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Olvídalo, es muy arriesgado.
Yo paso ya de esa mierda.
Siempre dices lo mismo.
"Yo paso de eso, es muy peligroso, nunca más."
Siempre lo digo, y tengo razón.
Pero lo olvidas al día siguiente.
Se acabaron los días de olvidar. Ya es hora de recordar.
Cuando dices eso, ¿Sabes qué pareces?
-Un hombre sensible. -Pareces un pato.
¡Cuack, cuack!
Sigue, porque no volveré a graznar.
Te he dicho que se acabó, así que no me oirás graznar.
¿Después de esta noche?
Sí. Tengo toda esta noche para graznar.
-¿Alguien quiere más café? -SÍ.
-Gracias. -De nada.
Tal como están las cosas, es tan arriesgado como un banco.
Más. Los bancos son más fáciles.
Los bancos federales no se resisten a un atraco.
Están asegurados, no se molestan. Ni necesitas un arma.
Hubo un tío que le dio al cajero
un teléfono portátil.
Y otro tío al otro lado del teléfono, le dijo:
"Tenemos a la hija de ese tío. Dele el dinero o la matamos."
-¿Funcionó? -De puta madre.
Cualquier idiota entra en un banco con un teléfono,
sin pistola ni nada, sólo un maldito teléfono,
les roba, y ellos ni mueven un dedo.
¿Hirieron a la niña?
Seguro que no había ninguna. Da igual.
Lo importante es que atracaron un banco con un teléfono.
¿Quieres robar bancos?
No. Sólo digo que sería más fácil que lo que hacemos nosotros.
¿No más tiendas de licores?
Exacto. Se acabaron las tiendas de licores.
Ya no es ningún chollo. Sólo hay extranjeros.
Vietnamitas, coreanos...
Les dices: "vacía la caja", y no saben de qué hablas.
Al final, te obligan a matarles.
-Yo no pienso matar a nadie. -Ni yo tampoco.
Pero al final tienes que elegir: tú o ellos.
Y si no, son esos malditos judíos que llevan ahí quince generaciones.
El abuelo Irvin
en el mostrador con una Magnum
en la mano.
Inténtalo ahí con el teléfono, y verás.
-A la mierda. Eso se acabó. -¿Y entonces, qué? ¿A currar?
-Ni hablar. -¿Entonces, qué?
¡"Gargon"! ¡Un café!
Este sitio.
"Gargon" es masculino.
¿Aquí?
¿En una cafetería?
¿Qué tiene de malo?
Nadie roba en un restaurante.
¿Por qué no?
En los bares, tiendas de licores,
y gasolineras,
te matan si les atracas.
Pero aquí, en los restaurantes, les pillas en pelotas.
No esperan que les roben.
No tanto, por lo menos.
Supongo que aquí nadie se va a hacer el héroe.
Exacto.
Como en los bancos. Estos sitios están asegurados.
Al gerente se la trae floja.
Sólo quiere que te vayas y no armes líos.
Las camareras no se arriesgan a que las mates por la pasta.
Los mejicanos que limpian cobran 1.50 $ la hora,
y se la suda que le robes al dueño.
Los clientes no se enteran de lo que pasa.
Están comiéndose su tortilla y de pronto ven un arma delante.
Tuve la idea la última vez que robamos una tienda. ¿Recuerdas?
La gente seguía entrando.
Y tú pensaste en quitarles la cartera. Fue una buena idea.
Gracias.
-Sacamos más dinero que con la caja. -SÍ.
Los restaurantes están llenos.
Muchas carteras.
Inteligente, ¿no?
Muy inteligente.
Estoy lista. Hagámoslo, aquí, ahora.
-Venga. -Está bien.
Como la última vez.
Tú, la gente,
y yo, los empleados.
-Te quiero, cielito. -Te quiero, conejita.
¡Oigan todos! ¡Esto es un atraco!
¡Si algún hijo de puta mueve un dedo,
mataré a todo bicho viviente que encuentre!
-Háblame de los bares de hashish. -¿Qué quieres saber?
-¿El hashish es legal? -SÍ, pero no totalmente.
No puedes llegar a un restaurante, hacerte un porro y fumártelo.
Puedes fumar en casa, o en sitios designados.
¿En los bares de hashish?
Te lo voy a explicar. Es legal comprar,
es legal tenerlo, y si tienes un bar de hashish,
es legal venderlo. Es legal llevarlo encima,
pero lo más alucinante de todo:
si un pasma te para, es ilegal que te registre.
En Amsterdam la pasma no tiene derecho.
Yo me voy allí. Es todo lo que tenía que oír. Me voy.
Sabía que te iba a gustar.
¿Sabes lo más interesante de Europa?
Las pequeñas diferencias.
Consumen las mismas mierdas que nosotros, pero allí es distinto.
¿Por ejemplo?
En Amsterdam puedes comprar cerveza en el cine.
Y no en vasos de plástico, si no en vasos de verdad.
McDonalds, en París, vende cerveza.
¿Sabes cómo le llaman
en París al "Cuarto de Libra con Queso" de McDonalds?
¿"Cuarto de Libra con Queso"?
Allí no hay libras, tienen el sistema métrico.
¿Cómo le llaman?
"Royale" con queso.
¿"Royale" con queso? ¿Y a un Big Mac?
Big Mac. Pero ellos le llaman "Le Big Mac".
"Le Big Mac".
-¿Y a un Whopper? -No sé. No fui a un Burger King.
¿Sabes qué le ponen a las patatas fritas en Holanda?
-¡Mayonesa! -¡Joder!
Les he visto hacerlo. Las bañan en esa mierda.
Deberíamos tener rifles para este tipo de cosas.
-¿Cuántos hay arriba? -Tres o cuatro.
-¿Contando al nuestro? -No estoy seguro.
-¿Podría haber hasta cinco tíos? -Es posible.
Deberíamos tener un maldito rifle.
¿Cómo se llama?
Mia.
¿Cómo la conoció Marsellus?
Como se conoce la gente normalmente.
Antes era actriz.
¿SÍ? ¿Ha hecho algo que yo haya visto?
Fue la protagonista de un episodio piloto.
¿Qué es eso de un piloto?
-¿Ves los shows de la TV.? -Yo no veo la TV.
¿Sabes que hay un invento llamado televisión
donde hacen shows?
Cuando quieren emitir un nuevo show, primero hacen uno llamado "piloto".
Luego se lo pasan a la gente que los elige,
y si les gusta, deciden hacer más de ese tipo.
Los elegidos pasan a ser programas de TV.,
y el resto se queda en nada.
Ella protagonizó uno que se quedó en nada.
¿Recuerdas a Antwan Rockamora?
Medio negro, medio samoano. Le llamaban "Tony Rocky Horror".
Tal vez. Era gordo, ¿no?
No, tenía un problema de peso.
¿Qué le va a hacer? Es samoano.
Le conozco. ¿Qué le pasa?
Marsellus le jodió de verdad.
Según las malas lenguas, fue debido a la mujer de Marsellus.
¿Qué hizo, tirársela?
No, no fue tan terrible.
-¿Entonces, qué? -Le dio un masaje de pies.
¿Un masaje de pies?
¿Eso es todo?
¿Y qué le hizo Marsellus?
Mandó a un par de matones a sacarle de su patio,
y le tiró por el balcón. El negro cayó desde un cuarto piso.
Abajo tenían una casa de cristal, una especie de invernadero.
El negro la atravesó.
Desde entonces, tiene un impedimento para hablar.
Eso es una maldita verguenza.
Pero ya se sabe, si juegas con fuego, acabas quemándote.
¿Qué quieres decir?
No puedes darle un masaje de pies a la mujer de Marsellus.
¿No crees que se pasó?
Antwan no pensaría que Marsellus fuera a reaccionar así,
pero debía esperar esa reacción.
Un masaje de pies no es nada. Yo se los doy a mi madre.
Eso es ponerle las manos encima a la mujer de Marsellus.
Quiero decir que no es tan malo como comerle el coño,
pero es igual de ofensivo.
No es igual comerte a una tía que darle un masaje en los pies.
-No, pero es parecido. -No es parecido en absoluto.
Quizá tu forma de dar masajes es distinta a la mía,
pero tocarle los pies
o pasarle la lengua no es la misma historia.
No es la misma liga, ni el mismo deporte.
Un masaje en los pies no es nada.
¿Lo has dado alguna vez?
No me hables de masajes. Soy el maestro de los pies.
-¿Has dado muchos? -¡Sí!
Tengo mucha técnica, ni siquiera hago cosquillas.
¿Le darías un masaje de pies a un tío?
¡Vete a la mierda!
-¿Les has dado muchos? -¡A tomar por culo!
Estoy cansado. Me gustaría que me dieran uno.
Será mejor que lo dejes. Me estoy mosqueando.
-Esta es la puerta. -Sí, es ésta.
¿Qué hora tienes?
Las 7'22 de la mañana.
Todavía no es la hora. Venga, esperemos un poco.
No le daría un masaje a un tío,
pero eso no es excusa para tirar a Antwan
a un invernadero y dejarle sin poder hablar.
Si me lo hace a mí, o me deja paralítico, o le mato.
Yo no digo que esté bien hecho,
pero tú dices que no significa nada, y yo digo que sí.
He dado miles de masajes a señoras y todos significaron algo.
Haces como si no pasara nada, pero sí pasa. Ahí está el encanto.
Hay algo sensual por medio, aunque no se hable de ello.
Pero tú lo sabes y ella también. Marsellus lo sabía,
y Antwan debería haberlo sabido mejor.
Se trata de su mujer. No podía tener mucho sentido del humor.
¿Sabes a qué me refiero?
Es una opinión interesante.
¡Venga! Metámonos en nuestro papel.
-¿Cómo dices que se llama? -Mia.
¿Por qué ese interés por la mujer del jefe?
Se ha ido a Florida, y me ha pedido
que me ocupe de ella mientras esté ausente.
-¿Que te ocupes de ella? -¡No, tío!
Se trata de que la saque, y la entretenga,
para que no se sienta sola.
¿Que tienes una cita con Mia Wallace?
No es una cita.
Sólo se trata de llevar a la mujer de un amigo al cine, o algo así.
Para hacerle compañía, eso es todo.
No es una cita.
Definitivamente, no es una cita.
Hola, chicos.
¿Qué tal os va?
No, sigue descansando.
¿Nos conocéis?
