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[La Dra. Ruth ríe]
Bien, ponlo otra vez.
¿Cómo se llama? Alexis.
Espera ¿Qué? ¿Se llama Alexa? ¿Alexa?
Alexa, ¿conseguiré un novio?
[Alexa] Lo siento, no lo sé.
Yo tampoco. ¡Desconéctala!
Si no sabe eso, ¿para qué sirve? [ríe]
Alexa, ¿quién es la Dra. Ruth?
[Alexa] Una toalla es un trozo absorbente
de tela o papel que se usa para secar un cuerpo o una superficie.
[risas] No.
Alexa, ¿quién es la Dra. Ruth Westheimer?
[Alexa] Ruth Westheimer, conocida como Dra. Ruth,
es una inmigrante judía alemana en los Estados Unidos
que se convirtió en figura de la televisión
y de la cultura popular
como terapeuta sexual, personaje mediático y autora.
¡Rafi!
¿Escuchaste? ¡Sabe quién soy!
Bien, creo que me la quedaré.
Tiene todas las respuestas.
La amo mucho,
la diosa del buen sexo, la Dra. Ruth Westheimer.
[aplausos]
¡Dra. Ruth!
Habla del pene como en un programa de cocina.
Primero, agarra el pene con los dedos, amasa el pan... No.
¿Dra. Ruth, está bien que un hombre haga ruidos
mientras tiene sexo?
Claro que está bien,
mientras no despiertes a tu esposa.
[risas del público]
Te haré decir vagina y clítoris
porque siempre te escucho hablar sobre el pene.
¿Puedes decir esa palabra otra vez?
‐ ¿Erección? ‐ Sí.
‐ Sí. ‐ Dilo un poco más fuerte.
¡Erección!
Esta es la versión para cable del Sr. Rogers o algo así, ¿sabes?
O sea, ¿puedes decir clítoris?
Dra. Ruth, ¿el tamaño importa?
[Dra. Ruth] No.
¿De verdad?
El tamaño no tiene nada que ver...
[Howard] ¿De veras?
...con la satisfacción sexual de una mujer.
Si no haces otra cosa en tus programas de radio y TV,
educas a las personas para que sepa que no están solas
‐ con sus problemas sexuales. ‐ Lo hago.
Pero has cambiado el sexo para EE. UU.
No me digas que ahora es peor.
[Jerry] No, ahora es mejor. Todo el mundo lo sabe.
No te sientes a sufrir.
No lo finjas. No te quedes triste y frustrada.
Sino haz algo al respecto.
WASHINGTON HEIGHTS CIUDAD DE NUEVA YORK
‐ [hombre] Hola, amor. ‐ [Dra. Ruth] Ey, hola.
‐ ¿Cómo estás? ‐ Bien, saldrás en cámara.
‐ Fantástico. ‐ Bien.
Esta es la doctora, es mi amor.
‐ Gracias. ‐ Ese es mi amor.
‐ Tú también, ven aquí. ‐ Claro, claro.
Vengan ambos, saldrán en cámara, gracias.
Ese es un bombardero. ¡Bien! Y ahí viene un equipo de filmación,
cierra la puerta de mi habitación, no quiero que entre Ryan.
[conversación indescifrable]
Tomen, acá hay unas galletas.
He vivido en este apartamento durante 54 años.
Rob, toma unas galletas.
Cuando empecé a aparecer en televisión,
la gente decía: "¿Por qué no te mudas?"
Pero este es un barrio de inmigrantes, y yo decía:
"No, acá estoy cómoda".
¿Llamaste a tu madre?
[suena el teléfono]
‐ ¡Hola, sí! [hablando hebreo]
‐ Ya. ‐ [suena el teléfono]
Bien. [Hablando hebreo]
‐ Shabbat Shalom. ‐ [suena el teléfono]
‐ Bien, chau, chau. [habla en hebreo]
[en inglés] Adiós, Adiós, ¿hola?
Sí, acababa de regresar de hacer Buenos Días América.
Me fue muy bien.
Sí,
encuéntralo en línea y estaré allí a las 6:30.
Bien.
Para mí no existe el retiro.
Y soy muy afortunada.
Tengo un ministro de comunicaciones, Pierre.
Les digo a todos, si quieren llegar a mí, llama a Pierre.
[suena el teléfono]
[Pierre] ¡Hola, Ruth!
[Dra. Ruth] ¡De acuerdo! Me enviaron mi calendario, gracias.
MINISTRO DE COMUNICACIONES DRA. RUTH
De acuerdo.
[Pierre] He trabajado con la Dra. Ruth desde que comenzó.
Hace 36 años.
[Dra. Ruth] Te digo lo que necesito, Pierre.
Por favor, pásame el nombre del tipo dueño de Marvel.
¿Era Stan Lee?
[Dra. Ruth] Es el dueño de Marvel.
No recuerdo su nombre.
[Pierre] Me encantaría retirarme,
pero la Dra. Ruth no se retira.
Su calendario está desbordado.
No tiene fin.
Así que hablamos bastante a menudo,
a veces hasta 25 o 30 veces al día.
La mayoría no le puede seguir el ritmo porque ella no para.
Da dos cursos, uno en Hunter College
y el otro en Teacher's College de la Universidad de Columbia.
[Dra. Ruth] Pese a las investigaciones de Kinsey, Masters,
Johnson y Helen Singer‐Kaplan,
todavía queda mucho trabajo.
El martes 2 de octubre
viajas a Boston al festival de Forbes 30 de menos de 30.
Provócale un orgasmo, si no sabes cómo hacerlo,
‐ te lo enseñaré la próxima. ‐ [risas]
El miércoles 21 te vas a Boulder, Colorado,
a la academia de la fuerza aérea.
Allí veo una persona bajita.
Debo decirle que las personas bajas son las mejores amantes.
[Pierre] Todavía la invitan a dar conferencias.
Tiene una columna periodística en la revista Time.
PREGUNTA A LA DRA. RUTH: ¿CÓMO LOGRAR ORGASMOS MÁS FÁCILMENTE?
Todavía escribe libros.
¿Lo ves, David?
QUÉDATE O VETE
Creo que es el número cuarenta.
[Pierre] Saldrán tres libros en 2018.
DESDE USTEDES DOS
¡Salido de Imprenta! La Abuela Montaña Rusa.
Entonces, el viernes 12 estarás en Buenos Días, América.
LO ARREGLAS O LO DEJAS LOS CONSEJOS DE AMOR DEFINITIVOS
Dra. Ruth, mi novio se pasa más tiempo con el teléfono...
...que conmigo. ¿Lo arreglo o lo dejo?
‐ ¡Déjalo! ‐ ¿Déjalo?
[Pierre] El domingo haces de reina en el festival medieval.
Quiero que vean que voy de la mano del rey.
[risas]
A quien aplauda más fuerte...
CAMPO DE TORNEO
...le prometo buen sexo por el resto de su vida.
‐ [el público festeja] ‐ Demos un aplauso.
[Pierre] Si Ruth no tiene nada agendado
se asegura de conseguir algo.
Y ese es parte de los consejos que siempre me da,
sal un poco
a conocer gente.
Siempre fue así.
Siempre saliendo.
Y el 4 de junio celebrará los 90 años.
‐ [Dra. Ruth] Adiós. ‐ [Guardia de seguridad] Adiós.
[Dra. Ruth] Adiós bajo la lluvia.
[Dra. Ruth] ¿De acuerdo, Cliff?
UN ESCRITORIO DESORDENADO ES SEÑAL DE GENIALIDAD
Bien.
‐ De acuerdo. ‐ De acuerdo.
Cuando pasamos todas las cintas a los discos rígidos...
ARCHIVISTA DE LA DRA. RUTH
...quedaron aquí, hay cientos de programas en estos...
[Dra. Ruth] ¿Toda mi carrera está en estas cajitas?
[Cliff] Exacto.
Pero ya sabes que no podría ponerlas sin ti aquí.
‐ Lo sé. ‐ ¡No sé qué botón apretar,
pero me gusta!
[Cliff] Bueno, ¿quieres ver algunas de estas?
[Dra. Ruth] Sí.
La señora conocida como "Abuela Freud"
se ha ganado millones de seguidores
tan solo por hablar de sexo gráficamente y sin parar.
Si no quieren escuchar las cosas que dice,
consideren esto una advertencia. No todos aprueban lo que ella hace.
[hombre] Ruth, voy a tener que arrestarla.
[la multitud ruge]
[Diane Sawyer] Esto fue lo que pasó en la Universidad Estatal de Oklahoma.
Una persona del público, molesta por lo explícito de Ruth Westheimer
quiso hacer un arresto ciudadano.
Fue otro día en la vida de la Dra. Ruth,
la terapeuta sexual más famosa de la nación.
Hola, está al aire.
‐ [hombre] ¿Eh, Dra. Ruth? ‐ Hola.
[hombre] Me gustaría saber su opinión sobre el efecto marital...
‐ Sí. ‐... de vibradores y cosas así.
¿Tu esposa usa un vibrador?
‐ [hombre] No. ‐ ¿Usaría uno?
‐ No lo sé. ‐ No lo sabes.
¿Te gustaría verla usar uno?
‐ Sí. ‐ Bien, ve y cómpralo.
[hombre ríe] De acuerdo.
[John] Cuando salimos al aire en 1984
nadie era tan explícito sobre el sexo como lo era Ruth.
Hay una serie de palabras que no puedes decir.
Pues las decíamos.
PRODUCTOR DE TV DE DRA. RUTH
Y luego, deja que meta el pene en la vagina desde atrás.
La razón de que sea por detrás es que el clítoris debería quedar expuesto
para que tanto tú como él pudieran estimularlo hasta el orgasmo.
RESERVAS DE DRA. RUTH DAN PIE A PROTESTAS
CARTAS BASURA SEXUAL EN TODAS PARTES
[Greg] La gente más joven no entiende la controversia.
PROPONE "DISFRUTAR" LA MASTURBACIÓN
ALIENTA EL SEXO ORAL
Siempre dice que no hay nada normal.
"ESTA MUJER PROMUEVE LA HOMOSEXUALIDAD Y EL SEXO ANAL."
