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Sucedió en 1932.
Sucedió durante las elecciones...
de 1945 y 1950.
Sucedió durante las elecciones de candidato único...
de 1962.
Sucedió durante las elecciones...
Envía refuerzos...
aunque hacía mucho tiempo que la votación había acabado.
Y de nuevo ahora, en 1977...
y esta vez, ya no lo aguantaremos.
Ocuparemos esta plaza...
hasta que haya elecciones verdaderas...
elecciones libres.
Libertad, libertad...
Los que acabaron de votar, porfavor, regresen al autobús.
Gracias.
Alfonso, hazte cargo de estos dos. Nunca han votado.
Vámonos. Pónganse en fila para votar.
Buenos días.
Oye, Hernando. Escucha...
ve por el autobús en El Paisnal y llévalo a San Martín.
Te esperan más de 100 votantes.
Ven.
Míralos.
Maldije la lluvia...
maldije la tierra.
Pero cuando se salvó el terreno...
sabía que lo quería también.
Era nuestro.
Pero ahora...
llegaron y dijeron que teníamos que irnos.
Que sólo éramos peones que no tenían derechos.
Cuando nos negamos a irnos...
nos quemaron nuestras casas.
Nos dejaron sin nada.
- Es voluntad de Dios. - ¿ Quién dice que es su voluntad?
Creo que Dios ve estas cosas y vomita.
¿ Qué pasa? ¿ Oscar?
¿En qué piensas?
¿ Qué haces?
Yo no hago nada. El pueblo lo está haciendo...
finalmente.
El Arzobispo Chávez dice que vas demasiado rápido.
¿ Qué opinas tú?
Siempre he creido en ti...
y en tu resistencia, tus ideales.
Pero algunos hasta dicen que...
eres subversivo...
un agitador.
¿ Sabes a quién más le decían así?
Jesús no está en las nubes...
acostado en una hamaca. Jesús está aquí con nosotros...
construyendo su reino.
Oscar, ¿ qué más puedo hacer?
No puedo amar a un Dios a quien no veo...
si no amo a mis hermanos y hermanas...
a quienes sí veo.
¿Padre Grande?
Están parando los autobuses en la carretera.
- Los votantes no pueden llegar. - ¿Dónde?
En el camino de El Paisnal.
Está bien. Levántense.
Tenemos que llegar a Aguilares a votar.
Dígaselo a la guerrilla que quiere sabotear las elecciones.
El camino está cerrado.
Buenas tardes, Teniente.
Estas personas quieren ir a las urnas.
Hay francotiradores por todo el camino.
Las urnas se cierran en tres horas.
Lo siento, pero...
no puedo arriesgar la seguridad de toda esta gente.
Dicen que el camino está muy peligroso.
Estos autobuses no irán a ninguna parte.
El teniente no nos permite conducir a Aguilares...
entonces... ¿ caminamos?
Sí, Padre. Claro que caminaremos.
Vamos, Teniente, usted nos puede proteger.
Ustedes no me necesitan.
Ningún terrorista osaría dispararle a la lglesia.
Haré que le devuelvan eljeep, Monseñor.
Le vendrá bien caminar un poco.
Martínez.
Adelante.
Vamos.
Si quieren matar a esta gente...
primero tendrán que matarnos a nosotros.
Caminamos bajo la protección del Señor.
Jesús era vulnerable. No pienses que nosotros no.
Entonces, ¿ deberíamos ser cobardes?
No cobardes, pero tampoco héroes.
Sólo gente normal que cumple su deber.
Los soldados también lo son.
¿ Saben qué? Dentro de poco...
ya no permitirán que la Biblia llegue a nuestro país.
Sólo nos mandarán la encuadernación...
porque declarán que el mensaje adentro es revolucionario.
Tilio, deberías ser el que tome el lugar del Arzobispo Chávez.
Ni siquiera soy obispo.
Pero puedes comunicarte con el pueblo.
Alguien tiene que cambiar las cosas antes de que sea tarde.
Rivera y Damas es un buen hombre.
El peor sería Romero.
Ni el Vaticano estaría tan loco.
El toca el violín mientras que se quema El Salvador.
No permitiremos que se queme El Salvador.
Adelante.
- Oscar. - Hola, Monseñor.
¿Está bien?
Estoy bien. Sólo un poco cansado.
