All language subtitles for Mange Tes Morts (2014) Táhni Do Pekel

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Original subtitles

¿Va a salir?

¿Quién?

Pues, tu hermano.

Sí, va a salir.

¿Cuánto tiempo estuvo en prisión?

Quince años.

Bastante.

¿Vas a seguir metiéndote en problemas?

No, ¿por qué?

- ¿No lo harás? - No.

Yo en tu lugar, me metería en problemas.

No, no lo haré.

- ¿Seguro? - Sí.

Pero usaste palabras feas.

No tan feas.

Un poco.

Vamos, ténsalo un poco.

Ténsalo más.

CLAN SALVAJE

Los cristianos son como mi madre. No fuman, no beben, no hacen nada.

Seguro. Pero puedes tomar una cerveza, siempre que no te excedes.

Pero cuando eres joven, quieres divertirte.

Claro, quieres un poco de diversión.

Un cristiano puede divertirse sin desordenarse.

Pero no puedes fumar ni beber, ni robar, no puedes hacer nada.

Sí puedes beber, pero con moderación.

¿Qué es la moderación? ¿Una cerveza?

- No, dos o tres. - No te vas a divertir con una sola.

Y "no robarás".

No te vas a divertir con una cerveza.

Te puedo acompañar, pero no haré cualquier cosa contigo.

Te lo advierto.

Hay 20 kilos.

- No hay 20. - Diez.

Pásame esto.

¡Son más de 30!

No, estoy bromeando. ¿Cuántas voy a hacer?

Tanto como puedas.

Una, al menos.

¡Vamos!

¿Cuánto peso pusieron?

Pongan más por ese lado.

No está bien, saquen este.

Dos por cada lado, así está mejor.

Me lo imaginaba.

Tengo que intentar.

¡Lo va a intentar!

¡No es lo suficiente pesado!

Ya verás, no es lo suficiente pesado.

Me alegro que ya no estés usando tus zapatos viejos.

Eran ridículos.

"¿Qué hay de nuevo, viejo?"

Primero los zapatos y ahora un conejo.

Pronto, me vas mantenerme tú.

El jefe quiere hablar conmigo.

Dice que le falta combustible a los camiones.

Yo dije que se había evaporado.

Porque, entre el perro y yo,

si alguien estuviera robando...

lo veríamos.

Estoy harto.

¡Cállate!

Hola, Max.

- ¿Qué tal? - Muy bien ¿y tú?

- ¿Qué haces? - Nada.

¿Puedo dejar chatarra aquí por dos días?

¿Quieres dejar chatarra aquí unos días?

¡Jason!

Sube y dime qué hay.

¿Qué es?

Cobre.

¡Max, es cobre!

Sólo dos días.

- Ya tengo problemas con el combustible... - Sólo dos días.

Tengo una idea.

- Esto es lo que harás... - ¿Sí?

Ve a ver a mi amigo Totof, y dile que Boniface te envió.

Él te la guardará dos o tres días, ¿de acuerdo?

Vale, está bien.

Gracias. ¡Nos vemos!

Guarda esto.

¡Mickaël!

¿Mickaël?

Tengo algo que decirte.

¿Dónde has estado?

Llevo dos horas esperándote, bastardo.

Tuve que ir a la carpa de los cristianos.

¿Qué te he dicho? No quiero que vayas a esa reunión.

No quiero que vayas allá.

Ya te lo he dicho. Esos cristianos son cretinos.

Ponle petróleo al auto. Date prisa, me tengo que ir.

Ven aquí.

¿Ves que no soy malo contigo? Ve a fumarte uno.

"Hierro...

y metales...

34 Avenida...

60100...

Creil."

¡Cinco litros de vino al día!

- ¿Qué tal, muchachos? - Hola, tío.

¿Qué hicieron hoy?

Fuimos a cazar, volvimos hace poco.

Él mató a una liebre.

- Hubiera preferido llevarme ese ciervo. - ¡Una belleza!

¿Pensaste en tu bautismo?

- El bautismo... - ¿Qué has decidido?

Quiero ser bautizado pero no sé muy bien todavía.

¿Qué cosa no sabes?

Quiero disfrutar de la vida, todavía soy joven.

Sí, pero la mejor opción es el Señor.

- Claro. - Sino, no conseguirás nada.

No te preocupes. Te vas a convertir en un hombre.

Te vas a bautizar. Pero dime qué tienes en el corazón.

¿Quieres que te lo diga?

Mi hermano va a salir pronto.

Quiero estar ahí para él, como él estuvo para mí.

Cuando yo estaba en pañales, él conseguía comida para mí.

Robaba comida, alimentaba a toda la familia.

Esto es lo que tengo en el corazón.

Quiero devolverle lo que hizo por mí.

Ahora he crecido.

Es hermoso lo que acabas de decir, Jason.

Es natural que desees estar allí para él.

Estuvo 15 años en la cárcel.

Y lo amas.

Lo que yo y Moïse te estamos diciendo...

es que queremos que tomes el camino correcto.

No queremos que hagas como tu hermano.

Él lo hizo por obligación.

Y quizás hoy se arrepienta por lo que hizo, ¿entiendes?

No queremos que tomes ese camino,

sino el camino correcto.

Yo sé que...

Voy a buscar otra cerveza.

¡Tráeme una!

# Fingí no creer. #

# Tengo que confesártelo. #

# Con tus palabras llenas de esperanza, #

# mi vida cambió mucho. #

# Llévame al cielo... #

Hermano.

- Sigues demente, ¿eh? - No he cambiado.

- ¿Cómo estás? - Bien ¿y tú?

¡Hola, primo! ¿Todo bien?

- Sí, todo bien. ¿Y tú? - Muy bien.

¡Cuatro veces!

