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Una vez oí un viejo proverbio sobre la cacería. Dice así:
"Los leones nacen sabiendo que son depredadores.
Los antílopes entienden que son la presa.
Los seres humanos son la única criatura de la Tierra que tienen la opción".
No sé quién lo dijo,
pero estoy bastante seguro de que nunca imaginaron un lugar como Pensacola.
Esta mañana una recompensa de $5 000
es ofrecida por la familia de Lucy Baylor,
una joven de Pensacola de 16 años que desapareciera la semana pasada.
Los investigadores del comisario del condado
dijeron en la conferencia de prensa del martes pasado
que hay personas con quienes quieren hablar de la desaparición,
agregando que no son necesariamente sospechosos.
LICENCIA DE CONDUCIR SARAH KELLOGG
¡Dios santo!
La víctima es una mujer caucásica de aproximadamente 20 años...
El trauma se debe a...
No sabía que ya los habían llamado.
No, estaba al este de aquí. Pensé en venir a ver.
Adelante.
Parece que la arrastraron del camino.
No. La mataron en otro lugar y la arrojaron aquí anoche.
¿Cómo lo sabes?
¿Tienes identificación?
Sarah Kellogg.
Veintiséis años, arrestos por posesión y prostitución.
Último domicilio conocido en Tallahassee. No hallo la denuncia de desaparición.
- ¿Cómo está tu esposa? - Molestando como siempre.
Saquen fotos de alta definición de las mordidas
- antes de que apriete el calor. - Sí.
- Aún me debes una cerveza. - Ya lo sé.
No más cocaína hasta ver tetas en esta habitación.
¡Cierra el pico, Walton!
¡Cierra la maldita puerta, perra!
Tracey, lárgate.
HABITACIONES DISPONIBLES MOTEL
Buenas noches. ¿Quieres comer tortitas conmigo?
¿Necesitas un amigo, chiquita?
Vamos, te sacaré de la lluvia.
¿Adónde vas?
No te hagas la difícil.
¿Estás bien?
¿Te encuentras bien?
Vamos, te llevaré a un lugar seguro.
Vamos.
No me jodas esta noche, Karl. Púdrete.
- Solo hago mi trabajo, es todo. - ¿Por qué no cambiamos de lugar?
¿Qué tal si vienes tú a mover el culo
y yo me sentaré en el auto a comer burritos toda la noche?
Creo que llegó tu hombre.
Comprendido, Karl.
Toc toc.
Tienes que ser la perra más estúpida de Pensacola.
¿Me recuerdas?
Veo a mucha gente, querido.
Como yo no.
¡Eres muy sensual!
No te preocupes, despedí a tu estúpida cita,
así que no creo que nos molesten.
Te pesqué en Loxley, ¿no?
Y eso hace punible el segundo delito, ¿no?
Mierda.
No es nuestro objetivo.
Este es mi hermoso universo.
Y todas las cosas en él...
me pertenecen.
Como la Tierra a Dios.
¿Qué?
Eso significa que todas las mujeres de la vida
también me pertenecen.
¿Me entiendes?
A la mierda, voy a entrar.
No.
De acuerdo.
Así que eres una de esas perras, ¿no?
No oyes hasta estar sangrando. Bueno.
Voy a entrar. No es el objetivo.
- Solo dame dos minutos. - ¿Para qué?
¿Vas a maquillarte?
Porque lo que va a ocurrir...
no tiene nada que ver con verse linda.
Ahora levántate la falda...
e inclínate.
No.
De acuerdo.
Mira lo que tengo.
Podría meterte a un basurero y darte de comer a los cerditos.
¿Y sabes qué más?
¡A nadie le importaría un carajo!
De acuerdo.
¿Qué me dices de ti?
¿Viste mucho a tu papá vapuleando a tu mamá en el parque de remolques?
¡No!
- ¿Qué hiciste? - No es él.
¡Maldita sea!
- Karl. - ¡Me lo prometiste!
¿Qué carajo querías que hiciera, Karl? ¡Me daba una paliza!
- Esto será malo. - Karl...
- Vámonos de aquí. - Bien, andando.
Carajo.
Al atravesar el valle de la sombra de la muerte,
vemos tentación a nuestro alrededor.
¿Quién entre nosotros no se tienta con las delicias terrenales
de la fornicación, la embriaguez y cosas similares?
¿Quién entre nosotros es inmune
al impulso de participar en tal gratificación?
- ¿Quién entre nosotros...?. - Es mi hija. Bethany.
Voy a casa a verla.
¿Quieres pasar la noche con nosotros?
Mi hija te adoraría.
Sí.
Por favor.
Está decidido.
POLICÍA ESTATAL DE FLORIDA PENSACOLA FLORIDA
Entiendo tu emotividad al respecto, Byron.
No se trata de emotividad.
Diablos, esto nos afectó a todos.
La verdad es que aún eres joven
y eres demasiado buen policía para alterarte por un caso.
Disculpe, siete homicidios sin resolver son más que un caso, señor.
Sabes que no podemos confirmar la conexión.
