All language subtitles for O Negocio S01E01 720p HDTV x264-Belex - Dual Audio

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Original subtitles

El día que Karin decidió cambiar su vida,

el mundo se desplomaba.

Por primera vez en casi diez años,

la Bolsa de Sao Paulo invocó "El Interruptor"

el mecanismo que frena las operaciones

para que el pánico no devalúe más el valor de las acciones.

¿Será la mayor crisis financiera desde la Gran Depresión de 1929?

¿Será que se desmorona la base del capitalismo, Marco?

¿Debo responder a todas esas preguntas?

Hablaremos de otra cosa si quieres.

Vino, automóviles.

Del fútbol.

Maravilloso.

En serio, Gustavo, creo que hay mucha exageración en todo esto.

Por ejemplo, el grupo GWK.

Hasta nuevo aviso,

seguimos trabajando basados en dos palabras:

Inversión y crecimiento.

Hasta nuevo aviso,

toda operación nueva queda suspendida.

Corten todos los gastos posibles.

Usen menos sujetapapeles,

menos café, corten la carne si es necesario.

Y será necesario.

¿Preguntas?

¿Whiskey o vodka?

Whiskey.

¿Te queda el añejo de 18 años?

En esta crisis tendré que beber whiskey de 12 o de 8 años.

Seré un pedófilo del whiskey.

¿Tan fea está la cosa?

Está fea.

Pensé en buscar una escuela más barata para los niños.

- ¿En serio? - En serio.

Pero no te preocupes.

Para tu negocio, la crisis es una gran oportunidad.

No creo, si es mala para ti, es mala para mí también.

Te equivocas.

Si es peor para mí, mejor para ti.

- ¿Cómo así? - Te dedicas al entretenimiento.

¿Y entonces?

Déjame contarte algo.

Durante la Gran Depresión de los años 30 en EUA,

las calles estaban llenas de mendigos e indigentes.

¿Sabes qué fila era más larga que la fila del pan?

¿Cuál?

La del cine.

Es muy sencillo.

Mientras más empeora la realidad,

más necesitamos la fantasía.

Mientras menos dinero tienen para gastar,

menos dinero recibiré, así de sencillo.

Karin, alguien siempre estará dispuesto a pagar 600 reales

por una noche contigo.

Una noche no. Dos horas.

No sé qué va a pasar si no acaba pronto la crisis.

Relájate.

Cierra los ojos y olvídalo todo.

Visión.

De todas las chicas que conocí, Karin siempre fue la mejor.

No solo sabía lo que los hombres querían.

Sabía lo que ni siquiera ellos sabían que querían.

Te diré algo que no le he dicho a ningún cliente.

¿Qué será?

Mi nombre verdadero.

No es Karin.

Es Mariana.

No sabían que ese tampoco era su nombre verdadero.

Patricia.

Livia.

Tereza.

Julia.

- ¿Henriqueta? - En honor a mi abuelita.

Sabía hacer que el cliente se sintiera cómodo.

Nunca miraba el reloj a ver si se acababa el tiempo.

Pero sabía muy bien cuanto tiempo faltaba.

Si la sesión empezaba con "Summertime"...

...tenía que terminar con "Nightand Day"

Y nunca dejaba pistas.

Rastros de lápiz labial.

Ni de perfume.

Karin siempre estaba fuera del radar de las esposas.

- Hola, amor. - ¿Dónde estabas?

En un discurso aburrido del Jefe de Personal.

Estoy agotado.

Tengo que irme a casa.

Tenías gel en el pelo.

Como dije, Karin era la mejor.

Pero eso no bastaba para ella. Ella nunca estaba satisfecha.

Siempre discutía con sus "agentes"

Agente es un nombre bonito para un chulo,

y ella tenía varios.

Hasta que conoció a Ariel.

Ariel era muy excéntrico.

Mientras más pecaba...

...mas religioso se hacía.

A los 25 anos cambio de nombre a Muhammad,

y se hizo musulmán.

A los 29 años, se hizo cristiano ortodoxo.

Ya los 34 años se hizo judío.

Osvaldo, ¿cómo estás?

Ariel compró un restaurante judío en Bom Retiro,

y puso su despacho ahí en la tercera mesa a la derecha.

No he subido las fotos al portal todavía.

Ariel fue el agente favorito de Karin.

Que no significa mucho.

Últimamente no le conseguía tantos clientes.

Y si un cliente cancelaba, casi siempre olvidaba decírselo.

