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Original subtitles

En el nombre del Padre, del Hijo y del Esp�ritu Santo.

Se�or, ten piedad de nosotros.

Cristo, ten piedad de nosotros.

Se�or, ten piedad de nosotros. Cristo, �yenos.

Cristo, ten piedad y �yenos.

Dios, Padre de los Cielos.

Ten piedad de nosotros.

Dios, el Hijo redentor del mundo.

Ten piedad de nosotros.

Dios, el Esp�ritu Santo.

Ten piedad de nosotros.

Santa Trinidad, un solo Dios.

Ten piedad de nosotros.

Santa Mar�a.

Reza por nosotras.

Santa Madre de Dios.

Reza por nosotras.

- Santa Virgen. - �Cerdos! - Reza por nosotras.

- �Alto ah�! - Reza por nosotras.

- Santa Gracia divina. - Reza por nosotras.

�R�pido, m�s r�pido, cerdos!

�Alto, alto! �Cerdo! �Disparad!

- Santa Encarnaci�n. - Reza por nosotras.

- Puertas del Cielo. - Reza por nosotros.

Estrella de la Ma�ana.

Recemos.

Te suplicamos, Se�or, que nosotros tus siervos seamos...

...bendecidos con continua salud en el alma y en el cuerpo.

Y que por la gloriosa intercesi�n de la bendita Mar�a, siempre virgen,

seamos liberadas de las penas presentes y conducidas a la alegr�a eterna.

Por Jesucristo, Nuestro Se�or, Am�n.

Hermana Clothilde, �qu� ha pasado fuera?

No s�. No quiero saberlo.

Ponte en fila con las dem�s, Elise.

�Hab�is acabado?

�Os ense�o lo que sol�a hacer cuando era peque�a?

S�, Hermana.

Cog�a la c�scara vac�a.

La volv�a del rev�s. As�.

Y dec�a: "Mira, Hermana, no me he comido mi huevo."

Y la hermana dec�a: "Dios m�o, me lo comer� yo misma."

Y le pegaba con una cuchara as�.

- Buenos d�as, madre. - Buenos d�as.

Bien, bien...

�Cu�ndo se colaron estos ratoncitos?

Por debajo de la puerta, cuando no estaba mirando.

Y mire, se han comido dos huevos enteros, con c�scara y todo.

Van a ser 16 en tu dormitorio, Hermana Clothilde. Estar� abarrotado.

No me importa.

Me gusta acoger a las peque�as, no les han hecho da�o.

Y si se lo han hecho, son lo bastante j�venes para olvidarlo.

No eras mucho mayor que �sta cuando llegaste.

Pero s� lo era. Ten�a 8 a�os.

Me acuerdo...

Me acuerdo de mi primer d�a aqu�.

Nunca quer�a irme.

Tal vez estas tambi�n...

Bueno, bueno. No todas pueden ser monjas.

Entre tanto, puedes limpiarles las barbillas.

�Y qu� est�s guisando hoy, Hermana Seraphina?

Conejo.

�Otra vez? A este ritmo acabaremos saltando al cielo.

- Mi nariz se contrae cada vez que veo zanahorias. - La m�a tambi�n.

Buenos d�as, Pierre.

Buenos d�as, Reverenda Madre.

No s� cu�l de nosotros pasa m�s tiempo arrodillado, Pierre. T� o yo.

O cu�l de nosotros presenta m�s resultados.

Pues mis resultados no llenar�an ni una carretilla. �No en los tiempos que corren!

�Ingleses?

No, americanos.

Libertadores.

Dos nuevas esta ma�ana.

Las hijas de Jacques Moret.

- �Fue �l uno de los que huyeron? - S�.

�Qui�nes eran los otros?

Jean Cartier y Emile Fournier.

S�lo tres.

Hicimos lo que pudimos.

�Necesitar�n comida para cu�ntos d�as?

Dos al menos. Es lo que tardar�n en llegar a la costa, aunque salgan esta noche.

Cuanto antes mejor. Mi conciencia nunca est� tranquila...

...del todo mientras los tenemos escondidos en la capilla.

Est� fuera de los muros del convento.

En realidad s�, pero las evasiones me incomodan.

Pero eso es un precio reducido a pagar por las vidas de unos hombres.

Ah, ser� el mayor Krupp, que viene a hacerme una peque�a visita.

�Va a recibirlo?

Siempre lo recibo, y siempre interpretamos una peque�a comedia. �l lamenta que tiene...

...que interrogarme como mero asunto formal, y yo lamento que tiene perder su tiempo,

y luego �l lamenta que no puede registrar el convento como mero asunto formal,

y yo lamento que el acceso al claustro est� prohibido a los hombres.

Y nuestro pobre alcalde estar� ah� de pie retorciendo su sombrero...

...y su conciencia.

Lamento, se�ora, no poder registrar el convento.

Como mero asunto formal, por supuesto.

Y yo lamento, se�or, que el claustro est� cerrado a las visitas masculinas.

Muy bien, se�ora.

Ahora que hemos observado nuestras peque�as formalidades,

ya es hora de dejar de fingir.

�Fingir? Es cierto que nunca he pedido que me mostrara sus credenciales,

pero nunca dud� de que fuera un oficial alem�n.

Le aseguro que el rango del Sr. Krupp est� m�s all� de toda duda.

No hace falta que los franceses respondan de los alemanes.

Entonces seguro que, se�or, no insin�a Vd. que no soy una Madre Superiora.

Pertenezco a esta orden religiosa desde hace casi 60 a�os.

57 para ser exactos.

Y de acuerdo con nuestro expediente Vd. ingres� en el convento a los 15 a�os.

Nac� en 1871.

�Esa fecha no significa nada m�s para Vd., mayor Krupp?

S�, fue el a�o de la guerra franco-prusa.

Nac� oyendo las botas alemanas marchando sobre Francia.

He vivido para volver a verlas marchando en 1914.

Y ahora, bien, tal vez haya vivido demasiado tiempo.

Despu�s de la �ltima guerra, cre�a haber terminado con los alemanes.

Uno nunca termina con los alemanes.

S�, es lo que dice nuestro jardinero sobre las plagas...

...que atacan nuestras rosas. Pero aun as�...

...tenemos que luchar contra ellas.

Esto me recuerda el prop�sito de mi visita.

Esta ma�ana, de los 20 hombres que hemos de deportar a Alemania, tres escaparon.

Hay alg�n elemento en este pueblo que no podemos controlar.

Es un pueblo rid�culamente peque�o.

Un pu�ado de casas en un pueblo del tama�o de una tortita de patatas,

un par de granjas y un convento.

Y aun as� me da m�s problemas que cualquier otro pueblo de mi distrito.

El tama�o de la pulga no tiene ninguna relaci�n con su mordisco.

A pesar de todo, debe ser muy angustioso para Vd.

Siendo alcalde de este pueblo tambi�n es muy angustioso para m�.

No, No, Vitrey, para Vd., como alcalde, es malsano.

