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Zulu
¡Jía, jía, jía, jía!
¿Qué tal te encuentras, Toni? Anímate, ya falta poco.
Mira, ¿no te gusta?
Si es casi un desierto.
Pero tiene su encanto.
(Música dramática)
(Continúa la música)
Estoy seguro de que será feliz en Oakland City.
Sí. Yo también.
(Continúa la música)
¿Pero qué hacen esas? -Estarán buscando marido.
¡So, so!
Vamos más despacio. -Sí, ha aminorado la marcha.
¿Qué puede pasar?
No lo sé, no tengo la menor idea.
(Música cómica)
¡So!
Eh, vosotras.
¿Qué hacéis aquí, eh?
Qué sorpresa, ¿verdad?
¿Qué es lo que queréis?
-Vamos, tú, deprisa.
Baja. ¿No me oyes?
Abajo. Todos fuera.
-Vacía los bolsillos.
(Música dramática)
¡Ahí va eso!
-Vamos, daos prisa.
-Míralo, aquí está.
Eh, jefe, nos quería meter dólares falsos.
Santíguate, estafador.
En el nombre del Padre,
del Hijo
y del Colt.
Vaya, qué sorpresa.
Deje en paz a mi hija.
Le daré todo lo que tengo.
Ella tiene algo que vale más.
¡Déjela, cerdo!
¡No, papá! ¡Papá!
¡Suélteme!
Si te mueves te mato.
Así que te aconsejo que te estés quieto.
Toni...
(Música dramática)
(GRITA)
¡Eh! ¿No os queríais divertir?
¿Eh?
¡No! ¡No!
¡Venga, date prisa! ¡Arre!
-¿A que no me coges?
-¡Venga, Jimmy, corre! -¡Espera!
-¡Vamos!
(Piccioni BSO "La máscara de cuero")
(Continúa la música)
Un mensaje para usted, sheriff.
De Fort Wilson.
Gracias, Spencer. De nada.
(Música de tensión)
¡Jeffrey! ¡Déjalo ya!
Ven a acostarte, es casi medianoche.
Solo faltan dos días par la fiesta, Carol,
y todavía me quedan muchas cosas por hacer.
¿No te das cuenta?
Sí, sí, ya lo sé, pero llevas todo el día ahí.
Está bien, ahora voy.
Solo dos minutos. No seas pesada.
Ah, es usted.
Creo que quedará satisfecho.
Un momento, por favor.
Hubiera podido hacerla mejor, pero con este jaleo de las fiestas.
No he hablado con nadie.
Como usted me había ordenado.
Ni siquiera con mi mujer.
Cuando se trata de gastar una broma...
(Música dramática)
Usted le conocía bien, sheriff. Jeffrey no tenía enemigos.
¿Dice usted que a medianoche todavía estaba vivo?
Sí, acababa de llamarle.
Durante estos días trabajaba hasta muy tarde por las fiestas.
Yo me fui a la cama y me dormí.
¿Y cuándo se dio usted cuenta?
Hacia las 4.
Le llamé, pero Jeffrey no me contestó.
Entonces bajé y lo encontré en medio de un charco de sangre.
Fue horrible.
Tenía eso clavado en el estómago.
Le aseguro a usted, señora,
que haremos todo lo posible
por entregar a la justicia al asesino de su marido.
Ah, Clarisa.
Señora Mallory.
Tranquilícese, señora Mallory.
Váyase con mi mujer. Le hará compañía.
Dígame lo que piensa usted, Nolan.
Lo mismo que está pensando usted, Collins,
absolutamente nada.
Yo tengo una idea.
Para mí ha sido uno de esos chacales nocturnos
que vienen a los pueblos a robar a la buena gente.
Una deducción muy lógica, Grant.
Solamente que en la tienda no falta nada.
Si alguien hubiera querido robar,
hubiera subido a la casa
después de haber asesinado a Mallory.
Pienso que será muy difícil encontrar al asesino,
o a los asesinos.
Porque, faltando el móvil,
de momento estamos con las manos atadas.
