All language subtitles for The Piano Tuner of Earthquakes Timothy Quay Stephen Quay 2005

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Original subtitles

Ella est� muerta.

�Holz! �Echeverria!

Adolfo... por la puerta.

Querido, lo prometo. Ven.

�Amor, c�mo estuve?

- Sublime. - �Realmente? �Oh, b�same!

�Adivine qui�n, madama?

Los lirios.

Tiene que ser �l otra vez.

Divina. Aun m�s apretado se ci�e alrededor de nuestras almas

el hilo entre su voz y mis o�dos.

Suyo eternamente, Emmanuel Droz.

- Ya sabes qu� hacer. - S�. Como todos los dem�s.

Al menos podr�a haber cambiado de florista.

�Oh, amor, por qu� preocuparte por esto? Si ni siquiera lo conozco.

�R�pido!

- �Dentro o fuera? - �Oh! �Oh, dentro!

�T�mame!

�R�pido!

Regreso pronto.

Lo prometo.

Agu�rdame.

Malvina...

El ruise�or...

T� cantar�s por siempre...

...En mi jaula.

�No se mueva!

�Alto ah�!

Ella est� muerta.

�Holz! �Echeverria!

Ella nunca cantar�... Tu m�sica otra vez.

Malvina...

Mi bello L�zaro...

He venido a levantar la piedra.

A alzar de nuevo tu voz.

Malvina,... todo est� listo.

Lo �nico que resta por hacer...

.. Es afinar.

Hab�a recibido una carta. Firmada Dr. Emmanuel Droz"

Estimado Mr Fernandez, yo deseo obtener sus servicios urgentemente.

Le aseguro que el trabajo ser� profesionalmente estimulante

Y digno de sus habilidades.

�l me prometi� que sus hombres me reconocer�an en la estaci�n.

Cuando mir� alrededor m�o sent� como si hubiese estado aqu� antes.

Pero cuando y c�mo no pod�a decirlo.

Emmanuel,... el afinador de pianos est� aqu�.

�Entonces, cu�ntos pianos tiene el Doctor Droz en la casa?

�Pianos? No hay pianos aqu�.

Pero le aseguro que el Doctor le dar� sus instrucciones el mismo ma�ana.

�ste es su estancia.

Mire. Aqu� estamos.

All� est� usted... y aqu� yo.

Y por all�... Los jardineros.

Y justo aqu�, est� el Doctor...

Acerc�ndose para darle la bienvenida a Villa Azucena.

Don Felisberto Fernandez,...

.. El Afinador de Pianos de Terremotos.

Est� abierto.

Entonces, no hay pianos para afinar.

�Me ha tra�do el Doctor aqu� bajo falsas premisas?

Y esa pintura.

�Estaba yo realmente pintado en ella?

La siguiente ma�ana, Assumpta, el ama de llaves

Me acompa�o para conocer al Doctor Droz.

�Se�or Fernandez, cree usted en los sue�os?

S�, creo.

�Y?

Alguien una vez me habl� sobre ciertos signos en los sue�os

M�s no podr�a explicar un sue�o

Tanto como el golpe de un cartero no puede aclarar que es... lo que dice una carta.

Oh.

Supongo que eso ciertamente depender�a qu� tan duro golpea el cartero.

Y por cu�nto tiempo.

Tuve un sue�o anoche, Mr Fernandez, y fue sobre usted.

So�� que los perros me persegu�an a trav�s de la hacienda.

Corr�a y corr�a por filas de �rboles.

Cuanto m�s corr�a, m�s excitados los perros ven�an a m�.

Sus narices estaban en mis talones. Y repentinamente me detuve.

Pero los perros pasaron corriendo y nada ocurri�.

Yo... qued�...

Completamente desolada.

Luego mir� detr�s de m�...

Y usted estaba all�,...

.. Completamente r�gido.

Dormido,... con un pa�uelo en su boca.

Y usted estaba tratando de gritar algo,

Pero s�lo la saliva goteaba fuera.

�Lo que a m� me gustar�a saber es, por qu� usted ten�a un pa�uelo en su boca?

Oh, pues bien.

�Por qu� dormir�a alguien con un pa�uelo en su boca de cualquier manera?

Mira, ya estamos.

Y aqu� est� el Doctor Droz.

El afinador de pianos.

Y aqu� las �ltimas respuestas a su invitaci�n.

