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Corky, ¿quieres contarnos tu historia?
Bueno, digamos que mi historia no es muy trágica,
al menos que el aburrimiento sea trágico.
Bueno, yo estaba casada.
Tenía todas las comodidades que se podrían desear.
Creía que eso le daría sentido a mi vida.
Dejé de querer ir a fiestas, y...
jugar al tenis...
con mis amigas.
Que conste que yo preferiría planchar sábanas...
que jugar al tenis.
Cuando tenía unos 11 años,
vivía con mi abuela cerca de la Selva Negra...
en el segundo piso de una casa pequeña,
y tenía una gata.
Se llamaba Fifi.
Pues, recibí el Premio del Patrimonio Cultural de Oregón.
Los premios no son importantes.
- Por favor. - Bueno.
Y me recetaron Valium,
lo cual, por lo menos, hacía que los días...
pasaran más rápido.
Y bueno, había una piedra...
así de grande que tenía unas muescas...
que eran como pequeños bultos,
y digo: "Tía Janey, ¿qué es esto?".
Y me dice: "¿No sabes lo que es?".
Y yo: "No".
Y dice: "Es mi piedra para tetas".
Y yo: "¿Tu piedra para tetas?".
Y ella: "Sí, mi piedra para tetas.
La uso para golpear tetas cuando peleo con chicas".
En serio. No estaba bromeando.
Y un día, pues...
me desnudé y salí a la calle.
Y el cartero...
me encontró, me llevó a casa...
y llamó a mi marido, como si fuera una niña.
Y, bueno, todavía llevo mi anillo de bodas, pero...
ahora estoy divorciada y estoy mucho más feliz.
Tal vez la vida no tiene que tener tanto sentido...
como creemos que debería tener.
- Gracias, Corky. - Gracias, Corky.
NO TE PREOCUPES, NO IRÁ LEJOS
Señoras y señores, por favor, denle la bienvenida al escenario...
al caricaturista famoso de Portland,
¡John Callahan!
"ESTE PUEBLO NO ES LO SUFICIENTEMENTE ACCESIBLE PARA NOSOTROS DOS".
Hola. Me llamo John, y soy alcohólico.
- Hola, John. - Hola.
Me alegro de estar aquí.
El último día que pude caminar,
me desperté sin resaca.
El último día que pude caminar, me desperté sin resaca.
Aún estaba borracho de la noche anterior.
Sabía que tenía más o menos una hora antes de que...
sintiera el nerviosismo...
del síndrome de abstinencia.
¿Y si hubiera perdido el control o la calma?
Joder.
La tienda más cercana que vendía alcohol...
quedaba cerca de un cruce grande.
- ¿Qué tal? - ¿Estás pasando mucho calor?
- Hace calor, ¿no? - Sí.
- Tiempo para playa. - Sí.
Intenté hablar con...
la dueña de la tienda y actuar con normalidad.
Pinto casas para Alvarado. Tenemos mucho trabajo.
Lo tenía todo bajo control.
Pero...
sólo un ciego no habría visto que mi mano temblaba.
Bueno, me llevo una botella de Tres Abuelos.
Sí, el tequila.
Hola, ¿qué tal?
Qué día más bueno, ¿no?
Sí.
- Buenas olas. - Sí.
Si se pone más azul, cantaremos una canción de Muddy Waters.
¿Cómo?
Soy cantautor.
Escucho todo tipo de música.
¿Quieres un trago?
Yo... Paso.
Bueno, nos vemos.
Está bien.
Tienes un problema, Callahan.
Sé tres cosas sobre mi verdadera madre:
Era irlandesa-estadounidense,
era pelirroja y era maestra.
Y claro.
No me quería.
Entonces, cuatro cosas.
Lo que se hacía entonces con los niños católicos ilegítimos...
era quitárselos a la madre biológica...
y llevarlos con las monjas durante seis meses...
por si la madre cambiaba de opinión.
¿Era mi madre una Reina?
¿Era una puta?
¿Podría reconocerla y sorprenderla en una ventanilla de cajero?
"Sí, quiero cobrar este cheque, mamá".
Ay, joder. ¡Socorro!
- Hola. - Vaya, qué caída...
- Qué bueno. - ¿Me ayudan?
- Sí, claro. - Pero con cuidado.
- Bien. - Cuidado.
- No monten un espectáculo. - ¡Eso es!
Por aquí. Dense la vuelta.
- Eso es. - Bien.
- Bien. - Cuidado.
- Cuidado. - Ya está.
A ver, levántenlo.
- ¿Huelen eso? - Sí.
- ¿Qué huele? - ¡Cómo apesta!
Bueno, súbeme la pernera derecha.
- ¿Aquí? - Sí.
- Eso es, amigo. - Sí.
Súbeme la pernera derecha.
- Sí. - Sin miedo.
Sí, mete eso en esa cosa blanca.
Muy bien.
- Gracias. - ¿Dibujó esto usted?
- Sí. - Vaya.
- ¿Lo entienden? - Genial.
- Si. - Si.
No se preocupen, muchachos.
No llegará lejos a pie.
Es una silla de ruedas.
No puede llegar lejos porque está herido, ¿verdad?
- Exacto. Sí. - De acuerdo.
Bueno, mi abuela anda en silla de ruedas...
- ¿De verdad? - Sí.
- Lo siento. - Sí.
Me gano la vida dibujando, pero la gente se enoja por el tema.
- Nosotros no. - En lo absoluto.
- Son geniales. - Muy bien.
- ¿Es un accidente de autos? - Sí.
- Parece un muerto debajo del auto. - ¿Alcohol?
Vaya.
Tengo un billete de cinco en el bolsillo.
Tómalo y vete a comprarme una caja de seis botellas.
Pueden hacerlo y lo van a hacer allí.
Hola, Snickers.
¿Cómo te fue el día?
¿Tuviste un momento para hacer ejercicio?
¡Maldito imbécil!
¡Llegas tarde!
¡Todo el jodido día esperando!
¡Me he mojado!
¡Tengo mierda en los pantalones y no quedan tragos!
¡No me dejaste ni un trago! ¡Han pasado tres horas!
¿Qué es lo que haces en verdad?
Acepté ser tu asistente, no tu esclavo.
No paras de regañarme, y no me das ni cinco segundos...
antes de decirme que mierda hacer.
Ya te dije que detesto que me des órdenes.
Me ocuparé cuando me dé la gana.
¿Si? ¿Cómo te sentirías si yo te mandara todo el día?
Te baño en un momento.
Necesito relajarme. Toma.
Celebra tu independencia.
Según la encuesta de la NBC Associated Press...
el índice de valoración del Presidente Carter ha caído.
No ha caído mucho, pero ha sido constante.
Este es un hallazgo de nuestra encuesta telefónica...
de la semana pasada, que se basa en la opinión de 1.600 personas.
Bebo y luego toco fondo.
Vuelvo a beber y toco fondo de nuevo.
Tuve que admitir que era impotente ante el alcohol.
Estaba buscando otra cosa.
¿Seguro quieres ir a una reunión de Alcohólicos Anónimos?
Nunca he creído en su programa.
Lo siento,
pero no podemos permitir a alguien tan grotesco.
Por el amor de Dios, soy Reba.
Hola. Soy John.
Bienvenido al Club Alano.
Pensé que hablabas en serio.
Que no aceptaban perros, ni cuadripléjicos.
Por favor.
Señor, concédeme la serenidad...
para aceptar las cosas que no puedo cambiar,
el valor para cambiar las cosas que puedo cambiar,
y la sabiduría para conocer la diferencia.
¿Hay alguien que lleve menos de 90 días?
Hola, soy Félix, y soy alcohólico.
Hola, Félix.
- Hola a todos. - Bienvenido.
Llevo 14 días sobrio.
Bien hecho.
Hola. Soy Joseph.
Soy alcohólico.
Hola, Joseph.
Llevo 56 días sobrio.
Genial.
Es difícil porque fuera de aquí...
siento que la gente quiere escuchar que llevamos años sobrio.
Pero cuando vengo aquí,
pienso en lo lejos que he llegado.
Yo creía que era imposible estar 30 días sobrio,
pero aquí estoy, así que gracias.
¿Alguien más quiere hablar?
Soy John Callahan, no sé quién es mi verdadera madre,
y un accidente de auto me dejó cuadripléjico.
Y...
soy alcohólico.
