Afrikaans
Akan
Albanian
Amharic
Arabic
Armenian
Azerbaijani
Basque
Belarusian
Bemba
Bengali
Bihari
Bosnian
Breton
Bulgarian
Cambodian
Catalan
Cebuano
Cherokee
Chichewa
Chinese (Simplified)
Chinese (Traditional)
Corsican
Croatian
Czech
Danish
Dutch
English
Esperanto
Estonian
Ewe
Faroese
Filipino
Finnish
French
Frisian
Ga
Galician
Georgian
Greek
Guarani
Gujarati
Haitian Creole
Hausa
Hawaiian
Hebrew
Hindi
Hmong
Hungarian
Icelandic
Igbo
Indonesian
Interlingua
Irish
Italian
Japanese
Javanese
Kannada
Kazakh
Kinyarwanda
Kirundi
Kongo
Korean
Krio (Sierra Leone)
Kurdish
Kurdish (Soranî)
Kyrgyz
Laothian
Latin
Latvian
Lingala
Lithuanian
Lozi
Luganda
Luo
Luxembourgish
Macedonian
Malagasy
Malay
Malayalam
Maltese
Maori
Marathi
Mauritian Creole
Moldavian
Mongolian
Myanmar (Burmese)
Montenegrin
Nepali
Nigerian Pidgin
Northern Sotho
Norwegian
Norwegian (Nynorsk)
Occitan
Oriya
Oromo
Pashto
Persian
Polish
Portuguese (Brazil)
Portuguese (Portugal)
Punjabi
Quechua
Romanian
Romansh
Runyakitara
Russian
Samoan
Scots Gaelic
Serbian
Serbo-Croatian
Sesotho
Setswana
Seychellois Creole
Shona
Sindhi
Sinhalese
Slovak
Slovenian
Somali
Spanish (Latin American)
Sundanese
Swahili
Swedish
Tajik
Tamil
Tatar
Telugu
Thai
Tigrinya
Tonga
Tshiluba
Tumbuka
Turkmen
Twi
Uighur
Ukrainian
Urdu
Uzbek
Vietnamese
Welsh
Wolof
Xhosa
Yiddish
Yoruba
Zulu
Subtítulos ripeados y corregidos por Kynito.
- ¿Necesita algo, señora? - Estoy bien, gracias.
Querido papá:
para ser sincero,
quisiera que este avión quedara en el aire para siempre.
Últimamente no hay nada bueno en tierra firme.
¿Podría colocarlas allí?
Como usted diga, señora.
Es todo, señora.
Muchas gracias, señora.
No apoyes los pies en el sillón.
¿Puedo apoyarlos en el piso?
¿Puedo llamar a papá?
No.
¿A pagar?
¿Para qué?
No lo sé.
Para decirle que el avión no se estrelló.
Es sólo un llamado.
No.
Lo haría feliz.
Lleva esto a tu habitación y desempaca.
No es tan malo.
¿De veras? Cuéntame qué pasó. Tal vez me perdí de algo.
No lo sé. Nunca me golpeó.
Tienes buena memoria. ¿Yo te golpeé alguna vez?
No.
Pareciera que sí.
¿Te casarás otra vez?
No es asunto tuyo.
Oye, jamás veías a tu padre, salvo los fines de semana.
¿De qué sirve estar veinticuatro horas
esperando que llegue la noche para verlo?
Ya son veinticuatro horas.
Déjame decirte que tú no eres un muchacho adorable.
Eres rencoroso, malo y desagradable.
¿Estaba en casa?
No, salía con esas estrellas de cine y vendía esos malditos seguros.
Mientras yo vomitaba tu regazo.
Es verdad. Y creo que lo hacías para fastidiar.
Vomitar es uno de mis grandes placeres.
Lamento que papá y tú hayan terminado.
- ¿De veras? - Sí.
Era bueno ser el único niño en Beverly Hills
cuyos padres biológicos vivían en la misma casa.
No, gracias. Está bien. Gracias por llamar.
¿Ella no vendrá?
Así es. No vendrá.
- ¿Por qué no? - ¡Su madre no me lo dijo!
¿Tienes otra niñera confiable esperando en la fila?
- No te desquites conmigo. - ¿Con quién debo desquitarme?
Es una de tus tareas.
Contratas mucamas y niñeras que no aparecen.
- ¿Terminaste? - ¡No, no terminé!
Estoy hasta el cuello de tus malditos juegos de canasta,
los malditos peluqueros y las malditas cenas de TV.
Y te diré algo más. ¿Sabes qué puedes hacer?
Puedes quedarte en casa con el gran niño que tenemos allí.
Tú te quedarás y lo cuidarás. Te pagaré en cuanto regrese.
Te diré qué puedes hacer, maldito bastardo.
No te molestes en regresar a casa.
Cállate.
Si no fuera por ese gran niño arriba,
yo no sabría que tú existes, dentro o fuera de la cama.
¡Vete al infierno!
No quiero que lo llames.
Qué bien. Es un hermoso día.
Me dijeron que serán cinco seguidos.
¿Te gusta tu nuevo hogar?
¿Cómo te llamas?
Baxter.
- Adiós. - Adiós.
Adiós.
Adiós.
El nombre es Roger, maldito tonto. ¡Roger!
No regresaré hasta después de Navidad y es inapelable.
- ¿A dónde? - A la escuela.
- ¿Por qué no? - Son un montón de "vatas".
- ¿"Vatas"? - Sabes a qué me refiero.
- ¿Quieres decir ratas? - "Clavo".
"Claro". Debes pronunciar bien la "r".
Debes intentarlo.
No querrás hablar como un bebé durante toda tu vida.
Es lo que estaba diciendo. ¿Qué crees que estaba diciendo?
Tonto.
No hables así a tu padre. Discúlpate.
Perdón.
Ni siquiera me escucha.
