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INGLATERRA MARZO 1943
PRISI�N MILITAR
Venga, m�s deprisa.
Vamos, vamos. Moveos.
Uno, dos, tres, cuatro.
LA GUERRA SECRETA DE HARRY FRIGG
Uno, dos, tres, cuatro.
�Teniente! Frigg ha vuelto a hacerlo.
TUNEZ ABRIL 1943
A m� esto me parece una maravilla.
No me he dado un ba�o decente desde Tobruk.
Pues mejor lo aprovechas.
Mi informaci�n es que no vamos a quedarnos mucho aqu�.
- �Quieres decir que vamos a avanzar? - S�.
Yo he o�do justo lo contrario. Que vamos a atrincherarnos.
No, escuch� claramente a alguien decir
que los italianos estaban en plena retirada.
No, no, no, hombre, perdona,
pero seg�n tengo entendido,
se supone que iban a resistir.
Nada de eso. Ninguno entiende el posicionamiento.
Mirad.
En el centro est� la fuerza principal.
Los blindados americanos apoyados por artiller�a pesada brit�nica.
Aqu� est� nuestra aldea, en el sector George,
y seg�n creo, el enemigo est� aqu�.
Oh, no, no, no, no. Perd�n, amigo m�o.
Yo creo que el enemigo est� por aqu�.
Seg�n tengo entendido, debe estar por aqu�.
Los tres est�is equivocados.
El enemigo resulta que est� por aqu�.
Oh, no, no, no, no.
Caballeros. Caballeros.
Siento decirles esto, pero me temo que est�n todos equivocados.
Est� aqu�.
Attenti!
Es mi deber oficial declararles prisioneros de guerra.
Deber�n en este momento
revelar su verdadero nombre, rango y puesto.
Y en este momento.
Pennypacker, Roscoe G., General de Brigada.
De Rochambeau, Andr�. General de Brigada.
Cox-Roberts, Adrian Smith, General de Brigada.
Armstrong, Newton W., General de Brigada.
Mayhew, Francis Baxter, CB, DSO, General de Brigada,
Jefe de Veh�culos de Combate,
Comandancia Suprema de Armamento,
Fuerza Expedicionaria Brit�nica.
Generales, �eh?
�Todos?
NORTE DE ITALIA MAYO 1943
Caramba.
Caballeros, bienvenidos al Castello di Montefiore.
Soy el Coronel Enrico Ferrucci.
Como bien podr�n imaginar, Roma no estaba en absoluto preparada
para acomodar a cinco caballeros de tan alto rango.
Como resultado, he sido personalmente encargado,
por el alto mando, claro,
de que se haga todo lo necesario
para asegurar su confort y bienestar,
tal como establece la Convenci�n de Ginebra.
Perm�tanme presentarles a nuestro equipo.
El segundo al mando, el subteniente Carlo Rossano.
Les comunico el exquisito placer que experimento al conocer
en la forma en que mi satisfacci�n se reparte
as� como toda mi fe se extiende a su dignidad.
La circunstancia de proteger su estancia como las numerosas bendiciones
a a�adir al conjunto de su excepcional condici�n.
- Rossano. - Y a�n m�s...
Gracias, teniente. Estuvo muy bien.
Rossano est� estudiando ingl�s con gran dedicaci�n.
Y ahora nuestro suboficial,
el sargento Bernardo Pozzallo.
Encontrar�n al sargento muy servicial.
Sus contactos en el mercado negro local,
son, cuando menos, muy fecundos.
Se�or coronel, yo le juro...
No jure, Pozzallo, Tiene que dejar de jurar.
Un d�a de estos le va a fulminar un rayo.
- Es que... - Es que nada.
Los soldados que ven son sus guardianes.
Pero ser�n tambi�n sus camareros y criados.
Y en lo que se refiere a mi curr�culo,
baste decir que durante 9 a�os,
fui gerente del Hotel Ritz-Excelsior en G�nova.
�De verdad?
Caballeros, les presento a su anfitriona,
la Condesa di Montefiore.
Caballeros.
Que generosamente ha prestado su espl�ndido hogar a la causa de la guerra.
Oh, por favor.
Son ustedes muy bienvenidos. Buen d�a, caballeros.
Condesa.
Qu� mujer tan encantadora.
La condesa ocupar� la casa del guarda,
la que ven all� detr�s del muro.
Supongo que habr� por aqu� un marido.
El conde result� muerto hace 7 meses en el norte de �frica
por los brit�nicos.
Oh, cu�nto lo siento.
Por aqu�, caballeros.
Informaci�n de inter�s: el castillo se edific� en 1311.
El edificio original se quem�
completamente en 1614,
y la presente estructura fue levantada en 1724.
Por aqu�, por favor.
Caballeros, sin duda la idea de escapar
debe haber pasado por su cabeza.
Bueno, no se averg�encen, es normal.
Pero debo advertirles.
El castillo se edific� como fortaleza.
Los muros son gruesos, altos y muy bien vigilados.
Adem�s, el cierre de alambre de espino, que han visto,
rodea completamente la villa.
Y a�n m�s, mis hombres son aceptables tiradores.
Nada espectacular, me temo, pero son aceptables.
Yo les sugerir�a que se relajen y disfruten
de la belleza y el confort del entorno.
Ya ven, caballeros, escapar es algo totalmente impensable.
Bien, Pennypacker contin�a acelerando
hasta llegar a esta barrera en el punto George,
y la atraviesa. Misi�n cumplida.
Oye, amigo, �qui�n te eligi� jefe de personal?
Bueno, alguien tiene que hacerse cargo.
Estupendo, �pero por qu� t�?
Todos tenemos el mismo rango.
S�. Bueno, entonces supongo que ser� cuesti�n de edad.
�Y qui�n es el oficial m�s antiguo?
Bueno, creo que soy yo.
En mi ej�rcito no.
Perd�n, caballeros, pero...
parece que estamos en una situaci�n bastante singular
en los anales de la historia militar.
Una unidad compuesta enteramente de generales.
Parece que eso no nos deja m�s alternativa que...
un mando por comisi�n.
Oye, muy buena idea. Formidable.
Bien pensado, Roscoe, bien pensado.
Muy bien, �votamos el plan de fuga de Armstrong?
- S�. - �Votos a favor?
�En contra? Se rechaza el plan.
- Caballeros, he pensado... - Lo que yo pens� es...
LONDRES AGOSTO 1943
GENERAL DE BRIGADA H. PRENTISS JEFE DE RELACIONES P�BLICAS
Once semanas, caballeros.
�A qu� esperan?
Once semanas.
S�.
Eso es lo que llevan esos generales holgazanes
disfrutando de ese lujoso club de campo italiano.
Once semanas.
Tenemos que hacer algo
para salir de este atolladero, y hay que hacerlo r�pido.
�Saben que han empezado incluso a hacer canciones sobre ellos?
�Eh? Pues s�.
Capit�n Stanley, si hace el favor.
Se�or.
Por qu� demonios luchamos...
Simplemente la letra, capit�n, por favor.
�Por qu� demonios luchamos?
�Por qu� demonios luchamos?
�Por qu� demonios luchamos?
Cuando 5 de nuestros generales abandonaron la guerra
Dame la vuelta, t�mbame y hazlo otra vez
Gracias. Ah� lo tienen.
Y esta cancioncilla est� entre lo m�s cantado
en los barracones de nuestros hombres en los campos de prisioneros en Alemania.
S�, caballeros.
As� que ped� que me encontraran un experto.
Un especialista, alguien que supiera exactamente qu� hacer,
c�mo abordar este asunto.
�Qui�n es nuestro hombre?
Coronel, �me pasa el sobre, por favor?
Gracias.
Frigg. Harry R.
El soldado Frigg lleg� aqu� por primera vez en febrero de 1942.
60 d�as por ofensa a la familia de un oficial.
Fue liberado 6 meses despu�s.
Cre� que hab�a dicho 60 d�as.
Se escap� siete veces.
- Ah, bien, muy bien. - �Usted perdone, general?
�Eh? No, no, no. Siga, coronel.
Volvi� dos semanas despu�s, 60 d�as por acusar
a un comandante de actuar como el general Arnold.
- �Qu�? - Benedict.
�Qui�n? Ah, �l.
Fue liberado despu�s de cinco meses y tres fugas.
�S�lo tres? Espero que el tipo no estuviera perdiendo el �nimo.
Actualmente cumple 90 d�as
por hacer insinuaciones indecentes a un teniente coronel.
De las Fuerzas Armadas Femeninas.
�Oh! Ah, bueno, eso...
- �Fugas? - Ocho.
Ah, esa es la actitud, �eh?
Est� aqu� dentro, se�or.
Coronel.
Frigg ha vuelto a hacerlo.