¿Qué haces con ese rifle?

- Tuviste suerte. - ¿Ah, sí?

Pensé que eras otra persona, iba a disparar.

- ¿Ibas a dispararle a tu hermano? - No, eso no hace en familia.

- ¿Cómo estás? - Bien, pero queremos saber ¿cómo estás tú?

Muy bien, como siempre. No he cambiado.

Yo no me siento tan bien con el lío que causaste.

Sólo use un poco el freno de mano, nada más.

¿Quieres atropellar a alguien cada 15 años? ¿Todavía tienes 19 años en tu cabeza?

Sí, todavía.

Te dieron 15 años ¿pero todavía no tienes nada en la cabeza?

Sí, tengo algo en la cabeza, no te preocupes.

- Terminarás matando a alguien. - Bueno, si hay que hacerlo...

mataré a algunos.

No eres bienvenido aquí, no lo olvides.

¿Un atraco?

¡No todavía!

- Entonces, ¿una cerveza? - ¡Eso sí!

Todos juntos.

¡Basta, Mickaël! ¡Siempre estás en mi camino!

No estás haciendo nada.

- Ven a ayudar. - No.

Ven a ayudar a tu hermano.

No cambiaste en 15 años.

- No, sigo igual. - Eso veo.

No cambio.

Esto es buena carne, hermano.

Ahora, estoy de vuelta y vas a comer buena carne.

¿Siempre vas a reprocharme lo mismo?

¿Reprocharte qué? ¿Acaso no te gustaban los camiones que te traía?

Llenos de carne.

Cada vez que...

- No serías tan gordo sin mi. - ¡Siempre con lo mismo! Esto ya pasó.

No, no pasó. No hay que olvidarse del pasado.

Puede que tú lo hagas, pero yo no.

Olvídalo.

- ¿Quieres una cerveza conmigo? - Sí, dame una.

- Nuestra primera cerveza juntos. - Sí, claro.

Cuando me encerraron, eras muy pequeño.

- ¿Cuántos años tienes ahora? - Dieciocho.

Dieciocho, ¿eh?

Están tibias.

- Ve por agua para mantenerlas frescas. - Vale, hermano.

Encontraré algo.

- ¿Qué es eso, hermano? - Un tatuaje.

- Se secó. - Como el tuyo.

Pero pronto lo cubriré con otra cosa.

- Espero, porque este es horrible - Sí, fue mal hecho.

- ¿Qué es ese cangrejo? - Es un escorpión.

Ah, sí. ¿Por qué te lo tatuaste?

- ¿Por qué te tatuaste un cangrejo? - ¡Es un escorpión!

Ven, hijo. Dejen de discutir.

- ¡Él fue! - Basta, ven, hijo.

Te eché de menos.

Ve.

¿Ves que tu hermano te quiere?

- No sé. Viene y... - Ya, está bien.

No muy cocida, ¿cierto?

¿Así, está bien?

Sí, perfecto, a punto.

Él trata de demostrarte que te ama.

Estuvo 15 años en prisión.

- Podría hablarme mejor. - No tuvo la misma vida que nosotros.

Tú viviste afuera. Él no sabe cómo es, está aprendiendo de nuevo.

¿Vale? Haz un esfuerzo.

Te amo también, hijo.

- Lo haré por ti. - Eso es.

Te amo también, hijo.

Qué agradable es estar aquí. Sólo falta una persona.

Lo sé, hijo.

Pero él está en nuestros pensamientos.

Es lo que importa.

¡Ya está, a comer!

Cuidado, hermano.

¿Qué hacen?

¡Esperen!

Tenemos que dar las gracias. Vamos, Jason.

No, mamá. No voy a dar las gracias. Hazlo tú.

Señor Todopoderoso, te doy las gracias por esta comida.

También le agradezco, Señor por traer a mi hijo de vuelta.

Ya sabe, Señor, él mató a un policía...

pero sé que usted lo perdona todo.

Doy gracias, Señor. Amén.

No tengo más hambre. Me cortaste el apetito.

Sí, pero tienes que entender, hijo. La sociedad...

¿Qué pasa con la sociedad? ¡Me importa un carajo la sociedad!

Estuve 15 años encerrado y acabo de salir esta mañana.

¡Es cierto, hice algo!

Pero no fue mi intenció matarlo, ¡el apareció frente a mí!

Murió, pero no fue mi culpa.

- Hijo... - ¡Qué se jode la sociedad!

Sé que pagaste tu deuda, pero para la sociedad...

¡Me importa una mierda la sociedad! ¡Pagué con 15 años de mi vida!

¡Basta, mamá!

Estoy harto.

Cuéntanos la historia.

- ¿Qué historia? - Pues, la historia.

La conocemos de memoria su historia.

Ya la contó un millón de veces. Todos la conocen.

Te la voy a contar la historia.

Papá había muerto y mamá estaba enferma.

Quedamos sin nada, abandonados.

Yo era el único que podía hacer algo. Pregúntale a mamá.

Yo era el único que podía conseguir comida para todos. Tú estabas en pañales...

y Mickaël de este porte,

siempre tenía hambre.

Si yo no hubiera estado allí, no hubieran comido.

¿Verdad, Mickaël?

Es cierto.

Es una historia sencilla.

¿Qué hacías por las noches?

Esperaba, vigilando las tiendas.

A veces, los camiones de reparto se quedaban con las llaves puestas.

Entonces, me metía dentro y me largaba.

Cuando volvía por aquí...

todos los niños corrían tras el camión. Y cuando abría las puertas,

habían grandes trozos de carne, salchichas, jamones, ¡de todo!

Así era la vida, ¿cierto?

¡Era terrible!

Hoy, si alguien estuviera hambriento, ¿quién haría lo mismo?