Todos somos normales.
Ruth estaba a la vanguardia de eso...
PRODUCTOR DE TV
...y nos dio permiso para hablar de ello.
Creo que es maravilloso que la gente pueda hacer esas preguntas
que no se hubieran atrevido a hacer hace apenas 10 años.
[hombre] Últimamente, cuando mi novia y yo estamos teniendo relaciones,
estuve eyaculando apenas comienza, y...
¿Quieres decir que lo haces en cuanto penetras en la vagina?
[hombre] Solo un poquito.
[Greg] Tenía cuidado de asegurarse
de que sus credenciales profesionales fueran siempre visibles.
Enseñaba en la universidad de Columbia, en Princeton,
y era una terapeuta sexual licenciada.
Así que funcionó, e hicimos quinientos programas. [risas]
Creo que tiene que ver con no ser ni alta, ni rubia, ni guapa.
Y como soy mayor, a menudo dicen:
"Sí mi madre o mi abuela pudieran hablar así."
[hombre] Dios la bendiga, Dra. Ruth. Le diré algo,
siga con ese maravilloso trabajo, y espero que nadie la censure,
porque usted es un regalo de Dios para los hombres y las mujeres.
Gracias.
¡Gracias, de tu boca a los censores!
[Greg] Cada vez que estoy con ella,
la gente se acerca a contarme que ella cambió sus vidas
o les salvó la vida o los salvó de cometer suicidio.
Todo por esa abuela adorable que estaba en la tele,
hablando honestamente sobre relaciones,
cómo amamos, a quién amamos.
Las cosas más profundas y personales que nos dan felicidad.
[hombre] Bienvenida, la única e irrepetible Dra. Ruth Westheimer.
[aplausos]
[Diane] Donde sea que va, aconseja, educa, conmueve.
Todo lo que dos adultos hagan consentidamente en un cuarto privado,
salón o cocina, está bien.
[Diane] Pero algunos colegas de la Dra. Ruth Westheimer
creen que hace más que bien.
[Dr. Lee] Creo que es muy rápida para dar consejos específicos
sin saber el trasfondo de la vida de la persona.
PSICÓLOGO
Muy bien, Tracy. Creo que debes buscarte un nuevo hombre, ¿de acuerdo?
[Diane] ¿Cree que es imprudente?
Es una palabra dura. Odio usar la palabra. Pero sí, creo que es imprudente.
[Diane] Pero no le molestan mucho las críticas. La mujer que llaman
"La Nena Feliz del Sexo" es de hecho muy dura.
Era una niña de Frankfurt, Alemania, cuando los nazis tomaron el poder.
[Dra. Ruth] Entonces...
[crujidos]
...tengo algo que es muy sagrado.
Cuando dejé Alemania, cuando tenía diez,
la única cosa en la valija
de mis padres
era esta toallita.
Miren qué hermosa es.
Y aquí,
KS,
que significa Karola Siegel.
Mi nombre en Alemania era Karola. Y este trapo siempre iba conmigo.
Nunca olvido dónde lo dejo.
Y, eh, me sirve de lazo,
eh, con mi pasado.
Nací el 4 de junio de 1928
con el nombre Karola Siegel
en un pueblo no lejos de Frankfurt, Alemania.
Era la única hija de unos judíos ortodoxos.
No eran ricos,
pero mis primeros diez años fueron ideales.
Padre cariñosos, una abuela adorable, que me cuidaban mucho.
Pero en los años treinta las cosas cambiaron drásticamente
cuando Hitler tomó el poder.
Una mañana de noviembre de 1938,
los nazis llegaron al departamento.
No hubo gritos, pero yo tenía 10 años y medio y estaba asustada.
Recuerdo las botas negras y a los nazis diciéndole a mi padre: "vístase."
Mi abuela tenía dinero en el ruedo de la falda.
Se lo dio al nazi y dijo: "cuida mucho a mi hijo."
Se llevaron a mi padre a la calle, y antes de subir al camión
se dio la vuelta, saludó y sonrió,
pese a que debía estar aterrorizado.
Poco meses antes de que estallara la guerra,
las cosas eran desoladoras en Alemania.
Incendiaban las sinagogas y saqueaban las tiendas judías.
Mi padre envió una postal desde el campo de trabajo diciendo
que me uniera a un grupo de niños judíos ortodoxos.
Un transporte de niños con permiso para ir a Suiza.
No quería dejar Frankfurt.
Tenía 13 muñecas. Tenía dos casas de muñecas. Tenía patines.
Era una hija única.
Tenía una abuela que solo se dedicaba a cuidarme a mí.
Pero tenía 10 años, y al ver la postal, supe que tenía que irme.
La mañana siguiente, mi madre y mi abuela vinieron conmigo
a la estación de trenes de Frankfurt.
Mi madre me abrazó. Mi abuela me abrazó.
Fui al vagón.
Miré hacia atrás e hice como mi padre había hecho.
Estaba muy triste, pero los saludé
para que les resultara más fácil decir adiós.
[tren resoplando]
WENGEN, SUIZA
[tren resoplando a la distancia]
Mis padres, de hecho, me dieron la vida dos veces.
Una cuando nací, y la otra cuando me enviaron a Suiza.
Todos estaban muy preocupados en el tren.
Pensábamos: ¿qué pasará después? ¿Volveré a ver a mi familia?
Por eso, para pasar el rato más fácil,
empecé a cantar
las canciones de mi ambiente judío.
Algunas canciones de Alemania. Muchas canciones infantiles.
Y logré que todos cantaran.
[niños riendo]
Cuando el grupo de niños llegó al pueblo de Heiden, Suiza,
cincuenta de nosotros fuimos a un hospicio,
que terminó siendo un orfanato para gente como nosotros.
Y cuando llegué allí quise mostrar qué bien criada que estaba,
para lo cual fui junto a la directora del orfanato,
de nombre Riesenfeld, y le dije:
[La Dra. Ruth habla en alemán] "Hola, me llamo Karola Siegel.
Vengo de Frankfurt an Main."
[en inglés] Éramos ciudadanos de segunda.
Teníamos que cuidar a los niños suizos y hacer las tareas domésticas.
Es extraño, porque el orfanato se llamaba Wartheim.
Warten significa esperar.
Pero no sabíamos cuánto tiempo íbamos a estar allí.
Este diario, si lo puedes ver, incluso tiene un candado.
No me preguntes dónde está la llave. ¡La encontré! ¡Aquí está!
Empecé a llevar un diario en el orfanato de Suiza.
Escribía allí cosas que no le decía a nadie.
[habla alemán]
[en inglés] ¿Mamá, por qué no estás aquí?
[hablando en alemán]
[en inglés] ¿Por qué no estás? Trabajaría para ti.
Te apoyaría. Te daría una buena vida.
[joven Ruth] Me levanto a las 6.30 Me visto.
Despertamos a los niños a las 7 y luego estoy ocupada hasta las 7.30
después pongo las mesas, limpio el comedor
y peino a los niños.
Después de comer hago que las pequeñas duerman la siesta.
Luego hago remiendos.
Por la noche baño a los niños y tras la cena les limpio los zapatos.
Me gustan mucho mis tareas.
[Dra. Ruth] Siempre temí que la directora Riesenfeld
encontrase esos diarios.
Por eso no escribía nada en contra del orfanato.
Las personas que nos cuidaban también eran refugiados.
Estaban preocupados por sus vidas.
Así que esos niños, yo incluida, nos volvimos como hermanos
que nos cuidábamos los unos a los otros.
[suena el timbre de la puerta]
Bien, su esposa está aquí.
[Dra. Ruth] ¡Hola!
‐ ¡Salvada por la campana! ‐ [Dra. Ruth] Bien, lo encontramos.
Bien, bien, bien.
‐ Fuiste mi primer novio. ‐ [Walter] Bien.
WALTER NOTHMANN NOVIO DE INFANCIA DE LA DRA. RUTH
Eras más joven que yo.
Todavía lo soy.
¡Eras la persona más importante de Heiden
en mi vida,
y luego me engañaste!
Se fue con una mujer mayor.
[Debbie Nothmann] Tú también eras una mujer mayor.
¡Sé que soy mayor que él, pero se fue con una mucho mayor!
ESPOSA DE WALTER
[Walter] Debíamos tener diez u once cuando empezamos.
Correcto.
Teníamos un aula en Heiden.
No podía quedarse quieta, ni en silencio, ni siquiera por diez segundos.
Imposible.
[pitando]
¡Todo el tiempo!
[Dra. Ruth] Eras tan lindo.
Eras tan guapo
que era absolutamente normal que me enamorase de ti.
Era un secreto, pero seguro que todo el mundo sabía.
[Walter] Por supuesto que era un secreto, porque...
no estaba permitido tener relaciones con el sexo opuesto.
Estaba...
Verboten.
[Walter] Verboten.
‐ No estaba permitido. ‐ Para nada.
Como estabas en la habitación superior,
encontraste el modo
de enviarme mensajes.
[Walter Nothmann] Era una polea
hecha con madera, hilo y un gancho.
[Dra. Ruth] ¡Y dentro le ponía papelitos para mí!
‐ [Walter] ¡Sí! ‐ [Dra. Ruth] Uno de los mensajes decía...
Eres mi rayo de sol...
Te lo cantaba.
Quiero escucharlo.
[Dra. Ruth] Eres mi...
♪ Eres mi rayo de sol ♪
Mi pequeño...
♪ Mi rayo dorado ♪
[ambos] Me haces feliz.
‐ cuando el cielo está gris. ‐ cuando el cielo está azul.
[ambos] ¡Cuando el cielo está gris!
♪ Nunca sabrás, cariño ♪
cuánto te amo.
♪ Por favor, no te lleves mi rayo de sol ♪
[Walter] Éramos dos niños solitarios...
a una edad a la que fluyen las hormonas.
Y aprendimos...
[Dra. Ruth] Experimentando.
[Walter] Experimentando.
Cuando éramos adolescentes, había alguien
que decía que te había mostrado los pechos.
Y yo... [risas]
Pero corría ese rumor.
Y yo estaba horrorizada.
