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-¡No es un campo de fútbol! -¡Que te den, borracho!
Hola.
Las perdices deben estar bien cebadas y no demasiado jóvenes.
No como esta mierda que venden aquí.
Deben tener mucha carne, y unas buenas patas.
y estar rellenas de almendras tostadas y de especies frescas.
Después, se meten en el horno, hasta que estén tiernas y jugosas.
Presentadas con mi salsa de romero, todos se emocionaban, joder.
Simon Spies, el rey del chárter danés, era un gran hombre.
¡Sí, joder!
¡Un capitalista convencido!
Me acuerdo de un día que envió un avión a China,
sólo porque tenían un champiñón que no se podía obtener aquí.
-Explotó a la gente. -No entiendes nada.
-Abusó de su poder. -¡Cállate!
La hermana de Connie conocía a Jannie, la mujer de Simon Spies.
Trabajaron juntas en el supermercado.
¿Puedes creerlo?
Me encantaría verte cocinar, joder.
No he vuelto a cocinar desde la muerte de Simon y jamás volveré.
Echaremos de menos el filete Rossini.
-Stig, vete a por cervezas. -Ve tú, Kaj.
Para, Connie.
Eres su perrito.
-¿Te importa?
No estás obligada a mandar sólo porque has ido al colegio.
Es cosa mía al menos decidir lo que Stig debe hacer.
Cállate, Connie. No quiere decir nada.
¡Salud!
Vale. Adiós. Era Jens.
-Viene el capitán. -La reunión se suspende.
Yo también voy.
-Acabo de empezar mi cerveza. -El capitán está de camino.
-Ven, Kaj. Nos vamos. -¡Joder, soy yo quien lo decide!
Conoces al capitán.
¡Puedo decidir solo cuándo acabo mi cerveza!
¡Ostia, Kaj!
Sabes que no debes beber durante el trabajo.
-Te descontaré un día de sueldo. -No jodas, ¡por diez minutos!
Puedes beber todas las cervezas que quieras a partir de las cuatro.
Te lo has buscado.
¿He pedido estar contigo, profesorcito?
-No quiero hablar contigo de esto. -¿Y por qué estás ahí de pie?
-Hace 25 años que trabajo... -¡Te descontaré un día!
He trabajado más duro, en mi vida,
que en tu vida trabajarás.
¡Profesorcito!
Espéreme aquí.
¿Sí? -Busco a Kim Hansen.
-Ni idea. -Tenía una cita a las 11h.
No tengo idea, le digo.
-¿Mamá? -Ven, descargamos, Jonas.
¡Que te jodan, borracho!
Disculpe. Kim Hansen, ¿es usted?
Soy Liv. Hemos hablado por teléfono, esta mañana.
Pero, llegabais mañana.
No, dijimos hoy al mediodía.
Kim Hansen.
Bien... será hoy, entonces.
-Estáis aquí. -Ven, Jonas.
Es aquí.
Mira qué parece.
En un momento puedo...
Puedo quitar estas cosas, hay que quitarlas, para que podáis...
Pero he cambiado... No, no...
Empiezo esto, y entonces algo más.
Quiero decir...
Puedo...
Ali Dogan.
Liv Beckmann Larsen.
Hola, acabo de dejar a mi marido,
y necesito un sitio para quedarme.
Pruebe en Asistencia Social...
No.
Necesito un sitio para vivir con mi hijo.
Cuidado, tío. Es una pintura buena.
-¿Cuánto pides? -Al menos 400.
Te doy 200. Espera.
-¿Cuánto por esta? -Vigila, es buena.
-¿Cuántos litros? -Diez.
Entonces, hay 15 litros de pintura. Te doy 200.
200. No quiero discutir.
¡Hola, papá!
¿Sabes cuánto vale? Stig, ¿quieres comprarla?
Deberías. Déjasela por 400.
¡Lars, para!
-¡Far, déjalo! -¡Lars, déjame!
¡Deja esta bolsa!
-Tranquilo. -Sí, sí. Estoy tranquilo.
¿Qué piensas hacer?
Si pasa una vez, lo volverá a hacer.
-Es verdad. -¡Dale un guantazo!
No tienes ningún derecho a darle un guantazo a nadie.
¡Kaj!
¡Es un jodido antisocial!
-Te vas otra vez. -Trabajo con él.