No regresaré con esa horrorosa mujer.
Hace que me arrastre como un perro.
Vaf, vaf. ¿Qué es eso?
Se supone que debo decir "vaf" todo el tiempo
- ...para aprender la "r". - ¿Qué mujer?
Roger va a terapia del habla en la escuela.
No se lo digas. Que se dé cuenta solo.
¿Terapia del habla? Qué bien.
Será de gran ayuda.
Excelente.
Hola, Jack. Pasa.
Me llamo "Voger".
"Voger".
"Voger".
Buenos días.
¿Mamá? ¿Por qué no puedo usar vaqueros?
¿Por qué haces tantas preguntas?
Son las reglas de la escuela. Vístete.
Sí.
¡Oye!
Anoche cuando regresé,
el portero me dijo que te encontró durmiendo en un auto ajeno.
¿Qué pasó?
Estaba cansado.
¿No puedes darme una respuesta decente al menos una vez?
Vaya.
Es el programa de Jimmy Lewis.
Una hora ininterrumpida de música y noticias...
Vaya, debo tener uno de esos cuerpos maravillosos.
Las células del cuerpo...
Me llamo Floyd.
R-A-W-L-l-N-G.
Me llamo "Rawling",
pero usted insiste en llamarme de otra manera.
Supongo que no tiene sentido, señor Baxter.
No.
Si mi nombre fuera Nicholai Andrevich Rimski Kosakov
o Maximilian François Marie Cedard Robespierre
podría comprender que le resulte difícil pronunciarlo.
Pero Rawling es un nombre sencillo,
¿está de acuerdo?
- Sí. - Inténtelo otra vez.
¿Por qué no lo cambia por Peterilia Tchaikovsky?
No es divertido, señorita Cadera.
- ¿Dónde estábamos? - Me enseñaba su nombre.
Hablábamos de la claridad del idioma.
En esta escuela,
a veces me siento como un extranjero en su propio país,
como Ruth entre el centro extraño.
Espero no ofenderlos, jóvenes yanquis.
No me acusen ante la junta de relaciones raciales.
El inglés es un idioma muy preciso.
Cada palabra es preciosa por su significado. Cada sílaba.
Cada letra, señor Baxter.
No insisto en la correcta pronunciación de mi nombre
por ser gracioso. ¿Estoy en lo correcto?
- Siempre. - Siempre, señor Rawling.
Siempre, señor Rawling.
No puedo pronunciar la "r".
Ya debió haberlo notado, señor Rawling.
¿Alguna vez pensó en hacer algo al respecto?
Vaya.
Venga aquí, Baxter.
Sé que no tengo buena dicción.
Mi madre dice que mi "f" tampoco es buena.
Aquí estoy. Roger Baxter.
Te daré una nota para la doctora Clemm,
la terapeuta del habla. Le sugiero que la vea.
Viene los martes y los miércoles. Sala veintiséis, señor Baxter.
Es realmente sádico. ¿No te enloquece?
No. Conozco a muchos como él.
- Gracias. - Está bien.
¿Por qué te llama señorita Cadera?
Es una de sus bromas. Me apellido "Zadera".
Tiene sentido.
Tengo caderas anchas. Mira.
Sí, son muy anchas. Felicitaciones.
- Gracias. - De nada.
No lo había notado. Disculpa.
Qué escuela extraña.
SALA 26 DRA. CLEMM
Regresé.
Soy yo.
Es una escuela increíble.
Me gusta mucho. Los maestros son excelentes.
- Hay un tal señor Rawling... - Estoy pintando.
Sí. No quiero arruinar tu inspiración.
¿Qué pasa, Roger?
Debes comprar el almuerzo en efectivo.
- No me diste nada. - Mañana te daré dinero.
- Estarás dormida. - Te lo dejaré sobre el tocador.
Estoy pintando.
¿Por qué nos mudaremos a Londres?
Porque Londres me gusta. Es una ciudad hermosa y civilizada.
¿Tienes alguna sugerencia mejor?
No, sólo quería saber por qué. No es nada.
- Que se diviertan. - Gracias.
Baxter, ¿quieres que te llevemos a alguna parte?
No, no voy a ningún lugar en particular.
¡Baxter!
Este extraño artefacto estaba por llevarme al campo.
¿Quieres acompañarnos?
- ¿De veras? - Sí.
Está bien.
¿Cómo llamaste a mi auto? ¿Extraño artefacto?
- Al auto, no. A ti. - ¡A mí!
- Señor Baxter, el señor Senet. - Encantado, señor Baxter.
¿Qué?
Está algo demente. Dile "igualmente".
Igualmente.
- ¿A qué hora debes regresar? - Nunca.
Deberías preguntarle a tu mamá.
No, de veras. Está bien.
Quiero asegurarme. Ya regreso.
- ¿Sabes hablar francés? - Un poco.
No te preocupes. Hablo bien en inglés.
- Y soy encantador. - ¿Encantador?
Encantador.
Soy Chris Bentley. Vivo arriba. ¿Puedo pasar?
Por supuesto.
Disculpe el desorden. Nos mudamos la semana pasada.
No tuve tiempo de conseguir una mucama.
Supongo que usted debe saber lo difícil que es conseguir una.
No es fácil.
- ¿Quiere tomar asiento? - No, gracias.
- ¿Un cigarrillo? - No, gracias.
Vine a pedirle permiso para llevar a pasear a su hijo.
No comprendo.
Tengo una casa cerca de Windsor. Y un bote.
Creo que podría disfrutarlo. Es un hermoso día.
- Está soleado. - ¿De veras?
No me había dado cuenta.
- ¿Cómo conoció a Roger? - Nos conocimos en el ascensor.
Es muy amable.
Pensé que había subido para quejarse por él.
Está pasando por momentos difíciles.
Su padre y yo acabamos de divorciarnos.
