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O AVENTUREIRO DO MISSISSIPI (1953)
Eu tenho que pegar.
Vamos l�
Eu n�o sei como eles fazem isso.
Vamos a ver. Salta
Eu n�o fa�o isso t�o bem aqueles viajantes, mas eu melhorei.
Tem certeza de que eles eram viajantes?
Sim. Eles carregaram suas amostras: rendas e ligas.
Eu pensei que sabia onde a rainha estava e me custou 20 d�lares para cometer um erro.
Eles me deixaram as cartas para praticar.
Isso terminar� jogando.
Vou fazer com meus amigos para recuperar o dinheiro.
Pode come�ar agora mesmo.
20 d�lares se voc� descobrir a rainha. feito.
Voce � profissional. N�o, mas eu serei.
Voc� Lida com as cartas perfeitamente.
Voc� n�o pode reclamar.
Qual o seu nome? Mark Fallon. E voc�?
Polly Kansas John. Me chame como voc� gosta mais.
Voc� j� ouviu falar de mim? N�o.
Voc� n�o � daqui. N�o, de Nova York.
Voc� joga muito por l�? bonita.
Sempre houve um jogo em Academia de esgrima do meu pai.
Em todos esses anos algo que aprendi
Voc� tem cara para ser um homem decente
Por que voc� quer pegar em uma vida t�o aleat�ria?
Eu n�o pretendo fazer isso. Eu tenho uma ideia diferente do jogo.
Minhas cartas n�o ser�o marcadas. Isso ser� novo neste rio.
Eu espero que voc� tenha sorte. H� muita competi��o.
Olha isso.
Eu n�o iria perto de voc� no seu lugar Sr. Caldwell.
�Chico! �Subid las maletas al barco!
�Qu� te parece si subimos nosotros?
- �Cu�nto dinero tienes? -600 d�lares.
Eres muy osado, hijo.
�Det�n a esos caballos!
- Hemos llegado a tiempo. He ganado. - Est�s loca. Casi nos matamos.
Me debes 10 d�lares y una botella de vino.
S�, ya.
Quietos.
Tranquilos. Eso es.
Gracias.
Ha podido matar a alguien.
- Los pura sangre necesitan mano suave. - �No me diga?
Siempre he tenido caballos de pura sangre y s� c�mo tratarlos.
No lo dudo.
A veces un silbido asusta a los caballos y las mujeres bonitas.
Es un experto en ambas cosas.
Me interesan mucho las dos.
Lo que le interese le tiene sin cuidado a mi hermana.
As� parece.
Deber�an darle unos azotes a esa presumida.
- No se trata as� a los caballos. - No conoces a las mujeres.
20 d�lares a que se vuelve a mirarnos.
As� recuperar� mi dinero.
Te har�s rico.
Esto s� que es suerte. Cre� que ten�a ases.
- Caballeros, �puedo unirme al juego? - Claro que s�, ser� un placer.
- Cuantos m�s seamos, m�s bote habr�. - �Me permiten?
Las apuestas le parecer�n altas.
Mucho mejor para m�.
�Nos pueden traer cartas nuevas?
�Cree que est�n marcadas?
Puede que a usted le guste perder, yo prefiero ganar.
- No soy un tramposo. - �Caballeros!
Si se trata de acusar a alguien es a m�, se�or...
�C�mo se llama?
Mark Fallon, Sr. Caldwell.
Ped� esas cartas nuevas al camarero.
Las puso sobre la mesa y jugamos.
A veces los camareros no saben distinguir a un caballero.
Gracias.
- �Por qu� nos ha dado estas cartas? - �Qu� tienen de malo?
El caballero ha descubierto que est�n marcadas.
- Disc�lpeme, pero no s�... - �Al diablo con que no lo sabe!
Si vuelvo a ver a bordo una baraja as� informar� al capit�n.
Traiga una como debe ser.
S�, se�or.
Una carta.
A m� tambi�n.
Qu� casualidad, yo tambi�n.
Voy.
300 d�lares.
Subo otros 300.
No tengo suficiente aqu�. Disc�lpenme.
Por supuesto.
- Sr. Fallon, �nos firmar� un pagar�? - Nunca apuesto lo que no tengo.
600 no dan para mucho. Te han limpiado.
Con mis cartas gano la partida. �Me respaldas?
- Son 600, �no? - As� es.
Y 600 m�s.
Aqu� est�n mis 900.
Y 200 m�s.
Voy.
Voy.
Doble pareja de reyes.
Tr�o de ases.
Full de dieces.
- Gracias. Buenas noches. - Buenas para usted.
- Le he hecho esperar demasiado. - No mucho.
- �Cu�nto? -4.100. Repase las cuentas.
Esto lo cubrir�.
No acostumbro a mentir. Est� valorado en 7.000.
- Es una herencia de familia... - No le importa a quien pertenece.
�Satisface la deuda?
S�, gracias.
- Es nuevo en el r�o. - S�. Es una vida muy atractiva.
Cambiar� del todo de opini�n
si repite lo que ha hecho esta noche.
�Cree que no deb� ganar?
Creo que no se descubre a un jugador ni las cartas que usa.
Tenemos un c�digo de honor.
- �C�mo deletrea esa palabra? - Esa nunca ha sido la respuesta.
Las aguas del Mississippi son muy traicioneras.
Muchos desgraciados han ca�do por la borda de noche.
Sus cuerpos no han sido recuperados. Felices sue�os.
Sr. Caldwell.
D�gales a los caballeros que estar� aqu� mucho tiempo.
Y que cualquiera que haga trampas ser� descubierto y echado.
