro...
Que Dios se apiade de vuestras almas.
Son m�s de las 12 de una fr�a noche de invierno.
Feliz Navidad a todos.
�Qu� significa?
Significa que ma�ana al amanecer, San Russell y otros 3 muchachos
le estrechar�n la mano a Jack Ketch antes de que los ahorquen.
Parece que es justo advert�rtelo.
�Lo ves?
La �ltima vez me marcaron el pulgar.
Si ahora... soy tan est�pido,
como para esperar mi juicio...
Acabar� en la horca.
As� es la vida.
Unos mueren en el combate, y otros tranquilamente en su cama.
Opino que ni t� ni yo debemos conformarnos con nuestra mala suerte.
Es cuesti�n de poner remedio.
Creo que antes debo prevenirte.
Espero un hijo.
Por eso acepto el trato.
No quiero que nazca aqu�.
No cabe duda de que eres muy astuta.
S�lo por esa raz�n mereces que te saque de aqu�.
Feliz Navidad.
- Hola, bienvenido a casa. - Turnkey.
- Hola. - Hola, Jimmy.
Me alegro de que hayas vuelto.
Te est�bamos esperando.
�Qu� significa esto?
�Y bien, Jack?
Pens� que podr�a sernos �til.
Est� a punto de dar a luz. �Qui�n pagar� sus gastos?
Pagar� con su trabajo. Yo te lo garantizo.
Tu garant�a val�a m�s antes de que te quemaran el pulgar.
Ser�a sensato que te mantuvieras alejado de los caminos.
Hay menos peligro aqu�, en las calles de Londres.
Puedes traer las bolsas que los ricos en la ciudad llevan para jugar.
Tus pistolas.
�Se las has quitado a los vigilantes?
Me debes 4 libras, 7 chelines y 6 peniques.
�No ir�s a preocuparte por una peque�a suma como esa?
Y 100 libras por haber organizado tu fuga.
Y no me gustan los extra�os en mi casa.
Vamos, no ir�s a abandonarla ahora.
De buena gana.
Con el tiempo nos reportar� beneficios.
Es guapa y llamativa.
Es lo que me vale.
Ll�vala arriba.
S�gueme, Geoffrey.
- Mi amigo conoce muy bien el camino. - �Pero qu� pretendes?
- �Llevarme a tu casa? - Pues claro.
No estar�a en mi sano juicio si hiciera lo contrario.
Mi carruaje est� cerca de aqu�.
Deber�amos ir dando un paseo, el camino es corto.
S�, pero...
Como prefieras, encanto.
Mi carruaje es muy confortable.
Estoy convencido de que te gustar�.
No lo dudo, se�or.
- Disculpe, se�or. - S�.
Buen trabajo, Amber.
Es un tipo de dinero.
Ah� est�.
�Alto en nombre del Rey!
�Dispersaos!
�Y la mujer?
�La mujer! �No dej�is que escape!
�Por ah� va! �Alto!
La tirada de la suerte. �Diecis�is!
Demasiada suerte, Cesar. T� juegas, Morgan.
No, ya he perdido demasiado esta noche.
Y os agradecer�a caballeros, que os retirarais ya.
Es tarde y el Rey pasar� revista a nuestras tropas por la ma�ana.
Hay que compadecer a los pobres soldados en tiempos de paz.
- Anda, una vuelta m�s. - No.
�Qui�n sois?
Por favor...
�Os enfad�is si busco refugio en vuestra casa?
�Refugio, se�ora?
S�, regresaba a mi casa en compa��a de un caballero...
pero intent� abusar de m�...
escap� de �l entrando por esa puerta que estaba abierta.
�D�nde est� ahora ese granuja?
Hace un instante estaba ah� fuera.
S�lo espero a que se haya ido.
Con vuestro permiso, le dar� una lecci�n de buenos modales.
No, no, por favor.
Es un hombre muy peligroso. Un duelista profesional.
No desconozco la esgrima, se�ora.
�Abrid!
- �Qui�n sois? - La guardia.
- Perd�n por importunarle, Capit�n Morgan. - �Qu� se os ofrece?
Buscamos a una mujer, que act�a con una banda de ladrones.
Han robado la bolsa a un caballero en el callej�n.
Entiendo.
�Por qu� pens�is que est� aqu�?
No puede andar muy lejos.
Debe haberse metido en alguna casa de estos alrededores.
- Os llamar� si la viera. - Gracias, se�or.
Y yo hab�a cre�do tu falsa historia.
�Qu� hago contigo?
Sab�is lo que me ocurrir� si me entreg�is.
Pondr�n una soga en mi cuello y me ahorcar�n.
Un cuello demasiado bonito para estropearlo.
Pero enti�ndelo.
Soy oficial de su Majestad y he jurado obedecer sus leyes.
Se�or, lo �nico que os pido es que no me entregu�is,
cuando la guardia se haya ido saldr� de aqu� y no volver�is a verme.
�A d�nde ir�s?
- No lo s�. - �No tienes hogar?
La guarida de los ladrones, en Whitefriars.
Donde vive esa horrenda mujer con la que estoy en deuda.
No me dejar� marchar mientras viva.
�Dices ahora la verdad?
S�.
- Por favor, creedme. - �Morgan!
�Ya voy!
Ayudadme.
S�lo veo una posibilidad de ayudarte.
Si me prometes ser obediente, y hacer lo que yo te diga.
Har� todo lo que quer�is, todo.
- Buenas noches, Morgan. - Adi�s.
�D�nde te hab�as metido, hombre misterioso?
Buenas noches, caballeros.
- Ma�ana en mi casa. - De acuerdo.
- Adi�s. - Buenas noches.
Qu�date Ivers.
Pasa.
Bien, como ya he dicho antes, hay que compadecer a los soldados
en tiempos de paz.
El Sr. Ivers, la Sra...
- St. Clair. - La Sra. St. Clair.
- A vuestros pies. - Gracias, Sr.
Ivers es amigo del Sr. Killigrew del Teatro Real.
�Has dicho amigo �ntimo? Ha rechazado 6 de mis obras.
La Sr. St. Clair tiene grandes deseos de ser actriz.
�Puedes utilizar tu influencia con Killigrew?
La natural influencia de la Sr. St. Clair ser� mucho m�s persuasiva que la m�a,
pero ser� un placer concertar una entrevista.
- Buenas noches, se�ora. - Adi�s, se�or.
- Buenas noches. - Adi�s lvers.
Pero, no lo entiendo.
Entre tanta gente en el teatro, �c�mo voy a esconderme?
El Rey ha nombrado a los actores guardias de la corona.
Son tan divertidos, que as� ha conseguido un entretenimiento ininterrumpido.
- Sigo sin entender. - No pueden arrestar a los guardias de la corona.
Si a Killigrew le complaces... Nadie podr� arrestarte.
Estar�s bajo la protecci�n del Rey.
Amber.
- Amber. - S�, Sr. Killigrew.
El Conde de Radcliffe desea conoceros.