-Adiós, Connie. -Volveré a por los 200 billetes.
¿Es caro, no?
No, no para un balón de fútbol.
Pueden ser más caros aún.
Pero no sirven según el tiempo que haga.
-¿Es el que querías? -Sí.
¡Kaj!
¿Qué demonios haces?
¡Estás destrozando las flores!
¡Así es, viejo!
Es increíble. Nos envían a aficionados.
Si el Ayuntamiento no...
No, Kaj. ¿Qué diablos?
¡Deténgase inmediátamente! ¡Deténgase le digo!
¡Llamaré al Ayuntamiento! ¡Pueden estar seguros!
Volveré a verte.
No voy a tolerar esto.
¡Kaj!
Toma, Jonas.
Tu comida está guardada, tienes leche y zumos.
Volveré en cinco horas.
Ahora lo verás.
1, 2, 3, 4, 5.
Cuando la aguja grande esté en el 12 y la pequeña en el 2...
volveré, ¿de acuerdo?
El teléfono del trabajo está aquí.
O le preguntas a Kim, ¿vale?
Sí, ya me apañaré.
Ya eres mayor.
Que pases un buen día, adiós.
Adiós, Jonas.
-Vamos, Bo. Haz sitio. -No me toques.
Stig, por aquí.
Kaj, acabo de recibir una factura de Nandrup de más de 2.000 coronas.
-¿Qué piensas hacer? -No voy a pagar, joder.
Me tenéis harto, los dos,
sobre todo por tener que discutir siempre con vosotros.
Después de pedirle perdón a Nandrup, os retendré 2.000 de vuestro sueldo.
Es él quien nos debe una disculpa, joder.
Es así de simple. O vais a disculparos,
o estáis despedidos.
-¿Y de qué supones que vamos a vivir? -Ese no es mi problema.
No te pueden echar de un puto empleo de reinserción.
Si no os disculpáis, ahí tenéis la puerta.
Que te jodan.
¿Qué coño hacéis? Moveos.
Tendremos que buscar un trabajo de verdad.
Idiota ¿De verdad crees que alguien va a quererte?
No quería decir eso.
Podríamos ser nuestros propios jefes.
Sólo hay que hacer comida preparada.
Créeme, joder.
Conozco un tipo en el mercado de abastos.
Un tipo que trabaja ahí.
Hay frutas y verduras frescas.
Están tiradas por el suelo.
Tomates,
pimientos y verduras tiradas por ahí.
¡Podemos tenerlos por... nada!
¿Lo pillas?
Stig, vete a la mierda, no voy a cocinar más.
Se acabó.
No puedo permitirme que me quiten el subsidio.
Connie se volvería loca, tío.
La destrozaría, Kaj.
Hola.
No puedo entrar en casa.
Mi tiburón ha caído, y la puerta se ha cerrado.
-¿No hay nadie? -Kim, pero no abre.
¿Dónde está tu madre?
Trabajando.
¿Sabes a qué hora vuelve?
Cuando la aguja grande esté en las 12, y la pequeña en las 2.
Entonces quédate aquí hasta que vuelva, ¿vale?
Sí, hola. Soy Liv.
Sí, hace mucho tiempo.
¿No sabrás de alguien que pueda cuidar a Jonas?
Cuídate.
Adiós.
Es un buen niño, Jonas.
Se ve en seguida.
Sí, así es.
Lo que quiero decir, Liv...
Eres una adorable... Es adorable la manera en la que...
te ocupas...
De hecho... Y es importante.
Es importante.
Pero vigila. Hay tíos fuera que...
Y una chica como tú... Lo que quiero decir...
Abre bien los ojos...
Gracias, Kim. Lo haré.
-Acabamos de ganar 500 coronas. -¿Qué?
La nueva, la del chaval,
tiene que trasladar algunos muebles.
¿De qué estás hablando? ¿Por qué crees que quiere que la ayudemos?
Nos pagará 500 coronas.
Está cagada, cree que le dará una paliza.
-¿Y eso que tiene que ver con nosotros? -Bueno, ¡no pienso ir a pelarme!
Pasaremos a recoger a Bo.
Es igual.
Kaj, ¡son 500 coronas!
Veamos, Bo. Hay 40 para la gasolina.
-Y los 200 que me debes. -Mierda, lo había olvidado.
Stig, vete a la mierda.
