Afrikaans
Akan
Albanian
Amharic
Arabic
Armenian
Azerbaijani
Basque
Belarusian
Bemba
Bengali
Bihari
Bosnian
Breton
Bulgarian
Cambodian
Catalan
Cebuano
Cherokee
Chichewa
Chinese (Simplified)
Chinese (Traditional)
Corsican
Croatian
Czech
Danish
Dutch
English
Esperanto
Estonian
Ewe
Faroese
Filipino
Finnish
French
Frisian
Ga
Galician
Georgian
German
Greek
Guarani
Gujarati
Haitian Creole
Hausa
Hawaiian
Hebrew
Hindi
Hmong
Hungarian
Icelandic
Igbo
Indonesian
Interlingua
Irish
Japanese
Javanese
Kannada
Kazakh
Kinyarwanda
Kirundi
Kongo
Korean
Krio (Sierra Leone)
Kurdish
Kurdish (Soranî)
Kyrgyz
Laothian
Latin
Latvian
Lingala
Lithuanian
Lozi
Luganda
Luo
Luxembourgish
Macedonian
Malagasy
Malay
Malayalam
Maltese
Maori
Marathi
Mauritian Creole
Moldavian
Mongolian
Myanmar (Burmese)
Montenegrin
Nepali
Nigerian Pidgin
Northern Sotho
Norwegian
Norwegian (Nynorsk)
Occitan
Oriya
Oromo
Pashto
Persian
Polish
Portuguese (Brazil)
Portuguese (Portugal)
Punjabi
Quechua
Romanian
Romansh
Runyakitara
Russian
Samoan
Scots Gaelic
Serbian
Serbo-Croatian
Sesotho
Setswana
Seychellois Creole
Shona
Sindhi
Sinhalese
Slovak
Slovenian
Somali
Spanish
Spanish (Latin American)
Sundanese
Swahili
Swedish
Tajik
Tamil
Tatar
Telugu
Thai
Tigrinya
Tonga
Tshiluba
Tumbuka
Turkish
Turkmen
Twi
Uighur
Ukrainian
Urdu
Uzbek
Vietnamese
Welsh
Wolof
Xhosa
Yiddish
Yoruba
Zulu
LOS CHICOS DE CUERO
Hola, chicos
Roy, ponle una nueva banda elástica a eso.
-Muérete. -Cállate.
-Hola. -¿Lleva zumo atómico tu moto?
Sabes que puedes hacerle a la tuya, ¿no?
-¿Qué? -Engrasarla.
Pírate...Me dejaste allí plantado. ¿Qué te pasa?
Lo sé.
¿Qué tal, amigo? ¿Viniste con el patinete?
¿Qué dices? Te iría mejor con un par de patines.
Y a ti esperar el autobús de las 4, al paso que vas.
-¿Visteis su trozo de chatarra? -No está mal.
¿Qué no está mal? ¡Qué cosas dice!
-¿Quién invita hoy? -Tú no, desde luego.
¿Qué pasa conmigo?
-¿Quieres un trozo de tarta? -No.
¿Seguro?
-Hola, chicos. -Ha llegado la pareja feliz.
-Hola, Harry. -¿Lo vuestro sigue en serio?
-No seas tonto. -Claro que sí.
Dame un besito, cariño.
¿Cómo os va?
Las sustancias alcalinas de las lanas sedas y tejidos delicados
...no contienen álcali libre.
¿Nunca habéis visto esta frase en un paquete de detergente?
Quizás muchos os preguntéis que es un álcali.
-¡Es Reggie! Por favor, chicas, atended.
En el último capítulo aprendisteis algo sobre los ácidos.
En éste aprenderéis...
-¿Te compró ya el anillo, Dot? -Si no, le doy un bofetón.
-¿Se lo dijiste a tu madre? -No le importará.
Cumplirá 16 años en diciembre. Ella se caso con papá a los 16.
-iLos dulces 16 años! -¿Quién no los ha tenido?
i Chicas, no me atropelléis! De una en una, por favor.
-¿Lo tienes? -Enséñanoslo, Reggie.
-¿El qué? -El anillo.
-¿Qué anillo? -Venga, mis amigas quieren verlo.
Vale, pero no poneos celosas.
Tapaos los ojos, puede deslumbraros.