Bien, lo único que podemos hacer es esperar,
y tener los ojos bien abiertos.
Alguien puede haber visto algo y tarde o temprano,
nos lo dirá.
Deben procurar hablar con la gente desde ahora mismo.
Mientras tanto yo voy a ver al juez Finlay.
¿Se puede saber qué les ocurre?
Me parece que sé lo que pasa por sus mentes.
Pero les aseguro que se equivocan.
Están en un gran error.
Los dos debían saberlo.
Desde que llegué a Auckland, he procurado cumplir con mi deber.
Eso no me lo puede discutir nadie.
Bien. Tenemos mucho que hacer.
Un hombre ha muerto cobardemente asesinado,
y nuestra obligación es descubrir al criminal.
Márchense.
La fiesta de Halloween es la fiesta de nuestros padres,
de nuestros abuelos. Es una tradición.
Y las tradiciones han de ser respetadas.
Miren con atención, señoras, y observen.
Toni, enseña esto a la señora.
Decidlo a todo el mundo.
A vuestros parientes, a vuestros amigos,
a todo el mundo, que Pick y Pick
ha vuelto para servirles a todos.
Visitad nuestro almacén ambulante en la carretera de Stuckton.
Encontraréis las últimas novedades de París.
Los colores más elegantes, los modelos más finos y delicados.
Pick y Pick es siempre una garantía.
Venid, venid a verlo, encontraréis de todo,
y para todos los gustos.
Pick y Pick al servicio siempre...
(Música de tensión)
Les he convocado para intentar llegar a un acuerdo.
A usted, Stevens,
para que persuada a sus superiores
de que concedan el plazo máximo de tiempo.
Y a usted, Valera,
para que decida cómo y cuándo
piensa hacer frente al compromiso contraído
con el banco de Stevens.
Hace años que nos conocemos, Valera,
y no quiero verme obligado a juzgarle por insolvente.
La banda de Mace Cassidy ha asaltado a mis hombres
llevándose todo el dinero de la venta del ganado.
De no ser así, hubiera podido sin duda alguna
hacer frente a mis compromisos...
A mi banco estas cosas no le interesan.
Le he prestado 20 000 dólares y se lo reclamo.
Tiene usted tierras, puede hipotecarlas.
Y si al caducar su vencimiento no pudiera pagarlas,
lo perdería todo,
para descubrir, que a lo mejor, ha sido su banco
el responsable de mi ruina.
¿Es esto lo que usted quiere, señor Stevens?
Antes lo mataría.
Tenga mucho cuidado con lo que dice, Varela.
Vamos, por favor, señores.
No es este el motivo por el que nos hemos reunido aquí.
Son días de fiestas alegres,
y no quiero parecer peor de lo que soy.
Le concedo otros diez días de plazo
para reflexionar y tomar una determinación.
(Llaman a la puerta)
Adelante.
Robert, está aquí el sheriff Nolan.
Dice que se trata de una cosa urgente.
Hazle pasar.
Perdón, señores, mi hermana les acompañará.
¿Hay alguna noticia sobre la muerte de Mallory?
No, señor Stevens, nada todavía.
Mala cosa.
Adiós, sheriff.
Pase.
Tenga, señor juez, lea esto.
"El coronel jefe de Fort Wilson al sheriff de Auckland.
Procure servicio de protección y escolta.
Valores Banco General dirigido a San Duke,
pasará pasado mañana por la mañana con dirección a Wild Rock.
Tome medidas pertinentes.
Solicite bando recompensa Mace Cassidy.
Localizado en su zona.
Confirme. Firmado: Coronel McCoy".
Y precisamente en los días en que el pueblo
estará lleno de gente por las fiestas.
Y, además, es difícil encontrar hombres
que puedan garantizar un buen servicio de escolta.
¿Qué hará usted para proteger el carro que lleva los valores?
Tengo una idea.
El carro que envían desde Fort Wilson,
para llegar a San Duke tiene
que recorrer el camino de Galveston,
y después meterse por el desfiladero de Joy Rock.