La escena de Sarah Kellogg es idéntica, señor.
Las mordidas, cómo la dejaron, el perfil, todo encaja.
Te lo diré claramente, Byron.
- No puedes reabrir la investigación. - ¿Cómo dice?
- Te asignaron algo más. - ¿Cuándo?
- Ahora mismo. - Bueno, llamemos al FBI.
Son delitos capitales en múltiples jurisdicciones.
Bromeas, ¿verdad?
Debes olvidarlo. No tenemos opción.
De acuerdo.
Sabe, nadie defendió jamás a esas chicas.
Y ya no me parece poder aceptarlo.
DESAPARECIDA ¿HA VISTO A ESTA PERSONA?
DESAPARECIDA $ RECOMPENSA $
RESTAURANTE DE MIKE DESAYUNO ALMUERZO CENA
- Hay frustración en el cuartel general. - Tiene muchísima suerte de estar vivo.
Nos han cancelado.
La Operación Carretera Segura se irá de Florida.
- ¿Cuándo? - Ahora.
Irá a la carretera interestatal 5 en el bello noroeste.
No, ve a decirles que no jodan.
No es tu operación.
¡Ni bien me hicieron carnada y trampa, se volvió mi operación y lo sabes!
No hay nada que pueda hacer.
Mira, Karl, la metida de pata de anoche es culpa mía.
¿Sí? Metí la pata, lo siento.
Estoy en comunicación con una decena de criminales activos
que buscan a estas chicas.
Mi objetivo principal está listo para esta noche.
Me cansé de tener esta conversación.
Haré la operación esta noche.
- ¡Tonterías! - Obsérvame.
El departamento del comisario trabaja estrechamente con la policía estatal
para determinar si hay conexión entre este caso
y una serie de secuestros similares
que han ocurrido en el corredor de la I-10 en meses recientes.
Un portavoz del condado no hizo comentarios
al tratarse de una investigación activa.
RESIDENCIA KELLOGG CRIMNEY PINES FLORIDA
Sin embargo, solicitan la asistencia de quien tenga información pertinente.
- ¿Qué busca? - Buenas tardes, señora.
Me llamo Byron Crawford.
¿Vino a comprar la propiedad, Sr. Crawford? Pues no está en venta.
No, señora.
Soy de la policía estatal de Florida y...
¿Puedo preguntarle si es pariente de Sarah Kellogg?
Un policía cretino llamó para hacer preguntas muy groseras.
Dijo que la habían hallado en las afueras de Pensacola.
Disculpe, señora. No debió ocurrir así.
Mi más sentido pésame.
¿Vino hasta aquí para decirme que habían asesinado a mi hija?
Sí, señora.
Así debe ser. Lamento que se enterara de otro modo.
Da igual que pase un rato.
¿Ahora es cuando me dice que no descansará
hasta atrapar al hijo de perra que mató a Sarah?
No, señora.
Quien le diga eso le miente.
Las probabilidades están seriamente en nuestra contra.
No se ande con rodeos, Sr. Crawford.
¡Mierda!
Supongo que aprecio la honestidad.
Tal vez le acepte la bebida, después de todo.
Buena decisión.
Algunos días es mejor beber.
Sí.
¿Es del Mango de Florida, Sr. Crawford?
No, de Marianna, no muy lejos.
¿Ustedes siempre han estado en Tallahassee?
¿En Tallahassee? Diablos.
La familia lleva en esta casa casi 100 años.
Somos mi hermana gemela, Caroline, y yo.
Aún recuerdo cuando tomaron la foto.
Mi mamá no dejaba de fastidiar con esos vestidos.
Mamá murió ese verano, en el incendio de la fábrica Coltier de Thomasville.
Qué terrible, lo lamento.
Mi padre había sido herido en Corea.
Tras la muerte de mi madre, algo cambió en él.
Bebía.
Empezaba en la mañana y para cuando volvíamos de clase, hablaba solo.
Me asustaba muchísimo.
Escapábamos a ocultarnos en el pasto de varillas.
Jugábamos durante horas.
Oscurecía.
No nos dábamos cuenta.
Hasta que él salía a buscarnos...
furioso como un perro enloquecido.
Aún puedo oír su voz.
A veces nos atrapaba.
A veces no.
Nosotras esperábamos.
Teníamos que esperar.
"A que el reloj dé la medianoche", decía Caroline.
Igual que Cenicienta.
¿Quiere que mejor le traiga una cerveza?
No, señora...
Estoy bien.
Sarah me recordaba mucho a Caroline.
Ambas siempre buscaban escapar.
Con un gusto terrible en hombres.
¿Sarah tenía novio?
No sabría decirle.
Llevaba casi un año ausente.
Bueno...
voy a irme.
Pero...
si necesita algo...
llámeme.
- ¿Cómo murió? - ¿Cómo dijo?
¿Cómo mataron a Sarah?
Entonces, ¿puedo pedirle un favor, Sr. Crawford?
Si por la gracia de Dios alguien captura a este...
demonio que mató a mi hijita,
¿volverá a llamar a esta puerta?
Buenas noches, señora.