-¿Qué ocurre aquí? -Es al anillo de Dot.
Se lo regaló su novio. Están comprometidos.
Enséñaselo a la señorita.
Es muy bonito. Eres una chica afortunada.
Sí, mi buen dinero me ha costado.
-¿Este es tu prometido? -¿No se acuerda de él, señorita?
Reggie Wilcox. Fue alumno del señor Barnard.
Sí, se acuerda muy bien de mí.
Hay que pensarlo mucho antes de lanzarse al matrimonio.
Vámonos que empieza el sermón.
-Hasta mañana. -Adiós, chicas.
Sintiéndolo mucho, ya sabéis cómo es.
-Adiós. -Adiós.
Date prisa, antes de que llegue mi madre
¿Un cigarrillo? No, gracias
Pero me apetece una chocolatina. Las tengo en el bolso.
Lo tienes abarrotado.
-¿Entonces cuándo es la boda? -No sé.
¿Qué tal cuando acabe los estudios?
Antas de que me pongan a trabajar.
-¿Ya les habló la asesora laboral? -Sí.
-¿Tendremos damas de honor? -No, nada de lujos de esos.
Quiero que sea en iglesia. No me gusta en el ayuntamiento.
No has pisado una desde que te bautizaron.
Es bonito en una iglesia. Llevaré vestido blanco y todo.
Yo sólo quiero una cama doble. Aquí no podemos ni respirar.
-No piensas más que en sexo. -Lo sé.
-¿Es tu madre que vuelve? -¡Maldita sea!
-¿Lo ves? No tenemos paz. -No encuentro el zapato.
-Reggie, ¿estás en casa? -Sí.
-Podías haber puesto la tetera. -He estado ocupado.
-¿Qué dirá cuando me vea aquí? -No pasa nada.
Vamos, no vaya a pensar mal.
Dot está aquí. Viene a tomar el té.
¡Caray!
i Vamos!
Hola, mamá.
Hola, señora Wilcox.
-¿Cuándo habéis llegado? -Acabamos de entrar.
Ya tenemos el anillo. ¿Le gusta?
Es muy bonito, pero iría mejor empleado en comprar muebles.
-Hola, ya estoy en casa -Hola, papá.
Papá, mira, ya han ido a comprarse el anillo.
Más que anillo necesitáis una casa.
No quiero tener que esperar por el anillo.
No esperas por nada, ¿eh?
Reggie, no te quedes ahí sonriendo. Coge las tazas.
No vamos a tomar el té. Sólo...
-Pero si acabas de decirme... -No, no nos quedamos, mamá.
Vámonos, Dot. Adiós, papá. -Adiós.
¡Esa chica!
¿Por qué no puede ni cerrar la puerta?
No lo sé.
¿Dónde vivirán? El no gana mucho dinero.
Pasará apuros cuando tenga que mantenerla.
Y no le sobrará mucho dinero para la moto.
iEl matrimonio! No saben ni el significado de esa palabra.
-Espero que tu madre vaya a salir. -Sí, se irá a jugar al bingo.
Nosotros también jugaremos al bingo.
Me parece bien. Alquilaré tu cuarto.
Un dinero extra nunca viene mal.
¿Os preparáis vosotros el té? -Sí.
Bajaremos a la pescadería.
Tenias que oír a la Srta. Thomas. Dijo que no nos lanzásemos.
A ella no le importaría nada lanzarse un poco.
-Esta noche llegaré tarde. -¿Sí?
-Iremos a la sala de bingo. -¡Oh, el Bingo!
-iTe gusta jugar! -Qué te diviertas, mamá.
Eres un carota. Dame un cigarrillo.
Dijeron que no llevase el anillo al colegio.
Puedes llevarlo, si quieres.
En ese sitio hay muchos majaretas.
Cariño, no olvides hacer la colada esta noche.
Por cierto, llegó algo para ti de ese campamento de vacaciones
Está en la cocina. Los chalés parecen muy bonitos.
-Lo pasarás bien, Reggie. -Venga, vamos a echar un vistazo.
Tu madre está deseando quedarse sola.
-Eh, fíjate en esto. -Es fantástico.
-Piscina cubierta. Comas, miras... -Mira los chalés, con camas dobles
Escucha esto, es fantástico.
Chalés lujosamente decorados...
con baño y aseo...
incorporados...
en cada suite.
