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[periodistas gritando]
Sean Penn... ¿Quién es Sean Penn?
[Sean] La gente está sufriendo,
y muchos están intentando hacer lo posible para ayudarlos.
Hay muy poca gente como Sean Penn,
que realmente se arriesga todos los días allí.
La situación aquí es muy complicada.
Sean Penn es un dios para mí.
Es increíble simplemente sentarte a hablar con un tipo así.
[Epigmenio] Es una figura de Hollywood y es un gran actor.
De ahí a que sea un buen periodista...
No sé.
Sean Penn es un nombre importante en Hollywood.
Creo que pensó: "Pues...
Tiene buenos contactos, y yo no tengo contactos en Hollywood,
así que me vendría bien".
[Marianne] Pero algo me decía:
"No está 100 % del lado de Kate.
Está pensando en él".
Él siempre ha tenido una imagen de controversial y de carácter fuerte.
Sean Penn está aquí hoy con nosotros. Vamos a darle un aplauso.
Claro que sé que hay gente a la que no le caigo bien desde el vamos.
Para mí, el gran error de Kate no es haber ido a buscar al Chapo
sino haber llevado a Sean Penn.
Sean Penn se prende al final y les caga la vida a todos.
HOLA, KATE. SOY SEAN.
¿TE PARECE QUE NOS REUNAMOS EN ALGÚN MOMENTO HOY? ¿ESTÁS EN LA?
¡HOLA! SÍ, ESTOY EN LA.
YO VIVO EN MALIBU, PERO NOS PODRÍAMOS REUNIR EN EL CENTRO MÁS TARDE.
¡GENIAL!
ORGANICÉ UNA DEGUSTACIÓN DE MI TEQUILA CON AMIGOS EN CASA A LAS 6.
ME ENCANTARÍA QUE LO PROBARAS, SI ESTÁS DISPONIBLE. SOLO AMIGOS.
PODRÍA PASAR A ESO DE LAS 5,
ASÍ TENEMOS TIEMPO DE HABLAR ANTES DE QUE LLEGUEN TUS INVITADOS.
PERFECTO. AQUÍ TENDREMOS PRIVACIDAD.
Para mí era importante que el Sr. Guzmán conociera a los productores y a Sean,
porque íbamos a estar todos haciendo la película.
Para mí era importante que los conociera,
y todos contentos.
El Sr. Guzmán
me preguntó quién era Sean Penn.
Yo le platiqué que él era un actor,
que fue esposo de Madonna
y que había hecho varias películas.
No le tomó mucho interés. Nomás quería saber quién era.
Yo sí le dije claramente que era estadounidense
y que, la verdad, no me parecía una persona de confianza.
Pero él no le tomó interés.
"Pues, que venga ella con quien guste".
Yo no sé
cómo es posible que El Chapo Guzmán no supiera quién era Sean Penn.
"No, es actor de Hollywood".
"Pues, ¿qué ha hecho?".
No tenía la menor idea de quién era Sean Penn.
El día antes de irnos, estábamos emocionados pero también nerviosos.
No sé él.
Él me vino a traer su pasaporte y después ya se quedó a la degustación.
¡Ves tequila, ves mariachi!
[mariachis tocando]
[Kate] Sean Penn es muy divertido. Es muy encantador, es carismático...
Es un tipo muy interesante de escuchar, de ver, de todo.
Tiene unas anécdotas increíbles. Sus anécdotas son con Marlon Brando.
Son unas anécdotas que te mueres,
con De Niro, Pacino, gente así que te hace decir: "¡Qué increíble!".
Entre Sean y yo había una complicidad importante.
Sabíamos los dos, y nadie más ahí,
que al día siguiente íbamos a hacer
uno de los viajes más importantes de nuestra vida,
y algo que podía cambiar nuestra vida o que nos podía quitar la vida.
¡GRACIAS! ME DIVERTÍ MUCHO. QUÉ BUEN GRUPO, SOBRE TODO LA ANFITRIONA.
ERES EL MEJOR.
Me desperté y dije: "¿Qué me voy a poner?".
No sabía adónde nos iban a llevar. No sabía si hacía frío, si hacía calor...
Quise llevarle algo al Chapo.
Le llevé una botella de mi tequila de regalo
y para darle las gracias por la confianza.
Le llevé un libro de Sabines.
No sé. Tal vez quería sensibilizarlo de alguna manera.
Antes de subirnos al avión,
yo estaba texteándome con El Chapo.
Y en cuanto yo me subí, le dije: "Ya estamos arriba del avión.
Voy a apagar mi teléfono".
Él me dijo: "Yo también voy a apagar el mío".
Me dice: "Ya no voy a hablar contigo para nada hasta que te vea en persona".
En esos momentos, El Chapo era el hombre más perseguido, y por dos gobiernos.
Y nosotros somos los únicos con la oportunidad de verlo cara a cara.
[Andrés] En este caso, había un gran riesgo para el Sr. Joaquín Guzmán.
