All language subtitles for La Casa de Papel SE02 EP01

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Original subtitles

(Sirena y radio)

(AGENTE) Todos los equipos preparados.

(AGENTE 2 AL MEGÁFONO DANDO INSTRUCCIONES)

-Vamos, vamos, cubrid el flanco derecho.

-Vamos, vamos, vamos. -"Prevenidos, Científica".

-Parece que hay muchas pruebas.

(RADIO) "Registrando el piso superior".

"La habitación oeste parece ser un aula".

"Taburetes, pizarra...".

"No hay presencia humana".

(SUÁREZ) "Inspectora,"

hemos encontrado algo más.

(RAQUEL) Que no entre nadie en el aula que no sea de la Científica.

-Cuenta con ello. -Inspectora.

-La cocina y el baño están llenos de restos.

Acompáñame.

(RAQUEL) ¿Qué es eso? -Parecen boquerones.

-Anchoas.

-"Inspectora, los registros de compra

que robaron en la farmacia de Palomeque".

Están en un cajón. -(SUSPIRA) Joder.

La persona que les ayuda desde fuera ha estado aquí

y hace menos de 30 horas.

Poned vigilancia en las carreteras colindantes.

-"Atención, corten las carreteras en 10 km a la redonda".

"El sospechoso puede estar cerca, repito, puede estar cerca".

-"Recibido. En marcha las unidades. Informamos a la DGT".

"La inspectora comenzó a segregar adrenalina y cortisol".

"Su ritmo y presión sanguínea aumentaron,

al igual que una leona segundos antes de cazar a su gacela".

"Estaba excitada y sentía el aliento de su presa muy cerca".

(Murmullos)

(Cámara de fotos)

Tenemos hasta ocho tipos de huellas diferentes.

Una de ellas ya ha sido cotejada.

Pertenece a Silene Oliveira, alias Tokio.

(RAQUEL SUSPIRA)

"Raquel no podía parar de hacerse preguntas".

"¿Eran realmente aquellas pruebas un hilo del que tirar

o de nuevo una vía muerta en la que atascarse?".

(Cámara de fotos)

Esto no tiene ningún sentido.

(NAIROBI Y TOKIO RÍEN)

"Y Raquel estaba en lo cierto,

porque el Profesor había planeado minuciosamente

llevar hasta Toledo a la Policía,

por lo que habían dejado una fantástica escena del crimen

digna de un Óscar y llena de ADN de gente

que nada tenía que ver con el atraco".

"Con lo que no contaba el Profesor era con volver

y dejar las huellas de aquellos que la Policía ya tenía identificados,

Berlín, Río

y yo".

"Y ya de paso, desconcertarlos con unos boquerones

y los papeles de la farmacia".

"Lo único que pretendía era llevar a Murillo a una vía muerta

en la que perdería, al menos, tres días".

"Tres días muy productivos para nosotros,

porque dan para mucho cuando se imprimen billetes

a ocho millones por hora".

"Sobre todo, con la ayuda inestimable de los rehenes".

Venga, chicas, esto lo necesito contado en media hora.

¿A ti qué te pasa? Espabila, niña.

Mira con qué sonrisa trabaja la gente.

A trabajar, a trabajar, que el trabajo dignifica, joder.

"Convertidos en cómplices y con la ilusión de recibir algún día

por correo postal un millón de euros".

Tú conmigo. ¡Oh!

-¡Uf! (JADEA)

"Algo no encajaba".

"Entre esas paredes no había nada que no supieran ya".

"Lo que el Profesor había calculado que le llevaría tres días,

a la inspectora le llevó 50 minutos".

Suárez, llama a Alberto, que venga en cuanto pueda.

-¿Alberto, tu exmarido?

-¿No es el mejor de la Científica? Pues que venga.

-Atención, comunicación con Central. Servicio operativo 315,

"finca de Toledo".

"La inspectora Murillo solicita

la presencia al inspector Vicuña, de la Científica.

(Voces en la radio y barullo)

(Helicóptero)

(Sirenas y radios policiales)

(Helicóptero)

"Raquel, soy Julia, la profesora de Paula".

"Solo quería avisarte de que ha venido el padre de Paula

y se la ha llevado a comer fuera".

"Ha dicho que era un evento familiar".

"Me gustaría reunirme contigo".

"No, no es por Paula, Paula va bien,

pero su padre quiere invitarme a un café después de clase y...".

"Y no sé muy bien cómo abordarlo".

(Barullo)

No puedes pasar. Perdón, conozco a la inspectora.

¿Raquel? Raquel.

-Salva.