Hola, John.
Es un placer conocerte, John Callahan,
el alcohólico.
Estás en el lugar correcto, creo.
Soy Donnie, y soy alcohólico.
Hola, Donnie.
Hola.
Cuando entré en este programa,
tenía dos pantalones,
unos que estaban llenos de mierda y otros que no.
Y no me importaba cuál de ellos llevaba puesto.
Hoy celebro la mediocridad.
Me desperté y me puse unos pantalones sin mierda.
Y salí de casa a tomar un café,
y estaba sumamente bueno.
He pasado un día bastante bueno,
hasta que vine aquí y me encontré con todos ustedes.
Sigue con tu historia, John.
Claro.
Mi historia. Bueno...
Pues, volví a la casa sobre las 4:00,
y estaba Jesús Alvarado, mi jefe.
Joder.
John, ¿qué tal?
Te quiero presentar a Bill.
- Hola. - Hola.
Ya que soy de un pueblo pequeño...
tenía poca experiencia con los discapacitados.
- ¿Qué tal? Soy John. - Bien.
Jesús quería que mirara el bolígrafo de ese tipo.
Mira.
Al revés.
Entré para beber algo.
Vuelvo por los eventos.
- Dios, se me escapó. - ¡Sí!
- ¿Qué pasa? - Perdí mi toque.
- ¡Mi zapato! - Hola, John.
- Ella es Bonnie. - Hola.
- Me dijeron que eres de Oregón. - Es verdad.
¿Cómo se divierten allí?
No hay mucho que hacer en Oregón.
Y gran parte de la población viene...
a Long Beach para buscar trabajo.
Hoy iremos a una fiesta, si quieres venir.
¿De verdad?
Sí.
- Bueno... - ¿Nos llevas?
Bueno, yo...
Esta noche...
andamos buscando problemas.
¿Qué si soy feliz?
No. Pero...
¿Divorciada? Sí.
Me estoy viendo con unos tipos.
Y voy a terapia. ¿Has ido alguna vez?
Te vendría muy bien.
Dejé de comer carne.
Y los productos lácteos.
También me voy a abstener de comer huevos.
Oye, tengo que ir al baño un momentito.
- ¿Vas a estar aquí? - Sí. Está bien.
Terry, ¿dónde está esa chica con la que estaba hablando?
- ¿La pelirroja? - Sí.
Creo que acaba de marcharse.
¿Se fue?
Qué bien.
- Ustedes siguen aquí. - Tenía que irse.
- No te puedes librar de nosotras. - Sí.
Fenomenal. Dexter.
Soy Dexter. Hola. Soy Dexter.
John.
- John. - Sí.
Vaya nena, ¿no?
Ya se fue.
- Le gustas, amigo. - Sí.
Sí. Te quiere llevar a casa...
para tener sexo sofisticado estilo Los Ángeles.
No, lo único que quería era hablar de su colon.
Toda la gente de Los Ángeles habla de su colon.
Y es porque toda esta gente es una mierda.
Sí. ¿De dónde eres?
Ay, joder. ¡Apaga esa mierda ya, hombre!
- ¡Estoy harto de Dylan! - ¿De qué hablas?
¿Harto de Dylan?
- ¿Qué dices? ¡Es poeta! - La respuesta, amigo, está...
La respuesta, amigo Es que te la chupan en el viento
Pareces un idiota.
¿Qué...?
La respuesta Es que te la chupan en el viento
Se la están chupando,
¡y se está quejando!
No está hablando de eso.
- ¡No se la está chupando en el viento! - ¡Lo sé!
¡Era broma!
¿Crees que no lo sé?
Johnny.
Escúchame.
En serio.
Sé de una fiesta que es diez veces mejor que esta mierda.
Vámonos para allá. Las nenas están diez veces más buenas.
Vamos a nadar en el mar de coños.
¿Te parece? Tú y yo.
Vámonos.
Qué promesa.
Supongo que creíamos que "las nenas"...
eran más guapas al otro lado de la ciudad.
Así que dejé a Terry y sus amigos,
y nos fuimos para la otra fiesta.
Pero no sin antes emborracharnos aún más.
Oye. Salud.
¡Qué sigan las bebidas, amigo!
Algunos dicen que me parezco a Burt Reynolds.
No lo veo.
¿Lo ves tú?
- Sí. Lo veo. - Gracias.
- Eres un hombre sexy. - ¡Gracias!
Tú que sí eres un hombre sexy.
Que sigan las bebidas. No quiero decirlo.
Yo sé que tienes que atender a mucha gente,
pero recuerda quién es el cliente más importante.
¿Qué tal la botella entera?
¿Qué tal la botella entera? ¿Qué tal la botella entera?
¿Con esto te basta?
- Oye, no te pongas triste. - No.
Hay muchos más por venir.
Que sigan las bebidas, amigo. Ya te lo dije.
Toma el volante.
Ya estoy bien.
¿Lo quieres bajar?
Adivina con quién estás conduciendo.
Soy el Rey del cunnilingus del Condado de Orange, amigo.
Es que me encanta cantar yodel en aquel lugar.
¡Joder! ¡Ahí está La Tierra de Aventuras Scott!
¡La Tierra de Aventuras Scott!
- ¿Qué es Tierra de Aventuras Scott? - ¿No lo conoces?
Nunca he ido. Vamos a entrar.
Haz una vuelta en U.
Salta por encima del muro.
Eso es. ¡Ay, Dios!
¡Desenfunda!
¿En serio?
No seas tonto, amigo.
Te has metido con el vaquero equivocado.
Hijo de...
¡No!
- Mi auto, conduzco yo. - No estás para conducir.
Te quitaré las llaves.
- Oye. - Te voy a quitar las malditas llaves.
¡No están para conducir!
Nenas.
Y así fue.
Dexter confundió un farol, con una salida...
y se estrelló contra él a 145 kilómetros por hora.
Avíseme cuando esté listo. Creo que...
A la de tres. Uno, dos, tres.
Hola, John. Soy el doctor Mirione.
Las luces son muy brillantes.
Y es sorprendentemente ruidoso, ¿no?
Hay poca paz y tranquilidad...
para los moribundos.
¿Estoy muriendo?
Los sobrevivientes de catástrofes viven unas 12 horas.
Tuvo un accidente muy grave en ese Volkswagen.
Ví el auto.
Se veía horrible.
No lo oigo. Hable más fuerte.
¿Qué le pasó al conductor?
¿Qué le pasó a Dexter?
¿Dexter Marzynski?
Salió sólo con unos rasguños.
Tuvo muchísima suerte.
¡Por Dios!
Mi corazón está con usted.
Puede que quede paralítico.
Pero hoy hay un bonito amanecer.
Susan Henry, acuda a la enfermería.
Hola.
Vamos a ver.
Este es un caso de niveles C5-C6,
una lesión completa a nivel de la sexta vértebra cervical.
Tiene movimiento de hombros,
y parálisis total en el cuerpo y en las piernas.
No mueve los dedos, pero...
No soy un impostor.
- Soy de verdad. - Tiene la médula partida...
entre la quinta y sexta vértebra,
de arriba a abajo.
Entre campeón de decatlón y rigor mortis.
La mitad de sus deltoides y su diafragma.
Y si no tiene cuidado, puede atragantarse.
Este paciente de aquí es de C4-5 y está neurológicamente intacto.
Sufrió una fractura de meseta tibial.
No es una herida tan catastrófica.
Hola, John.
Me llamo Annu.
Vaya.
Eres muy guapa
¿Cómo te va, John?
Mal.
Muy mal.
No me puedo mover.
No siento mi cuerpo, y donde siento,
me duele.
No puedo ni mear.
Siento que me estoy volviendo loco.
Sí.
Sí, parece que no te va muy bien.
No, no me va bien.
Es horrible.
Es que no sé cómo voy a...
No sé cómo puedo seguir viviendo después de esto.
Siento que no voy a tener ningún futuro.
Y los médicos no me dicen nada,
pero parece que voy a quedar así para toda la vida.
No lo puedo entender.
No me parece justo.
John, eres una persona muy especial.
Es la impresión que me das.
Te traje flores.
Espero que te gusten.
Gracias.
¿Las puedo oler?
Qué lindas. Gracias.
¿Quieres un masaje en los hombros?
Sí, por favor.
Hace un día muy bonito.
Mucho calor.