Oh, estupendo.
Estupendo.
Dese prisa, cabo. Me esperan para el t� a las 3.
�Quiere cerrar eso?
Tengo que revelar estas fotos.
- El soldado Frigg, se�or. - Gracias, Clyde.
Ah, Frigg.
Pasa, hijo. Entra. Si�ntate.
Ah, no, Me quedar� aqu� de pie.
- Muy bien. Harry, �verdad? - S�, se�or.
�Le importa si le llamo Harry?
- No, se�or. - Bien. Tome un cigarro.
No, no fumo.
"Lady Nicotine" �Eh? Buen muchacho.
Harry, �le importa si le pregunto una cosa?
�Qu� cosa, se�or?
Al examinar su hoja de servicios,
encuentro que no aprecia mucho a los oficiales.
�Podr�a decirme por qu�?
Oh, Harry, vamos. Puede ser franco conmigo.
Esto es completamente extraoficial.
S�, bueno.
Mire, a usted le parecer�n bien los galones,
desde su posici�n, pero desde la m�a...
- �Tan mal? - Horrible.
- Bueno. - Muy, muy horrible.
Claro, Harry, todo el mundo tiene que empezar desde abajo.
S�, pero no tienen que quedarse all�.
Llevo mucho tiempo siendo soldado raso.
�Cu�nto, Harry?
Un joven como t�, �cu�nto? �Un a�o? �Dos a�os?
Desde el d�a en que nac�.
No, est� mirando a un hombre de 30 a�os.
En ese caso creo que quiz�s tenga derecho a algo.
Bueno...
Harry, �qu� le parecer�a si le digo
que le propondr�a para un ascenso?
Capit�n Stanley, quiere hacer los honores, por favor.
General, �seguro que quiere seguir con esto?
Los honores, capit�n, por favor.
Muy bien, posici�n de firmes, soldado.
Atenci�n.
Soldado Harry Randolph Frigg, n�mero 32843478,
desde este momento y por la presente,
queda autorizado para portar la insignia de
y servir con el rango de...
general de divisi�n del ej�rcito de los Estados Unidos.
Acaba de ascender, Harry. A general de divisi�n.
�De divisi�n qu�?
General.
Caray, vaya ascenso.
�Qu� ha pasado con toda esa basura que hay en medio?
�O sea, cabo, teniente coronel...?
Y ahora, capit�n. �puede ponerle la insignia, por favor?
General, no se pueden poner estrellas en un uniforme de soldado raso.
�C�mo lo sabe? Nadie lo prob� nunca.
Adem�s, general, a�n no es demasiado tarde para echarse atr�s.
Si pone las estrellas en sus hombros,
cuando salga de aqu� ser� de hecho general.
- Cierto, cierto. Insignia. - Un general aut�ntico, general.
M�relo. Usted m�relo.
Apenas est� para soldado raso.
La insignia, Sydney, por favor.
Bueno, ya est�.
Le buscaremos luego un adecuado juego de uniformes, pero...
Bien, capit�n, si nos disculpa, por favor.
Harry y yo tenemos unas cosas que nos gustar�a hablar en privado.
Ya sabe, cosas de generales.
�Qu� tal le sientan, Harry?
Bueno, pesan un poco, se�or.
No, no, no, Harry. No debe llamarme se�or.
Yo solo tengo una estrella.
En rigor, yo soy el que deber�a llamarle se�or.
Pero... entre generales,
solemos llamarnos por el nombre de pila, as� que...
Yo me llamo Homer.
- �Qu� tal, Homer? - Hola, hola.
Harry, quisiera pedirle que hiciera algo por m�.
�De qu� se trata, Homer?
Bueno, es que dudo en pedirle un favor.
As� tan pronto en nuestra nueva relaci�n, es algo...
No, adelante, Homer.
Significar�a tanto para m�, Harry,
para todos aqu�, de hecho...
�Seguro que no le importa...?
�Por el amor de Dios, Homer! �Para qu� est�n los amigos?
Bueno, es que tenemos cinco generales de una estrella...
�Est� usted loco?
�C�mo demonios cree que yo voy a querer hacer algo as�?
Alguien tiene que hacerlo, Harry.
Alguien tiene que entrar all� y sacarlos.
S�, �pero por qu� desperdiciar a todo un general?
�Por qu� no mandar a un miserable comandante o un capit�n o...?
Porque 5 generales de una estrella no van a aceptar
�rdenes de un miserable capit�n o comandante.
Y adem�s a un capit�n o comandante no los pondr�an
en la misma prisi�n que a 5 generales de una estrella.
Bueno, usted debe conocer alg�n...
alg�n otro general de dos estrellas que quisiera un poco de...
A primera vista, ninguno.
Claro que si se niega, Harry,
supongo que tendr�a que volver a degradarle.
- �A coronel? - No creo.
No, y luego est� la prisi�n militar.
Seguramente tendr�a que volver all� por much�simo tiempo.
Oh, eso ser�a horrible.
- S�. - Horrible.
As� que lo que estoy dispuesto a ofrecerle, Harry,
si acepta esta tarea,
cuando la complete no ser� degradado
a nada inferior a sargento.
Digamos que del estado mayor.
�Digamos que sargento mayor?
Uh, mayor.
Y me encargar� de que el tiempo no cumplido en la prisi�n
sea reducido a 60 d�as.
- No. - 30 d�as.
- No. - Borrado.
Borrado.
�Hay trato?
- S�. Trato hecho. - Buen muchacho, buen muchacho.
Y ahora espero que se presente
de inmediato a una serie de reuniones informativas
sobre la zona, el terreno, el personal implicado,
y cosas por el estilo, ya sabe.
Supongo que eso es todo de momento.
- �Eh? - Homer...
esas reuniones de las que habla,
�tratar�n tambi�n de c�mo encajar en el puesto?
Quiero decir, �c�mo se desenvuelven?
Eso es lo m�s f�cil, Harry.
�No lo ve? Esas dos estrellas quieren decir
que cualquier cosa que haga es mejor, m�s inteligente, m�s brillante
que lo que haga cualquier otro
que tenga menos de dos estrellas.
- �En serio? - S�.
En serio.
�Firmes!
S�, eso es. Lo ha entendido.
- Homer. - �Eh?
Quiere decir...
S�, se�or.
Deben funcionar muy bien.
�General?
�Puedo preguntarle,
si no habr� aceptado la misi�n
solo para desquitarse, se�or?
- �De qui�n? - De los mandos, se�or.
�De d�nde sac� esa idea?
Hace diez minutos,
no ten�a muy buena opini�n de los oficiales, se�or.
S�, bueno,
hace diez minutos era un soldado raso.
Como se suele decir: "No lo critiques hasta que lo hayas probado".
Puede que est� sali�ndome de mi sitio,
pero estar�a bien tener la ocasi�n de averiguarlo.
General de divisi�n quiz�s no sea
el puesto m�s sencillo para empezar.
Cuando hay una guerra, hay que tomar lo que venga.
Los cinco podr�amos estar arriba
exactamente en 1 minuto y 42 segundos.
- �Alguna pregunta? - S�. �C�mo lo hacemos?
Por medio de escalas de cuerda escondidas aqu� y aqu�
tras la hiedra de la pared. �Alguna pregunta m�s?
S�, yo tengo una. Cuando yo suger� exactamente el mismo plan
hace dos semanas, �por qu� votaste en contra?
�Y qui�n crees que sugiri� primero lo de las escalas de cuerda?
Yo. Fui yo.
En mi plan de hace tres semanas,
cuando los dos votasteis en contra.
Porque fue un robo flagrante de mi tercer plan
propuesto solo dos d�as antes.
Newton.
Caballeros, sugiero que votemos.
�Votos a favor del plan de Mayhew?
�En contra?
Plan rechazado. Caballeros...
- Tengo un plan. - Yo tengo un plan.
Caballeros, �oh! Espero no haberles interrumpido.
Estaba deseoso de compartir unas noticias con ustedes.
Hemos recibido finalmente el cargamento de municiones.
Ahora los guardias tienen balas en sus armas.
Gracias.
General Frigg. �Es correcto?
General de divisi�n Frigg.
S�, por supuesto. Soy el coronel Ferrucci.
Bienvenido al Castello di Montefiore.
Baste decir que durante 9 a�os,
fui gerente del Hotel Ritz-Excelsior en G�nova.
Botones... asistente.
Un detalle de inter�s, general, este castillo fue construido
en 1311 por el emperador Enrique VII de Luxemburgo.
El Tintoretto es original, por supuesto.
Su habitaci�n, se�or.
�Cu�l es...?
�Qu� pasa con esta habitaci�n?
Nada. S�lo que es la del general de brigada Cox-Roberts.
- Oh. - S�.