- Nadie. - ¡No queda nada!

¿Dónde están los hombres?

Después de 15 años, no quedó nada.

¿Dónde están los hombres?

Cálmate y come algo.

¿"Cálmate"? Me hubiera gustado verte en mi lugar.

Si no hubiera estado allí, no estarías aquí comiendo ahora.

No sé cómo te las arreglaste sin mí.

Pero de ahí en adelante, va a ser diferente.

Eso era antes.

Quince años y no queda nada.

- Te amo. - Yo también te amo.

Ya verás, hermano. Ya verás.

¡Esto sí que me alegra mucho!

¡Mira cómo estás vestido!

Te ves ridículo, esto ya no está de moda.

No se pone así.

Es lo tuyo que ya no está de moda.

Mañana, tienes una cita con El Señor.

Es un gran día, es tu bautismo, hijo.

No se pone así. ¡Claro que no!

No, es ridículo.

Así está mejor.

¡Y tu pantalón está pasado a petróleo!

¡¿Otra vez fuiste a robar petróleo para Mickaël?!

Te va a atraer problemas, hijo mío.

Es tu bautizo mañana. Debes para de hacer eso, está mal.

Mira. Se ve mejor así, ¿verdad?

Bueno... ¿dónde está tu camisa?

No sé, la guardaste tú.

Búscala, no sé dónde la guardaste.

- La guardaste tú. - Eres mayor ahora.

- ¡Estoy harta, siempre tengo que hacerlo todo! - Pero tú la guardaste.

- Siempre las guardas tú. - ¡Búscala! ¿No sabes dónde está?

¡Mira! Aquí, está, debajo de tu chaqueta.

- ¡Allí está! - Está bien, me voy.

¡Claro que te vas! ¡Como siempre!

¡No la ensucies!

No la ensucies, es para mañana. ¡Es importante!

- No voy a ensuciarla. - ¿Entendiste? Es importante.

Te lo juro.

Estoy agotada, mira.

¡Ni me agradeces!

!¿Qué estás haciendo?!

¡Fuera de aquí!

Solo tenías cuatro meses cuando me encargué de ti.

Ni te daban leche, no tenías nada.

Tu padre no me había hablado de ti pero fui a buscarte y te crié.

!Y así me lo agradeces!

Bueno, quizás sea mejor no decir nada.

Vi un lindo vestido en la tienda.

Bueno, cómpralo.

- ¿Averiguaste por la caravana? - No tuve tiempo.

- ¿Vas a celebrar tu regreso? - Sí, después de 15 años, ¡hay que celebrar!

- No deberías tomar tanto con este calor. - No te preocupes.

Encuentro que es un día precioso para morir. ¿Qué opinas?

Opino que se siente como ver a tu padre.

Pues, hablemos de mi padre.

Si lo hubieses seguido hasta el final, quizás aún estuviera aquí.

Me hubiera gustado volver a verlo después de todos estos años.

Era mi hermano y mi corazón murió cuando se fue.

Él eligió su camino y yo el mío.

No sé si tu corazón ha muerto pero él no está aquí.

- No cambiaste. - Si lo sé.

Es la misma sangre en mis venas, ¿ves?

Mi sangre no ha cuajado.

Te metes en problemas al igual que tu padre.

¿Qué problemas? ¡El único problema eres tú! Traicionaste mi padre.

- Tu padre tomó una decisión. - ¡Basta!

Él eligió su camino y yo el mío.

Se quedó solo, ¡tú lo abandonaste!

- Yo no quiero seguir con esa vida. - ¡Qué bien!

- No eres bienvenido aquí. - Sí, ya lo dijiste.

Queremos una vida tranquila, no como antes. Esto se acabó.

Se acabó. Esa vida terminó.

¿Y tú Kiki? ¿Qué es esto de pastor?

Nunca tuvimos nada de eso antes. ¿Qué es?

Un pastor es un hombre que predica la palabra de Dios.

Como te lo dijo tu tío...

ahora, algunos son cristianos.

Son gente honesta.

Está bien, entonces, ¡vete con tus cristianos!

Son gente honesta y trabajadora.

¡Tira esto!

¿Qué está pasando?

Espérame, vuelvo en seguida.

- ¡No, no vienes con nosotros! - ¿Por qué?

- ¿Por qué? - ¡No vengas con nosotros!

- ¿Qué está pasando? - ¡Ese puto de Mickaël no deja que los acompañe!

"Si te dicen que no, hazlo de todos modos."

¿Qué están haciendo chicos?

¿Dónde está Joseph?

Si mi viejo me ve, estoy muerto.

Ahí está Mickaël. Míra.

Te voy a enseñar cómo se hace. Mira.

No te mereces ese cerdo, Joseph.

¿Sabes por qué? ¡Por qué nosotros somos los cazadores!

¡Así con tu cerdo!

- Has ido demasiado lejos. - ¿Ah, sí?

¿Qué opinas, hermano? Recibieron el mensaje ahora.

Me gustó. Nosotros somos los cazadores, no ellos.

- ¿Quién es el chico? - Es un hijo de "Saco de Muerte".

- ¿Ese también? - Sí, sí.

- ¿Cuántos tiene? - No lo sé. Dos o tres.

Deberíamos haber traído un palo.

Por si nos atacan, para golpearlos.

¡Saco de Muerte!

¡Un Volkswagen! ¡Un maldito Volkswagen!

Por allí.

¿Dónde nos trajiste, hermano? Es ideal para una emboscada.

Es raro. No sé dónde está.

Aquí está Saco de Muerte.

- ¿Esta es tu sorpresa? - No, claro que no.

¡Oye, Saco de Muerte!

No hay lugar. ¿Quién eres tú?

¡Soy yo, Mickaël!