Vine aquí en mi descapotable.
¿De verdad te parezco guapo?
Sí, eres muy guapo. Eso no ha cambiado.
Y tienes una fuerza tremenda.
Tendrás una vida maravillosa. Lo presiento.
Ruego que así sea.
Se lo ruego a Dios.
Pienso en todas las promesas a Dios...
y pactos con el Diablo que hacen los personajes de Dickens...
o, por ejemplo, en "El Bebé de Rosemary"...
para poder cambiar la historia y mejorar las cosas...
o evitar los destinos horribles.
¿Y qué le dices a Dios?
Le digo: "Por favor, no dejes que sea paralítico".
No puedo ser paralítico.
Todo siempre se resuelve para John Callahan.
No soy de los que acaban paralíticos.
No puede ser.
¿Y cuando hablas con el Diablo, John?
Le digo: "Te daré todo lo que quieras.
Todo lo que quieras, con tal de que cambies esto".
¿Y eres de Oregón?
¿Es tu casa?
Sí.
Sí. De The Dalles.
Es un pueblo de campesinos.
Somos unos pueblerinos.
¿Pueblerinos? ¿Qué son "pueblerinos"?
Me gusta cómo lo dices: "Pueblerinos".
No sé. Creo que se refiere a...
bueno, se refiere a la gente del pueblo.
Es peyorativo.
¿De dónde eres tú?
De Estocolmo.
Allí hay mucha pesca, mucho salmón.
Igual que en The Dalles.
- ¿Sí? - Sí, hay mucho salmón.
Tenemos algo en común.
Creo que tenemos mucho en común, John.
Sí. Salmón.
Y somos dos paletos.
¿Y qué más, John?
Me gusta ver el amanecer.
El amanecer es bonito.
Es muy tranquilizador.
Estuve viendo a los gimnastas ahí.
Me tengo que ir a mi siguiente cita, John.
Pero te veré muy pronto.
- ¿Cuándo? - La semana que viene.
Encantada de conocerte, John.
Igualmente, Annu.
Gracias por las flores.
Hasta pronto.
Adiós.
Me alegro de haber conocido a Annu.
¿Y a nosotros? ¿No te alegras de habernos conocido?
No le caemos bien.
Claro que me caen bien.
Pero es que no puedo echar un polvo con ustedes.
¿Lo has intentado?
Bueno, ¿lo has intentado?
Uno, dos, tres.
Vamos.
Bien.
Ponlo bien a la de tres.
Uno, dos, tres.
- Eso es. - Muy bien.
Ya está.
Aquí está el botón de encendido.
Disfruta.
CENTRO DE REHABILITACIÓN
Buen tiro.
- Hola, amigo. ¿Qué tal? - Bien. ¿Y tú qué tal?
Bien. Estamos jugando al baloncesto.
Genial.
Soy John.
- Charles-Marie. - Encantado.
Gracias.
AGRADECEMOS A LAS PAREJAS QUE APARECEN AQUÍ
POR COMPARTIR SUS VIDAS ÍNTIMAS PARA AYUDAR A LOS DEMÁS.
Tener relaciones sexuales es una oportunidad...
para volver a conocerse a sí mismo.
Es una oportunidad para recuperar la confianza.
Después de tu accidente, tu cuerpo ya no puede producir...
una erección psicógena normal,
así que tienes que usar las erecciones reflejas.
¿Erecciones reflejas?
Suena sexy.
Entonces, ¿cómo podría lograrlo?
- ¿Me lo demuestras? - Pórtate bien.
¿Alguna vez se te ocurrió pedirle a tu enfermera...
que se siente en tu cara?
Oye, Lilly, ¿te puedo pedir una cosa?
Sí, claro. Pídeme lo que quieras.
¿Te puedes sentar en mi cara?
Es una idea escandalosa pero emocionante.
Pero no. O sea...
- ¿No sería inapropiado? - ¿A quién le importa si es inapropiado?
John.
Te lo estás pensando.
Buenas noches.
¿Oíste?
Triunfaste.
No exactamente.
Pero ya volverá.
Mi tarea es darte una erección.
Es lo único que me importa.
Lo peor sería que te dijera que no,
y entonces, vienes a pedírmelo a mí.
Trato hecho.
Una erección refleja significa...
que se produce por estímulo táctil.
Si se sienta aquí...
el contacto estimulará...
el flujo sanguíneo hacia aquí lo que provocará una erección.
¿De acuerdo?
- ¿De verdad? - No se logra pensándolo.
No puedes provocarla imaginándolo.
- ¿Me entiendes? - Sí.
Allí es donde estaba mi pene.
Estírala.
Quiero que se estire cada vez más.
Y abajo.
¿Lo puedes hacer tú?
Annu, a veces me apetece un trago.
Es que no me parece justo que no nos dejen tomar tragos.
Pero podemos ir a Tiny's Tavern los fines de semana...
y tomar todo lo que queramos.
Tal vez nos inviten a las bebidas porque les damos lástima.
Aprovechar la situación.
No te vas a creer lo que pasó la otra noche.
Regresábamos de Tiny's Tavern, Charles-Marie y yo,
y estábamos cruzando las vías del tren de camino aquí.
Y la silla de Charles-Marie se quedó atascada...
en las vías.
¡Joder!
Y me dice: "Déjame morir.
Déjame morir. Es mejor así".
¡Déjame morir! ¡Es mejor así!
Sujétate de mí silla. ¡Sujétate de mí silla!
¿Y sabes qué es lo gracioso?
Lo dijo en serio.
Creo que, en ese momento, quería morir de verdad.
No tiene mucha gracia, John.
Me parece peligroso.
Un día en la vida de un cuadripléjico.
¿Aló?
Hola, ¿habla Donnie?
Sí, ¿quién eres?
Hola, Donnie, soy John Callahan.
Soy el lisiado de neón del espacio exterior.
¿El del cabello de color mandarina?
Bueno, siempre pensé que mi cabello era de color naranja eléctrica,
pero, sí, soy yo.
Mira, encontré tu número en el tablero de anuncios.
Te llamo porque...
necesito un padrino.
Bueno, de momento ya tengo muchos lechones.
¿Lechones? Necesito un padrino.
Así llamo a mis apadrinados.
Qué gracioso.
- Vaya. - ¿Quieres que te ayude?
Bueno, es que te ví hablar...
y realmente me gustó lo que dijiste...
sobre los pantalones y lo de las mujeres...
A ver, John.
- No sé si hablas en serio. - Santo cielo.
Lo llamo Chucky.
¿Qué?
No sé, John Callahan. Pues...
Te lo digo en serio.
Es que a veces bromeo...
porque estoy nervioso, pero necesito ayuda de verdad.
Es que...
todos los días a las 4:00 p.m. en punto,
me siento muy deprimido.
Yo me deprimo desde que me despierto,
- así que te entiendo. - Escucha.
El sábado vamos a charlar en grupo en mi casa.
¿Qué tal si pasas?
Ay, ¿charlar en grupo?
Hablaremos de Chucky.
Los demás vienen a la 1:00. Northwest Johnson 4014.
- No llegues tarde. - Tim.
Northwest Johnson 4014.
- A la 1:00 p.m. - ¿Me hablas a mí?
- Gracias. Nos vemos. - Bien.
Bebe agua. Adiós.
Cuarenta, ¿cómo era?
- Southwest Johnson 4014. - Bien.
Vamos.
Oye, Sam, ven aquí y limpia este desastre.
Y vete a fisioterapia.
Vete tú a fisioterapia.
Hola.
- Hola. - Ay, perdón.
- No pasa nada. - Hola.
Hola. Soy Debbie.
- Hola, soy John. - ¿Qué tal?
Voy a salir al parque. ¿Me quieres acompañar?
Bueno, hoy es lunes...
- Joder que sí. - ¿Sí?
- Claro. - Gracias. Genial, vámonos.
Está bien.
Ya llegamos.
Aquí está bien.
Eso es, eso es.
Eso es, eso es.
- Oye, bailas muy bien. - Bueno...
Hola.
Oye, ¿está Donnie?
Sí.
- Hola, soy John. - Hola, John.
- Sentimos llegar tarde. - ¿Qué tal?
John, bienvenido al grupo.
Gracias. Sentimos llegar tarde.
Tim se equivocó de dirección.
- ¿Dónde era? - No pasa nada.