�De brigada? Eso es una estrella, �no?
�Dir�a usted que esta es una habitaci�n de dos estrellas
o dir�a que esta es la de dos estrellas?
Qu�desela.
El desayuno se sirve de 7 a 9.
Pueden servirlo en su habitaci�n si lo desea.
Por favor, d�gale al asistente
si prefiere caf�, t� o chocolate.
La comida a la 1. La cena a las 8 en punto,
en el sal�n de banquetes del ala este.
La colada y limpieza en seco se recoger�
los martes y jueves y ser� devuelta al d�a siguiente.
General, �usa almid�n?
No, estoy cuidando mi peso.
- �Roscoe? - �Hm?
�Alguna vez has o�do algo de un dos estrellas de la aviaci�n llamado Frigg?
- Frigg. - Con dos ges.
No, pero eso no significa gran cosa.
Viendo c�mo ascienden a esa gente del aire,
seguramente no era m�s que capit�n la semana pasada.
Ya os digo, colegas.
Menudo elemento que nos ha ca�do.
Ha tenido la caradura de mangarme la habitaci�n.
- �De verdad? - S�.
Francis, sup�n que lo ha puesto aqu� el enemigo como chivato.
- S�. Siempre es una posibilidad. - S�.
Mejor vamos a averiguarlo.
S�.
�S�?
Excelencia, tengo el honor de presentarle
sus nombrados colegas.
�C�mo ha dicho?
Se�ores generales Armstrong, Pennypasher, Rockambeau,
Cockus-Roberts y tambi�n Mayhev.
- Hew. - Seguramente.
S�, bueno, �en qu� puedo ayudarles?
Nos gustar�a hacerle algunas preguntas, Frigg.
- �Frigg? - O sea, se�or.
�Qu� tienen pensado?
Pensamos que ser�a divertido pasarnos por aqu�
e intercambiar historias sobre c�mo fuimos capturados.
Yo no fui capturado. Me dej� capturar.
�Usted qu�?
No esperar� que nos creamos eso.
No s�. Ike parece que pens� que s�.
�Ike qui�n? �Ike, el comandante supremo?
S�, usted estaba en su promoci�n en Westpoint en 1915, �no?
Bull. As� lo llamaban sus amigos.
Algunos.
S�, me dio un recado para usted.
Es sobre aquel tiempo en el ej�rcito y la marina...
Es sobre aquel tiempo en el ej�rcito y la marina...
Es sobre aquel tiempo...
S�, bueno...
S�, se�or. Gracias, se�or.
Pues vayamos al asunto.
El caso es que no estamos contentos con ustedes.
Nada contentos.
�Puedo preguntar qui�n no est� contento?
- Ike y yo. - Oh.
Seguro que tienen excusas,
pero no nos interesan las excusas.
Lo que nos interesan son los resultados.
S�, se�or.
Y eso significa largarse de aqu�, �entendido?
Entendido.
Pueden retirarse.
�Ret�rense!
Harry Frigg, eres un general de divisi�n cojonudo.
Madre m�a, si resulta ser uno de los guardias,
me cambio de bando.
Eh, �trabaja aqu�?
�Es usted del servicio, una criada o algo as�?
Venga aqu�.
�Habla ingl�s?
Yo, Harry.
- Oh. - Harry.
- Harry. - S�.
- Usted... - Francesca.
- Francesca. - Mm-hm.
Yo soy un general de divisi�n.
Oh, �general de divisi�n?
S�. �Y usted?
- Yo no general de divisi�n. - Ay, Dios.
- �De d�nde es? - Eh, habla ingl�s.
- �Por favor? - Habla ing...
�De d�nde soy?
Yo, gran jefe guerrero
ca�do de p�jaro plateado en el cielo.
Oh.
- �Comprende? - No.
Oiga, �me est� tomando el pelo?
- �Por favor? - Bien, gracias.
De nada.
Eres muy mona, cari�o,
pero est� claro que algo tonta.
Ven aqu�.
Gran jefe guerrero querer desayuno en la cama.
- �Desayuno? - S�.
- �En la cama? - S�.
�T� traer mi desayuno a la cama?
- S�. - Ma�ana, �s�?
- No. - Oh, por favor.
- Gracias. - �Gracias?
De nada.
�S�?
- Disculpe, se�or. - �Qui�n es?
- Pennypacker, se�or. - Ah, s�. Pennypacker.
�En qu� puedo ayudarle?
Si puedo hablar con franqueza.
Claro. Adelante.
Siempre puedo hacer que lo fusilen luego.
General, algunos de nosotros...
Algunos tenemos la sensaci�n
de que usted cree que nos gusta estar aqu�.
Bueno, esto no es precisamente
el pozo negro de Calcuta, �verdad?
Hemos intentado escapar, general.
De verdad.
Pero las cosas no salieron bien.
Supongo que no es nuestra especialidad.
�Y cu�l es su especialidad, Pennypacker?
Soy abogado, Y bueno, quiero creer.
Cox-Roberts es un ingeniero de primera.
Mayhew, experto en armamento.
Rochambeau es un mago de las finanzas.
Y Bull Armstrong es un soberbio oficial de suministros.
Pero ninguno de nosotros vale para estas cosas.
No es para lo que nos formaron.
As� que si a veces parecemos torpes y rid�culos,
espero que recuerde que nos esforzamos por afrontar
una situaci�n bastante absurda.
S�. Muy bien, lo recordar�, Pennypacker.
- Roscoe. - Roscoe.
�S�?
Excelencia, el coronel Ferrucci se honra
expresar al general Frigg por la presente
en formal comida de bienvenida
con ocasi�n de entrada en custodia
antes de las 9 media en punto inmediatamente.
Deme una pista.
Ferrucci da una comida en su honor esta noche a las 8:30.
- S�. - Gracias. Posiblemente.
- �De verdad usted...? - Claro como el agua.
Roscoe, lleva aqu� demasiado tiempo.
Posiblemente.
Caballeros.
El Coronel Ferrucci me ha pedido que les avise.
La cena est� servida.
La se�ora condesa ha llegado.
Se disculpa por llegar tarde. Caballeros.
�La se�ora qu�?
La se�ora Contessa di Montefiore.
Esta es su propiedad.
Est� invitada a cenar esta noche en su honor.
No puedo decir que me moleste.
- Una mujer con mucho encanto. - Y agradable de ver.
Vamos, no la hagamos esperar.
- Buenas noches. - Buenas noches, condesa.
General, tengo el honor de presentarle a su aut�ntica anfitriona,
la condesa Francesca Maria Eugenia
Donatello do Montefiore, el general Frigg.
El general Frigg y yo ya nos conocemos.
- Oh. - �Es cierto eso?
Se me present� esta tarde de un modo encantador.
Nunca sospech� que los americanos pudieran ser tan divertidos.
Me dej� sin habla.
Espero no haberle parecido grosera, general.
No, usted...
�As� que me perdona? Me alegro mucho.
Bien, ahora que ya somos todos buenos amigos,
�vamos ya a cenar?
�Me ofrece su brazo, general?
Ah, por favor.
- Gracias. - De nada.
Coronel Ferrucci, no me diga que ha sido capaz
de encontrar esp�rragos del valle del R�dano?
Con gran esfuerzo, general.
General Frigg.
�No habla franc�s, general?
Muy poquito.
No.
�Por qu� habr�a de hacerlo?
Por favor, perd�nenos. Fue bastante descort�s.
No, no pasa nada.
Un plato noble, los esp�rragos.
�Sab�an que fue Cat�n el Viejo...? Gracias.
Cat�n el Viejo en el siglo II antes de Cristo,
fue quien dej� las primeras instrucciones
en el arte de cultivar esp�rragos.
Qu� interesante.
�Y qu� recomendaba, general Mayhew?
Cultivar con esti�rcol de oveja para evitar malas hierbas.
Coronel, su comida est� deliciosa.
Nunca pens� que una c�rcel resultara ser
uno de mis restaurantes favoritos.
Caballeros, perm�tanme que les haga a todos una pregunta.
Supongan que quedaran encerrados el resto de su vida
en un �nico restaurante. �Cu�l escoger�an?
- �S�lo uno? - Exactamente.
Y para que sea m�s divertido,
tienen s�lo 5 segundos para contestar.
Vaya, un juego. Qu� divertido.
Rochambeau, empiece usted.
Elijo Chez Point en Viena.
�General Armstrong?
The London Chop House.
- Oh. - En Detroit.
�Brigadier Mayhew?
Oh, el Savoy Grill en Londres, naturalmente.
�General Pennypacker?
Locke-Ober's, Boston.
�Brigadier Cox-Roberts?
El Mirabelle, en Curzon Street.
�General Frigg?
S�, bueno...
Ah, ah, ah, ah. S�lo 5 segundos. Recuerde.
