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Lydia MacMillan.
Este nombre es actualidad hoy en todos los diarios
Puesto que la obra de esta notable mujer alcanza su apogeo
con la inaguraci�n del orfelinato Mac Millan
para ni�os ciegos y minusv�lidos.
Escuchaemos al gobernador del Estado de Nueva York.
"En este periodo de destrucci�n, tenemos tendencia a olvidar
que m�s alto que las banderas de las naciones en guerra,
flota el estandarte de la humanidad.
Flota en la cumbre de este edificio.
En el d�a de hoy, este refugio abre sus puertas
a los ni�os ciegos y minusv�lidos de nuestro pa�s.
Este edificio no descansa sobre piedras,
pero si sobre el coraz�n de una mujer
que se ha sacrificado en beneficio de la humanidad.
Lydia MacMillan, siempre ser� un honor para nosotros
servir bajo la bandera que usted ha izado.
ORFANATO LYDIA MACMILLAN
Lo siento, pero la se�orita MacMillan est�
demasiado fatigada para recibir a alguien.
�De verdad usted piensa que estos discursos in�tiles me fatigan?
�Qu� quiere usted?
�Caramba!
�Qu� sorpresa! �Michael Fitzpatrick!
Es peor que los discursos.
Tengo que sentarme.
De todo mi coraz�n y por parte del mundo...
�Mos�s en la monta�a! �No ir�s a hacerme un discurso?
�Si�ntate!
D�janos. Es un antiguo pretendiente.
M�rale bien antes de salir.
Su amigo se le parecer� dentro de cuarenta a�os
No has cambiado.
Es la ventaja de las viejas muchachas.
Envejecen, pero no cambian.
No llevas abotonada la chaqueta
�As� es m�s c�modo!
Si me hubiera casado contigo, no ir�as desabotonado
y no tendr�as ese hilo sobre tu traje.
Deber�a haberme casado contigo.
No, t� ha hecho mucho mejor.
Yo pens� que te casar�as.
�Lo hiciste?
Demasiado l�cida y no lo bastantemente encantadora
�Es mentira! ��ramos cuatro los que no pens�bamos as�!
�Cuatro?
�Bob, Frank, Richard?
�Y yo?
�Por supuesto, Michael! �Cuatro!
�Cree que esto desencadenar�a los chismes
de vernos de cuando en cuando
para encontrarnos un poco con el pasado?
Siempre me gustan los cotilleos, Michael,
pero estoy pillada hasta el mi�rcoles
Ll�mame el mi�rcoles.
Y ven sin "carabina".
Te acuerdas de la abuela, Michael:
"Una vez a bordo, el velero y la chica son m�os"
A bordo, el mi�rcoles.
Adi�s, Michael
Me alegra verte.
�Nada hubiera podido imped�rmelo!
�Durante tres d�as no he pensado m�s que en esto!
S�gueme.
Tengo una sorpresa para ti.
Michael, tienes un aspecto malicioso.
�Y bien! �Caramba!
- Es idea de Michael - Estoy encantada, Bob.
�No ser�s un aparecido?
�Por mi parte, soy tan real como la naturaleza!
�Es lo que me preocupa!
�Por qu� llevas puesto un smoking?
Soy director de un sal�n nocturno y act�o como vigilante.
�Vigilante?
Mi experiencia como jugador de rugby a�n me sirve.
T� no tienes miedo, Bob. �C�mo anta�o!
�El var�n dominante!
La misma Lydia, fuerte y vibrante.
Querido Frank.
Te veo a trav�s de cada pulsaci�n de mi coraz�n.
Nunca me he pedido uno de tus conciertos.
S�. T� siempre amastes mi m�sica.
Pensaba mientras tocaba.
A Lidia le encantan las notas que toco. Es eso lo que le encanta de m�.
�Ya es bastante!
�No m�s declaraciones antes de haber tomado el t�!
�Al contrario, me gustar�a conocer todo
lo que hab�is pensado durante estos cuarenta a�os!
Yo no he pensado nada m�s que una cosa:
�Por qu� no te casaste conmmigo, Lydia?
�Me has tomado la palabra!
Yo me hago la misma pregunta. �Llevas a una chica
a la iglesia y ella desaparece!
De mi vida. De nuestras vidas. Bruscamente y definitivamente.
�Por qu�, Lidia?
�Por qu� raz�n?
Somos demasiado viejos
para ser honrados.
- No puede tratarse m�s que de un hombre
al que amabas.
Estoy asombrada de no verlo.
�Hablas de Richard?
Ya le avis�.
- �l puede venir - Falta pues un aparecido.
No digas jam�s la verdad a un hombre de menos de 90 a�os.
�T�! �Otra estafa!
�Y los ponches de la abuela?
�Perfecto!
Yo beb� t� contigo, por vez primera, el 30 de Junio de 1897.
El 30 de Junio de 1897 ocurri� un importante acontecimiento.
�Cu�l? �Gettysburg? �La Bah�a de Manila?
Lo recuerdo. Fue el d�a de m�...
�T� primer baile!
- Por favor, Dr. Fitzpatrick, lo recuerdo perfectamente.
Yo era muy joven, una peque�a atolondrada,
pero bonita.
S�. �De una asombrosa belleza!
�La m�s bonita de Boston!
No voy a contradeciros.
El pasado es una de las pocas cosas que ganan con el tiempo.
�Te acuerdas de
mi vestido blanco?
�Blanco? �No del todo, era un vestido azul!
Era un vestido rosa.
Lo s� porque yo le guard�...
aqu�...
Ese d�a, no hab�a otra cosa en el mundo, Lydia
que tu belleza.
�Abuela!
Ella est� con el m�dico.
�Ella est� tan enferma como yo!
�Es cierto! �Todo el mundo lo sabe!
Voy a ense�arle mi vestido. �Es bonito, verdad?
- Ah� tienes a la se�orita Lydia. - En persona, Michael.
- Ella ten�a pecas. - �Ah s�?
�Es, de nuevo, el estado de gracia!
�Nunca ha terminado!
C�mo pueden cambiar las personas al crecer.
S� paciente, Michael.
Debo presentarte ahora a la Sra. MacMillian.
�Me da igual ser presentado a la Sra MacMillan!
Yo no tengo nada en com�n con esas personas.
Tengo otros proyectos para nosotros, padre.
Quiero que dejes esto.
Yo no gano mucho en el laboratorio,
pero nos bastar�
si t� te ocupas de las ventas.
�Me propones otra situaci�n?
Hablo muy en serio.
Yo tambi�n.
Yo he sido padre una vez, Michael
pero sirvo aqu� desde hace cuarenta a�os.
A ti toca juzgar qu� marca m�s.
Yo ser� siempre, inconscientemente, tu criado,
y m�s r�ramente t� padre.
Deber�a reclamar mi salario.
Verdaderamente, t� no necesitas un padre
y no puedes permitirte un criado.
�Fuera!
�Yo no volver� a poner los pies aqu� jam�s!
�Nunca m�s!
�Yo procurar� que eso sea verdad, carnicero!
�Le ir�a muy bien si dejara de quejarse, se�ora!
�L�rguese, campesino,
o le arreo!
�Se proclama m�dico y no distingue la rodilla del codo!
�Fuera, bueno para nada!
�Charlat�n! �Burro!
�Qu� descaro!
�Decirme que mi h�gado est� bien!
�Deber�a expulsarlo de Boston!
Y bien, jovencita �qu� es lo que quieres?
�Esta cosa se supone que es un vestido?
Tienes el aspecto de acabar de salir del ba�o.
�Sube a tu habitaci�n!
que ya eres mayorcita para ir pase�ndote desnuda
- �No estoy desnuda, Abuela! - �No discutas conmigo!
�Especie de Jezabel! Mira esos hombros. Vaya que s�.
- �Qu� tienen? - �Est�n desnudos!
�P�ronnelle! Est�n desnudos como un gusano
No hay nada de malo en ense�ar los hombros.
Todo el mundo lo hace si son bonitos
T� debes de encontrarlos sublimes.
�No me averguenzo de ellos!
�C�mo te atreves a hablarme en ese tono?
Ven aqu�.
�Peque�a descarada!
T� llevar�s un vestido decente o si no te ir�s a la cama.
- Llevar� lo que yo quiera. - �Lydia, ven aqu�!
�Ya soy bastante mayorcita para ponerme lo que quiera!
Si no puedo vestirme como las dem�s
�Me ir� en la cama y no me lenvatar� nunca m�s!
Me morir�, asesinada por una abuela cruel y cascarrabias.
No te des tan importancia, nadie va a ponerse a llorar.
Seguramente yo no llorar�.
�Qui�n es usted?
�Puedo presentarle a mi hijo, Sra.?
El Dr Michael Fitzpatrick.
�l acaba de llegar de New York.
�Un m�dico, eh?
Me libro de uno y aparece el siguiente.
�Todos charlatanes!