- La Sra. St. Clair. - Se�or.
Me sentir� muy honrado si me acompa��is a cenar, se�ora.
Sois muy gentil, se�or. Pero ya tengo un compromiso.
Seguro que la invitaci�n de Su Se�or�a tiene preferencia.
Cualquier otra noche me vendr�a bien.
�Ma�ana?
Lamento profundamente no poder complaceros tampoco ma�ana, se�or�a.
Dejar que hable con ella a solas, se�or.
- Es nueva aqu�... - No, no.
Prefiero ser eludido con una decisi�n voluntaria.
�Puedo esperar que en el futuro las circunstancias permitan una respuesta...
diferente?
Es dif�cil predecir las circunstancias, se�or, pero...
Conociendo la debilidad de mi naturaleza,
probablemente me sentir� influida por el inter�s de vuestra se�or�a.
- Admirable, Sra. St. Clair. - Gracias, caballero.
Amber, un caballero desea verte.
�Harry!
De modo que en verdad eres t�.
Est�n ansiosas por difundir un nuevo esc�ndalo.
Eso me atemoriza, mi esposa cree en la veracidad de los esc�ndalos.
- �Pero te has casado? - Y tengo una hija.
Es maravilloso, Harry.
- �Qu� me cuentas de ti, Amber? - �De m�?
S�, �ha ocurrido en tu vida algo parecido?
Bueno... pues no, no hay novedad.
Yo... �Nan!
Sir Harry es uno de mis mejores amigos.
No lo sab�a, perdona.
- Mi intenci�n no era... - Te saqu� de la prisi�n de Newgate.
para que fueras mi criada.
�Newgate?
No sab�a nada sobre eso.
Fue una terrible aventura.
�Qu� ha sido de Bruce? �Qu� sabes de �l?
S� que captur� unos barcos piratas y que est� en Jamaica
reparando los suyos.
Regresar� a Inglaterra de un momento a otro.
�Acaso sigues...?
Ya te dije que le esperar�a.
Amber.
Querido Rex. �ste es Sir Harry Almsbury.
El Capit�n Morgan.
�Ven�s a ver a alguien?
Pues s�, a la Sra. St. Clair. Estuve vi�ndola actuar.
�De veras?
No me he explicado bien.
Sir Harry es mi t�o.
As� es, Capit�n.
El hermano de su madre.
El hermano menor. Amber es mi sobrina preferida.
- No sab�a que yo trabajaba en el teatro. - Eso s� es verdad.
Eso es.
Estaba ah� sentado admirando la obra...
Cuando de pronto me he dicho sorprendido...
�"Si es la peque�a Amber"!
Recuerdo que era un renacuajo.
Mis amigos est�n esper�ndome, Capit�n.
Le dir� a la familia que est�s bien, y atendida debidamente.
- S�, s�, t�o Harry. - Les encantar� saberlo.
Sobre todo al primo Bruce.
A vuestras �rdenes, Capit�n Morgan.
A las vuestras.
Nunca me has hablado de tu t�o.
�De veras?
Hazme compa��a mientras me cambio de vestido.
- Servir� la cena enseguida. - Gracias.
- Ponte c�modo, cari�o. - No puedo quedarme a cenar.
Tengo que ir a Gales esta misma noche.
- �Ser� por mucho tiempo? - Temo que varias semanas.
No ver�s mi nueva representaci�n.
En la pr�xima obra casi no tengo papel.
Pero me permiten recitar el ep�logo.
Te echar� de menos a ti. No a la obra.
Ya sabes lo que opino de los actores.
S�lo es una soluci�n hasta que pase el peligro.
Te echar� de menos, Rex.
�Me dejar�s alg�n dinero antes de irte?
- �Dinero? - 5 libras ser�n suficientes.
Hace solo dos semanas te di 5 libras.
No quiero discutir asuntos de dinero, pero...
T� siempre quieres que vaya elegante.
Menos cuando estoy ausente.
Amber...
Ya sabes mis sentimientos.
Al principio s�lo te consider� una agradable compa�era.
�Y no lo he sido para ti?
Tanto que no voy a perderte
Quiero casarme contigo.
- �Casarte? - S�, �por qu� no?
No, Rex. Es imposible.
�Hay otro en tu vida?
Vamos, d�melo.
�Me has visto alguna vez con otro hombre?
No, es cierto.
Y procura que no te vea, Amber.
Te lo advierto por el bien de �l.
- No existe nadie m�s. - Siendo as�.
Dime que te casar�s conmigo.
Dame tu promesa antes de irme.
- �Me das 5 libras? - Claro, cari�o.
S�lo quer�a tener la certeza de que no perd�as el dinero.
�Me amas, Amber?
Ya sabes, Rex, que estoy enamorada de ti.
Dime, �crees que soy buena actriz?
Pensar� en ti en todo momento.
�Nan, Nan!
Toma, lo �ltimo que le debo a esa bruja.
Ahora me dejar� tener al ni�o.
- Amber, qu� alegr�a. - Ll�vaselo ma�ana a primera hora.
Buscaremos un lugar maravilloso en el campo para el peque�o Bruce.
�Piensas casarte con el Capit�n Morgan?
Sabes que estoy y estar� enamorada del padre de Bruce.
Yo lo s� y t� lo sabes, pero...
Quien no lo sabe es el Capit�n.
No conozco a nadie que sepa manejar tan bien a un hombre como t�.
�Has visto alguna vez a un gato que suelte su presa?
Nan...
Y puesto que ya no queda ninguna barrera,
haremos p�blicas las amonestaciones de inmediato,
y los casaremos antes del oto�o.
�Qu� dec�s a eso, Sir Brian?
Ella es todo cuanto siempre he querido.
�Y t�, mi amada sobina?
�Debemos recompensarle con tu amor y tu fortuna?
Bien, no importa, estoy seguro de que estar�s de acuerdo.
No necesitamos ninguna muestra verbal de su consentimiento.
Sus ojos hablan por s� solos.
�Naranjas! �Qui�n me compra naranjas?
Aunque mentes sobras encuentren ligera nuestra obra,
el autor y sus int�rpretes, reclaman el derecho
a no servir ning�n prop�sito moral con su arte.
Si no a tratar alegremente los asuntos del coraz�n.
Y si por esta raz�n alg�n cr�tico frunce el ce�o,
someteremos la cuesti�n a la corona.
- Amber, has estado maravillosa. - Felicidades, Amber.
- El p�blico est� entusiasmado. - Estupendo, chica.
Sra. St. Clair.
En cuanto teng�is a bien cambiaros,
est�is invitada a una cena �ntima.
Con vuestro permiso, os espero fuera.
La ha invitado el Rey, seguro.
�Me invita a palacio, Nan!
- �Qu� me pongo? - Te aseguro que no sabr�a aconsejarte.
�Amber!
Harry, lo siento, no puedo entretenerme,
he de cambiarme. - Bien, no quiero molestarte, pero...
Bruce...
- Sir Thomas. - Sir Harry.
