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SANPORD PRESENTA
�POR QU� LO HIZO? NANI GA KANOJO O SO SASETA KA
Esta pel�cula se estren� en 1930. Ya desde un primer momento,
fue considerada una obra maestra del "cine proletario".
La pel�cula se consideraba desaparecida,
hasta que una copia fue encontrada en la Filmoteca Nacional Rusa.
Por desgracia, era una copia incompleta.
Faltan el comienzo e importantes escenas del final.
Para reconstruir de la mejor forma posible la pel�cula,
se intercalar�n intert�tulos en los que se narrar�n las escenas que faltan.
Una producci�n de, Teikoku Kinema. 1929
�POR QU� LO HIZO?
Dirigida por Shigeyoshi Suzuki
Keiko Takatsu como Sumiko
La vida es un valle de l�grimas...
que nos lleva hacia la muerte.
Bajo un cielo plomizo. Oto�o tard�o.
La v�as del tren se pierden m�s all� donde la vista alcanza,
como un s�mbolo de lo que nos depara la vida.
Una joven llamada Sumiko Nakamura,
camina sola a duras penas.
Sus rasgadas vestiduras,
hacen eco de su destino.
Un tren pasa ruidosamente junto a ella.
Unas j�venes le dicen adi�s con las manos.
Parecen todas tan felices.
Sumiko continua caminando lastimosamente,
mientras las l�grimas recorren su rostro.
Fatigada, se para un momento y saca un pedazo de pan.
Lo muerde como si llevara d�as sin comer.
Es el �ltimo trozo que le quedaba.
Parece completamente desamparada, pero s�lo puede seguir adelante.
De repente, una sandalia se le rompe.
La joven no sabe qu� hacer.
Finalmente, un anciano muy pobre la recoge.
El anciano, llamado Doi, es un rickshaw.
Primero comamos, ya veremos despu�s lo que hacemos.
�Vas a alg�n sitio?
Voy a Nitta, a ver a mi t�o.
Mi padre me dio una carta para que se la entregara.
Lo siento, no s� leer.
Yo tampoco. En mi pueblo no hay Escuela.
Pero mi t�o me va a llevar a la Escuela.
Seguro que est�s muy cansada. V�monos a dormir.
Ma�ana tenemos que madrugar.
A la ma�ana siguiente.
Mira, ah� est� Nitta.
Ese es el camino que tienes que seguir.
Muchas gracias.
Preg�ntale a alg�n polic�a si no puedes encontrar la casa de tu t�o.
�Vendr� a visitarte cuando tenga vacaciones!
Gracias a un polic�a, logra encontrar la casa de su t�o.
Su t�o, Kanta Yamada.
Mi padre me dio una carta. Ah� est� todo explicado...
�Qui�n es esa joven?
Es la hija de mi hermano.
Hace mucho que no s� nada de �l.
Y ahora me env�a �sto.
"Hace mucho que no sabemos nada el uno del otro.
Espero que est�is bien.
Somos pobres, estamos enfermos y no tenemos nada que comer...
No quisiera tener que molestaste, pero...
por favor, cuida de Sumiko..."
Es el �ltimo deseo de mi hermano antes de suicidarse.
�Es m�o!
�Te gastas todo el dinero en bebida!
�Ya se est�n peleando otra vez!
Sumiko, a partir de hoy ser�s hija nuestra.
En su carta tu padre nos pide que cuidemos de ti.
T�os, por favor, dejadme ir a la Escuela.
�� �A la Escuela? !!
No te hace falta ir a la Escuela,
yo te ense�ar� todo lo que necesites.
No te preocupes. Aqu� estar�s bien.
�D�nde te hab�as metido? �Ten cuidado con el beb�!
Espera a que acaben los dem�s,
luego podr�s comer t�.
Esta es la chica de la que te he hablado.
Sumiko, este hombre es amigo de tu padre.
�Vaya si has crecido!
Cuando eras peque�a, sol�a cogerte en brazos.
Date prisa, este hombre te va a llevar a la Escuela.
�Me va a llevar a la Escuela?
Estar� lista en un momento.
Gracias al amigo de Pap�,
ahora voy a poder ir a la Escuela. �Me esforzar� mucho!
Es una buena chica, pero todav�a le queda mucho por aprender.
Padre, volver�.