Ha sido un día muy difícil.
Tengo noticias para usted.
Siéntese, Monseñor.
Creo que es mejor que usted se siente.
Le han nombrado Arzobispo.
No estoy capacitado.
El Vaticano tiene mucha confianza en usted.
Y yo lo apoyo.
Otros no me apoyarán.
No son tiempos fáciles.
¿ Qué debería hacer?
Lo que Dios mande.
¿ Y qué manda?
El es un buen compromiso. No causará ningún conflicto.
Es un ratón de biblioteca.
El país podría estar en caos y ni siquiera se daría cuenta.
Los militares mantendrán el orden.
Es posible que necesiten hacerlo.
Y tú recibirías otra medalla.
Quizás...
Sin embargo, su salud siempre ha sido delicada. No sobrevivirá.
Sí, ojalá se muera pronto.
Vengo de un mundo de libros.
Y...
hay mucho que aprender de sus páginas.
Pero yo tengo mucho que aprender.
Hay mucha agitación y división...
vivas en nuestra tierra.
Algunos sacerdotes aceptan...
y expresan las ideas más radicales con mucha labia.
Pero ninguno de nosotros debe pensar que tiene todas las resupestas...
ni exigir que los otros las implementen.
Nosotros en la lglesia,
tenemos que mantenernos al centro, cuidadosamente...
según la tradición...
pero buscando lajusticia.
Monseñor...
le presento al presidente electo y a su esposa.
Felicidades, Monseñor.
- Parece que compartimos victorias. - Sí.
Esperemos que más que eso. Tenemos que trabajarjuntos.
Sí, General.
Gracias.
Monseñor.
Monseñor.
Esto es para usted, de parte de nuestra familia.
Gracias.
También tenemos una casa en Escalón.
Sería un privilegio ofrecérsela...
como una casa tranquila adónde podría escaparse.
Espero que usted bautice al bebé de nuestra hija.
Sería un privilegio.
Monseñor.
Le trajimos un regalito también...
para todos sus libros.
Es precioso.
Después de la recepción, tiene que almorzar con nosotros...
sólo los tres.
Me disculpan un momento, porfavor.
Qué gusto verte.
No es nada en comparación con...
pero también traje algo.
Esto es lo que necesitaba.
- ¿Le gustan? - Sí.
Todos sabrán cuando llega. Aquí viene el Arzobispo.
El cuerpo de Cristo.
Libertad-- libertad-- libertad...
Tienen cinco minutos para dispersarse.
El Comandante en Jefe de El Salvador
Les ordena irse de la plaza.
Tienen cinco minutos para dispersarse.
Le exigimos que se dispersen.
Dispérsense.
Basta ya.
Ah, Teniente...
las señales están por dondequiera--
los sindicatos, las sociedades cooperativas...
las organizaciones estudiantiles, por dondequiera.
Muchos no se dan cuenta de los riesgos que se corren.
Las libertades básicas que tomamos por sentadas...
nuestra manera de vivir.
Y el gobierno no puede pararlo solo.
Creeme.
Ricardo, no estamos en una reunión de negocios...
- es una fiesta. - Ya vamos.
Sólo estábamos mirando la casa.
Natalia no se siente cómoda. No conoce a nadie aquí.
Me conoce a mí.
- Me gusta. - A mí también.
¿Te casarías con ella?
Lo dudo.
Monseñor, quisiera presentarle a Ricardo Columa.
Muchas felicidades, Monseñor.
Gracias.
¿ Quién es ése?
No sé cómo decírtelo.
Hace una hora, mientras daba la Comunión...
junto con los Padres Osuna y Morantes...
de repente llegó la Guardia Nacional.
Ahora, quizás haya... 70 personas...
muertas.
- Ya me voy. - Es demasiado tarde.
¿No te das cuenta de lo que está pasando aquí?
Al que dice lo que piensa...
acerca de la reforma agraria, salarios, Dios o derechos humanos...
automáticamente se le llama comunista.
Tiene que vivir con miedo...
se lo llevarán, lo torturarán, lo matarán.
Tú no me crees, ¿no?
Adiós, Oscar.
¿Adónde vas?
A Aguilares...
para estar con mi pueblo...
para servirlos, para trabajar con ellos...
``Dios no quiere que sus hijos vivan así.
