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Esta es la tierra de los muertos.
Y este es su señor.
Hades, un dios tan temido, que nadie podía decir su nombre.
Un mito que revela como veían la muerte los antiguos griegos.
Una visión escalofriante del destino que ningún mortal podía eludir.
Y con extraños vínculos al antiguo mundo real.
Maldiciones, fantasmas y cultos secretos.
Prepárense para descender al inframundo
y experimentar la historia tal como los antiguos la contaban.
Esta es la verdad detrás del mito de Hades.
En un exuberante pastizal una bella mujer recoge flores.
Su nombre es Perséfone
y está siendo observada.
En la mitología griega, cada vez que una joven doncella está recogiendo flores en las praderas
algo malo está a punto de ocurrir.
Repentinamente el suelo se abre.
Una mano que no ha visto se levanta de las tinieblas
y la arrastra hacia el inframundo.
Hades, el dios de los muertos ha elegido a su reina.
Hades es el celador mitológico de la muerte.
El rige sobre el vasto e intimidante reino en que todos los mortales,
buenos y malos, deben entrar cuando mueren.
Su trabajo es asegurarse de que nadie escape.
Es el dios de los muertos
y nadie de nosotros quiere morir.
Es un ser temible. Su poder es increíble.
Los griegos no querían tener nada que ver con Hades
ya que conocerlo significaba estar muerto.
Los griegos tendían a no dibujar o representar a Hades.
No hay templos construidos para él.
Es alguien con quien uno quisiera mantener la distancia.
Esa clase de tío con negocios algo oscuros
y con quien no queremos conversar por mucho rato.
La idea principal era que para los antiguos griegos
estar muerto no era una buena cosa
El mito de Hades fue creado para que tuviera sentido lo que pasaba
luego de nuestra muerte.
Estas historias reflejan el anhelo humano por persistir.
Podemos ver en ellas lo que los griegos pensaban acerca de la muerte,
y cuáles eran sus esperanzas y temores al respecto.
Muchas tradiciones religiosas
tratan de proporcionar un modo a través del cual nuestra existencia
pueda continuar en el próximo mundo.
Y las tradiciones religiosas griegas no escapaban a esto.
De acuerdo al mito, las almas muertas entran a un enorme y triste inframundo.
Un reino nombrado en honor a su gobernador, Hades.
Es el equivalente en la antigua Grecia al cielo, el infierno y el limbo,
todo bajo el mismo techo.
En un contexto Cristiano, nosotros creemos
que lo que pasa con nosotros luego de la muerte
tiene que ver con lo que hayamos hecho en la tierra.
Si eres una buena persona, entonces te irás al cielo.
Y si has sido una mala persona, te irás al infierno.
Para los griegos, todos estos lugares están ubicados en un solo lugar,
todos estaban en el inframundo.
Es el único lugar que no podemos ver.
Podemos crear historias acerca de lo que podría pasar allí,
los grandes castigos que se sufren,
o las cosas terribles que podrían pasar
pero nunca lo sabremos, así que continuamos especulando.
En el mito existen tres niveles de Hades.
La mayoría de los muertos descienden a los campos de asfódelos,
el triste lugar de descanso de las masas sin nombre.
El destino de una persona promedio en el inframundo
es solo tener que deambular alrededor de una sombra gris
y haber vivido una vida no muy interesante ni excitante.
Un lugar muy triste para estar.
Algo similar a la concepción Católica del limbo.
Un especie de lugar umbral, quieto y pacífico
pero lleno de arboles de luto,
donde el alma simplemente vaga sin rumbo.
Luego hay un lugar reservado a aquellos que han ofendido gravemente a los dioses.
Un abismo enorme, de 64.000 kilómetros de profundidad.
Un calabozo de sufrimiento y tormento eterno
rodeado por un río en llamas.
Este es el Tártaros.
Las almas de cada persona mala serían llevadas al Tártaros,
que es así como la concepción Cristiana del infierno.
