Afrikaans
Akan
Albanian
Amharic
Arabic
Armenian
Azerbaijani
Basque
Belarusian
Bemba
Bengali
Bihari
Bosnian
Breton
Bulgarian
Cambodian
Catalan
Cebuano
Cherokee
Chichewa
Chinese (Simplified)
Chinese (Traditional)
Corsican
Croatian
Czech
Danish
Dutch
English
Esperanto
Estonian
Ewe
Faroese
Filipino
Finnish
French
Frisian
Ga
Galician
Georgian
German
Greek
Guarani
Gujarati
Haitian Creole
Hausa
Hawaiian
Hebrew
Hindi
Hmong
Hungarian
Icelandic
Igbo
Indonesian
Interlingua
Irish
Italian
Japanese
Javanese
Kannada
Kazakh
Kinyarwanda
Kirundi
Kongo
Korean
Krio (Sierra Leone)
Kurdish
Kurdish (Soranî)
Kyrgyz
Laothian
Latin
Latvian
Lingala
Lithuanian
Lozi
Luganda
Luo
Luxembourgish
Macedonian
Malagasy
Malay
Malayalam
Maltese
Maori
Marathi
Mauritian Creole
Moldavian
Mongolian
Myanmar (Burmese)
Montenegrin
Nepali
Nigerian Pidgin
Northern Sotho
Norwegian
Norwegian (Nynorsk)
Occitan
Oriya
Oromo
Pashto
Persian
Polish
Portuguese (Brazil)
Portuguese (Portugal)
Punjabi
Quechua
Romanian
Romansh
Runyakitara
Russian
Samoan
Scots Gaelic
Serbian
Serbo-Croatian
Sesotho
Setswana
Seychellois Creole
Shona
Sindhi
Sinhalese
Slovak
Slovenian
Somali
Spanish
Spanish (Latin American)
Sundanese
Swahili
Swedish
Tajik
Tamil
Tatar
Telugu
Thai
Tigrinya
Tonga
Tshiluba
Tumbuka
Turkish
Turkmen
Twi
Uighur
Ukrainian
Urdu
Uzbek
Vietnamese
Welsh
Wolof
Xhosa
Yiddish
Yoruba
Zulu
NETFLIX PRESENTA
¡Clóvis!
¿Has hablado con la novia de tu padre?
- ¿No eres la novia de papá? - La novia de papá es la tía Jussara.
Presta atención.
Mamá y papá ya no están juntos.
Vivirás con ellos.
¡La tía Jussara es rica! ¡Riquísima!
Es lo mejor, cariño.
Aunque mamá no te va a abandonar.
Tan solo quiero que tengas de todo. Ya verás.
Nunca la entendí.
Y entiendo los problemas familiares.
Tuve varios.
Mi madre me dejó con papá y la tía Jussara.
Cumpleaños feliz…
¡Pide un deseo!
Entonces, mi padre se fue y me dejó con ella.
- ¡Sopla! - Se casó con Dirceu.
Vamos, pide un deseo.
Date prisa, Clóvis.
¡Bien!
Y la tía Jussara también me dejó.
- ¡Sopla! - Dirceu se casó con Soninha.
Rápido, pide un deseo.
Niño, date prisa.
- Bien. - Y Soninha lo dejó.
Para entonces, vivía con Soninha y Rubens.
Cantémosle el "Cumpleaños feliz". ¡Venid ya!
- ¡Lohane! - El padre de Lohane.
¡Quiero una foto!
¡No, quédate, eres de la familia!
Es Lohane, la hija de Rubens. Mi hermanastra.
Nos llevamos bastante bien.
Allí es donde pasé más tiempo. Crecimos juntos. Me caía muy bien.
Con el paso del tiempo, me fui en cuanto pude vivir solo.
15 AÑOS DESPUÉS
¿Dedicándome a qué?
Pintaba bien.
Con el tiempo, me volví muy bueno.
Podía hacer obras de arte.
O sea, obras de arte que eran…
falsas.
Entonces, conocí a un pez gordo que compra cosas así.
¡Esto es estupendo!
Es una obra de un artista conocido en el mundo entero.
Todo el mundo sabe quién es en París, Milán y Nueva York.
Pagaré la mitad.
¿Qué? Ya habíamos acordado cuánto valía.
¡Ya lo sabes!
Pagaré la mitad.
No hay trato.
Vente con papá. El arte no sale rentable.
Fortunato, ¿qué pasa aquí?
- Es lo de la subasta. - ¿Subasta?
Quiere pagar la mitad de lo acordado.
¿Debería destruir la obra
y venderle la mitad?
Fortunato,
págale lo que corresponde.
Gracias, senador.
Muchas gracias, es usted un buen hombre.
Si necesita algo, no tiene más que pedirlo.
¿Esa obra de Portinari?
Quintuplicó su precio original en subasta.
Genial, hable con Fortunato.
Le vendí un cuadro a buen precio.
Mira.
Papá te quiere, pero es lo mejor, ¿vale?
Gracias, senador. Es usted muy generoso.
Hasta pronto.
Mi día acababa de empezar.
Un estafador nunca actúa solo una vez.
¡Socorro!
¡Socorro!
- ¡Socorro! - ¿Qué pasa?
¿Es que aquí puede entrar cualquiera?
¿Le está molestando alguien?
La mosca que acaba de caerse en el chocolate.
Casi me la trago. Por suerte, la he escupido.
Yo me encargo.
Por favor.
- Hay un problema. - ¿Qué pasa?
Se le ha caído una mosca en el chocolate.
Perdone.
- Evitemos montar un escándalo. - Sí.
La casa le invita al chocolate.
¿Al chocolate?
Solo me invitan al chocolate. ¡Qué gracia!
¿Y qué pasa con el resto?
El resto es el menú completo. Se lo ha comido entero.
¡Hasta una mosca!
Damas y caballeros, un momento, por favor.
Presten atención.
Presta atención, so boba.
Siento molestarles mientras desayunan,
pero, por desgracia, en Brasil te ponen moscas.
No puede irse sin pagar después de comerse todo el menú.
Esa no es la cuestión. Voy a pagar, pero te costará mucho.
Voy a pagar. No necesito limosna ni nada de eso.
- Quiero justicia. - Retíralo todo, por favor.
No toques la escena del crimen, ¿vale?
Quiero un examen forense. Ya lo hago yo.
Chicos, no puedo. Es triste, ¿sabéis?
Ha muerto durante una mañana preciosa. ¿Lo han visto?
Solía volar con total libertad.
¡Qué muerte tan repentina e innecesaria!
¡La he matado, señora! ¡La he matado, estoy destrozado!
¡Pobrecita!
¡Perdóname, Buda!
Vale, no pasa nada. No tiene que pagar nada.
Invita la casa, ¿vale?
Ya puede irse.
Eso es estupendo. Evitemos montar un escándalo.
- Claro. - Te perdono.
No me da vergüenza.
La gente nos fastidia todo el tiempo.
¿Por qué debería pagar mucho por comer?
Una estafa tras otra me ha traído hasta aquí,
al día más importante de mi vida.
Mira, es la última vez que te ayudo con tus estafas. Se acabó.
Bien.
Hoy es mi último día. Hemos terminado.
Siempre dices eso.
Y, a la semana, me pides un favor.
Te conozco, Clóvis.
He vendido el cristo, tío.
¿Qué cristo?
El Cristo Redentor.
¡Mentira!
¿Quién va a comprar esa estatua?
Un delincuente, quien quiera beneficiarse de la crisis.
Le hice un favor a Brasil cogiendo dinero de un empresario corrupto.
Vamos, Robin Hood.
Y otra cosa, no tienes las agallas para hacerlo.
Te lo voy a demostrar. Tengo los documentos.
Ten narices a decir que es falso.
He creado un sitio web con un código para que lo comprueben.
Está todo ahí.
- ¿No tienes vergüenza? - No tengo ninguna.
Les dije que es confidencial debido a la Ley de secretos oficiales,
que el Gobierno no lo divulgará aún para evitar protestas,
que sobornarán a la prensa. Lo condenarán para cubrirse.
Pedí un soborno para el alcalde, para mí,
para el gobernador y otra vez para mí,
para empujarlos a aceptar.
- ¿Se lo han tragado? - Claro.
No puedes fiarte de un trato sin sobornos.
Hace cien años, en París,
un hombre intentó venderle la Torre Eiffel a un gran traficante de chatarra.