Mire,

personalmente no tengo nada en contra de sus instituciones religiosas,

y tengo la intenci�n de respetarlas,

mientras Vd. se limite a practicar su religi�n.

La gente puede ser tan francesa como quiera. Pero dentro o no del convento son ciudadanos.

Trabajo en perfecta armon�a con el mayor Krupp.

Es lo que oigo decir por el pueblo.

Ah, �entonces hablan de m� en el pueblo?

�Qu� dicen?

Nunca escucho calumnias.

Es Vd. un tonto, Vitrey, por intentar igualar su ingenio con el de la Madre Reverenda.

Yo casi lo consigo,

si es que lo consigo...

porque tengo el respaldo de la autoridad.

�Comprende?

Francamente, le estoy advirtiendo.

No somos siempre tan considerados.

Supongo que me va a dar su palabra, como siempre,

de que no esconde a nadie en su convento.

A nadie.

Supongo que esto bastar�... de momento.

- Buenos d�as, se�ora. - Buenos d�as.

"...que est� cerca de Ti, para que te bendiga. Am�n."

Oh, ese hombro, Jacques. �Crees que podr�s huir con los dem�s?

Estar� bien, Madre Reverenda.

Pero estas manchas de sangre...

Me ocupar� de que las limpien.

Es hora de empezar.

Adi�s, Reverenda Madre.

- No podemos pagarle, pero le recordaremos en nuestras oraciones. - S�.

Gracias.

Lo siento.

Me dijeron que encontrar�a aqu� a un hombre.

Un nombre que se llama Cabeau. �Sabe d�nde puedo encontrarle?

No est� aqu�.

Tiene que ser el sitio adecuado.

Una vieja capilla, los escalones que bajan aqu�.

Todo coincide.

�Eh, un momento!

�Ad�nde va?

Tal vez la sigan si la ven salir de este sitio.

No me ver�a nadie. Esa puerta lleva a un pasadizo que vuelve al convento.

Lamento parecer un poco nervioso, pero han derribado mi avi�n cerca de un viejo molino.

Me han enviado aqu� para encontrar a un tal Cabeau.

- Hay un hombre llamado Cabeau, �no? - S�.

- �Y qui�n es? - El jardinero.

Qu� bien, puede llevarle un mensaje de mi parte.

No me corresponde llevar mensajes a no ser que me env�e la Madre Superiora.

�Mire!

Mire, intento ser cort�s. Nunca estuve en un convento y quiz�s resulte grosero,

�c�mo hay que hablarle a una monja?

Lo menos posible.

Gracias, recordar� eso.

Pero ahora mismo hay algo mucho m�s importante en lo que pensar.

Si Vd. no lo puede comprender, tal vez la Madre Superiora s�.

�Le dir� que estoy aqu�, el que tiene que ponerse en contacto con Cabeau?

�Hasta hacer eso va tan en contra de su reglamento?

Le dar� el mensaje a la Madre Superiora.

SE BUSCA - Aviador supuestamente americano. Se sabe que est� en este vecindario.

Sanci�n por ayudar a esconderle, o no denunciar su presencia: �LA MUERTE!

- �Todo listo? - Todo.

Est� todo aqu�: licencia de matrimonio, pasaporte, permisos de viaje,

- incluso certificado m�dico. Bonito trabajo. Nunca lo descubrir�n. - Bien.

Mi t�o trabaj� toda la noche. No sab�a que lo iban a necesitar tan pronto.

Tuve que cambiar mis planes.

Los alemanes est�n seguros de que el americano a�n est� por aqu�.

Est�n doblando sus patrullas.

Tenemos que conseguir que se vaya esta noche.

Ya te han dado las instrucciones.

�l es Jean Dubray y yo su mujer.

Le dispararon en el bosque y perdi� su voz.

Acaban de darle de alta en el hospital, y tengo permiso de llevarlo...

- ...a nuestro hogar cerca de la costa. - Bien.

Me he vuelto una perfeccionista.

Tienes que ser perfeccionista.

Este aviador llevar� a Inglaterra informaci�n importante recogida por la Resistencia.

�A qu� hora debo estar en el puente?

Lo sacar� a las nueve.

Tardaremos media hora en llegar.

Le estar� esperando.

Supongo que se da cuenta de que...

...que est� arriesgando su vida.

Buenas tardes, mayor Krupp.

- Y nuestro buen alcalde, el Sr. Vitrey. - Buenas tardes.

- Esta es la se�ora... - La Sra. Bouchard.

Su t�o tiene unos invernaderos, en las afueras del pueblo.

- El nombre me es familiar, �nos conocemos? - No.

�Entonces a su marido?

A mi hijo.

Vds. lo mataron.

�Y la cesta? �Qu� lleva?

Semillas.

Semillas, �eh?

Semillas.

�Van a entrar?

Esta es una lana exquisita para tiempos de guerra.

�De d�nde la ha sacado?

Es hilo viejo. Le ponemos vapor y lo usamos de nuevo.

Si me permite, Sr. Krupp.

Esta joven monja no est� acostumbrada a contactar con el mundo,

y menos a�n con los hombres.

Va contra las reglas.

Nosotros los alemanes creamos nuestras reglas.

�Elise!

�No eres demasiado mayor para estos juegos?

- �Cu�ntos a�os tienes? - Quince.

�Quince?

Una edad adorable.

"Eres como una flor, tan bonita, tan pura, tan encantadora."

Aqu� a�n no habl�is alem�n, �verdad?

"Eres como una flor. Tan hermosa, tan fresca, tan encantadora."

Cre�a que la Madre Superiora me hab�a dicho que s�lo...

...se quedaban con las hu�rfanas hasta los 14 a�os.

Este a�o nos hemos quedado con unas cuantas como Elise.

No tiene ad�nde ir.

Siempre hay un sitio para jovencitas sanas.

Pero mayor Krupp...

Hasta las de 14 podr�an ser �tiles,

tanto ahora como despu�s.

�Las de 14 son ni�as!

No en Alemania.

�Sr. Vitrey!

Creo que vislumbro una soluci�n a nuestro problema.

Si a este americano no se le encuentra hasta ma�ana,

nos llevamos a tres de estas chicas m�s mayores.

�Es una idea espl�ndida!

El Coronel estar� encantado.

Buenos d�as, Hermana.

Y... gracias por su informaci�n.

Vamos, Vitrey.

�Mayor Krupp!

�S�?

Ese americano...

Si alguien supiera d�nde est�...

Hermana Clothilde, �qu� est� diciendo?

No se lo est� diciendo a Vd.

Siga.

S�lo quer�a decir...

Si �l se entregara...

�A las ni�as...

...no se las llevar�a?

�Entonces Vd. piensa que alguien lo sabe?

Vd., por ejemplo.

�No ha visto al americano?

�No sabe d�nde est�?

�Por qu� no contesta?

�Porque tiene miedo de contar una mentira?

Mayor Krupp...

- Uno ni siquiera sugiere que una monja pudiese mentir. - �Yo s�!

Tal vez sea una monja, pero tambi�n es francesa.

Espero que el americano sea encontrado ma�ana.