Todos ellos han aceptado.

- Oh, excelente. Excelente. - Doctor.

Doctor. Doctor. Echeverria est� perdido.

L- L-Luego, Holz, Er,... Luego.

Fernandez Felisberto...

" El Doctor luego me condujo al primer aut�mata.

Sienta eso.

Agua.

Todos mis aut�matas son hidr�ulicos.

�Pero, usted no es ciego?

No, no soy ciego.

Pero, le aseguro Doctor que mi tacto, y mi o�do,

No son menos sensitivos aunque mi visi�n permanezca.

Y, por lo que entiendo ahora,

Usted no me trajo aqu� por su piano, de cualquier manera.

Se�or Felisberto, dado que no hay pianos para afinar,

Le estoy dando aut�matas en lugar de eso.

En estas m�quinas,...

.. Se�or Felisberto,...

.. Est�n contenidos el Sue�o.

La m�sica.

La irracionalidad m�s racional de todas.

De la cual,yo, Droz,... soy el coraz�n.

Cree el artefacto, Mr Felisberto.

Y todo lo dem�s... depende de la naturaleza.

" El Doctor me dijo que hab�a siete aut�matas en total.

" Y uno que estar�a por poco tiempo...

Antes de la funci�n final.

- �La funci�n final? - �nica.

Solo por el tiempo de una hora muy especial.

Y... con invitados muy especiales.

Estoy seguro de que usted comprender� la urgencia de mi petici�n.

"As� es que deb�a trabajar con aut�matas, no con pianos.

"Acept� el reto.

Se�or Felisberto, ten�a en mente...

" �l me explic� que no eran juguetes,

Sino instrumentos delicados y preciosos.

"Y que deb�a poner especial atenci�n

A sus cualidades musicales y sonoras.

Por favor.

' �l luego me regal� un set de herramientas especiales.

Le deseo un buen d�a.

�Echeverria!

�Lo encontrar�!

�Echeverria!

Adolfo.

�Eres t�?

�Se perdi�, afinador de pianos?

Huela las gomas de las con�feras.

Cierre sus ojos... y escuche.

�Cu�l es el bosque verdadero, Mr Fernandez?

�Este?

�O este otro?

El �ltimo.

Qu� elogioso, Mr Fernandez.

S�. Yo... " El bosque dentro del bosque. "

Estaba segura que usted perder�a el camino.

No mientras mis sentidos son tan bien explorados.

�Qui�n es el Doctor Droz?

- �Qui�n es el Doctor Droz? - S�.

�l es un bosque que nadie puede habitar.

�Oh, pero,... eso es lo que usted quiso decir, verdad?

El Dr. Droz es lo qu� llaman un alienista,...

Una persona que cura las mentes rotas.

O como el Doctor mismo se cataloga,

Un hombre de ciencia cuya gran pasi�n es la m�sica.

Pero esa es la versi�n oficial.

�Y la extraoficial?

Yo soy su diario viviente.

�Y este lugar?

Es un asilo.

O m�s bien un santuario,

Para aquellos que han experimentado los peores traumas.

Esas personas que usted vio m�s temprano, les llamamos los jardineros.

Pero son pacientes aqu�, quienes, gracias al Doctor Droz,

han vuelto a ser ellos mismos.

Oh, no se ponga tan serio, Mr Fernandez.

Al cabo de un tiempo, usted se acostumbrar� a esta confusi�n.

' En mi camino hacia detr�s del primer aut�mata, espi� a trav�s de los �rboles,

Alto en la ladera,

Lo que parec�an ser las ruinas de una gruta barroca.

�Le disturbo yo a usted, Mr Felisberto?

�Es real?

�Piensa usted que estaba planificado?

No.

1755. Fue el terremoto en Lisboa.

Y los temblores fueron sentidos hasta en Salamanca.

�C�mo sabr�a usted tal cosa, Mr Felisberto?

Es mi �nico don.

Puedo o�r cualquier cosa entre un estornudo y el infinito.

Sin duda usted viene de una larga l�nea de afinadores de pianos.

Por tres siglos, los Fernandez nunca hemos tenido hijos.

�Entonces,... c�mo naci� usted?

Ah, Doctor,... ese es el secreto de nuestras santas madres.

"Aparentemente el Doctor y yo hab�amos llegado a un acuerdo.