Tuvo tanto éxito
que volvió a Francia y la volvió a vender.
Solemos copiar cosas del extranjero.
Vendí la estatua de Cristo porque no la vigilaba nadie.
Sí.
Solo necesitaba a un hombre corrupto dispuesto a hacer un trato.
Y aquí hay muchos como él.
¿Y el dinero?
- ¿Ahora? ¿A plena luz del día? - No se preocupe, no pasa nada.
La gente ya no se esconde. Cuanto más explícito, mejor.
Todo está a la venta.
El Amazonas ya no es nuestro.
Allí no hablan portugués ni los grillos.
¿Y el dinero?
¿Por qué lo esconde?
Deme eso, no sea desconfiado.
Este jarrón me ha encantado. Me lo llevo. No me hagan caso. Adiós.
Tengo la solución para nuestra gente.
Nadie ha visto un negocio tan bueno como este.
Está todo listo. Tan solo ven a por ello.
La solución es alquilar Brasil.
No pagaremos nada.
Este país es de coña. ¿Por qué ir en serio?
Vamos, ha sido una buena estafa.
- ¡Lo has conseguido! - ¡Sí! Gracias por el reconocimiento.
No es por fardar, pero lo he niquelado.
A los extranjeros les encantará.
Tiene vistas al Atlántico y al mar.
Tras todo por lo que he pasado, tras los problemas,
trabajé duro
y estaba en mi mejor momento.
No pagaremos nada.
No pagaremos nada.
Todo es gratis.
Ya es la hora.
Como los pobres no pueden ser felices,
todo cambió.
Clóvis.
¿Has visto la tele?
Probablemente no. Pon las noticias. Estamos jodidos.
Fue en este café
donde los empresarios conocieron supuestamente a un hombre
que les vendió el Cristo Redentor de Río,
bajo el nombre falso de Lívio Romero.
Como ven, este es el retrato del sospechoso.
¡Joder, tío!
¡Oye, grandullón! ¡Necesito mi coche!
Lo siento, Tavinho, pero necesito ese coche.
- ¡Clóvis! - ¡Lo he pagado! ¡Eres mi cómplice!
- ¿Qué? Venga, Clóvis. - ¡Sí, cómplice!
Ahora cogeré mi dinero y me largaré.
Sin embargo, el senador fue más rápido que yo y la Policía.
Es culpa mía por jugar con ellos.
VETE Y SÉ FELIZ, HIJO EL ARTE NO SALE RENTABLE
Ese hombre me la devolvió.
Entró en mi casa y se llevó todo mi dinero.
Tenía que huir lo más rápido posible.
¡Joder! ¿Te he matado?
Lo siento, ahora mismo no puedo ayudarte.
¿Lohane? ¿Tenías que presentarte ahora?
¿Crees que había tenido un mal día? ¡Imagínate el mío!
Sirvo el mejor desayuno de Magé. El puesto de Lohane.
COMPRA UNA HAMBURGUESA Y LLÉVATE UN ZUMO
¡Una hamburguesa, marchando!
También le he dado 800 servilletas de papel.
Son baratas, 800 valen lo que una.
No puedo permitirme las caras,
pero juro que las compraré.
- Tenemos un zumo gratis riquísimo. - ¡Estupendo!
El sabor artificial del anacardo no se encuentra en la naturaleza.
Pero podría ser piña.
Está riquísimo y muy dulce.
Tú ríete. Trabajo como un chino para sobrevivir.
Trabajo de lunes a domingo.
Como cierre la gastroneta, será mi fin. El sufrimiento no acaba nunca.
Es dura, ¿sabes?
¿El qué?
La vida.
Tendrían que estudiar Magé.
Hace muchísimo calor.
La NASA debería estudiarla. Aquí el sol debe de estar más cerca.
Podría freír una hamburguesa en la calle. No lo hago, tengo principios.
Pero los principios son algo complicado.
- Buenas tardes. ¿Todo bien? - ¡Hola!
Clientes distinguidos.
Tengo Lohane de queso, con ensalada, Lohane de pollo y Lohane light.
Ojalá hablen inglés.
- ¿Qué les pongo? - La licencia de apertura y actividad.
Bueno, eso…
no está en el menú. No tenemos de eso.
No puede vender comida sin licencia.
Tengo que confiscarla.
No, señor.
Por favor, no, que es mi negocio.
Me va a destrozar la vida.
¡Por favor, ayúdeme!
Quizá, con algún incentivo.
¿Me sigue?
- ¿Un incentivo? - Sí.
Una comisión, ¿sabe?
Para ayudarme a darle de comer a mis hijos.
Ya lo sé.
Esto no me incentiva nada.
Tome, es todo lo que tengo.
Bueno, no es suficiente para mí y para mi amigo Pantoja.
- ¿Y bien? - Buscaré…
Buscaré más.
- Los ingresos de este mes. - Ahora sí que sí.
Qué incentivo.
Buenos días.
Vamos, Pantoja.
¿Qué ha sido eso?
Vaya tesitura.
Necesito una licencia, pero cuesta dinero. Debo trabajar para conseguirla.
¡Qué locura!
Les he pagado. No he perdido la gastroneta.
Pero los pobres no pueden ser felices, así que todo cambió.
¡Se lo ruego, no lo hagan! ¡La gastroneta es toda mi vida!
- ¡No se la lleven! - Señora, cálmese.
No puede vender comida aquí, tenemos que llevárnosla.
¡Sí! Esto… ¡No!
¿Eso es un sí o un no?
Sí, no tengo licencia, pero no pueden quitarme la gastroneta.
Ya lo he aclarado con un amigo suyo que vino.
- ¿Amigo? - Sí.
- No tengo amigos. ¿Y tú? - Tampoco.
¿Inspectores falsos?
Sí, hay muchos.
Se llevan el dinero de gente como usted.
- Es usted una víctima. - No es exactamente una víctima.
Si no les hubiera pagado, se habrían ido.
- Y, aun así, ¿se la llevan? - Sí, pero aún tendría el dinero.
Vamos, Santos.
Sola, sin gastroneta ni dinero.
No me quedaba nada.
O más bien,
casi nada.
Tenía que ir a Río.
¡Me voy a Río, Jerusa!
En busca de la única persona que podría ayudarme.
Mi hermano.
Siempre ha sido discreto, pero creía que le había ido bien,
que había triunfado,
que le iba mejor que a mí.
¡Joder!
¿Te he matado?
¿Lohane?
¡Clóvis!
¿Debías presentarte ahora?
¡Espera! ¡Clóvis!
¡Gracias, Señor!
¡Clóvis!
¿A qué viene tanta prisa? No me has dado ni un beso.
¿Llegas tarde?
Te centras en el tráfico para no contestarme.
Hable con el conductor solo cuando sea necesario.
¿Te vas?
Vale, no contestes, no quiero saberlo.
Creía que tu coche era más bonito.
No te juzgo ni nada.
Siempre creemos que a los demás les va bien.
No digo que no sea el caso, te va mejor que a mí.
- Pero te va peor de lo que creía. - Estoy ocupado.
Lo siento, tranquilo.
Te pareces a Wesley Safadão.
Supongo que será por el pelo.
¿Recuerdas que te llamaban Clóvis Bornay en el colegio?
Por cierto, ¿adónde vamos?
¿Ya puedes hablar? Necesito hablar.
No.
Llevamos horas conduciendo. ¿Adónde me llevas? Siento curiosidad.
REGIÓN DE LOS LAGOS
Esto podría considerarse un secuestro.
Sí, llevamos horas conduciendo.
No, no es un secuestro.
No ha sido contra tu voluntad, te has subido al coche.
Bájate, por favor.
- ¡Qué maleducado eres! - No soy maleducado.
He dicho "por favor". Bájate, por favor.
- ¡Hace mucho que no me ves! - Bájate.
- Clóvis, necesito tu ayuda. - ¡Que te bajes!
- ¡Estoy en líos! - ¿Y te crees que yo no?
Me llega la mierda al cuello, cariño.
Yo estoy peor.
- ¡Tengo problemas con la Poli! - Me da igual, vete.
Mira, Clóvis, tengo una gastroneta.
La tenía, pero la Policía me la confiscó por no tener licencia.
Antes de eso, hubo otra redada y los soborné, ¡pero eran impostores!
¡Ahora no tengo dinero ni gastroneta!
No tengo otra forma de ganarme la vida.
Y pensé que mi hermano podría ayudarme. Te lo devolveré.