- ¿Qué pasa? - Ahí estás.

Es un alcohólico, está ebrio todo el tiempo. ¡Levántate, Saco de Muerte!

- ¿Qué quieres? - ¿Eres el hijo de Tintín?

Llévame a tu padre. ¡Vamos, Saco de Muerte!

Cuidado, que está de mal humor.

- ¿El padre es así? - No, olvídalo.

¡Viejo!

Mamá.

¿Qué es todo esto?

Hay cosas por todos lados.

Hay toneladas de chatarra aquí.

Es nuevita la caravana.

Oye, ya te dije que debes usar tu casco. ¡Rápido, ve a buscarlo!

¡Ve a buscarlo antes que me enoje!

Aquí está el hombre.

Muévelo, capaz que se haya dormido encima del motor.

¡Oye, Martin!

- ¿Qué te crees? - ¿Qué te importa?

¿Qué haces?

Te dije que no lo compraras, es un auto francés, es una mierda.

Sí, es una mierda, sé que es una mierda.

¡Oye, Martin!

Ya nos hemos visto antes, ¿olvidaste? ¡Vaya, estás muy borracho!

Este es mi hermano.

- Mucho gusto. - Igualmente.

¿Tienes lo que te había pedido?

¿Lo tienes?

Sí, lo tengo.

Vamos, muéstrame. Ven.

- ¿Algo te interesa? - Sí, la horquilla.

Esa es mi sorpresa, hermano.

¡No me jodas!

¿Mi Alpina?

Me había olvidado por completo.

Te había pedido que lo lavaras.

He hecho la mecánica.

¿Qué es eso?

¿Una serpiente? ¡Es un auto diabólico!

¡Tonto! Significa que es el auto de de un médico.

¿Por qué no se abre el maletero?

No tengo la llave, no lo iba a forzar.

- Entonces, ¿cómo lo hacemos? - Accedes por atrás, no te preocupes.

Lo veremos más adelante.

# Es verdad, no soy más que un vagabundo. #

# Pero mi sangre es mucho más cálida... #

# que el calor de tu hogar, #

# donde siempre no seré más que un gitano. #

¡En serio Mickaël, te pasaste!

Siquiera me acordaba de ese auto.

Y lo hubiera buscado durante semanas.

Cuando lo encontré, sólo pude quedármelo dos o tres días.

Si ese policía de mierda no hubiera aparecido...

Nunca habría adivinado que esa era tu sorpresa.

Te pasaste Mickaël.

- ¿No te alegra haberlo recuperado? - ¡Claro que sí!

- Hay que agradecerle a Tintín por cuidarlo. - Gracias, Tintín.

¡Primo, saca esta cosa del parabrisa!

- Atrae el mal de ojo. - ¿Qué mal de ojo?

- ¡Sácalo, sácalo! - Vamos, sácalo.

¡Vamos, primo, sácalo!

- Ya se ha ido el mal de ojo, ¿no? - Así está bien.

¿Te sientes mejor ahora? ¿Todo eso por una pegatina?

Sí, una pegatina.

- ¿Qué tal, Tintín? ¿Estás a gusto con nosotros? - Claro.

- Vamos a echar carrera. - A ver de qué está hecho.

Claro.

¡Vamos, chicos!

El pequeño 5.28 no se quedó tan atrás.

Ven aquí, ven aquí...

¡Ven aquí!

Podría resbalar.

Cuando me preguntaste, ¿qué dije?

¿No me digas que lo va a romper también?

Si conduce el Alpina, lo va a destrozar.

Claro, además es un auto nuevo.

Bueno, hermano, ¿qué opinas de todo esto?

- ¿A ti no te gusta esto? - Sí. Dame un auto y verás.

Te voy a conseguir uno pero no el Alpina.

Pero te conseguiré uno. ¿Qué te parece?

Vale, tráeme uno.

Apenas veo uno bueno, te lo guardo.

Hermano, 25 toneladas de cobre, esto significa...

No tengo más dinero.

Acabo de salir de cárcel, después de 15 años, no tengo ni uno.

- ¡25 toneladas de cobre! - ¿De qué estás hablando?

¿Qué? El chico, tiene un plan.

Vamos a tener 25 toneladas de cobre.

Así, mañana, estamos forrados.

- ¿Qué hiciste? - No hizo nada, déjalo.

- ¿Qué hiciste? - No te preocupes, actuó bien.

¡Basta!

- ¿Qué? ¿No estás conmigo? - Claro que no.

¡¿Cómo que no estás conmigo?!

- No es el tema. - ¿Entonces qué dices?

- ¿Quién va a conducir el camión? - Moïse. Conduce los de su padre.

- Moïse, va a conducirlo. - Claro, primo.

25 toneladas de cobre.

Después, estamos tranquilos.

No tengo ni uno y acabo de salir de la cárcel.

Él tiene sus negocitos y le da lo mismo.

- No te preocupes, no habrá problemas. - ¿Por qué lo llamaste?

Yo te protejo, ¿entiendes?

¿Está bien?

Vamos, entonces. ¡Vamos!

¿Todos están aquí?

¡Es un avión de combate!

La policía ni lo va a ver.

¿Qué? ¿De qué hablas?

¡No vamos a echar carrera!

- No te preocupes. - ¡No, pero escúchame!

Yo no quiero estar en una persecución con los policías.

No habrá persecución.

¡E incluso si hubiera una, este motor alcanza los 300 km/h!

- ¿Pero no vas a manejar a 300 km/h? - No te preocupes.

Sólo te estoy advirtiendo.

En todo caso, voy a tener que entrenar un poco.

¿Por qué? Ya sabes conducir, hermano.

Sí, pero ya sabes, después de un tiempo...

