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Bajo el signo de Leo.
- Ya he terminado. - Léemelo.
"Y de pié en la colina, la joven baronesa miraba hacia el castillo...
...por últimavez. Un castillo que había sido su casa desde que era niña."
"Y lágrimas se derramaban por sus mejillas."
"Sus ojos estaban llenos de tristeza."
- Suena un poco forzado. - Quizá.
"Entonces ella saltó al océano."
"Se tiró a merced del mar..."
"Y mientras sus pulmones se llenaban de agua, pensaba..."
"Y mientras sus pulmones se llenaban de agua, pensaba..."
"Que un hechizo caiga sobre el bonito castillo..."
"Un hechizo sobre sus familiares que todavía vivían allí... Fin."
- Es un final precioso. - Sí.
- Calla. Rasmussen se acerca. - Creo que habrá una carta en el correo hoy.
- Sí, otro manuscrito devuelto. - No, no esta vez.
- Aquí estoy con los Doppelgangers (gemelas malvadas). - ¿Doppelgangers?
Sí, ¿no hay 47 personas que mueren en vuestra novela? Y siempre vuelven...
- Así que deben ser Dopplegangers. - ¡No tiene ninguna gracia!
¿Por qué creéis que nadie quiere publicar esta novela?
- Es demasiado buena. - Tocado.
Eso es muy triste. Tenemos una carta que lo prueba.
- Montones de cartas. - De cada editorial en Dinamarca.
Una de ellas dijo que nunca había leído nada más horrible.
Otra dice, "Una muerte demasiada."
La parte que leiste era bastante triste.
Aquí está la carta. Léela, Rosa.
"Queridos escritores". Escritores... eso es bueno.
"Siento ser portador de malas noticias..."
"Su colección de relatos no nos interesa."
"El tiempo para ese tipo de novelas ya ha pasado"
"Hoy necesitamos historias más fuertes, más carnales y mucho
más centradas en los personajes, con un montón de contenido sexual."
¡Dios bendito! ¿Puede publicarse semejante guarrería?
Mira lo que dice aquí.
"La mañana siguiente, mi cuerpo parecía la bandera de Dinamarca, todo rojo y blanco..."
"yo nunca había foyado tan fuerte y violéntamente en toda mi vida."
No puede escribir "foyado" con y.
Y mira esta parte.
"Me quitó mis pequeñas braguitas rosas y allí estaba él con su enorme,
dura, hinchada..." ¡No, no puede ser!
- Sí, lo es. - ¿Qué?
- ¡Polla! - Dice "polla". No puedo creerlo.
Y nuestros relatos familiares, son tan dulces e inocentes.
Ustedes señoritas nunca han estado con un hombre de verdad.
¿Ah no?
- ¿Deberíamos contarle la cruda realidad? - Sí, ya lo creo que sí.
Estoy tan impaciente de conocer al conde.
Éramos dos jovencitas la primera vez que llegamos a la mansión del conde.
Conocimos a Yrsa, una mujer importante que se decía tener una gran influencia en la familia.
Éramos dos jovencitas muy tímidas.
- ¿Conde? - Dije que no quería ser molestado.
Permítame introducir a sus dos nuevas criadas. Estas son Soffy y Rosa.
Oh, señorita Yrsa. Termíneme y puede marcharse.
Terminé. Gracias. Bueno, estás dos deben ser exquisitas.
Sí, sí. ¡Espléndido! ¿Puedo sentir sus "atributos especiales"?
El conde Johann nunca compra nada que no le guste.
No, quería estar completamente seguro.
Antes de contratar dos nuevas sirvientas.
Y cuando habíamos satisfecho sus meticulosas demandas...
Y sus meticulosas manos...
Fuimos atendidas al estilo único de la mansión, por decir algo.
¡Chicas, habéis aprobado! ¡Vamos a probaros!
Y nos gustó.
- Esa fue la pura realidad. - Que me aspen.
Sí, si el editor no quiere nuestras historias románticas...
podemos darles el material de verdad...
- ¡Kiss, kiss, wham, bang! - ¿No es eso un poco demasiado personal?
Tú fuiste la primera en quitarte la ropa. ¡Siempre lo eras!
¿No fuiste tu la primera en bajar ahí abajo?
- Tienes razón Rosa, ¡hagámoslo! - ¿Hacer qué?
Escribir los relatos familiares basados en nuestras propias experiencias.
Les mostraremos "centrados en el personaje".
- Y "contenido sexual". - ¿Van a escribir una novela erótica?
- ¡Sí! - ¡Dios bendito!
¿HP? La novela no va a ser sobre él, sino sobre el viejo conde Johann.
No tenemos por qué nombra el castillo, ni tenemos que usar nuestros nombres reales.
- Inteligente. - Sólo cállate.
- Mis labios están sellados. - ¡Vamos a trabajar!
"Tu aprendes cosas nuevas cada día... Dumdidumm"
"Cuando entregas el correo... Dumdidumm"
"Guarrerías... Dumdidumm"
"Pero no cosas malas... Dumdidumm"
Buenos días, Conde. Hay una factura del carnicero, varias del banco.
Y un paquete del Fondo para el Rearme Moral. Para el fundador, dice...
¿Es el fundado del Fondo? Qué gracioso...Ja ja...
Estaba pensando en el pobre Conde.
Un montón de cosas divertidas pasaron durante su tiempo.
- ¿Quién lo dice? - Rumores. Pero estoy seguro de que son mentira.
Nunca ha habido orgías aquí. Esas chicas se lo inventaron.
- ¿Qué chicas? - Rose y Soffy. Las viejas.