No tengo dinero, ¿cómo voy a ayudarte?
Lo entiendo.
Hay ladrones por todas partes.
Puede que no me creas, pero puedo demostrarlo.
Mira.
¿Eres un delincuente?
Soy un estafador, un intrigante, no un delincuente.
Eres…
como los estafadores que me han extorsionado, ¿no?
No, tengo principios.
Los míos propios, pero tengo.
Nunca le robaría a un trabajador honrado.
Tío, no quiero tener nada que ver contigo.
Ni hablar.
De hecho, #AbajoClóvis.
No deberías haber venido.
Mucha suerte. Chao.
De eso nada.
No le pediré ayuda a un delincuente. He perdido la gastroneta, pero no lo haré.
El mundo está hasta arriba de ladrones. Este país también.
¿Que no me necesitas?
¡Pues yo a ti tampoco!
De hecho, sí.
Pero Dios me ayudará.
Pero aún no.
Al final, me ayudará. No sé cuándo, pero me ayudará.
No me merezco esto.
Estoy perdida.
¡Es Clóvis!
- Dese prisa. ¿Y los documentos? - Ahora los encuentro.
¡Madre mía!
¿Qué hago?
No los encuentro. Estarán en otro sitio.
POLICÍA DE TRÁFICO
¡Vuelve, so cabrón!
¡Te estoy hablando, cabrón! ¡Gilipollas!
¡Capullo!
¡Cobarde!
¡Eres un monstruo mentiroso!
¡No deberías haber nacido!
Lo siento, ahora le dejo hacer su trabajo.
Espere, ¿quién es usted?
¿Yo?
¡Soy la idiota que se enamoró de sus zalamerías!
No se lo va a creer.
¡Este hombre apareció en casa de mi padre y me deshonró!
Vale, fue consentido,
pero me usó y salió huyendo.
¡No está bien!
- Cálmese, señora. - ¡No me llame así!
Me recuerda a un libro que me obligaron a leer de pequeña.
Pero no lo leí.
Suspendí.
- ¡No, no haga eso! - Me está pegando.
¿Le da pena?
¿Sabe qué? Arrésteme. Aléjeme de la sociedad.
Pero no me haga vivir con esta loca.
Está loca. ¡Son testigos de que lo está!
Quiere que se lo lleven
porque no quiere asumir su responsabilidad como padre.
- ¡No quiere criar a su propio hijo! - ¿Qué hijo?
¡Este! El que tengo en el vientre.
¿Desde cuándo eso es un niño? ¡Eso es una tenia!
¿Quieres que críe a una tenia?
¿Quieres que bautice a una tenia?
- ¡Será broma! - ¡Mi bebé!
¡Tu padre te insulta antes de haber nacido!
¿Quieres que el agente me obligue a pagar la manutención?
- ¡Claro que sí! - ¡Tu madre está loca!
¡Sí, confía en tu padre! ¡Estás loca!
¡Ni siquiera sabes si el bebé es tuyo!
¡Están locos! ¡Váyanse a pelearse a otro sitio!
¡No! Ahora quiero solucionar esto.
- ¡No, señor! Aquí no vamos a hacer nada. - Vamos a solucionarlo.
Quiero solucionarlo, tío, ¿vale?
- ¡Quiero solucionarlo! - ¡Ya vale!
Por favor, circulen,
antes de que cambie de opinión y los detenga.
- ¿Vale? - Tiene razón.
Por favor.
- Antes de que rompa aguas. - Calma.
- No pasa nada. - Vamos.
Todo va bien.
Hoy tengo que pillar olas.
Lo de la tenia ha sido genial.
No te lo creías cuando lo he dicho.
No me puedo creer que tú, Clóvis,
siendo un niño tan callado y tímido,
te hayas vuelto un gánster.
Me acosaban, cielo.
¡Acosaban! Me acosaban.
Acosaron a Lady Gaga, a Madonna.
He oído que a Tom Cruise también.
A la gente increíble como yo.
¡Gracias, acoso!
Cuando era bueno, me jodieron.
Ahora soy malo y todo me sale bien. ¿No es mejor?
Tal vez.
Mira, acabas de engañar a la Policía.
Consígueme una gastroneta.
- ¿Qué? - Ya me has oído.
Te he salvado, consígueme una gastroneta.
¿Chantaje?
Eres mi hermano, Clóvis,
no me queda nada. ¿Me ayudas?
Vale.
Ya se me ocurrirá algo.
Pero después, cada uno por su lado.
Suéltame. ¡No!
¿Qué haces?
Reservas.
¿Sin dinero?
Deja que te explique algo.
Necesito mi gastroneta,
pero creía que la conseguirías honradamente.
¿En serio?
Qué bien.
Relájate, es un truco de magia.
En vez de sacar un conejo de mi chistera, lo sacaré de otra chistera.
No voy a quedarme aquí. De eso nada.
Tengo dignidad.
Vale, porque yo sí me quedo.
¿Qué tal?
- Buenos días. - Buenos días.
- ¿Tiene una reserva? - Sí.
- ¿Qué tal? - Bien.
Está a nombre de Máximo Marques.
Ya he hecho el ingreso.
Tuve un problema con la cuenta en línea e hice el ingreso en el banco.
Qué fastidio.
Aquí está. Ha abonado diez días en la suite superior.
Muy bien.
Sin embargo, el ingreso no llegará hasta el lunes.
¿Y?
¿No puedo descansar porque los bancos no abren los fines de semana?
No me refiero a eso, señor. Técnicamente, aún no ha pagado.
Pero he hecho el ingreso.
Esto es muy raro.
Las transferencias llegan enseguida,
pero los ingresos tardan mucho en abonarse.
A los bancos les encanta abonarlos, pero tardan siglos.
La pregunta es:
"Si no les ha llegado mi dinero,
¿dónde está?".
Sí, es una buena pregunta.
Gracias a Dios, que no descansa ni un solo día,
somos gente honrada.
- ¿Sí? - Amén.
Estoy aquí por negocios, estoy cansado y trabajo los fines de semana.
Necesito las llaves de mi habitación.
Claro.
- Aquí tiene. - Estupendo.
Clóvis, lo que haces no me parece bien.
¿En serio? Ese es tu problema.
Pero esto me encanta.
- ¿Qué tal? - Hola.
No voy nunca a ningún sitio.
Hace falta tiempo y dinero para viajar.
Un trabajador en paro tiene tiempo, pero no dinero para viajar.
No tiene sentido, Clóvis.
Solo viajo para ir a por la mayonesa falsa que sirvo.
Sirves mayonesa falsa, ¡qué bien!
Si no, no podría servir mayonesa.
Sueño con poner una mayonesa elegante
y servilletas gruesas.
Qué pesada eres, hablas mucho.
No seas así.
- Este sitio es precioso, ¿no? - No.
Estoy enamorada.
- ¡Dadme vuestro número! - ¿Adónde vas?
Voy a por esos peces, soy un tiburón.
- Vuelve aquí. - ¿Adónde vamos?
Te compraré ropa. La que llevas es horrible.
No creía que pudieras hacer esto, Clóvis.
- Me niego a entrar. - Cállate. Vamos.
Hola, ¿qué tal?
- Buenas tardes. - Buenas tardes.
He traído a mi hermana de compras.
No necesita un retoque, sino un cambiazo.
Necesita un cambio de imagen completo.
Me encanta ese vestido.
¡Dios!
¿Qué talla tiene? ¿La S?
No, la pequeña, mediana y grande. Es desigual.
Tiene un muslo mayor que el otro,
un pecho más grande, tiene el culo raro.
Asimétrica.
Si la comparas con un libro de anatomía, se ve que es una alienígena.
Si la ves tumbada desnuda, al principio, te quedas pillado.
Yo me encargo, boba. ¿Me traes un café?
- ¡Me has asustado! - Una más.
- ¡No puedo! - ¡Sí puedes!
Y no discutas conmigo.
Déjalas y devuelve algunas. Dile que no vas a comprar nada.
¡No! ¡Que Dios me perdone!
¡No es culpa mía! ¡Lo siento mucho!
- Hola. - Hola.
Bienvenidas a Brasil. ¿A que aquí hace calor?
Supongo que no me voy a llevar nada.
¡Vamos! Al menos una prenda.
Es verdad.
No me queda bien nada, gracias.
Estás enfadada porque engordaste.
Padezco retención de líquidos aquí arriba.