Discúlpeme, es que solo quería despedirme.

Perdona todo este lío. No, no. Estás trabajando.

No te preocupes de nada. No pasa nada.

Yo cogeré ese camino, llegaré al pueblo

y algún autobús encontraré para Madrid.

Espera. Suárez, ¿hay algún coche que vaya a Madrid ahora?

-En media hora sale la primera remesa de pruebas para Canillas.

No quiero molestar, de verdad. Cojo un autobús y no pasa nada.

-Tirando por el camino y luego todo a la derecha

se llega a la carretera. Me pareció ver una parada.

Sí. -Salva, no hay problema.

Te lleva un compañero, ¿hum?

(MURMURA)

(MOSCÚ) Ya es la hora.

-Todavía falta un minuto para las 18:00.

-Pues, dadas la circunstancias,

ya sabes por dónde me voy a pasar tu puñetera puntualidad británica.

(Tono de llamada)

(Teléfono)

Tercera llamada sin respuesta.

Eso son 18 horas sin noticias del Profesor.

Y ya sabemos lo que significa eso.

Haremos una llamada de control cada seis horas.

¿Qué pasa si no nos llamas?

(NAIROBI) O si no nos coges el teléfono.

Si por cualquier cosa surge algún imprevisto,

tendréis que esperar a la siguiente llamada

y así hasta completar un ciclo de cuatro llamadas, 24 horas.

¿Y si en 24 horas hemos perdido el contacto contigo?

Entonces, con casi total seguridad,

me habrán detenido y me estarán interrogando.

(Murmullos)

(MOSCÚ) Tampoco sabemos nada de la Policía.

Seguro que está pasando algo fuera. ¿Qué hacemos?

-Hum... ¡Oh! Bueno,

todavía queda una llamada para completar el ciclo,

a las 00:00. (DENVER) ¿Qué ciclo?

¿El ciclo de la puta ratonera? -Denver, tranquilo.

El Profesor estará atando algún cabo suelto.

No hay nada de qué preocuparse aún.

De momento seguimos vigilando a los rehenes

e imprimiendo dinero con tranquilidad.

Yo voy a descansar un poco. ¿Estás de coña?

¿Con el marrón que tenemos encima te vas a ir ahora a follar?

Ay, Tokio, por favor. ¿Qué?

No hay necesidad de que te pongas en plan ordinario.

No te hace falta. No te sienta bien. Eso lo primero.

Y segundo, si yo tuviese que buscar algún aliado aquí,

en esta banda, en términos hedonistas,

esa serías tú. ¿Qué ha pasado con el "carpe diem"?

Ha pasado... que el plan se ha caído a putos pedazos

y que a lo mejor a ti te da igual porque estás desahuciado,

pero a mí no.

Me voy. -Hijo de la gran puta.

-(SUSPIRA) Otra.

-¿De verdad te estás follando a una rehén?

¿A quién, a la pobre esa que tienes de acá para allá

como si fuese una puta secretaria?

-Pobre no, se llama Ariadna, Nairobi.

Y, sí, hemos congeniado.

El día que entramos aquí

Ariadna temblaba de una... forma que yo reconozco.

Esa fragilidad, esa delicadeza despertó algo en mí.

-Vaya discurso de mierda, porque no hay nada más rastrero

en esta vida que follarse a una rehén.

-Ah...

-Tampoco es tan malo estar con una rehén, ¿no?

¿Qué pasa?

A mí se me puede acusar de follar bien o de follar mal,

pero no de follar a punta de pistola.

-Denver... No.

-¿Qué pasa? Pues sí, pues sí, yo también tengo una relación.

Con Mónica Gaztambide.

-¿Qué estás diciendo, hijo?

-Joder, que le salvé la vida y que ella me abrazó y me besó.

Yo no la obligué a nada. Había amor.

-Ay... -Pero ¿qué amor, pedazo de capullo?

¿Eh? ¿Tú no sabes lo que es el síndrome de Estocolmo?

-Pues no, Nairobi, no sé lo que es el síndrome ese.

Pero si tiene un síndrome o una puta enfermedad,

ya lo superaremos juntos. -No lo vais a superar juntos

porque tú se lo estás provocando. El síndrome de Estocolmo

es cuando la rehén acaba teniendo sentimientos por el secuestrador.

Esta chica lo que está es acojonada,

pero tú eres un puto analfabeto y te crees que es amor.

¿Qué coño os pasa? -(MOSCÚ) Vale ya.

Vale ya.

Aquí ninguno somos un premio Nobel,

pero tenemos que dejar de echarnos mierda encima.