La Sra. St. Clair ruega os presente sus respetos.
Pero no puede aceptar vuestra invitaci�n.
�Pero es que esa mujer no comprende?
- �No soy yo quien la invita! - Est� enterada.
Y le ha impresionado tan vivamente que no est� en condiciones de aceptar.
- Esperar�. - Temo que sea in�til,
debido a que su fiebre es alt�sima, tal vez en otra ocasi�n.
Os ruego que trasmit�is a su graciosa Majestad...
mis mejores saludos.
A�n no me lo has dicho, Bruce.
�Me has echado de menos?
Mucho m�s de lo que supon�a.
Estaba preocupado por ti.
�Y cu�l es esa sorpresa que me espera?
Ya lo ver�s.
Aguarda aqu�, por favor.
Tu hijo, mi se�or.
Nuestro hijo es un filibustero.
Muy bien, estoy dispuesto a pagar el rescate.
Jefe Indio.
�Jefe Indio? Muy bien.
Te contar� una an�cdota de mi amigo el Jefe Piel Roja...
Macacumsi. �Sabes lo que significa?
- �Qu�? - Gran Jefe Indio
que no tiene miedo de la oscuridad.
- �T� tienes miedo de la oscuridad? - No.
Bien, entonces te traer� un Tomahawk de mi pr�ximo viaje.
�Por qu� le llenas la cabeza con cuentos de Indios salvajes?
Macacumsi no es ning�n salvaje.
Seg�n su criterio, es un caballero.
Y mucho m�s que la mayor�a de los cortesanos Londinenses.
Ven, cari�o, la se�ora Chiverton te llevar� a la cama.
Que duermas bien.
Por la ma�ana iremos a buscar nidos.
Buenas noches, �ngel m�o.
Te confieso que empiezo a tener celos.
Es mi primer hijo.
Nuestro hijo. �Verdad que es maravilloso, Bruce?
Hoy ha sido un gran d�a.
M�s de lo que esperaba.
�De veras, cari�o?
Una buena soluci�n.
Vivir en una granja...
Cultivar mis tierras...
Fundar mi familia...
Y disfrutar de una buena cena.
No ten�a idea de que cocinaras tan bien el cordero.
Cari�o, no olvides que nac� en una granja.
Esta noche he vuelto a recordarlo.
La verdad es que no eres tan distinta de la que conoc� en Marygreen.
�Pero Bruce!
T� sabes que he cambiado.
He aprendido a leer.
Y te aseguro que puedo competir...
con cualquiera de tus damas de Whitehall.
Estoy seguro.
Cari�o, he ideado unos planes maravillosos.
Dejar� el teatro y tomaremos una casa en Londres.
Me gustar�a una casa grande,
con un jard�n que llegue hasta el r�o.
Invitaremos a toda la corte, excepto a la Castlemain, por supuesto.
Dicen que el Rey se ha cansado de soportarla.
Por favor, Bruce.
Tengo que volver a navegar.
�Vas a ser un pirata durante toda tu vida?
La verdad es que odio la vida en la corte.
�Tanto te gusta vivir en la mar?
All� no hay intrigas.
Dime qu� es lo que har�as si yo me escondiera en tu barco.
Ponerte cadenas, adem�s, �qu� dir�a el capit�n Morgan?
Sabes que no significa nada para m�.
No es eso lo que he o�do decir.
Bueno, me ayud� cuando...
Tuve que pagar unas deudas.
Supongo que sabe que est�s aqu� conmigo.
�Debo correr a decirle d�nde estoy y lo que debo hacer?
Por favor, cr�eme. No hay nadie m�s que t�.
No lo ha habido nunca, ni lo habr�.
Jam�s te lo he preguntado.
Pero yo quiero que lo sepas.
- Bien, Amber. - Todav�a es pronto, Bruce.
- Por favor. - Como quieras.
Deseo saborear hasta el �ltimo momento.
Recordar� todo esto cuando te hayas marchado.
Pasear contigo...
Sentir tu mano en mi brazo...
Saber que est�s cerca de m�...
�Recordar�s todo esto?
Me duele dejaros a ti y a mi hijo.
Bruce, a�n no es tarde para cambiar tus planes.
A fin de cuentas, cari�o, nadie nos obliga a vivir en Londres.
Si a ti te gusta, podr�amos vivir en una granja.
Si te quedas...
Lord Carlton.
A vuestras �rdenes, . Se�or.
Comprender�is que vuestra ofensa es algo intolerable.
�Rex!
Si as� lo consider�is, no ha sido intencionadamente.
Mis amigos os visitar�n para concertar la entrevista,
y las condiciones. - A vuestras �rdenes, se�or.
Por supuesto no tengo inconveniente, Capit�n.
Es natural que discutamos nuestras diferencias.
Pero la se�ora es una vieja amiga.
Y no pretend�a mancillar vuestro honor al presentarle mis respetos.
�Acostumbr�is a presentar vuestros respetos
a una dama prometida en matrimonio a otro caballero?
Yo... yo no...
A vuestras �rdenes.
�Rex!
- �Rex! - �Deja que se vaya!
�Te has vuelto loca? El mal ya est� hecho.
- Tendr�s que luchar contra �l. - S�.
Aunque venza, habr� perdido aquello por lo que lucha.
�Crees que me preocupa lo que pueda ocurrirle a �l?
Deber�a preocuparte.
Ha dicho la verdad, �no es cierto?
- Prometiste casarte con �l. - No le promet� nada, pero �l se lo crey�.
Tal vez yo tenga tanta culpa como t�.
Pero entre los dos hemos destruido algo muy hermoso.
Si �l vence, vuelve a su lado.
Aunque para ello tengas que arrastrarte de rodillas.
Pero har� lo que pueda para disuadirle.
- �Preparados? - Preparados.
Caballeros.
Preparado.
Preparado.
En guardia, caballeros.
�Puedo sugeriros que lo consideremos zanjado al primer derramamiento de sangre?
La cuesti�n quedar� zanjada cuando uno de los dos haya muerto.
- Amber. - Harry, detenlos.
Lo matar�. - Vuelve a casa.
No.
- Est� herido. - No te muevas.
Cirujano.
Que esto satisfaga vuestro honor, Capit�n.
Recoged vuestra espada, Se�or.
Bruce...
Bruce, est�s herido.
All� hay un hombre moribundo.
Ve con �l.
- Gracias, cirujano. - Se�or.
Bruce.
�No crees que me has causado ya bastantes desgracias?
Un hijo sin nombre, y ahora esta muerte.
Que Dios perdone nuestros pecados.
Entrad, mi se�or.
Conf�o que disfrut�is de buena salud, Sra. St. Clair.
Gracias, Se�or.
Sufro de cierta melancol�a.
Debido a vuestra reciente tragedia, sin duda alguna.
S�, eso creo.
Esa es la raz�n de que haya venido a veros,
a expresaros mi m�s sentido p�same.
Os lo agradezco.
Tampoco yo soy extra�o a las penas.
