All language subtitles for They Drive by Night (1938)

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Original subtitles

SUBTÍTULOS TRADUCIDOS PARA WWW.NOIRESTYLE.COM

HOY EJECUCIÓN DE ALLEN

- ¿A qué hora lo hacen? - A las 9. Siempre lo hacen a las 9.

Venga, vamos.

- ¿Los tenías cuando entraste? - Sí.

Estarán tan secos que te abrasarán los pulmones.

Me fumaría un trozo de cuerda tras 18 meses de esto.

En pie.

Está bien. Siéntense.

O'Leary.

- ¿Nombre completo? - Jimmy O'Leary.

- ¿Transferido de? - De Old Bailey.

- ¿Hace cuánto? - Un año.

Cuatro con dos peniques. Firma ahí.

Vamos.

El siguiente.

Esta mañana cuelgan a Alan.

Sí. Y me alegraré de salir de aquí antes de que lo hagan.

¡Siguiente!

Nombre completo.

- Albert Owen Mathews. - ¿De dónde?

- Swansea. - ¿Transferido de?

- Brixton. - ¿Hace cuánto?

18 meses.

Una libra, ocho con seis peniques.

Firma ahí.

Vamos, por aquí.

Bueno, aquí estamos de nuevo, Jimmy.

Papá.

Disculpe. ¿Podría hablar con usted?

¿Sobre qué?

Ha estado ahí dentro, ¿verdad?

- Y si es así, ¿qué? - No pretendía ofender.

Sólo me preguntaba si alguna vez había hablado con ese tipo, Alan.

¿Alan? ¿Se refiere al que van a colgar esta mañana?

- Sí. ¿Le conocía? - No.

No era un mal tipo.

Me preguntaba, ¿cómo se lo tomó?

Mire, no se puede ir por ahí matando mujeres y pretender salir impune.

- Yo no creo que pretendiera matarla. - Bueno, pues lo hizo, ¿no es así?

Y por ello consigues que...

Bueno, te hacen dar el "paseíllo".

- ¿Era amigo suyo? - No. Es... es mi hermano.

Veo que han colgado al Alan ese incluso con toda esa gente firmando la petición.

Sí. Ese San Miguel no le hizo ningún bien.

¿Y por qué iba a hacérselo?

Ha de haber una ley, ¿no? Cógenos a ti y a mí.

¿Por qué no puedo dormir tranquilamente por las noches en casa? ¿Por qué?

Por no tener un huésped, capullo.

Shorty, mi viejo colega.

- Watcher, Murray. - Shorty.

- ¿Cuándo has vuelto? - Esta mañana.

Tienes buen aspecto.

Bueno, debería. Llevo descansando dieciocho lunas.

- Ponnos una del viejo American, Charlie. - Claro.

Como en los viejos tiempos, de nuevo viéndote por aquí, Shorty.

Así es.

Dame un paquete nuevo de cigarrillos, ¿quieres?

Entré con estos, y...

Prenden como si fueran paja.

- Toma. - Bien.

- ¿Qué tal los chicos, Murray? - Bien.

La mayoría están bien.

Algunos han estado fuera un tiempo. Ya sabes cómo es eso.

Y que lo digas. Un montón de pies planos tras de ti a todas horas.

Nunca le dan a uno una oportunidad.

¿Qué has estado haciendo, Murray?

Oh, un poco de esto, un poco de aquello.

He tenido suerte.

Ahora llevo el Club Pins And Needles.

- Se ha metido en mi terreno. - ¿Eso es así?

¿Todos siguen yendo por allí? - Sí.

Tú también irás, supongo.

Trata de evitarlo.

Sería mejor que te gastaras aquí tu dinero, Shorty.

Tu taco estaría muy oxidado para jugar con esa pandilla.

Cogeré el ritmo enseguida.

Entonces te veré pronto. Hasta la vista.

Hasta la vista. Te veo esta noche.

¿Sabes, Charlie?, esto es café, después de tomar tanta agua sucia.

Lleva algo de leche.

Lo habría dicho.

¿Qué vas a hacer, Shorty? ¿Vas a volver a lo de siempre?

¿Qué otra cosa puedo hacer?

¿Por qué no te sales? Consigue un trabajo legal.

Mírame.

Los chicos son mis mejores clientes.

Pero no los tuyos. No.

Me mantengo alejado de los chanchullos. Con las manos limpias.

Y cuando me voy, es solo a Southend.

Eso está bien para ti, pero desde que soy un crío, me han estado dando.

Ah, déjate de eso. No es tan malo como eso.

Es todo lo que sabes. Pero una vez estás dentro, siguen tras de ti,

...y te meten en el trullo por nada, tan solo porque estás fichado.

Charlie.

- Oh, hola, Mabel. - Hola.

- Un paquete del de costumbre. - Claro.

Aquí tienes, cielo.

- Apúntalo, ¿quieres? - Sí, claro.

Hacía tiempo que no estabas tan cerca de Judy, ¿eh Shorty?

Demasiado.

¿Quién es?

Una de las habituales.

¿Te acuerdas de Alice? ¿Alice Carson, con la que solía salir?

- ¿Sigue por aquí? - ¿Que si sigue por aquí?

Yo diría que sí. Tiene un trabajo en el Palacio de la Danza.

Bailarina de alquiler.

Y sus ropas. No sé de dónde las saca.

Ahora es una chica del millón de dólares.

Demasiado rica para ti, Shorty.

Lo es, ¿no?

Pronto me podré ocupar de eso.

¿Dónde vive?

A la vuelta de la esquina de Drum Street. Donde el puesto de periódicos.

Podría pasarme y echar un vistazo.

- Sí, ¿por qué no? Se alegrará de verte, por los viejos tiempos. - Sí.

- ¿Cuánto te debo, Charlie? - Olvídate. La casa invita.

Me alegro de volver a verte. - Oh, bien, gracias.

Creo que me daré una vuelta y veré si encuentro a alguno de los chicos.

Claro.

Y si no encuentras a ninguno, vuelve por aquí a eso de las 7.

Alguno de ellos estará aquí seguro.

Claro, muy bien, mi viejo Charlie.

Ah, Shorty.

Dale recuerdos a Alice.

¿Quiere flores? Son preciosas.

- ¿Cuánto por las rosas, Ma? - Un chelín el ramo.

- Te daré seis peniques. - Oh...

Está bien.

Dios te bendiga.

Alice.

Caramba, Alice, qué manera de dormir.

Alice.

¿Sí, joven?

¿Qué tal, Ma?

Eh, no tan deprisa. ¿Qué hace en mi casa?

Sólo miraba, buscaba a un amigo mío en los pisos de arriba.

- Eso hacía, ¿eh? - Sí.

Es esa Alice. Ya le dije cuando cogió una habitación...

...que nada de truquitos, eso le dije. - No sé de qué me está hablando.

No sé nada de ninguna Alice.

Buscaba a un amigo mío, como le he dicho.

Vamos, tengo que irme.

Voy a subir para ponerla de patitas en la calle. Que no le vuelva a ver aquí.

Escucha, chica.

¡Ahh!

¡Socorro, socorro! ¡Policía!

"De nuevo les traemos un episodio de famosos juicios por asesinato."

"Esta semana les reconstruiremos..."

...un caso en el que un asesinato fue resuelto..."

...por una serie de detalles."

"Estaba construido con una irrompible cadena...

...de pruebas circunstanciales."

"El asesino trató de probar una coartada, pero eso no le ayudó."

