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Buenos días, Abou Souelam.
"Perlas de corales flotan en el agua"...
Khadra, Khadra, ¡Qué hermosa eres!
Uno no es listo cuando haces que le despidan.
Haceros necesarios, banda de inútiles.
Tirar de unas carretas o ataros a una noria.
¡Encontrad un campo donde trabajar!
Con tu padre ¿Quizás?
¿Te burlas de mí? Con el tuyo, ¡agarra esa!
¡Dejar paso si no queréis que os ate al rabo de mi asno!
¡Te haces el listo mientras que para los ingleses no eres más que un asno!
- ¡No tienes ni siquiera trabajo! - ¡Dejad paso!
INSTITUTO EGIPCIO DE CINE
¡Aquí está el hijo del patrón!
¡Marcharos!
No os enfadéis.
¡Largaros de aquí!
Está bien, me bajo.
¿Quien es esta gente? ¿Qué hacen?
Han abandonado su tierra para probar suerte en el Cairo.
No lo han conseguido ya que la suerte les ha abandonado.
Nagwa lbrahim.
Ezzat el Alayli.
Mahmoud el Meligui.
¡Buenos días! ¡Buenos días! -Bienvenido.
- Gracias. - Bienvenido.
¡Qué sorpresa! Como ha crecido este niño.
¿Estudias mucho?
Demasiado. Ha pasado a 6º.
Enhorabuena. Continua así.
- ¿Un té? - Gracias, Abou Souelam.
¿Cómo está tu hija Wassifa?
Muy bien, gracias.
Espero que os vaya todo bien.
Eso dependerá del algodón.
¿Y cuándo crecerá?
¿Cómo va crecer? La tierra está sedienta.
¿Por qué? Tenéis 10 días para regar.
Díez días no son suficientes para todo el pueblo.
- Habla con el alcalde. - ¿El alcalde?
O a Mahmoud bey.
¿Ud. cree que escuchará a un pobre trabajador?
¡Ya te has visto en otras peores!
Llevarás siempre la cabeza bien alta.
Abou Souelam no quiere dejar el asunto.
Cava su propia tumba. Terminará mal.
LA TIERRA
Según la novela de Abderrahman el Cherqawi
Escenario y diálogos: Hassan Fouad
Con: Yehia Chahine
Hamdi Ahmed
Tewfiq el Daqn
Abderrahman Khamis
Salah el Saadani
Fatma Emara
Abdel Hassan Salim
Ali el Cherif
Padre, me has prometido un traje por pasar a 6º.
Sí, pero dependerá de la recolección del algodón.
¿El algodón?
Es un año difícil.
Toma. Diez piastras.
Será tu dinero para las vacaciones.
Abdel Ati, ¡saluda al alcalde!
Un film de Youssef Chahine
¡Bienvenidos a nuestra casa!
Venid a tomar un té.
¿Qué miras? Ah, Wassifa.
Hasta los chicos de la ciudad son sensibles a su encanto.
¡Mira, Wassifa!
¿Ah si? ¡vas a ver!
Llena el cántaro, Khadra.
Wassifa, ¡el agua está buenísima!
¡Y muy fresca!
¡Dámela!
Aquí soy yo el que manda.
¡Vete!
Yo soy el más guapo.
¡Vete, te digo! ¡Pareces un vagabundo!
Si alguien te ve aquí, eres hombre muerto.
Daría mi vida por ti.
Me voy a quejar al alcalde.
¡Traicionas nuestras noches de amor, Khadra!
¡Rápido! Debo ir rápidamente a vestir a la novia.
Abdel Ati se casa esta tarde. -¿Y cuándo lo harás tú?
Sueño con el día que te veré vestida de novia.
Aquí está Mohamed effendi.
Es un hombre encantador y respetable.
Es un profesor.
Gana 4 libras al mes más las rentas.
¡Cásate con él!
- ¿Y quién es el otro? - Su hermano Diab.
Uno labrador, y el otro funcionario.
Uno apenado y el otro feliz.
Estaría bien que fuera para ti.
¡Es muy guapo! Un verdadero caballero.
¿Has dejado el asno al sol?
¿Acaso no lo estoy yo todo el día?
-Exactamente "Egipto" en inglés. -¿"Egipto?
- ¿Has visto a los ingleses? - Dispararon a los manifestantes.
¡Ahí está Wassifa!
¡Bienvenido! ¿Cómo está el Cairo?
¿Cómo estás? Te echamos de menos. ¿Dónde has estado?
¿Cómo te vas acordar de nosotras viviendo en el Cairo?
¿Me has traído un recuerdo?
- ¿Qué te ha dicho? - ¡Qué suertudo!
¡Qué pena!
40 cm más, un pantalón más largo y me casaría con él.
Viviríamos en el Cairo.
Sería la buena vida. Pero este Mohamed effendi...
¿Quieres parar con eso? Mi padre quiere casarme en el Cairo.
Yo estaría bien, y él tranquilo.
Tu padre A. Souelam no concederá la mano más que a A. Hadi.
Son iguales. Siempre oponiéndose.
para ganar ¿qué?
¿Para qué hacerse el héroe? No lleva a ningún sitio.
Ya, pero ¡vivan los héroes! y ¡viva Abdel Hadi!
¿Te burlas de mi padre?
¿Yo? nunca. Te dejo a tu Abdel Hadi.
A mí, me gusta la calma y la dulzura.
Venga Abdel Hadi, ¡remátalo!
"Oh querida, Honras a la familia".
"Díselo a su padre. La naranja está pelada."
Paz,¡no estamos en guerra!
hay reglas que respetar.
¡y solamente es un juego!
Perdóname, Abou Souelam.
No me busques, Diab.
Si quieres luchar de verdad ¡te desafío!
¿Luchar contra ti, Abou Souelam? ¿Quién lo osaría?
Yo, dame eso, Abdel Hadi.
Acércate, Abou Souelam.
Acércate, ¡no tengas miedo!
¡Cuidado, Elwani! ¡Estás manchando mi ropa diablillo!
Ten cuidado con el bello caftán del jeque Youssef.
Es el hombre más respetable del pueblo.
Calmaos.
El alcalde te busca, Abdel Ati.
Déjalo, no es el momento.
No lo vas a enviar a casa del alcalde ¡el día de su boda!
¡Bailad, mujeres! ¡Cantad, niños!
Abdel Hadi, ¿Cuándo te casas con Wassifa?
Todo depende de Abou Souelam.
Veremos.
Tomad, jeque Youssef.
Un buen cigarro para calmaros.
¡Deja. No lo quiero.
Felicitaciones, Abdel Ati.
¿Te gustan nuestras canciones?
No te burles de nosotros,
aquí no conocemos las canciones del Cairo.
Entonces, mi regalo, ¿Qué es?
Un perfume.
¿Perfume?¡que amable! y ¿dónde está?
Te lo traeré esta tarde antes de la cena.
De acuerdo.
¡Felicitaciones, Abdel Ati!
Tienes que ir a ver al alcalde. ¡Vamos a terminar por ser despedidos!
-Vayamos. -De acuerdo.
Bien, señor. Naturalmente, señor. Muy bien.
Pero me dijo que sí.
Cálmese señor.
He prevenido a todo el pueblo que tendremos 5 días para regar.
Preguntad a Abdel Ati.¡ Todo esto es por culpa de Abou Souelam!
Os he dado todos los nombres. ¡A sus órdenes!
¡Oh dios mío. que lio!
No te pongas nervioso alcalde, es malo para tu salud.
Cállate. Vete y déjanos trabajar.
Buenos días, alcalde no faltaba más que Ud. en la boda.
Di, Abdel Ati,
¿No has anunciado que no había más que 5 días de riego?
-Habíamos dicho 10. -¡Ordenes, son ordenes!
¿Por qué no has dicho nada?
Abou Souelam no me lo ordenó.
¡No quería estropear su boda!
Os juro que Abou Souelam no es responsable de nada.
De todas formas, he dado su nombre y el de todos los rebeldes.
Que nadie toque el agua después de los 5 días ¿comprendido?
Usted es el jefe, de los hombres que quiera.
¡Tú lo has dicho! Y tú no te metas
¡y serás alcalde mucho tiempo después de mi muerte.
No digas eso, mi querido esposo. ¡Que revienten tus enemigos antes!
Dios os guarde, señor alcalde.
¡Anda!
Dale eso al prefecto.
¿Cómo? ¡Abou Souelam!
Os juro que no es responsable de nada.
¿Quizás quieres que escriba tu nombre?
¡La próxima será la de Wassifa!
- Dime... - ¿Sí?
Cuida la vaca, no está muy bien.
-De acuerdo. -¿Dónde está Wassifa?
La he enviado a buscar harina a la casa de la madre de Abdel.
¡En plena noche mandas a Wassifa ir a casa de Addel!
¿Y qué...?Mientras hago cosas... me busca la harina!
No tiene miedo de la oscuridad. Es una gran chica.
¿Por qué no dices nada? ¿No?
