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Mitad hombre, mitad toro.
Encerrado en un laberinto enorme.
Esperando a que llegue la comida, carne humana.
Éste es el singular mito del Minotauro.
Un fenómeno salvaje de la naturaleza, enfadado,
que perdura como símbolo eterno de la bestia que hay dentro de todo hombre.
Pero tras la historia hay una realidad sorprendente.
Un mundo real de sacrificios humanos, brutalidad, guerra,
y los restos de un laberinto real.
Éste es el mito del Minotauro
y la verdad que hay detrás del mismo.
Una puerta pesada suena detrás de ti.
Delante de ti hay un laberinto de pasillos poco iluminados.
El hedor a muerte se percibe en el aire.
Estás atrapado en el laberinto del Minotauro.
Y no hay salida.
La historia del Minotauro era una de miedo para los antiguos griegos.
El laberinto era una sala de muerte.
Los que se quedaban encerrados dentro sabían que su único destino
era que los devorara una bestia devoradora de hombres y horrible.
Este medio hombre, medio animal podría hacerte pedazos
y comerse tu carne.
El Minotauro es un niño mutante de madre humana
y cuyo padre era un toro.
Su cuerpo es el de un hombre tremendamente fuerte.
Pero tiene cabeza de toro con cuernos.
Por un lado, es una bestia.
Y la bestia está hambrienta
y mata e incluso se come la carne de la gente que ha matado.
Por otro lado, el Minotauro es medio humano
y se muestra vulnerable
porque su humanidad está atrapada en la bestialidad.
En realidad, el mito representa la lucha entre la razón y la violencia,
entre el orden y el caos.
Los antiguos griegos que contaban la historia de jactaban de ser civilizados.
Los griegos creían que la razón humana podía hacer mucho.
Pero el Minotauro era el enemigo de la razón.
Un símbolo de los instintos animales atrapados en un hombre.
El Minotauro, el monstruo, era una parte de la naturaleza indómita
de la que los griegos intentaban deshacerse.
Sólo había una cosa que no podían controlar.
Según el mito, aquí vive el Minotauro.
En la isla de Creta.
En el momento en el que la historia tiene lugar,
Creta domina el mundo griego así como el Minotauro domina el laberinto.
A finales de la Edad del Bronce, Creta era la más poderosa
en esa parte del Mediterráneo.
Sitios como Atenas o Esparta, las cuales, en el período clásico,
se convertirían en las más poderosas,
no eran nada importantes.
De hecho, tenían que pagar tributo a Creta
porque era la más poderosa de la zona.
En el mito, el Minotauro se creó para castigar al rey de Creta, Minos,
después de que intentara engañar a un dios.
Era costumbre que cada año el rey Minos sacrificara su mejor toro
como ofrenda al dios del mar, Poseidón.
Pero un año, su manada le dio un ternero tan hermoso, perfecto,
que Minos no pudo desprenderse de él.
Sacrificó un toro de menor categoría en su lugar.
Pero Poseidón estaba observando.
En la mitología griega, siempre que intentas engañar a un dios,
acabas perdiendo.
Cuando Poseidón lo vio, dijo
"De acuerdo. ¿Tanto te gusta ese toro?
Haré que tu mujer desee al toro."
E hizo que la esposa de Minos deseara al toro.
La esposa de Minos, Pasífae, se enamora del toro.
El deseo de Pasífae por el toro,
creo que simboliza el deseo animal.
A todos nos gusta creer que somos seres racionales
pero en realidad sabemos que hay una parte de nosotros
que se deja llevar por el deseo animal.
La reina trama un plan elaborado para seducir al toro.
Se disfraza de vaca y se queda en el prado moviéndose con gracia,
esperando a que la bestia se acerque.
Éste es un mito extraño, porque básicamente Pasífae
comete un acto de bestialidad.
Está enamorada de un toro.
Quiere tener sexo con el toro.
Parece que era una preocupación entre los antiguos griegos y romanos
lo que en realidad era el correcto comportamiento sexual.
Y tener sexo con animales era uno de esos tabús
que se trató de manera abundante en su mitología.
En el mundo real, vemos esas míticas escenas,
las famosas escenas de la brutalidad que se llevaban a cabo en el Coliseo.
Se veía a esclavas obligadas a copular con toros
para entretener.
A veces en estos espectáculos reales,
lo antiguos imitaban a la reina Pasífae y su encuentro mítico con un toro.