As� es que tenemos que agradecer al destino

Por permitirnos ser lo que necesitamos el uno del otro.

"El fin de mi primer d�a en la Villa Azucena.

"Para mi sorpresa, yo hab�a reafinado completamente al primer aut�mata.

"El Doctor estaba en lo correcto cuando admiti� que a �l se le olvid� predecir

Los efectos del aire de mar en sus m�quinas.

"Y luego, estaba pr�ximo a desmayarme de contener repetidamente el aliento

Mientras raspaba un molde casi microsc�pico

Fuera del volante m�s intrincado imaginable.

' Las construcciones del Doctor daban casi miedo en su sutileza.

' La m�quina revel� una fila peque�a de dientes cantores

Que milagrosamente reten�an su tono.

' Realmente, no eran pianos,

Pero ciertamente me gustaba el privilegio

De dedicarme a estas maravillas mec�nicas.

' �l me dijo que no las llamase juguetes,

Pero realmente, todav�a no puedo ver su prop�sito.

�Y que fue ese canto que o� anoche?

Usted pulse las llaves negras y yo cantar� el blanco.

Pienso que usted es...

...Como un �rbol poderoso, temblando en un cielo tempestuoso.

Muy duro, con sus ra�ces profundas,

Clavadas en la materia fr�gil de la vida misma.

Se levanta, como dibujado por el golfo de las alturas.

Y se estremece, cuando el viento bate las hojas a lo largo de su columna vertebral,...

.. Cuando mis u�as se encaraman en los surcos sensibles de su espalda,...

.. De la humedad de sus muslos...

.. Por la nuca... por su cuello.

' La ma�ana siguiente, cuando estaba trabajando en el segundo aut�mata,

Creo que estaba un poco en aguas demasiado profundas.

Aqu� tiene el diapas�n de oro que usted pidi�.

El Doctor me dijo a m� que le diga que bajo ninguna circunstancia

usted dejara eco detr�s de los platos vibrantes.

Y que usted debiera quitar primero su pulgar.

Y que usted sabr�a lo que �l quiso decir con eso.

�Fue su canto el que o� anoche?

Tal vez fueron sus dientes, Mr Fernandez.

O tal vez estaba so�ando.

Pues Bien,...

Fue ciertamente bello.

�Malvina!

Malvina.

�Malvina!

Hab�a una voz. La escuch� anoche.

- �Qui�n es ella? - Oh, usted quiere decir el Canario del Emperador.

Madame Von Stille. La cantante.

- �La conoce usted? - No.

Bueno Hmm.,...

El Doctor dice que ella ha tenido un trauma severo

Y necesita completa calma y reclusi�n.

De mi parte, es todo lo que s�

El Doctor la ayuda a readaptarse para la escena.

�Perd�neme, pero c�mo cree que lograr� tal cosa?

- �El m�todo del Doctor para ella? - Hmm.

Eso no lo s�.

Pero �l tiene un amplio conocimiento sobre la electricidad en las mujeres.

�Y, eso,... la incluye a usted?

Para m�, las pasiones del Doctor son como los rayos del astro rey

Cuando quedan atrapados en un lente de aumento

e inmediatamente comienzan a arder

Para finalmente encontrar su forma.

�Y usted? Usted comenz� a arder?

Oh, s�.

Pero luego el fuego eventualmente se apaga s� mismo y...

Y uno solo aprende a arder a fuego lento.

�Entonces, no hay necesidad de bomberos, no, Mr Fernandez?

Bueno. Deber�a dejarlo... con los juguetes del Doctor.

�Doctor...!

' Fui a buscar al Doctor

Y encontr� a su paciente misterioso en lugar de eso.

Madame.

�Madame? �Madame?

�Adolfo?

Lo siento.

Madame, no tuve la intenci�n de disturbarla.

Soy yo, Felisberto, el afinador de pianos.

Es bello aqu�.

Quer�a contarle sobre m� mismo.

Vengo de all�.

Debo irme ahora.

Adi�s.

Doctor.

Buenos d�as. Esta parte.

Ninguna ratas entr�, s�lo... se herrumbran.

�Ha escuchado usted alguna vez acerca del Megaloponera Foetens, Mr Felisberto?

Es una hormiga que vive en los bosques tropicales camerunenses.

Un forrajeador del piso del bosque, que de vez en cuando se infecta

A trav�s de inspirar la espora microsc�pica de una fungosidad

Eso cae como lluvia de los �rboles altos

Y se alojan en su cerebro diminuto,... donde comienzan a crecer.