Cuando esos hombres se enfrentan a m� nunca caen por la borda.
Saltan. Buenas noches.
Nos hospedaremos en el mejor hotel de Nueva Orleans.
Si tenemos suerte.
- �Cu�nto tiempo te quedar�s? - Dos semanas. Hasta que quiebre.
- �C�mo es eso? - El faro.
Es un juego ama�ado, pero me domina. Y eso a mi edad es terrible.
- Perdona. - Con tus a�os yo har�a lo mismo.
Srta. Dureau.
Siento molestarla, pero su hermano cometi� un error anoche.
�Esto es suyo?
S�.
Quer�a devolv�rselo.
�C�mo que un error?
Jugamos a las cartas.
- Bebi� un poco y creo que... - Nunca coge nada sin mi permiso.
De eso estoy seguro.
- Es una mujer leal. Aun as�... - Sr. Fallon.
Creo que es su apellido. No hablo con desconocidos.
Y no acepto caridad de ning�n jugador.
- Buenos d�as. - �C�mo has podido robarme el collar?
- �Qu� collar? - Se lo diste a ese jugador.
- Lo siento. Tuve que hacerlo. - �Por qu�?
Fui un est�pido. Ca� en la trampa de los profesionales.
- Perd� lo que llevaba y m�s. - Y cogiste la joya que m�s quiero.
Eres un est�pido.
�Qu� iba a hacer?
- Todo iba bien hasta que lleg� Fallon. - �Por qu� le pagaste?
Pidi� cartas nuevas y no le cog� en nada.
Una deuda de juego es una deuda de honor.
Mis otras joyas, mis anillos.
�Por qu� cogiste ese collar? Era de mam� y antes de la abuela.
Le destrozar� el coraz�n a pap�.
- Qu� susto. - Lo siento.
Soy tu hermano. �Me echar�s la culpa a m� y no a �l?
- A �l le odio por lo de las riendas. - Eso est� mejor.
Yo tambi�n.
Nada debe interponerse entre nosotros. Ninguna pelea debe separarnos.
Ninguna. Jam�s.
Hola, Polly.
- Hola, Spuds. - Deme una mano. Solo una.
- �Alg�n problema? - Yo siempre tengo.
�Recuerda cuando respondi� por m� jugando al faro?
Le devolver� el favor.
- �Ese tipo es amigo suyo? - �Fallon? S�.
D�gale que se cuide. Creen que gan� con cartas marcadas.
�Hay tambi�n un collar?
S�. �T� ganas!
- Hasta otra. - Gracias.
Coge tus cosas. Nos largamos.
Unos tipejos te van a matar. Esa mano no la ganas.
- No estoy seguro. - Hay demasiados.
El cuchillo es silencioso y saben usarlo.
�Y qu� haremos? �Nadar?
El capit�n nos dejar� en un recodo del r�o. No quiere asesinatos a bordo.
Tienen que estar a bordo. Hay que encontrarles antes de llegar.
Registra el lado de babor. Tres a la sala de m�quinas.
Ah� est�n.
Todo a estribor.
Espero que nos deje cerca de la orilla. No s� nadar.
Yo llevar� la bolsa.
�Salta, Polly!
�Polly!
�Polly!
- Por poco no sales. - He tenido que dejar el oro.
- �Qu�? - Me hund�a en ese maldito lodo.
Hubiera pagado por verte la cara.
He ido mucho a Nueva Orleans pero nunca a pie.
El color, la l�nea... Perfecto. Perd�n, Monsieur.
Vaya ciudad, hasta los nombres de las calles tienen magia.
- Por favor. - Pues no has visto nada a�n.
Ya que estamos tan guapos, iremos a cenar a Antoine.
- Magnifique. �Est� contento? - Bien, excelente.
Nos vemos all� a las ocho. Ir� a ver si practico esgrima.
- Quieres ver Exchange Alley. - He so�ado con ello desde ni�o.
Aqu� est�n las mejores escuelas fuera de Par�s, dec�a mi padre.
Es la calle de los maestros de esgrima.
�Mark!
Recuerdo que aqu� hay muchos tipos como el del collar.
- Se baten en duelo por nada. - Me portar� bien, se�or.
- Si quiere, puedo tirar la ropa vieja. - Ni hablar.
L�mpielo y gu�rdemelo. Es mi traje de trabajo.
�Touche! Buen golpe.
Me falta mucha destreza.
�Touche!
- Monsieur Dureau, caballeros. - Buenas tardes, maestro.
- �Qui�n es ese joven? - Monsieur Fallon, de Nueva York.
- Es sorprendente. - Cierto.
�Touche!
Otra vez la misma l�nea baja.
- Felicidades. - Gracias. Le agradezco sus palabras.
- Ese golpe en la l�nea baja me suena. - Es muy raro.
Estoy felizmente irritado. Usted ha sido maestro y yo, alumno.
Perdone. Buenas tardes.
- Buena pelea. - Merci, Monsieur.
- Le presento a Monsieur Dureau. - Encantado.
Le felicito.
Ha sido un placer verle manejar el florete con tal destreza.
- Muy amable. - Es un cr�tico muy severo.
Tiene un sentido preciso de la distancia. �Se ejercitar� conmigo
- cuando haya descansado? - Ahora mismo, si quiere.
- Ninguno obtiene ventaja. - Dej�moslo y que sigan dudando.
Me parece bien.
Hablar�n de esto mucho tiempo.
Por fin he encontrado un hombre. Estoy harto de petimetres
que confunden honor con estupidez y manejan el florete como una sombrilla.