No me avisaste de nuevo.

¿Qué tal, Karin? Shabat Shalom.

- Esperé horas y horas. - ¿Aprovechaste para leer algo?

No estoy jugando, Ariel.

Karin, ¿qué pasó?, si me permites la pregunta.

Lo sabes y me pagarás el tiempo que perdí esperando al cliente.

Te pagaría, pero hoy no puedo tocar dinero.

Es el shabat.

El día sagrado, ¿entiendes?

- Gabriel. - Presente.

- Gabriela. - Presente.

- No me he presentado. - Karin.

Presente.

Mi mamá quiso llamarme María.

Papá quiso Clara, así que me llamaron...

María Clara.

Estudiaba Administración cuando no trabajaba de prostituta.

María Clara.

Creo que fue al baño.

Estudiar es una forma de decirlo.

Estudiaba la manera de obtener las respuestas de los exámenes.

Cambia algunas para no llamar la atención.

¿Me enseñas a hacer trampa, mi cielo?

Me meteré en problemas.

Tendrás tu recompensa.

- ¿Quién es? - Luna.

Ese fue el nombre que adopte.

- ¿Qué te pasa? - ¿Por qué?

- Esa cara. - ¿Qué tiene?

- ¿Hay algún problema? - Sí hay.

- ¿Qué pasó? - Ariel.

¿Otra vez?

- ¿Quieres hablar? - No.

¿Me haces un favor?

¿Por qué no botas a Ariel y trabajas conmigo en el club?

No me gustan los clubes.

No te gustaban los agentes.

- ¿Qué te parece? - ¿No debería ser conservador?

¿No lo es?

No.

¿Qué hizo Ariel ahora?

El problema es lo que hace él y todos los agentes siempre.

¿Qué hacen siempre?

No hacen nada, ese es el problema.

Solo se sientan a esperar a los clientes.

Y nos usan por dinero.

- Si fuera por mí... - ¿Qué harías tú?

No sé, pero lo haría diferente.

¿Te gusta este?

No puedo estar desocupada. ¿Sabes qué edad tengo?

No puedo terminar con una mano adelante y otra atrás.

Necesito una manera de conseguir más clientes.

Al menos será pronto "El Postre Picante".

Espera, necesito hablar de "El Postre Picante"

La prostitución en Sao Paulo tenía dos grandes eventos.

El Gran Premio.

Y "El Postre Picante"

Los canicultores brasileros más importantes

se reúnen para cenar y hacer negocios.

Después van a una fiesta no oficial.

Para entrar en la fiesta debes ser hombre y muy rico.

O ser prostituta y muy bonita.

Los mayores agentes del país envían a sus chicas a la fiesta.

Todas las que van ganan mucho dinero.

Con un solo cliente cobran un mes entero de trabajo.

¿Por qué la ramera y el médico no aceptan tarjetas de crédito?

Son las dos cosas más importantes que hay.

Por tres años, Ariel enviaba a Karin a la fiesta.

¿No puedes ayudarme a entrar en esa fiesta?

- Hablaré con Ariel. - ¿Te parece bien este escote?

Usa esto mejor. Es perfecto para ti.

- ¡Qué linda es! - Te quedará perfectamente bien.

- Karin, ¿qué haría sin ti? - Usarías tu propia ropa.

Estoy harta de mi propia ropa.

Si Karin quería muchos hombres para poder jubilarse bien,

yo quería solo uno.

Un solo hombre para acompañarme por el resto de mi vida.

Me quería casar con un millonario.

Y descubrí el lugar perfecto para conseguirlo.

Era un curso para herederos ricos

que les enseñaba a no gastar todo su patrimonio.

Ese tipo de curso es muy exclusivo.

- Hola, profesor. - Buenas tardes.

Y sólo hay tres maneras de inscribirse en el.

La primera es pagando.

La segunda es por invitación.

La tercera es con una beca.

Fui la primera becaria en la historia de la escuela.

Todos conocemos el refrán:

"Padre rico, hijo noble, nieto pobre".

Pero están aquí para desmentir ese refrán.

Un día quiero que sus bisnietos pongan una flor sobre mi tumba.

Tal vez no aprendan a ganar dinero aquí,

pero aprenderán a no perderlo, que también es muy importante.

Y bien, ya hablé demasiado.

Ahora les toca a ustedes. Preséntense, por favor.

Inmediatamente detecté dos objetivos potenciales.

Soy João Fernando, tengo 27 años.

