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Señora Price, no puede aparecerse sin avisar a mitad del semestre
y sacar a su hijo de la escuela.
No quiero completar esto y no lo haré.
Y me temo que eso concluye el asunto.
Buenos días.
- ¿Qué quieres hacer? - No sé.
¿Quieres venir conmigo?
Las reglas tienen una razón de ser, señora Price.
- ¿Qué hay de mi ropa? - Te compraré ropa nueva.
¿Bebiste hasta el extremo de la sana prudencia?
¿Fuiste conducido al insomnio por la violencia de tu musa?
No.
¿Menstruación?
¿Cómo va todo con Susan?
Estamos en un patrón de espera, como si no supieras.
Ser joven y enamorado.
¿La verás hoy?
No puedo acompañarlos. El señor Baker insiste en una junta.
¿Otra petición de ahorro?
Espera y verás.
Todo se ha ido.
¿Qué se ha ido?
No el dinero de mi cuenta.
- No será su cuenta por mucho tiempo. - Está a mi nombre.
El nombre lo puede conservar, pero cada centavo de esa cuenta,
además de las inversiones y propiedades,
regresará al Banco.
Las propiedades...
Se bloqueará su acceso el 1 de enero a más tardar.
Podré conservar el dinero que aporté al matrimonio.
Eso se combinó con el patrimonio hace mucho tiempo.
Y no fue... Disculpe, una gran suma.
¿Y la herencia de Malcolm?
No.
Le dije que esta sería una posibilidad desde hace siete años.
Y una eventualidad desde hace tres. ¿Qué pensó que pasaría?
Frances, ¿cuál...? ¿Cuál era su plan?
Mi plan era morir antes que el dinero se acabara,
pero seguí y seguí sin morir.
Y aquí estoy.
De acuerdo.
Todo está arreglado, entonces.
Bien, ahora quiero que me diga qué hacer.
- ¿Hacer? - Sí, dígame, por favor.
¿Qué puedo decir? Pida un préstamo a un amigo.
Imposible. Diga... Algo más.
Sólo hay una cosa que puede hacer, Frances. Vender todo.
Vender la joyería, el arte, los libros.
Venderlos en privado, discretamente. A buen precio.
Tráigame los cheques y se los transferiré en efectivo.
¿Y después qué?
Después...
lo que usted desee.
Cuidado.
- Susan... - ¿Y si vamos con Frances
y le contamos sobre nuestro compromiso?
Ya sabes, juntos.
- ¿Qué, tú y yo? - Juntos. Sí.
- ¿Cuándo? - Ahora.
¿Hablar con mi madre juntos, ahora?
No.
- ¿Por qué? - Es una mala idea.
La única forma en que funcionará es si se lo digo yo sólo.
- ¿Exactamente a qué le temes? - A lo mismo a lo que tú le temes.
Se lo voy a decir ahora.
Escucha, hay algo de lo que debo hablarte.
¿Estás cocinando?
No.
Sólo me gusta el sonido que hace.
¿Qué sucede?
¿Qué es, señor Mumbles?
Bueno, mis noticias les ganan a las tuyas.
¿Estás listo para esto?
Somos insolventes.
No nos queda nada.
¡No queda nada!
Metales preciosos, porque son activos a largo plazo.
Bueno, el oro es dinero.
Así que, si quieres tener oro, ten oro como activo de reserva.
No compres hoy y vendas mañana.
Sobre mis honorarios.
Un 30% directo, y eso no es negociable.
- ¿No lo es? - No.
¿Podría no ser? Bueno, tendrá que ser si quiere trabajar conmigo.
¿Qué tal 27%?
Le daré 15% o las gracias por su tiempo.
- Veinticinco. - Señor Rudy...
Si dice otra cifra que no sea 15%, le daré 14.
Dice otra y le diré 13 y así iré bajando...
hasta que su pago...
y su única función en relación con mi vida,
desaparezcan juntas.
Pues esa no es forma de negociar. Es un trabajo difícil.
Podría perjudicar mi reputación.
¿Su reputación?
- Es gracioso. - ¿Sí?
¿Ha oído algún rumor relacionado con mi salud mental?
No.
Bueno, oí que usted es rara.
- ¿Rara? - Rara, sí. Difícil.
Difícil.
Y, está la historia sobre su esposo.
¿Y cuál historia es esa?
Usted... Lo encontró...
¿Sí?
Ya sabe.
Lo encontré, pero después dejé el cuerpo un tiempo, ¿no?
- ¿La gente aún habla de eso? - Claro que sí. Por supuesto.
Bueno, le diré una verdad privada ahora.
Soy más que rara.
Una buena parte de mí quiere incendiar este edificio...
conmigo y mi hijo, encerrados adentro.
¿Qué piensa de eso?
Eso no es de mi incumbencia.
Yo diría que sí.
Porque si no recibo mi precio,
esta buena parte de mí se volverá aún más buena.
Las gallinas cacarean, Frances.
- ¿Dicen que estoy en quiebra? - Sí. ¿Lo estás?
Me está llegando un plan.
Posiblemente idiota. No sé. Pero entre más opciones mejor, ¿no?
¿Qué tal mi apartamento en París?
No he ido en un año. Está ahí vacío.