�Oh, el rickshaw me dio una moneda de plata!
Seguro que le saca buen provecho.
La carta de su padre.
Sumiko, ahora yo me ocupar� de ti.
Tienes mucha suerte.
Le mandar� una carta a mi padre. Seguro que se pone muy contento.
La joven fue vendida a un circo.
Luciendo hermosos vestidos, es obligada a ensayar para los espect�culos...
�No te muevas si no quieres que te haga da�o!
Al final seguro que la acaba matando.
Por favor, env�ame con mi padre.
�Est�pida! �No te vamos a dejar marchar! �Hemos pagado mucho dinero por ti!
No somos m�s que hu�rfanos. No tenemos a nadie.
Yo no soy hu�rfana, mi padre est� vivo.
Mira, este es mi padre.
Aqu�... �qu� pone? L�emelo Shintaro.
Vamos a pedirle a Kuma el payaso que nos lo lea.
Kuma, �puedes leerle �sto a Sumiko?
Tu padre...
Tu padre se ha suicidado... est� muerto.
�Muerto...? ��Mi padre est� muerto?!
Los d�as pasaban para la pobre Sumiko...
pero en el circo nada cambiaba.
Esto no puede seguir as�. No tenemos ni para comer.
Mirad, vivimos igual que ese rat�n.
Trabajamos todo el d�a como esclavos,
�y qui�n se queda el dinero?
�Qui�n me ha robado mi dinero?
�De qui�n es �sto?
Yo no he robado ese dinero.
He estado ahorrando.
�No me mientas! �No puedes haber ahorrado tanto dinero!
�Confiesa! �Lo has robado!
Me parece que no te hemos educado como es debido.
�Maestro! Espere un momento...
tengo algo que decirle.
No llores Sumiko. Yo ya tampoco aguanto m�s,
vamos a escaparnos juntos.
Medianoche. La hora acordada.
Si no nos escucha, haremos lo que nos d� la gana.
He gastado mucho dinero en vosotros, no tengo nada de qu� hablar con vosotros.
No soporto m�s al jefe. Escap�monos.
Aprovechando el revuelo,
Sumiko y Shintaro lograron escaparse.
�Ahora somos libres!
Estamos cerca de Yui. Mi hermana vive all�.
Voy a preguntar qu� camino tenemos que seguir.
Shintaro, por favor, no tardes en volver.
�Volver� pronto, esp�rame aqu�!
�Se ha cruzado de repente!
Es este pueblo no hay hospital.
Tendr�s que llevarlo al siguiente.
De esta forma el destino hace que Sumiko y Shintaro se separen.
Un a�o despu�s... encontramos a Sumiko en un sitio inesperado...
Comisar�a de polic�a.
Explotada por unos ladrones.
Pobre chica. Se estaban aprovechando de ti.
Esos ladrones te trataban mal y se aprovechaban de ti.
La polic�a no la detiene, pero Sahei, el jefe de la banda,
la busca hasta que la encuentra y Sumiko tiene que volver a ayudarles.
Hasta que un d�a...
Sahei es detenido y Sumiko es enviada a una casa de caridad.
La casa de caridad.
Por la noche.
Ni siquiera puedes das de mamar al ni�o con la poca comida que nos dan aqu�.
Trabajamos todo el d�a,
merecemos algo mejor.
�Y qu� podemos hacer? Esta es una casa privada.
El director se lo queda todo.
Deja que coja tu hijo.
Sumiko recuerda a las personas que le han ayudado...
el viejo rickshaw... Shintaro...
Muchas gracias, se ha quedado dormido.
Vas a ir a trabajar a la casa de Yoshio Akiyama,
un concejal importante.
Vas a tener un buen trabajo. Te envidio.
Adi�s... y no te olvides de nosotros.
Seguro que nos volvemos a ver.
Adi�s peque�o.
Sumiko comienza a trabajar como sirvienta en la casa del concejal Yoshio Akiyama.
La Se�orita de la casa ha llegado...
Sumiko, ve y atiende a la Se�orita.
Se�orita, �quiere escuchar un poco de jazz?
��Es que quieres matar a mi hija?!
El pescado ten�a espinas.
�Est�pidas! ��Es que no ten�is ojos?!
��Acaso quer�is matar a la Se�orita?!
La Se�orita sale de la casa.
