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Tengo muy pocas convicciones,
pero de algo estoy seguro:
no conviene fiarse del tiempo ni de las personas.
Ella,
nuestra hija,
trabajaba en una centralita
y la empresa cerró.
Lo llaman externalización.
Ahora, cuando se rompe un frigorífico,
llamas a una empresa en Bangalore.
Nosotros vinimos desde Bangalore hace muchos años.
Su marido lleva dos años en paro.
-Y los tres viven con nosotros. -Los tres.
Los dos y su bebé de seis meses.
Si nos desahucian,
van a dejar a dos familias en la calle, Sr. Riordan.
No saben cuánto lo siento.
Llevamos 25 años pagando la hipoteca.
25 años.
¿Y cuántas veces hemos dejado de pagar los plazos?
-Ni una vez. -Ni una vez.
No hemos tenido vacaciones, no hemos malgastado el dinero,
no vivimos por encima de nuestras posibilidades.
Porque, para mí, pagar una deuda es sagrado.
Ustedes más que nadie lo saben.
Ustedes lo saben.
Lo sé, señores Shah, lo sé.
Lo sé muy bien.
Y por eso hemos sido tan flexibles con ustedes.
¿No lo ve?
Entendemos que puedan retrasarse en algún pago
en el momento que vivimos. Pero...
Sr. y Sra. Shah,
han pasado seis meses.
Seis meses en los que hemos tenido
-que vivir con 925 libras. -Sr. Shah.
Lo entiendo, de verdad que lo entiendo.
Pero en su contrato se especifica claramente...
Pero debe haber algo,
algo que usted pueda hacer, Sr. Riordan.
Lo que haga falta.
Por favor, dígamelo, no puede dejar que nos vayamos así.
-Me encantaría poder... -Si tengo que ponerme a sus pies,
-lo haré. Sí. -Sr. Shah.
No, por favor. No.
No nos eche a la calle, por favor.
-Por favor, escuche... -No, no.
Por favor, escuche...
Se lo ruego, siéntese, Sr. Shah.
Vamos a analizarlo todo. Lo podemos revisar.
-Sra. Shah... -No.
-No, por favor. -No, no, no.
¿Una extensión de la hipoteca para los indios? ¡Estupendo!
Se pusieron de rodillas.
¿Y dónde está escrito que ponerse de rodillas
concede condiciones especiales a los clientes, Peter?
-Están desesperados. -Ya, ¿y quién no?
¿Qué somos, el teléfono de la Esperanza?
Lo siento, pero... no se me ocurrió otra solución.
La solución es echarlos.
No, no, si les refinanciamos la hipoteca a los Shah,
no tendrán que perder la casa
y tendremos garantizado el pago 10 años más.
Un pago que al final no harán. Piensa en eso, Peter.
No, es solo una mala racha.
Saldrán adelante. Los Shah son buenas personas.
Son gente seria, han sido clientes ejemplares
desde que estoy en esta sucursal.
Pero nadie es ejemplar para siempre. Eso es obvio.
Eso es todo, Peter.
Gracias.
Leuchars no es tan malo.
Le gusta dar lecciones.
Y usa todo el rato la palabra "obvio".
Supongo que se pregunta
cómo alguien como yo, sin ambiciones, sigue trabajando allí,
en un sitio tan poco adecuado.
O por qué siguen existiendo personas así.
No, no es tan malo.
Aunque es verdad que un día me dijo:
"Es matemáticamente imposible
que seis millones de personas murieran en el Holocausto".
"Matemáticamente imposible".
Y lo dice un hombre que no sabe sumar dos y dos
sin la calculadora. Suena muy convincente.
-Ya le ayudo... -¡Yo puedo solo!
Vale, vale.
Empecé a interesarme por el tiempo cuando era muy joven.
Sin ninguna explicación.
Mi hermano y yo crecimos en una casa
con unos padres demasiado ocupados en destruirse
como para prestar atención a lo que hacíamos.
Yo elegí la meteorología como afición.
Mi hermano no llegó a elegir nada.
...los vientos se originan en el mar
y llegan a los continentes con toda su fuerza.
El fuerte sol que calienta las aguas tropicales
afecta a los sistemas meteorológicos de todo el mundo.
Las aguas calientes de los océanos se evaporan y se elevan...
Aquí, hablar del tiempo es una especie de código que usamos
para romper con las inhibiciones sociales.
Pero para mí, el tiempo es una manera de sentir
que está pasando algo.
Y si no pasa nada,
siempre hay una promesa.
SUBIR
NIMBOSTRATUS CON FRACTUS OCASIONALES
NIMBOSTRATUS
Buenos días, Sr. Leuchars. Cuando tenga un momento,
¿podría decirme qué hacemos con el crédito de...?
Luego. Luego, Peter, estoy liado.
Bueno...
EMPLEADO DEL MES ¡GRACIAS POR AYUDAR A NUESTROS CLIENTES!
Aquí tiene.
¡HOLA! HE CAMBIADO MI CORREO.
BORRA EL OTRO. TODO VA BIEN POR AQUÍ.