Reclama reparación al cielo.
Por lo tanto, aunque arriesgue ser malentendida...
o perseguida,
la lglesia tiene que lavantar su voz en protesta...
CONFERENClA DE OBlSPOS SALVADOREÑOS
cuando una sociedad está llena de injusticia.``
- ¿ Qué piensan? - Es incendiario.
El pueblo se sublevará.
Pero la declaración sólo dice la verdad...
y hay que decirlo.
Creo que se debería leer en todas las misas este domingo.
No estoy seguro.
Usted pidió la declaración, Monseñor.
Lo sé.
¿ Y ahora no la quiere?
No...
pero que sea más sutil. Que no sea incendiario.
Así es. Eso es.
Una solución justa.
El Arzobispo y Monseñor Córdoba...
enmendarán la declaración.
¿Afavor?
¿En contra?
Aprobado.
Fernando, te bautizo en el nombre del Padre...
del Hijo, y del Espíritu Santo.
Luis...
te bautizo en el nombre del Padre...
del Hijo, y del Espíritu Santo.
¿Te puedo llevar?
Ponte mi sombrero.
El sol está ardiente hoy.
Bien, vámonos.
Vámonos.
Ay, Dios mío.
Agáchense, agáchense.
Ustedes, salgan de ahí. Váyanse.
Váyanse.
Váyanse de aquí.
Usted está muy enfermo.
Muy enfermo.
Tiene que descansar...
le daremos medicina e intentaremos salvarlo.
Medicina e intentaremos salvarlo.
¿Me moriré?
Está en 3900.
Muy enfermo.
Déjame ver. Me parece un poco alto.
39...
grados.
Monseñor...
es para usted.
Con permiso, Doctores.
¿ Sí?
Yo daré el sermón.
No. El Arzobispo tiene que hacerlo.
El Arzobispo debería hablar.
El está aquí. Su presencia es suficiente.
Ahora es cuando debería hablar.
Perdónenme, Padres... busco a mi hijo.
Busco a mi Rutilio.
Tengo que...
llevarlo a su mamá...
para lavarlo, y velarlo.
Sí.
Luego, quisiera que usted nos permitiera que...
lo llevemos a la catedral.
Quiero que esténjuntos, para que todos los vean.
Este domingo, no habrá misa en Aguilares,
ni en El Paisnal...
ni en Santiago.
Habrá sólo una misa en la catedral.
Y se celebrará...
en memoria de...
un buen sacerdote...
un viejo...
y un niño.
Ellos son iguales, y son parte de nosotros.
Fueron asesinados,
y no debemos permitir que esto suceda de nuevo.
Usted no puede forzar a todos a que vayan a la misma misa.
Jamás se ha hecho eso.
Jamás se ha asesinado a sacerdotes.
El papel de la lglesia es predicar el Evangelio.
Se interpretará esto como una declaración política.
No quiero hacer una declaración política.
Quisiera unir a nuestro pueblo...
para que lloren por sus muertos y expresen su indignación.
La lglesia siempre ha sido una influencia de estabilidad.
¿ Qué pasará si abandonamos este papel ahora?
¿Todos están en contra?
- Sí. - Sí.
Respeto su autoridad.
¿ Y usted, Monseñor?
No sé.
No todos podrían llegar. No todos irían.
No hay mayoría...
...privarle a la gente de los Sacramentos...
Tenemos que votar de nuevo...
¿Te puedo ayudar?
Buscaba al Monseñor Rivera y Damas...
pero está ocupado.
¿ Quieres confesarte?
No, no exactamente.
Realmente, no.
¿ Cómo podría confesar lo que no he hecho?
Porfavor.
¿En qué te ayudo?
Quizás puedas ayudarme a mí.
¿ Cómo le podría ayudar yo?
Todo el mundo me da consejos...
- Quisiera el tuyo. - ¿El mío?
Sabes lo del Padre Grande.
Sí.
¿ Qué piensas que debería hacer yo?
¿ lré al Cielo cuando me muera?
La vida es terrible aquí. Alguien tiene que denunciarlo.
Necesito tener esperanza en algo.
Si este fuera un entierro normal...
hablaría de mi amistad con el Padre Grande.
Durante momentos cruciales de mi vida, él me apoyó...
estuvo cerca de mí...
y nunca olvidaré aquéllos momentos.