- Ettiene no es uno de ellos. - No, es una asombrosa excepci�n.
- �Con qui�n aprendi� usted? - Con mi padre.
Fallon... Eso es.
�No ense�aba en Par�s?
S�. Hace a�os.
Ya dec�a que recordaba el ataque a la l�nea baja.
Estuve a menudo en su academia.
- Espero que est� bien. - Muri� hace poco en Nueva York.
Lo siento. Mis condolencias.
Tambi�n recuerdo a un ni�o de dos a�os
que corr�a por el jard�n de la casa. Su padre le quer�a mucho.
S�.
Me gustar�a que viniera a casa.
- �Laurent Dureau es hijo suyo? - S�, �le conoce?
Le conoc� a �l y a su hija en un barco.
No creo que les guste.
�No?
- Soy un jugador del r�o. - Eso es rid�culo.
Un hombre como usted no pasa tiempo en una mesa de juego.
- �Lleva mucho en el r�o? - Cinco d�as.
- Eso lo explica. Ma�ana a las cuatro. - Gracias.
�Crees que lograr� escoltas?
- Est� esperando un cumplido. - No es cierto.
No te dejes enga�ar, George. Lo compr� en St. Louis.
No he comprado nada. Lasalle me lo hizo.
No le hagas caso. Est�s preciosa.
Gracias, Monsieur.
Te gusta desde los cinco a�os.
�Por qu� no te casas con �l, Angelique? Es alegre, guapo
y baila muy bien. Su padre tiene un banco.
- Y es un perfecto amigo. - Cierto.
Y hasta soportar� a este est�pido como padrino.
- �Cu�ndo te casar�s conmigo? - Dentro de muchos a�os.
Es demasiado.
Pero pasar� la noche con vosotros si vamos a los bailes vud�.
- Lo haremos encantados. - No.
- Soy Mark Fallon. - Monsieur Dureau le espera.
- �Quiere aguardar aqu�? - Gracias.
- Bienvenido a mi casa. - Es un honor, se�or.
- Si�ntese. - Gracias.
Pap�, iremos a Victor's a cenar y despu�s a Congo.
Pasa, querida.
No deseo saludar al Sr. Fallon otra vez.
�Angelique!
�Qu� esperas de m�, pap�?
Sab�a que los caballeros tratan con jugadores en caf�s y casas de juego,
pero no que los inviten a su casa y les presenten a sus hijas.
Elijo muy bien a la gente que traigo a mi casa.
Y t� debes demostrarles cortes�a.
Le pido disculpas por su comportamiento.
Creo que estaba avergonzada de que le devolviera esto.
Su hermano lo perdi� en el barco.
Al ver ese retrato supe que representaba mucho para usted.
As� es.
Debi� cubrir una deuda. �De cu�nto?
4100.
Mi banco se lo abonar� ma�ana.
No quiero nada por �l. Y la deuda no es suya.
Pues no puedo aceptarlo.
Si�ntese.
- �Le apetece una copa de Oporto? - Gracias.
Mi vida es mi propia trampa.
Por desgracia, mi agitada juventud es una leyenda en Nueva Orleans.
Mis hijos siguen mis huellas.
Se quedaron sin madre desde que Angelique naci�.
Nunca les he sometido a disciplina.
La primera vez que la vi le dije que un pura sangre necesita mano suave.
No pude decirle nada m�s.
Otra de las razones de su visita es ella.
S�.
Cena en Victor's y despu�s a Congo.
Creo que debemos buscarnos dos preciosas damas
y dar un paseo esta noche.
Si voy a perderte tan temprano, mejor que te secuestre ahora.
No mir�is el baile. �Es posible que no os interese?
- Lo hemos visto mil veces. - �Qu� ves en la danza?
Un d�a te lo dir�.
- Ahora a Antoine, Moreau y Michelle. - �Y luego?
Seremos la envidia de todos.
Adelante.
- Me alegro de que vengas. - �Es que te gusta mi compa��a
- o as� evitas que George se declare? - Las dos cosas.
Quiere anunciarlo en el baile. No oigo otra cosa desde que es presidente.
Ha prometido sentar cabeza, trabajar mucho, me ama y todo eso.
- �Y eso no te interesa? - No es eso.
Creo que a�n soy muy joven para casarme.
Su padre tambi�n espera que os cas�is.
�Y t� no?
Creo que lo que hagas estar� bien. Tienes edad para decidir.
�No te interesar� Mark?
�Ese jugador? Claro que no. �C�mo se te ha ocurrido?
Su nombre casi te hace saltar de la silla.
Igual que una espina.
Le has llamado Mark.
Ceno con �l cuando est� aqu�. Tiene mucho �xito.
No quiero o�r hablar de �l.
�Por qu� lo has mencionado?
Porque...
Quiero que te pongas esto.
Tu madre lo llevaba siempre al baile del gobernador.
Est�s preciosa.
Eres su vivo retrato.
Por favor, pap�, perd�name. Estoy avergonzada.
No pod�a dec�rtelo. Sab�a cu�nto te doler�a.
Laurent y yo no te merecemos. Nos portamos muy mal contigo.
No s� por qu�. Lo llevamos en la sangre: fiebre de locura.
Est� en nuestra sangre. No tengo de qu� perdonaros.
Vosotros sois angelitos comparados conmigo a vuestra edad.
�nimo. �Qu� pensar� el gobernador si te ve con los ojos llenos de l�grimas?
- Edmun. - Madame Lisanne.
- �Puedo anunciar el compromiso? - Esta noche no, por favor.
Disc�lpenme.
Angelique.
Bienvenida. Ahora el baile ser� un �xito.
