All language subtitles for Plunder of the Sun (John Farrow, 1953)

af Afrikaans
ak Akan
sq Albanian
am Amharic
ar Arabic
hy Armenian
az Azerbaijani
eu Basque
be Belarusian
bem Bemba
bn Bengali
bh Bihari
bs Bosnian
br Breton
bg Bulgarian
km Cambodian
ca Catalan
ceb Cebuano
chr Cherokee
ny Chichewa
zh-CN Chinese (Simplified)
zh-TW Chinese (Traditional)
co Corsican
hr Croatian Download
cs Czech
da Danish
nl Dutch
en English
eo Esperanto
et Estonian
ee Ewe
fo Faroese
tl Filipino
fi Finnish
fr French Download
fy Frisian
gaa Ga
gl Galician
ka Georgian
de German
gn Guarani
gu Gujarati
ht Haitian Creole
ha Hausa
haw Hawaiian
iw Hebrew
hi Hindi
hmn Hmong
hu Hungarian
is Icelandic
ig Igbo
id Indonesian
ia Interlingua
ga Irish
it Italian
ja Japanese
jw Javanese
kn Kannada
kk Kazakh
rw Kinyarwanda
rn Kirundi
kg Kongo
ko Korean
kri Krio (Sierra Leone)
ku Kurdish
ckb Kurdish (Soranî)
ky Kyrgyz
lo Laothian
la Latin
lv Latvian
ln Lingala
lt Lithuanian
loz Lozi
lg Luganda
ach Luo
lb Luxembourgish
mk Macedonian
mg Malagasy
ms Malay
ml Malayalam
mt Maltese
mi Maori
mr Marathi
mfe Mauritian Creole
mo Moldavian
mn Mongolian
my Myanmar (Burmese)
sr-ME Montenegrin
ne Nepali
pcm Nigerian Pidgin
nso Northern Sotho
no Norwegian
nn Norwegian (Nynorsk)
oc Occitan
or Oriya
om Oromo
ps Pashto
fa Persian
pl Polish
pt-BR Portuguese (Brazil)
pt Portuguese (Portugal)
pa Punjabi
qu Quechua
ro Romanian
rm Romansh
nyn Runyakitara
ru Russian
sm Samoan
gd Scots Gaelic
sr Serbian
sh Serbo-Croatian
st Sesotho
tn Setswana
crs Seychellois Creole
sn Shona
sd Sindhi
si Sinhalese
sk Slovak
sl Slovenian
so Somali
es Spanish Download
es-419 Spanish (Latin American)
su Sundanese
sw Swahili
sv Swedish
tg Tajik
ta Tamil
tt Tatar
te Telugu
th Thai
ti Tigrinya
to Tonga
lua Tshiluba
tum Tumbuka
tr Turkish
tk Turkmen
tw Twi
ug Uighur
uk Ukrainian
ur Urdu
uz Uzbek
vi Vietnamese
cy Welsh
wo Wolof
xh Xhosa
yi Yiddish
yo Yoruba
zu Zulu

Original subtitles

Y ahora, responda, se�or.

�Se da cuenta de que es un visitante en M�xico?

Y aun asi abusa de nuestra hospitalidad sin dar explicaciones.

- �Seguro que se llama Al Colby? - Si, me llamo Al Colby.

Residente en San Francisco, California.

De profesi�n, liquidador de seguros,

que cometi� el error de querer cobrar una deuda en Cuba.

- �Y por qu� vino a Oaxaca? - Por turismo.

�Y un turista va dejando una estela de cad�veres por el pais que visita?

- No lo s�. - �Y a qui�n pertenece esta arma?

�Y �sta?

Buenas tardes, se�ores.

- Encantado, Sr. Ch�vez. - Encantado.

Sr. Colby, somos del consulado de Estados Unidos.

Creo que reh�sa usted hablar de sus recientes actividades.

Quiz� prefiera hablar conmigo antes.

�Me lo permiten, se�ores?

Naturalmente, pueden hablar tanto como deseen.

Gracias.

Qu� tal si empieza por el principio, cuando acababa de llegar.

Ser� mejor que lo haga, si quiere ayuda.

De acuerdo.

Todo empez� en La Habana.

Parece que fue hace mucho tiempo. En realidad, fue la semana pasada.

Dicen que La Habana es el Par�s del Nuevo Mundo,

pero yo no estaba de humor para apreciar las vistas...

o los famosos hoteles.

Y no ten�a dinero.

- �Hay correo para mi? - No.

- Y ya lleva aqui cinco dias. - Seis, si cuenta hoy.

Tiene que pagarme los 12,50 d�lares que me debe.

El dinero. �Ya!

Quiz� no ha oido lo que le he dicho.

Sin �l, no es posible vivir.

Sin �l, no puedo vivir.

Sus besos,

no puedo olvidar.

Su risa,

me atormenta sin cesar.

Es in�til...

querer resistirse.

Porque sin �l, no puedo vivir.

- Juan. - Un momentito, Sr. Colby, ya voy.

- �Est� tu jefe por aqui? - No, est� en su casa.

- �Hay correo para mi? - No, no hay.

La misma carta de siempre, eso es todo.

Ya estoy cansado.

Oiga, Juan, �no la habr� perdido su jefe, no?

No, perdemos clientes todos los dias, pero nunca hemos perdido una carta.

- Est� caliente. �Quiere una copa? - No, gracias, Juan.

Bien.

- �Qu� le hace tanta gracia? - Su cara, Sr. Colby.

La de un ni�o a la que le han quitado un juguete.

No es un juguete, es un cheque.

�C�mo sabe mi nombre?

Bueno, no he podido evitar oirlo.

Entonces comprender� por qu� no le invito a una copa.

Permitame que le invite yo.

�Juan?

La se�ora quiere que le ponga una copa fuerte.

Algo bueno para los nervios.

- Ahora no. - Bien.

Hay otras cosas en La Habana, Sr. Colby, que tambi�n...

son buenas para los nervios.

- �Lleva aqui mucho tiempo? - El suficiente.

�No le gusta?

Si, bueno, deberia gustarme, seg�n los cat�logos de viajes.

La puerta del tr�pico, el azul turquesa, el Caribe,

y el aroma ex�tico de...

las flores que tienen aromas ex�ticos.

La plumeria y el jazmin de noche.

Veo que ha leido la misma guia de viajes.

Eso es todo.

Llevo tres meses en La Habana y nunca he salido por la noche.

- �Y qu� hacia antes? - �Importa eso?

No, creo que no.

Bueno, ya que lo pregunta,

mi marido es inv�lido, y es muy posesivo.

- Pero esta noche no est� en la ciudad... - Entiendo.

�Sabe? Act�a r�pido.

Pero ha elegido al hombre equivocado.

Bueno, soy el hombre adecuado, pero es el momento equivocado.

�Qu� habria de malo en que le contratara como guia?

�Por qu� no contrata a alguien de aqui?