En la historia, la estrategia no tardó mucho en tener éxito.
El toro la espía, le invade un deseo apasionado,
la monta... Nueve meses más tarde,
tienes un Minotauro.
El nacimiento de un monstruo suele estar asociado con lo pecaminoso,
o con haber obrado mal.
Sin duda aquí se dan los dos casos.
Porque Minos no cumple su parte del trato,
porque Pasífae se entregó a un deseo que no era natural,
el niño que nació era monstruoso y deforme.
Un bebé mitad humano y mitad toro.
Destinado a convertirse en un terror.
Él es un monstruo. Así es como lo conocemos.
Pero al mismo tiempo, parece ser víctima de su destino,
y por eso tengo sentimientos encontrados sobre el Minotauro.
No puedo condenarlo realmente.
El Minotauro tiene un nombre extraño.
Su padre no es Minos, pero la primer mitad de su nombre
viene del nombre Minos.
La segunda mitad, "tauro", es la palabra griega para toro.
Así que Minotauro significa el toro de Minos.
Para los antiguos, este hombre-toro era un concepto poderoso y aterrador.
Los toros eran parte central de la civilización griega.
De hecho, se les adoraba como dioses.
Hubo muchos sacrificios y rituales en torno al culto del toro
a través del Mediterráneo oriental.
Un toro representa la virilidad y la fuerza masculina
y eso es exactamente lo que significaba religiosamente,
un ícono representando potencia y fertilidad masculina,
también gran fuerza y poder.
La memoria del poder del toro
llegó hasta los tiempos Judeo-Cristianos,
y en imágenes de la Natividad vemos al toro respirando sobre el bebé Jesús
con su fuerza vital.
Según el mito, el tiránico rey Minos enfurece
cuando nace el Minotauro.
Y decide usarlo como arma
contra quien se atreva a desafiar su poder.
Idea un plan siniestro para construir la prisión más terrorífica del mundo,
y hace de su bestial hijastro su guardián devora hombres.
Para construirlo, Minos acude al genio ingeniero local, Dédalo.
Dédalo es el constructor antiguo más famoso.
Es como Thomas Edison y Frank Lloyd Wright juntos.
Es capaz de construir hermosos monumentos
y también máquinas voladoras, maravillas de la tecnología antigua.
Dédalo planea una prisión sin celdas abarrotadas,
sólo un enorme y tortuoso laberinto.
Sería tan extenso, tan imposible de recorrer,
que incluso él apenas podría escapar vivo.
Y en el centro yacería el Minotauro,
esperando a su presa.
Era una serie de pasajes y escaleras,
hay un tipo de mítico o extraño efecto dentro del laberinto
que confunde a aquellos que lo recorren
haciendo que no sepan dónde están en poco tiempo.
Oscuro, desorientador, mortal.
Este mítico laberinto sería aterrador.
¿Pero es más que sólo un mito?
Actualmente hay un laberinto subterráneo en la isla de Creta,
con una extraña semejanza con el laberinto del Minotauro.
La caverna de Mesara.
Es una cantera subterránea antigua
que según la tradición local pudo haber inspirado el mito.
Pasadizos tortuoso se extienden por más de 3 km sin orden.
De hecho, la mayoría que se atreve a entrar lleva un cable consigo
para asegurarse de no perderse.
La misma táctica resultará crucial para las víctimas del Minotauro en el mito.
Las marcas de cincel en los túneles prueban que los hicieron los hombres.
Que fueron excavados por herramientas antiguas.
Durante siglos, quienes venían a explorar el lugar
estaban convencidos de haber encontrado la casa del Minotauro,
y muchos de ellos dejaron sus marcas.
Hoy en día, exploradores aún se atreven a recorrer el laberinto.
Su objetivo es llegar al cuarto central
donde decían que habitaba el Minotauro.
Vienen aquí para vencer sus miedos,
y si ganan, han completado la misión.
Escriben sus nombres y se van felices.
Sería muy bueno si fuera el laberinto.
Todos quieren saber de dónde salió la idea del laberinto
y cuando ves cuevas como esta
enseguida se le ocurre a la gente
de que ésta pudo haber sido la guarida del Minotauro.
Un antiguo laberinto hecho por el hombre, en la misma isla,
donde se decía que el mito tuvo lugar.
Es el perfecto candidato para el laberinto del Minotauro
en cualquier aspecto menos uno.
Muchos expertos piensan que el mito es anterior a la cueva.