En efecto, el Tártaros estaba tan íntimamente ligada al infierno por los primeros Cristianos
que incluso fue mencionado en el Nuevo Testamento.
Aparece en forma verbal en la Segunda Epístola de Pedro,
el que tiene que ver con las personas que han sido arrojadas al Tártaros.
Entonces, existen unos pocos que han sido terriblemente malvados
quienes son penados con el Tártaros.
Eso es lo que creo que es el origen de lo que los Cristianos llaman el Infierno.
Para unos pocos afortunados,
el paraíso les espera en el tercer reino del Hades,
las islas de los bendecidos, el equivalente griego al cielo.
Todo crece espontáneamente y puedes comer de tu campo sin trabajar,
todo es absolutamente ocio.
Existe un constante regocijo, hay rondas de danza,
arroyos y todo es amistad.
Aquí es donde la gente famosa y gloriosa
pasaría el resto de sus vidas.
En el mito, todos los seres humanos finalmente deberán sucumbir a la orden de Hades.
Para algunos, ese día puede llegar demasiado pronto.
Hades ha raptado una joven doncella llamada Perséfone.
La mantiene cautiva en el inframundo.
Hades la ha tomado para hacerla su esposa para siempre.
Pero Perséfone no ha sido olvidada.
En el mundo de más arriba, su poderosa madre la busca.
Ella es Deméter, la diosa de la cosecha,
la mujer que alimenta al mundo,
Este es un mito que define uno de los aspectos más importantes del universo.
Deméter es capaz de destruir a la raza humana.
Puede destrozar el mundo.
Los antiguos griegos creían
que Deméter era la responsable del cambio de las estaciones.
Y que la desaparición de Perséfone comenzó el ciclo
Ella no supo que había pasado con su hija,
así que erró por la tierra y en su aflicción y la pérdida de su hija
olvidó como darle fertilidad a la tierra.
Así, las plantas marchitaron y murieron, los seres humanos no pudieron dar a luz,
y la tierra descendió en el más profundo de los inviernos.
Enfrentados a la idea de un congelamiento interminable,
los otros dioses mandaron a Hades a regresar a Perséfone.
Pero Hades tenía un plan.
Hades sabía que si podía hacer que ella
se alimentara de algo que perteneciera al inframundo
entonces se convertiría en parte de éste.
Él ofrece a Perséfone un bocadillo de semillas de granadas.
Ella acepta ingenuamente
y sella su destino.
Un error que pagará todo el planeta.
Deberá ahora pasar tres meses por cada año en el inframundo,
un mes por cada semilla que comió.
El resto del año lo puede pasar con su madre.
Cuando Perséfone desciende al inframundo
Deméter niega a la tierra la fertilidad que necesita,
y esto es lo que los griegos entienden como el invierno.
Cuando Perséfone regresa con su madre, Deméter se regocija
y esto es lo que origina la primavera y el verano.
Los antiguos griegos creían que Perséfone viajaba hacia y desde el inframundo
con cada cambio de estaciones.
Pero como llegó hasta allí?
La respuesta descansa en una caverna cercana a la ciudad griega de Elefsina,
un poco al noroeste de Atenas.
Para los antiguos, no era solo una caverna,
era el portal de la muerte.
De acuerdo al mito,
Deméter se encuentra con su hija Perséfone en este preciso lugar.
Perséfone asciende desde el inframundo a través de esta caverna.
Un límite entre la tierra de los vivos
y el mundo de los muertos.
Y entre la vida real y el mito.
Pero este no es el único pasaje al Hades.
Existen muchas entradas hacia el inframundo en la antigua Grecia,
de hecho, era una especie de industria en competencia.
Tal vez algo así como los Americanos
suelen decir que George Washington durmió aquí.
Cada localidad buscaba ser capaz de decir que tenía una entrada al inframundo.
Este era un lugar de gran importancia para los antiguos Griegos.
De hecho, expertos han determinado que las ruinas cercanas a la entrada de la caverna
eran los restos de un templo.