RESIDENCIA CRAWFORD TIGER POINT, FLORIDA
¿Quién es él?
Hola, mi amor.
Dios, qué bendito soy.
¿Es papi?
- ¿Qué tal tu día? - No quieres saberlo.
Esta mañana recibí dos llamadas.
La primera fue una denuncia de desaparición.
Una chica de 16 años desapareció anoche
de una parada de camiones de las afueras de Pensacola.
Y antes de eso, un vendedor de concreto
halló un cadáver frente a la I-10 en la frontera estatal.
- ¿Era ella? - No.
Era una prostituta del este de Tallahassee.
En este trabajo...
solía sentir la presencia de Dios, pero ahora...
no sé.
Tienes Su amor en el corazón. Lo sabes.
Por eso estas chicas necesitan a alguien como tú.
Yo tengo fe en ti.
¿Se quema, mamá?
No, querida, es vapor del agua caliente.
- Llegas justito. - Huele bien.
Saca los codos de la mesa.
¿Qué estás leyendo?
Se llama La colina de Watership.
Tienes que ser la niña de ocho años más inteligente del área.
Es muy chica para ese libro.
¿Qué comemos?
- Pan de carne, mi favorito. - Pan de carne, elotes.
ABIERTO
NO HAY HABITACIONES
- Esto será malo. - Puedes irte cuando quieras.
- Nadie te obliga a quedarte. - Podríamos perder la placa.
Eso no ocurrirá, Karl. Trabajo con este tipo desde Loxley.
- Llama a la policía local. - Estas chicas no le importan a nadie.
Ya lo sabes. Si nadie te busca, no desapareciste en realidad.
No quiero que salgas herida.
- De acuerdo. - En serio.
Está bien, será el último, ¿sí?
Luego empacaremos y nos iremos a la lluviosa Seattle.
- Yo no iré. - ¿Qué?
- Kirsten se divorciará de mí. - Mentira.
Contrató un abogado.
Karl, no lo sabía. Lo lamento.
A la mierda, no vino. Vámonos.
Johnson sigue enfermo y tendré que llevar su carga a Mobile.
¿Esta noche? Pete, íbamos a trabajar en el librero.
Lo sé, pero ahora hay mucho trabajo y los choferes no alcanzan.
Estamos en medio de la nada con dos vecinos que apenas conozco.
Por eso ahora tenemos la panza llena, ¿no?
Parece que pasa muy seguido.
Querías que dejara de conducir.
Un encargado debe estar disponible, querida.
Es que a veces me siento sola.
Y no puedo evitar echarte de menos, Pete.
Te despertaré cuando vuelva, ¿sí?
¿Lo prometes?
Si quieres, renuncio.
- Lo haré. - Claro que no.
Claro que sí, renunciaré ahora mismo.
- ¿Quieres que renuncie? - No, no lo hagas.
De acuerdo.
- Te amo, querida. - Y yo a ti.
- Conduce con cuidado. - Te amo, chiquita.
- Buenas noches, papi. - Buenas noches, chiquita.
Bien. Adiós.
¿Perdiste la llave?
No seas tímido, guapo.
¿Por qué no pasas a tomar algo?
Me vendría bien la compañía.
De acuerdo.
¿Por qué no?
No eres policía, ¿no?
¿Cuántos años tienes?
Veinte.
Esta canción me encanta.
Te agradecería mucho si bailaras conmigo, dulce.
Sí, eso es.
¿Eres buena chica?
¿Qué dijiste?
¿Eres buena chica?
Eres una chiquilla sucia, ¿no?
¡Eres una sucia prostituta asquerosa!
Ya pasó.
Vaya.
Allí está, Sr. Pelota.
Me pregunto si hay algo aquí dentro.
¡Bethany! ¡Ven a cenar, querida!
Voy, mamá.
¡Auxilio! ¿Hay alguien allí?
Es un área restringida. El jefe ordenó un cierre.
- ¿Quién está a cargo? - El detective Yarborough.
Gracias.
¡Debe firmar el registro de seguridad!
- No lo tomes a modo personal. - Mierda.
¿Me perdí el cambio de jurisdicción, amigo?
No, solo daba un vistazo.
¿Por qué tengo la sensación de que no eres honesto conmigo, Crawford?
Eso no sirve en mi escena del crimen.
Estoy siendo honesto, solo venía...
Disculpe, ¿usted está a cargo?
- ¡Saquen de aquí a estos payasos! - Oye, amigo.
Somos del FBI.
Pues mucho gusto, pero ¿qué diablos quieren en mi escena del crimen?
Buscamos imbéciles que cazan a menores de edad potencialmente traficadas.
Agradezco sus esfuerzos en nuestra parte del mundo.
- ¿Por qué estamos hablando? - Anoche habíamos preparado
una trampa de prostitución de baja visibilidad.
El comisario nunca me lo mencionó.
No es una ciencia perfecta.
Obviamente no,
porque tengo a una chica de 20 años con seis fracturas de cráneo.
¿El objetivo de anoche tenía nombre?
No, esto ha llegado suficientemente lejos.