No seas tonta, no llores.
�Acaso no puede quitarle ella las espinas?
Si tuviera que hacerlo ella, no comer�a.
�De verdad? Pobrecilla.
Os he dicho que limpi�is todo antes de comer.
�Has dejado otra vez el grifo abierto!
�Has roto otro cuenco!
Sumiko, no est� permitido echar salsa a los pepinillos.
Quiero que sepas hacer las cosas bien.
Sumiko tiene que aprender las reglas.
No deb�is consentirle ning�n capricho.
Cuando llegaste aqu� parec�as muy infeliz,
pero ahora debes estar m�s contenta.
Seguro que no se puede comparar la comida que comes aqu�,
con la que te daban en la casa de caridad.
Seguro que nunca antes hab�as probado una comida tan buena, �verdad?
�Yo ya he comido pescado antes!
�Estas son las sobras para los perros!
��Crees que voy a dejar que una chica de una casa de caridad se r�a de mi?!
�Valiente est�pida!
�Vaya con lo que nos han mandado de la casa de caridad!
P�ngame con el 1, 6, 5, 9.
Soy la esposa del concejal Akiyama.
Quiero que el director, el Se�or Hara, venga aqu� inmediatamente.
Sumiko es enviada de vuelta a la casa de caridad.
Tres a�os despu�s.
Encontramos a Sumiko en casa de un maestros de Biwa.
La madre del maestro ha salido,
as� que ella est� a cargo de la casa.
�Sumiko...!
�Oh, Shintaro!
Sumiko, �eres t�?
�Por qu� me abandonaste...?
Tuve un accidente y no pude volver contigo ese d�a.
Te he estado buscando desde entonces.
Me alegro de que est�s bien.
No podemos seguir hablando aqu�.
Esta es la casa del maestro de Biwa, �no?
�Trabajas aqu�?
�Cu�nto tiempo llevas aqu�?
Unos seis meses.
Hace tanto que no nos ve�amos...
No sabes por cuantas cosas he pasado...
Trabajo en un grupo de teatro.
La direcci�n est� ah�. Ven cuando puedas.
Disculpe por entrar en su casa mientras usted estaba fuera.
�Qui�n eres?
Me llamo Shintaro Ichikawa.
Soy miembro del grupo de teatro Kotobuki.
Sumiko y yo trabajamos juntos hace tiempo.
Permita que venga a visitarla otro d�a. Gracias.
Es una broma Sumiko, una broma.
Sumiko parece ahora una mujer felizmente casada.
Vive con Shintaro.
Un telegrama del Teatro. No han consegido el contrato.
Sin trabajo y desesperados, escriben a un amigo para pedirle ayuda.
"Lo siendo, no puedo ayudaros."
Los j�venes no tienen nada qu� hacer.
Dos sombras... a la luz de luna en la playa,
En busca de una salida....
Esos de ah� no estar�n pensando en suicidarse, �no?
Qu� hermoso... la Luna, el mar...
No puedo creer que vayamos a morir.
�Acaso tienes dudas?
Soy feliz de hacerlo contigo, Shintaro.
�Dos personas se est�n ahogando!
�Hay que encontrarlos!
��Hab�is visto algo?!
�All�!
�All� est� la mujer!
Tiene mucha suerte de haber sobrevivido a un suicidio doble.
Es una chica con suerte.
No pudo morir, as� que debe seguir luchando por seguir adelante.
Es llevada a un sitio llamado "Jard�n de Almas",
un reformatorio para almas descarriadas.
Tienes mucha suerte, tu marido sigue vivo.
Sumiko, �por qu� no le escribes una carta?
Voy a salir de aqu�, as� que la puedo mandar por ti.
Ya me he resignado a vivir sin �l.
Estoy segura de que te est� esperando.
Seguro que ser� f�cil averiguar donde vive.
Los dos decidisteis suicidaros juntos,
seguro que no se ha olvidado de ti.
Pero... he decidido comenzar una nueva vida.
�Una nueva vida? �Yo odio este lugar!
Dicen que vivir aqu� es como estar en el Cielo, pero no te dejan escribir una carta.
Luego te vas a arrepentir.
Escribe aunque sea unas l�neas.
Date prisa, antes de que toquen las campanas.