No hace a�n dos a�os, en Italia, perd� a mi esposa.
Algo horrible.
�Y cu�l fue la causa de su muerte?
Una misteriosa enfermedad que result� incurable.
- Qu� triste. - Muy triste, en efecto.
Congeni�bamos mucho.
Ella apreciaba los lujos que le pod�a ofrecer,
y yo admiraba su belleza, que era excepcional.
Mi dolor fue intransmutable.
- �Qu�? - Inconsolable.
S�.
Tambi�n el m�o.
Mi coraz�n os busca, se�ora.
Y conf�o que como en mi caso, en tiempo ejerza una acci�n curativa.
Gracias, se�or.
Cuando vuestro dolor sea s�lo un recuerdo, volver� a visitaros.
�Qu� te parece, Nan?
El vejestorio quiere casarse conmigo.
Amber, vas a ser condesa de Radcliffe.
S�.
Pero me gustar�a saber c�mo muri� su primera esposa.
- Un d�a encantador. - S�, lo es.
Aunque vos, se�ora, hab�is deslumbrado su esplendor con vuestra exuberante belleza.
Y la felicidad de la que me hac�is part�cipe.
- Enhorabuena. - Felicidades, Radcliffe.
Querido Redmond, Se�ora.
Qu� preciosa ceremonia.
No hab�amos escuchado un serm�n tan interesante
desde hace bastantes a�os.
Y qu� invitados tan distinguidos. Estamos encantados.
�Ya sab�is lo que est� ocurriendo en Londres, se�ora?
Dicen que la epidemia casi ha exterminado a la nobleza.
Oh, no habl�is de eso, por favor. Es algo que no puedo resistir.
V�monos Constance.
Conozco todos esos argumentos sobre que hay demasiada gente.
Pero compadezco a esas criaturas que mueren igual que moscas.
Perdonad, se�ora.
Caballeros.
Encantadora criatura. Extraordinaria.
La descubristeis en el teatro, �verdad?
Querido, no debes repetir esa indignante historia.
�No supondr�is que nosotros la creemos?
No deb�is escandalizaros, Lady Redmond.
Nada m�s cierto el que la fortuna oblig� a mi esposa
a exhibirse en un escenario en p�blico.
Pero he decidido considerar su pasado como un libro en blanco.
E imponerme como primera y principal de mis obligaciones maritales,
la de su total reeducaci�n.
- Se�ora. - Gracias.
- Redmond. - Gracias.
Harry.
Mi enhorabuena, Gran Se�ora.
Te estoy agradecido,
has devuelto mi fe en hacer apuestas desiguales.
Harry, basta ya.
T� eres el �nico aqu� que no habla como salido de una corte de vejestorios.
Tienes raz�n, tu esposo era gran amigo de mi padre.
Si �l hubiese sido joven no nos hubi�ramos casado.
Y m�s viejo, no hubiese habido boda.
Ya tienes lo que deseabas.
Dinero y un t�tulo.
Mejor que el de Bruce.
�Qu� opinas, Harry, a un var�n le satisfar�a una Condesa?
S�, pero quiz� el Bar�n prefiera una Condesa sin esposo.
No hay problema. Nuestro matrimonio es de conveniencia.
�I quer�a una esposa joven y yo un t�tulo.
Adem�s, no vivir� tantos a�os.
A tu lado es muy posible que no.
�Crees que Bruce ver� ese convenio con los mismos ojos que t�?
Todo lo que he hecho ha sido siempre por Bruce.
Conf�o en que sepa apreciar tu �ltimo gesto.
Pronto tendr�s ocasi�n de saberlo,
porque le vi en Londres la noche pasada.
- �En Londres! - S�.
Tiene dificultades en descargar su barco.
Todos los que no han abandonado la ciudad, se han encerrado en sus casas.
- �D�nde est� su barco? - En el muelle de San Pablo.
- �Qu� pretendes hacer? - Harry, �puedes hacerme un favor?
Dile a mi esposo que me han llamado con urgencia.
Bueno, inventa alguna excusa. Pero algo que sea razonable.
�Razonable?
�Amber!
A Londres no, Se�ora.
Lo siento, hay Peste en Londres.
Dime t�, buen hombre, �me llevar�as por 5 libras, 10?
Mientras dure la epidemia, no cruzar�a el T�mesis ni por 100 libras.
Amber siempre le ha tenido gran afecto a su abuela.
Creo que la noticia la ha trastornado.
�Galeazzo!
Ignoraba, excelencia, que vuestra esposa, la se�ora,
quer�a ir a Londres.
�Imb�cil!
�Alto!
�Alto!
Necesito llegar al muelle.
Por ese lado es posible que consig�is llegar.
QUE EL SE�OR SE APIADE DE NOSOTROS.
Bruce.
�Qu� diablos haces t� aqu�? - Me enter� de que hab�as llegado.
�No sabes que es peligroso?
Hemos tenido 3 casos de epidemia en mi barco.
Bruce, s�lo quer�a verte otra vez.
�Qu� te ocurre?
�Est�s enfermo?
No, estoy trabajando d�a y noche para descargar y huir de esta Peste.
Casi hemos terminado.
Necesitas descanso, y comer algo.
Mi carruaje est� cerca.
Bruce, por favor, cari�o.
- �Se�or Role? - S�, se�or.
- Contin�en. - Bien, se�or.
D�jame aqu�.
Es preciso que no te arriesgues demasiado.
- Tal vez... - No, no digas eso, cari�o.
Es el cansancio...
�Guardia!
�Guardia!
�No se acerque!
Est� agotado, necesita descanso. Tenga.
Le doy 10 libras si me deja entrar en esa casa.
T�relas.
No me toques.
No, no Amber.
C�lmate, Bruce.
Vete, Amber, antes de que sea tarde
�Y bien?
Soy la enfermera, querida, la Sra. Spong.
Deb�ais haber venido ayer.
Mi �ltimo paciente tard� mucho en morir.
Tiene el for�nculo de la peste.
Bien...
Es la peor parte de la enfermedad.
Pero nunca sobreviven si no lo tienen.
�Reventar�?
Es dif�cil asegurarlo, querida.
A veces tienen espasmos cuando est� a punto de reventar.
Entonces es f�cil predecirlo.
Le echaremos un vistazo ma�ana por la ma�ana.
Y entonces tal vez lo salvemos.
No tiene sentido preocuparse por �l.
Por su aspecto, morir� hagamos lo que hagamos.
�l no va a morir. No debe morir.
�Quer�is que hagamos una apuesta, querida?
�El doble de mi paga contra nada?
No, no le toqu�is. Yo le cuidar�.
Hay unas cosas sucias en la cocina.
�Se�ora Spong! �Se�ora Spong!
Sacad vuestros cuerpos.
- �Guardia! �Guardia! - �Qu� quer�is?
Ah� dentro.
Sacad vuestros cuerpos.
�D�nde est�?
En el suelo.
�Bruce!
Bruce, cari�o. �Qu� te ocurre?
�Qu� te ocurre?