No estoy tranquilo.
La casaré en la ciudad, tendrá una vida mejor.
Me gustaría tanto que te casaras con Abdel Hadi ¡y que tengáis muchos hijos!
Muchas gracias.
¿Qué hacía Wassifa aquí?
Ha venido para buscar un poco de harina.
-¿Y a dónde va de esa forma? -¡No tengo ni idea!
¡Mira delante de ti, Abdel Hadi!
¡Vete al diablo, vete al diablo!
¿Qué te trae por aquí?
Estarías mejor rezando en lugar de correr por el campo.
¡Vete al diablo! ¡Banda de herejes!
Únicamente vas a la mezquita los viernes.
Alejémonos un poco, podrían vernos.
La gente de aquí es grosera ¡Ven!
¿Por qué no dices nada, mi cielo?
Es tarde. Mi padre se va a preocupar.
Tienes razón, aquí no estamos seguros.
¿Dónde está mi perfume?
Toma 10 piastras, cómpratelo tú misma.
¡Que gentil!,¿Es para mí? ¡Es para mí!
Si solamente pudiese encontrar un saco lleno de dinero...
¿Qué harías?
Cogería un barco, como ese, y me iría al Cairo..
¿Es verdad que comen pan blanco?
¡Qué feliz sería!
Apuesto a que las mujeres se duchan con perfumes.
¡Huelen tan bien!
¿Por qué no dices nada?
Escucha...
¿Te acuerdas de cuando jugábamos a estar casados?
Era exactamente aquí.
¿Te acuerdas cuando el jeque Chennawi nos sorprendió y nos pegó?
hace tanto tiempo...
Cuatro años ya,
el tiempo pasa rápido.
¿Te acuerdas cuando jugábamos aquí?
¿Por qué no dices nada? Ven a mi lado, mi cielo.
Wassifa, ¿Qué?... ¿Qué pasa?
¿Por qué me has hecho venir entonces?
De hecho no eres más que un bebé.
¡No, soy un hombre, un verdadero hombre!
Mi padre me ha prometido un traje para ir al instituto.
Buenas tardes, Abdel Hadi.
Siéntate sobre la estera.
¿Me tomas por un campesino?
¿Y por qué no en el suelo? ¡Tenemos la costumbre!
¡No estamos en el Cairo! Aquí fumamos tabaco liado.
¿Dónde estás ahora? ¿Con esa esta vez?
En la casa de mi amada
hay un árbol, da sombra y se oye una canción de amor
y tú me llevas en tu barca.
Me desnudaré y cruzaré a nado.
¡Estoy hasta las narices del campo! Quiero cantar y bailar.
¿Qué haces?
Abdel Hadi, préstame 20 piastras, te las devolveré después de la cosecha.
¿Te burlas? ¡Nadie en el pueblo tiene 20 piastras,
salvo el cabrón que te emplea, Mohamed effendi
y el jeque que tiene montones de piezas de plata!
No quiere darme ni té, ni azúcar ni cigarros
mientras no liquide mi deuda.
¡Mira a esos dos sobre su asno de hierro!
¡Eh, vosotros! ¿quién hace girar su noria?
¡La cena está preparada instalaros!
¿Qué noria?
Hemos visto a una chica enganchar los animales.
¿Una chica? ¿dónde?
El riego está prohibido, solo dan 5 días.
¡Siempre hemos tenido 10 días!
Ya no. Ahora son 5 días.
Hemos avisado al alcalde. Y el que desobedezca...
¿Cómo que cinco días? ¡Sed sensatos!
Las norias que todavía giran serán destruidas.
¡10 días apenas llegan y no nos das más que 5!
Es orden del gobierno.
¡Bravo por el gobierno!
¿Y qué vais hacer con toda esta agua?
¡Enviársela a Mahmoud bey! ¡Está equipado suficientemente!
Yo voy ahora mismo a volver a poner a andar mi noria.
¿Queréis matar de sed nuestras tierras? La sangre correrá antes que el agua. ¡Apretaos!
Te lo ruego, no digas nada a nadie.
¡A nadie!
Nunca he venido de noche aquí. Cuídate cariño.
¿Podemos vernos mañana?
-¿Aquí a la misma hora? -¡Vuelve a tu casa!
¿Quién anda ahí? No se mueva.
¡Espera!
¿Qué haces aquí pequeño?
- ¿Esperas a alguien? - No.
¡Uno no sale sin motivo! Tu padre no volverá dejarte salir.
¡Ya está bien chicas! La boda ha terminado.
¡Qué pueblo de miserables! ¿por qué bailáis?
¿Quizás hemos obtenido nuestra independencia?
Dame un jabón.
5 huevos por un jabón.
- Cuatro. - ¡No, dije 5!
Por favor, quiero té y azúcar.
- ¿Té y azúcar? - Es la última vez.
¡Ojala revientes! ¡Paga primero la deuda!
Tus halvas están deliciosas.
- ¿Quieres más? - ¿No tengo más dinero?
Eres un asalariado, te fio.
Un recién casado tiene necesidad de mimos.
¡Deberías decírselo al alcalde, él te los comprará por 1 libra!
Le vendrá bien para su novia en el Cairo...
No me hable de él.
¡Espera, rácano!
Ahí tienes tu jabón.
Sabes jeque Youssef,
el alcalde me ha encargado de anunciar
que solo tenemos 5 días de riego.
Pero no lo he dicho ni lo voy a decir.
¿Estás loco? Es necesario decirlo, para organizarnos.
Los inspectores han visto ayer girar una noria.
Y han denunciado a Abou Souelam.
¿Han escrito su nombre?
¡Dios mío!
¡Ve a prevenirle inmediatamente!
Tú ya sabes que a él no le importa.
¿Quieres ponernos en peligro?
¡Vete a prevenirlo!
¿Qué te pasa?
No se "araña" a un recién casado.
¡Es mía!
¡No, yo la vi antes!
- ¡No me la robarás! - Apártate.
- ¡Desvergonzada! - ¡Toma!
¡Socorro que horror!
¡Khadra!
¡Solo lo pagáis con los pobres!
Khadra es pobre y está sola.
Dale un poco, Abdel Ati.
¿Eres tú, Elwani?
¿Qué es toda esa historia del agua?
No sé nada. Pregúntale al jeque Youssef.
Sabe todo, yo no he inventado nada.
Está tan débil. No come nada.
Ya va mejor.
¿A dónde vas?
A regar antes de que nos corten el agua.
- Dime. - ¿Si?
Ven a verme esta noche.
¿Y qué voy a ganar?
¿Qué crees? un buen pepino.
¿Solo un pepino? ¡Digamos dos!
¿Dos? De acuerdo, dos.
Cuando era vigilante de los campos me despidieron.
Esta vez ¿qué arriesgo?
Es un invento del alcalde de acuerdo con el gobierno.
Has reducido el riego a 5 días.
Te ha denunciado por impedirle obrar.
¿5 días? la tierra no sobrevivirá.
¡Es un abuso, es un crimen!
Yo regaré le guste o no al gobierno.
Cálmate, Abou Souelam. ¡Espera!
Vas a caer en las manos del alcalde.
¡Que se vaya al diablo! haré lo que tenga que hacer.
Se razonable. Deja el riego para mañana,
yo reuniré a los hombres esta noche para discutirlo.
Tomaremos una decisión.
Decidir con los hombres del pueblo.
Bien.
¡Elwani! Ven a buscar a Mohamed effendi.
¡A sus ordenes!
Podríamos ponernos de acuerdo por el té y el azúcar.
Como,¿ no coges el sentido?
Vuelve a ver el verso.
Relee.
" y lloremos a la llamada, de una amada, de un campo.
"Al ocaso de la duna entre Dakhoul, Hawmal"
Aprende a recitar un poema.
Relee el poema.
¿Qué te pasa? ¡venga, lee!
- Tengo sed. - ¡Hay que decirlo!
¡Diab! ¿Dónde estás?
Dame dos. Por favor.
¡Diab!
¡Esta mula sirve de montura!
¡Corriendo!
¡Vete al diablo!
No pegues a Khadra en tu casa, Diab.
Excúsalo, Khadra. Estoy contento de verte.
Soy yo la que está contenta.
Eres el mejor del pueblo.
- Que pena... - ¿Por qué, Khadra?
¿Khadra? ¿Te acuerdas de mi nombre?
Sé que únicamente tienes ojos para Wassifa.
Pero ¿cómo la verás Mohamed effendi?
Cuento contigo.
Palabra de honor que te la traeré hasta aquí.
¿Qué es esto, Wassifa?
Llénala, rápido.
¿Quieres hacer como el gobierno?
Escucha, Abou Souelam,
Es necesario que todos los del pueblo rieguen los 10 días.
¿Crees que aceptaran?
¡Todo el mundo! Están muy animados.
¿Tú no estás de acuerdo?
Ya sabes, Abdel Hadi,
Si todo el pueblo resiste,
nadie osará tocar nuestra agua.