- Lo lamento. - Yo no.
Pero supongo que no es su problema.
- Será mejor que se vayan. - ¿A qué hora debe regresar?
No, él tiene su propia llave.
Diviértanse.
Adiós, señora Baxter.
- ¿Qué dijo? - Que estaba bien.
¿Qué estamos esperando? ¡Vamos!
- ¡Vamos! - ¡Vamos!
Háblame de ti. ¿Eres de California?
- Sí. - ¿Los Ángeles?
Sí.
No hablo demasiado. Tengo un defecto del habla.
No me di cuenta.
No puedo decir palabras que contengan la "r".
- ¿Qué pasa? - No puede pronunciar la "r", Roger.
- ¿Por qué? - No lo sé.
Yo tampoco.
- ¿Cómo te llamó ella? ¿Roger? - Roger.
- ¿Roger? - Sí.
¡Roger! Yo también me llamo así.
- ¿De veras? - Sí.
¿Por qué no me llamaron Jack?
No, escogieron Roger.
Roger Baxter llegó a Londres para andar en un poni
Pero hoy, navegará en el Támesis
Hace frío. Tengo las piernas azules.
- Hace mucho frío. - Estoy muriendo.
No, no, no.
Esto es hermoso.
¿Sabes por qué?
Porque estamos solos.
Tendría que seguir así.
No está oscuro, no hay mucha luz,
hay paz.
En un lugar como este, podría pronunciar la "r".
- Tal vez. - Tal vez podría decir mi nombre.
Tal vez.
Inténtalo.
No, no quiero arruinarlo.
Hace mucho tiempo
recibí un balazo aquí.
Fue un obsequio de los nazis
para mi 14º cumpleaños.
No podía emitir ni un sonido.
Ni siquiera podía gritar como un animal.
No pude emitir sonido por más de dos años.
- Luego, me obligué a hablar. - ¿Cómo?
Aquí, en la cabeza.
Allí es donde está el control. El cerebro.
Me dije:
"Oye, debo hacer esto
sin discusión, sin excusas. Simplemente hazlo.
Ahora mismo". Y funcionó.
Lo intentaré en algún momento.
¿Viste? Intentaré.
Lo harás algún día,
en tanto puedas reírte de eso.
- ¿Quién tiene hambre? - ¿Qué significa "hambre"? Sí.
Señor Baxter.
Una vez me quedé en casa de mi tía.
Le decíamos "tía anticuada".
- ¿Por qué? - Le decíamos así.
- Qué bien. - Me cocinaba estofado de cordero.
¿Saben qué decía?
Buena comida, buenos alimentos, buen Dios, a comer.
Siempre se molestaba por eso.
Damas y caballeros,
esta noche presentaremos un espectáculo.
Por primera vez en Inglaterra,
el increíble, el fantástico, el magnífico yo.
¡Vamos!
No bailaré, no me lo pidan No bailaré, no me lo pidan
No bailaré con usted, señora
Mi corazón no permitirá a mis pies que hagan lo que deben hacer
¿Sabe algo? Usted es encantadora
¿Y qué? Yo soy encantador
Pero mire lo que me hace
Soy como ese bote en la costa
Soy... Me olvidé la letra
No bailaré. Muchas gracias
Sé que usted decreta el camino hacia el romance
De modo que si la tengo en mis brazos
No bailaré
¡Bravo!
Si yo pude bailar, tú puedes pronunciar la "r".
Fue fantástico. Parecías Fred Astaire.
- ¿Quién? - Fred Astaire.
- ¿Fred Astaire? - Sí. ¿Dónde aprendiste a bailar?
No hice nada.
Fue fantástico. Parecías profesional.
Enamorándose otra vez
Jamás quise lo que estoy por hacer
No puedo evitarlo
El amor fue siempre mi juego
Siempre juego
Soy así
No puedo evitarlo
Se parece a Bette Davis.
¿Quién sigue...?
- Señor Baxter. - ¿Qué?
¿No tienes una linda canción para nosotros?
- No. - Vamos.
- No seas tímido. - No soy tímido.
Es sólo para Chris y para mí.
Saluda a Broadway
No recuerdo la letra. Vamos, Baxter.
- Saluda a Broadway - No te oigo.
Saluda a Broadway
No te tapes el rostro.
- Vamos, de frente. - Saluda a Broadway
¡Sonríe!
¡Disfrútalo!
¡Salta!
Sí. Sí, George.
Gracias, George. Nos vemos. Adiós.
Llamé al portero.
Avisará a tu mamá en la mañana.
Gracias.
Quiero preguntarte algo. Eres francés, ¿verdad?
- ¿Por qué vives en Inglaterra? - Porque, querido señor,
conocí a esta muchacha en París y vive en Londres.
- ¿Quieres saber qué hago aquí? - Sí.
- Soy escritor, ¿verdad? - No eres bailarín de tap.
¿No soy bailarín de tap? No, no lo soy.
Escribe libros de cocina.
¿Ves este? Soy yo, en la portada.
Cocina inglesa de estilo francés, por Roger Tunnel. Qué bien.
Es famoso.
Es uno de los gastrónomos en ascenso en Francia.
Gastrónomo en ascenso.
Soy muy bueno. Y también sé bailar.
Me siento sucio. Iré a bañarme.
¿Es Navidad?
- ¿Estás bien? - Sí.
Nunca había reído tanto.
Yo nací riéndome. Solía reírme en funerales.
- ¿En funerales? Vamos. - Sí.
Durante el funeral de mi tía Ingrid,
mi padre me echó de la iglesia porque no paraba de reír.
- ¿Por qué? - No lo sé. Todos se veían extraños.
No pude evitarlo.
- ¿Qué edad tenías? - Unos doce años.
¿Qué dijo tu padre?
Estábamos afuera de la iglesia y yo no paraba de reír. Me dijo:
"Oye, Christina". Y luego comenzó a reír él también.