Date prisa.
No puedo, Bruce.
No puedo hacerlo.
Tienes que hacerlo, Amber. En seguida.
Cari�o...
Cari�o...
Bruce...
Bruce.
Cari�o, yo...
Debo de estar horrorosa.
Necesito arreglarme.
Est�s preciosa, Amber.
No te muevas.
No te vayas.
Qu�date a mi lado.
�Arre! �Arre!
Aqu� es se�or. �sta es la casa.
�No entr�is!
�La Peste!
- �Lord Carlton? - S�.
Soy el Conde de Radcliffe.
�D�nde est� ella?
�D�nde est� quien? �Se refiere a la Sra. De St. Clair?
Me refiero a mi esposa.
Os ha estado cuidando, seg�n creo.
Me ha costado mucho tiempo y dinero el encontraros.
�Amber vuestra esposa?
- �Est� aqu�? - No.
Ha salido en busca de alimentos.
Pero sentaos y estudiaremos la situaci�n.
- �Un vaso de vino? - No, gracias.
A m� s� me apetece.
Lo que acab�is de decirme, me ha dejado at�nito.
A�n no he conseguido sobreponerme.
�Puedo preguntaros cuales son vuestras actuales intenciones?
Muy sencillas.
He venido en busca de la Condesa.
�Tratar�is a caso de imped�rmelo?
No veo forma de hacerlo de un modo...
honorable o pr�ctico.
Me alegra saberlo.
Estoy muy orgulloso de mi maestr�a con la espada.
Pero estoy demasiado viejo para un duelo.
Supongo que os debo una explicaci�n.
No exijo ninguna con respecto al pasado.
Pero veo una cierta seguridad a lo que concierne a vuestros futuros planes.
Ya est�n adquiriendo forma en mi mente.
Hace a�os que sue�o con vivir en Virginia.
�Consider�is, Conde Radcliffe, que estoy en condiciones de viajar?
No tengo la menor duda.
En ese caso...
y con toda sinceridad, quiero deciros...
que sois un hombre afortunado.
Y ya que a vuestra esposa le debo mucho m�s
de lo que jam�s podr� pagarle,
quiero encargaros, se�or, que le trasmit�is...
mi respeto y mis mejores deseos de felicidad.
Se los trasmitir�.
Junto con vuestro dolor. Porque no volver�is a verla.
Parec�is muy familiarizada con este lugar, se�ora.
Tal vez unos meses de soledad en Radcliffe Mannor...
os recuerden las virtudes de una esposa.
�D�nde est� Bruce?
�Qu� le hab�is hecho?
Se fue.
Y por su propia voluntad.
�Est�is dispuesta, se�ora?
Marqu�s de Worcester, Lady Ann Somerset.
Conde y Condesa de Radcliffe.
Sir Thomas y Lady Spong.
�Qu� te parece?
Por una vez, los rumores son ciertos.
Ella es ex-actriz. �C�mo se llama?
El Rey no ha venido.
Una l�stima, se�ora. Quiz�s tengamos m�s suerte el a�o que viene.
Y podr�is ser presentada.
�El a�o que viene?
Celebran un baile como �ste cada semana.
Considero que una visita anual es m�s que suficiente
para mis compromisos.
Este a�o no debemos permanecer m�s tiempo en Londres.
- Pero... - Me doy cuenta...
de que causa en vos un efecto demasiado...
Ah, nuestros amigos.
Estoy encantada de veros a ambos.
Nos encontr�bamos completamente desplazados
con tanta gente joven.
No he querido ofenderos, os consideramos persona de nuestro agrado.
S�, ya lo he notado.
Ser�a una buena idea sentarse, �verdad?
Busquemos un lugar tranquilo.
Espl�ndida idea.
Porque quisiera hablarle a mi amiga de nuestras obras de caridad.
Lord Radcliffe.
Si no pens�is bailar con la Condesa...
me permit�s... - Temo que sufr�s una confusi�n.
Porque no hemos sido presentados, que yo recuerde.
Se necesitar�a a Carlos en persona para separarla de �l.
Si est� pescando en otro r�o...
puede que esta noche no sepa qu� ocurre en aguas dom�sticas.
Majestad.
Pero Carlos, ni siquiera os hab�is vestido todav�a.
He estado apagando un incendio en los muelles toda la tarde.
Si llego a saber lo que se le exige a un Rey,
no habr�a aceptado este trono.
Vos os los busc�is, Carlos.
Nadie os obliga a salir corriendo de Palacio
cubos de agua en la mano, cada vez que alguien avisa que hay una llamita.
Esta vez era m�s que una llamita,
segu�a propag�ndose cuando me fui.
El baile ya ha comenzado.
�Quer�is que env�e a buscar vuestra casaca?
No, me espera la Reina.
�La Reina?
No la llevar�is al baile, espero.
S�, conf�o en que hayas encontrado un acompa�ante apropiado.
Tal vez podamos bailar hacia el final de la velada.
No pienso ir.
No ir� si insist�s en llevar a ese espantap�jaros portugu�s.
Ayer tuve que volver a enviar al campo a la pobre Florencia.
�La de las orejas peludas?
Era la m�s bonita de todas.
S� pero una belleza no era recompensa para todos los problemas que me creaba.
Nuestra aldea es la m�s maravillosa de toda Inglaterra.
Sus muy graciosas Majestades el Rey y la Reina.
Se�ora.
Est�is dando un lamentable espect�culo.
No me importa, tengo pocas ocasiones para disfrutar de todo esto.
El informe sobre el incendio, se�or.
Tal vez les interese a mis invitados, ha sido un a�o muy aburrido.
Atenci�n, se�oras y caballeros.
Hemos recibido noticias sobre el incendio.
Alimentado por un fuerte viento del Este...
ha llegado hasta Blackfriars.
San Pablo est� ya en llamas.
Y tambi�n la nueva Bolsa.
�Qui�n es la que est� con el viejo Radcliffe?
Su esposa, Majestad.
Con vuestro permiso, Se�ora.
Estoy seguro de que su Majestad recordar� la ocasi�n...
que la vio por vez primera. - S�, s�, claro.
S�.
Majestad.
He cambiado de opini�n, Sire.
Vuestra opini�n es como vuestro vestuario,
muchos cambios y ninguna sorpresa.
Sire, hab�is sido muy considerado
al casaros con una mujer hermosa. - Sois muy amable.
Estamos hartos de contemplar siempre los mismos rostros.
Y ahora, si me permit�s.
Ning�n gesto de lealtad me conmueve tanto...
como la generosidad de un marido.
Vuestra Majestad ha sido m�s generoso al fijarse en m�.
No es la primera vez, como recordar�is.
Ten�is buena memoria.
No es frecuente que me rechacen una invitaci�n.
Me sent�a indispuesta aquella noche, se�or.
Eso me dijeron, y pregunt� por el nombre del caballero.
Intentarlo una segunda vez, es arriesgado...
si un hombre no tiene las m�nimas garant�as.