Hace mucho tiempo que no he manejado.

Donde estaba yo, sólo había hormigón y barras de acero.

¡Nada de autos!

Incluso me cuesta evaluar las distancias.

Ya no estoy acostumbrado.

Me duelen los ojos al mirar a lo lejos.

Tengo una idea, muchachos.

Hay un bar que conozco en Creil.

- El cobre también está en Creil. - Sí.

Es un barcito, se llama: "Donde Colette".

Cuando robábamos y que nos perseguía la policía...

siempre nos juntábamos allá.

Siempre había algo para comer. "Donde Colette".

Lo que más me gustaba, era comer papas fritas en la barra.

Y verás Jason... Colette tiene algunas chicas.

¡Y es más fácil comerse una pierna de ellas que una pierna de jamón!

Espera, espera...

¿Qué es esto de Colette?

Estamos aquí para robar un camión cargado de cobre.

Sí, pero no te preocupes.

Para eso, hay que esperar hasta las 2h30 o las 3h de la mañana.

Así que tomaremos un poco y luego iremos por ese camión.

Ya sabes, un camión de cobre o de alimentos, es lo mismo para mí.

Sí, pero me da rabia.

Nos propusimos ir por ese camión cargado de cobre,

¿y tú quieres ir a un bar?

Cuando bebes, siempre metes la pata.

No te preocupes, sólo será un vasito.

A mí, no me interesa.

Eres un alcohólico. ¡Un alcohólico!

¡Pero si no he tomado nada en 15 años, hermano!

Bueno, antes eras bueno para tomar.

Basta, Mickaël.

Trata de comprenderme, salí recién de prisión.

Colette... ¡apuesto a que es una verdadera belleza!

Como una vieja hamburguesa, ¡olvídalo!

¡Con tetas colgando hasta el suelo!

Colette... ¡y sus tetas aplastadas!

Mira, fuegos artificiales.

¡Qué lindo!

Jason, voy a tener que hacer tu educación.

¿Ves las luces atrás? Creo que son policías.

¿Policías?

Voy a tomar un par de calles y no nos van a seguir más.

Confiaré en ti.

Mientras ves a los focos, no hay problema.

Es peor cuando llegan con las luces apagadas, te toman por sorpresa.

Si vas a robar hermano, tienes que conocer todas las calles.

Los atajos, las calles sin salida, conozco todo como la palma de mi mano.

- ¿Conoces todo? - Es necesario.

Imagina que estás en una persecución y que llevas algo prohibido...

si no sabes, entras en pánico y doblas por cualquier calle...

que resulta ser un callejón sin salida. ¡Estás muerto!

Estás muerto.

Voy a dar vuelta en la rotonda y verás que nos vamos a topar con ellos.

- Los vas a provocar. - Esa es la idea.

Vamos, entonces.

Ya les dije, ¡yo soy el cazador, no ellos!

Veremos si todavía sabes manejar.

Mira, aquí vienen.

¡Hijos de puta!

Vamos a tener que llenar el estanque. Se encendió la luz del tablero.

Las promesas no son suficientes para este auto, hay que meterle.

- Para eso tenemos a "Boca de Amor". - ¿De qué hablas?

¿No lo sabías? ¡Es la estrella de las mamadas por aquí!

Necesitas un apodo. Para que no te llamen así.

- ¿Qué apodo? - Un apodo de ladrón.

Sí, está bien.

Porque si vas a robar sin tener un nombre artístico,

no vas a estar mucho tiempo libre.

- Tiene muchos apodos. - ¿Como qué?

Bastardo, retrasado, payaso...

¡Así le dices a todos!

Estos no son apodos.

Necesita algo que suene bien. No sé...

Tengo otro: "Jack el destripador".

- ¿Por qué? - Lo explicaré.

Mientras estabas en la cárcel, se volvió loco, enfermizo.

¡Agarraba gatos y los descuartizaba!

¿Por qué le cuentas eso? Era un niño entonces.

- Pero lo hiciste. - ¿Te gusta "Jack"?

- Sí. - Ya lo tenemos, entonces.

¿Y tú, Fred, tienes un apodo?

Sí, "Cabeza Grande".

Mi padre me llamaba así.

Porque cuando era niño, me subí a un árbol...

y me caí de cabeza, sobre un montón chatarra.

Al día siguiente, tenía la cabeza enorme.

Y el apodo quedó.

El viejo...

A él, le decíamos "El Pirata".

- ¿Por qué? - Porque tenía un ojo de vidrio.

¡Ah, claro!

"El Pirata".

- ¿Y tú? - Sí, "Gallito".

¿Por qué?

Cuando era niño, cuando veía chicas, se pavoneaba como un gallo.

Claro, lo entiendo.

Es igual que Mickaël.

Siempre le gustó presumir.

Casi como un "gadjo" [=no gitano].

¡Vamos, Mickaël, ríete!

¡Vamos, hermano!

¿Te cabreaste?

Oye, ¿cuándo vamos a llegar a ese bar?

No te preocupes, está cerca, falta poco.

Tengo hambre.

¡Estoy rodeado de hambrientos!

- Buenas noches, caballeros. - Buenas noches.

¡Me muero de hambre! ¿Qué vamos a comer?

Yo, lo de siempre. Dos hamburguesas dobles con queso.

¿Por qué no pides una triple?

¿Hacen hamburguesa triple?

No aquí, joven.

Así que dos hamburguesas dobles con queso para mí.

- ¿Qué vas pedir? - Seis pequeñas hamburguesas.

Puedes tomar tu descanso ahora.

Yo pago ahora, no la vieja, ¿vale?

¡Y voy a vender tu culo a los rumanos para que me reembolses!

Yo, no quiero nada salvo alcohol.

¡Otra vez! Ya manejaste contra el tránsito.