�Y que crean que debo pagar a mis acompa�antes?

Sr. Colby,

Ilevo mucho tiempo encerrada...

y ahora por fin tengo la oportunidad de hacer las cosas que so�aba.

C�cteles en el Nacional. Una cena en El Patio.

- Pelota en el Front�n. - Menudo programa.

Ni siquiera he empezado.

Me gustaria ir a bailar,

visitar las cantinas y ver bailar la rumba...

como nunca antes, y luego,

- si hay luna... - Claro que la hay. En su cabeza.

...pasear en coche junto al mar.

Eso suena cada vez mejor.

Y luego, �qu�?

�Sabe una cosa? Ese 'qui�n sabe" es lo que mejor me suena.

�C�mo dijo que se llamaba?

- Anna Luz. - Anna Luz.

- No tiene apellido. - No.

Nunca pens� que acabaria convertido en un gigol�. Pero, �por qu� no?

- �Cu�ndo empezamos? - Inmediatamente.

Antes iremos a casa.

- Para que me cambie de ropa. - Ah.

- �sa es la puerta de atr�s. - Lo s�.

Muy bonito, si eres una momia azteca.

�stas son reliquias zapotecas.

�Qui�n es �ste, su marido?

Es el gran dios Tacatecutla.

No lleva alianza, ni siquiera la marca.

�Qui�n es? �Qu� pasa aqui?

- De mi no va a sacar nada. - Sr. Colby.

Yo no estaria tan seguro, hasta no escuchar mi propuesta.

Te avisar� si te necesito, Anna Luz.

T� tambi�n puedes irte, Jos�.

Debe disculparme por organizar las cosas de este modo, Sr. Colby,

pero me resulta inc�modo salir.

Quiz� responda a las preguntas que he hecho a su mujer,

o a su hija, o quien sea.

Lo cierto es que Anna Luz es s�lo mi enfermera.

Es culpa mia que le enga�ara.

Le dije que le trajera aqui como fuera.

Tengo que hacerle una propuesta de negocios.

No me interesa. No me gusta el aspecto de esta casa...

ni el suyo.

�Cambiaria de opini�n sobre mi con 1.000 d�lares?

�C�mo sabia mi nombre?

Se lo pregunt� a mi amigo, el due�o del bar que frecuenta.

Me dijo que era de fiar.

Debo confesar que tambi�n me dijo que andaba mal de dinero.

�Quiere dejarse de tonterias e ir al grano?

- Se�or... - Berrien. Thomas Berrien.

Anticuario.

Me gusta que sea directo y yo tambi�n lo ser�.

Un barco, el Cinco de Mayo, zarpa ma�ana de La Habana hacia M�xico.

Quiero que vaya en �l y me lleve un peque�o paquete.

Al desembarcar, ir� inmediatamente...

al Hotel San Felipe,

en la ciudad de Oaxaca.

Nos encontraremos alli, y usted me devolver� el paquete.

Aqui tiene los billetes, 100 d�lares y el paquete.

En Oaxaca le dar� los otros 900 d�lares.

- �Qu� contiene el paquete? - No puedo decirselo.

- �No lo sabe? - Si, lo s�.

- Narc�ticos, �eh? - Nada de eso.

S�lo le dir� una cosa.

En el paquete hay un objeto antiguo.

Sali� de M�xico ilegalmente y yo la compr�.

Entiendo. Quiere que vuelva a pais para poder decir que la encontr� alli.

Eso es.

�Por qu� no lo hace usted mismo?

Soy demasiado conocido en M�xico.

Me revisar�n de arriba a abajo a mi y a mi equipaje.

Pero usted, un turista americano, no tendr� problemas.

Debe de ser muy valioso para que me ofrezca 1.000 d�lares.

�Qui�n puede decirlo?

- �Y qu� pasa si me cogen? - Le ser� confiscado.

Pero no deben cogerle, Sr. Colby.

No deben cogerle. Seria el final de todo lo que yo...

�Lo har�, se�or?

Es una manera de volver a casa.

Estupendo. No puedo decirle cu�nto...

Cu�nto...

D�jeme a mi.

�Puedo hacer algo?

Lo siento.

Traer� el brandy.

- �Le pasa esto con frecuencia? - Con demasiada frecuencia.

Uno de estos ataques me matar� alg�n dia.

Por eso procuro mantener la mente ocupada...

con asuntos como los que est�bamos hablando.

- �Promete que me ayudar�? - Dije que lo haria.

Pero falta una cosa. Necesitar� otros 100 d�lares.

Debo pagar varias deudas aqui en La Habana.

- Mi propuesta fue de 100 d�lares. - Y la mia es de 200.

Y dentro de 10 segundos ser� de 300 d�lares.

Muy bien.

Otros 100 d�lares.

Le ver� a bordo.

�Qu� hay de la velada de la que hablamos?

Eso no es parte del trato, Sr. Colby.

Lo siento.

Yo tambi�n.

A la ma�ana siguiente cambi� los 200 d�lares por cheques de viaje,

pagu� mis cuentas...

y me inform� de que Berrien era casi lo que decia que era.

Hice la maleta y pens� que la mejor manera...

de llevar el paquete era pegado en el pecho con cinta adhesiva.

Despu�s, sub� al barco que me llevar�a a M�xico, seg�n lo planeado.

A�n estaba sin aliento...

cuando zarp� de La Habana a ocho nudos de velocidad.

Anna Luz, si es que se llamaba as�,

y mi gordo amigo en silla de ruedas estaban a bordo.

Pero nadie parec�a interesarse por m�,

excepto la liante vestida de seda que daba vueltas por cubierta...

en busca de trofeos mar�timos.

Ra�l.

Gracias.

No le gustaria. Es una ni�a mimada, tiene demasiada pasta.

Se llama Julie Barnes.

Su abuelo fund� Pittsburgh Steel.

El caballero es Ra�l Cornejo.

De vuelta a casa tras estudiar Derecho en EE UU.

Fue a La Habana a aprender a bailar la rumba con la Srta. Barnes.

�Se especializa en estas biografias resumidas?

Tom� una copa con el sobrecargo esta ma�ana.

�Y qu� sabe sobre mi?

Al Colby, de San Francisco, punto.

Me llamo Jefferson, comercio con caf�, entre otras cosas.

�Qu� le parece una copa?

Si. �Por qu� no?

El mundo es un pa�uelo, �eh, Thomas?

Demasiado peque�o.

�Le gustaria que saltara por la borda?

Seria mucho pedir.

Ll�veme a mi camarote.

- �Qui�n era su amigo? - Se llama Berrien.

Pareci� sorprenderse al verle.

Deberia estarlo.

Me sobresalt� al ver que Berrien y este personaje, Jefferson,

se conoc�an y, al parecer, se odiaban.

Pero aquella tarde tuve otra sorpresa.

Vi a Anna Luz con Jefferson.