VEN A VERME CUANDO QUIERAS, YA LO SABES. UN ABRAZO, DANIEL
Así, sin avisar, una carta de despido...
No, nosotros no te despedimos. Es la prejubilación.
¿"Nosotros"?
-Sí. -¿"Nosotros"?
¿Nosotros? ¿Quiénes?
¿Qué?
Nosotros, la empresa,
queremos agradecerte tu lealtad y tu dedicación.
-Esto no es un premio. -¿Cómo puedes decir eso?
A mí me encantaría. Se te queda una buena pensión.
Todavía puedo trabajar.
¿Trabajar? Ahora puedes hacer lo que quieras.
-¿Lo que quiera? -Por supuesto.
Disfruta de la vida. Es lo que todos queremos.
Lo que yo quiera.
Sí.
-Lo único que quiero es esto. -¿Sí?
Nada de fiesta de despedida.
¿Una fiesta?
No pensábamos hacerla.
CABRONES
FELIZ AÑO NUEVO CHINO
Hoy, alguien más joven estará sentado en mi silla.
Me gustaría susurrarle algo al oído.
Decirle:
"Algún día lamentarás haber dedicado toda tu vida
a dar dinero a gente que no lo necesita
y negárselo a la gente que lo necesita de verdad".
No lo echaré de menos.
JUNTOS PROSPERAMOS
Hola. En este momento no puedo atenderte,
deja tu mensaje después de la señal.
¡Hola!
Parece que por fin voy a poder ir a verte.
Sí, voy a coger esas cintas con los cursos de español
que me regalaste, las sacaré por fin.
Vaya, ahora que lo pienso, no sé dónde las he puesto.
A ver si las encuentro.
La verdad, estoy un poco nervioso.
Hace mucho que no viajo.
Ya no sé ni cómo hacerlo,
preparar todas las cosas,
las maletas y todo eso.
No creo que sea tan difícil, ¿no?
Ahora incluso las tienen con ruedas.
Muy bien. Escucha...
Ya te avisaré del vuelo
y de la hora de llegada y todo eso.
Tengo muchas ganas de verte el careto, hermanito.
De verdad.
Bueno. Nos vemos.
Hola, Daniel. Soy yo.
Soy Peter otra vez.
Llevo esperando aquí más de una hora.
¿No te habrás confundido con las fechas?
Bueno...
me quedaré por aquí un rato más,
y si no, iré luego para tu casa.
De todas formas, llámame
cuando oigas esto, adiós.
Daniel, hola, hermano.
Bueno, no sé si es que andas liado o qué.
A lo mejor tienes apagado el teléfono o no te funciona bien.
Yo sigo aquí,
estoy esperando junto a una especie de jardincito.
Llámame o mándame un mensaje cuando oigas esto.
Avísame de qué vas a hacer.
Adiós. Hasta luego, hermano.
¡Madre mía!
¡Joder!
Hola, no puedo atender tu llamada en este momento...
¡Natalie se casa!
¡Natalie se casa!
¡Natalie se casa!
¿Cuánto es, por favor?
100 euros, please.
-¿100 euros? -Sí.
Señor, tenga.
¿Perdone?
La tarifa desde el aeropuerto es fija.
El taxista no debería haberle cobrado tanto.
Ah, vale. Gracias, muy amable.
De nada. Disfrute de Benidorm.
Adiós.
Sí. Perdone, no hablo español.
¿En qué puedo ayudarle?
Verá, mi hermano me ha invitado.
Se llama Daniel. Daniel Riordan.
Mire, él sabía que llegaba hoy.
Habíamos quedado en que me recogería en el aeropuerto,
pero no ha aparecido.
¿Necesita algún documento? Tengo aquí el pasaporte.
Tranquilo.
Espere un momento.
Su hermano está fuera, pero...
nos dijo que vendría usted.
¿No le ha dicho cuándo volvería?
Nadie le ha visto desde el sábado.
Eso fue hace tres días.
El Sr. Riordan viaja todo el rato.
Creo que tiene algún negocio en África.
¿Desde cuándo?
Eso me ha dicho Lucy. Ella limpia su apartamento.
Le conoce bien.
Pero esto es una... No entiendo...
Todo esto es muy raro.
Me habría dicho algo.
-Si me acompaña... -Me habría avisado.
-Sígame. -Sí, sí, claro.
-Por aquí, por favor. -Sí.
¿Va a quedarse mucho tiempo?
Un par de semanas o así.
Muy bien.
-Muy bien, gracias. -Que lo pase bien.
¿Te molesta si fumo?
¿Qué?
No, no.
A Daniel no le gustaba.
Por cierto, se te cae la baba cuando duermes.
¿No te lo han dicho nunca?
Perdone. ¿Cómo ha entrado aquí?
¿Dónde está Daniel?
No tengo ni idea.
El portero me ha dicho que tiene un negocio en África.
-¿África? -Sí.
¿En serio? ¿Por todo el continente?
Eso es lo que me ha dicho, no tengo ni idea.
-Perdone, ¿quién es...? -Alex.
Yo soy Peter.
He perdido el zapato.
Daniel tiene uno igual.