El negocio de mi familia es el aseo urbano.

Siempre digo que papá trabaja con la basura.

No, el no es uno de ellos.

Soy Tales, tengo 31 años, estudié por un tiempo en Zurich

y viví 5 años en Inglaterra, de donde acabo de llegar.

La empresa de mi familia fabrica esferas minúsculas.

¿Ven eso, esa bolita en la punta del bolígrafo?

Eso es lo que fabricamos.

¿Me toca a mí?

La verdad es que no soy heredero.

Pasaba por aquí y decidí entrar.

¿Hay algo de comer aquí?

Estoy bromeando.

Me llamo Oscar, tengo 30 años.

Invertimos en la siderurgia y el sector agropecuario.

También unas empresas mineras,

una fábrica de repuestos para autos,

y unos 4 o 5 negocios más que no conozco muy bien.

Al final del curso los conocerás.

Oscar o Tales, esa es la pregunta.

- Es tu turno. - ¿Ya me toca?

Está bien, pero no diré mi edad.

No lo estoy ocultando, pero ya estoy practicando.

Mi nombre es Luna, mi apodo también.

Me licencié en Artes Plásticas,

y las empresas de mi familia

se dedican a la belleza femenina.

Eso es obvio.

Este te quedará de maravilla.

Ese es verde, no puedo usarlo.

Usé verde para la misma fiesta el año pasado.

Bueno, también tenemos este.

Este te quedará muy lindo.

Ese es lindo, muy lindo, me gusta.

- ¿Cuánto cuesta? - Mil ochocientos.

Puedes pagar en cuatro partes.

Está bien, me lo llevo.

Hola.

Karin, es Ariel.

¿Estás libre hoy de 10 a 11 pm?

¿Tú qué crees?

Te tengo un cliente. Un verdadero caballero.

Te llamara, ¿sí?

De acuerdo.

- Adiós. - Ariel.

¿Sí?

- Necesito pedirte un favor. - ¿Qué será?

¿Puedo llevar a una amiga al Postre Picante?

- Quería hablarte de eso. - ¿Por qué?

La fiesta fue cancelada debido a la crisis económica.

Este ano no hay ninguna fiesta.

Hasta luego.

En caso de un robo o un secuestro,

deben recordar dos reglas.

Primero, nunca reaccionar.

Segundo, si reaccionan, háganlo bien.

Luna, ven acá.

Finalmente me decidí. El objetivo era Oscar.

Tú.

- ¿Yo? - No, el que está distraído.

- ¿Yo? - Sí, ven acá.

Pero el destino me puso a Tales en las manos.

Yen los codos y las rodillas.

- Tómala por detrás del cuello. - ¿Así?

Pon la mano dentro del brazo así.

- Me encantaría secuestrarte. - Decidí confiar en el destino.

Cálmate, Tales, cálmate.

Saca la mano de ahí.

Regla número uno, no reaccionar jamás.

Disculpa, me voy de viaje el día de la fiesta.

- No hay problema. - Gracias.

Buenas tardes. ¿Qué tal?

- Bianca. - Karin.

Qué gusto verte. Te ves muy linda.

- ¿Tú crees? - Me encanta tu ropa.

Y a mí la tuya.

¿Tienes mucho trabajo?

¿Aquí o en el club?

¿Con los niños o los adultos?

No, aquí.

Me encanta,

pronto podría trabajar en una obra de teatro infantil.

- Qué bien. - Te aviso si se da.

- Está bien. - Se acerca EL Postre Picante.

- ¿No te han dicho? - ¿Qué cosa?

Cancelaron la fiesta este año.

Sí, acabo de hablar con Ariel.

Claro que va, querida. Ya recibí mi invitación.

Está en mi bolso. ¿Te la muestro?

¿Crees en Blancanieves, Karin?

¿Qué fue lo que dijo Papá Noel?

Que este año no recibirás un regalo.

Soy un niño malo.

¿Por qué me mentiste?

Siéntate, Karin.

Lo que pasa es lo siguiente.

¿Qué?

- Conoces a Ellen, ¿verdad? - ¿Del comercial del bronceador?

Esa misma, sale por televisión en bikini.

¿Y qué?

Que ella sale por televisión y en bikini.

Así que le di tu puesto.

¿Tú hiciste eso?

Necesito dinero, Ariel. ¿Sabes cuántos años tengo?

Ese es precisamente el punto, Karin.

Ya no eres una prioridad.