Entre los artefactos descubiertos estaba un relieve de piedra
con una inscripción relativamente sencilla: "Para el dios y la diosa".
Estaba dedicada a un dios que no se podía nombrar.
Un altar para el mismo ángel de la muerte,
Hades.
Debemos recordar que los templos dedicados a Hades no son comunes,
ya que considerando de quien se trata y lo que significa su adoración,
no existen muchas razones para construir templos.
De hecho, la manera en que podríamos atraer su atención es
estrellándonos en el suelo y diciendo, "Hey, Hades!"
Así que el hecho de que exista un templo en Eleusina es increíble.
Fue aquí, en Eleusina,
que se juntaba para adoración el más grande culto religioso de Grecia.
Una sociedad secreta obsesionada con la muerte.
Conocemos personajes históricos que podrían haber venido aquí
y quedarse durante la iniciación.
Platón, Cicerón, Sócrates,
que nos dice la importancia de esto.
Textos sobrevivientes han revelado que los miembros del culto venían aquí en busca
de un atajo al paraíso,
un rastro de bienaventuranzas eternas en el reino de Hades.
El culto podría entregarnos la información
que necesitamos para encontrar nuestro camino a las Islas de la Bendición.
Podríamos haber vivido en un esplendor relativo
con gran abundancia de comida, fiestas y vino.
Los expertos creen que el culto de Eleusina podría haber influenciado otra religión
que promete la vida y la muerte...
La Cristiandad.
Sabemos que el Culto ayudó a liberar a la gente del miedo de la muerte.
Y en forma interesante, preparó el camino a la Cristiandad.
Se sembraron las semillas de un Culto universal
que giraba en torno a la derrota de la muerte.
Para los antiguos griegos, esta era la cara de la muerte.
En el mito, Hades es el señor sin piedad de las almas.
Pero no siempre fue de este modo.
Él había sufrido una transformación dramática.
Desde un niño olvidado, a un dios temido.
En efecto, el estaba condenado desde el momento de su nacimiento
cuando fue comido vivo por su propio padre.
Hades es el dios de la antigua Grecia del inframundo.
Un señor oscuro que controla todas las almas muertas.
Pero no siempre fue tan amenazador.
En el palacio de los dioses, el llanto de un bebé rompe el silencio.
Un recién nacido, su nombre es Hades.
Su padre es Cronos, el rey de los dioses que gobernaban Grecia,
los Titanes.
Cronos había escuchado en una profecía que uno de sus hijos lo mataría,
así que estaba decidido a asegurarse de que eso no pasara.
El padre teme ser reemplazado por el hijo,
psicología humana pura.
La solución de Cronos al problema fue comerse a sus hijos.
En un rápido movimiento, Cronos devora a su hijo recién nacido.
El infanticidio en realidad no era comun en la antigua Grecia,
así que la idea de un padre tratando deliberadamente de matar a su hijo
habría sido algo conmovedor para ellos.
Ahora, ya que se trataba de inmortales,
los niños que Cronos tragó no están muertos,
solo están atrapados dentro de su abdomen.
Hades y la mayoría de sus hermanos crecieron en el estómago de su padre.
Pero un niño fue capaz de escapar de la cólera de Cronos,
su nombre es Zeus.
Él regresa como un dios completamente crecido y libera a sus hermanos atrapados.
Los hermanos se unen para formar los Olímpicos
y tomar el control del universo, enfrentándose a sus padres
en un duelo final con los Titanes.
Luego del derrocamiento de los Titanes
los Olímpicos tienen la tarea de tratar de descubrir
quien hará que en este nuevo orden.
Hades, Poseidón y Zeus,
los tres Olímpicos varones acuerdan dividirse los restos de la conquista.
Es un momento crucial para Hades.
Uno que determinará para siempre la estructura de poder de los dioses.
Hades es el hijo mayor, y acorde a la ley Griega real de ese tiempo
eso le da una ventaja.
En la mayor parte del mundo Griego, la ley del primogénito era la usanza.