"Las pruebas recogidas gradualmente e implacablemente..."

SE BUSCA EX-CONVICTO RELACIONADO CON MISTERIOSA MUERTE DE BAILARINA.

¿Periódico?

BAILARINA DE ALQUILER ESTRANGULADA.

La policía busca a un hombre liberado de Pentonville.

LA CASERA SE LO ENCUENTRA HOY EN LA CASA DE HUÉSPEDES.

Albert Mathew, conocido como Shorty, que acababa de ser liberado de Pentonville,

...es buscado por la policía. Se cree que puede arrojar algo de luz en la misteriosa...

...muerte de Alice Carson, una bailarina londinense que fue hoy hallada muerta.

La casera hizo el descubrimiento al entrar en su habitación. Había sido estrangulada.

Tras ello, detectives de Scotland Yard comenzaron a buscar a Mathew.

¡Vaya, un par de minutos más y se habría ahogado!

Así que le dije dónde vivía Alice, y debe haber ido allí.

Es todo lo que sé.

Se enfadó cuando le dijo que ella era demasiado grande para él, ¿no?

Bueno, no se enfadó exactamente.

Pero no pareció gustarle.

- ¿Le dijo que iba a ir a verla? - No.

No. No con esas palabras.

Pero fue allí.

Bueno, eso es todo. Puede que queramos volver a hablar con usted.

Claro.

Claro, cuando quieran.

¿Quién lo habría pensado de ese fulano?

¿Qué te parece? Odio informar de él, pero, ¿qué otra cosa puedo hacer?

Oh, olvídalo.

Si alguien está tan chalado de matar a alguien como Alice, no es asunto tuyo.

¿Cómo puede uno acabar de salir del trullo y hacer algo así?

El mismo día que cuelgan a Alan por el mismo crimen.

Bueno, recibirá lo mismo que Alan. Le estará bien empleado.

Cuidado al bajar, está resbaladizo.

Buenas noches, señora. Buenas noches.

- Buenas noches, Señora. - Buenas noches.

Nos vamos.

¿Cómo lo tengo para coger otro autobús para el norte?

- Esta noche no tiene. - Tiene que haber.

Pues no lo hay. ¿Qué prisa tiene?

Bueno, mi madre está enferma, y he de llegar allí.

Bueno, lo siento, amigo, pero no está de suerte.

Espere un poco. Pruebe por la Great North Road. Quizás le coja un camión.

Gracias.

Oiga, hay un café a unos tres kilómetros de aquí. Pruebe allí.

De acuerdo, amigo. Gracias. Buenas noches.

No irá hacia el norte, ¿verdad?

- Puede que sí. ¿Por qué? - Debo llegar a Sheffield.

- ¿Oh? - Mi esposa está allí.

Veré qué puedo hacer. Voy a tomar un café. Entre.

Bien.

Hola, chicos.

Crikey, ¿te vuelves ya para el norte?

Caramba. Voy a la campa y descargo,

...me dan la vuelta y otra vez, como un condenado tren.

¿De qué te quejas? Te sacarás diez chelines extras.

Diez chelines. Ni con los extras puedes tener una vida decente con este trabajo.

Si no fuera por la mujer,

...sacando un poco con el taxi, estaríamos muertos de hambre.

Vamos, señorita. Vamos, tomemos una taza de té.

- ¿Y tú, colega? - No, amigo. Esto es cosa mía.

Lo mismo para mí, por favor y una de esas empanadas de salchicha.

Déjamelo a mí.

¿Cómo va el negocio, Wally?

No del todo mal, la vieja está medio muerta sirviendo tés toda la noche.

Lo sé. Hay que trabajar duro para ganarse la pasta en estos días.

Está de sobra preguntar, Charlie.

- Buenas noches. - Hola, Wally.

- Una noche preciosa, ¿no? - Lo siento, nenas, nada que hacer.

¿Qué quieres decir con "nada que hacer"?

No voy en vuestra dirección y no os puedo llevar.

¿Quién te ha pedido que nos lleves?

Mirad, no voy a perder mi trabajo por chicas de camión como vosotras.

¿"Chicas de camión"? ¿Qué quieres decir?

- Eh, corta ya el rollo. - Tú mantén la boca cerrada.

No voy a permitir que ningún fresco de camionero me falte.

Quita tus asquerosas manos de encima de mí.

Te voy a enviar a la policía.

Ya es suficiente, chicos. Está bien. Todo ha terminado. Olvidadlo.

- Se lo estaba buscando. - No, que va.

Esas Janes son la maldición de la carretera.

Cada día son más duras. - Pues esas eran duras, sí.

¿Hay muchas de ellas por aquí? - Sí, docenas de ellas.

Le acerté.

Echa un vistazo al tipo que está con Wally.

¿Dice que su mujer vive en Sheffield?

Sí, trabaja allí. Consiguió trabajo allí.

Ahí lo tienes. Se llama Mathews.

Tú y tu Mathews. ¿Cómo iba a llegar aquí?

Oh, de eso no sé nada.

Pero, de todas formas, aquí dice...

...que es un tipo pequeño con el pelo oscuro y con un traje gris.

Mejor pregunta a Wally. Vamos, vuelve a prestar atención a la partida.

¿Qué pasa, colega?

Oh, nada, creía haber visto a un amigo. Eso es todo.

Eh, Wally.

¿Qué?

Hola, Jock, no te había visto. ¿Qué?

¿De qué se trata?

Echa un vistazo a esto.

Creía que eras tú.

¿Qué crees que es este lugar? ¿Qué pasa contigo?

Ya te enseñaré a ir por ahí detrás de la mujer de otro.

¡Estás chalado! Nunca había visto a este tipo.

No, y yo tampoco te había visto antes. Tan sólo una vez.

Pero has visto mucho de determinada fiesta, ¿no es así, señorito Smith?

¿Smith?

- Ahora sí sé que ha perdido la cabeza. - No intentes eso conmigo.

No me llamo Smith, y nunca le dije a nadie que me llamara así.

Pues claro que no es "Smith". Este hombre se llama "McKenzie".

Un momento.

¿Eso es seguro?

Pues claro que es seguro. Sería el último en engañar a nadie.

Bueno, pues lo siento.

Uno puede cometer un error, ¿no?

No puede seguir cometiendo errores así.

Verás, sólo vi a ese tipo una vez, y...

...todo lo que puedo decir, es que si no eres él, entonces eres su gemelo.

¿De acuerdo?

De acuerdo.

Pero me gustaría darle lo que me ha dado.

Ponnos otro té, ¿quieres? - Enseguida.

Toma Bill. Tómate una palangana llena de esto.

Todo el rato que hablábamos de él, él pensaba que yo no era su inquilino.

Y creímos que eras un asesino.

- ¿En serio? ¡Caramba! - Ese Mathews al que andan buscando.

- ¿Mathews? ¿Quién es? - El tipo ese que se cargó una chica hoy.

- Oh, él. - Oh, sí. - Vamos, amigos, ¿qué va a ser?

- Rosy Lee para mí. - Yo tomaré una taza de té.

¿Por qué crees que soy Mathews?

Los periódicos decían que era un tipo pequeño con un traje gris.

Se lo he estado diciendo a Jock. Hay miles de tipos pequeños en el mundo.

Y también miles de trajes grises.

Sí, eso es cierto, hay demasiados, ¿verdad?

Sí.

Dinos, ¿conoces a ese Smith?

George Smith se llama, y también conduce un camión.

- No, no conozco a ningún George Smith. - Si le conociera, no habría ido allí.