-iQué bien! -Sí.
Mira las bailarinas. ¿No están elegantes?
-Demasiada falda. -Oh, piérdete...
-Fíjate en el comedor. -Mira los chalés.
Mucho papeo. Hasta tienen servilletas.
Tienen azulejos de colores, baños y cosas de ésas.
Los colchones tienen garantía de 20 años.
Espero que el nuestro nos dure un par de semanas,
Me gusta, está bien, Dot. Nadie que nos moleste.
Aquí tampoco nos molesta nadie.
iPillina!
¡Ya salen!
Colocaos todos para la foto. No os mováis de aquí.
Cuento hasta 3 y decís "queso".
Uno, dos, tres..
-Felicidades. -Una ceremonia muy bonita.
Mirad, ahí viene el bus.
¿Has visto al viejo Bill?
-Para ya, Arthur. -Sólo te casas una vez.
¡Eh, que es nuevo el traje!
Es mejor viajar en autobús. Más dinero para bebidas.
Tu madre es estupenda. Tienes mucha razón.
Por favor, los billetes.
Aquí tienes, guapa. 43 billetes de 3 peniques.
¿No nos haces descuento?
Ya han llegado, Fred. Que empiece la música.
Mamá, fíjate en la tarta.
-No la aplastes. -Mama, no seas pesada.
Vamos, abuela.
Siéntate.
Yo tomaré una ginebra con naranja.
Disculpadme.
Hola, queridos. ¿Ginebra con naranja?
-No, tomaré un batido. -Es un chico maravilloso.
-¿Ud qué quiere? -Un Oporto con limón.
-Oporto con limón. -Una Guinness.
Guinness, cerveza amarga. Oporto con limón y un batido.
A ver qué quieren Dot y Reggie. Nadie les ha preguntado.
Reggie, ¿qué quieres beber? -Una cerveza, Arthur
La cerveza te sienta mal...
...eso no está bien en la noche de bodas.
-¿Tú qué quieres, cariño? -Un whisky.
Claro, el whisky te excita.
iVenga, vamos a comer!
¿Vas a cortar la tarta, Dot? -¿Lo hago ahora?
No sé, supongo.
No recuerdo cuándo lo hicieron en la boda de Carol. ¿Y tú?
Dot, ven a cortar la tarta.
Vamos, Reggie.
Mamá, papá, vamos a cortar la tarta.
-Madge, van a cortar la tarta. -Vamos, abuela.
Pon la mano sobre la suya, Reggie.
Vamos, hacia abajo.
iQue se besen, que se besen!
Propongo un brindis por la feliz pareja.
Espero que les parezca bien desearles que todos sus problemas
...sean pequeños.
Por ser unos muchachos excelentes...
...por ser unos muchachos excelentes...
...por ser unos muchachos excelentes...
...y siempre lo serán, y siempre lo serán.
Ha sido el día más duro de mi vida.
-¿Va a necesitar esto, madame? -No, hasta el bautizo, no.
-¿El qué? -Nunca se sabe.
Acércate, cariño. Ahora es legal.
-Tienes las manos congeladas. -Estás guapísima.
Suéltame.
Si quieres llegar para tomar el té, sigue haciendo las maletas.
¿Té? Cuando estemos allí, no habrá tiempo para tomarlo.
-¿Ah, sí? -Sí.
Aún no me creo que estemos casados. Me siento igual.
-Dilo. -¿El qué?
Señora Wilcox.
-Sra. Wilcox...¡ahora es mi madre! -Ahora lo soy yo.
-¿Estás listo? -Para ti siempre, cariño.
Venga, vamos.
No debo olvidar las flores. Tengo que lanzarlas.
-¿Lo tienes todo? -Sí.
-¿Adónde vas? -De luna de miel. ¿Te vienes?
No sé.
Fíjate en los edificios, Reggie. ¿No son imponentes?
-¿Qué decías? -¿No es imponente?
Sí, vale. Vamos a ver al chalé.
-¿El qué? -Ya me oíste.
-¿No paras nunca? -Vamos.
-Reggie, quiero unirme al juego. -No puedes. Vámonos.
-¿Qué tal el salón de baile, Dot? -Fíjate en las flores.
-Me muero de hambre, Reggie. -No me digas.