Están escribiendo una novela sobre sus ancestros.
Sobre todas las fiestas, orgías y mujeres desnudas.
Pero estoy seguro de que todo es mentira. Mis labios están sellados.
El Conde HP era el primo segundo del Conde Johann.
Pero el Conde Johann lo hizo su heredero igualmente.
Se odiaban mutuamente.
Pero el Conde Johann era un hombre de palabra.
Y la famila es la familia.
Empecemos cuando al Conde Hubert le mostraron la puerta.
Déjame, déjame.
El Conde Hubert era una persona horrible.
De mente cerrada, hipócrita y un...
mirón.
Una noche, cuando dos invitadas del Conde Johann
tenían una pequeña "indiscrección" por así decirlo
también conocido por amor entre dos mujeres
el Conde Hubert se escondió y espió a las chicas
en su momento de intimidad.
- ¡Vamos! - ¡Puta!
Cuando el Conde Johann discubrió los
peculiares hábitos de su primo
se puso furioso.
El buen Conde
siempre había sido
un asistócrata.
Él fue la primera persona en Dinamarca
en poseer un automóvil.
También fue él el que
trajo el nuevo arte
de la fotografía a Dinamarca.
Entre los huéspedes del Castillo de Boholms,
se encontraba Oscar Pilford.
Que había comprado una cámara en París
con el propósito de hacer fotografías.
En Conde supo enseguida
para qué esa cosa
sería ideal.
Continúa, Soffy, ya lo tienes.
¡Sí!
Era un precioso día de verano en el castillo.
Mi querido Pilford, ¿cómo hace esos cuadros
que se ven en las galerías de arte?
¿Se refiere a las fotografías?
Sí, de hermosas jóvenes que no llevan nada excepto su traje de naciemiento.
En primer lugar, necesitas una bella modelo.
¿Soffy?
- ¿Soffy, estás preparada? - Sí, conde.
Adelante, querido Pilford. Su modelo desnuda está esperándole.
- Pero, no puedo símplemente... - Claro que puede.
¡Emma!
Ahora pequeña Soffy. Ponga su mano aquí.
Y la otra así. Y mire hacia el lago.
Como en un sueño "húmedo" que simboliza el...
¡Emma!
Sí, así. Levanta tu cabeza así.
Y el pecho. Pecho alto y ergido.
¿Así que has empezado a fotografiar el pecho de otras mujeres?
- ¡Emma! - ¿No son las mías suficientemente buenas?
Así que mi querido y amoroso marido no quiere
que su propia mujer haga posados desnudos nunca más?
Yo fui la primera modelo en Dinamarca
en mostrar mi culo.
¡Dios, Emma!
- Soffy, ahora tú y yo vamos a crear arte. - Emma, te lo ruego.
- Adelante. - La fotografía más bella del mundo
está esperando. ¡Toma la maldita fotografía!
Ah, sí. Bien, bien.
Quietas. ¿Estamos listos?
Listo, Freddy.
Me encantaría tener
a un fotógrafo como tú.
Y a cambio
te daré uno de los míos.
Más de veinte posiciones distintas.
Claro.
Una donde estás cogiendo flores.
Una donde me lanzas un beso.
Una donde montas una bicicleta en el bosque con un gatito.
Esa es una que me gustaría tener.
- ¡Alto! - ¿Algo estaño?
Algo falta aquí. Una tercera persona quizá.
Alguien que pudiera... llenar el espacio vacío.
- No estoy de acuerdo para nada. - ¿Quizá un hombre?
- ¿Que tal el Conde? - ¡Emma!
¿Por qué no lo pensé?
Vamos, Pilford, hagámoslo.
Y así es como el Conde Hubert apareció. Como siempre
él estaba espiando, en lugar de hacer algo útil.
¿Estás listo con tu dispositivo? Porque yo estoy listo con el mío.
Sí, no os movais.
- Para. - Sí, amigo mío.
- No os mováis, he dicho. - Sí sí.
¡Más rápido!
Alto. Estaos quietos, he dicho...
- ¡Dejad de moveos! - Disculpe, querido Pilford.
Y más tarde ese día
el Conde Hubert
no era más que
el primo HP.
"Querido Polla de Burro"
¿Cuál debería ser el título?
Verás que el viejo Hubert era un Leo...
"Bajo el signo de Leo". ¿Y qué hay del nombre del escritor?
El León está bien.
Aquí yace un hombre joven, es un león, está muy muy lejos...
- Tiene que ser Tony. - ¿Tony?
- Tony Bram. Está en las cartas. - ¡Se volverá loco!
- Pero nunca se enterará. - Mis labios están sellados.
Entonces fue cuando el primo HP, como siempre, vino y lo arruinó todo.
¡Ah, ese estúpido, estúpido hombre!
- Ahora mira mi jardín. - Así que las señoras están escribiendo otra vez.
¿Quizá un pequeño relato familiar?
¿Qué es eso, HP?
Un pajarito me ha dicho...
que vais a escribir sobre mi primo muerto.
- Él era un ser humano muy inmoral. - ¡No lo era!
Es todo según se mire. Si sólo supierais lo que sé sobre él.
- Lo sabemos. - ¿Cómo? ¿Habéis leído sus diarios?
- ¿Los robaste? - Ciertamente no.
Nunca los encontré otra vez, así que debéis haber sido vosotras.
Si quisiéramos escribir sobre tu primo, no es nada que te incumba.
Exactamente. Eso te incluye a tí, HP.
Sí, mientras que sea bonito y romántico
no tendré que interferir. Adiós, mis damas.