Eso supongo.

- Bueno, mejor termínatelo si quieres venir conmigo. - Sí.

- ¿Cuánto es esto, amigo? - Veamos. Cuatro tazas de té, seis chelines.

Aquí tienes.

- Buenas noches. - Hasta la vista.

- Sin rencor, ¿eh? - No, todo está bien, colega.

Pero si te encuentras con ese George Smith,

...dale el mismo sopapo que a mí, ¿quieres?

- Adiós, chicos. - Adiós, Wally.

- No llueve ni la mitad. - ¡Que me quede ciego si no!

¿Vas lejos esta noche?

Al otro lado de Bedford. Mi mujer lleva uno de esos taxis.

¿En serio?

Debería enrollarse alguno de esos sacos en las piernas. Estaría mejor.

Sí.

Mira hijo, no creo que hayas probado que no eres ese al que andan buscando.

Puedes decirles a todos que no lo soy.

De todas formas, ¿quién eres?

- Me llamo Thompson. - ¿Qué? - Thompson.

Oh.

- ¿Tienes algo que lo demuestre? - Puede que sí, puede que no.

¿Eso a ti qué más te da?

¿Por qué me recogiste si crees que soy ese Mathews?

Porque si hubiera dicho algo en el café, pude haber causado problemas a un inocente.

Y no estaba seguro.

¿No lo estaba? ¿Quiere decir que ahora lo está?

- Siempre puedo cambiar de opinión. - ¿Quién eres tú para pasarme revista?

No te estoy pasando revista. Mira en el lío en el que estoy.

Si te llevo y resulta que eres ese Mathews, podría tener problemas.

- ¿Qué vas a hacer? - Nada.

Cuando llegues a Bedford, tú mismo se lo explicarás a la policía.

- ¡Oye, mira...! - No intentes ninguna treta conmigo.

Yo no tengo tan buen carácter como Jock.

Escucha.

Lo admito. Soy Shorty Mathews. Soy el tipo al que buscan.

Pero no lo hice, ayúdame. - Caramba.

No puedes entregarme.

Dijiste que no meterías a un inocente en problemas. Yo soy inocente.

- ¿Por qué te das el piro entonces? - Nunca me darían ni una oportunidad.

Estoy fichado. Si me cogen, nunca buscarán al tipo que realmente lo hizo.

Si no lo hiciste, debería haber una forma de demostrarlo.

Te digo que no la hay. Me tienen con eso que ellos llaman pruebas circunstanciales.

Huyendo sólo lo estás empeorando.

Me he de mantener alejado de ellos.

Puede que tenga suerte. Nunca se sabe, quizás encuentren al que lo hizo.

Por casualidad, quizás.

Parece que digas la verdad. Pero con eso no se va lejos.

No es cosa mía el ayudarte y perder mi trabajo.

Es seguro que me colgarán hasta que muera.

- Mira hijo, tengo una esposa... - ¡Cuidado!

Eh, colega. ¿Qué pasa?

Me derrapó un poco. Casi me rompo el cuello.

- ¿Te encuentras bien? - Bueno...

Lo estaré si este trasto está bien. Echa un vistazo, colega.

Sí, de acuerdo.

A mí me parece que está bien.

La luz delantera está un poco torcida.

¿Cómo está el volante?

Bueno, no me parece que muy mal. Lo enderezaré un poco.

Está bien, vamos. Tira hacia atrás.

Así vale.

Caray, estás un poco nervioso, ¿no?

Tú también lo estarías si te hubieras pegado una torta.

¿Te han parado esta noche?

- ¿Quién? - La poli.

Están como locos buscando a un tipo de Londres.

Me han parado dos veces. - ¿En serio? - Sí.

- Yo no he visto a nadie. - Ya les verás.

Si tu empresa se pone borde, te cubriré. Te deslumbraron.

- ¿Me qué? - Deslumbrado por los focos.

Oh, ya te entiendo.

Los conductores tenemos que apoyarnos.

La vida ya es dura sin necesidad de perder tu trabajo por un accidente.

Claro, me deslumbraron las luces, y si mi empresa se pone borde, te lo haré saber.

Sí, de acuerdo. Oh, me llamo Sid Parsons.

Conduzco para Noel Brothers, Lancaster.

- Gracias, colega. - Está bien, adiós. Buena suerte.

Hasta la vista.

¿Cómo te encuentras, colega?

Es...

Es mi cabeza.

Estuve a punto de pensar que te habías reventado el cerebro.

¿Puedes volver a sentarte? - Creo que sí. - Vamos.

Gracias.

¿Dónde? ¿Dónde estamos?

- Acabamos de pasar por un lugar llamado Midwell - Oh, sí.

Lo conozco.

¿A qué distancia está ese café tuyo?

A unos, 15 kilómetros.

Oh.

- No te veo muy bien. - Estaré bien.

Si llego a mi casa.

Sí.

Creo que mejor me salgo en la próxima y te traigo algo.

Quédate ahí sentado. No tardaré.

¡Shorty!

Molly, ¿qué estás haciendo aquí?

He estado en Manchester. No me gustó, así que me vuelvo a la ciudad.

- ¿Al viejo Palais? - Sí, bailarina de alquiler.

¿Y tú qué?

¿Ahora llevas un camión? Creía que estabas "fuera".

Bueno, Molly, acabo de salir. Voy por el buen camino.

Y he cambiado mi apodo. Llámame "Bert" ¿quieres?

Eso es estupendo, Shorty.

Quiero decir, "Bert".

- ¿Cómo está Alice? ¿La has visto? - No. Aún no he tenido tiempo.

Tiene gracia, siempre decía que ya era hora de dejarlo antes de que...

...fuera demasiado tarde. - Exacto.

¡Eh!

Sí, trabajaba conmigo en el Palais. Empezó en cuanto tú te fuiste.

¿En serio?

Estábamos juntas hasta que tuve esa estúpida idea de ir a Manchester.

Lo siento, cielo, pero mi compañero se encuentra mal. He de seguir yo.

¡Eh!

Alguna vez te vas a meter en líos recogiendo chicas de camión.

¿Qué? Si nunca te arriesgas, nunca llegarás a ningún lado.

Y esta merece la pena los problemas. Bien guapa, ¿a que sí?

Si no tienes cuidado, te buscarán. Como a ese tipo de Londres.

- ¿Qué quieres decir? - Ese Mathews.

Oh, sí. He leído sobre él.

A mí no, colega. Las trato duro, pero no tan duro.

¿Una taza de té, colega?

No. Mi compañero no se encuentra bien. ¿No tiene algo para darme?

- Tengo alguna aspirina. - Está bien, con eso valdrá.

- ¿Cómo vuelves a la ciudad? - He estado haciendo auto-stop.

Aquí está mi chófer.

- Vamos, pequeña. Nos marchamos. - Está bien.

- ¿Cuánto es esto? - Un penique.

Bueno, adiós, Bert.

Sí. Que te vaya bien.

Hasta la vista.

- ¿Quién era tu amigo? - Uno que conocía en Londres.

Vamos, sube.

Hasta luego, Bert.

Nos vemos, Molly.

Eh, espera un momento.

Londres está en la otra dirección, ¿no?

Llegarás a Londres, cielo.

No te preocupes.

Aquí arriba hay un lugar en el que quiero parar antes.

Si estás pensando en hacer algo, estás chiflado.

- Puedes ser agradable con uno, ¿no? - Siempre que tú lo seas conmigo.

