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Original subtitles

CUATRO HIJAS

- �Qu� te pasa, Emma? - He olvidado el hueso para la sopa.

�Sopa? Espero que se te de mejor la cocina que la m�sica.

Pap�, no debes enfadarte porque no somos cuatro peque�os genios.

Aunque s� que tenemos un genio en la familia.

Si te refieres a la voz de Kay, s�lo es una voz corriente

que necesita muchos a�os de estudio.

�Y por qu�, cuando pediste la beca a la fundaci�n, escribiste:

"una voz sensacional, comparable a la de la Tetrazzini"?

Deb�a estar dormido.

De todas formas, los padres siempre exageran.

- Deletr�alo. - E-X...

�De qu� sirve tener una voz como la de la Tetrazzini si no estudias?

S�lo piensas en comer chocolate y en leer tonter�as.

"Historias de amor reales".

Tendr�as que estar contento de que seamos como somos,

en vez de espantajos con narices grandes y gafas.

Tu problema es que est�s anticuado.

�Anticuado?

Os gustar�a que esta casa estuviera llena de jazz y de swing.

�Callaos de una vez, basta!

Si gritas tanto, van a o�rte todos los vecinos.

�Que me oigan! Soy buena persona. �Qu� he hecho para merecer esto?

No te sofoques, si no, te subir� la presi�n arterial.

- Eres mi hermana, no mi m�dico... - Y t� eres como mi hijo...

Si quiero que suba, subir�. �Y quiero que suba!

Esta cosa moderna no es, ni ser� nunca m�sica. Insulta a mis o�dos.

Prefiero escuchar Brahms tocado con disonancia.

Me voy al registro a borrar mi nombre de vuestras partidas de nacimiento.

�No quiero nada de vosotras!

- D�jame darte un beso. - �No quiero ning�n beso!

- Sonr�e, pap�. - �Quieres llevarte un paraguas?

No va a llover, y mi corbata est� bien as�.

No he conocido nunca a un hombre que se divierta tanto enfad�ndose.

No deber�ais burlaros de �l.

- Hola, Sr. Lemp. - Hola, joven.

- Emma, ah� llega tu amor. - No te burles.

- Hola. - �M�s flores, Ernie? No deber�as.

Esta vez, t�a Etta... Ver�, quiero decir que es...

- No importa, tranquilo, muchacho. - Gracias.

- Hola a todas. - Hola, Ernest.

- Hola, Emma. - Hola.

- �Qu� has tra�do hoy? - Orqu�deas.

�Orqu�deas?

Pero si las flores que trajiste ayer a�n est�n estupendas.

Bueno, son... son para ti.

No sab�a que necesitabas gafas. Yo soy Thea, la m�s lista.

Aquella es Emma. Corre hacia ella con las flores y que se�is felices.

No, esta vez son realmente para ti.

�Para m�?

�As� que ahora son dos? Qu� verg�enza.

Hay una tarjeta dentro. Un tipo vino a la tienda y dijo que yo deb�a...

- �Del Sr. Benjamin Crowley! - Hay algo detr�s.

"Espero que las lleves esta noche".

- �Qui�n es y d�nde lo conociste? - No nos hab�as dicho nada.

Lo he conocido esta ma�ana. Hemos ido con Amanda al club de tenis.

- �l conduc�a un magn�fico coche. - �Era el m�s guapo de todos?

- No, era el m�s distinguido. - �Es alto?

- S� y no... - �Es joven?

- Lo suficiente... - �Es rico?

Nada en la abundancia. Es el presidente de la Sociedad Buster.

Es el secretario del Max Burn Club. Le encantan las cenas y...

Probablemente tiene indigesti�n cada viernes.

- �C�mo has dicho que se llama? - Benjamin Crowley.

- Creo que yo... - �Sin nombre compuesto?

No ser� tan rico.

Me ha invitado a ir al baile del club esta noche.

- �Vas a ir? - Le he dicho que ir�...

- Creo que es mejor que me vaya. - �C�mo has dicho?

- Que es mejor que me vaya. - Muy bien, adi�s.

�Por qu� las has tra�do t�? Hubiera sido tan emocionante

ver llegar corriendo al chico de los recados diciendo:

- "�Flores para la Srta. Thea Lemp!" - No seas tonta.

Como vivo aqu� al lado, me pareci� una tonter�a y pens� que...

Claro que s�, est� muy bien pensado. As� podr�s llevarte tus calcetines.

- Se me hab�an olvidado. - Est�n aqu�.

- �Verdad que son preciosas? - Ya lo creo.

Qu� rom�ntico: orqu�deas y calcetines.

- Aqu� los tienes. - No s� c�mo agradec�rtelo.

- Fue t�a Etta quien los zurci�. - Ah, pues gracias por d�rmelos.

Es maravilloso.

- Hay algo... algo que yo... - Est�n secos, no los escurras.

- Perdona... - Cuidado.

Adi�s.

Si alg�n d�a acaba una frase, me casar� con �l.

Espero que lo haga.

�Emma?

�Qu�?

Espera un momento a que yo...

- Es para ti. - No ten�as por qu� hacerlo.

Si el Sr. Crowley puede mandarle orqu�deas a Thea, yo... bueno...

Adi�s, y esta vez me voy de verdad.

Adi�s.

�Emma, Emma!

�D�nde est� tu combinaci�n? No la encuentro.

�No ir�s a ponerte otra de mis combinaciones?

�sta no est� rota. Ya tienes un par.

- Si quieres, yo puedo peinarte. - S�, pero empecemos de una vez.

- Puede llegar en cualquier momento. - �Qu� est� pasando aqu�?

No importa, s�lo quiero que me prestes tu combinaci�n.

Emma...

Est� en el primer caj�n de mi c�moda.

Es incre�ble, tengo que buscar m� combinaci�n en el caj�n de Kay

para que se la ponga Thea.

Estamos todas trabajando. �Y t�, Kay, por qu� no haces algo tambi�n?

Estoy haciendo algo muy importante: me estoy relajando por Thea.

Cada vez que una Lemp sale, el resto se convierte en una colonia nudista.

�Crees en serio que Benjamin Crowley se merece toda esta conmoci�n?

Claro que s�. Tiene mucho dinero.

Thea quiere tener mayordomo, y muchos criados.

- Yo me gano la vida. - S�, haciendo vestidos.

Quiero que la gente me vea y diga: "Ah� va la importante Sra. Crowley".

�Y si no le quieres?

El amor est� sobrevalorado, pasado de moda.

Yo, a�n creo en el amor, al estilo de las novelas rom�nticas.

- Un pr�ncipe sobre un caballo blanco. - No seas tonta.

Ya no quedan caballos blancos.

�Por qu� preocuparse del futuro? Lo que tenga que pasar, pasar�.

Ann, diles que tengo raz�n en lo del amor.

No creo que la tengas.

No me importar�a hacer de madre de un gatito o de un beb�.

Pero yo quiero divertirme, y re�rme, y todos los matrimonios que he visto

no se r�en mucho.

Quiz�, si tuviera un beb� sin marido...

- �Qu� insensatez! - No me refiero a tener un hijo,

sino s�lo a hacerle de madre, �me entend�is?

Debe ser Ben.

�Es puntual! �Oh, Dios, puntual!

- Mirad, ese es su coche. - Le habr� costado lo suyo.

- Prefiero el caballo blanco. - Un coche descapotable,

- Te despeinar�s. - No, me llevar� tu pa�uelo.

Me lo tem�a.

�La orqu�dea!

- Date la vuelta. Olvidas la capa. - Deprisa.

- �D�nde est� la capa? - En el sof�.

No te canses.

- Aqu� est�. - Gracias.

Deseadme suerte.

- �No nos lo presentas? - �Qu�? �Y que empiece a comparar?

Todas sois m�s guapas que yo, pero yo soy la m�s lista.