Era un riesgo. Se le dijo. Sí que era un riesgo.
Pero el Sr. Guzmán quería correr ese riesgo.
Es una persona que, sorprendentemente, no tiene miedo.
Entonces, no le importaba correr otro riesgo más.
¿Cómo puedes hablarle del tú por tú a un narcotraficante?
O sea, no te puedes meter así con un señor así.
Estamos hablando del delincuente más buscado del mundo.
El Chapo es como un santo, señorita.
El Chapo... Dicen que anda por acá,
en su zona de influencia.
¿Quién sabe dónde se encuentra? Eso sí es un enigma para todos nosotros.
Cuando uno entrevista a prófugos de la justicia,
no te dicen absolutamente nada.
O sea, no te dicen cuál es el protocolo a seguir.
Entonces todo es a nivel espontáneo.
Pues, tienes que entrar a un espectro de clandestinidad,
y eso genera mucha adrenalina.
[Kate] Yo sé que era un peligro y sé lo que conlleva todo eso,
pero la verdad sí me excitaba mucho pasar la travesía.
El gobierno mexicano tenía monitoreados desde el primer minuto
a Kate del Castillo, a Sean Penn y al mismo Chapo Guzmán.
Hasta fotos tenían de Sean y de Kate en el aeropuerto.
Definitivamente la estaban escuchando.
Y a él.
Y a Sean Penn.
Desde un primer momento, en una zona cercana
adonde se pensaba que estaba El Chapo,
hallan una comunicación que lo ligaba a ella.
No tenían el dato concreto porque es una zona compleja,
pero les llamaba la atención que una persona que estaba en Los Ángeles
de pronto tuviera contacto intermitente.
Y después identificaron que se trataba, efectivamente, de una posible reunión.
[Kate] Cuando llegamos, nos fuimos directo al hotel.
Llegamos y ya estaba ahí esperándonos el abogado del Sr. Guzmán.
Nos dijo: "Dejen sus teléfonos y dejen todo lo que traigan".
Y así lo hicimos, excepto Sean, que se quedó con una maletita que traía.
Por lo que escuché, no se le revisó la maleta a Sean Penn
porque el Sr. Guzmán jamás dijo: "Revísenlo".
Simplemente él confió en las personas que iban.
En ese momento llegó un coche lujoso
y dos camionetas grandes atrás,
como con gente de seguridad. Por lo menos eso parecía.
En cuanto ella llega a México,
logra burlar, a través de la gente del Chapo...
Efectivamente, sabiendo ellos y siendo profesionales de su tema,
mandaron una falsa Kate por un lado,
otra por otro lado, otra por otro lado,
para despistar finalmente
al propio CISEN, que no sabía a cuál seguir y a cuál no.
Y ella de pronto desaparece del mapa.
Aún cuando son periodistas, no buscamos un acercamiento con los narcos.
Así tampoco nos gusta estar de —o actuar como— intermediarios
porque nos parece muy sensible y peligroso.
En ese momento puede ser detenida en cualquier momento, y ella lo sabe.
Llegamos a un lugar que estaba cercado.
Y entramos en una pista clandestina
con dos Cessna paradas ahí.
Yo dije: "Dios mío, ¿adónde vamos a ir?".
Me acuerdo de estarme subiendo al avión.
Iba...
...literalmente temblando.
Y tenía yo mucho miedo e incertidumbre.
Yo ya le había dado dos o tres tragos al tequila Honor, la verdad,
porque nada más así pude calmar los nervios.
En esa ida, yo dije: "Quién sabe dónde nos va a llevar este señor".
No sabíamos quién era.
Él empieza a decir: "Mi papá... y mi papá... y mi papá...".
Y yo le dije: "¿Quién es tu papá?".
Me dice: "¿Cómo que no sabes quién es mi papá?
Pues, mi papá es Joaquín, es El Chapo".
Y yo: "OK". Entonces volteé y le dije a Sean: "Creo que esto es importante.
Él es el hijo del Chapo".
Y después, preguntamos: "¿No nos vas a vendar los ojos?".
Y dice: "No. ¿Dónde está la confianza?
¿Qué les dijeron?, ¿qué película vieron?
No, no, no. Y ultimadamente, ¿ustedes saben dónde están?".
"Pues, no".
Yo no tenía ni idea.
Aterrizamos.
Nos dijo: "¡Órale, bájense, pero en friega!".
Nos bajamos de las avionetas, y ya estaban ahí unas camionetas esperándonos.
Y nos fuimos.
Yo no tenía ni idea de dónde nos íbamos a ver. Yo no sé si esa es su casa...
No sabíamos nada. No sabíamos qué iba a pasar o adónde íbamos a ir.
Ya era de noche. Estaba totalmente oscuro.
Finalmente llegamos a un lugar...
Salí sin ver absolutamente nada.
No sabía quién me estaba abriendo la puerta.
Me bajo, y me reciben con un abrazo.
Y me dicen: "Amiga.
Bienvenida".
Se me hizo la piel chinita.
No podía creerlo.