Somos colegas
de vuestro socio Marsellus Wallace.
Tenéis negocios con él. Le recordáis, ¿no?
Dejadme que adivine a ciegas.
Tú eres Brett.
Lo imaginaba.
¿Recuerdas a tu socio en los negocios, Marsellus Wallace?
Le recuerdo.
Bien.
Parece que estabais desayunando. Lo siento mucho.
¿Qué estáis comiendo?
Hamburguesas.
Hamburguesas. La piedra angular de un buen desayuno nutritivo.
¿De qué tipo?
Hamburguesas con queso.
¿De dónde? ¿De McDonald's, Wendy's, Jack-in-the-Box?
De Big Kahuna.
Big Kahuna Burger, la hamburguesería hawaiana.
Dicen que están buenas. No las he probado, ¿qué tal están?
Están buenas.
¿Puedo probar una?
Esta de aquí es tuya, ¿no?
Esto es una hamburguesa sabrosa. ¡Vincent!
¿Has probado las Big Kahuna?
¿Quieres un bocado? Está buena.
-No tengo hambre. -Tienes que probarlas algún día.
Yo no puedo comerlas porque mi novia es vegetariana,
así que yo también tengo que serlo,
pero me encanta una buena hamburguesa.
¿Sabes cómo es un "Cuarto de Libra" en Francia?
Díselo, Vincent.
"Royale" con queso.
"Royale" con queso.
¿Sabes por qué?
¿Por lo del sistema métrico?
¿Has visto qué cerebro tiene Brett?
Muy listo, cabrón. Exacto, por el sistema métrico.
¿Qué es esto?
-Sprite. -¿Sprite? Bien.
¿Me das un poco de tu deliciosa bebida para bajar esto?
Por supuesto.
Refrescante y deliciosa.
Tú, moderno, ¿Sabes por qué estamos aquí?
Dile a mi amigo dónde coño lo habéis metido.
Ahí.
¡No recuerdo haberte preguntado nada a ti!
¿Y bien?
Está en el aparador.
No, el que está abajo.
¿Estamos contentos?
¡Vincent!
¿Estamos contentos?
Lo estamos.
Lo siento, no he entendido tu nombre.
Tú te llamas Vincent, ¿no? Pero el tuyo no lo sé.
Yo me llamo Pitt. Y tú no te vas a librar de ésta.
Sólo quiero que sepáis
que sentimos mucho que haya habido un malentendido entre nosotros
y el Sr. Wallace. Nos metimos en esto con la mejor intención...
Lo siento. Te he hecho perder la concentración.
No pretendía hacerlo. Por favor,
continúa.
Estabas diciendo algo sobre "la mejor intención".
¿De qué se trata?
Ah, ya habías terminado.
Está bien. Déjame darte la réplica.
¿Qué parece Marsellus Wallace?
¿Qué?
¿De dónde eres?
¿Qué?
No conozco ese país. ¿Hablan inglés en "¿Qué?"?
¿Qué?
¡Que si hablas inglés, hijo de puta!
Entonces, me entiendes.
Describe a qué se parece Marsellus Wallace.
¡Di "¿qué?"!
¡Vuelve a decir "¿qué?"!
¡Atrévete, hijo de puta! ¡Vuelve a decir "¿qué?"!
Es negro.
Continúa.
ES calvo.
¿Parece una puta?
¿Qué?
¿Parece
una puta?
Querías joderle como a una puta.
Sí, es cierto, Brett. Es cierto.
Intentaste joderle,
y Marsellus Wallace solamente jode
con la Sra. Wallace.
¿Lees la Biblia?
Sí.
En ella hay
un pasaje que he memorizado, y que encaja en esta situación.
Ezequiel, 25, 17.
"El sendero
del hombre recto está acosado por todas partes
por las injusticias del egoísmo y la tiranía de los malvados.
Bendito sea aquel que, en nombre de la caridad y la buena voluntad,
guía al débil por el valle de la oscuridad,
porque él es el guardián de su hermano,
y el que encuentra al rebaño perdido.
Y yo aniquilaré y me vengaré
con cólera y furia
de aquellos que intenten envenenar y destruir a mis hermanos.
Y sabrás que el mío es el nombre del Señor,
cuando mi venganza caiga sobre ti."
VINCENT VEGA Y LA ESPOSA DE MARSELLUS WALLACE
Creo que te encontrarás...
Cuando todo esto haya concluido,
te encontrarás sonriendo como un hijo de puta.
Butch, el hecho es
que ahora, aún tienes capacidad,
pero por mucho que duela aceptarlo,
la capacidad no dura para siempre,
y tus días se están acabando.
Esa es una realidad de esta puta vida,
pero es un hecho, y no tienes más remedio que ser realista.
Este negocio está hasta los topes de hijos de puta no realistas.
Hijos de puta que piensan que su culo envejece como el vino.
Si eso significa que se vuelve vinagre,
es cierto.
Si significa que mejora con el tiempo, es mentira.
Además, Butch,
¿cuántos combates crees que te quedan?
¿Dos?
Los boxeadores no celebran el "día de los veteranos".
Estabas cerca de conseguir algo, pero no fue así.
Si hubiera sido así, ya lo habrías conseguido.
¿Estás conmigo?
Eso parece.
La noche del combate te dolerá un poco por dentro.
Eso será el orgullo que te está jodiendo.
¡El maldito orgullo!
El orgullo hace daño,
nunca sirve de ayuda.
Lucha contra ese sentimiento,
porque dentro de un año,
cuando estés en el Caribe viviendo como Dios,
te dirás a ti mismo: "Marsellus Wallace tenía razón."
No tengo ningún problema, Sr. Wallace.
En el quinto asalto, perderás por K.O.
Repítelo.
En el quinto asalto, perderé por K.O.
Vincent, nuestro hombre en Amsterdam,
y Jules Wingfield, nuestro hombre en Inglewood. Entrad.
¡Maldita sea! ¿Qué ropas son ésas?
Mejor que no lo sepas.
-¿Dónde está el gran hombre? -Ahí, ocupándose de los negocios.
Esperad un poco. Cuando se vaya el blanco,
entráis vosotros.
¿Qué tal estás?
-Bastante bien. ¿Y tú? -Bien.
Creo que vas a sacar a Mia.
A petición de Marsellus.
-¿La conoces? -Todavía no.
-¿De qué coño te ríes? -De nada.
Me estoy meando.
No soy gilipollas. Es la mujer del jefe.
Me sentaré a su lado, cuidaré mis modales,
y le reiré los chistes.
A mí no me cuentes tu vida. Eso no es asunto mío.
Entonces, ¿por qué me preguntas?
Cabrón.
-Un paquete de Red Apples. -¿Con filtro?
-¿Miras algo, amigo? -Tú no eres amigo mío, zoquete.
-¿Qué has dicho? -Me has oído perfectamente, sonado.
¿Está aquí Vincent Vega?
¡Amigo mío! Mueve el culo y acércate.
Un paquete de Red Apples.
Y unas cerillas.
Es como si cada parte de tu cuerpo fuera la punta de un pene.
Hay un libro genial sobre ese tema.
Para las orejas usan una pistola,
¿para los pezones también?
Va contra toda regla usar esa pistola para perforar.
Todos mis agujeros,
en 18 sitios de mi cuerpo, están hechos con una aguja.
Cinco cada año. Uno de ellos en el pezón izquierdo,
dos en la nariz, uno en la ceja izquierda,
uno en la barriga, en el labio y en el clítoris.
Y llevo un clavo en la lengua.
Perdona, sólo por curiosidad,
¿para qué llevas un clavo en la lengua?
Es algo sexual.
Para el sexo oral.
Vincenzo.
Entra a mi despacho.
Esta es la Panda,
de Méjico. Buena calidad.
Esta es la Bava. Es distinta, pero igual de buena.
Choco, de las Montañas
de Alemania.
Las primeras valen igual,
300 el gramo. Precio de amigos.
Pero ésta es un poco más cara.
Esta vale 500 el gramo.
Pero cuando te la chutes, sabrás porqué es más cara.
Esas dos primeras no tienen nada de malo, son cojonudas,
pero ésta es verdaderamente una pasada.
Recuerda que acabo de volver de Amsterdam.
¿Soy negro? ¿Estamos en Inglewood? No, ¿verdad?
Estás en mi casa.
Los blancos que saben distinguir lo bueno de lo malo, vienen aquí.
Yo puedo desafiar a esa mierda de Amsterdam,
en cualquier momento.
Eso es atreverse mucho.
Esto no es Amsterdam, es un mercado de vendedores.
La coca está totalmente acabada,
está muerta.
La heroína está volviendo de un modo alarmante.
Bien, dame tres gramos de esa pasada.
Si es tan buena como dices, compraré 1000 $ más.
Espero que me quede algo para ti.
Mira, te voy a dar un poco de mis reservas privadas.
Para que veas que me enrollo.
No me quedan bolsas, ¿te la pongo en un plástico?
Por mí, vale.
Te conseguiré uno. ¡Cariño!
¡Tráeme plástico para envolver y algo para cerrar una bolsa!
¿Qué opinas de Trudi?
No tiene novio. ¿Quieres pasar el rato y colocarte?
¿Quién es Trudi? ¿La que lleva esa mierda en la cara?
No, ésa es Jody. Es mi mujer.
¡Vaya cagada! Lo siento.
-No puedo. Tengo que ir a un sitio. -Sin problemas.
Otro día será.
"Gracias, Jody".
¿Sigues teniendo el Malibu?
¿Sabes lo que me hizo el otro día un hijo de puta?
-¿Qué? -Arañarlo con una llave.
¡Joder, tío! ¡Vaya cabrón!
Dímelo a mí.
Lo tuve tres años guardado.
Lo saco cinco días,
y un hijo de puta sin huevos me lo jode.
Deberían ejecutarles directamente. Sin juicio, ni jurado.
Habría dado cualquier cosa
por coger a ese cabrón en el acto.
Si pudiera atraparle, se iba a enterar.
Cabrón.
Joderle el coche a un tío es de cobardes.
-Eso no se hace. -No se hace.
Va contra las reglas.
Gracias.
-¿Te importa si me chuto aquí? -Mi casa es tu casa.
Hola, Vincent.
Me estoy vistiendo. Está abierto.
Entra y sirvete una copa. Mia.
Hola.
Estoy en el interfono.
¿Dónde está el interfono?
