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Berlín, 1944.
Mensaje de radio secreto de Adolph Hitler en persona a sus espías en Gran Bretaña.
"Matad al General MacKenzie-Smith, por favor.
"Si no se consigue estos días dará terribles dolores de cabeza, sabéis".
Aquí, en Londres, está el destinatario del mensaje.
Sólo ahora, nosotros, la inteligencia militar británica,
somos capaces de relatar el proyecto 402 desde los documentos de capitanía alemanes.
Agradecemos el coraje de Hollywood de poner esta historia en la pantalla.
Sé que nosotros no lo haríamos.
Los servicios secretos alemanes no dudaron un momento en poner sus órdenes en práctica.
MacKenzie-Smith trabajaba en los planes de la invasión aliada en Europa
y tenía que ser detenido a toda costa.
Aquí vienen el general Eisenhower, el mariscal de campo Montgomery,
el general de Gaulle y el mismo Sir Laurence MacKenzie-Smith.
Estamos ante una reunión familiar.
PLAN 402 EL DOBLE DEL GENERAL
Ya, ya, no les dimos alcance.
Después de todo, los alemanes llevaban Rolls Royce y nosotros Jeep's americanos.
No es por ser desagradecidos, un Jeep es mejor que ir andando.
Venga, venga... Basta ya de nombres en la pantalla hasta el final de la historia.
Nunca había oído sobre ninguno de ellos, ¿y ustedes?
Este área está ahora cerrada.
Aquella noche MacKenzie-Smith selló todas las zonas militares de Inglaterra.
Nadie podía entrar ni salir.
Ni siquiera los soldados americanos destinados en una base británica.
Quedan anulados todos los permisos...
...por orden personal del general Sir Laurence MacKenzie-Smith.
¡Ohhh!
- Ese MacKenzie Smith es un hueso. - Ya puedes decirlo otra vez.
No te preocupes, Joe, en un par de días estaremos de vuelta en casa.
Empaqueta tus problemas en tu propia mochila de niño y sonríe.
- Sonríe. - Sonríe, claro.
A malas podemos ir a la Cruz Roja para conseguir un permiso...
...de salida de emergencia a los EE.UU.
Mi pobre mujer tiene una operación...
Tu pobre madre está desesperadamente enferma...
Mi pobre madre no está desesperadamente enferma.
Está en Miami Beach, me mandó fotos en traje de baño, está en la playa...
- ¡Shssst! Cállate, William. - ¿Qué pasa?
Mi pobre hermana trabaja en la Cruz Roja, ¿quieres meterla en problemas?
Bueno, no, no quiero meterla en problemas.
¿Cuántas veces tengo que decirte que estoy a régimen sin sal,
sin grasa, rico en proteínas, ligero en calorías y sin colesterol?
No me parece tan difícil recordarlo.
No es fácil conseguir hacer dieta.
- ¿Sabes lo que realmente me duele? - No.
Que nosotros no pertenecemos a esta compañía de bolseros de té.
Sí, ya lo sé.
Nuestra compañía sólo ha venido para enseñar al ejército británico a abrir el camino.
Bueno, mira, ¿por qué no vamos a ver al capitán y le explicamos la situación?
Es un buen tipo, tendremos nuevas órdenes y en un par de días volveremos a casa.
- Ernie, esto es el ejército, ¿recuerdas? - Sí, me acuerdo.
Aún hay un par de tipos tratando de volver a casa desde Gettysburg.
Lo conseguirán.
- ¿Qué harán aquí esos oficiales esta noche? - De inspección, me imagino.
- Debían estar luchando en el frente. - ¿Por qué no estamos tú y yo en el frente?
Para que los nuestros puedan ganar la guerra.
Sentaos aquí muchachos, estamos todos en el mismo barco.
Nosotros no, deberíamos coger otro barco esta noche, nuestros enfermos nos esperan.
Sí, en traje de baño.
Estamos ahora en un campamento militar cerrado por orden del mando superior,
por orden del gobierno de Su Majestad y por orden del Primer Ministro.
¿El Primer Ministro? ¡Uh, uh!
Les combatiremos en las playas, les combatiremos en las calles,
¿pero cómo vamos a combatir si no podemos salir de este maldito cuartel?
Callaros, ¿queréis? Tengo que pensar.
Tenemos que conocer a alguien con influencia suficiente como para sacarnos esta noche.
- Sólo hay un hombre. - ¿Quién?
(Habla alemán)
He aprendido todo su repertorio. Sí, de nuevo, los tres.
Es porque se crio en un gueto alemán en Brooklyn.
Habla alemán como un nativo, un nativo de África.
...y los ingleses conducirán Volkswagen...
Ernie, tu bigote se ha caído en el puré de patatas. Se te puede atragantar.
Sí, ha sido por mi ojo malo. Tengo un ojo bueno, con veinte de visión...
...y otro ojo malo con una extrema falta de visión.
Soy corto y largo de vista. Escribí una carta explicándolo, pero...
- ¿Está bromeando? ¿No? - Claro, vive para la fiesta.
Imita a nuestro barco zarpando sin nosotros hacia los EE.UU.
- Oh, no te preocupes. Lo cogeremos. - ¿Lo cogeremos, cuándo?
- Cuando los santos vayan desfilando... - ¿Cuándo dejarás de hacer el tonto?
- Sinceramente, conseguiremos irnos. - Oh, seguro.
Claro, ya puedo ver a Mackenzie-Smith con su único ojo dándoos permiso para ir.
Pues yo puedo.
Fijaos, humm, humm, humm.
Ahora hable, joven, sin tartamudeos. Veamos de qué se trata...
¿Qué? ¿Qué?
¡Cielos, pero eso debió haberlo dicho antes!
Oh, sí. Desaloje Gran Bretaña y deje a mi gente tranquila.
- No le animen, por favor. - Es el vivo retrato del viejo.
Jóvenes y caballeros, vuestro deber es solamente cumplir vuestro deber.
¿Lo entienden? Obedecer órdenes, de eso trata toda esta situación.
Ahora, no deben comprenderlas, No debemos comprenderlas.
Unos u otros, si las entendieran, estarían en Miami Beach con mi madre.
Quiero decir, con vuestras propias madres, bueno... ¿Eh, qué...?
Continúe.
- Vámonos. -Venga, chicos. - A paso ligero.
Será mejor que salgamos de aquí, se dará cuenta en un minuto...
- Ernie, ponte otra vez el parche. - ¿Para qué?
Vamos al garaje, cogemos un coche, te sientas detrás y yo seré tu chófer.
¿Qué pasa contigo? ¿Estás chalado o algo?
¿Sabes lo qué te ocurre por suplantar a un oficial?
Yo no voy a suplantar a un oficial.
Ya, a eso me refiero. Yo voy a suplantar a un oficial.
Escucha, Ernie, está oscuro ahí fuera, ya has visto cómo engañaste al capitán.
No me importa cómo engañé a...
Tú te sientas detrás llevando todo eso y yo haré de tu chófer, es lo mismo.
Debes estar fuera de tus cabales, tú no sabías conducir.
Lo imposible lo hacemos inmediato. Lo increíble sólo lleva un poco más.
Mi respuesta es no. Improbable, incontrolable e irrealizable.
No, no, no.
¡Eh!
¿Quién va ahí?
Perdón, señor. Ignoraba que visitaba el campamento, señor.
Pero tengo órdenes estrictas, señor. Sus órdenes.
Nadie puede salir del campamento.
Bien, sargento. Humm... Muy bien.
Pero acabo de revocar la orden y le advierto que tengo prisa.
Suba la barrera, pórtese bien.
Lo siento, señor, pero debemos comprobar su identidad.
Es una simple formalidad. ¿Puedo ver sus papeles, por favor?
¡Maldito chupatintas! Tengo asuntos urgentes en el cuartel general.
No tengo tiempo para estar jugando a soldaditos.
Usted ya sabe quién soy.
¡Suba la barrera o le diré a mi chófer que la derribe!
Abrid.
Será mejor que te hagas a un lado y yo coja el volante.
Te debo una, muchacho.
Debo decir que quizá eras tú el del coeficiente de I85...
Supuse que sería el mío.
Escucha, será mejor que cambies la rueda antes de que vengan a prestarnos ayuda.
¿Dónde habrán metido las malditas herramientas de esta cosa?
Yo no sé ni dónde han metido el motor.
¡Échame una mano! ¿Quieres, por favor?
- No puedo hacer eso, soy el general. - ¡Sé un poco demócrata!
Deja de preocuparte, nadie nos ha visto.
¡Eh, creo que encontré el gato! Mira...
¡Haz algo!