El protocolo dicta que mi teniente hable con sus superiores, ¿sí?
Abandona mientras vas ganando, querida.
- Yo maté a esa chica. - Espero que estés bromeando.
No, debí haber sido yo. Se supone que las proteja.
¡Tonterías! Pudiste haber muerto anoche.
Hola. Me llamo Byron Crawford,
y soy agente de la policía estatal.
¿Dijeron que el objetivo no había ido a una reunión previamente?
- ¿Cuándo fue? - Unas noches atrás.
En el motel Oasis de Pensacola.
Eso me temía.
Una joven denunció la desaparición de su hermana de 16 años
el jueves por la noche frente al Oasis.
Me encantaría saber lo que tengan sobre este tipo.
Si recordaran algo más de esa noche...
o tuvieran información adicional del sospechoso,
avísenme.
- Hola, papi. - Hola, linda.
¿Trabajas en el librero? Mamá estará muy contenta.
Déjame ayudarte.
- Te amo, linda. - Y yo a ti, papi.
Te amo tanto.
Vamos a jugar.
De acuerdo.
Creo que vi a la chica del Oasis.
Caminaba al centro de servicios como una zombi.
¿Qué tal si vienes tú a mover el culo
y yo me sentaré en el auto a comer burritos toda la noche?
No me pareció preocupante.
Y luego llegó el ataque.
Por Dios.
Bueno...
Lo atraparemos mañana.
De pie.
Lávate los brazos y las piernas con la esponja.
Hazlo.
¡Ya!
No veo. No puedo...
¡No veo!
Aquí está, corazón. Eso es.
Eso es, ven.
Bien.
¿Así está mejor?
Usa la esponja. Toma.
- Hola. - Hola.
- ¿Qué te sirvo? - Lo que ella tome. Gracias.
Es la primera vez que el FBI aparece voluntariamente por aquí.
No parece que los delitos escaseen, ¿no?
Te agradezco que me llamaras.
Voy a darte contexto.
Un par de años atrás me asignaron dos casos de NN,
ambas prostitutas adictas que frecuentaban paradas de camiones.
Las habían arrojado junto a la I-10, estranguladas, violadas, mordidas,
y habían puesto los cuerpos sugestivamente para ser avistados desde la carretera.
Nadie quería tocarlos.
Era imposible hallarles la vuelta.
Y luego apareció otro cuerpo.
Y otro más.
Hasta que tuvimos seis.
Y un asesino en serie auténtico.
¿Quién trabajó en eso en el FBI?
Un analista muy astuto de la oficina estatal hizo el perfil,
el FBI se lo dio a un analista de conducta para confirmar lo que sabíamos.
Blanco, camionero, de 30 a 35 años,
pero nada revolucionario.
Algunos creen que...
las chicas, las prostitutas y adictas recibieron su merecido.
¿Qué crees tú?
Tener mala suerte en la vida no te vuelve menos humano.
Todos necesitan la oportunidad de recuperarse.
Hace unos días descubrieron un cuerpo junto a la frontera estatal.
El mismo método exacto. Y anoche en motel,
también fue él, pero fue apresurado, improvisado.
- ¿Por qué cambió la rutina? - Honestamente...
creo que te buscaba a ti.
Pero mi pregunta es... ¿por qué?
Empecé a comunicarme con él hace unas semanas por un aviso en Internet.
Decidimos vernos en un motel de Loxley.
Quiero verte esta noche.
Las autoridades locales se apresuraron, empezaron a arrestar gente.
No arruiné mi cubierta. Tras... coquetear un poco más,
decidimos vernos en el Oasis unas noches atrás
y un chulo de poca monta lo espantó.
Pero no lo olvidé.
Se suponía que anoche nos viéramos en el Mustang.
- Ya debe haberse ido. - Puedo volver a atraerlo.
Es demasiado peligroso. Nunca lo autorizarán.
Acabas de decir que crees que me busca.
Querrá intentarlo de nuevo.
¿Crees que la chica que desapareció del Oasis sigue viva?
No sé. Tal vez.
Bueno, ¿quién denunció la desaparición?
Me llamó su hermana, Heather Wallace.
¿Heather? Yo te llamé.
¿Eres policía?
Vine para ayudar.
- ¿La trajiste aquí? - No tenía opción.
Pedí dinero prestado a gente que creía era amiga mía.
Cuando me di cuenta, aquí estaba,
y me dijeron que debía pagarles así.
No siempre es malo,
pero no es para una chica de 16 años.
Eso le dije, que ella estaba fuera de límites.
Pero no duró mucho tiempo.
- ¿A quién se lo dijiste? - Al delgadito a cargo.
Calvin.
¿Viste por última vez a tu hermana la noche del jueves?
Sí, Calvin tiene a sus chicas adictas a algo terrible
e hizo que vinieran todos estos tipos.
Dijo que era algo grupal.
Solo recuerdo decirle a Tracey que se largara.
Tracey, lárgate.
Así que lo hizo y nunca regresó.
¿Dónde se hospeda Calvin?
En la habitación del final, desde el accidente.