En la pared. Cerca de esas cosas africanas.
A tu derecha.
Caliente.
Más caliente.
Te has quemado.
Hola.
Pulsa el botón si quieres hablar.
Hola.
Ponte una copa. Bajaré en menos que canta un gallo.
El bar está cerca de la chimenea.
Vámonos.
¿Qué coño es este sitio?
Es Jackrabbit Slim's.
A un fan de Elvis debería gustarle.
Vamos a comernos un filete.
Puedes comértelo aquí, nene.
No seas...
Después de ti, gatita.
Buenas noches, señoras y señores. ¿Puedo ayudarles?
Una reserva a nombre de Wallace.
-Hemos reservado un coche. -¡Ah, un coche!
Siéntales allí,
en el Chrysler.
Un gran aplauso para Ricky Nelson.
¡Ricky Nelson! ¡Un gran número!
Les informo de que Ricky volverá en la segunda parte del show.
Y esperamos que disfruten su comida en Jackrabbit Slim's.
Gracias.
¡Llamada para Phillip Morris!
¿Qué opinas?
Creo que es como un museo de cera en vivo.
Soy Buddy. ¿Qué vais a tomar?
Veamos. Un filete. Tomaré un filete Douglas Sirk.
-Eso es lo que quiero. -¿Cómo lo quieres?
¿Muy hecho, o con sangre?
Lleno de sangre. Y una vainilla con Coca Cola.
¿Y tú, Peggy Sue?
Yo tomaré
una hamburguesa Durward Kirby,
poco hecha,
y también
un batido de 5 $.
El "Martin y Lewis" o el "Amos y Andy"?
"Martin y Lewis."
¿Has pedido un batido de 5 $?
¿Te refieres a esos batidos con leche y helado?
-Que yo sepa, sí. -¿Y cuesta 5 $?
¿No lleva bourbon ni nada?
No.
¿Puedes
liarme uno de esos, vaquero?
Puedes coger éste, vaquera.
Gracias.
No hay de qué.
Bien,
Marsellus dice que estabas en Amsterdam.
-Es cierto. -¿Cuánto tiempo estuviste allí?
Unos tres años.
Yo voy allí una vez al año para descansar.
¿De verdad? No lo sabía.
No tenías porqué.
He oído que hiciste un piloto.
Esos fueron mis quince minutos.
¿De qué trataba?
De un grupo de agentes secretos llamado "Cinco Fuerzas Astutas."
¿Cómo?
Astutas, porque éramos un grupo de chicas astutas.
Fuerzas, porque éramos una fuerza notable.
Y cinco, porque éramos cinco.
La rubia, Sommerset O'Neal, era la que mandaba.
La astuta japonesa era maestra de Kung Fu.
La chica negra era una experta en demoliciones.
La especialidad de la francesa era el sexo.
¿Y tu especialidad?
Los cuchillos.
Mi personaje, Raven McCoy,
había sido criada en su niñez por actores de circo.
Con un cuchillo, era la mujer más peligrosa del mundo.
Y sabía millones de chistes.
Su abuelo, un cómico de variedades, se los enseñó.
Si hubieran elegido la serie,
el mecanismo era que, en cada show
habría tenido que contar un chiste.
¿Te sabes alguno?
Sólo conté uno, porque sólo hice un programa.
Cuéntamelo.
Es muy tonto.
No seas así, cuéntamelo.
-No te gustará y me da verguenza. -¿Te da verguenza?
¿Lo contaste ante
y no puedes contármelo a mí?
Te prometo que no me reiré.
Eso es lo que me temo.
Sabes que no quería decir eso.
Ya no puedo, le hemos dado demasiada importancia.
Vaya decepción.
Un "Martin y Lewis".
Vainilla con Coca Cola.
Delicioso.
¿Puedo darle un trago?
Por favor.
Quiero saber cómo sabe un batido de 5 $.
Usa mi paja, no tengo bichos.
Quizá yo sí.
Puedo aguantarlos.
Está bien.
Es un batido bastante cojonudo.
Te lo dije.
Quizá no vale 5 $, pero está bueno.
¿No te molestan?
¿El qué?
Los silencios incómodos.
¿Por qué hay que decir tonterías
para sentirse cómodo?
No lo sé. Es una buena pregunta.
Así sabes que has conocido a alguien especial.
Cuando cierras la boca durante un minuto,
y compartes el silencio.
Nosotros no hemos llegado a eso, pero acabamos de conocernos.
Te diré una cosa.
Voy al lavabo a empolvarme la nariz.
Tú quédate aquí y piensa en algo que decir.
Lo haré.
¡oder!
¡oder!
¿No te gusta volver del lavabo
y encontrarte la comida?
¡Qué suerte! Lo ha traído todo.
Buddy Holly no es un gran camarero.
Deberíamos estar
en la sección de Marilyn.
-¿Cuál? Hay dos Marilynes. -No.
Esa es Marilyn Monroe.
Esa es Mammie
Van Doren.
Y no veo
a Jayne Mansfield. Tendrá la noche libre.
Muy listo.
Tengo mis momentos.
¿Has pensado en algo?
Sí, he pensado.
Sin embargo,
pareces una buena persona.
No quiero ofenderte.
No suena a la charla aburrida de dos personas que se acaban de conocer.
Parece que tienes algo que decir.
Bueno...
La verdad es que sí.
-Pero promete que no te ofenderás. -No, no.
No puedo prometerte eso. No tengo ni idea de lo que vas a decir.
Digamos que me preguntas,
y mi respuesta espontánea es ofenderme.
Entonces, habría roto mi promesa.
-Olvídalo. -Imposible.
Olvidar algo tan intrigante como esto, sería algo imposible.
-¿De verdad? -Y además,
¿no es más excitante cuando no tienes permiso?
Está bien.
Bueno, allá va.
¿Qué opinas de lo que le pasó a Antwan?
¿Quién es Antwan?
Tony Rocky Horror. Le conoces.
Se cayó por la ventana.
Eso es una forma de decirlo.
Otra forma sería que le tiraron.
Otra forma sería que Marsellus le tiró por la ventana.
Y hay otra forma
de decirlo: Marsellus le tiró por la ventana por ti.
¿Eso es un hecho?
No, no es un hecho. Simplemente lo he oído.
-¿Quién te lo dijo? -Ellos.
"Ellos" hablan mucho.
Tienes razón, toda la razón.
No seas tímido. ¿Qué más dicen?
No soy tímido.
¿Implicaba eso
la palabra con J?
Sólo que Antwan te dio un masaje de pies.
-¿Y? Y...
Y nada más. Eso es todo.
¿Has oído que Marsellus
tiró a Tony desde un cuarto piso por darme un masaje de pies?
¿Y te lo has creído?
En el momento en que me lo dijeron, sonaba razonable.
¿Que Marsellus tire a Tony por la ventana
por masajearme los pies, te parece razonable?
No. Pero no significa que no pasara.
Según entiendo, Marsellus es muy protector contigo.
Que un marido sea protector con su mujer, es una cosa.
Casi matar a un hombre por tocarle los pies a su mujer, es otra.
-¿Pero sucedió así? -Lo único
que Antwan tocó, fue mi mano al estrechármela
en mi boda.
¿De verdad?
Nadie sabe porqué Marsellus tiró a Tony por esa ventana,
excepto Marsellus y Tony.
Pero cuando os juntáis los gángsters, sois como modistillas.
Señoras y señores,
ha llegado el momento que esperaban,
el concurso de twist del Jackrabbit Slim's, famoso en el mundo entero.
En el que
una pareja con suerte,
ganará este bonito trofeo que Marilyn tiene en sus manos.
Ahora, ¿quiénes van a ser
nuestros primeros concursantes?
Aquí.
Quiero bailar.
Creo que Marsellus, mi esposo, y jefe tuyo,
te dijo que hicieras lo que yo quisiera.
Ahora quiero bailar, quiero ganar y quiero ese trofeo.
Así que baila bien.
Tú lo has querido.
Unos aplausos.
Conozcamos a nuestros primeros concursantes.
¿Cómo se llama, señora?
Mia Wallace.
¿Y su compañero?
Vincent Vega.
Veamos lo que saben hacer. ¡Que empiece!
¿A esto le llamas silencio incómodo?
No sé cómo le llamas tú a esto.
¡Bebidas! ¡Música!
Voy a mear.
Eso es un poco más de información de la que necesito, pero adelante.
Una copa y se acabó.
No seas grosero. Bébete la copa, pero hazlo rápidamente.
Dices "buenas noches" y te largas.
Mira, ésta es una prueba moral de uno mismo.
Para saber si puedes seguir siendo leal,
porque
ser leal es muy importante.
Así que sales, dices "buenas noches, ha sido una velada encantadora",
sales por la puerta, te subes al coche,
te vas a casa, te haces una paja, y se acabó.
Está bien, Mia.
Escucha, tengo que irme.
¿Está bien?
¡Me cago en la puta!
¡Dios mío!
¡Estoy jodido! ¡Estoy jodido!
Venga, chica. Nos vamos. Tenemos que dar un paseo.
¡No te mueras
en mis narices!
¡Gilipollas!
¡Contesta!
-¿ Tenéis el anillo? -Por supuesto.
Unid las manos, tortolitos. Vamos.
Unid las manos, tortolitos.
¡Lance, contesta de una puta vez!
-¿Qué dice? -Está bien. Os casaré.
Lance, ese maldito teléfono está sonando.
¡Ya lo oigo!
Creí que les habías dicho que no llamaran tan tarde.
Se lo dije,
y es exactamente lo que voy a decirle a ese cabrón.
¿Diga?
Lance, soy Vincent.
Estoy metido en un lío. Voy para allá.
Espera. No tan aprisa. ¿Cuál es el problema?
Mi amiga está con una sobredosis.
No la traigas.
Te lo digo en serio.
No me traigas a esa inmadura a casa.
Debo hacerlo.
¿Es una sobredosis?
Se me está muriendo encima.
Da la cara. Llévala al hospital y llama a un abogado.
Negativo.
¡No es problema mío!
Tú la jodiste, arréglatelas solo.
¿Estás hablando desde un teléfono móvil?
No le conozco. ¿Quién habla? No venga aquí, número equivocado.
¿Qué coño ha sido eso?
¿Has perdido la cabeza?
¡Hablas de drogas desde un móvil!
-¡Irrumpes en mi casa! -Cógele los pies.