Pero este es un momento...
para extraer un mensaje de estas muertes...
para nosotros, los que seguimos en peregrinación.
La liberación que el Padre Grande predicaba...
era una liberación arraigada en la fe.
Y porque tantas veces se le malentendía...
el Padre Rutilio Grande murió por esta fe.
¿ Quién sabe?
Quizás los asesinos estén escuchando estas palabras.
Pues, queremos decirles...
hermanos asesinos...
que los queremos...
y que pedimos que se arrepientan en sus corazones.
Ella es mi esposa María en el día de nuestra boda.
Esta es nuestra casa.
Ellos son nuestros hijos.
Este es Paco...
mi hijo.
¿Le ve su cara?
Era un travieso, pero siempre era bueno.
Usted sabe, era un chico...
Los soldados llegaron y se lo llevaron...
y ahora no lo podemos encontrar.
Ha desaparecido.
lntentamos encontrarlo.
Hablamos con la policía.
lntentamos de todo, pero no sabemos nada.
Ha desaparecido.
Rafael siempre me llama antes de irse de la oficina.
Pues, cuando no me llamó...
¿Por qué Rafael?
El trabaja con sus hombres en el campo.
Es el Ministro de Agricultura pero apoya la reforma agraria.
Tenemos dinero, pero nada que ver con presos políticos.
- ¿Has llamado a la policía? - Usted leyó la nota de recompensa.
¿ Se lo has contado a tu padre?
Temo lo que pueda hacer.
Lo llamé a usted...
porque es nuestro amigo...
y porque nos puede ayudar, ¿no?
Porfavor, ayúdeme.
Buenos días, Padres.
Buenos días.
Monseñor, ¿ qué le trae por aquí?
Necesito su ayuda.
Rafael Celada ha sido secuestrado.
¿ Ustedes tienen cómo averiguar quién lo habrá secuestrado?
No lo puedo ayudar, Padre.
¿Padre Osuna?
Yo tampoco puedo.
¿No pueden...
o no quieren?
Aquí está su auto, Monseñor.
Hola, Monseñor.
¿ Cómo lo puedo ayudar?
Es peligroso andar por las calles de El Salvador.
Quiero encontrar una manera para que se libere a Rafael Celada.
- ¿ Y yo por qué querría eso? - Se ha exigido dinero.
El dinero el lo de menos.
La clave son los presos políticos.
Libérelos, y liberaremos a Celada.
Piensa en la familia y cómo estarán sufriendo.
Si pensara en ellos, él estaría muerto.
Tiene que haber otras maneras de resolver estos problemas.
Perdóneme, Monseñor. Estoy harto de esta conversación.
Lo dejaremos aquí. Mire y vea cómo...
nuestro pueblo tiene que vivir.
Monseñor.
- Buenos días. - Buenos días, Monseñor.
Tengo una cita con el presidente electo.
Sí, Monseñor.
Lo siento, Monseñor, pero es una pena--
El presidente electo está muy ocupado.
Esperaré.
El presidente electo lo siente mucho...
pero tendrá que hacer otra cita en cuanto pueda.
Esperaré.
Podrían pasar horas.
¿Pero sí regresará?
Sí.
Déle esto.
Monseñor...
¿Monseñor?
Me temo que el presidente electo no ha regresado.
Pero le envía esta nota.
Buenas noches, Monseñor.
Buenas noches.
NO HAY PRESOS POLlTlCOS.
He hecho lo que me pidieron...
exactamente cómo me lo pidieron,
hace horas, y no se sabe nada.
Esperando sin saber nada.
No sé.
No se puede hacer nada.
Y estamos esperando.
¿ Qué más se puede hacer?
Debe haber algo que podríamos hacer.
Nos avisarán pronto.
¿``Pronto``?
¿ Cuán pronto es ``pronto``?
Lo siento.
Me alegro de que esté aquí.
Por supuesto que lo estoy.
Se habla mucho de usted, Monseñor.
¿ Qué se dice?
Que usted sólo simpatiza con los pobres.
No sólo con los pobres.
¿ Con los radicales?
Tengo que atender a todos.
¿A los hombres que llevaron a Rafael?
Eres valiente...
¿pero pensaste que no me enteraría?
¿Por qué no me avisaste?