Ah, sí.
Nuestro padre
nos dio uno a cada uno antes de morir.
Sabía que le había llegado su hora.
¿Era relojero?
No, es que no era muy original.
Trabajo en el club de su hermano, soy la encargada.
Lleva sin aparecer unos cuantos días
y la gente aún no ha cobrado.
Así que he venido a ver si está bien.
¿Daniel tiene un club?
¿De dónde narices sales tú?
¿Te ha dejado algún teléfono? ¿Una dirección? ¿Algo?
No.
¿Algún documento?
¿Por qué me iba a dejar algún documento?
Si hablas con tu hermano,
dile que la gente se está empezando a enfadar.
Sí, lo entiendo. Ya.
Espere un momento.
-¿Cómo se llama el club? -Benidorm.
Club Benidorm.
Tu hermano es igual de original que su padre.
Ya veo.
¿Qué clase de tipo se pone un neón en casa con su nombre?
¿Quiere sangría?
¡Vuelve! ¡Ven aquí!
¡Tómate una copa!
¿Cocaína?
¿Cocaína, viagra?
No, no, gracias.
Hola. En este momento no puedo atenderte,
deja tu mensaje después de la señal.
Y empieza a deambular por las calles de noche y aprende a robar
y aprende a pelear en el gueto.
Entonces, una noche de desesperación
el joven estalla.
Compra un arma, roba un coche.
Intenta escapar, pero no llega muy lejos.
Y su madre llora.
La multitud se reúne alrededor del joven rabioso
que yace, boca abajo, en la calle
con un arma en la mano en el gueto.
Mientras un joven muere,
en una mañana fría y gris en Chicago,
otro niño nace
en el gueto.
Mientras un joven muere
en el gueto.
Gracias, señoras y señores.
Y si mañana
yo no pudiera
volverte a ver.
Pongamos por caso
que tú te hubieras
cansado de mí.
Aquello que basta
a otras personas
no me bastará.
Ni siquiera la sombra
de mi perdida...
felicidad.
Y si mañana,
y remarco el "Si",
de repente
yo te perdiera,
habría perdido
el mundo entero,
no solo a ti.
Y si mañana
yo no pudiera
volverte a ver.
Pongamos por caso
que tú te hubieras
cansado de mí.
Aquello que basta
a otras personas
no me bastará.
Ni siquiera la sombra
de mi perdida...
felicidad.
Y si mañana,
y remarco el "Si",
de repente
yo te perdiera,
habría perdido
el mundo entero,
no solo a ti.
-Perdone. ¿Habla inglés? -Sí.
¿Se puede visitar a los artistas?
Sí, los camerinos están por allí.
¿Está permitido?
¿No les molesta ni nada?
Vaya, no sea tímido.
Muy bien. Gracias.
Gigi, ¿dónde está mi pañuelo? No lo encuentro.
-Ni idea. -Yo lo puse aquí.
No lo encuentro.
Pasa.
Hola, Peter.
Perdón.
¿Quieres casarte o no?
Venga, vámonos.
Y tú también.
Perdona, ¿tienes que hacer eso ahora?
¡Disculpa!
¡Hola!
-Lucy, te llamas así, ¿no? -Sí.
No hace falta que pases la aspiradora.
-¿Hablas inglés? -"No inglés".
No, es que tengo... dolor de cabeza.
-Resaca. -No.
No, resaca no. Dolor de cabeza.
Si tienes que limpiar,
-¿puedes hacerlo sin...? -¿Té?
-¿Té? -Té.
Una taza de té, sí, estupendo.
Muchas gracias. Vale.
Es que...
-Té. -Un té, sí, gracias.
Gracias.
Es...
interesante.
¡Joder!
-¿Esta es la comisaría? -Sí, es aquí.
-¿Puedo pasar? -Sí, pase, pase.
Gracias.
Nada, estaba hablando en inglés. ¿Has visto qué inglés tengo?
El teléfono de mi hermano...
SI NECESITA UN PASAPORTE BRITÁNICO DE EMERGENCIA
SOLICÍTELO EN LÍNEA LO ANTES POSIBLE
-¡Es usted! Hola. -Hola.
-Siéntese, por favor. -Gracias, no sabía que era...
¿En qué puedo ayudarle?
¿Quién le dijo que su hermano estaba en el extranjero?
Fue el portero,
el conserje del edificio.
Pero todo esto es muy raro.
No me dijo nada ni me dejó ningún mensaje.
Y se supone que íbamos a vernos,
llevamos mucho tiempo sin vernos.
La última vez fue hace años, ¿sabe?
Era un momento especial.
No es muy normal
que desaparezca sin decir nada.
Entiendo que esté preocupado, pero que encontrara su teléfono
no basta para pensar
que se trata de una desaparición.
Deberíamos esperar unos días
antes de hacer saltar las alarmas.
Sí, pero...
dicen que cientos de personas
desaparecen en Benidorm cada año.
Bueno,
lo he visto en un documental en Channel 4, en mi país.
¿Y se cree todo lo que ve en televisión?
No sé...
Escuche.
Dice que usted y su hermano hace mucho tiempo que no se ven.