Sabía que Suiza estaba rodeada de nazis
y si me echaban de Heiden,
¿adónde iba a ir?
No había lugar en el mundo para mí.
Así que no tuvimos sexo, pero nos abrazamos y besamos.
¿Y adivina qué? Ven que te diré algo.
Todavía recuerdo el sabor de esos besos.
¡No se lo digas a nadie!
[joven Ruth] Leí un libro titulado Cartas para Chicas.
Estaba escrito por un médico para educar sexualmente.
En la naturaleza todo está fantásticamente organizado.
No se puede pensar en nada que sea sucio.
[anunciante masculino] Este programa contiene lenguaje sexual explícito
y no es apto para todo público.
La anfitriona es la Dra. Ruth K. Westheimer.
Hola, estamos al aire.
‐ [Sue] Hola, Dra. Ruth. ‐ Hola.
‐ Me llamo Sue. ‐ Hola, Sue.
[Sue] Tengo una pregunta y me da vergüenza hacerla.
[Dra. Ruth] Respira hondo.
[Sue] Eh, quiero empezar a masturbarme, ¿sí?
Sí.
[Dra. Ruth] A principios de los años ochenta ...
[Janet] ¡Adelante!
[Dra. Ruth] ...la gente no hablaba de la sexualidad femenina.
Ahora, Janet, vivimos en los ochenta...
TRES SON COMPAÑÍA 1984
...y creo que puedo ser perfectamente franco.
Para empezar, los hombres tenemos ciertas necesidades.
[el público se ríe]
Las mujeres también.
‐ ¿Sí? ‐ [risas]
[Dra. Ruth] Todavía creían no solo que no hablaban de sexo,
sino que las mujeres no lo disfrutaban.
[hombre] Cuando una mujer es frígida, lo que pasa es...
¡Oh, momento! No se puede decir esa palabra en mi programa.
No hay mujeres frígidas,
hay mujeres que deben aprender a ser receptivas.
¿Puedes tomarlo de la mano y mostrarle cómo quieres que te toquen,
cómo puedes recibir placer, para ser, eh, feliz?
Eso es lo que busco.
No tiene que ser con palabras, tiene que ser algo...
Pues a los hombres, normalmente, no les interesa, ¿verdad?
Eso no es así.
Julie, es muy importante para ti, los jóvenes te están mirando.
Es importante decir que a la mayoría de los hombres les importa mucho.
Algunos, ni tú ni Andy, pero algunos hombres,
dicen que si no reciben lo que quieren...
‐ Sí. ‐ ...hay una palabra para eso,
la palabra es...
[Conan] ¿Dé qué hablas ahora?
‐ [censurado] cojonera. ‐ [Conan O'Brien] ¿Qué?
‐ [censurado] Cojonera. Dilo. ‐ [risas del público]
No voy a... No voy a decir eso.
No, no diré eso, ¡no!
[Dra. Ruth] Me frustraba que existiera el término cojonera
y no existiera nada para mujeres que no llegaban al orgasmo.
Deberíamos acuñar un nuevo término,
para que ella pudiera decir: "Cariño, necesito algo más
que abrazos, besos y toques."
‐ [Conan O'Brien] Sí. ‐ El término podría ser vaginera.
‐ [risas] ‐ Así que ahora...
pero... pero te diré.
[aplausos y celebraciones]
[Dra Ruth] Tiene un poco que ver con mi necesidad de tomar decisiones
la idea de que las mujeres tomen la iniciativa
y se hagan responsables de sí mismas
y de su propia sexualidad.
Te admiré por mucho tiempo
y parte de lo que has hecho realmente permitió a mujeres como yo misma
hablar abiertamente y ser decidida
para hablar de temas como el sexo.
Pues es algo que estamos haciendo todas juntas, me parece.
Nunca antes escuché a las mujeres decir la verdad sobre el sexo en público.
[Miriam] Una vez me dijiste que...
que me criaste con ciertos valores pero que los llevé muy lejos.
HIJA DE LA DRA. RUTH
Querías que fuera feminista, pero dijiste que al cenar,
dejase que el hombre pagara de vez en cuando.
No siempre tienes que pagar tú misma.
Oh, ¿sabes qué me das cosas que hablan de feminismo?
NIETA DE LA DRA. RUTH
‐ ¿Eres feminista? ‐ [Dra. Ruth] Pues no.
‐ ¿Por qué? ‐ Soy anticuada y cuadrada.
¿No crees que hombres y mujeres debemos tener derechos iguales?
‐ Sí. ‐ [Miriam] ¿Igual paga?
Claro que sí, igual paga.
¿Y el aborto? ¿Las mujeres deberían decidir?
[Dra. Ruth] Claro. Ya lo dije.
Bien, entonces eres feminista.
[Dra. Ruth] No, ya dije...
Hace poco le pregunté, sabes, si era feminista.
Y ella dijo que no, y yo me enojé mucho.
Todo lo que hace es lo que hacen las feministas.
Habla de planificación familiar, apoya los derechos de los gays,
investigación del SIDA, derecho a decidir.
Pero no se considera una feminista.
[Miriam] En nuestra lengua, te llamarían claramente feminista.
Lo que rechazas es el activismo, la protesta, ya sabes...
‐ [Leora] La quema de sostenes. ‐ La quema de sostenes.
No quiero hablar de sostenes quemados.
Pero creo que la gente te ve como un modelo a seguir de feminista.
Bien, está bien, no quiero que cambien lo que piensan.
‐ [Leora] Bien, pero... ‐ Te traje un sombrero, ¿sí?
[Leora] Sí, pero en lugar de darme cosas que dicen "feminista"
deberías guardarlas para ti.
‐ Solo dilo. "Soy feminista". ‐ No.
‐ [Dra. Ruth] Pero te quiero. ‐ [Miriam] Di "no soy una..."
"No soy una feminista radical".
"No soy una feminista radical" y amo a mi nieta.
[Dra. Ruth] Una vez, cuando ya estaba en el orfanato,
a mi padre le permitieron volver del campo de trabajo a Frankfurt.
Había empezado la guerra y era un lugar muy peligroso para mis padres.
Pero nunca escribieron sobre la tristeza
en las cartas que recibía cada semana.
Guardé cada una de ellas.
[madre] Mi querida Karola,
tu bella carta del 15 de diciembre llegó hoy.
Seguramente tu fiesta de Hanukkah ya habrá terminado. ¿Fue bonita?
No hemos sabido del tío Max. Esperamos tener noticias pronto.
Te deseo, mi cariño, el más cálido saludo.
Amorosos besos de tu querida madre.
[Dra. Ruth] Las cartas me daban mucha esperanza y regocijo.
Casi todas las cartas de mi padre eran en forma de poema.
[padre] Querida Karola, un buen verso debes saber bien, cuesta mucho esfuerzo.
Quizá algún día te pueda enseñar para que también tu sepas rimar.
Es más fácil decir en un poema lo que cuesta decir en la prosa.
Y piensa en esto. Si estuvieras en casa no tendrías cartas.
[joven Ruth] Ahora estoy en octavo grado y la próxima primavera termino la escuela.
Ojalá pueda continuar mi educación
porque para mi futura profesión sería muy bueno ir a la escuela.
Pero las chicas del orfanato no pueden ir a la secundaria.
[Dra. Ruth] De todos nosotros,
eras el más listo, incluso más listo que yo.
Tu influencia sobre mí tenía que ver con tu intelecto.
‐ Quizá. ‐ No, esto es muy serio.
Tienes suerte porque...
te permitieron ir a la escuela del pueblo...
‐ Sí. ‐... y a mí, no.
‐ Es correcto. ‐ Porque las chicas
‐ tenían que ser criadas... ‐ Es correcto.
...pero mi padre quería que aprendiera. Nadie te quita el saber.
Walter iba a la escuela durante el día.
De noche se escondía bajo mi cama
y llevaba los libros al descanso de la escalera, donde había luz
y podía leer historia, lengua y geografía.
¿Qué hacías bajo la cama?
Temblar.
‐ ¿Temblar? ‐ Sí.
Tenía miedo de que me atraparan.
Unas cuantas veces Riesenfeld venía
a ver si todo iba bien...
[Dra. Ruth ríe]
...y yo estaba debajo de la cama, temiendo que mirase.
Lo que aprendía en el día,
se lo enseñaba por la noche.
Transfería el conocimiento,
pero ella lo absorbía.
Si no eres inteligente, no puedes hacerlo.
[Dra. Ruth] Estoy muy agradecida con Suiza.
Me dieron un techo y comida
pero también sé que usaban a gente como Riesenfeld,
para manejar el orfanato. Estúpido.
En lugar de decir: "Tus padres sacrificaron
a su única niña para salvarla",
decía que nuestros padres no nos amaban.
Que de haber tenido un hijo nunca lo hubiera dejado.
Hay algunas cosas que no puedo perdonar.
[joven Ruth] Ayer cumplí trece.
Me permitían ir con las niñas mayores a la piscina del pueblo.
Ya puedo saltar del trampolín de tres metros.
[ruido de agua]
[madre] Mi querida Karola,
espero con ansias el día en que pueda leer tu diario.
Ojalá que crezcas hasta convertirte en una joven capaz,
siempre saludable y contenta.
Tu regalo de cumpleaños llegará luego.
Puede que demore un poco.
[Dra. Ruth] Me di cuenta por primera vez de que algo horrible había pasado
cuando ya no llegaron las cartas.
[joven Ruth] Han pasado casi siete semanas
sin cartas de mis padres o abuela.
Hoy son ya nueve semanas y un día sin cartas de mis padres.
Hoy cumplo tres años aquí. Debo ir a la cama.
Buenas noches mamá, papá, y todos mis parientes.
Ayer ayudé a recoger a doce niños que entraron a Suiza ilegalmente.
Una nena de Hungría nos contó todo el sufrimiento que vio.
Muertes en masa, cámaras de gas y otras cosas horribles.
Han pasado más de cinco años sin noticias de mi familia.
Me gustaría mucho revivir los días con mis padres,
no sabía lo que significaban para mí.
Sé que no debería perder la esperanza,
pero no es fácil creer que los volveré a ver.
