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Lucía no me va a dejar volver a casa.
Lo que hice no se perdona.
¡Lucía! Déjame que te cuente lo que te tengo que contar.
¿Qué has hecho?
Traigo droga con ella a espaldas de Joâo.
Tomás, ¿y el intercambio? ¿Lo habéis hecho ya?
José Espada, el Pablo Escobar de Zarza.
Si esto sale mal, estoy muerto.
Estoy atado de pies y manos.
Si encuentra algo extraño en su marido...
¿Algo extraño qué es? ¿Qué quiere decir?
Si José ha metido a mi hija en algún problema y le tapes...
¿Ahora desconfías de mí?
No, no es eso, pero como eras tan amigo de José.
A lo mejor, hay algo que no me cuentas.
Soy de la AUDICO y estoy aquí para desmontar
una red de tráfico de heroína que viene desde Turquía.
-Y supongo que... los camiones de los Espada tienen que ver.
Hay un cambio. Aceite de oliva virgen a Rumanía.
No puedo ir solo. No me jodas.
Papá, puedo ir yo contigo.
Quiero ver a dónde va ese camión que tanto les importa
y ver qué se traen esos dos entre manos.
-¿Sabe cómo se quedó inválido? -En Angola.
Le dieron una paliza guerrilleros del Ejército de Liberación.
Cariño, ¿qué pasa? José, está aquí.
Aquí conmigo. ¿Que qué?
¿Un accidente de qué?
Como se te ocurra decir algo,
te juro que no habrá lugar en el mundo donde ni José ni tú
podéis esconderos. Os encontrará.
¿No sabía que estaba embarazada? -No, no lo sabía.
No puedo tenerlo, Isa. Así no.
Hagas lo que hagas, estarás bien. Sí.
Lucía, no estarás embarazada, ¿verdad?
El camión de los Espada está más o menos a 1.500 kilómetros.
¿Ha pensado ya qué quiere que hagamos?
-Coge a José y mata a ese "filho da puta".
(JOÂO) "Interceptaremos el camión.
Necesito averiguar quién les suministró la heroína.
¿Cómo han contactado con ellos?"
Saca la droga de la maleta.
Es nuestro seguro de vida. Hazme caso.
¡Ah! ¡Hijo de puta!
-¡Papá!
Vete de aquí, hijo. -No, papá.
(LLORA) Papá, ponte bien.
Lucía está embarazada.
¿Qué dices?
Esta tarde voy a la clínica.
No le digas nada a tu padre, que ya sabes cómo es.
Para él solo hay un camino recto.
¡Tomás, Tomás!
Juan, tenemos que coger la droga.
Para, Juan.
Nico, por favor.
(Disparo) ¡Ah!
Joder, José. Están todos muertos, todos.
Lucas ha desaparecido.
Mete los cuerpos en el camión. Te vas con María a la casa rural.
Ella sabe el camino. Nos vemos allí.
Siéntate un momento, papá. Tengo que hablar contigo.
Tú dirás.
(Ruido metálico)
¿Y eso? Pues parece que es en el garaje.
¿Lucas?
¡Ayuda!
¿Lucas?
Lucas, ¿qué te ha pasado? Lucas, ¿qué te ha pasado? Por Dios.
¿Qué ha pasado? Avisa a José.
No, José no está. Eh, no. Te voy a ayudar yo, ¿vale?
Venga, agárrate a mí. Agárrate. Te llevo al hospital.
No. Vamos.
Lucas, por favor. Mírame, mírame.
Te llevo al hospital, ¿vale? Llama a José.
José no está. Llama a José.
José no está, Lucas. Vamos, venga. Lucas.
Papá, papá.
Está sangrando, pregunta por José.
No sé qué ha pasado. ¿Qué hacemos, qué hacemos?
Es una herida de bala. Debemos llamar a la Policía.
-No, a la Policía no. -¡Quieto, quieto!
Pero, hombre. Se ha desmayado, papá.
Lucas. Lucas, despierta.
Lucas. Raimundo, pierde mucha sangre.
Lo primero es atenderlo. Sí.
Luego ya pensamos qué hacemos. -Está bien.
¿Está la bala dentro? -Sí.
Lucía, trae un cuchillo y tijeras, pinzas,
gasas y toallas limpias.
-Venga, cariño. -¡Y también alcohol!
-Date prisa. -Y agua.
# Yo que siempre te seguí,
# que te quise bien.
# Hoy construyes
# tu vida sin mí.
# ¡Ah, ah, ah!
# ¡Ah, ah, ah!
# ¡Ah, ah, ah! #
Aguanta, Lucas. Aguanta.
Aguanta, cariño. Aguanta.
Aguanta.
Toma, mamá. He traído gasas, eh...
Aguja e hilo. Sí, cariño.
-El cuchillo.
¿El alcohol? -¿Y el alcohol, cariño?
No tengo alcohol. Lo necesitamos.
-Date prisa. -Y un calmante.
Papá, ¿sabes lo que haces? Pinzas.
¿Por qué pondrán la fecha de caducidad tan pequeña?
A ver. ¿Aquí pone 2010 o 2018?
2018 creo, pero da igual. Me lo llevo, es lo mismo.
Igual no da, no da. A ver si produce lo contrario.
No pasa nada. No me dijiste para quién.
¿Está el niño malo? No, el niño está perfecto.
No te lo puedo contar ahora. Mañana.
Vale. Isa, esto está vacío.
¿No tienes más alcohol? No.
Como no quieras orujo que tengo por ahí.
¿Lo tienes aquí? ¿Me lo dices en serio?
Lucía. Claro que sí.
Eh... Aquí.
Ginebra. Mira, me llevo esto.
Esto es tequila y la ginebra.
Julián, te lo traigo mañana, ¿vale?
Ábreme la puerta, porfa. Sí.
Buenas noches. Buenas noches. Hablamos, Lucía.
Cariño, ¿Lucía se llevó todas las botellas?
-Todas, todas no. Mira.
Aquí hay ron para un chupito.
¿Qué?
Ay, le he matado. Ya está.
Le he matado, José.
No tenías otra opción.
Joâo.
Cuando se entere Joâo... Ya.
Cuando lo sepa, Joâo nos matará. Escúchame.
Escúchame, por favor. Le di vueltas a lo que hacer.
Creo que, aunque parezca una locura,
lo mejor es irte a casa cuanto antes.
Escúchame, por favor. No.