Se siente mal consigo misma.
Tenemos que comprar ropa de ensueño.
Has jurado que perderás peso para poder ponerte ese tipo de ropa.
Tengo mucha en casa.
- ¡Adiós! - Algún día me estarán bien.
- Vámonos, por favor. - Vas hasta arriba de alarmas.
Si pasas por el detector, podrías explotar.
¡Dios, no puedo ir a la cárcel!
Tranquila, está todo controlado. Tenemos que esperar.
Vamos.
- No me lo puedo creer. - Buena suerte.
No va a comprar nada.
Tiene que ir a ver a su psiquiatra.
- Gracias por la revista. - De nada.
Pobre turista.
En Brasil cada cual debe velar por sí mismo.
Ese coche se ha saltado el semáforo,
el que no se ha quedado atrás.
Ha hecho lo correcto. Tenemos que respetarlo.
¡Una brasileña honrada! Nunca había visto una.
Avisaré a los medios.
A la tercera, te dedican una canción.
Tío, has incriminado a una inocente y has hecho quedar mal a nuestro país.
Brasil ya tiene mala reputación.
Las cámaras demostrarán que le he metido la ropa en el bolso
y estará bien.
¿Cómo has podido?
No tengo dinero, así es como he podido.
Abramos el ojo. Vendrán a por nosotros y acabo de empezar.
PASEOS EN BARCO
¿No se suponía que iba a ser rápido?
Llevamos horas aquí. Es el quinto flas que me tomo.
Estudiamos la zona. ¿Ves esa agencia de viajes en barco?
Solo aceptan efectivo o cheques. Esperemos a que paguen con un cheque,
saquemos una foto de la firma,
falsifiquemos un cheque y demos el cambiazo.
- Es más fácil atracar un banco. - Lo haremos.
- ¿Atracaremos un banco? - Sí.
Parece que esa mujer va a alquilar un barco.
- Ve para allá. - ¿Para qué?
- ¡Hazle una foto al cheque! - ¿Cómo?
Apáñatelas y traeme la foto.
Vale, espera. Dios, ayúdame.
También está Praia do Forte, que es nuestra playa más famosa.
Y los especiales, como Praia do Peró.
Tenemos una lancha rápida de cinco metros
y una goleta que zarpará en breve,
pero aún tenemos entradas para este viaje.
- Hola. - Hola, estoy mirando esto.
Si me pongo estas gafas, asustaré a todos los peces.
Lo dejaré todo vacío.
Será como una extinción.
Tengo una pregunta. ¿Solo tiene viajes de 500 personas?
- No, te… - ¿Qué?
Lo siento, eso es lo que mola,
que haya 500 personas apelotonadas. Prefiero que sea así.
Lo prefiero.
¿Tiene algo más exclusivo?
¿Como un barco o un yate?
Podría comprar todas las entradas y llevarse a sus amigos.
Vale. ¿Y por cuánto saldría?
- Mil reales. - ¿Mil reales?
Sí, mil.
¿Mil por estar en un barco sola sin nadie con quien ligar?
Acabo de ver a un marinero con los pies enormes.
Imagínese que tira del ancla con esos brazos tan fuertes.
¡Chica lista!
Me… Lo siento.
Lo siento, esto es privado.
- ¿Aceptan tarjetas? - Me haré un selfi.
- No, solo efectivo o cheque. - Vale.
- Hay buena luz. - Es un día precioso.
Es estupendo.
Está muy bien.
Este es un buen ángulo. Lo siento.
Hay quien no sabe cuándo parar.
¿Me hablas a mí? Pues mírame. ¿Por qué la miras a ella?
Vaya esnob. ¡Vaya sitio cutre!
Un lugar cutre con un perro que huele mal.
Tu perro está sucio.
¡Dios mío, qué peste!
¡Vaya sitio cutre! Dios mío.
- ¡Hola! Buenas tardes. - Buenas tardes, ¿qué tal?
Ojalá esté usted bien, porque no es mi caso.
Mi jefa está cabreada.
No me he presentado. Soy Wendell.
Soy el chófer de Silvia, la que acaba de alquilar un barco.
- Esa señora. - Sí. ¿Su jefe es majo?
Nunca lo son.
No es su culpa. Es por una que se hacía selfis.
¿Le gustan?
Me dan igual,
pero esa chica no se callaba.
¿Se lía cuando le hablan rápido? Yo no, pero mi jefa sí.
Ha hecho que mi jefa confunda los cheques.
Le ha dado el equivocado y me ha pedido que le devolviera el otro
y que le diera este.
- ¿Vale? - Vale.
Es igual, solo que no es el mismo banco.
- Vale. - ¿Puede darse prisa?
Está esperando fuera y está de mal humor.
- ¿Sabe? - Sí.
- Es impaciente. - Tan solo voy a comprobarlo.
- Solo varía el banco. - Vale.
- Vale. - Estupendo.
- Muchas gracias. - No hay de qué.
Once mil reales.
El número 11 está demasiado apiñado.
Lo siento, pero no puedo.
- Hola, ¿qué tal? Buenas tardes. - Buenas tardes.
¿Qué pone ahí? "Once mil reales", ¿no?
Pues eso es.
Y es urgente, necesito este dinero.
Pero antes tengo que contactar con el librador.
Padece párkinson. ¿Ha oído hablar de ello?
Necesito la confirmación del banco.
Vale.
Damas y caballeros, presten atención.
Siento molestarles, pero tengo que decirles algo.
El banco nos quita el dinero, pero nunca nos da una alegría.
Mi tía Silvia, que me crio, tiene párkinson.
La pobre insistió en usar sus propias débiles manos
para expedir el cheque.
Se sentía viva, útil, activa, ¿saben?
Porque el cheque es una donación suya a un niño necesitado.
Sin embargo, dice que tiene mala letra.
¡Pues claro! ¡Si tiene párkinson!
- El número está apiñado. - ¡Miente!
- ¡No he dicho nada! - ¿Seguro?
Ahora no ha dicho nada. Prefiere el silencio de la cobardía.
No actúa en su nombre, sino en nombre del banco.
¡No vela por su dinero, sino por el del banco!
¿El banco vela por nosotros?
- ¡No! - ¡No!
Quiero ser un banco en mi próxima vida. Se les perdona siempre. Ellos no perdonan.
Miren la cola de trato preferente.
¡Es lentísima!
Hacer esperar a los mayores es indignante.
Es horrible. ¡Son mayores!
¿Han oído hablar de la cuarta edad?
¿No? ¿Por qué? ¡Porque no existe!
¡La tercera edad es la última!
Cada minuto de sus vidas es valiosísimo.
Uno de ellos podría morir aquí mismo.
Y miren a esa mujer, come con ansiedad.
Está ansiosa, come galletas, mastica y requetemastica.
Su ansiedad es culpa del banco.
Se tira horas ahí.
Come para pasar el tiempo.
Estaba delgada cuando vino. Mírenla ahora.
Podría explotar aquí mismo.
¿Y las puertas giratorias? ¡Son el infierno en la Tierra!
Hasta renunciamos a venir por miedo a quedarnos atascados.
Nos tratan como a delincuentes.
Nos volvemos delincuentes. Sacamos el teléfono, las llaves, todo.
Nos piden el marcapasos.
Alguien podría sufrir un infarto aquí mismo.
¡Y todo es culpa del banco!
¡Es verdad!
¡Queremos respeto!
¡Respeto! ¡Queremos respeto!
Miren, no retraso la cola porque quiera, es que no me dejan cobrar el cheque.
¡Que lo cobre!
¡Que cobre su cheque!
Escuche a la voz de la experiencia, tiene mucha experiencia.
¡Que lo cobre ya!
La regordeta está de acuerdo. También soy regordete.
¡Que lo cobre ya!
- ¡Que cobre el cheque! - ¡Que lo cobre!
El gigante ha despertado.
Gigante por tu propia naturaleza,
eres un bello, fuerte e impávido coloso,
y tu futuro refleja esa grandeza.
Tierra adorada.
Entre otras mil, eres tú, Brasil, patria amada.
De los hijos de este suelo eres madre gentil,
¡patria amada, Brasil!
¡Sí!
¡Cóbralo!
Tengo la piel de gallina.
¿No te dije que atracaría un banco?
- ¡Le has robado a Silvia! - ¿Qué?
Es víctima de una estafa.
La pérdida del banco es nuestra ganancia.
¡Once mil reales, tío!