He perdido 37 a�os de mi vida
y una fortuna a causa de esos carniceros
para intentar curar mi h�gado.
No he pegado ojo
desde hace 30 a�os
a causa de este �rgano defectuoso.
- Siempre vuelve. - Saque la lengua.
- �Por qu�? - Por favor
Puede que tenga una idea.
�Para qu�?
- �Ve algo? - Rel�jese.
Es obvio.
- �Qu�? - Tiene una colitis g�strica.
- �Es eso lo que tengo? - As� es, se�ora.
A lo mejor no le gusta lo que voy a recetarle. Es un compuesto.
T�melo tres veces al d�a.
Adelante, recete.
Por fin un m�dico considerado.
- �Gastritis, eh? - Aguda, se�ora.
�Aguda!
Es por culpa del mar.
He tragado litros de agua salada.
Eso me corroe el h�gado.
Es lo que mat� al capit�n MacMillan, mi marido.
Dijeron que fue una bala. En nuestra casa no se muere de eso.
Es el agua del mar.
Yo morir� como �l, muerta por el mar.
Los MacMillan mueren de esta forma.
�D�nde est� Lydia?
Ven aqu�.
Te presento al nuevo m�dico de la familia.
�C�mo era su nombre?.
Michael Fitzpatrick, se�ora.
El hijo de James.
El mejor padre que se puede tener.
Espero que haya heredado su talento, doctor.
�James? Tengo hambre.
El t� est� preparado, se�ora.
�T�?
Detesto el t�.
Con una l�grima de ron, se�ora.
Eso est� mejor.
�Y mi vestido?
�Puedo ir al baile o he de irme a la cama?
Si alguien se va a la cama, esa soy yo.
Ve al baile, con tu vestido de sirena.
En mis tiempos no nos hubi�semos atrevido.
Los hombres han cambiado Su sangre se ha enfriado.
"Una vez a bordo, el velero y la chica son m�os"
Ya no se oye eso.
D�me esa receta.
Vamos.
Quiero comer de ese pat� que me puso ayer enferma.
Hoy me siento mejor.
Esta filibustera me ha puesto furiosa
No es m�s que una filibustera.
�Espero que sus remedios sean terribles!
�Yo la adoro! �Realmente!
Ella es mi modelo.
- Dr. Fitzpatrick - S�, Srta. MacMillan.
�Le parecen mucho 10 d�lares?
- �Le gusta mi vestido? - He estado admir�ndolo
�Adivine cu�nto tejido se ha necesitado?
- �Adivine! - �Kil�metros!
- �Usted baila? - S�.
- Qu� l�stima. - �Perd�n?
- Los m�dicos r�ramente bailan - Jam�s, �y usted?
- �Yo qu�? - Yo no s�.
Por poco olvido su ticket.
- �Qu� ticket? - Para el baile.
�Usted no baila, pero no tendr� nada en contra de ello, verdad?
Los m�dicos desaprueban todo, pero usted no.
Usted no se parece al Dr Whitridge.
�Vamos a pasarlo de maravilla!
Se hablar� usted en las columnas de sociedad.
Aqu� est�. Su ticket.
- 10 d�lares, por favor - �10 d�lares?
Por el ticket.
�S�, claro, soy un tonto!
Dos...
Cuatro...
Nueve...
�Usted tiene mucho dinero!
�Los bolsillos llenos!
- �Diez! - Gracias.
- �Y si fu�semos al jard�n? - Con mucho gusto.
�Oh, no! Usted debe de tener hambre
Qu�dese con nosotros para tomar el ponche.
�Le va a encantar!
�Abuela! �El doctor Fitzpatrick se queda para tomar el t�!
Para mi fue un amor a primera vista.
Pero no para m�.
Me temo que fue debido a la avaricia caracter�stica de los MacMillan.
Ofrec�an un premio para quien vendiese m�s tickets.
A mi me faltaba uno por vender.
Nunca olvidar� ese baile.
�Y la sala de baile?
Ya no tenemos salones de baile como �se.
Yo aguantaba la respiraci�n mientras tanto...
Tienes raz�n, Bob.
He visto muchas bellas salas de baile desde entonces,
pero jam�s una como aqu�lla.
Entr� como si estuvirea en un sue�o, caminando en el aire
Las personas deambulaban elegantemente sobre aquellos parqu�ts brillantes
Los miles de espejos sobre los muros.
Las l�mparas de ara�a eran similares a enormes magnolias.
Las arpas por centenares
Aquella divina reuni�n de m�sicos Centenas de ellos, creo.
�Qu� ha sido de aquellos violines tan armoniosos
y todos esos pr�ncipes azules?
Y cuando t� Bob, mi pr�ncipe azul, entraste
y me propusiste bailar un vals,
era como bailer sobre una nube.
�Lo recuerdas, Michael?
Si que lo recuerdo, pero no como t�, Lydia.
Era una peque�a y ordinaria sala de baile
- �Est�s loco! - Yo vi esa sala de baile.
T� la so�aste, t� y Lydia..
S�lamente yo la vi.
De hecho, era...
Las l�mparas de ara�a eran similares a enormes magnolias.
Las arpas por centenares.
Aquella divina reuni�n de m�sicos
Centenas de ellos, creo.
�Qu� ha sido de aquellos violines tan armoniosos?
Y cuando t�, Bob, mi pr�ncipe azul
me propusiste bailar un vals,
era como bailar sobre una nube.
Perdone.
�No es maravilloso, querido?
- �S�, fenomenal! - Adoro bailar contigo.
Me gustar�a que esto durase siempre.
Ser�a maravilloso no hacer jam�s otra cosa m�s que bailar y bailar.
Nos cansar�amos.
�Siempre eres tan divertido!
Siento tus m�sculos.
T� podr�as levantarme como a una pluma.
Yo podr�a llevar a 20 como t�.
�No quiero eso! Solamente a m�.
Oh, Bob, si pudieras llevarme a una isla desierta
con palmeras, corales, sirenas y arpas.
�Ser�a fant�stico, verdad Bob?
�No te gusta Boston?
Qu� noche tan deliciosa.
No pod�a haber so�ado algo mejor
Ignoraba que tal felicidad fuese posible.
Esto no se detendr� jam�s. Durar� siempre.
La luz de la luna, los jardines, t� y yo.
�Me amas l�camente? Nuestro amor es �nico en el mundo.
�No sientes nada en los dedos?
�Mira que bello est� el cielo!
�Hay miles y miles de estrellas!
�Recuerdas?
"La noche tiene mil ojos, el d�a s�lo un cielo.
Por tanto, la luz brillante de este mundo muere, con la agon�a del sol.
la mente tiene mil ojos, el coraz�n solo uno
Por tanto, la luz de la vida plena muere con el fin del amor."
�S�!
T� eras muy po�tico, Bob.
�S�, por supuesto!
S�, recuerdo que estabas a la luz de la luna
hablando como Byron y Shelley.
Yo nunca antes hab�a o�do algo tan bello.
Se hubiera dicho que era el canto de un ruise�or
�Qui�n? �Bob?
�S�, yo!
�Y el partido de rugby Yale-Harvard?
El sol brillaba
�no es as�?
La Abuela nos espera a las 7 �Nuestra vida depende de ello!
�Me amas? �Yo te adoro!
No bebas. Si ella te ofrece un cigarro, �no lo aceptes!
No llegues con retraso, ella aborrece eso.
�Me amas? �D�melo!
Detesta a McKinley, ella quer�a elegir a Elliott.
Est� convencida de que McKinley se las rob�.
�Siete en punto! Me voy volando.
A las 7.
�T� detestas a McKinley!
�Estas lleno de jab�n, pero te quiero de todas formas!
�A las 7!
- �Abajo McKinley! - �C�mo dice?
Abajo McKinley. �Yo le detesto!
- �Yo tambi�n, es escoria! - �Peor a�n!
Entre, entre. Si�ntese.
Encontrar� cigarrillos en la caja.
- Cigarrillos - �S�!
Yo no fumo.
Entonces, �una copa?
Ni lo toco, el vino es un timo.
�Usted no bebe, eh?
Yo detesto el tabaco, el alcohol y a McKinley.
Un joven muy notable.
�Ha visto usted el partido de hoy, Sra. MacMillan?
No, no lo he visto, pero tengo entendido que usted
ha sobresalido - �Y c�mo!
As� fue. Nuestro delantero ha fallado un pase,
pero Jimmy Falls, uno de nuestros placadores
recupera el bal�n en la l�nea de las 40 yardas
As� que estamos alineados y eso requiere
una carrera por el interior del quaterback
Ese soy yo.
Sam me hace un pase perfecto, yo me interno por la derecha.
Un defensa contrario me cierra el paso.
pero uno de mis compa�eros me cubre
y yo me cuelo por el centro a toda velocidad
siguiendo a nuestro placador derecho as�...
�Usted est� borracho!
�Yo?
�Cu�nto cree que durar�a en el equipo si el
entrenador detectase que mi aliento huele a alcohol?