El cruce del camino está muy al descubierto.
No es un lugar adecuado.
Ahí no es fácil que pueda pasar nada.
Es en el desfiladero donde debemos temer el asalto.
Solo dispongo de cinco hombres incluyéndome a mí.
Nos situaremos en las alturas de Joy Rock.
Yo aquí.
Aquí Collins, Joe, Dick y Grant.
Así cubriremos todo el desfiladero.
De este modo tendremos vigilado
el recorrido que el convoy realice por este camino.
Muy bien.
¿Por qué no vamos a su encuentro y lo escoltamos?
Porque en el desfiladero sería mucho más fácil
caer en una trampa, nos cazarían como a conejos.
Tiene usted razón.
Nuestro plan no debe conocerlo nadie,
tiene que quedar entre nosotros.
De acuerdo.
Puede usted irse tranquilo.
Está bien.
Buenos días. Hola.
La última vez que vino aquí hace cinco años
era usted todavía una niña.
Y ahora... Y usted era un simple vaquero.
¿Y ahora? De momento, ayudante del sheriff.
Hola. Toni, ocúpate tú del carro.
Voy a tomar un trago.
Pero un trago nada más, eh. Uno solo.
Dos a lo sumo.
Veo que su padre sigue llamándola Toni como si fuera un hombre.
Tiene ese manía.
Pero a mí no me molesta.
Según él yo tendría que haber sido un chico.
Si me lo permite usted, yo la llamaré por su nombre,
Antonieta.
(Música dramática)
(Continúa la música)
¡Por favor, socorro!
¿Qué le habrá ocurrido? -Ahora lo veremos.
Debe estar herido. -No lo sé.
¡Deténgase!
¡Por favor! ¡Por favor!
¡So!
Ve a echar un vistazo, pero ten cuidado.
¿Qué pasa?
Hay un herido en el camino. Manteneos ocultos no os mováis.
No te muevas, y dile a tu amigo que baje.
Frank, ven aquí.
(Música de tensión)
Aquí está.
Asesinos...
¡Cobardes!
(Piccioni BSO "La máscara de cuero")
(Continúa la música)
¿Quién ha sido? ¿Quién ha sido? Habla.
Un hombre con una máscara de cuero.
Lo han robado todo.
¿Una máscara de cuero?
Te llevaré a Auckland.
¡Cassidy!
(Música dramática)
(Continúa la música)
(Disparo)
¿Qué ha ocurrido, Collins?
No lo sé. Hay una columna de humo en el cruce del camino.
Vamos a verlo.
¿Y el sheriff?
¡Vamos!
¡Jía!
Robaron el dinero y destruyeron el carro.
No pude hacer nada.
¿Por qué no nos ha avisado antes?
No lo entiendo, sheriff.
Tenía que actuar enseguida, había perdido mucho tiempo.
Pero he llegado tarde, desgraciadamente.
¿Y los bandido, por dónde han huido?
Sus huellas van hacia las montañas.
Será muy difícil encontrarlos.
Sí, ahora sí.
Nos llevan demasiada ventaja, sería imposible alcanzarlos.
Lo único que podemos hacer
es enterrar a esos pobres desgraciados.
Yo iré ahora mismo a avisar al juez Finlay.
Vamos, muchachos, en marcha.
(Piccioni BSO "La máscara de cuero")
Creo que este escondite es bastante seguro.
¿No opináis lo mismo?
Bueno, seguro si no nos descubren.
Tú, dame algo de beber.
Tengo una sed tremenda.
Y ahora voy a hacer algo que nadie puede hacer por mí.
¡No dispare!
Concluya usted, Collins.
Prefiero hacerlo delante del sheriff.
Por favor, Stevens, diga a Billy Nolan que pase.
Sheriff.
Supongo, juez, que me explicará el motivo
de esta repentina y extraña reunión.
Según su ayudante, sheriff,
es usted el que tiene que darnos una explicación.
Quisiera que dijese por qué en lugar de llamarnos
lo hizo todo usted solo.