Era mi voluntad, papá.
Hemos hecho lo que nos pidieron.
Lo hemos salvado... ¿no es cierto?
El saldrá bien de esto, ¿no?
Pidieron presos políticos. Quizás usted--
No podría hacer tal cosa.
Si lo lastiman...
nos tocará a nosotros. Habrá sangre.
Eso no puede ayudar.
Ustedes los religiosos... viven en sus almas.
No entienden lo que hacemos...
producimos, vendemos, atraemos dólares.
Capital, para desarrollar el país, para crear empleos...
para construir una economía fuerte.
¿ Qué tiene que ver con Rafael?
Es esto lo que afecta a la gente.
Pero es necesario tener reglas y orden.
Esos sacerdote suyos...
que hablan tanto dejusticia y de los derechos humanos...
que organizan a la gente
y los convencen de que son Dios Todopoderoso...
Ellos son los responsables por estos problemas.
Y usted también, Monseñor.
Sin embargo...
la lglesia es una puta.
Le abrirá las piernas al mejor postor.
Llévalo.
Llévenlo a casa.
Usted es parte de esto.
¿Monseñor?
Venimos a ver al Padre Alfonso Osuna.
¿A quién?
El no se encuentra.
Soy el Padre Villez...
y quisiera ver al Padre Osuna.
Padre Villez es el Jefe de Provincia...
soy el Arzobispo Romero. Queremos ver al Padre.
¿Nos dan un momento a solas, porfavor?
¿ Qué pasó?
Me preparaba para celebrar la Eucaristía...
cuando ellos llegaron,
me vendaron los ojos y me trajeron aquí.
¿Por qué?
Dijeron que soy responsable por la muerte de Zelada.
Dijeron que estoy en connivencia con la guerrilla.
¿ Cómo podrían?
Conozco a algunos de ellos.
¿Entonces no es verdad?
Usted conoció a un guerrillero. ¿Eso le hace guerrillero?
¿Es culpa mía que Zelada haya muerto?
Señores...
¿ Qué te hicieron?
Usaron electricidad.
Menos mal que soy sacerdote y célibe...
porque creo que ya no tengo opción...
ya no.
Monseñor...
¿ qué hace aquí?
Vinimos por el Padre Osuna.
¿ Quién le dejó entrar?
¿Por qué se llevaron a este hombre?
No se lo puede liberar.
No tengo autoridad para liberarlo.
¿ Quién tuvo autoridad para arrestarlo?
Sólo seguía órdenes.
¿ Ordenes de torturarlo?
¿Monseñor...?
El embajador sueco estará en la embajada.
- Quiero que estén... - Buenas tardes.
Monseñor.
¿ Cómo está?
- Bien, gracias. - Un gusto verlo.
Adelante. ¿Le ofrezco un aperitivo?
- No, gracias. - Siéntese, porfavor.
Bien...
¿ en qué le puedo servir?
Lamento llegar a verlo así, General...
pero es una cuestión importante.
Hace unas semanas el Padre Grande fue asesinado.
Ayer, torturaron a un sacerdote.
Hoy, di la misa de entierro para el Ministro Zelada.
Esta violencia nos destruye.
Hay problemas en todas partes, Monseñor.
Hasta dentro de la lglesia, facciones que se han desviado.
Los sacerdotes tienen que alejarse de la política.
Pero el Evangelio tiene implicaciones políticas.
Nosotros nos encargamos de ellas.
Bien, dentro de una semana me tomaránjuramento.
El Arzobispo siempre asiste...
para simbolizar la bendición de la lglesia.
No se sabe nada de usted, Monseñor.
Sería una gran ayuda para todos nosotros...
si usted asistiera.
¿ Cómo puedo bendecir una situación...
en que desaparecen inocentes cada noche?
Desgraciadamente...
me pareció necesario ocupar Aguilares...
y cerrar la iglesia hasta que haya orden.
No puede hacer eso.
Es una tragedia.
Pero hay que aceptarlo.
Este tipo, Grande...
sabemos lo que andaba haciendo allá.
Tenemos pruebas.
Provocaba a la gente, los agitaba...
convocaba reuniones políticas...
hasta el día en que a usted lo nombraron Arzobispo...
hasta el día en que fue asesinado.
Era comunista.
El Padre Grande estuvo conmigo...
el día que me nombraron Arzobispo.
