All language subtitles for Tenemos que hablar

af Afrikaans
ak Akan
sq Albanian
am Amharic
ar Arabic
hy Armenian
az Azerbaijani
eu Basque
be Belarusian
bem Bemba
bn Bengali
bh Bihari
bs Bosnian
br Breton
bg Bulgarian
km Cambodian
ca Catalan
ceb Cebuano
chr Cherokee
ny Chichewa
zh-CN Chinese (Simplified)
zh-TW Chinese (Traditional)
co Corsican
hr Croatian
cs Czech
da Danish
nl Dutch
en English
eo Esperanto
et Estonian
ee Ewe
fo Faroese
tl Filipino
fi Finnish
fr French Download
fy Frisian
gaa Ga
gl Galician
ka Georgian
de German
el Greek
gn Guarani
gu Gujarati
ht Haitian Creole
ha Hausa
haw Hawaiian
iw Hebrew
hi Hindi
hmn Hmong
hu Hungarian
is Icelandic
ig Igbo
id Indonesian
ia Interlingua
ga Irish
it Italian
ja Japanese
jw Javanese
kn Kannada
kk Kazakh
rw Kinyarwanda
rn Kirundi
kg Kongo
ko Korean
kri Krio (Sierra Leone)
ku Kurdish
ckb Kurdish (Soranî)
ky Kyrgyz
lo Laothian
la Latin
lv Latvian
ln Lingala
lt Lithuanian
loz Lozi
lg Luganda
ach Luo
lb Luxembourgish
mk Macedonian
mg Malagasy
ms Malay
ml Malayalam
mt Maltese
mi Maori
mr Marathi
mfe Mauritian Creole
mo Moldavian
mn Mongolian
my Myanmar (Burmese)
sr-ME Montenegrin
ne Nepali
pcm Nigerian Pidgin
nso Northern Sotho
no Norwegian
nn Norwegian (Nynorsk)
oc Occitan
or Oriya
om Oromo
ps Pashto
fa Persian
pl Polish
pt-BR Portuguese (Brazil)
pt Portuguese (Portugal)
pa Punjabi
qu Quechua
ro Romanian
rm Romansh
nyn Runyakitara
ru Russian
sm Samoan
gd Scots Gaelic
sr Serbian
sh Serbo-Croatian
st Sesotho
tn Setswana
crs Seychellois Creole
sn Shona
sd Sindhi
si Sinhalese
sk Slovak
sl Slovenian
so Somali
es Spanish
es-419 Spanish (Latin American)
su Sundanese
sw Swahili
sv Swedish
tg Tajik
ta Tamil
tt Tatar
te Telugu
th Thai
ti Tigrinya
to Tonga
lua Tshiluba
tum Tumbuka
tr Turkish
tk Turkmen
tw Twi
ug Uighur
uk Ukrainian
ur Urdu
uz Uzbek
vi Vietnamese
cy Welsh
wo Wolof
xh Xhosa
yi Yiddish
yo Yoruba
zu Zulu

Original subtitles

Traducción y subtítulos: PEPPER & LALASPAIN *** SONG LIVES FOR EVER ***

¿Quieren un futuro mejor?

Yo les ofrezco uno perfecto.

Ciento veinte metros cuadrados,

una cocina gigante,

un salón fastuoso y dos pedazos de terrazas.

¿A que os gusta? Jorge dice que es una oportunidad única.

Lo digo yo y el banco entero. Recomendamos invertir en este barrio

a todo el mundo.

Está a trasmano de todo.

No, estará muy bien comunicado.

Que no, no quiero vivir tan lejos,

- Que no. - Mamá, no es venir a vivir aquí.

Es para alquilar y no depender solo de la imprenta.

Yo no lo veo.

Cariño, a mí, así enfocado,

me parece fenomenal.

Además, por la hipoteca,

ni os preocupéis, ¿verdad, cariño?

Os damos el 100 % del valor del piso.

Y lo hacemos en yenes.

En yenes está muy bien.

Luis, ¿le enseña los acabados a mi futuro suegro?

Por supuesto, acompáñeme.

Jorge, ¿quién va a alquilar un piso en un sitio tan vacío?

Mamá, Jorge te ha dicho que esto en un año es el nuevo centro.

Si mis padres vivieran, les hacía comprarse dos casas,

- con eso te lo digo todo. - Pero si esto es carísimo.

Tal como está la vivienda en España, dentro de nada vale el doble.

- O el triple. - No te preocupes por nada, cariño.

- Si España va como un cohete. - Sí, ¿no?

- Pero vamos... - Claro.

¿Y cómo decís que se llama este barrio?

Seseña.

Entonces dices que es una inversión seria.

No tan seria como la que he firmado con tu hija, pero sí.

Papá, si no fuese seria, Jorge no pensaría en deciros nada.

Tenemos que pagar la hipoteca de casa y la de Seseña.

Ese dinerito mejor dejarlo guardado.

El dinero guardado lo único que hace es perder valor.

Mira, lo mismo leí el otro día en el Expansión.

¿Para qué meternos en líos, si estamos estupendamente?

- Mamá, ¿ni hoy? - Tranquila, Patricia.

Si fuera un timo, no le pondrían el nombre en latín.

El típico chorizo no habla esos idiomas.

Mamá, apúntate el nombre, Fórum Filatélico.

Que no, que también íbamos a alquilar el piso de Seseña y sigue vacío.

Mamá, Jorge lleva unos meses

casi sin dormir hasta encontrar esta solución.

Os consigo mañana mismo el dinero en el banco,

pero necesito que pongáis este local como aval.

Jorge, mejor esperamos.

Sí, además Miguel ha oído que no es buen momento.

¡A ver!

¿Por qué no es buen momento?

Hombre, lo han dicho en el telediario.

Lo de la caja de ahorros esa, Lehmann "and Bros".

Eso es Estados Unidos. ¿Qué tendrá que ver España con Estados Unidos?

- Dice que aquí la crisis no llegará. - Claro que no.

España tiene el sistema bancario más sólido de Europa.

Esto que no salga de aquí, por favor.

¿Sabéis lo que significa "crisis" en chino?

Ahora no me acuerdo.

Oportunidad.

¿Comprar dos locales en un aeropuerto es una oportunidad?

Un aeropuerto, no.

El futuro aeropuerto de Castellón.

Miguel, sé que en estos últimos años, por hache o por be,

no he estado muy fino con mis consejos.

Y te preguntarás por qué te he vuelto a llamar.

Bueno, pues me alegra que me hagas esa pregunta.

Porque vais a recuperar todo el dinero que habéis perdido.

No tendrás los santos cojones

de pedirnos las cuatro perras que nos quedan.

Lucas, ¿puedes venir un momento? Entiendo que conmigo tengas dudas,

pero Lucas es el subdirector de la agencia.

Hola, Nuria. Encantado, don Miguel. ¿Lo puedo tutear

para hablar en plan más coloquial?

- No. - Mejor, con más respeto.

Bien, para que me entienda rápidamente.

Sus ahorros han estado viajando en clase turista,

pero a partir de ahora le ofrecemos la posibilidad

de que vayan en pre...

- En prefe... - Preferente.

Eso es, acciones preferentes, es el chollazo que hay ahora.

Nuria, si esto sale mal, no sé cómo reaccionará tu madre.

Pero no va a salir mal, ¿no?

Por supuesto que no.

Para que veas lo convencido que estoy,

yo mismo meteré todos mis ahorros aquí.

Yo he rehipotecado mi casa para comprarlas.

Está feo que yo lo diga, pero de esta nos forramos.

Buenos días, mi amor.

Buenos días, preciosa.

Felicidades.

Felicidades.

No te acordabas.

Sí me acordaba.

¿Qué día es hoy?

Vale, no me acordaba. ¿Qué día es?

Ah, vale, venga, voy a seguirte el rollo.

No te acordabas. Vamos bien, Víctor, si olvidas nuestro primer aniversario,

ya me dirás cuando llevemos 20 años.

No, para, Nuria, que se me había pasado en serio.

Pero... si quieres, te llevo el desayuno a la terraza.

No, quiero que saques la mano y me des mi regalo ya.

Qué mal mientes, de verdad.

Feliz aniversario.

Vale, para un momento, esto no es solo por el aniversario.

No entiendo cómo supiste que tenía algo en la mano.

¿Cómo se me iba a olvidar? Llevo todo el mes planeando esto.

Me tienes que ayudar, porque nunca le pedí a nadie que se casara conmigo.

No sé bien cómo hacerlo.

Víctor, es que...

no sé qué decirte.

Me gustaría decirte que sí, pero... no sé cómo hacerlo.

Me acabo de dar cuenta de que ya te he dicho que sí.

Pero tengo que hablar con Jorge.

En Murcia, Cap Gemini pide 20 titulados en Informática,

Telecomunicaciones, Matemáticas o Física.

Para Madrid, Aspin Consulting demanda siete analistas...

Buenos días, figura. Te veo de puta madre.

Si es que estás de capricho.

Hoy hay que preparar tu habitación.

Sí, a las 15:00 llegan los franchutes para dos semanitas.

¿No estaban duras?

Pero con la leche pasan bien.

Es que tienes el guapo subido.

Fíjate en que no haya manchas.

Por aquí no veo nada.

No, mira bien, por favor.

Los últimos turistas nos bajaron la puntuación

del área vip a 4,4. Como bajemos a 4,3, es la muerte.

Los belgas fueron, que son unos especialitos.

Especialitos no. ¿A quién se le ocurre poner papel de cocina en el baño?

Te tengo dicho que es rugoso. ¿Vamos bien de papel higiénico?

De doble cara y toallitas húmedas, a ver quién se me queja ahora.

Porque 4,4 es la frontera, por debajo no te alquila nadie.

- Mochileros solo. - Tira a la vez que yo,

- si no, no queda lisita. - George, te lo digo en serio.

Como bajemos a 4,3, yo sé que me vuelvo a Albacete.

Mochileros no meto en casa ni muerto.

Qué te vas a volver a Albacete.

Por supuesto que no vuelvo, pero no porque no quiera.

Yo, hasta que tú no estés bien, me quedo aquí.

Mi móvil.

A ver si es el INEM que te ofrecen un curso o algo.

¡Lucas!

Voy.

¿Qué pasa?

Nuria.

- ¿Qué hacemos? - No lo cojo, no puedo.

Ahora no puedo cogerlo.

Bien, así, sin forzar.

- Dígame. - Bien, forzando un poquito.

Hola, Jorge, soy Nuria.

Dile que qué Nuria, despectivo.

- Hola, Nuria, ¿cómo estás? - Bien, ¿y tú?

De puta madre.

Yo estoy bien.

- En líneas generales, bien. - Ya.

Te llamo porque quería quedar contigo. ¿Puedes esta tarde?

Pues tengo bastante lío, la verdad.

¿A qué hora sería?

¿Quedamos a las 17:00 en el kiosco de plaza del Rey?