Ni el alcalde, ni el rey, ni el gobierno,
ni siquiera el ejército inglés. ¡Buenas noches a todos!
Dejadme pasar.
¡Dejad pasar al jeque Youssef!
- ¿Dónde estabas ayer? - ¿En qué me estoy metiendo?
¡Contesta a mi pregunta!
No tengo que rendirte cuentas.
No eres ni mi padre ni mi marido.
Pero un día...
Mohamed effendi ha llegado.
¡Dios mio! Mohamed effendi está aquí...
¿Y qué? ¿qué tiene el que no tenga el jeque de la escuela coránica?
¡Abdel Hadi!
- ¿Dónde estabas? - Había ido a beber.
Debías tener sed.
¡Podrías haber regado un campo!
No perdamos más tiempo, tenemos problemas que resolver.
¿Y los vas a resolver tú?
¡Un poco de respeto!
Déjanos escuchar a los verdaderos hombres.
¿Qué os pasa?
Los jóvenes están nerviosos
por culpa de esa historia del agua...
Invoquemos al Corán contra quien nos priva del agua.
Que Dios nos proteja en nombre del poeta.
¡Mejor seamos nosotros los que defendamos nuestros derechos!
Vuestros derechos, descreídos, están en la casa del alcalde.
¡Vayamos a reclamar al alcalde! Es el jefe del pueblo.
Vayamos ver al alcalde.
¿Creéis que va a resolver vuestros problemas?
Él es la causa de ellos.
Es una vieja víbora.
¡Con un pie en la tumba y se casa!
No he venido a criticar al alcalde.
Y yo, me marcho a rezar. Buenas noches.
Buenas noches, jeque Chennawi.
Buenas noches
¿Qué piensa?
Pienso que es necesario obrar con diplomacia.
¿Y vamos también a regar con diplomacia?
Quizás deberíamos consultar al alcalde y a Mahmoud bey.
¡Regaremos por la fuerza!
¡ya está bien! Cálmate, Abdel Hadi.
¡Firmemos una petición!
¿Una petición? ¿A quién?
Al Ministerio de Obras Públicas.
Mahmoud tienes buenas relaciones.
Él podría entregársela al Primer Ministro.
¡Sí, enviémosla al gobierno.
No es tonto.
¿Una petición? ¡Tonterías!
Nuestro gobierno tiene más que hacer que atender peticiones.
Regaremos 10 días. ¡Escribid!
Tiene razón.
La unión hace la fuerza, debemos ponernos de acuerdo.
Podemos regar y escribir la petición al mismo tiempo.
-¿Está todo el mundo de acuerdo? -Sí.
Pues ya está.
Y no me comeré mis palabras.
El jeque Youssef debería escribir la "petición".
Ha estudiado en la universidad, y si hubiese continuado,
sería el superior de Mohamed effendi.
Cállate, Elwani.
Mis amigos de AI Azhar hoy son magistrados.
El menos malo es alcalde.
No nos enfademos.
Hablaba por hablar.
Y el té y el azúcar...
Me voy a casa.
Es allí que tengo mi mesa y mi pluma.
Mi petición estará lista a la puesta de sol.
Seréis bienvenidos a mi casa.
Hasta la vista, Mohamed effendi.
Abou Souelam, quiero prometerme con Wassifa.
No es el momento, Abdel Hadi.
¡He aquí el trabajo! Léela, Mohamed effendi.
Espero que hayas encontrado las palabras más efectivas.
como "no obstante" y "esperando que"...
Deberíamos hacer participar al imán, así la carta estaría bendita.
¿Para qué añada el juicio final y los ángeles?
¡Que sus ángeles hagan caer la lluvia!
¿Te burlas de los ángeles descreído?
¿No solo no rezas sino que encima blasfemas?
Entonces juro ante Dios
que si la petición es atendida y vuelve el agua, que haré una fiesta y sacrificaré
al macho cabrío.
Haremos un gran banquete y comerás tu hambre.
Muy bien, Abdel Hadi. ¿Y habrá cordero?
¡Bien por el cordero, esperemos que haya agua!
Recitemos el Corán.
Sura "La Obertura".
Leemos tu petición, Mohamed effendi. escúchanos.
¡Firmad, terminemos de una vez!
¡He escrito la petición al estilo de los eruditos árabes!
"Señor Ministro,
si a los paisanos les faltase el agua,
la tierra sería su tumba..." y el cielo su mortaja..."
y no encontrarían refugio..."
¿Quién es el imbécil que ha escrito esto?
Es que excelencia...
Faltan sermones y máximas.
Efectivamente.
Lo importante es acabar.
¿Un año para trazar un camino?
Cuidado con el mobiliario.
- ¿Sr. alcalde? - ¿Sí?
Escribiré la petición en nombre del pueblo.
Reunid firmas y huellas en una hoja en blanco,
enseguida la redactaré.
Sí, excelencia.
Espera, Mohamed effendi.
¡Atención, imbécil!
¡Antes de firmar hay que leer el texto!
Acercaros, los que tengan sello, firmad.
¡Los otros preparad los pulgares!
¡No escuches Abdel Hadi!
-Estás mirando a mi mujer. - ¡Largo!
Los que amen a dios y al profeta vengan a firmar.
¡Rápido, pueblo de descreídos!
¡Moveros!
¡Chennawi!
¡Para, Abdel Hadi!
¡Elwani!
¿No habrás visto a mi padre?
¿Tú padre?
¿A dónde va ese?
¡Elwani!¿A dónde vas? No bromeo.
Respóndeme golfo ¿dónde está mi padre?
El alcalde recoge las firma.
¡Respóndeme!
¿Qué es eso?
Una calabaza, dulce como la miel, igual que tú.
Toma. Para ti, Wassifa.
Te va a refrescar. ¡Hace tanto calor!
¡Mira!
el alcalde no tiene nada que ver con todo eso.
Me he arreglado con el bey.
Vamos al Cairo a presentar la petición al Primer Ministro.
- ¡En persona? - Júralo.
Lo juro.
¿Vas a ver al Primer Ministro en persona? ¡que suerte!
¿Qué dices?
¿Qué quieres que te diga? Os deseo un buen viaje.
Lo importante es el resultado.
Os dejo. Tengo una cita con Mahmoud bey en la estación,
para el tren de las 13 h.
Yo también os dejo.
¡Se cree que va encontrarse con el Primer Ministro!
Hasta luego.
Rápido, rápido, mamá. ¡Levántate!
Quiero que se anuncie mi compromiso con Wassifa.
Verdaderamente, no es el momento.
¡Wassifa!
¿Ahora escuchas detrás de las puertas?
¿Qué sabes tú de la tierra?
¿Desde cuándo te interesa?
Por algo soy tu hija.
Mohamed effendi sale para el Cairo a las 13 h.
Podríamos enviar algo al jeque Hassouna.
No tenemos nada apropiado.
Solamente el arroz a la crema que te he preparado.
Es el mejor regalo que podríamos hacerle.
Siempre habla de tu arroz.
Buen viaje, Mohamed effendi.
- ¿Qué es esto? - Es para Hassouna.
Dáselo a mi hijo.
Buen viaje.
Para mi hijo en Choubra.
Que me mande dinero.
Estoy en misión oficial.
¡No voy a ir cargado como una mula!
Hasta la vista, Mohamed effendi. Dios te bendiga.
Al jeque Hassouna le gusta el arroz.
Todo lo que viene de ti es bueno, Wassifa.
¡Hasta la vista, Mohamed effendi!
¡No te fíes de las mujeres del Cairo!
¡Que suerte! ¡El Primer Ministro en persona!
No tendrás ni té ni azúcar.
Posa la jarra, da mala suerte.
¡Que guapo eres!
- ¿Quién era? - La hija del jeque Youssef.
No ha osado mirarme con su jarra vacía.
¡Eso es educación!
¿Has visto como corre el agua en la casa del bey?
¿Por qué nos cortan el agua
mientras él riega cuando quiere?
¡Así es la vida!
Dejar de tirarle piedras, el bey solo quiere nuestro bien.
¡Que calor! ¿Por qué aquí está el infierno?
Tranquilízate, debes casarte después de la recolección.
¿Por qué esperar? no es el dinero lo que falta.
Además cuento contigo. ¿ A quién me has escogido?
¿Qué piensas de la hija de Youssef?
¡Ah no! Prefiero a la hija de Abou Souelam.
Pídele la mano de Wassifa.
¡Que calor!
¿Por qué calienta tanto el sol aquí?
Vuelve con la mula, Diab.
Cuida de ella.
Cuida de tu madre y no la desobedezcas.
-Vigila la tierra. -¡Mohamed effendi!
Rápido, Mahmoud bey te espera.
Este es mi número por si acaso os perdéis en la estación del Cairo.
Busca tu plaza.
Buen viaje.
¡Mohamed effendi!
¿Sí, Diab?
Tengo ganas de falafels y de pan de trigo.
Deja pasar al señor. Hay que empujar.
¡La cesta, Mohamed effendi!