Si no...

Bien... es una pena.

A veces los inocentes tienen que sufrir por los culpables.

Y no le pude contestar.

Habr�a tenido que mentir. Y nunca he mentido en mi vida.

�Qui�n inici� este asunto de preguntas y respuestas? �T� o el Sr. Krupp?

Fue horrible como la mir� cuando ella lo toc�. �Esa ni�a!

Esta es mi tercera guerra. Todo cambia, salvo los alemanes.

Pero dijo que se las llevar�a. Se lo dijo al alcalde.

�Al alcalde? S�, pero no me lo ha dicho a m�.

No puede llevarse a esas ni�as, son pupilas de la Iglesia y del Estado.

S�lo lo dijo para asustarte, para que le dijeras...

...justo lo que dijiste, para que revelaras...

No le revel� nada, s�lo dije "si alguien supiera".

"�Si alguien supiera...!"

Y si alguien se lo dijera al americano...

Y si �l se entregara.

Ese "s�" es lo �nico que necesitaba.

S�lo trataba de protegernos a todos.

Esa es mi responsabilidad, Hermana Clothilde, no la suya.

Mi ni�a, �de qu� tienes miedo?

Sabes tan poco del mundo exterior, y aun as� te parece tan aterrador.

Quiz�s antes de aceptarte como novicia deb� devolverte por un tiempo al mundo.

�Oh, no, no me eche!

Este es el �nico mundo que quiero conocer en mi vida.

Y nunca pens� que s�lo era una novicia.

Hice mis votos hace muchos a�os.

Y siempre he sido lo que Vd. ha deseado que yo fuera, �no es as�?

Hermana Clothilde, te conozco desde que eras muy peque�ita.

Eras una ni�a muy buena y una novicia sumamente devota.

Pero tiendes al orgullo.

Est�s orgullosa de estar a salvo, orgullosa de que la vida nunca pueda tocarte.

�Por qu� deber�a tocarme?

Este es el s�mbolo, Hermana Clothilde.

�Por qu� �bamos a librarnos del sufrimiento?

Afortunadamente el americano est� de camino a su salvaci�n.

Y ahora se lo puedo decir: no es un aviador corriente.

Est� en posesi�n de informaci�n de la m�xima importancia.

�Qui�n es?

�Soy Cabeau, que alguien me deje entrar!

Han detenido a la Sra. Bouchard cuando iba a encontrarse con el americano.

- �Ha hablado? - No.

Bien. Tiene que ver al americano, decirle lo que ha pasado y dise�ar un plan nuevo.

No puedo, me han seguido hasta aqu�. Ni siquiera puedo mandarle un mensaje.

- Alguien debe haber hablado. - Fui yo.

Han venido a registrar el convento.

�No van a poner un pie m�s all� del umbral!

�Abra esta puerta!

- �Qu� quiere? - Tenemos que registrar todos los edificios del pueblo.

Este no.

- Tenemos �rdenes. - �De qui�n?

Del mayor.

El mayor Krupp sabe que no puedo admitir a nadie sin una orden escrita del obispo.

Cuando reciba esa orden, abrir� la puerta. No antes.

Si no abre la puerta, disparar� para abrir.

- �C�mo se atreven! - �Dispara a la cerradura!

Ha sido culpa suya.

Deb�a haber abierto la puerta.

�Qu� es esto?

Deb�a haber abierto la puerta.

- Ser� mejor que salgan. - Pero si ten�amos �rdenes.

��rdenes!

No dije nada sobre el convento.

�Ser� mejor que informe de su arresto!

Se�ora...

Lamento...

S�... un mero asunto formal.

Oc�pense de que aqu� no se moleste a nadie. Y que no se causen m�s da�os.

�Llega tarde!

Algo ha pasado. Un coche ha pasado. Cre�a que me hab�a visto, pero se fue.

�Vamos!

Oh, lo siento.

No se preocupe por m�. Siga adelante. Intentar� alcanzarlo.

Mire. All� est� el molino que nos dijeron que busc�ramos.

�Vamos!

�Pasen! �R�pido!

�Cuidado con el escal�n roto!

Cre�a que le hab�an cogido.

La Sra. Bouchard se ha retrasado.

�Pero esta no es la Sra. Bouchard!

No pasa nada. El Sr. Cabeau me dio esto para Vd.

Reemplazo a la Sra. Bouchard.

- �D�nde est�? - Detenida.

�Qu� ha pasado?

Alguien habl�.

�C�mo te llamas?

Louise. Louise Dupree.

�Vienes del pueblo?

Vengo de un lugar m�s al norte.

Pero vivo en el pueblo desde hace poco.

Si han estado deteniendo a gente, tendremos que sacarles de aqu�.

D�jeme ver sus pasaportes.

Esta foto de pasaporte no servir�.

- �S�? - Si�ntate aqu�.

- �Puedo fumar? - S�, se�or.

Si quiere beber, s�rvase, est� en el barril.

Mejor que te arregles un poco antes de que te haga la foto.

�No tienes espejo ni peine?

Aqu� tienes, puedes usar esto.

Qu�tate el abrigo y el chal.

Deprisa, por favor.

As� est� mucho mejor.

Qu�dese muy quieta.

Aqu� tiene, Louise.

Ahora eres la Sra. Jeanne Dubree.

Y ahora la alianza.

�Le gustar�a una cruz de hierro? Recuerdos de nuestros amigos que van y vienen.

Aqu� tienes, Louise, veamos si esto encaja.

No, no, no. La otra mano.

Es demasiado grande.

Estupendo.

- Ahora tenemos que memorizar esto. - Un reloj americano no sirve.

Ahora recuerde:

Sus permisos de viaje s�lo valen si sube al ferrocarril.

Luego ya pueden moverse con bastante libertad.

Entretanto, mant�nganse cuanto puedan lejos de las carreteras principales.

�Ah� est�... vamos ya!

- Nunca antes hab�as trabajado para nosotros. - No.

�Entonces por qu� te envi� Cabeau?

No hab�a nadie m�s. Ha sido una emergencia.

- �Est�s segura de arregl�rtelas? - Debo.

Depende tanto de ello.

Recuerda que ahora eres un soldado. Tienes que obedecer �rdenes.

Una cosa m�s:

S� que este hombre es un extra�o,

pero siempre que est�n en p�blico, no es un extra�o,

es tu marido.

�Por qu� no te reclinas?

Gracias.

Est� bien, Pierre.

�Qui�n eres? �Y ad�nde vas?

Llevo sacos de harina a la ciudad m�s cercana.

Y �stos dos ah� detr�s, �qui�nes son?

No lo s�, s�lo me ofrec� a llevarles.

�Ad�nde va?

�Me ha o�do? �Qui�n es Vd. y ad�nde va?

No puede contestar. Yo hablar� por �l.

Hablar� cuando se le hable.

�Me va a decir qui�n es o quiere que pierda los nervios?

�Por favor, no haga eso!

No puede hablar, ha estado enfermo.

�Por qu� no lo ha dicho?