Lo que significa que el que nació primero, quien debiera ser Hades,
debería por derecho heredar la mayor parte.
Pero Zeus, el hermano menor, tiene su propia ambición de gobernar el mundo.
Es una lucha entre la ambición de Zeus y el derecho de nacimiento de Hades.
Los hermanos deciden hacer un sorteo -
quien gane los cielos se convertirá en el rey de los dioses.
En la antigua Grecia la costumbre de hacer sorteos era un procedimiento habitual
utilizado para dividir cosas que sería muy difícil hacerlo de otro modo.
Y todos habrían reconocido
que el sorteo era una manera legítima de resolver un problema como este.
Los dioses sortean.
Poseidón reclama los mares.
Zeus reclama los cielos,
lo que lo transforma en el comandante supremo de la mitología.
Y Hades saca la vara más corta,
quedándose con la tierra de los muertos.
Esto no fue algo que haya elegido por sí mismo.
Estaba destinado, y lo hizo, pero esto lo deformó en ciertos sentidos.
Esto no lo hacía un dios feliz.
Era un revés trágico para Hades.
Podría haber gobernado el universo,
en cambio estaba condenado al reino de los muertos.
En la antigua Grecia, la actitud hacia la muerte
no era tan diferente
a los sentimientos que hoy día tenemos,
así que la gente debería haber adorado poco a Hades
en relación a lo que lo hacía con Poseidón y Zeus.
Los otros dioses no venían a verlo
ya que la muerte es odiosa para los dioses.
El nuevo hogar de Hades es oscuro, desierto,
y lleno de la tristeza de las almas muertas.
Los textos antiguos lo describen como una extensión húmeda y malsana de cavernas y ríos.
Un lugar oscuro y triste.
Sus ríos están llenos de niebla.
Tiene el hedor de la descomposición. En realidad es un lugar muy inhóspito.
Un lugar donde si vas, no vuelves.
Ese es el mito, pero podría haber estado basado en la realidad?
Esto es Diros,
una red de cavernas que corre por millas bajo Grecia
SU laberinto de ríos y cavernas
encaja perfectamente con las descripciones del Hades.
Las cavernas funcionan como espacios intermedios.
Eran claramente entendidas como puntos potenciales de transición
entre el mundo de arriba y el inframundo.
Las cavernas son sumamente importantes en el mundo griego,
ya que los primeros humanos que vivieron aquí
lo hicieron en cavernas.
Incluso después que se fueron y comenzaron a construir y practicar la agricultura,
estas cavernas retuvieron su significado sagrado.
La experiencia de entrar en un lugar tan triste
definitivamente afectó la imaginación de los Griegos
y la construcción
de cómo debe haber parecido Hades y el inframundo.
Los antiguos griegos estaban aterrorizados con Hades y su reino mórbido.,
Pero estaban más asustados de las almas a las que se les había negado el paso.
De acuerdo al mito,
estos espíritus rechazados podían volver para atormentar a los vivos...
los fantasmas.
De acuerdo al mito griego,
el dios Hades reina en un oscuro y malsano universo.
El inframundo de los muertos.
Comienza a transformar el mas allá en un reino.
Y la función de cualquier monarca justo es castigar a los malos
y recompensar a los buenos.
Hades reúne a una banda de ayudantes para vigilar sus almas muertas.
Cerberos, un feroz perro guardián de tres cabezas.
Los guardias de múltiples brazos de la prisión de Tártaros.
Y el principal hombre de confianza de Hades, Carón.
El patrulla el rio Styx, la vía fluvial del odio.
Carón tiene la tarea de transportar las almas desde un lado del mundo,
el mundo de los vivos, al otro lado de la ribera del Styx,
el cual es propiamente el inframundo, o mundo de los muertos.
Es una figura esquelética, muy demoníaca y sombría.
Es, en esencia, el borde entre la vida y la muerte.
Está corrupto.
En términos de la cultura popular, sería el Ángel de la Muerte,
aquel que te se señala y te atrapa.