No te preocupes por mí.

¿Su pedido, chicos?

- Voy a pedir lo mismo que él. - Seis pequeñas hamburguesas.

- Primo, me traes mi bandeja. - Sí, vale.

Oye, amigo, estoy un poco perdido. ¿Cómo llego a Creil?

- Doblas a la izquierda y luego tomas la carretera principal. - Vale gracias.

Qué curioso... el chico que tomó mi virginidad también se llamaba Jason.

No hables así. Es asqueroso.

¿Por qué?

¿Qué pensaría de ti tu hijo?

Pensaría que eres una calentona, una zorra.

- ¿Un zorra? - Como dice mi hermano, "Son todas una zorras...

por delante son vírgenes, ¡pero por atrás, tienen el culo partido!"

- Tenías hambre, ¿eh? - Estoy lleno ahora.

¿Viste todo lo que comiste? No es de extrañar que estés lleno.

- ¿Dónde está el bastardo? - Allá, mira.

¡No lo puedo creer!

¿Se consiguió una chica?

Hay un problema.

- ¿Por qué? - Un verdadero problema.

- ¿Por qué? - ¡Nunca lo he visto con una chica!

Parece que esa le gustó.

Pero hay algo raro.

Será porque estás de vuelta...

¡Primo, cuéntale lo de la negra esa!

- ¿Qué negra? - Escucha, es chistoso.

¿Qué pasó entonces?

Conocimos a una negra. Una peluquera, ¡estupenda!

¡Malditamente preciosa!

Con tetas grandes y un culito redondo, ¡perfecta!

Me la llevo.

Tenía una minifalda y una tanga roja debajo.

Aparto la tanga y le meto un dedo.

Espera, espera...

Le abro las piernas y le meto un dedo.

Y mientras estoy en eso, miro atras...

y veo a Jason espiando.

Ella se da cuenta de que estoy mirando a alguien detrás.

Entonces, se da vuelta, mira a Jason y le dice:...

"¡Vamos, ven!"

¡Pero él arrancó!

- ¿Se asustó? - No lo sé.

Nunca será como nosotros. ¡Nunca!

Quizás era muy joven.

Es un gadjo, no confío en él.

Oye, escucha.

Jason no es 100% gadjo.

Recuerda que es mitad gitano.

La mitad del viejo.

Entonces, como dije, se parece a nosotros.

- No confío en él de todas formas. - Lo vamos a poner a prueba esta noche.

!Eso espero!

- ¿No confías en él? - No.

- ¿Sabes por qué? - Sí, dime.

Porque nunca viviste con él.

No lo conoces tan bien como yo.

Para mí, es como un hermano.

Y esta noche, no debería estar aquí.

- ¿Por qué? - Yo, siempre lo eduqué bien.

No es como ustedes. En serio, no lo es.

Y yo estoy aquí hoy porque me preocupo por él.

Me siento responsable.

Y ustedes son malas personas. No me digan lo contrario.

Son chicos malos y no quiero que Jason termine igual.

- Entonces, ¿por qué estás con nosotros? - Quieres saber?

¿Quieres que te lo diga?

Lo admito, me casé un poco joven.

Sólo tenía diecisiete años.

Y la verdad es que los envidio.

- Pero tienes una niña preciosa. - Es cierto, lo tengo todo.

Pero juro que los envidio.

Por eso me fui con ustedes, para tener un poco de aventura.

¡Yo te garantizo que tendrás aventura esta noche!

Por eso estoy aquí.

- ¿Me entiendes? - Y tú, eres mi pequeño bastardo.

Bueno, yo nunca voy a confiar en Jason.

- ¿Confías en mí, bastardo? - Sí.

Está bien, entonces. Confía en mí.

Jason es mi hermano menor, igual que tú.

Suerte, Jason.

¿Qué le estabas diciendo?

¿Eh, hermano?

Es la primera vez que le dices "hermano".

Verdad. Tendré que tener cuidado.

Te estás ablandando.

Es fuerte la hierba de Mickaël. Me volé.

Siempre es así la de Mickaël.

¡Mira en qué estado está!

Duerme y Moïse también, está muy volado.

¿Cuántos años tenías la primera vez que te pillaron?

La primera vez, tenía trece años.

¡Trece! Por culpa de un puto juez.

Si yo fuese un juez y que me llevaran a un chico...

por haber robado un camión lleno de alimentos,

¡me haría preguntas!

¿Tiene hambre o algo?

!Ellos, no! ¡Directamente a la cárcel!

!Malditos hijos de puta! Ni siquiera se preocupan.

- ¡Aquí es! - ¿Qué cosa?

El árbol allí.

Ese árbol viejo.

Antes había un almacén allí. Es donde solía robar los camiones.

¿Qué?

¡¿No te das cuenta?! ¡No estamos en el camino hacia Creil!

- ¡Hace rato que estamos dando vueltas! - ¿Cómo que damos vueltas?

¿Acaso no lo ves?

Todo cambió.

Podríamos pasar a ver a mi chica.

¡No me importa tu chica!

Es súper sexy. Con un buen par de tetas.

¡No me fastidies con tu zorra!

- Un lindo culito. - ¿No ves que ya estoy harto?

No estoy haciendo daño, solo hablo de mi chica.

Tiene una pequeña tanga rojo, que no le entra bien en la raja.

¡Ya basta, Mickaël, cállate!

¡O te cuelgo con esa tanga!

¡Ya estoy molesto, no me fastidies más encima con tu chica!

¡Inútil!

No soy un inútil. Solo tengo una chica por aquí.

Hace tres horas que estamos dando vueltas. No sirve enojarse.

¡Mejor fíjate en los letreros para Creil!

¡Allí hermano, "Creil"!