¡No cojo el tren, quiero falafels!
La gente de la ciudad verdaderamente está mimada.
¡Ah, Wassifa!
Wassifa. Mi promesa...
¡Sí, soy yo!
¿Hola, Mahmoud bey?
¿Sí?
Es Mohamed effendi.
¿Qué quieres?
¿"Mohamed bey"?
No, yo soy Mohamed "effendi".
¿La patrona? ¡Sí, señora!
¿Qué queréis?
Se ha ido hace mucho tiempo. Lo siento.
Y tú, llámame todos los días por teléfono.
¡Ya hace 4 días! ve a pasear un buen rato.
Tengo un asunto urgente que resolver, señora.
Eres libre. Haz lo que quieras.
¿Mahmoud bey? ¿cómo? Ah, de acuerdo.
El 55-43, por favor.
¡Abajo el comunismo!
Mahmoud ¿Está aquí?
¡Dios nos proteja!
¿Ves eso?
Nuestra tierra está sedienta
y Mohamed effendi debe encontrarse con el Ministro...
¿Qué hace? y ¿dónde está Mahmoud bey?
¿Dónde está el primer ministro?
¡Venga, apúrate!
- ¿Tienes noticias de Mohamed? - No.
¡Aquí está Diab!
¿Qué hace tu hermano?
¿Nos traes una carta para mí de Mohamed effendi?
¿Todavía sin noticias de tu hermano?
¡Nada de nada!
¡Abajo el colonialismo!
¡Dios nos proteja!
¿Qué hay en el cesto?
Coge tus cosas y lárgate.
Es una cantidad modesta, excelencia.
Es mi dinero personal.
Cuando el ministro acepte la petición, el pueblo
cotizará para devolvernos el resto.
El señor Mohamed, ya ha presentado la petición
con una proposición de proyecto
que será beneficiosa para todo el pueblo.
¿Un proyecto? ¿Y el agua? ¿Y el riego?
Escucha, Mohamed effendi.
Ahí está el dique del Nilo.
Aquí la provincia y allá vuestro pueblo.
Y aquí mi nueva propiedad.
¿Y esas dos líneas?
Eso es exactamente, el nuevo proyecto:
Un camino agrícola que unirá el pueblo con la civilización.
Pero todo el pueblo espera el agua. ¡El agua, la vida!
¡La ruta urbanizará vuestra región, no lo ves!
¡Os lo ruego, no hagáis eso, eso aniquilará el pueblo!
¡Esa carretera va a devorar, nuestras tierras, Mahmoud bey!
No os pongáis así. Vuestra tierra no morirá.
Se puede hacer de forma que la carretera la rodee.
Tened confianza en mí.
Vuelve al pueblo, Mohamed effendi, y explicales las ventajas.
Usted es un hombre de letras, sabréis encontrar las palabras.
y creedme, ganareis tanto como yo.
¿Qué les voy a decir?
¡Usted sabrá! ¿De que os han servido los libros?
¿Hay alguien?
¿Si?
¿Mi tío Hassouna está ahí?
Entrad.
¿Quién es usted?
Mohamed, su sobrino. Vengo del pueblo.
Entra. Bienvenido.
Ha salido a rezar.
¿Qué has hecho, desgraciado?
¡Su carretera va a mordisquear todas las tierras del pueblo!
¿Para que te han servido los libros? Hemos sido todos timados.
¡Vosotros sois responsables! Firmasteis una petición sin conocer el contenido.
Tengo confianza en ti, tío.
Yo solo no podré hacer nada.
Tendrá que levantarse todo el pueblo como un solo hombre.
Sino desaparecerá.
Voy hacer la cola para el agua. Búscame más tarde.
-Hasta los que no tienen derecho están aquí. -Todos tenemos derecho.
¡Sí, pero cada uno en su turno!
Entra, antes de que el sol nos queme a todos.
Voy a la noria a ver que es lo que bloquea el agua.
¡Cinco días no son suficientes!
¡Cinco días no son suficientes!
¿Cogemos nuestro turno ahora?
Cinco días no son suficientes...
¡Diab! ¿Quieres robarme el agua tú también?
¡Tu turno es mañana!
¡Riego mi tierra, la de mi hermano y la de mi tío!
No me pongas nervioso, Diab.
Sé bien que estás celoso.
¡Todo el pueblo envidia mis cultivos! ¡Nadie tiene mi poder! ¡Nadie tiene mi poder!
Cierra primero la compuerta ¿Quieres coger todo el agua?
¡Ciérrala!
Estás robando el agua de Abdel Hadi. Espera tu turno.
¡Vas a ver!
¡Aquí está el agua, amigos!
Si tenemos 5 días en lugar de 10, Diab está en su derecho.
La madre de Wassifa ha parado la noria.
¡Bien hecho! Una mujer ha parado tu noria.
¡Abdel Hadi, deja a Diab tranquilo!
No es así que salvaréis nuestras tierras.
Regaremos 10 días a espaldas del gobierno.
Será mejor compartir los 5 días.
¡10 días no son suficientes! Yo daré el primer paso.
Tu turno es el 2º día. Ahora es el mio.
No, vamos nosotros.
Diab, ya es suficiente. Mañana es tu turno.
¡Regaré hoy, os guste o no!
Apártate, Abou Souelam.
¡Va abrir la puerta!
¡Dejad pasar al alcalde!
¡Socorro!
¡La vaca se ha ido a la noria! ¡Abdel Hadi!
¡Socorro, ayudadme!
¡La vaca se ha caído en la noria!
¡Ya voy, Abdel Hadi!
¡Espera!
Agárrala por el vientre.
¡Levántala conmigo, Diab!
¡Tirad!
- ¡Coraje muchachos! - Que dios os ayude. Que dios os ayude.
¡Izad la vaca!
¡Oh San Hussein!
¡Dios mio!
¡Se ha vuelto a caer!
¡Volved a atar las cuerdas!
¡Ayudadnos muchachos! ¡Haced algo!
¡Dale la mano!
¡Es mejor con la cuerda!
¡Que dios os ayude!
¡Que dios os ayude!
¡Que dios os ayude!
¡Oh San Hussein!
¡Animo, muchachos!
¡Bravo, Abdel Hadi!
¡Un beso, jeque Youssef!
¡Vete por mí, piojoso!
Ya está. Volved a vuestras casas.
Escuchado a Chennawi, la vaca moriría.
Él y el alcalde son la causa de nuestros problemas.
¿Y eso os hace reír? Hace 5 min. os estabais destripando.
Peleaos más bien contra el gobierno.
¡Felicitaciones, Abou Souelam!
¡Respira! ¿Todavía estás en contra mía?
La tomas conmigo porque estoy solo
desde que Mohamed effendi se ha ido.
No esperaba eso de ti.
¡Diab!
¿Diab, dónde estás?
¡Tu tío el jeque Hassouna llega!
Abou Souelam, el jeque Hassouna ha enviado un telegrama. ¡Viene!
¿Mi tío Hassouna?
Rompamos el dique.
Inundemos la tierra, que se sature.
El agua es de dios, no del gobierno.
- ¡Ven, Diab! - Te sigo, Abdel Hadi.
Abou Souelam, haz girar la noria. Terminemos con la sed de la tierra.
La tierra tiene sed.
La regaremos con nuestra sangre.
Nos ha sido entregada.
Que esté en paz, llena de agua.
Tierra de nuestros ancestros, nuestra razón de ser.
Cumpliremos nuestras promesas.
Te daremos nuestras almas.
No volverás a pasar sed.
¿Entonces hemos perdido la tierra?
Buenas tardes a todos.
Come un poco, Abou Souelam.
No tengo hambre. Come con Wassifa.
Ya las has visto peores.
-¿Qué es lo que esta gente quiere de nosotros? -Quieren tranquilidad.
¿Tranquilidad?
Queremos la tierra y la tierra, necesita agua.
Para el agua, es necesario estar relacionado.
La propiedad quiere una carretera, y por ella hay que robar.
Nosotros los pobres, somos los robados.
Nuestro problema es Mahmoud bey.
Siempre es lo mismo,
desde hace muchas generaciones.
Vuelve a tu casa, Abdel Hadi.
¿Sí, Abdel Ati?
El alcalde quiere hablarte.
¿Sobre qué?
Me ha dicho únicamente: Ve a buscar a Abou Souelam, y no vuelvas sin él.
Vete enseguida te alcanzo.
Abdel Ati, haz salir a tus hombres.
¿Qué pasa?
Los inspectores han visto los diques rotos
y han denunciado a los infractores.
El subprefecto ha ordenado su arresto.
-Es él quien los ha denunciado. -Ven, Abdel Ati.
Avanza, Diab.
Los tiempos son duros, Abou Souelam.
Es el amo quien es duro.
¿A dónde los lleváis así?
A la subprefectura.
No los llevareis al paraíso.
¡Papá!
¿Por qué te llevan también? ¡El culpable es Abdel Hadi!
No digas eso. ¡No está bien!
