All language subtitles for The Rat Race - 1960 - Debbie Reynolds and Tony curtis

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Original subtitles

-Acuérdate de nosotros. -Sí, papá.

Escribe cuando puedas.

Si necesitas dinero, dínoslo, veremos qué podemos hacer.

No te preocupes, papá.

-Cuídate mucho. -Descuida, papá. Adiós.

Adiós, hijo.

Philadelphia y Nueva York.

Adiós.

Enlaces con Cleveland…

Autobús directo a Chicago

listo para salir.

Y esa de ahí, creo. Sí.

Oye, ha sido un viaje estupendo.

Sí, emocionante.

Y que lo digas.

-¿Te puedo hacer otra pregunta? -Dispara.

¿Cómo llego mejor a Times Square?

Coge un taxi.

Tío, voy a ir andando. Sólo dime por dónde.

Bueno, ve hasta la esquina, gira a la izquierda y sigue andando.

Genial.

¿Andando? ¿Hasta Times Square? ¿Con este calor?

¿Por qué iba alguien a hacer eso?

Es un peregrino en camino a la Meca.

-¿Mm? -La tierra prometida.

Para los saxofonistas.

Hola.

Quería preguntar sobre una habitación.

Prueba.

¿Tienen una habitación sencilla barata?

7 dólares con baño.

¿Al día?

No, la noche. Por el día hay que dejarla.

Bueno, hay un anuncio en el periódico. Decía 3,50.

Ahí vive el administrador.

Bueno, 7 es algo más de lo que puedo pagar.

-Músico, ¿eh? -Sí.

Bueno, eso es duro.

Pero hay un montón de hostales en esta ciudad

que se adaptan a cualquier tipo. Incluso a lan bandas de uno.

¿Ah, sí? ¿Sabe dónde hay alguno?

-Oh, 49, 50, 53. -¿Cómo?

-Por ahí, entre la 8ª y la 9ª. -¿Entre la 8ª y la 9ª?

No sé dónde queda eso.

-Fuera, -Mm-hm.

-Gire a la derecha, -Derecha.

-Siga andando y pregunte. -Vale.

Mejor aún, empiece a tocar el saxofón

hasta que nadie se vuelva a mirar.

Entonces deje de tocar y estará en casa.

Muchas gracias.

Perdone.

Hey.

A por él.

Eh, ¿qué crees que estás haciendo?

Eh, tío.

Cuidado con mis instrumentos.

¡Más cuidado, chichos!

Los pronósticos del tiempo no dicen nada de lluvia.

Oh, no, no está lloviendo.

Hay unos chavales ahí afuera que me han perseguido con una manguera.

Mejor quítese la chaqueta.

Con este aire acondicionado podría empezar a nevar.

No lo había pensado.

Bueno, ¿qué va a ser?

-Una cerveza. -Es lo que más servimos aquí.

¿Tiene cerveza de Milwaukee?

Sacamos lo mismo de una marca que de otra.

Gracias.

Dígame, no sentirá ya añoranza de Milwaukee, ¿verdad?

No.

¿Cómo sabe que soy de Milwaukee?

Oh, cada día intento adivinar algo.

Esta es mi adivinación de hoy.

¿Ha estado alguna vez?

Oh, sí. Tres veces.

La primera vez que fui, fue porque me equivoqué de tren al salir de Chicago.

La segunda, estaba persiguiendo a mi primera mujer

y al tipo con el que me la pegaba.

Veamos… la tercera…

ah, sí, estuve trabajando como pintor de rótulos.

Solía hacer rótulos de ventanas. Letras doradas y esas cosas.

Seguro que ha visto mi trabajo

sentado en alguna silla de dentista.

Mac, los edificios en los que trabajaste

estaban todos derruídos antes de que este chico naciera.

Escucha, Soda,

no dejes que te engañe este pelo canoso, cariño.

Ya lo tenía cuando iba a secundaria.

Casi siempre pensaban que yo era el director.

¿Por qué le llaman a esto "soda cremosa"? No tiene crema.

Ponme un zumo de naranja.

¿Le importa si pongo esto?

Siempre digo que una gramola tiene que vivir también.

Adelante, tú mismo.

Hey.

¿Sabe? Esto tampoco es naranja de verdad.

Pero tal como hacen la química hoy en día,

prefiero esto al zumo exprimido.

-Vaya. Hola, Peggy. -Hola, Mac. ¿Me pones hielo?

-¿Cḿmo, querida? -Algo de hielo.

Oh, por supuesto.

Aquí tienes.

¿Cuánto es?

Esto es granizo que recogí el pasado invierno.

Lo guardé en el congelador para el verano.

Los elementos de la naturaleza pertenecen al pueblo así que para ti.

-Gracias, Mac. -De nada.

"Cuánto es".

Dice "cuánto es", como si pudiera pagarlo.

¿Qué dices?

Digo que si los cubitos de hielo costaran 2 centavos por quintal

no podría comprar ni un vaso.

No es más que una don nadie mentirosa y ladrona.

No estarás hablando de esa dulce mujercita

que acaba de entrar y salir.

Oh, ¿también te ha camelado a ti?

Ella se porta bien conmigo así que yo me porto bien con ella.

Está sin blanca, yo te lo digo.

Y yo te digo que le subiste la renta

y no puede pagarte y por eso estás furiosa.

-¿Sabes cuál es su problema? -Sí que lo sé.

¿Cuál es su problema?

Es como un gran plato de pollo frito

en una comida de camioneros.

Todos lo agarran desde todos los ángulos

desde todas direcciones.

A menos que se vuelva dura

no va a quedar nada de ella.

Sí.

¿La señorita Peggi Brown?

¿Qué pasa?

¿Es usted Bryant 94099?

Sí, ¿y qué?

Vengo de la compañía telefónica.

Tengo que hacer unos pequeños ajustes, por favor.

El teléfono funciona perfectamente. Me gusta tal como está.

Váyase a ajustar otra cosa.

Escuche, si no me deja hacer un pequeño ajuste,

le quito el teléfono.

Está bien, está bien. No voy a discutir.

Deme un minuto. No estoy precisamente presentable.

Un momento.

Vamos, señora, vamos.

¿Qué le pasa? ¿ __ ?

Usted cree en los cerrojos, ¿no?

Mi padre se graduó en Yale.

¿Qué pequeño ajuste es lo que tiene que hacer?

-Tengo que quitarle el teléfono. -Será marrullero.

Bueno, señora, tranquilícese.

Nada de histerias, ¿eh?

-Tenga. -No pienso cogerlo.

Es legal.

¿Aún existen estas cosas? No había visto una de estas en años.

-Digame, ¿me haría un favor? -Sí, claro, señora.

¿Quiere dejar de llamarme "señora"?

¿Y dejar el teléfono?

Sí, claro. Como si yo fuera el presidente de la empresa.

Va contra las reglas. Me despedirían.

Mi vida depende de esto. Necesito el teléfono.

Se lo agradecería tanto.

¿Qué es lo que quiere decir exactamente, muñeca?

Bueno, ahora mismo trabajo como modelo.

Ya sabe, un trabajo aquí otro allá.

Necesito el teléfono.

¿Eso es todo lo que hace?

Bueno, entre trabajos

hago unos turnos de baile en el Crystal Gardens.

-Mire, cometa un error. -No es tan sencillo.

Bueno, piense algo.

Afloje la tira azul o rompa el destornillador.

¿Me dará un par de semanas?

No pienso que pueda hacerlo.

Eso es.

No piense.

Sentir es mucho más humano.

Bryant 94099.

¿Cómo va a usarlo si lo quita?

Siempre hay un momento en la vida en que hay que jugársela.

Alguna noche de viernes

podría necesitar de repente una modelo.

Ahí lo tiene.

Dos semanas, en la casa.

¿Trato hecho?

Trato hecho.

Pero ahora mismo tengo que ir al Crystal Gardens, ¿sabe?