Salió herido en un accidente de auto. Es cómico.
¿Vas a encontrarla?
Sí, iré a hablar con Calvin.
Dijo... que si guardaba silencio
y me portaba bien, me dejaría ir.
Has sido buena chica.
Sí, buena chica.
Ay, corazón.
No tienes dónde ir.
Estás mejor aquí conmigo.
¿Cómo puede hacer esto?
Tiene una hija.
¡Lo sé!
- ¡Oí su voz! - ¡Oye!
¡No hables de mi hija!
Ya sé, ya sé.
No hables de mi hija.
La enviaron a esta tierra a absolverme de mis pecados
y a bendecirme con mayor comprensión del eterno amor sagrado.
Desahógate.
Ya sé, ya sé.
Desahógate, está bien.
Así es.
Nunca le haría esto a mi hija.
¿Qué?
¿Stacy me dijo que viniera a verte por un trabajo?
¿Quién carajo es Stacy?
Tienes que ser el cabrón más estúpido de toda Pensacola.
Creí que ya te habías ido.
¿Qué carajo, señora?
Solo te lo preguntaré una vez.
¿A quién despediste el jueves por la noche?
¿Qué?
Dijiste que te habías deshecho de mi cita.
- ¿Quién era? - ¡Ni idea! ¡Estaba drogado!
¿Cuántas vidas de jovencitas puedo salvar ahora?
Era un camionero a quien había visto varias veces. Es todo lo que sé.
Me le acerqué, le pregunté qué pasaba y se fue rápido.
El Grandote Dallas me dijo que tenía una chica nueva en la 106,
así que subí a ver quién era.
- Y ya sabe qué pasó. - ¿Qué aspecto tiene?
- ¡Es un camionero blanco! - ¿Para quién conduce?
- ¿Cómo voy a saberlo? - ¡Piensa, afeminado!
Bueno, hice que me lo señalaran.
Trató de esposar a una de mis chicas.
Es todo.
Un rayo. Tenía un rayo en el vehículo.
Es una camioneta.
Si no te vas en tres días, te mato.
Mi papá nunca golpeó a mi mamá, ¿sí?
¿Qué?
Dijo que yo solía ver a mi papá vapulear a mi mamá en el remolque.
Lo único que vi hacer a mi papá fue apuntarse una escopeta a la cabeza
y volarse los sesos en la tina. Yo tenía ocho años.
Mi mamá se sentó en nuestra furgoneta en la cochera
hasta que se acabó la gasolina.
Todos tenemos excusas, Calvin.
Tres días.
¡Carajo!
Vaya. ¿Este es el mejor restaurante para una comida de despedida?
- Aquí tiene. ¿Y usted? - Gracias.
Estoy bien, gracias.
Parece que te sientes mejor.
No tanto como tú.
Pareces colegiala atolondrada.
Para ser honesta, los últimos días me han revuelto cosas.
Cuando...
Cuando empecé la universidad,
me metí en una mala situación.
Te ahorraré los sangrientos detalles,
pero básicamente se trató de un estudiante de último año,
demasiado alcohol y una hemorragia interna.
Mi mejor amiga se preocupó y se lo dijo a su mamá,
la mamá se lo dijo a mi papá y se volvió un problema de familia.
Él era policía, ¿no?
Persiguió a ese chico y a toda su familia.
Perdió el empleo.
Y... fue entonces que mis padres se divorciaron.
No tenía idea.
Tal vez lo sabrías si le preguntaras a la gente de su vida.
Está bien.
Él y yo empezamos a aprender taekwondo después de clase.
Ganar torneos me dio algo de lo que hablar con él,
algo que compartir y...
Me dio un modo de hacerlo feliz.
- Creo que tú también deberías irte. - Nos vamos.
Deja la operación.
Haz que te reasignen. Déjame ayudarte.
Sé que esto te molesta.
¿Sí? ¿Escuchaste dos minutos mi triste historia
y de pronto crees poder decirme lo que debería hacer?
Olvídalo. Me gusta hacer esto.
Me gusta tener la oportunidad de arrestar a estos cabrones y sé por qué te vas.
¿De qué carajo hablas?
Te vas porque eres débil, pero no proyectes eso en mí.
¿Quieres saber la verdad?
Eres tóxica, maldita sea.
Si me quedo, harás que me maten.
Buena suerte en Seattle.
Te extrañé anoche.
Te extrañé anoche, ¿qué pasó?
Perdona, chiquita, anoche me enviaron a tallahassee
Estos no funcionarán allí dentro.
Sí, me dijo que vestiría camisa a cuadros y vaqueros.
Se supone que nos veamos en la barra a las diez.
Creí que ya no querías verme. Veámonos esta noche.
Esto no me gusta.
Este es un medio incontrolable.
Sí, pero no necesitamos control.
Solo necesitamos una huella digital en una botella de cerveza,
o una colilla, o un cabello.
Nos vemos en el manubrio
manubrio
El Manubrio es uno de los bares más locos de la región.
Bueno, pero no te descubras si me agarran el culo.