Había estado bautizando el día que lo asesinaron.
Usted es mentiroso.
No podrá contar con mi apoyo. Yo asistiré a la toma dejuramento.
Será una ceremonia magnífica.
Soy el vicario castrense, y es mi deber asistir.
¿ Quién más?
Yo asistiré.
Esta no es una acción que quiero tomar sin pensarla bien...
pero no hagamos nada que dé la impresión...
de que aprobamos lo que está pasando.
No se está persiguiendo a la lglesia.
¿No ve lo que sucede allá afuera?
Sólo son hijos de la lglesia que han perdido su camino...
y que actúan afuera de la ley.
Caballeros, porfavor.
Yo no asistiré.
¿Monseñor Flores...?
Quisiera apoyar al Arzobispo...
pero no estoy de acuerdo con él.
Casi nunca estamos de acuerdo.
Creo que ha sido engañado por los Jesuitas.
Pero...
están asesinando a sacerdotes.
Podrían asesinarme a mí.
Y es reprensible.
Por eso...
no asistiré.
Qué escándalo.
Tantas divisiones...
desde que lo nombraron Arzobispo, Monseñor.
Roma se enojará con usted.
¿ Qué hacen?
¿ Qué hacen? Suéltenlo.
Venimos a llevarnos el Santísimo Sacramento...
mientras que ocupan el pueblo.
- Ahora es un cuartel. - Es una iglesia.
¿ Qué hace usted aquí?
Venimos a llevarnos la Eucaristía.
Váyase de aquí.
Ahora mismo.
Oiga... oiga...
Oiga.
¿ Usted de nuevo?
De pie.
Muévase.
Lárguese.
¿Está bien?
Estamos aquí hoy...
para retomar esta santa iglesia...
y para respaldar a todos...
los que han sido reprimidos por los enemigos de la lglesia.
Han de saber que no han sufrido solos.
Porque ustedes son la lglesia.
Son el pueblo de Dios.
Son Jesús...
aquí y ahora.
El se crucifica en ustedes...
tal como lo crucificaron hace 2.000 años...
en esa colina en las afueras de Jerusalén.
Y han de saber...
que su dolor y sufrimiento...
como los de Cristo,
contribuirán a la liberación y salvación de El Salvador.
Jugaremos luego.
Arista...
¿Por qué no viniste a mi oficina?
Lo hice, pero había tanta gente.
Esto puede ser un manicomio a veces.
Pero sigue siendo un santuario.
Es hora de bautizar a mi bebé.
Hace tiempo que era hora.
Sería un privilegio.
Quisiera escoger una fecha.
Los bautismos se hacen todos los domingos, decide cuál quieres.
Me parece que el primer domingo de diciembre.
Es una buena semana. Habrá poca gente.
Quisiera un bautismo privado.
Tenemos que bautizar a tantos estos días...
que ya no tenemos bautismos privados.
Usted...
Ud. hará una excepción, ¿no?
Lo siento.
¿ Ud. quiere que bautice a mi bebé con una manada de indios?
¿ Usted nos ha abandonado?
Dios te bendiga.
Bendígame, Padre, porque he pecado.
Hace un mes que me confesé.
¿ Sí?
Creo en la teología de la liberación...
y he trabajado en la lucha del pueblo.
Eso no es pecado.
¿No?
Pero tengo fe en solo un hombre...
y en nadie más.
Eso no es pecado.
Mucho menos en el Arzobispo.
Yo lo odiaba...
me burlaba de él...
me reía de él.
¿ Cómo le digo...
que me equivoqué?
Reza por él.
Esa será tu penitencia.
Yo te absuelvo...
en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
Gracias, Padre.
Gracias a usted, Padre.
Soy un pastor quien...
junto con su pueblo, ha empezado a aprender...
una verdad bella y difícil.
Nuestra fe requiere que nos integremos al mundo.
Creo que la injusticia económica...
es la raíz de todos nuestros problemas.
De ella surge toda la violencia.
La lglesia tiene que encarnarse...
en los que luchan por la libertad...
y defenderlos...
y compartir su persecución.
¿ Venía a verme, Coronel?
Me preocupan los últimos acontecimientos, Monseñor.
SEA PATRlOTA ASESlNE A UN SACERDOTE Es urgente que hable con usted.