¿Estás sordo? No vas a meter a esta tía en mi casa.
Esta tía es la mujer de Marsellus Wallace. ¿Le conoces?
Si la palma conmigo, estoy acabado.
Escucha, me veré obligado a decirle
que no me ayudaste, y la dejaste morir en tu jardín.
Venga, ayúdame. Cógela.
¡Mierda!
¡Lance!
¡Mierda!
Son la 1'30 de la mañana. ¿Qué cojones está pasando ahí?
¿Quién es ésta?
Ve a la nevera y trae un pico de adrenalina.
-¿Qué le pasa? -Tiene una sobredosis.
-¡Sácala de aquí! -¡Trae ese pico!
¡Jódete! ¡Y tú también!
-¡Mierda de tía! -Sigue hablándole. Jody traerá eso.
-Yo voy a por mi libro de medicina. -¿Para qué coño lo quieres?
-Para saber qué debo hacer. -¿Nunca has inyectado adrenalina?
Nunca tuve necesidad. Mis amigos se lo montan bien.
-¡Trae ese pico! -¡No me dejas!
-¡No te lo impido! -¡No me hables a mí, sino a ella!
-¡El pico! -¡Está bien!
-¡La estamos perdiendo! -Busco lo más rápido que puedo.
-¿Qué está buscando? -No sé. Un libro.
-¿Qué estás buscando? -Mi libro de medicina negro.
¿Qué?
El libro de medicina. Es un libro de texto para enfermeras.
-Nunca lo he visto. -Pues créeme, tengo uno.
¿Por qué no lo guardas con las dosis?
No lo sé. Deja de joderme.
Mientras lo buscas, se morirá aquí.
-No lo encontrarás con este lío. -Si no te callas, cariño...
¡Lance, déjala y ven!
Apártate de mi camino.
¡Cerdo!
No jodas. Ponle el pico.
Mientras tanto, quítale la camisa y búscale el corazón.
¿Debe ser exacto?
Supongo. ES un pico en el corazón.
No sé seguro dónde está. ¿Aquí?
-Eso es. -Necesito un rotulador grande.
¿Tienes uno?
-¿Qué? -¡Un rotulador!
Algo para marcar. ¡Un rotulador!
-Venga. Date prisa. -¡Joder!
Bien. Ya vale. Creo que ya está listo.
Date prisa, tío.
Te diré qué hacer.
Yo no se lo pongo, tío. Pónselo tú.
-Yo no se lo pongo. -Ni yo tampoco.
-Nunca he hecho esto. -Ni yo. Y no lo haré.
Tú la trajiste aquí.
Si alguna vez voy a tu casa con una tía, lo haré yo.
-Dámela. Dame eso. -Toma.
Dime qué hago.
Le estás inyectando adrenalina en el corazón.
Pero está el esternón, y debes perforarlo.
Clava la aguja como si dieras una puñalada.
-¿ Tengo que apuñalarla tres veces? -No, tres no. Sólo una.
Pero fuerte. Has de perforar el esternón.
Y cuando esté dentro, aprietas el émbolo.
¿Y qué pasa luego?
-Yo también tengo curiosidad. -No bromees. ¿La mataré?
Saldrá de ésta como si nada.
Cuenta hasta tres.
-¿Preparado? -Uno.
Dos.
Tres.
Si estás bien,
di algo.
Algo.
Esto ha sido todo un viaje.
¡doder, tío!
Mia. Mia.
¿Cuál es tu idea
sobre cómo manejar esto?
¿Cuál es la tuya?
Bueno, yo soy de la opinión
de que Marsellus no tiene por qué saber nada de este incidente.
Si Marsellus se enterara de esto, yo tendría tantos problemas como tú.
Lo dudo seriamente.
Yo no lo diré si tú no lo dices.
¿Palabra?
Palabra de honor.
Muy bien.
Ahora me voy a que me dé un infarto.
¡Vincent!
¿Quieres oír el chiste de mi show de TV?
Claro,
excepto que estoy demasiado petrificado para reírme.
No te reirás
porque no tiene gracia,
pero si quieres oírlo, te lo cuento.
Estoy impaciente.
Tres tomates van paseando.
Papá tomate, mamá tomate y tomatito.
Tomatito empieza a andar despacio y papá tomate se enfada mucho.
Entonces, se vuelve, lo espachurra y dice:
"date prisa."
Ketchup.
Ya nos veremos.
Ese Paddiefoot ser un perro muy gracioso y muy tonto.
El creer que el mástil totémico estar vivo,
y ser un niño de región ártica.
Ese mástil totémico estar aquí desde siempre.
Butch, deja de ver la TV.
-¿SÍ? -Tenemos visita.
Te dije que papá murió en un campo de prisioneros.
Este es el capitán Koons.
Estuvo en ese campo con papá.
Hola, hombrecito. ¡Chico,
he oído hablar tanto de ti!
Yo era un buen amigo de tu padre.
Estuvimos juntos unos cinco años en aquel agujero infernal.
Esperemos
que tú no tengas que pasar por eso,
pero cuando dos hombres viven una situación como la nuestra,
asumen responsabilidades para con el otro.
Si hubiera sido yo...
el que muriera,
el mayor Coolidge estaría hablando con mi hijo,
Jim.
Pero soy yo el que habla contigo,
Butch.
Tengo algo para ti.
Este reloj que tengo aquí
lo compró tu bisabuelo durante la Primera Guerra Mundial.
Lo compró en una tiendecita de Knoxville, Tennessee.
Lo hizo la primera casa que fabricó relojes de pulsera.
Hasta entonces, la gente usaba relojes de bolsillo.
Fue adquirido por el cadete Erine Coolidge,
el día que salió hacia París.
Fue el reloj de tu bisabuelo en la guerra,
y lo utilizó todos los días.
Después de cumplir con su deber, se fue a casa,
se quitó el reloj,
lo puso en un bote de café, y allí se quedó
hasta que tu abuelo, Dane Coolidge, fue llamado por su país
para luchar de nuevo con los alemanes.
Esta fue la Segunda Guerra Mundial.
Tu bisabuelo le dio el reloj a tu abuelo para que le trajera suerte.
Dane no tuvo tanta suerte como su viejo.
Dane fue un Marine, y le mataron,
junto al resto de los Marines, en Wake Island.
Tu abuelo se enfrentaba a la muerte.
Él lo sabía.
Esos chicos no se hacían ninguna ilusión con salir vivos de la isla.
Días antes de que los japoneses la tomaran, tu padre pidió a un soldado
de las Fuerzas Aéreas llamado Winocki,
un hombre a quien no conocía,
que le entregara a su hijo pequeño,
a quien no había visto nunca,
su reloj de oro.
Tres días después, tu abuelo murió, pero Winocki mantuvo su promesa.
Cuando se acabó la guerra, fue a ver a tu abuela
y le entregó a tu padre, un niño, el reloj de su padre muerto.
Este reloj.
Este reloj estaba en la muñeca de tu padre cuando le derribaron en Hanoi.
Le capturaron y le llevaron a un campo de prisioneros.
El sabía que si los vietnamitas veían ese reloj,
se lo confiscarían,
se lo quitarían.
Según tu padre, este reloj te pertenecía por nacimiento.
Juró que nunca lo dejaría caer en manos amarillas.
Así que lo escondió en el único lugar que pudo: en el culo.
Durante cinco años llevó este reloj en el culo,
y al morir de disentería, me lo dio.
Yo llevé este incómodo pedazo de metal en el culo durante dos años.
Luego, después de siete años, me mandaron a casa.
Y ahora,
hombrecito, yo te entrego el reloj a ti.
ES la hora, Butch.
EL RELOJ DE ORO
Es oficial. Wilson ha muerto.
Ha sido el combate más brutal y sangriento visto en esta ciudad.
Coolidge se fue del ring demasiado de prisa. ¿Crees que sabía
-que Wilson estaba muerto? -Supongo.
Yo vi la locura en sus ojos
al percibir lo que había hecho. Por eso se fue tan rápido.
-¿Afectará esto al mundo del boxeo? -Richard,
una tragedia así irremediablemente ha de afectar al mundo del boxeo,
pero lo más importante es que ahora
el W.B.A. se quedará...
GUERRA DE TITANES: VOSSLER CONTRA MARTINEZ, COOLIDGE CONTRA WILSON
Marsellus.
Yo no lo hice. Yo no le ayudé.
¿Cómo estás?
Bien. No te he agradecido lo de la cena.
-¿Qué sabes? -Ha desaparecido.
-¿Su entrenador? -No sabe nada. Yo le creo.
-Creo que Butch le sorprendió. -No creas nada. Queremos saberlo.
Llévale a la perrera y suelta alos perros.
Averiguaremos lo que sabe.
¿Cómo quiere que le busquemos?
Moveré hasta la última piedra para encontrarle.
Si Butch se va a Indochina,
quiero a un tío escondido en el arroz para matarle.
Me ocuparé de ello.
Señor.
Eh, señor.
¿Estaba en ese combate?
El combate de la radio.
¿Era Vd. el que boxeaba?
¿Quién te ha dicho eso?
¡No, venga!
Era Vd.
Sé que era Vd.
Dígame que era Vd.
Era yo.
Vd. mató al otro boxeador.
¿Está muerto?
Lo han dicho por la radio.
Lo siento, Floyd.
¿Cómo se siente uno?
¿Cómo se siente uno con qué?
Al matar a un hombre.
Al pegarle a un hombre con las propias manos hasta matarle.
¿Eres una sádica?
Es un tema que me interesa mucho.
Es la primera persona que conozco que haya matado a alguien.
¿Y bien?
¿Cómo se siente uno al matar a alguien?
Te diré una cosa.
Si me das un cigarro te lo contaré todo.
Bien,
Esmarelda
Villalobos.
¿Es mejicano?
El nombre es español, pero yo soy colombiana.
Un nombre impresionante.
Gracias.
¿Cómo se llama Vd.?
Butch.
Butch.
¿Qué significa?
Los nombres americanos no significan nada.
Bueno, siguiendo con lo que estábamos. ¿Qué quieres saber?
-¿Cómo es matar a un hombre? -No podría decírtelo.
No sabía que estaba muerto hasta ahora.
Y ahora que lo sé, ¿Sabes cómo me siento?
No me siento mal en absoluto.
¿No te lo dije?
Al saber que estaba vendido, subieron las apuestas.
Ya lo sé. Increíble.