Es dif�cil para una mujer decidir...
cu�l es su primera obligaci�n.
Si su esposo... o su soberano.
Trato de ser un monarca tolerante.
Y siempre dejo que decida la persona interesada.
Gracias, Lord Radcliffe.
Siendo vuestra primera visita a Whitehall...
os quedar�is a cenar conmigo.
Vuestra Majestad es muy generoso.
Vos tambi�n, por supuesto, a no ser que os encontr�is cansado.
Temo que as� es, se�or.
Tendr�is que perdonarme.
Permitid que se quede la Condesa.
Ser� debidamente escoltada a vuestra casa.
�Os complace, se�ora?
S�, Majestad.
Mi esposa est� emocionada ante vuestra gentileza.
Pero a�n estamos en nuestro primer a�o de matrimonio,
y tenemos por costumbre no separarnos ni por una hora.
Regresaremos a nuestra casa.
Con vuestro permiso, Majestad.
Si se me permite intervenir...
No veo correcto que nuestras costumbres privadas
interfieran en los deseos del Rey.
Vuestra devoci�n hacia mi persona es muy de agradecer, se�ora,
s�lo era una sugerencia, no una orden.
En tal caso, Majestad, nos despedimos ahora.
Las noticias sobre el incendio me han alarmado.
Pues que mi casa est� desgraciadamente m�s cerca de la zona en peligro,
que Whitehall.
Se�or.
Permitid que presente a vuestra graciosa Majestad,
a Lady Elizabeth
y Rosemary Seymour.
Os deseo un feliz descanso, se�ora.
Gracias.
Amber.
No esperaba que volvieras tan pronto.
He visto al peque�o, est� bien y contento,
pero tambi�n muy solo. Necesita que vayas a verle.
Nan.
Vigila la habitaci�n de mi esposo.
En cuanto apague las luces, busca un carruaje.
- Voy a volver a Palacio. - No debieras hacer eso.
- �Por qu� no? - Porque lo descubrir�.
Aunque as� sea, �qu� puede hacer?
Matarnos a las dos.
Es una fiera.
Basta de decir tonter�as y haz lo que te digo.
�Qui�n est� ah�?
�Nan!
�Nan!
�Nan!
�R�pido! �R�pido!
Vamos, el siguiente.
�Ten m�s cuidado!
- Se te ha ca�do. - �Deprisa, deprisa!
�D�nde has encontrado estos torpes est�pidos?
Lo siento, Excelencia, son los mejores que he podido encontrar.
�Imb�cil, est�n destrozando mis muebles!
Pero Se�or, hacen todo lo que pueden.
Disculpadme, mi Lord, pero la se�ora est� arriba, sola.
Eso no te incumbe.
�Nos vamos?
�A d�nde, Se�or?
Al campo.
Y esta vez, para siempre.
Es labor de toda una vida el ense�aros el respeto
que le deb�is a vuestro esposo.
�Esposo?
�Tomasteis en serio esa comedia?
Hicimos un trato que me ha costado m�s que a vos.
Sea como fuere, sois la Condesa de Radcliffe.
Compart�s mi nombre y mi honor.
En nuestro trato no figuraban las humillaciones e indignidades.
Ignoro de lo que est�is hablando.
Tal vez no sent�s las emociones.
Pero es una cuesti�n de orgullo.
�Orgullo?
�Qu� extra�o orgullo es el vuestro?
Cre� que se os hab�a marchitado hace a�os.
Como el resto de vuestra persona.
Soy vuestro esposo, se�ora, y se me habla con respeto.
Os voy a mostrar el �nico respeto que entend�is.
�Fuera! �Fuera de aqu�!
�Eres una perdida!
�El fuego!
S�, el fuego.
Al menos las llamas son puras.
�No!
�Vos lo hab�is querido, se�ora!
Galeazzo.
�No!
Galeazzo.
�Est�s loco?
�Vamos, deprisa!
�No os parece bien un peque�o bucle aqu�, se�ora?
No, no, gracias. As� est� perfecto.
- Sois muy amable, se�ora. - Sir Robert.
Ayer me mandasteis un presente, �verdad?
Esta pulsera, seg�n creo.
Un peque�o recuerdo que uno de mis antepasados
trajo de las cruzadas.
Decidme, �qu� es lo que dese�is del Rey?
Nada, se�ora, bueno, es decir... nada para m�.
Pero mi hermano menor va a casarse,
y hay un puesto en el almirantazgo...
Buenos d�as cari�o.
A vuestros pies, se�ora.
Bruce, Bruce, amor m�o.
�C�mo est� mi ni�o hoy?
- Caballeros. - A vuestras �rdenes.
- Un aut�ntico cortesano. - Ser� un verdadero caballero.
- �No os parece? - Es admirable su distinci�n.
�Vas a dar un paseo, Bruce?
�Nos acompa�ar�s hoy?
Por favor, mam�.
Cari�o m�o, tu invitaci�n es muy galante,
pero ya me he comprometido con otro caballero.
Bien, mam�.
T� siempre ser�s mi galante caballero.
�Verdad? - S�, mam�.
Nan, no debe jugar con ning�n ni�o;
a no ser que conozca su nombre y su rango.
Se�ora, el ni�o que le puso un ojo negro era Duque.
- Buenos d�as, Bruce. - Buenos d�as, se�or.
Es curioso, ninguno de mis hijos tiene tan distinguidos modales como t�.
Aunque sus madres tampoco.
�Dispuesta, se�ora?
Cuando gust�is, se�or. Como siempre.
Creo que exager�is un tanto.
Aunque siempre he considerado que ciertos privilegios de un Rey
deben subordinarse a las de una mujer hermosa.
Pero qu� escandalosos sois.
Esos no son buenos modales.
Est�is dando un mal ejemplo a los hombres de mi corte.
Una ocurrencia no muy graciosa, pero creo que merece una sonrisa.
Vaya, �pero no es ese Lord Carlton?
�Y qui�n es ella?
Sir Thomas, tra�dmelos.
Lord Carlton,
Su Majestad requiere vuestra presencia.
- Bienvenido a Inglaterra, Lord Carlton. - Majestad.
Bien, �no vais a presentarme a esta dama?
S�, Majestad.
Tengo el honor de presentaros a mi esposa.
A vuestros pies, se�ora. Y mi felicitaci�n, Lord Carlton.
No sab�a de vuestra boda.
No me extra�a, se�or. Nos casamos hace un a�o, en Virginia.
Virginia...
Vuestra esposa es un ejemplo de nuestra descendencia al otro lado de la mar,
deber� prestar m�s atenci�n a los asuntos coloniales.
Lady Radcliffe, Lord y Lady Carlton.
La se�ora y yo somos viejos amigos.
�De veras?
�Por qu� hab�is vuelto, Carlton?
Negocios y diversi�n se�or.
Nos hemos instalado en Virginia y vendo mis propiedades de aqu�.
Esta es la primera vez que mi esposa visita Londres.
Un acontecimiento tan atractivo para Londres como para ella.