- ¡Date prisa! - ¡Creo que encontré el fusible, mira!
¡Maldita alarma!
¡El gato! ¡Quita ese fusible!
- ¡Déjame salir, déjame! - ¡Muévete, pondré el gato...!
¡Ahhh! ¡Quítame eso de...!
Tenemos un transporte a su disposición, señor.
Por favor, suba. Le llevaremos al cuartel general.
Tengo una idea mejor... Llévenme a la cárcel.
Sí, sí. Remarcable parecido con el general.
Pero debemos estar absolutamente seguros.
Los nazis, lamento tener que decirlo, han escapado.
Se nos han escurrido de los dedos otra vez a pesar de las precauciones en todo el área.
Coronel, ambos sabemos que el plan 402 es nuestro último recurso.
Y creo que por fin tenemos al hombre que nos permitirá realizar dicho plan.
Ya... ¿Ha leído el informe de ese tipo?
Es hipocondriaco, depresivo, quejica, tiene pies planos...
Pero consiguió engañar al sargento de guardia.
No es relevante, sólo fue durante unos segundos.
Coronel, ambos estamos en Inteligencia.
Y ambos entendemos que en tiempo de guerra se logran cosas...
...que en tiempo de paz fracasarían estrepitosamente.
- Eso es verdad. - Y los más estúpidos tienen éxito a veces.
Tal vez tenga razón. Le diré lo que vamos a hacer.
Llevaremos al soldado Williams a presencia del general...
...y dejaremos que sea él mismo quién decida sobre el caso.
- ¿El general en persona?. - De ustedes, americanos, hemos aprendido...
...que cuanto más alto lanzas la pelota, más tarda en volver a ti.
Nuestro nombre en código para este tipo será "Pichón Muerto".
Cielos, ¿me habrá oído?
Muy bien, cabo. Nosotros nos lo quedamos desde aquí.
Hola.
Sir Laurence, este es el proyecto 402.
Cielo Santo.
Oh, por favor no se deje impresionar por su deplorable apariencia, señor.
Nuestros servicios le han estudiado cuidadosamente, señor.
Este hombre tiene un fabuloso talento para las imitaciones.
Vamos a juzgarlo para estar seguros.
Adelántese, hombre. ¡Adelántese!
- Eh, sí, señor. - Dese la vuelta.
¡Más rápido!
Pero no puedo ir más rápido, señor. Si voy más rápido acabaré mareado, señor.
- ¡Dese la vuelta! - Sí, señor.
Es congénito, señor. Una forma alérgica de vértigo, señor.
Es debida a una deformación del oído interno.
Un problema científico que no han podido resolver...
...y que expuse en el reconocimiento médico cuando me llamaron para...
¿Qué tontería sin sentido es esa? ¡Deje de dar vueltas! ¡Alto!
Justo a tiempo, señor.
Admito que existe cierto parecido físico...
...pero me temo, no obstante, que su cerebro está muy por debajo del coeficiente normal.
Oh, perdone, le hemos sometido al más riguroso examen,
y puedo afirmarle que ha superado todas las pruebas.
La imitación que hace de usted es sorprendente. Le ruego que no decida a la primera.
Sí, sí, sí, sí, por supuesto.
- Eh, ¿cómo dice que se llama este hombre? - Williams, soldado Ernest Williams.
Ah, sí, sí, por supuesto. Eh, usted...
Muéstreme una de sus sorprendentes imitaciones del general Mackenzie-Smith.
¿Le importaría apagar su cigarro, señor? Soy alérgico al tabaco.
Mi... mi sinusitis no me permite soportar ciertos olores.
Lo expuse en el reconocimiento, cuarto párrafo, tres...
Mire, hombre, no tengo todo el día, el general Eisenhower está esperando.
Dígale que no lo haga, señor, no le imito a él... él... él.
¡Estoy harto de idiotas incompetentes!
¡Le doy 5 segundos para cumplir mis órdenes o estará listo para salir y ser fusilado!
¿O también es alérgico a eso?
¡Estoy harto de idiotas incompetentes!
¡Le doy 5 segundos para cumplir mis órdenes o estará listo para salir y ser fusilado!
¿O también es alérgico a eso?
Bastante bueno, muchacho, bastante bueno.
Diría que existe un parecido remarcable.
- ¿Verdad, Somerset? - Como usted opine, señor.
Sí, lo opino. Mis felicidades, querido amigo.
Sí, sí... Bastante remarcable.
Qué me aspen si no creo que lo hará.
¿Significa que no me fusilará por imitar a un oficial?
No yo. ¿Le han explicado ya su misión?
- ¿Nuestra misión? - No hubo tiempo, señor... - Sí, hay que hablar de muchas cosas...
¿Pero de qué hablan, caballeros? Yo no... no... no...
- De cara. - Oh, disculpe, señor.
- Williams, se merece un trago. - Oh, gracias, señor.
- ¿Qué tomará? - Leche desnatada.
- ¿Cómo? - Estoy a dieta sin sal, sin grasa,
rico en proteínas, ligero en calorías y sin colesterol, señor.
¡Basta hombre! Si pretende meterse en mis zapatos mejor que aprenda beber mi brandy..
Sí, señor.
Supongo que para imitarme usará un parche en el ojo.
Oh sí, señor. Creo que lo llevo aquí guardado, señor, lo tengo...
Oh, no, es el bigote de Hitler. Se me cayó en el puré de patatas...
Oh, aquí está, aquí...
¡Todos los oficiales quedan arrestados!
¡Ese es el ojo equivocado, idiota incompetente!
Una equivocación así podría ser trágica.
Oh, verá, señor, tengo un ojo bueno y otro con una visión muy pobre.
Y cuando le imito me pongo el parche en el ojo malo para poder ver,
pero si insiste lo pongo en el bue... bue... mal... buen ojo, señor.
- Aquí tiene su copa, bébasela. - Señor, tengo el hígado delicado...
Habrá acero a través si no se la bebe.
Verá, el alcohol provoca en mi sangre un terrible baile de los glóbulos rojos...
¡Cállese, hombre, o le ahorco por insubordinación!
Eh, sí, señor, muy bien, señor. Si es lo que realmente quiere, señor.
Oh, lo siento, señor.
No puedo ver las cosas, si tan sólo pudiera mover esto...
Oh, mire, eh... ¿Llevo dos parches puestos, señor?
¡Por todos los cielos, hombre enfermo, bébase su copa y salga de mi vista!
Eh, sí, señor... Oh, lo siento, señor.
Yo lo recogeré... Eh, eh... Disculpe, señor
- Discul... - ¡Usted! - ¿Sí, señor?
Eso es todo.
¡Llévenselo y procuren persuadirle para que deserte!
- Lo sentimos por esto, señor. - Sí, vámonos, tú también te vienes.
Alto secreto, señor.
El enemigo espera la invasión aquí.
A toda costa debemos confundir al alto mando alemán...
en cuanto al punto de desembarco.
Disponemos ya de un actor que se parece al mariscal Montgomery que se encuentra...
en el norte de África, para convencer al enemigo de que el ataque empezará allí.
- Suena estupendo. - Gracias, soldado Williams. Muy amable.
El general MacKenzie-Smith dentro de poco despegará hacia Yugoslavia.
El 2º frente está listo allí. Viajará en el mayor secreto, disfrazado...
Disfrazado, por ejemplo, de simple soldado del ejército americano,
soldado Ernest Williams.
Ya entiendo, y ustedes pretenden que yo suplante al general...
...para que el alto mando alemán crea que aún sigue en Londres.
Suena estupendo.
Gracias, señor, muy amable.
Lo he pensado un poco mejor, señor, y no creo que quiera este trabajo. Deserto.
¿Cómo?
Hacerlo para los amigos es una cosa, pero en la vida real, día tras día...
Ni siquiera soy inglés. Honestamente, no podría hacerlo.
En tal caso, soldado, prepararé su consejo de guerra inmediatamente.
Gracias, señor...
Eh... ¿Un consejo de guerra, señor? Un consejo de guerra...
Suplantar a un oficial en tiempo de guerra es un asunto grave.
Bueno, eh... ¿Cuándo harán eso?
Creo que este tipo tiene razón después de todo.
¿Cómo podría un americano convencer a nadie de que es inglés?
- ¿Quién le ha dado esa idea? - Usted lo hizo, por supuesto.
Uh, señor, es la primera vez que un coronel escucha a un soldado, señor.
Quiero decir, después de pensarlo creo que nadie más que yo que podría hacerlo, señor.
- ¿No lo cree? - No, señor. - Es muy interesante. - Sí, señor.
En realidad, en la superficie tal vez tenga aspecto de americano,
pero tengo antepasados de Londres por parte de mi padre...