-Podrías echar una mano. -Soy el chófer.
Déjalo ahí, está bien.
-¿Dónde dejo el resto? -Déjelo aquí.
Ha ido rápido.
Toma.
No, porque estoy en medio de...
Bueno, salud y gracias por vuestra ayuda.
Bueno, bien...
¿Os podríais encargar de Jonas, sólo será mañana?
Ninguno de los dos somos pedagogos.
Os pagaré.
Deberíamos poder salir. Sin problemas.
-¿Lo haréis? -Sí.
-Sois muy amables. -Tranquila.
Vamos, Jonas. Chuta.
¡Ah, Dios mío!
No, Jonas, no puedo más.
Paramos, ahora.
Estás loco. No puedes cuidar niños.
No, pero...
-Te haces viejo, Stig. -Está bien, jugaremos a algo tranquilo.
Vamos a pasarnos la pelota.
¡Ay, qué malo!
¡Vamos!
Pasa.
-¿Duerme? -Sí.
¿Quieres un poco de vino?
No, gracias. No esta noche.
-Estoy algo cansada. -Algo cansada, sí.
Ya la he...
abierto.
No tendrás ni que beber.
Es más para... brindar.
Soy Søren Kierkegaard... ¡No!
Quiero decir, es sobre él que escribo unas memorias.
Muchos la han escrito, antes que yo.
Como Michael Strunge.
De hecho, tengo un...
ensayo que lo trata.
-¿Sobre Kierkegaard? -No.
Está...
Olesen-Larsen que ha efectuado una relectura de Kierkegaard,
en la que demuestra una modernidad impresionante para su época.
Y no hay que olvidar que... que...
Kim, ¿qué?
Bien, hemos pasado un buen rato
y te doy la bienvenida.
Creo que nos entendemos bien. Muy bien.
Estoy muy contento que estés aquí.
Salud y se bienvenida.
Salud. Gracias.
¡Vamos Dinamarca! ¡Vamos, Jonas!
-Poste. -¡1-0!
-Nos da igual. Cambio. -Soy el único portero.
-Peter Laudrup. -¿Eres Peter Laudrup?
Súper plancha. Vamos.
Algo pasa, señor árbitro.
-Penalti. -No ha sido falta.
-Para, cobarde. -Ha cogido...
No, no es verdad
-No. -No, lo has visto.
¿Has hecho una fiesta?
Algo así.
¿Ha sido tu cumpleaños?
Ven, siéntate aquí.
Y después, ha querido subir a los árboles.
Antes de darnos cuenta, estaba arriba.
Es valiente, no se queja.
-¿Puedes apuntarlo en mi cuenta? -Kaj, sube ya 900 coronas.
¿No te han dado el subsidio?
No, se equivocaron. Tengo que llamarles.
-Cuídate Ali. -Tú también.
¿Sabes cuál es el coche más feo jamás fabricado?
-El Suzuki Wagon. -Sí, el pequeño.
Es horrible.
Debería estar prohibido fabricar coches tan feos.
Mercedes, esa es la marca.
Voy a comprarme un Mercedes.
Iré a comprarlo a Alemania.
Hay que comprarlo allí.
Al Sur de Francfort. Allí no ponen sal en las carreteras.
¿Qué dices?
Un Mercedes viejo con 250.000 Km. en el contador.
Como si fuese nuevo.
¿Cómo lo pagarás?
Eso no importa.
Lo compraré por 3.000 marcos.
No puedes pagar el bono del autobús
y hablas de comprar un coche.
El cuñado de Connie tiene uno.
La idea no ha aparecido sola.
De todas formas, debía tener el dinero.
¡Stig, estás soñando!
El modelo estándar, tiene calefacción y asientos de cuero.
-Mierda... -¿Qué pasa, Kaj?
-¿Qué pasa, Kaj? -Mis pastillas.
¿Cuáles son?
¿Llamo a una ambulancia?
No, me encontraré mejor.
Joder, Kaj.
¡No, Stig!
¡Stig!
¡Mamá!
-Hola. -Hola, mamá.
-Papá, ¡hola! -Jonas.
Lars, son Stig y Kaj.
Cuidan a Jonas.
No tienen que hacerlo. Puede ir a la guardería.
-¿No quieres ir? -Sí.
Te he traído algo.
Para vosotros.
Avísanos si nos necesitas.