Es un mal de familia.
Quisiera que mi familia lo tuviera.
¿Sabes algo? Jamás fui a un funeral.
No lo hagas. No tiene sentido.
¿Y si es de alguien a quien amabas?
Ve a nadar
o recuéstate sobre el césped a soñar,
compra helado.
Haz algo lindo. Aun así lo amarás.
En cierto modo, me gustaría que tuvieras doce años otra vez.
Buenas noches, dulce.
¿Qué haces?
Buscaba mi dinero.
Toma una libra y vete.
No te molestes por levantarte. Podrías romperte un tobillo.
¿Qué es esto?
Esto debería enderezarte.
¿Sí?
- Tenía una nota para usted. - ¿De qué se trata?
Se supone que debo verla.
Bien. Estoy aquí. Estás allí. Estamos todos aquí.
- ¿Qué edad tiene? - No lo sé.
¿Cinco?
No, tiene dieciséis.
- Bromea. - Increíble, ¿verdad?
- Sí. - ¿Dónde está la nota?
- Me enfadé y la rompí. - ¿Quién te la dio?
- Mi maestro de inglés. - ¿El señor Rawling?
Sí, uno de los hombres realmente amables.
¿Cómo te llamas?
Baxter.
Está bien. Baxter es mi apellido.
- Mi nombre es Roger. ¿Comprendió? - Sí. Entendí.
Es lo que llaman una lengua perezosa.
Ya no quedan secretos profesionales.
Es lo que me dijeron en Estados Unidos.
Tal vez puedas descubrir un nuevo vocabulario sin "r".
Sí, haré eso.
Excepto por mi maldito nombre.
- Lo siento. - ¿Por qué?
¿Por qué debo decir que lo siento?
Para que te sientas cómodo.
Siéntate. Puedes usar los muebles buenos.
- Solía poder pronunciar la "r". - ¿Cuándo?
Hace mucho tiempo. No lo sé.
A veces puedo decir una. Tal vez necesite práctica.
Esa también incluye una. Práctica.
No te preocupes.
Háblame de ti.
- ¿Qué le cuento? - Lo que quieras.
Detesto que me digan eso. Realmente lo detesto.
"Lo que quieras". ¿Qué significa eso?
Nada. Tienes razón.
¿Cómo se llama?
¿Estás listo?
Roberta.
Vaya, es increíble.
Justo cuando comenzaba a agradarme.
Inténtalo.
Roberta.
¿Qué tal estuvo?
- No muy bien. - Lo intenté con ganas.
- No te preocupes. Lo lograrás. - Roberta.
¿Qué nombre es ese? No puedo decirlo bien. Roberta.
- ¿Quiere grabarme? - No.
- ¿Quiere mirar mi boca? - No. ¿Para qué?
No lo sé.
¿Quiere que ladre como un perro?
- Si haces eso, te echaré de aquí. - Quiero mejorar.
El señor Rawling me molesta y jamás dejará de hacerlo.
Sé a qué te refieres.
Si quieres saber qué opino del señor Rawling,
creo que es un hombre vanidoso y estúpido.
Yo pienso lo mismo.
Así dice mi padre: "yo pienso lo mismo".
Lo dice cuando no tiene una opinión formada.
- ¿A qué se dedica tu padre? - Vende seguros en Los Ángeles.
Y mi madre duerme hasta tarde en el Princess Gate.
Ya no somos una familia feliz.
- ¿Alguna vez lo fueron? - No.
Mi padre no es tan terrible. Sólo piensa en sus negocios.
Pero mi madre, sin lugar a dudas, es la mejor de todos los tiempos.
Bien, ya puedes levantarte. Me quedé dormida.
Cuelga ese abrigo.
- ¿Qué hora es? - Las dos.
- ¿De la mañana? - No me hagas reír.
No todos los niños tienen un abrigo por almohada.
Y eso sólo porque hice una tienda india con su vestido.
¿Qué sé yo de Christian Dior?
Se enfadó mucho porque abrí su closet.
Seis horas más y se hubiera cumplido un día completo.
Podría haberlo hecho parado de cabeza. Jimmy Cagney.
¿Te mantuvo encerrado allí durante dieciocho horas?
Sí, podría haber permanecido todo el tiempo de pié, pero me cansé.
¿Quieres venir mañana y comenzamos?
Está bien. Gracias, doctora.
¿Cree que uno puede morir estando de pie?
No veo por qué no.
Estás muerto, de pie. Sería fantástico.
De pronto aparece alguien, te golpea y caes.
- ¿A qué hora? - A las tres.
Está bien.
¿Piensas muy a menudo en la muerte?
¿Usted no?
Primer nivel.
Fue muy valiente de su parte aventurarse con este clima.
Me sorprende que haya venido, Baxter.
Creí que los californianos no salían de sus camas
durante la época de lluvia.
No quería perderme ninguna de sus bromas.
Mi televisor dejó de funcionar.
¿Es tan divertido, señorita Cadera?
Sí.
Estoy de acuerdo. Muy bien, Baxter.
Eso te confunde.
No debe hacer eso.
Los malos deben ser malos todo el tiempo.
Así sabes dónde estás parado.
Recreo.
Vamos.
Nadie puede morir de pie.
¿De qué diablos hablaba?
El chofer no logró encender el automóvil.
Así es, señor.
Siéntese, Hamilton.
Bien, tal vez ya podemos comenzar a trabajar.
Supongo que todos escucharon nombrar a Walt Whitman.
A propósito, Hamilton, ¿qué auto no pudieron encender?
Un Rolls.
¿Un qué?
- Un Rolls, señor. - ¿Dijo Rolls?
Un Rolls Royce.
Dijo que era un Rolls Royce.
Usted lo escuchó la primera vez. ¡Un Rolls Royce!
Repita eso, Baxter.