Le daré yo diarios. Tenemos que continuar.
Sí, ¿pero qué pasó con el fotógrafo Pilford y su mujer Emma?
Empecemos con HP. Esa serpiente. Le dijo al fotógrafo
que había visto al Conde Johann
y la mujer del fotógrafo
haciéndolo.
Pero Yrsa se ocupó de eso a su manera.
Buenos días, señor Pilford. ¿Dónde está su "máquina fotográfica" hoy?
¿Qué es eso? ¿Café o Brandy?
Dos copas, dos vasos... y galletas. ¿Dónde está el conde?
Aha...
Aha, justo como sospechaba.
¡Ahahaaa!
Yo sólo... puedo... Ahhaaaa....
Vamos. Déjame entrar. Y quítate de aquí.
- Mi marido nos matará. - Tranquila, Emma.
Puedo ocuparme de esto.
Pilleman, mi viejo amigo.
- Eres, er... inesperado. - ¿Dónde está ella?
- ¿Quién? - Mi mujer, idiota. ¡Ella está en tu cama!
Esa no es tu mujer. Sólo una putilla barata que recogí por ahí.
¡Mi mujer! ¡Maldito seas! ¡Déjame entrar!
No puedo dejar de lado a semejante jovencita vigorosa.
Un momento. Asumo
que puedes reconocer las partes más íntimas de tu mujer.
Y si puedes ver, um... sólo esas partes
- Espléndido. - No estoy seguro.
- Preguntaré a la mujer. - Sí, por favor.
Rápido. Abre las piernas.
Señorita Yrsa, nunca he probado eso antes. Y justo ahora...
- Estate quieta. - Hace cosquillas.
¿Qué crees que diría Tony si su nombre estuviera en una novela como esta?
Ni una palabra. Está muy lejos.
- Se está tomando su tiempo, ¿eh? - Bienvenido. La mujer está lista.
Lo lamento. Mi mujer es rubia.
Lo siento, querido Pilford.
¿Estás segura de que fue el Conde Hubert el que se lo dijo?
Definitivamente. Eso es lo que dijo la señorita Yrsa.
Una idea espléndida, señorita Yrsa. Has salvado mi relación con el Conde.
No estoy aquí para hablar sobre relaciones con mi mujer. Gracias. Salud.
Aaah pequeña Yrsa. Cuántas sorpresas tiene la vida.
¿Señorita Yrsa? ¿Señorita Yrsa? ¿Qué está haciendo?
Quiero decir...
Tengo carrete revelándose.
¡Señorita Yrsa!
Señorita Yrsa...
Tiene una boca maravillosa. Y realmente sabe usarla.
Están esos que...
¿quién se lo dijo?
Fue... fue...
- ¿Quién? - Fue el conde. El conde. El conde.
¡Hu... Hu... Hu... Huuuuubert!
¡Huuuuubert!
Oh, lo siento, por favor no se detengan por mi.
¡Wow!
Y ahí llega Rasmussen, justo a tiempo.
¡Que me aspen, eso fue gracioso!
Esta será la novela del año.
- ¿Quieres publicarla? - Puedes apostar que sí.
Sabes que a la gente no le gustan las novelas eróticas.
¿Qué hay sobre "Lady Chatterley's Lover"?
Si es erótica, tendremos un bestseller. Voy a ir a hablar con ella inmediatamente.
¡Espero que sea un sex bomb!
La escritora Toni Bram. ¿Viene conmigo?
- Si puedo escribir sobre ello. - Si debes.
Creo en el progreso.
- ¿Cuándo nos vamos? - Ya mismo.
¿Te das cuenta de que aparcaste en mi plaza?
- Lo siento, por favor, discúlpeme. - "Estás perdonado", como decimos aquí.
- Me gusaría ver al autor. - ¿El autor?
- ¿No vive por aquí? - Bueno...
En cierto modo.
- Vamos, ¿no quiere conocerla? - Sí, por favor.
¿Le gustaría sentarse? Permítame ofrecerle un vaso de jerez.
Gracias, pero no gracias. No bebo en el trabajo.
Bueno, un vaso de jerez, gracias.
Sí, por favor. Gracias.
Debe ser el primo HP. ¿Quien más podría haber sido?
Quizá fue la brigada antivicio.
Sí, siempre están merodeando.
- Aquí tiene. - Gracias.
- Salud. - Salud.
¿Qué hemos hecho para merecer esta visita?
Bueno, ¿no fue la curiosidad la que mató al gato?
¡Queremos la verdad!
¡La cruda realidad!
No, no quiero escuchar la cruda realidad.
- No podemos permitírtelo. - No así.
Iba a pagar por ello.
Y dicen que la policía no es corrupta. ¡Debería avergonzarse!
¿La policía? No lo pillo.
- ¿No es usted de la brigada antivicio? - Desde luego lo parece.
No, más bien lo contrario.
Les pido disculpas. Anton F. Moller, Future Publishing.
Karin es mi sobrina, y periodista.
Estaba planteándome comprar "Bajo el signo de Leo".
¿Quiere decir que quiere publicar nuestra... quiero decir, la novela de Tony?
Sí. Tenemos un bestseller en nuestas manos.
Nunca se sabe... ¿La han leído ustedes?
Teníamos un dedo sobre ella, puede decirse.
- ¿Verdad, Soffy? - Claro, ¡20 de ellos!
Y tenemos autorización para actuar como agentes de Tony.
Bien, traje un pequeño contrato. Simplemente necesito sus firmas entonces.