El plan de protección del convoy fue aprobado por el juez Finlay.
Sí, eso es cierto.
No me refiero a eso.
La intervención debía ser inmediata. Está claro.
No podía perder tiempo en esperarles a ustedes.
He tenido que actuar solo.
Cuando me di cuenta ya era demasiado tarde.
El convoy había sido atacado.
¿Qué podía hacer yo?
Quiso hacerlo todo usted solo
para apuntarse méritos.
Esta es la verdad.
Y por su culpa han muerto unos hombres.
Creo que todo el mundo ya sabe qué clase de persona es usted.
Pero un día esto le costará caro.
¿Es una amenaza?
No, no es una amenaza.
Es solo una advertencia, sheriff.
Comprendo por qué habla de ese modo, Collins.
Es usted un pobre tonto.
Le aconsejo que se calle.
Basta, señores. Ya está bien.
No estamos aquí para asistir a sus discusiones.
Si Billy Nolan ha creído oportuno actuar como lo hizo,
y el plan había sido aprobado también por el juez,
no encuentro nada que decir.
Dígame, ¿usted qué opina, señor alcalde?
Estoy de acuerdo con usted.
Está bien.
Por lo que a mí se refiere considero el asunto terminado.
Adiós.
Hay que comprenderlo.
Todavía no ha digerido que le haya quitado el puesto de sheriff,
y ya sabe el interés que tenía.
Sí, eso es.
Stevens, creo que podré encontrar el dinero.
Pero me hará falta un mes para reunirlo.
Lo siento, Varela, pero ya se lo he dicho.
Diez días. Ni uno más.
Tome un cigarro, sheriff. Son de la marca que le gustan.
Gracias.
¿Ha enviado ya el informe a Fort Wilson?
Sí, lo he enviado.
Oiga, señor juez,
he interrogado nuevamente a la mujer de Mallory.
Me ha dicho que su marido
estaba haciendo una máscara de cuero para alguien.
Pero no sabía para quién.
Todo el mundo sabe que Mallory hacía máscaras de cuero.
Sí, pero hace mucho tiempo.
Ahora se había retirado.
Y de esta máscara no se ha encontrado rastro alguno.
Porque lógicamente se la daría a quien se la encargó.
Es cierto.
La misma persona que ha matado a Mallory.
Eso está claro.
No comprendo.
Antes de morir,
uno de los hombres que escoltaban el carro,
habló conmigo.
¿Y qué le dijo?
Que el jefe de esos bandidos tenía el rostro tapado
con una máscara de cuero.
Para mí no hay dudas.
El asesino de Mallory y el jefe de los bandidos,
son el mismo hombre.
Un hombre que vive aquí, en Auckland,
y que Mallory conocía.
Puede ser.
¿Tiene usted alguna sospecha?
No.
De todas formas,
creo que lo mejor será no hablar de ello de momento.
No debemos inquietar a la gente en estos días de fiestas.
Todos tienen derecho a divertirse.
¿Qué es lo que quiere, Collins?
Demostrarle a usted
que no soy un tipo que se deja insultar impunemente.
(Música de tensión)
(Relincho)
(GRITA)
Aquí no acaba la cosa, Billy Nolan.
Palabra de honor.
No acaba aquí.
Cuando usted quiera, Collins,
y como usted quiera.
(Música suave de flauta)
Mira que bonito es.
"Primer premio para el traje más original".
(RÍE)
A ti te gustaría ganar ese premio, ¿verdad, Clarisa?
Claro que sí, Billy.
Ya veremos lo que se puede hacer.
Pásate por mi oficina dentro de una hora.
Cariño.
Oh, mis doloridos ojos que ven las tristezas del mundo,
se alegran a la vista de tan hermosa flor,
que es visión celestial.
¿Puedo preguntarle cómo se llama el sheriff?
Billy Nolan. ¿Por qué?
Tengo la impresión de haberle visto antes.
Su cara no me es desconocida.
¿Acaso es usted pariente del sheriff, hermosa señora?