- ¡Baxter! Le dije que repita eso. - Pídaselo a Walt Whitman, maestro.
Se lo dije. Le dije "Rolls Royce".
¡Se lo dije!
¿De veras?
¡Se lo dije!
Me alegra por ti. ¿Qué le dijiste?
Le dije que era un Rolls Royce y pude pronunciar la "r".
Ahora no puedo. Aguarde, lo intentaré.
Rolls Royce.
Me siento mal.
Disculpe.
Disculpe.
Debo salir de aquí.
Disculpe.
ENSAYOS NO ENTRAR
¿Qué fue eso? ¿Quién era, Mark?
¿De dónde saliste?
¡Thelman!
Debe ser tu mamá. Vamos.
¡Thelman!
¡Thelman!
¡Thelman!
Thelman.
- ¿Estás bien? - Sí, gracias.
Escapó de mí.
Debe ser una central eléctrica.
Cree ser un gran danés, ¿verdad, Thelman?
¿Por qué le pusiste ese nombre?
No lo sé. Creí que le gustaría.
Vaya. Está todo mojado.
Es su culpa.
Quise enseñarle a usar el váter cuando llueve,
pero le gusta salir.
- ¿Qué es un váter? - El baño.
Estás todo mojado. Debes tener mucho frío.
- Sí. - ¿Quieres un café?
- ¿A qué te refieres? - Vivo aquí enfrente. Ven.
Humphrey Bogart,
Mick Jagger,
Robert Redford.
¿Un gato?
W. C. Field.
Sé quiénes son pero, ¿quién eres tú?
Nemo Newman.
- ¿Nemo? - Sí, significa "nadie".
¿Cómo?
Es un apodo. Yo lo inventé. Mi verdadero nombre es Nora.
¿Cómo te llamas?
Baxter.
Está bien. Roger Baxter.
No puedo pronunciar la "r". Seguramente lo notaste.
- ¿Te molesta? - Por supuesto.
¿Por qué no habría de molestarme?
- Mi amigo tartamudeaba. - ¿De veras?
Se le fue solo.
Es una gran persona. Deberías conocerlo.
Creo estar enamorada de él.
Gracias.
¿Qué miras?
- Nada. - Mis padres me lo permiten,
en especial en ocasiones festivas o luego de un desastre.
- ¿Quieres uno? - No, gracias.
Intento dejar el hábito.
Ni siquiera me gusta, pero evita que hable.
Siempre estoy hablando, hasta en sueños.
La gente no me soporta.
Oye, estoy segura de haberte visto antes.
Sé quién eres.
Estamos prácticamente casados. Estuviste espiándome.
¡Sí! Eres el del sexto piso con terraza.
Posaste desnudo para mí.
Sí, creí que estarías dibujando o algo.
Se te veía hermoso.
- ¿Sí? - Absolutamente maravilloso.
Bronceado y todo.
Aunque tu trasero es algo brillante.
Alguien podría quedar ciego por mirar tu trasero.
Qué divertido. Fantástico.
¿Sabes algo? Me pareciste asquerosa.
¡Nemo!
Hola, mamá.
- Hola, cariño. - Hola, Flip.
Hola.
Es Roger Baxter. Vive enfrente. Ella es Flip, mi madre.
- Hola, Roger. Encantada. - Hola.
- Lo conseguí. - ¿De mi talla?
Sí.
- ¿Cómo estás, compañera? - Mojada.
Caí en el mismo charco dos veces y él me acompañó hasta casa.
Estuvimos bebiendo este horrible café.
Además, reprobé en la prueba de francés.
- Así es la vida. - La vida.
Gracias por tu ayuda.
De nada. Disculpen, debo irme. Encantado de conocerla.
Aguarda. No quiero que te contagies una neumonía.
Pero, es tu bufanda.
No te preocupes. Tengo miles.
- Cientos. Llévatela, Roger. - Está bien.
Me gusta mucho.
Gracias.
Hola.
Aquí estás, cariño. Estás empapado. Pasa, cariño.
Quítate esa ropa mojada.
Él es el señor Filcher, cariño. Ted, él es Roger, mi hijo.
Saldremos a cenar.
Hola, Roger.
Encantado de conocerte.
Igualmente.
¿De dónde sacaste esa bufanda?
Me la regaló una muchacha.
Cariño,
quítate esa ropa mojada y date un baño caliente.
Regresaremos tarde, de modo que prepárate algo para comer.
Si quieres, puedes ver televisión. Dan Casablanca a las 7:10.
- Ya la vi. - Ya la vio.
¡Cariño!
Buenas noches, querido.
Buenas noches, Roger.
Buenas noches.
¿Cree que uno puede morir estando de pie?
No veo por qué no.
Estás muerto, de pie.
¿Piensas muy a menudo en la muerte?
¿Usted no?
Roger. Roger. Roger.
Rolls Royce. ¡Rolls Royce!
- ¿Quién llama a esta hora? - Si es mi esposa...
¿Hola?
Hola, ¿papá? Soy Roger, con "r" en mayúscula.
- ¿Quién es? - Roger, tu hijo de Londres.
¿Eres tú, Roger?
Quiero un ocho.
Hagan silencio, amigos.
Roger, me alegra escucharte. ¿Cómo estás?
Bien. ¿Notaste que pude decir mi nombre?
No te oigo.
Dije que pude decir mi nombre.
Por supuesto que sí. ¿Cómo está tu madre?
¿Notaste que pude pronunciar bien la "r"?
No puedo oírte. Habla más fuerte.
Habla cerca del auricular.
¿Cómo está tu madre?
Roger, te pregunté cómo está tu madre.
Salió con un torero.
¿Qué? ¿Con un torero?
Sí.
Con un torero.
Johnny, ¿continúas jugando o no?
Ya voy.
Roger, deja de hablar tonterías.
Cálmate.
Dios mío.
