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CUATRO HOMBRES Y UNA PLEGARIA
CUARTEL GENERAL DE LA BRIGADA DE JERISHTAWBI
Las municiones que utilizaron los rebeldes...
llegaron al Paso Dowgli desde Nammu.
Se sofoc� la revuelta, pero a costa de noventa vidas,
sesenta nativos y treinta de nuestros lanceros.
Noventa hombres muertos. Y, �por qu� murieron?
Murieron porque los lanceros que proteg�an el Paso Dowgli,
la �nica entrada por la que atacar Jerishtawbi,
fueron enviados a otro lugar...
por el coronel Loring Leigh.
Llamo a declarar al capit�n Loveland.
Levante la mano derecha.
Adelante.
Juro por Dios Todopoderoso que voy decir la verdad,
toda la verdad y nada m�s que la verdad ante este consejo.
Capit�n Loveland,
�podr�a explicar si recibi� alguna orden del Coronel Leigh
durante la noche del dieciocho?
Las recib� por escrito,
me las entregaron despu�s de la nueve.
Ten�a que dirigirme inmediatamente con mi destacamento a Tablis.
�rdenes con la letra del Coronel Leigh. �Identific� la letra?
S�, era su letra, pero tal vez...
�Tal vez qu�?
Puede que la letra no fuera tan n�tida como de costumbre.
- Pero podr�a deberse a las prisas. -�Podr�a deberse a una embriaguez?
Eso no puedo juzgarlo.
Eso es todo.
Tengo entendido que conoce al Coronel Leigh desde hace a�os.
�Le ha visto embriagado en alguna ocasi�n?
No, creo que no.
�Le ha o�do alguna vez dar una orden improcedente?
No, jam�s.
Capit�n Loveland,
teniendo en cuenta las cosas extra�as que pasaron aquella noche,
�a usted no se le ha ocurrido
que la orden en cuesti�n pod�a haber sido falsificada?
La pregunta es improcedente, a no ser que tenga alguna prueba.
Eso es todo.
Llamo al Coronel Loring Leigh al estrado.
-Leigh. -�S�?
Te ha llegado esto. Parece importante.
Gracias.
-Muy bien, Leigh. -Gracias.
LICENCIAMIENTO DESHONROSO. PARTO HACIA INGLATERRA HOY.
TELEGRAFI� A TUS HERMANOS PARA REUNIRNOS EN CASA. PADRE.
...algo m�s fundamental...
a lo que el abogado de la empresa ha hecho referencia.
Como muy propiamente ha explicado, bajo circunstancias normales,
podr�an caber dudas acerca...
de la validez de la denuncia contra la compa��a acusada.
Sea como fuere, en esta ocasi�n,
mis clientes han sufrido p�rdidas...
que tienen relaci�n directa con los acusados.
�Ocurre algo, Leigh?
No cabe duda de que sus opiniones se han expresado con sinceridad...
Con la venia, se�or�a,
me requieren por un asunto privado de gran urgencia.
�Me permite abandonar la sala?
-Por supuesto. -Gracias.
Toma, para el comandante Leigh.
Su avi�n est� a punto de aterrizar.
Joan.
-Joan. -Llegas tarde.
Perdona, es que con este avi�n no parar�a de volar.
Vaya, qu� halagador.
Pero ahora que estoy en tierra me alegro de verte.
�Te he dicho alguna vez que tus ojos son...?
-�...Como un ocaso cristalino? -Por Dios, �hoy es mi�rcoles?
�Os conoc�is? La se�orita...
-Un telegrama, se�or. -Gracias, muy oportuno.
Bueno, �qu� os parece si os llevo a las dos a tomar el t� y os cuento
las cosas en las que he pensado cuando estaba en el aire?
Disculpad, queridas.
LICENCIAMIENTO DESHONROSO. PARTO HOY.
QUEDAMOS EN CASA. PADRE.
-�Qu� ocurre, Christopher? -Tengo que irme.
GEOFFREY LEIGH, EMBAJADA. WASHINGTON D.C.
Hola.
Otra vez t�, Lynn. Pod�a haberte disparado.
Ser asesinada por manos tan adorables.
El fiel agregado decodificando mensajes de un imperio...
en el que nunca se pone el sol. �Qu� dice?
Lo siento.
Puede que esos mensajes hagan tambalear el mundo.
Es tan rom�ntico.
Es tan rom�ntico como leer el �ltimo informe censal.
Qu� manera de desilusionarme.
Una de mis ilusiones
era que tuvieras tiempo para acompa�arme a la lucha.
Dios m�o, �tan tarde es? Lo siento.
-Ya puedes sentirlo. -Podemos ir un rato.
No, ya no. Esta noche saldremos.
-Son �rdenes de tu jefe. -Tenemos trabajo, lo siento.
No, hoy no vas a trabajar m�s. Vamos a salir.
Vamos a ir a bailar, a beber champ�n y a escuchar orquestas negras.
Ser� una buena medicina para tu estirada alma inglesa.
Una mujer con su instinto, �eh? �Pretendes convencerme?
Lo necesitas. Venga, vamos.
Estoy en el recibidor en dos minutos.
Tengo que terminar esto.
Pues te dir� qu� haremos. Te ayudar�.
Me quedo aqu�, as� terminas antes. Venga.
-En estos temas no puedes intervenir. -Ah, ya claro.
-Secretos del imperio, �no? -S�.
De acuerdo. Pero no me tardes mucho.
-Dos minutos. -Dos minutos.
�Qu� es eso?
Un telegrama para usted. Es personal.
Gracias.
-Nada m�s, Benson. -S�, se�or.
Vaya vuelta a casa.
Siempre un comportamiento intachable y que le expulsen as�...
Nunca ha hecho nada deshonroso en su vida.
-�Tienes que hacer eso? -Tengo que hacer algo.
El problema es que he le�do las actas del juicio...
y no se pod�a haber llegado a otro veredicto.
�C�mo dices?
�Insin�as que crees que nuestro padre es culpable?
�Eso no puede ser!
-Mira, yo no he dicho... -Rod.
Conozco a pap� desde hace mucho m�s tiempo que t�.
�Qu� crees que opino?
�Por qu� est�is todos tan solemnes? Esto parece un funeral.
Me gustar�a saber qui�n est� detr�s de esto parar retorcerle el pescuezo.
D�jate de heroicidades. Todos sabemos que pasa algo raro.
Exacto.
Por eso nuestro padre nos ha hecho venir aqu�.
Escuchad, haremos como si no hubiera pasado nada,
como si fuera una vuelta a casa de lo m�s normal.
�Os acord�is de cuando ven�a de permiso?
Rebosando energ�a, haciendo planes...
S�, ya sab�is c�mo se lo va a tomar.
Con la cabeza alta y una sonrisa.
-Ya est� aqu�. -S�, debe de ser �l.
-Manders, el Coronel est� aqu�. -El coronel.
Hola, Manders. De vuelta otra vez.
-Bienvenido a casa, se�or. -Gracias.
-Su malet�n, se�or. -No, me lo quedar� yo.
Vaya tiempo tenemos. �Un poco fr�o, no cree, se�or?
Y un poco de humedad, Manders.
El se�or Wyatt y los dem�s est�n en la biblioteca.
Hola, chicos. Me alegro de veros.
-Hola, padre. -Hola, padre.
-Hola chicos. -Bienvenido a casa.
Dejad que os vea.
Atenci�n, firmes. N�mbrense.
-Beano, se�or. -Boson, se�or.
-Nosey, se�or. -Rodney, se�or.
�Qu�? No he entendido muy bien el �ltimo.
Est� bien, Snicklefritz. Pero me parece un nombre espantoso.
Lo elegiste t�, �no?
Recuerda que ibas a ser un mago: �Snicklefritz el Grande!
-Tuve un mal d�a, se�or. -Rompan filas.