Estamos en una situación crítica. -No.

En una situación crítica estaremos

si el Profesor no llama dentro de seis horas.

Y entonces activaríamos el plan Chernóbil.

-El Profesor no dijo nada de eso.

¿Qué es plan Chernóbil?

-Si todo sale bien, nunca llegaréis a saberlo.

Así que, por favor, tengamos un poco de paciencia.

¿De acuerdo?

Ahora, si me disculpáis, yo voy a vaciar mi mente.

(Helicóptero y barullo)

-Salva, ¿tú crees que debería dejar el caso?

No sé, decir que no estoy bien, coger una baja,

abandonar.

Bueno, es una pregunta muy íntima. Por eso te la hago.

Nos hemos acostado..., no sé, ya conoces a mi madre y todo.

No, quiero decir que es una pregunta a la que solo tú puedes responder.

Solamente tú sabes cómo te sientes.

Pues... siento que todo esto me va grande.

Si hubiesen puesto a otra persona en mi lugar...

No, eso no, Raquel, no. Si tú estás al mando

de una crisis así es porque nadie mejor que tú

sabe cómo gestionarla. No sé.

Todavía en la carpa, hablando con ese tipo,

el Profesor, con el que negocio, ahí me siento útil.

Y mira que me enfrento a preguntas del estilo:

"¿qué lleva puesto?". "¿Qué lleva puesto?".

Sí.

Pero, no sé, aquí, a campo descubierto,

siento que... es más fuerte que yo. No puedo con él.

No sé. Mira a toda esa gente trabajando.

30 tíos de la Científica y yo no sé ni por dónde tirar.

Me siento perdida.

Ay... Perdona, Salva. Se te está haciendo tarde, ¿verdad?

No, no, para nada.

(RADIO) "Inspectora Murillo,

el inspector Vicuña, de la Científica,

está entrando en el perímetro".

-¿Me acompañas?

Claro.

-Hola, Raquel. Gracias por llamarme.

Ha sido un gesto muy profesional por tu parte.

¿Cómo está Ángel?

-Sigue en coma. No hay ninguna novedad.

Él es Salva, un amigo.

Bueno, mi pareja actual, vaya.

Salva, el inspector Alberto Vicuña.

Salvador...

Martín. Salvador Martín.

Encantado.

-Igualmente.

Me alegra que estés con Raquel.

No te molesto. Me meto dentro y como si no estuviera,

pero me tienes que poner en antecedentes, ¿hum?

¿Qué es eso?

460 000 euros.

Un pellizquito, por si nos trincan.

Para empezar de cero tú y yo cuando salgamos del trullo.

(Golpes en la pared)

(Suena hueco)

Voy a esconderlo aquí, detrás de nuestra baldosa.

Voy a hacer un agujero con una radial

y lo voy a volver a sellar. Dentro de unos añitos venimos

y nos compramos un pisito en La Manga.

Eso si todavía existe el euro, ¿no?

Coño, es verdad.

(RÍE)

Escúchame.

No, no vas a empezar otra vez

con la mierda de que me quieres dejar, ¿no?

Coño, espérate a que nos detengan y me dejas con una cartita o algo.

Escúchame.

Las cosas se van a poner muy feas

y yo no soy de quedarme quieta.

Soy más bien de liarme a tiros.

Lo sé.

Pero tú no.

Necesito pedirte un favor.

Cuando empiece la jarana,

tienes que entregarte.

Te haces con una bandera blanca y te entregas.

Eso te servirá de atenuante cuando se compliquen las cosas.

Cuando se compliquen las cosas..., yo estaré contigo.

Cuando empiece la jarana...,

yo estaré contigo...

a tumba abierta.

Y te digo otra cosa:

yo solamente saco la bandera blanca cuando gana el Madrid.

Vale.

Entonces, ¿qué, follamos un poco?

Vale, no es el momento.

¿Jarana entonces?

Jarana.

Eh, venga.

-¿Tú sabías lo del síndrome ese?

-¿El síndrome de Estocolmo? Sí, algo había oído.

-Yo no la obligué a nada, papá, te lo juro.

Si yo fui a llevarle la comida y... se me abrazó al cuello,

que me buscaba la boca y no sabes cómo, no me soltaba, papá.

Que fue de verdad, que te juro que nos besamos de verdad.

Si me puse a bailar delante de ella y todo.

-Mírala.

¿Tú cuándo has tenido una novia así?

-Pues la Vane.

-¿La Vane? -La Vane era guapa.

-La Vane ni era guapa, ni era lista ni era buena.