Conf�o en que vuestra visita dure lo suficiente
como para volvernos a ver.
La amabilidad de vuestra Majestad me abrumar�a
si antes no me hubiesen prevenido.
�Hab�is o�do Amber? Am�rica es una tierra
donde la gente tiene talento.
S�, se�or.
Lady Carlton es una aut�ntica sorpresa.
Ya nos veremos, Carlton.
Se�ora.
Vamos, ni�os.
- �No hay contestaci�n? - No.
Un criado llev� el mensaje igual que los otros.
- Dijo que lo entreg� al propio Lord Carlton. - No puedo creerlo.
Hubiese venido.
Tal vez no lo desea, Amber.
�Por qu� no?
S� que nada ha cambiado entre Bruce y yo.
Ahora tiene esposa.
Tambi�n yo me cas�.
S�, pero �l puede estar enamorado.
�Bruce? No seas rid�cula.
Me habr� encontrado m�s vieja.
Tengo casi 25 a�os.
Lord Carlton, se�ora.
Dile que voy enseguida.
�Lo ves, Nan, como nada ha cambiado?
Ay�dame, date prisa.
Pasad, Lord Carlton.
Bruce.
A vuestras �rdenes, Se�or.
Bruce, �te acuerdas de m�?
- No. - Soy tu padre.
�De Am�rica?
S�, s�.
Deja que te mire.
Eras un ni�o cuando te dej� y ahora eres casi un hombre.
El a�o que viene ser� paje de la corte.
�Y est�s contento?
A�n no lo s�.
Tengo que esperar a ser adulto para divertirme.
Te he tra�do un regalo.
Un hacha de guerra.
�Un hacha de guerra!
- Gracias, se�or. - Es un arma de los Indios.
�Conoces a alg�n Indio?
S�, a un muchacho de tu edad.
Viene a pescar a nuestro r�o.
Vete con Nan, Bruce.
S�, mam�.
Si�ntate, por favor.
Ha sido un largo camino desde Marygreen.
S�, es verdad.
He tenido intenci�n de visitarte antes, pero...
Ya lo s�, Bruce.
Supongo que ha sido dif�cil para ti.
�Quieres explicarme c�mo ocurri�? �O prefieres olvidarte de ella?
�Corina?
No creo que haya nada que explicar.
Es f�cil adivinarlo.
Es muy rica, �verdad?
No, todo lo contrario, su padre es un modesto plantador.
Pero...
Entonces...
No he venido aqu� para hablar de nosotros sino de Bruce.
�Has pensado en su futuro?
Por supuesto.
Ser� Conde de Radcliffe.
Carlos ha aprobado la sucesi�n.
Y hasta puede que le nombre Duque.
Un t�tulo tiene sus ventajas, eso es cierto.
Pero me pregunto si le compensar� de su falta de apellidos.
Pudiste haberle dado los tuyos.
- Pero ahora ya est�s casado. - Todav�a no es tarde.
�Qu� quieres decir?
No es nada f�cil ped�rtelo, Amber.
Tanto t� como yo queremos lo mejor para �l.
Quisiera adoptarlo y que viviera conmigo en Virginia.
�Bruce?
Vivimos en una �poca enfermiza...
y los dos estamos contagiados, pero...
hay que conservar sano a nuestro hijo.
En Virginia, vivir� con normalidad.
Al margen de chismorreos y esc�ndalos.
Esas tonter�as no malean a un Duque.
Dentro de 8 o 10 a�os, el Duque ser� casi un hombre.
�Y c�mo le explicar�s a tu esposa que Bruce es tu hijo?
Lo he hecho ya.
�Le has hablado de m�?
No he mencionado nombres.
Ya comprendo. Te compadeciste de una desconocida
que necesitaba tu protecci�n en una noche lluviosa.
He procurado atenerme a la verdad
cuanto me permit�an mis circunstancias.
Es mi hijo, y no pienso entregarlo a esa esposa tuya.
Lo odiar�a.
Convertir�a la vida del ni�o en un tormento.
Si la conocieras no dir�as eso.
Te garantizo que no es ninguna santa.
Ni yo he querido elegir una mujer que lo sea.
Pero s� est�s convencido de que es diferente a m�, �verdad?
De que ella no hubiera obrado igual que yo
en circunstancias parecidas.
No hago comparaciones, Amber, no ser�a justo.
Peor yo s� quiero hacerlas.
Y apostar�a mi vida a que ella no es m�s virtuosa que yo.
Escucha, Amber.
Creo que ahora est�s demasiado alterada para decidir.
No obstante, te recuerdo,
que lo que m�s convenga a nuestro hijo,
debe estar por encima de las dem�s consideraciones personales
entre t� y yo.
La Condesa de Radcliffe...
invita a Lady Carlton...
a una cena �ntima en Whitehall.
Y naturalmente asisti� todo Londres.
Cuando Castlemain entr� con �l las malas lenguas empezaron a funcionar.
�Qui�n pens�is que era?
Un bailar�n, un vulgar bailar�n.
Castlemain carece de buen gusto pero podr�a presentarse con algo mejor.
Tal vez a Lady Carlton le parezcan aburridos los esc�ndalos de nuestra corte.
Pero no es as�, Majestad.
No tenemos nada de eso en las Colonias.
�Y qu� hacen para divertirse?
Bruce y yo tenemos con qu� entretenernos.
Y hay tanto que hacer.
Terrenos que despejar y sembrar...
Edificios que levantar...
Estamos ocupados desde que amanece.
Lo contrario de nuestras costumbres en Londres
Acabamos de construir una habitaci�n para Bruce
donde pueda estar solo cuando le apetezca.
Sois una esposa tan inteligente como entregada.
A todos los hombres les gusta tener un lugar
donde poder alejarse de sus mujeres.
Naturalmente.
Opino que a una mujer le interesa saber por qu� se aleja.
�No sent�s esa curiosidad?
Me interesa todo lo que �l hace.
Y tambi�n lo que hizo antes de conocerle.
Carlos, dispensadme.
Tengo una terrible jaqueca esta noche.
Con vuestro permiso, me retirar�.
Por supuesto.
Haced los honores a Lady Carlton en mi lugar.
Buenas noches, Se�ora.
- Os agradezco que hay�is venido. - Gracias por vuestra invitaci�n.
Sir Thomas.
Su Majestad me ha advertido que no desea ser molestado.
Pero se trata de un comunicado del embajador holand�s.
Sugiero que aguard�is hasta ma�ana por la ma�ana.
Est� bien.
�Conoc�is bien a Lady Radcliffe?
Esta noche es la segunda vez que la he visto.
�Hab�is o�do decir a vuestro marido que eran viejos amigos?
S�, Sire.
Su hijo se llama Bruce,
un nombre ins�lito, excepto en Escocia.
S�, Sire.
Su jaqueca de esta noche me ha parecido extraordinaria
ante una rival en potencia.
Os aseguro Majestad, que la idea de la rivalidad
ni se me ha pasado por la cabeza.