Tú eres la hija de Abou Souelam.
Vuelve a tu casa.
No os acerquéis. Dejadme.
¡Invoco tu socorro, Sidi Ramadan!
¡Viva Egipto!
Hombres y estudiantes.
-El Primer Ministro viene la semana próxima. -¿Y los arrestan ya?
¿Qué viento te trae, jeque Chaaban?
Hace años que no te veía.
Mi maestro Ramadan me ha llamado.
¡Señor, ayúdame!
Me ha llamado y he respondido.
Él nos llama y nosotros respondemos.
¡Socorro, Sidi Ramadan!
¡Abou Souelam!
- ¡Sacadle de aquí! - A sus órdenes.
De pie.
Abou Souelam, ¡de pie!
¿Eres sordo o qué?
¡De pie!
¡No le toques!
¡Incrédulos! ¡Torturadores!
¡Abou Souelam!
¿Hay alguien?
¿Eres tú, Mohamed effendi?
¿Estás sola, Wassifa? ¿Está tu madre?
Mi madre está durmiendo, Mohamed effendi.
¿Has hecho algo por mi padre, tu hermano, Abdel Hadi y los otros?
Voy a ofrecer dinero al bey para que los libere.
Serán liberados hoy.
¿De verdad, Mohamed effendi?
¡La mula se ha escapado!
Tu tío Hassouna ha vuelto.
Es un hombre de principios.
Respeta a las mujeres cuando no se encuentran sus esposos.
¡Si Mohamed! Solamente encontré estos dos panes.
- ¿Dónde está mi tío? -Con el alcalde.
En fin, Hassouna, ha robado un bien común.
Es el gobierno quien roba nuestros vienes.
- Madre, aquí está el jeque Hassouna.
Buenos días. ¡Bienvenido! ¡Qué honor! Entrad.
Volveré cuando Abou Souelam esté.
Espero que pronto.
Dios está con los pacientes.
Cuento con usted.
Y yo con Wassifa.
El alcalde me las va a pagar.
Tengo la impresión de que alguien ha entrado en mi granja
para robar mi maíz.
Dios nos perdone.
¡Señor alcalde!
¿Qué pasa aquí, Abdel Ati?
¿Solo me preguntas por tu marido? Y tu padre, ¿No lo echas de menos?
Silencio, no se habla de eso delante del alcalde.
¿A dónde vas así?
¡No me toques, Abdel Ati!
¿Quien es esa?
Es la hija del guardabosque.
¿Tú le llamas todavía guardabosques, imbécil?
Soy la hija de Abou Souelam.
De tal madre, tal hija.
¡Deja a tu madre tranquila!
¡No hables así de mi madre! Te voy a enseñar...
¡Ya está bien! ¡Largaros!
¡Iros, banda de salvajes...!
Di: "Soy un cobarde." ¡Dilo!
¡Canalla!
¡Llega el Primer Ministro! Apartaros.
¡Viva Egipto!
¡Abajo el colonialismo!
¡Viva la libertad!
¡Viva Egipto!
Banda de criminales! ¡Canallas!
Dios está vivo y es todopoderoso...
¡Socorredme señor!
¿En qué piensas?
No te enfades. Todo va a arreglarse.
Anunciemos mi compromiso con Wassifa.
¡Les ha dejado escapar!
¡Bravo! ¡Se la hemos jugado!
¡Alegraos!
¡Han salido de la cárcel!
¡Abou Souelam y los otros están libres!
¡Es fiesta en el pueblo!
¡Están todos libres! ¡Dios sea loado!
¡La cárcel ha terminado!
¡Mabrouka! Tu marido ha regresado.
¡Diab ha vuelto. Sois libres!
¡Dios sea loado!
Ve a buscar mi caftan.
¡Abdel Hadi, hijo mio!
¡Dios, ayúdame!
¡Han vuelto! ¡Esta noche fiesta!
Nos has dado suerte jeque Hassouna.
Bienvenido.
Bienvenido tú, Abdel Hadi.
¡Mi padre, mi padre!
Bienvenido, padre mío.
Volvamos a casa.
¡Diab! ¡Diab!
Bebe un poco de sirope, jeque Chaaban.
¡Esperando la comida!
¡Que caliente el corazón!
¡Diab!
Bienvenido, Diab.
¿Qué quieres decir en el futuro?
¿Los habéis amansado bien en prisión?
Sí, a sus ordenes señor subprefecto.
Voy a disciplinarlos.
¿Despedirme también? ¿Por qué? ¿Qué he hecho para ser despedido?
¿Despedirme a mí?
¡Después de todos esos años de leales servicios!
¡Pobrecito! Te vas a poner enfermo por culpa de esos "buenos para nada".
"Enfermo ¿Solo tienes esa palabra en la boca?
¿Qué te pasa?¡No descargues tu enfado en mí!
Es Hassouna quien pone al pueblo contra ti.
-Todo el mundo me teme aquí. -Hasta las mujeres no te temen.
Entonces los hombres...
¿Te haces el astuto ahora? ¡Estás despedido!
Reunid los guardas. Están todos despedidos.
¡A sus ordenes!
Abdel Ati, ve a buscar a Chaaban.
¡Abou Souelam!
Buenos días, jeque Hassouna.
-¿Abou Souelam no está? -Desde su vuelta, no sale de los campos.
Está roto por la pena.
No come y se niega a hablarnos.
¡Elwani!
¡Di a Youssef que se reúna en el campo de Abou Souelam.
¡Corriendo!
¡Abou Souelam!
Mi tío Hassouna, ha venido a verte.
No, ni te levantes.
Ya hace años que vivo en el Cairo,
pero siempre he echado de menos la tierra.
Bienvenido, jeque Hassouna.
No me gusta verte así.
¡Los hombres más grandes de Egipto han estado en la cárcel!
Saad Zaghloul, Mustafa Kamil...
Si solo fuese la cárcel!
Te comprendo. Se lo que sientes.
Los que te han golpeado son unos cobardes.
Puedes asegurarlo.
Tú ya conocías la cárcel.
Pero fui por la revolución. Por mi patria.
Es lo mismo.
Ayer fue por la patria, hoy por la tierra.
¿Y la dignidad? ¿Qué pasa cuando ya no nos queda dignidad?
¡Mi tío!
Os traigo una sandia.
Corta un trozo con un cuchillo limpio.
Toma.
No, gracias. No tengo hambre.
¿Cómo Abou Souelam? Pruébala primero.
¡Hay que comer! Estarás mejor.
Gracias, Diab.
Come por mí. ¿Qué te pasa?
No he dejado el Cairo por nada.
He venido a apoyaros. Es la tierra de nuestros ancestros.
Dios nos vengará del opresor.
-¿Estaremos a la altura, jeque Hassouna? -Con la ayuda de dios.
Diab, ve a casa de Abou Souelam. Diles que vamos a comer.
Será un honor.
Sois bienvenidos.
¡Te tomamos la palabra!
Te invitamos nosotros.
Ven a comer a nuestra casa. Tenemos pollo y arroz.
¡Es el momento! ¡Es el momento!
Mejor comprar una nueva djellaba para tu hermano.
Te estás saliendo del tema.
Abou Souelam es un gigante, pero ...
¡Para con tus tonterías!
Abou Souelam ha tirado a un carcelero al suelo:
-3 costillas rotas. -¡Bravo, Abou Souelam!
Y todo por culpa Youssef...
Cuándo estuvo en prisión en 1919
registraron la celda,
y hallaron 30 cigarrillos escondidos por el jeque Youssef.
¡Que historia!
El jeque Youssef se echó sobre el guardián,
y si Abou Souelam no hubiese estado ahí,
Youssef estaría muerto.
¡En resultado, recibimos un palizón!
Y después, ¿Qué hizo el jeque Youssef?
Sufrió un ataque epiléptico. Pero no dio resultado.
El guardia lo registró por completo,
luego le metió los 30 cigarrillos en la boca,
¡jurando que se los haría tragar uno a uno!
¡Tragarlos!
¡Tragarlos!
Buenos días.
¿Qué es lo que os hace reír?
¡No soy un payaso!
¡Padre!
- ¿Has visto a mi padre? -Está en el pueblo.
- Yo le he llevado su comida. - Espéralo aquí.
Desde mi vuelta, muero de ganas de verte.
Tú bromeas.
No estabas solo en la cárcel. Mi padre estaba también.
Mi corazón sangraba pensando en ti.
¿Has pensado en mí?
¿Cómo has osado acercarte a Wassifa estando su padre ausente?
Él que ha hecho de ti un hombre.
Lo siento mucho.
Fue ese jodido alcalde que me ha forzado.
Merezco ser apaleado.
Pégame, Abdel Hadi. estoy listo.
¡Golpéame! Golpéame más! Lo merezco.
Golpéame, Abdel Hadi. Más.
Golpéame.
Lo merezco.
Perdóname.
No debí hacerlo. Excúsame.
¡Jeque Chaaban!
Dios misericordioso,
tú iluminas mis tinieblas.