- Excelencia. - Edmund, amigo m�o.
- George. - Buenas noches, excelencia.
Te presento a mi buen amigo el se�or Fallon. La Srta. Dureau.
- Se�or Fallon. - Ya tengo el placer de conocerla.
�Se conoc�an? Espl�ndido.
- Mar, �c�mo est�s? - Bien. �Y usted?
�No conoces al Sr. Elmwood? El se�or Fallon.
Sr. Elmwood.
Es un placer.
�C�mo est�? �Nos disculpa?
Claro. Desperdiciar un baile con ella es ser culpable de traici�n.
Le adoro, excelencia.
�Me concede otro baile?
- El m�o es el cuarto. - No, ese es el m�o. Es el quinto.
- �D�nde est� Laurent? - Ocupado con el champ�n.
- �Quieres venir a cabalgar el domingo? - Me encantar�a.
Mark, la he invitado a la cacer�a. �Nos acompa�ar�?
- Me gustar�a. Pero embarco ma�ana. - Los negocios primero.
No esta noche. Srta. Dureau, �me concede este baile?
Bueno...
No temas que te pise. He o�do que es excelente bailar�n.
Gracias.
- D�selas al gobernador. - Lo har�.
- Hubiera sido un placer negarme. - Lo s�. Por eso aprovech�.
Le sienta tan bien el collar como a su madre.
Me asombra que se lo haya devuelto a mi padre.
�No pudo venderlo?
- �Cree usted eso realmente? - S�.
Pues se equivoca, me pag� lo que val�a.
�Puedo preguntarle algo antes de dejarle plantado?
Sabiendo cu�nto le desprecio, �por qu� me ha rogado bailar?
Por simple cortes�a.
Si un hombre le pide a una mujer que se humille, �l tambi�n lo hace.
No lo entiendo.
Usted y yo nos amamos y siempre nos amaremos.
Lo supimos desde el momento en que nos conocimos.
Pero no est� preparada para casarse y no se lo pedir� hasta que venga a m�.
- Es usted un completo eg�latra. - S�. Se deduce de mis palabras.
Pero es la �nica manera de que seamos felices.
�Angelique!
- �Est�s cansado? - �Tratas de matarme?
- O mandarme al hospital. - Es un buen ejercicio. Te har� dormir.
No tengo problemas para dormir.
Este lugar me encanta. El r�o se ve precioso.
Los barcos parecen de juguete y al pasar dejan su estela.
�Desde cu�ndo los barcos te ponen sentimental?
�O son los pasajeros?
Eso es una estupidez. Desde aqu� la vista es preciosa.
�La descubriste ayer?
- George me coment� que te trajo. - �Y por qu� no? Son tierras de pap�.
Aqu� construir� una casa.
�T�?
- �Qu� diablos te pasa? - Nada.
�Vigilas las balas de algod�n?
No, pienso en el dinero que me has hecho meter en un banco
y que manejan otros tipos. No estoy acostumbrado.
�Sabes qu� construir�?
- �Qu�? - Un restaurante casa de juego.
El mejor local de Nueva Orleans.
Rico, distinguido, lujoso, a gusto de las mujeres.
�Jugar las mujeres? Qu� idea tan descabellada.
�Qu� hacen cuando sus esposos juegan? Estar en casa o tomar t�.
Se aburren. Y quieren divertirse igual que sus maridos.
- Ya me dar�s la raz�n. - Ni hablar.
Pon en marcha lo que quieras que a m� no me sacas del r�o.
Qu�date si quieres. Pero aparecer�s en cuanto monte las mesas de faro.
Me gusta m�s jugar en los barcos.
- �Cu�nto tiempo llevas en el r�o? - Unos 30 a�os.
- �No crees que es una vida solitaria? - S�. Cuando era joven
dese� que una de esas chicas subiera a bordo
en vez de quedarse en casa.
Muchas noches miraba las ventanas que a�n ten�an luces encendidas
e imaginaba cosas.
Especialmente cuando apagaban la luz.
Entonces me sent�a m�s solo que nunca.
- �Dejar�s el barco? - No, me voy a dentro.
Polly, cinco cartas sin marcar.
S�, me has convencido.
Pero a veces siento la tentaci�n de hacer trampas a esos idiotas.
No llegaremos a la conferencia. Atracaremos a la una y media.
- Estupendo. M�s tiempo para el p�quer. - Perm�tame presentarme.
- Me llamo Juli�n Conant. - Encantado.
He o�do que en su mesa se juega limpio.
S�, es cierto.
- Me gustar�a sentarme a la mesa. - Ser� un placer.
- La partida se har� m�s interesante. - Gracias.
Va a ser un juego interesante.
200.
Voy y 300 m�s.
Paso.
No deje que nos aprovechemos de su mala racha.
- Ma�ana tendr� m�s suerte. - Gracias.
Pero creo que ya ha cambiado. 600 m�s.
- Voy. - Dos para m�.
- Voy. - Voy.
Una carta.
Yo estoy servido.
Yo tambi�n.
Usted habla.
Mil d�lares.
- Voy. - Paso.
Tres reyes.
Tres ases.
- �Puedo hacerle una pregunta? - Claro.
Cuando pag� sab�a que sus cartas eran mejores que las m�as.
- Estaba seguro. - �Pero c�mo?
He notado que solo cuando va de farol
toca con su pulgar el filo de las cartas.
Caballeros.
�Sr. Conant!
- �Por qu� se ha matado? - Perdi� todo su dinero.
- No s� c�mo se lo dir� a su hermana. - Quisiera ir con usted.
Enc�rgate de �l.