�Qu� le pasa?

Est� traumatizado por los bombardeos... Y no puede hablar...

Acaba de salir del hospital.

Tengo... un certificado.

�Qui�n es?

�Su hermano?

No... Lo dice el papel. Mi marido.

�As� que es Vd. su mujer?

�Y �l est� a su cargo?

S�... Est� a mi cargo.

�Espera que me crea eso?

Le he ense�ado el certificado m�dico.

�Qu� hacen recorriendo el pa�s en un carro?

Es un largo camino hasta el tren y nos ha ofrecido llevarnos.

�Est� prohibido para nosotros ir en carro?

Qu�dense donde est�n.

Adelante. Sigamos, Gustav.

Por muy poco.

Lo has hecho muy bien.

Bajen, por favor.

Ese es el camino por el que tienen que ir.

Once millas al noreste hasta que lleguen a los campos de trigo.

Entonces giran directamente hacia el norte...

... hasta que vean la bandera del campo a�reo.

No intenten atravesarlo hasta que anochezca.

Hay que cruzar una carretera vigilada d�a y noche.

- Gracias. Buena suerte. - Buena suerte a Vds. La necesitar�n.

Bien... En marcha.

Mira.

Pobrecito, �est� herido?

�Herido? Su patita est� perfor�ndome el dedo.

Porque tiene miedo.

T� c�gelo y yo buscar� el nido.

No tengas miedo. Nadie va a hacerte da�o.

�Aqu� est�!

Aqu� hay otro.

P�same a Elmer.

�Qui�n?

No importa.

D�melo.

Ya est�, sano y salvo.

Viene la mam�.

�C�mo sab�a que el pajarito estaba ah�?

Todos sab�amos de p�jaros.

Mi hijito y yo...

�Tiene un ni�o?

Si empiezo a hablar de �l...

�Su propio ni�o?

�Pues claro!

Y supongo que soy como todos los padres y llevo fotos...

Me olvidaba...

Tuve que dejarlas atr�s.

Tambi�n las de mi mujer.

En cuanto anochezca bordearemos el campo a�reo al otro lado de la carretera principal.

All� est� la bandera, al final del campo.

Al otro lado de la carretera hay una granja donde pasaremos la noche.

�Sabes? Hoy el sol te ha quemado.

No estoy acostumbrada a que el sol me d� en la cara.

Deb�as haberte tra�do un sombrero.

No hab�a tiempo para conseguir uno.

Su ni�ito...

...�se broncea mucho en verano?

Pecas...

Tendr�as que ver a Peggy...

Mi mujer.

En verano se pone como una india.

Sol�amos ir a sitios como este en los atardeceres de verano.

Cenas de picnic.

Naturalmente, ba��ndonos.

- �Por la noche? - Claro, a la luz de la luna.

Nada como un pez.

Se lo dije cuando no era mucho mayor que Johnny ahora.

�La conoce desde hace tanto?

Toda mi vida.

Era la chica de al lado en mi ciudad natal.

Le llevaba sus libros a la escuela.

Le compraba helados en el ultramarinos de la esquina.

Dice que me hab�a echado el ojo cuando s�lo ten�a 8 a�os.

Nunca me dio la ocasi�n de mirar a ninguna otra. Cosa que yo quer�a.

Luego fuimos juntos al instituto.

A la Facultad.

�Luego sus padres concertaron el matrimonio?

�No! No les entusiasmaba la idea. Les parec�amos demasiado j�venes.

�Pero esa es la manera de empezar! Hacerse juntos adultos.

Mira ahora a Peggy. Al alistarme, �se qued� en casa...

...compadeci�ndose de s� misma? �No!

Sali� y se busc� un trabajo en una f�brica de aviaci�n.

La puedo ver... Correteando por ah� con ese uniforme.

El bocadillo en un bolsillo y el l�piz de labios en el otro.

Ni la guerra separar�a a Peggy de su carm�n.

Nunca me olvidar� de la noche en que naci� Johnny.

�bamos al hospital alrededor de las tres de la madrugada.

Sub� al coche y empec� a tocar la bocina, pero ni rastro de Peggy.

Al final se asom� a la ventana exclamando: "�No lo encuentro!"

"�Qu� es lo que no encuentras?", dije.

"�Mi l�piz de labios!"

"No vas a paralizar el viaje por un carm�n." Y dijo: "�Por supuesto, no me voy sin �l!"

"�Quiero estar lo m�s guapa posible la primera vez que me vea!"

Es una chica maravillosa.

No te importa si te hablo de mi mujer, �verdad?

Me hace sentirme un poco menos solo.

La a�oro.

A�oro despertarme a su lado.

Acurrucada como un gatito.

Somnolienta y calentita.

A�oro su cabeza encima de mi hombro y el perfume de su pelo.

Lo siento.

Pero hace tanto tiempo...

Alg�n d�a tendr�s uno de �sos de verdad y sabr�s de lo que estoy hablando.

No lo quiero saber.

Lo siento, pero...

Todo lo que me cuenta del matrimonio y su mujer no me interesa.

Entiendo.

Ya casi es de noche.

Mejor que nos pongamos en marcha.

�Qu� es lo que hacen?

Trasladando hombres y material hacia la costa.

No lo pueden hacer de d�a. Demasiado esfuerzo.

Escucha.

Tenemos que largarnos de aqu� ahora.

En un par de minutos este lugar no ser� seguro para nadie.

Vamos, p�gate a m�. Si empiezan a bombardear, t�rate al suelo.

�Est�s herida?

No, estoy bien.

Tenemos que llegar hasta la granja, �podr�s?

S�, eso creo.

�Vamos!

Siento tener que apoyarme en ti.

Tiene que estar ah�.

Dijeron que habr�a tanto comida como medicamentos.

Tiene que ser esto.

�Cuidado!

Es una granada de mano. Me la dejar� puesta.

Estos documentos tambi�n.

�Es segura?

Mientras no se estire la anilla.

Si me cogen y ves que la manipulo, al�jate,

no quedar� nada de m� ni de los documentos.

�Quieres traerme agua? Me tomar� un par de esas pastillas.

Dale cuerda a mi reloj.

Tengo que tomarme un par de �stas cada cuatro horas.

Ser� dif�cil despertarme. Son bastante fuertes.

�Qu� hago con los polvos?

Espolvor�alos por encima de la piel rota.

Es la hora de su medicina.

Es la hora de su medicina.

Hemos volado tarde. D�jame dormir.

Es su medicamento. Se lo tiene que tomar.

D�jame dormir.

Cari�o...

Peggy, cari�o.

No me dejes.

Te he echado tanto de menos.

Me siento tan solo.

Hermana...

�S�?

As� que eres ella...

�Por qu� no me lo dijiste?

�Por favor, no!

Mira... no quiero record�rtelo justo ahora. Pero tienes a un inv�lido en tus manos.

Me sentir�a mejor con un peque�o desayuno.

Lo siento.

�Para qu� sec�rtelas? No deber�amos ignorarlas.

Seguro que hay una raci�n de emergencia ah� dentro.