Debo darle trabajo a las chicas de 18 y 19 años, mira.

Mira cuántas hay.

Ya fuiste una de esas.

Ahora tengo otras chicas. Así es la vida, ¿sabes?

¿Crees que soy peor que esas niñas?

No, para mí eres mucho mejor. Pero las cosas son lo que son.

Solo juego el juego, no hago las reglas.

Y debiste ahorrar antes.

Maldito, ¿quién te habrás creído para decirme qué hacer?

Cálmate, mi amor.

¿Quieres un trago? ¿Un caipirinha?

Me has engañado, Ariel, me has mentido.

¿Y me dices que soy muy vieja para El Postre Picante?

Basta, Karin, no hagas un escándalo.

O no te consigo un cliente más.

¿Ni un cliente más? No quiero más clientes tuyos.

No me llames más nunca.

Más nunca.

¿Más nunca es cuánto tiempo? ¿Dos horas, dos días?

Más nunca es más nunca. Conseguiré mis propios clientes.

¿Cómo?

¿Con tu foto en un portal que tu papá pueda ver?

¿Yendo a los clubes todas las noches,

para salir con viejos verdes por 200 reales?

¿Es eso?

Me las arreglaré.

Pues adelante.

Haz eso mismo y lárgate de aquí.

Ya volverás, Karin.

No volveré.

Prefiero hacer lo que sea a trabajar contigo.

Todas vuelven. No te doy ni seis meses.

Almorzaba con mis padres casi todos los domingos.

No viven en Sao Paulo, sino en Campinas que es cerca.

Creen que trabajo en una firma de consultores

y que tengo novio.

- ¿Cómo va el trabajo? - Va bien.

- ¿Y los estudios? - Muy bien.

Creían que mi vida era tan convencional como las suyas.

- ¿Te gusta la comida? - Excelente.

Este es el tuyo. Y este es el mío. Salud.

- El es Yuri. - ¡Qué buena copita!

Fingió ser mi novio por un ano.

Creyó que me lo debía porque se embriagó en el club.

¿Dónde está el baño más cercano?

Y yo me encargué de él.

Luna.

A Yuri le gustan las prostitutas.

Tanto así que nunca tuvo sexo sin pagar.

- Siete, tigresa. - Gracias, bebé.

Excepto una vez.

¡Dios mío!

¡Maldición!

¡Fuego!

¡Fuego!

¡Fuego!

Con calma, hijo.

El es mi hermano Fred.

El siempre tuvo dos sueños.

El primero era ser campeón del monopatín.

Y el segundo, acostarse con Karin.

- ¿Puedo chuparte los pechos? - ¿Qué es eso, Fred?

- Lárgate, mocoso. Claro que no. - ¿Solo uno?

¿Qué te pasa?

No sé cuál de los dos era más imposible.

- Karin, déjamelo. - Ya estoy acostumbrada.

- ¿Quién quiere café? - Yo quiero.

¿Cuándo traerás a Tales a almorzar en vez de Yuri?

¿A comer arroz con frijoles

en la mansión del rey de los cosméticos?

No me parece.

Estás bien loca.

Sabes que querrá conocer a tus padres.

Lo pensaré cuando llegue el momento.

¿Cómo es en la cama?

Tiene potencial, pero no puedo disfrutarlo.

Soy una chica de buena familia.

Para ese tipo de hombre hay dos tipos de mujeres.

Las que se casan como yo. Y la mujer para tener sexo.

Yo.

- ¿Y tú qué? - ¿Qué cosa?

- ¿No volverás con Ariel? - Ni con ningún agente.

¿Qué harás?

Llevas más de una semana sin clientes.

¿Por qué no pones tu foto en un portal?

Por la misma razón que tú. Es muy peligroso.

Trabaja conmigo en el club.

¿En el club?

No sé cómo soportas estar en ese sitio,

lleno de humo y viejos borrachos.

Y las chicas como carne en el mercado.

Al menos puedes escoger a tus clientes.

No te arriesgas a ver a tu abuelo al abrir la puerta.

- Eso no es lo mío. - ¿Y qué es lo tuyo?

No lo sé.

Vamos al club

llevas más de una semana sin ganar nada.

Vamos, anda.

Whiskey, por favor.

¿Me presentas a tu amiga?

- Karin, te presento a... - Daniel.

- Mucho gusto. - Igualmente.

- ¿Nos vamos de aquí? - Déjame buscar mi bolso.