Beano, �qu� le ha ocurrido al gran roble?
Tuve que hacerlo talar, se�or. Muri�.
L�stima. Ver caer a un leal amigo es horrible.
Me alegro de verle en tan buena forma.
Os lo hab�is tomado bien. Ya lo sab�a.
No hay nada que tomarse. Hay algo turbio en este asunto.
Tienes raz�n.
Hemos le�do las pruebas.
�Qu� sabemos de su ordenanza, Mulcahey?
-Ser�a como desconfiar de vosotros. -�Y el capit�n Loveland?
Por lo que yo s�..., un oficial cumpliendo �rdenes.
-�Y Drake? -De los mejores.
Pidi� un permiso para acudir en mi ayuda.
-Va a recurrir, �no? -Por supuesto.
Ya sab�amos que no se dar�a por vencido.
Y nosotros tampoco. Si podemos ser de ayuda...
Claro que podemos. Siempre nos hemos ayudado,
en incendios, inundaciones y hambrunas.
�Hambruna, Snicklefritz? �Cu�ndo fue eso?
Cuando Nosey y yo nos quedamos sin cena, nos perdimos en el bosque.
Si�ntese. Debe de estar cansado.
S�, la verdad.
Las noches en el barco han sido lo peor sabiendo c�mo deb�ais estar.
Bueno, creo que deber�amos tomar algo.
Nos ir� bien.
A ver, �tiene alguna idea...?
�Tiene alguna idea del m�vil que hay detr�s de todo esto?
Tengo una idea muy clara.
Se trata del trabajo de una empresa de municiones.
Los rebeldes ten�an lo �ltimo en armas modernas.
Espera, �quiere decir que alguien vendi� armas a los nativos...
y despu�s cre� una oportunidad para que las usaran?
Exacto. Todo encaja.
Eso es de locos. �Tiene alguna prueba?
La tengo.
Me cost� encontrarla.
Despu�s del consejo de guerra desapareci� todo el mundo.
-�Desaparecieron? -Les dispersaron.
Al General Bryce le enviaron a Egipto,
el Capit�n Loveland... Hered� una fortuna y se retir�,
a Buenos Aires...
�El camarero tambi�n se hab�a marchado?
-S�. -Es extraordinario.
S�lo para comprobar si puede beber.
Puedo aguantar... si no est� adulterado.
Bueno..., por el desconcierto de sus enemigos y los nuestros.
Y por vuestra madre.
Me alegro de que no est� aqu�.
Ahora tengo un poco de trabajo, dejadme solo, por favor.
-Nos vemos en la cena. -Hasta la cena.
-Hasta luego. -Hasta luego.
Despu�s de cenar os expondr� el caso y me dec�s qu� opin�is.
-Cuatro cerebros son mejor que uno. -Claro.
�Cuatro cerebros? �Qu� hay de mi?
Ah, �encontraste uno? De acuerdo. No lo sab�a.
-Ahora vas a ver... -Pero, �qu� haces?
Manders, �puede ir a ver si el Coronel est� listo?
Muy bien, se�or.
Este oporto est� bueno.
No debe de haber muy buen oporto en Am�rica.
-Claro que s�. -�De d�nde lo sac�is?
Nos lo mandan en barcos.
Ah, barcos.
Nosey, �te est�s dejando bigote?
Ya me ha crecido. �No se nota?
Claro que no.
Oye, �te das cuenta de que desde que te fuiste...
te comportas como un americano de lo m�s vulgar?
�De veras?
Resulta que en Estados Unidos todos me toman por yanqui.
La verdad es que no me extra�a.
No, cierto.
Siempre dec�s... ''�Qu� pasa, chico?''
D�gales a mis hijos que ya estoy listo.
Muy bien, se�or.
�Qui�n es?
Su padre les espera, se�or Wyatt.
Ah, gracias.
A ver qu� nos dice. Venga, vamos.
-�Qu� ha sido eso? -Parec�a un disparo.
-Est� cerrada. -Padre.
Padre.
Hay que abrir.
Dios m�o.
-Se ha suicidado, qu� desgracia. -�Manders!
No es verdad. No me lo creo.
Beano, mira.
La cartera de pap�. Est� vac�a.
Los papeles no est�n.
-Las pruebas... -Mirad: la ventana.
Alguien ha entrado por aqu�.
Le han matado.
El jurado del coronel considera la muerte de Loring Leigh un suicidio.
�Qu� plan tenemos? Eres el cabeza de familia.
Tenemos cuatro nombres con los que empezar.
Est�n Drake, Mulcahey, el camarero y Loveland.
Habr� que encontrarles y hablar con ellos.
Ir� a la India y hablar� con Mulcahey.
Drake vendr� aqu�. Ser� mejor que le esperes.
Loveland est� en Buenos Aires. Nosey, te toca a ti.
-Bien. -�Y yo ad�nde voy? �Qu� hago yo?
-T� vuelves a Oxford. -No, yo quiero...
-T� har�s lo que te digan. -Pero es que no es justo.
Afecta a la familia esto, nos afecta a todos.
Boson, tu me entiendes, tambi�n es asunto m�o.
-Tiene raz�n. -S�, es verdad.
Est� bien. Vendr�s conmigo.
-Gracias, Beano... -Pero no creas que vamos de fiesta.
Si las pruebas de pap� eran tan importantes como para matarle,
estamos corriendo el mismo riesgo.
-Pues que venga. -Y cuanto antes mejor.
Por ti, madre.
Y por ti, padre.
Por madre y padre.
Hola.
�El cuerpo diplom�tico no deja ni que te muestres sorprendido?
-No lo estoy. -�Ah, no?
Eres la campeona del mundo en apariciones. Como un genio.
Tu mayordomo piensa que soy una colegiala y no me deja entrar.
Un hombre sensible.
�Qu� te pasa en los pies? �Eres nudista?
No. Me duelen,
no hab�a taxis, he venido andando desde ese pueblo que se llama...
-Saint John, Cum-Leigh. -Saint John-Cum-Leigh.
S�, y el hombre... �Por qu�?
�Saint John-Cum-Leigh?
Pues siempre se ha pronunciado as�.
Bueno, y el hombre me ha dicho que s�lo ser�a una parada.
Debe de ser el famoso humor ingl�s.
-En el pueblo no hay ning�n taxi. -�Ah, no?
Bueno, ya que est�s aqu�,
�quieres que te entre en brazos como a una novia?
Ay, s�, me encantar�a.
Oh, Lynn... Creo que...
creo que mejor que no.
Cobarde.
Nunca llegar�s a ninguna parte si sigues...
He entrado, �lo ves, Meadows?
-Manders. -Lo siento mucho.
Casi lo aciertas, �c�mo lo has sabido?
-Pues, Meadows, Manders... -Bueno, es americana.
-T� en la biblioteca. -Muy bien, se�or.
-Se�orita, �me permite su chal? -Es un vestido.
Oh, es preciosa.
Es igual que la del bar del hotel Statler de B�falo.
Gracias.
No te pongas tan estirado, es un bar muy bonito.
Oh, una chimenea.
Qu� agradable. El fuego me encanta.
Me alegro mucho de verte. Pero, �por qu� has venido?
He venido a ver por qu� me plantaste en Washington
y despu�s desapareciste. No, gracias.
En la embajada no quisieron decirme nada y empec� mi viaje por el mundo,
primero llegu� a Inglaterra y me dijeron que estabas aqu�.
�Merezco una disculpa por el plant�n?
Geoff, �qu� pasa?
Est� en toda la prensa. Cuando me dejaste aquella noche,
recib� un telegrama diciendo que hab�an juzgado a mi padre
en consejo de guerra en la India. Me pidi� que viniera.
-�El coronel ingl�s era tu padre? -S�.