- ¿Te encuentras mejor? - Sí, gracias.

Te has tomado demasiadas molestias conmigo, con el lío en el que andas.

Oh, olvídalo.

¿Qué vas a hacer?

Te dejaré en el café de tu mujer y después...

...iré por mi cuenta. - Está bien.

Mira lo que te digo. Si no paras y das media vuelta, voy a salir.

Pararé, de acuerdo. Aquí estamos.

Oye, ¿qué es todo esto?

- Nada de lo que preocuparse, cielo. - No intentes ningún truquito conmigo.

- Dame un besito, ¿quieres? - Eh, suéltame. ¡Qué me sueltes!

Ven aquí, pequeña...

¡Suéltame, suéltame!

¡Suéltame!

¡Suéltame!

¿Qué es eso?

Pero si...

¡No!

¡Shorty!

- Tú sube al camión, vamos. - Mantente al margen de esto.

- Si la tocas, te mataré. - ¡Shorty!

¿Shorty? ¡Shorty Mathews!

Eres el que la policía busca por matar a esa Alice.

¡Shorty!

- Vamos, sube, deprisa. - Shorty, la verdad. - Entra.

Dime qué pasó, tengo que saberlo.

- Te lo contaré después. - Quiero saberlo ahora.

Molly.

Se trata de Alice.

¿Qué?

Alguien le mató.

Creen que fui yo, pero...

Pero no lo fui. Así que ayúdame.

No fui yo.

Te digo que no lo hice, Molly.

Estaba muerta cuando la encontré.

Entonces, perdí la cabeza y huí.

- Te digo que perdí la cabeza. - ¡Aléjate de mí!

Te digo que no lo hice. Entra, rápido.

¡Vamos, entra, deprisa!

Eh, ¿qué es esto?

No pasa nada. Es amiga mía. Te lo contaré más tarde.

- Shorty, quiero irme. - Cállate y escucha.

Oye, colega. ¿Qué es todo esto?

- Buenas noches. - Buenas noches.

¿Ha visto a alguien con una gabardina, un traje gris y de un metro setenta?

- ¿Se refiere a ese Shorty Mathews? - A ese mismo.

No. No he visto a nadie más que a un par de conductores de camión.

A uno lo conocía. El otro era un extraño. - ¿Oh?

Un momento, era de esa talla.

Seguramente llevaría gorra de conductor. - ¿Qué camino tomó?

- No lo sé. - ¿Hace cuánto fue eso?

Hará una media hora.

También tenía prisa. Parecía algo nervioso.

A una clienta le dijo que iba al norte. - ¿Vio el tipo de camión que llevaba?

No. ¿En serio cree que era él?

Te lo diremos cuando podamos echarle un vistazo. Buenas noches y gracias.

Aquí estamos. Ahí es.

Muy bien. Te ayudaré a entrar y me daré el piro.

- Es mejor que entres un momento. - Shorty, ¿a dónde vas?

- ¿Por qué? Tú no me crees. - Eso da igual, tú me ayudaste.

Es mejor que entres, hijo. Podremos pensar en algo.

Espera un momento. Miremos primero.

Bien, está vacío. Vamos.

Wally, ¿qué te pasa?

Todo está bien. Un accidente. Un buen trompazo.

- ¿No prefieres que llame al médico? - No seas boba. No veré a ningún médico.

Vamos a la sala trasera.

- Debería llamar al médico. - Te digo que estoy bien.

Vamos.

- ¿Qué es lo que pasa, Wally? - Oh, nada.

Un tipo me ayudó y quería hablar un poco con él. Eso es todo.

- Esta es la señorita... - O'Neil. Buenas noches.

- Oh, mira tu cara. - No pasa nada. Te lo contaré después.

Ve a prepararnos algo de té, ¿quieres, querida?

Oh, de acuerdo.

Bueno, colega, corriste mucho riesgo ayudándonos.

Si estás diciendo la verdad, ¿por qué no seguir arriesgándote? Entrégate.

- ¿Sí? - Eso es lo que yo digo.

Si no lo hiciste, ¿por qué huyes?

Es muy fácil decir eso cuando no has estado en el trullo.

Tú no estás fichada, yo sí.

- Sí, pero no debiste huir. - Escucha.

Al tipo ese, Alan, le colgaron por eso mismo.

Perdí la cabeza, eso es todo. No pude evitarlo. Nadie habría podido.

Sí, eso puedo verlo.

Bueno, Wally Mason.

¿Vas o no a contarme de qué va todo esto?

No tengas prisa, Ma. Dame 5 minutos y te contaré toda la historia.

Y no te preocupes. No tiene nada que ver conmigo.

No... Está bien.

Shorty.

Supón que te creo.

¿Qué conseguirás huyendo de esta forma?

¿No lo entiendes?, si me mantengo alejado de ellos, quizás hallen a quien lo hizo.

Luego, yo...

Buenas noches. ¿Ha visto a un extraño?

Un hombre bajo, traje gris, pelo oscuro.

No. No le he visto.

Parece bastante nerviosa. ¿Ocurre algo aquí?

No ocurre nada. Todo está bien.

- Si todo está bien, ¿le importa si echamos un vistazo? - Bueno.

Gracias. Vamos.

¡Eh!

Palmer, prueba por allí.

Todo bien, todo bien.

Ve por ese lado. Yo iré por allí.

No está por aquí. Baja hasta allí. Yo miraré por aquí.

Bueno, está bien. La historia de su esposo suena bastante cierta.

Es mejor que venga hasta la comisaria y lo hablemos allí.

Pierde el tiempo. Me recogió en la carretera. No sé nada de crímenes.

¿Sólo viniste por el paseo?

- No pasa nada, te corroboraré. Tranquila. - Gracias.

Espero que mejore su cabeza. Buenas noches.

Le digo que pierde el tiempo.

Oh, venga ya.

Espere un momento.

Johnson, nos la llevamos. No le quites ojo de encima.

- ¡Shorty! Shorty, ¿qué haces? - Cállate. Sé lo que hago.

Palmer .. Reid.

Shorty, estás loco. Te matarán por esto.

No si no me cogen y no lo harán. Tú cállate.

Tú me crees, ¿no es así, Molly?

Supongo que sí.

Buena chica, sabía que sí.

Sabes lo que sentía por Alice, ¿no? Nunca le habría hecho eso.

Te voy a decir lo que haré.

Conduciré un poco con este coche y luego lo haré desaparecer.

Tu historia es: Yo no te dejé salir.

Empeoras las cosas robando un coche de policía.

Eso ahora ya no lo puedo evitar.

Aquí llega uno.

Soy agente de policía. Han robado mi coche. Necesito coger el suyo.

- Me temo que no conduzco muy deprisa. - No pasa nada. Puedo conducir yo.

Salga por este lado, señor. Puede ir detrás.

Pero oiga, yo...

Bueno, aquí paro. Hasta la vista.

- Shorty. - ¿Sí?

Quiero ayudarte, en serio. Ojalá pudiera hacerte ver que sólo puedes hacer una cosa.

Tengo que solucionar esto yo solo, pequeña.

No te preocupes por mí. Estaré bien. - Toma.

¿Media libra? Pero mira...

Cógela y cállate. Tengo suficiente para salir adelante.

Eres una gran chica.

Hasta la vista.

Oh, Shorty.

Si alguna vez me necesitas, recuerda que volveré a estar en el Palais.

De acuerdo. Adiós.

- ¿Dónde está? - No lo sé.

Vamos, desplegaros, chicos.