A las 17:00, perfecto. Una cosa, perdona.

- ¿Por qué? - ¿Cómo que por qué?

¿Por qué qué, Jorge?

¿Por qué quieres quedar conmigo?

Porque... Bueno, tenemos que hablar.

- Malas noticias, ¿no? - No. ¿Por qué dices eso?

Nuria, me llamas después de dos años

y me dices que tienes que quedar esta misma tarde. ¿Qué pasa?

Mejor lo hablamos en persona, ¿vale?

Te dejo que me entra una llamada. Un beso.

- ¿Todo bien? - Sí, ¿cómo que todo bien?

No, mi amor, se lo huele todo, es que te lo dije.

Me dirá que está embarazada o algo así.

- ¿Por qué? - ¿No la has oído?

- Ha dicho: "Tenemos que hablar". - ¿Y?

Cuando alguien te dice eso, siempre es malo.

- No siempre. - Dame un ejemplo que no sea malo.

- Te puedo dar mil. - Dame uno.

- Mil te puedo dar. - Uno.

- Te puedo dar mil. - Ya, pero dame uno.

Pues, eh... mira...

"Jorge, te quiero mucho, te quiero echar un polvo,

tenemos que hablar". Ahí lo tienes.

¿De qué hay que hablar?

- ¿Como que de qué hay que hablar? - Que sí.

Me lo has dicho todo, que me quieres y me quieres echar un polvo. Ya está.

No, no está, vamos a ver, Jorge.

- ¿Y el cómo y cuándo? - ¿El qué?

Habrá que hablarlo. Hora, sitio, condiciones, dress code.

A ver, entonces no me diría: "Tenemos que hablar",

me diría: "Vamos a quedar a echar un polvo". ¿No?

Qué zorro que eres.

Pero espérate que tengo otro ejemplo:

"Soy el notario que te dice que un pariente tuyo que se ha muerto,"

que no te da pena porque no conoces de nada,

te ha dejado 100.000 euros de herencia. Tenemos que hablar...

Este ejemplo es de granito, esto no me lo puedes tirar.

- No, tampoco me vale. - ¿Por qué no?

Me lo has dicho todo: se ha muerto mi pariente y heredo.

No hay nada de qué hablar.

Ya veo por dónde vas. Déjame que lo madure.

Sí, madura. Siempre es malo. ¿Y qué me pongo?

Eso es importante. ¿Qué nos ponemos para ver a la rubia?

¿Qué te parece una camisa que tengo que es asalmonada,

pero como con rayitas y que me regaló ella?

Perfecto, así le tocas la fibra desde el minuto uno.

Lo que pasa es que está tendida de esta mañana.

No puede ser, si esa camisa hace meses que no me la pongo.

Ya, a lo mejor me la puse yo el otro día para ir de copeteo.

Joder, Lucas, tienes mil camisas, tío.

No te enfades, rey. Es que me conjuntaba de puta madre.

Tiene camisas, pero tiene que coger...

No me jodas.

Mira, Jorge, hay veces que te dicen cosas que parecen malas a priori,

pero en realidad, si lo piensas,

te das cuenta de que es lo mejor que te puede pasar.

Y qué bien estás, por cierto. Te veo genial.

Y encima te traigo buenas noticias.

Es que vaya racha buena que se te viene, ¿eh?

¿Esa cara a qué viene? A ver.

Llevamos tres horas con esto. Pero ¿por qué le das tantas vueltas?

Porque no voy a ir a bocajarro.

Ya. Pues lo de: "Hay cosas que parecen malas, pero son buenas",

suena totalmente preparado.

Claro que está preparado,

por supuesto, como para no prepararlo.

A ver, listo, ¿tú cómo lo dirías?

- ¿Cómo lo diría yo? - Sí.

A lo mejor suena un poquito enrevesado,

pero a ver qué te parece:

"Jorge, han pasado dos años y es hora de que nos divorciemos".

Lo matas, lo has matado. Muy gracioso.

A la tercera palabra lo tienes con un ataque al corazón.

Nuria, por favor.

- ¿Quién es? - Hola, Nuria, soy Lucas,

el que era jefe de Jorge.

Ah, sí, hola. ¿Qué pasa?

Que Jorge se ha caído por la ventana.

- ¿Qué? - Tranquila que está bien.

Los de abajo tenían ropa tendida y han amortiguado la caída.

Hoy se queda en observación.

Voy para allá, dime dónde está.

Te doy la dirección, pero un tema: si vienes a verlo, no le digas

"tenemos que hablar", que es malo.

- ¿Eso te ha contado? - Claro, se ha quedado hecho polvo.

Lo tuyo le afecta y no le puedes soltar ese tipo de barbaridades

a una persona que tiene el bienestar cogido con alfileres.

- ¿Qué pasa? - A ver si maduramos.

Que ya somos mayorcitos.

Jorge se ha intentado suicidar.

Estoy para que me ingresen.

Te lo dije, te dije que Jorge no estaba bien.

Pero tú venga ahí, a empujarme a que lo hiciera.

Lo importante es que no le ha pasado nada grave.

No, lo importante es que se ha tirado por la ventana.

Pero ¿en qué momento se me ocurre decirle: "Tenemos que hablar"?

Sí, Nuria, la verdad es que "tenemos que hablar"...

¿Perdona?

Cielo.

Por favor, no podés sentirte culpable.

No, yo lo que me siento es la peor persona del mundo.

Atención, por favor,

doctor García acuda a la sala de urgencias.

Sorpresa.

Nuria. Pero no hacía falta que vinieras.

¿Y cómo no iba a venir?

¿Te ha contado Lucas?

Bueno, sí, un poco por encima.

Ya. Esto es por precaución. En realidad no me he hecho nada.

Me da vergüenza contarte la que he organizado para coger...

No hace falta que hablemos de esto.

Yo he venido para decirte que puedes contar conmigo.

- ¿Cómo estás? - Bien.

Muy bien, ¿no?

No, "muy bien" no he dicho, he dicho "bien".

Y vamos, bien tampoco estoy. Estoy regular.

¿Estás trabajando?

Sí, en una tienda de decoración, pero no me gusta mucho el trabajo.

Te he dicho "bien" por decir algo.

Tampoco estoy para tirar cohetes. Estoy eso, regular.

Pero tú estás muy bien, te veo genial.

- Gracias. - De nada.

Bueno, entonces, ¿qué me tienes que contar?

Me has llamado para contarme algo malo.

No, pero ¿por qué dices eso?

Hombre, me llamas y me dices: "Tenemos que hablar".

- ¿Y qué? - Eso siempre es malo.

- No, no siempre. - Ah, ¿no?

Vale, dame un ejemplo en el que no sea malo.

- A ver... - Sí, a ver.

- Yo qué sé. Jorge. - Sí.

Llevamos dos años sin vernos,

me gustaría saber cómo estás y por eso tenemos que hablar.

- ¿En serio? - Claro.

Creía que me llamabas para decirme

que estabas embarazada o que querías el divorcio.

Pero qué tontería.

O para contarme algún problema más de tus padres.

De mis padres, ¿por qué?

Joder, se llevaron la peor parte y tendrán problemas por mi culpa.

Que no. Mis padres están fenomenal.

Tu padre tuvo que vender la imprenta.

Eso es verdad, pero no sabes lo bien que le vino.

Vamos, tiene un puestazo ahora.

Por cierto, que te mandan recuerdos los dos,

pero en plan muy cariñosos, además.

Perdona, es que... Ya está.

Es que lo de tus padres lo tengo aquí clavado.

Te parecerá una tontería, pero...

No sé, me gustaría algún día...

quedar con ellos para cenar o algo.

Olvídalo. Seguro que no querrán verme ni de coña.

¿Qué? Pero si también tienen muchísimas ganas de verte.

No pienso ver a ese desgraciado. Me importa una mierda que se mate.

Papá, por favor, no hables así de Jorge.

A ver si piensas las cosas antes de decirlas en caliente.

Tienes razón, perdona.

No pienso ver a ese hijo de la gran puta en mi vida.

- Perdonad, ¿Jorge, Jorge? - Jorge, Jorge.

Hola, Nuri, soy Yoli, compañera de tu padre, amiga también.

¿Qué le ha pasado a Jorge?

Nada, se ha intentado matar.

- ¿Qué dices? - Pero tranquila,

porque desgraciadamente no le ha pasado nada.

¿Cómo puedes hablar así de Jorge?

Lo conoces desde que era un crío, que era tu amigo.

Sí, un amigo cojonudo.

Yo era un pequeño empresario tirando a mediano

y ahora estoy limpiando la mierda de los demás

y viviendo en casa de mi madre.

Lo único que me ha quedado de valor es este reloj del abuelo.

No te pido que lo perdones.

Te digo que cenemos un día para que se anime.

Perdonarlo también, que se queda uno más ligero.

No lo perdonaré nunca.

Por su culpa perdí mis dos casas, mi empresa

y lo más importante de todo, a mi Patricia.

Eso es lo que más me duele, porque el dinero va y vuelve,

en mi caso no ha vuelto, pero lo de mi mujer...

Lo de mi mujer, eso no lo puedo olvidar.

Precisamente.

Esta cena es la excusa perfecta para volver a verla.

Tu madre no va a querer.

Déjame a mí, sé cómo convencer a mamá.

No me tienes que convencer. Si yo estoy encantada

de salir a cenar con los dos.

Muy bien. Y decía papá que no.

Si quieres, pasamos el fin de semana en la casa del pantano.

Espera, no podemos ir, no es nuestra.

La tuvimos que vender porque esos dos hijos de puta

me han arruinado la vida. Antes que cenar con ellos,

prefiero tirarme por la ventana.

Que no sería salir. Sería cenar aquí,

para que vea que vivís felices aquí, que no os ha arruinado.

Pero nos ha arruinado.

Es tu punto de vista y lo respeto. ¿Respetas tú el mío?

No. ¿No ves cómo vivo por su culpa?

Tardo hora y media en llegar al centro.

Lo hicieron con buena intención.

Lo hicieron para ganar más dinero.

Jorge tendría las ideas, pero tu padre se obsesionó con hacerse rico

y se olvidó de lo demás.

Ahora no me vengas con zarandajas, porque no pienso verlos.

Mamá, ¿tú me quieres?

Tonterías las precisas.

Me quieres porque soy tu hija.

Quieres que sea feliz con Víctor, ahí tenemos quórum.

Te puedes divorciar sin que el subnormal esté de acuerdo.

No puedo pedirle el divorcio mientras esté así,

porque estoy segura de que se nos mata.

Como comprenderás, no quiero cimentar mi vida sobre un cadáver.

Así que me tenéis que ayudar a animarlo.

Te prometo una cosa. Con un día que cenemos todos juntos,

no vuelves a ver a Jorge en tu vida.

- Júramelo. - Te lo juro.

- Pero dímelo. - ¿Qué?

Que no vuelvo a ver

al subnormal de Jorge en mi vida.