Supe que era él simplemente porque me dijo "amiga".
El Chapo Guzmán es un enamoradizo.
A él le encantan los amores imposibles.
Y este era su próximo objetivo romántico,
alguien que, aparentemente, podría ser imposible de enamorar.
Y se convirtió en una obsesión
porque reunía a una persona bonita, agradable, inteligente,
que lo había defendido públicamente en Twitter.
Estaba diciendo que él planteaba cosas más interesantes
que los gobiernos corruptos.
Este es un túnel de amor
para llegar a una mujer que, aparentemente, es imposible.
[Kate] "La vida es un negocio. Lo único que cambia es la mercancía. ¿No?".
Pues ya estuvo, ¿no, señores? Yo soy Teresa Mendoza.
Y soy la reina del sur.
El Chapo Guzmán y millones de mexicanos eran fans de Kate del Castillo
gracias a La Reina del sur.
[Don] ¡Kate!
Te agradezco que hayas confiado en nosotros para darnos una entrevista.
Creo, por la entrevista que le hice,
que ahí en esa superserie...
...ella empieza a buscar la forma de acercarse al Chapo.
Yo no sé si lo tenía en mente,
pero le llamó la atención la vida de este personaje.
Yo creo que lo mismo le ocurrió al Chapo con Kate del Castillo,
y por eso le da la entrevista.
Necesito que me ayude.
Lamento decirte que no puedo hacer nada por ti.
[Andrés] Cuando vio la serie de La reina del sur,
a él le llamó mucho la atención cómo se desempeñó ella.
Hablamos, y le agradó mucho
que una señorita mexicana,
una actriz como Kate del Castillo, tuviera esas facultades
y que se diera cuenta de cómo se había realizado esa serie.
Cuando El Chapo Guzmán huye por segunda vez,
la serie que por tercera vez él estaba viendo era La reina del sur.
Entonces, es una especie de elogio, ¿no?
Estás loca, mexicana sudaca...
[quejido de dolor]
[grita] ¡No soy sudaca! ¡México queda en Norteamérica, estúpida!
[grita] ¡Soy norteña! ¡Norteña!
En Colombia, tuvimos el caso de que el artista que personificó a Pablo Escobar
en un momento dijo: "Yo no sé si es un ángel o un demonio".
Entonces, cuando tú te contaminas, por llamarlo de alguna manera,
de ese mundo del narcotráfico,
terminan, de alguna manera, comprendiendo, justificando,
a los personajes y al mundo en el que se mueven.
Creo que a ella le gustó el papel que hizo de mafiosa.
Así que quiso, de alguna manera, vivir esa vida en la realidad.
Mencionar al Chapo en Twitter
le dio a entender a que ella le tenía más respeto a él
que al presidente y al gobierno mexicano.
A esa chica le falla.
Tus enemigos están esperando a que digas qué hacemos con ellos.
Todo el mundo habla de esta apología a los narcotraficantes y todo eso.
Nosotros somos actores y hacemos historias.
Y sí, son temas delicados, por lo delicado que es el tema en México
pero... ¡es ficción!
Yo no quiero ser Teresa Mendoza. Yo no quiero la vida de Teresa Mendoza.
Yo no me quiero estar escondiendo.
Y si eso es ser apológico de un narcotraficante,
pues, a mí no me parece.
[director] Y... ¡corten!
Una cosa que me llamó la atención de Kate
fue que un día dijo: "Es que existe la palabra 'corte'".
Mucha gente no lo entiende.
Son seres humanos que están actuando,
pero hay un "corte" y vuelven a su vida normal.
[Kate] Me sentó.
Él se sentó al lado mío.
A su lado izquierdo estaba Iván, a quien conocí en ese momento, su hijo mayor.
Después, a mi lado derecho se sentó aquí Alfredo.
Y acá se sentó José Ibáñez.
Sean se sentó en frente mío.
Una vez que nos acomodamos,
lo primero que me preguntó fue: "Amiga, debes tener hambre".
Le dije: "Sí, tenemos hambre. No hemos comido nada".
Y me trajo unos tacos de carnitas.
Empecé a comer el primer bocado, y no me entraba.
Yo no quería hacerle el feo con la comida porque me parecía una grosería
pero no me entraba en lo más mínimo la comida.
Le saqué la botella de Honor.
Después de un rato de estar platicando, de estar comiendo,
Sean me dice: "Kate, pregúntale por favor si le puedo hacer una entrevista".
Nunca me mencionaron...
O Sean nunca me mencionó que quería hacer una entrevista para ninguna revista.
Estar sentada en frente del Sr. Guzmán Loera,
no es como para que cambien la jugada, ¿no?
"Vengo a hablar de mi película,
pero el señor que traje quiere hablar de un artículo".
Creo que Sean Penn la engañó.
Sean Penn ni siquiera menciona una película.
La gente de Hollywood se aprovecha de otros todo el tiempo,
pero normalmente no los ponen físicamente en peligro como en este caso.
Ella podría haber terminado muerta.