Porque era de tu mundo y teníais vuestras cosillas en común.

-¿Cuál se supone que es mi mundo?

Un mundo de mierda, ¿no?

-Mírala bien. ¡Mírala!

Primero, es una funcionaria de oposición,

o sea que ha estudiado y mucho.

Segundo, su último novio era el director general

de la Fábrica de la Moneda y, tercero, es guapa a reventar.

Y elegante.

Esa mujer es de otra liga, hijo.

No sé, es de Champions y nosotros somos más de a ver si bajamos o no.

-Ya está bien. Ya está bien. -¿Eh?

-¡Que me he enterado!

Que soy un mierda, que tengo que pensar como un mierda

y que tengo que soñar como un mierda. Me he enterado.

(Golpe fuerte)

¡Quietas! (GRITAN)

(RÍO) ¡Ha dicho quietas, coño! ¡Las manos a la cabeza!

(MOSCÚ) ¡Eh, eh, eh!

¿Se puede saber qué pasa? Pasa que esto es muy raro

y que aquí no llama nadie.

Y que si nos van a acribillar a balazos y nos vamos a ir al carajo,

al menos que nos enteremos por la tele, ¿no?

(Puerta abriéndose)

-Tranquilas.

Mónica Gaztambide, te toca la cura.

(Voces en la radio policial)

(Cámara de fotos)

En el primer reconocimiento

hemos encontrado huellas de ocho personas.

Hay ADN en colillas, chicles, palillos, hasta en un yogur.

Más de 100 pruebas clasificadas y lo que nos queda.

Parece que también escribieron el plan en la pizarra.

Estamos intentando reconstruirlo. -¿Han dejado el plan escrito?

-Sí. Bueno, esa es la pregunta,

si esto es una escena contaminada

o si responde a una falta de celo por destruir pruebas.

-Están dentro de la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre,

no creo que tengan falta de celo ni de inteligencia.

(SUSPIRA) Nada de esto vale una mierda.

Ángel llegó más lejos que tú con las huellas que encontró.

-¿Qué huellas? -¿No te dijo nada?

Consiguió un objeto personal, una cucharilla.

"De ahí aislamos las mismas huellas que encontramos en el zeta".

Ángel dio con alguien de la banda o al menos estuvo muy cerca.

Si hay algo útil aquí, sé dónde puede estar. Ven.

Todo lo que hayan querido borrar de verdad

lo habrán quemado ahí dentro.

Es la manera más segura de destruir algo

y es lo que haríamos todos. -Pero ahí solo hay cenizas, y pocas.

-Y esas cenizas antes fueron leña, carbón,

pero también documentos, fotos,

un papel que al quemarse pierde la mayor parte de su materia.

El fuego crea unas volutas de humo caliente

que elevan esas partículas de papel por el tiro de la chimenea.

En ocasiones, esas partículas se pegan

al ladrillo rugoso de la pared.

Si hay algo que valga la pena, está ahí dentro.

Déjanos trabajar.

Gandía, trae las gafas y la cámara infrarroja.

(NAIROBI) Vamos, niña, que tengo prisa. Venga, tira. A ver...

Tira. A trabajar.

(Puerta cerrándose)

(SERIO) Date la vuelta.

Estás serio, ¿no? No.

(TARAREA, SENSUAL) ¿Puedes parar?

Se me derrama el Betadine. Ya, ya, el Betadine.

(TARAREA)

Mónica, te lo estoy diciendo en serio.

¿Qué pasa, que... se han acabado ya nuestras 60 horas de amor?

Pasa que tú eres una rehén y yo te he secuestrado,

así que cuando acabe esto y salgamos de aquí, ya veremos.

¿Qué?

¿Qué pasa?

Ven.

¿Qué, ha pasado algo y no me he enterado?

A lo mejor tú no te das cuenta

porque estás aquí en contra de tu voluntad, Mónica,

pero tienes un síndrome.

¿Qué? ¿Qué síndrome? De Estocolmo.

Que te enamoras del hijo de puta que te tiene secuestrada.

Y como se te va la cabeza por eso, me tratas como si fuese tu novio.

Es una cosa de psiquiatría, lo tratan los doctores.

Escucha.

¿Y si te digo que esa es la mayor tontería que he oído en mi vida?

¿Qué me vas a decir? Si estás con el síndrome.

Que no, Denver, escúchame.

¿Y si nos hubiésemos cruzado por la calle?

Y si te hubiese pedido cambio en un bar para tragaperras,

¿qué hubieses pensado de mí?

¿Te hubieses fijado más de dos segundos?