Parece que no tienen mucho trato.
¿No puede ser que su hermano haya cambiado de idea?
No.
No veo por qué. Mire, estamos muy unidos.
El hecho de que no nos veamos no significa
que hayamos discutido ni nada por el estilo.
No, es solo...
cosas de la vida.
"Mucha gente vive encerrada dentro de sí misma, como en cajas,
pero si se abrieran podríamos ver toda su belleza,
solo con mostrar interés en ellas".
Es bonito.
-¿Podemos seguir con lo de mi hermano? -Sí.
Hablemos de su hermano.
¿Cuándo fue la última vez que lo vio?
Hace unos 10,
-12 años, quizá. -La gente cambia.
-Yo no. -Puede que su hermano sí.
Agente, mi hermano nunca me dejaría plantado.
"Si no esperas nada de nadie,
-nunca te decepcionarán". -Eso lo dice usted.
No lo digo yo, lo dice Sylvia Plath.
Verá, no tenemos una relación
-en el sentido convencional. -Ya, ya.
-Señor... -Riordan.
-¿"Rirden"? -Riordan.
-"Riordan". -Riordan, sí.
-Riordan. -Sí.
-Bueno, Sr. Riordan. -Sí, sí.
Solo quiero que piense
que antes de ponerse en lo peor,
debería descartar lo que parece imposible.
¿Quién narices dijo eso? ¿Sherlock Holmes?
Lo he dicho yo, ahora mismo.
Me gustaría denunciar la desaparición de mi hermano.
Muy bien.
¿Nombre y apellidos de su hermano?
Esto le servirá.
Gracias.
Sí, sal de frutas. También lo tenemos en Inglaterra.
No, esto es español.
Tres veces al día
-y se encontrará mejor. -Muy bien.
Te dije que no volvieras a llamar.
Vete a tomar por culo, cabrón.
-Hola, soy el hermano de Daniel Riordan. -¿Daniel?
No, no, soy su hermano Peter.
Daniel ha desaparecido.
¿No sabrá algo de él por casualidad?
Lo siento, pero no lo veo desde hace meses.
No pensaba verle "nunca".
¿Oiga?
-¿Cómo ha dicho? -Never.
¿Hola?
-¿Quién es? -Hola, hola.
Soy... soy el hermano de Daniel Riordan.
Le estoy buscando.
¿Oiga? ¿Me oye?
-Soy el hermano de Daniel Riordan. -¿Daniel?
¿Alex? No, no, no, soy Peter.
Perdona... perdona el susto. Encontré el móvil de Daniel.
Estaba debajo de la cama, con el modo vibración.
Solo estaba probando con algunos números.
-Perdona que te haya hecho esperar. -No pasa nada.
-Ha sido un día muy largo. -Ya veo.
¿Tienes hambre?
Sí,
pero tengo el estómago un poco revuelto.
Eso es porque no sabes dónde comer.
-¿Me dejas fumar un cigarro primero? -Claro.
Perdona, te ha caído...
En fin...
No, no, gracias.
Gracias.
¿Qué es esto?
Arroz negro.
Se hace con la tinta del calamar.
¡Vaya!
Esta no es la primera vez que Daniel desaparece,
pero nunca por tanto tiempo.
¿Sabes si tenía algún problema con la justicia?
Nunca ha tenido problemas con las deudas del club.
No sé con el resto de empresas.
¿Qué? ¿Qué otras empresas?
Daniel y yo nunca hablábamos mucho,
aunque yo era su socia en el club.
Ya, ya entiendo, ya.
No.
Yo creo que no lo entiendes.
Me parece
que te preocupas demasiado.
Cuando menos te lo esperes, Daniel aparecerá por la puerta
con la maleta llena de regalos
y una botella de tequila bajo el brazo.
Sí, puede ser.
Puede que tengas razón.
Yo no...
Creo que no te lo he dicho, ¿verdad?
Me gustó...
Me gustó mucho tu número.
No, no me lo dijiste.
¿De verdad?
Sí.
Sí,
es muy...
muy poético.
-Sí. -Gracias.
Lo hago para divertirme de vez en cuando,
cuando falta alguna de las chicas,
para no perder la práctica.
Ya.
¿Y por qué Pearl?
-Ah, ya, entiendo. -Sí, ¿no?
Perdona.
Pero no es solo por eso.
Me gustan las cosas blancas.
Entonces, estás en el sitio ideal.
Lo único que tiene de blanco La Costa Blanca es el nombre.
El resto de cosas parecen blancas, pero no lo son.
No importa lo puras que parezcan,
siempre esconden algo sucio dentro.
Eso no...
Eso no pasa con las perlas.
Las perlas la cosa más blanca y más bella de este mundo.
Como la nieve.
Exacto.
Pero, por desgracia, nunca nieva en Benidorm.
Pero no es imposible.
Si se dan las condiciones adecuadas,
una tormenta desde el este
y una masa de aire frío de origen polar, por ejemplo,
una precipitación sólida
podría presentarse en las latitudes más al sur.
¿Eres científico?
Sí.
No, no.