Oh, sí. Claro, tiene que trabajar.

Yo mismo tengo que hacer algunas llamadas.

Bryant 94099.

No se aleje mucho del teléfono.

Tengo que hablar con usted, señorita.

Sí, bueno. Yo le diré algo: Deje de perseguirme.

Me puede insultar,

Viendo de dónde viene yo lo achaco a la ignorancia.

Siempre me atosiga y me atosiga, y me atosiga.

Déjelo ya, ya no hace efecto.

Me han acosado cada día de mi vida de un modo u otro.

Y ya tengo la piel como un cocodrilo. ¿Quiere tocarla?

No. no, gracias.

Te paso el aviso de mi administrador.

El alquiler desde mañana es de 2,20 al día.

Espere un momento.

Sabe cuánto tengo que bailar para ganar 2,20?

Si no paga el aumento

le alguilo la habitación al primero que pase.

Sí, de acuerdo. No vale más de un dólar al día

excepto quizá a un cerdo.

Pues resulta que eso es lo que creo que tengo viviendo ahí.

Es una bombilla de 100 vatios.

Se lo meteré en la cuenta.

Son 39 centavos y 2 centavos por el impuesto.

No se ocurra irte, ¿me oyes?

Te cargaré 41 centavos.

Cuidado, señora.

¿Hay algo?

Sí, muchas cosas pero nada que pueda permitirme.

Bueno, dudo que tengan nada donde yo vivo.

Pero puedes preguntar.

Justo cruzando la calle, el 314.

Puede que vaya.

¿Cuánto te debo?

Bueno, es una, dos, la cerveza, el hielo es gratis…

50 dólares.

-Aquí tiene. -Gracias.

Mac, ¿me das cambio? Tengo que hacer una llamada.

Gracias.

Espera. Ya te ayudo.

Gracias.

-Pasa por aquí a vernos. -Sí, tienes discos muy buenos.

Gracias.

Encantado.

Hola, Nellie.

Soy Peggy. Sí, Peggy Brown.

Del dinero que iba a devolverte pero no te he devuelto.

Nellie, pasa lo siguiente.

Necesito un vestido y zapatos para una entrevista de trabajo.

Sí, 50 dólares.

No, lo necesito hoy, Nellie.

No, mañana es demasiado tarde. La entrevista es a las 9.

Nellie, necesito dinero pero no tanto.

Bueno, ¿y qué tal 25 dólares?

Deme dos.

Bien.

Gracias. De acuerdo.

Con mi agradecimiento.

He oído que te ha salido un trabajo, ¿no?

Sí.

El oficio más viejo del mundo.

¿Sabes qué haría yo en tu lugar?

Me iría a otro sitio.

Sí. ¿A dónde? ¿Y cómo?

A casa. Estoy seguro de que te pagarían el viaje.

Sí. Lo intenté una vez.

Me costó un año y medio

decidirme a volver

y 5 minutos decidir que me iba otra vez.

Bueno, supongo que nada permanece siempre igual.

Sí.

No.

Nada excepto mi suerte.

Siempre mal.

Gracias, Mac.

¿Está segura de que todo está bien?

No se preocupe por eso.

Ella se iba de todos modos.

Esta tarde.

Bueno, si usted lo dice…

Entonces, ¿va a estar practicando con el saxofón?

Sí, señora. Todos los días.

Bueno, entonces serán 75 centavos extra a la semana.

Setentay…

¿Y por qué es eso?

Por penosidad.

Sí, tengo los oídos delicados

y los inquilinos van a quejarse por su culpa.

Así que hay una pequeña tasa for este motivo.

¿Es costumbre hacerlo así?

Sí, es lo acostumbrado.

75 por adelantado.

Sí, señora.

-Aquí tiene. -Gracias.

Bueno. Ahora la habitación es suya.

Gracias.

Te he avisado un montón de veces.

Ahora tomo posesión legalmente.

Pero…

Ella sale, él entra. Eso es todo.

Lo siento.

Espero que todo esté bien.

No se sienta mal por esto.

Mire, ¿quiere que me vaya a dar una vuelta,

por un par de horas?

Sí.

Está bien.

¿Le molesta esto?

Llevo una temporada que todo me molesta.

Bueno, pues me voy.

Sí, váyase.

¿Le puedo echar una mano?

Úsela para empujarse hacia la calle.

Déjeme ayudarla.

Es…

Verá, la humedad hace que la madera se abombe.

Mire, siento mucho

la manera en que las cosas se han puesto para usted.

No es culpa suya. Olvídelo.

Sólo quiero que sepa que sé cómo se siente.

Y…

Bueno, está bien.

Diga,

Este ventilador y un par de dólares en comida son míos.

¿Quiere comprarlos?

Sí, vale. ¿Cuánto?

5 dólares.

De acuerdo. Bien.

Aquí tiene.

¿Cuánto lleva por aquí?

Llegué esta mañana.

¿En autobús?

Sí, ¿cómo lo sabe?

Se adivina.

¿Me alcanza esa copa del estante?

Claro.

¿Qué es, músico?

Toco el saxo.

Es justo lo que necesitan en Nueva York.

A Miss Cha Cha Cha 1957, señorita Peggy Brown.

¿Es usted?

Nacida en Miami.

Quién lo iba a decir. Bailando en campeonatos.

Claro. Sólo vivo aquí

para estudiar los ritmos del pueblo llano.

Haremos una cosa:

¿por qué no lleva usted esto y yo llevo sus maletas?

Gracias.

-¿Tiene todo? -Sí, todo.

Ya podía haberla denunciado.

Hace mucho tiempo.

Pero por naturaleza yo no soy de carácter rastrero.

Perdone.

Y en tercer lugar,

__

Sólo espero que durante el resto de su vida

reciba exactamente lo que merece: nada

Fuera de aquí. ¡Fuera!

¿Le llamo un taxi?

Un taxi.

Sí, supongo.

De acuerdo.

Aquí tiene, señorita Brown.

Señorita Brown, siento muchísimo lo que ha pasado.

Eh, señora, ¿a dónde?

Y quiero desearle lo mejor…

Eh, ¿a dónde?

Vale, sólo un momento.

Quiere saber a dónde.

No lo sé.

¿Cómo dice?

No lo sé.

-Eh, vamos, ¿a dónde? -Bueno, un momento.

Tan pronto como lo sepa, se lo haré saber, ¿de acuerdo?

Por mí bien, colega.

¿No tiene a dónde ir?

¿Tiene amigos en la ciudad?

¿Y familia?

Yo sólo quería una habitación.

Y mire todos los problemas que le he causado.

Lo siento mucho.

No es culpa suya.

Si no me echara hoy me echaría mañana.

Bueno, ¿cuál es su problema?

El mismo que todo el mundo. Más dinero.

Y yo no lo tengo.

Bueno, mire, señorita Brown. no puede estar en el taxi todo…

Espere un momento.

No quiero que me malinterprete

pero usted no tiene donde ir, ¿verdad?

Tal como yo lo veo es una emergencia.

Suponga que le pagara a la propietaria algo de dinero extra.

y ambos pudiéramos compartir la habitación.

De todos modos hay dos camas

y una tiene una cortina.

Si ella sale ganando, ¿qué le puede importar?

No creo que funcione.

Mire, no quiero que me malinterprete.

pero sólo sería durante un par de días.

¿Qué dice?

¿Y por qué tendría que hacerlo usted?

Bueno, no lo sé.

Supongo que no quiero sentirme como si en Nueva York no hubiera suficiente espacio y estuviera echando a alguien.

No lo aceptará.

¿Dos personas en la misma habitación?

Bueno, no podemos saberlo si no preguntamos.

¿Cree que puede conseguirlo?

Oh, seguro. Seguro que en el fondo es una buena persona.

Al menos podemos intentarlo.

Puede parar, ya hemos llegado.