- Cinco. ¿Cinco mil? - Eso está asegurado. Podría ser incluso más.
Los autores pueden ganar hasta 30.000, incluso 40.000 coronas, si la novela se vende bien.
- ¿Dónde está Toni ahora mismo? - ¿Tony? En... uh... París.
Pero siento desilusionarle. Tony no es una...
Lo entiendo. ¿Que sean 6.000 entonces?
- Sí, pero... - ¿7.000?
No puedo ofrecer un penique más. 7.000, sí.
Ahora nos entendemos. Siete. Ahora todo está cristalino. Nada puede pararnos ahora.
Y habrá un poco más por cada copia de la novela que se venda.
La firma de Toni Bram va ahí. Aquí tienen.
Lo que intento decirle es que Tony no es una mujer.
- ¿Qué? - Es mi sobrino.
- ¿Es un chico? - Sí, ¿guapo verdad?
- Mucho. ¿Puede prestarme la foto? - ¡Ho ho!
- Sí, ahí están las señoras. - Recibieron esto.
- Es una postal de Tony. - Gracias. Pon el correo por ahí.
Me gustaría informar a las señoras que Tony estará aquí la próxima semana.
Entonces él estará en Copenhague cuando salga la novela.
- Adiós, señor Rasmussen. - ¡Cielos...!
Haganme saber cuando Tony llegue a Copenhague.
Publicaré la novela y tendremos una rueda de prensa para calentar las cosas.
Señoras mías, gracias por esta velada.
- ¿Estamos soñando? - No. Esto es real.
- ¿Pero y si Tony dice no? - ¡Tonterías!
Se reunirá con el editor.
Y se vuelve a ir. Ni siquiera tiene que ver la novela.
Simplemente escribe su nombre en el escritorio.
¡Salud!
Aquí esta.
Bienvenido a Dinamarca, mi querido muchacho.
- Estáis estupendas. - ¿Ocurre algo?
No, ¿pero por qué nos hemos encontrado aquí?
Te íbamos a invitar a cenar.
Tenemos un editor para nuestros relatos familiares.
Quiere que sea grande. Ya tenemos 7.000.
¿De verdad hay un editor para "Casi la familia real"?
¿Esta tonta novela con todas esas muertes?
¿Es un editor serio?
No, en realidad no.
El editor es un verdadero hombre de negocios, él ve el potencial.
¿En "Casi la familia real"?
Ese ya no es su nombre, es "Bajo el signo de Leo".
- Y lo ha escrito tú. - ¿Yo?
Sí, estaba escrito en las estrellas. Así que por favor, si no te importa...
Firma este cheque para nosotros, ¿vale?
- No lo entiendo. - Ni falta que hace. Simplemente firma.
Y luego ven con nosotras a la rueda de prensa, y tómate una copa de champagne.
- No puedo. - No fastides esta también.
La novela sólo será publicada si tú eres el autor.
- No... - Tony, por favor.
- ¿Por qué tengo que ser yo? - El Conde Hubert, en el castillo de Bonholm.
Donde íbamos de cuando en cuando. Él podría pensar que es el novela clave.
Nos ha amenazado. Por favor, firma aquí.
Ayúdanos, Tony, eres nuestra única esperanza.
No te dolerá ir a la rueda de prensa.
Sabía que no nos decepcionarías.
Te hemos reservado una habitación en el Hotel del Misionero.
- Quiero leerla primero. - ¡Me temo que eso es imposible!
Es un buen artículo el que escribiste de ese Tony Bram.
Tienes que conseguirlo para una entrevista.
- ¿Has leído la novela? - No, ¿y tu?
Sí, la estoy leyendo ahora. Veré qué puedo hacer.
Gracias.
- Oh no, Tony no puede ver esto. - Los quiero todos. Ahora mismo.
¿Tiene una habitación a nombre de Tony Bram?
Sí, espere un momento.
- Le ayudaré. - Gracias.
Nos vemos.
El viejo Julerup era un animal, por así decirlo.
Sabía cómo pasar un buen rato.
Un día fue a dar una vuelta por la ciudad.
Sacó a Trsa y Soffy a dar una vuelta.
Pero tras un pequeño accidente, Soffy y Yrsa se pusieron a trabajar.
¡Qué guarrería!
Póngame con el 1448. Brigada antivicio. Oficial Petersen.
- ¿No es usted el escritor? Tony Bram. - Sí...
Le he reconocido por el periódico de hoy. La novela, buenísima.
Sí, apuesto que sí.
Estamos aquí para cuidarle.
El editor estará aquí en un segundo. ¿Le apetece un trago?
No estoy seguro. No soy bueno bajo la influencia del alcohol.
Yo tampoco. Je je...
¿Puede firmarlo para mí?
- Mi nombre es Sofus. - ¿S... Sofus?
Mientras tanto, voy a conseguirte algo de beber. No será leche de tigre.
No, es más como sangre de tigre.
El gran baile en el castillo
siempre se convertía en
algo erótico y extraordinario.
¿Me da la cuenta, por favor?
Todo es a cuenta de Anton F. Moller.
Hola Tony Bram. Estaba deseando conocerte.
- ¿De verdad? - Soy Karin y soy periodista.
Gracias.
Para.
- ¿Nervioso? - Es como si estuviera soñando.
¿Puedo decirte algo?
Antes de que te cojan los linchadores.
- ¿Los linchadores? - Sí, los periodistas... mis colegas.
- Dos escoceses, con hielo. - Tengo que...
Cierra el pico, no voy a morderte.
- ¿Cuándo vamos a conocer a la jirafa? - Es un león.