D�gamelo. �Lo ve?
Nada de alcohol. Olor a clavo. Sencillamente clavo, Sra. McMillan.
�Salga de aqu�!
�Est� borracho, v�yase!
�Salga corriendo, especie de chivo!
Que salga, he dicho, chivo borracho!
�Y Lydia? Yo la amo y nosotros queremos...
�No vuelva a poner m�s los pies en esta casa!
Si osa acercarse a mi peque�a ni�a,
se va a enterar de lo que es bueno. �Ahora, salga de aqu�!
�Qu� ocurre, abuela?
�Vuelve a tu habitaci�n!
�Si vuelves a mencionar a ese mequetrefe,
te vas a enterar de lo que es bueno!
Ma�ana, sales para Virginia a casa de tu prima Sally.
- Vuelve a tu habitaci�n. - Pero, abuela...
�No le molesto?
Claro que no.
�Michael!. �Cree usted en la igualdad
o piensa que las mujeres son esclavas como las vacas de un pastor?
Resp�ndame. �Lo son?
- Seguro que no. - Entonces, usted est� de mi parte.
�Qu� ha ocurrido?
Me da verg�enza decirlo, pero...
estoy enamorada.
- Y la abuela le detesta. - �Por qu�?
�Porque �l es joven y brillante
y porque va a crearse un gran nombre!
Pero ella no lo cree as�.
Sin embargo, �l pertenece a una buena familia.
�De buena familia?
No la comprendo.
- �De quien est� hablando? - �De Bob!
�Bob Willard!
Ella me env�a ma�ana a Virginia a casa de mi prima.
�Pero yo no soy una esclava!
Yo s� que los cient�ficos no tienen coraz�n.
�Qu� es eso?
- Un microscopio. - Pero usted es diferente.
Usted me ama, �no es as�?
Oh. A su manera, como un hermano.
�Querr�a usted ayudarme, Michael?
Si
Oh, gracias, Michael.
Es maravilloso tener un amigo
�Son pompas de jab�n?
No, gl�bulos sangu�neos, yo cuento los leucocitos.
Es un test de diabetes.
Oh, Michael
Usted sabe tantas cosas.
Es por eso por lo que he venido a verle.
Vamos a fugarnos.
- �Os vais a fugar? - Esta tarde...
Ya tenemos una cita con el juez de paz de Quincy,
A las ocho.
�Sabe lo que hace, Lydia?
Por supuesto. Yo le amo
�Michael!
Usted ha jurado ayudarme.
�Qu� debo hacer?
Lo tengo todo previsto.
La abuela va a una conferencia y quiere llevarme con ella.
Venga a casa dentro de una hora
Mire mi lengua y diga que debo guardar cama.
La abuela se ir� sola...
y tan pronto como se haya ido, me levantar� de la cama y me fugar�.
�Michael!
- �D�nde va usted? - A contar a su abuela la verdad.
�Miserable traidor!
- �Ll�meme lo que quiera! - �No se atrever�!
�Har� lo que haga falta para impedir que eche a perder su vida!
�Qu� eche a perder mi vida? �Ser� hip�crita! �S� lo que est� tramando!
Quiere quedar bien con mi abuela para sacarle beneficio.
- �Yo le cre�a mi amigo! - Lo soy.
�Sangre de esclavo, eso es lo que usted tiene!
De todos modos, vamos a casarnos.
�Nadie nos lo impedir�!
�Vaya con cuidado, porque cuando se entere Bob...!
Le exijo una explicaci�n, se�orita.
�D�nde estaba usted? Ya me iba a ir sola a la conferencia
Lo siento, abuela. He tenido un desvanecimiento.
Me he tenido que sentar en un banco
El Dr Fitzpatrick est� aqu�
- �Nunca ha sido m�s bienvenido como ahora!
- �D�nde vas t�? - No quiero verlo.
Has dicho que estabas enferma. Qu�date aqu�.
�Hola, Michael! �C�mo est� usted?
- Tenemos que hablar a solas, Sra. MacMillan.
Oh, Michael.
No se preocupe por m� sino por Lydia. Ha
venido a casa tambale�ndose como un pel�cano.
Estoy bien, abuela.
Es el h�gado de los MacMillan. Ense�a la lengua.
�No!
Ens��emela.
Lydia, no te comportes con una chiquilla
- El pulso est� acelerado - �Es su h�gado?
Puede ser.
Un poco amarillenta.
As� pues, es el h�gado
Creo...
que debe irse a la cama.
Que guarde reposo hasta ma�ana por la ma�ana, no m�s.
Nosotras salimos para Virginia por la ma�ana.
Ir� yo sola a la conferencia.
�No ponga esa cara!
Ted MacMillan no me consigui� sin pelear.
�Luch� como un tibur�n tigre.!
"Una vez a bordo, el barco y la chica son m�os".
Esa raza de hombres ha desaparecido
James. Oc�pate del equipaje de Miss Lydia.
Con el h�gado o no, ella partir� al alba.
Cond�ceme a mi coche.
�Oh, Michael!
Es usted un verdadero caballero �Debo darme prisa!
Tenemos que estar en Quincy a las 8.
Padre. Me ha dicho que soy un caballero.
Lo eres, hijo m�o.
A un caballero nunca se le dice que es un caballero.
Las once. �Dios m�o! �Cree usted que
el Sr. Fairfield volver�?
Est� redactando el testamento de un moribundo. Volver� cuando pueda.
�Nosotros deb�amos verlo a las ocho!
El Se�or lo ha decidido de otra manera.
Vuelvan ma�ana por la ma�ana.
Mi hijo volver� de un duelo.
Estar� afligido y fatigado.
Pienso que es preferible.
Quiz�s sea preferible...
Volveremos ma�ana por la ma�ana Buenas noches, se�ora.
Qu� desastre, yo hab�a encargado una cena con champ�n.
Lo hab�a pagado todo por antelaci�n. La habitaci�n y todo.
Toda esa buena comida.
Ostras, pescado, pollo, helado y pasteles.
�Y por qu� no ir de todas formas? En fin, �a cenar!
�Hablas en serio?
�No hay nada malo en ello!
�En absoluto!
�Esto es estupendo!
�Cochero, al hotel Quincy, a toda velocidad!
Ayer reserv� una habitaci�n.
�Puede permitirme que la felicite, se�ora Willard?
A usted tambi�n, se�or.
Habitaci�n 22.
S�ganme, por favor.
S�rvanos la cena de inmediato
Lo siento, la cocina est� cerrada.
Pero est� su champ�n, se�or.
Yo se lo servir� ahora mismo.
Tambi�n puedo preparar algunos canap�s.
Beb�monos el champ�n. �Qu� tipo de sandwiches quieres?
- Un sandwich de pat� - Muy bien, se�ora.
Para mi jam�n, rosbif y queso.
Muy bien, por aqu�
Oh, lo siento. Toma, term�nate eso.
No, gracias, no quiero m�s
- Por favor, no bebas m�s. - �Por qu� no?
Esto ya est� pagado, �no?
Seguro que lo est�.
�Por ti!
La chica m�s bonita de Boston.
�Qu� bien sienta esto!
Vamos, querida, bebe, no seas aguafiestas
�No, Bob!
Es muy tarde Me gustar�a volver a casa.
�Sin acabar la botella? �Ni hablar!
No est� tan mal que no estemos casados..
Yo estoy extremadamente contenta de ello.
�Qu� quieres decir?
Pens� que ser�a tan rom�ntico fugarse.
Pero ahora lo veo claro
Cuando me case, ser� en la iglesia, como en mis sue�os,
con el vestido blanco de mi abuela,
con el horganillo, las damas de honor,
y los chicos de la universidad como testigos
y todo Boston admir�ndome.
�Qu� significa eso de cu�ndo yo me case?
�Soy yo quien voy a casarme contigo ma�ana!
Quiero regresar.
�Regresar para qu�? �No est�s contenta?
- �Claro que s�, lo est�s! - �Quiero volver a casa!
�D�jame! �Me haces da�o!
T� sabes que yo te amo.
- �Y t� a mi! �Aprovech�monos de ello! - �D�jame!
�Pero qu� mosca te ha picado?
�Eh, ad�nde vas?
Avenida de Commonwealth.
�Me permite que primero pague el coche?
�Una belleza en apuros, eh?
Mirad, si se ha sonrojado.
No era mi intenci�n herir tus sentimientos,
Bob. Es mi recuerdo preferido�o casi.
Llevo 40 a�os arrepinti�ndome de haber tratado as� a una mujer que me quer�a�
�Bobadas! Eso no era amor. Te quer�a a ti y a los
candelabros y a la m�sica de los violines, todo junto.
Empieza bien, �verdad?
- �El qu�? - �La vida, pedazo de alcornoque!
�Qu� mal lo pas� cuando se lo cont� a la abuela!
- �Pero qu� le contaste? - La verdad.
No aguanto m�s. �Qu� te dijo?