¡Nunca había visto tanto dinero!
- ¿Cuál es mi parte? - Ninguna.
Te estás volviendo codiciosa.
Mañana te compraré la gastroneta.
¿Y después qué?
Como acordamos, cada uno por su lado.
No.
- De eso nada. - ¿No habías venido a por una gastroneta?
Pues salgamos a divertirnos. ¿Hace cuánto tiempo que no lo hacemos?
Hay una fiesta cerca del hotel.
Ni mucho menos, nos busca toda la ciudad.
¿Adónde vas?
A la sauna, a relajarme después de un día duro.
¿A la sauna? ¡Vámonos de fiesta, tío!
Nada de fiestas, Lohane.
Hemos terminado por hoy.
Yo me voy a la sauna y tú a la cama.
- Acuéstate y descansa. - ¡De eso nada!
Porque una mujer de tu edad, en tu situación,
está mal.
¿Qué le pasa a mi edad?
¿Clóvis?
¡Clóvis, abre la puerta!
¡Clóvis!
¿Lohane?
Lohane.
Tenemos que hablar.
Lohane, contéstame.
Lohane.
¡Venga ya! ¡No me lo puedo creer!
¿Lohane?
¿Estás ligando con mi mujer?
¿En serio?
Ni siquiera voy a contestar a eso. ¡Mírame!
¡No conozco a tu mujer!
¿Sabes por qué? ¡Porque es una mujer! No me interesa.
Por favor.
¿Dónde está ese bicho raro?
- Ahí está. ¡Te he encontrado! - ¡Ay! ¡Para!
- ¡Fugitiva! - Creía que me secuestrabas.
¿Adónde vas?
Intento que nos dejen entrar.
- ¿A esta fiesta cutre? - ¡Espera, Clóvis!
- ¡Vamos al hotel! - ¡Me haces daño!
- Pero quiero ir a la fiesta. - Para, tía.
- ¡Solo un poco, Clóvis! - ¡No!
- Por favor, solo 30 minutos. - Suéltame.
- ¡Divirtámonos! - ¡Suéltame!
- ¡Vente! - ¡Suéltame ya!
Lo siento.
Mira lo que has hecho, tía.
Me has dicho que te soltara y eso he hecho.
Me he duchado y ahora doy asco.
Mira. No me lo puedo creer, Lohane.
Mira.
No ha sido culpa mía.
Abrázame.
- ¡Clóvis, no seas rencoroso, espera! - Abrázame.
¡Tú! ¡Eres el hombre que me ha timado!
¡Corre!
- ¡Está loca! ¿Y mi cheque? - ¡Venid aquí!
- ¿Y mi cheque? - ¡A por ellos!
¡Detened a esos ladrones!
¡Corre!
¿Ves lo que has hecho, idiota? Deberías haberme escuchado.
Ahora ni siquiera podré descansar en este hotel.
¡Estoy muy nerviosa!
¡No puedo ir a la cárcel, Clóvis!
Ve a la habitación a por nuestras cosas y nos vemos en el coche.
¿Puedo ayudarle?
Hola, buenas noches. ¿Qué tal?
Me gustaría hacer el check out.
¿Hay algún problema?
El hotel es una mierda.
Esta ciudad es una mierda.
El estado.
El país.
El planeta es una mierda.
Si pudiera, me iría de la Vía Láctea.
Pero ni siquiera puedo morir. ¿Adónde iría?
¿Y si es peor?
Date prisa. Tengo que irme.
¿Quiere cancelar el ingreso?
Claro que no. Ya está hecho.
Te llegará el lunes. Devuélveme la diferencia.
No puedo devolver lo que no tenemos.
Mira, chaval.
Ya estoy sucio.
¿Quieres empeorarlo?
- Devuélveme mi dinero. - No.
- ¿Intentas engañarme? - Le devolveré el dinero el lunes.
El lunes ya estaré lejos, si Dios quiere.
Ni siquiera todo el mar de este lugar
puede lavar las guarrerías que me han hecho.
Tendrá que esperar.
Vale, esperaré.
Pero me sentaré para no cansarme.
No, señor, por favor.
Qué bien.
No haga eso, por favor. ¡Por el amor de Dios!
- No, por favor. - ¡Estoy cansado! Me voy a echar.
- Qué cómodo es esto. Tengo sueño. - No, señor.
- Qué bien. - ¡Por Dios, no haga eso!
- ¡Levántese, por favor! - Vale.
Vale, lo siento. Acabo de toparme con esto.
¡Lo va a pagar!
¡Pues devuélveme mi dinero!
Vaya, tío.
¡Hemos salido ganando, Clóvis!
Ayer estaba en lo más bajo, ¡pero hoy soy rica!
¿Hemos salido ganando?
¿Cómo que "hemos"? ¿A quién te refieres?
Somos diferentes. Quieres otras cosas.
Tan solo quieres divertirte
e irte de juerga, ¿sabes?
Yo no. Estoy sucísimo. No siquiera he podido ducharme.
Somos diferentes.
Quiero estar solo. Es lo que me gusta.
Quiero estar solo.
Como Greta Garbo.
Te compraré la gastroneta por la mañana y listo.
¿Por qué eres tan maleducado?
Intentemos dormir.
Qué asco.
Esta es tu gastroneta.
No, esto no es una gastroneta. Quería una gastroneta.
La querías, en pasado.
Esto es lo que hay. ¿No te gusta?
Una gastroneta es ideal para hacer hamburguesas.
¿Dónde está tu creatividad brasileña, tus habilidades de supervivencia?
¡Sabemos reinventarnos!
Puedes usar esta furgoneta para crear algo.
¡El Furgocombo!
¡Pues estoy harta de ser brasileña!
Pues tú te lo pierdes,
porque hemos hecho grandes contribuciones.
El avión, los relojes, la votación electrónica, el alisado
y, la más famosa, la depilación brasileña.
- La depilación púbica completa. - No.
Esa depilación es horrible porque el pis se va por todas partes al orinar.
- No necesito saber eso. - ¡Sí lo necesitas!
¡Las mujeres sufren en estos horribles baños!
Debemos trabajar los cuádriceps para hacer pis
y el chorro debe ser constante y recto.
No quiero saberlo. ¿Estamos de acuerdo en esto?
- ¿Tengo elección? - No.
Pues ya está. Gracias.
De nada. Ha sido un placer.
¿Nos veremos?
Quizá. La vida es impredecible.
Vale.
Vale.
Bien.
Bien.
Adiós.
Este es el adiós de verdad.
Buena suerte, Clóvis. Cuídate.
Tú también.
No aprendí a despedirme.
No sé si llegaré a acostumbrarme.
Al mirarte a los ojos, sé que en los míos se quedará grabada
la mirada de tus ojos.
No tengo nada que decir.
Pero ¿qué coño…?
¿Estás loca? ¿Qué haces?
Esto es una camioneta.
Me prometiste una gastroneta. ¡Quiero una!
¡Deja de quejarte!
¡Esto es una mierda!
Te he dado lo que he podido. Quédatela y punto.
Dijiste que me darías una gastroneta, ¡quiero mi gastroneta!
- ¡De eso nada! - ¡Que sí!
- ¡Eres tonta! - ¡Eso lo serás tú!
¡Mierda!
Pero ¿qué coño…?
No me lo puedo creer.
¡Joder!
Cambia, esta canción es una mierda.
A mí me gusta.
También me gustaba mi coche.
Pero he tenido que dejarlo con el motor hecho polvo.
Qué gruñón eres.
Dios, Clóvis.
¡Celebremos que la familia vuelve a estar junta!
¿Qué? Estoy aquí porque no me queda otra.
Te me has pegado como un virus. Me desharé de ti en breve.
Tengo problemas técnicos. ¿Me oye alguien?
¡Esa me encanta!
Tío, esta canción es genial.
Es buenísima.
Es para conducir, es por la libertad.
Siente la libertad.
¿Recuerdas que la Policía me persigue?
Eres muy pesimista.
Eso atrae la negatividad. Eres demasiado serio, demasiado gruñón.
Tienes que disfrutar de la vida.
¿Quieres que disfrute?
¿Quieres que viva?
- ¿Es lo que quieres? - Sí.
- ¿Quieres libertad? Vale. - Libertad.
¡Libertad!
¡Emoción!
Eso es.
No he sentido nada. Mi vida no ha cambiado nada.
No ibas en serio.
No te has soltado del todo.