Voy a por él. Vuelvo enseguida.
Hola.
Gracias.
Dar una entrevista no es difícil.
- Es peor. ¿Lo has leído? - Ciertamente.
He escrito un gran artículo sobre ti.
- Quizá no lo has visto. - Ni idea.
Hola, hola. Anton F. Moller. Hablaremos luego. La prensa está aquí.
- No puedo. - Me pegaré a tu lado.
Sólo Dios sabe cómo acabará.
¿Son estas historias eróticas propias o sólo son fantasías inventadas?
¿Si son qué?
¿Es usted el hijo de un cura? Son lo peor de lo peor.
- ¿Es usted un eroticomaniático, por casualidad? - No, soy ingeniero.
Disculpe, ¿sabe donde es la fiesta de Anton F. Moller?
- Es aquí. - Ok, gracias.
Hola. Anton F. Moller. ¿De qué periódico es usted?
Soy vice detective. Oficial Petersen.
El Conde Hubert me llamó, en nombre del Fondo de Rearmamiento Moral.
Bien, me alegro de que venga.
Quiere presentar cargos. Es en relación con la novela picante.
- Pura locura. - ¿La ha leído su madre?
No. Ni por casualidad.
¡Salud!
Hay un poco de luz en la bebida, ¿no crees?
Bastante mojada, ¿verdad?
Quítate tu ropa mojada. No querrás pillar un resfriado.
¿Puedes bajarme la cremallera, por favor?
Gracias.
- Puedes coger mi abrigo. - Sí, gracias.
Gracias.
Eres bastante tímido para ser un novelista erótico.
La teoría es una cosa, la práctica es otra.
- Salud. - Salud.
- Eres muy hermosa. - No me lo trago.
Si no hubiera leído tu novela, quizá hubiera creído tus dulces e inocentes ojos de perrito.
No me gusta saber que la has leído. Eres muy buena para esa mierda.
La novela es vulgar y cochina y...
Tony, todo eso sobra. Tus trucos baratos no funcionarán conmigo.
Apuesto que hay un montón de chicas fáciles que se tragan incluso tus trucos más baratos.
- Pero no yo. - Eso es terrible.
Cuando finalmente conoces una chica, que te gusta, es...
Destruido por malentendidos.
- ¿No te rindes, verdad? - Ojalá pudiera decirte la verdad.
- Pues hazlo. - Me temo que no puedo.
Entonces destruiría...
- Eres convincente. - ¿Qué?
Jugando el papel de ingenuo y tonto.
- ¿Hola? - Soy yo. Está mojado ahí, ¿verdad?
Lo cogeré en la otra habitación.
- ¿Hola? - ¿Qué pasó con Tony Bram?
- Lo tengo justo aquí. - ¡Esa es mi chica!
¿Ha tratado de seducirte? ¿Qué pasa con ese vendedor de carbón?
Lo ha intentado. Tranquilo. Un vendedor de carbón no es nada para mí.
Tendrás tu entrevista. Exclusiva.
Los otros papeles no importan.
El Conde Johann estaba siempre lleno de locas ideas.
Uno de sus juegos más divertidos era, "¿De quién será esa cosa?".
"Eenie, meenie, miny, moe" "Coge un tigre por su pié"
- Yo cogeré ese. - Y yo ese otro.
¿Dónde fue?
Y siempre era fácil adivinar de quién era.
¿No es esta su parada?
Esa mujer.
Ella viene con montones de dinero
pero hay algo loco sobre ella.
¿Qué coño estáis haciendo?
¿Oiste eso, Soffy? Dijo la palabra con "c".
¡Coño sí, uso la palabra con "c"! Vosotras y vuestras crónicas familiares.
¡Es todo sobre pollas, chochos y música diabólica!
¿Qué tipo de lenguaje es ese?
El mismo lenguaje que usáis vosotras. Página arriba, página abajo.
¡Y me hicisteis escribir esa novela!
¡Voy a buscar a cada pequeño periodista y decirles la verdad!
Está en la portada. ¡Con una gran foto y todo!
¡Lo leeré para vosotros!
"Arriba como un león, abajo como un cordero"
"Ese hombre fue más un Acuario que un León de verdad"
"Es uno de los últimos boy scouts. Completamente inexperto e inocente"
"No tiene ni idea de sexo. Apunesto a que es todavía virgen."
"¿Por qué pondría su nombre en algo de lo que no tenía ni idea?"
"Esta novela debe haber sido escrita por una mujer"
Firmado "Karin". ¿Qué tienes que decir sobre eso?
¿Crees que lo escrbió una mujer?
Sí, lo averiguaré.
- Sabes que los otros artículos... - Lo sé.
- Sé que tengo que buscar. - Búscalo, maldita sea.
Esta es la librería Sueca. Necesitamos más.
Se van como la mantequilla al Sol. Dame 500 más.
¡1012!
"He es uno de los últimos boy scouts. Completamente inexperto e inocente."
- ¿Hola? - ¿Habéis leído el Morning Post?
- ¿Quién es Tony Bram?" - El editor pregunta por ti.
No, no está aquí. No lo hemos visto.
Me lanzásteis esta novela.
¡Claro que me gustaría, pero no con un autor falso!
Si lo escribió una mujer, entonces conseguidme a esa mujer. ¡Ahora!
Me dijo que consigamos al autor inmediatamente.
Si lo escribió una mujer, eso es.
- Tony lo escribió. - Ya he tenido suficiente de esta broma.
- ¿Y qué pasará si para la novela? - Dile que vosotras la escribisteis.