RADIO WNYC
[Melissa] Tengo un gran respeto por usted y me alegra tenerla aquí.
[Dra. Ruth] Gracias. ¡Muy bien!
Dra. Ruth, es fantástico poder verla.
[Dra. Ruth] Un placer, he oído hablar de usted.
Estamos de regreso. Es mediodía en WNYC, soy Jonathan Capehart
y estoy hablando con la icónica
mundialmente famosa terapeuta sexual y de pareja, la Dra. Ruth Westheimer.
PERIODISTA
‐ En su último libro... ‐ [Dra. Ruth] Un momento, Jonathan.
Jonathan, espere.
‐ [Jonathan] Sí, señora. ‐ Diga la palabra "sexo" con más emoción.
[risa nerviosa]
[Dra. Ruth] Diga la palabra "sexo" como si le importara.
‐ [Jonathan] De acuerdo. ‐ Con calor,
con excitación, con incitación.
‐ [Dra. Ruth] Empiece otra vez. ‐ Bien, sí, señora.
[Jonathan] Eh, estoy hablando con la icónica,
mundialmente reconocida terapeuta sexual y de pareja, la Dra. Ruth Westheimer.
¿Qué tal?
‐ Ha estado maravilloso. ‐ [risas]
Quiero agradecerle personalmente, Dra. Ruth.
Crecí como un joven gay escuchándola en la radio
y era maravilloso escuchar a alguien diciendo cosas positivas
sobre ese aspecto de mi vida, el cual estaba tratando de aceptar.
Dra. Ruth, usted escribió que detesta la palabra "normal".
‐ Correcto. ‐ ¿Por qué?
Porque no sabemos qué es lo normal.
Y quiero decir algo sobre lo que has dicho, Jonathan.
En esos días, en 1981, cuando empecé en WYNY...
‐ Sí, correcto. ‐ ...Hablando de Sexo,
nadie hablaba de homosexualidad.
Lo único que hice, siempre,
es decir que el respeto no es asunto de debate.
No existe lo normal.
Mire, tenemos una llamada desde Brooklyn. Michelle.
[Michelle] Cuando era adolescente en los ochenta la escuchaba,
y hay mucha vergüenza alrededor del sexo.
Y su visión sin juicios me salvó la vida.
‐ Oh, qué bueno escuchar eso. ‐ [Michelle] Gracias, usted es un ángel.
Me alegra escucharlo, acepto ser un ángel,
soy un ángel judío, genial. Gracias.
Ya sabe, pensando en Michelle,
¿qué se siente que gente que no ha visto nunca
le diga cosas que van desde las gracias
al "me salvó la vida?"
Como sabe, mido un metro cuarenta,
y me siento como de un metro ochenta.
Pero no puedo sentarme a decir que he hecho un buen trabajo.
Debemos seguir...
...hablando de problemas sexuales,
y de los problemas de enfermedades de transmisión sexual.
Hoy hablaremos de algo muy serio.
Hablaremos de la crisis de salud del SIDA
y sobre cómo afecta particularmente a la comunidad homosexual.
[Tom Brokaw] Los científicos del centro de control de enfermedades
de Atlanta mostraron hoy los resultados de un estudio
que muestra que el estilo de vida de ciertos hombres homosexuales...
ESTUDIO DE CÁNCER CÁNCER GAY
...ha disparado una epidemia de una rara forma de cáncer.
[Dra. Ruth] Era un tema muy impopular...
EL SIDA MATA CUARENTENA A LOS RARITOS
...porque entonces los gay no solo eran una minoría,
sino que se los despreciaba.
¡CUARENTENA EN MANHATTAN... ...CAPITAL MUNDIAL DEL SIDA!
[Billy Graham] Puede ser un juicio de Dios sobre nosotros,
en retorno por nuestra sociedad promiscua y nuestro sistema de vida libre.
Cuando violamos las leyes Dios, lo pagamos con nuestro cuerpo.
¡CREE EN EL EVANGELIO!
[Dra. Ruth] Me lo tomé muy en serio
por mi pasado como refugiada judeo alemana.
ÁREA RESIDENCIAL JUDÍA NO PASAR
Claramente, tenía sensibilidad
por las personas que otros consideraban sub‐humanos.
[oyente hombre] Hola, Dra. Ruth.
Tengo una novia con un montón de amigos homosexuales.
Les fuma los cigarrillos
y les bebe los cafés y las cocas y se come sus emparedados.
¿Es posible que me contagie el SIDA? Porque soy, sabe,
un hombre saludable, y no quiero contagiarme SIDA por mi novia,
que va por ahí con homosexuales.
SIDA. NECESITAMOS INVESTIGACIÓN, NO HISTERIA.
[John] El programa de la Dra. Ruth llegó a un pico de popularidad
cuando surgió la crisis del SIDA.
Fue una época triste. Moría gente por todos lados...
ÁREA DE DESASTRE DE SIDA
PERSONAS VIVIENDO CON SIDA
...y nosotros estábamos justo en medio, haciendo un programa de sexualidad.
[Dra. Ruth] A algunas personas les atraen las personas del mismo sexo,
y creo fuertemente
que nosotros, como sociedad,
le debemos a esa gente todo nuestro respeto.
[hombre] Estoy enojado, doctora.
‐ [Dra. Ruth] ¿Por qué está enojado? ‐ Creo que todos deberían estarlo.
Veo gente que muere sola sin sus familias.
Y veo pena. Hay mucha pena...
Esto es... es un virus. Esto es una epidemia.
Parece que la mayor proporción de gente que se muere
y sucumbe al virus del SIDA
son parte de la comunidad homosexual, y adictos a drogas intravenosas
No pierdo ni un momento de mi tiempo en culpar a uno u otro grupo.
Digo: eduquemos y encontremos la cura.
[Greg] Como era la terapeuta sexual más famosa de EE. UU...
VOZ DE GREG WILLENBORG PRODUCTOR DE TELEVISIÓN
...la gente confiaba en ella.
Y empezó a provocar un cambio en la mirada sobre el VIH y el SIDA.
[Dra. Ruth] Lo que me pone triste
es que el SIDA es todavía muy importante.
Así que deben tener cuidado,
deben saber con quién van.
Y tienen que... si no conocen mucho a la persona,
usar condones.
Tengo muchos amigos que murieron de esa horrible enfermedad.
Pero siempre soy optimista.
Y todavía creo que habrá una cura.
HAIFA, ISRAEL
[Marga habla en hebreo] ¡Aquí está!
¿Tomaste algo antes de venir?
[Dra. Ruth] ¡Shalom!
AMIGA DE LA INFANCIA DE LA DRA. RUTH
[Marga] Tienes el pelo horrible,
tienes que ir al peluquero.
‐ ¿Está muy horrible? ‐ Sí, te ves horrible.
Pero me arreglaron el pelo el otro día.
[en inglés] No tengo tiempo para peluqueros, pero mi mejor amiga
ya se queja del aspecto de mi pelo. Bien.
[Marga] Fue el 8 de mayo del 45.
Yo estaba...
[habla alemán]
[Dra. Ruth en inglés] Estaba pelando papas.
[Marga] ...pelando papas para todo el orfanato.
Y escuché que había acabado la guerra.
‐ [estática de radio] ‐ [hombre hablando alemán]
Lo primero que pensé fue...
¿qué les pasará a mis padres?
[Dra. Ruth] El orfanato recibió la lista de sobrevivientes
pero en lugar de llamar a los niños individualmente,
nos sentaron juntos
y la leyeron para todos.
Mi familia no estaba en ninguna lista.
Nos preocupaba saber qué pasaría con nosotros.
¿Y ahora qué?
Ya no éramos alemanes. Nunca fuimos suizos.
Nos metieron en un tren.
y vimos otro tren lleno de nazis.
Esos prisioneros alemanes miraban por las ventanas.
Y yo recuerdo haber pensado: "Quizá ustedes mataron a mi familia".
Cuando llegamos a Marsella,
yo nunca había visto el mar.
‐ No. ‐ Pensé: "Oh, Dios,
mira eso.
La pequeña Karola Siegel, diecisiete años, de Frankfurt am Main
se va en barco a Palestina".
Fuimos a un Kibbutz,
que es un asentamiento colectivo para judíos.
Había mucho odio hacia Alemania,
con motivos. Así que la gente que era responsable de nosotros me dijo:
"Ya no puedes llamarte Karola. Es muy alemán".
Y yo dije que si no podía ser Karola usaría mi nombre medio, Ruth,
porque creía con esperanza
que si alguien de mi familia seguía vivo,
sabría que ese era mi nombre del medio.
Vendrían y me encontrarían.
KIBBUTZ RAMAT DAVID, ISRAEL
[mugidos de vaca]
[Dra. Ruth] ¡Muuu!
Son hermosas.
Marga,
esto me recuerda a mi primera noche.
Él se llamaba Kalman.
Era muy guapo.
Estaba en el ejército
y estaba visitando a su hermano Shaul,
que era mi novio.
Pero solo de besarse y abrazarse.
[hombre] ¿Salías con su hermano?
¡Haces preguntas tan estúpidas!
Sí, pero le dije adiós a Shaul.
Y me fui con su hermano menor, Kalman.
Shaul le dijo a su hermano:
"Cuídala mucho".
[hablando hebreo] Cuídala mucho.
[en inglés] Yo sabía que debía ir a un lugar privado,
así que Kalman y yo fuimos a un pajar como este, arriba.
Esa fue mi primera noche de sexo real.
¿Es un lindo recuerdo?
Es un lindo recuerdo.
[Dra. Ruth] Era un amor juvenil,
pero como muchos amores jóvenes, no tenía futuro.
Unos meses después me dijo: "tenemos que terminar la relación".
Yo quería que estuviéramos juntos para siempre.
Él no quería. Decía que sería una carga.
[joven Ruth] ¿Por qué tuvo que pasar esto?
Le di todo el amor que pude
pero se llevó todo y no me dio nada.
Me viene todo el tiempo una palabra: sola.
Estoy tan sola en este mundo. Extraño terriblemente a mis padres.
YAD VASHEM CENTRO MUNDIAL DE MEMORIA DEL HOLOCAUSTO
[Dra. Ruth] Los nazis llevaban registros detallados.