...y tal vez un par también por parte de madre.
¿Puede creer que juego al criquet cada semana?
(Habla ininteligiblemente)
¿Puede explicarme de qué está hablando?
Eh, pues no lo sé, señor, pero haré el trabajo.
En ese caso, amigo mío, celebro comunicarle que es suyo.
- No tiene que preocuparse por nada. - ¿De verdad?
- Le proporcionaremos un buen maquillaje. - ¿Maquillaje?
Le teñiremos el pelo y le someteremos a un entrenamiento intensivo.
Estudiará el acento del general, el aspecto, los amigos, todo lo necesario.
Cuando hayamos terminado, no solamente se parecerá al general...
...sino que actuará y pensará como él.
- ¿Y beberé como él? - Me temo que será necesario.
Pero no puedo hacer eso, estoy a dieta libre de grasa, alto en proteínas,
bajo en colesterol, bajo en calorías, ya se lo mencioné antes.
Cruzaremos el puente del alcohol cuando lleguemos. Hasta la vista.
Quiero que ambos sepan que estoy muy contento de poder hacer algo...
...que ayude al gobierno de la gente, por la gente y para la gente...
- ... aunque antes parecía que desertaba. - Gracias, honestamente.
Hace 7 años, nuestros antepasados suministraron a la tierra prometida...
...un queso bajo en calorías que es la única salvación...
- ¿No creé que sería mejor advertirle? - ¿Advertirle de qué?
¿De que los espías alemanes actúan impunemente en nuestro cuartel general?
¿Y qué en 3 ocasiones han pretendido matar a MacKenzie-Smith?
Tal vez está bien para salvar la vida de un general pero...
...no estoy de acuerdo con los sistemas americanos.
Creo que un soldado al que se confía semejante misión debería estar informado...
...de toda la verdad y ser voluntario.
En tres años de servicio militar, el soldado Ernest William...
...jamás se presentó voluntario para nada, incluyendo el vóleibol.
Lo único que lamento es que sólo tenga una vida para dar por su país.
Considérelo un regalo para Gran Bretaña.
Está bien, Jeff, tal vez tenga usted razón. Brindemos.
- Por los mártires. - Por los mártires.
SALA DE REUNIÓN DE LATRIPULACIÓN.
¿Volverá a necesitar el coche esta noche, señor?
Hmm, eh, uh, no, no. Puede retirarse, sargento, gracias.
Sí, señor. ¿Asumo que como de costumbre esta noche, señor?
- Eh, sí, sí, como de costumbre, gracias. - Muy bien.
El chófer del general no se ha dado cuenta del cambio, buena señal.
Sí.
¿Cómo le va la lente de contacto que le hemos hecho?
Al principio me molestaba, pero ahora veo estupendamente.
Oh, bien, bien.
Señor, ¿podré quedarme con la lente cuando haya terminado este trabajo?
No acierto a imaginar cómo podríamos quitársela.
A propósito, ¿lleva la lente de repuesto que le dimos?
- Sí, sí. - ¿Dónde está?
- La guardo aquí mismo. - No la pierda. - Sí.
- La habitación del general está en el tercer piso. -Sí.
El sargento Twickenham, su hombre de confianza, le espera.
- Sí, señor. - Está informado de todo. - Sí, señor.
- Mañana hará su primera aparición en público. - ¿Eso haré?
En la inauguración del programa del centro americano de la Cruz Roja.
Con el general Zlinkov del Ejército Rojo.
- No olvide estudiar su discurso. - No lo olvidaré, señor.
- Esta noche irá por su cuenta. - Sí, señor.
- Suba directamente y no hable con nadie. - No lo haré.
¿Puedo decirle al mozo del ascensor cuál es el número de mi piso?
- Lo sabe. - Ah, lo sabe.
- Buenas noches, señor. - Oh, buenas noches.
Buenas noches, Twickenham. He dicho buenas noches.
No se quede ahí plantado, coja mi gorra.
¡Fabuloso!
Bastante bien, ¿eh? Tenía que haberme oído en el aeropuerto.
Hmm, hombres, tenemos un enorme trabajo que cumplir...
...y quiero decirles que por encima de todas las victorias, nada hay en el mundo...
...que valga tanto como una absoluta disciplina.
Bastante bueno, ¿verdad?
- El parecido es absolutamente extraordinario. - ¿Lo es?
- Pero permítame sugerirle. - Oh, claro.
- Hombros atrás. - Hombros atrás.
- Cabeza erguida. - Cabeza erguida.
No tanto, señor.
Ha de cojear un poco del pie izquierdo. Herido en Francia.
Ah, ¿en Dunquerque?
No señor, en París.
Los tacones de una señorita. El general estaba descalzo.
Pero si me han dicho que está casado.
Sí, señor, su esposa Lady Margaret es encantadora.
Está en Canadá vendiendo Bonos de Defensa.
Oh, mucho mejor. Sólo tengo que recordar mantener los zapatos puestos.
- Buenas noches, Twickenham. - Buenas noches, Stanhope.
Olvidó su cartera, señor. Como de costumbre.
Sí, eh, gracias, muchas gracias. Muy amable, buenas noches.
Hasta mañana. Muchas gracias.
No precisaré de sus servicios esta noche. Gracias una vez más.
Puede volver al garaje, sargento.
- Hace una noche de perros. - Sí, muy mala, en efecto.
Que lo pase bien, sargento.
Dese prisa, al trote, al galope. Vamos, de la vuelta y lárguese.
- ¿Qué? ¿Qué te pasa? - Como de costumbre.
Claro, Larry.. Tú eres el general.
Sí, desde luego. Tengo que comprobar que no falte absolutamente nada.
- Espero que lo encuentres todo en su sitio. - Buenas noches, sargento.
Buenas noches, general.
- ¡Sargento, se ha quitado el uniforme! - Como de costumbre.
¡Twickenham! ¡Twickenham!
¿Qué pasa esta noche contigo, cariño?
- Te encuentro algo frío, ¿no? - ¿Frío?
Sí, sí, eso es. Acabo de pillar un resfriado.
Será mejor que se marche, puede ser contagioso.
Conozco un remedio encantador para combatir el resfriado.
¿O acaso lo has olvidado?
Has sido muy distante esta noche en el coche, cariño.
Espero que no estés enfadado por lo del jueves por la noche.
No del todo, ni del poco.
No, no estoy enfadado, que va. Ni por lo del miércoles por la mañana.
¿El miércoles por la mañana?
¡Larry, eres un loco tonto!
Ah, no has cambiado ni una pizca.
¿Creé usted que de veras conoce un remedio para el resfriado común?
Yo no lo dudaría ni un momento, señor.
- Debo estudiar mi discurso de mañana. - Intenté advertírselo, pero...
- Sí, bueno, ¿qué debo hacer? - No es prudente despertar sus sospechas,
piense que el general tiene muy buena reputación entre las damas.
Lo sé, pero llevo un régimen sin sal, sin grasas, rico en proteínas,
ligero en calorías y sin colesterol.
Tiene que sacarme de aquí. Dígale algo. Lo primero que se le ocurra.
Que estoy pasando revista, que me han llamado de una reunión secreta.
Lo que sea, no importa, tengo que salir de esta.
- No me diga que es una amiga para usted. - Oh, no, señor. Ya me gustaría, señor.
- Es Lady. Margaret, la esposa del general. - ¿Lady. Margaret?
Me has dicho que estaba en Canadá en un tour de bonos.
- Los habrá vendido todos. - ¿Pero qué tipo de guerra es esta?
Es preferible luchar contra los alemanes.
Encárguese de Lady Margaret, mientras yo me ocupo de la especialista en resfriados.
¡Sargento, sargento! ¿Dónde...?
¿Sargento? Dije sargento... ¿Dónde está?
- En tu baño. - ¿Dónde? ¡Ah!
¡Cariño!
- Eres una bestia impetuosa. - Lo lamento, pero...
...mi esposa acaba de llegar, que lo pases bien. Hasta la vista.
- ¿Pero qué se supone que debo hacer? - Eh, eh, salir del baño y entrar en tu ropa.
Salir por la ventana y entrar en la escalera de incendios a la calle. Como de costumbre.
Larry.
¡Meggy!
No sabes cuánto me alegra que hayas vuelto, pequeña.
¿No acostumbro a portarme así?
Lo siento mucho, quiero decir, debe de ser el cansancio, supongo.
Me sentía muy solo, ¿sabes? Sólo yo y Ike y Monty... Y Charly de Gaulle...
Larry, sabes que ya no te encuentro encantador.
Estoy muy cansada y voy a tomar un baño...
- Yo estaba primero. - ¿Qué?