Ellas no pueden hacerlo. En primer lugar, el conde les daría muchos problemas...
En segundo lugar, si una mujer lo escribió, debe ser una sex bomb.
Sí...
Debe ser "experta erótica".
Como esa Karin. La periodista.
Ok, ella tendrá algo sobre lo que escribir. Pero tenéis que ayudarme.
Tenía bragas así cuando tenía 11.
Siempre te quitabas la ropa, querida Rosa.
Me gustaría estar con ella a solas
- durante 5 minutos. - ¿Qué estás tramando, Soffy?
Dios bendito.
Dices que ofreces bragas bailarinas japonesas. ¿Qué demonios es eso?
Te lo diré. Bragas especialmente hechas.
Diréctamente de Japón.
¡Cállate Soffy!
- No parecen japonesas. - ¡Soffy!
¿No tiene nada más... avanzado?
No puedo ir por ahí con estos uniformes de scout todo el día.
Son buenos para aficionadas. ¿Pero no tienes nada interesante?
No, no puede ser.
¿Joven? Nos llevaremos un par de bragas bailarinas japonesas.
- Pero sin el pene tan pequeño. - Nuestro primo segundo tiene uno de esos.
Guárdate eso para luego.
¿Has llamado?
Ella llamó. La autora. La Toni Bram real.
Esta novela la escribió una mujer. Y quiere reunirse contigo.
Dijo que tu artículo tenía un toque femenino.
Y dijo que estaba deseando reunirse contigo. Sólo tú y yo.
Nos encontraremos en el Casanova Beach Resort esta noche.
- ¿Cómo sonaba? - Maravillosa.
Una profunda y sexy voz.
"Hola..."
- Usted debe ser... - La verdadera Toni Bram.
Por supuesto. Sabía desde el principio...
que había una mujer tras esta novela.
- No podía ser una coincidencia. - Usted debe ser...
Karin. Yo escribí el artículo sobre usted...
Sobre mi hermano gemelo. Y lo descubriste todo.
- Le dije a Tony... - ¿Es ese también el nombre de su hermano?
¿Qué...? Uh... no.
Antonius. Pero creímos que "Tony" sonaba mejor cuando éramos niños.
Es una persona muy agradable y amable.
- ¿Champagne? - El champagne siempre está bien.
¡Camarero, champagne!
- ¿Qué le dijiste a Antonius? - ¿A quién? ¿Mi hermano gemelo?
Que era ridículo que asumiera toda la culpa.
Pero él no podía tolerar que su
adorable hermana pusiera su nombre en una novela como esta.
¿Puede imaginarse esas palabras saliendo de su boca?
- Él es un boy scout. - Sí, lo es.
Pero también es un hombre. Puedes poner eso en el periódico.
- Pondré un montón en el periódico. - Para eso estoy aquí.
He traído a un fotógrafo.
- ¿Le importa si...? - No, me parece genial.
- Salud. - Salud.
Tiene un aspecto extraño. ¿No está contento con su nueva autora?
¡Puedes apostar que sí!
Usted es esta novela.
- ¿Quiere bailar? - Sí, por favor.
Hablé con los editores. ¿Empezamos?
- Permítame. - Gracias.
- Salud. - Salud.
Tengo que saber cada pequeño detalle. ¿Dónde nació?
El 22 de Agosto. Bajo el signo de Leo.
¿Qué año?
Nunca le pregunte la edad a una dama.
Disculpe, tengo que empolvarme la nariz. Au revoir...
¿Cuándo puedo tener una entrevista en paz?
Tengo los derechos exclusivos para todas sus novelas. Y sus memorias.
- Eres rápido, ¿verdad? - Claro. Vaya noche.
- La otra puerta, querida. - ¿Perdón? Dios sí. Gracias, caballero.
- Es allí. - Cierto.
Naciste el 22 de Agosto, dice.
¿Cree que quizá su hermano gemelo nació unas cuantas horas más tarde?
¿A qué se refiere?
Se hubiera nacido después de la media noche, sería un virgo (virgen).
Sería más propio de él.
Creo que no has conocido bien a mi hermano.
- Es más... - Estoy interesada en ti.
¿No te interesa mi hermano?
Es agradable, pero...
Mencionaste los signos del zodíaco.
Y tengo que escribir este artículo.
- Digamos que eres Leo. - Sí, sí.
Y las vidas sexuales de los leones están entre las más avanzadas.
Cuando una leonesa está cachonda, se relaciona al momento.
Y en la jungla, se relacionan más o menos cada 15 minutos.
Y esto es... ¡Aleluya!
- ¿Quién era el Leon? - Esa es buena. ¡Imprimamoslo!
Solo tengo que darle nombre a este artículo.
- Te veo en el restaurante. - Ok...
Tenemos un montón de fotos. ¿Todavía quieres más?
- Sí, por favor, tantas como sea posible. - Ok.
- Salud. - Salud, salud.
¿Cómo va el artículo? ¿Lo vas a publicar?
- Está en la imprenta. - ¡De camino a los estantes!
Una nueva edición. Volará de los estantes.
Camarero, ¿puede traer un poco más de agua tonta?
Hay lugares donde la gente odiaría escuchar una nana.
Pero verla abandonar mi mesa en lágrimas no pasaría jamás.
- ¿Qué le ha hecho? - No lo sabrías.
¿Un poco de aire fresco? Me gustaría hablar un poco más.
Es bastante grande para cuidarse sólo.
Lo es, ¿no?
- Y qué aire más maravilloso. - ¿Era eso de lo que quería hablar?
Quiero una entrevista de verdad.