Bueno, ¿qué sucede?

Bueno, estoy asustada de haber estado sentada en un coche con un asesino.

Usted me puso aquí.

Lo siento, pero no se preocupe. Solo le haremos unas pocas preguntas.

EL HOMBRE BUSCADO SECUESTRA CHICA CON COCHE DE LA POLICÍA

LA POLICÍA PEINA EL NORTE EN UNA GRAN CAZA HUMANA

La amiga de la bailarina muerta temió el secuestro.

Ex-convicto escapa en coche de la policía.

NUEVA BOMBA EN EL MISTERIOSO ASESINATO.

La bailarina de alquiler Molly O'Neill, amiga de la víctima, secuestrada.

- Hola, chicas. - Hola a todas.

¿Aún no ha llegado Molly?

- No. Me muero por verla. - Pues yo no.

Ya imaginaba que dirías algo por el estilo.

Pues si me lo preguntaras, tendría narices de volver aquí.

Haciendo autostop con camioneros y huyendo con asesinos.

Eso nos da una mala imagen a todas nosotras.

¡Escuchadla!

Marge tiene celos de Molly porque sale una foto suya en el periódico.

¿Celos? Ja...

Ahora tendrá muchos clientes. Creo que eso le da encanto a una.

Yo puedo pasar sin esa clase de encanto.

Claro que puedes, cariño. Has llegado muy lejos sin ninguno, ¿no es así?

Así es.

¡Molly! ¿Cómo estás, cariño?

Vamos, dejadle que se quite el vestido.

- Dinos qué pasó, Molly. - No hay nada que contar, en serio.

Simplemente, me topé con Shorty por casualidad allí arriba.

Cuando la poli vio que no tenía nada que ver, me dejó ir. Eso es todo.

¿Pero no estabas muerta de miedo por estar a solas con un asesino?

¿Qué tiene Shorty Mathews para estar muerta de miedo?

Yo diría que mucho.

Escuchad todas.

Alice era mi mejor amiga. No lo dudéis.

Eso es cierto. Dejadla tranquila.

- Hola, Marge. - Hola.

- ¿Qué te pasa? - No le hagas caso.

Altiva como siempre. Eso es todo.

Vamos, chicas. No debéis retrasaros.

Haced que esto parezca vivo.

- Hola, Molly. - Hola, Pop.

- ¿Te encuentras bien, cariño? - No podría estar mejor.

Esa es mi chica. Enseguida le habrás vuelto a coger el aire a las cosas.

- Pues claro que sí. - Gracias por admitirme de nuevo.

¿Por qué no iba a hacerlo? No pudiste evitar lo que pasó.

Gracias de todas formas.

Date toda la prisa que puedas.

No dejes que te deprima. Las chicas saben cómo te sientes.

Pronto dejarán de hablar de Alice. - Gracias, Pauline, eres muy amable.

Nunca creí que el pequeño Shorty pudiera hacer algo así.

- No estoy tan segura de que lo hiciera. - ¿Qué?

- Digo que no estoy tan segura de ello. - ¿Está libre, señorita?

Murray.

- ¿Qué haces en Londres? - Tuve que volver.

El Norte estaba muy caldeado para mí, así que monté en un camión y vine.

¿Qué quieres?

Estoy desesperado, Murray.

Necesito encontrar un escondite. - Aquí no te puedes esconder.

No me refería a eso. ¿Alguno de los chicos dentro?

- ¿Qué pasa si están? - No les molestaré, en serio.

Todo lo que quiero es un poco de pasta. Lo justo para tener una posibilidad.

Está bien, hay una partida en la sala de cartas.

- Bien. ¿Están Tommy y Paddy? - Sí, los dos están.

Hola, chicos.

¿Por qué me miráis así?

Yo no la maté. Lo sabéis.

No sabemos más que lo que leemos en los periódicos.

Tú me crees, Paddy, ¿no?

- ¿Tom? - ¿Qué sé yo de eso?

Todo lo que sé es que estás arruinando una partida de póker.

Te equivocas de lugar si crees que sacarás algo de nosotros.

Alice era una buena chica, Mathews.

Os digo que estaba muerta cuando la encontré.

Si no lo hiciste tú, ¿por qué huiste?

Me asusté.

Sabía que me lo colgarían a mí, y yo...

- Detectives. Dos en los billares. - ¿Qué? ¿Han venido a por él?

- ¿Tú qué crees? - ¿Por qué diablos viniste?

Chicos, vosotros no...

- ¿Qué dices, Tony? - Subo seis.

- Me voy. - ¿Te vas? ¿Y tú, Tommy?

- Buenas noches, chicos. - Buenas noches, Sargento.

Vaya, mira quién está aquí.

Está bien, chicos. Seguid. Sólo vinimos a ver si estabais bien.

Todo lo bien que podemos.

La cosa es que nos gustaría charlar con un viejo amigo vuestro, Tom.

¿Sí? ¿De quién se trata?

- Reg Hammond. - Oh.

¿Ha estado por aquí últimamente?

Hace una quincena que no le veo.

Dile que nos llame si le vuelves a ver.

Por supuesto, ¿cargamos la llamada a Scotland Yard?

¿Por qué no?

Siempre que no sea una conferencia.

- ¿Qué tienes, Tom? - Tres Jotas. - Por mí, buenas.

Esta la gano.

Te toca.

- Hasta la vista, chicos. - Hasta la vista, Sargento.

Y ahora sal y vete. Por detrás.

Vosotros me creéis, ¿verdad, chicos? Quiero decir que no me delatasteis.

No seas gilipollas, Mathews.

¿Crees que quiero que me cierren el club por estar tú aquí? ¡Vamos, largo!

¿A dónde puedo ir? No tengo dinero.

¿Y a quién le importa eso?

Toma, y ahora en marcha. Y no vuelvas.

- Eres muy ligera con los pies. - Gracias.

Eres afortunada, ya sabes. Tu fotografía en los periódicos.

¿Lo soy? ¿Por qué?

Caramba, en toda la noche no pude bailar contigo. Hacen cola tras de ti.

¿Por qué tanta prisa? Mañana estaré aquí, y todas las siguientes noches.

¿Qué me dices de ir a tomar algo tú y yo cuando todo esto acabe?

Gracias, pero mi padre me llama todas las noches y es muy estricto.

Oh, esa ya la había oído antes.

¿El boleto? Gracias, buenas noches.

Oh, mírala.

Ya sabes, es todo muy repipi.

Si no tiene cuidado, le pasará lo mismo que a Alice.

Lo siento. Pero Alice tenía muchas citas, ¿no es así?

Sí, si lo sabré yo.

- Buenas noches, chicas. - Buenas noches, Pop.

Bueno, he de ir a coger mi autobús.

- ¿Dónde vives ahora? - En los mismos agujeros.

Tenía que ir a algún sitio donde pudiera pagar una semana.

Bueno, buenas noches. Te veré mañana.

Buenas noches, Pauline.

Shorty.

- Tuve que venir. Me están buscando. - Te van a coger seguro.

- No, aquí es mejor. - ¿Qué vas a hacer?

No lo sé.

Pensé que algún amigo podría ayudarme. Tuve suerte de que no me delatara.

No vuelvas a empezar con lo de que me entregue. No lo voy a hacer.

Escucha, pequeña, tú me crees, ¿verdad?

Dijiste que me creías. - Te creo, Shorty.

Molly, no quiero meterte en esto pero eres la única amiga que tengo.

¿Me ayudarás? - ¿Qué puedo hacer?