Soy su mujer.
Es una verdadera lástima.
¿Por qué?
Tengo un amigo que le hubiera gustado mucho
pedirle que se casara con él.
¿Quién?
Yo.
¿Usted?
Sí, ya lo sé, hermosa señora, que no soy el ideal para una mujer.
Pero qué quiere, a veces el intentarlo no cuesta nada.
Perdone la broma.
Yo soy de la Pick y Pick.
Espero que me haga el honor de venir a visitar mi almacén.
Diga a su marido que la acompañe.
Estoy seguro que encontrará el traje con el que podrá ganar.
Siempre a sus pies, señora.
Mis mayores respetos, gentilísima señora.
Dame otro.
¿Algo no marcha bien, Collins?
Nada marcha en este asqueroso pueblo.
Un whisky.
Esta es una hermosa ciudad.
Puede que lo sea para los que no la conocen.
Es una ciudad que me gusta mucho.
Todos son muy simpáticos.
Y el sheriff tiene que ser una persona que vale muchísimo.
Sí, vale mucho.
¿Hace mucho tiempo que está aquí?
¿Quién?
¿El sheriff?
Cuatro años. -Ah.
¿De dónde vino? -Del Este.
¿Pero por qué hace usted tantas preguntas?
Porque soy más curioso que una mujer.
Me intereso por todo y por todos.
Usted mismo me interesa mucho.
Tengo la impresión que el sheriff
no le cae muy bien.
-Quisiera verle muerto.
-Para ocupar su puesto, ¿verdad?
No, señora, créame, el precio no es elevado.
Mire, obsérvelo atentamente.
Es de primerísima calidad.
Tengo que marcharme. Espere, Antonieta.
Todavía no me ha contestado.
Qué prisas, si nos acabamos de conocer.
No es cierto.
Además, ¿usted cree
que todo el mundo lo piensa tanto antes de casarse?
Para mí la cosa es muy distinta.
¿Por qué?
Esto es justo el traje ideal para usted, señorita.
Mire, mire que estilo.
(Música dramática)
Perdonen, señoras.
Mi maravillosa señora, gracias por haberme honrado con su visita.
Mi hija la atenderá enseguida.
¡Toni! ¡Toni!
Sí, papá, ya voy.
Toni, esta es la mujer del sheriff.
Enséñale los trajes. Los del carro.
Vaya usted, hermosa señora, por favor.
Gracias.
Míralo bien.
¡Billy! Claro.
Voy a ver los trajes.
De acuerdo, sí, ve.
(Música dramática)
Sí, es él. Es él.
Es usted la mujer de Mace Cassidy.
¿Acierto? Conteste.
Sí, soy yo.
Acompáñeme usted a verle.
¿Dónde se esconde? Hable.
No se lo puedo decir.
Me... me mataría.
¿Incluso si se tratase de preparar el golpe mejor de su vida,
desvalijar el banco de Auckland, esta noche,
cuando el pueblo duerma?
¿Me acompañará a verle? -¿Y si fuera una trampa?
Yo iré solo, y Cassidy tiene a sus hombres.
Piénselo bien.
Cassidy no le perdonaría nunca
que le hiciese perder esta oportunidad.
Está bien.
Nos veremos dentro de dos horas en el cruce de Stuckton.
(Música de tensión)
(Puerta)
Ah, Collins.
¿Ya es la hora del relevo?
Ya es la hora.
El jefe teme que ocurra algo más después del asesinato de Mallory.
(Llaman a la puerta)
¿Quién es?
Adelante.
He estado en su casa.
Su mujer me dijo que le encontraría aquí.
¿Qué desea?
Tengo que decirle una cosa
muy interesante respecto a su sheriff.
¿Por qué, le conoce acaso?
Le conocí, desgraciadamente hace cuatro años.
Quiere usted explicarse mejor.
¿Qué le sugiere el nombre de Mace Cassidy?
Es el nombre de un bandido, de un asesino.
Dicen que se encuentra por estos lugares.
