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Zulu
# Quise quitarme # el sabor de tus besos.
# Con otra traté de arrancar # tu recuerdo.
# Y fracasé,
# inútil fue.
# Y vuelvo a ti # porque mi corazón insiste.
# Te amo con la fuerza del viento.
# Te amo en la distancia y el tiempo.
# Te amo en la alegría y el llanto.
# Te amo tanto, no sabes cuánto.
# Te amo con mi cuerpo y mi alma.
# Te amo como nadie va a amarte.
# Te amo.
# Te amo. #
(Perro)
(Tos)
# Te amo con la fuerza del viento.
# Te amo en la distancia y el tiempo.
# Te amo en la alegría y el llanto. #
Casi no llegas. Me tenías al borde de un infarto, idiota.
Yo también te amo, mi amor. Ven acá, que estaba loco sin verte,
sin saber de ti. Ay, no.
Soy tan feliz, Andrés, tan feliz, que me da miedo.
¿Miedo de qué? ¿Miedo de qué, mi vida?
Mis papás trataron de separarnos internándome en esa academia militar
y no. Lo único que lograron fue que mi amor se hiciera más fuerte.
Quiero escuchar decir al juez que eres mía y de nadie más.
Tan solo tuya, solo tuya como tú eres mío.
¿Estás segura que nadie te vio salir?
No, nadie, la tía Chabela se fue a trabajar y llega tarde,
seguro cuando se despierte ya va a ser de día y mi mamá
va a creer que estoy en la escuela, casi nunca entran a mi cuarto.
¿No? No.
# Te amo sin poder compararte.
Te amo, te amo.
Te amo.
# Te amo.
# Te amo. #
Ay, pero qué cansada estoy.
Lola.
Lola.
17 años y eres incapaz de poner la ropa sucia en el cesto.
Lola, Lola.
Uy.
Lola. Lo...
Hijo.
¿Dónde carambas se metió esta sinvergüenza?
¡Lola!
¡Dios mío!
Mi salamandra, no sabes cuánto te extrañé.
Y yo a ti, mi amor, y yo a ti.
Suelta la sopa, alcahueta, antes de que te la saque a golpes.
¿Dónde está la sinvergüenza de mi sobrina?
¡Dímelo, carajo!
-Habla de una buena vez, Adela, porque el castigo
que te va a dar tu madrina Chabe será un juego de niños comparado
a lo que yo te voy a hacer. -Es que yo no sé nada, tatito,
te lo juro.
-¿No, no sabes nada? (GRITA)
Escúchame, escuincla del demonio, si no abres el hocico,
voy a llevarte a la Policía y te van a meter a la cárcel presa,
presa por encubrir a una menor. -No, es que yo soy inocente,
no me lleven a la cárcel.
Yo traté de convencer a Lolita para que no se fuera a casar
a Las Vegas con Andrés. -¿A Las Vegas?
-¿A casarse con Andrés Santacruz?
Chabela.
Chabela. ¿Para dónde vas?
No pensarás irte hasta Las Vegas manejando el tráiler, ¿verdad?
-¿Y qué diablos quieres que haga, Soledad?
¿Que espere la tarjeta de invitación del matrimonio
de ese par de desquiciados?
Y si no vienes conmigo a detener a tu hija para que no cometa
la estupidez de su vida, pues ahueca, porque ya me voy.
-No, espérame.
-O te subes o te vas guindando como banderita.
¡Órale!
-Chiguagua.
# Te amo con la fuerza del viento.
# Te amo en la distancia y el tiempo.
# Te amo en la alegría y el llanto.
# Te amo tanto, no sabes cuánto.
# Te amo con mi cuerpo y mi alma.
# Te amo como ya no se ama.
# Te amo sin poder compararte.
# Te amo como nadie ha de amarte.
# Te amo con la fuerza del viento.
# Te amo en la distancia el tiempo.
# Te amo en la alegría y el llanto.
(GRITA)
# Te amo.
# Te amo.
# Te amo. #
Mi amor, ¿tú de verdad te quieres casar conmigo?
¿Y todavía lo dudas?
Andrés, ¿todavía lo dudas?