Ha sido un bonito viaje, ¿no?

Me llamo Pete Hammond Jr.

Muy bien, señor Pete Hammond Jr.

Será un dólar con 20. Vaya.

Esta ciudad se está convirtiendo en un gran manicomio.

Vamos.

Veo que nos ha conseguido otro soplador de cuernos.

Parece que le guste el ruido.

¿No puede encontrar inquilinos normales?

Mire, señor Kerry.

En primer lugar, ocúpese de sus asuntos,

que seguramente lo necesitan.

Y en segundo lugar, los músicos, especialmente los de saxo,

siempre pagan más sin quejarse.

Así que si no le gusta su habitación la puede dejar libre.

Me irá mejor con un músico

que no puede meterse en cualquier sitio.

Más le valía dar gracias

de que no toque el trombón o el tambor.

Frank, tienes suerte.

Pero los dos en una habitación, sin estar casados…

No sabe nada de psicología.

No pasará nada.

¿Los dos juntos en una habitación tan pequeña?

¿Conoce un modo mejor

de hacer que dos personas lleguen a odiarse?

Pase.

Ríe

¿Qué le hace gracia?

Bueno, estaba…

Estaba pensando

sobre lo que me dijo de Nueva York.

Eso de que era una ciudad poco amigable.

Bueno, puede estar segura de que esto no pasaría en…

Esto no pasaría en el sitio de donde vengo.

Y probablemente nunca vuelva a pasar en Nueva York tampoco.

¿Esto es alterna o continua?

¿Por qué?

Bueno, si es alterna puedo usarlo, creo.

Sí, creo que sí.

Sí.

Mi padre me dio esto como regalo de despedida.

Se ha portado muy bien.

Cuando me fui de casa, es decir, la segunda vez,

mi viejo me dio una patada de alterna en el culo

como regalo de despedida.

¿Por qué iba a hacer eso?

Supongo que le decepcioné. Todavía seguía viva.

¿Quiere esto?

Oh.

Es bueno.

Claro. Estoy llena de talento.

¿Lo recuerda?

Miss Cha Cha Cha 1957.

Sabe, es un buen título para una canción.

Miss Cha Cha Cha de Tampa.

Yo no me avegüenzo.

Tampa.

¿Por qué iba a vergonzarse?

Bueno, usted se avergüenza de donde es.

No, no lo hago.

Sí te avergüenzas.

Milwaukee.

No querías decirlo.

Es que me parece que por aquí

la gente piensa que si vienes del medio oeste

o algún sitio parecido, eres un palurdo.

Oh, ¿y no lo eres?

Todo el mundo lo es.

Mira, Peggy, he oído soplar a algunos de los de aquí.

¿Sabes qué hacen? Roban un poco de Brubeck,

o cogen algo de Charlie Parker

Y ya piensan que son la leche.

-¿Por qué me gritas? -Yo no…

Yo no te grito. Sólo intento explicar cómo lo veo.

Que mucho del mejor jazz progresivo en este país viene del medio oeste.

Ahí hay cigarrillos. Puedes coger.

Gracias, no fumo.

¡Qué me dices!

Tienes mucha fuerza de voluntad, ¿verdad?

Todo el mundo tiene fuerza de voluntad cuando la necesita.

De alguna manera siempre está ahí cuando se necesita.

Gracias, Dale Carnegie.

No fumas y apuesto a que tampoco bebes.

Pero es "sí" a la siguiente pregunta.

¿Qué?

Bueno, es un chiste.

Muy gracioso.

Bueno, se me ha escapado. No quería decir nada.

Claro.

Sabía que había algo oculto en este acuerdo.

Tenía que haber sabido que vosotros sois todos iguales.

Eh, un momento. Un momento, señorita Brown.

Sólo un momento.

Mira, no hay nada oculto en este acuerdo.

Es una emergencia, ¿vale? Sólo temporal.

Mira, esa es tu cama, esta es la mía.

Si no te gusta, puedes hacer la maleta y largarte ahora mismo.

¿De acuerdo?

Lo siento.

Ha sido un mal día para mí.

Cualquiera puede ver que eres un hombre de principios.

De otro modo no hubiese aceptado tu oferta.

Vale.

Buenas noches.

Buenas noches.

-¿Quién es? -No lo sé.

¿Has preguntado?

Vale. Un momento.

¿Quién es, por favor?

Teléfono. Reparaciones.

Vale, vale.

Ya está.

Estás aquí, 4099

Nunca he llegado tarde en mi vida.

¿Qué le pasa en el zapato?

¿Cuánto vas a tardar, amigo?

Está en el piso equivocado.

No tires del brazo, colega. Te lo aviso, no tires.

Eh, ¿cuándo quieres que vuelva?

¿Por qué no me acompaña?

Te lo dije, "no tires".

¿No le he avisado?

Lárgate, "Romeo en dos actos".

Me dijo dos semanas en la casa.

¿No he arriesgado todo por ti?

-De acuerdo. -No tires, tío.

¡Te lo aviso, no tires!

¿No te enteras de que te has equivocado de piso?

¡Yo no! ¡Tú te equivocas!

¡Debería darte vergüenza!

¿A quién?

A ti, por hablar a una señorita como si fuera…

Si es lo que es.

¿Por qué no le dices que eres

una barata Bryant 94099?

Vamos.

De acuerdo.

-Te lo aviso. -Adelante.

Hizo un trato conmigo.

Dos semanas en la casa si le dejaba el teléfono.

Y me la jugué por ella, ¿no?

Incluso me despidieron por su culpa.

¿Estás bien?

Puedo llamar a un médico.

Lo siento.

Fue un error. Fue una de esas cosas.

No me crees, ¿verdad?

Pero que idiota he sido.

Mi primer día en Nueva York y me la tienen que colar.

Seguramente soy el último tipo en todo el mundo

que aún piensa que una chica guapa es como una melodía.

Y temía que malinterpretaras mis intenciones.

No soy lo que dice. No lo soy.

No lo eres, ¿eh?

Sabe tu nombre, conoce tu dirección.

Conoce tu número de teléfono.

Y no le sorprende encontrarme aquí.

Puedo ser de Milwaukee…

¿Y por qué no vuelves? ¿Quién te necesita aquí?

Por lo visto tú.

Para pagarte el alquiler y hacer de mayordomo.

Te necesito igual que necesito otro pulgar.

Sabes, mejor es que aprendas

que esto no es ninguna obre de teatro del instituto.

Esto es una carrera de ratas.

Al estilo de Nueva York.

Y no hay nada más duro.

He vivido aquí 5 años intentando poner mi nombre

en algún sitio además del buzón.

Y he hecho de todo para sobrevivir en esta ciudad.

De todo excepto lo que piensas.

Necesito un teléfono. Así que engañé al hombre del teléfono.

Y necesitas una habitación así que me engañaste a mí.

Así es. Has dado en el clavo.

Igual que intentas hacerlo ahora.

No. Ahora no.

No puedo engañarte más.

Eres tan tonto. Sólo crees lo que oyes.

Está bien, está bien.

Tienes una habitación por una noche.

Pete.

Pete.

Ya vale, Peggy.

Ya tengo una buena idea de cómo son las cosas.

No tienes ni idea.

Hablas de conquistar esta ciudad en tres meses.

Y podría llevarte toda la vida sin conseguirlo.

Espera a que te machaque,

que te golpee diez vecez al día, que te cierre cada puerta en la cara.

Sólo espera.

Mentirás, robarás, harás trampas, colgarás de tus uñas,

cogerás dinero que no puedes devolver,

y ofrecerás lo que no puedes dar.

Pero Pete, puedes creerme.

Nunca he hecho lo que piensas.

Y hasta donde yo pueda aguantar, nunca lo haré.

Es la verdad.

Peggy.

¿Cuánto es la factura del teléfono?

Vamos a bailar.

¿Me puede decir alguien qué hora es?