Los problemas que existen no se han resuelto...
y usted agita la situación.
Está perdiendo a su gente.
¿ Quiénes son los que me visitan en el hospital y mi oficina...
y los que llenan la catedral?
Pierde a la gente cuyo apoyo...
usted necesita para dirigir el país.
Mi deber no es dirigir el país.
Mi deber es evitar que maten a mis sacerdotes y mi pueblo.
Porfavor...
Monseñor, tenga paciencia.
Apártese. Espere.
Si deja de hablar locuras...
todo se calmará...
se tranquilizará.
Es su decisión.
Esta semana...
le escribí una carta al presidente de los Estados Unidos...
pidiéndole que no envíe más armas a este país.
Sólo se usan para matar a nuestro pueblo.
Arrodíllate.
Estaban manifestándose, y terminaron en la iglesia.
Han disparado y tienen un rehén.
Pidieron por usted.
¿ Quién está a cargo?
¿Adónde cree que va?
Adentro. Pidieron por mí.
No, no entrará.
Voy a sacar al rehén.
Ya está muerto.
¿Está seguro?
Oímos ruidos, Monseñor.
Gritos. Lo torturaron.
Si yo saco al rehén, y si está bien...
¿ dejará que se vayan los que lo secuestraron?
No.
Si lo saco, y si los hombres adentro bajan sus armas...
¿ dejará que se vayan?
No.
¿ Qué más quiere?
Que bajen las armas...
que esté vivo e ileso...
y que usted siga vivo.
- ¿Me da su palabra? - ¿ Qué acabo de decir?
¿ Ustedes, Padres?
Sí, Monseñor.
¿Está bien el rehén?
Sí.
¿No tienen a más nadie?
Sólo lo tenían para garantizar su protección.
¿ Qué es lo que piden?
Un nuevo gobierno.
Este es igual al anterior.
Los poderosos todavía pueden organizarse...
y cuando los pobres lo intentan...
contratan a soldados fuera de servicio para asesinarlos.
Esta no es la solución.
¿No se da cuenta de lo que está pasando?
Anoche asesinaron a Lucía.
Y antes de violarla y matarla...
le cortaron la lengua.
Alguien tiene que ser valiente y decir, ``Basta ya.``
Si no se libera al rehén en cinco minutos...
tomaremos la iglesia.
Díganles que liberen al rehén.
Que le muestren a la Guardia Nacional
que está vivo.
Díganles que bajen las armas.
Si lo hacen, dijeron que les dejarían irse...
garantizaron su salvoconducto.
¿ Y usted les cree?
Me dieron su palabra.
Tienen la mía.
El rehén está vivo y a salvo.
Ellos han cumplido con su promesa.
¿ Quién le dio la autoridad para entrar?
- Me pidieron que viniera. - ¿ Quién lo autorizó?
Este hombre y yo decidimos que...
¿Este hombre? Yo estoy a cargo.
- El rehén está a salvo, él dijo... - Arréstenlos.
Se les garantizó su salvoconducto.
- ¿ Quién dice? - El dijo, yo digo.
Estos tipos son terroristas. No los podemos tolerar.
Este hombre me dio su palabra.
Arréstenlo a él también.
Arnulfo, ¿ cigarrillo?
Paren.
Paren, en el nombre de Dios.
Paren.
Somos seres humanos.
Somos seres humanos...
Somos seres humanos.
Monseñor...
Es obvio que se ha cometido un error.
Le sacaré de aquí pronto.
¿ Se encuentra bien?
Usted tiene que cuidarse.
Me preocupo por su seguridad.
¿No tiene miedo de morir?
Debería tener miedo.
Sí...
como cualquier salvadoreño.
Ya no lo puedo proteger.
¿ Y si usted muriera?
¿ Qué pasaría?
No me iré de aquí sin el Padre Osuna y los otros.
¿Está listo?
¿Listo para aceptar como es la realidad?
Tú eres sacerdote.
Crees en el poder de Dios y del amor.
Solías rezar.
Todavía lo hago.
¿Entonces por qué llevas armas?
¿ Cómo podría no hacerlo?
¿ Voy a abandonar a mi pueblo...
cuando soy el responsable de abrirles los ojos?
¿Te has convertido...
en guerrillero?
¿En comunista?