Los únicos que saben qué pasó de verdad están muertos.
Lo mejor, lo menos sospechoso es irte a casa y como si nada.
Creo que tiene razón, María.
Mírame, mírame, mírame.
Ha pasado muy poco tiempo.
Nadie se pregunta dónde estás. Hazle caso a José.
Lo mejor es irte cuanto antes.
Con un poco de suerte nadie te habrá echado de menos.
¿Qué haréis vosotros? Por nosotros no te preocupes.
Nos encargamos de los cadáveres.
¿De acuerdo?
Ya verás cómo sale bien. Está bien.
Tened mucho cuidado, por favor.
Sí. Me llamáis en cuanto podáis, ¿vale?
Están ahí detrás.
Vale.
José, José. José, ya está. Ya está.
Ya está. Ya está hecho. No podemos hacer nada.
Ya está.
Esto es culpa mía, ¿entiendes?
A ver, hermano. Yo soy el responsable de esto.
Vale.
Me cago en la puta, no puede ser.
¿Qué pasa? No está Nico.
¿Cómo que no está?
Pudo saltar del camión. No sé. ¿Qué?
La puerta debía está mal cerrada, yo qué sé.
Hay que encontrarle, José.
(JOÂO) Lula. ¡Lula!
¡Lula!
-¿Qué pasa? -¿Sabes algo de Nico?
-No. -Debería estar ya aquí.
-¿Has probado a llamarle? -Es la primera vez en la vida
que Nico no me atiende a una llamada.
Esto empieza a no gustarme.
-Chiqui. -Oh. Qué susto, Julián.
¿Qué haces aquí a oscuras?
-¿Y tú? -Me desvelé y no quise despertarte.
-Ni te diste cuenta que no estaba en la cama.
-Pues no, la verdad es que no.
Oye, no te lo comas todo. También quiero chocolate.
-Sabes...
que es un sustitutivo del sexo, ¿no?
-Sí, claro. Lo sabe todo el mundo.
¿Y?
-Qué guapa estás.
Isabel, ¿sabes cuánto tiempo llevamos sin hacerlo?
-Pues no sé, no llevo la cuenta. ¿Y tú?
¿Tres semanas? -Meses.
-¿Tres meses? No, hombre.
No puede hacer tanto. ¿Cuándo fue la última vez?
Eh... En la boda de tu primo, ¿no?
-Tres meses. -Tres meses.
Oh, cómo pasa el tiempo.
Pues no sé, cariño. Ya se nos pasará.
Debe ser una racha. No sé. -Nunca vamos a la cama a la vez.
-No, eso es verdad.
Te quedas hasta las mil viendo la tele, Julián.
-Porque sé que no tengo nada que hacer.
-¿Tenemos que hablar de esto ahora?
Es que estoy cansada,
preocupada por Lucía, desvelada
y podemos hablar en otro momento, ¿no?
¿Eh? -¿Subimos?
-Tú no me estás escuchando.
Que no tengo humor, Julián.
-¿Lo ves?
-Yo me subo a dormir.
-Yo voy a ver un rato la tele.
¡Mamá!
¡Mamá!
¿Qué pasa, Samuel?
¿Qué ha pasado?
Tengo miedo. ¿Tienes miedo?
Sí. Pero ¿qué...? ¿Qué ha pasado?
Soñé que estábamos en la feria en el...
En la montaña esa.
¿En la montaña rusa? (ASIENTE)
¿Y qué? Y el coche se caía
y llamaba a papá y no estaba.
Y a ti te aplastaban las ruedas del coche ese.
Bueno, ya está.
Es una pesadilla, mi amor. Estoy contigo, está todo bien.
Papá viene mañana. Venga. Vale.
¿Te cuento un cuento? Sí.
¿Y así te duermes? Venga.
Ay. A ver.
Bueno. No.
¿No? No.
¿Ya tienes sueño? Sí.
José, llevamos más de una hora buscándole.
Lo mismo ese cabrón
no está en el bosque. Pudo saltar del camión.
¿Y qué hacemos? ¿Qué hacemos? ¿Nos vamos a casa a dormir?
(CHISTA) No lo sé.
No lo sé. Yo solo digo que, además de buscar a Nico,
deberíamos pensar qué hacer con los cuerpos.
Los puede ver cualquiera, coño.
Eso por no hablar ya de la droga perdida
y del canteo que es tener un pedazo de camión aparcado.
Que sí. La Policía puede aparecer.
Que sí.
(Ruido de animal)
Ah, mi amor. No sabía que estabas en casa.
¿Qué te pasa? Estás helada.
No, es que... María, estás temblando.
¿Y qué...? Perdona, perdona, perdona.
Es que no sé qué me pasa, ¿eh? No, no...
No me... No me siento bien.
¿Por qué? ¿Comiste algo que...? No sé, quiero vomitar. No sé.
¿Te ha sentado mal? Puede ser, sí.
Oh, mi amor.
¿Le digo a Lula que te prepare algo?
Sí, sí. Por favor, sí.
Sí, por favor.
Ay. Gracias, ¿eh?
(JOÂO) Lula, di que le preparen una manzanilla a María.
No se encuentra bien. -Ahora mismo.
"Mais, por certo". Acabo de llamar a Nico.
Sigue sin responder.
-Ordena a todo el mundo que salgan inmediatamente a buscarle.
Hay que echar un poco de hojarasca por encima.
Ni tan mal, ¿no?
Vámonos. Quiero buscar a Nico.
Toma.
Tengo seis perdidas de Lucía. ¿Cómo?
Seis llamadas perdidas de Lucía.
¿Y qué dice? ¿Está bien? Lucas está en casa.
¿Lucas está con Lucía? Sí.
¿Y te dice cómo está? No, no dice nada más.
Tenemos que dividirnos.
Debo ir a casa a ver qué coño pasa con Lucas.
¿Deshaces el camino con el camión?
¿Por qué? Sé que es una putada.
Debes encontrar a Nico antes del amanecer.
¿Puedes?
Sí, claro.
Ve con cuidado, ¿vale? Está bien.
(Motor)
¡Ay!
(SE QUEJA)
(Timbre)
Hola. ¿Qué haces aquí, José?
¿Cómo está Lucas? ¿Cómo?
Debo hablarle. Déjame verle. José, no puedes estar aquí.
Está mi padre. Como te vea, te mata.
¿Por qué está tu padre?