Te juro que no vuelves a ver a Jorge.

Al subnormal de Jorge.

- Mamá. - Dilo.

No vuelves a ver al subnormal de Jorge.

No. Sin miedo, "subnormal" sin miedo.

Te juro que no vuelves a ver al subnormal de Jorge en tu vida.

Eso.

- Ya está, cenamos aquí. - ¿Sí?

Estaba convencido de que tu madre no me quería ver ni en pintura.

No digas tonterías. Mamá te aprecia muchísimo.

- ¿Que me aprecia muchísimo? - Sí.

¿Eso te ha dicho?

Literalmente no, pero lo ha dejado caer entre líneas.

¿Y esa tortilla?

Mamá hace tortillas y ensaladilla rusa para un bar del barrio.

Qué apañada. ¿Desde cuándo?

Eso da igual. Centrémonos.

La casa hay que decorarla y tenemos que comprar

jamón del bueno, vino, que parezca que os va genial.

- No tengo dinero para eso, hija. - Yo tampoco.

Por eso vamos al Corte Inglés, no se toca nada y se devuelve.

¿Y tú tienes tarjeta?

Sí.

Este jamón tiene una pinta fabulosa. ¿Es de cebo o de bellota?

Es de 500 euros.

Entonces es de los buenos.

- Con suerte no nos sale salado. - Da igual cómo salga,

- no lo vamos a abrir. - Ah, ¿no?

Lo enseñamos y se guarda, como el champán, el caviar y todo.

Nuria, ¿palitos de surimi no vamos a comprar?

Eso queda muy bien con todo.

- ¿Qué tal? Bien, ¿no? - Mucho mejor.

Verás cuando tu madre me vea vestido así.

Le vas a encantar.

Lo que teníamos tu madre y yo era muy fuerte.

- Sí, lo sé. - No.

No tienes ni idea de cómo era nuestra vida sexual.

- Vamos, chicos, ¿vais bien? - Sí, señora.

Venga, esto es lo último.

Te podías haber llevado unos muebles más baratos.

Cuando vea esa butaca, pensará que mis padres están forrados.

Sabes que intentará algo.

Qué va. No conoces a Jorge.

Pero a ti sí.

Cualquiera intentaría algo.

Pues ¿sabes qué? Que intente lo que quiera, mi amor.

Qué bien nos ha quedado todo.

Sí, no está mal.

Papá, dos cosas. Uno, el reloj que se te vea, es bueno.

Dos, quítate la corbata, esto no es una boda.

Mejor, más de sport.

Mamá, ahí está todo lo que no se puede comer,

en la mesa, lo que sí, ¿está claro?

- Nos lo has dicho seis veces. - Lo tenéis claro.

Estás espectacular, pichurri.

Nuria, como este señor me vuelva a llamar "pichurri", me voy.

Tú me puedes llamar como quieras.

Pues te voy a llamar "pedazo de gilipollas", ¿te parece?

A ver si cambiamos el tono.

Aquí, o remamos todos en la misma dirección o apaga y vámonos.

Ya está aquí. Estad majísimos con él,

que parezca que os hace muchísima ilusión verlo.

Bueno, chinchín.

Chinchín.

Por que sigamos bien de salud, es lo más importante.

La salud es importante, pero a ellos les va fenomenal en todo.

Además de seguir enamoradísimos.

Sí, nos ha ayudado mucho vivir aquí, en Seseña.

- Al final os vinisteis. - El año pasado.

Ya estaba harta del centro.

No te imaginas la paz que se respira en este barrio.

El aire es tan puro, tan puro...

Sí, el aire y todo, sí, se vive muy bien aquí,

en Seseña, muy bien.

Cuánto me alegro, porque...

muy fino no estuve con mis consejos.

No digas tonterías.

¿Quieres picar algo más? ¿Jamón, alguna lata de esas?

No sé ni de qué son. De caviar o algo así.

Jorge, que aquí vivimos a tutiplén.

Ya veo.

Yo, con la tortilla y la ensaladilla rusa

me he quedado estupendo, pero si queréis...

Nada, estamos bien.

No sabéis las ganas que tenía de veros.

- Nosotros también, ¿verdad, cariño? - Sí.

Contesta si quieres.

No, si da igual.

Igual a Jorge le apetece una tapa de jamón.

Mamá, te ha dicho que está lleno.

Es de jabugo. Si no, no nos gusta.

Si quieres cortar un poco,

por no haceros el feo.

Feo no haces ninguno.

Jorge, no comas por comer que desemboca en úlcera.

La que quiere jamón soy yo.

De verdad, deja el jamón quieto.

Llevamos comiendo ibéricos toda la semana.

- Se nos dispara el ácido úrico. - Qué va.

Dejad que corte un poco, una tapita, ¿no?

Se nos ha olvidado abrir el champán.

A eso no te digo que no, el champán me encanta.

Cuidado, lo que tiene el champán es que da gases, aviso.

Si es bueno, no. Anda, ve abriendo tú el champán,

yo te corto el jamón. ¿Cómo te gusta más?

¿En lonchas o en taquitos?

Loncha fina siempre.

Taquitos mejor.

Me perdonáis, cojo el teléfono o sonará todo el rato.

- Claro. - Ve, yo voy cortando el jamón.

Sí, tranquilo.

Para, para, mamá. ¿Me explicas qué haces?

Este jamón ha costado 500 euros.

La culpa es de tu padre que no para de manosearme.

Se supone que estáis juntos.

Patricia, por Dios, que se supone que estamos juntos.

¿Te crees que disfruto haciéndote así?

Siéntate y deja el jamón.

A ver, ¿qué quieres?

Estoy con los franchutes de paseo

y quiero saber cómo vas, estoy en un sinvivir.

- Te he colgado. - Por eso he vuelto a llamar.

¿Hay tema con ella esta noche?

Eso no me interesa nada ahora, Lucas.

- No creo. - Lo digo por planificar.

- ¿Qué hay que planificar? - La infraestructura.

¿Me voy al salón y te dejo la alcoba libre?

Como los franchutes me vean en el sofá-nido,

nos cascan el 4,3.

No voy a intentar nada.

Da igual, tú, a saco a por ella. A los franchutes, que les den.

Si tenemos que meter un mochilero, se mete.

Me haces una perdida y me voy al sofá.

La estáis cagando. ¿Es normal que te dé un beso y te apartes?

Sí, ha sido un detalle muy feo.

No para de meterme mano.

- ¿Tan salido estás? - ¿Salido, yo?

Así de mujeres tengo.

Mamá. Dale un beso o Jorge se da cuenta de todo.

Yo no soy ninguna puta, ¿eh?

Un beso no es de puta.

Claro, si fuese acostarte con él, todavía.

Pues tampoco sería de puta.

Coño, estamos hablando de ayudar a un ser humano, por Dios.

Eres ridículo. No me vuelves a dar un beso en tu vida.

Patricia, te voy a decir una cosa.

Me da igual que estés así conmigo, porque en nuestra primera cita

tampoco me quisiste dar un beso y además me soltaste un bofetón.

Así que hoy vamos mejor.

Puedes ahorrarte cualquier comentario.

Ni con chupitos ni sin chupitos. Quiero ir despacio con Nuria.

¿Cómo van a tener Jägermeister en esta casa?

Oye, te tengo que dejar, venga.

Patricia.

- ¿Qué? - Mira, no le digas nada a Miguel,

pero fíjate que yo pensaba que vosotros no...

Bueno, igual hasta te sienta mal, pero que por mi culpa,

como él no quería y yo le insistí tanto con los ahorros...

Bueno, no quería, pero al final quiso.

No, Patricia, él nunca quiso.

Fui yo el que lo convenció.

Pero bueno,

menos mal que habéis tirado adelante.

No sé qué hubiera sido de Miguel sin ti.

Se muere.

Y quiero decirte que sigues haciendo

la mejor tortilla de patata del planeta.

- Gracias. - Gracias no.

Deberías dedicarte a ello profesionalmente.

Te lo digo yo, te forrabas.

Voy a...

Mejor.

Jorge, siéntate en esta butaca que estarás más cómodo.

Sí, siéntate en esta butaca de seda salvaje italiana,

años 60, que compraron mis padres la semana pasada.

Efectivamente.

Te va muy bien en el trabajo, Miguel.

Tiene un puestazo, sí.

Sí, la verdad es que di el salto y... ahora soy ejecutivo.

Ya, ¿y en qué empresa estás?

Seguros El Álamo.

Ahí trabajaba tu hermano de director financiero.

Necesitaban una persona de confianza y me llamaron a mí.

Bueno, ya sabes que es una empresa bastante top

en el sector seguros.

¿Estás en la central?

- Así es. - Ya.

A ver cómo te digo esto, Miguel, no quiero ponerte en un compromiso.

Pero ¿crees que existiría la posibilidad

de que yo pudiera enviarte mi currículum actualizado?

- Compromiso ninguno. - Ninguno.

- Ninguno. - Mándalo.

- Mándalo. - Mándalo.

Eso sí, una cosa, Jorge.

No te ilusiones mucho, ya sabes cómo son las cosas

del mundo empresarial.

No te hagas muchas ilusiones.

¿Cómo no me voy a ilusionar? Es que me quiero ilusionar.

Esta noche empieza algo, lo noto, lo percibo.

Muchas gracias por todo.

Bueno, voy a abrir esa botella de champán.

George, despierta, que son las 09:00.

- ¿Qué tal fue la cosa anoche? - Bien.

- Perfecto. - Lo sabía.

¿Le preguntaste si tiene novio?

Hombre, no era el momento,

pero si lo tuviera, no me invitaría a cenar con sus padres, ¿no?

Va a ser que no, esa es la actitud y vamos a ir espabilándonos

que hay que hacer el desayuno a los franchutes.

¿Hiciste la compra ayer?

Lucas, no hay nada en la nevera.

Sí, quedan dos huevos.

Pero deben de estar malos.

No están malos, están buenos.

Sí están malos.

Están malos, Lucas.

No están malos.

Que sí.

Que no.

Sí.

No.

- Scrambled eggs, delicious. - Thank you.

Mediterranean food.

Lucas.

- ¿Esto qué significa? - Nada.

Explícame qué significa eso.

Y lo del bote de Nivea también.

No sé a qué te refieres exactamente.

Estoy empezando a pensar cosas muy raras

y me estoy asustando.

No entremos en la cerrazón

y en la intolerancia, por favor. No hay nada malo en probar cosas

con el cuerpo de uno mismo en sus momentos íntimos.

¿Te has hecho una paja con estrangulamiento?

Jorge, por favor.

¿Entonces?

Sí, lo he podido probar, anoche, antes de dormir.

No pongas esa cara, es muy sano.

La palabra "estrangulamiento", ¿te parece sana?

Dicho en ese tono, no.

¿Cómo quieres que lo diga?

Mira, George, a ver cómo te explico esto.

- He estado en Berlín. - ¿Cómo?

