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Vamos, Leo. Hora de comer.
¡Leo!
Subtítulos por aRGENTeaM www.argenteam.net
- Hola, Ove Holm. Unidad Hubot. - Hola. Förberg.
Novak, Beatrice.
Un Techbot serie S.
El modelo más popular entre los geeks...
...hace como diez años.
Nunca sabremos lo que pasó. No quisieron divulgarlo.
Esta cosa lleva aquí un par de días.
¿Quién enterraría un hubot hackeado...
...pero deja dos cuerpos a la vista?
- No llegaremos. - Pero ¿qué tal si--
- Olvídate de eso. - 400.000 voltios.
- ¿400.000? - Te convertirías en cenizas.
- ¿Cuánto tiempo queda? - Un par de días.
La iglesia es por ese camino. Un largo camino por recorrer.
- Tenemos que conseguir energía. - No podemos hacerlo como la última vez.
La pareja de ancianos nos vio y seguro ya lo contaron.
Deben saber quiénes somos.
Eres inteligente, Fred. Pero haces que suene desesperanzador.
Tenemos que ser cuidadosos y hacer lo que haya que hacer. ¿No crees?
¿Tienes una idea mejor?
¿Deberíamos tirarnos y quedarnos sin carga lentamente?
- No, solo estaba-- - ¿Pensando?
Por ahí.
Disculpen. ¿Conocen "El paraíso de los hubot"?
EL PARAÍSO DE LOS HUBOT
Vamos, Max.
¿Max?
No arrojes tu ropa al suelo, tonto.
- ¿Por qué no la recoges? - No soy tu sirvienta.
- ¿No puedes dejarla en el lavadero? - ¡No es mía!
- Deja de ser tan perezosa. - Cerdo.
- Hola. - Hola... perdón.
El cerrojo está averiado pero hay un pasador.
No lo creo. ¿Cómo lo haces?
No lo creo... ¿y ahora?
Muy bien jugado.
No puedes decir "bien jugado" y luego mostrar mejores cartas.
¡Maldición!
Maldito...
- ¿Puedo traerle una servilleta? - Qué maldito manicomio es este...
¿Qué diablos? ¿Roger?
Servilleta. Servilleta. Ser. Ser. Ser. S. S...
¿Qué te pasa? ¿Te descompusiste?
- Esa cosa cayó entre mis piernas. - Bien...
Es su palabra contra la tuya y no llevaré esto más lejos.
Pero quiero trabajar en tu actitud.
Tenemos una política que quiero implementar.
- ¿Imple-- qué? - Cumplir.
No llamamos a nuestros hubots "eso".
Si no recuerdas sus nombres puedes decirles "ella" o "él". ¿Está bien?
¿Tienen nombres?
Todos tienen nombres de obras de Shakespeare. Fue mi idea.
Iago, Ofelia, Hamlet, Puck, Shylock, Julia.
Tendrán etiquetas con el nombre.
De acuerdo.
¿Por qué no te tomas el resto de la semana...
...y regresas el lunes renovado?
¿Uso mis vacaciones?
Te lo ofrezco como regalo.
- Los cubiertos siguen en las cajas. - De acuerdo.
- La de arriba. - Bien.
¿Debería ponerlos en el cajón de la cocina?
- Hola, papá. - Hola, amigo.
¿Dónde estás?
¿Ahora funciona el teléfono?
- Te compré uno nuevo. - Mamá ya me compró uno.
- No puedo decirte dónde estamos. - ¿Por qué no?
¿Dónde estás?
¿Con quién hablas?
¿Kevin?
¿Kevin?
Él me llamó.
Te conseguiré un número nuevo.
Cariño.
Verás a Roger de nuevo, pero necesito arreglar todo primero.
¿Por qué?
Es complicado.
¿Odi?
Ese es el barco que construimos.
- ¿Recuerdas el barco? - No.
Lo construimos juntos, pero no lo recuerdas.
- No tiene color. - Nunca los pintamos.
Pero si quieres...
- Tengo pintura. ¿Quieres pintarlo? - Sí, me encantaría.
- Como el de la imagen. - Sí.
- Promete no hacer ruido. - Prometo no hacer ruido.