¿Por qué? Menos mal que está. Le salvó la vida.
Tenía una herida de bala, ¿lo sabías?
¿Cómo está? Eh, ¿cómo va a estar?
Muerto de miedo. ¿Cómo va a estar? ¿Me dices que está pasando?
No te lo puedo comprar.
Ah, ¿no me lo puedes comprar? No.
¿Qué coño de lío te has metido, José?
Es mejor llevarme a Lucas de aquí.
Temo por Samuel. No quiero que le vea.
Un poco tarde para pensar en tu hijo.
Solo pienso en ti y en Samuel y en cómo arreglar esto.
Ya.
No quiero que estés preocupada en tu estado.
¿En qué estado estoy, aparte de hasta las narices
de que todos me oculten cosas? Sé que estás embarazada. Lo sé.
Vete ahora mismo si no quieres que llame a la Policía.
Papá.
José, vete. Venga, por favor.
Un momento. ¿Lucas traía algo con él?
¿Una bolsa? ¿Una...? José, vete.
Si quieres ayudar, llévate ese coche. Lo trajo Lucas.
Ya está.
Hija, yo no sé en qué asunto está metido tu marido
y si tú lo sabes, pero no pinta bien.
Papá, no le dejé entrar. Lo eché de casa. Ya está.
No es suficiente.
Lucía, escúchame.
Tú eres su mujer.
Todo esto te acabará manchando a ti también.
No lo sé, papá.
Sí, hija. Sí lo sabes.
Tú eres una mujer muy lista.
Voy a llevarme a Lucas antes de que se levante y lo vea Samuel.
Tengo el coche de Nico escondido.
¿Dónde está? ¿Lo encontraste?
Hice el recorrido cuatro veces. Ni rastro de él.
¿Qué coño vamos a hacer, José?
Ese tío no puede andar suelto por ahí.
Lo primero que haremos es tranquilizarnos, ¿vale?
No nos pongamos en lo peor tampoco.
Está muy grave, perdió mucha sangre.
A lo mejor...
A lo mejor, está muerto en un rincón de la carretera.
O a lo mejor no.
Lo mismo va a la Policía o a casa del Joâo, que es peor.
Hay que llamar a María para que salga de allí.
María.
María, despierta. ¿Qué te pasa?
Llevas un siglo durmiendo. ¿Estás enferma o qué?
No, ¿qué pasa?
Joâo y yo nos vamos al hospital. Han llamado.
Nico está ingresado.
¿Quién?
Espera.
¿Qué ha pasado? Está en coma.
De momento, no sabemos "mais" nada. Lula.
Eh... Voy con vosotros. Dile a...
Dile a Joâo que me visto y voy. Pues date prisa.
(Tono)
(Pitido) José, eh...
Es Nico. Está ingresado. Está en coma.
(Timbre)
(Timbre)
¿Qué haces, Juan? El niño duerme. Lucía.
Pasa. No, no hace falta.
Pasa. Vale, vale.
¿Tú... Tú estás bien? Sí.
¿Qué te ha pasado, Juan?
Eh... ¿Y el niño? ¿Samuel está bien?
El niño está durmiendo.
Ah. Durmiendo, claro.
No le habré despertado, ¿no? No.
Vale. Ya lo sé, ya sé que soy un pesado,
pero solo quería ver si estabais bien tú y el niño y...
Perdona, me tomé una copa de más. Ya, ya te veo.
Ya, ya me voy. No, no te vas.
No estás para conducir, Juan.
Quédate, te duchas y tomas un café.
No. Qué va, qué va. No molesto.
Juan, venga. Date una ducha y así hablamos.
Vale.
Tenías razón con la ducha. Me sentó muy bien.
Claro. ¿Te importa que coja ropa de José?
Ya viste que la mía... ¿Qué me va a importar?
Puedes coger lo que quieras.
¿Qué te ha pasado, Juan?
¿El qué?
Yo nunca te había visto así.
Una copa de más. Anda que no me viste veces.
Sí. De juerga, de risa.
No me refiero solo a la copa de más.
Hay algunos ojos que...
Ten cuidado con... con tu hermano.
Que no te arrastre en sus movidas.
Es mi hermano. Ya, ya sé que es tu hermano.
Tú eres demasiado bueno.
No, no tengo nada de bueno.
Nada de bueno.
Lucía, tú debes tener cuidado.
¿Yo por qué?
Si te pasara algo, yo...
¿Qué dices, Juan?
Da igual.
Ah, me tengo que ir.
Cuídate mucho, ¿vale?
Buenos días. -Buenos días.
Oh, ¿todavía en pijama?
¿Y eso? ¿Estás enfermo o qué?
-No, estoy en paro, que es lo mismo.
¿Hay mantequilla? -No, hay margarina,
que es más sana.
-Lo que es, es más barata.
De verdad, qué asco.
-Oye, Julián.
Julián, no hables así.
No puedes desanimarte, pero... Pero...
No puedes desanimarte por ti y tampoco por mí
porque... porque me afecta.
Mira, eh...
Si quieres, podemos revisar tu currículum y ver...
y ver si lo podemos mejorar o...
Ah, o podemos quitarle tu fecha de nacimiento, como dijimos.
(Móvil) -Si te empeñas...
-Ay, mira. Es Lucía.
-Cómo no. -Lo cojo.
Luci.
Sí. Sí, sí. Estoy aquí.
Bueno, bueno. Tranquila.
Tranquila, Lucía.
Vale, vale. Voy, voy. Sí, sí. De verdad.
No, no hacía nada importante.
Bueno. Cinco minutos, ¿vale? Tranqui.
Eh, perdona. Vemos luego lo de tu currículum.
Que... Que...
Lucía quiere hablar. -¿Qué le pasa a Luciíta?
-Pues no lo sé. Hasta que no vaya, no lo sé.
-Cuando lo sepas, no me lo dirás. -Depende.
Hay muchas cosas que sí te cuento. Hay otras porque son...
Pues quedan entre amigas. -Cariño, me dices que no hago nada.
Tú no paras de hacer cosas. Todas, todas, todas, todas
las haces por tu amiga. -Bueno.
-Veremos si no acabas en un lío. -No seas exagerado.
Mira, te vas duchando
y en lo que te duchas y terminas, yo ya he vuelto.
Ah, y aféitate también.
(Puerta)
(RESOPLA)
Hija, ¿qué pasa? Cierra la puerta.