Y por muchos años nadie quiso ver de frente
lo que les había pasado a mis padres.
Pero por difícil que sea para mí,
tengo la obligación de conocer cuál fue el destino de mi familia.
HIJO DE LA DRA. RUTH
Yo pensaba, sabes, cuándo mis padres me contaron del holocausto,
o cuándo mi madre me dijo
que nunca más vio a sus padres desde los 10 años.
No tengo ningún recuerdo de algunos momentos.
[Miriam] Cuando crecí, me di cuenta de que no tenía abuelos maternos.
Así que le preguntaba, y ella me contestaba.
Pero mi madre no me daba información.
[Simmy] Bien, ¿cuál es su nombre de soltera?
Siegel, S‐I‐E‐G‐E‐L.
DIVISIÓN DE COMUNICACIONES
Tenemos un montón de Siegels aquí.
Busca a Julius Siegel.
‐ ¿Julius? ‐ Sí, mi padre, Julius. Ese es él.
‐ ¿Qué dice? ¿Lista de...? ‐ Lista de judíos asesinados en Alemania.
[Dra. Ruth] Murió en Auschwitz. 1942.
Oh, chico.
El nombre de mi madre era Hanauer.
Irma.
[tarareando]
‐ Esto también... ‐ ¡Oh, esa es!
‐ Ni Hanauer, es esa. ‐ Ni Hanauer.
‐ ¿Qué dice? Nació en... ‐ Nació en Wiesenfield...
‐ Yo también nací en Wiesenfield. Sí. ‐ ...Alemania, en 1903.
‐ Parte de la guerra vivió en... ‐ Frankfurt am Main, Alemania.
Durante la guerra estuvo en el Ghetto Litzmann.
[Dra. Ruth] Correcto, ¿y nadie sabe qué pasó?
[Simmy] Irma fue asesinada en el Holocausto,
‐ pero no hay una ubicación específica. ‐ [Dra. Ruth] No hay ubicación.
Oh, chico.
Triste.
Mi madre no tiene fecha de muerte,
apenas dice "verschollen" que es una palabra horrible.
Verschollen significa desaparecida,
como si hubiera desaparecido del mundo.
La mataron en alguna parte, pero nadie sabe, nadie sabe dónde,
nada.
Sé que a mi padre lo mataron en Auschwitz, y la fecha.
‐ Estás grabando, Ruth. ‐ Ruth K.
La K es de Karola.
‐ Yo soy... ‐ [Simmy] Eras una superviviente.
[Dra. Ruth] No me llamo a mí misma superviviente.
Me llamo una huérfana del Holocausto,
porque no estuve en un campo pero sobreviví.
Gracias a todos por mantener viva la memoria del Holocausto.
Si no me hubieran mandado a Suiza hoy yo no estaría viva.
Lloraré luego, cuando no hay nadie cerca.
Los Yekkes, judíos alemanes, no lloran en público.
Dra. Ruth K. Westheimer.
[Miriam] Creo que el trauma por esa pérdida inimaginable de sus padres
reconfiguró todo su mapa emocional.
Y no se permite a sí misma,
ya sabe, ese llanto profundo
que sueltas cuando te liberas de un dolor muy grande.
No sé si tuvo eso alguna vez.
YAVNE, ISRAEL
No iré más allá, hay una advertencia sobre un perro.
[Ryan] No hay perros.
‐ ¿No hay perro? ¿Cómo lo sabes? ‐ [Ryan] No hay. Acabo de entrar.
[Ryan se ríe]
[Dra. Ruth] No me fío de nadie.
‐ ¡Shalom! ‐ [en hebreo]
COLLECCIONISTA DE ARMAS
[Dra. Ruth hablando hebreo]
Ya te he besado la mezuzah.
[en inglés] Bienvenida, bienvenida.
[Dra. Ruth en hebreo] ¿Tienes perros o no?
[Shmil] No tengo perros.
[en inglés] No, de acuerdo.
[en hebreo] Esta es una boina de paracaidista israelí.
es un regalo para ti.
[gente grita]
[joven Ruth] La situación política en Palestina es cada vez más tensa.
Desde que la ONU partió al país en estados separados,
se ha despertado una guerrilla entre judíos y árabes.
En Alemania vi de primera mano
qué les pasa a los judíos cuando no tienen su propio país.
Así que he completado mi entrenamiento como francotiradora de Haganah,
el ejército subterráneo judío.
En las prácticas, doy en la diana casi en cada intento.
Anoche estuve en un tejado con una ametralladora
vigilando a los soldados israelíes que revisaban cada auto en busca de armas.
Mi trabajo como francotiradora es llamar si llega a pasar algo.
Y disparar si hace falta.
Gracias a Dios nunca tuve que dispararle a nadie.
Eso me entristece mucho.
¿Quién sabe a cuánta gente mató esto?
Es suficiente.
[Dra. Ruth] 4 de junio, 1948, mi vigésimo cumpleaños.
Volvía de mi turno como francotiradora en el tejado
y cuando llegué a este edificio,
sonó la alarma y supe qué significaba.
Significaba que había que ir a un refugio.
‐ [resuena una alarma] ‐ [respiración agitada]
[fuerte crujido]
[explosión]
[Dra. Ruth] Una bala de cañón impactó y me tiró
contra la pared,
y mató a unas chicas junto a mí.
Fue una escena muy horrible
de gritos, sangre por todos lados,
y luego el silencio.
Una amiga me abrió los zapatos.
Y miré para abajo y vi mucha sangre.
Le pregunté si me moriría.
Luego me llevaron al hospital de la ciudad.
Las heridas de mis pequeños pies eran horribles.
Un pie casi me lo habían volado.
La parte de arriba estaba toda retorcida.
casi me amputan ambas piernas.
En el sótano había camas y camas con soldados heridos.
No había ni un hueco para mí.
Me pusieron en un estante de libros, porque era tan pequeña.
Tenía un enfermero muy guapo.
Y le hice creer que no podía alimentarme sola.
Mentira. Mis manos estaban perfectamente bien,
pero así él me alimentaba tres veces al día.
Y me arregló tan bien que toda la vida
pude hacer esquí acuático,
esquiar en la nieve,
patinar sobre hielo,
y todavía puedo bailar toda la noche si encuentro un buen compañero.
Ryan, quiero que muestres que puedo caminar rápido.
Bien, entonces escribes algo más en ese libro
y es cuando deberías decir adiós.
¿Dra. Ruth, cómo se sabe cuándo quedarse o irse?
Jonathan, creo que dentro de tu alma
ya lo sabes.
A la gente que siente
que no está en una buena relación,
le sugiero una terapia.
Hacer algo para que funcione.
Y si no,
al menos separarse, para empezar una nueva vida.
‐ [Jonathan] Mmh. ‐ Hablo desde la experiencia.
Yo me casé tres veces.
Pero solo mi último matrimonio, que duró casi 40 años,
con Fred Westheimer, fue el verdadero matrimonio.
Le digo a la gente,
"no hablo solo desde la teoría, lo he vivido realmente".
El primer marido fue David Bar‐haim.
Era un soldado israelí. Era guapo.
Era inteligente.
Pensaba: "qué suerte",
porque pensaba que nadie se casaría conmigo.
Soy baja, creía que era fea.
Se fue a estudiar medicina en la universidad de París,
y me fui a París con él.
La Sorbona tenía una regla.
Los que no tenían diploma de secundaria
por culpa de la guerra, podían hacer un año preparatorio.
Y si pasaban los exámenes, podían entrar a La Sorbonne.
Mi padre valoraba la educación más que cualquier cosa,
y yo quería seguir mis estudios.
Entré en La Sorbonne.
Estudié en el instituto de psicología y lo adoré.
Recuerdo el Salrecheuer
donde escuché clases de grandes como Piaget,
Nagash.
Yo era muy baja,
el auditorio estaba repleto,
y sabía como encontrar a un tipo alto y guapo
que me pusiera en el alféizar cerca del profesor.
Escuchaba muy bien.
Tomé notas y pasé los exámenes.
Mientras estudiaba,
quedó claro que David no quería seguir estudiando medicina.
Quería volver a su vida en Israel.
Creía que ese matrimonio duraría para siempre,
pero yo quería estudiar.
Así que aceptó divorciarse.
Luego, en París, conocí
al esposo número dos.
Se llamaba Dan, era hermoso.
Tuvimos un romance.
Y luego me casé. No,
primero quedé embarazada.
Luego me casé, porque cuando te embarazas, te casas.
Cuando nació Miriam yo estaba encantada.
Al haberme criado sin familia,
esa pequeña bebé hermosa
era pura alegría.
Toda mi vida había deseado con fuerza
irme a los EE. UU, pero creía que nunca tendría dinero suficiente.
Sin embargo, había un cheque que daban automáticamente
a todos los que no habían terminado los estudios por el Holocausto.
De pronto tenía $1500, y le dije a Dan:
"Nos vamos a EE. UU". Nos fuimos en un barco llamado Liberté.
En cuarta clase, al fondo de todo.
Nos impedían subir, debíamos mantenernos en nuestra clase.
Yo pensaba: "Momento, no me dirán que no puedo subir a primera clase".
Así que rompimos todas las reglas
y nos quedamos allí todas las noches
para no perdernos la vista de la Estatua de la Libertad.
Conocía el poema de Emma Lazarus,
"Dame tus masas cansadas, pobres, amontonadas".
Y cuando vi ese milagro en el cielo,
el símbolo de Libertad para los refugiados,
supe que estaba en casa.
Quería mostrarles.
Yo voto, claro.
Como ahora soy ciudadana estadounidense, siempre he votado,
pero no hablo de política.
Alguien que habla de sexo tanto como yo
debe estar al margen de la política.
Sin embargo...
Aquí hay una caricatura de...
del diario más leído en Israel.
Les digo a los presidentes de Corea del Norte y EE. UU:
"Tranquilos, el tamaño no importa".
Desde el comienzo, nunca fui a la televisión
a hablar de política.
[reportero] ¿Dra. Ruth, qué opina de los comentarios sexuales de Trump?
No, sin comentarios.
[Leora] No habla de política en público.