Me aguanté las humillaciones de tu familia,
de la estúpida de Débora Noriega,
me gasto el dinero en estas cochinas identificaciones falsas,
me vuelo de mi casa, dejo a mi familia.
¿Y tú me preguntas que si me quiero casar contigo?
¿No será más bien que eres tú, Andrés, el que se echa para atrás?
No, Lola, no.
Lo que más quiero en la vida es casarme contigo, mi amor,
tú lo sabes.
Solo quiero que estés segura porque mis papás van a hacer
hasta lo imposible para complicarnos la vida.
Eh, mírame, mi amor, mírame, por favor.
Tú eres lo más importante para mí, lo más importante.
Si algo malo te llega a pasar, me muero sin ti.
No te permito que hables de ella así.
A Marcelo Santacruz nadie le prohíbe nada
y menos un mocoso como tú, y escúchenme muy bien, Andrés.
Si te vuelvo a ver cerca de esa marginal, yo mismo
me voy a encargar de desaparecerla de tu vida.
O te alejas de ella por las buenas o te alejo por las malas.
Vámonos, todavía nos quedan cuatro horas de camino.
# Te amo como nadie ha de amarte.
# Te amo.
# Te amo.
# Te amo. #
(Teléfono)
Diga.
¿Qué?
¿Y cómo diablos pudo pasar eso?
Voy para allá.
-Marcelo, ¿qué pasa? Ve a atender tus asuntos al despacho
y déjame dormir. -Que el imbécil de tu hijo escapó
de la academia militar. -¿Qué?
¡Te amo, Andrés Santacruz, te amo!
¡Te amo, Lola Volcán!
¿Has sabido algo de Andrés?
¿Has hablado con él últimamente?
Sí. ¿Por qué? ¿Tú no?
No. En esa estúpida academia militar no le pasan el teléfono.
Además, él no quiere hablar conmigo. Deborita, Deborita,
lo que tienes de bonita lo tienes... ¿De qué? ¿De qué?
Eso te lo buscaste por metiche y por chismosas.
Claro que no. Lo único que hice fue prevenir a sus papás
de las malas compañías en las que estaba Andrés.
Sí, Lola Volcán, podría ser la gran estudiante,
lo que quieras, estar becada, pero es una basura.
Eso es lo que, al igual que tú, eres un loser, loser.
Ay, no, pero te crees muy cool por comprar una moto de tercera.
Perdón, perdón, ¿ya acabaste? Sí.
Déjame decirte que aquí la única envidiosa y loser eres tú.
Y por si no lo sabes, Andrés y Lola ya deben de estar por llegar
a Las Vegas en mi moto de tercera, que tanto te gusta
que les di de regalo de bodas. Adiós, Deborita.
No puedo creer que Andrés nos esté haciendo esto.
¿Por qué se escapó de la academia? ¿Para dónde fue?
-Laura, trata de calmarte y vamos a pensar con cabeza fría.
¿Llamaste a sus amigos de la escuela?
No sé, igual saben algo. -Eso.
Hay que buscar el número de Camilo.
-Hermana, ¿no crees que es muy temprano para beber?
-No empieces, Sofía,
solo necesito un trago para calmarme y ya.
-Voy yo a la academia para exigir una explicación.
-Marcelo, ¿no crees que debemos llamar a la Policía?
Tal vez mi hijo esté en peligro.
-Por favor, deja de decir estupideces y mantente alejada del alcohol,
que te pone mucho peor de lo que ya estás.
-Niña, Laura. -¿Qué quieres, nana?
Deborita, estamos en un problema. Yo sé dónde está Andrés.
(GRITA)
¡Lo logramos!
(GRITA)
(Cláxones)
Amor, mira, una iglesia.
¿En esta capilla? ¿No vamos a ver más opciones?
Andrés, no; además, mira, yo primero quiero darle una vuelta
a esta ciudad. Yo sé, yo sé. Ven acá.
Vamos a darle la vuelta a la ciudad, te lo prometo.
Además, todavía tenemos que sacar la licencia de matrimonio,
así que vamos. Ven, ven. ¿Y a ti qué te pasa?