Salir de Nueva York es la cosa, cariño.
Es sensato.
Sensato.
- Sensato. - Sensato.
- Yo pagaré esto. - No.
Frances...
Gracias.
El cheque rebotó otra vez, señora Price.
¿Señora Price?
¿Puede darme efectivo?
¿Tienes efectivo para Sylvia?
- ¿Cuánto? - Seiscientos.
Gracias, Malcolm.
Hubo un cambio de planes, amigo.
Para empezar, no sabía que hubiera un plan.
Sí, bueno, se ha decidido que iremos a París.
¿Iremos?
¿Por cuánto tiempo?
Es difícil de decir. Tal vez... Por el resto de nuestras vidas.
¿Y qué vas a reportar, Malcolm?
¿Le dijiste a tu madre sobre nuestro compromiso?
Quiero hacerlo.
La cosa que no puedo entender...
es si quieres o no que te espere.
Claro que quiero.
Pero no sería muy caballeroso de mi parte preguntar, ¿verdad?
¿Te importa la caballerosidad?
Me importan muchas cosas.
¿Te describirías a ti mismo como un cobarde?
No.
¿Cómo te describirías a ti mismo?
Ni siquiera sé si eso me preocupa.
Quiero que sepas que estoy tratando de desenamorarme de ti.
- Susan... - ¿Qué?
Me voy a París.
París.
¿Cuándo te vas a París?
Pronto.
- ¿Cuán pronto? - Creo que mañana.
¿Crees que mañana?
¿Cuándo vas a volver?
Esa es la cosa. Realmente no sé.
Bueno...
Todo es muy conmovedor, estoy segura.
¿Qué?
Tu devoción hacia una mujer...
que difícilmente se presentó contigo hasta que cumpliste 12 años.
Te niegas a vivir más allá de las reglas que escribió para su propio beneficio.
No traes flores para alguien de quien te estás despidiendo, Malcolm.
Por favor vete.
Todas las cosas buenas deben terminar.
- Pero, ¿estás segura que debes irte? - Sí. Y lo sentimos mucho.
Qué pena, estábamos pasando una velada encantadora.
- ¿En serio? - Qué velada tan encantadora.
Y odio tener que irme, pero parece que tenemos una emergencia en casa,
y, ¿qué puedes hacer frente a eso?
Nada.
Extrañaré esto.
¿Qué?
Esto.
¿Tienen algo para compartir esta noche, amigos?
Posiblemente.
Pero, ¿podemos preguntar para qué necesitas el dinero?
Supongo que, para un poco de vino, si quieres saber.
¿Cómo te llamas?
Dan.
Daniel, ¿qué harías si te diera $20?
Podría conseguir un galón de Three Roses, un paquete de cigarrillos y una salchicha.
¿Y a dónde llevarías eso? ¿A tu habitación?
Lo llevaría al parque.
Ahí duermo casi siempre, en el parque.
Así que te recuestas debajo de un arbusto...
fumas tus cigarrillos y bebes tu vino.
Miras las estrellas.
¿Por qué no?
¿Ese tipo no los molestaba, espero?
- Parece que les hincaba el diente. - ¿Quién? ¿Daniel?
No, para nada. Él es nuestro amigo.
Agradezco a Dios por el hecho de un hombre como él.
No es que sea de su incumbencia.
Vamos.
- ¿Por qué euros, Frances? - Voy a ir a París.
Es cierto, hablas por hablar, ¿no?
Pequeño Príncipe.
- Te voy a extrañar, Frances. - ¿No lo harán todos?
Rompieron el molde con ella.
"Cochon" significa cerdo.
Lo siento.
Lo siento mucho. Disculpe.
Lo siento.
No debí haberlo hecho.
¿Qué?
Disculpe.
¿De quién es este gato?
Soy Malcolm.
- ¿Me dirás tu nombre? - Madeleine.
Madeleine. ¿Tomarías un trago conmigo?
No.
- ¿Quién es esta persona? - Madeleine.
Adivina la fortuna en el barco.
¿Qué hace?
Lo siento.
¿No lo sabe?
Lo sabemos.
Nos vamos a recostar. Puedes visitarnos después.
¿Cuánto te paga?
- ¿Pagarme? - ¿No eres su gigoló?
Por Dios, no. Es mi madre.
Disculpa, pero te sorprendería lo común que es.
¿Por qué estaba tan alterada esa mujer?
Un tercio de las personas a bordo están en presencia de la muerte.
Pero si digo una palabra sobre esto, me voy.
¿Le dijiste a esa mujer que está muriendo?
No volverá a ver tierra de nuevo.
Martini seco con ginebra.
Dos.
Está bien.
No necesitaré estos.
Es como retiro de algún modo.
Aunque, no, nunca he trabajado, así que ¿qué manto está siendo retirado?
No estoy segura de cómo te meteremos a Francia.
Todo ese adorable dinero.
CERRADO
Tengo entendido que te mudas a París.
- ¿Estás muy emocionada? - Supongo que debería.
Admiro que estés labrando un segundo acto para ti.
- Bravo. - Gracias.
Pero es el tercero, siendo honestos. O el colofón, si prefieres.