�Quiz�s un establecimiento local?
- �D�nde vive? - En New Jersey.
�Y cu�l es el mejor restaurante de New Jersey?
Bueno,
hay un sitio peque�o en las afueras de Patterson.
�Ah, s�? �Y cu�l es la especialidad?
Chuletas de ternera.
�Qu� salsa prefiere, general?
Normalmente van bien con un poco de ketchup.
�Ketchup?
General, como reci�n llegado a nuestro peque�o grupo,
nos sentir�amos muy honrados si propusiera un brindis.
S�.
Oh, no. Creo que paso.
- Oh. Vamos. - Por favor, general.
Oigamos un brindis de New Jersey.
Hasta ponerse ciegos.
- Gracias, Mayhew. - Qu� ojos.
�Ha visto alguna vez unos ojos as�?
- Son absolutamente... - Encantadores.
Siempre ha sido extra�o que ninguno hayamos podido ver su casa.
Harry, la condesa le buscaba cuando se fue.
- �D�nde estaba, Harry? - �Harry?
- A�ada "se�or" a eso. - S�, se�or, Harry.
Y ya puestos,
�qu� tal un poco de posici�n de firmes por aqu�?
Pero oiga, Harry.
Es una orden, no un brindis. �Atenci�n!
- S�, se�or. - S�, se�or.
Menuda banda de generales han resultado ser.
Puede que sepa usted mucho de esp�rragos,
pero los esp�rragos no van a sacarnos de aqu�. Yo s�.
- S�, se�or. - S�, se�or.
Eso no significa que vayan a quedarse ah� sentados
toc�ndose las narices mientras yo me devano los sesos.
Van a sudar tambi�n un poco, para variar.
- �Sudar? - �Y eso?
Juegos. Juegos. A usted se le dan bien, Cox-Roberts.
5 segundos. �Cu�ndos guardias hay por aqu�?
Bueno, est� Frederico, Bernardo...
Dije cu�ntos, no quienes.
Rochambeau, �c�mo es el paisaje por los alrededores?
Muy bonito, en verdad.
Quiero un informe. Un informe completo sobre esas cosas,
y cualquier otra que se les ocurra.
S�, se�or. Nos pondremos con ello inmediatamente ma�ana por la ma�ana.
�Esta noche! Lo quiero esta noche.
No quiero pasar m�s tiempo del necesario en este agujero.
Pero si se est� haciendo terriblemente tarde.
�Esta noche!
�Me escucha, brigadier?
Perfectamente, se�or.
Yo subo a dormir un poco.
Y no quiero ser molestado.
Cenar con la realeza siempre me deja agotado.
�Pero qu� demonios le pasa?
No me preguntes.
Hay un antiguo dicho franc�s.
�S�?
Por desgracia aqu� no vale.
Perd�n.
No parece estar muy c�modo ah� dentro.
�No quiere pasar?
- �Seguro que le parece bien? - �Por qu� no?
- �Ha venido a asaltarme? - No creo.
Oh, as� que ha venido para escapar.
Qu� emocionante. �Puedo mirar?
�Mirar? �Escapar? �Qu�?
Ya ha escapado.
Esta casa est� fuera de los muros.
Vaya, �qu� te parece?
La puerta de entrada est� abajo a la derecha.
Abajo a la derecha.
�Ni siquiera va a intentar detenerme?
General, soy como Suiza y Suecia.
Ahora soy neutral.
Cuando mataron a mi marido,
decid�a hacer las paces por separado.
Ya no estoy implicada en la guerra.
Nadie parece estarlo por aqu�.
�Los otros no saben que no es usted un aut�ntico general?
No, se lo tragaron completamente...
He observado a much�simos generales.
Se comportan de modo muy distinto.
Pues resulta que soy un aut�ntico general. Me ascendieron la semana pasada...
�Qu� quiere decir con que se comportan de otro modo?
- �Qui�n? - Los aut�nticos gen...
Los otros generales.
�Y qu�? Recitaron los nombres de unos cuantos restaurantes pijos.
A m� no se me ocurri� ninguno.
�Y por qu� no dijo eso?
Porque me puso nervioso.
No parece de la clase de hombre
que se pone nervioso delante de las mujeres.
Es que no he frecuentado a muchas condesas.
Una o dos, nunca nada serio.
No pareci� tener ning�n problema
cuando crey� que yo era una criada.
Un gran jefe guerrero ca�do de un p�jaro plateado...
Est� bien. Vale. Vale.
Le divierte hacer eso, �verdad?
- �Hacer qu�? - Hacer que un tipo se sienta fatal.
No intento que se sienta fatal.
�Entonces c�mo es que me siento fatal?
Porque es un fatal general.
Eso que dijo estuvo fatal.
- Lo s�, lo siento... - No, estuvo fatal.
Estuvo m�s que fatal.
Ya le dije que lo siento.
�Se sentir�a mejor si le dijera
que tampoco yo soy un aut�ntico general?
�Qu� quiere decir? Es una condesa.
No hasta que me cas� con el conde.
As� que ya ve, a m� tambi�n me ascendieron no hace tanto.
Quiz�s por eso lo reconoc� con facilidad.
�Y c�mo es que no se lo not�?
Porque usted sigue consider�ndose un soldado raso
y yo no.
�Y eso por qu�?
No se trata de cu�nto sabe, general.
Es una cuesti�n de maneras, actitud, confianza.
�Podr�a ponerme un ejemplo?
Bueno, un aut�ntico general no me tratar�a
como condesa, sino como una mujer
que resulta que es condesa.
Sigue sin tratarme como mujer, general.
Eso es f�cil.
Dije confianza, no insolencia.
�Hubo algo mal en eso?
Fue grosero. Fue irrespetuoso.
Y lo peor, fue in�til.
Usted no lo disfrut� y yo tampoco.
Hable por usted.
Si no lo disfrut� yo, tampoco usted.
Buena observaci�n.
�Cu�nto cree que me llevar�a conseguir
eso de lo que hablaba?
No es cuesti�n de tiempo.
S�, �pero suponiendo que lo fuera?
Bueno, aprender las sutilezas,
sentirse c�modo con ellas,
desarrollar confianza.
Pero seguramente no estar� aqu� por mucho tiempo
ahora que ha encontrado un modo de salir.
Ah, s�.
- Buenas noches. - Buenas noches, general.
�Por qu� no me llama Harry?
Harry.
S�, Francesca.
- �Harry? - �Qu�? �Qu�?
Lecci�n primera.
Un general que se va del dormitorio de una condesa por la noche,
normalmente le besa la mano.
S�. Bueno, lo ensayar�.
�Con qui�n? �Con el general Pennypacker?
No estuvo muy bien, �no?
Confianza, Harry. Se necesita confianza.
Buenas noches, cielo.
Buenos d�as, muchachos.
- Buenos d�as. - Oh, no, no pasa nada.
Quedaos donde est�is. No tiene sentido ponerse en pie y esas formalidades.
Oh, dorm� como un tronco. Vaya cama.
�Hab�is visto qu� ma�ana?
- No, se�or. - �Se�or?
Vamos, Roscoe. Es Harry, �no te acuerdas?
Cre� que lo hab�amos resuelto ayer.
Harry.
Bueno, Harry, est�n listos los informes.
S�. No hemos pegado ojo en toda la noche.
Qu� l�stima. La pr�xima vez que os pase,
probad con un poco de leche caliente con un toque de ginebra.
Aqu� tienes. Los puestos y los horarios de los guardias.
Estamos listos en cuanto nos lo digas, Harry.
Tiene buena pinta, Bull. Tiene buena pinta.
�Entonces qu�, Harry?
�Ya sabes c�mo vamos a hacerlo?
�Hacer qu�?
La fuga, claro.
Mirad, muchachos...
No querr�is que me fugue de aqu�
de un d�a para otro. Algo as� lleva tiempo.
S�, pero no pensar�s que va a llevar mucho m�s, �no, Harry?
Roscoe, ya s� que est�s impaciente.
Estoy tan impaciente como t�.
Pero todav�a no est�is listos.
�Por qu� no?
Por ejemplo, por esa barriga que est�is echando.
No hay problema con mi barriga.
S�, ya s�, Bull, �pero qu� hay de tus fofos amigos?
�Fofos?
�Ese ritmo! �Uno, dos, uno, dos, uno, dos!
Esa espalda bien recta.
Uno, dos, uno, dos, uno, dos. Arriba, abajo.
Esp�rragos, excelencia, tal como pidi�, �eh?
Gracias.
He preparado la mesa tal como indic�.
S�, tiene buen aspecto.
�Espera compa��a, excelencia?
No, es que no me gusta ver una mesa vac�a.