Yo me puse incómoda.
Y volteé y le dije...
"Que dice Sean, amigo, que si te puede hacer una entrevista".
Y me dice: "¿Cómo una entrevista? ¿Para qué?".
[en inglés] "Para la revista Rolling Stone".
Y yo: "Para la revista Rolling Stone".
Y voltea con sus hijos y les dice: "¿Ustedes conocen esa revista?".
Y voltea Iván y le dice: "Sí, papá, yo...
Yo he oído de esa revista, la he visto. Sé cuál es".
Entonces dijo: "Sí, sí, la hago.
Amiga, si tú crees que eso es algo bueno, la hago".
Yo dije: "No lo puedo creer".
[Andrés] Siento que se sorprendió ella.
No era parte del proyecto que llevaban en un principio.
Se suponía que iban a hablar de la película.
No hablar de una entrevista.
Yo diría que, por la conversación que se mantuvo...
...que él...
...en muchos aspectos, quería hacer declaraciones.
Nunca nadie le ha hecho una entrevista.
Nunca ha pasado esto.
En mi cabeza, dije: "Por algo lo está diciendo, porque no es ningún tonto".
Así que estoy pensando en todo esto a mil por hora.
Digo: "A lo mejor lo dice porque no sabemos qué va a pasar con el Sr. Guzmán,
entonces la película puede basarse en ese artículo, en la entrevista de Sean".
Entonces yo dije: "OK", me tranquilicé un poco, respiré.
Traté de que no se dieran cuenta de que yo me puse incómoda.
Entonces, volteo con Sean y digo: "Que dice que sí".
Y dice: "OK. ¿Y tú crees que le puedo hacer las preguntas ahorita
o me puedo quedar yo dos días aquí?".
"Que dice Sean si se puede quedar dos días contigo para hacerte la entrevista".
Yo ya sabía la respuesta...
Entonces me dice: "Dígale al mechudo este que lo acabo de conocer".
Y yo: "Que te acaba de conocer.
Y que no te puedes quedar porque él no vive aquí. Él no se va a quedar aquí".
Y me dice: "OK. Pregúntale si puedo regresar yo en ocho días".
No me está gustando la insistencia.
"Dice que si puede regresar en ocho días".
Me dice: "Bueno, en primera, él no va a regresar solo, amiga.
Si no vienes tú, desde luego, no hay entrevista.
Además, ¿quién nos va a traducir?".
Así que le dije: "Sean, que tú solo no vas a venir.
Y que si yo puedo regresar en ocho días contigo, entonces sí".
Y me dice: "¿Puedes?". Y yo...
Dije que sí.
Porque me sentí arrinconada.
Pero no tenía ganas de regresar.
Es sumamente peligroso lo que ya estábamos haciendo ahí.
Cuando Sean dijo que era para Rolling Stone, ella podría haber dicho:
"Disculpa, no. Eso no fue lo que acordamos".
Eso no habría sido bueno para Sean Penn.
[Andrés] Así, de la nada, que llegue una persona y le diga...
El Sr. Guzmán automáticamente dijo que por seguridad no lo iba a hacer.
Yo quería sentarme, observar, hacerle preguntas
y luego usar eso como la base del artículo.
Insistió otra vez Sean:
[con acento inglés] "Amigo, ¿nos podemos tomar fotografía?".
"¿Para qué?".
"Para la revista Rolling Stone,
para que sepan que sí estuve contigo
y no estoy inventando que estuve con alguien más".
Y dijo:
"¿Cómo ves, amiga?".
Y yo... "Pues, como quiera, amigo".
"Bueno, pues sí".
[suspira] Dije: "No puedo creer lo que estoy ahorita oyendo.
No puedo creer lo que está pasando".
[Epigmenio] Me parece que la foto entre Kate, El Chapo y Sean Penn
es producto de la tensión del momento para Kate.
Si te dicen:
"¿Nos tomamos una foto?".
Yo quiero ver al tipo que es capaz de decirle:
"Yo no salgo en fotos contigo".
Quiero verlo.
[Kate] Regresamos de tomarnos las fotos
y me dijo: "Amiga...
Creo que es hora de que te vayas a dormir".
Y dije: "Sí, sí. Creo que sí, amigo".
Me paré. Inmediatamente se paró él a jalar mi silla.
Y me dijo: "Yo te acompaño".
Fue uno de esos segundos en los que te pasa toda tu vida por delante.
Volteé a ver a Sean...
...con cara de "ayuda, qué hago, qué digo,
qué va a pasar ahorita".
La verdad, fueron segundos en los que... uno piensa lo peor.
Y además, sin poder hacer nada. ¿Qué más podía hacer?
Me di la vuelta,
empecé a caminar, él me alcanzó aquí,
me tomó del brazo, del codo,
y me condujo.
Y seguimos caminando...
...hasta la entrada de una habitación, y me dijo:
"Esta va a ser tu habitación. Aquí vas a dormir tú".
No había ahí nadie que nos viera.