Johnny.
Me gustaría hablar contigo, pero estoy en medio de una reunión.
Te llamaré mañana.
Rododendro.
Rododendro.
Hola. ¿Hola?
- Señorita. - ¿Qué?
- Ven. - Aguarda un momento.
Para que sea auténtico debes fumar "Galloise".
- Los "ovio". - Odio.
Los odio.
Te amo.
¿Esperabas a alguien?
Pero esta es tu casa.
Tienes razón.
¿Quién es?
¿Hola?
¡Baxter!
¿Qué pasa?
¿Quieres pasar?
Vamos.
¿Quieres hablar conmigo?
Ven.
Felicitaciones, señor Baxter.
Le enseñaré inglés.
Felicitaciones.
Felicitaciones. Se dice igual en francés.
- Las mujeres no son de confiar. - No son de confiar.
Ni siquiera sabe a qué te refieres.
Oye, me alegra que vinieras. Vengas, vinieras. ¿Vinieras?
¿Vinieras es correcto?
Me alegra que vinieras.
Porque esa mujer iba a prepararme comida enlatada.
E iba a colocarle grandes cantidades de mayonesa.
Estaría enfermo por tres días.
Tu y yo, los dos Roger,
prepararemos una rica cena
mientras ella permanece fuera de la cocina.
¿Te parece bien?
Sí.
Y te quedarás a cenar.
Está bien.
Muy bien.
No entres.
- Dijo que te quedes afuera. - Dije que te quedes afuera.
Primero, ponte esto. Un delantal.
Un delantal.
Somos cocineros y pronto estaremos...
- ¿Babeando? - ¿Qué?
- ¿Babeando? - ¿Qué dijiste?
Babeando.
Babeando. Sí.
Pimienta.
Pimentón.
Pimentón.
Salsa Worcestershire. Imposible de decir.
- Sal. - Sal.
- Hierbas. - ¿Hierbas?
Y...
Aquí están.
¡Langostas!
Langostas, sí.
Debemos separar lo amarillo de lo blanco.
Las yemas de las claras.
Amén.
Y ahora, señor, el menú.
¿Qué estás haciendo con los huevos?
Debemos separar la yema de la clara.
Lo sé.
¿Debemos usar todo esto?
Dedos veloces. Qué bien.
Puedo hacerlo sin mirar.
Apuesto a que sí.
- ¿Crema? - No, la salsa roja.
- La salsa Worcestershire. - Gracias. Es lo que quería.
- Coñac. - Coñac.
Gracias. Jerez.
Muy bien.
Por ti, por mí, por Chris y por la langosta.
Tienes el honor por ser el asistente.
Ten cuidado. Está muy caliente.
Magnífico. Mi madre estaría orgullosa.
La mía se desmayaría.
Señora, la cena está servida.
Es el mejor atún de la historia.
- Es langosta a la "Tumidor". - No. Thermidor.
Es maravilloso. Los amo a ambos.
Olvidé el vino. Y también... no recuerdo su nombre.
El sacacorchos. Está en el primer cajón.
Siempre cambias las cosas de lugar.
¿Adónde vas, Baxter?
Me siento mal. Me voy.
Qué lástima, cariño. ¿Estás seguro?
Sí. Lo siento. Los amo a ambos.
A veces los hombres necesitamos estar solos.
Sí.
Tuve un día difícil. Adiós.
¿Por qué lo hiciste?
Como si no tuviera problemas en mi vida.
¿Por qué?
Buenos días, señor Rawling.
Quisiera que lean los siguientes libros.
Asumo que saben qué es un libro.
Esto es un libro.
¿Podemos comenzar con este?
Se los deletrearé.
De todas maneras, seguro que ninguno lo leerá.
Continuaremos con Chaucer. Tal vez lo lean durante la semana.
Escribió muchas quejas o...
¿Baxter?
Escuché pasos afuera
y luego descubrí que eran los míos.
Necesito dormir. No la molestaré.
Esta vez obtendré malas calificaciones.
Está bien.
Vaya. Vamos. Comenzaron a desaparecer.
Pasa.
¿No traes abrigo?
No. Yo... No.
Estoy haciendo mi tarea. ¿Tuviste botánica?
No lo sé.
Entonces no tuviste.
Es lo más aburrido que hay desde el Pésaj.
Sabes qué es el Pésaj, ¿verdad?
No.
¿Eres judío?
No lo sé. Jamás me lo dijeron.
¿Qué te pasa?
Quería besarte, Nemo.
- ¿De veras? - Sí.
¿Aún quieres hacerlo?
Sí, eso creo.
Bien.
¿Eso es todo?
Sí.
Te mostraré.
¿Qué te pareció?
Bien.
Te daré mi póster de WCC.
¿Por un beso?
No, como obsequio de despedida.
Olvidé decírtelo, Baxter. Nos vamos.
Anoche, cuando te fuiste, sucedió algo fantástico.
Mi padre llegó con una hermosa expresión.
Nos iremos a Bermuda por dos años.
Casi me desmayo.
Están construyendo un hotel gigantesco
y él es el arquitecto.
¿Puedes imaginar a Thelman, la feroz bestia,
aterrorizando a la gente de Bermuda?
Puedo ver los titulares:
"Monstruo demente genera una investigación".
Nos vamos la próxima semana. ¿No es fantástico? No puedo esperar.
¿Qué pasa, Roger?
¿Estás bien?
- Sí. ¿Nemo? - ¿Sí?
Eres Nemo, ¿verdad?
¿Tomaste algo?
La bufanda me gustó mucho.
¿Estás bien? Te ves extraño. Mejor regresa a casa.
Siento que estoy muriendo.
¿Muriendo?
¿Muriendo?
¿Muriendo?
¿Muriendo?
Olvidé decírtelo. Nos vamos.
Quería besarte.
¿Cree que uno pueda morir estando de pie?