Fue hecho en tiempos greco-romanos tardíos
y hay registros de visitas de peregrinos en este período.
Pero el mito real del laberinto y el Minotauro
viene de mucho, mucho antes.
Si Mesara no es el lugar que inspiró el mito del laberinto,
¿cuál es?
La búsqueda de pistas lleva de vuelta al mito.
Con su horrible laberinto completo, el rey Minos de Creta cambia su atención
hacia la caza de sus primeras víctimas.
Es hora de comer para el Minotauro.
Según el mito antiguo,
la isla de Creta es el hogar del monstruo mitad hombre, mitad toro
quien patrulla hambriento el oscuro laberinto.
El laberinto en sí es muy confuso,
incluso su creador puede, apenas, encontrar la salida.
Dentro, el Minotauro espera a sus primeras víctimas,
hambriento de carne humana.
Mientras tanto, 322 km al norte, en una pequeña ciudad estado llamada Atenas,
atletas de todo el Mediterráneo que se han reunido para competir
en una serie de desafíos deportivos.
Es un precursor antiguo de los Juegos Olímpicos.
Entre los competidores, está el Príncipe Androgeo,
el hijo del rey Minos de Creta,
y el hermanastro del Minotauro.
El hijo de Minos, Androgeo, ganó todas las pruebas:
maratón, lanzamiento, canto. Era una estrella.
Y eso molestó a un cierto número de jóvenes atenienses
que se emborracharon y lo asesinaron.
El hijo del rey, asesinado a sangre fría.
Esto significa la guerra.
Cuando Minos se entera, su sufrimiento es inmenso
y su furia y sed de venganza es enorme.
El rey Minos decide castigar a los atenienses de la peor manera posible.
Serán comida para el Minotauro.
La flota cretense atraca en Atenas y entrega un ultimátum.
Minos exigía que enviaran
siete hombres y siete mujeres vírgenes
para sacrificarlos ante el Minotauro.
Los vírgenes eran preciados en el mundo antiguo
porque se creía que su pureza los acercaba a los dioses.
Los pondrían en un barco
que los llevaría a Creta, en circunstancias degradantes.
En baños de lágrimas los llevarían...
adentro del laberinto donde el monstruo los devoraría.
Así dice el mito, pero ¿cuál es la conexión con la realidad?
Aquí, la historia simboliza un verdadero conflicto histórico.
Una lucha épica entre una antigua superpotencia y un estado emergente.
A principios de la historia griega, Atenas y Creta eran enemigos reales,
pero la inmensa flota de Creta le dio una gran ventaja.
En el mito y en la realidad, era David contra Goliat.
En el mito del Minotauro es una clara capa simbólica de la historia real.
Creta era una poderosa civilización y prácticamente dominaba
las ciudades-estado de Grecia.
Cuando Minos hizo esta escandalosa demanda, fue un
reflejo del dominio cretense en toda la zona.
Los atenienses contaron la historia del Minotauro como propaganda política.
El Minotauro representaba la tiranía de Creta.
El laberinto representaba el inevitable poder de Creta.
Y las víctimas simbolizaban el sufrimiento de Atenas.
El propósito del mito era hacer parecer a los cretenses bárbaros y malignos.
Y funcionó.
Para los griegos que embellecieron la historia a través de los siglos, fue
una prueba muy importante de que ellos y sus dioses y su pensamiento racional
era superior al de los cretenses y sus toros y sus monstruos.
En el mito, se fuerza a Atenas a enviar sacrificios humanos al Minotauro
cada nueve años...
o afrontar la guerra con Creta.
¿Pero por qué nueve años?
Según los registros, tenían un conocimiento
del movimiento de la luna a través de varias constelaciones
en un ciclo de nueve años.
Y esa sería la base del sacrificio cada nueve años.
Cuando la luna cayera en el equinoccio,
sería el momento de enviar nuevos sacrificios a la bestia.
Mientras las primeras víctimas son encerradas dentro del laberinto,
un acontecimiento fundamental se despliega a través del mar.
En un pequeño reino, a 80 kilómetros de Atenas
un bebé varón ha nacido. Su nombre es Teseo.
Es uno de los primeros grandes héroes del mito griego.
El que está destinado a desafiar al Minotauro.
El nacimiento de Teseo es de mucha importancia
en términos de la identidad nacional ateniense.
Teseo pertenece a una antigua orden de héroes.