�A qu� jugaba esta mujer?

En ingl�s me gusta a�n m�s.

"Para mi coraz�n, basta tu pecho

"Para tu libertad, bastan mis alas"

Contin�a.

- �Qui�n es? - Colby.

D�jale entrar.

Cierra la puerta.

Ha sido una imprudencia venir aqui, Sr. Colby.

Hago muchas imprudencias.

- �Ha perdido el paquete? - No.

- �Seguro? - Si.

Bien, pero debe tener cuidado.

Hay quien haria cualquier cosa por tenerlo.

�Jefferson?

- �C�mo lo sabe? - Por su cara cuando le vio.

Le tengo miedo.

- �Por qu�? - Es un bandido.

�De veras? �Sabe una cosa?

�l me ha dicho lo mismo sobre usted en el bar.

- �Cu�nto sabe ella sobre esto? - No m�s que usted.

Entonces, �qu� hacia hablando con �l toda la tarde?

�No lo sabia?

Me invit� a tomar una copa pero no acept�.

�Y tard� 10 minutos en rechazar la invitaci�n?

Ya basta, Sr. Colby. Anna Luz s�lo responde ante mi.

Mire, esto empez� como una sencilla proposici�n, �no?

Como echarle una carta en el buz�n de la esquina.

Ahora hay alg�n interesado m�s...

- y usted no me lo dice. - Crei que era lo mejor.

Ella pasa la tarde con �se...

y usted tampoco me lo dice.

- �Qu� m�s me oculta? - Nada, Sr. Colby.

Venga a mi cabina. Le devolver� el paquete.

- �Y sus 800 $? - �Qu�deselos!

Ochocientos d�lares. Como si vale diez veces m�s.

Mi cuello es mucho m�s valioso.

Negocios de pacotilla.

Sr. Colby, no puede hacerme esto.

Aunque pueda darle esquinazo a Jefferson,

nunca lograria pasar el paquete por la aduana.

Debe ayudarme. Se lo suplico.

- �Cu�nto es capaz de suplicar? - �Cu�les son sus condiciones?

La mitad de lo que contenga el paquete.

Pero eso es un robo. No puede hablar en serio.

- �No? - No, espere.

El veinticinco por ciento.

El cincuenta por ciento. Tiene los 10 segundos habituales para pensarlo.

Bueno, es un chantaje, pero...

no tengo elecci�n, no tengo ninguna elecci�n.

Somos socios en lo que contenga el paquete.

Participamos por igual.

Escribalo.

Tr�eme papel, Anna Luz.

�Al?

- �Qu� haces aqui? - Estoy esperando a alguien.

- �Quieres probar? - No, gracias.

No seas tan serio. Es maravilloso.

Te desinhibe.

Me gustan los hombres con un buen fisico.

Te vi tomando el sol esta tarde.

Incluso con ese vendaje...

Me haces da�o. �Ra�l! �Ay�dame!

Aquella noche pas� un rato mirando c�mo el barco avanzaba por el oc�ano.

Hab�a tenido un buen d�a.

Hab�a hecho tres, quiz� cuatro enemigos,

rechazado la insinuaci�n de una bonita rubia...

y asegurado para m� la mitad del contenido del paquete,

que quiz� fueran varias p�ginas del cat�logo de unos almacenes.

En la boca del est�mago ten�a la sensaci�n de que habr�a problemas.

Fui a mi camarote y encontr� que ten�a raz�n.

En el suelo hab�a algo,

una horquilla negra.

Decid� que la horquilla y mi corazonada dieran paso a algo de acci�n.

�Qu� quiere? Aqui no se le ha perdido nada.

Puede que no.

�Qu� lleva debajo de esa bata?

Le he preguntado lo que lleva debajo de esa bata.

Nada.

- A ver si es verdad. - �Est� loco?

Esto puede ser muy inc�modo para ambos si me equivoco.

No me toque.

Supuse que estaba vestida. Ha estado registrando mi camarote.

- �Por qu� iba a ir a su camarote? - Porque queria el paquete.

Si lo hubiera querido, lo hubiera cogido hace tiempo.

Quiz� hace tiempo no sabia lo que era.

Quiz� se ha enterado esta noche.

Lo supe hace dos dias.

- Le preguntaremos a Berrien. - Duerme.

Bien, pues le despertaremos.

�Berrien?

Encienda las luces.

Est� muerto.

Vaya a avisar al capit�n.

Temi que esa muerte diera problemas al llegar a puerto,

pero las autoridades conocian su mala salud.

Hicieron unas preguntas rutinarias a Anna Luz...

y nos dejaron continuar hacia Oaxaca.

Berrien me hab�a dicho que fuera al Hotel San Felipe, y all� es adonde fui.

Hab�a una reserva a mi nombre.

Lo que m�s deseaba era examinar el contenido del paquete.

Me preguntaba si ser�a el ojo de diamante de un �dolo...

o quiz� el mapa de un tesoro espa�ol.

S�lo hab�a un modo de averiguarlo.

Pero despu�s de hacerlo, no sab�a mucho m�s que cuando empec�.

Hab�a tres piezas de pergamino con extra�os s�mbolos...

y un disco de jade tallado.

�Diga?

�Qui�n?

Muy bien, alli estar�.

Sr. Colby.

�Le apetece una copa, amigo?

- No, gracias. - D�jeme que le presente a un amigo.

Podria serle �til.

El Capit�n Bergman. El Sr. Colby.

Encantado de conocerle.

Puede conseguirle cualquier cosa en la ciudad, por un precio.

�Necesita algo?

Ahora no.

- �El Sr. Colby? - Si.

Dice que la se�ora le espera, amigo.

Lo s�.

- �Quiere beber algo? - No.

�Y comer?

No, gracias. Quiz� luego. Muchas gracias.

�Est� a salvo el paquete?

Crei que acordamos no hablar del paquete.

Vengo a pagarle por �l los 800 d�lares que se le prometieron.

�Por qu� iba a d�rselo a usted?

Porque soy la hija del Sr. Berrien.

�Puede probarlo?

No puedo.

�Por qu� no?

Porque soy... Porque soy ilegitima.

�Qu� hay en el paquete?

- Un manuscrito. - �De cu�ntas p�ginas?

Le habia preguntado cu�ntas p�ginas tiene el manuscrito.

- Doce. - �Y alguna otra cosa?

No, nada.

Por favor, acepte el dinero y d�melo.

No, creo que no debo hacerlo.

Porque no habia 12 p�ginas, y habia algo m�s.

Una pieza de jade tallado.

Y porque es una mentirosa.

Debo tenerlo. Por favor.

Le dar� 2.000 d�lares.

Es todo lo que tengo.

- Y aun asi no me dice lo que es. - Le he dicho que no puedo.

Bien, lo siento.

La respuesta sigue siendo no.

�Puede decirme d�nde se encontr�?

No, mi amigo no me lo dijo,

pero estaba con esto.