¡No dice "Creil" imbécil sino "Créteil"!

¡Si no sabes leer, mejor cállate!

Además, les dije que necesitábamos combustible.

Pensé que era Creil.

No te asustes, soy yo. ¿Ya lo llenaste?

Sí, espera. Casi.

Date prisa.

Lleva el otro.

¡Arranca, arranca!

- ¡Cabeza Grande, olvidamos a Jack! - ¡Jack!

- ¡Tienen una pistola! - ¡Nosotros somos los cazadores, no ellos!

- ¿Por qué me pegas? - Pensé que te habían disparado.

- ¡Mickaël! - ¡Pensé que estaba muerto!

¡¿Qué fue eso?! ¡Mi dijiste que arrancara y ni siquiera estaba en el auto!

¡No había visto que no estaba en el auto!

¡Si te hubiera escuchado, me habría ido! ¡¿Querías matarlo?!

¡Ellos tenían una pistola! ¡Tenían un arma!

¡Me importa un carajo! ¡Yo también tengo una pistola!

¡Creo que son ellos!

- ¡Arranca entonces! - Claro.

- ¿Tienes una pistola? - ¡Cállate! ¡Cállense todos!

¡Mátalo!

- ¡No te muevas o te mato! - ¡Calma, baja tu arma!

¡Cálmate! Pensé que eran malditos traficantes de droga.

- Por eso disparé. - ¡Somos ladrones, no traficantes!

¡Ahora, vete antes que te pegue un tiro!

- Tuvieras que haberle disparado. Él nos disparó. - ¡Cállate!

¿Ves, Jason?

Si necesitas cagar, siempre tienes que hacerlo al lado del auto.

Así lo hace un buen ladrón.

Porque si aparece la policía y que te alejaste, no alcanzas a llegar al auto.

En cambio, desde aquí, puedes meterte adentro, incluso con la mierda colgando.

Está bien, hermano.

¿Tienen papel para mí, chicos?

Sí, espera, creo que tengo.

Sí, tengo.

Pásele esto.

- ¿Te gustaría, eh? - Sí.

Me encantaría conducirlo.

Es un lindo auto.

Demasiado poderoso para ti.

Seguro. Pero aún así, me gustaría.

¿Sabes, hermano? En la vida, tienes que pagar.

¿Qué quieres decir?

¿Sabes? El viejo por ejemplo...

Estaba en su M5 y se lanzó a 300 km/h contra el cordón de policía.

Se estrelló en él.

Los policías no lo pudieron entender.

No quedó nada de él para rellenar el ataúd.

Nada. Todo se había ido, ¡volatilizado!

Eso es pagar.

Cada ladrón, tarde o temprano, tiene que pagar.

Bueno yo... creo en eso.

¡No me digas qué hacer! ¡Viniste con nosotros, ahora te quedas!

- ¿Qué crees que haces? - ¿Qué? ¿Qué?

- ¿Qué está pasando? - ¡Él te lo dirá!

- ¡Vamos, dile! - Vale, escucha...

Yo no quiero que le peguen un tiro al chico.

Con ustedes, va a terminar muerto.

- ¿"Con nosotros"? - Sí, va a terminar muerto.

- Es mi hermano menor, sé lo que hago. - Deberíamos volver a casa.

No te preocupes, mi hermano se queda conmigo.

Siempre estaré para cuidarlo.

Me quedo entonces.

¡Yo sí estoy harto! Quiero volver.

Pues, vete. Lárgate.

¿Qué esperas para largarte?

¡Estás perdido, hermano! ¡Estás en la oscuridad!

¡Igual que el culo de mi negrita! ¡Estás totalmente perdido!

¡Ellos no son pendejos, pero tú sí!

Te encerraron quince años por un camión de alimentos.

¡Por un camión lleno de comida!

¡Y ahora, por robar petróleo, casi nos matan!

¡Esto está mal! Eres como el viejo.

¡Precisamente! ¡Si el viejo hubiera estado, te hubiera golpeado a morir!

¡Tal como te digo!

¿Por haber estado en prisión, quieres demostrar que eres un hombre?

¡Mickaël, para!

Basta, muchachos.

Bueno. ¡Entra en el auto, bastardo!

¿"Bastardo"?

¡Estoy harto que me llames así!

¡Hace años que me tratas como tu esclavo!

Ahora, vendrás con nosotros a robar ese camión con cobre.

¡Y a mí, me importa una mierda tu Colette!

¡No vine para tener sexo, sino para el cobre!

¡Vale, vamos a robarlo tu camión de cobre!

Pero tú vas a conducir, ¿entendiste?

¿Dónde está el papel? ¿Dónde está?

- ¿Mickaël, dónde está el papel? - ¡Me limpié el culo con él!

- Moïse, ¿dónde está? - Aquí.

¿Qué es eso?

Es la dirección para llegar al cobre.

La dirección.

¡Casi te limpiaste el culo con el cobre, Moïse!

Entonces, ¿qué hacemos? ¿Vamos?

Vamos.

Jack.

Vendrás conmigo y me vas a mostrar lo que sabes hacer.

No, hermano, siempre lo haces tú.

Yo iré por ese camión con Jack.

- Yo quiero ir. - Ya hiciste mucho para nosotros.

- ¿Seguro? - Sí, hermano.

- Más te vale traerme al niño de vuelta. - No te preocupes.

Jack, si algo sale mal, yo estaré allí.

Tintín me dijo que puso todo debajo de los cojines.

Espera, déjame echar una mirada...

Hay un paquete aquí.

Un pasamontañas...

Tintín se pasó.

Te lo dije.

- ¿Hay una chaqueta para mí? - Espera, voy a mirar.

- No hay más. - ¿Cómo lo haré, entonces?