En Europa, ya todo el mundo se masturba así.

La paja estándar solo sigue vigente en España y Portugal.

Muy bien, preguntémosle a este señor si se hace pajas con asfixia.

Don't worry. Este señor en particular

tan mohíno, no lo sé. No pongas esa cara, no es una cosa rara.

Estás mal, tío, estás muy mal.

No, escúchame, al no llegarte aire al cerebro,

te da un gustazo que no das crédito. Lo hace gente de altas esferas,

ministros, ejecutivos, cocineros.

- ¿Cocineros? - Sí, pero de los buenos.

Pero cuidado, que si te pasas, hasta luego, Lucas.

No lo digo en plan cachondo.

No me interesa absolutamente nada

lo que me estás contando, además, con aguantar la respiración

sería suficiente, haces así...

- No es lo mismo. - ¿Por qué no?

El razonamiento no lo sé,

- pero no es lo mismo. - ¿Y si te tapas la nariz?

Tampoco, lo he probado y como el cinto, nada.

Un pañuelo largo o la correa de una bandolera también sirven.

Esto no lo probaste ayer. Eres un experto.

A ver, experto.

Un poco sí.

Son opciones de entrantes.

- Cualquier cosa, estoy por aquí. - Gracias.

No sé si invitar a mi tía Concha,

cuando vea que no hay cordero asado, le da algo.

Mira, ya que sacas el tema. ¿A Jorge lo vas a invitar?

Sí, claro, de padrino o tocando el órgano.

¿Tú estás loco?

Entonces, a partir de ahora,

¿no retomáis el contacto?

No, Víctor, el único contacto

que tendré con él será para pedirle el divorcio.

Lo de anoche fue para animarlo, pero ya.

Mira, el padrino de la boda.

Contesta, ¿no?

Sí, claro.

- Jorge. - Nuria, ¿sabes si tu padre utiliza

- otro nombre en el trabajo o algo? - No sé, ¿por qué?

He venido a traerle mi currículum.

¿Cómo vas sin avisar?

Mujer, no quiero molestar.

Lo dejo en recepción y me voy.

- Déjalo ahí y vete. - Pero no saben quién es.

Subimos y buscamos a su secretaria.

No sé, Lucas. Espera.

¿También está Lucas?

Sí, dice que subamos

y busquemos a su secretaria.

Ni se os ocurra moveros, por favor.

Quietos ahí.

Me ha colgado. Que esperemos, dice.

- Pues esperamos. - Esperamos.

Papá, tienes cinco minutos para conseguir un traje y un despacho

- o se nos va todo a la mierda. - ¿No filtras tus pensamientos?

Los demás filtramos antes de hablar, pero tú no.

Hala, lo sueltas todo a borbotones.

¿Qué me estás contando, papá?

No, ni traje, ni despacho, ni gaitas.

¿No viste lo que pasó la otra noche en la cena?

Si es por esto, te juro que te organizo otra cena con mamá.

- ¿Seguro? - Te lo prometo.

Miguel.

Pero, hija, eso que me pides

es imposible que lo consiga.

- Miguel. - ¿Qué quieres, Yoli?

Si es para ayudar a Jorge, tengo una idea.

¿Cómo os voy a dejar dos uniformes?

Suena raro, pero no lo es.

Bueno, un poco raro sí es.

Claro que es raro, no puedo.

- Te limpiamos la casa. - ¿Cómo?

No en plan limpiar como cuando te pones los domingos con tu mujer.

En plan de que me llevo la vaporeta semiprofesional

y hasta le pego un repaso con Baldosinín a las juntas del baño.

No insistas, te ha dicho que no, ya está.

Las alfombras, ¿las trabajáis?

Depende. ¿Nos puedes abrir un despacho?

¿Me estás haciendo un tour de force delante de Miguel?

Llámalo equis, pero las alfombras te las dejo sin un ácaro.

El único libre es el del director de márquetin.

Ese despacho es inmenso.

Ese es perfecto.

- ¿El señor Jorge? - Sí, yo.

Me envía el señor Miguel, antes les dijeron que no estaba,

porque le molesta recibir visitas

cuando está cerrando negocios muy importantes,

por una cantidad de dinero increíble, no sé si...

- Sí, claro. - Entonces nos vamos.

No, no he dicho eso, no es para ponerse así.

- Venga, pasad. - ¿Pasamos?

Vamos.

Afirmativo, te hago una transferencia de millón y medio.

No, ni te preocupes por el pico.

Nada, eso lo saldamos tú y yo con una cena de esas nuestras

de lujo, a base de percebes y angulas,

y Lambrusco fresquito.

Venga, un abrazo.

Adiós.

Qué tensión.

Este tipo de puestos, lo que tiene es que son muy esclavos.

- Sentaos. - Sí.

¿Este es tu despacho?

Sí, ¿por qué?

No, por nada.

¿Te acuerdas de Lucas?

Claro. ¿Cómo lo voy a olvidar?

¿Cómo está, don Miguel?

¿Lo puedo tutear, así más campechano?

- No. - Mejor.

Entonces tienes un puesto con mucha responsabilidad.

Se podría definir así, sí.

¿Es usted consejero delegado?

Algo menos.

¿Director general?

No exactamente.

¿CEO?

- Puede. - Igual no te gusta hablar de esto.

Lo estás pillando.

Espera, George. A lo mejor ni puede.

Ahí lo tienes.

Anda, tutéame.

Gracias, Michael.

Adelante, señorita Yolanda.

Señor don Miguel.

Le han vuelto a dar el trofeo al mejor ejecutivo del año,

porque dicen que es usted inigualable.

¿Premios de la Cámara de Comercio o qué?

Por ahí va la cosa, pero preferimos no decirlo.

Mire, señorita Yolanda, el mejor premio que puedo recibir

es hacer bien mi trabajo, así que dígales que nos dejen tranquilos.

- De su parte. ¿Eres Jorge? - Sí.

La señorita Yolanda

es nuestra jefa de... recursos... de personal

del... departamento humano. Una excelente profesional.

Jorge, tú vales mucho.

Que yo no lo sé, pero... los jefes de recursos humanos

- tenemos un sexto sentido. - Claro.

Mucho ánimo en general.

Muchas gracias.

Jorge, ya que has venido,

me gustaría charlar contigo de una cosa.

Ven, que te invito a un café.

Disculpad un momento.

Hola, Yolanda.

- Hola. - Yo soy Lucas.

- Lucky, si lo prefieres, más informal. - Encantada.

La verdad, yo también valgo la hostia.

Sí, también me he dado cuenta. Puedes llamarme Yoli, más coloquial.

Bien, mira, Yoli, yo, la sinceridad la llevo por bandera.

- Yo también. - Lo celebro.

Cuando te he visto, he pensado que cuando quieres una cosa de verdad

el universo entero conspira a tu favor.

¿Sabes lo que quiero ahora del universo?

Que te tomes un café conmigo.

¿Te gusta Paulo Coelho?

Bueno, ese y otros.

Quería comentarte una cosa, siempre desde el respeto.

No soy tonto, que por mucho que te enchufara tu hermano,

¿tú no habrás hecho aquí algún... chanchullo?

Por favor, Jorge, por favor.

Entonces explícame cómo se pasa de tu empresita

a ese pedazo de despacho.

Vamos a ver, algún chanchullo siempre tiene que haber.

- Ya. - Pero son minucias.

Son minucias.

Olvídate de ese tema. Lo importante es que estás aquí

y que anoche nos lo pasamos fenomenal.

Eso es verdad.

¿Sabes quién disfrutó de lo lindo?

- ¿Nuria? - También.

La que mejor se lo pasó fue Patricia.

¿Patricia? Yo la vi un poquito tensa.

En absoluto.

¿Sabes qué me ha dicho esta mañana cuando me trajo el desayuno a la cama

- y me dio un morreo? - No, pero dime.

Que está deseando que volvamos a cenar los cuatro. ¿Un cafelito?

Sí, no, café no, que sí, perfectamente, cuando queráis.

Bueno, pues a ver cómo te explico yo esto.

Verás, Patricia, por no molestar, no llama nunca.

Así que lo que tienes que hacer es llamarla y decirle:

"Patricia, me muero de ganas por volver a cenar con vosotros".

Literalmente. "Patricia, que me muero de ganas".

Apúntatelo, si quieres.

No hace falta. ¿A Nuria le parecerá bien?

Está como loca por verte.

¿Te ha dicho eso?

Literalmente no.

Lo ha dejado caer entre líneas.

¿Y si vamos a la casa del pantano este fin de semana?

Hombre, Jorge.

Es perfecto, es San Juan.

Celebraréis allí vuestro aniversario, como todos los años.

Seguís teniendo la casa, ¿no?

Claro. Además, el domingo vamos a estar allí.

No sé, me parece un poco precipitado.

Bueno, puede ser.

Yo hablo con Patricia y le comento el tema de lo de la cena.

Eso tienes que hacer.

Ahora, acompáñame que tengo una conferencia "call" vía "onliner".

Miguel, estáis buscando un auxiliar administrativo

para el departamento de cuentas.

Se me había olvidado.

Tranquilo, no pasa nada.

¿Crees que podrías conseguirme...?

Una... ¿entrevista?

Hombre, lo puedo intentar, pero no te garantizo nada.

Tú, Miguel, ¿qué haces así?

Pues ya ves.

Todavía os quedan cuatro horas de turno, ¿no?

Cuatro horas, dice. Pero si yo trabajo 24 horas al día.

¿No había mucha mierda en el departamento de márquetin?

Nos hemos encontrado de todo,

pero lo vamos a dejar como nuevo.

Toma, Jacinto, tómate mi café. Luego te veo, campeón.

Venga.

Me encanta que trates de igual a igual a todo el mundo.

Ese es mi secreto, la cercanía,

pero, ojo, haciendo que la gente me respete.

Miguelín, pero qué elegante. Toma, anda, para tu colección.

Qué jodido, Pepe, qué gracia tiene.

Sí.

Si te lo ha pedido, comunícate con tu suegra ipso facto,

que está la entrevista en juego.

Sí, pero no sé cómo decírselo.

Tienes razón, le escribo un wasap, las relaciones públicas son mi fuerte.

- Patricia, ¿verdad? - Sí, Patricia.

"¿Qué pasa contigo, Paty, cachonda?"

No pongas eso, Lucas.

"Ganitas de cena no, lo siguiente".

Dame el móvil, mejor llamo.

Déjame terminar y vemos entre los dos qué hacemos.

Venga.

¿Qué andas poniendo?

"Jajajaja", unas risas,

para darle un toque simpático.

¿Jajaja? No me jodas, jajaja.

Es verdad, mejor "jijijiji".

¿Qué diferencia hay?

Hombre, mucha diferencia.

"Jajaja" son unas risas en plan colegas, de un chiste.

Pero "jijijiji", cuidado con la retranca que lleva eso.

Eso lleva malicia.