Vale.
Por favor, ¿qué pasa? Mira lo que pasa.
Mira.
¿Eso es droga? ¿Tú por qué tienes esto?
Eh... ¿Es o no es? Míralo.
Bueno, no lo sé. No lo sé.
Pues parece que sí, ¿no?
O, por lo menos, se parece a los del telediario.
Está hasta arriba. Hasta arriba de droga.
Lucía, ¿de dónde has sacado esto?
¿De dónde lo saqué yo? Esto no es mío, niña. Vino un...
Un conductor de José vino a mi casa herido de bala anoche
con esto hasta arriba de droga.
¿Qué me cuentas, qué me cuentas?
¿Herido de bala? ¿Una mochila llena de droga?
Es como si estuviésemos en una peli de narcos.
Pues sí.
No, Lucía. Por favor.
Esto es una puta pesadilla, de verdad.
Lo siento mucho, amiga.
Te acabo de meter en un lío muy gordo.
No sabía qué hacer. No sé si devolvérselo a el chico,
si llamar a José, a la Policía. Te juro que me dan ganas
de tirarlo al váter. Espera, espera. Tranquila.
Vamos a pensar.
Yo creo que lo mejor es llamar al inspector ese,
al que conoces, ¿no? ¿Y qué hago?
¿Denuncio al padre de mi hijo?
¡Mamá! Dime, mi amor.
¿Me puedo llevar el disfraz de Batman al cole?
Eh... Sí, claro. ¿Sabes ponértelo solo, como Batman?
¿Sí?
Pues sí, claro que sí.
Choca.
Mira, Lucía.
Yo no sé lo que vas a hacer.
Mientras te decides, lo que tengo claro es que eso
no lo puedes tener en tu casa.
No con un niño pequeño y otro que viene en camino.
¿Y qué hago? Dime qué hago.
Eso me lo llevo yo a mi casa. ¿Qué dices, Isa?
No te lo puedes llevar. Sí, me lo llevo.
¿Estás loca? Escucha un momento.
No puedes, te meten presa. Escúchame tú un momento.
José está en un lío muy gordo por lo visto.
Sí, y no sabemos si lo investigan o no. No lo sabemos.
A ver, Isa. Está claro que yo no soy sospechosa.
Yo me lo llevo. Esto es un disparate, Isa.
Me lo llevo. Lo hago por ti, porque eres mi amiga y te quiero
y punto.
Pero...
Ay, pero...
Esto es de locos.
Esto es de locos.
La bala le ha provocado desgarros internos
y una grave infección.
Aún tratamos de averiguar si tiene algún órgano vital afectado.
-"Ay, Deus. Pobre minho".
¿Hay posibilidad de que sobreviva? Es pronto para saberlo.
No pierdan la esperanza.
Vi casos peores salir adelante.
-Quiero verlo si es posible.
-Yo también quiero verlo. Vamos.
(Pitidos)
Oh.
(Puerta)
Nico, ¿me oyes?
No voy a dejar las cosas así.
Voy a encontrar al cabrón que te hizo esto
y va a sufrir más de lo que sufres tú.
Ojalá pudieras decirme quién ha sido.
-No perdamos la esperanza, Joâo.
Nico es muy fuerte.
Seguro que se recuperará.
(Puerta)
Es el inspector. -Ahora mismo salimos.
-Gracias.
Señor Ferreira, señora.
María, ¿verdad? Inspector Sánchez.
-No sabe cuánto me alegra verle por aquí, inspector.
-¿Saben qué ha pasado?
-Por desgracia, no sabemos nada que no sepa usted.
Lo único evidente es que alguien ha atacado a mi empleado.
-Sí, eso es evidente.
Y nuestro trabajo ahora es averiguar quién lo hizo
y por qué. ¿Tienen alguna idea de quién pudo ser?
¿Saben si sufrió amenazas anteriormente o...
si tenía alguna...
alguna cuenta pendiente?
-Puede que haya sido un intento de atraco.
-¿Atraco? -Sí.
A veces, encargo a Nico retirar cantidades en efectivo
para los pagos. No era el caso.
El atracador no tenía que saberlo, ¿verdad?
-No, claro. Pues lo tendré en cuenta.
Ahora mismo estamos abiertos a cualquier hipótesis.
-Encuentre al culpable, inspector. Tiene que encontrarlo.
-Le aseguro que al menos lo intentaremos.
Mientras tanto, Nico estará... bajo vigilancia.
¿Le van a vigilar por qué?
Solo Nico sabe lo que pasó. No quiero problemas.
Claro. Ya conocen a Nacho.
Si necesitan cualquier cosa, estará aquí las 24 horas.
Avísenme si se despierta.
Ah, no.
Usted ya sabe dónde encontrarme.
Buenos días. Buenos días.
Idos vosotros si queréis, me quedo con Nico.
-No. Que se quede María.
Tú debes acompañarme, Lula. Como quieras.
Vamos a por unas muletas.
-¿Unas muletas para ti? -Sí.
Y luego vamos a ir al aeródromo. Quiero recoger a un viejo amigo.
Quiero que me vea de pie.
-¿Quién viene? -Paul Breson.
Se quedará en casa unos días.
A María le va a gustar verme de pie, ¿verdad?
(SUSPIRA)
Perdone, ¿podemos hablar un momento?
Claro. ¿En su despacho?
Ah. Pasa, pasa.
Siéntate, por favor.
Es que no sé por dónde empezar.
Si no estás segura de querer contarlo, no lo hagas.
Ya, pero es que se lo tengo que contar.
Supongo que tiene que ver con tu marido, ¿verdad?
¿Has descubierto algo?
Eh...
Creo que José... Eh...
Transporta... Droga.
Pero... Pero ¿qué...?
¿Lo sabía y no hizo nada? ¿No lo detuvo?
A ver, Lucía.
En estos momentos,
José no me interesa demasiado.
Tu marido es un peón al que utilizan.
Yo al que quiero es a su jefe,
Joâo Ferreira.
Y si la suerte se pone de mi parte,
quiero a un capo aún mucho más importante.
¡Por fin! (RÍE)
¡Compañero!
Pero ¿qué te pasa? No me lo puedo creer.
¿Puedes andar?
-¿No te prometí recibirte de pie cuando volviéramos a vernos?
-Sí, pero es un milagro. No me jodas.
Los médicos han dicho que no podrías nunca.