Pudo haber hecho lo que quisiera conmigo, la verdad.
[Diego] Kate estaba en peligro, en riesgo.
A final de cuentas,
estás en un mundo salvaje, estás en la jungla.
[Sabina] La tenía a su merced. Kate lo sabía.
O sea, no dijo: "Ya que tengo a Kate aquí...
Bueno, pues, traspaso los límites,
toco su cuerpo, la beso, la poseo físicamente...".
Yo creo que para Kate era más el temor de "¿qué tal si me hace algo?".
O "me pueden matar, o me pueden violar". Estaba en sus manos.
Buena parte
de la manera en que se está entendiendo la historia del narcotráfico
y el papel de personajes como El Chapo ahorita
es con esta idea nostálgica
de que en, el pasado, había capos buenos.
Eso no es cierto.
Se dice que hay códigos de ética que se rompieron.
Que antes había códigos de ética de no atentar contra mujeres,
de no afectar a las familias,
de respetar a quien no estaba metido en el negocio.
Es falso.
Las mujeres eran como mercancía, como pone ahí Kate.
Las mujeres eran sobre todo para tener placer
y los narcos no se preocupaban mucho de casarse con ellas,
o se casaban con una, pero después tenían otra.
Y si no les gustaban, las violaban.
La relación que tiene El Chapo
cuando está en Puente Grande...
Se hace ahí de una novia, una cocinera del penal.
Más bien la obliga a estar con él
porque "no puedes rechazar al Chapo".
Ella lo plantea más bien en esos términos.
Pues, esta relación que tuvo en Puente Grande con Zulema,
las cartas de amor que le escribió...
Eran cursi.
Tampoco piensas
que uno de los criminales más importantes del país sea tan cursi,
en su escritura y en su manera de ser y tal.
Zulema Hernández terminó asesinada.
Aparentemente, se dijo que eran Los Zetas.
[Diego] Estaba en una cajuela de una camioneta.
Estaba desfigurada y con marcas de "Z" en su cuerpo.
[Kate] Se me quedó viendo.
Y yo dije...
[resopla]
"A ver qué pasa".
Le dije: "Amigo, no se te olvide el tuit.
No se te olvide lo que te dije en ese tuit
y por lo que estamos aquí.
Hay que hacer el bien. Vamos a hacer el bien. Vamos a hacer algo bueno.
Y de esta película, yo quisiera que parte de las ganancias
se fueran a las familias que han sido afectadas por el crimen organizado".
No sé. Porque estaba yo muy nerviosa.
Pero dije: "Lo tengo que decir. Estoy aquí. Esta es mi única oportunidad.
No va a haber otra oportunidad. Y le tengo que decir eso".
Me dijo: "Amiga...
...no me equivoqué contigo.
Tienes un gran corazón.
Vamos a hacer eso".
Me dice: "Yo ya me voy.
Yo nunca me quedo donde se quedan mis invitados
por seguridad de ellos y por la mía también.
Así que ya no me vas a ver. Aquí me despido.
Y gracias, porque me has dado de las mejores horas en mucho tiempo".
Y me abrazó otra vez
y me dijo: "Ya me voy".
[Kate] Veníamos regresando de la sierra.
Veníamos con una adrenalina muy fuerte. Veníamos emocionados de muchas cosas.
Vivimos una experiencia como ninguna.
Veníamos cansadísimos también.
Yo me quedé dormida, y Sean me abrazó
y puso mi cabeza en su hombro.
Creo que le toqué el pecho.
O algo así pasó. Después me dijo...
Más adelante me dijo: "En ese momento en el que me tocaste el pecho
sabía que algo iba a pasar entre nosotros".
Creo que quizá la gente no sabe que ella es una mujer fuerte,
pero se enamoró un poco.
Y la gente no está al tanto de ese aspecto de lo que pasó, así que...
Lo entiendo, en cierta medida.
Él es ese tipo de estrella de cine...
...rústica y atractiva.
Le dije: "¿Sean Penn? ¿De verdad?
¿Ese tipo?".
Claro, él puede ser fascinante, pero no como amigo,
y mucho menos como el seductor que es.
Porque él, por supuesto, como muchos hombres, intentó seducir a Kate.
Cuando regresamos, veníamos sensibles. De todo pasó.
Entonces, pues, creo que era algo tal vez lógico que podía pasar.
Tiene, o por lo menos eso pensé yo... Era muy sensible a muchas causas.
Me enseñaba videos de Haití,
videos de cómo él ha ayudado...
Y yo lo vi llorar. Lloramos juntos.
Supo decir las cosas que yo quería escuchar.
Supo ganarse mi confianza total.
Sí, fue una relación que se dio por las circunstancias.
Lo disfruté, y...
...no me arrepiento además de eso.
Pues, caí, amiga. ¿Qué te puedo decir?
Después de la visita de Kate del Castillo y Sean Penn con El Chapo Guzmán,
hubo un intento de captura
de parte del gobierno federal.
Pero no lo capturan.