-¿Llegamos tarde para el té? -No se sirve hasta las 18h.
Los chalés están por allí.
Reggie, quiero montar el tiovivo.
¿No me digas?
Fíjate en los de arriba.
No sé si el nuestro estará arriba.
No estaría mal la jugada.
Podríamos encerrarnos y que nos traigan la comida.
No me digas.
Aquí es. Encontrarán todo lo que deseen.
Les deseo feliz estancia.
-Las llaves -Muchas gracias.
Gracias.
¿Te alegras de haberlo hecho?
Por supuesto.
Al menos ya no esperamos a casarnos.
-No como Carol y Stan. -Estarán contando los meses.
Venga, dame un beso.
Hola, amigos. A las 7,30 hay un baile en la sala Princesa.
No lo olvidéis, a las 7,30
Desharé las maletas o llegaré tarde.
Hay mucho tiempo para eso.
Mucho tiempo.
-Reggie, tengo hambre. -¿Otra vez?
No sé para que hemos venido.
Llevamos aquí 3 días y no hemos visto nada.
-Sí, cariño. -Voy a tomar el aire.
No hace nada de frío, Reggie. Ven.
Quiero salir, quiero hacer algo.
No podemos hacer nada, está lloviendo.
¿Cómo que no podemos hacer nada? Hay muchas actividades.
-Sí, muchas cosas -¿Por qué quieres quedarte aquí?
Si hemos venido es porque había cosas que hacer.
Pero parece que tú sólo quieres hacer una. Yo estoy harta.
Reggie, puedes participar en el concurso de Tarzán.
-¿Estás de broma? - En el de Bonny Babies.
-El año que viene. -No, gracias.
Esta noche actúa Eric Winston. ¡Venga, vayamos!
-¡Qué pasada! -Entonces iré a la peluquería.
-iDéjate de tonterías! -¡Por favor!
-¿Cree que me favorece? -Le queda muy bien, señora.
-Ojalá le guste a mi marido. -Seguro que sí.
-Hola, Reggie. -¿Qué te ha pasado?
¿Cómo que qué me ha pasado? Me apetecía cambiar.
-¿No te gusta? - Está bien, pero no lo entiendo.
Vamos...Preparémonos para el baile. Llegaremos tarde.
-¿Por qué lo has hecho? -Siempre me hizo ilusión
...y mamá no me dejaba. Pero estoy casada y no puede decir nada.
-¿Y yo qué? -¿Tú? Pensé que te gustaría.
¿Adónde vamos?
Dot, larguémonos. Estoy harto.
¿Por qué? Me estoy divirtiendo.
-Sí, pero yo estoy harto. -¿Te apetece bailar?
¿No te importa, verdad? Siéntate ahí y mira.
Reggie, cuéntales el del policía y el escocés.
Mejor nos vamos. Mira qué hora es.
-Venga. -No lo haré.
Lo haré yo. Era un policía y un escocés ...
Ve a por más bebidas.
Este era un sargento de policía...
Cuatro cervezas, por favor.
...y se apagó porque no le funcionaba la gaita.
Sé otro. Es de un productor y una corista.
La corista tenía un tipazo y un par de cocos...
Hola, Reggie.
Ya era hora.
-¿Qué has estado haciendo? -Contando algunos chistes.
¿Y tú qué hacías?
Divertirme mucho esperándote aquí.
Pudiste haberte quedado. Yo no te eché.
No me apetecía estar con tus amigos contando chistes verdes.
No son amigos míos. Los conocimos al mismo tiempo.
¿No son amigos tuyos?
¿Fuiste capaz de estar contando chistes verdes y no son tus amigos?
¿Qué te pasa?
¿Cómo que qué me pasa? ¿Es que vas borracha?
-¡No! i Huele! -iPara!
Me estropeas las vacaciones.
No estamos de vacaciones sino de luna de miel, si recuerdas.
No tenemos que vivir y morir juntos.
Nos veíamos más antes de casarnos.
-No tuviste muchas oportunidades. -No me refería a eso.
Claro, te conformabas con no tener que esperar a que tu abuela
..se acostase para salir por la puerta.
-Sabes a qué me refiero. -Me estropeas las vacaciones.
Tú las estropeas.
¿Qué hago distinto esta semana de las otras ocasiones?
-No estábamos casados. -¿Esa es la diferencia?