Quiero decir que hay un tremendo problema con las cañerías.
Se estropeó y no tengo más remedio que repararlo yo mismo.
¿Te das cuenta de que actualmente casi todos los fontaneros son espías?
Muy gracioso ¿no?
Bueno, voy a terminar la reparación ahora mismo.
¿Qué sucede ahora, cariño?
Oh, no te das mucha prisa esta noche. Apresúrate, a paso ligero.
Larry, ¿qué te pasa...? Te encuentro diferente.
- Te encuentro diferente. - ¿Diferente?
Sí, has cambiado. Has perdido toda la pasión, la poesía.
- ¿La pasión, la poesía? - Seguro.
Sí. Buenas noches, buenas noches.
Partir es un gran pesar, pero debo despedirme hasta mañana.
Oh, Larry.
En sueños beso tu mano, pero sueño también sólo con tus uñas.
Ahora coge un taxi, mejor que estés lista a las ocho media y no llegues tarde.
Debo estar allí cuando la orquesta empiece a tocar.
¡Sí, toma, toma!
Siento haber tardado tanto. Ha sido un poco difícil.
Pero ya está arreglado. Y tu baño está listo...
...lo he preparado para... ... dejado listo para... llenado para...
Difícil lenguaje, ¿no es así?
- Estoy muy cansada, creo que me acostaré. - Oh, es una buena idea, absolutamente, sí.
Sí, yo también estoy un poco cansado. Creo... creo que debería acostarme.
- Ven aquí Larry, ven. - ¿Para qué?
Para hablar contigo. He estado en Canadá durante dos largos meses.
Sí.
¿Qué tal la cosecha en Toronto esta temporada?
Maravillosa. ¿Y cómo está tu querida madre?
Madre... Oh, está muy bien, gloriosa, disfrutando, contenta, exultante.
Ayer recibí una carta suya.
Querido Larry., tu madre murió hace unos dos años.
Eh, el correo va terriblemente despacio últimamente.
Ya sabes, las nevadas, los contratiempos, el tráfico, los semáforos que no dejan pasar...
- ¿Quién eres? ¿Qué haces aquí? - Soy una gallina y me largo ahora.
- ¡Twickenham! - ¡Twickenham! ¡Twickenham!
- ¡Twickenham! - ¡Twickenham!
¡Aquí estoy señora, señor!
Perdone mi atrevimiento pero me he tomado la libertad de llamar...
...al servicio de inteligencia militar. El coronel Somerset está al aparato...
- ... y se lo explicará todo. - Eso espero. No lo pierdas de vista.
Creo que no he conseguido engañarla.
No se preocupe, señor, el general tampoco lo ha conseguido nunca.
¿Larry está dónde? Sí, he regresado de imprevisto.
¿Plan 402? ¿Pichón muerto?
¿Qué se supone que ese soldado debe hacer?
Oh, no, coronel Somerset. ¿Habla en serio? ¿Él lo sabe?
Creo que es totalmente injusto, deberían habérselo dicho.
Sí, coronel, si dice que es alto secreto no le avisaré.
Está bien. Haré lo posible.
Pobre tonto desafortunado.
Levántelas. Lo siento, señor, pero es lo que ella me pidió.
- Eso será todo, Twickenham. - Sí, señora.
Lo siento, pero no sabía si le habían advertido...
...o si debía intentar convencerla de que yo era Larry o...
Lo comprendo. Puede bajar las manos.
Gracias.
Eh, no quisiera ser una molestia, puedo dormir fuera en el sofá.
Usted puede cerrar la puerta.
No, debo contribuir al engaño. Duerma en la cama de Larry., igualmente.
¿Está segura de que estará bien?
Aún tengo la pistola, soldado.
Espero que perdone mi torpeza, jamás había conocido a una dama antes.
Quiero decir, había conocido a damas, pero nunca a una dama dama.
Suponía que llevaban una corona, o una aureola, o algo por el estilo.
Oh, hace años que no llevo aureola.
Debe tomarme por un tonto. Lady Margaret...
...tengo una curiosidad, ¿hice mi papel bien para engañarla?
Bueno, no permanentemente, me refiero si lo conseguí en el primer encuentro.
Fue cuando cometió su primera equivocación, hace años que Larry no me besa.
¿No lo hace?
En cuanto a las otras mujeres, nunca se tomó la molestia de disimular.
Bueno, eso podría ser resultado de un complejo de inferioridad.
Significaría que en realidad le quiere mucho.
Me gustaría poder perdonar, pero he vuelto de Canadá...
...para pedir a Larry el divorcio. Sea un héroe de guerra o no.
Oh, siento oír eso. Tal vez sólo necesite ver a un psicoanalista.
Mi tío odiaba a mi tía, fue a un psicoanalista seis meses.
A 25 dólares la visita, y volvió a enamorarse de ella.
- ¿De veras? - Sí.
Pero se quedó sin dinero y ella se divorció.
Ah, no sé por qué le cuento todo esto, no tiene nada que ver con su situación.
Se supone que debe engañar a los amigos de Larry. No le será fácil.
- Tiene muchas cosas que aprender. - Oh, he aprendido muchas.
- ¿Sí? - Sí, en el cuartel general.
Me pasaron películas y noticiarios donde él aparece.
- Además he leído biografías y he practicado. - ¿Practicado?
Sí, a cojear y a manejar el bastón como él.
Y me he puesto una marca para saber dónde debo llevar el parche.
- Larry no necesita ese parche más que usted. - ¿No lo necesita?
Lo lleva simplemente porque ese ojo le delata después de 4 o 5 brandis. Su ración habitual.
No me gustan los oficiales así. Creen que ellos ganan la guerra.
- La ganará usted, soldado Williams. - No, yo no.
No estoy haciendo demasiado. Acabaré dentro de pocos días.
- O menos. - ¿Eh?
- Creo que deberías dormir porque puede que lo necesites. - Sí.
- Buenas noches, Señora. - Buenas noches, proyecto 402.
Un hombre de Brooklyn recordó a un perfecto caballero toda la noche.
Ah, y envió a su tío al psicólogo.
(Lee en ruso)
- ¿Qué he dicho? - Ha dicho mi querido mariscal Zlinkov...
...ha pasado mucho tiempo desde que nos divertimos juntos en Moscú.
- Su acento es excelente. - Sí, esta frase la domino a la perfección.
Pero supongamos que me pregunta algo más en ruso,
no puedo hablar todo el rato de los viejos tiempos en Moscú...
Me sentaré a su lado y le daré golpes para que conteste.
Uno para "Niet" que significa no, dos para "Dah" que significa sí,
tres para "Mushap bit" que significa tal vez.
Tres para "Mushap bit" que significa tal vez.
Nos estamos acercando al lugar.
Uno para "Niet" que significa "Dah"... Uno para "Dah"... Dos "Niet" que significan...
- Tenga, un brandy le calmará los nervios. - No gracias, yo no...
- ¿No tendrá un yogur, no? - ¿Un yogur?
- Sí. - No.
Entonces beberá el brandy usted solo.
Dos para "Mushap bit"...
No hay porqué preocuparse, el discurso me lo sé de memoria.
Cuando llegue todo el mundo aplaudirá, al subir a la plataforma todos aplaudirán.
Suelto mi discurso y todos aplaudirán, y cuando vuelva al coche todos aplaudirán.
Y pensar que hace unas semanas estaba pelando patatas, de mala manera.
- Ya estamos. - Twick, ya estamos.
Twickenham, no es hora de dormir.
Tengo que acordarme de los "Niet" y de los "Mushap bit"... ¡Twickenham!
¡Twickenham, diga algo!
Lady. Margaret. Deprisa le están aclamando.
- Pues díganles que paren. - ¿Qué pasa?
Twickenham está muerto, no habrán más "Mushap bit".
- Esperábamos algo así. - ¿Sí? - Sí, sí.
Pobre Twickenham, se lo advertí, ¿sabéis? Bebía demasiado.
- La bebida, yo creo. - Pero él tenía una buena complexión.
Aun así, tenía fibrosis en el hígado y el corazón débil.
Seguro que no más que yo...
Bueno, nunca sabes quién será el siguiente, ¿no?
A veces sí.
Nosotros nos ocupamos de él. Usted siga, le esperan. Buena suerte.
- Si hubiese seguido un régimen si sal... - No creo que eso le hubiese ayudado.
Pero no puedo subir ahí, fíjese qué muchedumbre.
- ¿No puede? - Sabe, se puede engañar a algunos un rato...
...y también a muchos durante un rato, pero el primero que se entere me dispara.
Quiero darles la bienvenida en nombre del Ejército Norteamericano...