Tengo una idea.

Primero, he de encontrar una buhardilla vacía donde pueda esconderme.

Quizás una vieja casa. ¿Conoces alguna? - No, Shorty.

He de encontrar material, cosas de comer y todo eso.

Espera, creo que hay una vieja casa. Abandonada y tapiada, muy cerca de mí.

Venga, vamos. Te llevaré

Ve tú primero, ¿quieres?

Podrían cogerme. No quiero meterte en líos de nuevo. - Está bien.

Eres un tipo curioso.

¿Tienes algo de comer?

No. Estaré bien en cuanto tenga un sitio donde esconderme. Ve.

Está bien.

¿Sí?

Cuatro sándwiches de jamón y un trozo de torta.

- ¿Para llevar? - Eso es.

- Gracias, señorita. - Gracias. Buenas noches.

- Esto es. - Tiene buena pinta.

Oh, tengo esto para ti.

Esto me vendrá genial.

Parece como si nadie viviera aquí desde hace años.

- ¿Cómo vas a entrar? - No seas tonta. Mírame.

Esto es espeluznante.

Eso no me preocupa.

Siempre y cuando no sean polis.

Te volverás loco si te quedas aquí todo el tiempo.

No, yo no.

Sígueme, ¿quieres?

Así es cómo me lo imaginaba.

Ese tipo que acabó con Alice in, bueno...

No cayó del cielo, ¿verdad? Lo que quiero decir,

...es que tiene que haber venido de algún lugar, ¿no es así?

¿De dónde te imaginas que pudo haber venido?

No lo sé.

Bueno, del Palais, por supuesto.

Será uno de los tipos con los que bailó Alice en el Palais.

Podría haber sido así.

Si pudieras mantener los ojos abiertos, y no te importara hacerlo por mí.

Podríamos obtener alguna pista.

¡Oh!

No pasa nada. Es sólo uno de esos espejos.

¿Quieres decir que podría haber sido alguien que bailaba mucho con ella?

Eso es.

Bueno, entonces Pauline podría ayudar. Conoce muchos de los habituales de Alice.

Bien, tú mira a ver qué puedes averiguar. - Por supuesto que lo haré.

Molly, cuando salga de esta, te lo compensaré, en serio.

No hace falta, Shorty. Después de todo, arriesgaste el cuello por mí, ¿no?

Es justo que haga lo mismo por ti.

Ya sabes, lo uno por lo otro.

Eso es.

Ahora he de irme.

Está bien.

Volveré mañana por la noche y te traeré algo de comer.

Muy bien, eso me vendría bien. Espera un momento.

Todo despejado.

¿Hay algo más que quieras?

Mira, si pudieras hacerte con una navaja de afeitar.

Oh, bien. Buenas noches.

Buenas noches. Molly.

Ojalá pudiera verte.

Olvídalo. Nunca has ido a uno de esos.

- Buenas noches. - Buenas noches.

Hola.

¿Boleto?

Muchas gracias.

- ¿Ha habido suerte? - Oh, no.

Saldría corriendo con su madre si alguna vez besa a una chica.

- Solía bailar mucho con Alice. - Sí, eso me dijo.

A mí todos me parecen igual.

Idiotas, pero inofensivos. - Molly, no eres una detective.

Si tienes alguna idea, ve a la policía. Deja que ellos lo solucionen.

Ellos ni me escucharían. Están seguros de que lo hizo Shorty.

Me asombra lo segura que estás de que él no lo hizo.

Ya te lo dije, Pauline.

Si le hubieras oído esa noche en la carretera, tú también le creerías.

Ja.

- ¿Dijiste algo, cielo? - Ni una palabra, cariño.

Sigue olvidando sonarse la nariz, cariño.

Mira ese que viene hacia nosotras.

Solía bailar mucho con Alice.

- ¿Me concedes este baile? - Lo siento muchísimo.

Tengo un clavo o algo en el zapato.

La Srta. O'Neil estará encantada de bailar con usted, estoy segura.

Por mí perfecto.

¿O'Neil?

La chica que secuestró Mathews ¿no? - Sí.

Si el jefe se entera de lo que hacéis, enseguida parará este juego de detectives.

¿Oh?

Sí. No es bueno para el negocio.

- Si se entera, yo te pararé a ti. - Oh, lo harás, ¿verdad?

- ¿Me concede este baile? - Gracias.

Buenas noches, querida.

Oh, Sr. Hoover, buenas noches.

¿Tengo la fortuna de encontrarte libre?

- Había decido saltarme esta y sentarme. - Oh, qué pena.

Esperaba que estuvieras libre.

Oh, ahora ya me siento bastante descansada.

Me gustaría bailar. - Gracias, querida.

- ¿Conocía a Alice? - Claro, solía bailar con ella.

Me parecía haberle visto con ella.

Era una chica muy agradable. Y también podía bailar bien.

Ojalá le pudiera echar las manos encima a ese canalla, Mathews.

Querida, tu forma de bailar es tan perfecta como tu apariencia.

Oh, Sr Hoover, es toda una sorpresa el poder bailar con un caballero de verdad.

Quiero decir un caballero con el que una chica puede hablar.

Dime, ¿no te vi una noche con Alice después de una sesión?

- ¿Yo? - Sí.

Yo no, debe haber sido otro tipo. Yo sólo solía bailar con ella.

Oh.

¿No es esa la Srta. O'Neil? ¿La joven cuya foto sale en los periódicos?

Sí, es ella. Esa pequeña estúpida.

¿Lo es? ¿Por qué lo dices?

Oh, porque lo es.

Ha hecho que todas parezcamos unas busconas como esas chicas de camión.

Ahora trata de probar que Shorty Mathews no mató a Alice

¿De verdad?

Interesante.

¿Y cómo se propone nuestra encantadora detective lograrlo?

Ella cree que se trata de alguien que Alice conoció aquí.

Baila con todos los antiguos clientes de Alice preguntándoles si lo hicieron.

Así que está muy convencida de la inocencia de Mathew, ¿no?

Está chalada. Él le dijo que no lo hizo y ella se lo ha creído.

¿Te sorprendería si te dijera que es muy posible que Mathew no lo hiciera?

Pero, Sr. Hoover.

No esperaría que un caballero educado como usted dijera tal cosa.

Quizás sea porque he tenido la ventaja de ser...

..."educado", como tú lo llamas, y que yo,

...tengo un punto de vista poco ortodoxo.

Pero Sr. Hoover, me sorprende.

Oh, Molly, aquí hay un caballero que deberías conocer.

Los dos tenéis mucho en común.

¿Cómo está? Permita que me presente.

Me llamo Hoover.

Walter Hoover. - ¿Cómo está usted?

¿Qué quiso decir Marge?

Creo que se refería a su creencia de que Mathews no mató a la Srta. Carson.

¿Qué tiene eso que ver con usted?

En cualquier caso, ¿cómo sabe lo que yo pienso?

- La Srta. Marjorie me lo dijo. - De todas las...

No se preocupe, querida.

Comparto su creencia ampliamente. - ¿De verdad?

¿Sabe algo al respecto? - Nada.

Salvo lo que una vida entera especulando sobre la mente humana puede enseñarme.

Oh, comprendo. Bueno,

...si me excusa... - Pero le diré esto, Srta. O'Neil.

Mi conocimiento de psicología me dice que es probable que usted tenga razón...

...al suponer que un simple delincuente como Mathew no hizo algo así.

Eso sería el trabajo de alguien mucho más organizado.