Tú escuchas las llamadas de los pobres.
Quiero un talismán para que Wassifa ame a Mohamed.
Cada cosa a su tiempo.
Que ella sea para Mohamed effendi. Tú serás recompensado.
No tan rápido. Dios es mi sostén.
Toma unos céntimos. Es todo lo que tengo.
Dios es mi sostén.
¡Jeque Chaaban!
¡No tan rápido! Dios es mi sostén.
¡Dios está vivo! ¿Y el alcalde, Khadra?
¡Que se vaya al diablo!
¿Y Abou Souelam?
Es el más valiente de los hombres.
¿Y el jeque Hassouna?
El más sabio.
¡Dios está vivo!
¿Y Elwani, Khadra?
¡Un canalla me ha empujado a robar al alcalde!
¡Dios nos proteja!
¿Y Wassifa, Khadra?
Para Mohamed.
Y Mohamed será para Wassifa.
¡Dios está vivo!
Respetaremos las consignas.
5 días, como el gobierno quiere.
¿Cómo 5 días solamente?
¡La tierra morirá de sed!
El agua del Nilo no se secará pero la tierra morirá.
Es necesario salvarla
antes de que la trague la carretera.
El alcalde no nos apoya nada.
¡Temes la soga y no a la serpiente!
Después de todo, ¿Qué son el bey y el alcalde?
¿Y el gobierno, y los ingleses? ¡Todos iguales!
Eso es, Mohamed effendi.
¡Fuera! ¡No pongas los pies aquí!
¡No tienes vergüenza!
¡Dios nos perdone!
Quien no tiene tierra no tiene honor.
- ¿Hablas de mí? -No.
Hablaba de mujeres, no de hombres.
¿Youssef,? ¿Abres tu tienda esta tarde?
Quiero mi té y mi azúcar.
¡No tienes nunca suficiente!
¡Suelta!
No te importa lo que hablamos.
Nadie quiere nunca decirme nada.
¿Y la amistad?
¡Khadra!
- Khadra, hermosa... - ¿Qué quieres?
Somos iguales tú y yo. No tenemos tierra ni dinero.
No tienes más que casarte conmigo.
¿Casarnos? Para vivir dónde, ¿en mi propiedad?
Te construiré un bello camino agrícola.
¿Te burlas de mí?
¿Acaso no merezco vivir en una propiedad?
No es eso lo que quería decir. No tengo dinero.
Ya no tengo ni techo ni tierra.
¡Que idea!
Casemos nuestras miserias y ganaremos el premio gordo.
Dios mío, haz que en el camino vea a mi amante.
Las perlas de la corona flotan en el agua.
Aclara un poco su cara.
¡Mi pobre Khadra!
Tú eres polvo y en polvo te convertirás.
¡Mi pobre Khadra! Estabas tan sola.
- ¿Quién pudo hacer eso? - ¡Elwani!
¿Quién sino ese piojoso?
¿Os atrevéis acusar a Elwani, estaba con nosotros?
Puede ser cualquiera.
¿Por qué no Elwani? Es igual de piojoso que ella.
Ella ha vivido en el barro y está muerta.
Ella no lo eligió, jeque Chennawi.
Dejemos las acusaciones. Nos hemos desembarazado de ella.
- ¿Donde la enterramos? - En el cementerio del jeque Chennawi.
¡Nunca, hereje. Rehusó profanar el cementerio!
Tú eras su pariente más próximo.
Un hereje no puede entender nada.
¡Me niego a enterrarla con los creyentes!
Miserable hasta en su última morada.
Quizás deberíamos informar a las autoridades Sr. alcalde.
Es un asesinado con premeditación.
¿Para qué?
Se inclinó para beber
y se cayó de cabeza.
No sembraremos el pánico.
Mi pobre amiga...
Hasta rehúsan darte un poco de tierra para enterrarte.
¡No somos nada!
Abdel Hadi y Mohamed effendi se burlan de ella,
y Chennawi, ¡quiere echar su cuerpo a los perros!
Cálmate, Wassifa.
¡Señor!
Khadra ha sido miserable toda su vida y ¡nadie ha tenido piedad de ella!
El mundo está hecho así, hija mía.
Me voy a la ciudad a la casa de mi hermana.
¡Ya está bien! demasiados dramas.
Se razonable.
¡Ya he tenido suficiente con el del pueblo, la tierra y nuestros problemas!
Cálmate querido. Cálmate.
¡Piedad, Sr. alcalde!
¡Piedad, yo no he hecho nada!
Lo juro. Me iba a casar con Khadra.
¡Piedad!
Solo me tenia a mí en este pueblo.
Dirás eso delante del tribunal.
¡Creéis que quizás no hay justicia aquí!
Hemos levantado el hierro del dique.
Son palabras en el aire.
Quiero que mi propiedad sea unida al camino
y que se pueda llegar al portal en coche.
Vais retrasados.
¡Sr. alcalde, tráeme el perro!
¡Sr. alcalde, el perro del bey!
Los cabezotas como tú ... estarán a mis pies.
¡Tenéis miedo pero no tenéis escrúpulos!
¡El perro del bey!
¡El perro, Sr. alcalde!
Tu pie está bien.
Coge un cigarrillo y lárgate.
Quiero quedarme con Ud.
Deberíamos ir a hablar al alcalde.
¿Vamos a perder nuestro tiempo discutiendo?
Elwani ha sido castigado para ejemplo ya que no tenia defensa.
No vamos a dejar que hagan lo que quieran.
Creo que el jeque Chaaban está en metido en el asunto.
Chaaban ¿ha sido promovido jeque? ¡sorprendente!
El alcalde ha ganado la partida.
Nada le impide acusar a Diab, o a cualquiera
del asesinato de Khadra.
¡Dios mío! Es verdad.
Es capaz.
Es un complot para desviar nuestra atención de la carretera.
Una maquinación cuyo único objetivo era darnos miedo.
Pronto el pueblo ya no existirá.
No, Abou Souelam. ¡Dios está con los pacientes!
De todas formas, tú no estas implicado.
Pero estoy aquí hoy.
Es demasiado tarde.
He respondido a vuestra llamada
Y no os he abandonado nunca
-Hemos combatido... -Sí, es cierto.
Hemos combatido a los ingleses juntos
hasta Siria, con nieve y frío.
Hemos visto la muerte cerca, enterré a nuestros camaradas en la nieve
sin dejarnos dominar nunca por el miedo.
Hemos apretado los codos y no nos hemos ablandado.
En la revolución de 1919 hemos peleado con Saad Zaghloul,
Hemos quemado trenes y cortado railes.
Los ingleses nos han golpeado, detenido,
han matado a nuestros hijos.
pero hemos apretado los codos y no nos hemos ablandado.
Y en las últimas elecciones,
Hemos creído en ti, y te hemos elegimos.
El resultado fue que nos han apaleado y humillado.
Pero hemos apretado los codos y no nos hemos ablandado.
Cuando la vida pendía de un hilo y la muerte estaba a un paso, no hemos tenido miedo,
combatimos al enemigo hasta nuestro último aliento.
Hemos apretado los codos y no nos hemos ablandado.
Y ¿dónde estamos hoy?
Cada uno ha seguido su camino,
cada uno ha labrado un camino.
Cada uno para si y dios en el de todos.
Y tú jeque Hassouna,
Has dejado el pueblo para comer el pan blanco de la ciudad.
Y el jeque Youssef,
nuestro querido jeque Youssef,
abrió una tienda de comestibles.
Ganando su pan sobre las espalda de los pobres campesinos.
Y yo...
¿en qué me he convertido?
Yo también,
llevo una vida sin historia.
Yo sobrevivo cansando mi espalda duramente.
Yo vivo de mi pasado,
espero tu vuelta, jeque Hassouna,
¡por que no nos inyectas la esperanza que nos haga renacer!
Seria en vano.
Nuestro pasado glorioso, pertenece a una época pasada,
éramos corajosos, teníamos corazón.
Éramos hombres,
fuimos el orgullo del país, su honor, sus héroes.
Y he aquí el resultado.
Estar aquí lamentándonos de nuestra suerte.
Mira, jeque Hassouna.
¿Ves tú a Abdel Hadi,Mohamed, Diab,Abderrahman y todos los otros?
La juventud de hoy nos mira,
mientras que nos buscamos las pulgas.
Nos armamos de paciencia, esperando días mejores.
¡Y hablamos sin decir nada!
Nos alimentamos de palabras, dormimos y nos despertamos con palabras vanas.
¡Vivimos de palabras!
¡Ah,amigo!
Tus palabras me han hecho llorar.
Me has recordado al Hassouna de antes.
Eres un gran hombre.
Perdóname.
Me he dejado ir.
¿Qué haremos ahora?
¿Cómo levantarnos?
Hay que cambiar el problema en todos los sentidos...
En aquella época no reflexionábamos, atacábamos.
¡Y es lo que vamos hacer!