La cabeza de Lady Radcliffe es un mecanismo totalmente distinto.
Estoy seguro de que dicho mecanismo
es el que nos ha reunido en esta situaci�n harto comprometedora.
Soy muy consciente de ello.
�Y no ten�is miedo?
�Parece que lo tengo?
�Lo tendr�ais si supierais que en este momento
hay un mensaje en camino para Lord Carlton inform�ndole de esto?
�Ser�a capaz de hacerlo?
Creo que ya lo ha hecho.
Debe odiarme terriblemente.
Eso no lo dud�is.
Es dif�cil saber qu� hacer.
Aunque deber�ais regresar inmediatamente a vuestro alojamiento.
Parecer�a lo m�s sensato.
Aunque una lamentable necesidad.
Tomar� eso como un cumplido, Sire.
Esa fue mi intenci�n.
No estimo en demas�a a vuestro marido.
Tal vez nuestros gustos sean similares.
Pero os ruego que le trasmit�is mis mejores deseos de felicidad futura,
y mi m�s sincera enhorabuena.
Gracias, Se�or.
- Buenas noches. - Buenas noches, Majestad.
- Me pregunto... - �Qu� Majestad?
Si hubierais sido mi invitada esta noche...
sin tener constancia de que �ramos v�ctimas de una conspiraci�n...
�Cu�l habr�a sido el resultado?
Es una l�stima, pero nunca lo sabremos, Majestad.
Encontrar�is una puerta al pie de la escalera.
Siempre hay un carruaje esperando.
�Pero Carlos!
�D�nde est� Lady Carlton?
La envi� a su casa.
Seg�n vuestros deseos.
Os estoy muy agradecido por haberla tra�do aqu�.
Mujeres como ella no se conocen con frecuencia.
Estoy convencido de que escasean demasiado en estos tiempos.
Es una esposa fiel, Amber.
No cre� que llegar�a a conocer a alguna en Whitehall.
Querr�is decir que sabe fingir ser fiel.
No he querido decir eso sino todo lo contrario.
Creo que no deb�is mandar esa carta.
Hemos cometido un error, Amber. Los dos.
Y temo que a vos os cueste demasiado caro.
Carlos.
Puedo olvidar una afrenta a mi dignidad.
Dado mi nivel moral, he permitido que esta corte se hundiera...
hasta un punto en que el propio Rey es usado como pe�n
en un sucio juego.
Pero no s�lo soy un Rey.
- Lo s�, mi Se�or. - �De veras?
Por supuesto, Majestad.
- Os amo. - Ojal� fuera as�, Amber.
Pero nunca me hab�is amado.
No os reprocho que le am�is a �l.
Ni tampoco os lo perdono.
Si yo no hubiera nacido Rey,
tal vez hubiese conseguido enamorarme.
Me he visto obligado a crearme esa ilusi�n.
Pretender amar y pretender ser amado.
Algo muy fr�gil y f�cilmente destruible.
Cualquiera como t� puede hacerlo.
Se�or, os aseguro que no era mi intenci�n.
Lo s�, Amber.
Pero ya no puedo remediarlo.
Tendr�is que abandonar cuanto antes Whitehall.
Dispondr� lo necesario para vuestro viaje.
Vamos, ni�os.
Mam�.
Dime, �qu� pasa?
- �Nos vamos de palacio? - S�, Bruce.
S�, cari�o.
�Has estado llorando?
No es nada Bruce.
Cuando seas mayor, sabr�s que las mujeres lloran siempre,
a�n sin motivo.
Hijo, nos vamos al campo.
Tal vez no te guste tanto como estar aqu�.
Me gustar� si estoy contigo.
Bruce, quiero verte feliz.
Podemos ser felices juntos.
T� y yo solos, �no crees?
�S�?
Sir Thomas Dudley, Se�ora.
Ahora d�jame sola.
Ten�is un carruaje a vuestra disposici�n.
Mandadme aviso cuando est�is dispuesta.
Bien, Sir Thomas.
Por supuesto, no es necesario que abandon�is Londres hoy mismo.
�Qu� otra cosa puedo hacer?
Quisiera saber, Se�ora, si ten�is alg�n compromiso para cenar esta noche.
Sois un grosero, Sir Thomas.
Vuestro comportamiento es indecente.
No he querido ofenderos, mis palabras eran productos de la pasi�n.
- Lord Carlton. - Sir Thomas.
No era mi deseo adelantar acontecimientos, pero nos vamos a Virginia ma�ana.
�Ma�ana?
S�, ya nada me retiene aqu�.
Y como supon�a, mi esposa no se encuentra a gusto en Londres.
De modo que quisiera saber tu decisi�n.
No he cambiado de parecer, Bruce.
No te lo llevar�s.
No tengo derecho a insistir.
S�lo deseo ofrecerle...
un sistema de vida algo mejor...
que esto.
Bruce...
T� no tienes ni idea de c�mo ha vivido tu hijo.
Deja que te cuente unas cuantas cosas respecto a �l.
Naci� en una guarida de ladrones.
Su padrino fue un bandido,
y le cuid� una asesina.
Si yo no hubiera salido a robar para �l nuestro hijo hubiese muerto.
Est�s intentando darme a entender el gran sacrificio que te pido.
A�n as�, insisto, Amber.
Y yo te digo que no.
Adem�s por qu� supones que me abandonar�a s� que me quiere.
Nunca has pasado ni siquiera 6 d�as junto a �l.
Creo que debemos preguntarle a qui�n de los dos prefiere.
�Nan! �Llama a Bruce!
Ahora ver�s de qui�n es hijo.
Amber, no permitir�s que un ni�o de 6 a�os...
decida algo que a�n no puede entender.
�Me llamabas, mam�?
S� hijo.
Escucha, Bruce...
Tu padre estaba hablando conmigo
respecto a llevarte con �l a Virginia.
�Virginia! �Me dejar�as ir?
�De verdad me llevar�, Se�or?
Si tu madre te lo permite...
Me gustar�a que vinieras.
�Y ver� a los pieles rojas?
�Y a los animales salvajes?
�Podr� montar un pony?
�Cu�ndo nos marchamos?
Ma�ana.
�Ma�ana? �En vuestro barco?
S�, en mi barco.
No tendr� que esperar a ser mayor para divertirme.
�Y t� vendr�s, mam�?
S�, Bruce. Ir� m�s adelante.
- Amber. - Que se vaya contigo ahora.
Le dir� a Nan que arregle sus cosas y te las env�e.
No hay prisa, puedo retrasar el viaje.
No.
Cuanto antes, mejor.
Ya lo sabes, Bruce.
Siempre he odiado las despedidas.
Adem�s tengo muchas cosas que hacer,
el peluquero, el modista...
Detalles necesarios para el baile que doy en honor del Rey.
�Voy a invitar a toda la corte! Y a todos los embajadores extranjeros.
50 m�sicos y un bailar�n para distraer a mis distinguidos invitados.
�Vete!
�Por el amor de Dios! �Ll�vatelo ya!
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