�Lo ve?

A�n m�s extraordinario.

Tambi�n de la misma era.

Esta escritura es zapoteca.

O, mejor dicho, es una mezcla de zapoteca y espa�ol.

Data, yo diria sin reservas,

del tiempo de la conquista espa�ola.

- �Puede decirme qu� pone? - Lo que est� en espa�ol, quiz�.

Pero se necesita un experto para descifrar el resto.

�Conoce a alg�n experto?

- �Tiene m�s de �stos? - No, es el �nico que tengo.

Si quisiera dejarlo aqui...

No, lo siento. Es que s�lo me pertenece en parte.

Hay un hombre que deberia estar hoy en Oaxaca,

Thomas Berrien.

�Es el �nico?

Est�, por supuesto, Ulbaldo Navarro.

Tiene la mayor colecci�n privada de M�xico en este momento.

�D�nde puedo encontrarle?

Si no est� en su casa,

podr� encontrarle trabajando en las ruinas de Monte Alb�n o Mitla.

�Mitla? �Qu� es eso?

Ya veo que no es una autoridad en nuestras antiguas civilizaciones.

En M�xico estamos muy orgullosos de ellas.

Pero si est� interesado,

le aconsejo que compre Antiguas civilizaciones de M�xico,

por el arque�logo estadounidense Marco S. Roberts.

Ha tardado mucho en llegar.

- �Si? - �D�nde estaba?

He ido a comprar un libro.

�ste, Antiguas civilizaciones de M�xico.

Buena idea, porque va a tener mucho tiempo libre...

para leer ahora.

- �C�mo ha entrado? - Trucos de la profesi�n.

�D�nde est� el paquete?

�El paquete? �Qu� paquete?

Venga, amigo. No me haga esperar.

Lo tiene usted.

Lo s� porque no estaba en el camarote de Berrien.

�Mat� usted a Berrien?

Qu� pregunta tan idiota.

Pero resulta que ya estaba muerto cuando le encontr�.

O se desmay� cuando le apunt� con eso.

Si quiere creer eso, me parece bien.

Venga, d�melo.

Y cuidado con las manos.

Gracias. �Ha entendido algo?

No, pensaba acudir a alguien que lo entendiera.

Claro.

Deberia darle una peque�a paliza,

por si se le ocurre alguna idea para intentar recuperarlo.

Pero me dejo llevar por mi buen coraz�n.

O sea, soy un blando...

hasta que alguien se cruza en mi camino.

Segu�a sin saber qu� hab�a heredado de Berrien,

pero todo indicaba que estaba marcado como...

"Dinamita. Manip�lese con cuidado".

Ten�a que guardarlo hasta averiguar lo que dec�a,

pero si lo ten�a mucho tiempo, alguien, Anna Luz o Jefferson,

o quiz� el gobierno, querr�a quit�rmelo.

Y la �nica soluci�n estaba en un rollo de pel�cula infrarroja...

y un par de copias positivadas.

�Haciendo turismo, Sr. Colby?

Parece que es usted quien lo hace.

Bueno, es que le vi en la tienda de Valentino...

y se me ocurri� que quiz� podiamos ayudarnos mutuamente.

�C�mo?

Para serle sincero, ando mal de fondos.

Han fallado algunos pagos.

No, no me refiero a un pr�stamo, amigo.

A�n no he llegado a eso.

Un intercambio.

Dinero a cambio de servicios, presentes o futuros.

No necesito ning�n servicio, presente o futuro.

Vamos, ning�n hombre puede ser autosuficiente.

Lo pone en la Biblia, en alguna parte.

Supongo que va a las ruinas.

�Por qu� lo supone?

Todos los visitantes van a las ruinas.

Y para verlas bien, necesitar� un guia.

Ya tengo.

Si le interesa la compa�ia femenina...

Me la buscar� yo.

No se ofenda, Sr. Colby. S�lo era una idea.

Pero si necesita un amigo de confianza para cualquier empresa,

Capit�n Bergman, a su servicio.

Fui primero a la antigua ciudad de Monte Alb�n.

Trep� por los escalones de las pir�mides.

Cruc� las explanadas de los templos.

Me maravillaba de que aqu� vivieran personas cultas...

1. 500 a�os antes de la era cristiana.

Pas� por las puertas por las que entraron antiguos reyes y sacerdotes.

Sent�a el viento fr�o deslizarse sobre mi espalda.

Me vigilaban mil ojos ocultos y hostiles.

Dese� deshacerme del manuscrito y echar a correr. Deber�a hacerlo...

mientras quedaba tiempo.

As� me impresionaron los antiguos templos la primera vez que los vi.

Eran, literalmente, entradas al pasado.

De camino a mi habitaci�n, vi otro par de cosas del pasado.

Me pregunt� qu� har�an sentados tan cerca de mi habitaci�n.

Estuve a punto de pregunt�rselo, pero no lo hice.

Ten�a trabajo que hacer.

No seria un plan brillante,

pero era lo mejor que se me ocurri� en aquel momento.

Habia 217 palabras en el manuscrito.

Labr� cada simbolo con una cuchilla...

e hice una lista con sus posiciones correctas que llam� lista maestra.

Puse n�meros falsos junto a los reales.

As�, s�lo yo sabr�a qu� lugar les correspond�a.

Quiz� alguien pudiera ordenarlos de nuevo,

pero sin la lista,

tendr�a que ser un genio y tener mucho tiempo.

Escond� la mitad dentro de mi zapato...

y puse la otra mitad en un sobre.

Dej� la lista en el caj�n del escritorio, con el papel de cartas,

pues seg�n la teor�a de Edgar Allan Poe,

el escondite m�s seguro es el que est� m�s a la vista.

�Dej� usted un recado para el Sr. Navarro?

Asi es.

Su criado dice que no llegar� hasta la noche.

- Bien, muchas gracias. - De nada.

�Va a quedarse todo el dia en su habitaci�n?

No sabia que le importara.

He decidido perdonarle y olvidar.

No sabia que esto fuera tan aburrido.

No lo sabe bien.

�Y su novio?

�No me ha oido? Le he preguntado por su novio.

Bueno, es una larga historia.

�Qu� tiene ahi?

Fotos de chicas guapas en traje de ba�o.

Podria tener algo mejor que eso.

D�jeme ver.

�sta es la segunda vez que me hace da�o.

Efectivamente.

Seguro que pega a sus mujeres.

Cuando es necesario.

�Ad�nde vas?

A la oficina del hotel, a meter esto en la caja fuerte.

Luego puede que vaya a ver las ruinas.

D�jeme ir con usted.

Por favor.

De acuerdo.

Seguro que aqui seria �til un dragado.

�Por qu�?

�se es uno de los pozos de sacrificio.

- �Y qu�? - �Ve aquella plataforma?

Durante 500 a�os, los sacerdotes lanzaban virgenes desde alli...

y las echaban aqui.