- �Qui�n es? - El capit�n Evers.
Adelante.
- Buenas noches, capit�n. - Buenas noches.
Traigo malas noticias. Su hermano...
- Juli�n. �Qu� ha ocurrido? - Se ha suicidado.
- �D�nde est�? Tengo que verle. - Es in�til.
No puede hacer nada.
No.
No puede ser verdad.
�l no har�a una cosa as�, no hay raz�n.
�Tiene alg�n pariente al que podamos comunic�rselo?
No tenemos parientes.
No puedo creerlo.
Juli�n jam�s lo har�a.
Llevaba mucho dinero de su empresa. Debieron matarlo para robarle.
Eso tuvo que ser.
No, era muy precavido.
Le dio el dinero al capit�n para que lo guardara.
Soy amigo del capit�n, Mark Fallon. Deseo ayudarla.
Todo lo que pueda hacer.
Le estoy muy agradecida. No conozco a nadie all�.
Firme aqu�, por favor.
Firma en nombre de su hermano.
Siento ped�rselo en este momento.
Hubiera ido al hotel, pero necesitaba el certificado
- de que la entrega se hizo a tiempo. - Entiendo.
Cu�ntelo, por favor.
Sr. Elmwood, verifique los contratos y haga el dep�sito.
- George. - Hola, Laurent.
Acabo enseguida.
- �Qui�n est� con Fallon? - La Srta. Ann Conant.
- Es preciosa. - S�.
- Pres�ntamela. - Acaba de perder a su hermano.
- El funeral ha sido esta ma�ana. - Lo siento mucho.
Es lo m�s hermoso que he visto.
Por favor, pres�ntamela.
Bueno, vamos.
Todo en orden.
Gracias de nuevo.
Y disc�lpeme.
- Sr. Fallon. - Adi�s.
Le presento a mi amigo Laurent Dureau.
- Encantado. - Srta. Conant.
- Disculpe, pero debe volver al hotel. - Lo comprendo. Mi sentido p�same.
- Si necesita algo, quisiera ayudarla. - Gracias.
�Polly!
Buenas tardes.
He hablado con el gerente. Tendr� habitaci�n en una hora.
Hemos pensado que le gustar�a almorzar con nosotros.
Gracias.
Se han portado muy bien conmigo. No podr� pagarles su ayuda.
Con su amistad nos sentimos pagados.
Ann, Polly y yo embarcamos la pr�xima semana.
�Quiere que la llevemos a casa?
No hay raz�n para que vuelva a Springfield ahora.
Viv�a all� porque all� Juli�n trabajaba.
Quisiera quedarme aqu� si encontrar un pisito adecuado.
- Es una ciudad muy bonita. - Le gustar� vivir aqu�.
Hay gente muy atractiva que le encantar�. �S�?
S�.
Bien.
Empezaremos a buscarle algo.
- �Se ausentar�n mucho tiempo? - No, pronto llamaremos a su puerta.
Es muy guapa. Cuando la vean, estar� tan ocupada que nos olvidar�.
No, eso jam�s.
- Para la Srta. Connant. - Gracias.
A usted, se�or.
Son preciosas.
�Laurent Dureau?
El joven del banco.
Es muy amable.
Ya la han visto en p�blico.
- Hace trampas. - Miente.
No matar�a a un hombre sin dejarle desenfundar.
L�rguese.
Ten�as raz�n. Es m�s excitante jugar con cartas sin marcar.
- Camelias de parte de Monsieur Dureau. - Gracias.
Son preciosas.
- Como todas. Mi casa parece un jard�n. - Paso todos los d�as
y miro sus ventanas con la esperanza de que se asome.
- �Qui�n es esa que est� con Laurent? - No lo sabemos.
Averig��moslo.
- �Has visto a Laurent celoso? - No.
No le obligues a present�rtela o se pondr� furioso.
- No admite competencia. - No.
- �Le gusta la �pera? - No he visto ninguna.
�De veras? Perm�tame invitarla el s�bado por la noche.
Julia Calve en el teatro de Orleans.
Lo siento, pero esa noche no puedo.
El Sr. Fallon y el Sr. Polly regresan y quiero ir a esperarles.
- Por favor, significa tanto para m�. - Iremos en otra ocasi�n.
Esperar� impaciente.
Es un d�a encantador. Me gustar�a que no acabara.
- Me alegro de que tuvieras raz�n. - �Sobre qu�?
Soy feliz en Nueva Orleans.
Adoro los rincones de la ciudad.
Sus hermosas casas, las t�picas chimeneas
y los balcones con filigranas de hierro.
Me siento con m�s ansias de vivir. A saber qui�n ha habitado estas casas.
Has nacido para historiadora o para construir casas.
Creo que para construir casas.
Es la hermana de Laurent, Angelique Dureau.
Es tan encantadora como su nombre. Me gustar� conocerla.
- �Te gustar�? - S�, y a su padre.
Laurent me ha invitado a ir a su casa.
- �Te molesta? - Su padre es un caballero.
�Qu� hay, nervioso?
Preocupado. Por Ann.
Por lo que siente por ti.
Ya le ha dado la vida un buen golpe.
Este juego no podr�s ganarlo.
Si miras a muchas ventanas iluminadas, mal.
Y si miras a una sola, mucho peor.
�Laurent!
- Pero si no est�bamos citados. - Ten�a que verte.
No pod�a pasar un d�a m�s sin ti.
- Esas formalidades de visitar... - �Formalidades?
- Si solo ser� una visita social. - No.
No, quiero casarme contigo. Te amo, Ann. No puedo esperar.