-¿Y cuánto habíamos apostado?
-Diez mil. -Me los debes.
-Por supuesto. Pero... "c'est incroyable".
-Vamos al coche. -¡Eh, eh, eh! ¡Atrás!
-No puedo dar un solo paso, pero te he recibido de pie.
Esa era la apuesta, así que me debes diez mil.
-¡Venga! Cabronazo.
(INSPECTOR) Paul Breson.
Entre los dos planifican una de las operaciones
más importantes de narcotráfico en Europa.
Llevan trabajando juntos mucho tiempo.
Eran mercenarios en la guerra de Angola.
Allí aniquilaron muchos poblados.
Se hacían llamar los Ángeles Blancos.
Eh... No entiendo por qué me cuentas esto.
¿Qué tiene que ver con José? Me temo que mucho.
Aparte de ellos dos había un tercero.
Aquí están los tres Ángeles Blancos.
Pero...
Pero el tercero es mi padre.
No, pero esto no puede ser. Esto es imposible.
Mi padre es evangelista.
Es pastor, o sea, o... Detesta la violencia.
Mi padre no tiene relación con Joâo además. O sea, no...
Pero la tenían. Si no se hablan,
es porque Joâo nunca le perdonó que abandonara el comando.
En cierto modo está en deuda con él.
¿Lo entiendes?
¿Me... Me estás queriendo decir que de alguna manera
Joâo ha elegido a José?
¿Que le está utilizando?
En parte, pero eso no exime a José de su responsabilidad.
José ha estado traficando con heroína y...
¿Y? Bueno.
Debo decirte que tú tampoco estás exenta de responsabilidades.
¿Cómo? A ver, Lucía.
Lucía, si un juez quisiera,
podría imputarte.
Pero vamos a ver, yo no sabía nada. Yo no tengo nada que ver
con todo esto. Lo sé. Lo sé, Lucía.
Bueno, ¿cómo que "lo sé"? Lo sé. ¿Y qué hago?
¿Qué hago? De momento, no puedes nada.
¿Cómo que nada? No me dejes así. Me debes ayudar.
Yo vine aquí a contar todo lo que sé.
Pero Lucía. ¿Qué?
Lo sé. Déjame pensar algo. Algo se me ocurrirá.
(Móvil)
Perdona. Ahora vuelvo.
(Móvil)
No me lo puedo creer.
(Puerta)
Creí que conseguiste lo imposible.
Ya ves, Lula. Tu hermano aún me toma el pelo.
Así toda la vida.
-No sabes la que ha montado para recibirte de pie.
También quería que María le viese llegar a casa.
-Cuidado, a ver si te vas a hacer daño.
-Oye, pero ¿qué pasa? ¿Me llamas viejo?
Pues sí, soy viejo.
Pero todavía tengo la cabeza en mi sitio. No te preocupes.
-Lo sé. Si no, no contaría contigo.
Joâo, la operación ha crecido.
El cargamento trae cocaína
como para abastecer toda la zona mediterránea.
-Muy bien. -Pero debes garantizarnos
que pasará sin problemas los controles del puerto.
-Bueno, esa era mi parte del trato.
¿Qué es lo que te preocupa? -A mí nada.
He oído que han tenido algún tipo de... ¿problema?
¿Es muy grave?
-No.
Ya no, pero...
tenemos que eliminar a una persona, alguien que me ha traicionado.
-¿Es eso?
"Pour le probleme" Martín se encarga.
Solo necesitamos el nombre. Martín.
-José Espada. -Perfecto, cuando me digan.
-¿Ves? (RÍE)
-Pero ¿qué es de tu vida? ¿Sigues soltero?
-"Oui, oui. Mon amie". Eso me temo.
-Oh, qué pena. ¿Por qué no te buscas una compañera
y sientas la cabeza? Una mujer a tu lado es un tesoro.
-Sí, tienes razón, pero no tengo suerte.
Al menos, no tanta como tú con María.
-¡Uh! Parece que alguien no está de acuerdo contigo.
-Lula, ¿qué pasa? (HABLA PORTUGUÉS)
María es un encanto. No he conocido mujer ni más guapa
ni más dulce, ¿verdad?
-Ya.
-Venga, campeón.
(Pitidos continuados lentos)
Quiero que te mueras ya.
¡Quiero que te mueras!
¡Ya!
(Pitidos continuados rápidos)
¿Qué pasa? No lo sé, no lo sé.
No sé qué pasa. No lo sé, no lo sé. No lo sé.
No lo sé.
¡Un médico! ¡Que venga un médico!
Señora, ¿qué hizo? ¿Tocó algo? Nada, no. Solo...
Solo hablaba con él.
Vuelve a tener actividad cerebral.
¿Qué quiere decir eso? ¿Es bueno?
Mucho.
No sé qué le ha dicho, pero...
ha despertado del coma.
Estoy preparando un té. ¿Quieres uno?
Sí. ¿Y Lucas?
Ya está mucho mejor.
De no ser por tu padre, fíjate lo que te digo,
no sé si estaría vivo.
Pues seguro.
Increíble que papá supiera curar una herida de bala.
Mira. Una cosa, hija. No me gusta meterme, tú lo sabes.
Deberías tener una conversación muy seria con José.
Creo que te oculta muchas cosas.
Pues no es el único.
¿Qué quieres decir? ¿De qué conoce papá a Joâo?
¿De qué le va a conocer? De aquí, del pueblo.
Del pueblo.
¿Tú también me engañas?
A ver. ¿Y esto, mamá?
¿Esto qué es? ¿Esto qué significa, mamá?
¿Eh? ¿De dónde has sacado eso?
¿Qué más da de dónde? Eso fue hace mucho tiempo.
Tu padre es un hombre bueno. No lo dudo.
¿Me vas a decir qué pasó? Eso fue hace mucho, Lucía.
Si hace mucho, haz memoria. Seguro que recuerdas.
Conoció a Joâo en la legión.
Eso sí lo sabías. Sí, sí.
Se alistó en la legión cuando era muy joven.
Bueno, pues...
Joâo le convenció de que podían ganar mucho dinero.
En Angola. ¿Y?
Y ya está.
¿Y qué más? Que ya está.
No hay nada más. Tu padre nunca habla de eso.
Tendrá que hablar. Voy a preguntarle.
Verás tú qué rápido. Espera, Lucía.