No me gustaria nada.

No creo que usted hubiera corrido peligro.

�Qu� haria con las virgenes que sacara?

Probablemente, quitarle las joyas.

Las cubrian...

de oro y jade antes de darles pasaporte.

Seguro que ese lugar est� lleno de tesoros.

�C�mo sabe todo eso?

Las vi saltar.

Aqui es donde jugaban a algo parecido al baloncesto.

El p�blico se sentaba en esas gradas.

- �Le interesa todo esto? - �Por qu� cree que vine aqui?

Crei que planeaba algo.

Habia dos equipos y una pelota de goma,

pero en lugar de una cesta, usaban ese aro central de ahi.

Le vi ir al camarote de la enfermera antes de que muriera el viejo.

Entonces me ha visto dos veces.

Si un jugador marcaba,

los dem�s debian darle su ropa.

Apuesto a que le gustaria saber con qui�n la he visto hoy.

�Con qui�n?

Crei que le interesaria.

�Con qui�n estaba?

Por fin tengo algo que desea, hombre misterioso.

Asi que tiene que ser muy bueno conmigo.

Colby.

Colby.

�Qu� es eso?

Colby.

�Qu� quiere?

Quiero hablar con usted.

�Sobre qu�?

Digale a esa mujer que se largue.

Primero digale que se vaya, luego hablar� con usted.

De verdad.

Tengo algo interesante que decirle.

Coja el coche y regrese al hotel.

Ni hablar, esto se pone interesante.

�Va a hacer lo que le digo?

- Bueno, pero prometa venir a por mi. - Lo prometo. Venga, vamos.

�Qu� le parece esta ac�stica?

Dicen...

que se puede oir caer un alfiler al otro extremo de la pista.

�De qu� quiere hablar?

No voy a malgastar palabras.

�Me lo va a dar sin crear problemas, o tendr� que quit�rselo?

�Sabe una cosa?

He olvidado lo que hice con ellos.

Quiz� pueda ayudarle a recordar.

Ahora juegas con adultos, chaval.

�Qu� te ha parecido ese paquete?

Veo que le he subestimado, amigo.

Si no, no hubiera usado la derecha.

Hagamos un trato, �vale?

Le dar� 5.000 d�lares.

No puedo vender lo que no es mio.

No es de nadie.

- Pero quien lo tiene es usted. - Si, y a�n no s� lo que es.

Un manuscrito.

Ya. Pero, �sobre qu�?

Alej�monos de esos idiotas.

Venga. Aqui es donde los guerreros arrancaban el coraz�n de sus victimas.

Parece saber muchisimo de esto.

Fui arque�logo hace tiempo, pero me expulsaron de la profesi�n.

Hay un hombre en Oaxaca...

que puede descifrar la escritura que usaban aqui.

No ser� Navarro. No acudir� a Navarro, �no?

�Por qu� no?

Es un bandido peor de lo que nunca fue Berrien.

Dir� que es una receta de tarta de manzana...

o la ropa sucia de un sacerdote,

y usted no notar� la diferencia.

Lo sabr�, por c�mo se lo voy a dar.

�C�mo va a ser?

�se es un truco de la profesi�n,

igual que abrir habitaciones de hotel.

Se dar� cuenta, haga lo que haga.

Mire, �por qu� no me lo vende, eh?

O as�ciese conmigo, le dar� la mitad.

Dos dias a solas con ese manuscrito y podria llevarle a...

�A qu�?

�Por qu� iba a decirselo?

- Podria darle un porcentaje. - �La mitad?

Antes quisiera saber qu� mitad es.

Bien, en 1562,

los espa�oles quemaban todo manuscrito de los nativos...

que caia en sus manos.

Todo, excepto cuatro c�dices.

Son escritos en los que...

se usan letras espa�olas para expresar simbolos nativos.

Se han encontrado tres de ellos.

Ahi vienen m�s turistas.

Vamos. Le llevar� a Mitla.

�ste es el lugar de enterramiento de los reyes y sacerdotes zapotecas.

Era una ciudad en si misma, habitada hasta la llegada de los conquistadores.

Y ahi est� la iglesia que �stos construyeron al llegar.

Justo sobre las ruinas de un templo zapoteca.

- �Qu� pas� con los zapotecas? - Nadie lo sabe.

Pero debido a guerras anteriores, habian construido largos t�neles.

Luego, tras esta �ltima derrota, se refugiaron en esos t�neles,

sell�ndolos, en un sacrificio masivo,

dej�ndolo todo atr�s,

sus vidas, sus templos, sus dioses, sus tesoros.

Bien, este cuarto c�dice es el Libro de los sacerdotes tigre.

Una lista de doce p�ginas...

con los escondites del tesoro que los espa�oles nunca hallaron.

- �Cu�ntas p�ginas tiene? - Doce.

Deberia saberlo.

No se supo nada de �l durante 400 a�os.

Hasta que un idiota de Cuba escribi� al museo de Oaxaca...

diciendo que habia encontrado un pergamino...

y un jade tallado que podria interesarles.

Mientras el museo perdia el tiempo intentando decidir,

Berrien se enter� y tambi�n yo, pero ya era tarde.

El cubano lo lamentaba, pero ya lo habia vendido por 5.000 d�lares.

Eso disip� mis dudas, porque en ese momento supe...

que s�lo habia un manuscrito por el que Berrien pagaria tanto.

Asi que le segui a bordo del Cinco de Mayo...

y lo dem�s ya lo sabe.

Si, lo dem�s ya lo s�.

Entonces, �usted le mat�?

Eso ya me lo pregunt� ayer.

No me ha dicho qu� valor tiene.

M�s de lo que usted y yo podriamos contar en 1.000 a�os.

Diez millones, cincuenta, nadie lo sabe.

Oro, plata, jade.

Haga un trato conmigo, Colby.

La mitad. Me necesita. Puedo traducir el manuscrito...

y sacar el tesoro del pais. �Qu� le parece?

Lo pensar�...

detenidamente.

No me di cuenta hasta llegar al hotel.

El Libro de los sacerdotes tigre.

Doce p�ginas de pergamino aparecen de repente despu�s de 350 a�os.

Buscaban lo que yo ten�a, las tres p�ginas,

la cuarta parte del total.

Supongamos que valiera 10 millones de d�lares.

La cuarta parte ser�an dos millones y medio.

Intent� imaginarme un mill�n de d�lares en oro.

- Dijo que regresaria enseguida. - �Si?

�Dos horas le parecen "enseguida"?

No me gusta que me dejen plantada.

- No la he dejado plantada. - Claro que si.

Me dej� plantada, cree que soy una cualquiera.

- No creo que sea una cualquiera. - Claro que si,

porque lo soy.

Soy una cualquiera y todo el mundo lo sabe.

Julie, esa cualquiera.

�Qu� tiene que hacer una mujer para que le den un cigarrillo?

Esto est� mejor.