Nadie puede morir estando de pie.
¿De qué diablos habla?
- ¿Te molesta? - Por supuesto que me molesta.
Por supuesto que me molesta.
¿Alguna vez te golpeé?
¿Por qué hiciste eso? ¿Por qué?
Dijo que era un Rolls Royce.
Déjame decirte que no eres un muchacho adorable.
Taxi. ¿Adónde?
¿Royal Crescent? Está bien, cariño. En unos dos minutos. Gracias.
Hola, hijo. ¿Quieres un taxi?
¿Qué pasa? ¿Perdiste a tu compañera?
Vamos, las cosas no pueden estar tan mal.
¿Quieres un trozo de pastel? No te costará nada.
Vamos, está bien. Yo invito.
- Deténgase aquí, por favor. - Sí, señora.
¡Baxter!
¿Qué haces, Baxter?
Vamos, te llevaré a casa.
Vamos.
Vaya, qué rico pastel. Déjame probarlo.
Hace mucho frío.
- ¿Estás bien, Baxter? - Sí.
¿Sabes cuál es el problema de este país?
Olvidaron cómo es cenar gentilmente.
- ¿Dónde está? - ¿Quién? Roger.
En París, pagando sus impuestos. Regresa el miércoles.
¿Alguna vez le escribiste una carta a Dios?
¿Cómo lo supiste?
Esta es la última, compuesta en el lugar.
"Querido Dios.
Gracias por permitir que tu moribunda servidora
ganara hoy 200 libras
de pie frente a esas calientes y desagradables luces.
Firmado: tu amiga, Chris Bentley".
"Querido señor.
Gracias por permitir que ella me golpeara anoche.
No quiero que la mates directamente pero,
¿qué tal unos truenos y rayos para asustarla un poco?
No, seguramente estás de vacaciones.
Regresa pronto, farsante.
Firmado: Baxter".
Te amo.
Llegamos.
- ¿Cuánto es? - Treinta y cinco, señorita.
- Quédese con el cambio. - ¿De veras?
- Hay que compartir la riqueza. - Muchas gracias.
Vamos, Baxter.
Me quedaré unos minutos para tomar un poco de aire.
- Sólo unos minutos, ¿lo prometes? - Sí.
Gracias por la cena, dulce.
¡No te muevas!
GUARDIA - DR. WALSH GOLPEE ANTES DE ENTRAR
¿Cómo te sientes? ¿Te duele algo? ¿La cabeza?
Muy bien, entonces. Veamos.
¿Tomaste algo? ¿Ácidos o pastillas? ¿Aspirinas?
¿Cómo te llamas?
No sé.
¿Quieres regresar a casa?
No sé.
¿Cómo se llama esto?
Di algo.
Ce.
¿Te refieres a la zeta?
No sé. Nunca me lo dijeron.
¿Se puede morir estando de pie?
¿Para qué quieres saber eso?
¿Está mal?
Está mal.
Vencer la muerte.
¿Puedo dormir?
Sí, por supuesto. Duerme.
Te ayudaré. Te recostaré en una linda cama.
Roberta Clemm.
¿Quién es Roberta Clemm?
¿Finalmente me encerraron en prisión?
No lo creo.
No veo barrotes.
- ¿Qué hizo usted? - Nada.
¿Qué hiciste tú?
No lo sé.
Usted me agrada. Parece ser sólida.
Qué lindo. Tú también eres apuesto.
Creí que había muerto,
pero no creo que lo esté.
Algo me retiene.
¿Conozco el alfabeto?
Por supuesto.
Está bien.
Duerme. Debo hacer algunas cosas. Ya regreso.
Está bien.
Está bien. Roberta Clemm.
Roger.
¿Roger?
¿Cómo te sientes?
Te ves bien. ¿Qué tal es la comida?
Me dijeron que no comes. Debes comer.
Abajo hay una tienda.
Puedo comprarte revistas, golosinas o goma de mascar.
Traje tu cepillo de dientes.
Siempre discutimos porque no quieres lavarte los dientes.
Me asusté mucho cuando desperté y vi que no estabas.
Debí ir al lado a llamar a la policía
porque el teléfono está roto.
Señora Baxter, debemos dejar que descanse.
- ¿Por qué no me dice nada? - Salgamos.
Roger.
Debes hablarme, Roger.
Esperemos afuera.
Roger. No quiero salir. Me quedaré aquí.
Roger, no puedes quedarte con los ojos cerrados e ignorarme.
- Sé qué estás pensando. - No grite, señora Baxter.
- La señora Baxter se iba. - Bien, la acompañaré.
- Me quedaré aquí. - La acompañaré a la puerta.
Estoy aquí, Roger.
Me hicieron venir hasta aquí y ahora quieren que me vaya.
Sí, en este momento necesitamos tranquilidad.
Tiene un grado agudo de ansiedad, señora Baxter.
Necesita tratamiento. Está mentalmente exhausto.
- ¿Necesita ayuda psiquiátrica? - Sí.
¿Por cuánto tiempo?
No lo sé. Depende del psiquiatra.
Psiquiatría. Simplifica la vida.
Su padre está al otro lado del teléfono.
- Señora Baxter. - Lo sé. Disculpe.
No es su problema, ¿verdad?
Pero primero quiero sacarlo de la guardia.
Ese no es lugar para él.
Señora Baxter, sugiero que permanezca aquí por unos días.
¿A qué se refiere?
Si quiero, puedo sacarlo de inmediato de aquí.
Puede hacerlo, pero tendrá que regresar mañana.
Se lo aseguro.
No está en condiciones de regresar a casa.
Se refiere a regresar a casa conmigo, ¿verdad?
También sugiero que, mientras esté internado aquí,
para Roger será más fácil si usted no lo visita.
¿Qué está diciendo? Soy su madre.
Estoy hablando de Roger.