Lucía, a tu padre le ha costado mucho superar
lo que vivió allí. Se despertaba gritando
por la noche. Tenía ataques de pánico.
Consiguió seguir adelante.
Mamá, necesito saber qué pasa, ¿lo entiendes?
¿Qué está pasando? Sí.
Mira, lo que pasa es que tienes un padre que te ha criado
con todo el amor de su corazón, que te quiete con locura.
Sí. Daría su vida por ti.
Ayuda a todo el mundo, se desvive por los demás.
¿Qué más necesitas saber?
¿No te parece curioso que,
de todas las empresas de transporte que hay,
Joâo fuese a buscar la de José?
¿Qué quieres decir? No sé,
quizá quiere tenerlo cerca por algo. No precisamente para cuidarlo.
(Móvil) Déjame.
Lucía. Lucía, te lo pido por favor.
Deja a tu padre al margen de todo esto.
Mira, si le presionas...
Si le presionas, hija, no sé lo que pasaría.
Déjame, mamá.
(Móvil)
¿Sí?
Sí, ahora mismo voy. Gracias.
Te hice venir porque creo que podemos ayudarnos mutuamente.
Si tú quieres, claro. Eh... ¿Qué tendría que hacer?
Bueno, tienes acceso al entorno de Joâo.
Te conoce.
Has estado varias veces en su finca
y tu hijo es amigo del hijo de Lula.
Sí. ¿Y?
Si ponemos cámaras dentro de su casa,
es información de primera mano. ¿Unas cámaras?
¿Y qué...? ¿Y...? ¿Cómo hago? ¿Las pongo yo?
Sé que no suena fácil, pero te enseñaría.
Te daremos la cobertura de que disponemos.
Ya.
¿A cambio de qué?
Es muy sencillo. De ser la mujer de un traficante,
posible encubridora, pasarías a ser nuestra colaboradora.
Yo hablaría bien de ti.
No te aseguro nada, pero ayudaría.
¿Y no iré a la cárcel?
Bueno. Si nos ayudas a atrapar a Joâo,
el juez te lo valoraría, y mucho.
¿Y José? Eso es más complicado.
Lucía, si aceptas, él no debe saber nada.
¿Cómo hago para que nadie se extrañe de que esté allí?
Fui alguna vez con mi hijo y el día de la matanza con José.
Lo sé, lo sé. No te preocupes.
Ya pensaré algo, estoy en ello.
Si... Si trabajo allí, me movería con naturalidad,
pero... Hombre, eso sería lo perfecto.
Ya.
Tenemos un problema. ¿Qué pasa?
Nico se ha despertado del coma.
José, no podemos dejar que hable.
Un momento, un momento.
Si estáis pensando lo que creo, conmigo no contéis.
Hermano, vete si quieres.
No pasa nada. No, no me voy.
Quiero convenceros, no podemos matarle.
No hagas eso.
José, por favor. A ver. Nico intentó matarte, ¿vale?
¿Qué crees que pasará si habla?
¿Qué le harán a tu sobrino y a Lucía?
Vamos a la Policía. No me jodas.
Estaríamos mucho más seguros en la cárcel.
Una semana duramos allí.
El hijo de puta de Joâo tiene gente en todos lados.
Es una puta locura. Es una locura.
No tenemos alternativa. Es o él, o nosotros.
O él, o Lucía y Samuel. Yo lo tengo claro.
Joder.
Juan, vete. De verdad. No pasa nada.
No me voy. También son mi familia.
Vale.
¿Quién lo va a hacer?
Yo.
¿Crees que vas a poder?
Dios. Habitación 207.
No sé cómo lo haremos.
Hay un policía todo el rato en la puerta.
No hace más que preguntar por José. -Ya.
-¿Qué pasa, Manuel?
¿En qué líos está metido este chico?
-No tengo ni idea, te lo juro.
-Ya.
Hasta que no encontremos un sitio seguro, mejor no moverse. Toma
-Yo me ocupo.
Lucas.
Lucas, despierta. Despierta.
-Ay, ay.
-Ven aquí. -Ay.
-Ven aquí, ven. Cuidado. Despacio, ¿eh?
Ya está.
-Lo han matado. (LLORA)
-Lo sé, lo sé, lo sé.
No te preocupes de eso ahora. Ahora no te preocupes de eso.
Ya está. -Sí.
-Ya está, ¿eh? Ya, ¿eh?
Ven aquí.
Ya lo verás, ¿eh?
Ya lo verás, ¿eh?
-Tengo...
Tengo que hablar con José.
-¿Qué pasa?
-Dejé la mochila con la droga en casa de tu hermana.
-No me jodas, Lucas.
-No sabía qué hacer, joder.
-Lucas, ya está. Está bien.
Mira, te he traído ropa.
Póntela despacito. Cuidado con la pierna.
Lucía, ¿estás en casa?
Quería ir a hablar contigo.
Ah, que tú también. Vaya.
Sí, papá está aquí.
No, no. No, no le digo nada.
Venga, ahora nos vemos.
Chao.
Venga.
Cuidado, ¿eh?
Ya está, ¿eh?
¿Nacho?
Nacho. ¿Qué te pasó, María?
Me han robado en el parking. Me han robado.
Vale. Vale, tranquila. Tranquila.
¿Vale? Ha sido culpa mía.
No le quería dar el bolso. Soy gilipollas.
Vale, escúchame. Mírame.
Escúchame, lo primero es curarte. Siéntate, espera. Busco enfermera.
No, no, no, no, no. No me quiero quedar sola.
Por favor, por favor.
Está bien, vamos.
Central, hubo un atraco en el parking del hospital.
José.
(Pitidos continuados lentos)
(Respiración artificial fuerte)
(Cesan los pitidos)
(Cisterna)
¡Hola! ¡Oh, oh, oh, oh!
Se llama Rumba. ¿Rumba?
Es una perra muy buena.
Hola, Rumba. Bonita. ¿Y qué le pasa?
Está malita, tiene cistitis. ¿Sí? Pobre.
Métela en el trasportín. Sí. Vente conmigo, ven.
Ahí. Muy bien.
Venga.
Estaría hasta arriba de trabajo, ¿no? Con tanta finca por la zona.
Más que cuando trabajabas aquí, la verdad.
Por eso quería hablar contigo. Para ver si teníais trabajo.
-Jacinto. -¿Sí?
-Sigue sin comer nada.
-Vaya. -Creo que tiene parásitos.