- ¿Pediste a Anita que corte el césped? - Está arreglando los bordes.
- ¿Te cepillaste los dientes? - Sí.
Déjame ver dónde estamos...
- ¿No puede leerme Anita? - Yo te leeré el cuento.
¿Ella no puede?
¿Quieres que te lea Anita en vez de que lo haga yo?
Bien. Entonces iré a buscarla.
Ella nunca está apurada, como tú.
- Estoy un poco cansada, cariño. - Siempre estás cansada.
- Sí, ¿verdad? - A menudo.
¿Entonces quieres que te lea Anita o yo?
Anita.
De acuerdo.
Hola, Anita.
Ahora te leeré un cuento, Sofía.
¿Duermes alguna vez?
No.
- ¿Nunca duermes? - No. Nunca duermo.
Había una vez un hombre llamado Pettson.
Vivía en una casa en el campo y tenía todo lo que un hombre podía desear.
Pero a veces se sentía solo.
Siéntate.
Detente, Max. Detente.
Regresaré pronto.
Hasta la próxima.
¿La has visto?
- ¿Es una hubot? - Sí.
No.
Número 5.
Número 5, rojo.
- Habitación 3 por 30 minutos. - 40.
- Es 30 minutos o una hora. - 30 entonces.
Que lo disfrutes.
¿La has visto?
- No sé. - ¿La has visto aquí?
Ya te dije, no lo sé. Tal vez quieras una de las que tenemos, ¿sí?
¿Te gusta? Las vendemos en el bar.
- ¿Qué sucede? - Nada.
¿La has visto?
Oye, ¿estás bien?
¡Mira, mamá!
Ayuda...
¡Ayuda!
Mamá.
¡Mamá!
¡Leo!
¿Sacaste 15 dólares de mi billetera?
No.
Debo haberme confundido...
Esto es mejor que las pastillas para dormir.
¿Tienes sueño?
Ya basta.
¿Qué?
Hola, Findus, dijo Pettson. Miró a Pettson directo a los ojos...
Anita, puedes dejar de leer. Está dormida.
En serio, Niska.
¿Crees que lo humanos se encargarían de nosotros si nos entregamos?
Después de todo, no somos como los otros hubots, lo notarán...
...y tal vez nos dejen ser uno de ellos.
Somos hijos de David, y David era un hombre importante.
No, Fred.
La humanidad no es como David. O como Leo.
Es una organización que nos odia y nos destruirá. Créeme.
Pero un día...
...cuando seamos demasiados, nos temerán tanto que nos complacerán.
Entonces ellos se rendirán. No nosotros.
Creo que la mayoría de ellos son buenos.
Eres un ingenuo.
Estoy pintando.
- Ya no pintamos el bote. - No, dejaré de pintar.
¿Por qué hiciste eso?
- Podemos construir una nueva casa. - Es un bote, Odi.
Sí...
Nosotros...
- ¿Por qué no conversamos? - Sí.
¿Recuerdas el viejo auto? El Renault.
Sí.
- ¿Recuerdas el viaje a Skåne? - Sí.
- ¿Recuerdas el color del viejo auto? - Sí, era amarillo y rojo.
No...
- Lamento haber roto el bote. - Está bien.
¿Quieres lasaña?
¡Sí! Me encantaría. Pero en otro momento.
Teníamos un Renault 4 azul oscuro, con 125 CV y casi llegaba 145 km/h.
Se rompió luego de 153,452 kilómetros.
Nos olvidamos un CD de Frank Sinatra en el auto cuando la grúa se lo llevó.
La grúa era amarilla y roja.
¡Era amarilla y roja!
- Luego tuvimos el Volvo dorado. - Tienes razón.
Lennart.
- Ella no me gusta. - Levanta el brazo, Odi.
- ¡Lennart! - Levanta el brazo, Odi.
Puedo hacerlo yo mismo.
Necesita dormir. ¿Qué está haciendo ahí dentro?
- Estaba levantando el mástil del barco. - No creo que tenga un barco ahí dentro.
Un modelo a escala.
Buenas noches.
¡Hola!
A veces hago cosas que no debería hacer.