Es para mi suegra.

- ¿Está buena? - Dame el móvil, por favor.

Es verdad, mejor "jujujuju" que es así de buen rollo,

porque "jejejeje" es en plan sobrado.

- Nos falta un emoticono. - No.

¿Cuál te gusta? Tú eres de aplausos.

No pienso mandar ningún emoticono.

El del guiño como mucho.

Ahí te he visto, en plan canallita.

Qué golfo eres. Espérate, ¿y la sevillana taconeando?

Mejor, así, en plan:

"Ya verás qué descojonos nos vamos a pegar en la cenuqui".

Sevillana, no me jodas.

No me jodas tú, con la sevillana se parte de risa todo el mundo.

No pienso mandar esto, Lucas.

No me jodas.

- Tranqui, nos ha quedado fino, fino. - Joder, tío.

En cuanto lo lea, te llama en tres segundos.

Ya está conectada.

Tres, dos, uno...

"¿Qué pasa contigo, Paty, cachonda?"

¿Jorge ha mandado eso?

Y hay más, mira.

Esto no sé lo que es.

Es el emoticono de la berenjena.

¿Y eso qué significa?

Da igual, Patricia.

La verdad, muy deprimido no parece.

¿Y eso cómo lo sabes?

No sé, porque acaba de llamar "Paty cachonda" a tu madre.

Víctor tiene razón. Yo no lo veo tan mal.

Dile ya lo del divorcio.

También hay que decirle

que la entrevista de trabajo no se la van a hacer.

Le vendrá todo de golpe y no me fío.

Nuria, nos dijiste que era una cena. ¿De qué va esto ahora?

¿Esto no es una calabaza de las de Halloween?

- Sí. - Pero si estamos en junio.

Vale, allá vosotros.

Voy a hablar con él y que sea lo que Dios quiera.

Mira: "Ju, ju, ju, ju"

y "ju". Esto es que se ríe, ¿no?

Pasa, Lucas.

Me llevo a los franchutes en plan visita cultural

para amarrar el 4,4, que estoy acojonado.

- ¿Qué pasa? - Se ha vaciado el termo

- y la vieja se ha duchado con agua fría. - Y ayer, sin wifi.

No es culpa nuestra, ¿qué hacemos si el vecino cambia de contraseña?

- Es verdad. ¿Qué más le dará? - ¿Te contestó Paty?

Si te refieres a Patricia, mi suegra, no me ha llamado.

Se lo está pensando para ser ingeniosa también.

- Me voy con estos. Despedíos. - Adiós, Jorge.

- Adiós. - See you.

Adiós.

- Allez. - Gracias.

De nada, hombre, de nada.

Nuria, mi niña, qué sorpresa.

- Hola. - ¿Vienes a ver a Jorge?

Sí, ¿está en casa?

Sí, te abro. Estos son mis tíos de Francia.

- Hello. - Hello.

Me los llevo al museo de cera.

Le han pillado un cariño a Jorge espectacular,

como todo el que lo conoce. Está en vuestro cuarto.

Oye...

Me alegra mucho que estés aquí.

Vale.

¿Por qué me coges la mano?

Pues... no lo sé.

Pero te la voy a soltar ya. Chao, rubia.

Lucas, espera...

- ¡No! Pero ¿qué haces? - Ya está.

- Quítate esto. ¿Qué haces? - ¡Ya está!

Jorge, esto no, ¿eh?

Podías avisar que venías.

Es que lo sabía, sabía que estas ideas te estaban rondando.

Me decían que no lo harías, pero yo lo sabía.

¿Te lo ha dicho Lucas?

Lucas no, mi madre.

¿Hablas con tu madre de esto?

Lo sabía, te lo vi en la cara.

Jorge, esto es lo último.

- Tampoco es para tanto. - ¿Que no?

Es la primera vez.

¡No es la primera vez!

En esta modalidad, sí.

Antes lo has hecho de otras maneras.

Nuria, como todo el mundo.

Pero como todo el mundo no.

Pero ¿en qué estabas pensando, Jorge?

No, por favor, no me digas que estabas pensando en mí.

A ver, así en concreto, era una cosa más...

como en general, ¿vale?

- Jorge. - Sí.

Prométeme que es la última vez que haces algo así.

Vamos a hacer una cosa.

Deja que me cambie

y nos damos una vuelta.

No. Esto no será un truco

para quedarte solo y seguir con lo tuyo, ¿no?

Nuria, puede que esté mal,

pero tampoco estoy tan desesperado.

¿Te ha dicho algo tu padre de la entrevista de trabajo?

No, todavía no.

A ver si hay suerte.

Ya sabes cómo son estas cosas.

No, si ya lo sé, Nuria,

pero que tu padre quiera ayudarme a conseguir el trabajo,

para mí es más importante que que me lo den.

Ahora, que si me lo dan, mejor.

¿Desde que te echaron del banco no has vuelto a trabajar?

No me echaron.

Me fui yo.

¿Por qué?

Hombre, era lo mínimo que podía hacer.

¿Sabes qué? Que he pensado mucho en aquella época

y he llegado a la conclusión de que hiciste muy bien en dejarme.

Jorge, por favor, no digas eso, no...

No, mira, Nuria. Cuando tú y yo salíamos juntos,

pues yo estaba a lo que había que estar,

a divertirme, a pasarlo bien...

Porque no me digas que no nos lo pasábamos bien.

Pero cuando nos casamos, empecé a preocuparme por el dinero,

de tu seguridad, de la de tus padres...

Y ahí me perdí.

Y me olvidé de lo más importante.

¿De qué?

"Jota, equis, ene, ese", Jorge por Nuria siempre.

¿Te acuerdas?

Claro que me acuerdo.

Menuda horterada.

A mí me gustó.

Mira, Nuria, yo no quiero que esto suene a algo importante,

pero ¿a ti te gustaría que nos viéramos más?

Bueno, Jorge.

No sé, mejor poco a poco, ¿no?

Sí, mejor poco a poco.

No, Jorge.

Si tú quieres que nos veamos más, nos vemos más.

Quiero que me prometas que antes de hacer lo que estabas probando,

que me llames a mí, sea la hora que sea.

Y ya vemos lo que hacemos, ¿vale?

- ¿En serio? - Claro.

- ¿De verdad? - Que sí.

- Vale. - ¿Vale?

Vale.

Pero ¿qué haces, Jorge? ¿Qué haces?

¡Yo qué sé!

Primero dices que vayamos poco a poco,

luego me sueltas este misil...

Vamos a movernos un poquito más en los grises, ¿no?

No me pegues estos vaivenes, ¿vale? Te lo pido por favor.

Jorge, de verdad, voy a hacer lo que esté en mi mano

para que estés bien, te lo juro.

Escuchadme bien los dos.

Le haremos la entrevista de trabajo.

Nuria, no digas tonterías.

¿Me has oído? Estoy diciendo que lo pillé probando cómo ahorcarse.

Es un parche, pero hay que ganar tiempo, está fatal, ¿estamos?

- Estamos. - No, no estamos.

Sí, estamos. Yo se la hago.

No estamos, Yoli, no estamos.

Miguel, si hay una vida en juego, me sale compromiso por los poros.

- ¿Qué hacemos? - Solo necesitamos 15 minutos

y despacho para entrevistarlo.

Vale. Si le enceramos el coche a Luismi, nos consigue todo.

Perfecto. A Jorge dile que hacía mucho tiempo

que no veías a alguien tan preparado y que en unas semanas lo llamáis.

Le dejaré la moral por las nubes.

Nuria, no puede ser,

que no quiero líos con tu tío.

Si me ayudas, te prometo que vuelves a ver a mamá.

Lo mismo me dijiste si conseguíamos el traje y estoy esperando.

No tendrás que esperar mucho, porque los muebles habrá que devolverlos.

- Tu madre no quiere estar conmigo. - No querrá,

pero tampoco con nadie más desde que os separasteis.

¿De verdad?

Jorge, oye, que te voy a pasar con mi padre,

que te quiere decir no sé qué, ¿vale? Sí.

Jorge, ¿qué pasa, cómo estás?

Oye y otra cosa,

¿tú no tendrás ropa así curiosita, como de ejecutiva?

El vestido que me puse en la boda de mi concuñado

es precioso y tiene un paño muy bueno.

- ¡Hola, chicos! - Hola.

Acompañadme.

Esto está un poco vacío, ¿no?

No, preferimos hacer las entrevistas a la hora de comer

para evitar los rumores, ya sabes.

- Claro. - No queremos rumores.

Como deferencia contigo,

te va a hacer la entrevista la señorita Yolanda.

Verás como sale genial.

¿No estarás nervioso?

- Sí, un poquillo. - Tranquilo.

Aunque seamos unos tiburones de los negocios, no nos comemos a nadie.

- Adelante. - Ánimo.

He traído mi currículum.

Está muy bien que traigas el currículum, Jorge.

Currículum dice mucho de las personas.

Qué mona la foto.

- Gracias. - Bueno, a ver.

- ¡Eres de Irún! - Sí.

Entonces seguro que conoces a Angelín.

- Es que me vine con dos años. - No, pero Angelín,

su padre tenía un kiosco, tenía una ceja muy gorda, Angelín.

No...

Sí, te tiene que sonar,

que la madre era un poco feúcha.

¿Esto no será una pregunta trampa?

Lo digo porque el trabajo es muy importante para mí

y creo que el currículum os puede interesar.

Sí.

Estoy viendo tu currículum.

Tu currículum es muy interesante, Jorge.

Graduado Escolar en el colegio Pío Baroja, eso está muy bien,

licenciado en Economía.

Veo que tienes mail, eso suma puntos en esta empresa.

Tengo conocimientos de inglés a nivel medio,

tanto hablado como oral.

¿También hablas inglés?

Yes. In the last two years I've been studying English

because English is very important in the modern World.

I suppose you agree, Yolanda.

Sorry about my accent.

I know that I have to improve my English.

Yeah.

Yeah.

So, please, Yolanda, answer the call.

- Was? - The call, the...

La llamada, el teléfono.

- El... No. - ¿No?

No. Si es importante, insisten.

Estoy contigo ahora.

¿Ves? Ya han parado.

Bueno, ¿por dónde íbamos?

Mira, Yolanda.

Yo no te quiero molestar más, porque además veo que estás muy liada.

Yo sé que no tengo ninguna experiencia en este sector,

y, por la cara de susto que has puesto,

te habrás dado cuenta de que mi nivel de inglés es bastante flojo.

Más la conversación, porque a nivel gramático me manejo perfectamente.

También sé que ahora la gente joven viene muy preparada,

chavales que no llevan dos años en el paro,

preguntándose si sirven o no para algo.

Porque llegas a pensar que no sirves para nada.

No, Jorge. No.

No, pero sí.

Déjame terminar.

Mira.

Lo que te quiero decir

es que yo soy la mejor persona que podéis encontrar para este puesto.

¿Y sabes por qué?