Me dijo con un tono de voz tranquilo: "As� que ha dejado que te marcharas�
Hija m�a, �sa ha sido la peor parte de la historia.
Habr�a saltado sobre ella y la habr�a matado".
Era una gran mujer.
Si un hombre no hubiera muerto esa noche, yo me hubiera casado contigo.
Yo habr�a llevado un cabaret.
Podr�a haber tenido su gracia.
M�s de la que ha tenido la vida para m� Si�ntate, hombre.
Eso es lo mejor de la vida,
que sigue hacia arriba, hacia abajo, dando
giros e incluso por debajo de la tierra.
Como un rio que va a desembocar al mar.
�Un rio de problemas!
Dios sabe que me diste uno bueno, Michael. Dur� mucho tiempo.
El duelo del primer amor.
�Quiere que encienda las luces, Srta. Lydia?
No, gracias James.
�No ha tomado nada, Srta. Lydia!
No ten�a apetito.
Ella no viene a la �pera, No se que hacer.
Se muere de aburrimiento por culpa de ese bruto.
�No ha comido nada s�lido desde hace meses!
- La he tra�do a Nueva York... - Los amores de juventud.
Ya pasar�.
Oh, no soporto m�s verla languidecer.
La he arrastrado a bailes, obras de teatro�
Lo �nico que hace es mover una pierna de
vez en cuando para demostrar que sigue viva.
�Qu� es eso, James?
Los soldados van hacia el puerto, Srta. Lydia.
Ellos salen ma�ana hacia Cuba.
Michael tambi�n va.
Yo ir� a verle m�s tarde.
�Michael se va a la guerra!
�Abuela, puedo ir a verle con James antes de partir?
Claro que s�, ves.
- Vamos, James, puede irse. - Muy bien, se�ora.
La se�orita Lydia le acompa�ar� a ver a Michael.
Vamos, James.
Hay algunos l�mites que deber�as hacer respetar.
�A pesar de su lealtad, James no es m�s que un criado!
�Sabes que era yo antes de casarme?
Yo nunca lo he cre�do.
�Qu� me aspen, vieja idiota!
Yo vend�a pescado con mi padre en un mercado
cuando conoc� al capit�n MacMillan.
El quer�a unos arenques.
Pero Sarah, dejar que vaya con el hijo de un mayordomo a un antro de mala
�Un antro? Y un cuerno
Yo envi� 2 tickets a Michael para el music hall de Tony Pestoni.
�Es un cabaret!
Peor, pero yo estoy segura de que lo pasar�n bien.
Encerrado en mi celda
yo pienso en ti, madre querida
En nuestro hogar, tan feliz y tan lejano
Las l�grimas cubren mis ojos
sin que pueda evitarlo
Intento elevar la moral de los compa�eros
Los chicos est�n de camino.
Tranquilos, ellos vendr�n.
Y bajo la bandera estrellada, respiraremos de nuevo
el aire de la libertad de nuestro bien amado pais.
Todos nosotros estamos en nuestra prisi�n.
A la espera del d�a en el que se abran las puertas de hierro.
Y nuestros ojos se encienden, nuestro coraz�n se siente feliz
cuando pienso en volver a ver el pa�s de nuestros amigos.
�He comido demasiado!
�Nunca me he sentido tan feliz!
Mira como se divierte aqu� la gente.
Mi �ltima receta antes de irme la guerra es�
"un bistec con patatas todas las noches
y dos jarras de cerveza"
Para cuando t� regreses, me habr�
puesto tan gorda como esa rubia de ah�.
Espera mi regreso.
Yo te amo desde el primer d�a en que te vi.
Si es amor verdadero, no se esfumar� y podr�s dec�rmelo cuando regreses.
Ahora no, por favor.
Durante tu ausencia, yo me har� m�s madura.
Durante toda mi vida he sido una mu�eca de porcelana sonriente.
Una mujer de hoy en d�a debe de dar la apariencia de tener la cabeza vac�a
y ser demasiado delicada para otra
cosa que no sea ir al palco de la �pera
o tomar el t� con 20 se�oras de compa��a que montan guardia.
Vaya, vaya, te has vuelto guerrera.
S�, ya iba siendo hora de que las mujeres
armaran una revoluci�n por su cuenta
Estoy harta de ser una mu�eca.
�Lo tengo! �La belleza en apuros!
El hotel Quincy, el pasado diciembre.
Nunca olvido una cara, sobre todo si es bonita.
No se preocupe, amigo, no quer�a molestarles.
Bueno, me alegro de verla m�s animada.
Creo que ser� mejor que te saque de aqu�, Lydia.
- Y volver� solo. Asumo que Ud. es el origen del problema.
Yo s� por qu� lloran las mujeres...
Por dos peniques le rompo la crisma.
No llevo dos peniques encima. �Adi�s,
�Belleza en apuros!
- �Embarquen! - Debo irme.
- Adi�s, Lydia. - Adi�s, Michael.
�No me vas a besar?
- Cuando regrese - No, ahora.
Adi�s, Lydia.
Lo siento, se�orita.
- Adi�s, Lydia. - Adi�s, Michael.
- �Padre! - Adi�s, hijo.
Que Dios te acompa�e.
Cu�date.
No te preocupes, lo har�.
Sigo sin llevar dos peniques encima, amigo
�Adi�s, belleza en apuros!
Es como si le estuviera viendo saludarte desde el barco�
ese aire arrogante y sarc�stico nunca se fue de la cabeza, �verdad Lydia?
S�. Se me fue de la cabeza un par de veces, pero ninguna definitivamente
Es curioso, y yo que pensaba al partir que cambiaba tu vida
y resulta que era ese extra�o caballero quien la estaba cambiando.
S� sincera conmigo.
�Te enamoraste de �l en cuanto le viste despedirse de ti?
�Fue eso lo que cambi� todo?
Querido Michael, en el momento de embarcarte heroicamente hacia Cuba,
no os ten�a en la cabeza ni a Richard ni a ti.
El �nico que me significa algo para m�, en aquel momento, era Johnny.
No recuerdo a ning�n Johnny. �Qu� Johnny?
Fue Johnny el que cambi� mi vida, m�s que ninguno de vosotros.
�Son Marines o marineros?
- Marines. - �Llevan fusiles y todo lo dem�s?
Ahora los oigo mejor.
�Qu� aspecto tienen? �Son altos?
S�, muy altos. Y llevan uniforme azul y rojo.
�Azul y rojo! Canastos. No s� lo que son el rojo y el azul.
Pues el rojo es como el sonido de esas bocinas.
S�...�Y el azul?
El azul es...
�Por fin est�s aqu�!
�Vas a volverme loca, huyendo as�, perdi�ndote!
Ven aqu�. Jam�s puedo estar tranquila un momento.
�Yo tan s�lo segu� la m�sica, eso es todo, mam�!
El estaba en el embarcadero. Quer�a ver a los soldados.
Vas a acabar mal, escap�ndote as� a la aventura.
�Dios tenga piedad de nosotros!
- Yo s�lo segu� la m�sica. - �C�llate!
�Por qu� viene usted aqu�? �Qu� es lo que quiere?
Ayudarles.
�Ayudar a gente como nosotros?
No es usted la primera en meter las narices en nuestros asuntos.
- �L�rguese - �Ni hablar!
�Ah, si?
�Salga de aqu� antes de que le rompa ese cuello tan bonito!
�No se atrever�, vieja idiota!
�Usted me insulta? �Miserable zorra!
Salga de aqu� o le echar� este cubo encima
y no se le ir� el olor en toda su vida.
- Vamos, t�remelo, adelante. - �Fuera!
La desaf�o. Puede tirarme lo que quiera.
�Salga!
�Johnny!
Yo te ayudar�, a ti, a tu madre y a todos los dem�s.
�Aunque deba hacer frente al mismo infierno!
HOGAR PARA NI�OS CIEGOS
El primero dijo: "�Qui�n se ha sentado en mi sill�n?"
El segundo dijo: "�Qui�n ha comido en mi plato?"
El tercero dice: "�Qui�n ha robado mi mendrugo de pan?"
El cuarto dice: "�Qui�n ha bebido de mi botella?"
El quinto dice: "�Qui�n ha utilizado mi peque�o tenedor?"
El sexto dice: "�Qui�n ha utilizado mi peque�o cuchillo?"
El s�ptimo dice: "�Qui�n ha bebido de mi peque�a taza?"
El primero, viendo su cama deshecha...
- Pronto habr�s terminado de confeccionar tu cesta.
S�, se�orita Lydia.
�Qu� bendici�n, se�ora!
Ser� usted recompensada por su bondad. �Mire!
�Maravilloso!
S�, se�ora.
- �Qu� hora es? - Casi las once.
Este es el men�.
Los huevos han subido de precio.
Un joven pregunta por usted, Srta. Lydia.
�Frank Audry?
�Desea usted verme?
S�. Soy Frank Audry.
- �Me conoce? - �Por supuesto! Si�ntese.