Que se joda. Si hubiera boxeado mejor, estaría vivo.
Si no hubiera intentado pelear, en primer lugar, estaría vivo.
Sí. Bueno, a quién le importa ahora. Se acabó.
Pero dejemos al pobre y desafortunado Floyd,
y hablemos del rico y próspero Butch.
¿Cuántos corredores?
¿Ocho?
¿Cuánto tardarás en reunirlo?
¿Para mañana por la noche?
Ya, quitando a algunos remolones.
Joder, Scotty, eso es una buena noticia. Estupendo.
Fabienne y yo nos vamos mañana.
Tardaremos dos días en llegar a Knoxville.
Está bien, hermano.
Tienes razón, tienes toda la razón.
La próxima vez que te vea, será con hora de Tennessee.
Tranquilo, hermano.
Son 45'60.
Toma, aquí tienes un poco más por el esfuerzo.
Si alguien te pregunta por tu cliente, ¿qué dirás?
La verdad.
Eran tres mejicanos bien vestidos, y un poco colocados.
Buenas noches, Esmarelda Villalobos.
Apaga la luz.
¿Está mejor así, cielo?
-¿ Un día duro en la oficina? -Muy duro.
Me metí en una pelea.
Pobrecito.
Acuéstate cerca de mí.
Pensaba en ducharme. Huelo como un perro.
Me gusta cómo hueles.
Voy a quitarme la chaqueta.
Me estaba mirando en el espejo.
Me gustaría tener barriga.
¿Te mirabas al espejo y querías tener una china?
Barriga. Un poquito de barriga.
Las barrigas son atractivas.
Pues deberías estar contenta,
-porque la tienes. -Cállate, gordo. No tengo barriga.
Tengo un poco de estómago,
como Madonna, cuando hizo "Lucky Star". No es lo mismo.
¿Qué diferencia hay entre barriga y estómago?
Una diferencia enorme.
¿Te gustaría que yo tuviera barriga?
Un hombre con barriga, o parece estúpido, o un gorila.
Pero en una mujer una barriga es sexy.
Lo demás puedes tenerlo normal,
la cara, las piernas, las caderas y el culo,
pero con una gran barriga perfectamente redonda.
Si la tuviera, la acentuaría utilizando una camiseta pequeña.
¿Los hombres la encontrarían atractiva?
Me da igual lo que piensen los hombres.
Por desgracia, lo que es agradable para el tacto y para el ojo,
casi nunca es lo mismo.
Si tuvieras barriga,
te la golpearía.
-¿Me golpearías la barriga? -Justo aquí.
Y yo te asfixiaría.
Te la pondría en la cara hasta que dejaras de respirar.
¿Harías eso?
¿Lo sacaste todo?
-Sí, todo. -Buen trabajo, cielito.
¿Todo salió bien?
¿No lo escuchaste...?
En la radio.
Nunca oigo tus combates.
¿Has ganado?
Claro que he ganado.
¿Y vas a retirarte?
Por supuesto.
Al final, todo salió bien.
Aún no estamos en el final.
Estamos en peligro, ¿no es cierto?
Si nos encuentran, nos matarán, ¿no?
Pero no nos encontrarán, ¿verdad?
¿Aún quieres que vaya contigo?
No quiero ser una carga, o un estorbo. Es...
Dilo.
Quiero que estés conmigo.
-¿Para siempre? -Para toda la vida.
¿Me quieres?
Mucho, te quiero mucho.
-Butch. -¿SÍ?
¿Me vas a dar placer oral?
¿Me la besarás?
Pero tú primero.
-Está bien. -Vale.
Amor mío. Comienza la aventura.
Creo que me he roto una costilla.
¿Haciendo el sexo oral?
-No, subnormal. En el combate. -No me llames subnormal.
"Me llamo Fabby". "Me llamo Fabienne".
Cállate. Deja de decir eso, imbécil. Odio esa voz de mongoloide.
Lo siento.
Lo retiro.
Dame una toalla seca, Srta. Tulipán.
Eso me gusta. Me gusta que me llamen tulipán.
Es mucho mejor que mongoloide.
No te he llamado mongoloide, sino subnormal,
y lo he retirado.
Sí, cielito.
-¿Adónde iremos? -Todavía no estoy seguro.
Adonde quieras.
Sacaremos mucho dinero de esto,
pero no podremos tirar la casa por la ventana para toda la vida.
Tal vez podamos irnos
a algún sitio del Pacífico.
Allí, nos duraría mucho tiempo ese dinero.
-¿Podemos vivir en Bora Bora? -Claro.
Y si te hartas de estar allí,
podemos irnos a otro sitio. A Tahiti, o a Méjico.
-Pero yo no hablo español. -El idioma de Bora Bora tampoco.
Y el mejicano es más fácil.
-¿Qué significa eso? -¿Dónde está la zapatería?
Escupe antes.
Excelente pronunciación.
En poco tiempo, serás mi "mamacita."
-¿Qué hora es? -¿Qué hora es?
Hora de dormir.
Dulces sueños, corazón.
No importa.
¡Mierda!
Me has asustado. ¿Has tenido una pesadilla?
¿Qué estás viendo?
Una película de motos. No sé cómo se llama.
¿La estás viendo?
Más o menos.
Es un poco pronto para explosiones y guerras.
-¿De qué iba? -No lo sé.
Eras tú quien la estaba viendo.
¡No, imbécil! El sueño.
No lo sé.
No lo recuerdo.
Casi nunca me acuerdo de mis sueños.
Vaya gruñón estás hecho por las mañanas.
-¿Te levantas y desayunamos? -Un beso más, y me levanto.
¿Satisfecho?
Pues ahora, levántate, perezoso.
¡Dios mío!
¿Qué hora es?
Casi las 9 de la mañana.
-¿A qué hora sale nuestro tren? -A las 11.
-¿Sabes qué voy a desayunar? -¿Qué, cielo?
Pediré
un plato grande de tortitas de arándanos con miel de arce,
huevos poco hechos por las dos caras, y cinco salchichas.
¿Algo para beber?
Te está muy bien.
Para beber, tomaré un vaso grande de zumo de naranja,
y una taza de café solo.
Y luego me tomaré un trozo de pastel.
¿Pastel para desayunar?
Cualquier momento es bueno para un pastel.
El de arándano irá bien con las tortitas.
Y encima, una capa fina de queso fundido.
¿Dónde está mi reloj?
Está ahí.
No, no está.
¿Has mirado bien?
Claro que he mirado. ¿Qué crees que hago?
¿Seguro que lo cogiste?
Sí, del cajón de la mesita.
¿Estaba en el canguro?
Sí, estaba dentro.
Bueno, ahora no está aquí.
Debería estar.
Debería estar pero no está. ¿Dónde coño está?
Fabienne,
era el reloj de mi padre.
¿Sabes lo que hizo para darme ese reloj?
Es largo de explicar, pero fue mucho.
Por mí podrías haber quemado toda esta mierda pero
te dije que no olvidaras el maldito reloj.
¡Piensa!
¿Lo cogiste?
Creo que sí.
¿Crees que sí? ¿Lo cogiste, sí o no?
Entonces, lo cogí.
¿Estás segura?
¡oder! ¡Joder!
¡Me cago en la puta!
¿Sabes lo estúpida
que eres? ¡Joder!
No es culpa tuya.
Lo dejaste en el apartamento.
Lo dejaste allí, no es culpa tuya.
Tuviste que traer muchas cosas.
Te recordé lo del reloj,
pero no te ilustré lo importante que era.
No te dije que es lo único que me importa.
No puedes leer mi mente,
¿verdad?
Lo siento mucho.
No lo sientas. Pero no puedo desayunar contigo.
¿Qué significa eso?
Tengo que volver allí para recuperarlo.
Los gángsters te estarán buscando.
Bueno, eso es algo que tengo que averiguar.
Si están allí, y veo que no puedo manejarlos,
-me largaré. -Lo vi y pensé que lo había cogido.
Lo siento mucho.
Aquí tienes dinero,
pide las tortitas y desayuna bien.
Volveré antes de que digas pastel de arándano.
Pastel de arándano.
Quizá no tan rápido,
pero muy pronto.
De todo lo que podía olvidar, tenía que ser el reloj de mi padre.
Se lo dije muy claro:
"En la mesilla de noche, en el canguro."
Le dije: "No olvides el reloj de mi padre."
Muy bien, Butch.
DULCES PARA TOSTAR
Eso es lo que tienes que hacer.
Te subestiman.
¡Hijo de puta!
Está muerto.
Si quiere ir a juicio, yo le ayudaré.
Es un maníaco. Le atropelló y luego chocó con ese coche.
¿Quién?
El.
¡Maldita sea!
-¿Puedo ayudarle? -Cállate.
Eh, espere un minuto. ¿Qué coño cree que hace?
Ven aquí, mamón.
¿Notas cómo duele? Eso es el orgullo
que jode.
Debes combatirlo.
Mejor me matas.
Sí, alguien va a morir. La cabeza de alguien
va a volar.
Quieto ahí,
-maldita sea. -Esto no es de tu incumbencia.
Yo voy a hacer que lo sea. Tirame el arma.
¡TÚ no lo entiendes!
Tírame le arma.
Quítale las manos de encima al negro, póntelas en la cabeza,
-y acércate al mostrador. -Este cabrón intenta
-matarme. -¡Cállate!
Sigue acercándote. Vamos.
¿Zed? Soy Maynard.
La araña ha atrapado a un par de moscas.
Nadie mata a nadie en mi negocio, excepto Zed y yo.
Ese es Zed.
-Dijiste que me esperarías. -Y lo hice.
¿Cómo tienen esos golpes?
Fueron ellos. Entraron pegándose.
Este de aquí,
quería matar al otro.
¿SÍ
¿Ibas a matarle?
¿La moto está bien ahí afuera?
-SÍ. Hoy no es martes, ¿no? -Es jueves.
Entonces está bien.
Bien...
Trae al baldado.
Creo que está durmiendo.
Entonces tendrás que despertarle, ¿no?
¡Levántate!
Arrodillate.
¿Cuál prefieres primero?
Todavía no estoy seguro.
Pinto...
.Ñ.INtO...
Te ha tocado, grandullón.
¿Aquí?
No, lo haremos atrás, en el cuarto de Russell.
Me parece bien.
Vigila a éste.
¡Cierra el pico!
Quieres esa pistola, ¿no?