-De acuerdo. -¿Vienes, Liv?
Hasta luego.
Sí, soy Liv.
¿Sí?
¿Hay alguien?
Lars, ¿eres tú?
-Salta. -No, Jonas.
Huele bien.
Esta es "Casa Kaj"
Fuera, todas se parecen.
Tiene un aspecto delicioso.
De verdad.
-¿Has adivinado cuál es tu sitio? -Aquí, está escrito "Jonas".
Eso es.
Lars conocía a alguien que trabajaba en un restaurante.
Y tengo el trabajo.
No es exactamente lo que buscaba,
pero cubre nuestras necesidades, de Jonas y mías.
Ahora nos falta un sitio para vivir.
No podéis quedaros en casa de ese loco.
¿No sabes de otro sitio?
Es un poco difícil, todos mis amigos viven en Aarhus.
Mis viejos amigos viven en Aarhus.
No tenéis que vivir aquí.
Esto es el culo del mundo, Liv.
Mamá, quiero helado.
No hay helado para ti.
Vienes a buscar un tesoro conmigo.
-¿Un tesoro de verdad? -Claro que sí.
Mamá, ¿vienes?
-¿Eres un cobarde? -No.
-No queremos mujeres con nosotros. -Haré café mientras tanto.
Abrígate. Hace frío fuera.
¿Liv?
¿Puedes mirar esto mientras tanto?
¿Qué es?
Sólo fotos viejas que deberías ver.
Ven, marinero, nos vamos.
Silencio. Atención. ¿Qué pone?
-¿Qué pone? -"Hola, Jonas".
"Jonas", así es.
Intenta levantarlo. Debe estar por aquí.
¡Una bici!
Es una bici.
¡Mamá, mira! Es una bici nueva.
Tienes suerte, Jonas.
¡Ahora podemos comer helado!
Eres muy amable.
La suya era muy pequeña.
-¿No, Jonas? -Sí.
¿Coges las tazas?
-El helado está servido. -Liv...
He olvidado la leche.
Hemos traído chocolate, ¿verdad Jonas?
¿Dónde se ha metido?
-Jonas, has cogido... -¡No importa!
¡Liv!
¿Mamá, adónde vas?
¿Liv? No era mi intención...
¡Vete al infierno, quieres limpiar tu culpa con él!
¡Lo sabías desde el principio y no has dicho nada!
-Acabo de decirlo. -¡No has dicho nada!
Me has dejado una vieja caja llena de cartas a mano.
Poco importa. Ahora lo sabes.
¡No puedes ni mirarme a la cara
para decirme que eres mi padre!
¡Ninguna noticia tuya en 19 años!
¿Cómo crees que me siento?
¡No podía hacerme cargo de un hijo!
Sabías que estaba sola,
con 14 años, en el entierro de mi madre.
¡Ni entonces viniste!
¡No puedo ser el padre de nadie!
No, claro que no. Ven, Jonas.
Pero, mamá...
¡Quiero mi bici!
Jonas, ahora no.
Quiero mi bici.
Quiero mi bici.
¡Mi bici!
Jonas, vuelvo enseguida.
¡Por mí, puedes beber hasta que revientes! ¡No te acerques a nosotros!
Muy bien. Si quieres.
¡Nunca entendiste una mierda!
¡Eres un completo inútil!
¡Eres tú la quiere esto, joder!
¿No te ha explicado por qué no quiere que nos encarguemos?
Kaj, ostia, tengo 200 coronas. No sé qué hacer.
-Bo, por poco ayer me da. -Cállate, Stig.
Tendremos que ir a disculparnos donde el viejo.
Eres demasiado idiota, tío.
¿De veras tienes algo de orgullo?
¡Si te dicen que corras, corres! ¡Si te dicen que te levantes, te levantas!
¡Si hay que sentarse, te sientas, joder!
¡Eres demasiado idiota, Stig!
¡No eres un hombre! ¡Eres un perro!
-¿Kaj? -¡Vete a cagar, imbécil!
¿Mamá?
Quiero volver a casa.
-Mamá. -Un café, por favor.
-¡Mamá! -Un momento.
Vino blanco, soda y café.
Lars ha vuelto a llamar.
Gracias.
-Mamá... -Jonas, un momento.
Disculpen. Ven, Jonas.
-¿Y el café? -Sí.
¡Basta, Jonas!