Porque la falta de currículum y de experiencia se suple con ganas.

Y sobre todo,

porque yo por Miguel...

Yo por Miguel soy capaz de hacer cualquier cosa.

Y a eso no me va a ganar ningún niñato trilingüe con dos másteres.

No te molesto más.

Muchas gracias por escucharme.

De nada.

Es tuyo.

¿Cómo?

El trabajo, que es tuyo.

Pero ¿no queréis ver a más candidatos?

Sí, y me arriesgo yo a que venga otro holding y te contrate. Ni loca.

Bienvenido.

¿Qué tal ha ido?

Me ha dado el trabajo.

No, en serio. ¿Se ha llevado una buena impresión?

Empiezo la semana que viene.

Dos mil quinientos euros netos.

Pero vamos,

esto vosotros ya lo sabíais.

Te puedo asegurar que no.

Venga, Nuria, por favor.

Ya me parecía la entrevista anormal.

Lo de Yolanda no era una deferencia, Miguel, era un enchufe.

No, ningún enchufe.

No hace falta que te justifiques.

Yo lo único que te puedo prometer es que no te voy a defraudar.

Y ahora me vais a perdonar,

pero tengo que llamar a Lucas, que el pobre estaba más nervioso que yo.

Qué fuerte.

- Hasta luego. - No. ¿"Hasta luego"?

Espera.

¿Cómo coño se te ocurre darle el trabajo?

- La he liado un poco. - ¿Un poco?

Lo sé, pero no podía hacer otra cosa. Su entrevista ha sido soberbia.

Pero que no podías dárselo.

Que ya, que no soy tonta,

pero ¿qué hago? Me ha soltado un discurso que me ha puesto del revés.

Y habla inglés, ese muchacho habla inglés.

Podría ser un ejecutivo de alto standing sin problema.

¿Y lo de los 2.500 euros netos?

No. Eso no es verdad. Le he dicho brutos.

- ¿Y ahora qué hacemos? - Ni puta idea.

En menudo lío nos hemos metido los tres solitos.

Nuria, ¿no crees que esto se te está yendo de las manos?

Eres un lince. Claro que se me está yendo de las manos.

Pero de cenar con papá, ¿qué me dices?

Que no. Tienes que acabar con este tema de una vez, por el pobre Jorge.

Bueno, y por todos un poco también.

Ahora es "pobre Jorge".

Hace una semana decías que ojalá se hubiese matado

y ahora qué pena da.

¿No te fijaste cómo te miraba en la cena? Está pillado.

Mamá, habla como una persona adulta, por favor te lo pido.

Le haces tilín, está enamorado.

Y le hacéis creer que tiene trabajo.

A ver, punto número uno, hacer tilín no es estar enamorado.

Y punto dos, mañana se lo voy a contar todo.

O no. No lo sé. Bueno, ya veré. Buenas tardes.

- Buenas. ¿Qué desea? - ¿Que qué deseo?

Pues devolver este jamón porque está saladísimo.

Estos jamones salen siempre buenos.

Jamás había probado un jamón tan salado.

Es que parece mojama.

Yo no puedo cambiarlo, pero hablo con el supervisor.

Le vamos a decir cuatro cosas del caviar también.

Sí, porque ha salido aguado.

Si no eres capaz de pedirle el divorcio, haz que te lo pida él.

- ¿Qué? - Si quieres que pase página,

tienes que dejar de gustarle.

Sé que es difícil, porque a mí aún me cuesta con tu padre,

pero la mejor manera de ayudarlos es convertirnos en unas asquerosas.

¿Y dices que te gusta mucho este sitio?

Sí, Jorge, te he dicho dos veces que sí.

¿Lo digo una tercera?

Pero ¿estás enfadada?

Que no estoy enfadada, Jorge, pero he cambiado

y ya no te gusto.

Venga, no digas tonterías.

¿Cómo no me vas a gustar tú?

¿Aquí nadie trabaja o qué?

Perdón. Buenas noches.

Buenas noches.

Mira, ceviche. ¿Te gusta el ceviche? Pedimos ceviche.

Me gustaba. ¿Te gusta la misma mierda de siempre o cómo va la cosa?

Vale, Nuria, pues pide tú los entrantes.

Les recomiendo los langostinos al coco.

A mí los langostinos no y el coco me da mucha acidez.

Perfecto, unos langostinos, con mucho coco.

- Y otra cosa, ¿solo estás tú de camarero? - Sí.

¿No nos puede atender alguien

que esté un poquito más aseado?

Está perfectamente aseado.

Voy marchando los langostinos.

Quieto. Quiero ver la cocina.

La cocina, ¿para qué?

Hombre, porque como tengan la cocina como este las uñas,

salimos con tifus.

La cocina está limpia.

¿Limpia de Ecuador o en plan primer mundo?

- Ya está bien. - Soy de Venezuela, señora.

Pide perdón a este señor venezolano.

¿Me estáis llamando racista?

Nuria, un poquito racista sí que estás.

Esto es acojonante.

Este tiene las uñas como un mecánico y aquí la racista soy yo.

Acompáñeme a la cocina. Y tú espérame aquí.

¡Venga!

- ¿Qué pasa? - Tranquila.

Perdón. De verdad, le pido disculpas.

- No es en serio. - Ya.

No, es en serio, es muy raro de explicar.

Pero si me siguen la corriente, les doy 50 euros de propina, de verdad.

Disculpas. No tengo nada en contra de Venezuela.

Al contrario, soy fan del pueblo venezolano.

Soy fan de Evo Morales, soy fan de Shakira.

Me encanta Shakira.

Nuria.

- ¿Todo bien? - ¿Todo bien?

No, aquí hay más mierda que en el rabo de una vaca.

- Vamos a otro sitio. - Ni de coña.

No me pienso ir de aquí sin cenar. Prepara los langostinos.

- Nuria. - A ver con qué mierda de las tuyas

me saltas ahora.

Sabes que me da mucha dentera.

Joder, Jorge, es que te molesta todo lo que hago.

No me molesta todo lo que haces. ¿Qué haces?

Echo un lapo, decimos que es suyo y no pagamos.

¿Qué dices? Nuria, no, por fa... Nuria.

Es verdad, si tienes razón. Si no hace falta, ya está asqueroso.

Se van a enterar. Les tiro el plato a la cara.

No.

A ver.

¿Está bueno esto?

No sé, no me gustan los langostinos

y el coco me da ardores, pero aun así.

No hay peros. Si no está bueno, se devuelve y punto.

Voy a la cocina.

¡No!

No, ya voy yo.

Vale. Pero no te acojones, que te conozco.

Cóbrame, corre.

Lo mío y lo de la pareja esta. Invítales a unos chupitos.

Ponte 50 euros de propina. Bueno, 30 también está bien.

- Ya está. - ¿Qué está?

Se han disculpado y traen otro plato.

Pues se lo va a comer su puta madre.

Escúchame. Ahora voy a contar hasta tres

- y vamos a salir corriendo. - ¿Qué dices?

- Tú sal corriendo y no mires atrás. - Nuria, hay que pagar.

Qué pagar. Qué puta manía os ha entrado a todos con pagar.

Por estar medio regularcillo...

¿Medio regularcillo?

Aquí viene un inspector de Sanidad y no les mete un expediente, no,

les mete un palo por el ano. Así que yo voy a echar a correr.

- Uno... - No.

- Dos... - No.

Tú verás si vienes. ¡Tres!

- ¡Corre! - Nuria, pero ¿esto qué es?

¡Corre! No seas pesado.

¡Corre, coño!

Aquí.

¡Jorge!

Pues sí, Jorge, esto ahora lo hago casi todos los días.

Es que... Es que estás loca.

- ¿De qué te ríes? No le veo la gracia. - Pues yo sí.

Me encanta el punto que tienes ahora.

¿Cómo te va a gustar?

- No te puede gustar. - Que sí.

Que no. Además me lo dice mucha gente:

- "Nuria, no hay quien te aguante". - No llevan razón.

En la cena he pensado que estabas insoportable,

- pero no es verdad. - Sí es verdad.

Sí, pero no. En el restaurante has dicho verdades como puños

y me parece cojonudo.

Si la comida es una mierda, si el camarero viene sucio,

tú se lo dices, sea de Bolivia o sea de Burgos.

Si yo estoy medio atontado, me lo dices.

Tú y yo éramos muy formales.

Bueno, formales no, éramos un coñazo.

Un coñazo tampoco éramos.

Un coñazo, Nuria. Pero ¿sabes? Llevas razón.

Tú ahora has cambiado, ahora vas a saco con lo que te gusta

y a mí eso me mola.

A esto me refería en el parque.

Esto perdimos cuando nos casamos

y yo me obsesioné con la mierda del dinero.

Y, bueno, no sé, creo que es el mejor momento

para comentarte una cosa, Nuria.

Toma.

¿Qué es esto?

Es... un contrato de divorcio.

Mira, Nuria, si vamos a volver a vernos... bueno, o lo que sea,

a mí me gustaría que fuera desde cero.

Nuria, no pongas esa cara, de verdad. No es una locura.

Lo que no tiene sentido es que sigamos con lo nuestro coleando.

El lunes a las 11:00, si quieres, tenemos cita con el abogado.

¿Te ha molestado?

No, me parece bien.

¿Seguro?

Seguro.

Yo creo que es lo mejor, ¿no?

¿Y sabes lo que estoy pensando ahora?

- ¿El qué? - En que voy a contar hasta tres...

y vamos a echar a correr.

- ¿Cómo? - Uno, dos...

No, para.

Corre bien que tiene pinta de animal.

¿Cómo irnos sin pagar?

- Como antes, me ha encantado. - Igual que antes no es.

- Sí es igual, pero no es igual. - Escucha.

Yo me voy. Tú verás si vienes.

¡Tres!

¡Jorge!

¡Hijos de puta!

Pero ¿por qué te ríes?

No lo sé.

¡Que este nos mata!

¡Cabrones!

No puedo más.

Nuria, aquí.

Putos pijos.

- ¿Qué haces? - Tú calla.

- Hola. - Te llamé un montón de veces.

He perdido el móvil.

¿Qué tal ha ido?

Ya está.

Pasado mañana vamos a un abogado a firmar el divorcio.

¿En serio?

- ¿En serio? - Sí.

Mira, Nuria, ahora que ya está, te lo voy a confesar.

Y te va aparecer una tontería.

Pero te juro que estos últimos días, con todo lo que pasó,

por un momento creí que no se lo ibas a decir.

Pero ya está, ¿no? Ya se lo has pedido.

¿Qué pasa? ¿Estás bien?

Me lo ha pedido él.

Bueno, en realidad es lo mismo, ¿no?

Lo importante es que os vais a divorciar

y que tú y yo nos vamos a casar.

Claro.

- ¿Podemos cambiar de tema? - Si quieres, sí,

pero me parece muy raro que el divorcio te lo haya pedido él.