Muchas gracias, pero no voy a estar mucho tiempo.
Usted est� muy ocupada. He o�do hablar de su obra
La m�sica podr�a tener en ella un papel importante.
Me pregunto si usted aceptar�a mi ayuda.
�No s� c�mo darle las gracias!
�Es muy amable de su parte, Sr Audry!
Oh, perdone...
mi torpeza.
Le he pedido a la prensa que no lo divulgue, pero
yo tambi�n soy ciego.
Apenas distingo la luz de la oscuridad.
- �Hay aqu� un piano? - �S�!
Yo puedo sentirlos. Les oigo murmurar.
Y bien...
Mi especialidad en calidad de profesor de
ciegos ser� la forma y tambi�n el color�
Ellos ver�n con sus o�dos.
Por ejemplo, podr�amos tener una clase
sobre el aspecto que tienen las estrellas.
Yo he estudiado el tema
Ellas se estremecen en el cielo como el agua en primavera.
Ellas son azules como esto.
Ellos ver�n lo que yo veo.
Y ahora, el color rojo.
�Lo reconoce?
Es el sol acost�ndose. Es instructivo.
Es mucho m�s divertido que tocar algo de Chopin
a gente que puede ver todo menos a Chopin.
O, podr�amos dar una clase...
sobre c�mo es la se�orita MacMillan.
�Puedo describirla enteramente?
Joven...
sensible...
muy encantadora...
�Pero si yo soy vieja, Sr. Audry!
�Qu� quer�is ahora, ni�os?
Toca "El oc�ano", Frank.
S�, el mar, el mar.
Bien, pues el mar ser�.
Bueno, caballeros, lo primero y m�s
destacable del oc�ano es que va dando saltos.
Es inmenso.
A todo el mundo le llama la atenci�n.
El mar es precioso.
Y cuando el sol se enter�, baj� hasta �l.
Ahora llegan grandes olas, tan grandes como caballos
El mar est� negro
El cielo est� negro
Los caballos son blancos
- �Qu� pasa? No veo nada, ni caballos ni nada, no veo nada.
No, no, no. No m�s caballos
Aqu� viene el payaso que baila, �se que tanto te gusta.
No me digas que no puedes verle a �l. Dando
patadas y saltando en el aire, mir�ndonos.
- �Os gusta? - Siii
Aqu� est� nuestro amigo "el papanatas,"
quien tiene cabeza de almohada
Bailando nuestra melod�a.
�Eso es todo!
�Estoy muy cansado!
�Vamos, ni�os, a comer!
- �D�nde est� la se�orita Lydia? - Est� descansando
Ella ser� la m�s bella del baile.
�Va la Srta Lydia al baile?
�Y por qu� no iba a ir al baile? A bailar hasta el agotamiento
Despu�s de la vida que lleva aqu�.
El Dr Michael Fitzpatrick que vuelve de Cuba la lleva a bailar
�Ni�os, deber�ais haber cenado ya!
�Si usted tuviera mis ojos para poder verla!
�Qu� lleva usted puesto, Sra. Lydia?
Lo oigo crujir.
Puedo oler las flores
Pod�is tocarlo ni�os, es de seda.
Ya conoc�is la seda.
�Record�is la seda de la que os hablaba en otra ocasi�n,
c�mo sal�a de sus cascarones, con esos hilos brillantes?
�A comer, ni�os!
Hay una sorpresa para el A�o Nuevo.
�Qu� lo pase bien, Srta. Lydia!
- �Se�orita Lydia? - S�, Frank
�Puedo tocar yo su vestido?
- �De muar� de seda! - Con hilos de oro
Esta noche, usted bailar� con el oro y la seda
en brazos del apuesto capit�n Fitzpatrick.
De regreso de Cuba.
�Le caer� bien, Frank!
�Lydia!
�Michael!
�Al fin est�s aqu�!
- �Ha pasado una eternidad! - �Casi!
Estoy muy orgulloso de ti, Lydia. �Es maravilloso!
M�s para mi que para ellos.
Michael, �ste es Frank Andr�. Frank, �ste es Michael Fitzpatrick
�C�mo est�?
No es necesario que nos presenten, Sr. Fitzpatrick.
Hablamos de usted sin parar.
Un poco como...
mi santo patr�n, mi juez de paz.
Bueno...
- V�yase con su h�roe. - Un coche nos est� esperando.
- Adi�s, Frank. - Adi�s.
- �Qui�n eres? - Soy Ruthie.
�Ah, eres t� Ruthie!
Ruthie, me han contando que tus ojos est�n mejor.
- �As� es, Frank! - �Has visto a la Srta. Lydia?
�Oh, si!
Olvid� de darle un abrazo.
- �T� la quieres, verdad? - �Oh, si!
�C�mo es?
Bueno, tiene un bonito pelo rubio.
�De qu� color son sus ojos?
- Azules. - �Azules?
- �Como el mar! - �Es m�s alta que yo?
�Claro que no!
�Conoces al Dr Fitzpatrick?
- �Claro! - �C�mo es?
Es alto y muy guapo.
Buenas noches, Frank.
Rubia y ojos azules...
Alto y guapo...
��l tambi�n te ama!
Durante tu ausencia, yo he madurado.
- He tomado una decisi�n. - �Contra mi?
Contra el matrimonio. �Tengo tanto trabajo
que una sola vida no basta para hacerlo!.
Eso no me desanima.
Todas las j�venes de hoy en d�a pasan por eso.
Entonces entiendes que siga siendo una soltera
y permanecer� as� durante toda mi vida.
�Para mi es el record del pretendiente m�s perseverante!
Quiere adelantarnos �Qu� lo intente!
�Esta noche es imposible! �La noche nos pertenece!
�A qu� espera usted para adelantar?
De acuerdo.
�Vamos, tortugas, m�s deprisa!
�Hey, borricos!
�Eso es!
�M�s deprisa!
�Magn�fico!
�Qu�?
�Es usted magn�fica! �Todo es magn�fico!
�Un caballero en apuros!
�Un baile pendiente?
Parece que hay tipos en el mundo mucho peores que yo, �eh?
�S�, era mucho peor! Infinitamente peor!
�Era vil y malvado a la par que maravilloso!
�De verdad?
�Y volviste a ver a ese diablo sobre ruedas?
S�.
Me gustar�a cont�roslo todo.
Vamos, vamos, soy demasiado vieja para
confesar un secreto sin que nadie se escandalice
No es verdad, Lydia. �O s�, Michael?
No lo s�. No lo creo.
- �Por qu� te r�es? - �Es formidable!
Vosotros me conoc�is tan bien, e incluso me am�is,
pero en realidad nunca llegasteis a conocerme.
No fui yo a quien amasteis,
sino a una impostora, una ilusi�n que se form� en vuestras mentes.
Eso no es cierto, Lydia. Eras muy real.
No, s�lo hubo una verdadera yo.
La del Puerto MacMillan
- �Lo recuerdas, Michael? - S�
Mi bisabuelo lo fund�.
Construy� barcos all� y los llev� navegando hasta �frica.
All� naci� mi abuela y mi padre tambi�n
Y cuando lleg� la hora de mi nacimiento
hicieron navegar a mi madre con un viento helado hasta Puerto MacMillan
y volvieron a abrir la vieja casa de madera. Yo nac� en ella.
All� nac� dos veces y all� mor� una.
�Quieren conocer a Lydia MacMillan, caballeros?
Detestar�a irme a la tumba como un fantasma
Una est�pida sombra que nadie vio en realidad.
�Quieren mirarme de verdad, caballeros?
Una Lydia en carne y hueso que una vez estuvo en vida.
Si no te importa que te miremos�
Fue hace mucho tiempo...
hace tanto tiempo que ya no me importa, pues nunca me sucedi� a m�.
Le ocurri� a alguien que est� muerto.
Tan muerto como los vientos de enero que
otrora se arrastraron en el puerto MacMillan.
Yo me agarraba a un m�stil de un barco de pesca.
El mar estaba en c�lera.
�l estaba sentado como un viejo lobo de mar.
Burl�ndose del viento helado como un cr�o sobre un trineo.
Me preguntaba c�mo no se congelaba�
Y yo tambi�n...
Pero yo ten�a calor en mi interior,
como un gatito cerca del fuego.
El fuego ard�a para nosotros dos.
Y ning�n viento del Atl�ntico hubiera podido apagarlo.
Al cabo de una semana en puerto MacMillan fuimos a buscar provisiones.
Hab�amos abandonado Boston con las manos vac�as.
Viv�amos de pescado congelado y de pan duro como la piedra.
Ten�amos v�veres.
Los suficientes para toda una vida
Era una casa encantada
de fantasmas, pescadores y piratas.
Casi se pod�a ver como observaban nuestra llegada desde la ventana.
Recuerdo aquella puerta
Una gruesa puerta de roble,
chirriante como un espectro.
Depositamos nuestras cajas
Richard me pidi� que fu�ramos a comer
Enciende el horno.