Sí, eso supongo yo. Bueno,

...si me disculpa, buenas noches.

Buenas noches.

¿Quién era ese viejo carcamal?

- Solía ser un maestro. - Bueno, pues está chalado.

Y agradecería que dejaras de meterte en mis asuntos.

Si quiero que alguien cuente lo que estoy haciendo, me ocuparé yo misma.

Yo no recibo órdenes de ti, Srta. O'Neil.

Tú y tus criminales y asesinos.

¿Cordones o cerillas, señor?

Gracias, señor. Buena suerte.

- Ah, buenas noches, Sr Hoover. - Buenas noches.

Buenas noches.

Tengo la silla. ¿Qué va a ser?

Bueno, tomaré un brandy con ginger.

Un brandy con ginger.

¿Y cómo se encuentra el profesor de psicolo...?

¿Psicolo...?

Esa palabra se le escapa, Sr. Peebles. Se dice Psicología.

Sí, claro, sí.

No se me debería resistir, no.

Aquí la hemos escuchado muy a menudo.

¿No es así?

- Parece que no lo suficiente - No.

Bien, Sr. Peebles.

Ya sabe que es una extraña sorpresa el oír hablar al Sr. Hoover.

Sí, cierto.

Pocas veces se encuentra uno con un caballero educado como el Sr. Hoover.

Por usted, Sr. Peebles.

Y por ustedes, señoras.

Aunque no merezco tanta adulación.

¿Alguna novedad hoy, Sr. Hoover?

¿Novedad?

¿Sobre qué tema?

Últimamente solo ha estado hablando de un tema, ¿no es así?

Vamos, Sr. Smith. Seguramente no me reprochará....

...que me halle absorto con el más interesante problema...

...de psicopatología criminal.

Ja, ja. Escuchad cómo salen las palabras.

Que me cuelguen si puedo ver algo interesante en ello.

Ocurre todos los días del año.

Mi querido Sr. Smith.

Srta. James, veo vasos vacíos.

Pregunte a las damas y a los caballeros qué quieren tomar.

- Muchas gracias, Sr. Hoover. - Lo mismo.

Cerveza.

Mi querido Sr. Smith, me temo que usted sólo obtiene una visión superficial.

- ¿Es eso así? - Sí.

Verá, para un estudioso de estos temas,

...el impulso que dictamina la acción,

...y la sensación de poder que llega con la evitación de las consecuencias,

...convierte cada caso en único.

Incluso aunque pueda decir: "plus ça change, plus c'est la même chose".

- A su salud, Sr. Hoover. - Mis mejores deseos.

Bueno, Saint Mary Ann, Sr. Hoover.

Y que sus días sean tan largos como sus palabras.

¿Le importaría repetir eso en inglés?

Claro.

El hombre que mató a esa chica,

...disfrutó por un momento la sensación de poder sobre la vida y la muerte.

Ahora tiene la sensación de poder que acarrea el saber algo...

...que nadie más en el mundo sabe.

Le da un enfoque muy extraño a las cosas.

¿Quiere decir que sigue pensando que Mathew no lo hizo?

Estoy más seguro que nunca, esta noche.

- ¿Ha averiguado algo Sr. Hoover? - Díganoslo.

¿Quiere decir que tiene información?

Por supuesto que no.

No tengo los medios para obtener información.

Es la policía quien los tiene.

Yo meramente pienso y observo. - Tonterías.

¿Quieres decir que estás allí y dices que...?

Sr. Smith, sin discusiones, por favor.

Srta. James, nunca desanime a un escéptico.

La duda es el estimulante de la conversación.

Les sorprendería a todos saber que he llegado a una conclusión no sin interés.

- Sabía que tenía algo que contar. - ¿Nos lo va a contar?

Apenas podemos esperar.

El desgraciado Mathews está en Londres.

- ¿En serio? - ¿No le han atrapado?

No, no le han atrapado.

La policía ni siquiera sabe que está en Londres.

Y entonces, ¿cómo lo sabe usted?

Por una deducción elemental.

El criminal siempre vuelve a la escena del crimen.

¿Es eso todo lo que tiene para sostenerlo?

Eso y una mirada de temor en un par de encantadores ojos.

La expresión de ansiedad de un precioso rostro.

Y están los bigotes del Tío Tom Cobley.

Sr. Peebles, le envidio su sentido del humor.

Me gustaría quedarme más tiempo para disfrutar de ese agudo humor.

Pero por contra, tengo una cita.

Buenas noches.

Hasta la vista, señoras.

Buenas noches.

Y dele recuerdos a esos encantadores ojos.

Buenas noches.

Chalados.

¿Chalados? El mejor espectáculo gratis de todo Londres. Eso es él.

Tengo hambre. Vayamos a algún sitio y demos un bocado antes de ir a casa.

Gracias, Pauline. Estoy muy cansada. Me iré a casa si no te importa.

Está bien. ¿Qué tienes ahí?

Oh, nada. Tan sólo un par de viejos zapatos que llevo a poner las suelas.

- ¿Seguro que no vienes? - No, gracias, estoy cansada. En serio.

Oh, gracias por ayudarme esta noche, a pesar de todo.

- No conseguimos gran cosa, ¿verdad? - No, fue todo bastante descorazonador.

Molly, ¿qué te atormenta?

Quiero decir que es algo más aparte de pensar que Shorty no lo hizo, ¿no?

No, no. Sólo estoy cansada, eso es todo.

Buenas noches, cariño. - Buenas noches.

Shorty.

Shorty.

¡Shorty!

Molly.

Molly.

No pasa nada, Shorty.

Supongo que debo estar ablandándome.

Te traje algunas cosas.

Algunas velas. Tengo la navaja de afeitar.

No, no. No cerca de la ventana.

Siéntate aquí.

¿Le preguntaste a Pauline acerca de los tipos que bailaban con Alice?

- Yo misma bailé con alguno de ellos. - ¿Y bien?

Shorty, no creo que esto nos vaya a servir de nada.

Incluso aunque tuviera la suerte de bailar con el que lo hizo.

No lo podría distinguir.

Lo he intentado haciendo preguntas y todo eso, pero...

No soy buena para eso.

No pasa nada, Molly, no te preocupes. Era una idea mía, eso es todo.

¿Qué vas a hacer?

Molly.

Esta mañana me tranquilicé.

Me he dado cuenta en la cacería de patos en la que te he metido.

Empecé a hacer el vago.

Molly, yo...

No me importa nadie más que tú y yo.

No quiero seguir si tú piensas que no hago lo correcto.

Shorty.

Sí, voy a hacer lo que tú dices. Voy a entregarme.

Eres tú la que me hace hacerlo, Molly. Es...

Es por ti.

Oh, Shorty, estoy contenta.

No puedes hacerlo.

Ahora no quiero que lo hagas.

Me alegro que digas eso pequeña, porque...

...significa que sientes lo mismo que yo.

- Lo sé. - Por eso debo seguir.

He de jugar mis posibilidades.

Cuando todo haya acabado, conseguiré un trabajo e iré por el buen camino.

Molly.

Si todo saliera bien.

¿Te casarías conmigo?

Sí.

- Esta noche estaba en el Palais. - ¿En el Palais?

Sí. Bailó con Marge. Habló de ti.

- No es un poli, ¿verdad? - No, solía ser un maestro.

Pensé que él...

No pasa nada.

Es mejor meterle dentro. Vamos.

Vamos. ¿Qué está haciendo aquí?

A la vista de la informal naturaleza de nuestra presentación,

...yo podría hacerle esa pregunta.