La meteorología es como un hobby.
Pues necesitas urgentemente otro hobby.
Sí.
Daniel y yo estábamos muy unidos cuando éramos niños.
Nuestros padres
bebían mucho. Los dos, de hecho.
Nosotros nos protegíamos el uno al otro.
Nos llevamos apenas un año.
Lo hacíamos todo juntos.
La gente nos preguntaba si éramos gemelos.
-¿Daniel y tú erais...? -No quiero hablar más de Daniel.
Vale.
Háblame de ti. ¿De dónde eres?
No logro distinguir tu acento. ¿Cómo acabaste aquí?
No quiero hablar de mi vida. Bastante tuve con vivirla.
La gente acaba aquí por muchos motivos.
Casi siempre son bastante predecibles.
Seguro que es fascinante.
¿Has pensado en mí estos días?
-Sí. -¿Y qué has pensado?
Que debería haber salido de Manchester
-hace mucho tiempo. -Sí, hace mucho tiempo.
-Eres algo que Daniel no era. -¿El qué?
Inocente.
Gracias.
-Gracias por traerme. -De nada.
Buenas noches.
Sí.
-¿Te apetece subir? -No.
-No pasa nada. -Otro día.
A veces, por las noches,
siento que el mundo se va a acabar
y necesito saber que no soy la única superviviente, que si muero,
alguien estará allí para cerrarme los ojos.
Quizá en una de esas noches.
Sí,
una de esas noches.
Gracias.
Buenas noches.
CONTRATO DE EDIFICACIÓN
¿Alex?
¿Esas botas son cómodas para conducir?
-No, claro que no. -Eso imaginaba.
¿Qué hacemos aquí?
-Esta casa es de Daniel. -Esto está muerto.
No pensé que estaría en este estado.
Hay muchas edificaciones abandonadas por aquí.
Ya sabes, la crisis, el Brexit,
la sequía, el blanqueo de dinero.
El fin del mundo.
¿Y él compró esto?
Lo construyó.
Bueno, él no,
la promotora de la que era socio o representante o lo que fuera...
ellos lo hicieron.
Invirtieron mucho dinero
en esta promoción.
Pues lo han perdido.
Sí.
La empresa quedó en bancarrota y no podía pagar los préstamos.
El banco no quiso quedarse con la propiedad.
Ya no tenía valor.
No querían que esos activos se mostraran como "pérdidas" en el balance anual.
-Hablas como un banquero. -¿Ah, sí?
El banco decidió solucionarlo
vendiendo las casas con su propia inmobiliaria.
¿Quién va a comprar esto?
Alguien lo hizo.
Unos rusos, parece ser.
Había un contrato de compra
en la caja fuerte por un millón de euros.
-¿Un millón de euros? -Sí.
No creo que baste para cubrir las deudas pero...
algo ayuda.
En una de las cláusulas,
Daniel había marcado esta casa para él.
Si te gustan los sitios abandonados, te enseñaré uno mucho más divertido.
¿Qué te parece?
No tengo nada mejor que hacer.
Es curioso,
de niño nunca me gustaron los parques de atracciones.
¿Por qué? ¿Demasiadas emociones?
Puede ser.
¿Vas a...? ¿Vas a entrar ahí dentro?
-¿Por qué? -¿Nunca has hecho algo porque sí?
Nunca.
Algunas cosas son más bellas cuando están oxidadas,
¿no crees?
¿Por qué me has traído aquí?
Quería estar contigo a solas en un sitio oscuro.
A veces hay tanta luz en Benidorm
que no te deja ver.
Yo sí te veo.
¿Ah, sí? ¿Y qué ves?
Una de las mujeres más bonitas que he visto nunca.
Caray, Peter Riordan,
tienes talentos ocultos.
Y una de las más solas.
Al menos te has parado a pensar en eso.
Es mi talento oculto.
Todos estamos solos.
Pero algunos lo esconden mejor que otros.
¡Ay, Dios!
No voy a bajar 42 putas escaleras.
Hasta luego.
¿Habla inglés?
Sí, un poquito.
Bien. ¿Estoy en esta dirección?
Vale.
¿Es usted el dueño de la carnicería?
No.
¿Podría ponerme en contacto con él?
Con el señor... Perdón...
No.
¿Y con el señor Daniel Riordan?
-¿No? -No. No tengo ni idea.
-Lo siento. -Bueno.
¿Va a llevarse algo?
Tenemos chuletas de cordero.
No, está bien, gracias.
¡Agente!
-Me han dicho que estaba aquí. -¡Es usted!
-Le traigo esto. -Muy bien.
Los papeles de Daniel.
Parece ser que Daniel tenía una promotora inmobiliaria.
No he podido encontrar al resto de socios, solo a un carnicero.
Seguro que a usted le resultará más fácil.
Quizá alguno de ellos sepa dónde podemos encontrarle.
En fin. Aquí está todo.
Nombres, direcciones, fotos, de todo.
Muy bien. Gracias.
Veremos a dónde nos lleva esto.
¿No le importaría darme el teléfono de su hermano?
-Sí, sí, por supuesto. -Gracias.