...y de nuestros ilustres invitados, el mariscal Gregory Zlinkova del Ejército Ruso...
...y el general Sir Lawrence MacKenzie-Smith del Estado Mayor Británico.
Nos encontramos aquí en vísperas de la invasión...
...con vosotros, los hombres que inspiráis el ataque...
...para anunciar que hoy se inicia una nueva forma de donar sangre para proveer...
(Habla en ruso)
No, no. No, mariscal, no es necesario por su parte...
(Habla en ruso)
General MacKenzie-Smith, usted habla el idioma del mariscal,
explíquele a su amigo que es una mera demostración,
no vamos a tomar ninguna muestra de sangre.
- Eh, digo... Mariscal... - ¿"Dah"?
- Eh... "Niet" - "Dah"
- No, no... "niet". - (Habla en ruso)
- Eh, entonces "Mushap bit". - (Habla en ruso)
Creo que él, eh... Recuerda nuestras diversiones en Moscú.
¿Para qué es esto?
- ¿Preparado señor? - Eh, "Dah".
(Habla en ruso)
Continúe.
Muchachos, tenemos buenas noticias. Tras una intensa investigación...
...el servicio médico del Ejército Norteamericano...
...aportará a sus aliados un gran descubrimiento de la ciencia médica.
Esos dos enemigos de los desembarcos, el mareo y el resfriado, han sido vencidos.
Una inyección del suero D-104 y el mareo desaparece al instante.
(Habla en ruso)
No, no, mariscal. Es para los hombres alistados.
(Habla en ruso)
También hemos desarrollado la vacuna E604 contra los resfriados.
¿Cómo está?
Caballeros, nunca el ejército tuvo tan distinguidas cobayas.
- "Spasiva" - No es para tanto.
- ¿Preparado, señor? - ¿Preparado? Oh, sí...
- Oh, sí, permita que me... - No, señor, esta es en el brazo.
Oh, lo siento mucho.
Hágalo con... con... con suavidad... Oh... vaya...
(Habla en ruso)
Hombres de las fuerzas de invasión, el héroe de Dunquerque, El Alamein y Tobruk,
el general Sir Lawrence MacKenzie-Smith.
¿Cómo están, muchachos? Muchachos, no más resfriados comunes.
No más desconcertantes mareos.
Vosotros, la vanguardia de la invasión cuando desembarquéis de vuestras naves...
...estaréis tan saludables y tan en forma...
...que vuestra condición será una completa sorpresa para las tropas alemanas.
Y terminaré diciendo a nuestros heroicos aliados...
Hip-hip... Perdón.
Hip-hip...
Me temo que no soy una gran cocinera,
pero esto es lo mejor que puedo hacer sin Twickenham.
¡Twickenham!
Ha sido el caso más rápido de muerte por fibrosis que he visto en mi vida.
¿Y qué me dice de esa bala directa a mi cabeza?
Bue... bueno estuvo muy cerca.
- ¿Sa... sabe lo qué creo? - ¿Qué?
- Creo que alguien me tiene manía. - Apueste por esa probabilidad.
Usted es la única que se preocupa por mí.
¿Qué clase de trabajo le han encargado mañana?
Quieren que cruce la plaza de Trafalgar en un coche descubierto.
Y quieren que me siente en el asiento trasero para que la gente pueda verme y aclamarme.
Soy un símbolo, ¿sabe?
- Eres un blanco. - ¿Un qué?
Un blanco, un pato sentado. ¿Sabe cuál es su nombre en código?
- No, ¿cuál? - Pichón muerto. - ¿Muerto qué?
El Servicio Secreto Alemán intenta matar a mi marido y usted ha ocupado su puesto.
Oh, no, no, no. Él está en Yugoslavia, abriendo el segundo frente.
Todas las tropas inglesas van a Yugoslavia porque dicen que si van a Yugoslavia...
...todas las tropas podrán atacar por detrás del... detrás del Danubio...
¿Pichón muerto?
¿Sabe por qué damos esa fiesta esta noche para los antiguos amigos del regimiento de Larry.?
No. ¿Se refiere al primer regimiento escocés de MacKenzie?
No.
Han descubierto que el jefe del Servicio Secreto Alemán es uno de los oficiales.
Y esta noche les han invitado a todos para ver cuál de ellos intenta matarle.
Oh... Lo siento, tengo que irme enseguida.
PROYECTO 402 ALTO SECRETO
Le devuelvo mi parche, señor. Y mi bigote.
Olvidé que tenían tanta sangre fría. Pero son bastante listos, ¿eh?
Si no acaban conmigo esta noche en la fiesta, pueden probar mañana en la plaza de Trafalgar.
Pueden coger todas sus insignias, prefiero ser un soldado en el frente bajo el fuego enemigo.
Bueno, no lo tome literalmente, señor.
Lo siento coronel Somerset. Supongo que he roto su seguridad...
...pero no podía permitir que le hicieran eso.
Está bien, entiendo cómo se siente, por supuesto era una necesidad militar.
Pero ha habido un cambio en la situación.
- ¿Qué, han cambiado por cuchillos? - No.
Siento tener que darle esta noticia, Lady. Margaret, en estas circunstancias.
¿Qué ocurre, coronel Somerset?
El avión que trasladaba supuestamente al general MacKenzie-Smith a Yugoslavia...
...debía llevarle al cuartel general de las fuerzas de invasión en Kent.
Tenía que dar un gran rodeo para confundir al enemigo.
Los informes dicen que ha sido derribado sobre el Canal por un Messerschmitt 909.
Todos están perdidos, incluido, me temo, su marido.
Tiene mi más sincero pésame, Lady. Margaret.
- ¿Está bien? - Sí, gracias, estoy bien.
Es extraño, ahora sólo puedo recordar los buenos momentos.
Entenderá que nuestros planes han cambiado por completo.
La triste muerte del general antes de haber completado...
...la preparación del desembarco nos crea un retraso de varias semanas,
pero los alemanes no deben saberlo.
Por eso debe estar esta noche en la fiesta con el antiguo regimiento del general.
¿Acaso no saben ambos que alguien de la fiesta intentará matarme?
- Estamos seguros de ello. - Oh...
Pero eso es lo que hace que todo esto funcione.
- Ah, bien... - Cuando se exponga a si mismo...
...nos dará la ocasión de descubrir al espía alemán.
Ya veo, ¿antes o después de que intente matarme?
Oh, antes, naturalmente. Eso esperamos.
Me encantan las fiestas pero me gusta volver a casa después.
Dadas las circunstancias, Williams, la decisión debe ser suya.
- Gracias. - Esto no es una orden.
Oh, bueno en ese caso...
Pero debe comprender que miles de vidas aliadas dependen de usted.
Bueno, en tal caso...
Le podemos ordenar algo que podría ser como un suicidio.
Bueno, en tal caso...
Nos jugamos el honor del Ejército Norteamericano.
Bueno, en tal caso...
- ¿Williams, qué dice usted? - ¡Ayuda!
Vamos, y no olvide que su vida está en peligro. Tenga cuidado.
Tenga cuidado pero sea alegre.
No confíe en nadie.
Puede confiar en mí.
Recuerde, si quiere convencerles de que es el verdadero Larry...
¿Qué tal está?
¿Cómo está usted? Hola muchacho.
...antes del anochecer estará rematadamente borracho.
- Luego tendremos una pelea familiar. - ¿Cómo está usted?
- Y nos daremos de bofetadas. - No podría hacer eso.
- Debe intentarlo. - ¿Cómo está usted?
Lady. Margaret. Si algo me sucediera esta noche,
quiero que sepa que estos han sido los dos días más felices de toda mi vida.
No le ocurrirá nada.
Y allí estaba el general BiffProningham con un solo chocolate para jugar, y yo...
Perdónenme.
Disculpa, ¿quién es el caballero al que acabo de saludar?
Ah, es el capitán Patterson.
Estuvo en los MacKenzie escoceses, un simple conocido de Larry.
- Es escalador, creo. - ¿Sí?
Estuvo en Oriente Medio, no sé mucho más sobre él.
Tanto mejor, porque no puedo retener tantas historias.
- ¿Una copa? - No, gracias. - No, gracias.
Un momento, sargento.
Ese es el general Brown Wiffingham, al mando de la base de Southampton.
Ah, sí, le reconozco por la foto del regimiento.
Se supone que somos buenos amigos y que jugamos juntos al croquet, ¿correcto?
India, Salong, Malta y todo lo demás.
Él me llama... Me llama Pinky y yo le llamo Puffy. Es molesto, ¿verdad?
Oh, a ti te hace mucha gracia, pero tampoco te vuelve loco.