Nadie podría imaginarse que estamos aquí en Las Vegas
a punto de casarnos.
Camilo y Adela son los únicos que lo saben
y no van a abrir la boca ni aunque los torturen.
No sé, no sé. Es una vuelta nada más, Andrés.
Vamos, vamos. Lola, Lola, por favor.
Mi amor, de verdad.
¿Qué te parece si vemos otras capillas y escogemos la mejor?
Andrés, deja la paranoia. ¿Qué crees?
¿Que mi tía Chabela va a venir a buscarnos
o que tu papá va a llegar en su helicóptero?
Bienvenido a Las Vegas. -¿Está todo listo?
-Sí, señor. -Quiero a todos los hombres alerta,
que se desplieguen especialmente
en las capillas más notorias y ridículas.
Esos imbéciles se creen personajes de película.
No duden en utilizar la fuerza que sea necesaria
para agarrar al baboso de mi hijo o a la pandillera esa
si se quieren escapar. -Sí, señor.
(Claxon)
Cholita, Chole.
-Ay, ¿qué? ¿Qué pasó? -Ya llegamos.
-Chabela, esta ciudad es tan enorme.
¿Cómo vamos a hacer para encontrar a Lola?
-Cómo se nota que no conoces bien a la normal de tu hija.
Así como es de rebelde e irreverente con todo,
así mismo va a querer casarse.
Hace unos años hice esta ruta con frecuencia.
Conozco un par de lugares que van a caer que ni pintados
a la loca de mi sobrina. Ya verás.
("Marcha nupcial")
(HABLA EN INGLÉS)
Acepto.
Dolores Volcán.
-Sobre mi cadáver te casas con esta infeliz, Andrés Santacruz,
sobre mi cadáver.
¡Suéltenme!
No me importa nada, nada.
En unos meses seré mayor de edad y me voy a casar con Lola.
Ni tú ni nadie, ni nadie, lo va a poder impedir.
Lola, escúchame.
No nos van a separar, te lo juro.
Y yo te voy a esperar toda la vida, Andrés.
¡Ya! ¡Lola, por favor! No me toques. No me toques.
Ustedes dicen que me quieren, pero es mentira.
Si me quisieran, me dejarían estar con él.
Te amo, Andrés.
Será mejor que controlen a esta salvaje
y la mantengan alejada de mi hijo.
Se lo digo por su bien. -Y usted, en lugar de amenazar,
encárguese del sinvergüenza de su hijo.
Y tú, muchachito, hijo de papá, si te vuelvo a ver por el barrio...
Claro que me volverá a ver.
Resígnese, no voy a dejar a Lola nunca por nada el mundo.
Salamandra, yo te amo, te amo. Y yo ti, mi amor, te amo,
te lo juro, Andrés, te amo.
(MARCELO) Vámonos. -Ya, ya.
Ya, mi amor. -Ya.
¡Déjenme ya!
¡Las odio!
No le hagas caso, lo dice de dientes para fuera,
está alocada. Vámonos de este mugre lugar.
-Ábreme.
-Estamos a punto de despegar, coronel.
Le llevo a mi hijo personalmente
y quiero que lo mantenga vigilado estrictamente,
que para eso le pago una fortuna.
Van a ser seis meses de reclusión, tiempo suficiente para que medites
sobre la estupidez que estuviste a punto de cometer.
No te vas a salir con la tuya, papá.
A mí no me vas a manejar como haces con este par de marionetas.
Yo no te temo a ti.
¿Me están retando, imbécil?
Puedo hacerte las cosas mucho más difíciles si me obligas.
Súbete al helicóptero ya.
Lola,
Lola, entiéndelo.
Todavía son demasiado jóvenes, no saben lo que hacen.
A tu edad,
yo cometí la equivocación más grande de mi vida.
Sí, sí, sí, ya sé.
Te enamoraste de un canalla y saliste embarazada de mí.
¿No es así? Pero ¿sabes qué, mamá?
Ese fue tu error, no el mío.
Y aunque se burlen de Andrés, él no es un niñito de papá,
como ustedes dicen.
No le importa cómo nací; ni que tú seas mesera, mamá,
ni que tú seas camionera, tía Chabela.