¿Te he visto aquí alguna vez?

No.

- Eres muy bonita, ¿sabes? - Muchas gracias.

No era una noche ideal para llevara Karin.

Sólo había borrachos y parlanchines.

Parlanchín es el que no va ahí para tener sexo.

Va ahí para conversar.

Si le dejas, pasará horas contando mentiras,

buscando algo gratis.

Te pareces a la actriz...

Hazme el favor de buscar a otra. Hoy no tengo ganas de hablar.

Está bien.

Nos vemos por ahí.

Seguro.

- ¿Está bien aquí? - Sí, gracias.

- ¿Ya te vas? - Vamos a comer algo.

Hay un sitio excelente cerca. ¿Quieren ir?

¿A ti quién te invitó?

¿Karin, verdad? Sube, anda.

Límpiate porque parece otra cosa.

- Cállate. - ¿No lo quieres, Karin?

- No, solo la ensalada. - Es delicioso.

No sabes lo que te pierdes. Los sándwiches son divinos.

Menos mal que no sabe promocionarse.

¿Por qué?

Si supiera algo de marketing,

esto estaría lleno

y estaríamos afuera esperando una mesa.

Solo necesita saber de marketing y más nada, solo marketing.

Búrlate, pero ahora un servicio no puede ser solo un servicio,

ni un producto solo un producto.

Observa esto.

¿Sabías que era un remedio cuando fue inventado?

Sin marketing, es un remedio. Con marketing, Coca-Cola.

Sin marketing, nada, con marketing,

la marca más conocida del mundo.

Con marketing o sin marketing, prefiero Pepsi.

Este restaurante, por ejemplo, sin marketing, es eso.

Con marketing, precios altos,

y filas en la puerta para entrar.

¿Entiendes?

No puedes hacer el trabajo de hoy

con los métodos del ayer.

"A, E, C, B, B, E, B, B, A, C, C, D".

"A, E, C, B, B, E, B, B, A, C, C, D".

"A, E, C, B, B, E, B, B, A, C, C, D".

Tuve que hacer la prueba bien rápido.

Aunque podía equivocarme.

No podía llegar tarde al otro curso.

Llegar tarde significaba perder la parte más importante.

Charlar con los herederos antes de la clase.

Pensé en ti anoche al ver un programa de la tele

sobre tu escuela suiza.

¿Cómo estás?

- ¿Qué sucede? - Nada.

- ¿Algún problema? - No.

- Estás raro. - Hablaremos después.

- No, hablemos ahora. - Después, Luna.

¿Qué ocurre? ¿Hice algo malo?

- No, no es eso, es que... - Habla.

Está bien.

Cuando te conocí,

yo pensé que eras otra persona.

¿Otra persona?

Sí.

No eres la persona que pensé que eras.

Y...

...ahora sé que tú eres diferente.

Buenas tardes.

Silencio, por favor. ¿Vamos a comenzar?

Sr. Renan, Karin quiero verlo.

¿Qué Karin?

La amiga de Luna que vino el otro día.

Claro, ¿qué querrá ella? Dile que abrimos en dos horas.

- No me dijo nada. - Está bien, hazla entrar.

Maldición.

¿Tú eres el dueño?

Y tú eres la que bebió mi whiskey el otro día.

- ¿Cuál es el problema? - Mis chicas no beben aquí.

No soy tuya.

El problema es que las chicas que trabajan conmigo no beben.

Los clientes piden whisky y a ellas les damos té frío.

Así ahorramos whiskey, se mantienen sobrias,

no cometen errores y ganan más dinero.

Todo el mundo sale ganando. ¿Entiendes?

No, sé cómo funciona. Pagué lo que bebí.

Está bien, mi amor.

¿A qué debo el honor de tu visita?

Tengo una idea que podría interesarte.

¿Una idea para mí? ¿Tú me tienes una idea?

Sí, aplicar el marketing a este antro sórdido.

¿Marketing?

Marketing. ¿Por qué no?

La profesión más vieja del mundo no debe ser la más atrasada.

Es verdad, tienes razón desde ese punto de vista.

Sé cómo triplicar tus clientes y el consumo de bebidas.

No me digas. ¿Cuál es la fórmula mágica?

Decirles a los operadores de la Bolsa

que hay una promoción.

Mientras más cae la Bolsa, más descuentos tendrán.

Si la Bolsa cae el 10%, tendrán el 10% de descuento.

Y si cae el 50%, me quedo en la calle,

muy buena idea.