Adi�s.

Vamos, corre, podr�s ver a Ben Crowley.

�De veras?

- Buenas tardes, Thea. - Buenas tardes, Ben.

Creo que quiero quedarme soltera para siempre.

�No puedes cantar bien ni siquiera para ti?

Molestas a las cocineras.

He pensado que os ir�a bien un poco de inspiraci�n.

�Sacrilegio!

No lo entiendo, este pavo est� dando se�ales de vida.

Cuanto m�s lo miro, m�s me recuerda a Ben Crowley.

- �Todo va bien, chicas? - No te preocupes,

- Ser� una cena estupenda. - As� lo espero.

D�janos a nosotras, nos ocuparemos del Sr. Crowley.

C�lmate, parecer� realmente que t� has hecho la cena.

Ahora que me acuerdo, �Ann, te sabes el discurso?

- Quiero o�rlo. - "Sr. Crowley, no puedo creerlo,

"Thea ha preparado la cena, y est� tan fresca y bonita

"como si acabara de salir de una caja".

- Ya he terminado de poner la mesa. - Gracias, pap�.

Ahora s�lo queda... Tu corbata... D�jame arregl�rtela, por favor.

Pensar que a�n tengo que pasar esto tres veces m�s.

- Y �ste es el Sr. Benjamin Crowley. - Est� todo a punto.

Escuchad, vosotras haced los �ltimos preparativos. Yo abrir� la puerta.

- �No pensar�s salir con el delantal? - No ser�a mala idea.

As� ver� lo hacendoso que soy.

Ponte la chaqueta. Abrir� la puerta. No os olvid�is de poner las flores.

Ponte este jersey, yo llevaba ese vestido anoche.

- Buenas noches, Ben. - Buenas noches, Thea.

- �Me das el sombrero? - S�, gracias.

- Tienes una casa muy bonita. - Gracias. Tu abrigo.

- Est�s muy guapa esta noche. - Gracias, Ben.

Llego a la hora, �verdad? He estado dando vueltas, tem�a adelantarme.

- Llegas a tiempo, como de costumbre. - Esa es mi norma, puntualidad.

A las citas hay que darles justo en la nariz.

S� que est� feo se�alar, pero vas a conocer al mejor padre del mundo.

Un peque�o toque sentimental.

- Es un placer. - Lo mismo digo.

- �Le apetece beber algo? - Bueno, no me importar�a.

- Tenemos un licor de moras casero. - �sta es t�a Etta.

Vaya, me han hablado mucho de usted.

- �De veras? �Qu� le han dicho? - Pues... cosas buenas.

- �sta es mi hermana Emma. - �C�mo est�s, Emma?

- �sta es Kay. - �C�mo est�s, Kay?

- Y �sta es Ann. La peque�a. - Tambi�n soy el peque�o de la familia.

- �Quieres que nos sentemos? - Bueno, s�.

- A su salud. - A la suya.

Nada como un licor casero para entrar en calor.

- Estoy de acuerdo. - Lo he hecho yo.

- �Por qu� no te sientas? - Gracias.

Si me lo permite, tengo que atender la cena.

- Una rosaleda de chicas. - Muy po�tico.

Oh, no es original m�o. Lo he le�do en alguna parte.

Pero el que lo escribi� seguro que pens� en esta familia.

Ya pod�is venir, la cena est� a punto.

- �Puedo? - S�.

Tenemos pato.

Siempre he dicho que no hay nada como una cena casera.

Ten�is una casa encantadora.

Gracias. Si�ntate aqu�. Ver�s la cocina.

Sr. Crowley, no puedo creerlo. Thea ha hecho toda la cena,

y est� tan fresca y bonita como si acabara de salir de una caja.

Es verdad, est� guap�sima.

- �Me das los guantes? - S�, s�...

Oh, mis guantes.

Huele estupendamente.

Te damos gracias, Se�or, por todo lo que somos y pedimos tu bendici�n...

- �Qu� pasa? - Has de enfrentarte a la situaci�n.

Ann se ha olvidado de encender el horno para el pato.

Por los bocadillos que vamos a recibir te damos las gracias, Se�or.

Desear�a no mentir a mi diario.

�Hoy has salvado a un ni�o de morir atropellado?

No, pero queda bien.

Eso suena a Thea. �S�, lo es!

A ver qu� ha pasado.

- "Thea lleg�". - Kay, despierta.

- �C�mo se escribe intoxicado? - L-N-T-O-X-l-C-A-D-O.

Ponte esto. Tengo algo que contarte. Es m�s importante que dormir.

Por Dios, va a despertar a toda la familia.

Tengo algo que contaros. �Tengo algo que contaros!

Ben... Ma�ana me dar� el anillo. Debe ser precioso.

�Qu� ha pasado, qu� te ha dicho?

Estaba tan bonita con el vestido de Emma, y t� sombrero, y t� abrigo.

Ha dicho... Es mejor que no...

- �Qu� te ha dicho Ben? - Ha dicho todo lo que soy,

y lo que espero ser... Luego os lo cuento.

Preg�ntale a Ben si le importar�a ser b�gamo.

�Pap�! �T�a Etta!

�Emma, crees que la quiere de verdad?

Va a casarse.

�Pero crees que ella le quiere tanto como a nosotras?

Es un amor distinto.

�Quieres decir que puede aparecer un extra�o que signifique m�s para m�

que pap� o t�a Etta?

Creo que eso es imposible.

Emma, no nos casemos nunca.

Que Thea y Kay lo hagan si quieren, nosotras no.

Envejeceremos juntas, con gracia y belleza.

Las dos nos pareceremos a la madre de los Willard.

Si no nos casamos no nos pareceremos a ninguna madre.

Alg�n d�a pensar�s diferente. Eres mucho m�s joven que yo.

5 a�os, �qu� es eso? Y pr�cticamente fui yo quien te educ�.

Tuvimos las paperas y el sarampi�n al mismo tiempo. Puro compa�erismo.

- Fuiste t� quien me las contagi�. - No, las compart� contigo.

Emma, m�rame. �No habr�s encontrado a alguien?

- �No me estar�s ocultando algo? - No.

Me quedar� para vestir santos. La familia tendr� una solterona.

Dos, y tendremos una gata. Y la llamaremos Betsab�.

Topacio. Con ojos amarillos y una cola larga y brillante.

Cuidado, no la hagas demasiado guapa si queremos que sea una solterona.

Hola.

- �Se puede saber qu� est�s haciendo? - �Es tu puerta?

- Una parte, s�. - No es buena para columpiarse.

Pero si me he columpiado en ella durante 18 a�os.

Ser� que yo exijo m�s que t�.

El problema est� en ti, no en la puerta. No sabes columpiarte.

�Que no s� hacerlo? Rid�culo.

Sigo diciendo que no sabes. �Quieres que te ense�e?

Claro, despu�s de todo es tu puerta.

Es as�.

�Ves?

Voy a probarlo. �Es as�?

Casi. Un poco m�s de presi�n en los pies y lo conseguir�s.

Ahora, eso est� muy bien.

�ste es el tercer o cuarto d�a m�s feliz de mi vida.

- Perdone. - �Qu� se ha cre�do usted?

- Hola, Sra. Ridgefield. - �C�mo est�?

- �ste es el se�or... - Felix Deitz, amigo de la familia.

- �sta es la Sra. Ridgefield. - �C�mo est�?

- Estoy bien, gracias. - �Y el Sr. Ridgefield?

- Tambi�n est� bien. - Y su espalda, �mejor?

- Mucho mejor. - Me alegra o�rlo. Adi�s.

Qu� cosas se ven.

- �Conoces al Sr. Ridgefield? - No le he visto nunca.

�C�mo sab�as que estaba mal de la espalda?

La Sra. Ridgefield tiene aspecto de tener un marido con dolor de espalda.