Y yo he irrumpido aqu� como una... Lo siento, Geoff. Perd�name.
No pasa nada. Ya me he dado cuenta de que no lo sab�as.
Claro que lo hab�a le�do en el peri�dico, pero nunca pens�...
Una llamada de Londres, se�or. El capit�n Drake.
Ah, gracias. Perdona, Lynn.
Buenas tardes, capit�n Drake. Soy Geoffrey Leigh.
Le est�bamos esperando. Me alegro de que est� aqu�.
He visto en la prensa o de la muerte de su padre.
-�Cree que fue un suicidio? -No.
-Creemos que le mataron. -Yo tambi�n.
Voy a verle de inmediato.
No, no mande un coche a la estaci�n, ya me apa�ar�.
Tengo que ir con cuidado.
Me han estado siguiendo desde que aterric�. Adi�s.
Era un amigo de mi padre. Ha venido para ayudarnos.
Pero mataron a tu padre, �por qu�?
Es lo que tenemos que descubrir, aunque nos lleve toda la vida.
Tenemos cuatros nombres.
Un tal soldado Mulcahey y un camarero en la India.
-Douglas Loveland... -�Douglas Loveland?
Un oficial del ej�rcito que vive en Buenos Aires, y el capit�n Drake.
-Geoffrey, oye... -Tienes que ser una buena chica.
Tengo mucho trabajo antes de que llegue el Capit�n Drake.
Sale un tren de Saint John-Cum-Leigh a las tres y dieciocho.
Te llevar�n en coche.
�Tengo que irme ahora? Podr�a serte de gran ayuda.
Es todo un detalle, eres encantadora.
Estoy muy contento, pero no necesito ayuda y tengo trabajo.
Pero tengo que decirte algo muy importante...
El t�, es verdad.
�Se ocupar� de que Dover acompa�e a la se�orita a la estaci�n?
-Muy bien, se�or. -Deja, ya lo llevo yo.
Lo siento, se�orita, pero no tenemos chicles.
-No se preocupe. -Date prisa, es tarde.
Geoffrey, lo que tengo que decirte es muy importante, creo.
Ma�ana ir� a la ciudad, me lo cuentas almorzando.
�Ma�ana?
Est� bien. Me alojo en el Savoy.
Pues en el restaurante a la una.
Est� bien. Geoffrey...
-No me decepciones. -No lo har�.
-Hasta ma�ana. -Hasta ma�ana.
-�D�nde hay un taxi? -Pues me parece que no hay ninguno.
-�Est� buscando un taxi? -Pues ahora hay uno.
-Tenga. Leigh Hall, por favor. -S�, se�or.
�Pero de d�nde habr� salido? �Un taxi? �Aqu�?
-Manders. -S�, se�or.
Que sirvan la cena en cuanto llegue el capit�n Drake.
Muy bien, se�or.
-Ahora llega un coche, se�or. -Ah, muy bien.
El coche est� aqu�, pero hay algo extra�o.
No hay conductor.
�Capit�n Drake!
Esta ma�ana tienes muy buen aspecto.
�Se dar� cuenta? No, supongo que tienes raz�n.
Pero por lo menos lo he intentado.
Acaba de llegar,
seguramente son malas noticias.
SE�ORITA LYNN CHERRINGTON, HOTEL SAVOY DE LONDRES.
TUVE QUE PARTIR SIN AVISO A BUENOS AIRES.
SIENTO MUCHO LO DEL ALMUERZO. GEOFFREY LEIGH.
-�Hay problemas? -La verdad es que s�.
Me ha vuelto a dar plant�n.
La gente tiene que elegir entre una de estas tres cosas.
Con la agencia de viajes, por favor.
O bien soy descaradamente libertina, o simplemente una americana...
que tiene que seguir a su hombre a cualquier sitio.
Aunque a�n no sea su hombre.
O acaso soy tan poco ego�sta que quiero ayudar a un amigo.
Puede que sean las tres cosas a la vez, �no crees?
-Oye, �qu� est�s haciendo? -Las maletas para Buenos Aires.
-�Buenos Aires? -�No es nuestra pr�xima parada?
-S�, �pero c�mo lo has sabido? -Soy adivina.
�Oiga? �Es la agencia de viajes?
�Podr�a decirme qu� barco ha zarpado hacia Buenos Aires esta ma�ana y cu�ndo llegar� all�?
�Y si puedo llegar antes que el barco si voy a Nueva York
y despu�s tomo un avi�n? �Y cu�ntos d�as antes puedo llegar?
No, no, ll�meme usted m�s tarde. S�. Gracias.
�ste es el hombre al que buscamos. Es este hombre.
Ver�, Mulcahey, quiero preguntarle algo.
�Usted conoc�a al camarero
que adulter� la bebida a mi padre en el club?
S�, pero hay por aqu� una gitana irlandesa,
-que se llama Ahnee... -Ahnee.
Dicen que ella le conoce mejor.
�Y esa mujer, cree que sabe ad�nde fue el camarero?
Lo dijo una vez cuando estaba muy furiosa.
Me parece que era Am�rica,
-Am�rica del Sur, creo. -�Am�rica del Sur?
�Dijo en qu� parte de Am�rica del Sur?
S�, s� que lo dijo, a ver si me acuerdo.
Yo tengo una hermana en Cincinatti, en Ohio,
casada con un fontanero.
No, no era all�. Era una isla. S�, eso es.
Fuera.
Perro ingl�s, me has empujado.
�Perro ingl�s? �Ha dicho que soy un perro...?
-O'Blarney. -Aqu�.
-Feeney. -Aqu�.
-Millart. -Aqu�.
Quiquiriqu�.
Quiquiriqu�.
Contin�en, ahora mismo voy.
Se�ores, les presento...
-Dios m�o, est� herido. -No es nada, no es nada.
-La polic�a. Ya vienen. -Arriba, dense prisa.
�Boson!
-�Nosey! -Qu� alegr�a.
-�Novedades de Beano y Rodney? -S�, un telegrama.
Han dado con �l y el chaval se ha peleado.
-Eso es fant�stico. -�Y a ti c�mo te va?
Estoy con Loveland y esto se merece un brindis.
Acabo de conocer a la chica m�s atractiva,
la m�s bonita, la m�s maravillosa...
No, en serio, esta vez va en serio. Nos casaremos.
-�C�mo est�? -�Y qu� hay de las dem�s?
Bueno, ser� duro para Joan...
y es cierto que ten�a un acuerdo con Betty, pero
creo que me quedo con �sta.
Oye, Chris, estamos aqu� por algo muy serio,
para honrar el nombre de nuestro padre.
Tranquilo, lo tengo todo controlado.
La chica me ha presentado a todos los peces gordos.
-Oye, aqu� hay gato encerrado. -�C�mo?
Disc�lpenos.
�Qu� ocurre?
No estoy seguro, pero escucha esto:
Furnoy, americano, rico, con un yate...
y no est� de crucero por placer, apostar�a lo que fuera.
Despu�s est� el General Torres, que apesta a conspiraci�n y Loveland,
nadando en la abundancia de un d�a para otro.
Creo que esto es bastante sospechoso.
Pues �a qu� esperamos?
Un momento. Te llamas Gordon. Herkimer Gordon.
Herkimer. �Por qu� no Hezekiah?
Lo siento, pero ya he cargado una jugosa cuenta a nombre de...
Herkimer.
Capit�n Loveland, le presento a mi hermano, Herkimer.
-Acaba de llegar. -Mucho gusto.
Encantado, se�or Gordon. �Quiere sentarse?
-Gracias. -Muchas gracias.
-El General Torres... -Encantado.
-La se�orita Aguilard. -Encantada.
-El se�or Furnoy. -Encantado.
Y la se�orita Cherrington.
Encantada, se�or Gordon.
�No te sientas?
Mucho gusto, se�orita.