Soy un sacerdote...
que ve que los marxistas y los cristianos...
luchan para liberar a la misma gente.
Jesús es parte de esa lucha.
El no se quedaría parado mientras que matan a su pueblo.
Entonces te vuelves como los militares y la aristocracia.
Creas una guerra de clases, te vuelves violento.
¿ Cómo seguimos denunciando la violencia...
si aún asesinan a los que tanto queremos?
Hasta usted admitió que tenemos el derecho de defendernos.
Tú no defiendes nada.
Estás atacando.
Y pierdes a Dios, tal como ellos lo han perdido.
¿ Qué más se puede hacer?
¿ Cree que yo quiero vivir de esta manera?
Con lo que dices no habrá fin al baño de sangre.
No tengo ninguna opción.
No puedo...
Tú debes...
Soy tuyo.
Muéstrame el camino.
Mira, un sacerdote.
Tráiganlo para acá.
Monseñor...
Revísenlo.
No tiene nada.
Quizás tenga algo escondido.
Veamos.
Quítenle la ropa.
No tengo nada.
Quítenle la ropa.
Porfavor, está bien.
Pero usted es nuestra voz...
usted habla por nosotros.
Empecemos ahora con la celebración de la misa.
En el nombre del Padre, y del Hijo...
y del Espíritu Santo. Amén.
La gracia de nuestro Señor Jesucristo, el amor del Padre...
y la hermandad del Espíritu Santo estén con ustedes.
Y con tu espíritu.
Señor, nos has creado para la libertad...
Señor, ten piedad.
Cristo, nos hiciste para que viviéramos con dignidad...
Cristo, ten piedad.
Señor, nos fortaleces en nuestra lucha para lajusticia...
Señor, ten piedad.
Hemos desarrollado nuestro país.
Hemos penetrado sus selvas, sembrado café, caña.
Somos como los pioneros de los Estados Unidos.
No queremos lo que no nos pertenezca.
Sólo queremos tener lo que los norteamericanos tienen...
y vivir como ellos viven.
La misión de la lglesia...
es identificarse con los pobres...
y unirse a ellos en su lucha por lajusticia.
Al hacerlo, la lglesia encuentra su propia salvación.
El nuevo gobierno está infestado de comunistas.
Los sacerdotes están colaborando con la guerrilla.
Todos los sindicatos están infiltrados.
Nunca se sientan culpables por luchar contra estos subversivos.
Ellos han declarado la guerra contra nuestro estilo de vida.
Los que luchan contra ellos serán héroes nacionales.
Espero que este llamado de la lglesia...
no endurezca más los corazones de los ricos y poderosos...
sino que les conmueva a la conversión.
Ustedes son los protagonistas principales en esta hora de cambio.
Gran parte del fin de la violencia...
depende de ustedes.
No se puede continuar nuestro pasado feudal.
Esta es una nueva era...
una era en la que todos los hijos de Dios...
podrán vivir en paz, libertad y con dignidad.
Quisiera suplicarles de una manera especial...
a los hombres del ejército.
Hermanos...
cada uno de ustedes es uno de nosotros.
Somos la misma gente.
Los campesinos a quienes ustedes asesinan...
son sus hermanos y hermanas.
Cuando oigan las palabras de un hombre...
que les diga que asesinen...
piensen en las palabras de Dios.
``No matarás.``
Ningún soldado tiene que obedecer una orden...
que vaya en contra de la ley de Dios.
En el nombre del Señor...
y en el nombre de nuestro pueblo atormentado...
que ha sufrido tanto...
y cuyos lamentos llegan hasta el Cielo...
les suplico...
les ruego...
les exijo...
que paren la represión.
El Arzobispo Romero fue asesinado el 24 de marzo de 1980.
El había dicho una verdad inquietante.
Muchos se negaron a escucharla.
Como resultado, entre 1980 y 1989...
más de 60.000 salvadoreños fueron asesinados.
Pero la lucha por la paz y la libertad...
lajusticia y la dignidad continúa.
Me han amenazado de muerte.
Si me matan...
yo me levantaré en el pueblo Salvadoreño.
Que mi sangre sea una semilla de libertad...
y una señal de que la esperanza pronto se hará realidad.
Un obispo morirá...
pero la lglesia de Dios...
que es el pueblo...
nunca perecerá.
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