Tiene una capacidad sorprendente el Sr. Guzmán
O sea, le da vuelta al gobierno.
Aparte, el conocimiento de la sierra. No cualquiera tiene esa información.
Él manejaba todo eso. Siempre estuvo ahí.
Claro que él conocía totalmente
los detalles y lugares donde él podía ocultarse.
La Comisión Nacional de Seguridad confirmó que Joaquín Guzmán Loera
huyó de forma precipitada en un operativo de recaptura.
Ahora se reveló que las heridas que sufrió en el rostro y la pierna
se debieron a que rodó por un barranco
en el municipio de Cosalá, Sinaloa.
No, lo que sé fue porque me lo dijo El Chapo por texto.
Me dijo que habían entrado los militares y que habían matado a mucha gente.
A mí no me consta. Yo lo busqué por muchos medios. No salía nada.
Salió de pronto algo en un periódico que se llama El Debate.
[zumbido de helicópteros]
[Kate] Pusieron un video en vivo
y se oían los balazos, se oían los helicópteros.
Estaban corriendo.
Gente corriendo y diciendo: "Están matando gente".
[disparos]
[hombre] Los soldados nos atacan.
[niño] Quiero que se vayan.
[hombre] Esta filmación es para que se lo chinguen a todos los de derechos humanos.
[niño] Tengo miedo, mamá.
[hombre] ¡Hijos de su perra madre!
[hombre] Que no cunda el pánico.
[llanto]
[Kate] Según Sean, entraron prácticamente por nosotros
porque sabían que estábamos ahí.
Y no quisieron entrar cuando nosotros estábamos ahí
para que no nos fueran a hacer algo, nos fueran a matar, nos fueran a confundir,
para lo que sea,
como si nuestras vidas valieran más que las de la gente que está ahí.
Estaba yo en la casa ahí con los niños.
Cuando menos pensamos, el helicóptero... Pensamos que iba de paso, como siempre.
Cuando se dio la vuelta, empezó a echar chorros de balas.
Como está todo en México,
es difícil saber cuándo el gobierno
les está diciendo la verdad a sus ciudadanos.
Así que a la gente le cuesta mucho descifrar qué es noticia
y qué no es.
En esos días
tuvimos la convicción de que la persecución del Chapo era muy fuerte.
Matanzas no hubo. Hubo atropellos.
Hubo atropellos, hubo gente que se asustó mucho,
que tuvo que dejar... porque llegaban
y, obviamente, ahí no hay órdenes de cateo ni nada legal.
[Daniel] Quise ver con mis propios ojos la evidencia de este tiroteo.
La gente no hablaba de múltiples víctimas.
Hablaba, sobre todo, de cómo dispararon, o muy aleatoriamente
y no mataron a nadie de milagro,
o con mucha precisión,
con el objetivo de intimidar y aterrorizar a la gente local
y enviar un mensaje.
No lo sé. No sé qué habrá pasado exactamente. La verdad, no lo sé.
Bueno, esas son de las cosas que...
[resuella]
...que obviamente me duelen y me hacen sentir muy culpable,
y son de las cosas de las que me arrepiento.
A lo mejor, si nosotros no hubiéramos ido, nada de eso hubiera pasado.
Y ya el "hubiera" no existe.
Y eso ya no estuvo en mis manos, ¿no?
Muchas cosas no estuvieron en mis manos.
[Ismael] Las fuentes que nosotros teníamos nos dijeron:
"¿Sabes qué?
Se acaba de reunir El Chapo Guzmán con Kate del Castillo
en la reserva de la UAS de Cosalá".
[Kate] Parece que este es el lugar en donde nos encontramos.
Puede ser que sí sea ese lugar, fíjate.
Yo no me acuerdo mucho, la verdad, porque estaba todo oscurísimo.
Hicimos el recorrido en la reserva con la ayuda de la gente que trabaja ahí.
Nosotros tomamos fotos de las cabañas por dentro y por fuera.
Y ya amarré que, efectivamente, se habían reunido Kate del Castillo y El Chapo
en la reserva ecológica de la universidad.
La habitación donde estuvo Kate del Castillo
se llamaba "Colibrí".
Sí me acuerdo que mi cuarto...
Bueno, el cuarto donde me dormí con Sean y con los otros dos productores,
era así y estaba dividido por un biombo.
Este sí puede ser el lugar.
El teléfono de su casa lo conseguí yo con un contacto en la Ciudad de México.
Cuando ella tomó la llamada, le dije yo:
"Mira, soy Ismael Bojorquez, editor del periódico Ríodoce, etcétera".
"Oye, Kate. nomás para preguntar si estuviste recientemente en Sinaloa.
Tenemos entendido que estuviste por acá".
"¿Sinaloa? Yo no he ido a Sinaloa nunca".
"¿No estuviste en la reserva de Cosalá?".
"No, para nada".
"Tenemos la versión de que estuviste por ahí".
"No sé ni dónde está Cosalá, fíjate".
"Oye, ¿cómo conseguiste este teléfono?".