Sí, me confundí, pero llegamos, ¿no?
Ella es Reba. Creo que la conoces.
- Hola. - Martingale, Corky, Hans, Mike.
- Hola. - Hola.
Bienvenido.
Él es Tim.
- Bienvenido, Tim. - Tim.
- Hola, Tim. - Hola, Tim.
Ahora que ya nos hemos presentado,
¿qué tal les fue la semana?
¿Algo que contar?
Yo sí tengo algo que contar.
Para que sepas, John, ya que eres nuevo,
yo soy poeta.
Poeta callejero.
Y también activista gay.
Bueno, estaba en el Pendleton Round-Up,
aproveché la oportunidad para leer uno de mis poemas...
en el cual se hacen unas cuantas menciones a penes jóvenes.
Y es el siguiente.
"Bajo el sol caliente...
del verano,
trabajando todo el día, embalando paja,
se pone cada vez más dura,
cada vez más dura,
y está por salirse de los pantalones.
¡Pum!
¡Pum!
Ya lo entendimos. ¡Pum!
- ¡Pum! Se trata de los penes. Por favor. - Basta ya.
Y de repente, un vaquero me para...
y me dice que mi poema es pornográfico.
¿Y crees que no lo es?
No, no lo es. Es un poema estadounidense de sangre caliente.
Muy bien.
Entonces, el tipo me dice que pare y le digo:
"Soy estadounidense, y leo un poema estadounidense...
sobre una institución".
No le gustó eso.
Me acusó de estar borracho.
Le digo: "Llevo tres años sobrio.
Soy un orgulloso miembro de A.A.".
Y me marché.
¿Alguien quiere comentar la historia de Martingale?
Bueno, a los heterosexuales les enojan estos poemas.
- Yo no estoy enojado, Hans. - ¿Ves?
Pero lo que pasa es que esta clase de indignación...
puede impedir tu recuperación.
Creo que todos estamos de acuerdo...
en que divertirse sin beber...
se siente muy bien.
Pero una cosa es que leas tus poemas...
delante de gente que conoces,
en las cafeterías que frecuentas,
y otra cosa es que los leas en un rodeo.
Es un poco peligroso.
Creo que fue muy valiente.
- Yo también. - Sí.
- Es decir... - Que se jodan.
- Sí. - Oye, yo soy una granjera...
y te daré una paliza.
Ya sabes que soy capaz.
- John, ¿quieres comentar? - ¿Qué?
John.
Estaba pensando que de todos tus poemas,
no todos son sobre penes, ¿no?
O sea, seguro tienes unos bonitos.
Pues, a mí me parece...
que hemos llevado unas vidas bastante caóticas...
durante nuestras temporadas sobrias.
Y creo que hay una muy delgada línea...
entre sembrar el caos por la experiencia...
y sembrar el caos porque dependemos de él.
John no ha dicho casi nada.
Quizás se crea mejor que nosotros.
¿Nos cuentas tu problema?
¿Debo decir: "Soy John y soy alcohólico"?
Cuéntanos tus problemas con la bebida.
Bueno, yo...
empecé a beber cuando tenía 13 años.
Le robé una botella de ginebra...
a mi tía Diane.
Y me gustó.
Mucho.
Y nunca dejé de beber.
Bien.
Bueno...
Sigue.
Pues, no lo dejé tal vez...
porque soy adoptado.
Soy adoptado.
Tal vez eso hacía que me importara menos el hecho de que yo era hijo adoptivo.
O...
Bueno.
La verdad es que no lo sé.
Corky bebía porque su nombre es Corky.
Yo, porque los zapatos me apretaban.
Pues, me alegro de que les haga tanta gracia.
John, lo que queremos demostrar es que todos tenemos excusas.
Me ofende que describas...
una dolorosa parte de mi niñez,
el ser huérfano, como una excusa.
O sea, es un hecho entre muchos otros.
Como no poder mover un jodido músculo del pecho para abajo.
¿Eso cuenta como excusa?
- ¿De qué te ríes? - Estábamos esperando que dijeras eso.
Es que sabíamos que lo ibas a decir.
¡Eres una maldita vaca!
¡No reconocerías el dolor, ni aunque lo sintieras!
¿Cómo te atreves?
Lo siento. Pues...
De hecho, tengo cáncer de corazón.
Y te voy a decir una cosa...
sobre tus desgracias, ¿está bien?
Como sigas diciendo "pobre de mí"...
acabarás pidiendo que te sirvan otra copa.
Y para que conste,
cuando vine por primera vez, sí que era una vaca gorda despreciable.
Pero he transitado por los 12 pasos, y me he hecho una vida en esto.
Lo siento, Reba.
- Lo siento, chicos. - No pasa nada.
- Es normal. - Está bien.
No pasa nada, John.
Vas por buen camino, cariño.
Y me alegra que estés aquí. Quiero que lo sepas.
- Gracias. - Me alegra que estés aquí.
Me caen bien.
Están locos de remate.
A nosotros también nos caes bien.
A ver qué dicen cuando me conozcan.
Hola, hombre.
¿Me das un trago de ese vino?
Maldita sea, aún no le he dado un sorbo ni yo.
Hay otra botella en mi bolsillo derecho.
En mi chaqueta. Tómala. Es otro litro.
Bien, genial.
Gracias.
Ahora el señor Katz le atenderá.
Gracias.
Buenas.
Buenas tardes.
- Muchas gracias por tomarse el tiempo. - No hay de qué.
- ¿En qué puedo ayudarle? - Me llamo John Callahan.
Nací en 1950 en el antiguo hospital Saint Vincent.
Sé tres cosas sobre mi verdadera madre:
Era irlandesa-estadounidense, era pelirroja,
y era maestra.
Y, claro, no me quería.
Así que cuatro cosas.
Y esperaba que usted pudiera ayudarme a encontrarla.
He hecho este bosquejo de cómo podría ser.
Tal vez le sirva de ayuda.
Qué lindo.
Callahan.
Sí, John.
El antiguo hospital Saint Vincent.
Pues vamos a ver.
¿Es mi archivo de verdad?
Sí, es este.
¿Si? Déjeme verlo.
Vamos a mi escritorio.
Bien.
¿Qué hay?
CONTACTO NO DISPONIBLE
Sr. Callahan, no hay mucho que pueda hacer.
- Espere. No, usted vio algo. - Señor Callahan.
- ¿Qué hay allí? - El Estado de Oregón tiene una ley.
Olvídese de eso. Por favor.
Podría perder mi trabajo.
- No puedo hacer nada... - Espere, ¿qué hay allí?
¿Dice Maggie Lynch?
- No lo puedo decir. - ¿Se llama Maggie Lynch?
¿Cómo qué no? Lo dice allí.
Acabo de verlo. ¿Se llama Maggie Lynch?
Señor Callahan, no quiero perder mi trabajo.
Al diablo con eso.
Seguro llevas 25 años trabajando aquí.
- Sr. Callahan, váyase. - Tu vida es triste. ¡Sé hombre!
Vete a la mierda.
Tal vez sea la batería o un fallo eléctrico.
Ya está.
- ¿Me da una moneda? - Sí.
Dos, tres, cuatro...
dos, cuatro, cinco, nueve.
Ya está.
Gracias, señor.
No hay de qué.
- Centro de Recursos para Discapacitados. - Hola, habla John.
Un momento.
Habla Suzanne.
Hola, Suzanne. Habla John.
Se me descompuso la silla.
- ¿Me podrían mandar ayuda? - ¿John?
John, esta es la tercera vez en dos meses que pasa esto.
Hemos tenido recortes desde la elección del Presidente.
Ay, por favor. No empieces.
Por favor, no empieces. Suzanne...
John, lo siento, yo no hago las normas.
¿Qué te he hecho?
¿Qué te he hecho para que te enojes? ¿Por qué me tratas así?
Dicen que usas tu silla mucho más que un cuadripléjico normal.
¡Sí! ¡Porque soy activo!
¡No soy un maldito vegetal de un asilo!
¡Sólo les pido un poquito de ayuda, joder!
- Cuídate. - Suzanne,
por favor, te lo ruego.
- ¡Perdóname! - Que te cuides, por favor.
¡Por favor, por favor!
Un objetivo de las charlas...
es provocar una nueva conciencia...
de los problemas emocionales difíciles que nos afectan.