¿En verdad hay ocho kilómetros hasta el fondo del océano?
En lo más profundo menos de eso, pero sólo un poco.
Esa es una profundidad poco común.
Donde estamos ahora, es más, la línea de tres kilómetros.
Ojalá te sirva de consuelo.
Un poco.
¿Está bien?
¿Cómo te convertiste en Capitán?
Soy el doctor del barco, ¿sí?
Claro.
Ayer una idiota haciéndose pasar por gitana,
le dijo a una de las pasajeras que estaba muriendo.
Lo cual ya es muy malo. Después la mujer realmente murió.
- ¿Se refiere a Madeleine? - ¿La gitana?
Sí. Creo que ese era su nombre. ¿La conoces?
- Bueno, la arrojaron al tambo. - ¿Al tambo?
El calabozo.
- ¿Pueden hacer eso? - Claro que pueden.
Un abogado mediocre podría probar que tu amiga asesinó a la mujer.
La amenaza de la violencia da lugar a un paro cardíaco.
Estos viejos pájaros se asustan. Sólo diles bú.
Y con la muerte en cubierta y un entorno contenido...
ellos se asustan mucho.
Lo he visto, es sombrío.
Podría enseñarte algo muy terrible si quisieras.
¿Qué les pasó a ellos?
Sólo que murieron.
- Llevamos tres días en el mar. - Dos cuerpos al día.
Es el estándar para una travesía por el Atlántico.
No quiero.
- Pero tienes que. - ¿Por qué?
Porque es divertido.
Tú y yo, bebiendo.
Gracias por mostrarme todo esto. No le diré a nadie.
Sí, dile a quien quieras.
Damas y caballeros. Su atención, por favor.
Bienvenidos a Francia.
Y gracias por navegar con Sovereign Star Cruises.
He ahí nuestra presidiaria.
Aquí estoy.
¿Y pagaste tu deuda con la sociedad?
¿Cómo supiste qué decirle?
Siempre he podido ver lo que va a pasar.
- Casi al final, un color llega. - ¿Qué color?
Verde.
Es tu pequeña amiga bruja.
¿Cómo te va?
Hola. Espero que no haya perdido a ese gato.
Está tomando su siesta, hasta que pasemos la aduana.
¿Propósito de su viaje?
Somos vacacionistas, quiero ver la Torre Eiffel y morir.
¿Madame?
Persiguiendo fantasías de juventud.
- No puedo dormir. - Yo tampoco.
Está frío.
Estamos listos para la cuenta.
Sí, sí. Pronto, amigo.
Pronto. ¿Está bien?
¡Madame!
¿Qué está haciendo? Está loca.
La cuenta, por favor.
Está loca. ¡Trae el extinguidor!
Para caminar por ahí.
¿Sabías que es Nochebuena?
Ven y aleja esto de mí.
¡Santo Dios, me muero!
¿No te gusta?
- ¿Qué es? - Una invitación a una fiesta.
"Madame Reynard". ¿Quién es ella?
Le gustan los signos de admiración.
¡Por favor vengan! ¡Estarán entre amigos!
Tu padre y yo nos quedamos por aquí en un Hotel para nuestra luna de miel.
No los imagino a los dos de luna de miel.
Sí. Eran todas las cosas normales.
Los Hoteles, las flores y la champaña.
Es extraño pensar que en realidad, era divertido.
Pero al principio, realmente lo era.
¡Hola! Vinieron.
¡Adelante! Denme sus abrigos.
Gracias.
No llegamos temprano.
¡No! Llegaron justo a tiempo.
Pero, ¿dónde están los otros?
Sólo somos nosotros.
¿Alguno quiere un Martini? He esperado el mío todo el día.
- Yo quisiera un Martini. - Muy bien.
¿Frances?
¿Qué diablos pasa aquí?
Mi esposo murió este verano.
Luego, me di cuenta que nuestros amigos en realidad, eran de él.
Y no sólo que no me caían bien, sino que yo tampoco a ellos.
No los extraño en particular, pero extraño el ruido que hacían.
Por eso los invité.
Quieres que hagamos ruido.
No.
Estoy sola.
- ¿Cómo murió? - Se atragantó.
Esa es una nueva.
Por favor no seas cruel.
Fue difícil tener el valor de invitarlos.
Supongo que yo...
No veo por qué estamos aquí, es todo.
Sólo tenía curiosidad de conocerlos. Claro que sé quiénes son.
Crecí en la ciudad de Nueva York, y tenemos como la misma edad,
y pensábamos que ustedes eran maravillosos, mis amigos y yo.
Maravillosos.
Y cuando supe que venías a París, pensé que podríamos ser amigas.
Lo agradezco.
Pero el hecho es que, no necesito amigos en mi vida por el momento.
Bueno...
Lamento escuchar que te sientas así.
Pero estás aquí ahora...
y preparé un cassoulet y voto por qué lo disfrutemos.
¿Qué piensan?
Malcolm, ¿lo disfrutamos?
Claro.
¿Quieres otro Martini antes del vino?
- Sí, por favor. - Bueno. De acuerdo.
Estás siendo una idiota.
¿No es horrible?
Muy bien, me detendré. Lo siento.
¿Saben? Él murió en esa silla.
Toma.