No pasa nada, toma la mía.

Todo va a estar bien, primo.

Eso espero.

¿Seguro?

Toma el cuchillo.

Quédate conmigo, Gallito.

- ¡Date prisa, Jack! - Yo me siento adelante.

Mierda, ¿qué hace aquí este? Es Boniface.

No importa, cállate. Vamos.

Este lugar es mejor que el mío.

Vamos, siéntate. No te costará más.

¿Qué pasa, Chiquillo? ¿Totof tiene ratas?

Estoy un poco harto.

- En unas semanas, me largo al Caribe. - ¡Qué suerte!

¿Chiquillo, qué haces?

Déjalo.

¡Chiquillo!

Chiquillo, ¡¿qué haces?!

¡Vamos, suban!

¡¿Qué carajo fue esa mierda?! ¡¿Quieren que vuelva a la cárcel?!

Maldición, mira.

¡Boniface está jodidamente muerto!

- ¿Boniface? - ¡Él lo atropelló!

¡Claro que lo atropellé! ¡Si les estaba disparando, idiota!

¿Hubieras preferido que te deje morir? ¡Hazle un torniquete!

- ¿Con qué? - ¡Con tu puta camiseta!

¿No podías matar al maldito perro? ¿Con un destornillador o cualquier cosa?

¡Aprieta fuerte! ¡Aprieta!

- ¡Maldito Boniface! - No fue su culpa.

¡No lo sueltes! ¡Aprieta fuerte!

¡Qué mierda!

Fred está perdido, primo. Estamos mal.

Ya viene.

¡Mierda!

¿Qué es esto?

¿Qué es esto?

!¿Es el auto del demonio?!

¡Es tu culpa! ¿Por qué mataste a Boniface?

Mira donde estamos ahora. ¡Estamos jodidos!

¡Es tu culpa! Mataste a mi amigo Boniface.

¡Suéltame! Suéltame...

¡Suéltame!

Mataste a mi amigo.

Mataste a Boniface.

Yo estoy aquí contigo.

Todavía sigo aquí.

¿Nos vamos?

¡Mierda, la policía!

¡Atropéllalos, hermano!

Yo me encargo. ¡Agáchense!

¿Qué haces, hermano?

¡Estamos en posición!

¡Hermano!

¡Suelta el arma!

¡Oye, cerdo! ¿Me quieres a mí?

Si lo quisiera, los mataría a todos.

Pero no soy un asesino. No quiero dejar huérfanos.

¿Creen que la muerte corre por mis venas? Yo sólo soy un ladrón.

Lo hago... para alimentar a mi familia.

Desde que soy pequeño.

Ellos son míos. ¿Los quieres? ¡Nunca los tendrás!

¿Me quieres?

¡Ven por mí!

Voy a seguir aquí.

Sí, siempre estaré aquí.

¡Las motos!

¡La cagaste, hermano! ¡Nos quieren muertos!

- Toma Mickaël. ¡Si disparan, dispara tú! - Vale, hermano.

¡Se me cayó la pistola!

- ¿Qué? - ¡Se me cayó!

- ¡Eres un maldito inútil! - La voy a recoger.

¡Quédate dentro del auto!

¡Quédate adentro!

¡No, no!

¡Vuelve adentro! ¡Ven aquí, hermano!

¡Ven, agáchate!

¡Acelera, hermano!

¡Putos policías!

¡Los estamos dejando atrás! ¡Se están quedando atrás!

¡Excelente, primo! ¡Siga así!

¡Se están quedando atrás!

Genial.

¿Dónde has estado?

Encontré a Colette. Cuidará de nosotros.

Voy a estar bien con Colette.

Nos cuidará como ya me cuidó.

Qué bueno, hermano. ¿Encontraste tu bar?

Te vas a ir, lo sé.

Colette va a cuidar de ti.

Ya saben...

cuando lleguen a su bar, estarán a salvo.

¿Por qué hiciste eso con los policías? ¿De qué te servía?

A mí, de nada. Lo hice para ustedes.

- Tiene razón. - Lo hice por ustedes.

- ¿Sabes que ahora eres un hombre muerto? - Sí, lo sé.

Es que no quería que ustedes también fueran a prisión.

De todos modos, nunca me atraparán. No dejaré que me pillen.

¿Qué tal, viejo?

¿También había sol cuando te fuiste?

Yo, recuerdo algo sí...

Que los policías vinieron a avisarnos...

de que te habías lanzado a 300 km/h, sobre un cordón de policía.

"No quedó nada para rellenar el ataúd", dijeron.

Ni siquiera pudieron encontrar tu ojo de vidrio.

Era de esperar.

A más de 300 km/h...

te desintegras, te volatilizas...

desapareces.

# Con tus palabras llenas de esperanza. #

# Mi vida cambió mucho. #

# Llévame al cielo. #

# Llévame donde hay sol. #

# Háblame de la vida eterna. #

# Para que mis días sean más felices. #

# Háblame de la vida eterna. #

# Para que mis días sean más felices. #

Jason,

ven a dar tu testimonio antes de ser bautizado.

Señor Jesús,

hoy me bautizo...

y sólo te pido una cosa.

Qué extiendas tus manos de amor para proteger a mi hermano Fred.

Y que entres en su vida como entraste en la mía. Amén.

# Jesús está aquí para bendecirte. #

# Cuando pienso en él y lo que ha hecho por mí. #

# ¡Aleluya! #

# !Jesús! ¡Aleluya! #

# Jesús está aquí para sanarte. #

# Cuando pienso en él y lo que ha hecho por mí. #

# Jesús está aquí para bendecirte. #

# Dio su vida por mí en la cruz. #

# ¡Aleluya, aleluya! #

Subtítulos: Woolysan

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