Sin tener esta conciencia, nos encontramos sólos con estos problemas,
y pueden degenerar en alcoholismo,
drogadicción o ludopatía.
O en otras malas costumbres.
¿Cuáles son "otras malas costumbres"?
Bueno, hay muchas.
Pueden manifestarse del almacenamiento compulsivo, atraco, suicidio.
Suele pasar.
Mike.
¿Por qué no nos cuentas tu historia?
De tu empleo, del principio. ¿Cómo se llama la compañía?
Burnside Exploratory Systems Technology.
La llamábamos BEST para abreviar.
Pues...
había una administradora allí que no me caía muy bien.
Estábamos en guerra, y no le importaba si ganábamos o perdíamos,
nos cargaba de tonterías.
Tranquilo, Mike. Tú...
- Esta "ella", ¿tu administradora? - Sí.
Sí, ella...
se aislaba de los demás en su cubículo.
Y se comunicaba por grabaciones...
en altavoces.
¿Puedes contarnos sobre esta administradora?
Sí, bueno, primero el centinela de nuestra unidad de ataque fue...
Joder.
Lo siento, Donnie. ¿Podemos cambiar de tema?
No.
¿Cómo te hacía sentir?
Era una familia.
Pero pasar demasiado tiempo en familia...
te puede dejar harto de todo.
¿Puedo hacer una pregunta?
Dispara, Corky.
¿Había mujeres en tu operación?
Sí.
La administradora, pero no la veíamos.
Me pregunto por qué nunca hay mujeres en tus historias.
En tu infancia, en tu adolescencia,
en tu compañía.
Habría mujeres en tu unidad de mando.
¡Las mujeres no pueden manejarlo!
- ¡Oye! - ¿Me entienden?
- ¡Ustedes dos... - ¡Oye!
No habrían durado dos malditos segundos!
- Mike, ¡oye! Oye. - Mike. Mike.
- Es una charla. - Sí.
Martingale, siéntate. Mike, siéntate.
Si no, los voy a echar del grupo.
Lo siento.
- Lo toman muy en serio. - Perdón.
Si fueran a la Iglesia Saint Luke los domingos,
seguro que encontrarían la salvación que buscan.
Tim, eres muy encantador.
¿Te quieres callar de una maldita vez? Nadie pidió tu opinión.
Respiren.
Mike, ¿estás bien?
Tim, ¿me puedes bajar los pantalones para que no tenga que abrir mi cremallera?
Toma.
Oye, ¡se te olvidó abrir la botella!
¡Tim!
¡No cierres la puerta! ¡Tim!
Joder.
Seguro que puedes abrir esta botella, Snickers.
Joder.
¡No!
Joder.
Joder.
¡Joder!
Hijo de puta.
Por favor, por favor.
¡Snickers!
Mamá.
¿Dónde estás?
Hija de puta.
Puta.
Me abandonaste.
Soy un lisiado.
¿Dónde estás?
Eres buena gente, John.
Te puedes ayudar a ti mismo.
Puedes dejar de beber,
y puedes ser feliz y sano.
Yo sé que me llamas.
Te quiero.
Pero, por favor, no me llames puta.
Hola, Tim.
Me acaba de pasar...
algo muy profundo.
Pues...
me alegro.
Creo que voy a dejar de beber.
¿Te importa si tomo unas galletas?
¿Puedo?
Claro.
- Adelante. - Gracias.
¿Qué cojones pasó aquí? Es un desastre.
¿Dónde está Snickers?
No tienes por qué creerme.
Donnie, ¿por qué los llamas lechones?
Porque soy un Aries triple, Callahan.
Y porque me dejan llamarlos así.
Hasta luego.
Y porque es un animal tímido que intenta ser valiente...
y cada tanto supera sus miedos.
Mira, sólo hay cuatro cosas.
Ven a las reuniones, lee esto,
no bebas, y si te entran ganas de beber,
llámame antes, nunca después.
Las últimas dos semanas,
hablamos del arte y de la técnica.
Todo arte implica cierta técnica.
Toda técnica tiene cierto arte.
Pero la técnica se trata de la perfección.
¿MI MADRE ES UN PINGÜINO?
Y el arte se trata de la expresión.
Por eso...
la tarea del artesano siempre es la misma.
La repetición.
Por eso sólo existe una "Mona Lisa".
Y, por cierto, se puede decir que la "Mona Lisa"...
es un accidente controlado.
Mientras estaba pasando por los pasos del programa,
empecé a sentir una fuerte subida de energía.
De pronto me dí cuenta de que yo había sido,
o debería haber sido,
un humorista gráfico desde el principio.
¡LA GENTE COMO TÚ ES UNA INSPIRACIÓN PARA MÍ!
ENCANTADO DE CONOCERTE, GARY. ¿A QUIÉN TRAJISTE HOY?
¿LE TRAIGO ALGO MÁS, SEÑOR?
SOY PERSONALMENTE RESPONSABLE POR EL SUFRIMIENTO DE CRISTO...
- Tome. - Gracias.
COMPULSIVO
Me refiero a mi poder superior como Chucky cuando no basta con "Dios".
Igual que el protagonista de la película de terror.
Y no es porque me aterrorice mi poder superior...
sino porque mi poder superior me parece impredecible.
Lo que tienen que entender, mis pequeños lechones,
es que no controlamos el Universo.
De hecho, seguirá existiendo cuando ya no estemos vivos.
No podemos pedir ayuda...
si creemos que no existe quien nos la de.
Tienen que entender este concepto.
Y no tiene que ser el maldito Jesús...
ni Buda, ni Vanna White.
Entonces, ¿puede ser la vagina de Raquel Welch?
No te lo recomendaría, Callahan.
¿Por qué?
Porque no estoy de broma.
Si no pueden ir más allá de sí mismos...
y encontrar un poder superior, están jodidos.
- Sí. - Gracias, Donnie.
- De nada. - Hasta luego, John.
- Adiós, John. - Adiós.
No sean duros consigo mismos.
Voy a salir a fumarme un cigarro.
No te obsesiones con las creencias. Lánzate y esfuérzate.
Confía en Dios. Simplifica tu vida.
Llévate este libro.
Lao-Tse. Léetelo.
Tiene unos proverbios valiosos.
De acuerdo.
¿Le puedo ayudar en algo?
Sí, ¿le puede echar un vistazo a esta caricatura?
- Dígame qué opina. - Sí, a ver...
A ver.
VOTEN POR SPOT
¿NO ES CIERTO, SENADOR, QUE USTED UNA VEZ COMIÓ MIERDA DE GATO?
- Es bueno. - Veo que no le gusta.
A ver, mire este.
A ver.
LA CLÍNICA DE DOLOR RECTAL DEL DOCTOR MAC LANE
NO LO VA A CREER, SEÑOR SMITH,
HAN ABIERTO UN STARBUCKS NUEVO EN SU TRASERO.
Le gusta.
- Sí. - Bien.
Qué bueno.
- Uno de mis favoritos. - Claro.
- Gracias. - Es muy bueno.
Oye. ¿Annu?
- ¿John? - ¿Eres tú?
Mírate.
Qué guapo estás.
¿Qué tal?
Bien. Bueno...
Dios, estás guapísima.
¿Qué llevas puesto?
Tengo un trabajo nuevo. Trabajo en Air Escandinavia.
Vaya, Air Escandinavia.
Qué impresionante.
- ¿Sí? - Sí.
Me han ascendido a líder del grupo.
Líder del grupo.
Entonces, ¿sólo atiendes a hombres de negocios...
- de primera clase? - Sí.
- Sí. - Pero no me caen bien.
¿Ya sale tu próximo vuelo?
¿O te quedas un rato?
¿Quieres ir a comer?
Sí, hago noche aquí.
- ¿De verdad? - Estaría genial.
Pues vamos a buscar un lugar para...
"hacer noche".
"Voy a decirlo así,
no compres más pelotas".
Qué gracioso.
- Eres tú, ¿no? - Sí.
A ver, ¿de verdad te hace gracia?
- ¿Segura? - Sí.
Voy a acabar.
¡Estoy acabando!
- ¡Estoy acabando! - ¡Dios!
¡Dios mío! John...
Lo siento. Dios, lo siento mucho.
Me tienes que prometer que Tim va a entrar con el desayuno...
a la misma hora todas las mañanas.
Está bien.
Donnie, veo a gimnastas en el parque.