- ¡Hola Pinky! - ¡Puffy,!
- ¿Cómo va eso, sinvergüenza? - ¿Qué tal Penélope, cómo están los chicos?
¿Es que no has recibido mi carta de Nueva Delhi?
Oh, sí. Amigo, lo lamento mucho.
- ¿El qué lamenta? - Yo, quiero decir...
- Me alegró. - ¿Y por qué?
Colecciono sellos, ya sabes.
Eres terrible, podría explotarte la cabeza y seguirías contando chistes.
- ¿Explotarme la cabeza? - Disculpen.
Buenas noches, coronel Somerset. Le agradezco que haya venido.
Es un placer, Lady. Margaret. Apropósito, no creo que conozcan a mi esposa.
- ¿Cómo está? - ¿Cómo está? - ¿Cómo están?
- ¿Le está yendo bien? - Con la cabeza explotada.
Hemos interceptado un mensaje de radio, cambiaron sus planes, no sé qué harán.
¿Explotarme la cabeza?
No, no, no, estoy seguro de que no tienen posibilidad.
Houston está abajo. Yo conozco a todos los de aquí arriba.
- Oh, cariño, espero que pases bien. - Oh, como de costumbre.
- ¿Qué... qué pasa? - Lady Vivian.
Esperaba que no se enterase de la fiesta pero ha venido.
- Vamos, tenemos que saludarla. - Sí.
- Vamos, tenemos que saludarla. - Sí.
Bueno, Laurence, ¿qué has de decir en tu defensa?
Explotarme la cabeza...
- Oh, tía Vivian, lo siento mucho. - ¿Tía?
Usted es la tía preferida de Larry y yo olvidé invitarla.
Sí, un olvido imperdonable. Mis disculpas querida tita...
- ¿Tita? No me has llamado tita en tu vida. - Oh, ¿no lo hago?
- Vieja tía es lo que sueles llamarme. - Sí, sí, vieja...
¡Sé que no me habéis invitado a propósito!
- Bueno, eso no es cierto del todo, tita... - Larry., ¿qué te ocurre?
¿Qué me ocurre? No me ocurre nada, estoy bien...
- Tu ojo no parpadea. - ¿Perdón?
Sabes que en cuanto aparezco en una habitación tu ojo se pone a parpadear.
Verás, tal vez ha tardado en venirme, ya lo noto...
Hay algo extraño en ti, Larry.. ¡Estoy segurísima de ello!
Verás tita, digo vieja tía, no estoy muy en forma...
- No, ya me he dado cuenta. - Sí...
- ¿Dónde está tu copa? - ¿Mi copa?
- Pero no puedo, estoy a régim... - No seas un chico malo.
¿Dónde está el bar?
- ¿Qué va mal? - ¿Qué va mal?
Mi lente de contacto, la lanzó y no veo nada...
- ¿No ve nada en absoluto? - ¿Quién es usted?
- Oh, cielos, Somerset. - Oh, mi cabeza explotando.
- Habrá caído debajo de la mesa. - Todos miran, tire un pendiente para disimular.
- ¡Oh, se me ha caído un pendiente! - ¡Oh, maldito tonto, le tiró un pendiente!
- ¿Dónde está la mesa? - A su izquierda, tonto.
Anda minino, dame esa lente, te compraré un monóculo.
Dámelo, dámelo.
¿Quién eres? ¿Un espía alemán?
- Aquí está. ¿La ha encontrado? - ¿Lady Vivian?
Ya veo que no. ¿Y el recambio que le proporcioné?
Lo dejé en mi habitación, pero espere un minuto.
Hay un coche en la calle que enciende y apaga las luces,
Creo que se trata de una señal o...
No se preocupe por eso, primero iré a buscar su lente.
- Sí, sí. - Reúnase con los demás.
Oh, cielos, el gato...
- Ah Larry, aquí estás. - Oh, ah... ¿Mayor Houston?
No, ¿dónde has estado todo el tiempo? Tengo tu copa preparada.
- Pero si no tengo sed. - Beberemos juntos, aún no te he visto beber.
Aquí, por el rey.. Aquí.
Por el... ¡por el rey.!
- Por el rey.. - Dios le bendiga.
- Debo regresar... - ¡Vuelve aquí!
- Por Escocia. - Por Escocia.
- Aquí. - Por Escocia. - Dios la bendiga.
Capitán Patterson, todo el mundo sabe que Sir Laurence sólo fuma de estos.
Pinky, siempre has tenido buen gusto para los cigarros y para las mujeres.
- Otro brindis. - Otro brindis.
- Por el regimiento. - Por el regimiento.
- ¿También está en él? - No.
- Por el regimiento. - Por el regimiento.
Los cazadores MacKenzie, todos patriotas sin igual...
¡Venga, Pinky!
- Intente cantar algo. - No puedo.
El himno de nuestro regimiento, Larry..
¿No se acuerda de la letra?
- Claro que se acuerda. - Claro que me acuerdo...
- Siempre lleva la voz cantante. - Siempre la voz cantante...
- Venga, Larry. - Venga...
Los cazadores MacKenzie, todos patriotas sin igual,
hombres valientes de Escocia, marchando orgullosos y libres.
El regimiento de infantería, siempre estará dispuesto...
...a morir por su honor, su bandera y su patria.
Brindemos por el regimiento de los cazadores escoceses.
Bebamos un brindis...
- ¡El brindis Larry, por el regimiento! - ¡Por el regimiento!
(Habla ininteligiblemente)
- ¡Por el regimiento! - ¡Por el regimiento!
Oh, este Pinky, sigue siendo el mismo. Os lo digo, creo que es maravilloso.
¿No es así?
¡Cielo Santo!
¡Escocia no volverá a ser la misma!
¡Pinky!
¡Larry! ¡Larry.! ¡Larry! ¡Para! ¡Para de una vez!
¡Estás burlándote del regimiento! (Habla en gaélico)
¡Algo que nunca habías hecho! ¡Larry. es Escocia...!
- Escocia... - ¡Mírame!
Hay algo extraño aquí, ¿no puedes mirarme a los ojos?
- Dame tiempo, querida. - ¿Sabes lo que estoy pensando?
Creo que no serás más...
¡Es suficiente! ¡Larry es vergonzoso que te emborraches noche tras noche!
¡Mira, niña vieja, ya tengo suficiente!
¡Bebo como quiero, cuando quiero, donde quiero...
...cuando quiero, como quiero y quiero, incluso si no quiero!
- ¡Estás rematadamente borracho! - ¡Oh, fresca pescadera!
Tienes que pegarme, Larry.
¡Cómo te atreves a hacer eso!
- Ese es el viejo Larry. - Sí, ya lo creo que lo es.
El whisky escocés sabe cómo sacar la verdadera naturaleza.
Y entonces agarraste ese pudin, fallaste y le diste a Lady Vivian.
Hacía trampa, podía ver un poco.
- ¿Y qué fue la última cosa que viste? - El gato, el gato.
Me alegró que encontraran la lente de contacto.
Sí, les costó bastante.
¿Está bien tu ojo? Quiero decir, ¿no te hice daño, verdad?
Oh, no, no, está bastante bien, sólo como en los viejos tiempos.
¿Recuerdas la canción que cantamos esta noche?
¿La del regimiento de escoceses MacKenzie?
Sí. Se parece a una canción que cantábamos en la escuela.
Sí, es muy posible. Muchas tonadillas escocesas...
...han tenido diferentes versiones a través de los años.
- Sí. - ¿Cómo era la que cantabas?
Eh, apenas la recuerdo.
Cuando la hermosa neblina escocesa aparece sobre el terreno,
empiezo a soñar con Meggie y recuerdo cuando...
...paseábamos juntos y jurábamos nunca separarnos.
Con sus ojos como el cie1o ha robado mis ojos.
Meggie, ha transcurrido un año desde que nos separamos,
pero mi querida Meggie está todavía en mi corazón.
Con sus ojos como el brezo y su piel fresca como el rocío,
a mi querida Meggie siempre le seré fiel.
- No creo que deba dormir aquí esta noche. - ¿Por qué no?
Bueno, estaba bien antes, pero ahora que no tiene marido...
...no creo que deba dormir en esta habitación.
- Oh, eso no tiene ningún sentido. - Supongo que no debe tenerlo.
Aquí MacKenzie-Smith.
Hola Coronel.
Es maravilloso, buen trabajo.
Creé que han atrapado a su hombre.
Mañana a esta hora me permitirá volver a ser el soldado Williams.
Espere un momento, ¿me dirá una cosa?
¿Desea convertirse nuevamente en el soldado Williams?
Estoy acostumbrado y es mejor que nada.