Sra. Cavitt.

�Qu� es eso de un amigo de la familia?

Una peque�a exageraci�n. Mi padre era amigo del viejo Sr. Lemp.

- Yo soy su hija. Y no es tan viejo. - As� que eres...

- Ann, la columpiadora. - Aqu� tengo una carta para tu padre...

- Parece m�s joven de lo que es. - Te creo, pero...

Ahora est� en la fundaci�n, trabaja all�. Es el decano.

Uno de los decanos m�s j�venes que han tenido nunca.

Debe ser verdad. �sta es una carta para el presidente de la fundaci�n.

- �Puedes indicarme el camino? - Ve una manzana hacia abajo,

- En la esquina la encontrar�s. - La fundaci�n, �eh? Gracias.

No. La caseta del guardia. Le preguntas d�nde est� y te lo dir�.

- Gracias otra vez. - De nada.

Me he enganchado. Adi�s.

Por cierto,

- �qu� ten�is para cenar? - Chuletas, �por qu�?

- Creo que me gustar�. - Nadie te ha invitado a cenar.

Pero tu padre lo har�, ya lo ver�s.

Te ver� en la cena.

- Adi�s, Sra. Ridgefield. - Pero bueno...

No hay motivo para poner un plato m�s. No creo que venga.

Lo he visto. Vendr�. Y adem�s nos dir� c�mo sentarnos.

Monopolizar� la conversaci�n, cortar� la carne, bendecir�

y repetir� el postre. Esa es mi impresi�n del Sr. Deitz.

Mi impresi�n de tu impresi�n es que el Sr. Deitz vende aspiradoras o algo as�.

- Sea lo que sea, lo comprar�s. - No, no.

Ann me ha convencido. Kay, �me dejas usar tus polvos?

A m� tambi�n me ha convencido y quiero ponerme guapa.

Pues yo no pienso hacerle ning�n caso.

Me dedicar� a mis chuletas de cordero.

Ser� lo mejor, t� est�s prometida.

- Dime, �c�mo es ese joven? - Pues es...

�Qu� pasa?

T�...

Ese es el Sr. Deitz.

�Quiere probar?

Tu padre fue un gran m�sico y un gran hombre, �qu� pensar�a de esto?

Mi padre me ense�� este arte. Y su hija lo ha mejorado.

Esa m�sica moderna no vivir�. Beethoven ha vivido y vivir�

m�s de 100 a�os en la �pera, en los conciertos...

�peras, conciertos... �A eso le llama sobrevivir?

Vuestro jazz y vuestro swing...

Prom�tame que no volver� a decir "bah".

De acuerdo, lo prometo. Chicas.

Aqu� pasa algo raro.

- Hola, padre. Te echaba de menos. - �Qu� tal?

- Maravilloso padre, �est�s bien? - Realmente pasa algo raro.

- Hola, Deitz. - Hola, Lemp.

- Padre, �no vas a...? - Chicas, �ste es Felix Deitz.

Es un condenado joven que prefiere el jazz a los cl�sicos,

es arrogante, irrespetuoso, le gusta discutir, engre�do, y... me gusta.

Ha olvidado mencionar mi falta de talento.

- No ha dejado de repet�rmelo. - Pueden verte s�lo con mirarte.

Soy Thea, y creo que tienes talento. �Qu� haces?

Compongo.

- Yo soy Kay. - Encantado.

- �C�mo est�s? �Qu� compones? - Basura. Si Beethoven lo oyese...

Poemas de melod�a moderna.

Me gusta tan poco Beethoven que no me dignar�a ni a imitarle.

Me prometi� que no volver�a a decir "bah".

- Yo soy Emma, y la �ltima. - Me alegro de conocerte.

- Es un placer para m�. - �Eso es todo?

Pensaba que ser�a mucho peor.

- Perdone. - Cre� que no habr�a m�s hermanas.

Le presentar� a la m�s joven. Etta, �ste es Felix Deitz,

hijo de un viejo amigo. T�a Etta.

- �C�mo est� usted? - Encantada.

Adem�s de la m�s joven, es usted la m�s encantadora.

Me sentar� a su lado y haremos manitas por debajo de la mesa.

- En otras palabras, soy su tipo. - Eso es.

- Adulador. - Me siento adulado de estar aqu�.

Adam, es lo mejor que ha entrado en la casa desde la cafetera el�ctrica.

Me alegro, porque le ver�s mucho. �Conoces al presidente de la fundaci�n?

Un tipo duro. Pues a este joven le cost� 7 minutos convencerle

- De que le diera un trabajo all�. - 10 minutos. Los cont�.

Incluyendo presentaci�n y despedida.

Eso significa que vivir� en el pueblo.

Todas queremos que vengas a columpiarte en nuestra puerta.

- Me paraliza la emoci�n. - Estoy requiere una celebraci�n.

- Emma, pon la mejor cuberter�a. - Ya lo hemos hecho.

- Y las servilletas con el bordado. - Est�n en la mesa.

Las puse despu�s de la descripci�n de Ann.

Muy bien. �Se da cuenta de que esa cuberter�a y esas servilletas

no han sido utilizadas nunca, ni cuando vino el alcalde?

- Qu� honor. Gracias, Lemp. - De nada, Deitz.

- Licor de moras. - Lo he hecho yo.

- �D�nde vivir�s? - A�n no lo he decidido.

Hay un hotel en la ciudad, es peque�o, pero...

- Y horrible. - No creo que te guste.

Hay un par de casas que alquilan habitaciones.

Yo hubiera vivido en cualquiera de ellas cuando era joven.

Ya lo discutiremos despu�s de la cena.

Mis chuletas de cordero se est�n enfriando.

Ya s� lo que haremos: usted se sentar� all�, a mi lado;

la Srta. Kay, aqu�, en esta silla; oh, no, esa es para los columpiadores.

Srta. Emma, creo que le gustar� sentarse al lado de t�a Etta.

Srta. Thea, he reservado un asiento especial para usted.

�Qu� os parece as�?

Supongo que no tienes objeci�n a que me siente en mi silla habitual.

- Como si estuviera en su casa. - Gracias, se�or.

�No os lo he dicho?

Tranquila tarde en casa. Es porque Felix est� en la ciudad.

Este tipo ha estado viviendo aqu� un par de semanas,

ejerciendo de rey, presidente y dictador.

Te contar� un secreto, diario. Me gusta mucho.

Ma�ana es el d�a de picnic de la familia...

Mira, la colina. Quer�a decirte que all� hay vistas muy bonitas,

y que tal vez podr�amos andar hasta...

Ahora no puedo, tengo que remendar el jersey de Felix.

Las polillas le han declarado la guerra.

- Oh, mi bot�n... - Te he visto, Ernest

y no me parece bien.

Esto es maravilloso. Bello de verdad.

No me importar�a comprar aqu�, construir�amos para nuestros hijos.

Poner la casa frente al riachuelo, a tu nombre, claro.

Le pondr�amos un bonito nombre. Podr�a hacer un buen negocio.

Lo voy a tener en cuenta. Si tuvi�ramos fecha para la boda.

Thea, es casi junio, �no te gustar�a ser una novia de junio?

Hablaremos de eso en oto�o, entonces lo precisaremos.

�Cu�l es el veredicto, te quiere o no te quiere?

Es lo que intento averiguar.

�No te lo he dicho a�n?

- �Qu� est�s haciendo? - Sopa de cebada.

- A m� no me gusta. - Pues a Felix s�.

Felix. Ven.

- �Qu� pasa? - Algo con el sol.

- Me da en los ojos. - Ponte la mano de visera.

Hazlo t�, no me gusta ver mi mano.

�Est�s bien as�? �C�moda?

Muy bien. �Emma! Perdona, sigue t�.

- Yo llevar� el cubo. - Pero si puedo.