�C�mo puedes estar seguro de lo que dices?
Me conoces de unos d�as.
El tiempo no significa nada.
Estoy enamorado de ti desde el momento en que te vi.
Jam�s me hab�a enamorado. No cre� que algo tan maravilloso
fuera tambi�n una tortura.
Deseo entregarte mi vida. �Quieres casarte conmigo? Ahora.
- Lo siento. Eres maravilloso, pero... - No.
No me rechaces, por favor.
No deb� ped�rtelo tan pronto.
Cont�stame cuando me conozcas mejor.
No, debo dec�rtelo ahora.
Por favor, no te hagas ilusiones. Nunca podr� enamorarme de ti.
- Porque est�s enamorada de otro. - S�, eso es.
- �No ser� Fallon? - S�.
No puedes amarle.
Es un ser despreciable.
Te ha enga�ado, como a todos.
�Te ha dicho que ama a mi hermana?
Angelique.
Se enamor� de ella cuando la vio.
C�mo amarle si �l no te quiere.
Se puede amar locamente sin ser correspondido.
- Ven a cenar con nosotros. - D�jame en paz.
- �Qu� le ocurre? - No lo s�, pero est� borracho.
Ir� a por su carruaje y lo llevamos a casa.
Buenas noches, Sr. Fallon.
�Cu�ntas mujeres quiere tener?
- �No le basta con mi hermana? - Sr. Dureau!
�Calle!
Le ha mentido a Ann sobre m�. Trata de separarnos.
- La quiere para usted en su pisito. - Est� borracho. Hablaremos luego.
Nos batiremos cuando quiera si tiene valor para enfrentarse a m�.
- Ser� un placer. - Le visitar�n mis padrinos.
V�monos.
Monsieur Fallon.
- Est�s loco. - No eres rival para �l.
- Soy mejor que vosotros. - Es cierto, pero...
Es culpa m�a. D�jame hablar con �l.
No tiene nada que ver contigo.
Me odia desde hace tiempo.
�Qu� es esto? No hace falta. Le ganar�as con las manos atadas.
Nos deja todo lo que tiene a ti y a m�. Tonter�as.
�Crees que puede ocurrirte algo?
Quiero que seas mi padrino.
Y trae a tu amigo Osemer.
Y no apuestes ni a favor ni en contra.
- �Sr. Fallon? - Adelante.
Soy Pierre Lagnier. El Sr. Andre Briant.
Representamos a Laurent Dureau.
La Srta. Connant. El Sr. Polly.
Hablen con libertad.
- �Podr�amos conocer a sus padrinos? - Dej�monos de formalidades.
- �Qu� les parece a las 6:oo? - Muy bien.
- Como retado, puede elegir arma. - Pistolas.
Gracias.
Pistolas. Est�s loco.
No te preocupes.
Adelante.
�Va a matar a Laurent?
Quiz� �l me mate a m�.
�Viene a pedirme que no vaya?
No.
�Es tan h�bil con la pistola como con el florete?
No.
Quiz� ha venido porque cree que ma�ana estar� muerto.
He venido a agradecerle que no se aprovechara de su ventaja.
Ignoraba que no tendr�a esa ventaja hasta ahora.
�Angelique!
�Cu�ndo admitir� que usa a su hermano de escudo?
Porque le tiene miedo a la vida, a los hombres.
�Es porque su madre muri� al dar a luz?
Tiene una gran vitalidad y grandes ansias de vivir.
Espero que le mate.
A sus puestos caballeros.
Cada uno dar� diez pasos.
Empieza la cuenta. Uno,
dos, tres, cuatro, cinco, seis,
siete, ocho, nueve, diez.
Contar� hasta tres.
Cuando diga tres, se dar�n la vuelta y disparar�n.
�Listos?
Uno, dos...
Puede disparar.
Ahora viene, se�or.
- He llamado a Laurent. - Me ha contado lo que pas�.
Laurent, coge tus cosas y vete lo antes posible.
Pap�, no puedes decirle eso.
�Laurent!
En estos momentos es cuando m�s te necesita.
Toda la ciudad le volver� la espalda.
�Dejar�s que George Elmwood sea el �nico que le apoye y su padre no?
No tengo nada m�s que decir.
Si �l se va, me ir� con �l.
Esta casa estar� triste sin ti.
�Su Excelencia el gobernador Paul O. Monnet!
�Solicita su presencia en el matrimonio de Angelique Dureau con George Elmwood!
�Que tendr� lugar en la tarde del mi�rcoles 16 de diciembre de 1864!
�En la residencia del gobernador.!
Esp�rame fuera.
�Te ocurre algo?
Un mes m�s y adi�s a la vida social.
He rechazado invitaciones por no incluir a Laurent.
Bien. Sigue rechaz�ndolas. Son una pandilla de aburridos.
Pero t� esp�ritu que no decaiga. Mantenlo en alto.
Entras en los restaurantes con Laurent y conmigo
como una reina, ignorando desplantes.
Eres maravillosa.
T� y tu madre s� que sois maravillosos.
- Las invitaciones de boda han llegado. - Estupendo.
El matrimonio de Angelique Dureau con...
Precioso nombre, el de la chica.
�No se casar� con �l porque se ha acostumbrado a vivir en su casa?
Y porque le ha sido leal toda la vida.
El ser m�s dulce y querido que ha conocido.
�Y no hay un poco de amor escondido?
Estoy segura.
Te adoro.
�Angelique!
No pod�a consentir que solo te llegara la invitaci�n.
Me alegro.
No avanzar� hacia el altar sino de tu brazo.
�Me entregar�s?