�De qu� hablaba con aquel tipo?

De nada.

No puedes enga�ar a Julie. Les oi.

�Oy� algo interesante?

- Tiene algo que �l desea. - �Qu�?

No lo oi porque se fueron.

Pero s� d�nde est�, hombre misterioso.

- �D�nde? - En la caja fuerte del hotel.

Le vi meterlo ahi, �recuerda?

Deme otra copa.

- No necesita m�s copas. - Claro que si.

Quiero muchas m�s.

Luego saldremos a divertirnos.

En lugar de eso, �por qu� no vamos a tu habitaci�n, eh?

�Para qu�?

Bueno, al menos, para tener un poco de privacidad.

No puedes enga�ar a Julie.

- Privacidad y nada m�s. - Claro, por supuesto. Venga, vamos.

Venga, vamos.

Siempre supe que me deseabas.

Necesito tener un hombre como t�.

Me siento sola sin nadie.

Siempre me he sentido sola.

B�same, hombre misterioso.

Ven aqui.

Mirate bien.

�Qui�n querria besar eso?

Sr. Colby.

Llevo mucho tiempo esper�ndole.

Lo siento, el precio ha subido unas dos mil veces.

Le he ofrecido todo el dinero que tengo.

�Por que me minti� diciendo que era la hija de Berrien?

Lo hice por mi tutor.

Ver�, soy adoptada.

Por su tutor trabaj� para Berrien como enfermera, �no es asi?

Si. �l tambi�n quiere el manuscrito. Est� obsesionado con �l.

�Qui�n es su tutor?

Me temo que no puedo decirselo ahora.

Si es usted legalmente libre, �por qu� no le deja?

�Ha tenido alguna deuda...

sin valor legal, pero que sentia que debia pagar?

�l ha sido muy bueno conmigo, quiz� demasiado,

y ahora quiere que me case con su hijo.

- �Y usted no quiere? - No.

Por eso quiero ayudarle a conseguir el manuscrito.

Quiero pagarle de otro modo.

Ha sido muy bueno conmigo.

�Sabe una cosa?

No s�, pero por primera vez creo que me est� diciendo la verdad.

Asi es. Por favor, cr�ame.

La creo.

- Y, por favor, compr�ndame. - La comprendo.

Pero sigo sin vender.

Gracias.

- �Sr. Navarro? - �Si?

�Qu� puedo hacer por usted?

El conservador del museo dijo que podria ayudarme.

Tengo un manuscrito zapoteca que quiero que traduzca.

Ser� un placer verlo.

Pero hay algo que debo decirle. No lo entender�.

- �Qu� quiere decir? - No tengo el manuscrito original.

S�lo tengo fotografias de las palabras, desordenadas.

Eso es imposible.

Sin la estructura de la frase, nadie puede hacer la traducci�n.

Podria decirme los significados...

sin ver la frase completa, �no?

- Es posible, pero... - Ya juntar� yo las palabras.

�Tan secreto es el documento?

�Quiz� la guia para encontrar un tesoro perdido?

Es posible.

Hay cientos de esos documentos.

Cualquier anticuario le vender� una por unos pesos.

Si, lo s�, pero aun asi deseo que se traduzca �sta.

�Cu�nto tiempo tardar� en hacerlo?

Estar� para ma�ana por la noche.

- �Y cu�nto me cobrar�? - Me apasionan los rompecabezas.

Pero quiz� podamos hacer una cosa.

Necesito d�lares para pagar una cosa que he comprado en Estados Unidos.

Si me los vende usted, me ahorraria un viaje a la capital.

- �Cu�ntos necesita? - La factura ser� de unos 100 d�lares.

No llevo tantos d�lares encima.

- �Y cheques de viaje? - Si, eso si tengo.

- Voy a traerle los pesos. - Muy bien.

Espero que sepa lo que hace con Navarro.

- No es ning�n tonto, sabe. - Ya me lo dijo.

Sabe, es muy amable por su parte preocuparse tanto por mi.

Algo que usted tiene es mio, amigo.

- Eso es lo que cree. - Oiga,

�por qu� no me acepta como socio amistoso?

Lo quiera o no, voy a ser su socio.

- No pierda la esperanza. - Asi es.

La se�ora desea verle, se�or.

- �D�nde? - Alli.

- �Quiere reirse? - �De qu�?

Del modo como hace amigos.

Ra�l, Jefferson, yo.

Del libro Haga enemigos, caiga mal.

- �Qu� ha pasado con su amigo? - No soporta verle.

Se cree muy listo, �verdad?

Listo y superior.

Pues no es nada listo, es idiota.

- Muy bien, soy idiota. - No sabe cu�nto.

- �Qui�n cree que es Ra�l? - �Qui�n?

El hijo de Navarro.

Le ha afectado, �eh?

Pues ni siquiera he empezado. �Quiere saber otra cosa?

Su querida revista, y lo que hubiera en ella, ha desaparecido.

Deme el sobre que dej� esta tarde en la caja fuerte.

Se lo di a su mensajero hace menos de 20 minutos.

- Era lo que decia su nota. - No he enviado ninguna nota.

Pero...

�sta es su firma. La compar� con la del registro.

"Entreguen al portador el articulo que guard� en la caja fuerte. Al Colby. "

Qu� cara ha puesto.

Ojal� se pudiera ver en un espejo.

Se lo dijo a Ra�l.

Se lo hubiera dicho a cualquiera, s�lo por verle la cara.

Se pregunta c�mo consiguieron la firma, �no?

�Recuerda los cheques de viaje que firm�?

�Los recuerda?

Esto lo compensa todo.

Sr. Colby.

Vengo a por mi manuscrito.

- �Puede probar que es suyo? - La mitad es mia.

Basta para acusarle de robo y falsificaci�n.

Lo pas� ilegalmente por dos fronteras,

violando la ley dos veces.

Mi padre podria hacer...

que se lo confiscaran y le encarcelaran.

Adem�s, ha entrado por la fuerza en esta casa, como un delincuente.

- Podria dispararle. - �Ve lo est�pido que es?

Le dir� qu� est�pido soy. Ni por un minuto creo...

que me entregaria a mi o el documento al gobierno...

porque ustedes lo desean. Y algo m�s.

No pueden permitirse que muera en su casa un extra�o...

cuyos cheques de viaje...

se le han endosado a usted.

Y en cuanto al arma que dice que lleva, no creo que...

Sr. Colby, ser� mejor que se vaya.

Bien, parece que de momento me superan en n�mero.

Me contaste una bonita historia, Anna Luz.

Era la verdad.

- Y siento que debamos ser enemigos... - V�yase, Colby.

Bueno, esto ha tenido su inter�s.

Mira en los zapatos.

Vaya, vaya, si es mi amigo, el hombre de goma.

�Se ha vuelto a meter en una pelea?

Oiga, si quiere una revancha,

deberia esperar a crecer un par de a�os.