Se caracterizan por tener una gran fuerza,
gran valentía y una gran inteligencia.
Teseo es el hijo de una bella princesa griega,
y no de uno, sino de dos poderosos padres.
En la noche que fue concebido
su madre tuvo sexo con Egeo, rey de Atenas,
y con Poseidón, dios del mar.
Lo que sucede generalmente es que la madre se acuesta con el padre humano
y también, en el mismo margen de tiempo, con el padre divino.
Así el niño se fertiliza por dos personas simultáneamente.
Teniendo dos padres, le permite heredar el trono de Egeo,
así como tener acceso a los favores especiales de Poseidón.
Lo de tener dos padres era una historia común en los mitos antiguos.
Es algo que las reglas de la vida real reclamaron para sí mismas.
Uno de ellos, quizá el más conocido, es Alejandro Magno,
quien se denomina a sí mismo como alguien parcialmente divino.
En el período romano, los emperadores romanos, comenzando con Augusto,
reclamaron eso. Se convirtieron en dioses.
Te da un tipo de autoridad, si se puede decir,
en realidad soy el hijo de un dios.
De acuerdo con el mito, cuando Teseo nace
el rey Egeo entierra sus sandalias y una espada bajo una gran roca.
Le dice a la madre de Teseo que cuando el niño tenga fuerza para levantar la roca
podrá reclamar su derecho como príncipe de Atenas.
Nueve años después, Creta exige de nuevo el envío de siete hombres y siete mujeres
como tributo para morir en el laberinto del Minotauro.
El reino necesita un héroe.
La tercera vez que Creta exige su tributo, Teseo está listo.
Ya tiene la fuerza para levantar la roca
que esconde la espada y las sandalias de su padre.
Él jura entrar en el laberinto, luchar contra el Minotauro,
y liberar a Atenas de la tiranía de Creta.
Es la clásica confrontación entre el monstruo y el héroe.
Y pruebas modernas ha revelado algo cierto detrás de esto.
La ciudad de Atenas está de luto.
Una vez más llegó el momento de enviar sacrificios humanos al Minotauro.
Las víctimas inocentes exigidas por el rey Minos, tirano de Creta.
Los elegidos van a morir.
Pero hay uno que ha jurado desafiar al destino.
El príncipe de Atenas, Teseo.
Está ansioso de mostrar su valentía y liberar a su reino.
Todos los héroes tienen que realizar grandes hazañas para ganar su estatus.
Así que tiene que salir y hacer algo grandioso.
Y eso será dejar de enviar atenienses a Minos
y enviar sus niños al Minotauro.
El escenario está listo.
Es Teseo, el símbolo heroico del hombre
contra el Minotauro, el reflejo salvaje del hombre.
Antes de que Teseo se marche a Creta,
su padre le da una importante orden.
Cuando regrese a Atenas,
debe izar una vela blanca, en lugar de una negra.
De esa forma, cuando el barco aparezca en el horizonte,
el rey sabrá que su hijo está a salvo.
Según el mito, aquí es a dónde Teseo se dirigía.
Cnosos, la ciudad principal del Rey Minos y los cretenses.
Los griegos antiguos creían que éste era el hogar del Minotauro.
Una escena de horribles crímenes contra la humanidad.
Hoy, las ruinas todavía tienen pistas sobre la realidad detrás del mito.
En la cima del poder de Creta, entre 700 y 450 aC,
esta ciudad era el hogar de 100.000 personas.
En el centro había un vasto palacio con un trazado complejo.
De hecho, algunos expertos creen que fue la inspiración original del laberinto.
Debió ser extremadamente difícil
para cualquiera, encontrar el camino dentro de ese gran palacio,
que tenía como mil habitaciones,
y cinco plantas en algunos lugares.
Había muchos pasajes y no había salones.
Los pasajes iban de un cuarto a otro,
así que no podías encontrar una línea directa.
Mi suposición es que cuando los griegos vieron esto por primera vez
no le encontraban sentido y de allí salió la idea del laberinto.
Ellos lo imaginaban con calabozos,
oscuro, series de corredores
que no respetaba el sentido griego de la simetría.
A los griegos les gusta la simetría.
Excavaciones actuales dentro del palacio
sólo han reforzado su conexión con el mito del Minotauro.
En todo el sitio, se pueden encontrar signos de adoración al toro.
Una fresco del palacio incluso muestra a un joven luchando contra un toro.
Es una escena casi salida directamente del mito.