Claro.
- �Est�s segura? - �De que me acompa�es?
De que no te equivocas.
Claro que no. �C�mo preguntas eso?
Crecimos juntos y siempre se esper� que nos casar�amos.
Toda Nueva Orleans cree que somos la pareja perfecta.
S�, es cierto. �Pero le amas?
S�.
- Yo tambi�n he recibido una. - �La amas?
S�.
Pues evita esto.
�De verdad cree que no se casar�a porque yo se lo pidiera?
No. Era solo una esperanza.
Querid�simos hijos,
estamos reunidos aqu�, ante los ojos de Dios y en presencia de la comunidad
para unir a este hombre y a esta mujer en santo matrimonio.
Han acudido a m� George y Angelique para que una sus vidas para siempre.
Si alguien conoce alg�n impedimento para que esta pareja no se una,
Que hable ahora o calles sus labios para siempre.
Yo requiero y exhorto a los dos
a responder igual que el justo d�a del juicio final
cuando los secretos de todos los corazones ser�n expuestos
y as� vuestras vidas juntas en este mundo
y en el que tiene que venir sean colmadas de felicidad.
Am�n.
Felicidades, George.
Este arco debe ser m�s abierto para que la gente
tenga una vista panor�mica de la sala de juego desde el comedor.
Si alguien gana y hay emoci�n quiero que se enteren.
Comer menos y jugar m�s. Le har� un arco doble.
Bien.
Estar� un tiempo en el r�o. Ella se encargar� de la decoraci�n.
Mobiliario, cortinajes, todo.
Ser� un placer.
�No quieres administrarlo?
No. Yo invierto, pero no cuentes conmigo.
No me pondr� trajes de ping�ino, parecen vacas espantando moscas.
Yo lo pensar�a dos veces.
Podr�as jugar al faro en tus mesas y nunca perder�as.
- �D�nde pondr�s el faro? - Se lo ense�ar� y me dar� ideas.
�Es un complot!
Eso es. Un doble arco ser� perfecto.
- Quisiera que no tuvieras que irte. - Yo tambi�n.
Pero no tengo dinero para responder a una mesa con una p�rdida importante.
Quiz� convenzamos a Polly. Las mesas de faro le han animado.
�Angelique! �Angelique!
Nunca habla de su hermano. �Sab�is d�nde est�?
- No. - No lo sabemos.
�Angelique!
Solo un minuto.
�Llegaremos tarde.!
Se debe llegar tarde para llamar la atenci�n.
Nuestros vestidos de Par�s son de ensue�o. Nos odiar�n.
- �D�nde est�s? - �C�mo que d�nde estoy? Aqu�.
No, �d�nde est�s?
Cuando te abrazo te veo a miles de kil�metros.
Poseo tu cuerpo, pero tu esp�ritu est� muy lejos de m�.
George, no digas eso.
- Estr�chame en tus brazos. Estoy aqu�. - Nunca est�s aqu�, no estamos solos.
Desde la boda vamos de un lado para otro. Siempre hay gente.
Te amo, pero no llego a ti.
�Qu� sucede?
No s� a qu� te refieres.
Cuando Laurent desapareci�, me asust�. Pero ya pas�.
Te quiero. Trato de hacerte feliz y de que est�s orgulloso de m�.
Dime que no he fracasado.
No, cari�o. No quiero entristecerte.
Exijo demasiado de ti. No quiero que te separen de mi lado.
�George! �Angelique! �Vamos!
Fallon tiene suerte en el juego y con la querida. Es una preciosidad.
Eso es mentira.
Ella es una dama y Mark Fallon un perfecto e �ntegro caballero.
Retr�ctese de esa calumnia.
Ingenuo. Uno no compra un piso a una mujer por razones plat�nicas
ni le deja decorar palacios de juego. No me retracto.
- Le enviar� a mis padrinos. - Ser� un placer.
- L�stima. Me habr�a gustado seguir. - S�.
Ha sido una gran partida y Mark ha sabido jugarla.
- �Qu� nombre le pondr� a su negocio? - La Louisianne.
Haremos un viaje para verlo.
�Cuidado, Mark!
�Dureau!
�Qui�n es? �Por qu� ha intentado matarle?
No le hab�a visto en la vida.
Que tengas suerte con tu negocio. Iremos a jugar unas partidas.
Hola, Polly. Te a�or�.
- �Qu� ocurre? - Siento darte malas noticias.
- Habla. - El Sr. Dureau.
Un tipo coment� algo sobre ti y Ann y su brazo ya no es tan firme.
Est� mal herido.
Mark.
Ven, si�ntate.
No te vayas, Angelique.
Le agradezco que defendiera a Ann.
Pero debi� esperarme.
Nunca he permitido que insultaran a una dama.
Quiz� por eso mi vida ha estado llena de duelos.
P�ngase bien.
Me dio su palabra de estar en la inauguraci�n.
No, no podr� asistir.
No lo lamento. He vivido intensamente
y ahora he perdido reflejos y agilidad.
La �poca de la espada se ir� conmigo.
Una vez me dijo que ninguna sombra deb�a interponerse entre nosotros.
He de enfrentarme a un deber muy amargo,
el de decirle que yo...
�Laurent?
Subi� al Memphis con un cuchillo.
No le reconoc�, llevaba barba.
Todo sucedi� deprisa.
Yo no iba armado. Trat� de detenerle.
Luchamos.
Cay�.
Se clav� su cuchillo.
Muri� en el acto.
Gracias por dec�rmelo.
T� no eres responsable de lo ocurrido.
- Prom�teme una cosa. - Lo que quiera.