He dicho que quiero cambiar de tema. Además tan raro no es.

Es muy raro. ¿Cómo te lo pidió? ¿Dónde fue?

Y dale. A ver, ¿por qué no hablamos de papá?

- De ese tema no dices nada, ¿no? - Yo lo de tu padre...

lo he hecho por ti, no vayas a confundirte.

Él ha intentado estar bien.

Hoy es nuestro aniversario.

¿Se ha acordado de que era nuestro aniversario?

No se ha acordado.

Cuando estabais juntos, tampoco se acordó nunca.

Eso también es verdad.

Bueno, familia,

tenemos que quedar el lunes para ir todos juntos al juzgado, ¿no?

Miguel, es un divorcio, no un bautizo.

Perdonad.

Es Jorge.

- No. - Sí. ¿Qué le digo?

Que no estoy contigo. Dile a todo que no.

¿Por qué? Se supone que anoche acabamos con esto, ¿no?

Víctor, por favor.

- Jorge, dime. - Miguel, ¿dónde estáis?

- Por aquí no os veo. - ¿Por dónde?

¿Dónde va a ser? Hoy es San Juan ¿no?

¿Estás en el pantano?

Claro, como dijiste que ibais a venir, pues...

Pues ya ves, al final no hemos ido.

Mira, tengo que hablar con Nuria.

La he llamado mil veces, pero no me lo coge. ¿Estás con ella?

No. Pero tú dime lo que quieras, que yo se lo cuento luego.

Pues metí la pata, hasta el fondo la metí, Miguel.

No he dormido anoche.

Si la ves, dile de mi parte que esté tranquila,

que se olvide de lo del lunes.

Díselo, que lo va entender. Vamos, lo del abogado, que no.

Es que... Si yo la quiero.

- Pero, hija... - Te he dicho que colgaras.

No se lo has dicho.

Es verdad, me da igual.

Y también lo que haya dicho.

No lo veré hasta mañana en el abogado, punto.

Pero si acaba de decirte que no se quiere divorciar.

¿Sabes una cosa? Que yo tampoco quiero ya que te divorcies.

Si hace dos semanas estábamos perfectamente.

Así que se acabó.

Ahora los llamas tú a mis padres

y les explicas que no nos casamos y ya está.

A ver, Víctor, corazón, no digas tonterías.

Filtra un poco las cosas antes de decirlas,

porque filtramos todos.

Estamos a un día de tener todo firmado, así que por favor, filtra.

Pero si es que Jorge no quiere divorciarse.

Pero porque cree que ha metido la pata.

Si lo convenzo de que es lo mejor, mañana, todo firmado.

¿Sí? ¿Y cómo lo vas a convencer?

No, Nuria, no. Dime que no vais a ir todos allí ahora.

Y si no, ¿qué hacemos?

Pues decidle la verdad.

¿Y si yo le digo ahora que todo es mentira,

me firmará el divorcio?

Hay que seguir engañándolo hasta mañana.

Pero se te olvida un pequeño detalle.

Es que la casa del pantano ya no es nuestra.

Sí, por culpa del pelotudo de Jorge y la reputa madre que lo parió.

Perdón. Lo digo desde el respeto.

No lo cojas.

- Jorge, perdona. - Papá.

Oye, es que se ha cortado, me has pillado conduciendo mi 4x4.

Acabo de recibir wasap de Nuria, quiere ir al pantano.

Nos vemos allí todos dentro de una hora, ¿vale? Venga.

Papá, ¿qué haces? Que ya no tenemos la casa.

Pero la vamos a tener. Ahora mismo voy a llamar a Ricardo y a Luismi,

la pareja que nos la compró y que se hicieron muy amigos míos.

- Juan Carlos y Pedro. - Eso. Seguro que nos la prestan.

- Esto es un disparate. - Anda, déjame tu coche,

que vea que tenemos un cochazo, y tú quédate el mío.

Mi amor, tu confía en mí. Pero ¿por qué te la van a dejar?

Pero, hija mía, ¿no te acuerdas que le rebajé 10?.000 euros

en el último momento antes de firmar? Me cogieron muchísimo cariño.

- ¿Y es de cuerda o va a pila? - Es de cuerda, con balancín.

¡Nuria!

Hola.

No.

¿Qué tal estás?

Bien. Habéis tardado, ¿no?

Es que hemos comprado la comida.

Sí, esta noche vamos a hacer barbacoa

y luego nos bajamos aquí a ver las hogueras.

- Sí. - Qué bien.

No conocía el atajo para bajar de la urbanización aquí.

Se acorta bastante.

Lo conocíais, ¿no?

- Sí, claro. - Sí.

Pues claro, claro.

Claro que lo conocíamos.

- Nuria, ¿todo bien? - Sí.

Es que anoche perdí el móvil.

¿Subimos a casa a comer?

Es que como he estado aquí tanto tiempo,

os he preparado una sorpresa.

Me vas a permitir que te dé un consejo: no te obsesiones con Nuria.

Claro, para ti es muy fácil decirlo.

Pero mira, Miguel, imagínate por un segundo tu vida sin Patricia.

No puedes, ¿verdad? Pues así estoy yo sin Nuria.

Ves por dónde voy, ¿no? Un perdedor serías.

Hombre, un perdedor, tampoco.

Sí, Miguel, un perdedor,

un perdedor de mierda.

Llevo dos años echando de menos a tu hija y no sabes lo que es eso.

Bueno, ni lo sabes, ni lo vas a saber, claro.

Encima voy yo y le pido el divorcio.

Lo que quiero es estar con tu hija, ¿para qué se lo pido?

Así que mira.

Ten cuidado.

Yo no entiendo de estas cosas, pero vamos,

más de mil euros... Bueno debe de ser.

Y de bonito, es precioso, no me digas que no.

Por el dinero no hay problema.

Como empiezo a trabajar, he pedido que me lo financien.

Quería dárselo después de firmar los papeles,

pero ahora no sé qué hacer. No sé si dárselo, no dárselo... No sé.

- Dáselo hoy. - ¿Seguro?

Sí, no esperes más. Dáselo hoy.

¿Te ayudo, Miguel?

No, no, si ya está. Es esta.

¿Hace mucho que no venís?

Qué va. Sale un rayito de sol y ya estamos aquí plantados.

¿Sabes lo que pasa?

En cuanto tienes dos casas y dos coches,

se te llena el llavero y es un sindiós.

Ya está.

Me había liado con la de la moto acuática.

Pero esto está muy cambiado ¿no?

Queríamos darle un golpe fuerte de color.

- Quizás nos vinimos un poco arriba. - Un poquito.

- Pero ¿esto lo has decorado tú? - Sí.

Es que este estilo se lleva mucho ahora, mucho.

¿Cómo trabajas en domingo?

Con un puesto de responsabilidad no tienes horarios.

A mí me lo vas a contar. Quedamos a cenar, ¿no? En un chino.

Sí. Yo salgo a las 21:00. Cuando llegue a casa, te llamo.

Nuria.

Jorge.

Quería comentarte una serie de temas.

¿Te sientas?

- Pues... - Voy.

Mira, Nuria, quería pedirte perdón por lo de anoche,

porque estas cosas no se sueltan así, de golpe.

- No me tienes que pedir perdón. - Yo creo que sí.

- No. - Sí.

- No. - Bueno.

A ver, Nuria, si yo lo que quiero es estar contigo,

¿por qué te pido el divorcio?

Y había pensado...

Voy a ver quién es.

- ¿Qué haces aquí? - Recuperé tu móvil.

Bueno, me lo podrías haber dado mañana.

Ya, pero tienes muchos wasaps y pensé que querrías leerlos.

Como este de Jorge:

"Nuria, no puedes irte así corriendo después de darme un beso".

¿Me has mirado el móvil?

Besarse con otro es bastante peor que mirar un móvil.

- Te lo puedo explicar. - Empieza.

No, Víctor, ahora no, por favor.

- Pero ¿qué tipo de beso? - ¿Qué tipos hay?

¿Vas a sacar un catálogo de besos? Te digo que fue una tontería.

¿Una tontería con lengua o sin lengua?

¿A qué vienen esos detalles ahora?

Me lo imaginaba. ¿La sacó él primero o tú?

No he dicho que fuera con lengua.

No habla de un pico.

- Dice que fue un beso. - Víctor, ¿tienes 15 años?

- Por favor, vete. - No, Nuria, no.

No me voy de aquí hasta que no arregles esto.

Y además, sin lengua, ¿exactamente cómo?

¿No abrió un poquito la boca?

¿Hola?

Es un vecino que ha pasado a saludar.

- ¿Qué tal? Encantado. Jorge. - Víctor.

Bueno, pues adiós.

Da recuerdos a tu mujer.

No, Nuria. Perdona.

Es que mi mujer no me responde y he perdido las llaves del coche.

No pasa nada. Te llevamos y mañana ya solucionas lo del coche.

- Claro. - Imposible.

Tengo las llaves de casa en el mismo llavero.

¿Por qué no me invitáis a un café y así ya saludo a tus padres?

No sabes lo que echo de menos todo esto.

Si no fuera por las ideítas de Jorge, aún lo tendríamos.

Él solo quería echarnos una mano.

Pues nos la echó... al cuello.

Sí, pero también hay que saber perdonar, ¿no?

Jorge fue muy torpe, pero...

la quiere mucho.

Mucho, Patricia.

Y eso es lo más importante.

¿Y tu reloj?

Se ve que José Luis y César no eran tan amigos míos.

- Juan Carlos y Pedro. - Eso.

Mamá, papá.

Ha venido Víctor, el vecino. Viene a saludar.

Miguel, Patricia, ¿qué tal?

- Pues aquí estamos. - Qué sorpresa.

He perdido las llaves del coche y las de casa.

Tendré que cenar aquí.

Pero nosotros esta noche íbamos a ver las hogueras, ¿verdad?

Genial. Me encantan las hogueras.

- ¿Yoli? - Lucky.

- Tenemos que hablar. - No, por favor, no me digas eso.

Lo siento. Yo no soy jefa de recursos humanos.

Hice un módulo de "esteticién",

pero el sector belleza está muy mal, fatal.

Miguel se separó de Patricia.

Vive con su madre y trabaja limpiando conmigo.

Y Nuria quiere divorciarse de Jorge porque se va a casar con un tío...

acojonante.

Joder, qué susto. Yo pensaba que me ibas a decir que tenías novio.

¿Cómo?

- Se lo iba a dar y ha llegado... ¿Víctor? - Sí.

Pues no he podido, pero a punto he estado.

Lo siento muchísimo, Jorge. Me sabe fatal.

Nada, no te preocupes. Además tú no tienes nada que ver.

- ¿Y qué le ibas a dar? - Pues un regalo.

Nuria y yo estuvimos casados.

Bueno, seguimos estando casados, pero lo dejamos.

Pero, vamos, yo creo que vamos a volver.

Claro. Es que parece que siempre queda algo con las ex.