- ¿Como qué? - ¿Prometes no contarle a nadie?
- ¿A quién no puedo contarle? - A nadie.
Lo prometo.
Robo cosas.
Te robé esto a ti.
No robaste la vincha. La tomaste prestada.
Y ahora, la devuelves.
¡Corran!
¡Por ahí!
Muévete.
Vayan al bosque y esperen ahí.
¡Gordon!
Vamos, muévete.
¿Qué te pasa?
Perros.
Vete ahora. O les dejaremos a ti y a tu hermana a los perros.
Encontramos tres hubots destruidos, todos tenían esta marca.
Haré una búsqueda.
Se habla de grupos nómades de hubots autónomos que se cuidan entre ellos.
Un par de tostadoras no harían nada por su cuenta.
Estaba pensando en las huellas digitales de la casa. ¿Por qué había tantas?
También había huellas de humanos.
No en el arma asesina ni en las sogas con que estaban atados.
No digo que no estuvieran involucrados. Pero no actuaron solos.
- Había una tercera persona. - Pueden ser de cualquiera.
Un pariente, un vecino, alguna visita.
Sí, Holm.
Hola.
Entiendo. Gracias, fantástico.
- Encontraron el auto del tipo. - ¿Y?
Cerca de la ciudad.
- Y con las mismas huellas en el auto. - Bien, ¿entonces?
El humano abandona el auto, los perros encuentran el olor en el bosque.
Deben haber abandonado a los hubots. Tenemos que volver a revisar la casa.
Revisé el consumo de energía. Hubo un pico de seis horas hace dos días.
Recargar a un hubot demora un cuarto de eso.
Yo diría que había entre seis y ocho.
¿Quién haría esto solo para recargar sus hubots?
- Parece que no robaron nada. Eran ocho. - Seguro.
Los hubots no tienen emociones, ni religión...
...tampoco pensamientos, voluntad ni motivo.
Estaríamos mejor si los prohibieran y los quemaran.
- Es mi opinión personal. - Mejor dejar esas opiniones en casa.
- ¿Tienes uno? - Eso no te importa.
- ¿Tienes un hubot? - Hay algo que no entiendes.
Trabajar en EHURB no significa que odies a todos los hubots.
Los policías de tránsito también conducen.
Quizás conozcas ese símbolo.
PERSONAS REALES
Oye, tú. ¿No vas a la escuela con Kevin?
- Ya no. - ¿Te cambiaste de escuela?
- Espera, espera. ¿Kevin se cambió? - Sí.
- ¿Sabes a dónde? - Ni idea.
¿Cómo que ni idea?
¿Puedo ayudarlo?
- Busco a Inger. - No está en casa.
- ¿Quiere dejarle un mensaje? - ¿A qué hora volverá?
Cerca de las cinco y media.
Adiós.
- Aún no terminé. ¿Entiendes? - Discúlpeme.
- Te dejaron sola, ¿así nomás? - Sí.
¡Vaya!
Abajo.
Arriba.
Abajo.
Y arriba.
Abajo, arriba. Abajo, arriba. Abajo, arriba, abajo, arriba.
Abajo, arriba, abajo, arriba. Abajo, arriba.
Retardada.
- Dos cafés con leche, por favor. - De acuerdo.
- El de Inger con más leche. - Entendido.
¿Estás apurada?
No, tengo una reunión a la 1:00 en el ayuntamiento, pero está bien.
¿Cómo estás tú?
Bien, con altibajos, supongo. Pero estoy bien.
Confundida, pero bien.
Quizá sea más duro para Kevin. Pero es lo único que podía hacer.
- ¿Roger habló contigo? - No.
Si lo hace, no le des mi domicilio ni mi teléfono.
- ¿Lo prometes? - ¡Por supuesto!
- El de Inger con más leche. - De acuerdo.
- Es decir, uno de ellos con más leche. - Entiendo.
El café con leche de Inger.
- Gracias. - Que lo disfrute.
- Hola. - Hola.
- Rick, saluda a la gente que conozco. - De acuerdo.
¿Puedo revisar mi correo?
Gracias.
- ¿Revisar el correo? - Envió un mensaje a Bo, un hubot amigo.