Ahí está, es imposible que la Bolsa caiga más del 20%.

Hay un mecanismo llamado "El Interruptor".

Si la Bolsa cae 10%, se detiene por media hora.

Si cae 15%, una hora más, etcétera.

Hasta el final del día, ¿entiendes?

Escucha.

Pareces ser más inteligente que las que trabajan aquí.

Déjame decirte algo.

Si el país está en crisis y la Bolsa cae a toda hora,

¿crees que los hombres gastarán su dinero aquí,

por una promoción?

Claro que sí.

Mientras peor sea la realidad, más necesitan una fantasía.

Y si no lo gastan aquí, lo gastarán en otro club.

Pero si les decimos que hay una promoción,

tendremos la ventaja.

Marketing.

Marketing.

¿Qué ganas tú con eso?

Solo lo que facturo. Quiero ver si funciona.

Genial, les diré a todos.

Te dije que vendieras si no quieres perder nada.

¿Qué puedo hacer? Te lo dije hoy mismo.

Promoción en el Club París. Pierdes allá, ganas aquí.

Vende ya, estás perdiendo un millón por minuto.

Rápido, ya está ocurriendo. Ahora mismo.

Es peor de lo que pensamos.

Sí.

Pero vamos a resolverlo.

Me está evitando.

- ¿Qué? - Me está evitando.

- ¿Dónde estás? - En París.

- ¿París? - El club, Luna.

- ¿Cambiaste de parecer? - No.

- ¿Y qué haces ahí? - Después te cuento. ¿Y Tales?

Me descubrió. Creo que me descubrió.

¿Que no eres una heredera?

No, peor.

Que soy prostituta.

Tranquila, Luna. Cóbrale si lo descubrió.

La Bolsa está operando con una alza ligera del 0,3%.

¡Que baje! ¡Que baje! ¡Que baje! ¡Que baje! ¡Que baje!

Muy bien, alumnos. Buen fin de semana.

- Gracias. - Gracias, adiós.

- Hasta el lunes. - Hasta el lunes.

Me descubriste, ¿no?

¿Descubrí qué?

Que no soy la que creíste que era.

¿No es extraño?

Mi familia se hizo tan rica haciendo algo tan pequeño.

Sí.

Eres una gran chica, Luna. Eres dulce.

Divertida.

Inteligente.

Pero no eres para mí.

¿Sabes por qué?

En este momento de mi vida, estoy buscando a una mujer más...

Con más experiencia.

En la cama.

Tuve que anotarlo en mi diario.

Nunca más confiar en el destino.

Exacto, ahora tengo una chica con mucho cerebro.

Lo único que me faltaba.

Y me siento tan tonto porque... Espera.

- ¡La Bolsa está cayendo! - Te llamo más tarde.

Por tercera vez esta semana, fue activado El Interruptor.

Hola, vine por la promoción El Interruptor.

- Que se divierta. - Gracias.

- Hola. - Hola, Luna.

- Está lleno hoy. ¿Por qué? - Es por la crisis.

- Funcionó, ¿verdad? - Claro.

- ¿Whiskey? - No, gracias.

¿Té frío?

No.

Una propuesta. ¿Puedo hacerte una propuesta?

¿Una propuesta?

Quiero que me ayudes con unas cositas aquí.

Que inviertas en el club para atraer más clientes.

- No, gracias. - No me dejaste terminar.

Sí, pero ya no quiero darle mi dinero a nadie.

Trabajaré sola.

Otra que cree que ganará más trabajando sola.

Otro que cree que dependemos de ustedes.

Siempre fue así, mi cielo. Eso no cambiará jamás.

No puedes aplicar los métodos del ayer

si quieres triunfar mañana.

En aquel momento,

todavía no pensaba que Karin podía tener razón.

El marketing está en todos lados, en todos,

menos en uno:

en nuestra profesión.

Los padrinos alquilan su traje

y en la misma época organizan la despedida de soltero.

Cuando alquilen el traje, usted debe darles esta tarjeta.

Nuestra tarjeta.

Yo seguía buscando un marido rico.

Ya veces una pequeña mentira

puede generar una gran impresión.

Le dije a los ricos que hago paracaidismo,

y ahora debo hacerlo.

¡Cris, no! ¡Espera!

¡Dime "te lo explicaré" y te mato!

- Tú usa el paracaídas. - ¿Yo? No. Hazlo tú.

Me arruinaste.

¡Me arruinaste!

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