Corte el rollo. Si no habla, le atizaré más. Vamos.

Amigo mío, ya he recibido suficiente.

Además, no tiene nada que temer.

No tendrá mejor amigo que yo en este mundo.

¿Qué está diciendo?

No lo sé. Así es como hablaba esta noche en el Palais.

Podría añadir, Srta. O'Neil,

...que le dije que estaba convencido de la inocencia de Mathew.

¿Qué?

Es cierto. También dijo eso. Hizo todo un discurso.

Pensé que estaba chalado.

¿Cómo llegó hasta aquí?

Me tomé la libertad de seguir a la Srta. O'Neil. - ¿Para qué?

Para confirmar ciertas sospechas que había albergado.

- ¿Qué clase de...? - Verá,

...soy un estudioso de la psicopatología criminal.

- ¿Eso qué tiene que ver conmigo? - Todo.

Mi percepción de lo que, podríamos decir, recovecos crepusculares de la mente humana.

Me han convencido de que no es la persona que mató a Alice Carson.

¿Cómo?

¿Es eso así?

¿Entonces quién lo hizo?

Querido amigo, confunde mi propósito con el de un vulgar detective.

Pero si no es un detective, ¿por qué está tan interesado?

- Eso es lo que me gustaría saber. - Creí habérselo dicho.

Soy un estudioso de los caprichos de la mente humana.

Oh, que gato tan precioso.

Es especial.

Tiene gatitos por allí.

- No, ¿en serio? ¿Puedo verlos? - Sí, adelante.

En aquella esquina. - Gracias.

Usted mismo.

Lo hizo él.

¿Qué?

Encantadores, ¿verdad?

Sí.

Bueno, ¿y cómo se llama usted?

Hoover. Walter Hoover.

¿Por qué mató a Alice?

- ¿A Alice? - Eso es lo que dije.

Mi querido Mathews...

¿Qué le hace estar tan seguro de que Shorty no lo hizo?

Está siendo muy ingenioso, Mathews.

Aunque ambos somos diferentes,

...tenemos una cosa en común.

Ninguno de los dos mató a Alice.

¿Entonces quién lo hizo?

Bueno, si supiéramos eso, no estaríamos aquí, ¿verdad?

Bueno, no debo aprovecharme más de su hospitalidad.

¿A dónde se va?

- A casa, por supuesto. - Oh, no, no va a ir.

Se quedará aquí mismo. No voy a arriesgarme a que vaya a la policía.

Mi querido Sr. Mathews, yo creo en su inocencia.

Bueno, eso está muy bien.

Así que nos quedaremos aquí hasta que descubran quién lo hizo, ¿está bien?

En ese caso, deberé considerarme su invitado.

Eso es.

Y agradecerle su hospitalidad.

Pero, ¿por qué no cambiar los papeles?

¿Cambiar el qué?

Tengo un pequeño apartamento muy acogedor.

Si hemos de esperar hasta que atrapen al asesino,

...estaríamos mucho más cómodos allí.

- ¿Quiere decir que puedo estar en su casa? - Por supuesto.

Será un cambio muy agradable para ustedes, mis queridos amigos.

La invitación, por supuesto incluye a la Srta. O'Neil.

- No, tú es mejor que te vayas. - ¿Pero por qué?

Estaré encantado de enseñarle mi pequeño hogar.

De acuerdo.

¿Hoy no habéis cenado?

Mire.

Por si no tiene cuidado, nada de jueguecitos, ¿de acuerdo?

Desearía que confiara en mí.

Estoy decidido a probar su inocencia.

Srta. O'Neil, ¿traerá los gatitos?

Gracias, señor.

- Vaya usted primero. - No me fío.

- Oh, pero insisto. - No. Entre usted primero, yo no.

Creo que pondremos los gatitos en el dormitorio.

Aquí, mis pequeños.

Una bonita y confortable cama para vosotros, toda para vosotros.

Y ahora, te traeremos un platito con leche, ¿de acuerdo?

Mathews, pueden dejar aquí sus abrigos si quieren.

Oh, gracias.

Srta. O'Neil, si desea asearse, ahí dentro encontrará todo lo que quiera.

Gracias.

Suba, Mathews. ¿Le gustaría tomar una copa?

Oh, gracias. Si no le importa.

Y ahora, siéntase como en casa, Mathews, mientras yo cuido de nuestros invitados.

¿Invitados?

- Los pequeños de abajo, ya sabe. - Oh.

Mathews, espero que no tenga que volver a decírselo.

No tiene nada que temer de mí.

Nada.

Y le suplico, en el sagrado nombre de la hospitalidad,

...que me considere su anfitrión.

Y su amigo.

De acuerdo.

Vuelva abajo. Vamos.

¿Interesado en los libros, Mathews?

Sr. Hoover.

Me gustaría hablar con usted.

Por supuesto. ¿Y bien?

Cuando estábamos en el viejo caserón,

...¿escuchó lo que le decía a Molly?

He de admitir que algo oí, pero...

Es así.

Voy a hacer lo que dije.

No hará falta que me tenga aquí. - ¿Qué quiere decir?

- Me voy a entregar. - ¿Qué?

No quiero pasarme el resto de mi vida esquivando a la policía.

Mejor me arriesgo ahora que después.

- Querido amigo, es una gran tontería. - No, no lo es.

Alguien como usted, debería comprenderlo, después de leer todos esos libros.

Ya sabe cómo se siente uno. Si no me entrego, bueno...

No buscarán al que realmente lo hizo. Seguirán buscándome a mí.

Pero es justo al revés. Si ahora se entrega usted,

...estarán encantados de echarle a usted todas las culpas.

La ley quiere una cabeza de turco. - Yo no estoy tan seguro, Sr. Hoover.

Cuando uno lo piensa, ¿con qué frecuencia se ahorca a un inocente?

Quizás no aprecie demasiado a los polis, pero son un grupo bastante inteligente.

Y cuanto más pienso en ello,

...más siento que el tipo que realmente lo hizo no tiene escapatoria.

Si voy y les cuento lo que sé. - No puede hacer eso.

No permitiré que lo haga. - ¿Qué le preocupa tanto?

Bueno, me preocupo por usted, por supuesto.

Sabiendo como lo sé que es usted inocente.

Bueno.

Pensé que quizás estaba preocupado por si aún pensaba que lo hizo usted.

Bueno, al principio, sí. Pero ahora lo comprendo.

A usted le gusta estudiar estas cosas. - Precisamente.

Por ello debe escucharme.

No, es demasiado tarde. Quiero seguir adelante con ello.

Mathews, tengo una confesión que hacer. Le he estado ocultando algo.

¿Sí?

Conozco la identidad del asesino.

¿Sí?

- Bueno, ¿y quién es? - No puedo suministrar pruebas.

Aún.

Pero si espera aquí mientras bajo y cuido de nuestros pequeños invitados,

...puede que se lo diga.

En contra de mi mejor juicio,

...se lo diré

Oh, Srta. O'Neil.

¿Dónde está Shorty?

Está arriba.

Bajará en un momento.

Se va a dar un baño y afeitarse.

Venga y ayúdeme con los gatitos.

Aquí tenéis, pequeños granujas.

Parecen tan desvalidos.

Uno pensaría que va a llegar su hora...

...de jugar con ratones.

¡Srta. O'Neil, está loca!

Vendrá la policía y colgarán a Mathews.

Molly.

¡Molly!

HOY EJECUTAN A HOOVER

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