- ¿Puedo preguntar con qué se atragantó? - Cordero.
¿Y has comido cordero desde entonces?
No, pero nunca me gustó mucho el cordero.
Sí. No. A mí tampoco.
Las carnes olorosas de algún modo invocan el hecho de la existencia del animal,
lo cual pone su muerte en mi mente.
- Nunca había pensado en eso. - Mientras que el filete es simple filete.
Sí. Es cierto.
Estaba por ir a usar el tocador.
No me demoro.
Ve a ver en el congelador.
¿Qué?
- Ve a ver. - ¿Por qué?
Ve a ver.
Nunca los he entendido.
¿Qué hay que entender?
¿Es algo que usas sola o con alguien ahí para ayudar?
Uno o lo otro.
¿Pero por qué lo querrías frío?
Ese es el misterio.
Estoy un poco borracha, creo.
Malcolm, ¿te importaría servir el cassoulet?
Gracias. Me quemaré si lo intento.
Todo está listo en la cocina.
Se vuelve como agua, ¿no?
Es mejor que agua.
¿Puedo compartir un recuerdo que tengo de ti?
Muy bien.
Fue hace como una docena de años,
meses después de la muerte de tu esposo.
Yo estaba comiendo con un grupo en Le Circe
y un hombre... En mi mesa,
hablaba mal de tu esposo cuando tú entraste.
Te veías tan elegante. No pude evitar mirarte.
Entonces pasaste junto a la mesa y el hombre te detuvo
y dijo: "Señora Price, yo conocí bien a su esposo,
y es una lástima no poder bailar en su tumba".
¿Lo recuerdas?
No. No recuerdo.
¿En serio?
¿Y qué le dije?
Esa es la cosa.
No dijiste ni una palabra. Te tomaste su trago.
Whisky puro
y te le quedaste mirándolo...
con una mirada de...
absoluta indiferencia.
El pobre hombre no supo qué hacer.
Estaba tan avergonzado.
Lamento haber sido grosera contigo.
Mi vida se ha...
roto completamente en pedazos.
Y estoy molesta al respecto.
Yo... Yo sé a qué te refieres.
Estoy segura que sí.
Ahí viene Malcolm.
¡Sustento!
- ¿Hola? - Hola, Sudsy.
¿Qué estás haciendo?
Son las 6:30 de la mañana.
Cierto.
Mierda. Lo siento.
¿Dónde estás?
Estoy por el canal.
Te llamo porque quería oír tu voz.
- Aquí está. Aquí está mi voz. - Me voy.
¿Quién es ese?
Tom. Espera.
Buena suerte hoy.
Bien hecho, Malcolm.
¿Esperabas que llorara mi pérdida por siempre?
Sí, eso esperaba.
Bueno, va más allá de lo razonable
que intentes hacerme sentir mal por esto, así que no te atrevas.
Bueno. Pero...
¿Quién es esa persona?
¿Tom? Ya te había hablado de Tom. Era mi prometido en la Universidad.
¿Para qué le deseabas suerte?
Tiene una reunión importante hoy.
¿Una reunión importante?
- Eso suena importante. - Basta, Malcolm.
Escucha, dice que quiere casarse conmigo.
¿Hola?
- ¿Quieres venir a visitarme en París? - ¿Oíste lo que dije?
Sí, te oí. Pero ya estás comprometida conmigo.
Eso es poligamia. Es ilegal.
- Malcolm. - Es un delito.
- Malcolm. - ¿Qué?
¿Quieres...?
¿Puedes por favor no llamar aquí? ¿Al menos no por un tiempo?
Me he sentido mejor en las últimas semanas
y agradecería que guardaras cierta distancia.
¿Hola?
¿Ya regresó?
No.
¿Te duele?
No.
Gracias.
¿Por qué me agradeces?
Tal vez podrían tomar la partida de Pequeño Frank...
como una señal para dar la bienvenida a otro animal en sus vidas.
Un gatito es un agente de gran bien.
En primer lugar, no quería tener gato. No me gustan los gatos.
Sólo era que Pequeño Frank se impresionó con nosotros
y no había nada que hacer más que aguantarlo.
Bueno, pero si te sientes así y ahora se escapó,
¿no puedes sólo dejarlo ir?
¡No!
Alteré a tu madre.
Bueno, ella está alterada en sentido general.
Se nos acabó la champaña.
¿Alguna vez has sentido que te han impuesto la adultez a una edad muy joven
y que esencialmente sólo eres un niño...
imitando los comportamientos de los adultos que te rodean,
para que ellos no descubran el magro contenido de tu corazón?
¡La bruja con la que cogiste en el bote!
Malcolm cogió a una bruja en el bote.
Ella lo entendió, ¿no?
Creo que sí.
¿Bien?
¿Por qué no le preguntamos dónde está él?
No sé si lo sabrá y tampoco sé cómo podemos encontrarla.
Quisiera que uno de los dos por favor me explicara de qué hablan.
La bruja cogida y Pequeño Frank estaban conectados.
No la llamemos así.
Ella lo entendió.
¿Qué es lo que hay que entender acerca de Pequeño Frank?
Estoy intrigada y esto es lo que me intriga.
No es algo de lo que solemos discutir.