La pintura del palacio de Cnosos muestra a un joven desnudo
dando vueltas por encima de un toro de cuernos grandes.
que parecía estar furioso y persiguiéndolo.
Un antiguo palacio que parece un laberinto,
repleto de artefactos relacionados con los toros.
Es fácil ver cómo este palacio fue la inspiración para el mito.
Pero las conexiones no terminan aquí.
Arqueólogos han desenterrado pruebas que sugieren
la existencia del verdadero rey Minos.
El cuarto del trono con su asiento todavía intacto.
Es el más antiguo jamás encontrado en Europa que data de hace 3.500 años.
También se encontró una inscripción en un antiguo idioma
que parece mencionar el nombre del rey.
En los archivos del templo de Creta, había lápidas
que tenían inscritas palabras que parecían decir
el nombre rey Minos.
Así que una palabra, "mi-nu-te", segunda palabra, "mwi-nu ro-ja",
que podría significar "Minos, el rey" "ro-ja" es un título de realeza.
Estas pistas sugieren que el rey Minos podría haber vivido.
Pero la conexión más intrigante al mito del Minotauro
aparece sobre otra lápida encontrada en el lugar.
Muestra una ofrenda a una llamada Señora del Laberinto.
Aquí, lo escrito, es una referencia directa al laberinto del Minotauro.
Es una conexión inconfundible entre la ciudad de Cnosos y el mito.
Pero, ¿quién era esta Señora del Laberinto?
Su identidad es un misterio intrigante.
Expertos creen que era una mujer de gran importancia en el palacio,
una sacerdotisa de alto rango o incluso la hija del rey.
En el mito, la hija del rey Minos es Ariadna,
y juega un papel muy importante en el resto de la historia.
No sabemos quién es la Señora del Laberinto,
pero podría ser Ariadna ya que ella tenía derecho a ser sacerdotisa
del Templo, porque ella era la primera hija del rey Minos.
Desde el momento en que Teseo llega a Creta para ser sacrificado
la princesa Ariadna se siente atraída por él.
Ariadna nota el porte de Teseo, su coraje, su mirada fija
y se enamora de él.
Ella se siente vencida por el amor que siente por Teseo
e inmediatamente decide ayudarlo,
porque no quiere que él muera en el laberinto como los demás.
Pero Ariadna debe actuar rápido.
Ella busca a Dédalo, el diseñador del laberinto
y le ruega que le explique cómo escapar.
Él le da una pista.
En traducciones del inglés antiguo del mito,
la palabra "pista" significa una bola de hilo.
Esto es lo que Dédalo le entrega a Ariadna.
Y es como se originó la palabra "pista".
Y Dédalo dijo, "¿Por qué no usas una bola de hilo?
"Ata un lado a la puerta y desenróllala conforme avanzas en el laberinto".
"Cuando estés en el centro, podrás encontrar el camino de regreso
siguiendo el hilo".
Continuamos usando bolas de hilo en exploraciones bajo el agua.
Los buzos atan una punta del hilo a la entrada de una cueva o un naufragio,
entran, exploran y luego siguen el hilo para salir.
Lo que los griegos honran más que a nada,
es aquello que resuelve el problema.
Una simple respuesta a lo que parece una situación imposible.
Ariadna visita en secreto a Teseo en su celda
y le ofrece la pista con una condición...
él debe casarse con ella
si sobrevive.
Cuando Teseo conoce a Ariadna se siente atraído.
Va a entrar al laberinto,
a punto de ser comido vivo por el Minotauro,
y cuando Ariadna se ofrece a ayudarlo, no tiene muchas opciones.
O acepta lo que ella pide o se arriesga,
y no va a arriesgarse.
A la mañana siguiente, encierran a 14 víctimas en el laberinto.
Como corderos al matadero.
Con su bola de hilo en mano, Teseo lidera el camino hacia el laberinto.
Teseo ata una punta de la bola de hilo a la puerta
y comienza a caminar, paso a paso en este oscuro y húmedo túnel.
Teseo ha sido ofrecido como sacrificio humano.
Concepto que hoy en día es difícil de aceptar, pero pruebas sugieren
que los antiguos cretenses no sólo sacrificaban humanos,
sino que también se los comían.
Teseo, el príncipe de Atenas,
lidera a sus compañeros en la profundidad del laberinto,
decidido a luchar contra el Minotauro cara a cara.
Tiene una bola de hilo, una pista para encontrar el camino de regreso.