La una y diez.

Me gustaría que fuera la 1:10 del mediodía de mañana

Sacas lo mejor de mi.

Bueno, eres un buen tipo.

Espero que tengas suficientes tickets.

Si no, sé dónde conseguirlos.

Vamos a descansar un poco, ¿eh?

Por supuesto tendrás que sacar tickets igual que si estuviéramos bailando.

Bueno, por mí vale.

siempre que hablemos de nuesto futuro.

Es la única conversación que me interesa.

Ahora me debes 481,15. ¿No?

Sí, Nellie.

Podría ser un 0 en dos o tres semanas si fueras lista.

Prefiero ser tonta a mi manera que lista a la tuya.

Perdone.

Perdone.

No pasa nada.

¿Cómo ha ido?

Había 10 delante de mí.

Para trabajar tocando en Nueva York no basta con ser un buen músico.

Tienes que ser atleta de élite también.

-Debe de haber unos 5000 músicos en paro en esta ciudad. -Sí.

Consiguen trabajo de vez en cuando.

Una vez al año o algo así.

En el desfile el día de San Patricio.

Si no consigo un trabajo pronto, voy a tener un montón de…

Escúchale. Tres semanas y le han echado.

Yo llevo aquí 3 años y aún no he conseguido un trabajo estable.

Hay un secreto que debes conocer.

-¿Cual? -Estás en el negocio equivocado.

-¿Tienes un minuto? -Sí.

Me gustaría hablar contigo.

Bueno.

Vigila esto.

No he podido evitar escuchar la conversación.

Parece que las cosas se te han puesto difíciles ¿eh?

Sí. Horrible, horrible.

Es duro empezar, pero he oído que tocas muy bien el saxo.

Bueno, gracias. Muchas gracias.

-Me llamo Frankie J. -Yo soy Pete Hammond.

-¿Quién es? -Soy Pete.

Un momento.

-Hola. -Hola.

¿Has oído hablar de Frankie J. y los Red Peppers?

No.

Son un grupo de jazz-swing de la ciudad.

Todo el mundo habla de ellos. Incluso Downbeat.

¿Y?

Y su lider desapareció

y se casó con una chica rica y los dejó.

¿Y?

Y me van a hacer una audición.

Estás bromeando.

__

¿Qué te dije de esta ciudad?

Te dije que me estaban esperando.

Digo que estás de broma. ¿Qué es una audición?

Sólo otra manera de sacarte las entrañas. Pergúntame a mí.

No. Es otra manera de probar lo que vales.

¿Me alcanzas el agua caliente para aclararme?

Oh, sí que está caliente.

Sí, un poco más, por favor.

Eso es.

Gracias.

Me siento demasiado contento para cenar en casa hoy.

¿Por qué no vamos al bar de Mac y comemos un buen plato de spaghetti?

No, gracias.

Ya tengo bastante capacidad de asiento.

Yo no lo veo.

Eso es porque estoy sentada en ella.

Quiero decir, cuando no estás sentada, yo no lo veo.

¿Cómo lo sabes? No has mirado.

¿Cómo lo sabes? Nunca me has visto mirar.

Oh.

Toma.

-¿Qué es esto? -Un regalo para ti.

Lo he comprado esta tarde

después de enterarme de lo de la audición.

No me hacen un regalo desde—

Es visón.

Es una capa de visón auténtico.

Ahora es el tiempo para comprar estas cosas.

porque es verano

y, ya sabes, los precios son mejores.

Peggy,

no ha sido más que un golpe de suerte, simplemente suerte.

Yo bajaba por la avenida principal

y por la calle 46

cuando oigo que alguien me silba.

Me giro y otro silbido.

Naturalmente, un montón de gente se volvió también.

Pero había un tipo sentado en una furgoneta

y me llama así que me acerco.

Me dice: "Eh, colega, quieres comprar una capa de visón?

Bueno, me dio la risa.

Pero entonces me cuenta lo que le pasa.

Verás, él y el otro tipo, el conductor,

trabajan en estos grandes almacenes

y se dan cuenta de que ha habido un error.

Les habían dado una piel de más por error.

Así que lo discuten.

Él y el otro tipo, el conductor.

Lo discuten y deciden venderlo

porque el hijo del otro, el conductor, está enfermo.

Y ¿te lo puedes creer, Peggy?

debían llevar ahí más de una hora.

Él me lo dijo. Más de una hora y nadie la quería.

Pues no deberían estar ahí, ¿no?

No lo sé. De todos modos, yo me dije:

"¿No sería genial

si aprovecho una oportunidad como esta para Peggy?"

Pero yo le digo: "Mira, tío,

no llevo más que 35 pavos.

Él se ríe.

Me dice que 200 sería un robo.

Yo digo: "Vale" y me voy.

Me llama otra vez y me dice:

"Mira, tenemos que irnos. Toma, llévatelo por nada."

"Llévatelo por 35 dólares."

"Adelante. No nos importa".

Así que lo cogí.

Vamos. Deja que vea cómo te sienta.

Ponte de pie.

Bueno, ¿qué pasa? ¿No te gusta el visón?

Claro que me gusta.

Entonces no lo entiendo.

Bueno, piensas en una chica

y quieres traerle algo bonito

porque te sientes bien

y quieres que ella se sienta igual.

Pete, es el timo más viejo de Nueva York. ¿Cómo has podido picar?

Peggy, ¿no crees que ya lo sé?

¿Por qué clase de idiota me has tomado?

Aquí. Déjame enseñártelo. Mira.

Dentro. Mira la etiqueta.

Sax, 5ª avenida.

El Saks se deletrea S-A-K-S, no S-A-X.

Bueno, al menos es visón auténtico.

Y un gato es auténtico gato.

Esto es marmota auténtica tratada para que parezca visón.

Sí.

-No. -¿Por qué dices "no"?

¿Para qué quieres esto?

Me lo quedo.

Es la primera vez que alguien me regala algo.

Odio esta repugnante ciudad.

Y cada asqueroso ser en ella.

Mira, no es tan mala.

¿Qué son 35 pavos?

Ganaré eso las primeras 3 horas tocando con los Red Peppers.

-Si lo haces. -¿Qué quieres decir si lo hago?

Peggy, no puedo fallar.

Espera a que me oigan tocar.

Creo que voy a calentar.

Sécate el pelo, ponte algo de ropa

y nos vamos al bar de Mac a celebrarlo, ¿vale?

Vale.

¿De verdad piensas que puedes tocar con unos músicos

tan buenos como dices que son?

¿Bromeas?

Dímelo tú, ¿vale?

Vale.

Métete un plato de esto, chaval

y tendrás energía suficiente para tocar 120 coros del "Barras y estrellas".

Sin parar.

¿Y a mí qué me hará?

Aumentar tu talla de la 10 a la 12.

Mira quién habla.

Tener muchos instrumentos ayuda, ¿sabes?

Sí, me preguntaron si tenía un barítono,

un clarinete, un saxo, una flauta.

Sabes, creo que hacen un montón de arreglos complicados

y los necesitan para los instrumentales.

¿Sabes qué voy a hacer?

Creo que sacaré brillo a los instrumentos.

-A veces el aspecto ayuda. -No me digas.

-Pete. -¿Hmm?

Espero que los dejes K.O. mañana.

Oh, me encanta esta ciudad.

Buena suerte.

Gracias, Srta. Gallo.

¿No quiere acompañarnos?

No, no, gracias. No, con esos spaghetti.

¿Qué les pasa a mis spaghetti?

Mi madre crió una familia de cinco con ellos.

Mira cómo han salido.

Demasiado picantes.

Pongales una botella de vino.

¿Poner una botella de vino?

Srta. Soda, mejor vaya a dormir a algún sitio.

Yo aquí no doy nada. Un momento.

Chicos, ¿pagáis una botella de vino?

Oh, claro.