Pero el resumen de esto es...
que mi esposo muerto vive dentro de ese gato.
¿Ese es un hecho?
- Un hecho desafortunado. - ¿Cómo lo sabes?
Es algo sobreentendido.
¿Me ayudas a entenderlo?
No lo sé. Desearía que fueras buena y me creyeras.
Lo intentaré.
Frank huyó porque le dije algo que no le gustó.
¿Y qué fue eso?
Lo siento, pero prefiero no decirlo.
Como sea, creo que ella podría ayudarnos y que deberíamos buscarla.
- ¿Buscar a la bruja cogida? - Así es.
Encontremos otra forma de llamarla.
Cómo la encontramos es la cuestión.
¡Lo tengo!
Investigador privado.
¿Para quién puedo hacer qué?
Mi hijo y yo necesitamos encontrar a una chica, una joven mujer.
Es una clarividente de los Estados Unidos que vive en París.
¿O no vive aquí, sino que está de visita, Malcolm?
- No sé. - Como sea, anda por ahí.
¿Cuál es su relación con esta mujer, Madame?
Ninguna en absoluto.
Mi hijo la conoce, carnalmente.
Podría ser útil que yo entendiera...
la naturaleza de su deseo de encontrar a esta persona.
Bueno...
perdimos a nuestro gato.
¿Sí?
Y esta mujer, creemos, podría ser útil para localizarlo.
¿Ella conoce el paradero del gato?
No por el momento, pero llamó nuestra atención...
que esta mujer puede hablar con el gato en su mente.
¿Cuál es el nombre de esta mujer?
Madeleine.
No sabemos su apellido.
- Esto es mucho, Madame. - Quédeselo. Es como una propina.
Sólo encuentre a nuestra pequeña bruja, ¿de acuerdo?
De acuerdo.
Ayer vi el pene de un hombre.
Estaba orinando en el parque frente al apartamento.
¿Has notado que aquí los hombres simplemente lo sacan y lo usan?
No tiene nada de malo, supongo, pero hay que acostumbrarse.
Ayer fue un día memorablemente largo.
Qué regalo debe ser para un hombre. La vida es una lotería.
Fue bueno verlo, lo admito.
Joan... Cuando el dinero se acabe, me voy a suicidar.
Pero quiero que sepas que fuiste la única,
aparte de Frank, cuando era él mismo, y Malcolm.
Por favor, ¿te encargarías de él, si puedes, de alguna forma?
Siempre he admirado tu corazón.
Tu corazón es el más justo de todos.
Madame, esto es mucho.
Ya no sé quién es famoso.
Toda esta gente es extraña para mí.
¡Entrée!
¿Le importaría contarme la historia?
De acuerdo.
Bueno, yo estaba...
Me iba a ir a Vail ese fin de semana,
y el auto estaba parado en la calle, y el chofer estaba cargando mi equipaje.
Y recuerdo que pensé...
que era tonto explicarle a Frank, que me iba porque a él no le importaría.
¿Y cuál era el punto?
Pero decidí que se lo diría.
Y...
subí las escaleras y él estaba muerto...
en nuestra cama.
Había un gato...
sentado en su pecho.
Lamiendo su cara.
Haciendo el ruido más horrible.
No pude sentir nada más que tener un sentido de desesperanza y...
Es decir, que no había nada que hacer.
Y después vino la sensación de sólo desear irme.
La necesidad de hacerlo.
Cuando regresé el lunes en la noche, él estaba exactamente donde lo dejé,
sólo que estaba inflado como un globo,
y el color de uno también.
Llamé a los paramédicos, quienes llamaron a la Policía.
Cuando volví a casa de la Estación...
los paparazzi estaban en la entrada.
Así como el gato.
Él me siguió adentro como si fuera algo natural.
Lo supe con sólo verlo.
¿Franklin?
¿Franklin?
¿Estás ahí?
Estamos aquí contigo, Franklin.
¿Quieres hablar con nosotros?
¿Quién eres?
Madeleine.
Nos conocimos en el barco camino a Francia.
¿Recuerdas?
¿Qué quieres?
Sólo hablar contigo.
Estoy aquí con Frances y Malcolm.
Hola, Frank.
Hola.
¿Cómo estás?
Bueno, ya sabes.
¿Malcolm?
¿Sí, papá?
¿Qué es todo esto?
¿Todo esto de qué?
El abracadabra.
Sólo que huiste, ¿sabes?
Teníamos curiosidad de saber a dónde te fuiste.
A ningún lado.
Me comporto como un nómada.
Vives por tu ingenio. Admiro eso.
¿Quién dijo eso?
Mi nombre es Madame Reynard. Estoy feliz de conocerte.
Soy gran amiga de tu esposa e hijo.
Honestamente, tienen una gran influencia sobre mí.
Creo que la amistad es una fuerza mayor para el bien...
de lo que fue cualquier religión. ¿No coincides?
Frances, por favor.
¿Por qué huiste, papá?
Buena pregunta.
Excelente pregunta.
¿Por qué no le preguntas a tu madre?
¿Por qué huyó papá?
- Es bastante complicado. - No es tan complicado.
¿Dónde estás, Frank?