Quiero un bistec y caf�. Una piscina de caf�.
Cenaremos a tiempo si mis manos no est�n congeladas.
Has estado maravilloso, luchando contra el viento.
�Un verdadero vikingo!
Al vikingo le gustar�a unos calcetines secos.
�Est�s calado! Ahora te los traigo.
No. Si cambiamos de ropa, pillaremos fr�o.
Es mejor secarse delante de un fuego.
�Har� falta un hacha para la mantequilla!
Ned, �puedes abrir la puerta de arriba para que la habitaci�n se caliente?
Deja de preocuparte por peque�eces.
Ven aqu�.
Deja de hablarme como si yo fuera un estibador.
He dicho que vengas.
Has estado muy valiente en el barco.
- �Estaba aterrorizada! Me di cuenta. Es por eso que fue tan divertido.
�Est�s orgulloso de m�, Richard?
T� plantar�as cara a todos los vientos.
Ahora no sabremos lo que es tener hambre en un a�o.
Estar�a hambriento por ti toda mi vida.
Richard, deja de hacer el amor como los lobos.
No quiero m�s esos comentarios.
Ac�rcate, grumete.
- �Ned nos est� mirando! - �Pues que mire!
- Necesito reir. - Pues bien, r�e.
Oh, querido, est�s calado hasta los huesos
No.
No lo estoy.
Es verdad.
El oc�ano est� en ti, pero hace calor.
�Te molesta que sepa a sal?
Me acuerdo de la l�mpara, de sus crepitaciones,
y de su olor a petr�leo.
No habl�bamos.
Com�amos escuchando la tempestad.
La peque�a l�mpara habr�a podido iluminar el mundo entero.
No recuerdo haberla mirado entonces, ni siquiera pensando
"�qu� bonita que es esta l�mpara"
Tan solo pensaba en �l.
y en el calor de la habitaci�n.
Pero m�s adelante,
mucho m�s adelante,
me aferr� como una polilla a esa l�mpara maloliente.
Me quem� con ella.
Recuerdo la otra habitaci�n.
Hab�a una vieja alfombra sobre el suelo.
Mi abuelo ten�a perros
que hab�an hecho enormes agujeros dentro.
Recuerdo la nieve sobre los cristales como un rostro p�lido.
�Est�s buscando algo?
Me apetece leer un poema.
�Me encantar�a!
Los MacMillan no eran muy l�ricos.
�Querido?
La abuela se pondr� furiosa cuando se entere.
- �Est�s preocupada?. - No.
No pienses entonces en ello.
Me gustar�a que ella estuviese aqu�.
�Echas de menos Boston?
No, Don Juan. Pero me gustar�a que pudiese ver lo feliz que soy.
Soy tan dichosa que no quiero pensar m�s.
�Qu� tonta!
Esto debe de ser diferente al amor normal.
- S�. - �De qu� manera? D�melo.
Porque somos t� y yo. Esa es la diferencia.
A ti con otra persona o a m� con otra persona
se le podr�a llamar amor,
pero ser�a triste. No ser�a como t� y yo.
�Por qu�?
�Por qu�?
Porque la misma tempestad ruge en nuestras venas.
�Ambos somos las dos mand�bulas de un lobo!
Los dos somos de la misma raza.
M�rate, especie de hechicera. Me vuelves loco.
Tus ojos me transpasan el coraz�n.
- �Para! - No.
�Para!
Quiero leer un poema.
�Por qu�?
Quiero escuchar a otro, aparte de m�, gemir de amor.
Oh, amor m�o, �existe otra gente?
�Acaso existe un mundo en alguna parte?
Yo no me acuerdo de nada.
No s� ni d�nde estoy.
S�lo s� que vas a besarme.
No voy a besarte.
Voy a leer un poema para variar.
Lalla Rookh de Thomas Moore, �lo conoces?
No, l�elo. �Tienes bastante luz?
Tengo ojos de lince.
Yo le�a sin iluminaci�n en mi litera.
�Qu� est�pida! �Pero qu� est�pida que era!
"Toda la delicia en este mismo instante
En vez de haber pose�do el mundo entero
ten�a que haberte elegido a ti.
S�lo a ti, de entre todos los tesoros del mundo
Para tenerte aqu� y contemplarte
mi pura y genuina Lalla Rookh.
Una vez m�s."
La nieve me ha tra�do siempre el recuerdo de Puerto MacMillan.
No era la misma.
Quiz�s me enga�o a mi misma.
La nieve no es la misma cuando se es joven.
�Est�s seguro de que sabes que nombre le vas a poner?
Por supuesto. Lalla Rookh. �Te sigue gustando el nombre?
�Evidentemente!
No le odio.
S�lo a esa otra tonta que hab�a en la nieve.
Esa idiota que cloquea.
Una ma�ana estaba cocinando unas tortitas. Muy malas por cierto.
Me gustaba ocuparme de �l.
Estaba en la gloria cada vez que �l descend�a las escaleras
con una nueva bufanda que yo hab�a bordado para �l.
�Te sienta tan bien! �Es el color ideal para ti!
Cari�o, no creo que me d� tiempo a
desayunar, no quiero desaprovechar el viento.
- �Entonces, v�monos! - No.
- T� no vienes. - �Por qu�?
Porque...
quiero que te quedes en casa.
�Vas a estar mucho tiempo fuera?
Estar� de regreso dentro de seis horas.
Por favor, qu�date...
�Por qu�?
Te lo ruego, querida.
Muy bien, si no me quieres.
Te quiero, ahora y siempre
�De verdad?
Hasta que muera, te querr� siempre.
Soy tan tonta. Me derrito cada vez que dices eso.
�Ned va contigo?
S�, ya est� a bordo.
�Qu� est�s mirando?
Nuestro nidito de amor.
Es tan bello al alba.
Pronto estar� muy vac�o.
No, yo siempre estar� aqu�.
Si te sientes sola, mira alrededor de ti y me ver�s,
como ahora.
Querida...
Te amo tanto...
�Qu� ma�ana m�s magn�fica!
�Puedo acompa�arte?
�Richard?
Esas horas permanecer�n imborrables para siempre.
Larga las amarras
�D�jame hacerlo a m�, por favor!
No creo que lo consigas.
�La cuerda est� helada!
- No seas tonto, claro que lo conseguir�
- Aqu� tiene, Capit�n. Amarras soltadas.
Gracias.
�Cu�date!
�Y t�!
Yo hubiese querido que no hubiera habido viento.
Me dec�a a mi misma que si la brisa cesaba,
�l no partir�a.
Pero la brisa no ces�.
En absoluto.
Y as� pues, la compa�era del Vikingo esper� cerca del fuego.
Estaba tan ocupada esperando que se olvid� de comer.
Empec� a rezar aquella noche por lo
que aquella tonta consideraba felicidad.
Y no dej� de rezar desde entonces.
Fue la noche m�s larga, la m�s larga que existi� jam�s.
Pobre Ofelia...
Sobre el espig�n, frente al horizonte vac�o,
una forma blanca se perfil� en la cala.
Era el Lalla Rooh que volv�a.
El viejo Ned estaba al tim�n.
Estaba solo. Su rostro de hombre viejo estaba lleno de piedad.
Toda el alma de la Nueva Inglaterra
estaba sobre el rostro del viejo Ned.
�Ten�a una carta!
El viento estuvo a punto de arranc�rmela.
De haber sido as�, habr�a sido mejor.
Vaya que si hubiera sido mejor. Much�simo mejor.
Le� la carta a la luz del farol.
Yo no... "ella".
El hab�a partido, el coraz�n destrozado...
Hab�a otra mujer
a qui�n �l hab�a conocido un a�o antes.
El volv�a para verla.
Hab�a l�grimas en su carta.
"Debemos de ser pacientes.
Te adjunto la alianza de boda de mi madre. Te enviar� una cada mes.
Cr�eme, ten confianza, esp�rame.
Mi coraz�n est� en el puerto MacMillan y volver� a por �l.
P�rdoname...
Perd�name mi conducta..."
�Perdonar su conducta?
�l no habr�a soportado mis l�grimas.
Esta era la causa por la que se hab�a marchado.
Esperarle...
El viento acab� por llevarse la carta.
No recuerdo haberla vuelto a ver.
Debi� de escurr�rseme de entre las manos.
- Pobre Lydia. - �Sucia rata traidora!
Entremos...
Pobre Lydia. Estuviste m�s ciega que yo.
Por lo menos yo amaba a alguien que exist�a.
T� le entregaste tu coraz�n a un fantasma.
- �Tuviste noticias suyas? - Mucho tiempo despu�s.
Le esper� como �l me ped�a en su carta,
s�lo que con un poco m�s de
desesperaci�n de la que �l hab�a pensado.
Tu trabajo fue de una gran ayuda, Michael.
La m�sica de Frank tambi�n.
Yo te hab�a escrito un concierto. T� estabas en cada nota.