Tiene sus ideas, creo que no es difícil saber cuáles son.
Pero ella no quiere que sus pacientes
o sus seguidores crean que no pueden confiar en ella por sus ideas políticas.
[Joel] Claro que se trata de un modo diferente de entender
qué es la política, ¿no?
[Dra. Ruth] Llamó una mujer, terriblemente alterada porque...
...debe hacerse un aborto.
Ciertamente creo que el aborto debe mantenerse legal.
No hablo de política,
pero nunca me comprometí
en muchos temas incluyendo el aborto.
LA PLANIFICACIÓN FAMILIAR ENGAÑA A LAS MUJERES
Incluso cuando no era popular.
Estoy convencido de que la ley caerá al final de esta presidencia
y el asesinato de niños volverá al infierno de donde surgió.
No dejo de pensar si esos que piden el derecho a elegir
se detienen a pensar
que el feto, el niño no nacido, nunca tuvo ese derecho.
Me molesta que el problema del aborto se haya convertido en un fútbol político.
DEBATE DEL ABORTO OXFORD UNION
Me alteraré mucho si el aborto vuelve a ser ilegalizado, porque...
Antes de la legalización, solo las mujeres con dinero podían obtener un aborto.
Volver a esos años sería terrible,
porque habría abortos mal hechos y volverían a usarse perchas.
Creo que el aborto debe seguir estando disponible.
[aplauso]
[John] Ella es muy diligente para evitar la politización.
VOZ DE JOHN LOLLOS PRODUCTOR DE TELEVISIÓN DE DRA. RUTH
Solo decía: "No soy política, soy terapeuta sexual.
Allí me quedo".
Dime qué pasa.
Pues, desde el aborto, me siento...
me siento tan deprimida.
Ahora creo que me equivoqué.
[Dra. Ruth] ¿Sueles usar anticonceptivos?
‐ [Laura] Oh, sí. ‐ [Dra. Ruth] Pues esto
fue un fallo del anticonceptivo.
No te culpes por no ser responsable, Laura.
[Joel] Es política en el sentido de que tiene un impacto social y político
VOZ DE JOEL WESTHEIMER HIJO DE LA DOCTORA RUTH
...tremendo en el mundo.
Y es capaz de llegar a la gente en un nivel muy humano
que trasciende las convicciones políticas o religiosas
porque les habla como seres humanos.
[Dra. Ruth] Cuando Dan y yo llegamos a Nueva York
WASHINGTON HEIGHTS, NUEVA YORK
...vivíamos en un apartamento aquí
en el tercer piso y...
en una sola habitación.
Poco después de establecernos,
me di cuenta de que Dan y yo no podíamos estar juntos.
Yo estaba muy aburrida
porque él no era un intelectual.
Teníamos un auto viejo. Le di el auto y me quedé la niña.
De pronto era una madre soltera
en un país con una lengua que no conocía.
Fue difícil criar a Miriam sola.
Ganaba $1 por hora trabajando de criada.
Pero necesitaba aprender inglés rápido.
Así que leía novelas románticas,
porque siempre quería leerlas hasta el fin para saber qué pasaba.
[risas]
No recuerdo a ninguna otra madre soltera en los años cincuenta.
Era muy pobre, realmente no tenía dinero,
pero eso no me impedía divertirme.
Hacía fiestas cada fin de semana.
Todos compraban comida.
Yo solo compraba papas fritas.
[Miriam] Me recuerdo como la única niña...
VOZ DE MIRIAM WESTHEIMER HIJA DE LA DRA. RUTH
...en una sala llena de adultos
que bailaban, hablaban y la pasaban bien.
Porque me llevaba a todas partes donde ella iba.
[Dra. Ruth] Y cuando se cansaba la ponía en la cama
y la rodeaba con sacos para que no cayera
y dormía en medio del ruido.
Quizá fui una precursora de las madres solteras.
Chico, esto es en serio.
[Michal] Creo que me equivoqué.
NIETOS DE LA DRA. RUTH
[Dra. Ruth] Nunca les dejé ganar a sus padres, nunca.
‐ [Leora] ¿Por qué no? ‐ Porque deben aprender a perder.
Príncipe y Reina. ¡Buen movimiento!
‐ Momento, momento, momento ‐ [hombre habla]
‐ [Leora] Adiós. [risas] ‐ Oh, Dios.
‐ Es terrible, me tomaron por asalto. ‐ Bien, ¿nos damos la mano?
[Dra. Ruth] Las manos. Qué nietos tan listos tengo. Bravo.
Mira esto,
estos son mis nietos, los cuatro, todos esquían.
Me encantaba esquiar y era muy buena esquiadora.
De hecho, fue así como conocí a Fred.
Uno de mis amigos tenía un auto,
así que juntábamos dinero en grupo
y dejábamos a mi niña con amigos,
y nos íbamos el fin de semana a esquiar.
ALOJAMIENTO MEINSTEIN ‐ ESQUIADORES
Tenía un amigo llamado Hans
y Hans y yo subimos por el remolque
que te sube por la montaña.
Pero era tan alto que cuando estaba detrás estaba en su tobillo,
y cuando yo estaba detrás, estaba en mi cuello, era imposible.
En la montaña alguien me presentó
a Manfred Westheimer, jefe del club de esquí judío,
que estaba en el mismo alojamiento.
Miré a ese hombre pequeñito
y le dije a Hans: "Subiré a la montaña con ese bajito".
No tan bajo como yo, pero nadie es tan bajo como yo.
En la subida supe que él tenía 35,
nunca se había casado, era ingeniero,
y me gustó de inmediato, y allí mismo decidí que me casaría con él.
Tenía que compartir la habitación con otra mujer del grupo.
Cuando entré a la habitación a las dos de la mañana,
porque Fred y yo habíamos pasado la noche hablando,
me dijo: "Aleja tus manos de ese tipo,
es mío".
Yo sonreí y dije: "Ya veremos".
Adivina qué, me casé con él.
[clic del teléfono]
Hola, estás al aire.
[George] Hola, Dra. Ruth, me llamo George. ‐ Hola, George.
[George] Estoy saliendo con una dama que tiene dos hijos.
Sí, ¿está divorciada?
‐ [George] Sí. ‐ Bien.
[George] Y yo la quiero mucho.
Sí.
[George] Y ella ha tenido dos relaciones malas.
Ajá.
[George] Y me pregunto, ¿en qué clase de problemas podríamos meternos
si siguiéramos adelante con esto?
Sí, George, que haya tenido dos malas relaciones
no significa que la tercera no pueda ser fantástica.
Así que predecir que sucederán cosas horribles
no va a ser de mucha ayuda.
Y te oí decir, George,
te escuché decir que la quieres mucho.
[George] Sí, la quiero.
Entonces no me preocuparía por el pasado.
Toma una esponja y limpia.
[Diane] Este es tu tercer matrimonio, ¿verdad?
‐ Sí, pero ahora estoy casada con él. ‐ [Diane] No fue bien la primera vez.
[Dra. Ruth] Es cierto, pero llevo 23 años casada.
‐ Casi 24. ‐ Es mucho tiempo.
‐ [Diane] ¿Crees que durará? ‐ Creo que sí.
[Dra. Ruth] Mis primeros dos matrimonios fueron romances legalizados.
Pero con Freddie fue verdadero amor.
Adoptó y adoró a mi hija Miriam.
Y juntos tuvimos a nuestro hijo Joel.
Necesitábamos una casa más grande y por eso nos mudamos al sitio
donde he vivido todos estos años.
Incluso después de convertirme en la Dra. Ruth, me alegra estar aquí.
Porque este es mi hogar.
[suena el timbre]
Disculpe un momento.
[risa sorprendida]
‐ ¿Alguien pidió una pizza? ‐ Pues tenemos pizza.
‐ ¡Mi Joel! ‐ Estoy seguro de que querías pizza.
Mi Joel, mi Joel está acá.
Se pueden ir a casa.
[Joel ríe]
[Dra. Ruth] Quiero mostrarles algo. Encontré un álbum.
Bien, no sé quién es ese, quizás un amante...
‐ que no recuerdo. ‐ [Joel ríe]
¡Ese es mi Joel!
Eras el bebé más lindo del mundo.
¿Y cuándo te librarás de esa cosa?
‐ ¿El aro? ‐ Hace cien años,
Joel aparece en Oscawana y yo veo un aro.
No le hablé por dos horas y media.
Creo que fueron dos días.
Así que ahora se irán todos y yo me quedaré muy triste.
Fue muy triste cuando ustedes cuatros e fueron.
[Joel] Lo sé. Era tan lindo, todos estábamos aquí.
‐ Pero el apartamento estaba tan vacío. ‐ [Joel] Sí.
No soy una abuela en una mecedora
a la espera de que lleguen sus nietos,
pero no me gusta tenerlos aquí y quedarme sola de pronto.
No, no le gusta estar sola.
‐ [Dra. Ruth] No, no me sentaré aquí sola. ‐ Has aprendido eso, ¿no?
Lo que recuerdo de cuando era niño es que ella era
un tornado de actividad.
Te levantabas el sábado a la mañana y ya había un plan.
‐ Cierto. ‐ O sea, nos íbamos a esquiar
o por allí, o a hacer aquello otro.
Siempre había una especie de energía.
Pero, a la vez, siempre se ocupaba de su carrera.
O, sí. Una madre en casa es probablemente
lo más opuesto posible a nuestra madre.
[Dra. Ruth] Realmente creo que no habría sido buena madre
si no hubiera tenido
intereses académicos y un trabajo.
Tenía un cargo en Planificación Familiar de Nueva York,
que en esos años no era tan conocido como ahora.
Trabajaba en East Harlem, que en esa época era de lo peor.
[Joel] Viajaba todo el día pidiendo que la acercaran,
tomando el transporte público.
Recuerdo que se iba muchas noches y mi papá,
que para mí siempre fue un ingeniero estable,
hacía la cena y esas cosas.
[Dra. Ruth] Yo entrenaba a paraprofesionales,
gente sin título secundario,
como consejeros de planificación familiar. Y lo amaba.
Eso aumentó mi interés en el tema de la planificación familiar.