Abou Souelam, seguiré a tu lado hasta que ganes la batalla. ¡Y que se haga justicia!
No te abandonaré esta vez.
-¡Tiremos el hierro al canal! -Bravo, Abou Souelam...
Sí, tirémoslos.
¡Bravo, Abdel Hadi!
¡Muchachos es una buena idea!
¡Vamos, Sallama. Adelante!
¡Sayed!¡Sayed!
¡Abre! Pronto.
¡Abre, Maati!
Hazlo discretamente o te dispararemos.
Me da igual que me disparen.
No vale la pena. El camino no pasa ni siquiera por mi tierra.
Yo no he roto el dique por mi tierra sino por nosotros.
Has estado en la cárcel por nosotros.
Por el gobierno, somos una misma persona.
Gracias, Abdel Hadi. Eres valiente.
Tú también, Abou Souelam. Eres como un padre para mí.
Vamos, adelante.
¡Abdel Ati! En nombre de dios misericordioso...
¡Este lugar está embrujado. Me quemo!
Abdel Ati, ¿Oyes los murmullos?
Los malos espíritus están aquí.
¡Los malos espíritus, ya ves!
¡Iros!
Dios vive.¡Marchad!
-Aquí están los hierros. -Abdel Ati, dame tu fusil.
¡Vamos muchachos!
¡El hierro!
¡Tirad esa chatarra!
¿Entonces, Chaaban? ¿Hacemos menos es astuto?
¡Marcharos!¡Iros!
¡Despertad muchachos!
¡Diab, viene!
- ¡Abdel Hadi! ¡Abou Souelam! - ¿Si, jeque Youssef?
¡El alcalde ha muerto! Está muerto.
Cuando se enteró de la noticia no ha podido soportar el shok.
¡Bien! ¡Nos hemos desembarazado del hierro y del alcalde en una sola noche!
Sidi Ramadan, yo te prometo bombillas
si tú proteges a mi anciano padre y a nuestra tierra.
¿Por qué me sigues, Abdel Hadi?
Hice una promesa en la cárcel
de quitarte la sed, Sidi Ramadan, si te volvía a ver.
¿Y tú por qué rezabas?
Para proteger a mi padre y nuestra tierra.
¿Solo por eso? ¿Por nada más?
¿Es el momento de reclamar té y azúcar?
- ¡Baja! ¿Quién eres? - Amine.
Aquí soy yo quien representa al gobierno.
¡Déjalo!
¡El gobierno se pelea consigo mismo!
¡Se pelean entre ellos!
¡Mi tío!
La policía reprime a los del pueblo.
Abou Souelam, ¡no!
¡Volved a vuestra casa! Que no salga nadie.
Que no salga nadie. Que no salga nadie.
En adelante, estará prohibido salir por la tarde.
Debo hacer la llamada a la oración. Voy a la mezquita.
¡Volved a vuestra casa! ¡Esconderos!
¿De las oraciones de la noche también ?
¡Que dios nos proteja! ¡Que dios nos proteja! ¡Que dios nos proteja!
¡Alto!¿a dónde vas?
Voy a buscar pan.
¡Vuelve a casa!
No hay pan.
Tu madre se ha vuelto loca ¡Vuelve!
Déjala.
Tú acompáñala y luego tráela.
Sed prudentes.
¿Quieres un cigarrillo?
Siéntate.
He hecho té.
Acaso ¿Creéis que el látigo nos da miedo?
No, pero a veces es mejor callarse que morir.
¡Mejor morir!
No digas eso. Todo se va arreglar.
Nosotros también perdimos nuestras casas y tierras.
El agua de la presa de Asuán nos ha echado.
Había que rendirse o morir. Nos hemos vendido.
El agua no se ha tragado vuestra tierra.
Ella trae vida.
Fue una fuente de bienes para todos.
Entonces, ¿quién se aprovechó del robo de nuestras tierras?
¡Mahmoud bey! Porque la carretera pasa delante de su casa.
¿No os dais cuenta?
- Son las órdenes. - ¿"Las ordenes"?
¿Y es necesario obedecer ciegamente las ordenes?
Nuestro deber es mantener el orden público.
¿El orden?
¿El orden de los ingleses, del rey y de Mahmoud bey?
¡Levántate y vete!
No eres más que un látigo. Te utilizan para azotarnos.
¡Cállate ingrato! No conoces nada de la hospitalidad.
¿Qué hospitalidad?
Si tú fueses mi huésped, te habría dado mi casa.
Tú has venido a reprimirnos.
¡Dios mio, Abdel Hadi!
Ven.
¿Qué es lo que has hecho? Me acompañaba.
Entra, rápido.
¿Por qué has salido? ¡Estás loco!
¿No tienes miedo del látigo?
No tengo miedo del látigo, ni de los cuchillos.
¡Que valiente te haces!
Wassifa, tráeme dos gavillas.
Vengo a discutir las acciones que vendrán.
No podemos estar encerrados, ¡vamos a perder nuestras tierras!
Dame eso.
Ven a ver.
- No bromen. - Enséñame tu fuerza.
¡Bravo hijo mio. Siéntate.
¿Estás contento? Se ha molestado.
¿Entonces, Abdel Hadi?
¡Ves, todavía estamos en forma!
Mohamed, haznos un té bien fuerte
para darnos aplomo.
Gracias.
Nada es más agradable que tomar un té
por la noche, en los campos,
a la sombra del algodón en flor.
Entonces, Abdel Hadi, ¿no tienes miedo de salir por la noche?
¿Miedo de qué? Escucha.
Vamos atacar a la guardia. Tenemos armas,
y nosotros, un rifle escondido.
Voy a prevenir a los jeques Hassouna y Youssef
y a todos los hombres del pueblo.
Atacaremos al alba, las mujeres delante.
¡Bravo!
¿Conspiráis a mi espalda?
¿Os habéis puesto de acuerdo?
¿Oíste eso, Oum Mohamed?
Haz una torta para la cena.
¿Una torta? Apenas nos queda una poco de harina para mañana.
Es la penuria en el pueblo.
Peor, haz una torta con toda la harina.
¿Te gustan las tortas de Oum Mohamed, Abdel Hadi?
Y trae nata y queso.
Pero Abou Souelam...
¿Qué?
¿Quién es aquí el jefe?
¿El hombre o la mujer? ¡hazme caso!
Vale.
Te recuerdo que no es la mujer la que manda,
¿Entendido?
¿Qué haces ahí, Youssef?
Buenos días, jeque Hassouna. Es Mahmoud bey que...
- He venido... - ¿Por qué?
Por el camino agrícola.
Debo volver a la tienda.
¿Qué catástrofe?
¿Elijamos un nuevo alcalde?
Sin problemas, haremos que elijan a vuestro amigo el jeque Youssef.
¿Os habéis dado cuenta de la delicadeza de sus rasgos?
¿Cuándo tendremos artistas tan dotados?
No tenemos nada que comer.
¿Nada que comer? ¿Qué es eso?
¿A dónde ha ido el gobierno? ¿Y la caridad?
Jeque Hassouna, exageráis.
Escuchad, Mahmoud bey.
¡Arruináis a los campesinos con vuestro camino agrícola
y hacéis venir la policía para reprimirlos!
A penas son 15 guardias,
más 30 soldados si es necesario.
¿Y llamáis a eso arruinar el pueblo?
Al contrario, lo que hacemos es construir un pueblo mejor..
Pronto el camino estará listo
y luego tendréis, agua y electricidad.
Lo que se llama progreso.
¡Ud. solamente es un paleto!
Robar, ¿es progresar?
Es el precio a pagar.
Las perdidas son inevitables. Es la ley de la naturaleza.
Es la suya, la de los ingleses, pero no la de dios.
No sabía que eras tan revolucionario.
Eso no le conviene.
La carretera se construirá por las buenas o por las malas.
No os asociéis con esos ignorantes.
¡Son los míos!
Hablaré en su favor.
No temáis por vuestras tierras.
Hasta la vista.
Ve a buscarme hojas a casa de Youssef.
Dame 2 piastras de azúcar.
Trata bien al cabo, Elwani.
Ya me encargo, jeque Youssef.
Una buena tienda de comestibles.
¡Hasta tiene carne! Perfecto.
¡Dejadme pasar! ¡dejarme! ¡dejarme pasar!
¡Banda de salvajes!
Voy a cambiar esta tienda por sal, y la otra por azúcar.
¡Deja pasar a los que tienen dinero!
¡No servís para nada!
¡Reniegas de nosotros por un poco de dinero!
¿Es eso lo que se aprende en la universidad?
Dale lo que quiera.
¿Por qué te metes?
¡Te prohíbo que me levantes la mano!
-Solo tienes que pagar por ella. -¡No tienes ninguna moral!
¡Sacrificaría mi salario por mi pueblo!
¡Todos somos campesinos, jeque Youssef!
¿Eres campesino o guardabosques?
¿Ya te crees el alcalde?
¡Mira que hago con mi uniforme de guardabosques!
¡Ya no trabajo más para los ladrones de tierras!