Jefferson, esas...

hojas que tiene ahi...

no le servir�n de nada.

Tiene que tener la lista maestra.

- Ver� que hay unos n�meros... - No toque...

�Qu� le parece la revancha, amigo?

- �Ha tenido bastante? - Si.

�Cu�nto tardar� en traducir esas hojas?

- �Por qu�? - Navarro tiene el original.

- Maldita sea, le dije... - No importa.

A�n podemos ganarle si trabajamos r�pido.

La mitad.

Si, la mitad.

Vale. Vale.

Pida caf�, unos 20 litros.

- �Qu� hora es? - Las 11:40.

Catorce horas y 10 minutos.

- �Ha terminado? - Si.

Si, pero ojal� tuviera las otras nueve p�ginas.

- Entonces, no sirve. - No, claro que sirve.

Pero parecen ser las p�ginas centrales.

Hay un inventario de articulos escondidos, pero sin indicaciones,

e indicaciones para ir a otro sitio, sin inventario.

�Qu� hay en el inventario?

Aqui est�.

Esto es.

"Fuente de 50 arrobas.

"Plata, en barras y trabajada.

"Calzado y mantos de cuentas de oro en casa del sumo sacerdote.

"Im�genes de dioses guerreros de jade.

"Im�genes de serpientes, lagartos y p�jaros de oro.

"Im�genes de la planta del maiz de oro y plata.

"Flores de oro y turquesa.

"Seis jarrones gruesos de oro grabados con serpientes.

"Todo esto del informe del principe, que luego...

"fue torturado por los espa�oles...

"y muri� sin hablar. "

No hay indicaciones.

Luego viene esto:

"En Mitla,

"en la tumba de los reyes y los sacerdotes...

"y en la c�mara del sumo sacerdote,

"11 pasos en la direcci�n en la que mira Ahua Can...

"hacia el dios de la muerte.

"Luego hacia donde mira en la pared del hombre tigre,

"alli, el bloque de piedra caer� cuando se quite la llave.

"En la c�mara, 36 articulos de oro finamente forjado... "

- Siga. - Eso es todo.

Pero es suficiente. Si se parece a la otra lista,

vamos a sacar un mill�n de d�lares.

Hay, adem�s, otras nueve p�ginas.

- �Seguro que Berrien no las tenia? - No, no las sac� de Cuba.

Entonces debemos regresar.

Hablar� con el cubano, le preguntar� d�nde encontr� esas p�ginas.

- Incluso con una p�gina m�s... - �Y qu� hay de Navarro?

Ah, si. Si, Navarro.

Debemos ir esta noche a Mitla. La tumba de la serpiente estaba alli.

Pero no recuerdo a los hombres tigre.

Tendremos que registrar el lugar a conciencia.

�C�mo vamos a hacerlo sin despertar sospechas?

Colby.

Tenemos compa�ia, amigo. El hijo de Navarro y Julie.

�Qu� hacen aqui?

No pasa nada. Van siguiendo a los turistas.

Vamos.

�sta es la c�mara del sumo sacerdote.

Vamos a ver.

"11 pasos en la direcci�n en la que mira Ahua Can, hacia el dios de la muerte. "

Seg�n el libro, est� en la pared norte.

Entonces es en ese lado.

�Qu� aspecto tiene Ahua Can?

Es como una serpiente.

Debe de ser �ste.

- Si, eso es. - Y mira hacia all�.

A ver, 11 pasos.

Un, dos, tres, cuatro,

cinco, seis, siete, ocho,

nueve, diez, once.

- Aqui no hay nada. - �Y esto de aqui?

- No, no es eso. - Quiz� haya cometido un error.

No cometi ning�n error.

Extraordinario, �verdad?

Por supuesto, no entiendo ni palabra de espa�ol.

Pero suena muy po�tico.

Qu� hombrecillos tan trabajadores, �verdad?

Un momento, tiene raz�n.

Hombrecillos, pasos peque�os.

Un, dos, tres,

cuatro, cinco, seis,

siete, ocho, nueve,

diez, once.

�Es esto?

El dios de la muerte.

"Luego hacia donde mira en la pared del hombre tigre,

"alli, el bloque de piedra caer� cuando se quite la llave. "

- Es ese muro de ahi. - Si.

- No veo nada, �y usted? - No.

- Tambi�n lo han descubierto, �no? - Descubrir, �qu�?

Esta sala, por supuesto, es la m�s interesante.

Tengo que sacar una foto para Joe.

Es mi marido, y me ha regalado esta c�mara nueva.

Hace fotos en las esquinas. A�n no s� usarla bien.

Quedarian estupendamente a la vuelta de una esquina.

Vamos a ver.

Si, asi est� bien. Ya est�.

No le importa, �no?

Si. Si que me importa.

Por Dios.

Parece que aqui va a haber gente todo el dia.

Regresaremos por la noche.

Conozco a un nicarag�ense que vive cerca. Tacho Barraza.

Compraremos todo lo necesario. Picos, palas, burros...

Necesitamos burros para sacar las cosas de aqui.

Si, si las encontramos.

Se est� haciendo tarde.

Tacho llegar� enseguida.

Me pregunto qu� hacian Julie y Ra�l en las ruinas.

Si se lo dijera, tendria que lavarme la boca con jab�n.

Quiz� no fuera tan mala idea.

Vale, olvidelo.

Estoy lleno de energia, con la fiebre del oro.

Tengo mariposas de oro en el est�mago y veo puntitos dorados.

Estoy listo, se�or.

"Luego hacia donde mira en la pared del hombre tigre. "

En esta pared no hay hombres tigre...

ni ninguna clase de simbolo.

�Busca los hombres tigre, se�or?

Asi es.

Ya no est�n.

Se los llevaron a la Ciudad de M�xico hace 10 � 15 a�os.

�Todo el bloque de piedra?

No arrancaron la parte de delante con un cincel.

- �D�nde? - Venga, se lo ense�ar�.

Aqui.

Deme esa palanca.

Est� bastante floja.

Una iguana de jade.

Las usaban como perros guardianes.

Y mire esto.

Valdr� 20.000 d�lares en cualquier museo.

Venga, salgamos de aqui.

Tacho.

Bueno, creo que con esto acabamos.

Tienes raz�n, chico listo.

Asi es.

Al principio, s�lo hab�a oscuridad,

la oscuridad de una tumba con el peso del mundo entero sobre mi pecho.

Y luego lleg� la luz,

serpentinas de luz grises y brumosas...

que me mostraban retazos de un mundo sin sentido,

sin tiempo.

All� estaba Berrien, con su risa de gordo,

y Julie, ri�ndose,

y Anna Luz...

�Por qu� quer�a enga�arme?

Navarro, �a qu� jugaba?

Y Bergman, siempre repulsivo.

Y Jefferson, que al final hab�a resultado ser m�s listo que yo.

Y la m�scara,

�qu� ten�a que ver la m�scara con todo esto?