Claro.
-Aquí tiene. -Muy bien.
Bueno,
¿puedo empezar ya a pensar en lo peor?
Bueno, mírelo por el lado bueno.
Quizá su hermano no le dejó plantado, después de todo.
Tiene usted un humor muy particular, agente.
Sí, eso me dice mi marido.
Según él, lo de leer poesía no puede traerme nada bueno.
Sylvia Plath, ella fue la que...
se suicidó metiendo la cabeza en el horno, ¿no?
-Sí. -Su marido tiene algo de razón.
No se puede juzgar a un artista por cómo murió.
De hecho, cuando estuvo aquí en Benidorm,
fue su época más feliz.
¿Sylvia Plath estuvo aquí?
Sí, en 1956.
Alquiló una casa de pescadores junto al mar,
antes de que hubiera un solo rascacielos en la ciudad.
Estas son las vistas que tenía cada mañana.
Su casa estaba aquí.
Y adivine dónde vivo yo ahora.
Todos los días tengo las mismas vistas que ella.
La verdad es que causó mucho revuelo en la ciudad
porque usaba bikini.
Algo nunca visto aquí antes.
Mi padre estaba jugando a la pelota en la playa.
Dio una patada
y la pelota cayó justo al lado de ella.
Mi padre fue a recogerla.
Sylvia se levantó, cogió la pelota
y se la devolvió.
Él se quedó mirándola,
hipnotizado.
Ella le sonrió y le dijo...
Me contó que nunca había visto nada parecido.
-Hola. -¡Hola!
¿No tendrá La campana de cristal de Sylvia Plath?
Creo que tenemos Ariel, pero déjeme mirar.
Gracias.
-Aquí tiene. -Muchas gracias.
-Gracias. -De nada.
Sabe que vivió aquí, ¿verdad?
-Eso me han contado, sí. -Genial.
Gracias.
¡Hola!
Toda la sangría que quiera por 15 euros.
Oiga, ¿quiere ver el partido? Una pinta gratis por cada gol.
¡Venga!
¡Strippers y sexo en directo en el Club África!
¿Quiere probar? Venga conmigo.
Perdone, ¿cómo ha dicho?
-¿El Club África? -¡El Club África, sí!
¡Entre! ¡Entre y páselo bien!
Disculpe.
No sé si puede ayudarme.
Estoy buscando a mi hermano.
Creo que venía aquí con frecuencia.
No le puedo ayudar. ¿Quiere tomar algo?
Bueno, no le he dicho qué aspecto tenía.
-Aquí todos parecen igual. -A ver, a lo mejor si mira...
Eche un vistazo. No importa si no le suena.
Se me olvidó... a ver si la encuentro.
Mire, este es él.
Se llama Daniel. Daniel Riordan.
Lo siento.
Bueno, a lo mejor usted podría...
enseñar a alguien la foto, a algún compañero...
¿Va a tomar algo o no?
Sí, claro. Sí.
Gracias.
¿Qué es eso?
¿Anchoas?
Y lo otro es...
-Pulpo. -Pulpo.
Ah, ya.
A ver,
conozco a ese tal Esteban Campos.
Pero no sabía que Daniel y él eran socios.
Bueno, parece que nadie le conocía en el Club África.
-O en la carnicería. -¿Cuánto les ofreciste?
¿Cómo? ¿A qué te refieres?
¡Vaya!
¿Un banquero no sabe que todo tiene un precio?
Sí que eres un tipo raro.
Es verdad.
Está bien.
Está...
muy bueno.
Está vivo, está muy bueno.
-¿Está vivo? -No, espero que no.
Gracias.
Gambas.
La cabeza es lo mejor.
Pruébala.
Vale. No sé cómo...
Voy a probar la cabeza.
Hace unos años,
los bancos concedían créditos como caramelos
para comprar terrenos, casas...
La gente no tenía ni idea de cómo invertir.
Lo único que sabían era que si no lo hacías
eras estúpido.
Pero tú no lo hiciste.
Demasiado dinero significa demasiados problemas.
Eso no me suena estúpido en absoluto.
-¿Eso es un halago? -Bueno, no lo sé, sí.
Puede ser.
Está bien, está bien. Aquí tienes. Toma, toma.
Pero no nos hagas daño. Vete ya.
No, no lo necesitas.
Si quieres dinero...
Cógelo y vete, por favor.
No, no tienes que hacer esto.
¡Mierda! ¿Estás bien?
Joder...
-Duele, pero no es nada. -Sí, no es grave.
Pero sienta bien.
Sí, señora.
¿Qué es este sitio?
Pasa.
-¿Hay alguien más aquí? -Lucy.
¿Lucy?
Siéntate.
-Muy bien. -Voy a por hielo.
Vale.
Vale, gracias. Entonces...
-¿Lucy limpia en varios sitios? -Sí.
Lucy trabaja para mí desde hace tiempo.
Yo la recomendé para tu edificio.
Me pone un poco nervioso.
Ella...
Ella hace esas...
figuritas con las toallas y las deja encima de mi cama.
Lucy es un amor.
Y ha tenido una vida muy dura. Muy dura.