T� lo llevar�s cuando est� lleno.

- Eso es, lo haces muy bien. - Hemos llegado.

�Por qu� ser� que los m�sicos no saben arreglarse la corbata?

Porque los m�sicos...

- D�jame a m�. - Gracias.

- Ya est�. - Ya tienes nueva ocupaci�n,

si encuentras tiempo libre despu�s de cocinar, coser y limpiar.

Me gusta esa ocupaci�n. Tendr� tiempo.

T�a Etta estar� impaciente, necesita el agua.

- S�, volvamos. - Yo lo llevar�.

Est�s radiante, Emma.

Es porque brilla el sol y florecen las flores.

Y adem�s Kay me prest� el maquillaje.

Empiezo a interesarme por esas tonter�as que lees sobre druidas

que viven en los �rboles divirti�ndose.

- Esa agua no es potable. - �Qu� m�s da?

No, no bebas.

No me gustas con la corbata arreglada. As� est� mejor.

�T� est�s mejor as�!

- �Quieres pelea? - �Te crees muy dura?

- Pisa la l�nea... - Seguro que te gano.

�Ven aqu� y pelea como un hombre!

Que alguien vaya a la tienda y traiga m�s perritos calientes.

Vuestro padre se ha comido una docena.

Voy a por m� bici.

- Te ganar� yo. - Eso habr� que verlo.

Te dar� un minuto de ventaja, y s�lo pedalear� con un pie.

Traed una caja de cervezas.

�Qu� demonios te pasa, llevas un ancla en la rueda?

Soy lento al principio, pero ya ver�s luego.

�Cuidado!

La vida era silenciosa hasta que llegaste.

Hay algo en ti que hace que la gente se r�a siempre.

- T� tambi�n tienes magia. - �De veras?

No s� lo que pasa, pero cuando entras en un sitio se ilumina.

Quiz� Edison tuviera una explicaci�n para ello, pero yo no lo entiendo.

De alguna manera me lo transmites a m�. Brillo tambi�n.

- No lo hab�a notado. - Es interior, de los m�s caros.

Somos una combinaci�n magn�fica: luz y risa.

S�, pero una cosa no es sin la otra. Si t� no brillas, yo no puedo re�r.

Y viceversa.

As� que t� y yo no podemos estar nunca separados.

Voto por eso.

No s� si ser� oportuno ahora, pero tus ojos son preciosos.

Es oportuno.

�Los perritos calientes! Hemos dejado una tropa hambrienta detr�s

y especialmente a un hombre que quiero mucho.

Espera, esto es un recuerdo para ti.

- Eres un encanto. - No vale nada, una tonter�a.

Uno de los amuletos pone "te quiero". �Te gusta?

- Gracias. - No me las des.

Prom�teme que volveremos sin prisas.

Lo prometo.

- Estar�n muertos de hambre. - Seguro.

Felix, para. �Me oyes?

No me importa que pierdas t� tiempo, pero no lo pierdas en mi piano.

El primer premio son mil d�lares, lo usaremos para comprar uno nuevo.

Claro, piensas ganar el primer premio, �eh?

Vamos, tenemos una clase a las tres.

Nos queda media hora. Estoy esperando a Borden.

- �Qui�n es? - Un pianista.

Me ayudar� a orquestar mis composiciones.

Es un crimen que otra persona pierda el tiempo en esa basura.

No es una p�rdida de tiempo. Mickey est� sin trabajo,

as� que puede hacerlo.

Dile de mi parte que orquestar esa porquer�a es peor que no trabajar.

- �Cu�ndo llegar�? - Puede tardar m�s de una semana.

- Aunque quiz� no llegue nunca. - Yo cre�a...

Cre�a que s�lo los trombonistas se daban a la bebida.

Mickey no bebe, s�lo es un poco imprevisible.

Estoy encantado de o�r eso.

Una persona en su sano juicio no har�a eso.

Y adem�s... Te ver� en la fundaci�n.

Adelante.

- �Es aqu�? - Aqu� es. Entra, Mickey.

He trabajado en esta partitura durante d�as.

Espero que encuentres los arreglos enseguida.

Alfombras, olor a comida, un piano y flores.

Las casas como �sta son las que sostienen la naci�n.

- �Has perdido el tren? - No he venido en tren.

He hecho autostop.

Te di m�s de lo que costaba el billete.

Apost� los 5 pavos por un caballo muy malo.

Ten�a un nombre muy bonito, pero no recuerdo cu�l.

A esta hora hay mucho tr�fico, �por qu� has llegado tarde?

Me han parado muchos coches peque�os, pero yo esperaba un coche grande.

Es el privilegio de los pobres.

Me voy a la fundaci�n, tengo una hora de clase.

Podr�as buscarte una habitaci�n aqu�, mientras trabajamos.

Por m� vale, me han echado esta ma�ana.

Echar� mucho de menos las telara�as.

Empieza a mirarte esto. Cuando vuelva, iremos a buscarte habitaci�n.

Que d� sobre las v�as del tren, no soporto este aire puro.

Hay una mujer en la cocina, pres�ntate t�. Se llama t�a Etta.

Hasta luego.

Ya me parec�a que no era Felix el que tocaba.

Usted debe ser un vagabundo con un cierto don para el piano.

Felix me ha dicho que me presentara. Me llamo Mickey Borden.

- Usted debe ser t�a no s� qu�. - Etta.

El nombre pega con las cortinas. Dom�stico.

Mi nombre fue primero, luego las cortinas.

�De qu� tipo es usted? �Un ogro que esconde un tierno coraz�n,

o es la simple abuelita que en la cocina huele a quemado?

Felix deb�a haberme advertido. �Una taza de t�?

�Un par de pasteles?

�C�mo ha sabido que no hab�a comido desde ayer?

No puedes esconderle eso a una t�a tan lista como yo.

Ya veo. No hace falta que se haga la generosa. El t� s�lo es agua caliente.

Voy a poner el agua a hervir. Luego te dir� lo que pienso de ti.

- Hola, t�a Etta. - Hola, querida. Llegas pronto.

No pod�a concentrarme. Steven ha roto su viol�n.

- �Lo ha tirado al suelo? - S�, pero dice que he sido yo.

Es mi sobrina Ann.

- Ann, �ste es Mickey no s� qu�. - Borden.

Borden. Pega con la camisa y la corbata.

- Creo que es amigo de Felix. - S�lo conocidos.

Estoy orquestando su composici�n.

Iba a prepararle t�. Un poco de agua caliente, �eh?

T� no te muevas de aqu�.

- �Tienes un cigarrillo? - S�.

Toma.

Con filtro.

Lo has asustado. Es muy t�mido ante extra�os.

No, sigue tocando.

Le� en alguna parte que la invenci�n del encendedor aument� el uso

de cerillas un mil por ciento.

Me hizo gracia. Podr�as sonre�r.

�Esa es una parte de la obra de Felix?

- Esto es m�o. - Es precioso.

Apesta.

Creo que tiene raz�n. Lo he dicho por decir algo.

�No pensar�s presentarla al concurso? Queremos que gane Felix.

No podr�a presentarla, s�lo tiene medio.

�S�lo tiene medio? �Sin comienzo y sin final?

�Crees que est� bien dejar una canci�n flotando, sin cara ni pies?

�Por qu� no?

Porque una composici�n sin todas sus partes no ganar�a ning�n premio.

No ganar�a ese premio ni que fuera el �nico participante.

O sea que tienes todas las posibilidades de ganar.

- �Crees que me dejar�an ganar? - �Qui�nes?

- Ellos. - �Qui�nes?

El sino, el destino, quienes quieran que rijan nuestras vidas.

No te entiendo.

Llevan persigui�ndome m�s de un cuarto de siglo, sin descanso.

Lo primero fue dejarme sin padres, que se arregle.

Luego decidieron que no necesitaba educaci�n.