Lo otro fue más como una historia.
- ¿Pero saldrá en los periódicos, no? - Estará en los estantes en menos de media hora.
¿Quieres saltar? Tenemos la playa para nosotras.
¿Quieres tomar un baño, o tuviste tu ducha fría ya?
No, es más como...
¿Quién soy en realidad? Me bajaste los pantalones en el periódico de ayer.
Estoy deseando leer tu nuevo artículo. Hasta pronto.
42...
4212.
¿Hola?
Gracias por ayer y tu pequeña bonita historia.
La foto podría haber sido un poco más halagadora.
Pero lo tienes todo. Ella es maravillosa.
- ¿Dónde fuisteis? - Un poco fuera.
Sí, yo también. Tenemos que continuar en esto.
Tu visión sobre su hermano gemelo
deseando salvar a su pequeña hermana.
Joder. Es bueno. Tienes que hacer una entrevista con él.
¡Para! No quiero tener nada más que ver con esta historia.
¿Estás loca? El teléfono ha estado sonando toda la mañana.
La primera edición vendida, la segunda también.
Una tercera edición está en la imprenta mientras hablamos.
Debería cancelar esa.
Estamos asaltando las librerías.
Vamos a confiscar "Bajo el signo de Leo".
Es la brigada antivicio. Están confiscando la novela. Te llamaré luego.
Hay una orden judicial.
La corte debe decidir si la novela es inmoral o no.
- ¿Podría ser el juez mismo? - Queremos hablar con Tony Bram.
El conde le acusa de robo. ¿Dónde podemos encontrarle?
- ¿Encontrar a quién? - El autor. Tony Bram.
Cierto, Toni Bram. No es un hombre. Es una mujer.
Es su hermana gemela. Él sólo puso su nombre para protegerla...
Él es sólo un boy scout inseguro. Es completamente ingenuo.
El no podría haber escrito esa novela.
¿No leen el Morning Post? Está todo ahí.
Qué hay sobre mi...
¿Primo segundo?
Y en tu viejo vestido de fiesta.
Es alucinante.
Estás tan guapo en el periódico.
¿Quién podría confundirte con un hombre?
- Ah, ¡aféitate! - Qué, está todo bien.
Sí, para ti quizá. Pero qué hay de Karin y de mí. ¿La chica que escribió el artículo?
Ella no debe saber nada.
- Ella lo sabe. - ¿Lo sabe?
Imposible. Yrsa sólo tuvo un hijo. Un chico.
Y él no tiene una hermana gemela.
¿Hay algo en este circo?
¿Quiero decir estas acusaciones de robo?
No, quizá no.
Siento interrumpir. Creía que escuché algo de "acusaciones de robo".
El conde piensa que la novela está basada en unos diarios
que pertenecían a su primo muerto. Unos diarios que fueron robados.
Así que, si localizas al autor
o su hermana gemela, hágamelo saber tan pronto como sea posible.
Tenemos que interrogar a ambos.
No deben abandonar el país
hasta que hablemos con ellos. ¿Entendido?
- ¿Qué ha pasado? - Qué no ha pasado.
El problema continúa, acusaciones de robo.
Podrían arrestar a los gemelos. Ahora, cuando todo iba viento en popa.
¿Qué tiene que decir el conde?
Una montón de mierda.
¿Cómo qué?
Yrsa tuvo sólo un hijo, un chico.
Yrsa es mencionada por toda la novela.
¿Tienes una copia? ¿O lo ha confiscado todo la policía?
Nadie ha confiscado nada.
Aquí tienes, el manuscrito.
Sí, aquí está. "¿De quién será?"
El Conde Johann siempre tenía estas locas ideas.
Una de las más divertidas:
"¿De quién será?"
Veamos ahora...
Para darle un poco de vida al juego
el conde siempre cambiaba el sitio con el viejo Julerup
y Yrsa nunca lo adivinaba.
Pero el conde Hubert siempre lo veía. Él estaba ahí como siempre, espiando.
Si ve a Karin, dígale hola de mi parte.
No necesita saber que la engañé.
Ni yo ni mi
hermana gemela la molestarán otra vez.
- Adiós. - ¿Te vas ahora?
Sí, esta noche. Sólo tengo que dejar este paquete para el conde Hubert en el castillo.
Es un par de viejos libros que su primo el conde Johann escribió.
- ¿Los tienes? - Sí, los olvidó en la casa de mi madre.
- ¿Los has leído? - No leo diarios de otra gente.
Pero mamá los leía a menudo. Solía decir que no significaban nada para mí.
Adiós. Y como dije, decidle hola a Karim.
Así que era Yrsa quien tenía los diarios del viejo.
¿Por qué? Para asegurarse que ninguno de nosotors los leía.
Espera. Nosotras escribimos sobre esos diarios.
Rápido. Encuéntralo.
Aquí está.
Esa noche el conde estaba furioso.
Todo por el embarazo de Yrsa. Y no sabía quién era el padre.
Para evitar el escándalo
el conde cogió a Yrsa y la llevó a otro país.
Para que pudiera dar a luz en paz.
Pero poco sabíamos, que esa sería la última vez que volveríamos a ver al conde Johann.
Murió en un accidente de coche.
Poco después, Yrsa dió a luz.
¿Por qué ni siquiera se nos pasó por la mente?
Pero cruzó la mente de Hubert, porque el sabía.
Y ahora Tony le da los diarios. ¡Estúpido idiota!
¿Puedo ayudarle?
¿Es usted el presidente de la Fundación para el Rearmamiento Moral?
¿Y ha pedido usted a la policía que confisquen este libro?