Preocupada y desorientada, esta hormiga es conducida a dejar el piso del bosque

Y comienza a treparse a los tallos de helechos y plantas trepadoras

Hasta que alcanza una aparentemente predetermida altura.

En ese punto, sujeta sus mand�bulas inferiores sobre la planta

Y se queda ah�...

.. Hasta que muere.

Por lo que respecta a la fungosidad, perdura, comiendo el cerebro de la criatura muerta

e infiltrando su sistema nervioso entero.

Hasta que luego, algunas pocas semanas m�s tarde,

Excreta una clase de alcayata a trav�s de los restos de la cabeza del insecto.

Y este aguij�n rampante rebosa de esporas,

El cu�l, en su vuelta, se derrama sobre la tierra debajo,

Cayendo como lluvia para la siguiente hormiga que saquea el piso ingenua.

' Tres d�as han pasado ya.

' Nada es como parece.

' La historia del insecto del Doctor,...

.. Esa mujer en el banco, Malvina,

Llamando a alguien que no est� all�,

A�n cantando tan bellamente.

' Y los sue�os extra�os que vienen a m� por la noche.

' Quiz� ni estos aut�matas son lo que pretenden ser.

�Buscando algo, afinador de pianos?

No lo estar�a si tuviese un cord�n.

�Usted no pierde tiempo meti�ndose debajo de los pies de personas?

A menudo, cuando acordono mis zapatos,

Noto tener fuera mi lengua,

Cuando asum�a estaba dentro, y todav�a est� colgando afuera.

Pero entonces, usted probablemente no prestaba atenci�n.

�Entonces, donde piensa usted que mi lengua est� ahora?

Quien me ame, que me siga.

�Usted no estar� distraido verdad, Mr Felisberto?

No. No, no. Al contrario,... estoy completamente compenetrado.

Siento como si viviese en alguien solo con la imaginaci�n.

�Ella ya le ha mostrado su lengua?

�Ella es incorregible, verdad, Mr Felisberto?

As� que, tengo que preguntarle...

.. �Si estaremos a tiempo?

No tiene que hacerlo, Doctor.

Ya me lo imaginaba.

�Doctor Droz, prepara usted otro aut�mata?

Por as� decirlo, s�.

�Es una �pera?

Dig�mos que es mi peque�a contribuci�n

Para el canon oper�stico.

Entonces eso explicar�a la voz que he o�do en las noches.

Es muy especial, creo, para usted.

No hay pa�s, ninguna ciudad, ning�n teatro, ning�n recital,

suficiente para esa voz.

Y ahora est� aqu�.

De all� es de donde la oigo. Qu� alma tan bella debe ser

Para producir una voz como esa.

�Alma, Se�or Felisberto?

Es una gran palabra.

C�mo me elogia usted.

Mi entero instinto.

La cuarta m�quina le espera.

Ya no queda mucho tiempo.

Aqu�. Soy yo, Felisberto, el afinador de pianos.

Guarde silencio as� puedo escuchar.

Adolfo.

Todas estas luces, estas personas, los invitados.

Ma�ana nos casamos.

Todo el mundo lo puede o�r en mi voz.

El Doctor, �l...

Estoy seguro que el Doctor vela seriamente por sus intereses.

Dicen que es de mala suerte

Ver a alguien en v�speras de su boda.

Pero esa es simplemente superstici�n.

No, sus ojos...

El Doctor...

Sus ojos,...

.. Sigui�ndome, quem�ndome.

Cantaba y luego...

Y luego cambi� de direcci�n hacia usted.

�Hacia m�?

Y las paredes desaparecieron.

�Y luego?

No se si estoy en este mundo u otro.

D�game... qui�n soy.

D�game si soy yo.

La cantante.

Vi al afinador de pianos con la cantante,...

.. Esta tarde, en el banco.

Ella lo llam� Adolfo.

�Y �l contest�?

Oh, �l pareci� apreciar, ser llamado Adolfo.

�Adolfo!

�Cree usted que Adolfo es su segundo nombre?

El Catedr�tico Felisberto Adolfo Fernandez.

Adolfo, cari�o.

�No?

- Me pregunto si �l puede cantar. - Creo que no.

Pero el silba.

�Qu� podr�a el silbar?