Proced�a del coraz�n.
Yo no sab�a que escuchases otra m�sica.
No volv� a tocar jam�s ese concierto.
Casi lo hab�a olvidado.
�Lo recuerdas?
Ha sido maravilloso, maravilloso. �No vas a tocar nada m�s?
Creo que ya has o�do bastante y dado que s�lo
tocaba para ti, el concierto ha terminado.
�Magn�fico!
- �Enhorabuena! - Me alegro que os haya gustado.
- �Qu� tal? - Haz que esperen un momento.
�Y bien?
- �Te ha gustado? - �Ha sido maravilloso!
Maravilloso no es suficiente. Ha sido m�s que maravilloso.
Ha sido t�, Lydia.
El concierto entero no ha sido m�s que una descripci�n de tu rostro.
El andante eran tus ojos azules.
El allegro, tus cabellos rubios.
Pero, yo tengo los ojos verdes... y el pelo negro.
�Acaso importa? Nadie puede ver de veras a quien ama.
�Cu�nta gente venera a Dios sin haberle visto nunca?
�Qu� ven los ojos que el coraz�n no pueda distinguir mejor?
Tan s�lo hay una cosa que s� sobre tu aspecto.
Seguramente seas m�s bella de lo que yo pueda imaginar.
�La pr�xima vez, tocar� m�s r�pido y m�s fuerte!
El andante ser�n tus ojos verdes.
El allegro tu cabello negro.
Lydia...
Dime, Frank.
�Qu� te ocurre?
Nada, Frank.
Has cambiado.
- Tus manos han cambiado. - �C�mo es eso?
Son m�s c�lidas, m�s dulces�Sue�an.
�Lydia?
D�jame amarte.
Es mi luz del d�a.
�Qui�n es?
- Hola - Hola, Michael
�Hola, Frank!
�Felicidades!
Adoro tu concierto.
Gracias.
Tu abuela me env�a, Lydia.
Espero que no te importune.
Te traigo una carta del orfanato.
Lleg� despu�s de que t� salieras. Debe de ser importante.
�Malas noticias?
No, pero debo darme prisa. Perd�name.
Frank, gracias por la m�sica. Es maravillosa, maravillosa.
Gracias, Michael, gracias.
�Qu� ha sucedido?
No lo s�. Tiene que haber sido la carta.
�Una carta? �De qui�n?
No lo s�. Y tampoco quiero saberlo.
Yo cre�a que mis ojos eran ciegos, pero mi coraz�n tambi�n lo estaba.
- Ahora comienza a ver un poco. - T� la amas, Frank.
S�, mi pobre Michael. Yo tambi�n la amo.
Era una bonita carta, de �sas que no se recibe m�s que una vez en la vida.
Conten�a tres alianzas m�s y dec�a que me amaba.
A�n recuerdo sus palabras.
"Te adoro. Te venero.
Sue�o sin cesar contigo.
Esp�rame, no ser� mucho tiempo.
Est� invierno ser� libre.
Estar� en Little Heart la noche del A�o Nuevo,
en la iglesia que tanto te gusta.
Nos casaremos en nochevieja.
Si no vuelves a tener noticias m�as, ve all� a medianoche.
Te amo."
Naturalmente esper� a que el marino regresase de su misterioso exilio.
Finalmente lleg� el momento de la verdad,
la nochevieja. Me estaba vistiendo...
- �Qu� hora es? - Son las 10.
�Dos horas m�s? �Qu� vas a hacer?
- �Un ponchecito? - No quiero, abuela.
A�n estoy esperando que me lo digas.
�Qu� te diga qu�?
Deja de mofarte de m� �C�mo es �l?
Lo traer� despu�s la iglesia y podr�s juzgarlo con tus propios ojos.
�Un marino, eh?
S�.
Eso es muy interesante.
Mi nieta huyendo para casarse con un marino a quien nunca he visto.
Un capit�n de barco de dudosa cala�a, desafiante y pendenciero.
�Exactamente!
Un mentiroso con una mujer en cada puerto.
- Exactamente - Puedo verlo desde aqu�.
Caminado balance�ndose de lado a lado como un pel�cano.
�Amas a ese monstruo!
�Dime? �D�nde le has conocido?
�En que puerto has "cazado" a ese dandi de los mares?
Te prometo que no dar�s cr�dito a esas orejas
tuyas de Boston, abuela. Se te caer�n a trozos.
No creer�s a tus orejas de Bostoniana.
Pienso en ello...
�D�nde estabas realmente cuando presum�as de trabajar en New York?
Oye, ahora que caigo�
A bordo de un barco.
�Qu� me aspen! �Sol�an colgar a mujeres en su d�a por menos de eso!
Pareces muy satisfecha de ti misma, Lydia.
�Te crees adulta, muy astuta y moderna, eh?
Me encuentras idiota y chapada a la antigua.
Pero te digo que estas maneras de hoy en d�a est�n
equivocadas y acabar�s pagando el precio, querida.
No lo estropees ahora, abuela, que nos vamos a casar esta noche.
Es mi primer regalo de boda y el m�s hermoso.
- �Qu� hora es? - Siguen siendo las diez.
�Oh, abuela!
Todo el mundo es feliz.
- �T� le quieres? - �S�!
�Y si me interpusiera en tu camino, me dar�as con un bate, no?
�S�!
S�, y despu�s te echar�a por la borda.
- �Ese monstruo te ama? - �S�!
�S�!
- �Le amar�s siempre? - Hasta mi muerte.
�Incluso si resulta ser un petimetre y un perro?
Resulte lo que resulte.
Yo le amar� siempre,
como le amo esta noche.
- �Lydia? - Estoy aqu�, Frank.
Michael est� echando un vistazo a los ni�os nuevos.
Yo me he despedido de �l.
No llego a creer que te vayas.
Pero s� que tendr�s un gran �xito en Europa.
Todos te echaremos de menos.
Yo te echar� de menos toda mi vida.
�Oh, Frank!
L�grimas no. No las merezco, tratar� de no ser infeliz mucho tiempo.
�Querida? No eches a perder tu
vida por un lastimoso recuerdo.
Buena suerte... y que Dios te guarde.
He visto a los dos chicos nuevos. Creo que no dar�n problemas.
- �Es mi correo?. - No hay nada de importancia.
D�jame ver.
Hay una de Espa�a.
Te dije que me avisaras si llegaba correo
del extranjero, �por qu� no lo has hecho?
Lo siento mucho.
- �A�n esperas noticias suyas? - �De qui�n?
No s�, del extra�o caballero del otro lado del oc�ano que nunca te escribe.
Lydia, ya va siendo hora de que te diga algo.
Est�s languideciendo por culpa de un fantasma.
- Te lo ruego, Michael. - Tengo derecho a hablar.
Hace mucho tiempo que te quiero y tambi�n hace
mucho que s� de la existencia de ese hombre.
Te amo, Lydia. Quiero pasar mi vida contigo.
No persiguiendo fantasmas,
trabajando juntos...
encontrando la vida mejor y m�s enriquecedora
por ser dos en enfrentarse a ella juntos.
Yo puedo ofrecerte m�s que ese fantasma, Lydia.
Un verdadero hogar, ni�os y mi amor.
- S�, lo s�... - Yo te amo.
S�. lo se�
�T� me amar�s siempre?
S�. Lo sabes bien.
�No me har�s preguntas? �Te casar�s conmigo sin hacerme preguntas?
Yo no pido m�s que tu amor.
�Oh, Michael!
Me siento cansada, tan cansada...
Abr�zame.
Abr�zame...
�Hola, James! �C�mo est� la abuela?
- Mucho mejor esta ma�ana, se�orita Lydia.
Temo haberme precipitado al enviar el telegrama ayer noche.
- No, James, hiciste bien. - �Qu� sucedi�, padre?
Ella estaba de muy buen humor. Me ha dicho:
"James, siento en mis huesos que algo muy importante acaba de suceder,
que acabo de terminar un trabajo,
aunque no he hecho nada en todo el d�a
o todo el a�o por lo que a eso respecta"
Poco despu�s le dio el ataque.
- �Llamaste al m�dico? - S�, al Dr. Whitridge.
�Qu� dijo?
Que era un infarto, Srta. Lydia. Le dijo que se tranquilizara.
Despu�s le dio un somn�fero. Esta ma�ana estaba mejor.
El doctor dice que lo �nico que necesita es descanso.
�Lo he o�do, James!
Ya tendr� tiempo de sobra para descansar cuando est� muerta.
�El Dr. Whitridge, ese carnicero!
Tiene el cerebro de una babosa, tambi�n su aspecto.
�Estoy muy contenta de verte!
Est�s temblando como una hoja.
�Qu� te ha contado James?
Nada, querida. Tan s�lo quer�amos verte
para anunciarte una noticia.
- Te sientes mejor, �no? - Como para aguantar otros 50 a�os.
Muy mal ten�a que estar Ud. como para dejar
al viejo Dr. Whitridge entrar en la casa.