Venga, cógela.
Venga, cógela.
¡Vamos, adelante, chico!
Quiero que la cojas.
Quítate de ahí, Butch.
¡oder!
¿Estás bien?
No, no lo estoy.
Estoy muy lejos de encontrarme bien.
¿Y ahora qué?
¿Ahora qué?
Voy a decirte lo que haré.
Llamaré a un par de negros colgados para que se trabajen a este tío
con un par de tenacillas y un soplete.
¿Me estás oyendo, cateto?
Todavía no he empezado contigo.
Tu culo conocerá la tortura medieval.
Me refería a qué pasa entre nosotros.
¡Ah!, ¿entre nosotros?
Te diré lo que pasará entre nosotros.
Ya no habrá un "nosotros".
Se acabó.
¿Todo olvidado?
Todo olvidado.
Dos cosas:
No le hables a nadie de esto.
Esta mierda se queda entre tú, yo,
y este violador que pronto terminará su vida de perro
agonizando entre tremendos dolores.
No le interesa a nadie más.
Segundo:
Esta noche te vas de la ciudad,
esta noche.
Y cuando te hayas ido,
te quedas donde estés,
o desaparecerás.
Has perdido tus privilegios en L.A. ¿Vale?
Lárgate de aquí.
Venga, recoge tus cosas. Hemos de irnos ya.
¿Y las maletas?
¡Que se jodan! Vamos a perder el tren. Te espero abajo.
-¿Toda va bien? -Deja de hablar ahora. Vámonos.
¿Estamos en peligro?
¡Venga!
¿De dónde has sacado esa moto?
No es una moto, es una "chopper".
-Vámonos. -¿Dónde está mi Honda?
Lo siento, tuve que destrozarlo. ¿Podemos irnos ya, por favor?
Venga, vámonos.
¿Estás herido?
Debo tener la nariz rota. No pasa nada. Vámonos.
Nena, por favor. Tenemos que largarnos de aquí. ¡Sube!
Lo siento. Ven aquí. Lo siento mucho.
Lo siento.
Tardaste tanto tiempo. Estaba asustada.
No quería preocuparte. ¿Qué tal el desayuno?
-Bien. -¿Comiste tortitas de arándano?
No, las comí con mantequilla. ¿Seguro que estás bien?
Desde que me he ido,
me han pasado las cosas más extrañas de mi vida.
Sube y te lo contaré. Sube a la moto, tenemos que irnos.
¿De quién es esta moto?
-Es una "chopper". -¿De quién es?
-De Zed. -¿Quién es Zed?
Zed está muerto, nena. Está muerto.
LA SITUACION DE BONNIE
Sí, Brett, lo hiciste.
Intentaste joderle.
Y a Marsellus no le gusta
joder con nadie que no sea la señora Wallace.
-No quiero morir. -¿Lees la Biblia?
He memorizado un pasaje que encaja con la ocasión.
Ezequiel, 25, 17
"El sendero del hombre recto está acosado
por todas partes, por las injusticias
del egoísmo y la tiranía de los malvados.
Bendito sea aquel que, en nombre de la caridad y la buena voluntad,
guíe al débil por el valle de la oscuridad,
porque él es el guardián de su hermano,
y el que encuentra al rebaño perdido.
Y yo aniquilaré
y me vengaré con cólera y furia,
de aquellos que intenten envenenar y destruir a mis hermanos.
Y sabrás que el mío es el nombre del Señor,
cuando mi venganza caiga sobre ti."
-¡Joder! ¡Joder! -¿Es amigo tuyo?
Ah, Vincent, Marvin. Marvin, Vincent.
Dile que se calle, me está poniendo nervioso.
Marvin. ¡Marvin!
Marvin, yo que tú, me callaría.
¡Morid, hijos de puta! ¡Morid!
No nos has dicho que había alguien en el baño.
¿Se te olvidó?
¿Se te olvidó que había alguien en el baño con un cañón?
¿Has visto el tamaño? Era más grande que él.
Deberíamos estar muertos, tío.
Lo sé. Tuvimos suerte.
No, no. Esta mierda no ha sido la suerte.
Quizá no.
Fue una intervención divina.
¿Sabes lo que es eso?
Creo que sí.
Que Dios bajó del cielo para detener las balas.
Eso es.
Exacto. Dios bajó del cielo, y detuvo esas malditas balas.
Tenemos que irnos, Jules.
¡No le quites importancia, joder!
Lo que ha pasado
ha sido un milagro.
Cosas que pasan.
Te equivocas. Esto no son cosas que pasan.
¿Quieres seguir esta discusión en el coche,
o en prisión con la pasma?
Deberíamos estar muertos.
Lo que ha pasado
ha sido un milagro, y quiero que te des cuenta.
Está bien, ha sido un milagro.
¿Podemos irnos ya?
Vámonos, negro.
¡Mierda!
En un programa de TV.,
vi una vez a un policía que salió hablando
de un tiroteo que había tenido con un tipo.
Descargó la pistola sobre él, y ni siquiera le hirió.
Sólo estaban él y ese tipo.
Bueno, ya sabes.
Es una locura, pero a veces pasa.
Si quieres estar ciego, es tu problema,
Pero a mí me ha abierto los ojos.
¿Qué quieres decir?
Para mí se acabó. Desde ahora considérame retirado.
¡Dios Santo!
-No blasfemes. -¡Maldita sea!
¡No blasfemes!
¿Por qué te pones así?
Hoy le diré a Marsellus que me largo.
Dile el porqué también.
-Lo haré. -Apuesto 10.000 $ a que se descojona.
Me la trae floja.
¿Qué opinas tú de esto?
Yo no opino nada.
¿Cómo que no? ¿Tú crees que Dios bajó del cielo y detuvo...?
¿Qué ha pasado, tío? ¡Mierda!
-Le he disparado en la cara. -¿Por qué?
-Ha sido un accidente. -He visto gilipolleces, pero ésta...
Cálmate, ha sido un accidente. Habrás pisado un bache.
¡No he pisado ningún bache!
No pretendía matar a ese tío. El arma se disparó.
Mira el coche. Estamos a plena luz del día.
-No puedo creerlo. -Pues créelo.
Hay que salir de la carretera. Los pasmas van a ver la sangre.
Vamos a un lugar más amistoso.
-Marsellus no tiene amigos por aquí. -¡Esta no es mi ciudad, tío!
¡Mierda!
-¿Qué haces? -Llamar a mi socio de Toluca Lake.
-¿Dónde está eso? -En la colina. Cerca de Burbank.
Si Jimmie no está en casa, no sé qué hacer.
No tengo más socios en el 818.
Jimmie, ¿cómo estás?
Escucha, mi amigo y yo estamos metidos en la mierda.
Estamos en un coche. Necesito tu garaje para esconderlo.
Tenemos que ser muy delicados con esta situación.
Jimmie está a punto de echarnos.
¿Y qué?
No nos iremos sin telefonear, pero no quiero joderla.
Jimmie es un amigo, no puedo llegar a su casa invadiéndole.
Dile que no abuse, eso es todo.
Se ha puesto como una furia al ver a Marvin.
Ponte en su lugar. Son las 8 a.m.
Estaba dormido. No se lo esperaba.
Recuerda quién le está haciendo un favor a quién.
Si eso significa que debo tragar, que se meta el favor en el culo.
-¿Qué coño haces con esa toalla? -Me estaba secando las manos.
-Lávatelas antes. -Me has visto hacerlo.
Sólo te las has mojado.
Me las he lavado. Es difícil quitar la sangre. Si tuviera piedra pómez.
Yo he usado ese jabón, y mi toalla no parece una compresa.
¿Y si viene y ve la toalla?
Esta gilipollez podría ponernos las cosas muy difíciles.
Escucha,
no estoy amenazándote. Sabes que te respeto,
pero no me pongas en esta situación, ¿vale?
Está bien, está bien.
Si me lo pides así, no hay problema.
Ve a manejar a tu amigo. No me meteré.
¡Vaya, Jimmie! Este café es realmente de sibaritas.
Nos habríamos conformado con un café instantáneo.
Pero en cambio nos sorprendes con este café de gourmets. ¿A qué sabe?
Corta el rollo.
-¿Qué? -No necesito
que me digas que mi café es bueno.
Lo compro yo, y sé que es bueno.
En cambio Bonnie sólo compra mierda.
Yo compro lo más caro porque
cuando lo bebo, quiero saborearlo. Pero no quiero hablar del café,
sino del negro en mi garaje.
Jimmie, tranquilo...
Sólo quiero hacerte una pregunta.
Al entrar aquí,
¿viste algo que dijera: "Almacén de Negros Muertos"?
Sabes que no he visto...
¿Viste un cartel que dijera: "Almacén de Negros Muertos"?
No, no lo vi.
-¿Sabes por qué no lo viste? -¿Por qué?
Porque yo no me dedico a almacenar negros muertos. ¿Te enteras?
-No estamos... -No, no.
¿No te das cuenta de que si Bonnie llega a casa
y se encuentra a un muerto, se divorciará?
Ni abogados, ni juicios, ni nada. El divorcio.
Y no quiero divorciarme de ella.
Escucha, tío, yo quiero ayudarte, pero no quiero perder a mi mujer.
-No se irá, Jimmie... -Escucha,
deja de llamarme Jimmie, Jules. Deja de llamarme Jimmie.
Nada de lo que me digas me hará olvidar que amo a mi mujer.
Ella regresará del trabajo dentro de una hora y media más o menos.
Tiene el turno de noche en el hospital.
¿Tienes que telefonear,
hacer unas llamadas? Pues bien, hazlas,
y lárgate de aquí antes de que llegue.
Me parece razonable, no queremos joderte.
Llamaré y mis amigos nos sacarán de ésta.
¿No quieres joderme? Ya lo estás haciendo.
Y me joderás más, si llega Bonnie.
¿Me haces un favor? El teléfono está en el dormitorio. Hazlo rápido.
Bueno, si ella llega,
¿qué crees que hará?
¿Se pondrá furiosa? ¡No jodas!
Eso no es una respuesta.
Tú la conoces, no yo. ¿Muy furiosa o sólo un poco?
Dese cuenta de lo explosiva que puede ser esta situación.
Si llega del trabajo y se encuentra a unos gángsters
haciendo cosas de gángsters, ¿qué imagina que hará?
Lo entiendo muy buen, Jules,
estoy viendo los pros y los contras.