No hay camino al Hades, excepto a través de Carón.
Y nadie puede atravesar el Styx sin pagar.
Cada alma muerta debe ofrecer una moneda para pasar.
Si el alma no tiene dinero para pagarle al barquero,
deambulará por toda la eternidad, sin ser capaz de descansar en las orillas del Styx.
Este es el porqué los antiguos griegos ponían una moneda bajo la lengua
o sobre las pestañas del cuerpo de la persona muerta.
Este ritual era esencial entre los antiguos griegos.
Si las monedas no eran colocadas, el difunto nunca encontraría la paz.
No hay duda que los antiguos griegos tomaban esto muy seriamente.
Muchos estados tienen leyes que penan a la gente
que no cumple su deber de enterrar a los muertos.
La familia tiene la obligación de asegurarse de que los muertos
sean desconectados de este mundo y mandados al siguiente.
Ya que si no lo hicieran, los muertos serían fantasmas en este mundo,
y eso nos afecta a todos.
Los muertos pueden volver, espantar, preguntar por alguien,
llorar, quejarse, robar, destruir... todas esas ideas que son encontradas
desde las primeras historias hasta ahora.
Ese es el mito, pero, cual es la evidencia?
Los griegos dejaron atrás una clave acerca de su creencia en los fantasmas.
Antiguas muñecas vudú.
Los arqueólogos han excavado tumbas en Grecia
y encontrado pequeños figurines
con sus manos y pies unidos.
Todos encerrados en pequeños ataúdes grabados con maldiciones.
En estas inscripciones se encuentran hechizos mágicos que tenían como propósito llamar a los muertos
y a los dioses a cargo de los muertos para torturar a la gente
que seguía con vida.
Si se está compitiendo en un combate de boxeo
podría pedirse al muerto que apresara los brazos de su oponente.
otro ámbito en que eran usados frecuentemente era en los negocios,
así que si uno era un curtidor de cuero
y había otro curtidor en la calle que hacía buenos negocios,
uno podía pedirle a los muertos que arruinaran su negocio.
Esas muñecas vudú eran colocadas en las tumbas de aquellos que con mayor probabilidad
nunca llegaran al Hades.
Eran conocidos como los "muertos sin descanso".
Gente que había muerto muy joven, o en forma muy violenta,
por ejemplo asesinados,
o gente que no había recibido un funeral apropiado.
Esos fantasmas no podían ingresar al inframundo,
así que eran implacables, infelices y enojones,
y era fácil hacer que ellos hicieran algo sucio para uno.
Aquellas almas que lograban llegar al inframundo estaban encerradas para siempre.
El castigo de Hades a quién tratara de irse podía ser implacable.
Pero eso no significaba que no lo intentaran.
Un viejo y débil hombre yace cansado a los pies de una montaña.
Gotas de sudor invaden su rostro.
Las venas le explotan en la piel.
Su nombre es Sísifo,
y es la primera alma que se atrevió a desafiar la voluntad de Hades.
Justo antes que su vida en la tierra terminara
Sísifo hizo planes para engañar a la muerte.
Sísifo dijo a su mujer, "Por favor, no me entierres."
Él sabía que si su mujer no lo enterraba
no haría el camino hacia el otro lado del Hades,
quedando en esta especie de tierra de nadie.
Quien no ha imaginado engañar a la muerte?
Sísifo, a través de su arte retórico, o a través de su inteligencia,
o a través de su ingenio puro, fue capaz de convencer al dios de la muerte,
o de encontrar un escape al infierno.
Sísifo sabia que mejor que engañar al rey de los muertos,
era ir a donde la reina.
Sísifo se quejó con Perséfone, la reina del inframundo,
de que su esposa había hecho una cosa terrible,
como era posible que ella hubiera tratado su cuerpo de una forma tan horrible.
Perséfone sintió simpatía por él, y enojada con la esposa,
le dio permiso a Sísifo de volver al mundo de arriba
con el fin de reprender a su esposa.