Emmanuel, �l podr�a silbar... Un tango.

�Con esa cara horrible y esa nariz sangrante!

Creo que no.

Pero, tal vez haya un papel para t�, Assumpta.

Oh. Ya tengo uno.

Siempre he tenido uno,...

.. Emmanuel.

Por supuesto.

La puta ilustre.

A qui�n cuyas prendas son limpiadas por la saliva del epil�ptico.

Oh, pero ya hicimos, ese, Emmanuel.

El a�o pasado.

Lo olvidaste.

�Tal vez tu martillo necesita,... cuero fresco?

�Assumpta!

' Esa noche, los gritos de los jardineros

me guiaron a otro aut�mata.

' Malvina.

' Ella me mir�, ella me vio,

Ella me habl�, ella sujet� mi mano.

' Pero ella me llam� con el nombre de otro.

�'Por eso ella est� aqu�?'

' Porque este Adolfo la abandon�,

�Y luego ella intent� arrebatarse la vida?'

�As� que es buen momento para tangos, no, Mr Felisberto?

Perd�neme, Doctor, he estado aqu�...

Se�or Felisberto, debo provocar su atenci�n sobre el hecho

Que la mujer con quien usted fue visto

Intentando establecer conversaci�n ayer, es un paciente m�o.

La dama ha sufrido una seria enfermedad.

Su condici�n, d�jeme decirle, podr�a ser descripta como...

Terminal.

Entonces, usted bondadosamente desistir�

De importunarle a ella m�s.

- �Importunarla? Eso es lo �ltimo... - �He hablado claro?

Bien.

' Luego, para mi sorpresa, el Doctor me invit�

A ocupar un peque�o pero especial rol en su �pera.

' �l explic� que ser�a una reconstrucci�n

Del trauma de Madame Von Stille, y que solo usando esta terapia

Podr�a �l alguna vez espera traerla de vuelta a su ego m�s natural.

�Y cu�l fue su trauma, si puedo ser tan atrevido?

Oh, tr�gicamente,...

.. Su prometido suspendi� de pronto su relaci�n

El mismo d�a antes a que estuvieran casados.

Por supuesto que har�a cualquier cosa para ayudar a Madame Malvina,

Pero como dije, mi voz es inapropiada.

No puedo cantar.

No tiene que hacerlo.

Usted... Silbar�.

Soy como ciertos abanicos oper�ticos femeninos que escuchan s�lo con su cl�toris.

Mire de cerca ese m�sculo triangular.

Estos pliegues vocales,...

.. Hecho de nervios, vasos sangu�neos y membranas.

Luego imagine a Malvina.

Tan delicada como saborear uvas.

Su aroma, simplemente esperando,

Anticipando,

So�ando con sucumbir a las poluci�n de nieblas y brumas

Sobre las frescas cuestas.

Malvasia.

Mammolo.

Marzemino.

Y este peso prolongado sublime de sus cuerdas vocales

Alrededor de mi m�sica,

Lentamente rompiendo las capas de su piel,...

.. Exudando jugos henchidos,

Aplastado y refulgiendo vainillas.

' Doctor,

Claramente es usted quien a inspirado la espora

De la voz de Malvina.

Malvina.

Adolfo.

�Lo ves?

Bien. Hazlo otra vez.

�Cu�ntas veces m�s?

B�seme.

El Doctor descansa cada tarde de tres a cinco.

�Madame? �Malvina?

- Soy yo, Felisberto. - El afinador de pianos.

S�.

�Oye usted... eso?

Las rocas.

Los puedo o�r en la noche.

�Malvina?

�D�nde est� Adolfo?

El amor cuanto m�s muerto, m�s largo es.

Malvina.

Adolfo est� al lado de la puerta.

�Le puede ver usted?

- S�. All�, por la puerta. - Hmm.

La mesa.

El florero.

�Y dentro?

Las orqu�deas.

Hay una ventana.

S�, una ventana.

Una ventana circular con una chica dejando caer confeti.

Con una chica dejando caer confeti.

En este cuarto.

' Con una chica dejando caer confeti.

- En este cuarto. - Con una chica dejando caer confeti.

- En este cuarto. - Con una chica dejando caer confeti.

�Qu� pas�?

Con una chica...

' Encontr� escalones que me guiaron debajo del escenario.

' Todo sobre lo que ella habl� estaba all�.