Oh, lo siento. Vete a buscar al ratón.
- Ernie. - ¿Sí?
Quiero que sepa que se ha comportado admirablemente.
Creo que ha sido tan valiente como lo fue siempre Larry.
No, no, no. No soy tan valiente como era Larry...
...porque si en realidad fuese tan valiente como Larry...
...tendría valor para hacer lo que realmente quiero hacer.
¿Qué es lo que realmente quieres hacer?
Pero soy demasiado cobarde para hacerlo.
- ¿Para hacer el qué? - Esto.
- ¿Quién es? - El sargento Stanhope, señor.
Traigo un mensaje urgente del mayor Houston.
Ernie, el parche y el bigote.
Gracias, sargento.
"Orden para presentarse en el cuartel general inmediatamente. Emergencia".
El coche le espera abajo con el mayor, señor.
Enseguida bajo. Gracias, sargento.
Bueno, imagino que se acabó.
devuelva el uniforme del general,
el parche del general y la esposa del general.
- Eh, le pido que me perdone. - ¿Pero por qué?
Bueno, por aprovecharme de la situación.
Eh, creo que he bebido más de la cuenta esta noche.
- ¿Quiere hacerme un gran favor? - Claro.
- Después de la guerra, si pasa por Brooklyn... - ¿Sí?
No me busque, nadie me creería.
Sólo esos tontos sacarían a un general de noche como a un novato en instrucción.
Estoy seguro de que no hay ninguna emergencia.
¿Se arriesgan a ir tan lejos?
¿Consecuencias del día de viento, eh?
Lo que usted necesita, joven, es jugo de tomate, yema de huevo,
salsa de asado y... ¡Cabeza explotada!
Oiga, el mayor está muerto.
¿Va a parar...? ¡El mayor...!
Le digo... ¡Eh, usted, usted! El mayor... está bastante muerto, ¿sabe?
Digo... Pare... ¡Usted, usted...!
Aquí, por favor, tenga cuidado con su uniforme.
¡El mayor está muerto!
El mayor está bastante... ¡Diga algo!
Heil Hitler.
- Diga otra cosa. - No trate de escapar o el mayor tendrá compañía.
Hacerse el tonto durante la fiesta fue muy inteligente, pero no lo suficiente.
Nunca se saldrá con la suya. Stanhope, de la vuelta.
- Le ordeno que de la vuelta. - No esta noche general.
Si da la vuelta le prometo lo de costumbre.
Lo odié durante cada minuto.
Buena actuación, ¡eh!
(Habla en alemán)
Nunca habría sospechado de ella.
Si un hombre no puede confiar en su amante, ¿en quién va a confiar?
Bienvenido a Berlín, general MacKenzie-Smith, ahora es un huésped del Tercer Reich.
Tan sólo deseamos alguna información,
y nosotros le proporcionaremos una encantadora casa de campo...
...con vino, servidumbre, "fräuleins" y cuanto pueda desear.
Y podrá sentarse a ver el final de la guerra en completo confort.
Lo único que le pedimos es que nos cuente la verdad.
- ¿Sólo quiere la verdad? - Precisamente.
Oh, bien. Así no tendré que actuar más.
Verá, soy un soldado americano, mi nombre es soldado de la clase Williams.
Número registro 347236.
Estaba a punto de volver a América, porque mi madre está muy enferma...
...claro que no está muy enferma, ella está en Miami Beach...
¿Qué ha pasado con la casa de campo?
Mi querido general, tiene reputación jugando. Nosotros no.
A menos que conteste nuestras preguntas honesta y rápidamente...
...no tendremos otra alternativa que mandar fusilarle.
- Oh, trato de decirles la verdad. - Y nosotros esperamos a que lo haga.
¿Ve este parche? No lo necesito en absoluto.
Ya estamos enterados de su afección.
Y mire este bigote, no es mío, puedo quitar...
Eh, debe ser el pegamento, se habrá endurecido con el aire del mar,
no me lo había quitado desde hace varios días.
¿Quiere darme un tironcito, señor?
Olvídelo, es mío.
Pero simplemente tienen que creer lo que voy a empezar a contarles.
Verán, yo estaba haciendo imitaciones para unos cuantos amigos y...
Yo hago imitaciones, verán.
Les haré una demostración para que lo entiendan.
Les combatiremos en las playas, les combatiremos en los pueblos,
no nos rendiremos jamás.
Tengo una mejor: "Oh, when the saints... " (Louis Armstrong)
Tal vez esta, tengo un par muy buenas...
¡"Achtung"!
- ¡Heil Hitler! - ¡Heil Hitler!
A nadie parece gustarle esta.
General MacKenzie-Smith, tal vez no nos entiende.
Usted posee información vital sobre la fecha y el lugar del segundo frente.
Disponemos de medios para hacerle hablar, pero por el respeto que le tengo...
...no deseo verle convertido en los restos destrozados de un hombre.
No le soy de utilidad, señor.
¿Quiere hacernos creer que no es el general MacKenzie-Smith?
Eso es. Era todo una farsa y ustedes, amigos, la creyeron.
¿Han visto las canas del pelo? Me las puedo limpiar con agua fresca.
Les dije que el tinte era de mala calidad, tenía que ponérmelo cada noche.
Incluso con la lluvia se iba. Verán, se lo enseñaré...
Ven, un poco de agua... Tal vez usaron una nueva marca...
¡Oh, soy yo, me han salido canas!
Ustedes lo han hecho, envenenado a Twickenham, disparándome a la gorra y lo del submarino...
Oh, algunos de sus amigos se han pasado. Lo hicieron ustedes, ¿no?
Es sólo el principio, mi querido general.
Llévenselo, enciérrenlo en una celda y usen los métodos de costumbre.
¡No lo de costumbre!
Una cosa más.
Nuestros agentes en Inglaterra están introducidos en todas partes.
¿Comprende? En todas partes.
Y los dirige un hombre que ocupa un puesto tan elevado...
...que el servicio secreto británico jamás sospecharía de él.
No sólo es su vida la que está en juego, sino también la de su esposa, Lady Margaret.
(Hablan en alemán)
- ¡Heil Hitler! - ¡No permitiré que...!
MACKENZIE-SMITH DETENIDO. LA GESTAPO INTERROGA AL GENERAL INGLÉS.
La noticia se extendió por el alto mando alemán como un fuego salvaje:
MacKenzie-Smith había se había derrumbado, había accedido a hablar...
...después de un interrogatorio continuo...
...de tres duraderos minutos.
Buenas noches, "herr general".
Déjeme liquidar este asunto rápidamente.
Este es un gran momento para el Tercer Reich, hemos vencido al general MacKenzie-Smith.
¡Será una satisfacción para el Führer inmensa!
Presumo, caballeros, que volverá a su baile de nuevo.
Tenga cuidado, general.
¿Necesito recordarle una vez más que tenemos muchos agentes en Inglaterra?
Muchos de ellos.
Y quien los dirige es un amigo cercano a su familia... y a su esposa.
No hay problema, ella estará a salvo... Si usted habla.
Y ahora "herr general", mire este interesante mapa.
Inglaterra, el Canal, Francia...
Todos los objetivos militares están cuidadosamente indicados.
Usted será nuestro profesor y nosotros sus alumnos aplicados.
El momento, la localización y los efectivos del desembarco.
Caballeros, cuando acabe, sabrán tanto de esta maldita invasión como yo.
Tal vez incluso más.
Presten mucha atención, por favor.
Esto es Inglaterra. Yo... Lo siento.
Me había despistado, viejo amigo, tengo lágrimas en el ojo bueno...
Uno no puede menos que afligirse al convertirse en un traidor.
Por favor, nombres, unidades.
Enseguida. La concentración de tropas en el sur de Inglaterra son un engaño, ven.
Lanzaremos una poderosa ofensiva militar desde las proximidades de Montecarlo, justo aquí.
¿Qué les parece? Una buena sorpresa, ¿eh?
Os habéis quedado pasmados, ¿eh? Sí, lo estáis.
Actualmente, mmm... la idea es un pequeño ataque con lo básico:
Los MCD, los BBD, los LSMFT, los AAD, los CAO y los SMFIDIOT.
¿Cuánta artillería? ¿Cuánta infantería?
¿Quién estará al mando? ¿Cuáles son los objetivos inmediatos?
- "Overleutnant", tome nota. - Sí, apunte.
- A la orden, comandante.
Tengan paciencia, lo explicaré en un minuto.
Verán, el capitán... El general Fatherling, por su cuenta...
...tomará un gran contingente de tropas y vendrá aquí...
...y llegará aquí y mmhhhmm...
...hasta el fondo del lugar...