Cuando nac� tiraron una moneda al aire: cara, pobre; cruz, rico.

Lanzaron una moneda de dos caras.

Luego se pusieron de acuerdo sobre el talento.

"S�, tendr� talento", dijeron.

Pero no el suficiente para hacer algo grande o bueno por su cuenta,

s�lo para que ayude a los dem�s, es lo que se merece.

Unes todo esto y obtienes a Michael Bolgard.

- �Bolgard? - Ese era mi nombre,

cre� que al cambiarlo transformar�a mi destino.

No funcion�.

- Creo que ha sido un tonto. - No he pedido tu opini�n.

Est�s insultando a alguien que cree que un hombre elige su destino.

Si es que ese hombre tiene coraje y ambici�n.

S� lo bastante de m�sica para saber que si acabaras tu...

Te digo que no me dejar�an ganar ah� arriba. Lo �nico que tengo es tiempo.

No piensan darme ni una sola oportunidad.

�Quieres otro cigarrillo? No hablemos de eso, veo que es un tema espinoso.

Es mi tema favorito. Hablar de m� mala suerte es mi �nica diversi�n.

Pero... �T�a Etta, ay�dame, no aguanto m�s!

�Estabas riendo? �Estabas riendo de verdad?

- Creo que s�, �por qu�? - �Me har�as un favor?

Echa la cabeza atr�s y r�ete. Sin raz�n, r�ete.

Lo hab�a imaginado. No tienes idea de c�mo re�rte.

Conozco la especie a la que me enfrento: el tipo joven, alegre,

una especie sin importancia.

No es de la calidad de tu risa de lo que me quejo, es tu actitud.

Cuando te he pedido que te rieras, me has preguntado por qu�,

como si necesitaras una raz�n.

Alg�n d�a te explicar� la diferencia entre risa y risilla tonta.

T�a Etta, yo ya he tenido suficiente.

- �Qu� prefieres, leche o lim�n? - Nada.

Deja de llevarme la contraria y escoge una cosa. �Qu� prefieres?

No intente hacerse la dura, no le va.

Voy a tomar el t� y a observar a este hombre.

Cuando le d� el bocadillo no ser� tan arisco.

�Lo ves? Thea, Ben, Felix, Ann, pap�, t�a Etta, Emma, Ernest,

Kay y... Mickey.

No, te mereces m�s que eso.

Has mejorado mucho en una semana.

�Qu� te parece as�, te gustas ahora?

- Sonr�o como un idiota. - Has notado el parecido.

Ayer estuviste husmeando en mi habitaci�n, �verdad?

�C�mo lo sabes? Intent� no dejar huellas.

Porque hay unas cortinas que antes no hab�a.

La pr�xima vez que salgas pienso ponerte un par de floreros.

No, flores no. Consumen todo el ox�geno.

Y luego subir� con un almohad�n de puntillas.

Quiz� reh�ses vivir como un humano, pero al menos dormir�s como uno.

Mi casera tiene �rdenes de disparar contra ti.

Y cuando acabe con tu habitaci�n empezar� contigo.

- �Qu� hay de malo en m�? - Siempre llevas el pelo alborotado,

y tu corbata a media asta. Y me gustar�a que supieras algo

sobre el estado de Nueva York.

En el estado de Nueva York es obligado llevar raya en los pantalones.

Esta noche es la fiesta de cumplea�os de pap�. Estar�s muy guapo

- Con unos pantalones planchados. - Lo pensar�.

Tengo que ir a la ciudad a por un regalo,

mientras, �por qu� no trabajas en tu composici�n?

C�llate.

Piensa que chasco se llevar�an esos del destino si ganaras.

- �Y qu� si gano? - Ya estamos otra vez.

Un traje nuevo, mi foto en el "Life",

y una ma�ana voy andando tranquilamente, me sigue

un rayo de luz con mi n�mero, y de repente, desaparezco.

S�, ese ser� mi final, desaparecer� como un rayo.

En alg�n lugar hay una camisa de fuerza con tu nombre esper�ndote.

Ven.

No quiero que pienses que ha sido un impulso. Llevo una semana plane�ndolo.

�Tanto tiempo para eso?

- S�lo es un beso de amigos. - Vamos a ser grandes amigos.

S�, har� lo que pueda.

Vamos a ser tan amigos que no tendremos que darnos nada

por Navidad.

Y que nadie diga que no he hecho milagros con tu sonrisa.

Es tarde, tengo que irme.

- Hola. - Hola.

- �Estabas en el tren? - S�. Ay�dame con esto.

�C�mo no te he visto? He recorrido todo el tren.

Iba al lado de mi amigo el maquinista.

�Qu� mano fue la responsable al tomar esa curva?

- La m�a. - Felicidades.

Por un momento cre� que no lo lograr�amos.

El maquinista tambi�n. Escog� un mal momento para empolvarme la cara.

No lo tomes como algo personal, pero a partir de ahora, ir� en autob�s.

El conductor tambi�n es amigo m�o.

- Queda la bicicleta. - Es mejor andar.

- Te quiero, Ann. - �Qu� has dicho?

- Te quiero. - �No te oigo!

Digo que te quiero, y no lo repetir�.

- �Me quieres? - �S�!

- �Desde cu�ndo? - Desde que te vi.

S� que no es muy original.

�Y bien? Eso era una proposici�n.

- As� que espero una respuesta. - Claro, te adoro, Felix.

- Ya es algo. - �Pero no podr�amos seguir as�,

ri�ndonos siempre?

Podemos casarnos y seguir ri�ndonos. Hay alg�n caso.

Te quiero, Ann.

No s� columpiarme ni soy muy bueno transportando cosas,

pero te har� feliz. Eres todo mi mundo.

El mundo loco del pasado y el m�s loco del porvenir.

Te quiero.

Te lo advierto, es posible que me r�a en la ceremonia.

- Pues ya seremos dos. - Eres un encanto.

- �Le importa aguantar esto? - No...

�Feliz cumplea�os!

Apreciar�a m�s vuestras atenciones si afinarais m�s.

- Qu� sorpresa, una radio. - Una radio especial.

No toca el jazz.

Ya hemos hecho el pago inicial.

As� es como vuestra madre consigui� el piano.

- Mira, pap�. - Una chaqueta de terciopelo.

S�lo te hemos estropeado unas cuantas cortinas.

Tus cigarros de 5 centavos parecer�n coronas.

- Mira esto. - Parece Navidad.

�Pero si es de Toscanini!

- Aqu� est� mi regalo. - Que cumpla muchos m�s.

Para que se caliente cuando oiga jazz.

- Pasaba por Tiffany's el otro d�a... - Es demasiado sofisticado.

�Canta "la tirolesa"?

Un suizo deber�a cantar tirolesas, �verdad?

Toma, es un soborno para que no cambies.

- Acepto el soborno. - Ahora que hable.

Este ha sido mi cumplea�os m�s feliz.

Lo recordar� siempre.

No creo que me queden muchos cumplea�os m�s.

Otra tonter�a as� y te mandamos a la cama sin cenar.

No le hagas caso, s�lo intenta parecer trascendental.

Pero todos sabemos que no es as�.

Cortaremos el pastel antes de que lo inunde todo con l�grimas.

De todas formas he puesto demasiadas velas.

Mickey, te doy las gracias por esto...

Lo hice yo por ti, si no te importa.

Ahora me parezco a Ben Crowley. Conozco a los de su clase.

Seguro que de peque�o vend�a peri�dicos y m�ralo ahora.

Yo tambi�n conozco a los de tu clase.

Es el de que una fiesta sale diciendo:

"Yo nunca he tenido una fiesta ni un regalo", �no es verdad?

T� ganas.

Para evitar que puedas decir eso, te he tra�do un regalo.

Gemelos con iniciales.

Pero...

No es una broma. Son buenos.