Con este brazo no puedo hacer mucho.

- Hay que cambiar la venda. - No, no puedo dejarte hacer eso.

Ahora no.

Por supuesto que s�. Hasta estando en el convento lo har�a.

Ser�a mi deber.

Vamos a desayunar primero.

Esas pastillas me han dejado algo flojo.

Por cierto... No me las tom�.

Le despert�.

No recuerdo nada.

Espero haber sido cort�s contigo.

No sab�a qui�n era yo.

Deber�a haber caf�, az�car,

galletas y cigarrillos all� dentro.

Tengo algo que decirle.

No tiene que decirme nada.

- �S� que tengo! - �Por qu�?

Porque ha sido tan amable...

...y no me ha hecho preguntas.

No tengo derecho a interrogarte.

Pero usted...

Ha puesto su vida en mis manos.

Este viaje que estoy haciendo con usted...

Tiene derecho a saber si soy de confianza.

Debo decirle que una vez no fui digna de confianza.

Mira, �podemos tomar primero algo de caf�?

Los dos nos sentiremos mucho mejor.

Por supuesto. Lo siento.

No debes seguir haci�ndote reproches.

Yo la mat�.

Como si yo misma hubiese disparado.

No. Cualquiera en su lugar habr�a hecho lo mismo.

Fui d�bil.

S�lo pensaba en m� misma.

En mi comodidad.

Ella dir�a que la debilidad es mirar atr�s.

Me refiero a la madre superiora.

S�lo la vi una vez, pero no era de las que...

...habr�a perdido el tiempo con remordimientos.

Qu� extra�o que sea usted tan sabio.

Sin saber nada de nuestras vidas...

... y que s� sepa.

No sab�a que un hombre pod�a ser tan amable.

�Por qu� tienes esa opini�n de los hombres?

No ser� s�lo porque eres monja, �verdad?

�Por qu� entonces? �Qu� te pas�?

�Pas� algo?

S�.

Mira, �por qu� no me lo cuentas a m�?

Podr�a ayudarte si hablas sobre ello y lo sacas de dentro.

Era mi padre...

Mi madre...

Muri� cuando yo ten�a ocho a�os, pero estuvo enferma mucho tiempo antes.

Ten�amos a una mujer que limpiaba nuestra casa.

Mi padre...

�S�?

Cuando muri� mi madre, me enviaron al convento y fue como ir al cielo.

Nunca quer�a irme.

Quer�a dejar fuera todo lo que hab�a conocido antes.

Pero s� te has ido.

Es la �nica forma que ten�a para reparar lo que hab�a hecho.

Dejar aquello que m�s quiero.

Fue como arrancar mi vida de cuajo.

Pero no quer�a que sufriera ninguna de las dem�s.

Ninguna de las hermanas.

�Te aceptar�n de nuevo?

No lo s�.

Me siento perdida.

No deber�as.

Dios est� en todas partes.

Y no todo lo que est� fuera del convento es feo, espantoso y pecaminoso.

Y el matrimonio debe ser bueno, o si no, no ser�a un sacramento de la Iglesia.

Yo tambi�n hice los votos, �sabes? Y los mantuve.

El matrimonio puede ser lo m�s...

...bueno, lo m�s maravilloso del mundo. Es como hallar a tu otro yo,

y una vez lo encuentras ya s�lo eres media persona sin �l.

Recuerdo una vez... ya est�bamos tres meses casados, y Peggy se march�.

Yo vagaba por la casa como un alma en pena. Abr�a el armario y me quedaba viendo su ropa.

Era como si... como si hubiese muerto.

Luego alguien entraba y yo fing�a que cazaba polillas. �Qu� tonto me sent�a!

Luego, cuando naci� el ni�o...

Ya te habl� de ello...

Aprend� a cambiarle, a darle el biber�n, hacerle parlotear.

Y luego perdimos un beb�.

Una nena.

Tuve un accidente con el coche y la ni�a naci� antes de tiempo. Guap�sima, tambi�n.

Y en los meses siguientes, Peggy se despertaba por las noches llorando.

Y yo ten�a que abrazarla hasta que volv�a a dormirse.

Y en cuanto al lado emocional... No se piensa mucho en ello si se est� felizmente casado.

Es como la buena salud: est� all�, como el aire que respiramos.

En el matrimonio hay muchos detalles.

Peque�os recuerdos, cosas que te hacen querer re�r o llorar.

Peggy intentando tener un aspecto digno con un pegote de nata en la nariz...

Mi peri�dico de la ma�ana manchado de mermelada...

Sus zapatillas siempre en el lado equivocado de la cama,

haci�ndome tropezar.

Alguien de quien te r�es primero y con quien luego buscas consuelo.

Que te hace sentirte...

... masculino, superior y protector.

Aunque sepas todo el tiempo que, sin ella, no ser�as tan gran cosa.

Y alguien que cree en ti, aun cuando dejas de creer en ti mismo.

Alguien a quien confiarle tus logros y fracasos.

Alguien que convierte una casa vac�a en un hogar.

Y el hogar, en un refugio.

Lo ha dicho como una letan�a.

�Qu� es eso?

Una especie de oraci�n.

Si esperas un poco, te ayudar� a recoger.

No, no debes mover tu brazo m�s de lo necesario.

Con una venda adicional estar� perfectamente bien.

De todos modos, ya no queda mucho por hacer.

�Este es tu �ltimo cigarrillo?

- S�lo queda una caja. - Mejor dejarla para el siguiente que venga.

Te dar� dos.

John, justo despu�s de haber yo barrido.

Es una casita bonita.

Nunca antes me hab�a dado cuenta de lo acogedora que pod�a ser una casita.

Despu�s del convento, donde los cuartos eran tan amplios y abiertos...

Es diferente.

Siempre la recordar�.

Ya parece vac�a.

Creo que es hora de irnos.

Est�s muy cansado. Vamos a parar ese autob�s.

No podemos.

- �Claro que podemos! - Demasiado arriesgado.

- Tenemos papeles. - Pero son para el tren.

Estamos lo suficientemente cerca para utilizarlos ya.

Adem�s, no nos pedir�n papeles en el autob�s.

No olvides que no puedes hablar.

�Listos! �Bajen todos!

Esos soldados nazis...

�T� tambi�n estabas asustado!

�Parec�a asustado?

No, pero tu coraz�n palpitaba tanto.

Es lo �nico que he notado.

Es in�til hacer cola.

No hay trenes desde hace dos d�as.

�Que no hay trenes? Seguro que est� bromeando.

Los bombarderos americanos que vinieron no estaban bromeando.

No qued� mucho de las v�as del tren.

�Cu�nto tiempo queda antes de que lo reparen?

�Qui�n sabe? Quiz�s una hora, quiz�s diez.

A lo mejor nos podr�a decir d�nde hay un restaurante. No hemos comido.

S�.

Ah� delante. Cruzando la calle.

�Eh, t�!

�D�nde est� esa chica para m�?

Llegar� en cualquier momento.

Se ha retrasado.