Elijo no responder eso. ¿Alguien quiere saber por qué?
- Yo. - Yo.
Yo también.
Yo sí y no.
Tiene que ver con la intención de Frances de matarme con sus propias manos.
Oye, Malcolm.
¿Sí, papá?
¿Qué piensas de todo esto? Tu madre quiere matar a tu padre.
Sí.
¿Piensas algo sobre eso?
Para ser honesto, papá...
prefiero no involucrarme.
Bien. Qué bien. Eso es la familia para ti.
Supongo que lo que quería decir, papá,
es que no creo que sea justo que me pidas que opine sobre esto,
considerando el hecho de que no sé quién eres,
nunca he sabido quién eres y no porque no quisiera,
sino porque nunca te abriste conmigo.
Nunca me demostraste la mínima preferencia o gentileza,
ni siquiera de niño, cuando yo te adoraba.
Lo único que deseaba era que me tomaras de la mano y caminaras conmigo...
por algún maldito parque, que me dieras palmaditas en la maldita cabeza.
Por Dios, ¿era yo una criatura tan repulsiva para ti?
¿Qué es lo que lo carcome?
Te acaba de decir qué lo carcome, Frank. Te odia.
Jódete.
La mujer en la ventana.
¿Puedo ofrecerle una naranja, Madame?
No, gracias.
Perdóneme por mi estado. Normalmente soy muy guapo.
No sólo mis amigos lo dirían.
¿Sabe? Vi lo que pasó ayer.
¿Sí?
¿Qué le pareció?
Sólo pensé que actuó con mucha valentía.
¿Por qué no está en la cárcel?
Muñecas fuertes, Madame.
Me quité las esposas, como Billy the Kid.
Cambié de parecer sobre la naranja.
La naranja más fina para usted.
La naranja más fina y deliciosa del saco.
Para usted, mi invitada.
La mujer misteriosa y hermosa en la ventana.
Ponga su mano.
¿Me da un poco de su naranja, Madame?
Estoy muy enferma.
No me queda mucho tiempo de vida, en realidad.
Me haría un gran favor si aceptara esto.
¿Por qué?
Eso me haría feliz.
- ¿No lo tomaría todo? - No.
¿Ve a ese hombre de allá?
Él tomará su dinero.
¿Dónde está ella?
En el baño.
¿Qué?
¿Cuánto tiempo te quedarás en París?
Yo...
No lo sé.
- ¿Puedo preguntar quién eres? - Mi nombre es Madame Reynard.
¿Cómo le va?
Muy bien.
De hecho, muy bien.
¿Dónde te quedarás?
Puede ser difícil encontrar un Hotel a última hora.
Este es mi apartamento.
¿Quién es esta horrible mujer en mi casa?
Dale una oportunidad. Ella no es tan mala.
¿Desde cuándo toleras a tus admiradores?
Extraño, ¿no?
Tal vez sólo estoy cansada. Sí, creo que eso es.
¿Y esto?
Bueno, no tengo idea cómo se envió.
Su envío no me preocupa tanto cómo su contenido.
Un día bajo y el estado de ánimo ya pasó.
¿Sí?
Sí, querida.
Mucho gusto en conocerlo.
- Igualmente, es un placer conocerla. - Me quedé dormida.
¿Quién eres tú?
Datos aproximados, ¿cuánta gente se queda aquí?
Estos son todos.
¡Entrée!
Vaya...
Pero estos son todos. Lo prometo.
Antes de conocer a Susan, pensé que sabía lo que era estar enamorado.
Lo dije y es en serio.
Oí que me lo dijeron y me alegra saberlo.
Pero, ¿qué son esos sentimientos comparados con esto?
Esto es algo más. Esto es a lo aspiran los poetas del amor.
- ¿Eres un poeta? - Trabajo en finanzas.
Existe... Siento cierta poesía en los números.
Qué asco.
¿Qué dijiste?
Dije, asqueroso.
Le pedí a Susan que se casara conmigo y todo se veía bien.
Después recibió esta llamada telefónica temprano.
Desde que colgó el teléfono, he intentado retomar,
tratando de saber qué quiere.
Y si no me equivoco, lo quiere a él.
¿Y bien?
Pensé que era feliz.
Era feliz.
Pero después Malcolm llamó y...
ahora no sé qué estoy haciendo.
¿Qué estoy haciendo, Malcolm?
Me pregunto si podrías sacar la cabeza de tu trasero por sólo un momento.
Espera.
Es una situación complicada,
pero creo que puedo expresar nuestros puntos de vista,
mientras conservamos la dignidad.
- Bravo. - No pretendo ocultar nuestras emociones.
No, nunca.
Por ejemplo, siento que podría matar a Malcolm.
En realidad, asesinarlo, aquí y ahora.
Pero no, no haré eso.
- Tienes suerte. - Siempre he tenido suerte.
¿Sí?
Yo no he tenido ni buena, ni mala suerte.
He vivido sin suerte.
Yo he tenido una suerte increíble a veces y...
bueno, he tenido una trágica mala suerte a veces.
Yo sólo he tenido mala suerte.
Pero tengo la sensación de que esto cambiará de pronto y permanentemente.
Como sea, eso es lo que me digo.