-�Cu�l es su profesi�n? -Ah, s�, claro.
Quisiera bailar.
Nos disculpan, �verdad?
Geoffrey.
Me apuntar� un tanto. Esta vez te he visto sorprendido.
-�Pero c�mo has llegado hasta aqu�? -En avi�n, desde Nueva York.
-�Por qu�? -�Por qu� no?
Soy la viajera nata, �no es verdad?
Y, adem�s, me encanta la intriga.
Para hacerme feliz dame un plato de pistas falsas.
Deb� suponer que estar�as aqu�.
Te encantar� saber lo mucho que os puedo ayudar.
Conozco a Douglas Loveland.
Es lo que intentaba decirte... En Saint John-Cum-Leigh.
Ver�s, Lynn, me alegro de verte.
Y s� que tus intenciones son buenas, pero qu�date al margen.
Qu� desagradecido, por Dios.
Lo s�, se�orita arreglalotodo.
Cuando quer�as que me quitaran aquella multa,
-la embajada tuvo que sacarme... -De la c�rcel.
Entonces no te interesar� mucho un crucero en yate
por el r�o con Furnoy, el General Torres y Loveland.
Por supuesto.
Pues yo lo podr�a arreglar todo, pero si crees que soy un estorbo...
-Lynn, tenemos que ir con ellos. -�Me est�s agradecido?
-Bastante. -Dilo como es debido.
Geoffrey, Boson, Herkimer, escucha,
Loveland va a subir por el r�o con el yate.
-�Os estabais besando? -No.
Aqu� tenemos a las bellezas del pueblo.
No me gusta que Rodney vaya solo por el barrio de los nativos.
Yo no me preocupar�a por �l, porque boxeando es mucho mejor que yo.
-Ten cuidado, tonta. -Rodney.
Rodney, �qu� pasa?
�sta es la chica del camarero del club.
Me contaba cu�nto le gustar�a dar la bienvenida a su caballero andante
cuando se ha disparado la pistola.
Deme, le echar� un vistazo.
Preferir�a que no anduvieras por ah� t� solo.
Tenemos mucho trabajo. Buenas tardes.
Lo s� tan bien como t�.
No te hagas el sabelotodo, yo tambi�n puedo encontrar pistas.
Y tambi�n puedo tomar notas.
Oigan, f�jense en esta pistola.
Es la misma que llevaba el nativo que se rebel� contra nosotros.
Mire, han borrado el nombre del fabricante.
Es espl�ndido.
�Podr�a decirme de d�nde la sac�?
Un d�a robar de �l.
Borracho. Malo con Ahnee si borracho.
�D�nde viv�a su amigo antes de venir aqu�?
Yo no entender qu� usted decir.
Es extra�o se�or, pero un poco de plata mejora su comprensi�n.
Ah, s�, claro. Quiz� con esto se aclare un poco mejor.
�l decir... Murros, isla.
�lsla Murros?
-Am�rica del Sur. -Lo tenemos, Beano.
Qu�date la pistola como prueba.
S�. Tenga, Ahnee, esto es para usted,
pero no se lo gaste todo de una vez.
�Calcuta?
�Calcuta? Tengo una entrada.
Lista.
El se�or Wyatt Leigh llamando al se�or Herkimer Gordon,
-Hotel Royal, Buenos Aires. -Aqu� la central 0-0-2-1 de Calcuta.
�Buenos Aires? Tengo una entrada.
El Se�or Herkimer Gordon est� listo.
�Murros dices?
�D�nde est� eso?
Exacto. lsla... Murros.
-M-U-R-R... -Oye, c�llate.
No, no, es Rod.
En alg�n lugar de la costa de Am�rica del Sur.
S�, Am�rica del Sur.
Bien. �Est�s seguro de lo del arma? La pistola.
Segur�simo.
Mulcahey dice que es id�ntica a las que se utilizaron en la sublevaci�n.
La sublevaci�n.
Incluso le han borrado la marca del fabricante.
Bueno, nos estamos acercando. Nos estamos acercando.
Aqu� tambi�n estamos siguiendo una pista.
Pues seguid as�, Beano. Y cuida del chico.
Hola, Geoff. �Sabes lo de la final de cr�quet?
Treinta y ocho libras con diez.
Mira, Douglas, estamos aminorando. �Vamos a parar?
Un pueblecito pobre.
Pero importante por motivos militares. Controla el territorio.
-Huy, �estamos en campa�a militar? -No quer�a decir eso.
Ah, Douglas, no tienes por qu� tener cuidado conmigo.
Adem�s, estamos en campa�a militar, �no es cierto?
Qu� mano tan bonita.
Estamos aminorando, puede que lleguemos...
Lynn se est� acercando demasiado a ese Loveland.
�Ah, s�? No me hab�a dado cuenta.
Pues f�jate bien.
�Sabes, Douglas? Tienes naturaleza de soldado.
Deb�as tener buenas razones para dejar el servicio.
Pues s�.
Hola.
�Han pedido ustedes una botella de whisky?
Ah, gracias.
Gracias, muy bien. Gracias.
Adi�s.
Mi buen amigo, el rat�n Donald, un buen tipo.
Eres buena por naturaleza.
El se�or Furnoy quiere hablar con usted.
Ah, gracias.
Ah, Douglas, no tardar�s en volver, �verdad?
-Por supuesto que no. -Gracias.
Tengo que admitir que eres maravillosa.
�Ah, s�? �Y eso?
Tienes a Loveland a tus pies, �no?
-De eso se trata. -Pues no me gusta.
�De verdad? �Por qu�, Geoff?
Quer�a que te quedaras al margen. Esto es algo muy serio.
De veras agradezco tu inter�s,
porque gracias a ti nos han invitado al crucero,
pero d�janos solucionarlo a nosotros.
-Conque �sas tenemos, �eh? -S�, �sas tenemos.
Loveland no es de los nuestros, est� en campo enemigo.
Eh, un momento, �es posible que me est�n llamando traidora?
-Yo no he dicho eso. -Lo insinuabas,
y lo has dicho a prop�sito para darlo a entender.
�Sabes, Geoffrey? Eres de lo m�s est�pido.
-Ahora soy est�pido, �no? -S�, eso es.
�Y c�mo explicas lo mucho que te arrimabas a �l?
-�Estabas actuando? -�Explic�rtelo a ti?
Preferir�a tragar cristal en polvo.
Tengo mis motivos para hacer lo que hago.
-�Tienes tus motivos...? -S�, tengo mis motivos.
-Presumida insoportable. -C�llate ya.
No tengo por qu� darle explicaciones a nadie, �entendido?
Ya lo hab�as hecho todo menos besarle, �por qu� te has detenido?
�Y si le beso qu�? Esc�chame, jovencito,
nadie me dice lo qu� puedo hacer ni ad�nde puedo ir o no
y, por lo que a m� se refiere, ya te puedes tirar al lago.
Al r�o.
S� que no me ha quedado muy bien, pero la pr�xima vez que te vea,
espero que nunca..., habr� pensado en algo mejor.
Si han descubierto las armas, ser� mi ruina.
Hola, �qu� ocurre?
Seg�n este mensaje, hay una filtraci�n.
Pagu� muy caras esas pistolas, se�ores.
Un mill�n de pesos de oro, un regalo de los pobres, la palabra...
Las encontrar�s todas all�. Ayer se hizo la �ltima entrega.
Si hubiera alguna traici�n...
Ser�a por parte de tus hombres, yo conf�o en los m�os.
Marlanda.
Un reino en una isla en medio de la nada,
sumida en la revoluci�n
tras la sublevaci�n de una empresa de municiones.
El General Torres est� interesado en este pueblecito, �eh?
�Por qu� le acompa�a el Se�or Furnoy?
-Pues para hacer una visita, supongo. -�De veras?
A m� me encantar�a. Qu� interesante.