Señor McGreevey, cuando digo póngales una botella de vino,

naturalmente espero que la cargue a mi cuenta.

Penoso.

Bueno, todo requiere tiempo.

Más que tiempo, tío.

Cuando metas al resto de la banda

y la sección de percusión seguro que será—

Sí, ya. ¿Qué tengo que hacer?

¿Traer aquí a 12 tíos

para verte leer partituras de saxo?

Te voy a decir por qué no es bueno.

Es tres instrumentos.

Debería ser uno.

Ni siquiera debería ser uno.

Debería ser como una voz.

Tienes un bonito timbre meloso.

Podría ser un poco más oscuro para empastar.

Tiempo, fraseo, vibrato, todo. ¿Veis?

Cuando estoy en esta caja,

toco 8, 9, 10 notas a la vez.

-Pero un… -Sí.

Un instrumento.

Sí, sí.

Lo que tú digas, mamá.

Muy gracioso, Carl.

¿Por qué no nos tocas algo?

Como… ¿qué te apetece tocar?

¿Qué tal "Lullaby in Birdland"?

Es una bonita pieza. ¿Eh, chicos?

-Muy bonita. -Genial.

¿En qué tono quieres tocarla?

En sol.

Vale, estupendo.

No lo sé, tío.

No lo sé.

Puede que valgas, puede que no.

¿Qué tal con el tenor?

Más o menos igual.

¿Clarinete?

Lo pillo.

Bueno, si conozco los arreglos.

¿Qué otros instrumentos?

Bueno, toco un poco la flauta. No mucho.

Oye, no existe eso de "no mucha flauta".

-¿Tienes alguna? -Oh, sí. Tengo tres.

-¿Las has traído? -Oh, sí, las tengo aquí.

Está bien. Sólo preguntaba.

¿Qué es esa cosa rara de ahí?

Oh, dices el soprano.

Toqué muchas cosas de principiante con él.

¿Y quién tocaba la tabla de lavar?

__

Saca la otra boquilla, ¿quieres?

Hace calor aquí arriba.

Sí. Gracias.

Oye, tío,

has visto alguna máquina de Coca-cola afuera?

No, me parece que no.

Bueno, no importa.

¿Quieres que vaya a ver si encuentro una?

No, no pasa nada. Está bien.

Me tomaría una buena botella de cerveza fresquita.

-Incluso una lata. -Después.

La cerveza te dará más calor.

¿Y queda muy lejos el bar?

Justo al otro lado de la calle, Jack Dempsey.

Vale, vamos a ver quién va. El desigual.

Cuatro caras. Otra vez.

-Y ahí vas TU. -Bueno.

-Me pregunto si tendrán de barril. -No sé. Preguntaré.

Intenta que sea de barril.

Vale.

- -Que te ponga una jarra.

Dile a Jack que le viste morado de frío. Te dará la cerveza gratis.

Bien pensado.

-¿Alguien quiere bocadillos? -No, nada.

Unas pastas si son de las duras.

Y un paquete de cigarrillos para mí. Mira si tienen—

¿Pero qué te has creído, capullo? Cómpralos tú.

Oh, no pasa nada, Frankie.

No me gusta. El tío se aprovecha

y no está bien.

De auerdo. Vale.

¿Te traigo algo?

No rompas ningún record de atletismo. No tenemos ninguna prisa.

Bueno, ya está. Muévete, tío.

-Voy tan rápido como— -Nada de hablar. Te lo he dicho mil veces,

nada de hablar mientras trabajamos. Muévete.

Arriba, muñeca.

Bueno, Carl. Dame la carta.

¿Carta? ¿Qué carta?

¿Qué carta? La que hay que dejar.

No tengo ninguna carta, tío.

¿Pero estás mal de la cabeza?

¿Quieres dejarme en paz? Pensaba que la tenías tú.

__

Escríbela ahora.

¿Quieres tener a este imbécil detrás? ¿Quieres que nos busquen?

Toma, escribe detrás de esta hoja.

-Querido… ¿cómo se llamaba el palurdo? -"Pete" o algo así.

-No, me parece que no. -Sí, creo que es así.

¿Qué más da?

Querido Pete, aquí está el meollo.

Tú pierdes.

No te pongas nervioso.

Si quieres conservar los dientes.

Lo tengo.

Esto es realmente un buen giro para ti como…

como saxo alto

-¿Dos "cómo"? -Como como saxo alto

¿Qué tiene de malo?

Yo sólo preguntaba, tío.

Como como saxo alto

eres realmente bueno.

pero como primo, eres aún mejor.

Qué bonito.

Por tanto, cualquier problema que nos ocasiones,

te lo devolveremos por 2.

Esto no es…

una tontería.

Tontería, perfecto.

Esto no es ninguna tontería.

Atentamente, los Red Peppers.

PD. No somos los verdaderos Red Peppers.

Buen chico.

Así que salí y compré una jarra de cerveza y unas pastas.

No tardé mucho en hacerlo

pero supongo que fue suficiente porque al volver

había desaparecido todo.

Oh, odio decir esto,

pero, ¿no te he hablado de esta ciudad

y la lucha por el dinero que convierte a la gente en ratas?

¿No te lo dije?

¿Por qué no sacas un billete para Milwaukee y vuelves a casa?

No puedo volver ahora.

¿Por qué no?

Peggy, nadie me va a echar así de esta ciudad.

No. Me quedo.

¿Y qué harás?

No lo sé. Sólo me quedaré. Me quedaré y tocaré música.

Sí, claro.

__

Bueno, mañana, compañero, romperemos esta feliz unión.

Ninguno de los dos se lo puede permitir.

Y yo ya tengo bastantes problemas propios para ocuparme de los de los demás.

-Buenos días, señorita Gallo. -Oh, piérdase.

¿Estás listo, querido?

¿Qué crees que he estado haciendo aquí?

¿Jugar a la pelota?

-Buen día, señora Kerry. -¿Qué tiene de bueno?

Bueno, ¿qué quieres?

Ginger ale, naranja… ¿Qué vas a tomar?

Un whiskey doble con soda.

-¿A estas horas de la mañana? -Sí, escucha,

Tú ocúpate de tu vida, que yo me ocuparé de la mía. Ya tengo edad.

Sí que la tienes.

Whiskey con __ .

El gran cazador blanco, ¿eh? ¿Por qué no usas un cañón?

Reza para que no te dé.

Dime una cosa.

¿De verdad le robaron al chico todos los instrumentos?

Sí, eso he oído.

¿Todos?

¿Pero qué soy? ¿El pregonero real?

-De todos modos, ¿a quién le importa? -A nadie.

Mac, ¿sabes qué va a hacer ese chico?

¿Qué?

Ir a la policía.

Imagínate. Le digo: "se te está bien empleado"

"Lo que no hay que hacer es fiarse de un extraño,

no te digo nada de tres."

Le digo: "Haz exactamente

lo que te dicen en esa carta".

Que por supuesto es "nada".

¿Y crees que me ha escuchado? ¿Qué crees?

-No sé. ¿Lo ha hecho? -Claro que no.

¿Quién soy yo? Una don nadie

que le triplica la edad, con buena salud,

con una caja de seguridad repleta en el banco,

y con cuatro apartamentos.

¿Y eso en qué me convierte?

En una don nadie que no sabe ni la hora que es.

Oh, no. No me hagas caso.

¿Qué voy a saber yo?

No puede esperar a ir a la policía.

Ese chico tiene tantas posibilidades de recuperar sus instrumentos

como yo de recuperar __

Pero te diré lo que puede conseguir con facilidad.

Un par de huesos rotos. Como dice la carta.

Hay que saber tratar con esos maleantes.

Sí.

Como aquella vez que un tipo entró en mi habitación.

¿Te acuerdas?

No grité. Sólo le miré a la cara.

Y él gritó.

Peggy, ¿quieres empezar antes de que se enfríe?