Ya.
Aprendió en la cárcel.
A hacer las figuritas.
Los británicos no confiáis en nadie que no hable inglés.
Eso no es verdad. No es verdad.
¿Quieres quedarte a dormir?
-Sí. -Me refiero...
solo a dormir.
Sí.
Te puedes quedar hasta que me duerma.
Vale.
Gracias. Esta noche es...
¿Es...
una de esas noches en que necesitas saber
que si hay una catástrofe nuclear hay alguien contigo
para cerrarte los ojos?
Sí.
Está bien.
-Eh, amigo mío. -¿Qué? ¿Qué?
-Ven con nosotros. -¿Qué? ¿Qué pasa?
Espere... ¿Qué? ¿Qué?
-¡Socorro! -¿Vale?
¡Socorro! ¡Socorro!
¡Tú! ¡Venga, sal!
Sí, un momento.
Siéntate.
-Siéntate. -¡Vale, vale, vale!
Siéntate.
¿Qué me vais...?
Encantado de conocerle, "Mister Riordan".
¿Cómo está?
Me llamo Esteban Campos.
Mi abuelo abrió esta carnicería.
Él era de Almería.
En los primeros años del turismo
dejó su pueblo, a su familia
y las ovejas que había criado durante generaciones
y se vino a Benidorm.
Es un negocio modesto, pero estaba muy orgulloso de él.
Y mi padre después de él.
Yo solo tenía ocho años
cuando despiecé mi primer cordero.
Mi padre me dio la enhorabuena y me compró un helado.
Recuerdo que, mientras me lo comía,
las manos aún me olían a sangre.
Perdone,
¿porqué me está contando esto?
El día que conocí a su hermano le conté la misma historia.
Quería que supiera que yo no soy un hombre de negocios.
Solo soy un carnicero de pueblo.
Todo lo que tengo, lo he construido con mi esfuerzo.
Nadie me ha regalado nada.
Y por eso nunca permitiré que nadie me lo quite.
-No entiendo qué... -¿Qué sabe usted de Daniel?
¿Qué? Nada.
Lleva varios días preguntando por él aquí y allá.
Apareció por aquí, también por mi club.
Sí, pero solo porque lo estoy buscando.
Ha desaparecido sin dejar rastro.
¿Usted sabe qué ha podido pasarle?
-Su hermano y yo somos socios. -Sí.
Invertimos en una promotora inmobiliaria junto a mi cuñado.
En Los Lirios, sí.
El negocio no prosperó,
pero tuvimos suerte de encontrar un comprador.
Daniel no estaba dispuesto a vender.
Decía que el precio era muy bajo, pero...
era la única manera de saldar todas las deudas.
Al final,
unos tipos de Moscú estaban dispuestos a comprar.
Sí, he visto los contratos.
¿Qué contratos?
Estaban en una caja fuerte en su piso.
-¿Aún los tiene? -Se los entregué a la policía.
Lo que usted no sabe es que una vez finalizada la venta,
su hermano Daniel transfirió
todo el dinero a una cuenta en el extranjero y desapareció.
No, no puede ser...
eso es imposible.
Daniel nunca haría algo así.
Pues lo hizo.
He intentado encontrarle de mil maneras.
Y cuando me enteré de que usted estaba preguntado por él...
Disculpe si mis maneras son un poco bruscas pero...
estamos muy cabreados.
¿Lo ha denunciado?
La policía no va a hacer nada.
Daniel es otro evasor de impuestos.
Uno de tantos en este país.
Pero ¿quién sabe?
Nada es imposible en Benidorm.
Mi padre vio a Sylvia Plath en bikini.
¿Es que aquí todo el mundo ha visto a Sylvia Plath en bikini?
No, no todo el mundo.
Solo el padre de la policía con la que habló.
También era mi padre.
Somos hermanos.
Supongo que nos parecemos tanto como vosotros.
Pero...
Imagino que su hermano contactará con usted
en algún momento.
¿Y si no lo hace?
Puede que no sea hoy ni mañana,
pero algún día le llegará un mensaje.
En Navidades o por su cumpleaños...
Estoy convencido de que usted hará lo correcto.
Tengo mucha paciencia, es una de mis virtudes.
Claro, por supuesto.
Estupendo.
Siento lo del secuestro, no es mi estilo.
No tiene por qué contárselo a mi hermana.
-Seguro que ya lo sabe. -No, no.
¿Le gusta el cordero, las chuletas de lechal?
-Sí. -Están deliciosas, fritas...
Walder le pondrá unas cuantas. Invita la casa, por supuesto.
Vale. Perdone.
¿Puedo irme ya?
Sí, por supuesto. Adiós.
No se olvide las chuletas.
Ya.
Alex, hola, hola. Soy Peter.
¿Puedes llamarme en cuanto oigas este mensaje?
Es urgente, muy urgente.
Votaron a favor del Brexit.
Yo no entendía por qué querían echar a los musulmanes,
no se enteran de que los musulmanes no vienen de Luxemburgo.
En mi opinión, les hubiera ido mejor
si hubieran hecho una consulta sobre ombligos.