' La puerta, las orqu�deas, la ventana circular.

' Ser�an todos ellos parte

De la reconstrucci�n del Doctor

�Para la funci�n final?'

' Vi mi cara.

' Mi reflejo.

' Y luego, por un segundo, todo pareci� doblarse.

Pero ese es mi silbido all� dentro.

�Lo ves, mi peque�a hormiga forrajera?

�No le dije?

Aqu�. Le dar� una mano.

Pero, Doctor, su m�quina,

Se trag� mi silbido.

Y en cierta forma,

Mi reflejo.

�No me cre�a usted capaz?

Pero podr�a...

Pero lo podr�a necesitar.

Las enfermedades aqu�

son absolutamente necesarias para la imaginaci�n.

' M�s alto.

' A�n m�s.

' Atr�s. Atr�s.

' S�. en c�rculos.

' Ayer por la tarde, vi dos soles.

' Y mi reloj de pulsera se ha detenido.

' M�s alto.

' A�n m�s.

' Sujeta sus mand�bulas inferiores sobre de la planta

Y espera all� hasta morir.

' Por lo que respecta a la fungosidad, perdura.

' En antiguos reinos, sol�an cegar las aves

Para hacerles cantar mejor.

' Pero aqu� es el rey, Droz, quien cuenta las historias.

' Una cada d�a por seis d�as.

' La s�ptima historia, el s�ptimo aut�mata,

Seguramente deletrear� el final.

' No...

' No, �l no puede lograr evadir toda responsabilidad.

�' �l no puede hacerlo! ��l es el Demonio!'

�' �l es qui�n debe perecer! �No la princesa inocente!'

�' No la princesa inocente!'

S� lo que debe hacerse. Es la puerta.

El carruaje.

He debido dejar el carruaje mientras estaba durmiendo.

Malvina. �Malvina!

�Me escucha usted?

Acto tres.

Usted est� ardiendo.

Le amo.

Si�ntame,...

.. Adolfo.

�Usted no deber�a estar aqu�!

El Doctor viene.

�Ha recordado ella su nombre?

' Droz se r�e de m�.

Si todos los aut�matas aqu� dependen de mi poder para afinarlos,

Entonces est� tambi�n en mi poder mal afinarlos.

Droz me hace adivinar las alineaciones correctas.

Ayer, el calendario dice que

Habr� un eclipse ma�ana.

Su trayectoria cubrir� a lo largo de esta l�nea el escenario.

Ese momento debe coincidir con la apertura de la puerta.

�Assumpta, compartir�s una bebida conmigo?

�El c�liz envenenado, Emmanuel?

El amargor,

En la parte trasera de la lengua.

Casi... como cuero.

O quiz�s violetas.

O violencia.

�Por qu� no?

Silencio.

Violetas.

La puerta.

' Y los temblores...

'.. Se sintieron hasta Salamanca.

Felisberto Fernandez, Afinador de Pianos de Terremotos.

As� que, usted ha elegido dejarme la tristeza.

Para un papel aun inferior.

El futuro.

' Assumpta, escucha atentamente.

' Pronto, muy pronto,

La Villa Azucena se habr� vuelto m�s peque�a

Que un recuerdo.

Acumular� su infinito,

Aqu�, justo detr�s de tus ojos.

�Para qui�n, Emmanuel? �Para qu�en, si no para t�?

' Llego, finalmente, la venganza, el hedor

de agitar pa�uelos en los teatros de la �pera

Eso ha negado mi m�sica.

Adolfo.

Ella est� muerta.

�Holz, Echeverria!

Los puedo o�r en la noche.

�Canta, Malvina!

�Canta!

Adolfo...

Malvina, soy yo.

Adolfo est� al lado de la puerta.

�Malvina!

Assumpta, pronto Villa Azucena

Se habr� vuelto m�s peque�a que un recuerdo.

' Nunca salv� a Malvina.

' Nunca lo hice despu�s del sexto aut�mata.

�' No me dijo Droz si lo cre�a capaz de tal cosa?'

�' Y mi amor por Malvina, fue s�lo una ilusi�n?'

' Estos pensamientos me mantienen ahora, aqu�, dentro del sexto aut�mata,

Donde sue�o mec�nicamente con las mareas en medio de las rocas,

Donde nunca nos pueden separar.

Malvina.

El amor cuanto m�s muerto, m�s largo es.

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