¡Jonas, basta, por favor!
Quiero volver con papá.
-Ahora no, Kim. -No. ¿No quieres un poco de vino?
-Ahora no. -Quiero enseñarte algo.
-Por favor. -No.
No, claro.
-Si quieres... -¡No! ¡Sal, Kim!
-No querrías sólo... -Kim, para.
¿No querrías... sentarte?
Quiero enseñarte algo.
-Sólo te... -¡Mamá!
¡Siéntate, por favor!
Tengo un regalo para ti.
-¡No! No soy... -Pero es para ti.
Te sienta bien. Eres la elegida.
Cuando haya acabado mis memorias, podremos casarnos.
-Kim, ¡no vamos a casarnos! -Te quiero.
-Pero no nos vamos a casar. -¡Te quiero!
¡Oigo perfectamente!
Lo he oído.
No, no me quieres. Lo siento.
También lo siento, entonces... Lo he entendido mal.
-Te va súper bien. -Lo compré en el mercado.
Te pareces a una puta que me follé en España.
¿Por qué nunca dices nada bonito?
Me pegó ladillas.
No escupas tu mierda sobre mí.
Intentaban pasármela, como si fuese virgen.
Con ladillas.
Aquí está el perrito, el que mueve la cola delante del capitán.
-Perrito bueno. -Tiene ganas de joder.
Para de joder, Kaj.
Guarda tus malas vibraciones para ti.
Sois todos unos buenos perritos.
¡Pobrecitos pequineses!
¿Qué has dicho?
¡Cállate, Kaj! ¿Sabes que te digo?
Cállate.
Eres un pobre caniche idiota amaestrado.
¿Qué coño haces, Bo? Ya basta, joder.
Ven, imbécil...
Stig, haz algo.
¿Has acabado, ya? Para de una, Kaj.
Quieres pelea, gran...
¡Basta, joder!
¡Estás rabioso, tío!
Stig, ven.
-Arriba, Kaj. -¡Vete a cagar!
-¿Puedo ayudarte? -Lárgate.
Hola, estamos de camino.
Me gustaría hablar con papá.
No, no vengas.
Te llamaré luego, vale.
-Me gustará hablar con papá. -Después le llamamos.
Eres tonta mamá.
¿Podría decirle que entre en razón?
Está así desde esta mañana.
Sí, claro.
¡Kim!
-Kim, por Dios. -Mamá, está en el servicio.
-...incluso no relatar... -Kim, ¡por Dios!
los diferentes puntos de vista...
¿Fue una coincidencia, cruzar nuestras miradas después de la sentencia?
Lo dudo. Por tanto, es un buen golpe.
Demasiado tarde, demasiados incidentes coincidentes.
La rectitud y la honestidad son dos cosas que aprecio.
¡Fuera!
¡Fuera de aquí!
¡Rápido! ¡Rápido!
Entonces, ¡podéis volver a empezar! ¡Todo!
¡Kim, no!
Cuando llega el momento en que la persona se adueña del sueño,
de la parte física y psíquica,
puede convertirse en una cuestión de...
¡coordinación, traicionando las coordenadas!
¡No, Kim!
Cuando los otros se adueñan
de la parte física y psíquica del sueño.
Sí, hola. Soy Liv.
¿Eso es justo?
No va nada bien.
¿Puedes venir a buscarnos?
No sé qué hacer.
¿Es eso la honestidad?
¿Es eso la rectitud?
Vamos.
Tarzan. ¿No tendrás una cerveza?
Claro que sí.
Toma.
¿Puedes dejarme algo?
Estoy pelado.
Del todo.
¿Está contento de estar en casa?
Sí, lo echaba de menos.
Me alegro que estéis de nuevo aquí.
¿No estás contenta de estar en casa?
Sí, sólo algo cansada.
Creo que necesitas unas vacaciones.
Podríamos hacer las maletas y bajar al Sur de Francia.
También le iría bien a Jonas.
Come bien.
¡Quiero saber quién es, joder!
¡No hay nadie! ¡Cálmate!
¡No me digas que me calme!
¡Y no me humilles delante de nuestro hijo!
¡Hay alguien!
¡Lo sé!
¡Joder!
¡Lars, basta!
Siemprefeliz tenía los pies mojados,
y por eso pegaba
a los caracoles en la azotea.