- ¿Sobre qué? - Experiencias.
Ambos tienen un software muy avanzado. De hecho, escuchan...
...y aprenden cosas nuevas todo el tiempo.
Quizá suene raro, pero entiende más que Roger.
- ¿Y puede hablar sobre sentimientos? - No siempre quieres hacerlo.
Pero puede.
Me escucha. Eso es lo importante. Y cuando estoy triste, me abraza.
No quiere decir que tengamos relaciones ni nada parecido.
- Si es lo que estás pensando. - No, no.
Pero es bueno conmigo. No me interesa lo que la gente piense.
- ¿Quién podría pensar-- - Hay muchas opiniones al respecto.
Como mi amiga, Pilar.
Tiene a Bo, nos juntamos a menudo.
Además, Rick y Bo se llevan muy bien.
- Es genial. - ¿No lo es?
¿Quieres cenar esta noche los cuatro?
¿Yo, tú, y...
- ...Hans? - Anita.
Me encantaría, Teresa.
Pero dejaré a Anita en casa...
...y también a Hans.
- Hola, ¿se encuentra Inger? - Sí.
¡Inger!
- Hola. - Hola.
- Lamento molestarte. - No hay problema.
¿Teresa habló contigo?
¿Por qué?
Creo que cambió el número. ¿Podrías darme su teléfono?
- Es que-- - Necesito hablar con ella.
Entiendo, pero me pidió que no se lo diera a nadie.
- Pero soy su marido. - Se lo prometí.
No puede quedarse con Kevin, ¿verdad?
¿Eso no es ilegal? ¿No eres abogada?
Quizá sí, pero desconozco los hechos.
- Sé que Kevin no quiere esto. - Pero Kevin es hijo de ella.
Soy el padre que nunca tuvo.
Siempre lo consideré...
...muy importante para mí, pero él y ella...
...se "casaron" con ese robot.
Algunas personas lo hacen, ¿sabes?
Es repugnante. Me provoca...
- ...náuseas. Es enfermizo. - Escucha, no creo que--
Lo siento. Tienes uno. Lo lamento...
- Solo quiero decir que-- - Está bien.
Por favor. Por el cariño que le tengo a Kevin, prometo no decirle.
Hablaré con Teresa. Lo prometo.
No puedes "comprar" un Kevin.
No puedes hacerlo.
¿Quién escribió "El Fantasma de la Ópera"?
- Andrew Lloyd Webber. - ¡Correcto!
Siguiente pregunta.
¿Quieres jugar, Kevin?
Léelo.
¿Quién escribió la novela sobre Arvid Falk?
Espera...
Dilo.
August Strindberg.
Correcto.
Se llama "La Habitación Roja".
Eres muy bueno.
Seguimos jugando, ¿o no?
Disculpen.
¿Por qué no trajiste tu hubot?
- Nuestro hubot. - ¿Tienes vergüenza?
- No, creo que-- - Sí, es eso. Dinos la verdad.
Deja que Inger hable.
No creo que sea vergüenza.
Pero Anita es nuestra ama de casa y niñera, no nuestra amiga.
Eso no significa que sea mala.
No sé porqué compraste a Bo.
Nos conocimos en Hubmarket.
- ¿No quieres helado? - No, gracias.
Creo que Kevin y Rick deberían...
...pasar un tiempo a solas.
Kevin.
- ¿Qué sucede, cariño? - Nada.
- Bien. ¿Me ayudas a lavar los platos? - ¿Por qué yo?
¿No lo debe hacer Rick?
¿Y si lo haces con Rick?
Los dos juntos.
De acuerdo.
- Pensé que-- - No, trata de no pensar.
Aquellos que dicen que nuestro amor...
...no existe y que es una locura...
...no saben qué significa el amor. Nunca han amado a alguien.
Bo es el hombre más amoroso...
...que jamás haya conocido.
Soñamos con tener hijos.
- Terminé. - Gracias, Rick.
¿Quieres hablar?
- Ve con Bo. - De acuerdo.
Roger me pidió tu número de teléfono.
Quiere ver a Kevin.
Kevin ya no es un niño.
¿Maltrató alguna vez a Kevin?
No, no a Kevin.