Est� bien.

Est� en casa del Sr. Navarro.

Le pide que se quede hasta que se recupere.

Su herida no es mala,

pero ha sangrado mucho...

y ha recibido varias transfusiones.

Esa m�scara que transportaba desvi� dos de las balas.

�D�nde est� Jefferson?

No lo sabemos.

S�lo que volvi� a casa de Tacho...

y el coche no arrancaba.

Luego, desapareci�.

Deben de haber hecho planes para sacar el tesoro del pais.

Los planes que yo tenia eran...

devolver el tesoro al museo y cobrar la recompensa.

Si de alg�n modo puede ayudarnos a recuperar el tesoro,

puedo asegurarle que M�xico le estar� muy agradecido.

Ahora, vuelva a dormirse.

Me quedar� aqui con usted.

�Qu� est� haciendo aqui?

He estado ayudando.

S� lo que piensa de mi, pero ahora eso no importa.

Despu�s de aquella tarde horrible, quise vengarme.

- Pero no queria que le dispararan. - �Qu� es eso?

Don� sangre para una transfusi�n.

- Si necesita algo, toque la campanilla. - Venga aqui.

Si�ntese.

Julie, fui un poco duro con usted,

pero s�lo queria demostrarle algo.

No he bebido desde entonces.

No pasa nada por una copa,

mientras no le lleve en la direcci�n equivocada.

�Cu�l es la buena direcci�n para mi?

Casarse con el hombre adecuado.

Ya lo he elegido, pero no da resultado.

�Qui�n, Ra�l?

No le gusto.

Creo que es el hombre que necesito,

alguien que sepa gobernarme.

Pero su padre cree que no soy buena,

y adem�s quiere que se case con Anna Luz.

Pero ella no quiere casarse con �l, ni �l con ella.

Y yo si que quiero casarme con �l.

Y creo que �l quiere casarse conmigo.

Pero aqui tienen que hacer lo que dice su padre,

asi que todo es un lio y no hay esperanza.

Quiz� si la haya.

Ver� c�mo va su almuerzo.

Estamos seguros de que sigue en la zona.

Sabr� que la policia vigila las carreteras.

�Qui�n avis� a la policia?

Mi padre.

Admito que hubiera hecho cualquier cosa por ese descubrimiento.

El Sr. Navarro daria cualquier cosa...

por llevar el tesoro a donde pertenece,

al Museo Nacional.

Me alegra oir eso, porque tendr� que ceder bastante.

- �Qu�? - Dos cosas.

La recompensa y la libertad de Anna Luz.

La recompensa la paga el gobierno,

y no s� a qu� se refiere con su libertad.

Sabe que desea que se case con su hijo,

y lo har�, porque cree que se lo debe.

Anna Luz,

�acaso mi casa y mi hijo te resultan tan odiosos?

No, en absoluto.

Pero es cierto que no deseo casarme con Ra�l.

Te he querido como a una hija.

Y yo a ti como a un padre.

Har� cualquier cosa que desees,

pero Ra�l tampoco desea casarse conmigo.

�Ra�l?

Es cierto, padre.

Eres libre de hacer lo que desees.

Bien, para encontrar a Jefferson...

voy a necesitar alg�n tipo de autom�vil.

- Conseguiremos uno. - Gracias.

Jefferson no se dejaria ver, suponiendo que siga en Oaxaca.

No estoy buscando a Jefferson aqui.

Venga, vamos.

�Ha estado preguntando por cierto hombre?

Asi es.

Entonces, quiz� pueda llevarle hasta �l.

�Cu�nto quiere?

Cincuenta pesos.

�se es el almac�n del museo.

Lo que pens�.

- Jefferson. - �Qui�n es?

Bergman. D�jame entrar.

�Qu� te ha pasado?

Colby ha intentado matarme.

�Colby?

- Est�s loco. - No.

Est� vivo.

Me ha seguido por todas partes.

Ese tipo debe de tener nueve vidas.

�Qu� pasa?

Es la electricidad. Ya sabes que pasa siempre que hay tormenta.

- Venga, h�blame de Colby. - Mi hombro.

Me estoy desangrando.

Vale, vale, ya me ocupar� yo.

Si Colby anda por aqui,

ser� mejor que primero me lleve esos sacos de aqui.

No toque eso, Jefferson.

Est�n donde deben estar.

Bueno, tiene que admitir que fue un buen intento, amigo.

Si. Lo fue.

Un mill�n de d�lares,

y se los va a entregar al gobierno.

Dese la vuelta.

Bien, �sa es toda la historia. �Cu�nto creen que me caer�?

Tendr� suerte si le dan menos de la perpetua.

- �Qu� ha sido de Bergman? - Vivir�.

Aunque no le acusen de asesinato...

- hay otra media docena de delitos... - Sr. Colby,

acaban de darme unos documentos relacionados con su caso.

Su licencia arqueol�gica, fechada hace cinco dias.

Su recompensa por el descubrimiento,

un cheque de 25.000 d�lares,

y una declaraci�n del Sr. Navarro...

sobre su trabajo juntos por M�xico.

�Han hablado con el Sr. Navarro?

Con �l y con varias personas m�s.

Hemos decidido, seg�n estos documentos, dejarle libre.

Siempre que se vaya de Oaxaca.

Me ir� de aqui, tan s�lo denme un billete de avi�n.

Ya nos hemos ocupado de eso.

Y de llevarle al aeropuerto en coche.

�Viene con nosotros?

Pero hay algo m�s. Si no les importa, me gustaria...

- despedirme de un par de personas... - Deberia irse, Colby.

�Lo ve? He mantenido mi palabra, Sr. Colby.

- Se lo agradezco. - Eso me complace.

Porque quisiera preguntarle algo.

�Ese manuscrito tenia m�s de tres p�ginas?

No, �tenia que haber m�s?

S�lo me lo preguntaba.

Buena suerte, se�or.

�D�nde est� Anna Luz?

Preferiria no hablar de eso.

El avi�n espera, se�or.

Oiga, ahi mismo hay una cabina telef�nica.

�Puedo hacer una llamada muy importante?

Lo siento.

No tiente a la suerte, Colby. Podrian cambiar de idea.

Si.

Muy bien.

Al Colby.

�Qu� queria don Ulbaldo?

�Qu� hace aqui?

Volar a La Habana.

Buscar� al hombre...

que tiene las otras nueve p�ginas del manuscrito.

O sea, �que est� dispuesta a buscar por todo Cuba conmigo?

Dice que te abroches el cintur�n.

FIN

Esta pelicula se film�...

en su totalidad en M�xico,

en las ruinas zapotecas de Mitla y Monte Alb�n.

Deseamos expresar nuestra gratitud a la maravillosa gente de Oaxaca,

Veracruz y Estudios Churubusco-Azteca en la Ciudad de M�xico...

por su ayuda y colaboraci�n.

Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.