Siempre hago mis compras en los mejores sitios.

Ten cuidado.

Aqu� un cliente...

- Buen�simo. �Lo has hecho sola? - Totalmente.

En ese caso me quedo contigo, nos fugaremos juntos.

- Eso est� hecho. - �Seguro?

Pod�as haberte comprado una corbata nueva. Mira �sta.

Est�is guap�simas esta noche. No os parec�is a vuestro padre.

Si tuviera diez a�os menos...

�Qu� te parece si lo decimos ahora? Sost�n esto.

Tengo algo para ti.

�Felix! Toma. �Escuchadme todos!

Tengo que hacer un anuncio comercial.

Escuchad, Felix y yo vamos a casarnos. Mirad.

- Qu� sorpresa. - Estupendo, me alegro por los dos.

- �As� que vais a casaros? - Por fin he ca�do.

- Ann, querida. - T�a Etta.

�No es estupendo? Si nosotros...

- �Me das un beso? - Claro que s�.

- Creo que me equivoco de chica. - C�llate.

Estoy celosa. Cambio mi brillante carrera por un marido como Felix.

- Os deseo lo mejor, Felix. - Gracias, Ernest.

Estoy segura de que ser�is muy felices. Lo presiento.

�Hab�is pensado cu�ndo vais a casaros?

Tan pronto como mi ropa est� limpia.

�Quer�is caf�? Para que nadie se quede dormido.

- Voy a prepararlo. - Os echar� una mano.

Eso de las bodas no es contagioso, �verdad?

No s� si deber�a entregar a mi hija a un compositor de m�sica moderna.

S�lo a una, pap�.

Yo me casar� antes.

- �A�n quieres que sea en junio? - Pues claro que s�...

Traed las flores de naranjo.

- �Felicidades, Thea! - Gracias.

- Ben... - No s� qu� decir.

No digas nada.

- �Junio? Entonces a�n estar� aqu�. - Para la m�a tambi�n, �verdad?

- �D�nde piensas estar si no? - En Filadelfia, estudiando para la beca.

Por favor, s� todas las bromas sobre Filadelfia.

�Pero te vas as�, de repente?

He decidido que ya era hora de trabajar en serio.

Decidme, �qu� le est� pasando a mi familia?

�Bien! Creo que deber�a proponer un brindis.

- Es para ti, Ann. - Gracias.

Felicidad, Ann.

Si escondes tu cabeza en m� hombro, es menos probable

- Que los de ah� fuera te oigan. - No puedo evitarlo.

- Quiero a Felix, y ahora... - Encontrar�s a otro.

Lo encontrar�s. Unos seis meses, es lo que suele tardarse.

Y no me contradigas, Emma. Aunque sea una solterona,

conozco bien estas cosas.

Emma, ni siquiera has venido.

Cari�o, �qu� te pasa?

No debes ponerte triste, no me marchar�.

Estar� cerca de ti, nada va a cambiar para nosotras.

- Ya lo s�. Es s�lo que... - �Cre�as que nunca me casar�a?

Yo tambi�n lo cre�a., pero todas lo haremos.

Y tendremos muchos ni�os, todos violinistas.

- Felix te gusta, �no? - Claro, �y a qui�n no?

Es s�lo que no puede acostumbrarse a perder a la peque�a de la familia.

Lo mismo que yo. Echadme una mano con el caf�.

T�a Etta tiene raz�n, soy una tonta. Vamos, a trabajar.

No me casar� con �l si no quieres.

- A�n podemos ser las solteronas Lemp. - No, no...

No hay nada que no hiciera para que t� fueras feliz.

Ya lo s�, peque�a.

Vamos, van a pensar que nos ha pasado algo.

�Est�s segura que no es por Felix?

T� nunca has demostrado tenerle mucha simpat�a.

Pero es tan dulce y divertido. Cuando le conozcas, le querr�s mucho.

Ann, c�llate de una vez. Si no les llevamos caf�, nadie va a querer.

Venid. T� coge los platos y yo servir� el caf�.

Gracias a Dios, a�n hay una mano firme en la familia.

Al final no habr� caf� para nadie.

S�lo porque yo... S�lo intentaba que fueras humano, yo...

Yo introduje las cortinas en tu vida y no voy a...

- �Por qu� eres tan bonita? - �Qui�n, yo?

Vas a casarte hoy. Otro sue�o derribado.

Es duro, �sabes? �Por qu� tienes que parecer un �ngel?

�Por qu� tendr�s ese brillo?

Si tu nariz fuera grande y tus ojos tristes, todo ser�a m�s sencillo.

Pero m�rate, ni un solo cabello fuera de sitio.

No podr�a casarme sin permanente, ser�a ilegal.

Te felicito, bonito trabajo.

Coges a un chico del fr�o, le muestran una familia real,

el viejo, t�a Etta, le ponen a Ann en su camino, dejan que cambie su vida,

y lo echan otra vez al fr�o... Siempre ellos.

Por favor, escucha...

Dec�as que era por mi culpa, nunca luch�.

Ahora estoy dispuesto a luchar. Te quiero y eres m�a, Ann.

Por favor, s� razonable.

De acuerdo.

Ya lo ves, tu teor�a es est�pida.

La lucha es in�til. Acepto el veredicto.

Y adem�s ir� a la boda. Mi sonrisa ser� tan valiente como la de Emma.

�Por qu� dices eso?

�No sabes que Emma est� enamorada de Felix?

�Emma enamorada de Felix? Debes estar loco.

Supongo que cuando est�s fuera puedes ver cosas que otros no pueden.

- No s� de qu� est�s hablando. - Pobre Emma.

La observ� la noche en que lo anunciasteis.

Su cara se puso blanca y se fue corriendo.

Cuando volvi� not� que hab�a llorado.

Eso hizo que me sintiera muy cerca de ella.

No fue por eso, es imposible. Era porque yo me iba a casar...

Hemos estado muy unidas. No te creo.

- Lo dices para asustarme. - Adelante, c�sate.

- Ve a casa, te esperan. - Dime que es mentira.

S�, �qu� m�s da una cosa que otra?

Bien, tengo que irme a hacer el equipaje.

- Adi�s, Ann. - Adi�s, Mickey.

T� primero.

Quiero irme despu�s de ti.

- �Emma? - �S�, Felix?

�Qu� es esto, una corbata o un remo?

Me atrever�a a asegurar que es una corbata.

Es monstruoso eso de casarse. Cada d�a digo lo mismo.

Ay�dame, Emma. Sea lo que sea, �tamela.

Estoy nervioso, mis dedos parecen gelatina.

- Est�n fr�os. - Los tuyos tambi�n.

Deb�a haber alquilado el traje en lugar de hac�rmelo, �no te parece?

- �Qu� tal? - Espera un momento.

Ya est� bien.

�ste es mi �ltimo d�a de trabajo de arreglar corbatas.

- Dime, �te parezco atractivo? - Demasiado.

- Eh, no podr� decir "S�, quiero". - Lo siento.

Estate quieto.

Ya est�.

Gracias.

Bien, listo.

- �C�mo estoy? - Est�s muy guapo.

Pantalones a rayas. Es simb�lico.

Aqu� llega el novio... el pelma. Aqu� llega el novio...

Las tres y doce. Yo tengo las tres y ocho.

�Qu� hora tienes t�?

- Las tres y cuarto. - Perdonen.

- �Qu� habr� pasado? - Nada, se habr� puesto nerviosa,

y habr� decidido darse un paseo.

Yo tambi�n lo hice cuando me cas�.

�Qu� le habr� pasado? No tendr� tiempo ni de arreglarse un poco.

- �Qu� hora has dicho que era? - �Otra vez? Las tres y cuarto.

Pero el reloj del vest�bulo...

Olv�date de la hora y d�jate de comportarte como un tonto.

Es mi primera boda, puedo esperar.