Es cierto. Es obsceno.
No quiere parar porque...
¿Qué?
Porque está basado en los diarios de su primo muerto.
Los personajes no son ficción. Existieron en realidad...
y algunos aún lo hacen.
Pero usted ve la novela como una burla del nombre de su familia, ¿verdad?
- Eso es secundario. - ¿Lo es?
Quiero limpiar el nombre de mi primo.
Bueno. ¿Qué quiere saber?
En primer lugar. Este sitio.
- ¿Ha leído la novela? - Sí, es parte de mi trabajo.
- ¡Qué vergüenza! - ¿Qué?
Que una joven como usted tenga que leer semejante guarrería. Debería ser ilegal.
¿Quiere que me castiguen? ¿Sólo porque lo he leído?
Como hace en la página...
Como aquí, al principio.
Cuando descubrió que Yrsa tenía una aventura con tu amigo.
Ella tenía que ser castigada.
- ¿Quién se ha inventado semejante disparate? - Nadie. Pero era usted, ¿verdad?
Se lo merecía. Se follaba a cualquiera, en cualquier momento.
Mientras usted estaba allí mirando. Sin permitírsele unirse.
- ¡No fue nunca así! - Quizá no.
Está en el libro. ¿Puedo ver su sala de espejos?
Tenemos que llegar al castillo inmediatamente. Los diarios son nuestra única prueba.
Los gemelos deben abandonar el país
antes de que la brigada antivicio confisque sus pasaportes.
Si saben lo que pasa, ¡díganlo!
Ella se ha ido, e iba hacia el castillo.
Iba a devolver los diarios del conde.
Debemos detenerla. Va directa a la boca del león.
¿Era aquí donde su primo jugaba a "¿De quién es esta cosa?"
Las chicas miraban en los espejos.
¿Quién dejó a Yrsa embarazada?
Su mente está corrupta con mentiras.
Me prometió que limpiaría el nombre de mi primo.
Puede ser un poco complicado, cuando has visto la sala de los espejos.
¡No es nada más que una ramera barata! ¡Es usted como las otras!
¡Tiene una mente infecta e inmoral! ¡Sabe mucho sobre esto!
¡Usted escribió la novela!
Y usted verá
que todo lo que esas viejas escribieron era verdad.
- ¡Está completamente loco! - ¿Perdón?
- ¡No! - ¡No es cierto!
¡Limpiaré toda la obscenidad
y la porquería de su pequeño y delicioso cuerpo!
¡Admita que usted escribió la novela!
- ¡No! - ¡Admítalo!
¡Admítalo! ¡Admítalo!
- ¿Es usted el conde Hubert? - ¿Quién es usted? ¿Qué quiere?
Tony Bram. Tengo algo para usted.
- ¿Qué? - Los diarios de su primo muerto.
¡Así que es usted quien los robó!
- ¡Déjeme ir! - No he robado nada en toda mi vida.
- ¡Déjeme ir! - ¡Usted escribió esa sucia novela!
- Debe haber un malentendido. - ¡Déjeme ir!
- ¿Qué fue eso? - Por favor, váyase.
- Es Karin. - ¡Ayuda!
- Llamaré a la policía. - ¡Es Karin!
¡Karin!
¿Qué está ocurriendo?
¿Oficial Petersen? Es el conde Hubert.
Tengo a Tony Bram aquí. Y me ha devuelto los diarios robados.
Ahora mismo está golpeando a la pobre joven periodista.
¡Vengan antes de que la mate a golpes!
- Está loco. - ¡Lo mataré!
No, no me dejes.
¡Rápido! ¡Es un asunto de vida o muerte!
- ¡Más rápido! - Sí sí sí.
Muévete. Más rápido. ¡Más rápido!
¿Qué diablos? ¿Karin está aquí también?
¿Tony Bram? Está bajo arresto.
Me obligó.
La forzó a ella. ¡Y entonces empezó a darle con el látigo!
Es una mentira. ¡Él era quien me daba con el látigo!
Está loca. Está aterrorizada y loca.
Es un hombre violento. ¡Un obsceno e inmoral loco!
¿Nuestro Tony? ¿Violento? No puede ser.
- Tú eres el loco. - Sí, sí.
Él robó los diarios. Se los cogí antes de que la atacara.
- Vino para devolverlos. - Exijo que se espose y se le lleve ante la justicia.
- ¿Viene? - Nunca.
¿No va a arrestar al conde de Boholm?
- ¿Arrestarme? - ¿Quién dijo nada sobre usted?
Me refiero al auténtico conde de Boholm, el hijo del conde.
¿Es este joven su hijo?
- ¿Está loco? - No, es hijo de Yrsa.
- ¿Quién es Yrsa? - Mi hermana.
- Murió hace muchos muchos años. - Ella era una pequeña chica muy agradable.
Y Tony nunca leyó los diarios.
Yrsa le dijo que no lo hiciera.
El hubiera obtenido una mala impresión de su padre, el conde Johann.
Así, antes de que se convirtiera en autor de esta novela, que nunca escribió.
- No, fue su hermana gemela. - Esa no existe.
- Sí existe, yo he bailado con ella. - No, ¡fue con él!
Pero eso es algo completamente diferente.
Me perdí hace mucho tiempo. No entiendo nada de esto.
Piense.
Ellos jugaron "¿De quién es esa cosa?" y el conde preño a Yrsa.
Y ese niño era Tony, ¿lo entiende? El verdadero heredero del estado de Boholm.
¿Por qué no me preguntó simplemente? Mis labios están sellados.
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