Tenga por favor un poco de paciencia...

�Paciencia?

�T� me est�s dando �rdenes a m�?

No, no, claro que no.

- Yo s�lo... - T� s�lo recibes �rdenes.

S�, se�or.

Y tal vez hayas olvidado cu�les son esas �rdenes.

Que debes proporcionarnos chicas a todos nosotros.

A todos nosotros, �lo entiendes?

Y...

Cons�gueme esta vez a una vivaracha.

Una que...

...hable.

Estoy harto de esas chicas que se sientan, beben y bailan contigo,

pero no quieren hablar contigo.

S�, se�or.

�Y t�...

- ...viejo! - S�, se�or.

Tr�eme cerveza, y deprisa.

Siento la espera. Han o�do...

S�.

Todos son iguales, esos nazis.

Intentan actuar como conquistadores.

Pero saben que no han conquistado nada.

Se sienten solos, con nostalgia, y odiados.

John, creo que voy ahora a cruzar y sacar nuestros billetes.

Es una buena idea, se�ora. Luego habr� una multitud.

Si tenemos nuestros billetes, podemos subir al tren justo antes de que salga.

�Estar�s bien durante mi ausencia?

No est�n aqu�.

Deb�a haberlos retenido y haber mandado a otra persona a buscarme.

Mir� c�mo cruzaban la calle y...

Espere.

La mujer no est� aqu�.

Pero estoy seguro que �se es el hombre.

Pronto lo averiguaremos.

Buenas noches.

Espero que disculpe esta intrusi�n, pero tenemos un mensaje importante...

...para un aviador que deb�a pasar por la ciudad.

Y usted parece corresponder a la descripci�n que nos dieron.

�No puede hablar!

El trauma de los bombardeos lo ha dejado mudo.

Es in�til hacerle preguntas.

M�tase en sus propios asuntos.

Sabemos que no puede hablar, pero puede o�r, �no?

S�, por supuesto.

Pues entonces puede asentir o negar con la cabeza.

Usted y su mujer llegaron en autob�s, �no es as�?

�Y tienen la intenci�n de coger el primer tren con destino a la costa?

Usted y su mujer pretenden viajar a una zona restringida.

�Entiende que no puede hacer eso sin un permiso especial?

�Por qu� est� s�lo en alem�n?

Los que expedimos nosotros est�n tanto en franc�s como en alem�n.

Firmados por el inspector en jefe.

No son dignos del papel en el que est�n redactados.

Esto es papel de la oficina central. Y el sello y la firma...

...son oficiales.

Es bastante evidente que Vd. no es el hombre que estamos buscando.

Debe comprender que encontrar a esta gente es un asunto muy serio para m�.

No s�lo est� en juego mi puesto, sino mi cuello.

Pero eso no es posible. El mayor Krupp le trajo en su coche.

Nos dijo que le asisti�ramos en todo.

Y se asegur� de tenerme vigilado en todo momento.

Bueno... volver� a la estaci�n y echar� otro vistazo.

La oficina est� ahora abierta. Puede que aparezcan.

Un co�ac.

�Eh, t�!

�D�nde est� esa chica?

No voy a quedarme ah� sentado viendo como otros se divierten. �Qu� crees que soy?

S� lo que es, se�or.

Es un soldado alem�n.

Y quiere a alguien con quien hablar.

Quiero una chica.

Y voy a tener una.

Si sabes lo que es bueno para ti, �cons�gueme una!

- �Oyes? �Cons�gueme una! - Si se esperara un poco m�s...

He esperado lo suficiente.

Ver� lo que puedo hacer.

- As� que por fin ha llegado. - Por favor, mi marido me espera...

�Qu� m�s da?

Siento interferir, pero estas personas son amigos del mayor Krupp.

S�. Mejor que vuelva tranquilamente con los dem�s.

Vitrey.

S�, Hermana Clothilde.

No intente agarrar su pistola, yo ser� m�s r�pido.

Ahora entrar�n en esa habitaci�n.

Los dos.

Oficina del mayor Krupp.

El mayor Krupp est� muy ocupado.

El teniente M�ller al habla.

Mi asunto es demasiado importante para cont�rselo a un teniente.

Informe al mayor Krupp que est� al tel�fono Vitrey y que tiene buenas noticias.

Es seguro que se pondr� al tel�fono.

No nos hab�amos conocido personalmente, se�or.

As� que perm�tame presentarme.

Soy el alcalde del pueblo del que se escap�.

Y al que est� a punto de ser devuelto.

Usted y su compa�era.

�Va a arrestarla tambi�n?

Le soltar�a antes a usted que a ella.

Usted es un soldado.

Lo que est� haciendo es su deber.

Nada deshonroso.

Pero ella...

Ella que ha roto todo...

Todo lo que ha hecho la Hermana Clothilde, lo ha hecho porque se lo ordenaron.

�Qui�n se lo orden�?

La Madre Superiora hab�a muerto antes de que se fuera.

Est� usted malgastando sus palabras, capit�n.

Intenta disculparla de las consecuencias de sus actos, pero nadie le creer�.

Ni yo mismo, ni el mayor Krupp.

Ni el tribunal militar alem�n.

Pero el ej�rcito no podr�a juzgarla. �Es una monja!

�Con esa ropa?

�En este lugar?

Por favor, se�or, cr�ame ante Dios.

No hecho nada salvo lo que cre�a que era mi deber.

He puesto en peligro todo aquello que m�s quer�a.

Y ahora que estamos tan cerca del fin, le har�n traicionarnos.

- �Hola? �Vitrey? - �Hola?

�Mayor Krupp? Soy Vitrey.

Ya le dije lo que pasar�a si tan s�lo me daba una oportunidad.

Cuelgue ese tel�fono.

�Sabe lo que es esto?

Si quito la anilla...

No lo har�a.

Si se mueve...

Sal por la puerta de atr�s, corre a la estaci�n. Ha llegado el tren.

�Vamos, r�pido!

No ir�, no puedo.

Ah, as� est�n las cosas.

No me puede matar a m� sin matarla a ella, no lo har�.

Por favor, se�or.

�Hola? �Hola?

Compruebe ese n�mero.

�As� que son carpinteros?

Esperen all�.

�Quieren comprar una tarjeta postal?

Aqu� est�n.

Sus papeles.

�No podemos avanzar ni un paso sin ellos!

Ni con ellos.

La Gestapo buscar� a una pareja.

Un aviador y su mujer.

As� que ya no son una pareja.

Usted, capit�n, ser� Fran�ois Marin,

un trabajador de la fortificaci�n.

Y usted, se�orita,

�ha trabajado alguna vez en una cocina o servido una mesa?

S�, sol�a servir a las hermanas.

Bien.

Hay una gran pensi�n en el puerto, para trabajadores de las fortificaciones.

Vaya esta noche all� y ser� Marie Arienne, una camarera.

Ll�vala arriba y dale la ropa adecuada.

S�, se�ora.

Y usted, capit�n, p�ngase esto.

Encontrar� all� un cuarto para cambiarse.