- Seguro que esa es Ann. - Bien, ya era hora.

No, es un mensajero. Un telegrama.

- Yo lo coger�. - Es el que esper�bamos.

La compa��a de muebles: Felicidades, nuestra venta de muebles

empezar� el lunes.

- Emma, es para ti. - Debe ser de Kay.

�Algo malo, Emma?

�Qu� pasa?

Es de Ann. Va a casarse con Mickey Borden.

- D�jame verlo. - �Qu� dice?

"Emma, dale la noticia a Felix. Hazle entender que es lo mejor.

"Lo he descubierto justo a tiempo de cometer una equivocaci�n.

"Mickey y yo estaremos casados cuando recibas esto.

- "Felix entender� y perdonar�". - �Calla!

Lo siento, hijo.

�Qu� podemos hacer?

�Padre?

Tienes que hacer alguna cosa. No te quedes ah� parado.

- No puedo enfrentarme a esa gente. - Tenemos que hacerlo.

Yo me encargar�.

Lo siento, pero la familia quiere que hable con usted y sus amigos.

"Dale la noticia. Hazle entender que es lo mejor. Una equivocaci�n.

"Mickey y yo estaremos..."

Este silencio hiere mis o�dos.

- S�lo queda una en mi orquesta. - Por Navidad estar�n todas aqu�.

- Ahora le estoy escribiendo a Ann. - Sigamos, Emma,

pero toca m�s fuerte. S�lo pido un poco de ruido.

Cari�o, �odias la sopa de verduras?

- No, me gusta. - Pues yo la odio.

Acabo de descubrir algo, no puedo hacer sopa de verduras.

Podr�as improvisar algo con las verduras: una tortilla o estofado.

Creo que falta algo. Las verduras han desaparecido.

Bueno, creo que podemos esperar la cena de Navidad de tu padre.

He vuelto a leer la carta. Cada vez me gusta m�s.

- Vamos fuera a tomar un bocado. - No tenemos dinero.

Gastamos lo �ltimo que ten�amos en los billetes de tren.

- Puedo vender algo que ya no use. - �Y despu�s qu�?

Recurriremos a la asistencia social.

No puede ser, aunque ya me siento bastante viejo.

Demonios, no puedo ganar dinero orquestando.

Me gustar�a saber hacer otra cosa.

Con unas canas ser�as un presidente de banco perfecto.

Apuesto a que te gustar�a salir de esta pocilga.

No est� tan mal.

Ann,

despu�s de este tiempo, �a�n me quieres?

Han pasado cuatro meses, claro que s�.

�Seguro?

Llama a un notario y lo dir� por escrito.

A�n me quieres. Debes estar loca.

Eso demuestra que no eres una persona normal.

T� tampoco est�s dentro de los c�nones de la normalidad.

Tengo hambre.

No lo veo claro.

�Qu� no? Escucha, t� al piano y yo a la bater�a.

Y �l con la trompeta y el saxo. Es amigo del viol�n. Est� clar�simo.

Podr�amos ganar dinero y divertirnos.

- �Sabes d�nde? En Sudam�rica. - �C�mo lo sabes? �Has estado all�?

- No, pero he visto muchas postales. - Parece interesante.

�Qu� clase de rayos tienen all�?

�Rayos?

Deben ser potentes, son pa�ses tropicales.

Tropical significa actual y moderno.

Ya lo dec�a yo, son todos pa�ses muy modernos.

- �De qu� habl�is? - No es mala idea.

- �Cu�nto cuesta el viaje? - Primero esc�chame a m�.

- �Con o sin la se�ora? - Pi�nsatelo bien, Mickey.

- Con. - Gracias.

Pues entonces dos o trescientos d�lares. Eso en segunda clase.

Esto es el fin de Sudam�rica.

Cuando estuve en Washington estuve en la casa de la moneda,

fue la �ltima vez que vi 300 d�lares.

- �No tienes nada para vender? - �Cu�nto me dar�an por una esposa?

- Seguro que pagar�an bien. - Gracias.

Si tuviese un hermano, ahora tendr�as los ojos morados.

- �M�s caf�? - La cuenta.

Pago yo, quiero sentirme rico por una vez.

Gracias. Consigue el dinero, nos gustar�a que vinieses.

Adi�s, Sra. Borden. Ah, y Feliz Navidad.

Feliz Navidad. Vamos.

- Gracias por pagar la cuenta. - De nada.

S�, quiz� pueda sacarle el dinero a Crowley.

�No lo dir�s en serio?

Ser� un pr�stamo legal. Prometo pagarle el seis por ciento

- Y firmarle papeles. - No puedes.

- �Por qu� no? Es de la familia. - Entr� a trav�s del matrimonio.

No le cobramos entrada, y no lo haremos ahora.

Si no me prometes que no le dir�s nada, no ir� a casa.

De acuerdo, te prometo que no se lo pedir�.

A�n m�s, le ofrecer� dinero. Vamos, toma un cigarrillo.

Ahora me toca preguntarte a m�. En estos cuatro meses,

�has sido feliz?

He estado m�s cerca de eso que nunca.

�Entonces por qu� quieres ir a Sudam�rica?

Para ver c�mo son los rayos all�, nada m�s.

Si no estuvi�ramos casados, si fueras un hombre libre,

encontrar�as la manera de irte, de poliz�n, quiz�.

Pueden ir dos por el mismo precio.

No, si voy, quiero ir con un cierto estilo.

�Qu� piensas?

Si encontrara una cartera llena de dinero por la calle,

�ser�a capaz de huir sin ti?

- �Cu�nto apuestas? - Prefiero no arriesgarme.

Yo tampoco.

Hemos llegado.

P�gate a m�, Ann, me sienta bien.

Has sido muy amable al venir a buscarnos, Ernest.

- Yo s�lo recibo �rdenes. - Veo que Emma te tiene tiranizado.

Un poco s�, pero resulta divertido.

Espera, Ernest llevar� todas las maletas.

Luego le obligar� a fregar los platos.

�Lo veis ahora?

- Le tienes bajo control, �eh? - Esto no es nada.

- Espera a que estemos casados. - Tiemblo al pensarlo.

Hace fr�o, pasad.

D�jame un poco a m�, Ann, me encantar�.

- Estoy contento de verte, Mickey. - Y yo de estar aqu�.

- Hola, Lemp. - Hola, Deitz.

- �C�mo est�s? - Bien.

�C�mo se ha portado desde que gan� el premio?

No se puede vivir con �l. Se pasea con un cheque en la solapa

y un contrato con la sinf�nica prendido del pelo.

- Venid, vamos a ver a Tom y Jerry. - S�, me encanta verlo.

- Ann, �has visto el �rbol de Navidad? - Hola, Mickey, Feliz Navidad.

Igualmente, Felix, y felicidades por el premio.

Gracias, tus arreglos me ayudaron a conseguirlo.

Beethoven hac�a sus propios arreglos, sin ayuda. Era un m�sico.

- �Un brindis, Mickey? - Gracias.

- �Quieres, Felix? - S�, gracias.

- �Y Kay, no ha llegado a�n? - Pobre Kay, se lo va a perder.

- Tenemos una sorpresa. - Kay no puede venir.

No puede estar aqu� y al mismo tiempo cantar en la radio, �no crees?

- �Kay va a cantar en la radio? - Esta noche, en la cadena nacional.

Le hemos mandado un telegrama dici�ndole lo maravillosa que ha estado.

�En la emisora nacional! �Qu� m�s ten�is que decir?

Ni una palabra hasta que haya cenado.

El pavo ya estar� listo.

�Ernest! �Qu� haces?

Eso te costar� dos docenas de rosas.

No hay motivo para desperdiciar este mu�rdago.

En el amor y en la guerra, la sorpresa es la mitad de la batalla.

Ben, no seas tonto.