Por supuesto, una vez que Sísifo volvió al mundo superior,
nunca tuvo la intención de retornar al Hades.
Sísifo había hecho lo imposible,
había engañado a la muerte y cambiado el ciclo natural de la vida.
Pero el señor del inframundo tendría su revancha.
Nadie engañaba a Hades y vivía para contarlo.
Hades, el señor de los muertos nunca liberaba a nadie.
Pero un alma llamada Sísifo había escapado de sus garras.
Cuando Hades descubrió que había sido engañado
se puso furioso.
Inmediatamente trajo a Sísifo de vuelta al inframundo.
Sísifo pensó que podía burlar a los dioses,
que podía burlar a la muerte, que podía burlar a la naturaleza.
Para los antiguos griegos esa era una actitud peligrosa.
Un alma que tratara de engañar a la muerte era una amenaza para la sociedad.
Los griegos creían que cuando alguien moría necesitaban colocarlo en su lugar
y mantenerlo allí.
El supuesto era que los muertos buscaban la vida de los vivos
para arrebatárselas.
Si los muertos estuvieran presentes ellos succionarían nuestra vida.
En el mito, el castigo por tratar de engañar a la muerte era el dolor...
y de carácter permanente.
Hades condenó a Sísifo al infierno del mundo antiguo,
el Tártaros.
Allí, en el calor sofocante,
fue forzado a subir una enorme roca a una montaña
Al final de cada día, llegaba a la cima exhausto y en agonía,
y miraba indefenso como su roca caía de nuevo.
Sufriría el mismo castigo todos los días...
por toda la eternidad.
A partir de la historia de Sísifo, en la que tenemos a una persona que se encarga
de una tarea absolutamente inútil por toda la eternidad,
extraemos la palabra moderna en Ingles "Sisyphean",
que describe algún tipo de tarea muy trabajosa
y también completamente inútil.
La historia de Sísifo entregaba un fuerte mensaje a los antiguos griegos,
y era que no podíamos burlar a la muerte o a su señor.
Hades es a quien los humanos más tratan de engañar, derrotar o esquivar,
pero debemos entender esto.
Hades es un dios que tiene un poder absoluto sobre ti,
y nadie puede negociar una salida a la muerte.
Pero incluso con el ejemplo de Sísifo, algunos aún siguieron intentándolo.
Uno de ellos es Orfeo.
Un músico que hizo la música más dulce del mundo.
Y la transformaría en su arma contra el señor de la muerte.
Orfeo fue el fundador de la tradición musical.
Fue la persona que inventó la poesía y la música.
Era particularmente adepto a la lira
la cual era un antiguo instrumento musical de cuerdas
en forma de "U" con una barra atravesada en la punta y de donde bajaban las cuerdas.
Una de las cosas importantes a recordar
acerca de la palabra "música" en griego, "aoidos",
es que significa tanto "canción", pero también significa encantamiento mágico,
de modo que Orfeo empleaba la magia cuando cantaba.
Había solo una cosa que Orfeo adoraba más que la música,
y era su bellísima y joven esposa, Eurídice.
Una de las cosas profundamente tristes acerca del mito de Orfeo y Eurídice
es cuan perfectamente felices y enamorados estaban.
Una de las cosas acerca de los griegos es que cuando uno está feliz
algo va a pasar,
ya que no se les permite a los mortales ser felices.
Un día, mientras Eurídice recolectaba fruta en el bosque,
fue raptada por un sátiro,
una horrenda bestia mitad cabra, mitad hombre
conocido por su incontrolable impulso sexual.
Los sátiros representan la fuerza masculina de la naturaleza descontrolada,
era apetito puro, un deseo permanente de procrear y aparearse.
El sátiro se abalanza sobre Eurídice.
Ella trata de escapar.
Pero el sátiro la arrincona.
Ella retrocede aterrorizada...
y cae en nido de víboras venenosas.
Este es el momento en que Orfeo la encuentra, pero ya es demasiado tarde.
Esta en las garras de Hades.