Oye, oye, ¿por qué habría de importarle?
Ser chofer es una profesión muy decente.
Pues tampoco le importa que seamos unas muertas de hambre
y que vivamos en un tráiler.
Andrés me ama y va a luchar por mí.
Sí.
Tú Andresito es el príncipe valiente y tú la Cenicienta.
Despierta, niñita tonta, hombre.
La vida no es un cuento de hadas
y los Santacruz nunca van a permitir esa unión.
Peor para ellos, porque muy pronto Andrés y yo volveremos a estar
juntos y esta vez para siempre.
Y ni tú ni tú ni nadie van a poder contra nuestro amor.
Pues nosotras quizá no,
pero el tiempo y la realidad sí que van a poder, mi querida sobrina,
y aquí estaremos.
Las muertas de hambre de tu madre y de tu tía
para curarte el corazón cuando el niño lindo te lo rompa.
Aquí estaremos.
¿Qué es esto? Esto es una cárcel.
¿Y qué esperabas, una suite de hotel cinco estrellas?
Según las leyes militares, usted desertó, cadete Santacruz,
y eso es un delito muy grave.
¿En qué idioma quieres que te explique que yo no escogí
esta porquería de academia? Pero sus padres escogieron por usted
y, por lo visto, por muy buenas razones.
Le recuerdo sus condiciones.
Solo podrá salir de aquí en horas de clase y en las comidas.
El resto del tiempo estará confinado a esta habitación en donde le será
permitido tener sus libros de texto y de consulta.
No tendrá derecho a visitas, ni llamadas telefónicas,
ni correspondencia, y el acceso a Internet solamente lo tendrá
bajo mi supervisión y a las 21:00 horas la luz se apaga.
Buenas noches, cadete Santacruz.
# Te amo con la fuerza del viento.
# Te amo en la distancia # y el tiempo. #
(Puerta)
(Música rap)
Pues yo lo que creo, Laura, es que deberíamos de quejarnos
en el colegio porque esa marginal de Lola Volcán
es una pésima influencia para los estudiantes.
Pésima.
-Pues yo dudo que logremos algo porque todos los años becan
a un estudiante de pocos recursos
y aparentemente ella es excelente estudiante
y además muy buena atleta.
Pero, Laura, es una descarada y siempre le coquetea a Andrés.
No creo que sea muy fácil que deje a Andrés en paz.
Si lo va a dejar, Deborita.
A partir de hoy esa muchachita no vuelve a verlo nunca más.
Ya lo verás.
Lo que más me preocupa es que Lola pueda perder la beca.
Te apuesto doble a que esa gente va a lograr que echen
a la muchacha del colegio, ya verás.
¿La juventud no piensa o qué?
-Yo también tengo la sensación de que el papá de Andrés
hablaba en serio. -Claro.
-Pero no vamos a seguir hablando de esto delante de Lola.
Ya está demasiado molesta.
Lola.
Lola, mi hija, vente a comer.
Te estamos esperando, hija.
Chabela, Dolores volvió a escapar.
Muy bueno el grafiti de tu novio.
Excelente diseño.
¿Sabías que la salamandra es la reina del fuego?
Fíjate, y yo me llamo Lola Volcán.
¿Tú crees que necesite más fuego? Guau, eres pura pasión, muchacha.
La salamandra es capaz de sobrevivir
las situaciones más difíciles, extremas.
Así soy yo, ¿sabes? Una sobreviviente.
Entonces te quedan perfectos el sobrenombre y el tatuaje.
Ahora cuéntame por qué tu novio te llama así.
Porque cuando Andrés me conoció, me vio trepar a un árbol y dijo
que parecía una salamandra cuando escalaba.
Desde entonces soy su salamandra.
# Por más que quise # no logré sustituirte.
No podrán contra nosotros, mi amor.
# Porque mi corazón insiste. #
Hola, muñeca.
¿Quieres un aventón hasta tu tráiler?
-Muñequita.
Sal de donde estés, no te vamos a hacer daño.
Mejor que salgas por las buenas.
Tenemos un mensaje que darte.
¡Chino!
¡Chino!
Perra.