Y Søren gritaba: "Ven a protegerte
de los truenos, la lluvia y el viento"
-¿Qué? -Hola. ¿Eres tú?
Kaj, ¿estás ahí?
¡Sí, joder!
Soy Liv.
¿Qué quieres?
Estoy en el hospital. En Bispebjerb.
Tienes que venir a por Jonas.
No tengo a nadie más a quién llamar.
¿A quién busca?
A Liv Beckmann Larsen.
¿Quién es usted?
Kaj Beckmann Larsen.
¿Es el padre del niño?
Soy su...
Soy el...
Me ha llamado ella, joder.
Va a radiología, pero no conseguimos separarla del chaval.
Tiene visita.
-Hola, Kaj. -Hola, Jo.
¿Sería tan amable de salir un momento con Jonas?
-Vamos, Jonas. -No.
Puedes ir.
-Vamos fuera. -Vamos a por chuches.
-No, quiero quedarme con mamá. -Vamos, grumete.
Sólo un momento, luego podrás volver, ¿vale?
¿Lo has denunciando?
No puedo.
¿Y no le pasará nada?
¡Denúnciale!
Y vuelve a Aarhus.
Hay dos cosas que recuerdo de cuando vivíamos juntos.
Cuando Jolly murió, me consolaste.
y dijiste que debíamos dejarla en el jardín.
Que un ángel vendría por la noche,
y se la llevaría al fin del mundo.
Donde nos esperaría, hasta reunirnos.
Cuando todos nos reuniéramos de nuevo. Tú, yo, mamá y Jolly.
Que todo sería perfecto...
A la mañana siguiente,
se había ido.
¿Y sabes qué?
Durante muchos años, creí de verdad
que nos volveríamos a ver en el fin del mundo.
El otro recuerdo, es...
que golpeabas a mamá y le agarrabas los brazos,
para que se disculpara.
Ni tan siquiera podía hablar.
Gritaba, y tú continuabas golpeándola.
Y cuanto más le pegabas, más gritaba.
Ese grito se me quedó grabó.
Jonas no volverá con Lars.
Tú...
¿Te gustaría ocuparte de él,
hasta que salga de aquí?
Claro.
¿Te gustaría?
¿Qué haremos ahora?
Vayamos a mi casa.
Hay que hacer algo. Puede que esté muerto.
-Deja que se pudra. -No piensas lo que dices.
Sí, puedes creerme. Es su problema.
-No está muerto, coño. -No sabes nada.
El tipo viejo de Carstens,
se lo encontraron medio podrido.
-Connie, dame 100 coronas. -¿Por qué?
Dame 100 coronas, Connie.
¿Qué quieres hacer?
-Stig, mierda... -Cállate, Connie.
No cenaremos hoy, sabes.
¡Cállate, Connie!
Nos da igual comer.
Quédate aquí.
-¿Dónde está mi mujer? -¿Qué estás haciendo aquí?
-Lo sabes muy bien, ¿no? -¿Quién te crees que eres?
Quiero saber dónde está mi mujer.
Lo sabes, dímelo.
Va, te he preguntado algo.
¿Me oyes?
¡Quiero mi mujer!
No volverá nunca.
Sucio cobarde.
Podrás podrirte tranquilamente en tu mierda.
¿Quién es, Kaj?
Jonas, quédate fuera.
-¿Qué coño haces? -Jonas, corre.
¡Jonas, corre!
¡Abre, joder!
¡Mierda!
¡Ah, joder!
Maldito...
¿Adónde vamos? Quiero ir a casa de mamá.
Tu madre está en el hospital.
¿Dónde te pasó?
Quiero ir a casa de mi papá.
¿Qué pasa?
-¡Quiero ir con papá! -¡Jonas, para ahora mismo!
¡Eres tonto!
¡Quiero volver con mi padre!
Tu padre le ha pegado a tu madre y la ha dejado medio muerta.
Es al último sitio que iremos. ¿Lo has entendido?
¿Tienes miedo?
No, estoy pensando.
-¿Qué hacemos ahora? -Vamos a caminar un poco.
Después, volveremos a mi casa.
Tengo sed.
Espera un poco.
Tengo que ir al servicio.
Quédate aquí. Enseguida vuelvo.
¿Qué está haciendo?
Pare.
Venga.
¿Kaj?
¿Ha visto a uno que se llama Kaj?