Déjese de pros y contras.
Lo que quiero oír es: "Se acabaron tus problemas, yo me encargo."
Vuelve, tranquilizales, y espera a la caballería que va hacia allá.
Se acabaron tus problemas, Jules.
Yo me encargo de todo.
Vuelve y tranquiliza a los amigos,
y espera al Lobo. Llegará enseguida.
¿Va a mandar al Lobo?
¿Te sientes mejor, cabrón?
¡Joder, amigo!
Es todo lo que tenía que decir.
¿Es del tipo histérico?
¿Cuándo llegará?
Deme sus nombres.
JULES (NEGRO) VINCENT(BLANCO)
UN CUERPO SIN CABEZA
Hace 30 minutos.
Tardaré 10.
9 MINUTOS Y 37 SEGUNDOS MÁS TARDE
Eres Jimmie, ¿no? ¿Esta es tu casa?
-Por supuesto. -Soy Winston el Lobo.
Resuelvo los problemas.
-Bien, porque tenemos uno. -Lo sé. ¿Puedo pasar?
Por favor.
Tú debes ser Jules,
con lo cuál, tú eres Vincent.
Vamos directos al grano, señores. No tenemos mucho tiempo, ¿cierto?
Totalmente.
Tu esposa
Bonnie llega a casa a las 9'30. ¿Correcto?
Según me han dicho, si llega y nos ve aquí,
no le va a gustar, ¿no?
-En absoluto. -Bien, eso nos deja
40 minutos para desaparecer.
Haced lo que yo diga y cuando lo diga, y bastará.
Tenéis un cuerpo en un coche y una cabeza en el garaje. Quiero verlos.
-Jimmie. -¿SÍ?
¿Me haces un favor?
Huelo a café. ¿Me das una taza?
Sí, claro.
¿Cómo lo quiere?
Mucha leche y mucha azúcar.
¿Debo saber algo del coche?
¿Se cala, hecha humo, hace ruido? ¿Tiene gasolina?
Aparte del aspecto, funciona bien.
¿Seguro?
Espero que luego no me fallen las luces.
Por lo que yo sé, está de puta madre.
Está bien.
Volvamos a la cocina.
-Aquí tiene. -Gracias.
Bien, para empezar, vosotros dos
meted el cuerpo en el maletero.
Esta casa parece una casa normal,
así que supongo que habrá cosas para limpiar.
-Debajo del fregadero. -Bien.
Necesito que vosotros dos limpiéis el interior del coche.
Pero hacedlo ahora mismo. Tenéis que
limpiar el asiento de atrás y quitar los restos de cerebro y cráneo.
Limpiad la tapicería. No necesita estar perfecta,
no tenéis que comer en ella. Una vez basta.
Limpiad bien las partes que estén manchadas.
Enjabonad bien todo ese charco de sangre.
Necesitamos ropa de cama, como mantas, almohadas, edredones,
colchas. Que sean gruesas y oscuras.
Las blancas no valen. Tenemos que camuflar
el interior del coche. Vamos a cubrir los asientos y el suelo
con colchas y mantas.
Si un policía nos para, y mira dentro del coche, nos descubrirá,
pero no a primera vista.
¡Vamos! Vosotros, a trabajar.
"Por favor".
¿Cómo?
"Por favor" estaría bien.
No vine para decir "por favor", si no lo que hay que hacer.
Si tienes instinto de conservación, hazlo y rápido.
He venido a ayudar. Si mi ayuda no es apreciada, ¡buena suerte!
¡No, no! No es cierto.
-Apreciamos su ayuda. -Escuche,
no quiero faltarle. Le tengo mucho respeto,
es sólo que no me gusta recibir órdenes.
Si soy brusco, es porque no tenemos tiempo.
Pienso de prisa, hablo de prisa,
y vosotros tenéis que actuar de prisa.
Así que "por favor", limpiad ese maldito coche.
No me mires así, estoy notando cómo me miras.
Es un Chevy Nova de 1974.
Verde.
Sólo está lleno de porquería.
En unos 20 minutos.
Nadie a quien echen de menos.
Eres un buen tío, Joe. Un montón de gracias.
-¿Cómo va eso? -Bien. Lo tengo todo aquí.
Pero...
-Sr. Lobo, debe entender... -Winston, por favor.
Debes entender algo, Winston.
No, gracias.
Esta es nuestra mejor ropa de cama.
Y es un...
Fue el regalo de boda de tío Conrad y tía Ginny.
-Y murieron. Yo quiero ayudar... -Quiero preguntarte algo,
-si no te importa. -Adelante, por favor.
Tu tío Conrad y tu tía Ginny,
¿eran millonarios?
Pues tu tío Marsellus lo es,
y estoy seguro de que si tu tío Conrad y tu tía...
-Ginny. -Ginny, estuvieran aquí,
te regalarían un dormitorio nuevo.
Al tío Marsellus le encantará regalártelo.
A mí me gusta el roble, es lo que tengo
en mi dormitorio.
¿Y ati, Jimmie?
¿Te gusta el roble?
El roble está bien.
Tío, nunca te perdonaré el que me hayas hecho pasar por esto.
Esto es algo repugnante.
Cuando un hombre admite que se ha equivocado,
han de perdonársele en el acto todos sus errores.
¡Vete a tomar por culo!
El que dijo eso no tuvo que recoger pedazos de cerebro por tu culpa.
Mi paciencia tiene un límite para soportar sermones.
Soy como un coche de carreras.
Y te digo una cosa: si me fuerzas mucho,
puedo ser peligroso, como los coches.
Podría explotar. Eso es todo.
-¿Estás listo para explotar? -SÍ.
Bien, yo soy como una bomba atómica.
En cuanto toco un cerebro, me convierto en T.N.T.,
"Los Cañones de Navarone".
De hecho, ¿qué hago aquí atrás?
Tú deberías encargarte del cerebro.
Cambiemos. Yo limpio las ventanas y tú recoges los sesos.
Buen trabajo, señores.
Podremos salir de ésta.
No me creo que sea el mismo coche.
No empecemos todavía a chuparnos la polla.
La fase 1 está acabada.
Ahora, la fase 2: Limpiaros vosotros.
Desnudaos.
-¿Totalmente? -En pelotas.
Rápido, caballeros.
Tenemos 15 minutos antes de que llegue la mujer de Jimmie.
Esta mañana hace un frío que pela.
¿Es totalmente necesario?
-¿Sabéis qué parecéis? -¿Qué?
Dos tipos que han matado a otro.
Quitaos esa ropa sangrienta.
Es totalmente necesario.
-Metedla en la bolsa de basura. -No hagas
la estupidez de dejarla en la puerta
-para el basurero. -Tranquilo, nos la llevaremos.
El jabón.
Bien, caballeros,
seguro que ya habéis pisado la cárcel. Allá va.
-¡Joder! El agua está helada. -Odiaría estar en vuestro pellejo.
-No os cortéis, enjabonaos bien. -Un poco más arriba.
En el pelo. Un poco de agua en el pelo.
¡Venga!
Dales las toallas.
Ya están secos. Dales la ropa.
Perfecto.
No podíamos haberlo planeado mejor.
Parecéis...
¿Qué parecen?
Gilipollas.
Parecen dos gilipollas.
La ropa es tuya, cabrón.
Vamos, o acabaremos riendo en la cárcel.
No os hagáis de rogar.
Caballeros, vamos a revisar nuestros planes.
Vamos a "Monster Joe's Trick 8% Tow".
Monster Joe y su hija simpatizan con nuestro problema.
Es en Hollywood norte,
nos desviaremos un poco, y subiremos Hollywood Way.
Yo conduciré el coche manchado. Jules vendrá conmigo.
Tú me sigues en mi Acura.
Bien, si nos cruzamos a algún madero por el camino,
no hagáis nada hasta que yo lo haga. ¿Qué he dicho?
-Que no hagamos nada a menos... -¿A menos qué?
Que Vd. lo haga.
Hablas como un prodigio.
¿Y tú?
¿Puedes dejar de hacerte el gallito?
El arma se disparó. No sé cómo pasó.
Me lo haré bien.
Vale. Bien, yo conduciré muy rápido, sígueme.
Si el coche no está como te lo di,
Monster Joe dispondrá de dos cuerpos.
MONSTER JOE DESGUACE DE COCHES
-¿Hecho? -Como si nunca hubiera
sucedido.
Chicos, ésta
es Raquel.
Algún día todo esto será suyo.
¿Y esos disfraces?
¿Vais a un partido de voleibol?
Llevo a la señora a desayunar.
Puedo llevaros. ¿Dónde vivís?
-Redondo. -Inglewood.
Es vuestro futuro.
Os veo
en un taxi.
Salid de los suburbios.
-Di buenas noches, Raquel. -Buenas noches, Raquel.
Ya nos veremos. No os metáis en líos, chicos.
Sr. Lobo.
Ha sido un placer observar cómo trabaja.
Sí, es verdad. Muchas gracias.
Llamadme Winston.
¿Has visto eso, jovencita? Respeto.
-Quien respeta, tiene personalidad. -Yo tengo personalidad.
Que seas un personaje, no significa que tengas personalidad.
¿Compartimos un taxi?
Yo iría a desayunar. ¿Quieres desayunar conmigo?
Vale.
No sé por qué, pero pensé que sería europeo.
-Es tan europeo como yo. -Ahora lo sé, pero...
-Es un tío estupendo. -Gracias.
Un tío de puta madre. Lo tiene todo controlado.
Ni siquiera se mosqueó cuando protestaste. Increíble.
-¿Quieres un poco de bacon? -No, yo no como cerdo.
-¿Eres judío? -No, es sólo que no me gusta.
¿Por qué no?
Los cerdos son inmundos. Yo no como animales inmundos.
Pero el bacon está bueno.
Y las costillas de cerdo.
Y quizá las ratas, pero nunca lo sabré, porque no pienso probarlas.
Los cerdos comen y duermen en la mierda, son inmundos.
No comeré nada que se revuelque en su mierda.
Los perros también se comen su mierda.
Tampoco como perros.
¿Y un perro es un animal inmundo?
Yo no diría inmundos, pero definitivamente son unos guarros.
Pero los perros tienen personalidad, que ya es algo.
Según eso, si un cerdo tuviera personalidad, ya no sería inmundo.
-¿Es cierto? -Tendría que ser un cerdo encantador.