Excelencia, si necesita cualquier cosa, ya sabe,
cigarrillos americanos, copos de ma�z.
- No, gracias. - Galletitas.
Lo pensar�.
Tengo Kleenex,
cuchillas Gillette, gelatina.
Ya, ya se lo dir�.
- Chocolatinas Hershey. - S�, ya, ya.
- Grazie. Buon appetito. - S�.
Ahora que lo menciona, condesa,
tenemos un pintoresco bistr� en New Jersey.
Tienen unos esp�rragos excelentes.
No tan sabrosos como los suyos, coronel Ferrucci, pero...
Ah, gracias, general. Me honra que le gusten.
Mire lo que he encontrado en la bodega.
La �ltima botella de Chateau Latour, 1932.
�Le gustar�a tomarlo con la comida?
No, creo que no.
Pero si es Chateau Latour, 1932.
�Y?
Por eso, general.
Es tan suave, es, come posso dire,
tan fr�gil, tan delicado.
- Bueno, yo... - Insisto en que lo pruebe.
Bueno, si es la �ltima botella...
Oh, general, para qu� vale el vino sino para degustarlo, �eh?
Y si no le gusta, ya encontrar� algo que hacer con �l.
Es, as� como fr�gil y delicado.
Ah, s�, s�.
Chateau Latour, 1932. Chateau Lafite, 1937,
Chateau Mouton Rothschild, pongamos 1929.
No est� mal, nada mal.
Veamos.
John Donne, "Alborada".
Es cierto, es de d�a
�Y qu� m�s da?
�Te vas a levantar y abandonarme?
�Nos tenemos que levantar porque sea de d�a?
�Porque era de noche tal vez nos acostamos?
�Ah, s�?
Harry, muchacho. No te levantes.
Hola, chicos. �Qu� se os ha ocurrido?
Ya he puesto a estos hombres en forma, Harry.
Hasta Francis hizo 30 abdominales.
Fenomenal, Francis.
No de una tacada, claro.
Tampoco conviene pasarse.
Han sido dos malditas semanas, Harry.
�Dos semanas?
Oh, no. Tres o cuatro d�as.
Dos semanas, Harry. Dos semanas horribles.
Creemos que estamos listos, Harry.
- �Listos para qu�? - Para la fuga.
Asumiendo, claro, que hayas encontrado el modo.
�Lo tienes, Harry? �Lo has encontrado?
Bueno, Bull, chicos,
esto no es un gallinero.
Esto es una maldita fortaleza.
He estado pensando, Harry,
quiz�s en alguna parte haya un pasadizo secreto.
- �C�mo? - Un pasadizo secreto.
A la nobleza italiana le gustaban mucho esas cosas.
Por motivos rom�nticos.
Bien pensado, Andr�.
Lo investigar�.
Podr�amos investigarlo todos, Harry.
As� no nos llevar�a tanto.
No, no, es asunto m�o.
Es para lo que me enviaron.
Adem�s, hay otras cosas que podr�ais hacer.
No m�s ejercicio, espero.
Creo que me estoy poniendo cachas.
Creo que estamos m�s listos que nunca, Harry.
S�, �eh?
Adrian, �en qu� pa�s estamos?
En Italia, �no?
�Y en qu� idioma hablan en Italia?
�Clases de italiano?
Eso es. Comenzando ma�ana.
Por la recepci�n de las clases de ingl�s,
quisiera expresar la amabilidad de toda mi cara.
No tiene importancia, Carlo. El placer es nuestro.
Dispare otra, Francis.
Bien.
Guardia fronterizo.
Mm, gu...
No, guardia fronterizo.
�Qu� es para explicar?
Guardia fronterizo, ya sabe, uno de esos tipos
que te coge el pasaporte y te revuelve el equipaje.
En italiano es...
- Ah, guardia di frontiera. S�. - �C�mo dijo?
- Guardia di frontiera. - Guardia di frontiera.
- Guardia fronterizo. - Exacto, teniente.
Est� progresando mucho.
Ahora vayamos al siguiente.
�Por d�nde se va a Suiza, por favor?
Cuatro semanas, capit�n Stanley.
�Se da cuenta de que han pasado cuatro semanas?
Ni una palabra, ni rastro de �l y...
usted se queda ah� de pie.
Por Dios, s�lo le lleva 20 minutos
fugarse de nuestras c�rceles, pero esas italianas...
Tome nota, capit�n. Quiero que hagan un estudio.
Una evaluaci�n, inmediatamente.
Lo que sea que los italianos hagan en sus c�rceles,
quiero lo mismo en las nuestras.
Recordar�, se�or, que le dije que algo iba a...
No me venga con "ya se lo dije", Sidney.
- S�, se�or, pero le dije... - A nadie le gusta lo de "se lo dije".
S�, se�or.
Adem�s, seguramente no es culpa suya.
No, no, no me extra�ar�a
que esos cinco generales holgazanes
estuvieran reteni�ndolo.
S�, se�or.
As�, con esta astucia, comienzo mi reinado
y mi esperanza es acabar con �xito.
Ahora mi halc�n est� hambriento y vac�o.
Mientras no ceda, no llenar� el buche,
que, si no, no har�a caso de su cebo.
Tengo otro medio...
Tengo otro medio para someter a mi ave...
Ciao.
Para hacer que acuda a la llamada del cetrero,
que es tenerla despierta.
Como a los milanos que aletean y revolotean
sin querer obedecer.
Anoche no durmi�, ni dormir� esta noche
Como con la comida, inventar� alg�n defecto
en la manera de hacer la cama
�S�?
Queremos hablar contigo, Harry.
- �Hay alg�n problema? - Ya van cinco semanas, Harry.
Cinco horribles semanas.
�Por qu� todo el mundo me recuerda el calendario? S� contar.
Nosotros tambi�n, Harry. Y ahora en italiano.
Queremos escapar antes de que se nos olvide.
Muchachos, cuando el comandante supremo
me confi� esta misi�n...
- D�jate de monsergas, Harry. - Ooh.
- �Vamos o no vamos? - S�, bueno. Vamos.
�Y quieres decirnos cu�ndo?
Bueno, �has encontrado la manera o no?
S�, la encontr�. La guardaba como sorpresa.
- pero me la hab�is estropeado. - Por fin.
Bien hecho, Harry.
Podemos irnos esta noche, �no?
�Hemos pensado en por d�nde ir?
O sea, la mejor ruta.
Como nuestros camaradas desembarcaron ayer en el sur,
�por qu� no vamos en esa direcci�n?
�Y pasar a trav�s de todo el ej�rcito alem�n? No, gracias.
Podr�amos ir hacia la costa.
�Para hacer qu�? �Nadar?
Nos queda entonces Suiza.
Eso es. Vamos hacia el norte.
�Y c�mo nos movemos? No ser� a pie.
Yo pensaba en el tren a Como, o Stresa, si tenemos suerte.
Bien, los que est�n a favor de tomar el tren hacia el norte,
que levanten la mano.
�En contra?
Gan� el plan.
Asunto resuelto. Nos vamos esta noche.
- Muchachos. - �Qu� dices, Harry?
- �Ser� esta noche, Harry? - Me temo que no.
Por el amor de Dios, Harry, �qu� necesitamos ahora?
Bueno, por ejemplo, Roscoe...
�D�nde est� la estaci�n?
Andr�, ese tren del que hablabas,
�sale todos los d�as?
S�lo puedo suponerlo.
Bull, �a qu� hora sale?
Seguramente...
Francis, �vamos directamente o tenemos que hacer trasbordo?
�C�mo voy a saberlo?
�Adrian?
Es in�til hacer esas preguntas, Harry.
No tenemos un horario de trenes.
S�.
Creo que s� lo que quiere decir.
Oh, perd�n.
La pr�xima vez procura llamar.
S�, mira, si quieres,
siempre puedo esperar en la chimenea.
Est� bien.
�Tienes un horario de trenes?
�Para tu fuga?
No. Solo para leer un poco.
Te lo dije, Harry, soy neutral.
No voy a ayudarte a escapar.
�Quiere eso decir que quieres que me quede?
No.
Vaya, no.
�Harry!
Hay una estaci�n en el pueblo.
Si crees que puede valerte la ropa de mi marido.
- Buongiorno, contessa. - Buongiorno.
�Ser�a una violaci�n de tu neutralidad
decirme c�mo preguntar
el horario de trenes hacia el norte en italiano, por favor?
Vamos, vamos.
L'orario ferroviario per favore.
Gracias.
Despacio.
- L'orario. - L'orario.
- Ferroviario. - Ferroviario.
- Per favore. - Per favore.
Est� chupado.
Cre� que no ibas a ayudar.
Eso cre�a yo.
No tenemos que volver ya, �no?
Esto est� bien. �No podemos dar un paseo?