Sí, justo por estos lugares.
Y mucho más cerca de lo que usted se imagina.
Usted qué sabe.
Mace Cassidy y su sheriff son las misma persona.
¿Qué dice usted? -La verdad.
Mire esto.
Mace Cassidy... él.
Hace cuatro años que le busco para vengarme.
Por casualidad me enteré que se encontraba por estos lugares.
Entonces aprovechando las fiestas de Halloween,
he venido a Auckland.
Y, francamente, jamás hubiera imaginado
encontrarlo de sheriff.
Es el hombre que violó a mi hija.
Ahora se lo dejo a usted.
No me interesa la recompensa.
Tiene usted derecho a ella.
(Piccioni BSO "La máscara de cuero")
Bien. ¿Dónde está?
Dentro de poco Cassidy estará aquí.
Espera una señal mía.
Quiero estar segura de que no se le hará ningún daño.
Vamos, dese prisa. Haga la señal.
Asombrado, eh.
Pero no tema, no soy el sheriff,
mi querido y honrado hermano Billy.
No somos más que hermanos gemelos, eso es todo.
¿Eso varía sus planes?
No, todo lo contrario.
Podría facilitarnos las cosas.
Ah... ¿De qué manera? ¿Quiere decírmelo?
¿No pretenderá que me entregue
para repartirnos el dinero de la recompensa?
¿No creerá que me he molestado
en venir a verle solo por 5000 dólares?
En el banco de Auckland habrá mucho más que ese dinero.
Esas son buenas noticias,
y me interesan mucho.
Bien. Ya verá como nos ponemos de acuerdo usted y yo.
¿Quién es? -Soy yo, Collins.
El ayudante del sheriff.
¿Qué quiere?
Abra, señorita.
Tengo que hablar un momento con usted.
Perdone, señorita Gladys,
pero necesito ver al juez Finlay ahora mismo.
Mi hermano no está en casa.
¿Dónde está?
En el rancho, no creo que vuelva antes de mañana por la mañana.
¿Qué ha ocurrido?
No tendré más remedio que ir a verle allí.
¿Es que se trata de algo tan importante?
Estoy a punto de atrapar a Mace Cassidy.
Buenas noches, señorita.
(Piccioni BSO "La máscara de cuero")
Simplemente se trata de un extraordinario parecido.
¿Y la muerte de Collins?
No sé nada del asesinato de Collins.
No, demasiado fácil, Nolan.
Se ha enterado de lo que sabía respecto a usted
y le mató para que no hablase.
Por si todo esto fuera poco,
recuerdo su conducta en el asalto al carro.
Y por último hay quien le ha reconocido
porque ha sido una víctima de usted,
y le acusa de ser Mace Cassidy.
Dígame quién es.
Ese Pickford a quien todo el mundo llama Pick y su hija Toni.
Así es, le acusan a usted.
Billy Nolan o Mace Cassidy, como usted prefiera,
le declaro culpable.
Grant, hágase cargo de la estrella.
Desde este momento ocupará usted el puesto de sheriff.
Sabe que lo siento, Billy.
(Música de tensión)
(Murmullos)
(Continúa la música)
Y mi querido hermanito en la cárcel en mi lugar.
El hombre de esta noche ha mantenido su palabra.
Puedo fiarme.
¿No crees que tu hermano podrá demostrar la verdad?
¿Cómo? Todos los documentos que se refieren a nosotros,
se quemaron en el incendio de nuestro rancho.
La última vez que nos vimos,
me dijo que no descansaría
hasta que me viese en manos de las autoridades.
¿Qué crees que le harán?
Para Mace Cassidy la horca es poco.
Ha cometido demasiados crímenes.
¿Qué te pasa?
¿Es que te preocupa la suerte de mi hermano?
No, Mace,
solo me preocupas tú, cariño.
Buenos días, señora Nolan.
¿Puedo hablar con mi marido?
La verdad, el reglamento no lo permite, señora.
Por favor, Grant, necesito hablar con él.
Está bien, pero solo unos minutos. -Gracias.