Estoy en posición. No hay señales en la barra.
Es un tugurio jodido.
Hola, nena. ¿Quieres montar gratis en mi bigote?
¿Estás bien?
Le quitaste el aire.
Te dije que te comportaras.
Te la invito.
Siempre buscamos nuevos gorilas.
Creo tener una posible identificación.
El tipo con camisa de franela,
directamente frente a ti al otro lado del bar.
Mierda, creo que me vio.
Lo perseguiré.
Bueno, se marcha. No te muevas de allí.
¡Oye! ¡Espera!
¡Espera! ¡Quiero hablarte un segundo!
¿Me das una cerveza, por favor?
Gracias.
Es el último, amigo.
¡Sí!
Tienen la mejor música en vivo del norte del condado,
pero los clientes dejan mucho que desear.
¡Espera, dije! ¡Quiero hablar contigo!
¿Qué carajo es esto?
¡Policía estatal! ¡No te muevas!
Tu cara me suena.
¿Nos conocemos?
Solo voy de paso.
Bueno. ¿Estás segura?
Porque nunca olvidaría un rostro tan bello. Salud.
¡No hice nada! ¿Por qué me persigues?
- ¿Por qué corres? - ¡No es mía!
¡Solo ayudo a mi primo!
- ¡Es una entrega! - ¿Qué?
Lárgate, ¿sí?
¡El sospechoso no era el objetivo! ¡La cubierta tal vez se arruinó!
¡Repito, la cubierta tal vez se arruinó! ¡Lombardo!
Ahora...
Hay un motelito en Loxley.
Frente a la I-10.
Se llama Loxley Piper Inn.
Es un lugar excéntrico, ¿entiendes?
Disculpa, ¿dónde está el baño más cercano?
¡Lombardo! ¡Lombardo!
En el de allí tienes mejor chance de evitar una larga fila.
Te guardaré el asiento.
¡Disculpe! ¡Oiga!
¡Policía! ¡A un lado! ¡Disculpe!
¡Policía! ¡Tenga cuidado!
Crawford, hice contacto con el objetivo.
¿Qué crees que haces, imbécil?
Bien, déjenlo pasar.
Sujétate de mi brazo.
¡Lombardo, responde! Lombardo, ¿me copias?
Oye.
¿Viste a la mujer de chaqueta negra larga y cabello oscuro?
- ¿La viste? - Sí, cada cinco minutos.
¡Maldita sea!
- Oye. - ¿Qué?
En realidad la vi. No estaba nada bien.
Apenas podía caminar. Se fue con un tipo.
- ¿Quién? - ¿Su hermano? No lo sé.
¡Ella no tiene hermano! ¡No se fue con su hermano!
- ¡Oye! - ¿Eres descerebrado?
¡Maldita sea! ¡Carajo!
- Hola. - ¿Lombardo?
Habla Lombardo. Lamento no poder atenderlo, pero deje su mensaje.
Byron.
- Hola, querida. - ¿Vendrás a casa?
- La bebé está muy fastidiosa. - ¿Tiene fiebre?
- Sí, te necesito. - Bueno...
Esta noche trabajo hasta tarde, pero pasaré por casa.
- ¿De acuerdo? - ¿Por qué?
Nos vemos pronto. Iré a recoger algunas cosas.
- De acuerdo. - Bien. Te amo.
Y yo a ti, Byron.
Mira quién está despierta.
Ya era hora.
No volveré a pasar por esto, Byron James.
Acordamos que, cuando quedara embarazada, la familia estaría primero.
Acordamos que esa niñita estaría primero.
No me molesta pasar el día cuidando a tu hijita enferma,
porque sé que llegarás por esa puerta todas las noches.
Tienes que prometerme que siempre llegarás por esa puerta.
¡Tienes que prometerme que no nos dejarás solas a Bella y a mí!
Mi cielo, te lo prometo, ¿sí?
Te lo prometo. Regresaré, ¿sí?
Pero ahora debes confiar en mí.
Tengo que irme. Tengo que hacer mi trabajo.
Regresaré pronto, ¿sí?
Así lo haremos, tú y yo.
Oye, ¿has oído hablar de...?.
Que lo disfrute. Cuídese.
- Hola, Fred. - Byron, ¿qué te trae por aquí?
Un asunto un poco urgente.
¿Cómo puedo ayudarte?
Necesito ver tu video del altercado del jueves en la noche
desde fuera del estacionamiento nocturno.
Se lo di a la policía al otro día.
¿No puede ayudarte uno de los locales?
No necesito ver las cámaras del Mohawk, Fred.
- Necesito ver tus cámaras. - Byron, no sé de qué hablas.
Aquí solo hay un juego de cámaras.
¿Cuánto hace que nos conocemos, Fred?
Creo que desde la secundaria.
Y en todo ese tiempo hice la vista gorda con todas las estupideces
que han surgido de este maldito albañal contigo a cargo, Fred.
Jamás dije nada ni pedí algo a cambio, ¿no?
Más que nada eso se debe a que no me caes bien
y esta operación me da asco.
Pero ahora acudo a ti y te pido un favor.