Mírame.
Estoy perdida, voy sentada al lado de un delincuente,
pero estoy aquí física y espiritualmente.
- ¿Quieres que me suelte? - Sí.
¿Y que viva?
No haces más que criticar.
No es más que un consejo, no tienes por qué hacerlo.
Si libertad es lo que quieres, libertad es lo que tendrás.
Dile a la gente que estoy aquí.
¡Libérame, DJ!
Así que arriésgate, besa, comete errores.
El amor no viene con una señal de aviso.
Dile a la gente que estoy aquí. Solo se vive una vez.
¡Lohane!
¡Lohane! ¡Presta atención!
¡Estoy harto!
¡Ha sido difícil vivir así!
¡Muy difícil!
Tras esta encarnación, no me traigas de vuelta.
¡Que ya he tenido que soportar de todo!
Venga.
Lo siento, Clóvis.
¡Joder!
Clóvis, tengo hambre.
¿Tú no?
Te estoy hablando.
- ¡Háblale a mi pie! - ¡Te apesta el pie!
Tu pasado apesta.
- Es el mismo que el tuyo. - Para nada.
Crecí, evolucioné, seguí adelante.
Mi vida se ha ido a pique por tu culpa.
Clóvis, no mientas.
La Policía te perseguía y yo te he salvado, cielo.
He traído alegría a tu vida.
Apaga eso. No quiero hablar contigo.
Háblale a mi pie.
Lohane.
Lohane.
- ¿Qué pasa? - Un mosquito.
- Déjalo, tío. - Lo digo en serio, lo necesito.
- ¿El qué? - Comer.
- ¿Un mosquito? - ¡Para!
No te muevas.
No me muevo, Clóvis.
De hecho, estoy muerta de hambre.
Mi estómago se está devorando a sí mismo.
Como me meta algo en la boca, se desintegrará.
Se ha posado.
¿A qué ha venido eso, Clóvis?
Es un delito.
Es violencia doméstica.
Dicen que las agresiones se producen en el ámbito familiar, en casa.
¿Qué casa, tía? ¿Desde cuándo esto es una casa?
Hemos tocado fondo.
No se trata de la gastroneta
o de volverse rico.
- ¿No? - No, es la ley de la selva.
Se trata de sobrevivir,
de no morirse de hambre.
¿Adónde vas?
- A por comida. - ¿Y me quedo aquí con hambre?
¡Y yo qué sé!
No soy tu tutor. No le daré de comer a una vaga.
No tengo ni un pelo de vaga.
Tengo un negocio, Clóvis. Soy dueña de un pequeño negocio.
Pequeño, microscópico. Nadie sabe que existe.
No quiero escucharte. ¡No me importas!
¡DJ, pon la música! ¡Dale!
La gente está asustada.
Han llegado dos estafadores a la región de los Lagos
y han cometido varios delitos.
¡Clóvis! ¡Vuelve, date prisa!
Han estafado a una agencia de viajes,
a un banco y a un hotel de lujo en Arraial do Cabo.
- ¿Qué? - Escucha.
Las cámaras de seguridad los han captado en acción.
Se ha informado a la Policía
y los vídeos ayudarán en la investigación.
¡Clóvis!
Nos hemos pasado.
¡Hemos perdido el control, Clóvis!
¿Por qué no estudiamos más?
Podría haber sido médica, abogada.
Podría estar en un juzgado, pero ¡mírame!
¿Qué has dicho?
Que quería ser médica.
El problema es que…
entre la que soy ahora y mi parte médica,
está la Escuela de Medicina que dura ocho años.
Lo que debería ayudarme a acercarme a la medicina
es lo que me aleja.
La vida es una locura.
Es una locura.
Sé cómo salir de esta.
AEROPUERTO UMBERTO MODIANO
SALIDAS
- ¡Emergencia! - Es un trasplante, perdón.
- Es una emergencia. - Debemos subir ya.
- No nos han informado. - Les estoy informando.
Hay una logística específica para este procedimiento.
¿Sabe qué necesitamos? ¡Un corazón! ¿Qué hay aquí? ¡Un corazón!
¡Alguien se está muriendo y nos hacen perder el tiempo!
Lo hacen las Fuerzas Aéreas, señora.
Transporta a políticos. ¡Ni siquiera tienen corazón!
¿Las Fuerzas Aéreas nos envían y nos mandan de vuelta?
¿Qué hago?
¿Le pido un trineo a Papá Noel?
¿No?
¡Esto es un ultraje! ¡No puedo subir!
- ¡Un ultraje! - ¡Un ultraje!
Vale, el vuelo no está lleno.
- Documentos, por favor. - Tome.
¡No me creo que lo hayamos logrado!
¿Puedes hablar más alto? ¿Quieres que te arresten ahora o luego?
- ¿Qué? No he hecho nada. - Sí, ahora eres una santa.
- Voy al baño. - Tira.
- Quédate aquí, no conozco esta ciudad. - Vale.
Si me abandonas, me encontrarán en diez años con rastas.
- Una vagabunda. - Date prisa.
- ¡Una mendiga! - ¡Vete ya!
Clóvis.
- Estás detenido. - Mierda.
Mierda.
Deprisa. ¿Por qué tarda tanto?
Ni siquiera pueden detener bien a la gente en este país.
¡Vamos!
¿Clóvis?
En la cárcel, sin dinero, sin Lohane y con ese loco barbudo a mi lado.
Sería el final para cualquiera,
pero un estafador de verdad nunca se rinde.
Sabes que estás acabado, ¿no?
Basándome en tus antecedentes penales,
pasarás unos 20 años en la cárcel.
- Hablemos de eso. - No quiero hablar contigo.
Nunes, llévatelo.
Si le ayudo, ¿me ayudará?
¿Ayudarme? Ni siquiera puedes evitarlo. Dime.
¿Crees que este tío tiene algo que ofrecerme?
Escoria.
Hace 200 años,
un alférez se indignó por las injusticias portuguesas
y luchó por nuestra libertad.
Pero sus propios cómplices lo delataron.
Lo colgaron, lo descuartizaron y exhibieron sus restos públicamente.
La reina absolvió a los traidores.
El título tiene varios sinónimos desde entonces:
soplón, chivato, acusica, delator, rata.
Tiene uno más molón desde hace poco:
Sentencia de conformidad.
Déjame hablar con él.
Es tendencia.
Lo hace todo el mundo.
No puedo dejarlo pasar.
Usted tampoco, ¿no?
Suéltalo.
Solo si puedo conseguir un indulto.
¿De qué hablas?
De un senador federal.
Sigue.
Blanquea dinero con obras de arte falsas.
Lo sé porque estoy involucrado. Soy el falsificador.
Encantado. De hecho, soy el artista.
¿A quién menosprecian, infravaloran, pagan menos…?
Pero no hablemos de eso.
Estoy dispuesto a cooperar
y puede que no solo pesque a un pez pequeño como yo,
sino a un tiburón.
¡A un tiburón! Eso es.
- ¡Nunes! - ¿Qué?
¿Has llegado a comer tiburón?
Mira, so gorrón, los federales se han unido al caso.
¿Ves?
¿Te crees que esa pulsera telemática es solo un accesorio?
Estás vigilado las 24 horas.
Prometí servirles la cabeza del senador en bandeja,
así que ni se te ocurra joderme.
Relájese, no haré nada a sus espaldas.
Otra cosa.
Si algo sale mal, estás acabado.
No saldrás en 20 años ni nunca jamás.
Teniente, todo saldrá bien.
Piense en su ascenso.
Oye, toma esto.
Tengo una copia. Una semana.
Eso es todo. Una semana.
¿Lohane? ¿Dónde estás?
La estafa del cheque funciona en São Paulo.
- Casi me pillan. - He creado un monstruo.
No, no has creado un monstruo.
Pariste un monstruo y lo dejaste en las alcantarillas.
Te dije que no me abandonaras.
Por suerte, soy increíblemente encantadora.
¡Hola!
¿Me dejas hablar?
Clóvis, no voy a enfadarme contigo
solo porque me dejaras sin nada menos por la ropa.
Y ahora estoy aquí, fantástica,
en una ciudad gigantesca, São Paulo,
y estoy buscando mejores oportunidades.
No sé si me entiendes.
- ¿Dónde estás? - ¿Que dónde estoy?
Estoy en Oscar. Oscar Freire.
No delirabas, tienes razón. Somos hermanos.
Los hermanos se pelean.