Billy.
¿Por qué has venido? No debías haberlo hecho.
Quería que supieras...
que ocurra lo que ocurra, yo estaré siempre a tu lado.
Pero tú tienes que hacer algo, tienes que defenderte.
Solo uno hubiera podido hacerlo. ¿Quién?
¿Collins?
Pero si nunca fue amigo tuyo.
Ya lo sé, quizá me odiara,
pero era un hombre recto, honrado.
Debió descubrir algo importante.
Y por eso lo quitaron de en medio como mataron a Mallory,
y seguirán matando a otros.
Y yo aquí encerrado sin poder hacer nada.
Escucha, Mace Cassidy,
es mi hermano, somos gemelos.
Cassidy es mi verdadero apellido.
Me hago llamar Billy Nolan
porque quería librarme de un nombre
que me pesaba demasiado.
Tú me crees, ¿verdad? Sí, Billy.
Pero, ¿por qué no me hablaste nunca de tu hermano?
Tenías que haber confiado en mí.
No quería que te preocupases.
Te quiero.
Yo también.
La única falta que he cometido
ha sido haber destruido los documentos
que se referían a mi hermano.
Este maldito parecido que tenemos me habría traicionado.
¿Quién iba a creerme? Y estaba en juego mi vida.
¿Lo comprendes?
¿Por qué no hablas con Grant? Él puede ayudarte.
Ahora es el sheriff.
Me temo que él tampoco podría hacer nada.
Debo arreglármelas por mí mismo.
Tengo que salir de aquí,
cuanto antes.
Señora, lo siento, pero debe irse.
Adiós, Billy.
Volveré pronto.
(Música dramática)
Le garantizo, querido Finlay,
que la captura de Mace Cassidy
me ha quitado un gran peso de encima.
Con todo el dinero que en estos días de fiesta ha entrado en el banco,
estaba muy preocupado.
¿Una suma muy elevada? Doscientos mil dólares.
Y, con respecto a Valera, ¿va a proceder en contra suya?
Amigo Finlay, lo siento,
desgraciadamente sí.
Mi profesión es muy dura.
Si nos dejáramos llevar por los sentimientos,
acabaríamos todos en la miseria.
Bien, Stevens, siento tener que dejarle.
Por cierto, ¿vendrá al baile esta noche?
Muy tarde.
Todavía tengo muchas cosas que hacer.
Pero le prometo que no faltaré.
También estoy apegado a las tradiciones.
Adiós, Stevens. Adiós.
(Música dramática)
Toni. Toni, ven a echarme una mano.
¿Acaso has decidido no trabajar hoy? Claro que sí.
Podrías ayudarme un poco, ¿no?
Hay una montaña de cosas que arreglar y tú te vas de paseo.
¿Te parece justo?
Mira quien viene.
Déjanos solos.
Quiero hablar con usted, señor Pick.
Ahora no tengo tiempo, señora.
He de colocar estas cosas.
Y si se refiere a su marido,
solo cumplí con mi deber.
No, no es por eso.
Pero necesito hablar con usted.
Está bien.
Venga.
Suba al carro.
Atención, atención.
Por favor, silencio.
Silencio, por favor.
Como presidente del jurado,
concedo la palabra al alcalde, señor Owen.
Damas y caballeros, y amables huéspedes de Auckland,
hoy 31 de octubre es el día de Halloween.
Es el día de una tradición que se transmite desde años.
¿En qué se basa la fiesta de la Noche de las Brujas?
No se sabe.
Pero una cosa es cierta,
que las tradiciones son la fuerza de un pueblo.
Todos los años mi marido repite las mismas cosas
y con el mismo tono.
Ese discurso lo he aprendido yo también de memoria.
Conciudadanos, estoy orgulloso de ser el alcalde de esta ciudad,
de esta noble ciudad, rica en tradiciones.
Y por la fuerza de esas tradiciones debemos olvidar
los tristes acontecimientos
que han perturbado en estos últimos tiempos,
nuestra ciudad.