Orfeo está tan enamorado de Eurídice
que se entristece por ella como no lo había hecho ningún ser humano antes.
Orfeo rechaza aceptar la muerte de su esposa.
Decide retar a Hades y traer a su esposa viva.
No puede concebir la vida sin Eurídice.
Con su lira como única arma
resuelve viajar al inframundo.
Orfeo comienza un traicionero descenso en las profundidades de la tierra.
Fallar en su tarea condenará a su esposa para siempre.
El éxito lo transformará en un héroe.
Es casi como si no pudieras ser un héroe griego real
si es que no has ido y regresado del inframundo.
Es una cosa muy frecuente en la literatura griega,
algo que les gustaba pensar,
el hecho de que la muerte es algo que compartimos todos.
No podemos dejar de pensar en ello.
Con estas bellas pero tristes canciones,
Orfeo encuentra la manera de pasar con el botero
y cruzar el rio Styx.
Pero un obstáculo terrorífico lo aguarda al otro lado...
Cerberos, el perro guardián de 3 cabezas de Hades.
Cerberos estaba apostado en las puertas del inframundo.
Estaba para vigilar a aquellos que entraban y los que querían salir.
Nadie podía salir sin pasar por este perro.
Este feroz perro tenía tres cabezas y era mucho más grande que los otros perros
y mucho más extraños que los otros perros.
Una bestia que hace temblar.
Con los dedos temblorosos, Orfeo toca su lira.
Cerberos es hechizado y el músico hace su parte.
Pero este ensayo ocurre dentro de la entrada,
en el mismo Hades.
Se dirige donde el gran dios Hades
esperando que a la orden de la música
Hades haga lo que él quiera.
Su fe y confianza no residen en él como músico
sino que en el poder de la música.
Orfeo intentará lo que nadie antes ha hecho,
encantar al señor de los muertos.
Su canto era tan hermoso y tan afligido
que todos se ponían a llorar, incluso Hades.
Y este es el dios de los muertos, que no llora tan fácilmente.
Otro personaje aparece desde las sombras.
Eurídice, la esposa muerta de Orfeo.
Hades está tan conmovido con la música
que decide darle a Orfeo una oportunidad de ganar la libertad de su esposa.
Hades reconoce el poder del amor y la perdida por primera vez.
Él no puede comprender el amor ya que es inmortal.
La canción lo conmueve y gracias a ese poder,
gracias a esa canción,
a Orfeo se le permite traer a Eurídice de vuelta.
Sin embargo hay una condición: Orfeo tiene que salir del Hades
y confiar que Eurídice va tras él.
Pero si el mira atrás para asegurarse, la perderá para siempre.
Mientras Orfeo y Eurídice caminan hacia la salida,
hacia el mundo exterior, Orfeo comienza a dudar.
Comienza a preguntarse si Eurídice está allí,
Piensa que Hades le ha jugado algún truco,
y mientras más se acerca al mundo superior
la duda crece y crece en su interior.
Y finalmente, justo cuando están a punto de salir a la superficie
no aguanta más y se da vuelta para ver a Eurídice.
Y cuando lo hace y posa su mirada en ella,
instantáneamente es arrastrada de vuelta al inframundo.
Hades ha probado una vez más que su poder sobre la muerte es absoluto.
Pero su autoridad pronto será retada por un poder aún más grande que él.
Será la guerra consumada entre los dioses.
Grabada para siempre en el libro de las Revelaciones.
Hades ha probado una vez más que su poder sobre la muerte es absoluto.
Ha tomado a Eurídice, la esposa de Orfeo.
Orfeo está desolado.
Luego de regresar desde el inframundo
el músico se adentra en el desierto,
y le canta a quienquiera con que se encuentre acerca de la tragedia de la muerte.
Este es el mito, pero, cual es la conexión con la realidad?
Un descubrimiento arqueológico sorprendente arroja nuevas luces
de cómo los antiguos griegos veían al señor de la muerte
y sus dominios.