Chino, Chino.
Chino.
Mataste a mi hermano, perra.
Perra, asesina.
Chino.
¡Asesina, asesina!
¡Chino! ¡Chino!
Pero deberíamos hacer algo, Chabela. No sé, llamar a la Policía,
buscarla por el barrio. -Búscala tú si quieres.
Yo ya estoy cansada de andar persiguiendo a esa malcriada.
Si quiere arruinar su vida, allá ella, fíjate.
Yo tiro la toalla con la rebelde de tu hija.
Igual como lo hice contigo hace años, acuérdate.
-Ya te habías tardado en reclamármelo, Chabela.
Tú nunca perdonas.
-Vaya, hombre.
Hasta que por fin apareciste.
¿Qué? ¿No pudiste encontrar al desabrido de tu príncipe?
¿O te diste cuenta de que no tenías dónde ir más que con tu familia?
Dime una cosa, Lola Volcán.
¿Hasta cuándo vamos a seguir jugando a este idiota jueguito infantil?
Tu madre y yo llevamos más de 24 horas sin dormir por tu culpa.
¿Y ahora te quedas paradota sin decir nada?
¡Habla, caray! Acabo de matar a un nombre, tía.
¿Muerto?
¿Seguro? -Completamente, jefe.
Esa maldita perra mató a mi hermano.
Ella sabía pelear.
Y usted no me lo advirtió.
-Pero si apenas es una niña y ustedes eran dos.
Maldita sea.
Eso me pasa por contratar a inútiles.
¿Están seguros de que nadie los vio?
Está bien, te llamo más tarde para darte instrucciones.
Ramón.
-Dime, Marcelo.
-Tengo un caso, un caso muy importante.
Pedro José Martínez, alias el Chino.
Pertenece a la Pandilla 17.
Ha tenido varias condenas desde los 14 años como traficante
de drogas, asalto a mano armada y robo de vehículos.
También ha estado involucrado en algunos ajustes de cuentas
con otras pandillas enemigas.
Una joyita el muchacho.
Y para rematar, maestro, un pequeño detalle.
Este es hermano de Malote,
uno de los jefes de la Pandilla 17.
¿Qué tal? Un modelo de familia.
Todo parece indicar que este muchacho lo noquearon
y tuvo la mala suerte de caer mal.
Maestro, hay una testigo.
-Sí. Esa muchacha lo golpeó, lo golpeó.
Yo la vi, peleaba como en las películas,
le dio con un tubo y lo mató.
Con ese tubo, con ese.
Y se veía una muchachita de esas que andan con gente mala.
-Jefe, tiene una llamada de la central.
Toma ese tubo con cuidado y hay que verificar
si tiene huellas dactilares.
Suárez.
Dígame, comandante.
¿Ramón Noriega, el abogado de Malote?
Hija, ¿conocías a esos tipos?
Los había visto por el barrio.
Son unas lacras, tía.
Nunca se habían metido conmigo, pero esta vez parecía
como si me hubiesen estado esperando.
¿Tú qué crees?
Debí haberme quedado y llamar a la Policía, ¿verdad?
Sí, eso hubiera sido lo correcto,
pero no te preocupes, vamos a solucionarlo ahora mismo.
Ponte algo y nos vamos para la delegación.
(Puerta) Sí.
¿Quién es usted?
Buenas noches, soy el detective Rodrigo Suárez
de la Policía de Investigación.
Estamos buscando a Dolores Volcán.
Ella es mi hija, pero ella no hizo nada.
Ya, ya, mamá. Tranquila, no te preocupes.
Yo soy Dolores Volcán.
Es ella, la número 3.
Ella lo mató. Yo la vi.
-Ella estaba parada en una esquina, nosotros pasábamos con el Chino y...
Pues nos dijo que...
Usted sabe, se levantó la blusa,
nos dijo que si queríamos hacerlo los dos hasta nos daba una rebaja.
Pero la muy maldita solo nos quería robar.
-Sí.
Yo le enseñé a defenderse.
Ella no se deja maltratar por nadie.
Pero mi sobrina no es ninguna sinvergüenza
y mucho menos una asesina.