Mientras los rugidos bestiales del Minotauro se oían más fuertes,
Teseo está seguro,
pero sus compañeros comienzan a separarse.
Mientras las víctimas caminan en el laberinto
podemos imaginarnos lo aterrados que debieron sentirse.
Sólo imagina entrar en ese espacio oscuro,
y mientras caminas, sin poder ver nada...
Ellos sabían que en algún lugar de este laberinto,
había una horrible criatura come-hombres que los devoraría.
Nunca sabes en qué momento te encontrarás con el monstruo.
En lo profundo del laberinto, el Minotauro se mueve.
Oye los gritos de víctimas asustadas que van hacia él.
Y está listo para su próximo festín de carne.
Éste es el enemigo que Teseo debe vencer
para poder liberar a Atenas de la tiranía de Creta.
Ése es el mito, ¿pero cuál es la conexión con la realidad?
La tensión entre Atenas y Creta durante la Edad de Bronce
está bien documentada.
¿Pero los cretenses realmente eran salvajes como dice el mito?
Las excavaciones en el palacio Cnosos presentaron posibles pruebas
que sugieren algo de verdad detrás de la historia.
Inscripciones encontradas en el lugar han sido interpretadas por algunos
como ofrendas hechas a los dioses.
Ofrendas humanas.
Hay archivos de la ofrenda de una sirviente,
y también diez hombres.
La gente real mataba en el ritual de sacrificio,
así como las víctimas del Minotauro en el mito.
Se sugiere que realmente se practicaban sacrificios humanos en Creta.
Pero las pruebas se extienden más allá de las inscripciones.
También hay huesos que tienen las marcas de asesinatos a sangre fría.
En 1979, más de 300 de ellos fueron desenterrados en Cnosos.
Increíblemente, todos ellos pertenecían a niños.
Cerca del 25 por ciento tenían marcas de cortes hechas por una hoja fina.
Del tipo que se usaría para quitar la carne del hueso.
Los huesos tenían las marcas de navajas,
tenían marcas de corte a los lados de los huesos,
así que es difícil aceptar el hecho
de que había una carnicería, quizá incluso canibalismo.
No sé de qué otra manera se puede interpretar este tipo de pruebas.
En el mismo lugar se encontraron huesos de ovejas junto a los huesos humanos.
Todos acuchillados de la misma forma.
Estas marcas se parecen a aquellas que quedan como resultado de carnicería
de animales que son preparados para comer.
Esto sugiere que los antiguos cretenses no sólo sacrificaban humanos,
sino que los comían.
¿Es la sed de sangre por la carne humana del Minotauro
un mensaje encriptado sobre el canibalismo?
Es el crimen más repulsivo y detestable que podemos imaginar.
Es una forma perfecta de hacer diabólico a alguien, podemos imaginar
que los antiguos griegos contarían la historia sobre su gran enemigo, Creta,
y que no sólo eran gente horrible, sino que eran monstruos y aún peor
eran caníbales.
El mito continúa.
Los pasillos del laberinto están cubiertos por la oscuridad.
A Teseo le resulta imposible encontrar el camino con la vista.
Pero los rugidos y gruñidos del Minotauro se hacen más fuertes.
Ellos son su brújula.
Su bola de hilo, su pista, ahora es pequeña,
un cuarto de tamaño de lo que era cuando Teseo entró al laberinto.
La bestia está cerca.
Él huele el hedor de la sangre en las paredes,
ve los huesos de las víctimas anteriores de la bestia.
Da vuelta a la esquina y ve una silueta durmiente.
Hasta el aliento del Minotauro lo inunda de miedo.
Pero ésta es la diferencia entre los héroes y la gente ordinaria,
el héroe siente el miedo, lo domina y busca la gran hazaña.
Teseo embosca, atrapando a la bestia medio dormida.
Teseo se aproxima, el Minotauro se asusta, salta y ataca.
Hacha contra espada como el hombre contra la bestia.
El futuro de Atenas y Creta está en juego.
En la madrugada, el sonido de la batalla se oye en la noche.
Dentro del laberinto, Teseo tiene acorralado al Minotauro.
Él se abalanza, ataca...
Antes que la bestia sepa qué le vino encima, Teseo tiene la ventaja.
El Minotauro lucha y jadea.
El héroe está por matarlo.
El Minotauro, esta alma torturada, atrapada y terrible está muerta.