Nuestra hermana Okaku Shimamura, que con la ayuda de Dios,
ha purgado sus pecados, nos deja hoy.
Tomadla a ella como ejemplo.
Oh Dios m�o, me has iluminado y has salvado mi alma.
Bendice a la Madre Superiora,
as� como a todas las dem�s, Am�n.
�Okaku, espera!
Por favor, Madre Superiora, en nombre de Dios, tenga piedad...
Perd�neme por este horrible pecado.
T� no te marchas de aqu�, vas a ir a una celda de castigo.
Ya hablar� con Sumiko.
�Perd�neme! Ella me pidi� que le hiciera este favor.
Lo siento tanto por ella...
No intentabas enga�arme a m�, sino al mism�simo Dios.
Este pecado no se quedar� sin castigo.
Oh Dios m�o, perdona esta alma descarriada.
T� le diste esta carta a Okaku.
S�, ella me pidi� que la escribiera.
No culpes a los dem�s por tus pecados.
Eres un cad�ver viviente.
Cuando Dios te resucit� con un milagro despu�s de siete d�as,
te convirti� en otra persona.
Debes empezar de nuevo.
Todos los que viven en este jard�n de almas tienen un alma blanca y pura.
�Arrepi�ntete! Pide perd�n y olvida a ese pecador.
Limpia tus pecados en el pr�ximo oficio,
confesando al hombre que te convirti� en una pecadora.
Tienes que ir a confesarte la primera.
As� podr�s limpiar tus pecados.
Por favor, tenga piedad de mi,
no puedo hacer eso delante de todos.
Tienes que soportar el dolor, eso te har� m�s fuerte.
�Confi�sate! Por tu bien.
Las campanas de la Iglesia suenan el domingo.
Los creyentes se dirigen al "Jard�n de Almas".
Despu�s del servicio, la Superiora Umeko se dirige a la congregaci�n.
Queridos hermanos. Hoy, una de nuestras hermanas se va a confesar antes nosotros.
Sumiko, ven y confi�sate ante todos.
Todos los ojos se posan en Sumiko mientras ella tiembla de miedo.
Muy disgustada, la Madre Superiora dice:
Bien, si no eres capaz de confesarte, lo har� yo por ti.
Sumiko supera el miedo y logra ponerse en pie.
Mira a la congregaci�n y se�alando al crucifico grita:
"�Este Dios no es un Dios de Amor. Es todo mentira.
Ya he pedido perd�n y s�lo quer�is avergonzarme.
Si Dios fuera Amor yo ser�a perdonada...
Estoy mejor sin un Dios como ese.
El "Jard�n de Almas" no es m�s que una gran mentira!"
Se forma un gran revuelo. La Madre Superiora se pone a rezar.
Pero nadie puede hacer callar a Sumiko.
�Todo son mentiras!
Sumiko tira la Biblia al crucifijo.
Por la noche, un fuego devora la iglesia en el "Jard�n de Almas".
El viejo edificio es engullido por las llamas.
La Madre Superiora s�lo tiene tiempo de coger algo de dinero,
y huye abandonando a todos a su suerte.
El crucifijo dorado y la imagen de Cristo,
son presa de las llamas.
Violentas llamas lo cubren todo.
Las campanas suenan, se oye el sonido del edificio derrumb�ndose.
Los gritos de los que intentan escapar.
En mitad de todo este desconcierto, una joven baila fren�ticamente,
como si se hubiera vuelto loca.
�Este despreciable lugar quedar� reducido a cenizas!
�Qu�mate!
Unas sombras se aproximan a Sumiko.
"T� eres la que ha prendido fuego."
"S�, he sido yo."
Sumiko, iluminada por las llamas, mira hacia el cielo y comienza a llorar.
"Oh, los �ngeles rojos est�n bailando..."
"Est�n mirando al Cielo."
Mientras, las llamas se elevaban hacia el cielo.
�POR QU� LO HIZO?
Producida por el comit� para la restauraci�n de: "�Por qu� lo hizo?".
Teruo Yamakawa
Restaurada por Yoneo Ota Akihiro Sakurada
Akiko Shimura Hitoshi Fukunaga
Akio Matsuda Kaoru Mizuguchi
Akiko Yamashita
Reconstrucci�n dirigida por Yoneo Ota
Distribuci�n SANPORD Co.
Traducci�n: holleymartins
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