Sí, esa es la diferencia. Estar casado lo hace.
Si no puedo divertirme por estar casados, lo siento mucho.
No venimos juntos de vacaciones a menudo...
...sólo quería aprovecharlas.
No digo que tengamos que hacerlo todo juntos, siempre.
Pero pensé que esta semana sí.
- Además, estoy un poco harto. -Yo también.
-Mírate. -¿Qué me pasa?
Mira ese maldito pelo.
Eso me recuerda un chiste sobre un pelo...
-No quiero saberlo. -Era un peluquero y usaba peluca...
...su novia no lo sabía. Un día salieron a pasear...
-¡Cállate! -Hacía mucho viento y la peluca...
Una moneda para el señor, por favor.
Gracias.
-Hola. -Has vuelto.
-¿Dónde diablos estabas? -Fui a la peluquería de la esquina.
-¿Te gusta? -Eso no lleva todo el día.
-Tengo hambre cuando llego. -¿Y por qué no te preparaste algo?
-Estaba demasiado ocupado. -Y la culpa no fue mía.
Se equivocaron con el tono del tinte.
Me lo pusieron rosa champán en vez de rosa platino.
Parece que llevamos casados 6 años y no 6 meses.
-No creí que tardarían tanto. -¿Por qué no me dejaste algo?
No sigas, no sabía qué iba a hacer. Llegó Carol y me fui con ella.
Ayer fuiste al cine, Dot, tengo hambre cuando vuelvo.
Quiero comer. No quiero ponerme a hacer las tareas de la casa.
Tampoco había una camisa limpia.
Las ensucias muy rápido. No puedo ir a la lavandería a diario.
-Iba a ir mañana. -¡No sabes hacer nada!
Cállate.
Cuando vuelvo del trabajo, te quiero aquí haciendo la comida
...y lavándome la ropa -¿Por qué debería?
¿Por qué? iPorque eres mi mujer, por eso!
No voy a discutir contigo, sólo te diré una cosa.
Si mañana no estás para hacerme algo, buscaré a quién lo haga.
-Estoy haciéndote la cena. -¿Otra vez judías?
¿Qué te pasa? Siempre las comes.
¡Algo tengo que comer, no puedo vivir del aire!
-¿Adónde vas ahora? -Al café.
-Podrías mudarte allí. -Al menos allí la comida es mejor.
Estás de broma, claro.
¿Me viste el viernes por la noche viniendo hacia aquí?
-Sí. -¿Conoces a Jack Norton?
-Sí. -Lo adelanté en el puente, ¿no?
-¿En serio? -Sí.
La gente me toma el pelo. El mundo está lleno de mentirosos.
¿Dónde está la verdad?
-¿Quién es ése? -No lo sé.
Elvis. Te hacía en Estados Unidos.
Creía que esas cosas habían desaparecido con Noé.
¿Hablas conmigo?
Colón llegó a América en algo con menos años.
¿Está hablando conmigo?
Es increíble. Te quiero. -¿Esa Norton es tuya?
-Sí, es mía. -¿Sabes que es robada?
Pregúntale al abogado. Pagué la entrada.
Le han vendido una moto que retiraron hace 20 años.
-¿Sabes dónde te vi la última vez? -¿Dónde?
En la carrera de carracas de Brighton.
-¿Eres un hombre veloz? -Eso ya se sabe.
¿Quieras competir contra esto?
¿Contra...? No pierdo el tiempo con chiquillos.
Espera, espera. Le he puesto pistones de carreras.
-¿De veras? -Sí.
-¿Qué más tienes? -Ruedas deportivas.
Un paquete de piedras de Ronson. No me cuentes tu vida.
Muy bien, haremos una pequeña carrera aquí, de un Km.
¿Quieres tirar el dinero?
-Vale, es tu problema. -Nos vemos en la carretera.
¿Ves el dibujo de mi espalda? Es lo único que vas a ver.
¡Está loco!
¡Está como una cabra!
¿Qué te ha pasado?
Ya sabes cómo es. Quería darte una oportunidad.
¿Tomamos una copa?
No puedo, he de ver a mi abuela. Está enferma.
Venga, puedes ir más tarde.
Conozco al mejor lugar para tomar una copa.
-Nunca has visto nada igual -¿Dónde está?
Ya lo verás. Sígueme y lo verás.