¿También tiras tu gorro?
Hay va una piastra. Dale lo que quiera.
Guarda tu dinero, cabo. Gracias.
Ve a nuestra casa, coge lo que quieras.
¡Que ave de rapiña!
Sí, excelencia. Naturalmente. Ciertamente.
Ahí está la carretera. Al principio era recta.
Un café para el jeque Hassouna.
Ahora se retuerce como una serpiente.
Cada cual ha empleado sus relaciones para que la carretera rodee sus tierras, acosta de entrar en los terrenos
de los campesinos.
¡Dios mío! en ese caso, ¿podemos hacer que la carretera
rodee las tierras del pobre Abou Souelam?
Sí, es factible. Pero solo lo haría por Ud.
¡Abdel Hadi!
¡Van a clavar estacas en nuestras tierras!
No te inquietes. Estamos todos con vosotros.
El jeque Hassouna se retrasa.
- Espérame aquí. - De acuerdo.
Diab,reune a los hombres en la casa de Abou Souelam.
-¡Vamos! - ¡Abdel Ati!
¿Y tú? ¿No quieres nada conmigo?
Ayúdame mientras esperamos a Hassouna.
¡Espérame, Diab! Ya estoy aquí.
¡Lo juro!
Buenos días.
¡Buenos días, jeque Hassouna!
No me lo tengáis en cuenta, los negocios marchan.
No te preocupes. No te ocupes de mí.
Vale.
- ¿No habrás visto a Mohamed? - Sí. Ahí está.
¡Mohamed effendi!
¡Mohamed effendi!
¡Mohamed effendi!
¡Marchaos!
¿Va todo bien en la sub-prefectura?
El asunto está en manos de dios.
Y él está con los desprotegidos por lo que veo.
Siento lo que ha pasado aquí.
Pero son ordenes del gobierno.
Tienes razón. Debe reinar el orden.
- Somos iguales ante la ley. - ¿Quién será el primero en perder su tierra?
El pobre Abou Souelam.
¿Y Ud. jeque Hassouna? ¿Perderéis también vuestra tierra?
¡Cabo Abdallah!
¿Qué te pasa?
¡El subprefecto! A proferido amenazas terribles.
Os dejo. Voy a ver lo que quiere.
A ¿dónde va?
Parece que tiene trabajo.
¡No perdamos tiempo!
No te importa.
¡Cállate!¿Sabes quién soy?
Es el jeque Hassouna.
Ya non hay trabajo en el pueblo.
Los guardias han paralizado todo.
No tenemos otra opción.
Vámonos, muchachos.
¡Parece una fiera. Protegeos!
¿Dónde está el incapaz de Abdallah?
No debe estar lejos. Venimos de tomar el té.
¡De mal en peor!
¡Ya no hay disciplina!
¿Los hemos hecho venir para que se hagan amigos?
¡Es la anarquía, jeque Youssef!
No es normal. No tenemos alcalde.
Han ido a buscarlo.
- ¿Es el subprefecto? - No es el momento.
¿Quién es esa chica? ¿No tienes otra cosa que hacer?
Trabaja de criado en mi casa.
Excelencia, es que...
Aquí está el cabo Abdallah.
¡Deja el pueblo sin vigilancia para vagabundear con los campesinos!
¡Hemos visto de todo! Te vas arrepentir.
Estáis despedidos ¡Haré venir a verdaderos soldados!
Abou Souelam, no te quedes aquí.
El jeque Hassouna a debido volver. ¡No vamos a dejar que hagan lo que quieran!
Dios te guarde y te proteja.
Que haga que triunfes en todo lo que emprendas.
Jeque Hassouna, hermano mío.
¿Jeque Hassouna?
¿Dónde está el jeque Hassouna, Mohamed?
No está aquí. Debe estar en casa del jeque Youssef.
¡Padre! El subprefecto ha despedido a la policía de caballería.
¡Hasta la vista!
¡Hasta la vista, cabo Abdallah!
Mira. Un poco de té y azúcar. ¡Muy bien!
No me gusta nada. Hasta la vista.
Te voy a extrañar.
¡Apartaos críos. Apartaos!
¡Es una catástrofe!
¿No van abandonar el pueblo antes de la llegada de los soldados?
Apartaos, marmotas.
Elwani, ¡aléjate de esa chiquillería!
El cabo nos ha permitido recoger el algodón.
Esperamos desde la montaña.
¿Dónde está Hassouna?
Hemos venido a discutir con él.
Los peso por separado.
Déjame ahora.
Te has aprovechado bien, Youssef.
¡Por lo menos, no tendré que cerrar la tienda!
Yo no me meto en vuestras historias.
Pero tú te aprovechas. Alimentas a los obreros de la cantera
y vendes a los tuyos por dinero.
Yo prefiero a los obreros al trueque.
¿Qué mal hay? ¡Es una ganga!
¡Ve a trabajar en lugar de matarme la cabeza!
Prefiero morir a bajarme los pantalones.
¡No soy responsable de vuestras desgracias!
¿Querrías que cierre la tienda?
¡Coges mi pan y mi dinero!
Recoge tus monedas.
He envejecido.
No tengo ni un hijo para trabajar mi tierra, ni tu fuerza, Diab, ni tu valor, Abdel Hadi.
Tampoco tengo un hijo instruido para que me sostenga más tarde.
Yo estoy haciendo esto para dejar algo a mi hija Nafissa, después de mi muerte.
Abou Souelam es como tú, no tiene ni hijo ni tienda.
Pero no ha traicionado su pueblo.
¡Hablas ahora cuando nuestra tierra está perdida!
Vamos a ver Hassouna.
¡No!
Vamos al campo de Abou Souelam, la guardia se ha ido.
Recojamos el algodón antes de que lleguen los soldados.
¡Es un buen consejo!
Cada uno obra según sus intereses, ¡hasta los más tontos!
¿De qué hablas?
¿Quieres vengarte de Hassouna?
Escuchad,
no tenéis más que preguntarle a Mohamed effendi.
¡No hemos ido a su casa!
Id vosotros mismos.
Veréis como la carretera rodea su tierra y la del jeque Hassouna.
-Hassouna ha utilizado sus relaciones. ¡Cállate!¿Cómo te atreves?
¡Y eso no es todo! escuchad lo siguiente.
¿Queréis saber dónde está Hassouna? ¡Ha hecho las maletas!
¡Ha arreglado sus asuntos y a volar!
¡Vamos muchachos!
Ven, Wassifa.
Coge un poco de té y azúcar y haznos un té.
Me habéis levantado dolor de cabeza.
El té está en la caja pequeña.
¿No quieres tomar el té conmigo?
¡Ve entonces a recoger el té de Abou Souelam!
¿A dónde vas preciosa?
A recoger algodón.
¿Eso es todo? El algodón está a tu disposición.
Pero ven antes conmigo a la sombra.
¡Dios mio, Wassifa!
¡Abdel Hadi!
¿No te da vergüenza agredirme en tus tierras?
¡No se golpea a una mujer!
¡Vete al diablo, desagradecido!
¡Un poco de dignidad!
Ellos son extranjeros, pero tú eres de los nuestros.
Vamos al campo de Abou Souelam recoger algodón.
¡Seguidme!
¿A qué esperamos?
¡Ya es suficiente!
Los pondremos a secar en el tejado de Abou Souelam.
Nos dejará un poco de dinero para comprar maíz.
Ven, Abou Souelam.
Por el algodón.
No lo rechaces.
Cógelos, en espera de que pesen el algodón.
Coraje, Abou Souelam.
No te enfades.
¡Coraje, muchachos. Ya está aquí el té! Venga, un vaso.
Ten, Abdel Hadi, para apagar tu llama.
Cuidado, jefe. Quema.
¡Que suerte Abdel Hadi!
El fuego del amor no se apaga.
¿No es verdad, Wassifa?
¡Dime!
Me comprometo a acompañar a Wassifa el día de su boda
desde el camello hasta la puerta.
Maldito seas jeque Youssef,
por todos los libros santos.
¡Yo he llegado a fumar maíz!
Dime...
¿Cómo el jeque Hassouna ha podido hacer eso?
¿Cómo puede huir?
No lo puedes comprender.
Tu no tienes tierra.
Vende entonces tus tierras, compra ovejas
y cógeme como pastor.
Seriamos socios.
¡Tú pones el capital y yo el trabajo!
¡Al diablo la tierra!
¿Vender mi tierra y quedar desnudo?
Todos hemos nacido así.
¿Acaso sabes quienes pueden nacer vestidos?
¡Atención, Abdel Hadi!
¡Sálvese quien pueda!
¡Corre, Mohamed effendi!
¡No tenemos nada que hacer aquí!
¡Abdel Hadi, cuidado!
¡Abdel Hadi!
¡Dejadme!
¡Arrestar a ese hombre!
¡Atarle por los pies!
FIN
Subtítulos traducidos por Manuel L. Pousa (DONEN) y digitalizados y sincronizados por MARCOS.
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