De verdad, dímelo. ¿A que no?

Pues ya está.

Tú sigue tu camino,

yo sigo el mío...

y "palante".

Pero... espera.

¿Tú sientes algo?

¿Algo por mí?

Yo no tengo ningún síndrome, Mónica. Dime...

¿Tú sientes algo?

Sí, pero lo mío es de verdad, no es de Estocolmo.

Y lo tuyo...

Yo no puedo hacer que se te vaya de la cabeza.

No puedo.

No puedo hacerte eso.

Joder.

(Tango "Por una cabeza")

(BERLÍN) Hum...

¿En qué piensas, ojos verdes?

# Por una cabeza de un noble potrillo,

# que justo en la raya afloja al llegar

# y que al regresar parece decir:

# "No olvides, hermano, vos sabés, no hay que jugar".

# Por una cabeza... #

-Te miro y quiero saberlo todo de ti.

-# ...de aquella coqueta y risueña mujer

# que al jurar sonriendo... #

-Cada día que has vivido,

cada sonrisa, cada lágrima,

cada momento de felicidad.

-# Por una cabeza... #

-Eres para mí un misterio encantador, Ariadna.

-# ...su boca que besa borra la tristeza... #

-Por ejemplo... Veamos, el primer beso.

-# Por una cabeza... #

-¿Te acuerdas de quién te lo dio?

-# ...si ella me olvida, qué importa perder... #

-¿Cómo se llamaba?

-#... mil veces la vida... #

(ARIADNA) Raúl.

-(SUSURRANDO) Raúl.

(Finaliza el tango)

-Raúl tuvo que sentirse realmente un... hombre afortunado.

Como Neil Armstrong, caminando en la Luna.

Las primeras veces son especiales.

Únicas.

Pero las últimas veces son incomparables, no tienen precio.

Lo que pasa que la gente...

normalmente no sabe que lo son.

Verás, me quedan seis meses de vida.

O cuatro.

Puede que incluso menos,

y una de las pocas cosas... que realmente me importan ahora,

¿sabes cuál es?

Saber...

que voy a vivir aquí,

aquí dentro,

para siempre,

dentro de esta cabecita tan hermosa.

Berlín,

ha pasado algo... Grave.

Disculpe, ¿los agentes que iban para Madrid?

Parece que no va a irse nadie. (RADIO) "Mando un coche patrulla".

Vaya. Bueno, pues iré caminando a la carretera.

¿Puedo pasar a despedirme de la inspectora?

-Acompáñeme.

(BERLÍN) ¿Estás seguro de que quieres hacer eso?

Deberías llevarlo todo contigo.

No, no.

Desde mañana ya no son recuerdos, son simplemente...

pruebas contra alguien que está en busca y captura.

Además, la nostalgia es seductora.

Nos cuesta desprendernos de los recuerdos porque pensamos que...

los recuerdos son realmente esos momentos felices, pero...

Pero no lo son.

Y lo que vamos a hacer mañana nos exige pensar en el presente.

(BERLÍN SUSPIRA)

No en el pasado.

Ese era tu padre.

Y eso es lo único que importa.

Lo vamos a hacer por él.

(TV) "Hasta esta finca de Toledo se han desplazado

más de 50 efectivos entre los que se encuentran la inspectora al mando,

el jefe de la unidad operativa GEO y agentes de la Policía Científica,

que continúan trabajando en la casa que, según fuentes cercanas,

podría ser el lugar donde los atracadores organizaron

el asalto...". Han detenido al Profesor.

-Si lo están interrogando en la puerta de la casa de Toledo.

-"Aunque el juez ha decretado el secreto de sumario,

la Policía Científica podría haber encontrado evidencias

que confirman la presencia en dicha casa de al menos tres...".

-Joder.

(SOPLA)

¡Mierda!

Han cortado la señal digital terrestre. Me cago en la puta.

No quieren que nos enteremos.

Y si no quieren que nos enteremos, es porque van a entrar.

Podemos quedarnos de brazos cruzados cinco horas

o poner en marcha el puto plan Chernóbil,

que a mí cada vez me suena mejor.

-El plan Chernóbil es para situaciones desesperadas.

Y no sé si esta es la situación más desesperada

que podemos soportar. ¿Lo es?

Aviso, es un plan en el que perderíais todo el botín.

Yo, personalmente, no tengo ninguna gana de renunciar, ¿y tú?

¿Renunciarás ahora a todo por lo que has luchado tan duramente, Tokio?

Chicos, tienen al Profesor.

No va a haber ningún túnel en el hangar,

porque van a estar los puñeteros geos esperándonos.