Yo sólo he tenido mala suerte y creo que siempre la tendré.
No es suficientemente grande para los dos.
No, no lo es.
Hablo cuando duermo.
Está bien.
También rechino los dientes.
Está bien.
Y tengo apnea del sueño y a veces soy sonámbula.
Si me ves vagando por ahí, no debes despertarme.
Está bien.
Dulces sueños, Madame Reynard.
Sólo somos dos...
Dos ancianitas.
El azafrán no está en la lista.
Es algo necesario.
¿Tres frascos?
Lo usaremos, tarde o temprano.
Querida, ¿podrías traernos un plato de queso?
Perdón.
¿Tiene algo por...
quinientos?
- ¿Caja o botella? - Botella.
Son $2.012.73 euros, por favor.
Necesitaremos que lo entreguen. ¿Está bien?
Oui, Madame.
Le dije a Don que debía huir a París porque pensé que podrías suicidarte.
Él estaba jugando con el control remoto.
Me dijo: "Salúdamela si llegas a tiempo".
Tuve un momento antes este año...
en el que entendí, envejeces, ni siquiera quieres amor.
No del tipo en el que creíamos cuando éramos jóvenes.
¿Quién tiene la energía para eso?
Cuando pienso en la forma en la que solíamos seguir con eso.
Lo sé.
Hombres y mujeres arrojándose por las ventanas.
Lo que quieres es saber que hay alguien ahí.
Pero también quieres que te dejen en paz.
Tengo eso con Don.
Nos permitimos satisfacción...
y el corazón nos trae calma en sus buenos tiempos.
Es un buen pensamiento.
¿No piensas lo mismo?
Para mí no ha sido así.
Lo siento.
Todo eso me parece tan desdeñoso.
La sola idea de una nota de suicidio. La idea del suicidio, viniendo de ti.
Y es tan cliché, ¿no?
Alguien tan brillante y prometedora...
se mata después de que pasó el glamur.
Bueno...
primero...
es algo extreMadamente mierda que me digas eso.
Segundo...
el glamur pasó hace mucho tiempo y sabes muy bien que así fue.
Tercero...
Tres, sí...
mi vida está plagada de clichés.
Pero, ¿sabes qué es un cliché?
Es una historia tan buena y emocionante...
que está envejecida en su esperanzador relato.
La gente la cuenta.
No tantos la viven.
Dos, tres, ahora.
No puedo afirmar que las conozco bien o algo.
Pero veo que están por encima de celos mezquinos.
La fealdad engendra fealdad.
Me ofrezco a que luchemos por la gracia.
Ninguna de las dos está molesta, Madame Reynard.
Dices eso, pero obviamente no lo sientes.
Pero yo no estoy enamorada de Malcolm.
Para ser honesta, ni siquiera me gusta mucho.
Malcolm.
¿Listos?
Ya.
- Ganaste. - ¡Vamos!
Hazlo bien.
- Dos, tres, ¡ya! - Ni siquiera lo intenta.
- Tú eres el gran ganador. - No es ganar si gano así.
Si yo gano...
te llevas tus maletas y te vas sólo.
Está bien.
¿Listos?
Dos, tres, ¡ya!
Espera un minuto.
- ¿Qué gané? - Nada.
Todo es exactamente igual que antes.
Esto...
Esto me recuerda a la artista de performance que vi en la televisión.
Ella caminaba a lo largo de la Gran Muralla China.
Después terminó con su novio,
y después la gente pagó buen dinero para verla ir al baño en una cubeta.
En un Museo.
Yo solía preocuparme porque no entiendo el arte moderno.
No me caen bien.
Está gente no me cae bien. No son personas normales.
¿No podrías encontrar en tu corazón algo de agrado hacia nosotros?
No.
¿Dónde está tu maleta?
Hora de decir adiós, Susan.
- ¿Susan? - Tom...
Nos vamos, Susan.
Adelántate.
No, realmente voy a irme.
Es tu última oportunidad.
Es ahora o nunca.
Nunca, por favor.
Gracias.
Canto para usar la espera
Mi tocado amarrar
Y cerrar la puerta a mi casa
Nada más tendré que hacer
Hasta que se acerquen sus pasos
Transcurrimos por el día
Y nos decimos cómo cantamos
Para alejar la oscuridad
Me molestó la idea de qué odias a tu padre.
No me gusta que cargues con eso.
Además,
no siento que tu padre se lo merezca.
¿Esto viene de la persona que quiere estrangularlo?
¿Puedo hacerte una pregunta muy dramática?
Sí.
¿Por qué me tuviste en primer lugar?
Bueno, eso es...
dramático.
Bueno, no fue planeado, por supuesto.
Pensé que no podía tener hijos.
Nunca quise uno.
Después, cuando pasó, pensamos...
que tu presencia podría ayudarnos a acercarnos.
Y, bueno, fuiste un último intento, en efecto.
Pero después, cuando él te vio...
No sé, aclaró algo para él,
y se alejó para siempre de ti y de mí. De ambos.
¿Pero no debería odiarlo?
Tu padre es un idiota emocional, pero no es malvado.
¿Qué pasó cuando me viste?
Nunca había estado tan lastimada...
por algo en mi vida
como cuando vi tu cara por primera vez.