Teseo, hijo de Poseidón y príncipe de Atenas,
ha destruido la maldición del rey Minos.
Puedes imaginar que su corazón palpitaba, su adrenalina al máximo,
está cubierto de estiércol y sangre de la bestia muerta
y de los humanos que la bestia había devorado con el pasar de los años.
La fuerza de la razón encarnada por Teseo
venció a la fuerza de la irracionalidad
encarnada por el Minotauro.
Pero no hay tiempo para celebrar la victoria.
El amanecer está cerca.
Teseo tiene que moverse rápido si va a escapar de la ira del rey Minos.
Una vez muerto el Minotauro no ha terminado porque
Minos no estará feliz por esto, claro.
Así que tiene que seguir sus pasos, salir del laberinto,
y luego regresar al barco.
Sigue el hilo para regresar y conducir a los todavía vivos jóvenes de Atenas
fuera del laberinto.
Puedo imaginar la felicidad que debió invadir a los jóvenes cuando vieron
que su destino no era el que ellos esperaban,
que su destino cambió por la hazaña del héroe.
Ariadna, la princesa de Creta,
ha pasado una noche agitada, esperando cualquier signo de Teseo.
Él ha prometido casarse con ella si escapa del Minotauro con vida
y ella lo hará cumplir su promesa.
Antes del amanecer ella se le une y su barco zarpa rumbo a Atenas.
Es un momento decisivo en la mitología griega.
Cuando Teseo mata al Minotauro, la acción es en realidad un acto simbólico
en la que tenemos al héroe de Atenas
que finalmente derroca la tiranía de Creta.
Simboliza a Grecia derrotando a Creta.
Es un símbolo de la valentía humana e ingenio.
Todas estas historias inspiraron a los jóvenes a ser fieles a su país
a ser capaces de sacrificarse por la gloria de su ciudad
y por último convertirse en verdaderos ciudadanos de una ciudad democrática.
Teseo abandona Creta como héroe,
pero su viaje de regreso a casa terminará en tragedia.
Cuando se fue a pelear contra el Minotauro,
Teseo prometió a su padre terrenal,
el rey Egeo, que izaría una vela blanca si regresaba a casa con vida
como señal de su victoria.
Durante meses, cada mañana, Egeo visitaba el mismo acantilado
buscando alguna señal del barco.
Pero cuando finalmente apareció en el horizonte,
la vela es negra.
El rey desconsolado, piensa que su hijo ha sido devorado por el Minotauro.
En su sufrimiento, Egeo salta al mar hacia la muerte.
Hasta este día, ese mar se llama Egeo, en honor al padre de Teseo.
Cuando Teseo olvida izar la vela blanca,
la historia original no dice los motivos por los cuales se olvidó,
pero al final, el mito original,
parece sugerir que se debe a que era un adolescente.
Es la explicación más fácil.
Estaba tan emocionado por su victoria, estaba camino a casa,
y simplemente olvidó hacerlo.
La muerte repentina de Egeo es un suceso espantoso.
Teseo llega a la costa, no sólo como liberador de Atenas,
sino como el nuevo rey.
El rey, que de acuerdo con el mito,
transformaría la ciudad de un núcleo estancado
en una superpotencia regional.
En este mito, el camino de Atenas al poder es gracias a Teseo.
De hecho, el mito parece haber sido escrito, en parte, para probar esto.
Al adoptar a Teseo como su héroe fundador,
los atenienses estaban haciendo una declaración.
Decían que la larga opresión de Creta ahora había terminado
y que había un nuevo mandamás, y era Atenas.
Atenas se convertiría en la ciudad estado dominante del mundo griego.
Mientras Creta se desmoronaría y sería conquistada.
Pero mucho después de que ambos reinos se desvanecieran en la historia,
el mito de Teseo y el Minotauro perdura.
Y como cada mito revela conocimientos en la naturaleza humana
que son relevantes hoy en día como lo fueron hace 3.000 años.
Hay muchas cosas que podemos leer en la historia del Minotauro,
pueden imaginarse el laberinto, como lo hace la mente humana,
como un lugar oscuro que constantemente exploramos en un estado consciente,
la naturaleza animal, la naturaleza que nos lleva a matar.
Estos mitos nos revelan de forma única y poderosa
partes de nosotros mismos que de otra manera ocultaríamos.
instintos y deseos ocultos,
significados ocultos con los que lidiamos en el mundo.
Las luchas más fundamentales de la experiencia humana.
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