...y se meterán bajo tierra y...
...y con sus propias tropas hasta delante del sur...
...y cuando estén ocupados...
...saldrán por el extremo, ya ven.
¡Acabo de condenar a la vieja Inglaterra! ¡Simplemente no puedo continuar!
Contrólese general. Usted es un militar como nosotros.
No comprendemos una palabra.
¡No importa, lo importante es la señal!
¿A qué señal se refiere?
No haga ver que no lo sabe, general. Nos consta que existe esa señal.
Será emitida en un mensaje de la BBC dos días antes de la invasión, una pequeña frase.
Y para la resistencia francesa, para anunciar la fecha de la invasión.
- ¿Cuál es esa frase? - "Bajaré y te conseguiré un taxi, cariño".
- Apúntela. - Y la hora, la hora del ataque.
- "Estaré lista a las ocho y media". - Estamos listos.
"Desearía estar allí cuando acaben las apuestas".
Pero no la estará.
Si tuviera una pistola me dispararía a mí mismo.
Es lo único que me queda.
(Hablan en alemán)
"Einen moment".
"Einen moment".
(Hablan en alemán)
(Habla en alemán)
¡Eh, adiós!
Los informes alemanes sobre este episodio están muy fragmentados.
Nadie se dio cuenta de que la última bailarina de la izquierda era un hombre.
Pero bien es verdad que Sigmund Freud proviene de este país.
(Habla en alemán)
(Hablan en alemán)
(Canta en alemán)
(Habla en alemán)
(Habla en alemán)
(Cantan en alemán)
(Hablan en alemán)
(Hablan en alemán)
(Cantan en alemán)
(Hablan en alemán)
¡No disparéis!
¡Adiós, chicos!
Señor, hemos capturado a un paracaidista alemán...
...que pretendía introducirse en el cuartel general.
Afirma que sólo hablará en presencia del comandante del puesto.
De acuerdo, háganle entrar.
Traigan al prisionero.
¡Ah, Puffy,! Puffy, como me alegro de verte.
Está bien, me haré cargo del prisionero.
¿Prisionero? ¿Puffy... no me reconoces? Soy Pinky.
¿Pinky?
- Bueno no soy realmente Pinky, soy Ernie. - ¿Ernie?
Ernie, sí, soldado de primera clase Ernie Williams.
Te engañé a ti, engañé a los alemanes e incluso engañé al gato.
Llama a Somerset, él te lo explicará.
Wilson, es un asunto alto secreto, interrogaré al prisionero a solas.
Retírese.
Oh, Buffy... si supieses lo que he pasado...
He estado en submarinos, en aviones, he estado en Berlín.
Estuve en el cuartel general de la Gestapo.
¿Sabes qué hice? Robé algunos documentos que nombran a todos sus agentes en Inglaterra.
Personas de las que jamás sospecharías, lo tengo aquí.
General Carleton Brown Wiffingham, sargento...
¿General Carleton Brown...? ¡Pero, Puffy... eres tú!
Sí, mi querido soldado Williams.
Si ese es quien eres.
¡No podrás salirte con la tuya, Puffy! ¿Hola?
- Abra el paso, por favor, centinela. - Lo siento, señor, no puedo dejarle entrar.
Soy el coronel Somerset del estado mayor, aquí está mi tarjeta de identidad.
- Lo siento mi coronel. - ¿Dónde está el sargento de guardia?
- Sargento. - Sargento, venga aquí.
Es una cuestión de vida o muerte, sargento. Abra, por favor.
Lo siento, señor. Todos los pases están anulados hoy.
Órdenes del general Brown Wiffingham.
Estamos vigilando al general Brown Wiffingham desde hace semanas.
Wilson, llévenselo.
¡Plan 402, pichón muerto, o lo estaré de verdad!
Este paracaidista alemán finge ser un soldado aliado.
Según el reglamento militar debe ser considerado como un espía...
...y ejecutado de inmediato.
¿Ejecutado? ¿Sin someterlo a un consejo de guerra?
Wilson, la insubordinación está castigada con la misma pena.
Llévense a este espía fuera y fusílenlo.
¿Fusilado? ¡Pero Puffy... tú y yo jugamos juntos al croquet, por Escocia!
Los MacKenzie, cazadores escoceses...
- Listo el pelotón de ejecución. - Gracias, sargento.
- Retírense. - No, usted no.
Si al menos ella se acordase de mí...
Quiero decir, me haría el favor de decirle que no tuve demasiado miedo.
Se lo diré a Lady. Margaret. ¿Un cigarrillo?
No, no, gracias. Se supone que no fumo.
Pero no creo que uno me haga daño.
¿Fuego?
Deje, no será necesario.
¡Preparados, apunten! ¡Pelotón, listo!
- ¡Apunten! - Sólo un minuto...
Creo que prefiero con la venda.
Pelotón, descansen.
Descansen.
¡Descansen!
No tan apretado, que me mareo. ¿Lo ve?
¡Pelotón, listo! ¡Apunten!
¡INVASIÓN!
DESMORONAMIENTO ALEMÁN. LOS NAZIS SE RETIRAN. LA INVASIÓN DA RESULTADO.
INGLATERRA SE REGOCIJA. CELEBRACIÓN DE LAVICTORIA. DESFILE DE HÉROES DE HONOR.
Es justo que Inglaterra hoy rinda honores a los héroes que han hecho posible este día.
Los nombres de todos los distinguidos comandos que son familiares para usted: General Eisenhower...
- Buenas tardes, Lady Margaret. - ¿Cómo está él?
Hermoso día para Inglaterra.
- ¿Está seguro de que está bien? - Eh, vaya, gracias...
¿Qué ha pasado?
Bueno, no he podido informarle antes por razones de seguridad.
Corrimos al área militar de Southampton con la esperanza de llegar a tiempo,..
- Oh, que vestido más bonito lleva. - Olvide el vestido.
Lo crea o no cuando llegamos a la puerta el pelotón de fusilamiento levantaba los rifles...
- ... con las órdenes, "¡Pelotón, listos, apunten!"... - ¿Sí?
Oh, Señor, me encantaría una taza de té.
- Oh, sí... - Maravilloso.
- Sí, té... - Gracias.
- ¿Y qué más? - Eh, un poco de leche y azúcar para mí.
Oh, le pido que me perdone, el soldado Williams, sí...
Está absolutamente bien. Llegamos a tiempo para salvarle, fue de poco.
- ¿Dónde está? ¿Cuándo podré verle? - ¿Cuantos terrones ha puesto aquí?
Puede verle en cualquier momento.
Está en el hospital de la base, nada grave, sólo un poco alterado por el cansancio...
...y los efectos del tabaco.
¿No le importará que suba su radio?
El general Sir Lawrence MacKenzie-Smith, el arquitecto de la invasión, el maestro planificador,
aquel que creímos muerto cumpliendo su deber, sobrevivió y fue tomado prisionero por los nazis.
Me alegro junto a toda Inglaterra al saber que fue liberado en los primeros momentos...
¡Larry.!
- Acabamos de oír la noticia de... - Sí, ya sé...
Intenta contener tu alegría por mi regreso de la tumba, Meggie.
Ya sé que te alegras de verme.
Oh, Sir Laurence no imagina la satisfacción pero...
Oh, ya basta, Somerset.
Estaba tan contento de verme en la tumba como el resto.
- No, por favor, por favor, Sir Laurence... - ¿Quiere marcharse de aquí?
Hay varias cuestiones de orden íntimo que deseo discutir con mi amada esposa.
Esfúmese inmediatamente.
Si me perdonan, voy a pasarme al enemigo. ¡"Heil Hitler"!
Ya veo que no has perdido tus encantadoras formas con tus subordinados.
He oído lo que no me has contado, querida.
¿Qué hay de cierto en eso entre tú y ese soldado americano?
Es todo es verdad.
Vamos, ¿un simple soldado común, un anónimo?
Estoy harta de notables.
Sólo me falta oír que estás enamorada de ese lamentable.
Estoy enamorada de ese lamentable.
Lady. Margaret... ¡Míreme, soy yo, soy Ernie!
¡Ernest!
¿Cómo lo has hecho? Quiero decir...
Bueno, verás, querían darme una medalla, pero todo lo que pedí fue un buen técnico...
...con una grabadora y un micrófono, es lo que oíste en la radio.
El general Sir Laurence MacKenzie-Smith, el arquitecto de la invasión, el maestro planificador
Sólo tenía que estar seguro. ¿Te ha importado?
- ¿Y te he engañado cada minuto? - Cada minuto.
Para aquellos de vosotros que queréis saber lo que pasó en ese diván, os diré que sólo...
...fue como de costumbre.
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