James le dej� entrar y yo le ech� a la calle.
Sab�a que vosotros dos vendr�ais. Lo he sentido en mis huesos.
No ten�is que decirme el por qu�. Bueno...
Acabemos. �Cu�ndo es la boda?
A�n no hemos fijado la fecha Est�bamos pensando�
Ni que fueras Mois�s en la monta�a. No puedes
mostrarte tan dubitativo con una chica como Lydia.
Tienes que imponerte. Fijemos la fecha aqu� y ahora.
�No he comprado un vestido desde hace diez a�os!
Quiero uno malva, con el encaje plateado.
�Bailar� con �l, viva o muerta!
Tus ser�s mis padres y mis damas de honor a la vez.
�Abuela?
�Has visto las rosas que te hemos tra�do? Son preciosas.
T� lo eres a�n m�s.
Deber�amos sentarnos y ponernos a admirar las rosas.
Si�ntese Ud., caballero...
Me hab�a olvidado
- Es para ti, James. - Gracias, Se�orita Lydia.
Lo va a necesitar muy pronto.
- �No es as�, Michael? - Es verdad.
- �Mi primer chaleco blanco! - �Para llevarlo puesto en la boda, James!
Tengo que confesar algo.
Hace a�os que quer�a darte un beso, pero nunca me atrev�.
T� has sido siempre tan serio y digno.
�Puedo besarle por vez primera, padre?
No es la primera vez, Se�orita Lydia.
Yo tuve ese privilegio cuando usted ten�a 18 meses.
Deja de mirarles de ese modo e imita a tu padre
Vamos, viejo seductor, estos chicos deben de estar muertos de hambre.
Est� preparado, se�ora
Yo la veo p�lida. �Y t�?
Espero que funcione.
�Ojal� se quejara un poco m�s de su h�gado!
Me sentir�a mucho mejor si pidiera sus medicinas.
Michael...
Aqu� me siento feliz.
Feliz y parte de algo muy dulce.
El p�jaro en su nido.
Un nido...
Oh, Michael. Michael, no lo aguanto m�s,
tengo que dec�rtelo, no tengo derecho a�
Querida...
�Lydia! Ven, ven.
Lydia, t� en tu sitio
Michael, aqu�...
�James?
S�, se�ora.
Pon otro cubierto m�s en la mesa.
�Otro cubierto m�s, se�ora?
�Espera a alguien?
�A nadie! �Quiero un cuarto cubierto ah�, por favor!
�Para ti!
�No te duermas!
�Debo yo servir ahora, se�ora?
Ya te lo he dicho: �si�ntate!
Muy bien, se�ora.
Ll�mame Sarah.
No te quedes ah� plantada, Maggie. Pon otro cubierto m�s.
Y no traigas sopa para James, ya que la detesta.
Es muy amable por recordarlo, se�ora.
�Ya te he dicho que me llames Sarah!
Gracias...
�Sarah!
A menos que tengas mucho fr�o, James, deber�as quitarte los guantes...
en la mesa.
Oh, s�.
Enseguida. Perdone.
Estamos aqu� todos reunidos.
Hace tiempo que esperaba este momento.
El barco est� dispuesto. Las velas
est�n izadas, un hombre honrado maneja el tim�n.
No un pirata estrafalario sino un hombre honrado�
No un grosero, jactancioso y mentiroso.
�Qu� me aspen! Un buen hombre. Un hombre como Dios manda.
�Maggie?
Ah� tienes el puerto. Trae el ponche.
Llegamos a puerto.
Vamos a beber a la salud y a la felicidad de nuestro nuevo capit�n,
�Michael Fitzpatrick!
Me march� despu�s del entierro a Puerto MacMillan
Nada de viento y nieve esta vez sino primavera.
Fui sola a la vieja caba�a, en el Puerto MacMillan.
�S�! �l estaba por todas partes y me sonre�a.
El fantasma de Richard.
Pero yo era m�s fuerte que �l.
Le plantaba cara en todos los rincones.
�Deber�a comer m�s, Srta. Lydia!
Pronto no tendr� fuerzas.
�Aqu� nunca se disipa la niebla? �Nunca hay aqu� claridad?
Dentro de unas horas, el sol saldr� y har� buen tiempo.
Ese cuerno que brama.
Se acostumbrar�.
Su abuela sol�a quejarse al respecto, tras la muerte del abuelo de Ud.
Despu�s de que esa vieja bala en la pierna acabara con �l.
Sol�a bajar por la escalera
mirar por la ventana y decir:
"Es �l. Me est� llamando."
Pero luego se desmoronaba y empezaba a llorar.
Llorar la ayud�, Srta. Lydia.
Pasaba las noches all�,
fortaleci�ndome, aprendiendo a odiarle.
Dorm�a en esa cama y me re�a de �l.
De �l y de todos los hombres que cre�an que
pod�an atormentar a las mujeres para siempre.
�S�!
Aprend� a re�rme de Richard�
y a verle tal y como era: un hombre malo y est�pido.
Sol�a tumbarme en la cama y re�rme de lo tonta que hab�a sido.
De m�. �Y de ese cuerno que bramaba!
�Gracias!
�Buenos d�as, Lydia!
- �Oh! �Buenos d�as, Michael! - �Querida!
Pens� que ya hab�as permanecido alejada lo suficiente.
�Por qu� no me has escrito?
No habr�a sabido qu� decir.
Creo que s� por qu�.
Y s� tambi�n otra cosa.
Es irreal amar a un fantasma.
- Eso pasar�. - Ya ha pasado.
�Entonces, volvamos y seamos felices!
Podemos vivir, trabajar,
y amarnos.
Esc�chame.
Estoy aqu� para decidir sobre mi futuro.
Y mi decisi�n est� tomada.
Es dif�cil de decir. T� eres tan amable...
y ella te quer�a tanto.
"Un hombre honrado al tim�n."
Pero yo no lo quiero. No puedo tenerlo. No tengo derecho.
Debo pagar por lo que he hecho. Yo sola.
Toda mi vida, con todo mi amor.
Me gustar�a mucho pero... es demasiado tarde.
- T� no me quieres. �verdad? - S� que te quiero, en cierto modo.
La vida ser�a tan dulce
El barco estar�a siempre equipado.
Pero no lo quiero, Michael.
Si no puedo tener todo lo que hay, no quiero conformarme con menos.
�Y qu� es todo, Lydia?
El amor
alumbrado por el sol abrasador y el oc�ano.
Un fest�n que te deja m�s hambrienta que un lobo.
Yo lo he tenido, Michael. Lo he conocido y se ha ido
Nunca volver� a ser para m�. Desde este momento, no.
Soy una vieja muchacha.
M�s vieja que si tuviera 90 a�os, y as� morir�.
Porque soy como todos los MacMillan de
esta isla, avariciosa y sedienta de vida.
Ellos nunca pudieron conformarme con menos.
Era siempre todo lo que hab�a o nada.
Cuarenta a�os de trabajo
y mis recuerdos de vosotros.
Frank...
Bob... Michael...
y de un fantasma.
El capit�n Richard Mason.
S�, s�, el diablo sobre ruedas. El fantasma del puerto MacMillan.
- �Dr. Fitzpatrick? - S�.
He recibido su telegrama.
No le conozco a usted, pero he venido.
�A qu� se debe esta reuni�n?
Richard...
As� que ah� es d�nde te has venido escondiendo todos estos a�os.
Detr�s de esa cara envejecida.
Es demasiado asombroso.
Viejo y arisco, como yo misma.
�Perdonadme!
Le querr� siempre hasta que me muera, como le quiero esta noche.
�No la reconoce, Capit�n?
No. Me temo que no. No la reconozco en absoluto.
- �C�mo se llama esa dama? - �Por qu�?
No importa, Capit�n. Pas� hace mucho tiempo.
Tal vez nunca la conoci� en realidad.
Es curioso. Yo la reconocer�a dentro de cien a�os.
Perdone.
�l no me recuerda.
Le ha cogido por sorpresa.
Tonter�as. Me ha olvidado.
El castigo perfecto a mis pecados. Nadie los recuerda.
- No est�s disgustada. - No, me he puesto en rid�culo.
En absoluto.
Le has abierto tu coraz�n a los hombres que te amaron.
No, ninguno de vosotros me am� realmente.
Bob am� a una tontita.
Frank a una chica con los ojos azules y el cabello dorado.
T�, querido, amaste a un �ngel.
Y Richard�Richard s�lo quiso a Richard.
Seg�n ibas contando todas las
historias, no pod�a dejar de preguntarme:
"�Qui�n fue la verdadera Lydia?" "�Cu�l de ellas? �Cu�l?".
La verdadera Lydia�
No hubo una verdadera Lydia, Michael.
Hubo docenas de ellas. Preg�ntale a cualquier mujer. Ellas lo saben.
Toda mujer es sabia e insensata, inteligente y absurda, buena y mala.
Como lo fue Lydia.
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