Llegó aquí sin saber su nombre, ni el suyo.
Pero sí sabía el de la doctora Clemm.
Sé que no es fácil de aceptar, señora Baxter,
pero ayudará a Roger si coopera.
La doctora Clemm lo verá
y lo llevará a casa una vez que esté listo.
¿Señora Baxter?
No comprendo.
- Roger es un muchacho brillante. - Esto no tiene que ver con eso.
Es su decisión.
- ¿Deseas regresar a casa? - No, pero me gustaría.
Adiós. Gracias por todo, doctor.
Adiós.
- Está arriba, ¿verdad? - Sí.
Pronuncio mejor la "r". Verdad. Verdad.
Perfecto.
Pero no puedo depender de eso, ¿verdad?
Es igual a otros problemas.
Debes sufrir con él y tal vez se torne parte de ti.
Bien, comprendo.
Me siento muy bien.
- Está arriba, ¿verdad? - Verdad.
Verdad. Bien, cariño. Vamos.
- ¿Dónde estuvo? - En Las Vegas, de vacaciones.
Qué afortunado.
Tuvimos tres días seguidos de lluvia.
No se perdió de nada.
Es un clima muy traicionero.
Y los jóvenes caminaban como si fuera el sur de Francia.
Como su amiga del apartamento 132, la señorita Bentley.
Chris, ¿verdad?
Se lo dije en este ascensor. Salió a pesar de la tos que tenía.
Los jóvenes no tienen sentido común.
Y se contagió una neumonía.
Murió ayer.
Murió ayer.
Murió ayer.
Roger, estaba esperándote.
Lo siento, fue mi culpa. Dimos unas vueltas al parque.
Muchas gracias por traerlo a casa y todo lo demás.
Roger la verá en la escuela.
Quisiera entrar unos minutos, señora Baxter.
No lo veo desde hace unos días. Quisiera estar a solas con él.
Él quería mostrarme su dormitorio. Permiso.
Roger, me alegra que regresaras. Me sentía sola sin ti.
Mi día no comienza hasta que no recojo tu pijama del piso.
¿No me saludarás?
Hola.
Bien.
Muestra a la doctora Clemm tu habitación.
Regresa luego para que hablemos.
Vamos, Roger.
Muéstrame tu dormitorio.
Ve a nadar
o recuéstate sobre el césped a soñar,
compra helado.
Haz algo lindo. Aun así lo amarás.
Enamorándose otra vez
Jamás quise lo que estoy por hacer
¿Es tu dormitorio, Roger?
El amor fue siempre mi juego
Siempre juego
Soy así
No puedo evitarlo
Es un lindo dormitorio.
Muy lindo.
Muy lindo.
Se parece a Bette Davis.
Quédate aquí y espérame.
Buen chico.
- ¿Dónde está? - En su dormitorio.
Bien. Si no le molesta... ¡Roger!
Señora Baxter, antes de que entre allí,
quisiera hablar con usted.
Le agradecería que se marche.
Gracias por su ayuda. Adiós, doctora Clemm.
Señora Baxter, Roger está muy enfermo.
¿De qué diablos habla? Anoche hablé con el médico.
Váyase de aquí. ¡Roger!
Él no la escucha.
¿De veras? Ya lo veremos.
¿Roger?
Le dije que se marche.
Permítame que le explique algo.
Luego, usted podrá entrar y verlo personalmente.
Salga de mi camino. ¡Roger!
Él ni siquiera la ve. Está muy enfermo.
Es un niño muy enfermo.
¡Roger!
¡Roger!
Roger.
Levántate.
Levántate, Roger.
No te quedarás allí sentado sin hablarme o escucharme.
¿Comprendes? ¡Váyase! ¡Levántate!
Debe regresar al hospital.
No necesita un hospital. Sé qué está haciendo.
Óyeme. Debes hablarme, ¿comprendes?
¡Debes hablarme, Roger!
Mírelo, señora Baxter. ¡Mírelo!
¡Mírelo!
Es mi hijo. Soy su madre. Esto es entre él y yo.
Es personal, ¿no lo comprende?
Odio la violencia, señora Baxter.
Y mañana me odiaré por esto.
Pero ahora, le advierto.
Si se mueve, la romperé en mil pedazos.
Ven, muchacho.
Estará en el hospital.
Es mi hijo.
Es mi muchacho.
Hola, Roger. Sorpresa. Supongo que no esperabas verme.
Recibí un telegrama diciendo que estabas enfermo.
Tomé el primer avión. Te veo bien.
La casa está muy tranquila desde que ambos se fueron.
Vinieron a limpiar la piscina.
¿Recuerdas que siempre me decías de colocarle un nuevo filtro?
Ya lo hice.
Minerales y agua.
Estuve aquí durante la guerra. En la fuerza aérea.
De hecho si...
Cuando te recuperes, y espero que sea pronto,
iremos al norte a ver los campos de aviación.
Nadie debe comer su almuerzo si no lo desea.
¿Por qué no te deshaces de él?
Dijeron: "¿Así? ¿Por qué no? Tengo una bola en mi boca".
Es una historia muy divertida.
Ya está.
Muy bien, Roger.
Pero escribiste mal "túnel". Lleva una sola "l".
Pero lo escribiste muy bien.
¿Eres un túnel, Roger?
Por supuesto que no.
¿Qué es?
Regresa la pelota.
¿Qué es?
Un muchacho.
Eres un muchacho.
Eres un muchacho.
¿Tu nombre?
Roger.
¿En francés?
Roger.
¿Qué es?
Un rostro.
Mi cara.
Mi rostro.
¿Qué es?
La boca.
Mi boca.
¿Qué es?
Una lágrima.
Una lágrima.
Subtítulos ripeados y corregidos por Kynito.
Basada en la novela "El niño que podía hacerse desaparecer" de Kin Platt.
Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.