-No pudimos conseguir quién tomara tu caso, mi hija.
Todos los abogados están pidiendo demasiado.
Tu tía está intentando vender el camión, pero no es nada fácil.
¿Con qué trabajará si vende su camión?
No, de ninguna manera, que no se le ocurra venderlo.
Mamá, no te preocupes, ya hablé con el defensor
que la corte me asignó y se ve buena persona.
Él dice que puede demostrar que actué en defensa propia.
Sí, yo le hice un tatuaje esa noche, una salamandra.
-Hago hincapié en ese detalle, su señoría.
Se tatuó una alimaña de conocida mala reputación,
como todos los antisociales que quieren dejar constancia
de su conexión con la magia negra y las fuerzas diabólicas.
¿O no es así, señorita? -La salamandra no es diabólica,
es solo un anfibio de gran resistencia.
Y sépalo, abogado.
No todas las personas que tenemos tatuajes pertenecemos
a sectas satánicas.
Sí, señor juez.
Las huellas que encontramos en el tubo corresponden
a las de la señorita Volcán.
Pero es imposible que ella haya planeado su muerte
y menos en las condiciones en que ocurrió.
Si me lo permite, con todo respeto,
en mi opinión la muerte del Chino fue un accidente.
¡Ay, mi hijita!
Ya sé que me condenaron.
No me lo adorne usted, Chabela.
Dime la verdad.
¿Cuánto tiempo me dieron, tía?
Le dieron 10 años.
La juzgaron como adulta, Marcelo,
así que lo va a tener que pagar en la prisión estatal.
-Muy bien hecho, Ramón.
La verdad es que nunca esperé tan buenos resultados
de esos idiotas.
10 años son suficientes para que al necio de mi hijo
se le pase la calentura y olvide a esa miserable.
Si al menos pudiera llorar, Andrés.
10 años.
Cuando salga de aquí, voy a ser otra.
Y tú también.
No puedo dejar que me esperes.
Te amo demasiado como para que te sacrifiques.
¿Usted?
¿A qué vino? ¿A humillarme?
¿No se contenta con verme en este lugar?
No, no. Al contrario, me da pena verte aquí.
Yo no soy tu enemiga ni te odio.
Tú solo eras una compañía inconveniente para mi hijo
y ahora lo eres más.
Mira, estoy aquí porque conozco muy bien a Andrés.
En unos meses va a cumplir 18 años.
Va a salir de la academia y lo primero que hará será buscarte.
Me va a encontrar aquí, señora, en este lugar
donde me encerraron siendo inocente.
No sé, no sé cuáles fueron las circunstancias por las cuales
llegaste aquí, pero lo cierto es que mi hijo cree
que está enamorado de ti. No, no, no, no, él no cree,
señora, él no cree.
Andrés me ama y yo lo amo a él más que a nada en esta vida,
¿entendió?
¿Lo amas de verdad?
Pues si ese amor que sientes por él es tan grande como dices,
tú sabrás lo que tienes que hacer, digo,
sería una pena que mi hijo echara a la basura un futuro brillante
por tener que esperar por ti 10 años. ¿No lo crees?
Bueno, adiós, Dolores, te deseo...
Te deseo buena suerte.
¿Qué pasó? ¿Cómo te fue?
¿Hablaste con lo marginal?
-Sí, hablé con ella. -Pero ¿qué te dijo?
¿Va a rechazar a Andrés? -No lo sé.
Yo solo sé que, cuando esa muchacha me miró a los ojos,
yo me sentí asquerosa.
¿Acaso tú nunca te has sentido así?
¿Nunca te has sentido sucio, no has sentido culpa?
¿No has sentido temor? -No, no, no siento culpa.
¿Y sabes por qué?
Porque todo lo hice por el imbécil de tu hijo,
para que no fuera a cometer una estupidez.
Y para mantener nuestros nombres libres de escoria.
¿Por qué te quejas si eres igual que yo?
-Yo...
Tú odias a mi hijo, tú lo odias.
-Mejor termina de emborracharte, te ves patética.
(Silbato)
¿En la cárcel? ¿Cómo que en la cárcel?
Sí, ya lleva más de un mes ahí.