¿Por qué?
Porque tú eras tu padre.
Porque tú eras yo.
Porque tú eras nosotros tres.
Tan desastroso.
¿Y por qué viniste conmigo cuando lo hiciste?
Eso fue extraño, ¿no?
Fue inesperado. Quería que vinieras, ¿sabes?
Pero quise que vinieras por tanto tiempo,
que cuando lo hiciste, estaba confundido.
Lo siento.
Lo sé.
Pero no lo sientas.
Estaba feliz. En serio.
- ¿En serio? - Sí.
No sabía que tú eras tú.
Hubiera ido de inmediato de haberlo sabido.
Nunca te habría dejado ir en primer lugar.
Entiendes lo que eso hizo por mí.
Sí.
- Espero que lo hagas. - Lo hago.
Te amo, compañero.
Yo también te amo.
Buenas noches.
- Buenas noches. - Buenas noches.
Madeleine.
Madeleine.
¿Estabas durmiendo?
No.
¿Qué haces?
Sólo sentado aquí debajo de esta banca.
Bueno, estaba pensando en ti. Pensé que te daría un anillo.
¿No quieres saber en qué pensaba?
- Muy bien. - Hay tres cosas, en realidad.
- ¿Recuerdas nuestra primera cita? - No. No.
Sí recuerdas. Me llevaste a Tavern on the Green.
Comiste tu magdalena con tenedor y cuchillo. ¿No?
- No. - ¿Por qué hiciste eso?
Me refiero al tenedor y cuchillo.
No sé, Frances. ¿Quién sabe?
La segunda cosa es,
me siento muy mal sobre nuestra última conversación.
Y quiero que sepas...
que ya no te odio.
Es tarde para decirme esto.
¿Tarde de noche o tarde en la vida?
Ambas, pero principalmente tarde en la vida.
No puedo entender eso como una actitud.
Tu esposa de tantos años,
que sólo días antes quería asesinarte...
ha tenido un cambio repentino en su sentir para bien.
¿Eso no es digno de mención?
- Supongo. Pero Frances... - ¿Qué?
- Soy un gato. - Ya lo sé.
Soy un gato.
Y tengo gusanos y pulgas.
Y, ya sabes, no me preocupa mucho nada...
además del hecho infeliz de mi horrible...
mi verdaderamente horrible y miserable maldita existencia.
Ya veo.
Bueno...
¿estás listo para la tercera cosa?
Claro.
Cuando vine a París la primera vez,
¿recuerdas lo que te dije sobre eso?
Sobre cómo me sorprendió estar aquí.
Recuerdo que me lo dijiste.
Recuerdas algo.
Qué lindo es eso por ti y por mí.
Es lindo por los dos. Viva, viva.
Bueno...
me di cuenta qué me sorprendió.
¿Y qué fue?
Reconocí París como la ubicación eventual de mi muerte.
¿Qué significa eso?
Algo en el panorama de esta ciudad...
envió una alerta.
Fue el presentimiento de lo que estaba por venir.
¿Lo ves?
Frances...
Gracias.
Eso es todo.
Discúlpeme.
¿Está bien, Madame?
¿Por qué no lo estaría?
Porque es muy tarde para estar afuera.
Usted lo está.
Es cierto.
Perdí a mi gato.
Sí.
Tiene ese aspecto.
¿Y por eso está fuera tan tarde y sola?
¿Quiere que le ayude a buscar?
No.
No, gracias.
¿Frances?
Nos dispersaremos y nos encontraremos aquí en una hora, ¿sí?
- Está bien. - Está bien.
Susan, ¿te quedarías aquí en caso de que ella vuelva?
La bolsa de Madeleine no está aquí.
Pues ahí tienes. Frances tal vez caminó al tren.
Malcolm, ponte tu abrigo.
Entonces, ¿qué tal estuvo?
¿Qué tal estuvo qué?
Tu experiencia educativa.
No sé.
No digas: "No sé". Claro que sabes. ¿Cómo fue?
En realidad, no muy divertida.
¿No tenías amigos?
Algunos.
¿Pero las relaciones te parecieron insatisfactorias?
Yo no...
Yo no...
¿Cómo era la comida?
La comida era horrible.
Tu padre murió, compañero.
Lo sé.
¿Cómo supiste?
Los niños me dijeron.
Me mostraron el periódico.
¿Qué decía el periódico?
- Que murió hace tiempo. - Sobre mí.
Es decir, ¿qué decía sobre mí?
Está bien.
Adelante.
Decía que te arrestaron.
¿Por qué me arrestaron?
Decía que no hiciste lo que se supone que debías.
Mira...
lo que se hizo y no se hizo, se hizo o no se hizo por una muy buena...
muy verdadera razón.
- ¿De acuerdo? - De acuerdo.
Y lo que tienes que entender es que yo no estaba equivocada.
Si esto va a funcionar...
Me refiero a tú y yo.
Vas a tener que creer en mi palabra. ¿De acuerdo?
¿Está bien?
Está bien.
¿Cómo era la cárcel?
En realidad, no muy divertida.
¿Cómo era la comida?
Lo estás entendiendo.
Ahora, dame esa corbata.
- ¿Por qué? - Es algo...
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