-Llévalo a la sala. Ahora voy. -Sí, vale.
-Discúlpame un momento y no te vayas.
Así hablamos de tu reincorporación. Vale.
Solución.
(HABLA EN VOZ BAJA)
¿Papá mercenario? Yo alucino.
¿Seguro que no es un montaje? ¿Quién te la mandó?
No, no es un montaje, Manuel.
¿No sabías nada de esto?
Si es pastor evangelista. ¿Qué iba a saber?
Ya. ¿Y lo de José?
¿Tampoco lo sabías?
Eh, que te estoy hablando. Manuel.
No me lo puedo creer.
¿Mi propio hermano me engaña?
¿Cómo no pudiste decirme nada?
Todo empezó cuando Samuel se puso muy malito.
Tú no estabas para contarte nada.
Has tenido tiempo después de decírmelo.
Era mejor que no lo supieras. ¿Mejor no saberlo?
Como escuche esa frase, mato a alguien. Lo juro.
Mejor que no lo supiera. Hermana, no lo permitirías.
José lo sabía. Ya.
La empresa no tiraba y todo eran gastos.
Samuel necesitaba medicinas, la operación.
Apareció Joâo y puso la pasta. Ya.
Dijo que quería ayudar, que serían dos transportes.
¿Y después? Lo tenía cogido por los huevos.
José es un imbécil, pero es que tú...
Tú otro imbécil por no decirme nada.
(Timbre)
¿Qué pasa? Nos vamos. Voy a por la maleta.
José, ¿qué? Llama al colegio
para buscar a Samuel. Vamos a ver. ¿Paras un momento?
¿Me haces caso y llamas al colegio, por favor?
Que pares te estoy diciendo.
¿Qué?
Yo lo siento mucho, pero estamos en peligro.
No iré contigo a ningún sitio. No voy contigo. Ya está.
Pues nos vamos separados, pero nos vamos.
¿Qué pasa?
Joâo sabrá que tenemos la carga.
¿De qué estáis hablando? Nico, el matón de Joâo,
que estaba en coma. Salió del coma y sabe todo.
¿Ves por qué nos debemos ir? ¿Lo entiendes?
No, no lo entiendes tú. No voy contigo, y menos con mi hijo.
Y punto, ya está. Espera, espera.
¿Por qué no se la devuelves? ¿De qué hablas?
Joâo sabe que alguien se la intentó liar. No sabe quién.
Que parezca que estás de su lado. La tienes.
Esta es otra. No tengo la carga.
¿Cómo? No sabemos dónde la puso Lucas.
Da igual, da igual. La droga la tengo yo.
¿Cómo que la tienes tú?
Pues ya ves.
Ya ves, ya está.
Le devuelves la droga, le dices que fue cosa
de los conductores, tú no tienes nada que ver.
Total, Tomás está muerto y Lucas es mejor que desaparezca.
Eso es muy arriesgado, Manuel. Joâo no tiene un pelo de tonto.
Eso no se lo tragará.
Aquí lo importante es saber qué hacemos con Nico.
Cuñado, paso por paso.
De momento, Nico fuera de juego, ¿eh?
No tenemos muchas opciones.
Te doy la droga si voy contigo a la finca.
No, no. Vamos a ver.
No, ni hablar. Es muy peligroso, Lucía. No.
Eh, vamos a ver. Si vas conmigo, no te hará nada.
No pasará nada. Debemos ir juntos, José.
He dicho que no. Pero vamos a ver.
Lucía, creo que no es buena idea.
Me da igual que no te parezca buena idea.
Me cansa escuchar que me dejéis al margen.
Lo hacéis todo al revés.
O voy contigo, o no hay droga.
Punto y ya está.
(Pitidos continuados)
¿Le viste la cara al atracador?
No, pasó todo muy rápido.
Llevaba capucha. ¿Iba armado?
Sí, llevaba una navaja. Parecía un yonqui o algo así.
Cuando vine, Nico estaba solo.
No lo dejes solo nunca.
Estando como está, no creo que vaya muy lejos.
Nico.
Nico, soy yo. Lula.
¿Me oyes? ¿Eh, Nico?
¿Me oyes, Nico?
Hola, Nico. Soy yo.
(Pitidos continuados rápidos)
Vete, que le pones nervioso.
Fuera, fuera de la habitación.
Ya pasó, Nico.
Ya pasó, Nico. Soy yo, Lula.
Soy yo, Nico.
A ver, Isa. Estoy en la cocina. Miro bajo el fregadero y no está.
Bueno, ¿qué quieres que te diga?
Vale, sí. Venga, adiós.
Y entonces, ¿qué? Nada. Dice debajo del fregadero.
No está. Mira a ver.
¿Buscabais esto? Sí, gracias.
Tranquilo, tranquilo.
Os la voy a dar, pero no gratis.
¿Que qué? Diez mil.
Dame la mochila.
¿Qué cojones es esto?
Venga, José. No pensarás que soy tan imbécil.
No me lo creo, Julián. Somos amigos de hace años.
Yo tampoco me lo creía al abrir la bolsa.
Cada uno se gana la vida como puede.
Eh, dame los paquetes.
No tienes ni puta idea de dónde te metes.
Da igual, José. Llevo más de dos años en paro.
No quieren abogados de mi edad. Con ese dinero pago
el alquiler de un local y montar un pequeño bufete.
¡Me cago en...! Y si no me lo das,
iré a la Policía.
Suéltalo. Así de fácil.
José, por favor.
Diez mil.
Qué hijo de puta.
Ocho,
nueve, diez.
Perfecto.
¿Me la das o qué? Sí.
Supongo que quedará entre nosotros.
Es mejor para todos que Isabel no se entere, ¿eh?
José, no tienes ni idea de lo que es estar en paro tanto.
Hasta los padres de Isa
nos dan dinero para llegar a fin de mes.
Que te calles. Que me la suda.
¿Has comprobado que esté todo?
No podemos ir a casa de Joâo con una parte.
Sí, está todo. Vale.
Escúchame una cosa. ¿Qué?
No puedes venir.
Mira. No sabes qué pasará
si Joâo no me cree. No sabes de lo que es capaz.
Ya lo hablamos, José. Voy y punto. Ya está.
Qué terca es. Hijo, soy así. ¿Qué hacemos?
(RESOPLA)
Espera, espera una cosa. ¿Qué?
Me gustaría ver a Samuel antes de ir.