Es mi oportunidad, he esperado muchos meses para besarte.

- Lemp, el "lat�n lover". - T�a Etta, ven aqu�.

Hombros rectos, mira hacia arriba.

Me ha costado, pero, al final, mi encanto ha podido con �l.

- T�a Etta, la cena est� preparada. - Vamos all�.

Presentamos a la joven talento americana que obtuvo la beca

de la fundaci�n Filadelfia: la Srta. Katherine Lemp.

La Srta. Lemp cantar� "Vuela una canci�n".

COMPA��A DE EMPE�OS UN BRAZALETE.

No est� mal, no est� mal. Con tiempo y trabajo...

Adam Lemp, reconoce que nuestra Kay tiene la m�s encantadora, dulce y pura

voz que jam�s has o�do.

Lo est� pensando, pero se siente modesto.

Pues que sea modesto sobre c�mo toca �l la flauta,

- Y no sobre c�mo canta Kay. - Soy muy viejo para cambiar.

Todos los m�sicos son iguales. Recuerdo cuando era ni�o,

hab�a un m�sico que viv�a al lado, era de lo m�s exc�ntrico y...

Bueno, debo marcharme. Tengo el tiempo justo para coger el tren.

- �Tan pronto? - S�, tengo que irme.

- Ernest, su maleta. - Est� bien. All� voy.

He o�do hablar de maridos dominados, pero es la primera vez

que veo a un novio dominado.

- Le traer� su abrigo y su sombrero. - Me gustar�a hablarte de ese m�sico...

Empezar� por la m�s guapa. Adi�s, t�a Etta.

Siento que tengas que irte, Felix.

�No puedes perder el tren? Nunca creer�n que eres un gran m�sico

en Seattle si llegas a tiempo.

- Adi�s, Adam. - Felix, adi�s.

Adi�s, Emma.

- Ben, no te molestes. - No es una molestia.

Esperamos que nos env�es una carta cada semana.

Enviar� recortes de peri�dico para regocijo de tu padre.

- Aseg�rate de que los lea. - Voy a darle prisa a Ernest.

Pobre chico, en lo que se mete cas�ndose conmigo.

- Toma, espero que sea el tuyo. - Si no me sienta bien, ser� el m�o.

Hace mucho fr�o ah� fuera. Abr�gate bien con la bufanda.

Quien dijo "ojos que no ven, coraz�n que no siente", ment�a.

Probablemente fue Shakespeare, lo dijo todo.

- Adi�s, Lemp. - Adi�s, Deitz.

- Date prisa, Ernest. - Toma, Felix.

- Adi�s, y buen viaje. - Adi�s, Emma.

�Te importa si llevo a Felix a la estaci�n? Quiero decirle algo.

En absoluto. D�jame en la tienda. Quiero comprar unos cigarrillos.

Luego volver� andando, as� bajar� un poco de esta cena navide�a.

- Yo te llevar� a la estaci�n. - No tenemos mucho tiempo.

- Llegaremos enseguida. - Pasa, me sentar� delante.

Bajar� en la tienda. No te importa, �verdad?

He querido llevarte yo, porque esta es la �ltima oportunidad

que tengo para decirte que siento mucho haber complicado tu vida.

Eso es agua pasada, olv�dalo.

Soy especialista en estropear las cosas.

Pero me consuelo, porque suelo acabar debajo del mont�n.

- �C�mo funciona todo? - Sin quejas.

- �Trabajas? - A mi modo.

- �Entonces todo bien? - Claro.

Ayer vi a Jake, hablamos de ti. Dijo...

Jake es m�s mentiroso que yo.

- Hazme un favor. - �Cu�nto necesito?

He tenido suerte. D�jame prestarte algo para ayudarte.

�No te cansas de ser siempre un buenazo?

Yo me morir�a de aburrimiento.

- Gracias, Felix, no puedo aceptarlo. - �Por qu� no?

No lo s�. Quiz� porque soy un hombre nuevo.

El viejo Mickey lo habr�a tomado. El otro Mickey no es un loco.

All� est� tu tren.

- Mozo, deprisa. - Ah� detr�s.

Viajeros al tren.

- Hasta pronto, Felix. - Gracias.

Mickey, toma. Es para Ann.

�salo en algo que la haga feliz. Adi�s.

Qu� pena que Kay no haya podido estar aqu�.

Hubiera sido bonito escuchar su voz.

Cu�ntas cosas han pasado desde la �ltima Navidad.

El a�o pasado ni Thea ni t� estabais casadas,

Kay no hab�a obtenido su beca, ni Felix su premio,

ni siquiera conoc�amos a Felix.

Emma, yo sab�a que...

Que t� y Felix... Cre� que estabas enamorada de �l.

Lo estaba, todas lo estuvimos.

El d�a en que te ibas a casar con �l pens� que si el mundo se acababa

en aquel momento ser�a un acontecimiento.

Ahora lo tengo m�s claro, y te lo debo a ti, Ann.

- �A m�? - Ver�s,

si te hubieras casado con �l, me habr�a pasado la vida creyendo

que hab�a perdido a mi pr�ncipe azul en su caballo blanco.

Cuando lleg� tu telegrama todos se derrumbaron.

Bueno, todos menos Ernest. Ben, que siempre ha llevado la voz cantante,

ni se movi�.

Nunca olvidar� c�mo Ernest se encarg� de todo.

Fue silencioso, capaz,

y tan digno. Ah� empez� todo.

Ahora ya no imagino la vida sin Ernest d�ndole �rdenes.

Y si alg�n d�a, tambi�n es �l quien me ordena a m�, tambi�n me gustar�.

Cu�nto tiempo puedes estar con alguien y no darte cuenta de lo que significa,

como Mickey y t�.

�No estar�s llorando por un plato roto?

No tienes por qu�, no es nuestro. Se lo pedimos prestado a la Sra. Ridgefield.

No es por eso, es por estar en casa y todo eso...

Si vas a preguntarme si soy feliz, lo soy.

No se me hab�a ocurrido.

Mickey lo ha hecho todo para hacerme feliz.

Lo intenta con todas sus fuerzas.

- Thea, por favor. - �Qu� pasa?

Ben ha tenido un accidente.

�Pod�is callaros un momento, por favor? No puedo o�r.

�Hospital St. Joseph? Est� bien, llevar� a su esposa.

- �Est� malherido? - Me temo que s�.

- Mi coche est� fuera. - Ir� contigo, Thea.

Pobre Ben, no le hice feliz, ni siquiera lo intent�.

No debes...

Ha sido siempre tan amable y generoso, y yo nunca he mostrado

- Mi aprecio. - Se pondr� bien. No es tarde.

- Podr�s darle todo eso. - Pero sup�n que...

Por favor, no pienses.

Thea, no es Ben.

Ann, es...

�Mickey?

Conduc�a el coche de Ben.

�Est� malherido?

Otro de sus trabajos. No han querido que me marchara con estilo.

No debes hablar.

Te pondr�s bien.

S�lo un rayo se te puede llevar.

Tengo tu palabra.

Los rayos pueden ser artificiales, �lo sab�a?

Creo que ser�a mejor que usted...

No le hagas caso, �tienes... un cigarrillo?

- �Puedo? - S�, d�selo.

Yo lo enciendo.

Con filtro, no...

- Hola, Lemp. - Hola, Deitz.

No has arreglado la puerta, a�n chirr�a.

Si no chirriara, no me columpiar�a.

�Por qu� las mujeres odian las latas de aceite?

�Por qu� los hombres fuman pipas que apestan?

No es la pipa, es el tabaco.

- Tabaco especial para pipas. - Exacto.

- Hace a�os que lo masco. - Y yo que lo fumo. Me desagrada.

Me alegra que est�s en casa.

�Qu� hago a este lado de la valla?

- Ahora es cuando toca entrar. - S�.

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