No sé. ¿Cómo es, Kaj?
Un tipo en vaqueros,
con arrugas y huele a cerveza.
¿No sabes adónde ha ido?
Ha dicho que iba al servicio.
Vamos a ver si está.
¿Hay algún Kaj aquí?
No creo que esté aquí.
¿No ha visto a un niño pequeño rubio?
Quiero mandar un aviso para un niño llamado Jonas.
Así de alto, más o menos.
Es un aviso
para Jonas Beckmann Larsen,
que se ha perdido.
Jonas lleva una chaqueta verde.
Hola, Jonas.
Has mentido. No estabas en el servicio.
Lo siento.
He encontrado esto.
Después los llevó a la casa, y pudo comprobar
que la casa entera estaba hecha de azúcar,
de chocolatinas, galletas,
y de golosinas.
Después, los hizo entrar,
cerró la puerta...
Policía. Abra la puerta.
Jonas, quédate aquí.
Policía. Abra la puerta.
Sé que está aquí.
-¿Quién es?
-¿Quién es? -Tranquilo, Jonas.
Jonas, ponte esto. Nos vamos.
Vamos.
Vamos, Jonas.
-¿Estás bien agarrado, Kaj? -Baja hasta aquí.
Vamos, Jonas.
Agárrate bien.
No os preocupéis, no haremos nada.
Sólo vamos a pasar.
Hay unos tipos armados delante de nuestra puerta.
Tengo pipí.
-¿Ahora? -Sí. Tengo que hacer pipí.
Ve entonces.
Es la policía.
¡Jonas! ¡Ven!
¿Qué pasa? Estarán huyendo.
-¿Has visto a Stig? -No. Debe estar en su casa.
-¿Sí? -Soy Kaj.
Stig,
necesito un sitio por unos días.
¡Stig, por Dios!
Siento lo que te dije.
No eres ningún perro.
-No, no soy ningún perro, Kaj. -No.
Puede que vaya a por cervezas, pero no soy ningún perro.
Eres tan negativo. ¿Por qué no aceptas tu vida?
No quieres nada. Piensas que nada importa.
¿Por qué no te cuelgas? Así descansaremos.
Stig...
Si no quieres ayudarme, no sé lo qué haré.
La policía está por todo.
La gente piensa que quieres matar al dichoso niño.
-¿Quién lo dice? -La policía.
Bo te ha visto venir aquí.
No tiene mucha elección.
Kaj no puede fugarse.
Habrá que explicar a la policía.
Prometí no dejar Jonas a nadie, si no es con Liv.
Sube.
Por aquí.
Es seguro esto.
¿Qué dices, Jonas?
¿Crees que estaremos bien? No has hecho esto antes, ¿verdad?
Te haremos una cama.
Stig, hay que contactar con Liv.
Está en el hospital Bispebjerb.
¡Stig!
Gracias.
Ya está.
Buenas noches, Kaj.
Puedes dormir, Jonas.
Aquí.
Ya, están...
-¡Mamá! -¡Hola, Jonas!
-Hola, cariño. -¿Qué estás haciendo, Kaj?
No noto mis piernas.
¡Mierda, Kaj!
¿Dónde están tus pastillas?
-No puede respirar. -Necesita sus pastillas.
-Llama a una ambulancia, Stig. -Necesita sus pastillas.
-¡Llama a una ambulancia! -Necesita... ¿dónde están?
¡Llama a esa ambulancia!
Sólo necesita sus putas pastillas.
Sí, buenos días. Soy Stig Jakobsen. Necesito una ambulancia.
Boegevej, número 10.
-No, Boegevej. -Hay que poner orden.
Puedes vivir en mi apartamento...
-Encontraré algo. -Está bien. Nos mudamos a Aarhus.
Tiene una especie de...
de calambres.
¿cómo se llaman?
¿Y si ese capullo te encuentra?
Se acabó. Lo he denunciado, Kaj.
Sí, Stig Jakobsen.
Está bien.
La ambulancia llegará pronto.
Bajaré para esperarla.
Vamos, Jonas.
Bajamos también.
¿Kaj tiene que quedarse arriba?
Pero sólo esta noche.
Pronto, un ángel vendrá a buscarlo
y lo llevará al fin del mundo.
Allí, nos esperará, hasta que vayamos.
Y entonces, estaremos todos juntos.
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