Estamos en una puta ratonera. En cinco horas el Profesor llamará.

Yo sigo creyendo en él. ¡Ja!

Es más, no me apasiona la democracia,

pero me están entrando ganas de votar.

¿Quién sigue creyendo en el Profesor?

¿Helsinki?

-Yo "creyendo" en Profesor.

-Río.

-Yo creo en lo que veo.

Y lo que veo es que ya no podemos contar con el Profesor.

Así que estoy con Tokio.

-¿Moscú?

-Yo entré aceptando unas reglas.

Y las reglas no se han quebrantado.

Sigo confiando en el Profesor.

-¿Denver?

-Yo voto por salir de aquí, pero ya. A mí eso de ser multimillonario

como que se me queda un poco grande.

(BERLÍN RÍE) Perfecto, Denver, tres, tres.

Nairobi, tú decides.

El desempate. -(RESOPLA)

-Yo tengo una muy buena razón para estar con el Profesor,

y si no salta en pedazos, voy a creer en él hasta el final.

Estoy con Berlín. (BERLÍN RÍE)

¿Raquel?

Perdóname, no os quiero molestar, pero es que...

Ahora sí se me está haciendo un poco tarde...

Voy a llevar esto para Canillas, ¿hum?

Justo iba yo para Madrid, que iba a coger el autobús.

Si quieres, le acerco. -¿Cómo?

Bueno, a mí me vendría bien.

Vamos.

La verdad es que he visto a Raquel muy bien, y eso es bueno.

Ya sabes, en una separación, hasta que los dos no se rehacen,

pues es complicado.

Ya, yo también me alegro, la verdad es que Raquel

es una mujer... extraordinaria. Sí, sí, por supuesto.

Yo quiero lo mejor para ella.

Si ella está bien, la niña está bien, todos estamos bien.

¿Tienes calor? ¿Pongo el aire?

No, no, la temperatura está bien. Soy yo, que estoy un poco...

Un poco revuelto.

No habrás tomado el café del catering,

esa mierda debería estar prohibida. Pues...

sí, he cometido ese error. Me he tomado tres tazas

y es que tengo un problema...

Un problema de colon, no es nada grave,

pero tengo una bacteria que...

Bueno, que me obliga a evacuar

con más regularidad de lo habitual.

Es un tanto embarazoso,

pero tampoco quería hacer de vientre en la escena del crimen.

(GIME DE DOLOR)

¿Quieres que pare?

Pues si no te importa, te lo agradecería mucho.

No hay problema, en la primera gasolinera paro.

Creo que lo mejor para los dos sería parar cuanto antes.

Mira, aquí mismo. ¿Ahí?

Sí. -Sí, sí, claro, sin problema.

Gracias.

¡Salva!

Salva.

¿Estás bien?

Sí, sí, mucho mejor.

Hay que ver cómo es la gente. Hum.

Alberto, cuando quieras, ¿eh?

Suárez, ven un momento.

Pilar.

Escucha, quiero que analicéis el coche de Ángel.

-Ya lo hemos hecho, es el procedimiento.

-¿Y? ¿Habéis encontrado algo anómalo?

-Tenía el conducto del líquido de frenos obturado,

pero no significa nada. -¿Cómo que no?

Pudo haber sido manipulado, ¿no?

-Pudo, pero lo normal es que no.

Obturación de conducto, rotura de piezas...

Es lo que pasa cuando se dan dos vueltas de campana a 170 km/h.

Lo siento. (RAQUEL) Espera, espera.

¿Te dijo de dónde sacó la cucharilla

que os mandó analizar? -No, no.

Tengo que seguir trabajando.

-Suárez, ¿cuándo vino Ángel a Toledo?

Ayer, ¿no? -Ayer, sí, pero...

-Es posible que la cogiera de aquí.

Que llegase a esta casa antes que nosotros.

O... No sé, igual la cogió del bar del pueblo o de la farmacia.

A lo mejor sospechaba de alguien... -Raquel, Raquel, tranquila.

Así no solucionas nada, solo Ángel sabe de dónde salió la cucharilla.

-Ángel y el tío que les ayuda desde fuera.

El mismo tío que nos escuchaba por el micrófono.

El mismo tío que ha intentado matar a Ángel manipulando los frenos.

-Te acaban de decir que eso no está probado.

-Ángel siguió una pista y alguien ha intentado matarlo.

Y lo va a volver a hacer si sale del coma.

-¿Qué pretendes?

-Esta vez le tenderemos nosotros la trampa.