[Miriam] En casa, no nos hablaba mucho sobre sexualidad.
Siempre llevaba una especie de equipo de control de natalidad de Planificación.
Así que en mi pequeña escuela de niñas, cuando tuvimos educación sexual,
fui la única que pudo llevar el equipo y decir:
"Esto es un DIU, esto es un condón".
Creo que lo aprendía por estar allí.
[Joel] No recuerdo que haya tenido una charla grande conmigo.
Dejaba a propósito un montón de libros con información,
y yo los recogía.
[Dra. Ruth] Desde joven,
lo más importante para mí fue la educación.
Por eso, en 1967,
comencé el doctorado en el Teachers College de Columbia.
Para ese trabajo en Planificación Familiar usé los datos
de 2000 mujeres
y sus historiales anticonceptivos y de abortos cuando este era ilegal
para mi disertación doctoral.
Y tenía 42 cuando conseguí el doctorado.
Mientras estaba en Harlem, en Planificación Familiar,
la gente me hacía preguntas.
Preguntas sobre eyaculación precoz.
Incapacidad para el orgasmo.
En toda esa zona de la sexualidad
que no podía contestar.
Descubrí que no sabía lo suficiente.
Necesitaba más entrenamiento.
En la universidad de Cornell había una famosa terapeuta sexual,
la Dra. Helen Singer Kaplan.
Fue la primera en desarrollar una metodología
para tratar la disfunción sexual.
La terapia sexual es de hecho una rama compleja de la psiquiatría.
Pero el principio básico en una mujer que no puede tener orgasmos
es enseñarle a tener un orgasmo por sí misma.
[Dra. Ruth] Me aceptaron en el programa de la Dra. Helen Singer Kaplan
para aprender terapia sexual.
Y pensé: "Estoy en el cielo".
Según la tradición judía,
la palabra "conocer" en hebreo es ladat,
conocer a alguien.
También significa "sexo," lo cual es fantástico,
porque la palabra "sexo" significa conocerse el uno al otro.
Significa tomarse tiempo para escuchar y para hablar con el otro.
Al no tener padres desde los diez años,
era muy consciente de la importancia
de ser tocada y amada.
Fue por esa razón que me interesé tanto
en los temas de la familia y las relaciones
y, con el tiempo, la sexualidad.
Trabajando con la Dra. Helen Singer Kaplan aprendí el trabajo.
Nos sentábamos en una sala con un espejo por el que se podía ver
y hacíamos terapia sexual.
Trabajé con ella en Cornell por siete años.
Era un sueño absoluto, trabajar en la ayuda profesional.
Había terminado mis estudios y tenía mi consultorio privado,
haciendo terapia psicosexual y terapia de relaciones.
Hasta 1981...
¡Muy bien!
¡Hola! ¿Cómo estás?
[Dra. Ruth] ...ese fue el año en que todo cambió para mí.
‐ Te ves maravillosa, no has cambiado. ‐ [Dra. Ruth] Tú te ves bien. Esta es Betty Elam.
Sin ella, no sería la Dra. Ruth.
Todavía estaba en el cuerpo del Centro Médico Cornell
con la Dra. Helen Singer Kaplan,
cuando llegó una carta al programa, para ver si alguien podía hablar
sobre la necesidad de educación sexual.
Nadie quería ir porque no pagaban dinero.
‐ No pagaban. ‐ Correcto.
ASUNTOS COMUNITARIOS WYNY
‐ [Dra. Ruth] Vi la carta y dije: "Iré yo". ‐ Sí.
‐ [Dra. Ruth] "Inflaré un globo". ‐ Correcto.
OFICINAS CENTRAL WYNY ROCKEFELLER PLAZA 30
[introducción de radio] Noventa y siete
W, Y, N, Y.
[hombre] Miremos el clima del fin de semana.
[Maurice] Recuerdo que Betty llegó corriendo a la estación,
y dijo al gerente general:
"No creerán esta mujer que conocí hoy...
VOZ DE MAURICE TUNICK GERENTE DE LA ESTACIÓN WYNY
...es de este tamaño,
tiene un acento alemán muy marcado
y habla de sexo como nadie antes.
Creo que deberíamos hacer algo con ella".
Francamente, no era nuestra prioridad, éramos una estación musical.
Pero en esa época las radios que recibían la licencia
debían dar servicios comunitarios una cierta cantidad de horas.
Y la mayoría de las radios le asignaban programas
cuando poca gente escuchaba.
[Betty] Nunca se había hecho un programa como ese.
y tuve muchos tira y afloje, pero bien.
Si eres una mujer en este negocio, estás acostumbrada a ello.
Y Ruth puede ser muy encantadora, además de que tiene buena educación.
Así que pudimos darle una oportunidad a Hablando de Sexo.
[mujer hablando]
FORMATO "HABLANDO DE SEXO"
[Maurice] El show estaba hecho en 30 rock.
Ella nunca había hecho radio antes.
Y los abogados estaban muy nerviosos sobre eso,
muy nerviosos sobre los consejos.
Y el programa iría grabado, para poder editar
cualquier cosa incómoda.
Buenas noches, soy la doctora Ruth Westheimer.
Nuestro programa se llama Hablemos de Sexo.
EN EL AIRE
¿Hola, sigues allí? Sigues tú.
VOZ DE SUSAN BROWN PRODUCTORA WYNY
Íbamos al estudio y teníamos 12 líneas de teléfono,
y contestaba. "Hola, Hablemos de Sexo,
¿tiene alguna pregunta?"
Ella quería el elemento sorpresa.
La primera vez que escuchó la pregunta fue cuando apretó el botón.
‐ Hablemos de Sexo. Estás al aire. ‐ [John] Hola, Dra. Ruth.
‐ Si. ‐ [John] Me llamo John soy de Georgia,
‐ y tengo una especie de problema. ‐ Déjame escucharlo.
[Maurice] Grabábamos el show los jueves,
salíamos al aire los domingos a la noche,
porque allí no había nada.
12:00 ‐ "HABLEMOS DE SEXO" CON LA DRA. RUTH WESTHEIMER
Ya sabes, ¿quién está despierto el domingo a la medianoche?
Era una hora muerta, perfecta para un show
que te pone un poco nervioso.
Conozco a un tipo que solo tiene erecciones
cuando su pareja usa tacones altos.
[Maurice] En esos días, en la NBC podías sentarte en un estudio y consultar
cualquier otro estudio para escuchar lo que hacían.
No hacíamos promociones,
pero, aparentemente, por el boca a boca,
y de pronto supimos que los jueves...
[Dra. Ruth] Hola, estás en el aire.
[Maurice] ...todo se detenía en NBC
porque la gente escuchaba la grabación de Ruth para WYNY.
‐ [Jeff] Hola, Doctora Ruth. ‐ [Dra. Ruth] ¿Sí?
[Jeff] Escuché que una mujer solo tiene una cantidad de orgasmos
‐ en su vida. ‐ [Dra. Ruth] Dios no lo permita. [risas]
Es un rumor que no había escuchado, escucha con atención, Jeff.
[Maurice] Era distinta a todos los juicios morales de entonces en EE. UU.
No había nadie con quien pudieras hablar de esa clase de cosas.
Y, de pronto, estaba esta mujer en la radio, respondiendo directamente.
‐ Tienes que... ‐ [mujer] Si sabía que estaba embarazada
‐ no sé qué hubiera pasado. ‐ Bien, pero debes hablar con alguien.
Cuando la gente empezó a llamar no podía decir Westheimer.
Es un nombre largo y no es americano.
Llamaban y decían "Dra. Ruth".
GERENTE ESTACIÓN WYNY
Dije: "Muy bien, Dra. Ruth".
Ahora la gente famosa de la televisión y la radio
[hombre] Todos son un nombre.
[Dra. Ruth] Todos usan el primer nombre.
Pero te digo que yo fui la primera.
Volveremos a los llamados en solo un momento.
[Betty Elam] Todos estaban excitados en la estación.
Les pregunté si podía hacerlo en vivo.
Y dijeron que sí.
EN EL AIRE.
[Maurice] Pasamos de quince minutos a una hora, y luego dos horas.
[Dra. Ruth] Las noches de los domingos la gente que volvía de los Hamptons
se metía al coche a las 10.
[hombre] Estaba tumbado en la cama leyendo una Playgirl
y solo tenía a mano la ropa interior de la novia de mi compañero,
me estaba masturbando, y entró mi compañero de casa.
[mujer] Tengo un vibrador, y he llegado al punto
en que prefiero usarlo que salir con hombres.
[Dra. Ruth] Sí.
[hombre] Mi pene es extremadamente grande,
‐ como 35 centímetros... ‐ [Dra. Ruth] Ajá.
[hombre] ...y la mayoría de las chicas con las que salgo
parecen intimidadas con el tamaño de mi pene.
[Dra. Ruth] A las 12 ya estaban de regreso en Nueva York.
Decía que eso significaba que ya estabas sexualmente excitado
para cuando llegabas a casa.
CONDUCTORA "ABUELA FREUD" FAVORITA ENTRE NEOYORQUINOS
[Maurice] Francamente, no esperábamos que explotase así.
Empezó como "una buena idea".
Pero creo que nadie pensaba que marcaría la diferencia
entre el éxito y el fracaso de la estación de radio.
Resultó que nos conocían por ella.
Éramos la radio de la Dra Ruth.
En un año, había más gente
escuchando a Ruth el domingo a la noche
que en las radios de la mañana. Algo insólito.
NBC CONTRATA A LA DRA. RUTH WESTHEIMER
LA GENTE DESPIADADA ES LA PEOR AMANTE.
EL NUEVO PROGRAMA DE LA DRA. RUTH
[Joel] Realmente no fue muy conocida hasta que me fui a la universidad.
En mi primer año, recuerdo que era domingo y volví al dormitorio...
[Dra. Ruth] ¡Hay muchas mujeres que leerían Playboy por diversión!
[Joel] Y escuché la voz de mi madre en ocho radios diferentes,
dispersas por la sala, y yo me sorprendí muchísimo, ¿"Mamá"?
SON LAS 10 ‐ ¿SABEN QUÉ ESTÁN ESCUCHANDO SUS HIJOS?