No, no. Ver�s..., Furnoy no quiere que desembarque nadie.
�Por qu�?
Pues, puede ser peligroso.
-Hay bandidos. -Bandidos.
Qu� emocionante. Ahora s� quiero ir. Vamos.
No, de veras, tengo que obedecer.
�Obedecer? �A qui�n?
Bueno, ver�s, no puedes. Te lo tengo que prohibir.
Prohibir.
Douglas, has cometido una equivocaci�n, hazte a un lado, me voy.
Torres...
No me gusta nada este lugar, hay demasiado silencio.
Oye, aqu� soy yo quien est� al mando.
Adelante, pues, dales �rdenes. Yo regreso al yate.
�Te da miedo ir al almac�n?
Que los tontos sean los h�roes.
Es asunto tuyo. Yo me dedico a vender armas.
T� ve al almac�n y echa un buen vistazo,
ver�s que todo est� en orden.
Oh, qu� bonito. Me gusta �ste.
Me lo compras, �no? El General Torres.
Adonde vaya el general seguro que hay emoci�n.
Venga, Douglas. Vamos.
Eres un poco mala, �no?
Furnoy nos va a hacer pagar por esto, pero no puedo dejarte sola.
Claro que no, corre.
Atenci�n.
Capit�n.
El inventario est� completo, mi general.
�Y los hombres?
Los hombres, treinta est�n aqu� escondidos.
Los dem�s salen esta noche.
-Mi general. -�Qu�?
-Mire, mire. -Ah..., bonito.
Oh, qu� lindo.
Oye, no ten�as derecho...
No pasa nada.
La se�orita Cherrington es una amiga.
Disculpe, se�orita. No sab�a que era una amiga.
F�jese en mi maravilla de almac�n.
Con estas armas podr� liberar a mi desgraciado pueblo.
Volver�n a ser felices en libertad.
Por favor.
Mire, se�orita, perm�tame que le d� uno de estos...
Nos vemos otra vez. Qu� momento m�s conmovedor, amigo.
Es verdad, mi general.
Es un placer presentarle a mis amigos.
La se�orita Cherrington de Nueva York,
el capit�n Loveland de Londres y mi distinguido compatriota,
el general Adolfo Arturo Gregorio Sebasti�n.
Ah, se�orita, es un inmenso honor.
Gracias.
Capit�n.
Quiero darle la mejor bienvenida a nuestra peque�a ciudad.
Esta noche tendremos una cena en honor de nuestro querido amigo...
el General Torres.
Si la hermosa se�orita y el capit�n nos hacen el honor...
-Oh, claro. �Podemos, Douglas? -Pues, ver�s, no estoy muy seguro.
Espero que s�. Y ahora, con su permiso,
tenemos negocios importantes que atender con el General Torres.
-Si tiene la bondad, amigo m�o... -Ser� un placer, amigo.
-Disc�lpenme un momento. -Por supuesto.
Adi�s.
General.
Oh, es que es encantador.
-Ser� mejor que nos vayamos. -�Por qu�?
No me gusta.
Vamos, no seas tonto, puede ser interesante, quiero pasarlo bien.
�Pasarlo bien?
No has debido desembarcar.
Gracias.
Brindemos, amigo m�o, �por la libertad?
De todo coraz�n, por la libertad.
Disc�lpeme, pero ya sabe que no fumo.
Pero hay gente mirando.
Es muy considerado. Gracias.
-Magn�fico, amigo m�o. -Gracias.
Douglas, no ir�n a...
Listos, �fuego!
Todo el mundo a la calle, estamos en peligro.
�Viva Torres!
Alto. Alto.
Vamos, muchachos. Vamos a pelear.
Carguen las armas. Apunten, �fuego!
Nos han enga�ado. Cobardes.
Tiren, que la munici�n no es buena.
Vamos, Nosey.
Douglas, pobre Torres.
Y toda esa gente medio muerta de hambre acribillados as�.
-Y mujeres y ni�os tambi�n. -La guerra es as�.
-Esto es una matanza. -Me ha cogido por sorpresa.
Los que venden las municiones son los que deber�an morir...
y no esos pobres diablillos.
-Lynn. -�Geoffrey! Ha sido horrible.
-Lynn, �est�s bien? -S�, estoy bien.
Se�or, s�quenme de aqu�, por favor.
-Quita la mano. -Ven conmigo, regresemos al barco.
Espere, se�or. �Se acuerda de m�? De la lsla Murros.
Yo no le he visto en mi vida.
�C�mo? Pues yo s� le he visto, cada d�a durante una semana.
Oiga, van a dispararme.
Ay�deme, se�orita. Ay�deme. Van a matarme.
-Douglas, no dejes que le maten. -No debemos entrometernos.
-Oiga, disculpe. -�Qu� quiere usted?
Ll�venselo a la c�rcel, vamos.
-Ll�venselo. -�Geoffrey! �Geoffrey!
�Por qu� ha hecho eso?
No pasa nada. Va a obtener informaci�n.
�Informaci�n?
Lo que har�n ser� ponerle en el pared�n y matarle. �Geoffrey!
No pueden matarle, es un ciudadano brit�nico.
Esc�chame bien Chris, no has visto lo mismo que yo esta noche.
Matar�an a cualquiera en este pueblo, a cualquiera.
No. Inglesa, inglesa. El yate, el yate. Bajo, bajo.
Dos ingleses. Vamos.
Oye, t�, el del sombrero, a ver, �c�mo te llamas?
T�, grandote, �c�mo te llamas?
Usted era empleado de la f�brica de municiones, �verdad?
Eso es.
El pelot�n de ejecuci�n llegar� en un momento.
Y aqu� no les importan en absoluto los consejos de guerra.
Mis amigos est�n en ello. Nos sacar�n.
S�lo espero que se den prisa. �stos te disparan sin mirarte,
-ni preguntarte. -�En la isla Murros qu� hay?
En la isla Murros guardan la mercanc�a
y tienen la suficiente como para hacer explotar el mundo entero.
�Usted entreg� las armas a Torres y sus rebeldes?
S�. Y tambi�n al gobierno.
Atlas Arms disparaba hacia ambos bandos en esta peque�a disputa.
�Atlas Arms?
�Qu� ha sido eso?
El m�s grande primero.
Ahora nos toca a nosotros.
No se d� por vencido. Mis amigos nos van a sacar.
Pues que se den prisa, si es que quieren encontrarnos vivos.
Tiene raz�n.
Mire.
-Aqu� los dos ingleses. -Ya vienen a por nosotros.
-�Geoff! -�Lynn!
-Estaba muy preocupada. -Lynn...
Te van a soltar en seguida. Gracias a Douglas.
Ahora saldr�s.
Capit�n, abra la puerta, por favor.
S�, se�orita. Abra.
Con much�simo gusto, se�orita.
-Gracias, se�orita. -De nada.
Geoffrey, �me alegro tanto de que est�s bien!
Lynn, siento haber sospechado de ti, eran solo celos.
�Geoff!
Querida, aparte de querer darte un buen tir�n de orejas,
-estoy muy enamorado de ti. -Oh, Geoff.
Querido...
Oye, no es que sea quisquilloso, pero cre�a que �l no te gustaba.
Bueno..., no estoy segura de si me gusta.
Ver�s, Nosey, mira, Lynn y yo...
Bueno..., no s�, es muy largo de contar.
Me refiero a que
-Lynn y t� est�is... -S�.
�Y a mi no me quieres?
Claro que s�, me gustas mucho, pero Geoff me vio primero.
Si no me encierran, no me doy cuenta.
A ti no te pasa eso. Acu�rdate de Joan y Elizabeth...
y la teleoperadora del hotel de Buenos Aires.
Y Bernice y Pen�lope.
Hay centenares de criaturas bellas suspirando por mi,
pero no encontrar� a otra como t�.