No, no tengo hambre.

¿Quieres dejar de fumar y comer?

-Pete, -¿Mm?

No lo hagas.

Peggy, ¿qué otra cosa se puede hacer?

Iré a la comisaría,

pondré una denuncia por robo,

les daré una descripción de los tipos que se llevaron mis instrumentos,

y en un par de días los recuperaré.

-Quizá si me muevo rápido. -Bueno, serán más rápidos.

Si te vas a quedar deja de soñar y consigue un trabajo.

¿Haciendo qué?

Un trabajo. Repartir leche o trabajar en una tienda,

conducir un camión, lo que sea.

¿Conducir un camión?

Peggy, soy músico, por encima de todo.

Sin saxofón, eres como un pájaro sin alas

y nunca vas a despegar.

Si es ese Nellie otra vez…

Pete…

Hola.

¿Qué?

Mira, mamarracho, los buitres ya han estado aquí.

Ya no queda nada.

Yo lo cojo, yo lo cojo.

Hola.

¿De verdad?

Bueno, espere un momento.

Es el mismo que acaba de llamar.

Dice que es uno de esos del otro lado del patio

con los que tocaste la otra noche.

Echa un ojo.

¿Quieres hablar con él?

Hola.

Escuche, siento haberle llamado mamarracho.

¿Qué?

Eso suena genial.

Bueno…

Bueno… sí…

No, le cuento. Tengo algunos problemas.

Tuve algún problema con mis instrumentos.

Lo siento. No, creo que no podré.

Gracias de—

De acuerdo, bien. Espere un momento.

¿Tienes lápiz y papel?

Yo… espere un momento.

Yo apunto y le llamo luego.

Vale. Dígame.

Endicott 24598.

Vale.

Muchas gracias.

¿Qué quería?

Peggy, tengo trabajo.

Hay un tipo que busca un buen alto

pero tiene que poder ir a un crucero de 30 días.

Sudamérica, todos los gastos pagados,

esmóqin.

Y yo sin instrumentos.

Oh, tengo que probar otra vez.

Ya te contaré. Me voy a la comisaría de policía.

Quizá haya una posibilidad Te veré luego.

Pase.

¿Puedo hablar contigo un minuto?

¿Sobre qué?

Quiero preguntarte algo.

Pregunta.

Quiero pedirte un adelanto.

Odio pedir.

Tú odias pedir y yo odio escuchar así que estamos iguales.

¿Cuánto?

Bueno, es bastante más de lo que yo…

Déjate de rodeos y dime cuánto.

Doscientos.

Me ha parecido entender "doscientos".

-Es una emergencia. -¿Cómo cual?

Como que este amigo mío tiene problemas.

Eso son muchos problemas, por valor de 200 dólares.

Cuando ya llevas más de cuatro préstamos.

Sí, lo sé.

Yo no me ocupo aquí de los necesitados.

Esto es un negocio.

Igual que el tuyo pero hay una pequeña diferencia.

Yo estoy en el negocio correcto y tú en el equivocado.

Por el momento.

¿Quién tiene la culpa?

Yo podría colocarte en el negocio correcto para siempre.

Sigo intentándolo pero no quieres.

¿Cuál es el beneficio de dar saltos por ahí con un montón de bolas de grasa?

No lo hago por gusto.

¿Entoces por qué no quieres ascender?

¿Hay algo malo en un poco de baile de salón???

¿En compartir una botella de vino con un solitario hombre de negocios?

¿Es eso un crimen?

¿Divertirse, hacer feliz a alguien?

¿Sabes cuál es tu problema?

Eres demasiado nerviosa.

¿Por qué te lo digo?

Porque yo llamo "nerviosa"

a una persona que pone nerviosos a los demás.

Y tú me pones nervioso.

Tu cabeza está aquí, ahora está allá, y no estás en esto.

Tienes una cabeza alocada que parece un muelle saltarín.

Sí, lo sé.

Cada vez que te llamo por teléfono con una buena idea

no haces más que darme largas.

Así que intento ser paciente.

Pienso que con el tiempo entrarás en razón.

No es como aprender a jugar al golf precisamente.

Nada de bromas.

Sólo dime: ¿qué tienes ahora en la cabeza?

¿Ahora?

En este instante.

Lo que tú digas.

Pero antes, tienes que darme un adelanto.

¿Qué quieres decir con "tienes"?

¿A mí me dices "tienes"?

Por favor.. Podrías. Podrías

Lo necesito.

Eso está mejor.

¿Doscientos?

Sí.

Sírvete.

No te equivoques.

¿Estás dentro?

Dentro.

Te llamaré.

¡Eh!

Te olvidas el "gracias, señor".

Gracias.

¿Peggy?

¿Peggy?

Hola.

¿Qué es todo esto?

-Sorpresa. -Querrás decir "shock".

¿Peggy, a qué viene esto?

Llamé a ese tipo del trabajo en el crucero.

-¿Sí? -Te lo han dado.

-¿Has comprado esto? -Ajá.

-¿Cómo? -Como se suele hacer. Con dinero.

-¿De dónde lo has sacado? -Vendí unos bonos de guerra.

Peggy, ¿de dónde lo has sacado?

Pareces mi suegra, siempre preguntando.

Lo he conseguido. Ya está.

Peggy,

¿de dónde has sacado el dinero?

De Mac. De ahí lo saqué.

Muy bien. Se lo voy a preguntar.

Espera, no es suyo.

¿Qué más da?

Sí que da.

Si lo has conseguido donde yo creo que lo has conseguido…

De Nellie, ¿vale?

Peggy.

No me montes un drama.

Sólo es un préstamo.

Un simple préstamo como los otros.

No hagas que parezca lo que no es.

No es mi intención.

Pero después de lo que me has contado sobre ese tipo…

Bueno, se dedica también a los préstamos.

-Coge los instrumentos y da gracias. -Claro que te lo agradezco, Peggy.

Pero no podría dar una nota con ellos si pensara que tú…

que tuviste que comprmeterte a algo.

Lo único a lo que me he comprometido es a devolverlo.

Así que cuando ganes algo acuérdate de mí, ¿vale?

Para, para.

¿Cómo puede ser que de repente te fíen tanto?

¿Cómo es que de repente te interesas tanto por mí?

Bueno, ¿si no pedirías el dinero para ti,

cómo lo pides para mí?

Mira, no daría nada por ti, ni por nada, ni por nadie.

¿A tí que te importa?

Tú hiciste algo amable por mí.

Me dejaste quedarme por nada, y me compraste un regalo.

Digamos que estamos en paz.

¿Un regalo? ¿Esa piel barata?

Mira, voy a devolverlo ahora mismo.

-¿Sí? -Sí.

-Adelante. -Lo voy a devolver.

Adelante, devuélvelo.

Y luego, durante el resto de tu vida

te quedarás con el premio de consolación.

Si hubiera perseverado lo habría conseguido pero me robaron.

Who cares when you tell them you could have been this or that

¿A quién le importa que le digas que podías haber sido esto o aquello

pero no eres nada porque no te dejaron.

Espera un momento. No estoy abandonando.

Es que no puedo…

El típico hombre americano.

he tenido cien razones mejores que esta para cruzar el puente.

Y si piensas que lo haría por un miserable saxofón

y un trozo de madera con agujeros

no tienes ni idea.

Y no teengrías??

No no haría ni por Beethoven.

De acuerdo, cogeré el trabajo.

Tres hurras por el rojo, blanco y azul.

Vamos, chico. Es hora de la mezcla.

Sí, déjame acabar esta carta.

Tenemos que mezclarnos con las clientas solitarias.

Ya lo sé. Voy enseguida.

No me crees problemas con el capitán.

No es mi intención. Sólo déjame acabar.

De todos modos no saldrá hasta mañana.

Lo sé pero… Es sólo un par de líneas.

-¿Sabes qué? -¿Qué?