Tal vez estén entrenando para los Juegos Olímpicos.
Te lo digo en serio.
Desde que empecé a recuperarme.
Tal vez sean manifestaciones de tu sobriedad.
Los viste en la Sala de Urgencias.
Quizá se queden hasta lograr lo que quieren.
Pues, ¿qué mierda quieren?
Que te vayas con ellos.
¿Si? ¿Adónde?
Es que me saludan con la mano, ¿sabes?
Al gran parque en el Cielo.
Puede que te llamen desde el otro lado.
Sí, eso es lo que me temo.
No quiero ir al parque en el Cielo.
Callahan, no te obsesiones con los gimnastas.
Ve a las reuniones, no bebas y lee el libro.
No debes ocuparte de nada más.
Y debes trabajar en el segundo paso.
Tienes que creer que un poder superior a ti...
puede devolverte el sano juicio.
Sí. Lo sé.
Además, ¿cómo supones qué harías gimnasia, Callahan?
- De verdad. - Qué gracioso.
Mañana me voy a Nueva York para descontrolarme.
Qué bien. Me alegro por ti.
- Te lo mereces. - Gracias.
Pero ¿aún podré llamarte?
¿Lo dibujó usted?
Sí. A ver, ¿cuál es?
Los dibujé todos, pero... Ah, sí. Ese es mi padre.
Esto es muy bueno. Son geniales.
¿Entonces?
- Lo logró. Quisiéramos darle una columna. - ¿En serio?
Oiga, agente, mire esto.
¡Qué bien!
¿Verdad que sí? Gracias.
- Hola. - Hola, John. ¿Qué tal, cariño?
Muy bien. Mira esto.
A ver.
Ay, cariño. Lisa, mira, John sale en el Vanguardia.
- Gracias. - Me gusta la tonalidad.
Muy bien.
¿Quieres verlo? Mira, cachorrito, mira esto.
- ¿Lo hizo usted? - Sí.
POR FAVOR, AYÚDENME. SOY CIEGO Y NEGRO, PERO NO SOY MÚSICO.
¡Qué ofensivo!
¿Ofensivo?
Hola, compañeros artistas.
Miren esto. Échenle un vistazo.
No intento vender nada.
Sólo quiero que miren...
¡Publicaron una caricatura mía, hijos de puta!
¿Aló?
Ya no puedo con esto.
Voy a matar a Tim. Voy a matar a mi asistente.
Mira, Callahan, no puedes pedir ayuda...
si crees que no hay quien te la dé.
Te estoy pidiendo ayuda, Donnie.
- Por eso te llamé. - Pues, te jodes.
En media hora Donnie estará rumbo a Nueva York.
Y no regreso hasta el lunes.
Hay una nueva discoteca gay que se llama The Saint,
y me la voy a pasar mejor que nunca...
con Howard Rosenman y Andy Warhol...
Me importa una mierda tu vida sexual, Donnie.
Dime qué hacer.
¿Cuáles son los primeros tres pasos?
Donnie, por favor.
¿Cuál es el primero?
Primero: Soy impotente ante el alcohol, que mi vida es ingobernable.
Segundo: Creo que un poder superior puede devolverme el juicio.
Y el tercer paso: Decidí poner mi voluntad y vida...
al cuidado de Dios, como yo lo concebí.
¿Así que te crees impotente?
Sí.
¿Crees que un poder superior puede devolverte el juicio?
- Si. - ¿Y decidiste poner tu voluntad y vida...
al cuidado de Dios, como lo concebiste?
En tu caso, la vagina de Raquel Welch.
Recuerda que no estoy de acuerdo.
- Sí. - Genial.
¿No te gustaría entregarle el problema a Chucky?
Sí.
¿A que ya te sientes un poco mejor?
Bueno, sí, pero, Donnie, me engañaste.
Sé lo que acabas de hacer.
No, Callahan, no. Joder.
Haz una cesta de Dios.
Apunta tus problemas en papel, estrújalo y tíralo a la cesta.
Bebe agua.
DIOS
Tengo miedo. ¿Quién me protegerá?
Tim. ¿Tim?
Oye.
¿Puedes recoger ese papel y tirarlo a la cesta de Dios?
Eso es.
La verdad, me estoy divirtiendo.
John, como los editores de Vanguardia de Portland,
a algunos nos gusta mucho tu sentido del humor,
pero a otros les preocupa...
que te hayas pasado de la raya.
Hemos recibido 55 cartas de la comunidad estudiantil...
en las que se quejan de tus dibujos.
"Señor Callahan, me horrorizan sus garabatos simplistas,
sus ideas mal informadas del humor, y el descaro de pensar...
- ¿Es de verdad? - Que la gente disfruta de su trabajo...
Sí. Es de Woodburn, Oregón.
Hemos recibido muchas.
A ver, chicos.
Yo sé que ha venido gente a las redacciones...
para presentar reclamos.
Cristianos, homosexuales, Profesores,
extranjeros, conserjes, ratas de laboratorio,
a todos les parezco ofensivo, y, bueno...
Eso está bien, ¿no?
Tenemos unas cuantas amenazas.
Aquí tengo una del Willamette Week.
John, esto es un escándalo.
Es el periódico para el que dibuja Gary Larson, ¿verdad?
Sí. Y ellos quieren concederte...
tu propia columna.
A nosotros nos parece demasiado.
¿En serio?
- ¿Alguien puede traer un trapo? - ¿Qué pasó?
Agarren uno, por favor.
¿Un trapo?
Espera, no...
- No saquen la foto con la orina. - Cielos.
Van a publicar tu caricatura. Hablamos totalmente en serio.
- Creí que bromeaban. - No.
Ponlo en el montón de los graciosos.
No.
Guarda este para Annu.
LAS ROSAS SON ROJAS Y ESO ES BONITO.
PUEDO SENTIR MIS MANOS, PERO NO MI PITO.
Ese es muy gracioso.
¿Por qué lo llamas Chucky?
¿Por qué no?
El día que dejé de beber...
sentí una mano en mi hombro.
Pero cuando me giré para verla,
no había nada, pero no la imaginé.
"Se le llama invisible porque mirándole no se le ve.
Se le llama inaudible porque escuchándolo no se le oye.
Se le llama impalpable porque tocándole no se le siente...
¿Quién dijo eso?
¿Elton John?
Lao-Tse.
Chucky.
Ay, qué guapo.
¿Es tu nuevo galán, Donnie?
No.
Muchacho lindo, pene pequeño.
Tal vez te debilitaron para que te hicieras fuerte.
¿Alguna vez lo pensaste?
El camino hacia la iluminación es conocerse a sí mismo.
¿Y cómo puedo conocerme a mí mismo?
Olvidándote de ti mismo.
¿Qué te dijo el médico?
Quiero contar una historia de la India.
Déjame contarla antes de que me olvide.
Yo estaba conduciendo hacia el norte, a Bombay.
Iba a ver a unos maestros en el Bombay Hilton...
Ya contaste esta historia.
¿Si?
Sí.
La de la mendiga.
No recuerdo habértela contado.
Donnie.
¿Qué te dijo el médico?
Estoy jodido.
Necesito beber más agua.
Qué a gusto estoy. Gracias.
"Estimado Sr. Callahan, lamentamos informarle...
que aunque su caricatura es prometedora,
no es de la calidad de trabajo usual de The New Yorker.
Gracias por su solicitud...
¿Quién lee el The New Yorker?
"Señor Callahan, debería dibujar con la otra mano...
o ser fontanero.
Saludos, Robert...
Por lo menos es original.
Oye...
¿Crees que queda más gracioso si es paramecio,
escuálido, chimpancé, neandertal, humano?
¿O debería ser...
paramecio, trilobites, ave de rapiña, lémur,
neandertal, humano?
No lo sé.
Ponlo en el montón de los sin terminar.
Hola.
John, ¿puedo pasar?
Suzanne.
Hola.
¡Qué sorpresa tan grata!
¿De dónde sacaste dinero para esto?
De amigos, familiares.
Debes registrar estas cosas.
Tienes que declarar cualquier regalo o donación.
Pues...
El otro día en el Casco Antiguo pedí un cigarrillo.
¿Debo también declarar eso?
Señor Callahan, lo siento, pero yo no hago las normas.
Simplemente expreso lo grave del asunto.
Los ingresos por caricaturas pueden hacer que pierda el subsidio.