Gabriel, ve a por Cabeau.

S�, est� aqu�.

Ya ha dise�ado un plan para llegar directamente a Inglaterra.

No, por ah� no. Por los tejados. Y que Cabeau vuelva por el mismo camino.

No podemos correr ning�n riesgo.

Buenas tardes, mayor. Qu� viaje m�s r�pido.

S�. Este es el alcalde, Vitrey.

�Estaban en el tren?

Ah, s�. El Sr. Vitrey ten�a raz�n.

En cuanto llam�, seguimos su sugerencia.

Dejamos que salieran de la estaci�n sin que se supieran observados.

Los recogi� un vendedor de postales.

Fueron a una lavander�a no muy alejada de aqu�.

La propietaria es una tal Sarou, que siempre pareci� una buena colaboracionista.

Mis hombres vigilan la casa. Nadie ha salido.

Bien.

Re�na a sus hombres y que los encierren.

Comprendo sus ambiciones, mayor Krupp.

Pero para nosotros, la Gestapo, la informaci�n...

...que posee este hombre es mucho m�s importante...

...que el propio hombre.

Bueno, entiendo que �ste es su departamento.

Pero, �qu� pretende hacer?

Bueno, o bien saldr�n pronto o pernoctar�n.

Si salen, no pueden escapar.

Si se quedan dentro, disponemos de amon�aco.

Y gas lacrim�geno, en abundancia.

Se quedar� indefenso, sin posibilidad de usar su granada.

�Gas lacrim�geno? �No le dar� tiempo a destruir los documentos?

Tal vez se le ocurra a Vd. algo mejor.

Supongamos que primero me deje hablar con �l.

Si puede convencer al americano de que la situaci�n es irremediable...

A�n quiere obtener un m�rito.

Una oportunidad para redimir su metedura de pata.

De esto nos encargaremos nosotros mismos.

Si necesitamos su ayuda,

la pediremos.

Por cierto...

Si no encontramos a ese hombre,

no necesito decirle lo que le pasar� a Vd.

Hermana Clothilde.

Ten�as ese aspecto la primera vez que te vi.

S�lo unos pocos d�as...

S�lo unas millas...

Pero ha sido un largo viaje.

Nos ha llevado muy lejos desde la primera ma�ana en que me miraste con...

...con tanto disgusto.

Nunca lo olvidar�s, �verdad?

Nunca olvidar� nada de ti.

Qu� bien verlo.

�Se�or Cabeau!

Olvid� decirte que estaba aqu�.

Hab�is hecho un buen trabajo, vosotros dos.

Si la Madre Superiora estuviera viva,

estar�a muy orgullosa de ti.

- �Qu� ha sucedido en el convento? - Nada.

Ir�s y les convencer�s que s�lo t� y la Madre Superiora estabais implicadas.

Oiga, Capit�n.

No tenemos tiempo que perder.

Antes que nada, esto.

Esto le abrir� las puertas a la pensi�n, junto a las fortificaciones.

Entrar� y se sentar� con los obreros en el comedor.

El turno de medianoche estar� comiendo entonces.

- Yo estar� preparando el bote. - �Bote?

S�, el que transporta la ropa y los suministros...

...a los oficiales de la isla, a medianoche.

Un marino nazi lo suele manejar, pero...

...esta noche no lo manejar� �l.

A las doce menos cuarto...

...salga del comedor...

...y vaya al viejo almac�n, en la esquina del edificio.

Est� justo encima del embarcadero.

Enci�rrese all� dentro hasta que oiga la se�al.

- �Cu�l ser� la se�al? -Un piano mec�nico.

Est� en el comedor.

Con un cartelito de "averiado".

Uno de nuestros hombres empezar� a tocarlo cuando traigan el bote.

Lo amarrar�n debajo del almac�n.

Hay una trampilla debajo de la alfombra.

Puede dejarse caer directamente dentro del bote.

Y con suerte, lo dejaremos a Vd. en un submarino ingl�s antes del amanecer.

�Y la Hermana Clothilde?

- Se ocupar�n de ella. - �Qui�nes?

Por favor, John, no debes pensar en m�.

El Sr. Cabeau tiene raz�n: lo importante es tu seguridad.

- Ella se viene conmigo. - �A Inglaterra?

�Por qu� no?

Y despu�s de llevarla a Inglaterra, �qu� har� con ella?

Habr� tiempo suficiente para hacer planes. Ya se nos ocurrir� algo.

�Se la llevar� consigo a Am�rica?

No lo s�, no hab�a pensado en ello.

No ha habido tiempo.

S�lo s� que no puedo abandonarla.

No est� a salvo en Francia.

�Est� seguro de que no correr� peligro si se va?

Por favor, Sr. Cabeau.

Este tiempo que hemos pasado juntos, los peligros que hemos compartido...

...nos han convertido en amigos.

Y es natural para un hombre estar preocupado por su amiga.

Ahora no hay tiempo para hablar del futuro.

Van a ir los dos a la pensi�n.

Habr� oportunidad para hablar m�s tarde.

Ahora tenemos que sacarlos a los dos sin que les reconozcan.

Usted baja y acompa�a a la otra chica, que la est� esperando.

Tendr�n que llevar la cesta de la ropa.

S�game.

D�se prisa.

Dos chicas de la lavander�a. Cada noche sacan la ropa a esta hora.

�Esperad!

Perm�tame interrogarla.

Se�ora Sarou,

tal vez le ayude a...

...cooperar con nosotros...

...si entiende que ya tenemos casi toda la informaci�n que se niega a darnos.

Mire...

Al americano y a la mujer los siguieron.

El vendedor de postales los trajo aqu�.

Vieron c�mo entraron.

As�, pues...

�C�mo se fueron de aqu�?

�Ad�nde han ido?

No los he visto.

No s� nada.

�No, no! �Se lo dir�! �Se lo dir� todo!

Es usted nuevo aqu�, �verdad?

S�.

No servimos a nadie sin chapa.

Ser� mejor que se la pida a su capataz.

No trabajo en las fortificaciones.

S�lo estoy buscando a alguien.

�Cu�ndo tendr�s arreglado el chisme?

Pronto, para los que queremos tocar. Demasiado pronto para los que no quieren.

Hermana Clothilde.

Esc�cheme.

No intento hacerle da�o. Quiero salvarla.

�Salvarme?

Quiero ser su amigo.

Puede confiar en m�. �Puede creerlo?

No lo s�, ahora no puedo hablar.

Ese americano la ha colocado en una posici�n grav�sima.

Por favor, tengo que trabajar.

Si me dice d�nde est�, me ocupar� de que a Vd. no le pase nada.

Le dir� al mayor Krupp que estaba equivocado.

Que Vd. no es aquella a la que encontr� con �l.

�No entiende que trato de ayudarla?

Tiene que decirme d�nde est� ese hombre.

Si no le encuentran, las consecuencias ser�n graves para Vd. y para m�.

Lo siento, pero va en contra de las reglas que las camareras reciban visitas.

Tienen demasiado trabajo.

- Mire... - Por favor, se�or.