De acuerdo. �Crees que ser� seguro?
Claro, mientras est� contigo.
Es extra�o c�mo durante la guerra desaparecen todos los j�venes.
Pareces un tanto callada. �Qu� ocurre?
- Nada. - No, si pasa algo, dilo.
�Qu� vas a hacer, Harry?
�Quieres decir que cu�ndo me voy?
No lo s�. Pronto, supongo.
Cre�a que nos parec�amos, Harry,
porque los dos aceptamos un rango que no nos hab�amos ganado.
Pero sigue habiendo una gran diferencia entre nosotros.
�S�? �Cu�l?
T� quer�as el rango sin la responsabilidad,
y no existe tal cosa.
�Qu� quieres decir? No soy mal general.
No eres un general, Harry.
Parece que disfrutas viviendo como si lo fueras.
Y nunca ser�s un general
hasta el d�a que aceptes la responsabilidad.
�Cu�ndo ser� ese d�a, Harry?
Bueno.
Veamos, estamos en septiembre.
Octubre, para tener un buen plan.
Noviembre, para estar seguros.
Luego quiz�s podr�amos...
�Qu� tal ma�ana?
�Ma�ana? �De verdad ma�ana?
S�, de verdad ma�ana.
As� que trabajaba en una tienda de pinturas en Caldwell.
Ahorr� lo suficiente para ir a la universidad,
pero fui al banco a sacar el dinero
y en vez de un banco hab�a un garaje.
Tambi�n ocurri� en Italia.
Entonces estuve colocando bolos en una bolera.
Vend� aspiradoras puerta a puerta.
Fui a clases nocturnas y finalmente,
tuve un trabajo en una emisora de radio.
Y cuando las cosas empezaban a ir bien,
me lo hicieron de nuevo.
- �Qu� te hicieron? - �Me tiraron todo por tierra!
Empez� esa loter�a que llaman reclutamiento.
Sabes, en mi vida hab�a ganado a nada.
Pero esa vez me toc� el premio gordo.
La guerra no va a durar siempre.
S�, para cuando vuelva,
los tipos con pies planos o el t�mpano roto
habr�n acaparado todo.
Una vez que descubren que pueden hac�rtelo,
siguen haci�ndotelo.
�Qui�n te lo hace, Harry? �Qui�nes son?
�Qu� dices? Los de arriba,
quitan la escalera tras ellos.
�Por qu� est�s tan enfadado?
Eres fuerte, est�s sano y est�s vivo.
Es algo raro en estos tiempos.
No has tenido mala suerte, Harry.
Eres una de las personas m�s afortunadas que conozco.
�Ma�ana?
- �Ma�ana? - �O sea ma�ana, ma�ana?
Podr�as habernos dicho que ser�a ma�ana, Harry.
- Acabo de decirlo. - S�, pero...
A no ser que quer�is empezar a contar a partir de la semana pr�xima.
- No, no. - No, ma�ana est� bien.
- Muy bien, de acuerdo. - Por fin.
Bien.
Hay un tren que sale justo despu�s de medianoche.
Llega a Cremona a las 3:16.
- Cremona. - Cremona, s�.
Y hacemos trasbordo a otro tren que sale a las 3:24
que llega a Stresa...
Es Stresa, Harry.
S�, Stresa en el... Dilo t�.
- Lago Maggiore. - A las 5:16.
As� que aguardamos hasta que oscurezca y entonces cruzamos el lago
y pasamos a Suiza.
- Ah. - �Alguna pregunta?
- No, no. - No.
Bien, nos encontramos en mi habitaci�n
ma�ana por la noche a las 10.
A las 22.00, Harry.
S�, las 10 en punto es algo parecido.
Caballeros, tengo grandes noticias para ustedes.
Dios m�o, �no ser� que se ha acabado la guerra?
No, no, nada de eso. No, no.
Me han ascendido.
Ahora soy tambi�n general.
Felicidades.
�Estupendo!
Y pensar que debo agradec�rselo a todos ustedes.
- �Todos nosotros? - S�.
Este puesto tiene el historial de fugas m�s bajo
de todos los campos de Italia.
Me alegro de que hayamos logrado algo
mientras est�bamos aqu�.
Claro que mi ascenso no ser� oficial
hasta pasado ma�ana a medianoche.
Para celebrar esta ocasi�n,
he pensado en organizar una fiesta.
Creo que tenemos planes para salir esa noche.
Est� de broma, �eh?
- S�. - Pero yo lo digo en serio.
Les prometo que tendr�n una maravillosa velada el mi�rcoles.
- Pero a medianoche... - Generale Ferrucci.
Es deber para presentarnos el espectacular momento
de orgullo y mucha inflaci�n
as� como la normal personalidad.
Rossano, gracias, �eh?
�Se imaginan cuando vuelva al hotel de G�nova?
�Se lo imaginan?
Por supuesto seguir� haci�ndome llamar general.
Mi madre. Esa santa anciana.
Mi madre estar� tan orgullosa de m�.
Tienen que disculparme.
Voy a preparar la fiesta.
Harry, gracias.
Muchas gracias.
- Me alegro. - Es muy amable.
- Felicidades. - General.
Grazie.
Mis querid�simos amigos.
Hay un tren...
que va directamente a Stresa pasado ma�ana.
Te dar�s cuenta de que en cuanto nos vayamos,
le volver�n a quitar el ascenso.
S�, pero al menos habr� sido general una vez en la vida.
Y cr�eme si te digo que eso puede ser much�simo.
Levantad la mano los que est�is a favor de esperar un d�a.
Plan aprobado.
�Qu� haces aqu�?
Me marcho por la ma�ana.
Pens� que ser�a mejor que no estuviera aqu� cuando escapes.
Considerando que usar�s mi dormitorio ma�ana.
Ma�ana, s�, escucha.
No te preocupes. S� que os qued�is.
Es s�lo un d�a m�s. No pod�amos hacerle eso a Ferrucci.
Sab�a que no resistir�as poder hacer de general
en una �ltima fiesta formal.
Voy a estar espl�ndido.
Como un Chateau Latour, 1932.
Siento que no vayas a estar.
S�, yo tambi�n.
Por eso vine a decirte adi�s.
- No me lo dijiste. - �Qu�?
A d�nde sal�a el pasadizo.
Te has dado cuenta, �eh?
Bueno, ahorra mucha charla.
Ya veo por qu�.
�Quieres ver para qu� m�s sirve?
�No es asombroso?
S�, algo incre�ble.
�C�mo conseguiste...
encontrarlo?
Soy un experto.
S�, ya veo.
�Francesca?
- S�, Harry. - Dime c�mo se dice adi�s.
Seguro que ya lo has dicho antes.
S�, pero nunca a una condesa.
Debe haber alguna...
manera civilizada y elegante de decir adi�s a una condesa.
La hay.
Y cr�eme, Harry,
no hay nada en el mundo
m�s civilizado ni m�s elegante.
Ha sido una cena impecable, Enrico.
No recuerdo haber comido nunca una perdiz tan bien preparada.
Gracias, Harry.
No puedo negar que me he esforzado especialmente esta noche.
Sin embargo podr�a discutir la elecci�n del vino.
Era un Pommard, �verdad?
Exactamente.
S�, creo que nos habr�a ido mejor con un Burdeos
Creo que un Burdeos...
hubiera sido un poquito menos insolente.
S�, quiz�s tenga raz�n, s�.
Signore generale. Signore generale.
Rossano, a�n soy coronel, al menos hasta medianoche.
S�, signore colonnello.
Perdonen la intromisi�n.
Pasaba por aqu� y vi la luz y escuch� la m�sica.
S�, s�, claro.
- Comandante Von Steignitz. - Ferrucci.
La reverencia de mi sentimentalismo
es para ser raramente olvidada.
Cuando la consecuencia de la ventaja
desborda su consecuencia con una progresi�n...
No sab�a que ten�a unos hu�spedes tan distinguidos, coronel.
Son mis prisioneros, comandante.
Le presento a los generales Frigg, Armstrong
Cox-Roberts, Rochambeau, Mayhew y Pennypacker.
Un placer.
�No quieren acompa�arnos, comandante?
Ten�a la impresi�n de que ya lo hac�amos, coronel.
S�, s�, claro.
�Disfruta usted...
de Italia, general?
S�. �Y usted?
Por supuesto. Es un pa�s hecho para extranjeros.
De hecho, a veces pienso...
que es una pena desperdiciarlo con los italianos.
Los alemanes parecen �ltimamente pensar as�
respecto a unos cuantos pa�ses, �no?
Sin embargo no estoy seguro de que me guste su m�sica.
O sea, Vivaldi tiene su lugar, supongo,
pero Bach lo hizo mucho mejor.
Coronel, �pueden sus m�sicos tocar algo de Bach?