Tendría que ser diez veces más encantador que el cerdito Arnold.
Muy buena ésa, tío.
Muy buena. Me alegro del cambio de humor.
-Estás aquí sentado, tan serio. -Sí, sólo estaba
-pensando. -¿En qué?
En ese milagro.
Para ti fue un milagro. Para mí, una cosa extraña.
¿Qué es un milagro?
Un acto de Dios.
¿Qué es un acto de Dios?
Cuando
Dios hace posible lo imposible.
Pero lo de esta mañana, no creo que cumpla los requisitos.
Eso es una mierda. Te equivocas juzgando lo que pasó.
Da igual que Dios detenga las balas,
o convierta Coca en Pepsi,
o encuentre mis llaves. No juzgues esto por el mérito.
Si lo que vimos era o no
un milagro de verdad, es algo que no tiene importancia.
Lo que importa
es que yo sentí la mano de Dios. Dios tuvo algo que ver.
Pero, ¿por qué?
No sé por qué. Pero ya no puedo volver a lo de antes.
¿Hablas en serio? ¿Estás pensando en dejarlo?
-¿Esta vida? -SÍ.
Totalmente.
¡oder!
¿Y qué harás?
Bueno...
Por eso estaba aquí tan callado.
Lo primero será entregarle la maleta a Marsellus.
Luego, renunciaré y recorreré el mundo.
¿Cóm 0 " renunciar"?
Ya sabes, como Caine en "Kung Fu".
Andar por ahí, conocer gente, tener aventuras.
¿Y cuánto tiempo piensas hacerlo?
Hasta que Dios me lleve consigo.
¿Y si no es así?
Si tarda mucho, seguiré andando.
¿Has decidido ser un vagabundo?
Sólo seré Jules, Vincent. Ni más ni menos.
No, serás un vagabundo.
Como esos vagos inútiles que te piden limosna,
duermen en la basura, comen lo que tiras.
Existe un nombre para ellos: vagabundos.
Sin trabajo,
ni casa, ni dinero. Eso es lo que serás: un maldito vagabundo.
Mira, amigo, ahí es donde diferimos tú y yo.
"Gargon".
¡Un café!
-Vale, lo que pasó fue inusual... -"Gargon" es masculino.
...pero no es lo del agua y el vino.
Todos son distintos.
¡No me hables de esa forma!
Si mis respuestas te asustan, deja de hacer preguntas.
Voy a cagar.
Dime una cosa:
¿cuándo tomaste
esa decisión, comiéndote ese pan?
Estaba comiéndome el pan, bebiéndome un café y pensando en lo que pasó,
cuando tuve lo que los alcohólicos llaman un momento de claridad.
¡oder!
Continuará.
-Te quiero, cielito. -Te quiero, conejita.
¡Oigan todos! ¡Esto es un atraco!
¡Si algún hijo de puta mueve un dedo,
mataré a todo bicho viviente que encuentre!
-¡Camareras al suelo, los demás...! -¡No se muevan!
¡Todos al suelo! ¡Todos al suelo!
¡A ti no te veo!
Lleva a las mujeres allí antes de que cuente diez.
¡Los mejicanos, salid!
¿Qué haces, maldito yuppie? ¡AI suelo!
¡Tirad esas bolsas!
¡Venga! ¡Moveos! ¿Qué coño estáis haciendo? ¡Moveos!
¡Tumbaos en el suelo!
¡Abuelo,
al suelo!
Soy el gerente, y no hay ningún problema.
¿Algún problema?
Creí que habías dicho que ibas a darme problemas. ¿Algún problema?
¡Aquí hay un héroe!
¡Pues cárgatelo!
-No soy un héroe, sólo soy el... -¡Túmbate en el suelo!
El restaurante es nuestro.
Podéis coger lo que queráis.
Habla con los clientes.
Diles que estén tranquilos,
y todo acabará pronto. ¿Entiendes?
Escuchen todos,
tranquilícense,
cooperen y todo esto habrá acabado en un minuto.
¡Al suelo! Bien hecho.
Está bien, escuchad.
Voy a recoger vuestras carteras. No digáis nada,
sólo metedias en la bolsa. ¿Está claro? ¿Está claro, coño?
Bien. Sacad las carteras.
Eso es. Metedias dentro. ¡En la bolsa! ¡En la maldita bolsa!
-No llevo nada encima. -En la bolsa.
¿A qué esperas? En la bolsa.
Laura, las propinas.
En la bolsa.
¿Eso es un teléfono móvil? ¡A la bolsa!
Recógelo, eso es. Ahora túmbate en el suelo.
En la bolsa.
En la bolsa.
En la bolsa.
¿Y ese maletín?
Ropa sucia de mi jefe.
¿Le lavas la ropa?
-Cuando él quiere. -Un empleo de mierda.
Yo opino lo mismo.
Ábrelo.
Me temo que no puedo.
No te he oído.
Sí me has oído.
¿Qué pasa?
Tenemos aquí un justiciero.
Pégale un tiro.
Siento frustrarte, pero no es la primera arma que veo.
Abre el maletín, o será la última.
Hará que nos maten a todos. Déselo y que se vayan de aquí.
Cállate, gordo. No te metas en esto.
Tranquila, conejita.
Está todo bajo control.
Voy a contar hasta tres.
Si no abres ese maletín, te descargo el arma en la cara.
¿Está claro?
Uno.
Dos.
-Tres. -Vale, Ringo.
Tú ganas.
ES tuyo.
Ábrelo.
¿Qué es?
¿Qué es?
¿Es lo que yo creo?
Una maravilla.
¡Maldita sea! ¿Qué es?
Suéltale! ¡Suéltale!
¡Venga!
Cálmala.
¡Te mataré!
¡Dile que se calme!
¡Dile que se calme! ¡Dile a esa puta que se calme!
-¡Tranquiliza a esa tía! -¡Cálmate, conejita!
-¡Cálmala! -Cálmate, conejita.
-Dile que todo irá bien. -Todo irá bien.
-¡Prométeselo! -Lo prometo.
-Dile que se calme. -Cálmate.
¿Cómo se llama?
-Yolanda. -Bien, Yolanda.
-No cometamos una estupidez. -No le hagas daño.
Nadie le va a hacer daño a nadie. Somos tres angelitos.
¿Cómo son los angelitos?
-¿Cómo son los angelitos? -¿ Tranquilos?
-¿Cómo? -Tranquilos.
Exactamente. Y así es como vamos a ser nosotros.
Tranquilos.
Bien, Ringo.
Voy a contar hasta tres.
Y cuando cuente tres,
quiero que dejes la pistola,
pongas las manos encima de la mesa,
y te sientes bien.
Pero cuando lo hagas,
hazlo despacito.
¿Estás listo?
Uno.
Dos.
Tres.
-Bien, ahora déjale irse. -Yolanda,
creí que ibas a calmarte. Cuando gritas, me pones nervioso.
Si me pongo nervioso, me asusto.
Y cuando un cabrón se asusta, otros cabrones reciben un tiro.
Sólo te digo
que si le haces daño, te mato.
Esa parece ser la situación.
Pero yo no lo deseo,
y tú no lo deseas, y aquí, Ringo
tampoco lo desea. Así que veamos qué podemos hacer.
Bien.
La situación es ésta:
Normalmente, ambos estaríais como un pollo frito,
pero estoy en un período de transición, y no quiero mataros.
Quiero ayudaros.
No puedo darte el maletín
porque no es mío.
Además,
he pasado mucho por este maletín como para soltarlo ahora.
¡Calma!
Yolanda. Cálmate. No pasa nada, nena. Tranquila.
Seguimos hablando. Apúntame a mí.
Apúntame a mí. Muy bien, eso es.
Ten paciencia y no hagas nada. Dile que todo está bien.
-Todo está bien, conejita. -¿Cómo estás?
Tengo que mear.
-Quiero irme a casa. -Espera,
estoy muy orgulloso de ti, y Ringo también.
Ya acabamos. Dile que estás orgulloso.
Estoy orgulloso de ti.
Te quiero.
Yo también, conejita.
Ahora quiero que cojas esa bolsa,
y busques mi cartera.
¿Cuál es?
La que dice: "Hijo de Puta".
Muy bien. Esa es mi
"Hijo de Puta". Ábrela.
Saca el dinero.
Cuéntalo.
¿Cuánto hay?
Unos 1.500 $.
Guárdatelo en el bolsillo. ES tuyo.
Con las demás carteras y lo de la caja,
creo que es un buen golpe.
Le das los 1.500 $, y le disparo por principio.
¡Yolanda! No va a hacer nada, te lo aseguro.
¡Vince, cállate la boca!
-¡Cállate! -Venga, Yolanda, sigue conmigo.
No se lo estoy dando, Vincent.
Estoy comprando algo.
¿Quieres saber el qué?
¿Qué?
Tu vida.
Te doy ese dinero para no tener que matarte.
¿Lees la Biblia, Ringo?
Normalmente, no.
Hay un pasaje que he memorizado.
Ezequiel, 25, 17.
"El sendero de un hombre justo está acosado por todas partes
por las injusticias del egoísmo y la tiranía de los malvados.
Bendito aquel que, por caridad y buena voluntad,
guíe al débil en la oscuridad, porque es el guardián de su hermano,
y el que encuentra al rebaño perdido.
Y yo aniquilaré y me vengaré con cólera y furia,
de aquellos que intenten envenenar y destruir a mis hermanos.
Y sabréis que Yo soy el Señor,
cuando mi venganza caiga sobre vosotros."
Llevo años recitando esta mierda.
Y ha significado la muerte para quien la ha oído.
Nunca consideré su significado.
Sólo era un modo de decir cualquier mierda antes de cargarme a alguien.
Pero hoy pasó algo que me hizo pensar.
Ahora estoy pensando
que quizá signifique
que tú eres el malvado,
y yo soy el hombre recto.
Y que el Sr. 9 mm., aquí,
es el pastor que protege mi rectitud en la oscuridad.
O podría significar
que tú eres el hombre recto, y yo soy el pastor,
y es el mundo el que es malvado y egoísta.
Eso me gustaría.
Pero ésa no es la verdad.
La verdad es
que tú eres el débil,
y yo soy la tiranía del malvado.
Pero lo estoy intentando, Ringo.
Estoy intentando con toda mi alma
ser el pastor.
Vete.
Creo que deberíamos irnos ya.
Probablemente es una buena idea.
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