¿Y cómo evito que ocurra eso?
No lo sé.
Pero no pinta bien para usted.
¿Con quién hablo para informarme sobre los reglamentos?
O sea, ¿cómo me pueden penalizar...
por haber ganado un poco de dinero este mes?
Señor Callahan, tenemos motivos para creer...
que usted es un tipo sospechoso.
Pero no quiero que pierda sus subsidios.
Es que todas las cartas empiezan igual.
Siempre dicen que es culpa mía.
Yo conocía a...
un tipo que era un ex-trabajador social.
Ahora somos amigos.
Y él me dijo que a cualquier cliente asertivo...
se le incluía un informe en su legajo...
por ser un maldito problemático inestable.
¿Se creen esta mierda?
Un problemático inestable.
John, esto no es el departamento de reclamaciones.
No queremos saber de tus trabajadores sociales.
Cuenta tu historia, habla de ti mismo.
Bueno, esta es mi historia.
Dependo de ellos para todo.
No sé lo que quieres decir.
Lo que quiero saber es,
¿por qué te quejas de ellos?
No es simplemente por la trabajadora social.
Sigue.
Bueno, no puedo caminar.
¿Por qué no puedes?
Porque tuve un accidente.
¿Por qué?
Por culpa del hijo de puta de Dexter.
Se quedó dormido al volante.
¿Por qué?
Porque estaba muy borracho.
¿Y por qué subiste al auto?
Porque queríamos ir a otra fiesta.
Él conducía. No sé por qué yo...
- Pero, ¿por qué... - Yo no podía conducir.
Espera, Callahan, ¿por qué subiste si estaba borracho?
No sé. ¡Porque era un maldito niño! ¿No cometes errores?
¿Por qué subiste al auto con él sabiendo que estaba borracho?
¿Por qué lo hiciste? ¿Lo harías ahora?
¿Subirías a un auto con alguien que estuviera borracho?
¿Por qué lo hiciste?
No sé por qué.
Yo estaba totalmente borracho.
Estaba muy borracho.
Había estado borracho desde que era niño. Era una auténtica vergüenza.
Y yo sé que era así...
porque no me sentía amado,
no me sentía querido, así que intentaba disimular mis emociones.
Y funcionó.
Yo nací en 1951.
En el antiguo hospital Saint Vincent.
Sé tres cosas sobre mi verdadera madre.
Era irlandesa-estadounidense.
Era pelirroja.
Y era maestra.
Y claro.
No me quería.
El desapego hacia mi padre,
lo detestaba desde que tenía 11 años,
se extendió a toda mi familia.
Una Navidad,
durante la cena,
hubo un alboroto.
Y Tommy,
que tiene unos cinco años menos que yo...
dio un grito.
Cuando mi padre castigaba a uno de mis hermanos...
en vez de a mí,
me daba una excusa sin sentimientos de culpa...
para condenarlo.
Supongo que eso era un gran problema.
Nunca me sentí parte de la familia.
Nunca me sentí uno de ellos.
Pensaba que era mejor emborracharme que lidiar con mi emoción.
Me convertí en un imbécil...
y jamás los perdonaré.
Es decir,
ellos jamás me perdonarán a mí...
por todas las idioteces que hice.
¿Qué dijiste?
Que ellos jamás...
me perdonarán las idioteces que hice.
¿Qué ellos jamás te perdonarán o que tú jamás los perdonarás?
Que ellos jamás me perdonarán a mí.
Pero dijiste que jamás los perdonarás.
Pero, ¿por qué tendría que perdonarlos...
a ellos?
Por haberte hecho sentir como la oveja negra.
Por no ser tus padres de verdad, por tener otros hijos.
Perdonar a tu madre biológica por haberte abandonado.
¡Piensen en mí!
No los perdonaré.
Vas por buen camino, John.
Ya te vas acercando al noveno paso...
que significa que tienes que hablar cara a cara con estas personas,
para perdonarlas.
¿Es todo?
O sea...
Creía que al acabar de contar mi historia tendría una epifanía.
O sea, creía...
que me echaría a llorar...
y me curaría para siempre.
No.
No, no me siento muy diferente.
No siento...
No siento que tuve una epifanía.
Sí has tenido una epifanía.
No habrá un relámpago que te alcance y que te cure de tu mierda.
Vas a tener descubrimientos personales y epifanías...
y momentos de claridad.
Pero tus problemas no van a desaparecer sólos.
Lidiarás con esta mierda todos los días.
Siempre vas a llevar algo de dolor. Siempre vas a llevar algo de vergüenza.
Pero tienes que luchar o acabarás muerto.
Gracias.
¿Señor Levine?
¿John?
Sí.
Cuánto tiempo.
Hola.
- ¿Qué tal? - Bien.
- ¿Sigues dibujando? - Sí.
Te recuerdo en la escuela Secundaria.
Te costaba dibujar,
así que pintabas al óleo, pero acabaste dibujando de nuevo.
Eras buen alumno por aquel entonces.
Oiga...
le quiero pedir perdón.
¿Perdón por qué?
Bueno, yo era...
yo era problemático en su clase...
y no se lo merecía.
Y me siento mal por eso...
y quiero hacer las paces.
Bueno, me alegro de que me lo digas, John.
Ya sabes cómo son los adolescentes. Tienen etapas...
Veía potencial en ti y eso era lo que importaba.
Hace diez años, robé una camisa de esta tienda...
y me gustaría pagársela.
Bueno, sería un lío para los libros contables.
Dona cinco dólares a una organización benéfica, y estaremos a mano.
Hola, John.
MAMÁ Y PAPÁ
¿Qué quieres, John?
Bueno, es que he estado pensando...
y creo que hemos tenido una relación bastante hostil...
Quizá te hice sentir mal.
Y...
me he dado cuenta de que tu trabajo tiene que ser muy difícil.
Y yo seguramente he hecho que te resulte aún más difícil.
Así que...
te quería pedir perdón.
Bueno, gracias por pedirme perdón.
Y, claro, te perdono.
Oye, te he hecho un dibujo.
¡Vaya!
Bueno, tal vez puedas ayudarme.
Quiero hacer algo con los miembros del KKK.
Es decir, quiero presentarles de una manera más humana, ¿sí?
- Porque... - ¿El KKK?
No, a ver.
La gente siempre piensa que los racistas...
son pura maldad, pero son nuestros vecinos.
No lo sé. Puedes decir algo... De las sábanas.
Lo que a mí me gusta de las sábanas es que...
son calentitas y esponjosas cuando salen de la secadora.
¿No te encantan cuando todavía están calentitas de la secadora?
¿Dexter?
¿No te acuerdas de mí?
¿Qué tal?
Vaya.
Bueno, pues...
aquí estoy siguiendo la maldita rutina.
Estoy haciendo lo mío.
¿Y tú qué tal?
Bien.
Muy bien.
Sí.
Ahora estoy sobrio.
- No me digas. - Sí.
Sí.
Y está bien.
Está muy bien.
Llevo siete años intentando...
- vivir la sobriedad. - ¿De verdad?
Pero soy un maldito fracasado.
- Yo... - No pasa nada.
No puedo dejarlo durante mucho tiempo.
Amigo, estaba a punto de contactarte,
pero me entró un pánico del joder.
Me alegro mucho de que hayas venido.
Sí. Yo también he pensado mucho en ti.
Es que no sabía qué cojones decirte. O sea...
No hay nada que pueda decir.
De verdad. Nada.
He estado aprendiendo...
que yo mismo me jodí la vida.
Y me la jodí mucho antes de conocerte a ti.
No pasa nada.
De verdad. No te sientas mal.
La verdad es que vine para pedirte perdón.
¿Qué dices? ¿Por qué me quieres pedir perdón?
Mira, yo también soy responsable y me imagino...
que esto ha sido muy difícil para ti.
Durante años.
No quiero que te sientas mal, ni culpable.
Necesitas saber que he tenido una vida buena.
De verdad.
Las cosas me van bien.
Muy bien.
- No me digas. - Sí.
Yo he tenido una vida de mierda.
Lo siento.
No pasa nada.
Te voy a dar un abrazo.
Está bien, hombre.
Hola, mamá.
Qué guapa estás.
Supongo que a ti te tengo que perdonar más que a nadie.
Te he insultado.
Te he gritado.
Nunca consideré...
cómo te habría afectado a ti.