(Teléfono)

(Golpe fuerte al colgar)

(HABLA EN SU IDIOMA)

(GIME POR EL ESFUERZO)

(HABLA EN SU IDIOMA)

(SUSURRA EN SU IDIOMA)

(HABLA EN SU IDIOMA)

(HABLA EN SU IDIOMA)

(SUSPIRA)

"No lo juzguen".

"Helsinki hizo lo que tenía que hacer,

lo que hacen los soldados en la guerra,

lo que hacemos con los animales cuando no queremos que sufran".

"Sin odio, como un acto de humanidad".

Baja el arma.

¡Bum!

(SUSPIRA)

"Y yo también hice lo que tenía que hacer".

"No por odio,

como un acto de humanidad".

"Al fin y al cabo,

¿qué hay más humano que intentar sobrevivir?".

Estaba justo pensando en lo que has dicho antes,

de esto de que quieres lo mejor para Raquel.

¿Qué?

Bueno, pues que no creo que sea cierto.

Si fuera cierto, no te estarías... follando a su hermana.

(RESOPLA) Eso no es asunto tuyo. Perdona, pero sí me interesa.

Cuando me enteré de tu historia, pensé:

"Vaya, este tío tiene que estar realmente enamorado

hasta las trancas para meterse en un lío así".

Enamorarse o estar follándose a la hermana... de tu mujer,

pero cuando me enteré que le tirabas ficha también

a la profesora de tu hija...

(INCRÉDULO) ¡A la profesora de tu hija!

Pensé, lo vi claro: "Este es uno de estos tipos

que comparte la inteligencia con la polla y con los músculos,

un perturbado que tiene que disimular en sociedad".

Lo que más me jode es que es Raquel

la que ha terminado yendo al psiquiatra

cuando deberías haber sido tú.

¡Tú qué vas a ir al psiquiatra!

No tienes ni idea de la basura que eres.

La madre que te parió. ¿La madre que me parió a mí,

basura?

Baja del coche.

Alberto, como baje del coche,

te voy a dar una somanta de hostias que no te vas ni a mantener en pie.

(TAJANTE) Baja del puto coche.

(BERLÍN GIMOTEA)

¿Sabes lo que es esto?

(RÍE)

Mis medicinas.

Días de vida.

Parece mentira...

que una cosa tan valiosa esté guardada dentro de algo tan frágil,

¿verdad?

(Cristales roto)

No te ha sentado nada bien perder las elecciones, Tokio.

Deberías hacer un poquito más de trabajo personal.

No voy a quedarme quietecita

mientras entran a matarme por una votación de mierda.

Tú te quedas si quieres,

pero no decides sobre nosotros.

¿Es eso? Podéis marchar en paz.

Sin problema, yo os voy a llevar presentes en mis oraciones.

He vivido con vosotros días realmente hermosos.

(DENVER) Tokio, por favor, al lío, que van a venir y nos van a pillar.

Berlín, cuéntanos el plan Chernóbil

o reviento todo tu arsenal.

-No.

(TAJANTE) No.

(Cristales rotos)

¿De verdad piensas torturarme rompiendo botecitos de cristal?

(RÍE) Ay, Tokio, Tokio.

¡Ay, ay, ay!

Tan madura para unas cosas y tan cría para otras.

(Cristales rotos)

Deberías plantearte hacer algo más contundente:

seccionarme una extremidad, por ejemplo.

Claro, que voy hasta las trancas de opiáceos

y es posible que no me entere de nada.

Denver.

Dame el revólver.

(RÍE, SARCÁSTICA)

¡Oh!

(CONTINÚA RIENDO)

Sí.

Cuéntanos cuál es el plan Chernóbil. No tienes lo que hay que tener.

¿Lo tienes?

Tres...

Dos... (RESPIRA JADEANTE)

Uno.

(APRIETA EL GATILLO)

(ALBERTO, AMENAZANTE) ¿Qué? ¿Qué me tienes que decir ahora?

Te vas a enterar.

Te vas a hacer daño.

(BERLÍN, ASUSTADO) Tranquila. Ahí va la segunda.

(APRIETA EL GATILLO)

Hijo de puta.

(APRIETA EL GATILLO)

(GIME) ¡Oh!

(APRIETA EL GATILLO)

(BERLÍN JADEA) La quinta.

(Llaman a la puerta)

-¿Qué mierda hacéis?

(Aporrea la puerta)

-¡Estamos jugando a la ruleta rusa, Nairobi!

¡Vuelve más tarde!

(RÍO) ¡Joder!

-¡Mierda, Tokio!

Tokio, se te está yendo la olla. ¿Qué cojones haces?