"En Ciudad de México".
"Primero, no me gusta que me hables a mi casa. Segundo, yo a ti no te conozco.
Y tercero, cualquier tontería que estén inventando o diciendo...".
"...a mí ya me tienen de verdad mal".
Sí. Sí me acuerdo de esa conversación. Pero a mí nunca me dijeron de dónde eran.
Que era... periodista. No me acuerdo que me hubieran dicho que era periodista.
Sí me acuerdo que me hablaron y me bajó la presión.
Realmente a mí me partió, porque
dije: "Estos ya saben. Estos ya saben que somos nosotros.
Todo va a salir a la luz".
Me sentí completamente impotente.
Obviamente, le dije a Sean y les dije a todos que me hablaron para decirme eso,
pero está rarísimo porque dijeron "Cosala"
y no "Cosalá".
Yo en mi mente dije: "Este ha de ser un tipo de la DEA,
uno de esos gringos que no saben pronunciar bien".
Porque alguien de ahí sabe perfectamente que no es "Cosala", es "Cosalá".
Pero no, yo no sabía ni qué contestar.
Pero sí me acuerdo cuando habló.
[Don] Ella es una mujer que toma riesgos.
El primer riesgo que yo conozco
fue que decide venirse al lugar más difícil para abrirse paso:
Los Ángeles.
Y se abre paso en Los Ángeles.
Pero quizá eso no es suficiente
y va en busca... del Chapo.
Con un tremendo riesgo,
porque está relacionado con el narcotráfico, con delinquir, con matar...
Pero es un personaje mítico.
Si a cualquiera que trabaja en el mundo nuestro
le hubieran ofrecido una entrevista con El Chapo,
cualquiera hubiera ido.
Yo hubiera ido.
Si me hubieran dicho: "Te vamos a presentar al Chapo Guzmán. Prepárate...
No puedes contarle a nadie sobre esto...".
¿Lo habría hecho?
No lo habría pensado dos veces. Claro que lo habría hecho.
[Héctor] Kate del Castillo no es muy despierta que digamos.
Se puso en una situación muy peligrosa.
A comparación del Chapo Guzmán, Charles Manson es un niño explorador.
Es un sociópata que no tiene compasión por la vida humana.
La posibilidad de entrar en contacto con un personaje así...
que no significa sancionar positivamente su acción,
sino conocer sus motivos, contar su historia...
Eso a cualquiera lo tienta.
Porque tienes que contar la historia,
y la cuentas estando ahí donde se producen los hechos,
no sentado en un escritorio.
[Kate] Habíamos firmado los derechos, pero
los planes de la película del Chapo estaban en pausa.
Después de que fuimos a ver al Chapo en octubre,
estaba dedicada al artículo de Sean.
Y yo todavía era leal a Rolling Stone y a Sean.
En ese momento, yo no podía decirle a nadie porque es algo muy delicado.
No era algo como para que yo estuviera contándole a todo el mundo.
Yo era el punto medio entre Sean Penn y El Chapo Guzmán.
Y no era fácil porque el señor estaba prófugo.
Vivía constantemente con el temor o con la angustia de que me llamara el señor,
que me llamara Sean.
Luego teníamos teléfonos desechables
con los que yo vivía todo el tiempo prendidos al lado e mi cama.
Horrible. Era una tensión horrible, horrible, horrible.
Sí, y además el cansancio emocional y físico, porque no duermes.
Estaba toda la noche con mucho miedo.
No podía yo apoyarme. ¿Con quién me apoyaba? Con Sean.
En esos momentos, con Sean.
Que era... Estábamos viviendo los dos lo mismo.
Y sé que nunca estuve sola,
pero son los momentos en los que me he sentido sola.
NO TENGO INTENCIÓN DE PUBLICAR NADA
HASTA QUE EL HOMBRE Y SU GRUPO LO HAYAN VISTO...
OK, MI AMOR. YA ENTENDÍ.
A ESTÁ DICIENDO QUE CUALQUIER ERROR SERÁ MUY MALO. ¿ESTÁS AHÍ?
SÍ, PERO POR ESO ES QUE TENEMOS QUE IR DE FRENTE CON ELLOS
Y NO DECIR NADA A NADIE MÁS.
ES INTELIGENTE. NOS DIRÁ QUÉ ES LO QUE ÉL Y EL JEFE PUEDEN HACER.
Nosotros fuimos a hacer un video en el hotel Beverly Hills.
Se estaban quedando ahí Sulichín e Ibáñez.
Y entonces ahí nos vimos una vez con Sean
para decirle que necesitábamos un video y si nos lo podía mandar,
aunque sean cinco segundos de él,
para que sepamos que sí es él quien está contestando.
Lo estaba pidiendo Rolling Stone como verificación,
para darle veracidad a esto y que no nos la veamos...
Y yo dije: "Para eso ya tienen la foto, o sea...
La foto está bien".
"No, video, video". Pues ahí me tienes.
[Kate] Amigo, estoy aquí con Sean y queremos decirte algo.