Bueno, es que...
Si es lo que prefiere.
Un momento. Comandante, al coronel le gusta Vivaldi,
y despu�s de todo, todos aqu� somos hu�spedes.
Quiz�s un d�a me har� el honor de ser mi hu�sped.
Si llegara ese d�a, quiz�s me obligara a hacer algo
que lamentar�a mucho.
�Y qu� ser�a eso, general?
Escuchar a Bach.
�Excelente! �Excelente!
Medianoche. Ha llegado el momento.
El glorioso momento.
Rossano, haga usted los honores. Pozzallo, ay�dele usted.
- Felicidades. - Felicidades, general.
- Felicidades, Enrico. - Muchas gracias.
Pozzallo.
- Signore generale. - Enhorabuena, Enrico.
Ver�, acabo se ser ascendido, comandante.
Desde este momento, ya soy general.
Esa es la raz�n de esta peque�a fiesta.
Felicidades, general.
Champ�n, necesitamos el champ�n.
Caballeros.
Caballeros, el general Ferrucci no es el �nico
que estaba esperando a la medianoche.
Herr Gruber.
A la hora de la medianoche
del mi�rcoles, 8 de septiembre de 1943,
las fuerzas armadas de Italia
anuncian su rendici�n incondicional a los ej�rcitos enemigos
de la alianza occidental.
�Rendici�n?
Pero si acaban de hacerme general.
Por lo tanto se ordena que todos los territorios
anteriormente bajo autoridad italiana, ser�n ahora considerados
bajo la jurisdici�n del Fuhrer y del Tercer Reich.
Caballeros, son ahora mis prisioneros
y deben prepararse para ser trasladados de inmediato.
General Ferrucci, deponga todas las armas
y �nase a los otros.
General Frigg, parece que va a escuchar a Bach
mucho antes de lo que imaginaba.
Buenos d�as, caballeros.
Mis disculpas por el inc�modo viaje.
Les concederemos el resto del d�a y esta noche
para que recuperen...
digamos, su sentido del humor
antes de empezar con el principal asunto.
�Qu� asunto, comandante?
Este campo no es su lugar de detenci�n permanente, general.
Esto es el centro alem�n de interrogatorios en el norte de Italia
para oficiales enemigos con rango superior a capit�n.
�Cu�nto tiempo tenemos que estar aqu�?
Tanto como sea necesario.
El �ltimo grupo que recibimos
result� ser muy cooperativo
y fueron remitidos tras poco tiempo.
Claro que incluso un tiempo corto aqu� se hace a veces bastante largo.
Pero eso depender� de ustedes, �no?
Mire usted, Comandante Steignitz...
- Von Steignitz, por favor. - Von Steignitz.
�Puedo recordarle con todo respeto
la Convenci�n de Ginebra sobre prisioneros de guerra
que su pa�s firm� el 27 de julio de 1929?
�La convenci�n de Ginebra?
T�tulo II, art�culo 5.
No se infligir� coacci�n de ninguna clase
para obtener cualquier informaci�n.
Parece que est� muy versado
en el tema, general. �Puedo ver eso, por favor?
Por supuesto, comandante.
No imagino lo que habr�n o�do de nosotros, caballeros.
Sin duda que todos somos nazis.
Pero d�jenme asegurarles
que nada hay m�s lejos de la vedad.
El hecho riguroso es que hay muy pocos nazis.
Hay una mayor�a de gente corriente, que cumple con su deber para con su pa�s,
justo como ustedes, caballeros, hacen.
Y ahora que hemos aclarado eso,
voy a dejarles claro algo m�s.
Resulta que yo soy un nazi.
Siempre he sido un nazi y siempre ser� un nazi.
As� que, en lo que se refiere a su Convenci�n de Ginebra...
Y ahora d�jeme que les hable de nuestra convenci�n
relativa a los prisioneros de guerra.
Art�culo 1, cualquiera que desobedezca una orden,
cualquiera, ser� ejecutado inmediatamente.
Art�culo 2...
Oh, creo que no hay ning�n art�culo 2.
El art�culo 1 creo que lo abarca todo.
Y ahora el asunto de las fugas.
�Quieren seguirme, caballeros?
Fue una orden, caballeros. No olviden el art�culo 1.
Presten atenci�n a los guardias.
Han sido cuidadosamente escogidos.
Si hubiera fallado, habr�a sido enviado a Rusia.
Ser�n sometidos a una vigilancia constante durante el d�a,
y sometidos a una inspecci�n completa
cada 15 minutos por la noche.
Adem�s,
esos hombres que ven ah� arriba en esas torretas,
cubren con sus ametralladoras y proyectores
cada metro cuadrado de este recinto.
La alambrada es de alambre de espino,
pero esa seguridad en realidad es innecesaria.
Est� encendida las 24 horas del d�a
y solo yo tengo el control.
Oh, caballeros,
si intentan salir por un t�nel,
deber�an saber que un buen n�mero de minas
han sido colocadas a distintas profundidades bajo la alambrada.
Claro que no podemos impedir que caven
si tienen unas u�as fuertes.
Pero si los interrogatorios se dilatan,
puede que ya ni las tengan.
Se acab�. Tengo que salir de aqu�.
Harry.
No, esto no era parte del trato.
- Este no es mi sitio. - �Y c�mo es eso, general?
- Harry, �quieres calmarte? - �Que me calme?
Claro. Para ti es f�cil decirlo.
Ma�ana empezar�n con...
con las cuchillas, los l�tigos, los cigarrillos entre los dedos.
Y si te derrumbas, tendr�s algo que decirles.
�Pero y yo? �Yo no s� nada!
No soy general. Ni siquiera soy oficial.
S�lo soy un miserable soldado raso.
Quiz�s ser�a mejor que se explicase, general.
Soy un soldado raso. Ni siquiera de primera.
Y me mandaron para ayudar a estos tipos a salir de all�
porque estaba siempre escapando de la prisi�n militar, pero esto...
Chicos, dejo lo de ser general.
- Te presento al soldado Frigg. - Contr�late, hombre.
Si eso pudiera comprobarse, ser� trasladado
inmediatamente a un campo para reclutas.
Pues claro que se puede.
Llame a Ike. �l se lo dir�.
Lo siento, muchachos, pero yo no negoci� para algo as�.
Caballeros, a no ser que haya alguna otra confesi�n,
el teniente Gruber les mostrar� su alojamiento.
Pronto ser� la hora del desayuno.
Coman lentamente.
No servimos comidas ni cenas.
Ese cabr�n me rob� el reloj.
Francis, �tienes el tiempo exacto?
S�, 9 minutos y 40 segundos desde la �ltima inspecci�n.
Es lo que me tem�a. No son cada 15 minutos exactos.
Es cuando les apetece.
Todos los ej�rcitos son iguales, amigo, hasta los boches.
Eso no nos facilita las cosas.
Tenemos que encontrar un modo de salir, y esta noche.
Me pregunto qu� hubiera hecho Harry.
Te sugiero que te olvides de Harry.
Pobre hombre, simplemente no era un oficial.
- Lo sab�as desde el principio, �no? - Claro que no.
Pero al final estaba obligado a decirlo.
Debes admitir que hab�a algo extraordinario en �l.
S�. Para ser un recluta, bien nos ten�a brincando a su alrededor.
�No crees que las estrellas en los hombros ten�an algo que ver?
No s�. A m� nunca me funcion� tan bien la m�a.
No tenemos mucho tiempo. �Alguna sugerencia?
Yo dir�a que un t�nel est� descartado.
Lo de las minas es demasiado.
Eso nos deja la alambrada.
Seguramente podr�amos levantarla lo suficiente
para arrastrarnos por debajo si no estuviera electrificada.
Pero lo est�.
Entonces sugiero que investiguemos la posibilidad de un cortocircuito.
No. El problema es encontrar el generador.
No puede estar lejos.
Se requiere una maniobra de distracci�n.
Algo que dirija la atenci�n hacia aqu�, el punto Charlie
Hasta cortar la electricidad.
Los que a�n podamos viajar alcanzaremos la alambrada aqu�, en el sector Easy.
�Cu�ntas bajas calculas?
Podr�amos contar con un 25%.
S�, por lo menos.
�Pero qu� est� diciendo?
25% no es simplemente un n�mero.
Somos nosotros. Uno y medio de nosotros.
Nadie le obliga a ir, general.
Si es la proporci�n lo que le preocupa,
quiz�s deber�a quedarse.
Perm�tame que le recuerde, general,
que si no hubiera sido por su ascenso,
nada de esto hubiera ocurrido.
- S�. - Ah, ah, ah, ah.
A m� no me culpen, no.
Porque si se hubieran escapado cuando deb�an,
yo no hubiera sido general y no estar�a aqu� ahora.