Gracias.
Buena suerte, viejo. �Has averiguado algo?
Ah, es verdad. Por supuesto.
Una empresa llamada Atlas Arms est� detr�s de todo.
-Distribuye desde la isla Murros. -Isla Murros...
No os preocup�is por m�.
Entonces todo encaja y tengo las pruebas para demostrarlo.
�Verdad que el nombre del fabricante estaba limado con armas de la India?
Pues �sta la he cogido de un soldado muerto,
y tambi�n han borrado el nombre.
Ah, hasta yo lo entiendo. Atlas Arms est� en ambas partes.
Y Loveland tambi�n.
Hemos puesto el �ltimo clavo en el ata�d de este tipo. �D�nde est�?
Por ah�, est� nervioso, vamos a por �l.
Tenemos que embarcar.
Furnoy est� enojado por su comportamiento.
Oiga, Loveland,
no suelo ir por ah� dando golpes a la gente,
pero esta vez tengo una raz�n que le interesa.
Se lo contar� tomando una cerveza.
No, Furnoy nos est� esperando.
Por favor, Douglas, tengo sed.
Vaya, pero si es mi amigo de la Isla Murros.
No nos moleste.
�C�mo puedo molestarle, si soy invisible?
Algo que no se ve no puede molestar.
-Venga conmigo. Vamos. -Invite a la se�orita, �quiere?
Si�ntese.
Todo esto es muy extra�o, caballeros. �Ad�nde quieren llegar?
En primer lugar, no nos llamamos Gordon, sino Leigh.
Un dato interesante, pero de poca importancia.
Creo que s� la tiene.
Nuestro padre era el coronel Loring Leigh.
-Le conoc�a, �no es verdad? -Era mi superior en la India.
-Y testific� en su juicio. -De mala gana, lo admito.
Pues le condenaron por culpa de su perjurio.
-No pemitir� que me insulten. -Ni tampoco nosotros. Si�ntese.
-�Le suena de algo esta pistola? -No.
Pues, en la India, aquel camarero dej� una igual cuando se march�.
No ha sido muy inteligente traicionando a Cockney.
Me lo ha contado todo en la c�rcel,
mientras usted pensaba que nos iban a matar.
As� me habr�a ahorrado este interrogatorio tan aburrido.
No sonr�a as�, me pone nervioso.
Y ahora quiero que nos cuente qu� pas� en la India.
�Y si no lo hago?
Le prometo que, si no nos lo cuenta enseguida, le vamos a pegar un tiro.
Ser� una bala perdida de la revoluci�n.
Falsifiqu� la orden. Eso es todo.
Siga.
No hay nada m�s. Yo no mat� a su padre.
�Sabe que lo mataron? Queremos el nombre del que lo mat�.
Puede que esto sea mi sentencia de muerte,
pero, ya que insisten, fue...
Geoffrey, �qu� ha pasado?
-Le han disparado por la ventana. -Est� muerto.
Tenemos que irnos inmediatamente.
Vamos, tenemos que irnos. Ya te lo contar� despu�s.
Una bala perdida de la revoluci�n acab� con �l.
Adelante.
Se encarga usted de los preparativos, �no?
Voy a zarpar enseguida. No quiero perder m�s invitados.
He estado hablando con el c�nsul brit�nico.
Se encargar� del tema del pobre Loveland.
Un tipo extra�o en algunos aspectos, pero un invitado encantador.
-�Quieren sentarse y tomar algo? -No, gracias.
Queremos hablar con usted. Primero le diremos qui�nes somos.
Bueno, eso no hace falta.
Trabajo mucho con la embajada brit�nica en Washington.
Entonces sabr� qui�n es nuestro padre, el coronel Leigh.
S�, no hace mucho he le�do algo acerca de �l.
Vinimos por Loveland.
Fue el principal testigo en contra de nuestro padre en la India.
Y hoy nos ha dado las pruebas.
Ha confesado que le sobornaron para que falsificara la orden
por la que nuestro padre fue juzgado y condenado.
�Sobornado? �Qui�n le soborn�?
Una empresa armament�stica llamada Atlas Arms.
�Atlas Arms? No la conozco.
�Por qu� no se sientan y toman algo?
A Loveland no le mat� una bala perdida, fue asesinado.
Vaya por Dios. Todo esto parece muy misterioso.
Lo es.
Cuando mataron a Loveland estaba a punto de darnos el nombre...
de la persona de Atlas Arms que mat� a nuestro padre.
Alguien no quiere que sepamos ese nombre.
Eso es lo que parece.
Furnoy, no sabemos si podr�a ser alguien de este barco.
Lo cierto es que Loveland siempre acataba sus �rdenes.
Por Lord Harry, piensan que yo estoy metido en esto.
�Por qu� no saca la pistola del bolsillo?
Me han acusado de muchas cosas en esta vida, pero nunca de asesinato.
Se lo digo muy en serio. Un momento.
B�squenme en la Gu�a Bradstreet.
Espere, usted ha estado en Am�rica,
�no ha o�do hablar de Standard Rubber?
Me temo que no.
Pues esa empresa es m�a.
Hoy en d�a ya no le presto mucha atenci�n,
pero cuando estaba en desarrollo,
tuve que viajar much�simo, buscando goma.
Me dio una cierta pasi�n por merodear por el mundo
buscando aventuras y diversi�n,
ya me entienden, se conocen lugares extra�os y a gente muy curiosa.
Conoc� a un tipo llamado Traud Shaw que...
S�, pues, por ejemplo, conoc� a Loveland y Torres.
No sab�a qui�nes eran.
Averig�� que Loveland era un oficial retirado con un poco de dinero...
y Torres era un viejo bandido que se hab�a vuelto revolucionario.
Fue Torres quien propuso este crucero y yo dije que de acuerdo.
Pero ahora que Loveland no est�...
Lo que me interesa de verdad es esto.
''Manos suaves para las amas de casa''.
As� como... Dientes m�s fuertes
para perros
y beb�s.
Si lo que intentan es relacionarme con el fallecido,
apuntan en la direcci�n equivocada.
Ahora, si me disculpan,
tendr�a que ir a descansar y creo que ustedes tambi�n.
-�Puedo qued�rmelo? -S�, si quiere. Y eso tambi�n.
Ah, gracias.
-Oiga... -Buenas noches.
No lo hemos hecho muy bien, �verdad?
Maldito imb�cil.
�Cu�l de ellos est� enamorado de la chica?
Creo que los dos.
Dile a la chica que venga, �quieres?
-Buenas noches. -Buenas noches. Espero est� mejor.
-S�, gracias. -Siento mucho lo ocurrido.
-Si�ntese. -Gracias.
Ha sido mi primera revoluci�n y ya he tenido bastante.
-Los hombres luchan. -S�.
-La guerra es una vieja instituci�n. -Y de lo m�s horrible.
Lo de Loveland ha sido terrible.
Ah, he podido hablar con su padre por el radiotransmisor,
estaba en Alejandr�a, en Egipto.
�De veras? Yo cre�a que estaba en Londres.
He pensado que querr�a saber lo que ha ocurrido aqu�.
-Sobre todo lo de Loveland. -�Mi padre? �Pero, por qu�?
Pues al ser presidente de Atlas Arms ten�a que estar al corriente...
-�Presidente de Atlas Arms? -S�.
Cre�a que ya lo sab�a.
Pues no, no lo sab�a.
-�Me da un cigarrillo? -S�, claro.
Gracias.
De hecho, es as� como conoc� a Loveland.
Me dio una carta de recomendaci�n de su padre.
Hab�a trabajado para �l en la India.
Ah, por cierto,
no le he dicho nada de que usted estaba a bordo,
he pensado que su padre podr�a preocuparse.
Seguramente.
-Gracias. Buenas noches. -Buenas noches.