Sería justo asumir que te debería una.
Mills, ¿puedes atender la gasolinera?
- Claro, no hay problema. - Sígueme.
Bueno. Ahí.
Este gordo se sobrepasa con la prostituta.
Y entonces...
Este tipo de ataca por atrás.
Detén allí el video.
- ¿Quién es él? - No tengo idea.
¿Adónde se fueron? ¿Adónde se la lleva?
No sé. Pero es raro, desaparecen.
No, no. Espera, espera.
Para. Allí.
¿A qué transportadora pertenece ese camión?
Parece ser Bahía del Sur. Sí, es su insignia.
¡Gracias, Fred! Muy bien.
Carajo.
Mierda.
Maldito pervertido.
TRANSPORTADORA BAHÍA DEL SUR WARRINGTON, FLORIDA
- ¿Hola? - ¿En qué puedo servirle?
No estoy seguro. Soy Byron Crawford, de la policía estatal.
Trato de ubicar a un chofer de Bahía del Sur...
De eso se ocupa atención al cliente, al otro lado del cargadero.
Esperaba que buscara registros de la semana pasada
y viera quién pudo pasar por el Mohawk de la I-10 el jueves por la noche.
Yo sé...
Permítame detenerlo allí, Sr. Crawford.
Yo sé lo que hace, así que sugiero que consiga una orden judicial.
- Entonces tal vez pueda ayudarlo. - Señora...
Yo aprecio la naturaleza ingrata y difícil de su trabajo, Sr. Crawford,
pero no le explicaré a mi jefe cómo obtuvo esta información ilegalmente.
La entiendo por completo, señora.
Le agradezco que explicara su predicamento.
Le agradezco su comprensión.
Pero mi predicamento es que siete veces en los últimos 26 meses
tuve que sentarme con familias para notificarles
que sus hijas, nietas, sobrinas,
hermanas, esposas y madres habían sido brutalmente asesinadas
y arrojadas como basura junto a la carretera interestatal 10.
Y no puedo ir a ver a otra familia...
para darles de nuevo tal noticia.
Él lastima a mujeres, señora.
Lastima a jovencitas.
Y ahora mismo está lastimando a alguien.
Deme un momento, Sr. Crawford, ¿sí?
TRANSPORTADORA BAHÍA DEL SUR
¿No te gusta el perfume?
Pero ese color te sienta muy bien.
Eres inteligente, ¿no?
Está bien.
Me gustan las inteligentes.
Mierda.
¿Te gusta ese vestido?
Era de una amiga mía...
unos años atrás.
Ella vendía las flores más bellas de un puestito a la vera del camino.
¿Flores, señor?
Vaya.
Era tan bella.
Hizo un ramillete bello para mi esposa.
Guardé el vestido para mí.
Puedes quedártelo.
Te lo regalo.
Está bien.
Ya pasó.
Duerme un poco.
Lo necesitarás.
- Mierda. - Hola.
- ¿Tuvo suerte? - No.
No hallé a ningún conductor registrado en ese tramo de la I-10
tras las diez de la mañana del jueves pasado.
¿Seguro que son todos los choferes del jueves?
Sí.
Le agradezco de verdad su disposición para ayudarme.
- Que tenga buenas noches. - Igualmente.
Hola, cielo.
- ¿Byron? - ¿Cómo estás?
Te necesito, lo prometiste. La niña...
- ¿Sigue sin sentirse bien? - Sí.
La clínica de urgencias abrirá pronto.
- Necesito que vengas. - Bueno.
- Te amo. - Llegaré pronto. Te amo.
Cuídate, por favor. ¿De acuerdo?
¿Y si un chofer da parte de enfermo?
- La carga no se queda aquí, ¿no? - Claro que no.
La recoge otro o llamamos a un chofer temporario.
- ¿Y aparecerían en la lista? - Sí, o no les pagarían.
Pero a veces los supervisores, si han sido choferes,
se hacen cargo de entregar la carga.
¿Y aparecerían en el registro?
No. Los encargados reciben salario, no tienen que presentar planilla horaria.
¿Pues qué le parece?
¿Qué?
Tenemos un chofer con licencia médica.
Un suplente ha entregado sus cargas las últimas dos semanas,
pero no el jueves.
- La entregó un encargado. - ¿Quién?
TABLA_HORARIOS_EMPLEADOS Descargando
LICENCIA DE CONDUCTOR DE FLORIDA
Peter Hillborough.
Hola, papá. ¿Cortabas leña antes de cenar?
Hola, florcita.
- ¿Qué haces aquí? - Quiero ayudar con el trabajo.
Te lo agradezco, querida.
Sabes que el equipo del cobertizo es muy, muy peligroso.
- Ya lo sé. - ¿De acuerdo?
No quiero que una de esas sierras te corte el brazo.
De acuerdo.
Vámonos. La cena estará lista pronto.
¿Hola?
¿Hay alguien allí?
¿Tracey?
Tracey, ¿estás aquí?
Carajo.
Tracey, por favor dime si estás aquí.
Hablé con Heather.