Eh, �qu� quiere?

Bueno, �esta noche cenamos con los dedos?

�Y si nos trajera cuchillos y tenedores?

Disculpe...

�No est� tan nerviosa! T�mese su tiempo.

A�n nos quedan quince minutos para comer...

�Tiempo suficiente para lo que nos dan aqu�!

Y t�, �qu�? �Vas a estar toda la noche arreglando eso?

Otros 15 minutos.

Ten cuidado, han entrado soldados alemanes.

Gracias, Hermana Clothilde.

As� que...

Nuestro americano no se ha escapado, sino que est� aqu�, en este edificio.

D�jeme darle las gracias una vez m�s.

Hermana Clothilde, Vd. y yo vamos a tener una peque�a charla.

- Rodeen la casa. - S�, se�or.

No se alarme.

Mis sentimientos hacia Vd. son los m�s amables y agradecidos.

Al fin y al cabo, me acaba de prestar un servicio.

Nosotros los alemanes sabemos recompensar los servicios.

Vamos...

El americano est� en alguna parte del edificio ahora.

�Verdad?

No quiere contestar.

Bueno, no importa.

La b�squeda pronto arreglar� el asunto.

Pero tal vez conteste a esto:

�Qui�n la trajo aqu�?

�Qui�n le dio esa ropa?

�Se da cuenta de lo grave que es la situaci�n?

�Se da cuenta que ha cometido un acto de traici�n?

No s�lo se ha colocado fuera de la protecci�n de su iglesia,

sino que ha actuado como enemiga del "Reich" alem�n.

�Sabe lo que les sucede a los enemigos del "Reich"?

As� que...

Insiste en ser tozuda.

Pues muy bien.

�Ha encontrado al americano?

S�.

Gracias a esta joven sabemos que est� aqu�.

Ser� mejor que traiga a m�s hombres y gas lacrim�geno.

�Le ha preguntado si a�n lleva la granada de mano?

No quiere revelarnos nada.

Pero tal vez hable m�s tarde.

Eso lo puedo garantizar.

Pero deberemos movernos con mucha cautela.

�l es de poca importancia.

Pero tenemos que tener la informaci�n sobre la Resistencia francesa.

Quiero esos documentos.

Puedo conseguirlos.

�Usted?

Puedo conseguirlos.

Es decir, si prometen no matarle por esp�a.

�Quiere decir...

...que quiere cerrar un trato conmigo?

�Su vida a cambio de la informaci�n?

S�.

Nunca entregar� eso.

A m� s�.

As� que...

El conejito asustado se convierte en zorro.

Trato hecho.

Le doy diez minutos. No m�s.

Deben dejarme ir a verle a solas.

No la seguiremos.

Pero s�lo diez minutos.

�Entendido?

Espere un momento.

�C�mo sabemos que volver�?

�C�mo sabemos que no pretende fugarse?

�Oye lo que dice?

S�, prometo que volver�.

�Promesas!

Como sabe fui novicia en un convento.

Prometo...

...por los votos que espero poder hacer como monja...

...que volver�.

Conozco a esta chica.

No miente.

Adelante.

Nos fiamos de su palabra.

No intente ning�n truco.

Si lo hace...

Sabe lo que le pasar�.

S�.

Lo s�.

Es bastante seguro dejarla irse. Todas las salidas est�n vigiladas.

�John! �John, d�jame entrar!

�Qu� pasa?

Nada. Yo...

Me he dado tanta prisa.

�Algo va mal?

Me he acordado...

...que ya casi es la hora de marcharte.

�Qu� pasa? �Por qu� me miras as�?

Estaba pensando...

Pronto te van a mandar a casa...

Tal vez...

No puedo irme y dejarte aqu�.

Tu hijo...

...estar� tan contento de verte.

Si a�n me conoce.

Era tan peque�o cuando me fui.

Pues claro que te conocer�.

Tiene tanta suerte por tener un padre as�.

Y todas las cosas que me contaste que hac�ais juntos...

...las har�is de nuevo.

Boxear y nadar...

Ha llegado la hora de decirnos adi�s.

�Adi�s?

�Qu� m�s nos queda por decir salvo adi�s?

Nunca podr� olvidarte.

No quiero que me olvides.

Quiero que me recuerdes siempre,

como yo te recordar�.

�Y qu� pasar� contigo?

No puedo dejarte sin saberlo.

Pero yo s� lo s�.

�Ad�nde vas?

Debes dec�rmelo.

No puedo, pero adonde voy estar� a salvo.

Te lo prometo.

A�n lo llevas.

�Olvidaste quit�rtelo?

S�, me olvid�.

En Francia, un buen marido lleva anillo.

Ll�vaselo a tu mujer.

Te lo pondr� en el dedo...

...y lo llevar�s siempre.

Dos minutos.

�Tan tarde?

Tenemos que darnos prisa.

�Me ayudas?

No es f�cil lo que me pides que haga.

�Crees que es f�cil para m�?

Pase lo que pase, nuestras vidas ya no pueden ser las de antes. Lo sabes, �no?

S�, ahora s� muchas cosas que antes no sab�a.

Cuando me hablaste al principio de tu matrimonio,

me hiciste comprender lo que significaba para un hombre...

...tener una mujer y un hijo.

Esa convivencia tan cercana...

...casi me hizo comprender lo que pod�a significar...

...para una mujer...

...pasar la vida con un hombre que ha elegido...

...y con un hijo que pertenece a los dos.

Ya sabes que esa vida no es para m�.

Siempre me alegrar� al ver a mujeres y hombres juntos.

Y sabr� un poco lo que sienten uno para el otro.

Tengo mucho que agradecerte.

�Capit�n, dese prisa!

�Adi�s!

Adi�s.

Dios te bendiga.

�D�nde est�?

Se ha ido.

�Y los documentos?

Se han ido.

Ten�a raz�n.

Nos ha mentido.

Nos ha enga�ado.

Registren la casa.

As� que...

...todo era un truco para ayudarle a escapar.

�Verdad?

�Cont�stame!

S�lo promet� que volver�a.

�Y ahora?

�Qu� crees que te espera?

Har� que me fusilen.

As� que crees que har� que te fusilen.

Te da ilusi�n la perspectiva, �verdad?

Te veo ante el pelot�n de fusilamiento...

...diciendo tus oraciones.

La hermosa hero�na m�rtir.

No, Hermana Clothilde.

Es demasiado f�cil.

No te voy a dar ese papel.

Eres una mujer...

Una mujer joven.

Y adem�s bastante guapa.

Al "Reich" alem�n le es �til esa clase de mujeres.

�No, no puede hacer eso!

�No lo har�a!

Hermana Clothilde...

�Entiende lo que pretende hacer con usted?

�Silencio!

S�, Hermana Clothilde,

nos puedes ser mucho m�s �til viva que muerta.

Ll�vesela.

Y emb�rquela por la ma�ana.

�No, no le permitir� hacerlo!

Aparte la pistola.

�No le permitir� hacerlo!

Te doy las gracias, Se�or.

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