Así que divertíos, comed, bebed, bailad.
El jurado está reunido para premiar el traje más bonito y original.
Desde este momento declaro abierto el Baile de las Brujas.
Maestro, música.
-¡Bravo! -¡Bravo!
(Música country)
(Ventisca)
(Continúa la música)
(Ventisca)
(Música animada)
(Continúa la música)
(Ventisca)
(Música de tensión)
(Música animada)
(Risas)
¿Usted? ¿Usted aquí?
¿La creía en la fiesta?
No he querido ir.
Mañana por la mañana nos vamos.
Tenía que verle para decirle...
Sí...
Ahora comprenderá por qué nunca podré ser su mujer.
Adiós.
(Continúa la música animada)
(Gritos)
Espera, Antonieta.
¿Cómo has podido pensar que yo podía dejar de amarte
por lo que sucedió con Mace Cassidy? Por favor...
Oh, Grant. Yo te quiero.
Si tú también...
Júrame que me querrás siempre ocurra lo que ocurra.
Claro.
Dilo.
Te amaré siempre, ocurra lo que ocurra.
Papá, ¿no le habrás hecho demasiado daño?
Que va, es un chico muy fuerte.
Ayúdame a llevarlo adentro. Aprisa.
(Música animada de armónica)
(Continúa la música)
Tienes que huir de Auckland, Billy.
No, Clarisa, únicamente quedándome aquí puedo demostrar mi inocencia.
Espero que este desagradable incidente
no perturbe nuestras relaciones, señor Grant.
Sheriff.
Han matado al señor Stevens.
Iba a la fiesta cuando vi a un hombre en el suelo.
Me acerqué y era el señor Stevens.
¿Dónde? En la calle lateral del banco.
(Continúa la música animada)
(Silbido)
Le han robado las llaves del banco.
Mace Cassidy.
Deprisa, vaya a librar a Grant.
Explíqueselo todo y que venga inmediatamente.
Está bien.
(Continúa la música animada)
(Continúa la música)
Manos arriba.
Y nada de bromas.
Hay que ir a ver lo que ha pasado.
Yo en su lugar no me movería, Owen.
(Disparo) No olvide que aquí hay mujeres.
Puede que se trate de la banda de Cassidy
que ha venido a liberar a su jefe
¿Y qué importa? Que se vaya al diablo él y su banda.
(Disparo)
¡Eh, Billy!
Ya no tienes la buena puntería de antes.
Ríndete, Mace, será mejor para ti.
¿Rendirme yo a ti?
Ni muerto, hermanito.
¡Eh, vosotros!
¿A qué esperáis? ¡Disparad!
(GRITA)
(Disparo)
Grant... No es nada.
No es nada. Persígale.
Mace, estás herido.
No te preocupes.
No es más que un arañazo.
No me engañes. Maldita sea.
Ese hombre me ha traicionado.
Me ha vendido.
Ya había dicho yo que se trataba de Mace Cassidy.
No, señor alcalde.
No soy Mace Cassidy.
Soy Billy Nolan, el sheriff de esta ciudad.
Quítense todos las máscaras.
Entre ustedes hay un criminal.
(Música de tensión)
(Continúa la música)
Ve abajo,
y dime quién es ese hombre.
Vamos, deprisa.
¿Qué es lo que pretendes hacer, Mace?
Vengarme, Marggie.
Nadie se burla de Mace Cassidy.
Quédate aquí.
Yo te ayudaré.
Nadie te encontrará.
Tú no conoces a mi hermano.
Es como yo.
(Música de tensión)
No pierdas tiempo, haz lo que te he dicho.
Vamos.
Sal deprisa.
(Música dramática)
(Gritos)
(Continúa la música)
Por favor, señores.
Déjenme pasar.
(Música de tensión)
(Continúa la música)
(Relincho)
(GRITA)
(Música dramática de órgano)
(GRITA)
Me hubiera gustado llevarte vivo al juicio de los hombres,
juez Finlay.
(Piccioni BSO "La máscara de cuero")
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