Protege a Angelique. Siempre.
Le doy mi palabra.
Angelique.
Cre� que las apuestas estaban a mi favor.
Pero parece que mi destino es destruir lo que ama.
Tal vez siempre lo supo.
No la molestar� m�s.
�Mark!
Sanford.
- El golpe de l�nea baja es perfecto. - Muy amable, gracias.
- �Y esas caras serias? - �Trabajas con el banco de Elmwood?
- S�. - S�calo ma�ana. Nosotros lo haremos.
- �Por qu�? - Ha derrochado el dinero.
- Compra muebles de Par�s. - �Has visto los diamantes de su mujer?
- �Y qu�? Tiene su fortuna. - Que no es tan grande.
Pensadlo bien. Si retir�is el dinero puede que cunda el p�nico.
No hay m�s remedio. Mira este informe.
Angelique le ha transferido su capital esta ma�ana.
Su padre era del Southern Federal.
Normal. Una esposa pone su dinero en el banco de su marido.
Para evitar discusiones.
�Elmer!
Cuatro vasos grandes para tres financieros nerviosos.
Y os dir� m�s.
No solo dejar� el dinero all�, sino que ir� a ver c�mo lo sac�is.
Bien, no te arrepientas.
Lo siento. Est�n cenando y no se les puede molestar.
- �El mayordomo no le dio mi mensaje? - Lo siento, se�or.
- No importa. Cierre la puerta. - S�, se�or.
Tengo que decirle algo importante.
John Sanford y los dem�s retirar�n el dinero de sus cuentas ma�ana.
- �Su banco lo resistir�? - Mi banco est� perfectamente.
Puede sacar el suyo tambi�n.
No debi� transferir la cuenta de su se�ora a su banco.
Mi esposo no tuvo nada que ver en eso.
Cambi� la cuenta porque deseaba hacerlo.
Sanford y los dem�s le esperar�n. Prep�rese por si cunde el p�nico.
Si tiene alguna otra sugerencia, vaya al banco en horas de oficina.
�No prometi� a mi esposa no molestarla m�s?
Tambi�n le hice una promesa a su padre.
George, �hay alg�n peligro?
Claro que no.
�Por qu� me pediste que pasar� mi cuenta a tu banco?
�Es que crees en su palabra?
- Varios clientes retiran fondos. - Tranquil�cese, todo va bien.
- Sr. Galbreth. - George.
- Si�ntese, por favor. - Gracias.
- Hay mucho movimiento. - S�.
El Consejo Bancario est� inquieto por los rumores que se esparcen.
No tienen fundamento. La estabilidad del banco no est� en duda.
Pero esos rumores pueden perjudicar a otros bancos.
S�, es posible.
Hay que cortarlos en seco.
Ma�ana vendr�n los auditores, inspeccionar�n los libros
y har�n una declaraci�n oficial para tranquilizar al p�blico.
�No es lo mejor?
- S�, desde luego. - Bien.
Hasta ma�ana.
Adi�s, se�or.
El presidente George Elmwood desaparece.
Hay un desfalco de 200 mil d�lares.
George Elmwood ha desaparecido de la ciudad.
- Bueno, habr� que esperar. - S�.
Seguir� jugando al faro, es donde m�s r�pido se pierde.
Siento haberte arrastrado en mi ca�da.
�Qu� dices? Ten�as dinero ayer y a�n lo tendr�as de no ser por ese idiota.
Olv�dalo. Ya te dije que depositar dinero me pon�a nervioso.
Y con lo que has trabajado.
Solo me hubiera gustado ver colgada una de esas preciosas cortinas.
S�, y las mesas de faro.
Alg�n d�a lo terminar�s.
Empecemos ahora mismo. �Tienes una baraja nueva?
�En serio?
Las tengo a docenas y el Sult�n zarpa esta noche.
- Has comprobado los horarios. - Estoy deseando subir a bordo.
Y yo.
Ir� a reservarnos plazas.
No quisiera dejarte sola. Eres parte de nuestros planes.
Lo s�, pero no es mi destino.
Mientras viva te estar� agradecida, pero no tengo derecho sobre ti.
Ni este local te hubiera retenido aqu�.
As� que si logro veros de vez en cuando...
Deseo que todo os vaya muy bien.
Eres maravillosa.
Firma la escritura de venta.
Los Larouchet no tiene prisa. Qu�date el tiempo que quieras.
Me ir� la pr�xima semana.
Cu�nto me alegro de que te deshagas de esta casa.
Est� ligada a tu desgracia.
�Volver�s a casa?
No lo s�.
No has estado all� desde que muri� tu padre.
A �l le hubiera gustado que vivieras all�. Av�same.
S�. Gracias.
Adi�s.
- Capit�n. - Sr. Fallon.
Corre el rumor de que volver� al r�o.
- Cuente conmigo desde ahora. - Bravo.
Con usted es m�s interesante.
M�s provechoso es para m�.
- �Has sabido algo de ella? - S�.
Esta vez deber�as ir t�.
La han dejado libre.
Le prometiste a su padre cuidarla.
As� que hazlo. Trata de verla.
No, eso no resultar�a.
Es mejor as�.
Nunca he visto a un hombre ganar todas sus apuestas.
��Cu�ndo admitir� que usa a su hermano de escudo?!
�Le tiene miedo a la vida!
��Es porque su madre muri� al dar a luz?!
�Nosotros nos amamos y siempre nos amaremos!
�Te quiero a ti y tu felicidad!
Larguen amarras.
�Despacio a estribor!
Larguen amarras.
�Despacio a estribor!
Te amo.
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