- �Ah, basta! - Estupendo.
�Caballeros, por favor!
Los que est�n a favor de intentar lo de la alambrada, levantad la mano.
Enrico, tienes derecho a voto.
Muy bien, plan aprobado.
�A d�nde crees que vas?
A buscar el generador.
Alguien tiene que hacerlo.
Mira, Newton, por favor, ir� yo.
- No, no. - Me ofrezco voluntario. Voy...
- No, por favor. Insisto... - Es mejor que vaya yo...
Ten cuidado, �eh? Buona fortuna.
- Grazie. - Prego.
- Espera hasta que pase la luz. - Bien.
Es un suicidio, os digo. Un suicidio.
�Y qu� sugieres? �Esperar unos a�os hasta que acabe la guerra?
Puede que los alemanes se rindan
y entonces nos capturar�n los japoneses.
Shh. Viene alguien. A la cama, r�pido.
S�, pero la cama de Armstrong est� vac�a.
Puede que no se den cuenta. Meteos...
Si no te importa...
Gracias.
Alguien est� haciendo novillos por aqu�.
- Hola, muchachos. - Harry.
Pero... �C�mo hiciste...?
Bueno, es dif�cil salir, pero est� chupado
volver porque es algo que no esperan.
Sobre todo si uno se viste adecuadamente.
�Qu� os parece, eh?
Observad la insolente ca�da de hombros.
Bueno, �qu� ocurre?
�Pensasteis que no volver�a?
�D�nde est� Bull?
Sali� a buscar el generador.
�Pero qu� est� haciendo? �Otra vez jugando a los comandos?
Mejor vuelve para ac� o va a estropear el plan.
�Has pensado algo concreto, Harry?
S�, si est�is dispuestos a aceptar �rdenes de un recluta.
Me da igual, como si eres un civil.
�Y el resto de vosotros?
Haremos lo que digas, Harry.
- Bien. - �Alguien viene!
No pasa nada. Soy yo.
�Qu� hay del generador?
Lo encontr�. Est� detr�s de las letrinas.
S�, ah� estar�.
- Hola, Bull. - Hola, Harry.
�Harry! �Qu� demonios? �C�mo has vuelto?
Luego, luego. No nos sobra el tiempo.
�Qu� haces?
Ay�dame a quitarme esto.
Ponlo debajo de tu colch�n.
Harry, si pensabas volver,
�por qu� te fuiste primero?
Porque nos ten�an acorralados aqu�.
Ellos vigilaban a siete tipos, �no?
Pero yo lo dej� en seis. Ahora volvemos a ser siete,
as� que tenemos un par de manos extra.
- �Qu� quieres que hagamos? - Nada. Relajaos.
Mientras cuenten seis cuerpos aqu� dentro,
no esperar�n nada extra�o y yo podr� moverme libremente.
Vaya, parece bastante prometedor.
No os vay�is.
Un tipo curioso.
- �Qui�n usa una talla grande? - Me temo que yo.
�De d�nde sigues sac�ndolos?
�Quieres decir que vas a robar uno para cada uno?
S�.
El m�o que no me roce el cuello, si no te importa.
- S�, bueno, est� bien. - El guardia.
Es hora de otra inspecci�n.
Santo cielo, somos uno de m�s.
Este es tuyo, Harry. Todos tenemos ya uno.
�Ah, s�? Deb� perder la cuenta. Estoy hecho polvo.
- �Y ahora qu�, Harry? - El generador.
- Lo tienen vigilado. - �S�? �Cu�ntos son?
Solo uno, pero la puerta est� cerrada.
Esperaremos hasta que se vaya a dormir.
- �Qui�n? - Steignitz. �l tiene la llave.
�Pero c�mo vas a hacerlo?
�Harry?
No me lo puedo creer.
El t�o se ha dormido.
Ecco, est� durmiendo.
Harry, est� durmiendo.
Caray, como yo.
Bueno, ya sab�is qu� hacer, �no?
Aguard�is a la pr�xima inspecci�n, os pon�is los uniformes y esper�is.
Cuando se vaya la corriente,
este lugar va a animarse mucho.
Van a venir aqu� primero, as� que tendr�is que salir deprisa.
Bull, aqu� tienes las tenazas.
- �De d�nde las has sacado? - Del economato.
All� tienen de todo.
Hojas de afeitar, galletitas, salchichas... �D�nde estaba?
- La alambrada. - Ah, s�, la alambrada.
Ya sab�is el sitio que elegimos, �no?
Cuando se vaya la luz, vais all�.
Y despu�s de eso, nada de cambiar los planes, �vale?
Lo que usted diga, general.
�Has dicho general?
S�, se�or. Y gracias, se�or.
S�, acabas cogi�ndole gusto.
Comandante Von Steignitz.
�Diga?
Gruber.
Gruber.
Buenos d�as.
�Gruber!
- �Karl? - Ah, s�.
Buen intento.
Pero debieron darse cuenta de que no resultar�a.
Mis hombres habr�n encontrado a sus camaradas para cuando volvamos.
�Quiere apostar?
Bien jugado, Harry. Funcion�.
- Como una seda. - Eres un genio, Harry.
Un genio.
�Qu� es en realidad?
- �General o recluta? - Un poco de ambos.
�Qu� vamos a hacer con �l, Harry?
Puede que lo necesitemos si hay problemas.
Mat�moslo y arriesgu�monos.
�Qu� dec�s, muchachos?
No s�. Igual me da.
�Qu� dices t�, Harry?
Bueno, un nazi muerto es algo tentador.
Plan aceptado.
�Nazi? �Qui�n es nazi?
Yo no... yo no soy nazi.
Resulta que soy suizo.
Siempre he sido suizo y siempre ser� suizo.
SEIS MESES DESPU�S
�Cu�ndo vas a preguntarlo, Harry?
�Preguntar qu�?
Por qu� te puse bajo mi mando.
S�, imagin� que ser�a algo
tan sucio y horrible
que era mejor no saberlo.
Harry.
En realidad no es nada que pueda ordenarte hacer.
Esas son las peores.
Resulta que estamos creando una red
de emisoras de radio de las fuerzas armadas por toda Europa,
y me di cuenta por tu historial
que hab�as hecho ese tipo de trabajo en casa.
As� que pens� que podr�as estar interesado en hacerlo aqu� en Italia.
- �Bromea? - No bromeo.
Por eso est�s aqu�. Para explorar un lugar posible.
- �D�nde est� el truco? - No hay truco. Es eso.
No me parece que sea algo como para un sargento.
�Digamos teniente de segunda?
�Qu� te parece, Harry?
�Quieres aceptar el encargo?
Oh, por favor, Homer, �para qu� est�n los amigos?
Eh, muchachos. Aqu� fue donde estuvimos.
Homer, �hay tiempo para que entre un momento?
S�, supongo que tenemos unos minutos.
Adelante.
�Eh, condesa?
�Condesa?
�Condesa!
- Hola, condesa. - General.
No exactamente.
Pero ser� teniente de segunda en un par de semanas.
�Qu� ha pasado? Est� todo clausurado
�y todas estas cosas?
Son tiempos muy dif�ciles.
S�.
Tuviste la amabilidad de avisar de que estabais a salvo.
�Est�n bien los otros? �Los ves?
S�.
Siguen siendo generales, claro.
Claro.
Oh, Harry, Harry. Ten�a tanto miedo.
- Yo tambi�n. - De que todo ser�a...
Pens� que como no era general...
Que todo esto ser�a demasiado...
- �Puedes quedarte? - Solo un momento.
Vamos a poner una emisora de radio...
y busc�bamos un sitio...
�Homer! �Homer!
�S�?
�Ya s� d�nde la vamos a poner!
Espera un momento, ahora bajo.
Bien, Harry.
Ya sabe d�nde la vamos a poner.
Tendremos esto arreglado en un santiam�n.
Les cobraremos una renta. Renta doble.
Tendr�s que dejar otra vez la casa grande.
Aunque con toda esa gente por all�,
tampoco ser�a muy agradable.
Podemos instalarnos en la casa del guarda. Es muy acogedora.
S�. Eso me recuerda algo.
Lo primero. Hay que sellar esa chimenea.
Ah, s�. Nada de sorpresas.
Ya s� que ser� rebajarse un poco
estar casada con un teniente de segunda, pero...
Oh, no podr� aparecer en p�blico.
No tardar� mucho en recuperar las dos estrellas.
Hay que volver a colgar los cuadros.
Ese Tintoretto que ten�as en el pasillo,
que me dejaba pasmado.
General, me gustar�a presentarle
a la condesa Francesca Maria
Eugenia Donatello di Montefiore Frigg.
S�. Perm�tame, condesa.
- Gracias. - Ya est�.
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