Creo que la se�orita Cherrington...
quer�a descansar en una buena habitaci�n de hotel.
Hasta pronto, ha sido un placer estar a bordo.
-El placer ha sido m�o. -Siento much�simo lo de anoche.
He estado muy a gusto. Much�simas gracias.
-No, gracias a usted. -Gracias.
A prop�sito, uno de mis �ltimos artilugios.
-Todo para usted. -Gracias.
-Hasta pronto. -Adi�s.
La operadora me pide que esperen una llamada desde la India.
-�India? -S�, se�or.
-Muy bien. -Gracias, se�or.
Nosey...
Prep�rate, llamada de la India.
Oye, deber�as llamar antes de entrar, �no te parece?
�C�mo sabes...? �La India!
Oiga, ya estamos a punto.
�La India otra vez?
No entiendo por qu� Lynn no nos ha esperado esta ma�ana.
Las mujeres siempre van a la suya.
Debe de estar bastante mal. Despu�s de lo de ayer, pobre.
�La llamamos?
En cuanto oiga mi voz sus habitaciones
se ba�ar�n en la brillante luz del sol y los p�jaros empezar�n a gorjear.
Ya est�s tardando.
Oiga.
P�ngame con la se�orita Cherrington, por favor.
�Se ha ido? Se ha ido.
-Oiga, soy Gordon Herkimer... -Herkimer Gordon.
�Ha dejado un mensaje para m�?
Pero habr� dejado alguna direcci�n.
Gracias.
-�Se ha ido? -Se ha ido sin una palabra.
Pero... �ni una nota en el tocador?
No lo entiendo.
�Diga? Es Wyatt.
Hemos dado con algo, Boson.
La pistola del camarero fue fabricada
por una empresa que se llama Atlas Arms.
�Atlas Arms!
Hemos localizado al presidente de Atlas Arms en Alejandr�a.
Los principales responsables del embrollo de las municiones est�n all�.
Escuchad, tomad el pr�ximo barco y nos encontramos all�.
�Qu�? Ah, s�. �C�mo se llamaba? Se llama...
Martin Cherrington. Eso es, Cherrington.
�Qu� pasa?
El padre de Lynn es el presidente de Atlas Arms.
�C�mo?
-Esto me da muy mala espina. -�A qu� te refieres?
Lynn lleg� a casa el d�a que mataron a Drake, �verdad?
Lleg� aqu� antes que t� y yo me la encontr� con Loveland.
-Creo que es muy extra�o, la verdad. -No seas tonto.
Es una chica impulsiva que lee demasiadas novelas de detectives.
Ojal� tengas raz�n.
La tengo. Ha intentado ayudarnos.
Nos consigui� el crucero con Loveland.
�Te das cuenta de que todo podr�a haber sido un gran enga�o?
Me pregunto... Es del todo imposible pero...
-�Y qu� hacemos ahora? -Las maletas para Alejandr�a.
Quiere saber c�mo le va a pagar, �en oro o plata?
Su alteza acepta las condiciones y pagar� parte en oro y parte en plata.
De acuerdo. D�gale que el env�o puede ser secreto.
El se�or Furnoy se encarga de las operaciones,
estar� aqu� en un par de d�as y concretar� detalles.
La ni�a est� aqu�,
ha aterrizado con Imperial Airways hace unos minutos.
�C�mo? �Aqu�, en Alejandr�a?
�C�mo diantres ha dado conmigo? Dile que estoy ocupado.
D�gaselo usted.
Est� bien, que pase.
Si son tan amables de esperar aqu� al lado. No tardar�.
Est� bien.
-Hola, pap�. -Hola. �Qu� haces en Egipto?
He venido a hablar contigo.
Bueno, bueno, �qu� pasa? �Te has prometido? �Casado?
�Sin blanca? �Qu�, le das un besito a pap�?
No, no te tengo mucho cari�o ahora mismo.
Vaya, �qu� he hecho ahora?
�Es verdad que eres el presidente de Atlas Arms?
�De d�nde has sacado eso?
No respondas con preguntas. �Eres presidente de Atlas Arms?
Pues s�, lo soy, aunque no se suele dar a conocer.
Pero estoy en una docena de empresas, �por qu� Atlas Arms?
No, por nada.
S�lo que eso te convierte en un asesino.
Eh, eh. �Qu� es esto?
En Am�rica del Sur he visto matar a hombres, mujeres y ni�os
con las armas que t� fabricas y vendes.
Ha sido terrible. Les disparaban por la calle.
�Cre�as que una guerra era c�mo una fiesta?
No seas fr�volo, es horroroso.
�Recorres medio mundo para decirme eso?
Escucha, Lynn, ya s� que la guerra es agon�a, suciedad y horror.
Es una estupidez y una locura colectiva.
-�Lo sabes y sigues vendiendo armas? -Si no lo hago yo lo har� otro.
�Sabes que con tus ideas de trotamundos resultas muy cara?
Odio cada penique que te hayas gastado en m�.
Conque s�, �eh?
Est� bien, tomar� nota para que no te den m�s tu paga.
�No puedes hablar en serio por un d�a?
�Estoy hablando en serio y t� me tratas como si llevara pa�ales?
-�De veras hablas en serio? -Por supuesto que s�.
Est� bien.
La guerra es todo lo que dices y m�s,
pero yo no soy el responsable de que unos idiotas se corten el cuello.
Mis f�bricas producen armas entre otras cosas.
Si los hombres quieren comprarlas
y poner el infierno en la tierra, pues adelante, que me las compren a m�.
Pero, si un d�a entran en raz�n,
estar� muy contento de cerrar mis plantas.
Ahora ya conoces mi postura.
Hablas de los hombres como si no fueran ni personas.
Les he visto morir, como matan a los animales.
Eso es culpa tuya por ir a esos pa�ses.
Supongo que te da igual tambi�n que por tu culpa haya perdido
el amor del �nico hombre en el mundo que me ha importado.
Ni hab�a o�do hablar de �l, no puedo ser el responsable.
Est� bien, pero que te quede claro:
ahora estoy con el otro bando. Y luchar�.
Genial. Me encantar� una buena pelea.
La tendr�s.
Te aumentar� la paga. Necesitar�s fondos de guerra.
Coge tus fondos y vete al infierno.
Una chica valiente. As� me gusta.
Que entren los encantadores de serpientes.
Dir�a que est�n all�. �Nosey! �Boson!
�Qu� llevas en la cabeza?
Vamos.
�Patillas! �Y bigote? Incre�ble. No puede ser.
Pero t� tambi�n llevas y Boson dijo que a �l le gustaba.
�Geoffrey! Chris, �te acuerdas de m�?
La chica oportuna...
Geoff, cari�o, qu� alegr�a... No sab�a cu�ndo te encontrar�a.
No ten�a ni idea de si vendr�as y esperaba en todos los barcos.
�Sabes que ten�a que explicarte algo?
Pues no estaba muy segura hasta que llegu� aqu�...
Lo tenemos claro los dos.
-Geoffrey, �qu� te pasa? -Es una pregunta fuera de lugar.
�Fuera de lugar? �Por qu�? �Pero qu� he hecho yo?
�Que tu padre sea el presidente de Atlas Arms?
Iba a explic�rtelo, quer�a ser la primera en...
No creo que se puedan dar explicaciones.
-Pero, Geoffrey... -Lo siento. Mis hermanos me esperan.
Son id�nticas,
han limado el nombre del fabricante de la misma manera en ambas.
Hemos hecho una prueba con �cido y el nombre,
Atlas Arms, ha salido a relucir. Estamos llegando a alguna parte.
-Me temo que no. -�C�mo que no?
Loveland est� muerto.
Tenemos su confesi�n, pero es una prueba indirecta
y las dem�s son puramente circunstanciales.