- Bueno. - Pero ¿sabes qué?

- Que no es verdad, ¿a que no? - Ni una cosa ni la otra.

¿Sabes? Es que lo nuestro no es lo típico.

Cagada. Ya que me pides mi opinión, te digo que pases página.

- No te he pedido tu opinión. - Efectivamente.

Pero olvídate, porque siempre sale mal.

- Miguel está de acuerdo. - ¿Qué?

- ¿No? - ¿Cómo?

¿Estás de acuerdo o no?

De acuerdo... Hombre, vamos a ver.

No... No os quedéis ahí pasmados.

Pero si lo dijiste antes.

Igual te dije que sí como ahora digo que no.

- Que no, no... - ¿Cómo que sí y que no? O sí o no.

¿Vosotros sois muy amigos o...?

Mucho. Pero ¿qué le dijiste exactamente?

Le dije que... ¿Qué le dije?

Le dije que ya que estaba tan decidido,

que a lo mejor sí, a lo mejor no.

- No. - Eso es lo que dije.

- Que no. - Mi opinión...

No te la he pedido.

Dijiste que se lo diera hoy. Y me da igual.

Cuando me vea ahí confiado, me lanzo, vamos.

Sí, hombre, sí. Venga, vamos.

Me están llamando.

- ¿Yoli? - Miguel, estoy con Lucas.

- Lo sabe todo y quiere hablar contigo. - ¿Cómo?

Miguel, ¿me oyes?

- Te oigo. - Pues contéstame una cosa.

¿Tú quieres a Jorge tanto como yo?

Si es así, dame la dirección de la casa del pantano, que voy para allá.

Nuria, si no te decides, siempre tendrás una habitación en Seseña.

La verdad que allí se vive bastante bien.

Gracias, mamá, pero me caso dentro de dos meses.

¿Y cuándo se lo vas a decir?

En la cena. Prefiero que estemos todos para que me ayudéis, ¿vale?

Ya sabéis cómo está Jorge y me tenéis que echar una mano.

Jorge, no sé qué te parecerá lo que te voy a decir,

pero espero que te lo tomes bien.

He hecho unas cosas un poco raras estos últimos días, es verdad,

pero las he hecho para que tú no lo pases mal.

Lo que sí quiero que tengas claro es que te quiero mucho.

Y sé que esto va a ser muy duro para ti, y lo siento,

pero es que he conocido a alguien, a Víctor,

y me voy a casar con él.

Muy bonito, Nuria,

Lucas, pero ¿tú qué haces aquí?

- He venido a llorar con mi amigo. - Lo siento.

- Me lo ha sonsacado todo. - Es que ya estoy llorando por dentro.

- Tranquilo, Lucky. - A ver, por favor,

no me hagáis esto más complicado.

Lo has complicado tú Solita.

- Tú Solita. - Un poco sí.

Y Jorge se ha hecho muchas ilusiones contigo.

Por cierto, yo también.

Pero que sepas que Jorge y yo vamos a ser muy felices, en Albacete.

- ¿Vamos? - Vamos.

Tú no conoces a Nuria, Víctor,

pero recuerdo un verano llegando a Gan...

¿Tú qué hacéis aquí? ¿Yoli?

Lo siento, Jorge,

pero Nuria y tú tenéis que hablar.

¿Qué pasa?

Vamos, Nuria, venga.

- ¿Qué? - Mira, Jorge...

Esperad un momento. Sentaos, por favor, quiero deciros algo.

- Papá, ahora no. - Sí, Nuria, por favor.

Yoli, siéntate aquí a mi lado.

Me estoy empezando a asustar.

No, será un segundo, Jorge.

Antes de que hables con Nuria,

quiero que sepas que yo te he perdonado absolutamente todo,

porque siempre seré tu amigo.

Ahora sí que estoy asustado.

Tú tranquilo, George, que estoy yo aquí.

Y a ti, Patricia, ¿qué te puedo decir que ya no sepas?

Que nunca he querido ni querré a nadie como a ti, pichurri.

Y, Nuria, me gustaría...

Si me quisieras tanto como dices,

te habrías acordado de qué día es hoy.

Con lo fácil que es recordar que nos casamos el día de San Juan.

Toda la vida igual. A él se le olvida.

Lo olvida, a tu padre se le olvida.

Un segundo, Patricia.

Miguel,

creo que es el momento.

Feliz aniversario, cariño.

Gracias.

Me lo dio porque tenía miedo de que lo encontraras.

- Pero esto es carísimo. - Sí, pero da igual.

Te lo pensaba dar luego, cuando tuviéramos más intimidad.

Tiene una inscripción. ¿Qué pone, que no lo leo?

Te lo digo luego. Me da vergüenza aquí, delante de todo el mundo.

Miguel, no seas bobo. Dile qué pone.

- Luego. - Anda, hija, léemelo tú. ¿Qué pone?

"Jota, equis, ene, ese".

¿Qué?

- ¿Qué? - ¿Qué has dicho, Nuria?

"Jota, equis, ene, ese".

¿Y eso qué significa?

Bueno, esto lo he dejado yo aquí escrito para que quede constancia

y que cada uno saque sus conclusiones.

Miguel, en serio, ¿qué significa?

"Juntos...

por nuestros sueños".

¿No, Miguel?

Sí.

Quería conservar el misterio, pero... Jorge lo ha desvelado.

Joder, pues es precioso.

Qué bonito, Miguel.

Sí.

Bueno, ahora supongo que tú y yo tenemos que hablar.

Sí.

Pues, si se trata de algo personal,

me gustaría que fuera en privado.

Si no os importa.

- No, por favor. - No.

¿Vamos?

Una cosa te voy a decir que quiero que tengas muy clara:

- a Jorge no lo vamos a dejar solo. - Gracias, Yoli.

No hay que darlas.

Mira, yo tengo un vale regalo de Atrápalo.

Si quieres podemos usarlo con él. Taller de Sushi, curso de salsa

y bufete libre en un restaurante gallego de Ciudad Lineal.

Joder, las tres cosas que más me gustan en esta vida:

el Sushi, bailar salsa y Ciudad Lineal.

Jorge, no sé qué te va a parecer esto.

Espero que te lo tomes bien o que me entiendas.

¿Me estás entendiendo un poco ya?

- Aún no me has contado nada. - No me metas prisa,

que lo estoy intentando. Y estoy muy nerviosa.

¿Cómo quieres que esté? No sé si me entenderás.

Y te lo vas a tomar todo por el lado malo.

- Voy a entenderlo, sea lo que sea. - Te digo que no.

Deja que te lo ponga muy negro para que no te parezca tanto.

Nuria, ¿cuánto tiempo hace que nos conocemos?

Toda la vida, ¿no?

Creo que a estas alturas ya me puedes contar cualquier cosa.

Diciendo esas cosas no me ayudas precisamente.

Y lo que has hecho con mis padres.

¿Quién te manda hacer algo tan bonito?

Nuria, por favor, cuéntame lo que sea.

A ver, Jorge, escúchame, porque...

Cuento hasta tres y salimos corriendo.

- ¿Cómo? - En plan correr sin parar

hasta que yo diga, que no lo voy a decir nunca,

porque no sé adónde, pero lejos.

- ¿Es una broma? - Uno...

¿Tú me ves para bromas?

Echa a correr conmigo. Uno, dos...

No voy a ningún sitio estando tus padres ahí.

Se separaron hace casi dos años,

así que déjalos un ratito a solas.

- Uno... - Espera. Empiezo a trabajar

con tu padre la semana que viene.

¿Yoli, jefa de recursos humanos?

Que corramos cuando cuente hasta tres.

- Uno, dos... - No iré a ningún sitio

sin saber si hay algo más.

Esta casa ya no es nuestra. Llevo un año con Víctor,

me ha pedido matrimonio y he aceptado.

Tú verás, pero yo me voy de aquí.

Cuento hasta tres y me voy, porque necesito salir de esta.

- ¿Por qué me has engañado? - Yo no te he engañado.

Bueno, sí.

- Sí me has engañado, sí. - ¿Lo ves?

Sabía que te lo tomarías todo por ahí.

- Fue para evitar otra locura. - Pero ¿qué locura?

¿Crees que no me afectó que te tiraras por la ventana?

Esto se me ha ido de las manos,

así que me tengo que ir, vengas o no vengas.

No quiero decir que me dé igual, que no, que quiero que vengas.

Y no sé ni dónde vamos a vivir ni de qué,

pero eso me importa menos que salir corriendo contigo y no mirar atrás.

Uno...

Jorge no me gusta la cara que estás poniendo. Dos...

Jorge, no te veo con muchas ganas y es ahora o nunca.

- Dos... - Yo no me tiré por la ventana.

- ¿Qué? - Que fue un accidente.

Pero yo te vi con un pañuelo en el cuello.

Ahí sí estaba mal, sí.

¿Lo ves? Nos tenemos que ir.

- Nuria, espera. - No espero, Jorge. Uno...

- No, Nuria. - Jorge, que me voy. Dos...

- Espera. - Por favor. Dos... tres.

No.

Nuria.

Te dije que había un atajo.

Bueno, Yoli, ahora tengo que brindar.

Aunque no sé si es brindar, porque esto no es un brindis.

Esto es un...

- Perdona. - ¿Estás bien, Luck?

Pues estoy a punto de llorar.

Pero ¿cómo quieres que esté, después de lo que ha hecho Jorge?

Ha sido muy bonito, pero, por favor, no te derrumbes,

- que si no, voy yo detrás. - Ha sido más que bonito.

Las cosas bonitas son otras. Lo que ha hecho Jorge con Nuria

- es un momento histórico en este país. - Sí, ¿no?

Claro, es el primer español que le quita la novia a un argentino.

Es muy fuerte eso. Recuérdame que lo apuntemos en la Wikipedia

- con la fecha y todo. - Perfecto, porque es un hito.

Que un español le quite la novia a un argentino

está al nivel del gol de Iniesta. O qué coño, más difícil todavía.

Porque los argentinos son depredadores del amor.

Date cuenta que eso lo llevan escrito genéticamente.

Claro que sí, que se han tirado a la mitad de España, coño.

Te lo digo yo, que soy de Albacete, que también tenemos lo nuestro.

¿Cómo si tenéis? Si me tienes atrapadita.

- Me hago cargo. - Hazte.

Por eso, esto es más que un brindis. Esto... Esto es otra cosa.

Yo llevo años esperando a que España salga de esta crisis,

pero si un español, en paro,

es capaz de quitarle la novia a un argentino forrado,

- que está como un queso... - Está buenísimo.

- Muy guapo. - Muy guapo.

- Muy guapo. - Muy guapo.

Esto no son brotes verdes. Esto es el troncho de la lechuga.

Haces unas reflexiones tan bonitas...

- Por el fin de la crisis. - Claro que sí.

Traducción y subtítulos: PEPPER & LALASPAIN *** SONG LIVES FOR EVER ***

Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.