Tal vez te fuera muy difícil abandonarme.
O tal vez no.
Y eso también está bien.
Supongo...
Supongo que nunca te encontrará por mucho que te busque.
Ya contacté con todas las Maggie Lynch que pude.
Hasta encontré a alguien que te conocía.
Estuve cerquita.
Pero, mamá...
Estés...
Estés donde estés, necesito que sepas...
que te perdono.
Está bien.
¿Qué es ese cuadro, Donnie?
Ni idea.
Lo tengo por la misma razón que toda esta mierda. Lo heredé.
O sea...
mis abuelos...
estaban completamente forrados.
Así que mis padres crecieron siendo ricos,
y yo también crecí siendo rico.
Es totalmente absurdo.
Es bueno, pero es absurdo.
¿Has visitado ya a todos los que has hecho daño?
¿Has perdonado a los que querías perdonar?
Sí.
Así que borrón y cuenta nueva, ¿no?
¿Ahora me toca el décimo paso?
¿Y a ti qué?
¿A qué te refieres?
No se trata solamente de tu madre.
Te tienes que perdonar a ti mismo también.
Perdonarte por escuchar a Dexter,
por haberte ido con él aquella noche.
Hola, Brenda. Hola, amigos.
¿Qué tal? Hoy es un día maravilloso.
Hola, ¿qué hay? ¿Qué tal, John?
Pues, nada.
Lo de siempre.
Pensaba que te interesaría mirar esto.
¿Qué es?
Bueno, nada.
¡NO ENTRE! ALERTA: ¡ZONA PATRULLADA POR LESBIANAS!
Qué gracioso.
¿Qué es esto? Pent-house. Vaya, qué bien.
- ¿Vaya, qué bien? ¿Así reaccionas? - Es genial.
"Zona patrullada por lesbianas".
¿Qué insinúas de las lesbianas?
¿Qué son amenazadoras?
No, no es eso. Sólo digo que...
tal vez sean más bien como vigilantes desnudas de las zonas de obras.
Qué artículo más educativo.
Bueno, sólo es una caricatura.
- Debe ser gracioso. - ¡Oye, John!
- ¡John! - ¿Si?
¿Qué tienes ahí?
- ¿Listo? - Sí.
Mira.
A ver.
¡Bien!
- Es gracioso. - Es gracioso.
- Si. - Si.
¿A que sí? ¿Y por qué te hace gracia?
- Vaya. - Pues...
Me hace gracia porque me hace reír.
No tiene gracia.
Es gracioso porque el letrero...
insinúa que unas lesbianas te darán una paliza si entras.
No es algo que se espere.
En vez de un cartel por perros guardianes...
- es de lesbianas. - Gracias.
Para los lectores de Pent-house,
o sea, para los hombres, esto juega con el temor a las mujeres.
Como un temor mutuo inesperado.
Es decir...
¿Qué da más miedo que un grupo de mujeres que no necesitan a los hombres?
Joder. Es que me hace mucha gracia.
- Y a mí. - Es gracioso.
- No lo dudé. - Con signos de exclamación.
¿Quieren otra ronda de cerveza?
Déjenme invitarles a una ronda. ¿Qué beben?
- Gherkin. - ¿Cerveza?
- Si. - ¿Quieres una cerveza?
- Bien. - ¿Me traes tres cervezas?
No, ¡una ronda de cerveza para todos!
Hola, John. ¿Qué nos traes?
Qué bien.
Es genial.
- Llegó esto para ti, John. - Genial. Gracias.
SEÑOR CALLAHAN, ME OFENDIÓ SU CARICATURA QUE SALIÓ
EN LA REVISTA WILLAMETTE WEEK. SE PASÓ AL BURLARSE DE LOS ENANOS.
YA NO VOY A LEER ESTE PERIÓDICO.
¡Oye! ¡Callahan!
¡Me encantó el chiste del abogado!
Mi cliente protesta por los retrasos del juicio.
Dice que los honorarios del abogado son cada vez más dolorosos.
- Oye. Me encantó tu chiste sobre Jesús. - ¿De verdad?
Gracias a Dios es viernes.
Sus caricaturas me dan asco.
¡Deberían despedirlo del periódico!
Estaba muy enojada.
Sí, pero estas reacciones son las que me gustan.
Ella me dijo las cosas como son.
Ven aquí.
¿Quieres ver una cosa?
- He sido parte de diez bandas diferentes. - ¡Qué bien!
Eso es.
"Mochilero armonioso... ".
¡Ay, Dios mío! Annu, mira esto.
"Soy un mochilero armonioso...
y quiero fabricar instrumentos de cuerda del siglo XVI...
y busco casa con feministas radicales...
que no se vayan a burlar de mis testículos...
¿Es esto real?
No me parece extraño, John.
¿No?
Es que vives en el pasado.
¿Qué vivo en el pasado?
Hasta luego.
Te gané.
¿Cómo llevas la sobriedad?
Aún la estoy manteniendo.
¿Vas cumpliendo los pasos?
Sí.
La semana pasada hablé en una reunión.
- ¡John! - Sí.
Qué bien.
Me encanta el paso 12.
Sí, bueno...
Estaba nervioso, pero...
hay que llevar el mensaje a los demás.
¿Ya te has perdonado a ti mismo?
Creo que sí.
¿Y por qué te has perdonado?
Me he perdonado...
por buscar a nenas más guapas.
¿Te conté cómo me mantengo sobrio?
Cuéntamelo de nuevo.
Yo estuve con alguien durante mucho tiempo.
Él era maravilloso. Era una persona muy dulce.
Pero yo era muy egoísta.
Yo era un desastre.
Y...
un día volvió a casa...
y yo estaba en el piso sufriendo una convulsión.
Y...
Cada vez que estoy a punto de volver a caer,
yo no pienso en mí mismo, ni en mi vida.
Pienso en él.
En su rostro.
No sé cuántas más charlas...
vamos a poder tener...
porque yo veo a los gimnastas en el jardín, John.
No digas eso.
Una gran parte de este programa...
es perder a gente que no queremos perder.
"Si tu comportamiento es consecuente...
serás como el modelo de un mundo en donde la virtud eterna triunfa...
y vuelve a un pasado infinito...
Lao-Tse.
Chuck E. Cheese.
Creo que todavía soy un poco egoísta.
Pasaba mucho tiempo ayudándolos...
porque me ayudaba a mí.
Para cumplir mi duodécimo paso, tenía que ser padrino.
Fuiste un auténtico grano en el culo, John.
Lo siento.
Eres es el mejor, Donnie.
Me has ayudado muchísimo.
A todos nosotros.
Es difícil enseñar la fe.
Dame un abrazo.
Ven aquí.
Bebe agua.
Igualmente.
No funciona.
En serio.
Adiós, amigo.
- Si. - Si.
Él llevaba unas bufandas geniales.
Sí, se parece a un mago.
Donnie se puso muy enfermo.
Y descubrieron que tenía SIDA.
Esa fue la última vez que lo ví antes de su muerte.
- Sí. - La verdad...
- Sí, la verdad duele. - Sí.
Desgraciadamente.
Entonces, ¿nos acompañas a la rampa?
- Sí. - Sí, claro.
¿Dónde está?
Está a una calle de aquí.
- Muéstrenme el camino. - Hacia allá.
- Para allá. - ¿Para allá?
Me gustaría agradecer...
a quienes hicieron posible que esté aquí.
ME GUSTARÍA AGRADECER...
Me siento...
estimulado, mágico.
Por la noche, pienso con más claridad.
Trabajo mucho, pero no siento como si fuera trabajo.
El desorden intelectual de las horas diurnas...
desaparece de mi mente, y reacciona de una manera casi...
instintiva y bestial.
Soy feliz.
No me importa que me estén saliendo canas...
con mi trabajo, ni con la oficina de asistencia social...
porque dentro de mí fluyen ideas e imágenes...
y pasan al papel.
Me gustaría agradecer a quienes hicieron posible...
que yo esté aquí esta noche.
Porque si no fuera por ustedes...
creo que no habría sobrevivido.
- ¡Eso es! - ¡Eso es!
- ¡Bien! - Eso es, John.
- ¡Vamos! - ¡Eso es!
- ¡Genial! - ¡Vaya!
¿Estás bien?
Vamos, levántenlo.
- Agárrenlo de los hombros. - ¿Estás bien?
A ver, levántenlo.
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