-Ning�n tribunal las aceptar�a. -�No hemos conseguido nada?
�Y Cherrington? Tendr�amos que ir verle.
Int�ntalo.
Querido hermano, ser�a m�s f�cil conseguir audiencia con el rey.
Est� muy vigilado. No pudimos pasar de su tercer secretario.
Yo le dar�a un buen pu�etazo es a ese secretario engre�do.
No, me temo que lo de ver a Cherrington
es una misi�n de lo m�s dif�cil.
Pues, en ese caso, me necesit�is.
Lynn.
Est�bamos hablando de ti. No, no... Eso no hace falta.
-Soy Lynn Cherrington. -Encantado.
-Encantada. -Encantado.
Lo crean o no, me necesitan.
-Lynn, estamos muy ocupados. -S�, ya lo s�.
Me entrometo en vuestros asuntos y no os gusta.
Tampoco es una diversi�n para m� ahora,
pero voy a terminar lo que he empezado.
Le agradeceremos cualquier ayuda. Si me permite...
Gracias.
Creo que he conocido a un miembro de la familia que tiene cerebro.
-O quiz�s, a dos miembros. -Ah, gracias.
Claro que esos idiotas creen que no se puede confiar en m�.
Pero espero que ustedes me creer�n.
-Lynn, por favor... -Ver�s, Lynn, si pudiera...
Y es m�s, ya estoy harta de ese ''Lynn, por favor'' dichoso.
�Crees que he ido a todos los barcos para halagar tu vanidad?
Tem�a que mi padre se fuera antes de que llegarais, si es que ven�ais.
Y cuando llegasteis ni me escuchasteis.
A ver, �os gustar�a ver a mi padre?
Que si nos gustar�a... Eres magn�fica.
Ver�, se lo agradecer�amos.
No ten�a que haber elegido sin conocer a todos los hermanos.
Creo que es una suerte que hayas venido, Beano.
Porque estos dos animales no habr�an llegado a ninguna parte.
Y es una suerte que hayas venido t�, Snoozzle.
Snicklefritz.
Entonces, �nos vamos? Gracias.
Si quer�is, nos pod�is acompa�ar, Nosey y... Asqueroso.
Venga, Asqueroso.
Disculpe, mademoiselle, votre p�re prend caf�.
-Hola, Mike. -Hola, Lynn.
No.
Te presento a unos amigos m�os.
Los se�ores Wyatt, Rodney, Christopher y Geoffrey Leigh.
Siempre es un placer conocer a los amigos de Lynn.
Encantado.
Oye, me gustar�a que me escucharas...
Lo siento, tengo una reuni�n. Otra vez ser�, cari�o.
Oigan, �qu� hacen? �Me secuestran?
Lo siento, se�or.
Para nosotros es cuesti�n de vida o muerte.
Hemos intentado hablar con usted y ahora tendr� que escucharnos.
Ah, bueno, si es tan grave, puedo dedicarles cinco minutos.
Adelante, Lynn.
Tienes un discurso que no te cabe en el pecho.
S�, la verdad es que s�.
Hace unas semanas est�bamos en Inglaterra.
Fui a una casa en la que un oficial brit�nico y sus hijos...
ten�an una vida feliz.
Fui all� muy contenta, pero hab�a ocurrido una desgracia.
Hab�an deshonrado y licenciado a ese oficial brit�nico en la India.
Quer�a demostrar su inocencia a sus hijos,
pero antes que vieran las pruebas, le mataron y robaron los documentos.
El oficial era el Coronel Loring Leigh y �stos son sus hijos.
-�Est�is seguros de que le mataron? -Sin duda.
Despu�s, un oficial que quer�a ayudar al coronel fue asesinado tambi�n.
Alguien ten�a miedo de lo que sab�an.
-Eso es. -Entiendo.
�Pero qu� os hace pensar que yo tengo algo que ver con esto?
Atlas Arms es responsable de todo lo que ha ocurrido
y t� eres Atlas Arms.
Crees que soy ese hombre y ahora est�s dispuesta a tirarme a los lobos.
Debes de tener mucho en juego, Lynn...
S�, es verdad. Estoy enamorada de Geoffrey Leigh,
pero �l ya no est� enamorado de m�, aunque una vez lo estuvo.
Furnoy lo estrope� todo.
Me cont� que eras el presidente de Atlas Arms...
Un momento.
�Furnoy lo sab�a, que eran los hijos del coronel Leigh?
S�, claro.
Pues estoy empezando a ver la luz.
Controlo las acciones de muchas empresas, pero
no controlo sus pol�ticas.
No sab�a que en Atlas el asesinato era parte de esa pol�tica.
-�Puedes demostrarlo? -S�, si fuera necesario.
Fabrico locomotoras y tractores, y cuchillas de afeitar.
Vender� todas mis acciones de Atlas de inmediato.
Pero sabe qui�n decide la pol�tica de Atlas Arms.
-Tiene que dec�rnoslo. -No, no tengo por qu�.
Debes dec�rselo.
�Si le protege se convierte en c�mplice de esos asesinos?
Un hombre de mi posici�n puede salir legalmente de este embrollo,
pero no contemplo el asesinato y el responsable sabe que no lo acepto.
Por eso no me ha informado.
Supongo que le quieren a toda costa.
-Por supuesto. -Tendr�n que darse prisa,
su yate va a zarpar hacia Singapur. Se llama Furnoy.
-Cre�a que se dedicaba... -�A qu� estamos esperando? Vamos.
Gracias.
Geoffrey. Espera un momento. Voy con vosotros.
No, no puedes venir, puede ser peligroso.
Esto s�lo es para hombres con pistola.
No olvid�is agacharos.
-Lynn, �podr�s perdonarme? -Claro, Geoffrey.
Aunque as�, con prisas, no.
No hasta que tengamos tiempo de reconciliarnos.
Ten mucho cuidado.
All� est�. El blanco grande.
-Tendremos que nadar para llegar. -Silencio.
-Con cuidado. -Sin hacer ruido.
Capit�n, tenga la m�quina a punto.
Nos iremos a hurtadillas. No, a hurtadillas.
A Singapur no, a Isla Murros.
Vamos, subid.
�Qu� est�is haciendo aqu�?
Vamos, �tale.
Eh, �qui�nes son �sos?
Ponedle ah�.
-�Y ahora qu�? -Por aqu�, a su camarote.
-�Est� c�modo, capit�n? -Vamos.
-�Qu� es esto? -Supongo que es su camarote.
Cuidado, no hagas ruido.
El camarote de Furnoy. Y el del secretario.
-Est� cerrado. -A ver �se.
-Es el del secretario -Est� cerrada.
-Ech�mosla abajo. -No seas tonto.
Hola. �Le traigo un poco de whisky con soda?
Blancanieves.
No me fastidies. Un momento.
Hola. �Tienes la llave? La llave.
Ah, s�, se�or.
Dios santo.
Gracias, gracias.
Buenas noches.
Capit�n. Capit�n.
Hola, se�or Furnoy. Mi hermano, Wyatt Leigh.
Como usted mat� a nuestro padre, es el cabeza de familia.
Y mi hermano, Rodney Leigh.
Queremos honrar el nombre de nuestro padre.
Nos va a firmar una confesi�n.
�Una confesi�n? �Qu�...?
No os mov�is. Tengo una bala para cada uno.
Y a Loveland..., le mataron unos amigos m�os del Gobierno.
Eso es todo. Una confesi�n sincera.
Todo esto necesita su firma, se�or Furnoy. F�rmela.
Furnoy, usted mat� a mi padre.
Nada me dar�a m�s satisfacci�n que volarle...
�Rod!
Londres.
-�Es para vuestro padre? -S�.
Su majestad ha dicho que estaba orgulloso y satisfecho...
de que un nombre tan honorable hubiera sido honrado.
Yo tambi�n lo estoy.
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