Te extraña muchísimo.
Desea mucho que regreses.
¿Tracey?
¿Viste a mi hermana?
Sí.
Tracey, ¿estás bien, linda? ¿Estás herida?
No lo sé.
Me duelen mucho...
la mano y el estómago.
Él me inyecta todas las noches y no puedo moverme.
Tracey.
Necesito que me escuches con mucha atención, ¿sí?
Necesito que hagas todo lo posible para salir de aquí ahora mismo.
No puedo.
No puedo, me ha encerrado.
Tiene que haber una salida.
Esto es algo de vida o muerte.
No puedo.
Él va a matarte esta noche.
Y luego me meterá allí a mí.
Así que necesito que lo hagas.
¿Sí? Necesito que lo hagas por Heather.
Porque ella te ama.
Sé que estás cansada.
Pero eres muy fuerte y lo lograrás.
Porque Heather necesita que lo hagas.
¿Sí?
De acuerdo.
¿El sábado? ¿Lo prometes?
Lo prometo.
El zoológico, el restaurante Willy T's y la lechería.
- Es una cita. - Una cita.
De acuerdo.
Es hora de que vayas a dormir. Yo iré a trabajar.
Te amo, papi.
Y yo a ti, linda.
- Te veré en tus sueños. - De acuerdo.
Cámbiate. Ponte el pijama para variar.
Una, dos...
Tres, cuatro, cinco...
Doce, 13, 14, 15...
Veintitrés, 24, 25...
¡Papi! ¡Papi! ¡Papi!
¡Hay alguien afuera corriendo por el campo!
Ay, no. Ay, no...
¡Carajo!
¡Tracey!
La policía de Pensacola sigue buscando información sobre la desaparición...
Ya sé lo que hacen.
Tiene que estar allí...
¿Hola?
¿Hola?
¡Por amor de Dios!
- Déjame ayudarte. - ¡Ayúdeme, por favor!
¡Por favor!
Tiene a otra. Llame a la policía, por favor.
- ¿Hola? - Hola, señora.
¿Cómo está? Mi nombre es Byron Crawford.
Esperaba poder hablar con Peter Hillborough.
Acaba de salir a ver a una vecina anciana.
Pero pase. Volverá en unos minutos.
¡Sra. Cubber! Soy Peter Hillborough.
¡No, no!
¡No!
¡Sra. Cubber!
¡No, por favor!
¡No! ¡No! ¡No!
Peter.
¿En qué puedo ayudarte?
Tengo a alguien que creo le pertenece.
¿A Charlie?
Lo encontré en el camino.
Casi saltó frente a mi camioneta.
Charlie, sabes que no debes hacer eso.
- Déjeme llevarlo adentro. - No, está bien.
- No hace falta. - Creo que tiene una pata lastimada.
- No hace falta. - Es mejor si lo bajo y lo examinamos.
Parece que después de todo está bien.
- Gracias por... - Es sabido que vive sola.
Yo solo quiero cuidarla.
Mi esposa se sentiría mucho mejor si diera un vistazo.
¿Y por qué no...
no regresas mañana?
Lo haré.
Peter, por favor.
Como guste, Sra. Cubber.
No querrá que Charlie mastique esta manta tan linda.
Por favor.
Te lo pido de verdad...
Debo pedirte que te vayas. Ahora.
De acuerdo, Sra. Cubber.
Sí. Que pase buenas noches.
Oraremos por usted.
¿Seguro no puedo traerle algo de beber?
No, señora. Estoy bien.
¿Hace mucho que viven aquí?
Nos mudamos hará cinco años.
¿A qué distancia vive la vecina?
- Como a un kilómetro. - Un kilómetro.
¡Despiértate, mierda!
¿Adónde carajo se fue?
¿Me oyes, perra?
¿Dónde carajo está?
Dime.
¡Dime!
Tú sabes dónde está, ¿verdad?
¿Verdad?
¡Verdad!
No... no sé.
Claro que sí.
¡Carajo!
Maldita perra.
¿Dónde carajo está?
Bien, debo irme.
¿Está seguro? Regresará en cualquier momento.
Volvió a buscar a la persona en el pastizal.
¿No vas a decírmelo?
Bien...
¡Carajo!
¡Carajo!
Sí, vas a decírmelo.
Dime dónde está.
Te destrozaré.
¡Te destrozaré, maldita sea!
¡Lombardo!
Aunque tú sí eres especial, ¿no?
Carajo.
Supongo que deberé atender ciertos asuntos.
No te preocupes.
Ya llegará nuestro momento.
Tendremos una fiestita. Solo tú y yo.
¿Qué te parece?
No te preocupes. No te haré daño.
No te haré daño.
Solo quiero que duermas un poco.
Todo saldrá bien.
Relájate.
Pronto oscurecerá.
Pronto oscurecerá.
Necesito que estés calladita, ¿sí?
Vete a dormir.
No puedo dejarte sola ni un día.
El médico dijo que tu garganta debe sanar antes de que puedas hablar.
Por suerte para ellos, ¿no?
Eres la persona más resistente que conozco.
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