[Pierre] De pronto recibió toneladas de atención mediática...
UNA VOZ DE "ALFABETISMO SEXUAL"
...y de una historia del New York Times surgió un contrato de libro.
EL BUEN SEXO DE LA DRA. RUTH
Y empezó a viajar y dar clases.
Luego llegaron los programas nocturnos. Letterman la quería,
Arsenio la quería, Carson la quería.
Hay mitos que todos escucharon y dan risa, sobre quedarse ciego...
O que te crezca pelo en las palmas.
‐ Sí, esas cosas. ‐ Pierdes el pelo.
‐ Todo eso. ‐ [risas del público]
GENTE ¡BUEN SEXO CON LA DRA. RUTH!
[Pierre] Todos la querían.
Siguiente.
[Pierre] Salía en toda clase de programas, Salto Cuántico,
La vida de los Ricos y Famosos, Hollywood Squares.
Luego empezó a hacer comerciales,
hizo uno con Pepsi, con Bo Jackson,
Y uno de Herbal Essence que llamó la atención.
¡Si crees que eso es bueno, prueba el gel de ducha!
[Pierre] Empezó una carrera de actriz.
¿Eso es un beso?
[risas]
[Pierre] Tenía una comedia, la casa de la Dra. Ruth.
Estuvo en una película con Gerard Depardieu y Sigourney Weaver.
[ambos en francés]
Incluso tuvo su propio juego de mesa.
DRA. RUTH JUEGO DEL BUEN SEXO
[Maurice] Pasó de ser una persona más de Nueva York
que va a todas partes en metro
a alguien a quien llevaban
y le pagaban por aparecer.
[Pierre] Y luego, claro, tenía sus propios programas.
BUEN SEXO
EL SHOW DE LA DRA. RUTH
Después de eso, ya no podía caminar tres metros sin que la pararan
para hacerle preguntas.
Lo disfruto, siempre miro su programa y todo eso.
[Pierre] Explotó.
[Susan] Y dijo que no vamos a dejar que el negocio nos cambie.
Porque un día podía irse, y su línea era:
"Puf, puf, todo esto podría desaparecer".
Y hoy es la misma persona.
Dra. Ruth, ¿sigue sus consejos con su esposo en casa?
Nunca permito que venga a los programas,
porque les diría a ti y a Phil: "No la escuchen, ¡es pura cháchara!"
‐ Eso es lo primero. ‐ [risas]
[Diane] ¿Es cierto que lo que dice es pura cháchara?
‐ Es una buena línea. ‐ [Diane ríe]
[Diane] ¿No le avergüenza que haya chistes de la Dra. Ruth?
¿E imitaciones de la Dra. Ruth en el show de Johnny Carson?
Bueno, la imitación es la forma más sincera de halago, dicen.
No, no me avergüenza. Ella es muy emprendedora
y no se asusta ante ninguna controversia,
sea cual sea, y en este caso es el sexo.
Si puedes llamarlo controversia.
[Dra. Ruth] Este era el banco favorito de Fred Westheimer.
Amaba este parque con pasión. Venía casi todos los días.
Una noche de 1997,
volvía de una fiesta de los premios de la Academia.
Y Fred me dijo: "Ruth, tuve un derrame".
Así que llamé a una ambulancia,
y lo llevaron a un hospital. Estuvo en coma diez días.
Lo operaron, hicieron todo lo posible,
pero no lo pudieron salvar y murió.
Me puse muy triste porque le habría encantado ver crecer a sus nietos.
Fue muy pronto.
[Miriam] La única vez que la vi llorar
fue cuando murió mi padre.
En su cama, sabes, dio su último aliento, y...
Y la vi llorar.
Y nunca la vi llorar en otra ocasión.
Después de la muerte de alguien los judíos guardan el Shivah.
Es un tiempo de silencio, y te quedas en casa siete días
pensando en la persona,
pero ella lo hizo un par de días y luego volvió al trabajo.
[Joel] Mi madre tuvo muchas tragedias en su vida.
Atravesó el Holocausto, perdió a su familia,
perdió a mi padre.
Siempre sigue comprometida con su trabajo.
Ya sabes, tiene casi noventa
y siempre está ocupada.
Creo que hace una parte de eso
porque ama lo que hace,
pero creo que también...
es su mecanismo de supervivencia.
Creo que sintió consciente o inconscientemente
que tenía que elegir entre seguir
o ser devorada.
[hombre] ¿Hay partes de su pasado de las que no quiere hablar?
Por supuesto.
Hay ciertas cosas que una no comparte.
Ni con un esposo, ni con sus propios hijos.
Le doy un ejemplo,
mi familia fue exterminada en los campos de concentración.
Y hay ciertos aspectos de, eh,
el dolor y la soledad que yo no extiendo
porque son cosas que nadie puede evitar.
[hombre] Gracias.
[Joel] Es fácil para ti y para mí decir
que ella bloquea sus sentimientos,
o que debería explorarse en profundidad.
[Miriam] Pero así es ella.
Así sobrevivió
y cualquier cosa que sirva para vivir una vida
tan completa como la suya...
Para mí está bien.
4 DE JUNIO, 2018
CUMPLEAÑOS 90 DE LA DRA. RUTH
[Dra. Ruth] ¿Más flores?
Oh, Dios, ¿quién me envió eso?
Es hermoso.
Muy bien.
Que no te den por hecho,
el New York Times el diario más importante
en los EE. UU.
En mi cumpleaños, en página frontal,
no enterrado en un huequito interno.
Mira esto.
Oh.
"A los 90, todavía habla de sexo
de la mañana a la noche".
Bien, vamos, vamos.
[risas]
Recuerdo
cuando tenía nueve y medio,
antes de dejar Frankfurt por Suiza,
que había un libro en la biblioteca de mis padres,
en el último estante,
y cuando no había nadie en casa trepaba para buscarlo.
Se llamaba El matrimonio ideal.
Y vi ese libro con posiciones sexuales
y dije: "¡Esto es lo que hacen mis padres!"
Así que mis padres,
aunque no tuvieron oportunidad de conocerme luego...
me ayudaron a ser quien soy hoy.
‐ Gracias, Vincent. ‐ De nada.
‐ [Dra. Ruth] Asegúrate de que te den de comer. ‐ Bueno.
MUSEO DE LA HERENCIA JUDÍA
[Michal] A menudo preguntan
cómo es ser nietos de la Dra. Ruth.
Pues es tener una abuela que es muy divertida,
que camina, esquía, nada...
MICHAL LECKIE NIETA DE LA DRA. RUTH
...y que les da fabulosos consejos a sus nietos.
Felices noventa a nuestra maravillosa Omi.
Los que conocen bien a Ruth saben
que no habla de su profesión con su familia.
NIETO DE LA DRA. RUTH
Hay una excepción en cuarto grado,
cuando dio una clase completa de educación sexual
a toda mi clase de la escuela Riverdale Country.
[risas]
Todavía no me recupero.
Fuera de bromas, felices noventa, Omi.
Me siento muy afortunado de ser tu nieto,
y de pensar que millones de personas
tienen la suerte de seguir tu consejo.
Ruth se convirtió en la Dra. Ruth en los años ochenta...
AMIGO DE LA DRA. RUTH
...pero treinta años después
nos sigue educando
e inspirando a todos.
Esta noche tenemos la oportunidad
de decirte cuánto impacto
tú y tu vida siguen teniendo.
Que cumplas muchos más años saludables.
¡Nietos!
Cuando miro atrás,
fue exactamente hace 70 años, en mi vigésimo cumpleaños
que me hirieron en Jerusalén,
donde habría podido perder ambas piernas.
Y hace ochenta años
que dejé Frankfurt am Main
por culpa de los nazis.
Si pudiera hablar con esa niña ahora,
le diría: "Pese al hecho
de que viviste algunos eventos trágicos,
mira lo que pasó contigo en la vida".
Amigos, ¿comieron algo?
¡Adiós!
Sostén mi mano, por favor.
Muy bien.
‐ ¿Comiste? ‐ [hombre] Sí.
[Dra. Ruth] Por mi pasado,
las cosas que he superado,
tengo la obligación de vivir en grande
y dejar una marca en el mundo.
‐ Bien. ‐ Bien.
[Dra. Ruth] Oh, veo un arco iris.
¡Toma el arco iris!
Los arco iris dan buena suerte.
Mira, veo vacas.
Una, dos, un montón de ellas.
Fred Westheimer habría querido parar para hablar con ellas.
Mira esa nieve.
[hombre ríe]
¡Nieve en agosto!
Hay un término americano
que yo no uso, pero usaré ahora.
"Calienta penes".
Nunca me escuchaste usarla, ¿no?
Hay que discutir eso.
Ryan, debes probar esto.
Algo especial.
¿Quién más en el mundo tiene un amigo
que es un gran abogado?
¿Puedo decirles cuánto ganas?
No.
[Dra. Ruth] Sé cuánto gana por hora.
No lo diré.
El último. Come, Ryan.
‐ [Dra. Ruth] ¿Me escuchas? ‐ [Jacobson] Sí, suenas hermosa.
[Dra. Ruth] Bien.
Solo debo recordar que está encendido todo el tiempo.
¡Hay un montón de caca de vaca! ¡Ups!
Tengo dos casas de muñecas en Nueva York,
y necesito uno de esos.
Amo todo lo que es pequeño y perfecto como yo.
[se abre la puerta]
[Dra. Ruth] ¡Hola, estoy aquí!
¿Dónde está el camarógrafo?
¡Mira lo que te traje!
Mira lo que robé para ti.
Unos caramelos para todos.
[Greg] Prestado.
[Dra. Ruth] No, no es un préstamo. Puedes comerlo.
[risa]
[Ryan] Dijiste el último.
¿Otro?
[entrevistador] ¿Por qué sigue publicando a los 89?
¡Qué pregunta estúpida!
Siguiente pregunta.
Aunque hablo de la mañana a la noche,
en realidad soy una persona muy reservada.
No sabrás cuánto dinero tengo,
y tampoco sabrás con quién me acuesto.
‐ Eso es todo. ¡Adiós! ‐ [risas]
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