A partir de ahora sólo hombres casados.

¿Por qué?

Nunca escriben cartas.

Y se mezclan mejor.

Vamos, vamos.

Ven aquí.

Vamos, Pete.

Aguafiestas. Vamos.

Vamos.

No tiene sentido

que me disculpe por mi comportamiento

antes de partir.

Así que todo eso tendrá que esperar

hasta mi vuelta el día 23.

Sólo espero que estés ahí para escuchar

porque estoy impaciente por decirte unas cuantas cosas.

Bueno, Bird se está poniendo nervioso

porque no me mezclo con la gente

así que termino.

Hasta pronto,

o, como dicen por aquí,

Buenas noches.

Tu amigo sincero, Pete Hammond Jr.

Un penique por tus pensamientos.

Ahora mismo mis pensamientos valen unos 600 dólares.

Y, como se suele decir con los contratos

o pagas o juegas??

Me gustaría poder prestártelo.

Ya somos dos.

Tendré que esperar, eso es todo.

-¿Hasta cuándo? -Hasta que Pete regrese.

__

Reconócelo, estás colada por él.

No me hagas reír.

No me importa si si sigue vivo. Si vuelve o no.

Pero tienes anhelos.

Por primera vez desde que te conozco

se ve que tienes ilusión.

Sí, me haría ilusión que cambiaras de tema.

Muy bien. Entonces él no te interesa

de un modo u otro, como tú dices.

¿Por qué te has arriesgado por él?

Porque era el único modo de que consiguiera trabajo y se fuera.

Tenía miedo de que le atropellara un autobús. Es tan tonto.

¿Y cómo es que has tenido agallas de plantarle cara a ese Nellie?

Sólo para mantenerme en forma.

Un buen luchador tiene que estar activo.

No. Porque ahora lo que haces importa.

No disimules, querida. Es lo más normal del mundo.

La mitad del mundo busca a la otra mitad.

¿Nunca te has dado cuenta? Piénsalo.

Los compradores a los vendedores.

Y vice versa.

Timadores buscando panolis.

Chicos buscando chicas y así sucesivamente.

La parte de arriba a la de abajo y la de abajo a la de arriba.

Y no acabaríamos.

Trabajos que buscan personas, personas que buscan trabajo.

O problemas.

Oh, no.

No hay por qué avergonzarse.

¿Y quién dice que me avergüenzo?

¿Quieres oír un refrán?

Todos necesitamos otra persona

que nos haga sentirnos avergonzados de nosotros mismos.

Mi abuela soĺía decirlo.

Pero en gaélico.

¿Sabes qué decía mi abuela?

¿Qué?

Que tu abuela habla demasiado.

Pero en francés.

Cerveza.

¿Cuál es su problema?

Un saxofonista.

Todo el mundo recibe postales excepto Peggy.

Ella recibe una carta todos los días. Algunos días dos.

¿Y eso es la gran noticia? Ya lo sabía.

Y unas cartas muy bonitas.

-¿Cómo lo sabes? -Tengo mis fuentes.

Ah, sí. Y te diré una cosa

sale más vapor de esa caldera que tienes en la cabeza

de lo que sale en una sauna.

Lo que se llevan exactamente, no podría decirlo.

Personalmente no me interesa.

Vive y deja vivir, ese es mi lema.

Pero no me gusta que se aprovechen de mí.

Así que cuando vuelva,

si aún quieren seguir viviendo juntos

tendrán un aumento de, pongamos, un dolar al día.

Y si me pregunta por qué, se lo diré.

Vamos, Soda. ¿Por qué quieres hacer eso?

Los dos son buena gente, incluso Peggy.

Bueno.

Sí.

Tienes razón.

Sólo les subiré 25 centavos.

Sí.

No he salido de este bar durante meses.

¿Qué te parece si una noche tú y yo salimos por ahí?

¿Lo dices en serio?

No sólo una noche. Puede que dos o tres.

¿Sí?

¿Qué está buscando?

A mi edad, sólo tu dinero.

Se acabó tu turno, chico.

No te muevas de aquí, ¿has oído?

Como un clavo.

Mira, Nellie…

No me llames "Nellie".

Para tí, Nelson Miller.

Mejor "señor Miller".

-Señor Miller. -No me gustan estas confianzas.

Ese es mi problema. La cercanía.

Los clientes, las chicas, no me sale rentable.

Tú, por ejemplo.

¿Yo?

Dijiste "dentro" y aún estás fuera.

Fuera del guión, rizitos. Pero por mucho.

Señor Miller, yo…

Quita las manos, rica.

Seda importada.

Odia el roce humano, me lo dijo mi sastre. Como el visón.

Exactamente igual.

Sólo son cristal.

También lo es el edificio de las naciones unidas. Pero está ahí por algo.

Enséñame tus dedos.

Enséñame tus dedos.

Para ti no vale nada.

Para mí vale mucho. Sentimentalmente.

Estoy conmocionado.

Nellie, sólo es dinero.

Te lo devolveré. Ya lo sabes.

He dicho que no me llames "Nellie".

Hicimos un trato verbal.

¿Y qué pasa? Te llamo y no apareces.

Lo siento.

Todo lo que te pedí es que tomaras unas copas

y que cenaras en un restaurante de lujo.

Con un caballero bien educado. ¿Tan difícil es hacer esto?

Podría abrir esta ventana y gritar y 100 chicas se lanzarían por esta oportunidad.

¿Por qué no lo haces?

Porque ninguna de ellas me debe 600 dólares.

¿Por qué no apareciste?

Algo me lo impidió.

¿Qué?

No lo sé.

Yo te diré qué.

La estupidez.

Dame tus zapatos.

¿Para qué?

Ya me has oído. Quítatelos.

Ahora tu vestido.

No.

¿Quieres que te lo quite yo?

Todo lo que tienes aquí no suma más de 25 pavos.

El dinero se te dará.

Dos días como mucho. Quizá uno.

Quedan tres meses para __

Cuando vuelva el amigo al que se lo di.

Dos días.

En dos días podríamos estar todos muertos y enterrados.

Exactamente Entoces, ¿qué importa?

__

¿Y qué es eso de dar mi dinero a amigos tuyos?

-Tenía problemas. -Y tú también.

Ahora quítate las medias.

¿Mis medias? ¿Para qué?

Quítatelas y lo verás.

¿Lo ves ahora?

Sin mí, ¿qué tienes?

Nada.

¿Has cenado?

Sí.

Bueno, pues cenarás otra vez.

Un tipo estupendo de Dallas. Un antiguo socio.

Primera clase.

Su hotel.

Preséntate en 30 minutos.

No más.

-Hey. -Pete.

¿Qué…?

¿De dónde has salido?

¿A dónde vas?

-¿Tienes dinero? -Sí.

-¿Cuánto? -Unos 300 dólares.

-No es bastante. -¿No es bastante para qué?

Mellie.

Estoy metida en problemas hasta aquí.

Le debo el doble de eso.

Le di plantón y ahora viene a por mí.

Tiene que haber algo que podamos hacer.

No podemos hacer nada más que salir de aquí mientras aún pueda andar.

¿Por qué no vamos a hablar con él?

Pete, déjame acabar.

Vamos a hablar con él.

No desperdicies tu aliento. No es de los que escuchan.

Si tú no—

Espera.

Dos, lo has hecho dos veces.

Nadie le hace algo así dos veces a Nelson Miller.

Así que voy a poner fin a esto. Aquí y ahora.

Te dejaré pasear por esta ciudad como un ejemplo de cómo hay que tratar a Nellie.

Te dejaré tan lisa que ni siquiera cogerás polvo.

Espere.

Tengo mala vista pero con estas,

soy bueno en toda clase de trabajos finos.

Espere.

Cállate.

Tengo el dinero.

-¿Tú quién eres? -Pete Hammond Jr.

¿Te he preguntado tu nombre?

¿Me tomas por un policía secreto?