Unos hombres la atacaron, Lola se defendió
y uno de ellos murió en la pelea. Acusaron a mi hija de su muerte.
Eso no puede ser, no puede ser.
Tiene que haber algo más.
Lola sería incapaz de dañar a una mosca.
¡Dios mío! Señora Soledad, yo le he mandado miles de mensajes.
No entra a Internet, no logro comunicarme con ella.
Andrés, ella no te quiere ver. No, eso es mentira.
Yo tengo que verla, tengo que saber qué pasó.
Yo necesito que me explique.
Señora Soledad, yo necesito que me diga
en qué prisión la tienen. ¿Dónde está?
Por favor.
Eso no puede ser.
¿Usted le dijo que era yo?
¿Le dijo que era yo, Andrés Santacruz?
Yo soy su novio, señora, soy su novio,
ella tiene que recibirme.
Tiene que recibirme.
Lola, ¿por qué?
"Supe que armaste un escándalo en la sala de visitas.
¿Qué te pasa, imbécil?
¿No entiendes que me perjudica?
No quiero verte, Andrés Santacruz.
No quiero saber más nada de ti, no me escribas.
No vuelvas a molestar a mi familia ni vuelvas a buscarme nunca más.
Quería casarme contigo porque eras un niño menso, forrado en dinero.
Yo tenía un amante, mi hombre.
Pero bueno, ya nos peleamos y lo maté.
Así que, olvídame, Andrés, como yo te olvidé,
como ya yo te olvidé."
Lola, no huyas. Lola, tenemos que hablar.
No entiendo qué pasó.
Llevo más de un año intentándolo y tú no me dejas.
No vas a la sala de visitas, no entras a Internet.
¿Qué te hice para que estés así conmigo?
Existir. ¿Te parece poco?
¿Qué parte de: "No quiero verte" no entendiste, Andrés?
¿Por qué no entiendes que siempre me pareciste un idiota con dinero?
Me estás mintiendo, me estás mintiendo.
Dime mirándome a la cara que me engañaste con otro hombre,
dímelo, dímelo.
¿Qué pasa, Volcán?
¿Quién es ese tipo?
No sé.
Pero me está molestando.
Usted no puede estar aquí, señor.
Retírese o tendré que llamar a otros guardias.
Ya me voy. Retírese.
Me voy, Lola, me voy.
No te vuelvo a molestar.
Nunca más, Lola.
"Sería una pena que mi hijo echara la basura un futuro brillante
por tener que esperar por ti 10 años, ¿no lo crees?"
Ay, Andrés, Andrés, mi amor.
Hace un cuarto de hora que esperamos y no hay señales.
-Chabela, Chabela, ten paciencia, seguro sale hoy.
Ten paciencia, tranquila. -A ver, comadre Chabe.
¿Segura que era hoy? -Claro.
Lola me dijo hace una semana
que hoy le daban la libertad condicional
por buena conducta. Y me la dieron.
¡Ay, mi niña! (RÍE)
-Ay, mi amor, mi amor, ni niña hermosa.
Mamita linda, te amo.
(GRITAN DE ALEGRÍA)
Ya salió, comadre.
Ay, qué linda.
Qué bueno que estás aquí.
Sí, anóteme estos,
este y este también.
Ah...
Estos dos.
Las velas, sí, por favor, anóteme todo.
Todo esto. ¿Qué pasa? No, no pongas esa cara, por favor.
Mira, lo que nos van a regalar en nuestra boda
no lo vamos a comprar nunca.
Así que, no, no te enojes.
Entonces, ¿qué?
¿El pervertido de tu hermano y Camilo sí te harán tu despedida?
Sí. Te metes en una bacanal, ¿verdad?
Sí te vas a portar bien, ¿verdad, mi amor?
No sé, mi amor, no sé, porque también eso depende
de las strippers que contraten.
Andrés, sí te vas a portar bien, ¿verdad?
Como si no lo conocieras, Por favor.
¿Cuándo me porté mal?
¿Cuándo? Nunca. No, eres un novio ejemplar.
Me vas a hacer muy, muy feliz.
(Cláxones)
Si estás tan apurado, la próxima vez pasa por encima del coche, imbécil.