¿Te parece bien? Sí, claro.
Está en la cocina con mi madre.
Mamá, ¿le das la cena a Samuel o se lo digo a Isa?
No, se la doy yo. ¿Sí?
No te preocupes. Vale, gracias.
Oye. ¿Qué?
Vi que está José ahí contigo.
Son cosas nuestras, mamá. Vino a ver a Samuel nada más.
Está bien, no me meto. No me meto.
Con todo lo que ha hecho...
Mamá, debes confiar en mí, ¿vale?
¿Está todo bien?
No te preocupes.
Gracias. Dile a José que lo espero en el coche.
Está bien.
(SILBA) ¡Papá!
¿A qué juegas?
Estoy llevando unas cosas a Alemania.
¿A Alemania? ¿Ni más ni menos?
Es muy peligroso Alemania. Ah, ¿sí?
Claro, porque está todo nevado.
Hay que poner cadenas en las ruedas para los camiones.
¿Cuándo me enseñarás a conducir?
Cuando te lleguen los pies al pedal.
Ven, estira la pierna.
Ahí.
Yo creo que no llega. No nos llega.
¿Sabes lo que te dejo el fin de semana?
Llevar el volante.
¿Vale?
Te quiero mucho, chipirón.
Yo también te quiero.
Lucía me dijo que te espera en el coche.
Te quería dar las gracias.
Por lo de Lucas.
A ti y a tu marido.
Es solo un crío.
Debería estar estudiando, no con esas cosas.
Ya lo sé.
Ya lo sé. ¿En qué andas metido, José?
A ese chaval
le dieron un tiro en la pierna, por Dios bendito.
Tomé muy malas decisiones.
Soy consciente de ello.
Lo voy a arreglar.
Solo me importan Lucía y el niño
El pequeño en camino es empezar de cero.
¿El pequeño?
Lucía está embarazada. Eso lo sabes.
¿Qué pasa? No, yo...
Habla con tu mujer.
¿Por qué me dices eso? Yo no digo nada.
Habla con ella, yo no digo nada.
¿Ha abortado?
Mira, lo que tengáis que hablar,
que te lo cuente si quiere.
¿Te pasa algo?
No lo sé.
¿No nada que contarme?
¿Yo? No, no. ¿Por qué?
Vale, pues vámonos.
Hola.
-Hola. -Tan guapa como siempre.
Gracias.
Bienvenida de nuevo a mi casa.
Creo que José y tú debéis hablar de negocios.
Si no te importa, me doy una vuelta por la finca.
Sin problema.
Estaba a punto de ir a buscarte.
Primero, debía recuperar esto.
No podía venir con manos vacías.
La traían los conductores escondida en el camión.
José, ¿qué voy a hacer contigo?
Vamos a dar una vuelta.
Me parece una locura que estéis aquí.
Ya.
¿Están juntos? Sí.
Y reza para que tu marido le crea.
¿Te acuerdas cuando me dijiste mantener la boca cerrada?
Sí.
Pues ahora te toca a ti.
Espero que todo salga bien. No quiero volver a verte.
Yo soy gilipollas.
Debí ver que nos robaban cuando pasó y no lo vi.
Esos hijos de puta lo organizaron todo
y a Tomás lo consideraba amigo.
¿Amigo tuyo y dices que lo mataste?
Vino a pedirme ayuda.
Yo le dije que sabía lo que hacía.
Y me amenazó.
Y...
Es que no, no me lo quito de la cabeza.
No sabía qué hacer.
Llamé a mi hermano y entre los dos enterramos los cuerpos.
Muerto el perro, se acabó la rabia, ¿no?
¿Y el chico? El muchacho.
El hijo de Tomás. ¿Dónde está? No lo sé.
Habrá huido, imagino. No lo sé.
Menuda historia.
¿Tú qué harías en mi lugar?
Joâo, te juro que... Muchacho.
Somos amigos, ¿no? En eso nos parecemos.
Yo también
confío en mis amigos hasta el final.
Gracias.
Quiero ver con mis propios ojos
los cadáveres de Tomás y de mi ayudante.
Pero están enterrados.
¿Quieres que los...?
Vale.
Vale, vale.
Bien. Busca a Lucas y encuéntralo.
Necesito hablar con él. Ah.
Y José,
no me falles.
No te lo puedes permitir.
Hola. Hola.
Hola.
¿Trabajas en la finca?
No, no, no. Qué va. ¿Y usted trabaja por aquí?
Tampoco.
Paul Breson.
Un amigo de Joâo.
Encantada.
No... No es usted de por aquí, ¿no?
¿Tanto se me nota? Eh... Bueno.
Por el nombre y un poco por el acento también.
Es francés imagino, ¿no?
Bueno. Francés, portugués. Ciudadano del mundo.
Paso por aquí unos días. Yo soy Lucía.
Paul.
"Enchanté". Si no...
Si no le importa, debo ir a la casa. Me esperan.
¿Sí? Sí.
Bueno, yo también tengo que ir. Si no te importa, te acompaño.
No, no. Para nada.
¡Joâo!
Han llamado del hospital.
Nico ha recuperado totalmente la conciencia.
¿Qué quieres escribir, Nico?
¿Quieres decirnos algo?
Oye, perdona. ¿Tú qué haces aquí?
Es mi casa, la tuya está al lado.
Si cuentas lo que viste, sabes dónde acabarás.
-¿No lo aceptará? -Habrá que motivarle un poco.
Ya sabes.
Oye, lo siento. A tu marido no le gustó
que te quedaras a pasar la noche.
Comprensible con una mujer tan guapa.
¿Me explicas de qué va?
No tengo nada que explicarte.
Hay mucha gente a la que le gustaría joderme.
No te fíes de esa gente, son muy peligrosos.
¿No viste por lo que pasamos? Juan, ya lo sé.
Ni Juan ni hostias. Tienes familia, José.
Muy bien. Desde ahora,
pasas a formar parte de mi finca.
Necesito que mates a Nico.
Solo lo puedes hacer tú.
-¿No le oíste? Lo matarán.
-No debes estar de acuerdo. Solo obedecer.
-Eres la última persona que esperaba ver.
-No me quería perder este momento.
-Sabe muchas más cosas de las que cuenta.
¿Verdad, papá?
-¿Por qué sabría que lo matarían? -¡Eh!
¡Déjeme paso! ¡Alto, Policía!
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