Se enfadan, discuten, dicen que no volverán a hablarse.
- Se les pasa a los 30 minutos. - ¿Treinta?
Pasé una noche horrible sola en São Paulo.
- Vi cosas horribles. - Mira.
Tuve que solucionar algo y encontrar un sitio donde quedarnos.
Y ahora estoy aquí para llevarte a este apartamento que tengo.
- ¿Ya has hecho eso? - Tengo contactos.
Y, ahora, vamos, porque somos hermanos.
Somos familia y quiero proponerte algo.
¿Proponerme algo?
Nuestra última estafa juntos.
Una grande.
Lo sabía, Clóvis.
Cuando has hablado de hermanos y familia, he sabido que tramabas algo.
Por desgracia, no puedo.
Tengo un compromiso que no puedo posponer, ¡mi vida!
No me la puedo perder.
Si he sobrevivido 24 horas sin ti, podré sobrevivir el mes entero.
No se trata de sobrevivir, sino de algo grande, de mucho dinero.
Es imposible. ¿Cuánto?
Sabes que siempre me ha gustado dibujar.
Con el tiempo, me volví buen pintor.
Tan bueno que falsificaba cuadros famosos.
Me puse en contacto con un senador al que le gustaba comprarlos.
Luego le vendí un cuadro falso por bastante dinero.
Pero ese hombre entró en mi apartamento, recuperó todo su dinero
y me robó el dinero que gané vendiendo el Cristo.
Por eso estaba huyendo el día que apareciste y te atropellé.
¿Un falsificador de obras de arte?
Sí.
Dios.
Nunca dejas de sorprenderme.
Basta con venderle un cuadro nuevo.
Y paga bien.
Lo haré todo perfectamente, como siempre.
Pero me conoce y ya me ha jodido. Necesito que otro tío hable con él.
U otra tía. Tú, cariño.
No. Ni hablar.
Oye, ¿quieres hacer negocios con el pez gordo que te jodió?
¿Qué quieres, que salte de un puente, que haga gárgaras con agua del Tieté? ¡No!
- ¿Qué más quieres? - Esta vez saldrá bien.
Tan solo tienes que vender el cuadro y coger el dinero.
Confía en mí.
Te juro que esta es la última.
Tendremos una vida mejor.
Confía en mí.
- ¿Me darás la mitad del dinero? - ¡Claro!
Podrás comprarte una gastroneta nueva y mucho más.
No, la comprarás con tu parte, tal como prometiste.
Me darás mi parte y comprarás una gastroneta con la tuya.
- Vaya listilla. - He tenido un buen profesor.
Vale.
Trato hecho.
Abaporu.
Uno de los cuadros más importantes de la historia del arte.
Se subastó por 2,5 millones de dólares.
- Más de seis millones de reales. - Demasiado caro.
- Hoy vale 30 millones. - ¡Joder! ¿Treinta?
Y mis hamburguesas cuestan tres pavos.
Lo pintó Tarsila do Amaral.
¿Tarsila? ¿Quién es?
Tarsila era moderna.
Yo también me considero moderna, Clóvis.
- Tenía una técnica limpia. - Domino esa técnica.
Tengo la cuenta bancaria limpia.
Apunta que tuvo una fase palo brasil.
Qué suerte.
Nunca he salido de esa fase.
Llevo siglos en esa fase, nunca he visto palotes extranjeros.
Oye.
Debes ser convincente.
- Vale. - ¿Vale?
Pintaré un Portinari.
¿Quién?
Tía.
Impresionismo, expresionismo, cubismo y surrealismo.
Los impresionistas pintan su impresión de la realidad. Es aburrido.
Los expresionistas plasman su sufrimiento, sus emociones.
Se emborrachan y sus cuadros son retorcidos, me gusta.
¿Qué pasa, Clóvis?
- Crisis creativa. - Será crisis económica.
Una persona no puede tener una crisis creativa sin tener un duro.
¡Pinta lo que sea!
Ya lo sé. ¿Quieres que sea tu musa?
¿Erótica barata? ¿Estás loca?
Mi crisis durará para siempre. Vete a estudiar.
Picasso: español, cubista, millonario.
Yo: brasileña, estafadora, jodida.
¡Increíble!
Horrible.
No estoy lista. Lo estoy mezclando todo. Estoy desesperada.
Di lo que te he dicho.
Que le interesan las obras de valor artístico y financiero,
y que tienes algo que le gustará.
No sé qué pasa.
He mentido mucho y ¿ahora soy sincera?
Me siento fatal.
Tráeme agua.
El gusto está bien, pero es dinero.
Quizá no le guste un Picasso en su salón,
pero le encantará tenerlo en su cuenta.
Sí, claro, ahora se la mando.
Deme un momento.
Ya está.
Pero sea discreto.
Finja que ha recibido unos desnudos.
Lo cual es cierto,
porque el artista se desnuda para el arte.
Se lo he dicho, es increíble.
- ¿Treinta mil? - Cien.
No, lo siento. Es un pago único.
Lo vendemos por 100, pero se lo dejaré en 90.
- O no hay trato. Sé firme. - O no hay trato.
Sé firme.
¿Y?
No hay trato.
Hijo de puta.
Me han rechazado por algo que ni siquiera quería, Clóvis.
Todo esto es culpa tuya. ¿Y ahora qué?
"Cincuenta mil y trato hecho".
Trato hecho.
¿Clóvis, me oyes?
Alto y claro.
Actúa con naturalidad, como si fueras honrada.
No sé cómo, no nací siendo honrada.
¡No me contestes! Te tomarán por loca.
Ya me toman por loca.
Soy una médium, estoy aquí por su familia.
El difunto acaba de entrar en el cielo, todo va bien.
Tienen una energía lóbrega.
Rezaré por ustedes.
¡Joder!
¿Está usted vivo o muerto?
Viene un hombre, ¿está vivo?
Es Fortunato.
- ¡Dios! - Fortunato. Encantado.
No haga eso, no sabemos si está vivo. Parece un fantasma.
São Paulo se construyó sobre un cementerio indígena.
São Paulo es un cementerio de dos pisos.
La energía del lugar es lóbrega.
Me dan escalofríos. ¿Qué demonios…?
He venido por el cuadro.
En cuanto a eso, no soy la falsificadora.
Soy médium y uso la espiritualidad para pintar.
No uso las manos, es una técnica única.
Pinto con los pies y hago en plan…
Debería verlo.
No me importa si los pinta o no.
He venido por el cuadro. ¿Dónde está?
- ¿A qué ha venido eso, Lohane? - ¿Qué?
- ¿Qué? - Sí.
¡Sí!
Me habla demasiada gente al mismo tiempo.
Lo siento.
Tengo una gran conexión, están muy cerca.
Aquí hay grandes artistas, ¿vale? Me están hablando.
Están contentos con nuestro trato. Es el trato de su vida o de su muerte.
Es broma.
Dile que tienes algo en el ojo.
- ¿Qué está pasando? - Se me ha metido algo en los ojos.
¡Mis ojos! Tengo algo dentro.
- ¿Por qué nos mira ese vagabundo? - ¿Qué? ¿Qué vagabundo?
¿Ese de ahí?
No lo había visto, está camuflado.
Los cementerios tienen mendigos.
Es por las ofrendas de vudú.
Se comen las ofrendas porque no tienen comida.
Es comida para los santos, es genial.
Gumbo, estofado. Están de muerte, están riquísimos.
- Perdón. - Insisto.
- ¿Conoce a ese vagabundo? - ¿Cómo voy a conocerlo?
¡Qué tontería! Nadie conoce a un vagabundo.
¿Quién los llama y los invita a tomarse algo?
Eso no pasa. Vayamos al grano. Su Portinari.
Te dije que saldría bien.
¡Somos un equipo, somos un dúo!
¡Sí, somos un dúo!
Oye, cantemos a dúo. No podemos cantar solos.
Has dicho "dúo", así que a cantar.
- ¿Qué dúo somos? - Sandy y Junior, obviamente.
- También son hermanos. - ¡Soy Sandy!
- Me la he pedido primero. - ¡No!
Soy Sandy, soy una chica. Tú eres Junior.
No quiero ser Junior.
No tengo por qué, no me identifico con él.
Soy más como Sandy, ¿sabes?
Yo seré Sandy, lo siento.
Pues seremos Sandy y Sandy. No seré Junior porque seas Sandy.
Vale, pues Sandy y Sandy.