Idiota.
¿Qué te pasa? ¿Qué? ¿Te gusta que te tengan idiota?
No seas tarado, hermano.
Me estaba acordando de alguien que me decía así.
Ay, no.
Ya sé. De seguro estás pensando en tu salamandra eterna.
Ay, brother, déjame decirte una cosa. Te vas a casar con la devoradora.
Dime la verdad, Andrés.
¿En serio te piensas casar con Débora Noriega?
Son como un par de extraterrestres. No se ríen, no se celan, no nada.
Y yo me imagino tu vida sexual. Debe ser eso o ir al cine.
Y entre eso prefiere ir al cine.
Estás muy equivocado, Camilo, porque nuestra vida sexual
es muy activa, para que sepas.
Tenemos muchas otras cosas en común más importantes
que el sexo. Estás equivocado, estás mal.
Sí te creí. Camilo,
¿por qué no puedes ser feliz por mí?
Ya aprendí mi lección.
Ya no quiero volver a pasar por lo mismo de antes.
Esa estúpida pasión fue acabando conmigo poco a poco,
hasta que me mató.
¿Es lo que querías saber? Quiero paz en mi vida.
Por eso elegí a Débora, porque ella es estable, porque es juiciosa
y porque me ama. Todo en mi vida está bajo control.
¿Qué más puedo pedir? ¿Qué más puedes pedir?
Puedes pedir locura, desenfreno, pasión, hermano, eso que tenías
a los 17 años, pero no, como ahora eres todo un adulto...
(SUSPIRA) Bueno.
A ver, Andrés, dime una cosa.
¿De verdad cambiaste o es que te convertiste en un cobarde?
(Música)
Hola, Will. (HABLA EN INGLÉS)
Recuerda que hoy es la despedida de soltero.
Te lo juro que lo había olvidado.
Odio esas malditas fiestas.
Will,
hoy no me voy a poner el uniforme.
Es noche de borrachos y no quiero tener problemas con esos salvajes.
Ya tuve suficientes para el resto de mi vida.
Quiero que mi hermano se emborrache,
que haga el ridículo alguna vez en su vida.
Es el tipo al que le voy a poner ese sombrero,
así que necesito que se lo diga a los mesoneros.
-Como ordene, señor Santacruz.
Ya mismo le doy las instrucciones al personal.
-Señores, llegó el novio,
o mejor dicho, el difunto. Hagamos los honores.
(TARAREAN LA "MARCHA NUPCIAL")
Ya, desembucha, matasanos,
no me gusta para nada cómo luce tu cara, Diógenes.
-Bueno, entonces estamos a mano, porque a mí no me gusta para nada
cómo luce tu corazón, Isabel.
-Ay.
-¿Ay?
(Televisión)
(Maullido)
(Puerta)
No, no, no. No, por favor.
Ayúdenme, ayúdenme, ayúdenme, ayúdenme,
ayúdenme.
¡Ayúdenme!
Señora, buenas noches, ¿sucede algo?
¿Usted?
Hola, Teri.
Aquí me tienes como tú querías.
Con la ropa interior que voy a usar el día de mi boda.
Solo que en lugar de estrenarla con mi novio
la voy a estrenar contigo.
¿Soy o no soy una chica muy mala?
Eres una niña muy, pero muy mala.
Justo como me gustan.
Mi nuera consentida.
(VITOREAN) ¡Sí, sí, sí...!
-Vamos, vamos.
Adela, cuidado con esos tipos,
tengo un mal presentimiento con ellos.
Tu cerveza, señor.
Pero ni siquiera he terminado con esta, hermano, así que...
No me lo diga a mí, dígaselo a mi jefe.
Yo no sé por qué toman así, qué ridiculez. Voy al baño.
¿Quién manda aquí? ¿Quién?
¿Quién es el campeón? ¿Quién?
Vente, muñequita, dame mi premio.
Vete.
Mi salamandra.
# Te amo con la fuerza del viento.
# Te amo en la distancia y el tiempo.
# Te amo en la alegría y el llanto.
# Te amo tanto, no sabes cuánto.
# Te amo.
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