Durante los dos últimos siglos, se han descubierto
misteriosas inscripciones de oro en cementerios antiguos.
La mayoría de ellas han sido encontradas en lugares que sugieren
que fueron puestas originalmente en la boca del cuerpo que había sido enterrado.
Tenían forma de labios,
casi como si la inscripción en la cápsula
estuviera pensada para hablar en nombre del muerto.
Están cubiertas con referencias a Hades,
el dios y el lugar.
Están escritas como direcciones al inframundo
de alguien que ya ha estado allí.
"Encontraras a la izquierda de la Casa de Hades, la Primavera.
"Tan pronto como el alma ha dejado la luz del Sol,
"vire a la derecha, y con mucho cuidado."
Estos textos han sido descritos como pasaportes al inframundo,
y describían lo que pasaba, cuantas etapas debía pasar el muerto,
cuantos guardianes encontraría y que debía decirle a los guardianes
para poder pasar y alcanzar el inframundo.
Son inscripciones de la vida real inspiradas por el mito.
Visiones del mas allá que se creen que derivan
de los míticos poemas de Orfeo.
Se creía que mientras él estaba en el inframundo
aprendió muchas cosas acerca de la manera en que funcionaba.
Así que cuando regresó al mundo superior sin su esposa,
se dedicó a escribir poemas acerca del inframundo.
Y estos poemas fueron pasando de persona a persona,
acerca de lo que no debían hacer en el inframundo,
y en efecto, son porciones de esos poemas los que están inscritos en estas tablas doradas.
Los antiguos utilizaron los poemas de Orfeo
como manual de instrucciones para la vida después de la muerte.
Una manera de entender y navegar en el reino de Hades.
Por miles de años, esta visión griega del más allá prevaleció,
pero en los primeros siglos D.C.,
nuevas ideas revolucionaron la manera en que el mundo antiguo miraba la muerte.
El dios Hades estaba a punto de verse cara a cara con una nueva y poderosa fuerza...
Jesucristo.
La tradición cristiana habla de una batalla épica entre el antiguo orden y el nuevo.
Una batalla final entre los dioses.
En el centro de la confrontación estaba Hades.
Y Cristo había llegado para recolectar sus almas.
Existe una reescritura del evangelio según Nicodemo
llamado el "Descensos Christi",
el descenso de Cristo al Hades.
Después de la muerte de Jesús,
el va a enfrentar a Hades.
Jesús llega como el rey de la gloria y abre las puertas
y conduce toda la gente del Hades hacia el paraíso.
En el Hades, Jesús predica a las almas griegas muertas.
El mensaje es claro tanto para los vivos como para los muertos.
Rechazar a Hades y abrazar al nuevo salvador.
Pero qué pasará con el señor de los muertos en este nuevo orden?
Los momentos finales de Hades están descritos en el libro bíblico de Revelaciones,
que habla del final de los días.
De acuerdo con Revelaciones, para demostrar su poder sobre la muerte,
Jesús destruirá a Hades y a la misma muerte.
Cuando Cristo regresa para el juicio final,
lanza al comandante de la muerte a un lago de fuego.
Brinda mediante la destrucción del Hades, la destrucción del reino de los muertos,
la victoria sobre la muerte, y no solo la individual,
sino que la de toda la creación.
Finalmente, Hades es destinado a sufrir el destino
de todas las almas a su cargo.
Incluso él no puede escapar a las garras de la muerte.
La fuerza de las historias acerca de Hades
es que podemos ver como miramos la muerte como seres humanos.
Como podemos soñar como humanos, tal vez con engañar a la muerte
o encontrar una manera de sobrevivir
a lo que más tememos que es el fin de nuestra existencia.
El inframundo es fascinante.
A la gente le gusta imaginar lo que podría pasar allí
ya que es escalofriante, extraño
y es totalmente diferente a lo que sucede en nuestro mundo.
Las historias son más que solo mitos locales,
Hablan acerca de la esencia fundamental del ser humano,
y que es reunirnos con nuestra propia mortalidad.
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