[Sean] Hola, amigo.
[en inglés] Kate traducirá,
pero estamos intentando encontrar la manera de enviarte
un video que hicimos.
Si puedes explicarle...
[Kate] Estamos tratando... Soy yo que te voy a traducir.
Estamos tratando de mandarte un video para explicarte cómo lo tienes que hacer.
[Kate] Todo eso lo puse yo en un USB.
La siguiente vez que yo fui a México iba para los premios Fénix.
Voy siguiente a Kate. Primero estuvimos en Los Ángeles. Después, en Marbella.
Y ahora acá, en su país. ¿Cómo estás, Kate?
Bienvenidos a mi país. Bienvenidos a México.
Había quedado con uno de los abogados.
Él me dejó un mensaje bajo otro nombre en mi hotel
para decirme en dónde y a qué hora me citaba
para poderle entregar yo eso.
El mensaje decía: "Nos vemos en Xochimilco en tal entrada a tal hora".
Yo: "¡Carajo! Xochimilco...".
[Kate] Total que llegamos a Xochimilco y no hay nada de luz.
[Andrés] Ella llegó tarde, a las dos y media de la mañana.
Y era un lugar que se buscó para pasar desapercibidos,
porque si la citaba en cualquier lado, nos iban a ubicar.
[Kate] Veo unos coches estacionados, y de repente uno prende su luz.
[puerta de auto se abre y se cierra]
Y veo que se bajan cuatro personas.
Me dijeron: "Ven para acá".
Yo pensé que nada más iba a llegar, les iba a dar el USB, y punto, y me iba a ir.
Después me dijeron que me subiera a la trajinera.
Y bueno, me subí a la trajinera. Imposible decir "no".
Me sentí atrapada.
Me suben a la trajinera y nos vamos.
Ahí sí me dio mucho miedo porque dije:
"Yo conozco al abogado. Pero a estas tres personas yo no las conozco.
Yo no sé quiénes son".
Y entonces, estamos por los pasajes...
Si alguien conoce Xochimilco, esto es...
Le decimos "la Venecia de México".
Aquí era de noche. Y absolutamente nada de luz por ningún lado.
Esta reunión era nada más para darle el USB.
Yo lo que quería era ya regresar,
o que si pasara lo que fuera, que pasara ya.
Les dije: "Yo creo que ya es hora de que regresemos.
Estoy muy cansada. Yo mañana tengo que trabajar y...
Por favor, ya hay que regresar".
"Bueno...
¡Échale, dale la vuelta!".
Y ya. Nos regresamos. Pero ya habíamos estado, no sé, dos horas.
Y justo cuando estoy saliendo de la trajinera,
salgo, y me reconoce el que venía remando.
"¡Ay! ¡No me había dado cuenta de que eras tú!".
Pues, selfie. Con el de la trajinera, y con los otros tres.
Yo no quiero que esas selfies salgan
y que piensen que yo estoy de fiesta con ellos.
Terminé llegando al hotel
a las cuatro, cuatro y media de la mañana.
Cerré la puerta
y me puse a llorar y llorar y llorar
pero... como niña chiquita, como hacía mucho que no lloraba.
A gritos. Una cosa horrible.
También un poco reprochándome: "¿Por qué me ando metiendo en estas cosas?
¿Por qué arriesgo mi vida de esa manera?".
Ahí sí no me sentí protegida.
Ahí sí
estaba yo sola con cuatro personas,
y nada más conocía a una.
Esa experiencia fue mucho peor...
...que haber ido a Sinaloa a verme con El Chapo.
La siguiente misión era recibir el video que le habíamos pedido al Chapo.
A Sean lo tenía yo todo el tiempo aquí, pegado a mí,
presionándome y presionándome.
Al mismo tiempo, yo presionaba también al Sr. Guzmán,
diciéndole: "Amigo, ¿cómo vas con esto?, ¿cómo vas con el video?
¿Te tomaste el video?, ¿contestaste las preguntas?".
Al final, me dijo:
"Ya lo tengo".
Resulta que una persona iba a ir a Nueva York,
y yo le pedí el favor a esa persona. Le dije:
"Oye, me quieren mandar unas cosas.
No estoy segura de qué es lo que te van a dar, pero porfa, me lo traes
y yo ya te veo en Nueva York".
"Sí, claro que sí".
Y así fue.
Era un teléfono, literalmente.
Lo prendí y me puse a buscar cosas,
y de repente vi un video, y veo la cara de él,
veo la cara del Chapo Guzmán,
con una camisa azul, sentado en una silla como esta,
de lo más relajado.
Y su cara así, de frente, y hablando a la cámara.
Estaba yo absorto por la desmitificación que lograba ese video.
Era ponerle rostro, ponerle voz,
al mito.
Si le importaba su anonimato...
...es el error más grande del mundo.
Quiero dejar en claro que el contenido de esta entrevista...
...es exclusivo para la señorita Kate del Castillo
y el Sr. Sean Penn.
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