Diremos que no seguimos las reglas.
- Podemos hacer lo que queramos. - Vamos a tomar algo, Sandy.
He decidido poner las cartas sobre la mesa.
He decidido ir a por ti
y demostrarte que estoy loca
por ti.
Más te vale pensar
en lo que me dirás.
Quiero que alguien me quiera.
Más te vale pensar
en lo que harás
para no hacerme daño.
Siempre te querré.
Estoy pillada por ti y es de verdad.
Estoy pillada por ti y es de verdad.
Estoy pillada por ti y es de verdad.
Ven a mí.
Seamos felices.
¿Clóvis?
Buenas tardes.
Bienvenidos a este precioso evento. Ustedes hacen que sea precioso.
Veo que esta tarde hay mucha gente distinguida,
pero la estrella del evento
es una obra excepcional pintada por Portinari.
Veámosla, por favor.
Es un cuadro precioso. Se me pone la piel de gallina.
Hace tiempo que no veo un Portinari tan de cerca.
El dueño de esta excepcional obra de arte
es una personalidad eminente de Brasil,
el senador Afonso Narcos, que hoy está con nosotros.
Por favor, levántese.
Bonito traje, senador.
Gracias, puede sentarse.
La puja inicial de nuestra obra maestra,
según nuestros tasadores,
es de 800 000 reales.
¿Quién puja más?
¡Un millón! ¡Maravilloso! ¡Un millón! ¿Quién puja más?
Tenemos a un entusiasta, 1,2 millones.
¿Quién puja más?
1,4 millones.
Prepárate, Clóvis. Es la hora.
- Lléneme el vaso. - Pregúntele a otro.
Ahora, Clóvis.
¡Lohane, no! ¿Qué haces aquí?
- ¿Qué haces tú aquí? - A la una…
¿Cómo has llegado?
Te he seguido.
Vete. Confía en mí, es lo mejor.
¿Que confíe en ti, Clóvis?
¿Qué escondes?
Te escondo a ti de la Policía. Vete.
Perdona.
¿Quién puja más? 2,3 millones.
¿Quién puja más?
2,6 millones de reales.
¿Quién puja más? 2,8 millones.
La cosa está muy reñida.
¿Quién puja más?
¡Tres millones por aquí!
¿El tío que me lo compró va a volver a comprarlo?
¿Qué estás tramando?
Vendido a este caballero. Enhorabuena.
Démosle un aplauso.
No puedo explicártelo, ¡vete!
No hasta que me lo expliques todo.
Estás estorbando. ¡Lárgate!
¡Alto!
Solo un minuto.
Tengo algo para vosotros.
¿Por qué un camarero interrumpe la subasta?
Y hay quien dice que la gente no aprecia el arte.
¿Vas a pujar? ¿Te has apuntado al evento?
No he venido por eso,
sino para hacer una oferta.
Si este cuadro vale tres millones, entonces, respondedme a esta pregunta.
¿Cuánto vale este?
¿Qué? ¿Una falsificación?
¿Cuál? ¿La mía o la del senador?
¿O las dos?
¿Cuál es más falsa?
- Arréstelo, teniente. - ¡Está loco! ¡Seguridad!
Atención. ¡La subasta ha terminado!
¿Qué?
¿Qué pasa?
Por favor, salgan tranquila y organizadamente.
Les tomaré declaración.
Usted no, senador. Espere un momento.
Espere un momento, sí.
Quieto ahí.
Senador, soy el comisario.
Señor, lo siento,
pero he recibido un soplo sobre un plan de blanqueo de capitales
relacionado con su cuadro.
No significa que esté implicado, pero hay pruebas de que es falso.
Teniente, soy senador federal.
Tengo privilegios de aforado.
- ¿Sí? - No se preocupe.
Haré todo lo posible para aclarar esta situación.
Déjeme aclararlo.
Pagó 50 000 por el cuadro,
así que ganaría tres millones legalmente.
Se le ingresaría legalmente dinero sucio de procedencia desconocida.
Teniente, por favor, hable con mis abogados.
- Confío en la justicia. - ¿No va a detenerlo?
- ¡Arréstelo! Ya lo hago yo. - ¡No!
- ¡Me hace daño! - ¡Haré un arresto ciudadano!
- Arréstalo, tío. - Comisario.
¿Qué pasa, Clóvis?
No, ella no. El senador se va de rositas y ¿ella no?
Así son las cosas.
Prometiste un plan de blanqueo con cuadros falsos y un senador.
Son intocables. ¿Quién queda?
El falsificador y el receptor.
¿No sabes que el más débil siempre acaba en el paredón?
- Ese no era el trato. - Te propongo otro.
La metiste en esto.
Si hubieras sido sincero, te habría ayudado.
No puedo volver con las manos vacías. Tengo que pensar en mi ascenso.
¿Vale?
- Lleváosla. - Es una persona decente.
- Trabaja, tiene una gastroneta. - Sí.
Es una luchadora. La obligué a hacerlo.
Dijiste que todo estaba listo y a punto.
Te dije que era mala compañía.
Puedes usarlo contra mí, pero suéltala.
Aléjame de la sociedad y de la humanidad…
pero no te lleves a la única persona que quiero.
¿Qué es esto, una telenovela? ¿Qué sois?
Hermanos.
18 MESES DESPUÉS
He cumplido mi condena, ¿vale?
Por otro lado, el tribunal
me condenó a ocho años de cárcel.
Fue reduciéndome la condena poco a poco.
La redujeron porque ayudé a esclarecer el delito que yo mismo cometí.
Luego la redujeron aún más.
Apelé tantas veces,
que creo que me soltaron con méritos legales.
Y si crees que mi condena fue corta,
incluso con todas las pruebas,
el senador se salió con la suya.
¡No me lo puedo creer!
DOS SINVERGÜENZAS
Aquí tenéis.
La Estafa Doble tiene dos hamburguesas con queso, lechuga y tomate.
El Recluso tiene una hamburguesa de pollo con nuestra salsa especial.
El Fraude Vegano sabe a carne,
pero es berenjena con salsa barbacoa.
Y la Ensalada de los Sinvergüenzas es de tofu.
- No me gusta. - A mí sí.
- ¿Sí? - Sí.
- Que sean dos. - ¿Dos?
¡Dos Ensaladas de los Sinvergüenzas!
¡Marchando!
Es una servilleta de calidad. Es estupenda.
Estoy orgullosa de servirle buenos productos a mis clientes.
Aquí tenemos barbacoa y mayonesa. De la de verdad. Está de muerte.
- Que aproveche. - Gracias.
Nadie se ha puesto malo por la ensalada.
Hay cosas mucho peores.
¡No seas vago, Clóvis!
¡Vuelve al trabajo!
- Hay que pagar las facturas. - Trabajo.
¿No lo ves? Estoy trabajando.
¿Queréis algo más? ¿Ves? Estoy trabajando.
Vete a hacer tus sándwiches.
Apunta que tuvo una fase palo brasil.
Es increíble.
Los impresionistas pintan su impresión de la realidad y la belleza.
- Es aburrido. - Es aburrido.
¿Has salido del armario?
¿Ya estás fuera?
Tengo Lohane de queso, con ensalada, Lohane de pollo y Ho…
¡Holane!
Desde el principio.
Otra vez.
Sí, no tengo licencia, no puedo vender comida,
pero no pueden…
- ¡Espera! - ¡Volvemos ya!
- ¡La fiesta mola! - ¡Es un asco!
¡Espera, tío!
Suéltame. ¿Por qué nos vamos?
¡Volvamos!
- Quédate conmigo. - Suelta.
- ¡Suéltame el brazo! - ¡No!
Vamos a dormir.
Lo intento.
¿Las Fuerzas Aéreas nos envían
y nos mandan de vuelta?
¿Qué hacemos?
- Sirves mayonesa falsa… - ¡Cuidado!
Está suelto.
Por el amor de Dios, no hagas eso.
Quería ser médica.
El problema
es que entre la que soy ahora y mi parte médica…
Lo siento.
- Que sean dos. - ¿Dos? Dos Ensaladas…
- ¡Adiós! - Se te ha caído el micro.
Mira, si sobrepipo…
- Si "sobrepipo". - Si "sobrepipo".
Nuestra última estafa juntos, una grande.
Lo sabía, ¿sabes?
Lo sabía…
Lo sabía, ¿sabes?
Subtítulos: Mónica Morales Gómez
Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.