¿Quieres que nos vayamos todos a la mierda por tu culpa?

Vas a joder el plan. -Eso está claro.

Tú solita.

¿Yo?

¿Yo estoy jodiendo el plan?

(NAIROBI) Es que no puedes, ¿no? No puedes pararte a pensar

un segundo por una vez en tu puta vida,

descerebrada de mierda.

Yo soy una descerebrada

y el plan de ir a buscar a tu hijo es una mierda.

(TARTAMUDEA) ¿Qué...?

¿Qué cojones estás diciendo?

¿Cuándo fue la última vez que te vio? ¿Tenía tres años?

No tiene ni un puñetero recuerdo tuyo.

Cállate la puta boca. Cállate. No te va reconocer

porque él ya tiene una madre y tiene un padre,

que para él son los de verdad.

Tú no sabes una puta mierda. ¿Qué?

Que no sabes una puta mierda.

Lo único que sé es que fuiste la tía que le llevaba en la tripa

y lo abandonó por ir a buscar unas putas pastillas de mierda.

¿Sabes qué pasa? Que no te estoy escuchando muy bien.

¿No? ¿Por qué no te acercas un poquito

o, mejor, por qué no abres la puerta y me dices esto a la cara, amiga?

Falsa de mierda. Lo que te digo es que perdiste

la oportunidad de ser madre, asúmelo.

(AMARTILLA LA PISTOLA)

-¡Vale ya!

(RÍO) Oye, Tokio,

igual se nos está yendo todo esto un poco de las manos, ¿no?

¿No querías ir a tumba abierta conmigo?

Pues bienvenido al tobogán.

Hijo,

escúchame.

Sal inmediatamente de ahí.

Te estás metiendo en un marrón muy gordo.

-¿En un marrón muy gordo? ¿Qué más da?

Si se ha ido ya toda la mierda.

-A ver, olvídate del Estocolmo ese.

Nos precipitamos, aquí no hay nadie que sea médico,

pero, por favor, no... No la jodas.

(RÍO) ¿Salimos o qué?

No. A lo mejor aún estamos

a tiempo de votar otra... ¡No!

Ya hemos votado.

-(SUSPIRA) Venga, vamos.

Vamos.

Ya está bien.

¿"Ya está bien"? Si es verdad

que ha llegado mi hora, dispara.

Vamos, Tokio.

Soy un enfermo terminal.

Nadie a quien vayas a cercenarle sueños e inquietudes,

pero si estás jugando a meterle miedo, piensa una cosa.

Cuando me revientes la cabeza, el miedo lo vas a tener tú.

Soy yo el único aquí que conoce el plan.

¡No vais a tener ni puta idea de cómo salir de esta ratonera!

¡Sois vosotros! quienes estáis jugando a la ruleta rusa.

¡Dale!

¡Al lío!

(TOSE)

Alberto, perdóname, que me he dejado llevar por la pasión.

Perdóname. Te pido disculpas... ¡Alberto!

(CONTINÚA TOSIENDO)

Quedas detenido por agresión a la autoridad.

Ni te muevas.

Quieto ahí.

Romero, traigo un detenido. Atentado a la autoridad.

Tomadle las huellas y encerradle.

-Siéntese aquí. Ahora vengo.

(Pasos acercándose)

(BERLÍN) Descanse en paz.

(HELSINKI HABLA EN OTRO IDIOMA)

(BERLÍN) Helsinki.

Cuando quieras.

"Descansa en paz, Oslo".

"El más callado de la banda y el que peor suerte tuvo".

"Después, la siguiente fui yo".

(GIME)

(HELSINKI, INAUDIBLE)

(TOSE)

"Me lo gané a pulso".

"Berlín aprovechó el turno de descanso de mis compañeros

para darme mi merecido".

"A todas luces, irreversible".

(Pasos acercándose)

Pareces un regalo de cumpleaños.

(RIENDO) Solo te falta el lazo.

¿Qué vas a hacerme?

Deberías dosificar tu energía, Tokio.

¿No vas a matarme?

No...

No. No te voy a matar.

Ni tampoco voy a torturarte.

(Portón abriéndose)

Hijo de puta. Te odio. (RÍE)

Déjame que te pregunte una cosa,

porque esto tiene que ser el final de algo, ¿no?

¿No podría ser el principio de una hermosa amistad?

¡No!

(INAUDIBLE)

"Y así fue como empezó todo".

"Todo lo que sería el final del atraco,

de los días de encierro,

de mi amor con Río".

"De los sueños de todos".

"De mi libertad".

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