Sí, lo sé.
Después de tanto "me quedo, me piro", somos una nación de pirados.
Así que yo también, ¡me piro!
Cuando ya está todo dicho,
qué más da lo que pase, mientras lo pasemos bien.
Vale, aquí estoy otra vez.
¡Me han secuestrado!
Me metió en una cámara
y su hermana es la policía que lee poesía.
Para ser Benidorm, eso mola bastante, ¿no?
-No pareces muy preocupada. -Te han devuelto de una pieza.
¡Me han secuestrado!
En tu vida imaginaste que dirías algo así, ¿verdad?
No.
¿Quién será ahora?
Un momento, es la policía.
Discúlpame.
¿Diga?
Sí, soy Peter, el hermano de Daniel.
Sí.
Era Marta, la policía de Sylvia Plath.
¿Y...?
Bueno,
parece ser que la policía ha localizado a Daniel
en la lista de pasajeros
de un vuelo a Banjul, en Gambia.
¿Banjul?
En Banjul hace aún más calor que en Benidorm.
Sí, pero...
No imaginé que fuera a salir huyendo...
Peter, cielo.
Él no se merece que te preocupes tanto por él.
Sí, pero es mi hermano.
Daniel y tú compartís el apellido...
y un par de relojes.
Él no te caía nada bien, ¿no?
Pues...
No, no. Trabajábamos juntos y lo hemos pasado bien alguna vez,
pero Daniel no respetaba a sus empleados.
Trataba como el culo a las chicas del club, a las camareras, a Lucy...
Si no respetas a los que te limpian el baño o te hacen la cama,
para mí eres lo peor.
Estoy muy decepcionado.
¿Quieres un tequila?
Sí, lo que sea. Sí.
Siento como si no le conociera.
-¿Por Banjul? -Banjul...
Cuando llegué aquí por primera vez, pensé que no duraría ni una semana.
Me pasaba la mayor parte del tiempo intentando pensar cómo salir de aquí.
Y entonces, una mañana, les escuché y...
entendí algo.
Entendí que mientras te sientas con ganas de cantar
o de hacer estupideces o perderte o...
cometer errores, enamorarte...
cometer errores y enamorarte,
no estás acabado.
¿Crees que será muy tarde para tomar lecciones de canto?
"Siempre estás ahí,
trémula respiración al final de mi línea.
Curva de agua que se alza
en dirección a mi vara de zahorí,
-deslumbrante..." -"Deslumbrante".
"...y agradecida".
-"Conmovedora..." -"Conmovedora..."
-"...y absorbente". -"Y absorbente".
SÁBADO 7 DE MARZO
SALIDA: ALICANTE LLEGADA: MANCHESTER
Después de la terapia de electroshock,
se sintió como si la hubieran dejado
fuera de su campana de cristal.
Parezco un conferenciante.
Es gracioso verte hablar de Sylvia Plath con chocolate en la cara.
-Mañana me marcho. -Lo sé.
Tengo un regalo para ti.
Gracias.
Es muy bonito.
Ven conmigo.
¿Adónde? ¿A Manchester?
Sí.
Sí, aún no se sabe nada de Daniel, ¿verdad?
A saber cuándo llamará y...
si no encuentras otro socio...
-Me las apañaré, siempre lo hago. -Yo puedo cuidar de ti.
Lo último que quiero es que alguien se ocupe de mí.
¿Piensas pasarte el resto de tu vida en clubes nocturnos...?
¿Sacándome perlas del coño? Dilo.
Me empieza a ir bien. Soy buena jefa.
-Se me da bien la gente. -Pero...
Te voy a decir lo mismo que a todos los que me preguntan,
-incluido tu hermano. -No quiero oírlo.
Podría haber llevado otra vida.
La tuve y no me gustó.
Puede que algún día me marche.
Cocinaré,
leeré, daré paseos por la playa,
me pondré gorda...
¿Y te bastará con eso?
Sí.
Te recojo a las 9:00.
Vale. Buenas noches.
Gracias.
Y si mañana
yo no pudiera
volverte a ver.
Pongamos por caso
que tú te hubieras
cansado de mí.
Aquello que basta
a otras personas
no me bastará.
¿Se encuentra bien?
...ni siquiera la sombra
de mi perdida...
felicidad.
Parece que no voy a conseguir deshacerme de ti.
No.
Tengo frío.
No hables.
-¿Dónde estoy? -Te desmayaste.
Te trajeron al hospital y me avisaron.
¿Te avisaron a ti?
-No quiero estar aquí. -Quieto.
No, quiero ir a la playa.
No sabes lo que dices. Túmbate, por favor.
-No, es solo un dolor de estómago. -Nadie cae desmayado por eso.
Estoy helado. Dame eso.
Quiero sentir el sol en la piel.
Algún día,
¿me dejarás pasear contigo?
Si no te importa que te vean con una mujer canosa y gordita.
No me importará.
No me importará.
El tiempo
es una manera de sentir que está pasando algo.
Y si no pasa nada,
siempre hay una promesa.
Traducción: Milagros Juan
Subtítulos: LASERFILM
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