He preguntado quién eres.

Él es el amigo.

Oh, el amigo.

¿Cuánto?

300 dólares.

Ni siquiera voy a contarlo. Mira si me fío.

Sólo es la mitad.

Sirve para que aquí la chica

no acabe con un autógrafo a cuchillo en la cara.

Mire…

Tendré el resto en un par de semanas.

Con vosotros siempre son dos semanas.

Dos días, dos horas. Bueno, no será en dos minutos.

-Mañana temprano. -Te he dado dos "mañanas".

¿Cuántos crees que hay?

Espere, espere.

Espere. Tengo…

Tengo un reloj aquí. Vale 75 dólares.

¿Y tú qué?

¿Alguna joya?

En la tienda de empeño.

1108, 6ª avenida. Ve a preguntar.

Ya sé dónde ir.

Espera.

Oro macizo.

No vale nada. Chapado.

Quizá un poco de nada ayude.

Espere un momento.

Tengo una capa de visón.

Compórtate.

Yo solía venderlos.

De acuerdo, espere. Tengo algo en el pasillo.

Espere un momento.

Tenga. Mis instrumentos.

Tengo un saxo barítono un alto y un clarinete.

Llévatelos.

-Los necesita para trabajar. -No. No son míos.

-Tienes razón, son míos. -De acuerdo. Son suyos.

Valen unos 200 dólares. Eso nos deja en paz, ¿no?

Gracias. Vámonos.

No.

¿Tienes algo más que decir?

Bueno, dejémoslo así.

¿Estás bien?

Sí, estoy bien.

¿Estás seguro?

Sí.

¿Por qué has hecho algo así?

No sé.

Persar qué habría pasado

si tú no hubieras estado aquí.

Hola.

Sí.

No puede ponerse ahora.

¿Puede dejarme el recado?

Sí.

Espere un segundo.

Es la policía.

Han encontrado tus instrumentos.

¿No te dije que lo harían?

-¿Eres Henry? -Hammond.

-¿Qué? -Pete Hammond Jr.

-Pete Henry. -No. Pete Hammond, Jr.

Pete Henry.

Tú eres al que le robaron unos instrumentos musicales.

-Correcto. -Sí.

Pete Henry.

Sí, bueno, tiene que firmar algunos papeles.

-Firme Pete Henry. Aquí. -De acuerdo. Bien.

Sí, están por aquí en algún sitio.

Estoy ansioso por recuperarlos.

Espero que no los hayan estropeado.

Bueno, lo comprobaré…

Ahí están. Aquí mismo.

Aquí hay uno.

Y aquí está el otro.

Perdone, sargento. No, lo siento mucho.

Ha habido un error. Estos no son mis instrumentos.

¿Entonces por qué has firmado?

Bueno, me ha pedido que firmara.

He firmado sólo porque me lo ha pedido.

Espera un momento.

Te robaron unos instrumentos.

Sí, eso es. Pero verá…

Espera un momento.

-¿Fecha? -4 de agosto.

-Correcto. -Sí, ya sé que es 4 de agosto.

Espera un momento.

Tu nombre es Pete Henry.

No. Creo que ahí está el error, sargento.

Verá, yo no me llamo Pete Henry.

Es Pete Hammond Jr.

-¿Qué? -Pete Hammond Jr.

-¿Ese es tu nombre? ¿Seguro? -Sí.

¿Entonces por qué complicas todo

firmando como Pete Henry por todas partes?

Sargento, usted me pidió que firmara—

¿Pretende tomarme el pelo?

-Espere un momento, sargento. Yo estaba— -Espere. Escuche.

-No discutamos. -De acuerdo.

-Use la cabeza. -Bien, sargento.

Vamos a dejar todo como está.

-¡Yo no sé tocar el violín! -No.

Quiere liar las cosas más de lo que ya están.

-Creo que no entiende— -No quiero discutir.

Usted tiene las cosas, yo tengo el recibo.

Es oficial. Es todo lo que sé.

No, espere.

Si no le gusta, vaya al centro y lo arregla.

No, no quiero ir al centro.

Todo está perfecto. Muchas gracias.

Adiós.

Espera un poco.

¿De dónde eres, chico? No eres de la ciudad.

Sí, soy de Nueva York.

Bueno, está claro que no actúas como tal.

Aquí está su lapicero.

Hola.

¿Cómo te han cargado con eso?

No lo sé. Es una historia bastante rara.

Sé que hay un tipo por ahí

llamado Pete Henry

que tiene dos saxofones y un clarinete.

¿Sabes qué voy a hacer? Iré a la oficina mañana

a ver si lo puedo arreglar. Quizá puedan encontrarlos.

Bueno, es tu problema.

Sólo esperaba que volvieras para decirte adiós.

Peggy, espera un minuto.

¿Como es que cada vez que te veo estás haciendo las maletas o te vas a algún sitio?

¿No leíste ninguna de mis cartas?

Sí, ¿por qué?

Bueno, no sé. De la manera que me recibes

parece como si no las hubieras recibido.

Y voy a tener que empezar desde cero.

Bueno, ¿cómo se supone que tengo que reaccionar?

Espera un minuto. Sólo un minuto. Siéntate.

¿Quieres sentarme un momento?

¿Leíste mis cartas?

Claro.

Escribes muy bien.

Bueno, ¿y qué piensas?

¿Sobre qué?

Sobre las cartas.

Bueno, parece que fue un viaje interesante.

No hablo de la parte del viaje.

¿Qué parte?

Bueno, pensé mucho en ti, Peggy.

Bueno. ¿Por qué ibas a hacer eso?

Peggy, te considero una amiga.

Gracias.

Bueno, no en ese sentido.

Peggy, creo que te quiero.

¿Y cuándo lo sabrás?

Oh, bueno, lo sé.

Quiero decir, tú y yo juntos.

¿Sabes lo que digo?

No.

Sólo te traería desgracias

como he hecho siempre conmigo misma.

No, Peggy.

Ya que el destino ha querido unirnos,

¿por qué no seguimos así?

Quiero hacer todo lo mejor para ti porque creo en ti.

¿Por qué?

No lo sé.

Quizá es porque me ayudaste a creer en mí mismo.

Además, yo lo único que sé

es que sólo me siento bien cuando estoy contigo.

Mira, sé que te quiero.

Ya no pienso. Lo sé.

Por favor, no seas bueno conmigo. Por favor.

¿Por qué no?

Porque me aprovecharía.

Oh, bueno. Adelante.

Peggy, adelante. Aprovéchate.

__

Todo lo malo que me ha pasado

fue porque me engañaron.

Está bien.

Tengo que decirte,

nunca pensé que pudiera.

Si queda algo dentro de mí.

Digamos que ya veremos. Ya veremos.

Me conformo con eso.

Peggy, estoy temblando.

Quizá si temblamos juntos no lo notarás tanto.

Y nada de cruzeros.

No durante un tiempo hasta que me recomponga.

De todos modos no iría.

¿Por qué no? ¿No estuvo bien?

Sí, sí estuvo bien.

Tocar y viajar me gustó mucho

pero es eso de "mezclarse" lo que no me hace gracia.

¿Mezclarse?

Se supone que los empleados deben compensar

la escasez de hombres a bordo.

Eso incluye la orquesta.

¿Lo hiciste?

¿Mezclarme?

Sí, claro.

¿Mucho?

Bueno, depende de lo que entiendas por "mucho".

Bueno, ¿te mezclaste con muchas?

No. No muchas.

Pero algunas.

Sí, más o menos. Algunas.

¿Cuántas?

Tres.

¿Tres diferentes?

¿Qué?

Te mezclaste con tres diferentes

o te mezclaste con la misma tres veces?

No. Tres distintas.

Bueno, eso está mejor.

Es la última vez que haces ese tipo de trabajo.

¿Cómo me lo vas a impedir?

¿Es broma?

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