Therese...
Roger es como un padre para él.
Y él lo va a ver, cuando yo crea que sea el momento.
Kevin está bien así, ¿de acuerdo?
- Primero tengo cosas que resolver. - Claro.
Lo siento.
Esto no es fácil.
¿Estás durmiendo?
Oye...
Te amo.
Yo también.
Tú nunca...
Sé que esto suena absurdo...
Pero, ¿alguna vez sentiste alguna...
...atracción por ella?
Por Anita.
Lo siento. No debí preguntarte.
¿Sentiste algo?
¡Leo!
¡Leo!
¡Leo!
Te fuiste. Max estaba asustado.
Aquí estoy. Leo nunca abandonará a Max.
Nunca debes irte de esa manera.
Yo siempre volveré.
¿De acuerdo?
Toma.
Vamos.
¿Encontraste a Mimi?
No, volveremos al Paraíso de los hubot.
Dios mío, Sofia, mira tu ropa nueva.
¿La maestra no te dijo que usaras tu impermeable para la lluvia?
- No tengo ninguno. - Sí, tienes uno. Anita te lo llevó.
No sé.
Ve arriba y cámbiate. Deja esta ropa para lavar.
Te dije que llevaras el impermeable para la lluvia.
No.
Lo hice.
Ven conmigo.
Mira. Este es.
Está limpio...
...lo que significa que no lo llevaste.
- No sabía que había que llevarlo. - Te lo dije.
- Tal vez no lo escuché. - Lo dije fuerte y claro.
Tesoro...
- ...tenemos que hablar. - Espera un minuto.
- Lo tienes que llevar... - No, tenemos que hablar ya.
¿Qué pasa?
¿Hay alguien aquí que haya tomado prestado mi dinero?
Bueno, yo no.
¿Por qué me miras a mí?
Yo no he agarrado ningún dinero.
Ayer eran unos 15 y hoy otros 70. Y así se va sumando.
¿Nadie?
Chicos.
Alguien los ha tomado y...
...ese alguien debe necesitar el dinero y eso es preocupante.
O si no, es cleptomanía. Es una enfermedad que necesita tratamiento.
¿Qué tipo de enfermedad es esa?
Es cuando no puedes evitar robar cosas.
- ¿Tobby? - Yo no soy un cleptómano.
¿Anita?
¿Sabes algo acerca de esto?
Sí, sé dónde está el dinero.
Qué extraño.
Aquí está mi dinero.
Ese es mi collar.
¿De quién son estos?
Nick los olvidó.
Y aquí hay una vincha para el pelo.
La que tenías.
Esto...
...no está bien.
Los escondiste en la habitación de Sofia.
¿No te das cuenta que eso la inculpa?
Al menos, admítelo y di que lo sientes.
- Inger. - Lo siento.
Olvidé que eres un maldito aparato, que puede ser devuelto.
Yo no tomé esas cosas.
- ¡No mientas! - ¿Qué haces?
- Fui yo. - Esto es bizarro.
¡Muy bizarro!
Sofia...
Nunca debes cargar con la culpa por lo que otros hayan hecho.
Anita es una máquina.
No es una persona. Es una cosa.
Una muñeca que no funciona bien.
- ¡Pero fui yo! - Un momento.
Anita, ¿cómo sabías que esto estaba ahí?
La que lo puso ahí, me lo mostró.
¿Y quién fue?
¿Quién fue?
- Puedes decir que fui yo. - Tranquila, Sofia.
¿Quién te lo mostró?
Sofia.
Mi vincha para el pelo estaba ahí.
No sé quien puso las otras cosas prestadas ahí.
Fui yo.
Y es como dice Anita. Solo tomé prestadas esas cosas.
Y nunca le dijiste a Anita que trajera el impermeable para la lluvia.
Me lo dijiste a mí y me lo olvidé.
Dios. Lo siento.
Lo siento.
Lo siento.
Espeluznante.
¿Has visto...
...sus ojos?
Deberían poner cortinas aquí.
Ellos miran mi interior.
Si hablas fuerte, oirás un eco.
Por aquí.
- ¿Podemos saber el nivel de energía? - Lo averiguaremos.
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