Hemos llegado.
-¿Qué es esto? - ¿Qué?
-¿Qué es? -El vertedero donde trabajo.
-Es un lugar magnífico. -¿No apesta un poco?
Yo vengo muchas veces de noche.
Miro los trenes, filosofo, bebo cerveza.
Es mejor que ir a un bar, de veras.
Creo que estás un poco loco, Pete.
¿Por qué?
Yo prefiero estar en un pub, bebiendo cerveza, divirtiéndome.
-Y tú quieres estar aquí. -Se está mejor aquí.
-¿Para qué son esos cohetes? -Es la noche de "Guy Fawkes".
La noche de Guy Fawkes es la próxima semana.
Muchacho, tienes que usar a imaginación.
Si quieres que esta sea la noche de "Guy Fawkes",
entonces es esta noche.
Si quieres que ”Guy Fawkes sea en su verdadera noche,
...entonces lo será. Está todo en la mente.
A mí me educaron demasiado bien para todo esto.
A mí no me educaron, amigo. Fui a la escuela naval.
-Es peor que Borstal. -¿Por qué fuiste allí?
Mis padres murieron en un bombardeo, ya sabes cómo es.
Dame un trago de cerveza y observa cómo estallan estos dos.
-Es algo maravilloso. -¿No tienes abuelos?
Es maravilloso, ¿verdad?
¿Tú qué? ¿Tienes familia y eso? -Cinco, cuatro, tres, dos, uno...
Observa, observa. Vas a ver algo extraordinario.
iMira, es fantástico!
-¿Has comido algo? -Sí, gracias.
-¿Va todo bien? -Sí, claro.
-Estuviste mucho rato en el Café. -Fui a ver a la abuela.
-Creí que hoy llegarías temprano. -Estaba un poco pachucha.
He estado layando unas novelas increíbles desde que fe fuiste.
"Bill, cariño, ardía en deseos e estar a solas contigo”.
..y dice él:. "¿Tienes mi preciosa gatita?"
iQué tontería!
No es una tontería, o la gente no las compraría.
-La gente real no habla así. -Sí que habla.
Reggie, fíjate en esta chica. ¿Te gusta?
Sí, está bien.
-¿Qué tienes en la boca? -Es un chicle.
Creí que no lo notarías.
-¿Qué tengo en la espalda? -Estaba comiendo patatas fritas.
-iPor amor de Dios! -Ya no hay ninguna.
Esta almohada parece de piedra. ¿Qué pasa?
Cuidado, vas a derretirme los bombones.
iBombones, chicle!
-¿Adónde vas? -Necesito un cigarrillo.
No sé qué te pasa.
No estás normal.
- ¿Ya no quieres hacerlo? -Lo siento, Dot.
¿Qué he hecho mal?
Antas de casarnos siempre tenías ganas.
-Es curioso este cambio. -No puedo evitarlo.
No me hace gracia, voy a volverme loca.
Ni siquiera lo intentas. No me haré monja.
i Reggie!
Hola, señora Stanley. ¿Qué ocurre.
Ha muerto, Reggie. Tu abuela te necesita
Volveré con usted. La llevaré en la moto.
No, gracias, prefiero ir andando.
-Señor Stone... -¿Sí?
-Ha muerto mi abuelo. -¿Qué?
-iHa muerto mi abuelo! -Entonces vete a casa.
Lástima que no esperase al fin de semana.
-Me voy. -Vale.
La casa estará vacía sin él.
Traeremos el ataúd dentro de una hora.
Si dejáis la puerta abierta, no tendréis que enteraros de nada.
Es mejor así, menos trastornos. Sin despedidas.
-Sí, claro. -Permíteme un consejo.
Tiene puesto un pijama nuevo. Es una pena desperdiciarlo.
En cuanto esté dentro. ¿quién lo sabrá?
Le basta con un pijama viejo.
Si la abuela le puso ése, con ése se queda
Muy bien, si insistes. No, conozco el camino.
-¿Se fue el señor Lunis? -Sí.
-¿Una taza de té? -No, gracias.
Vete, no quiero estropearte la noche.
-Llevas todo el día conmigo. -No me gusta dejarte sola.
No seas tonto, debo acostumbrarme a estar sola.
Vete, sé un buen chico.
Has sido maravilloso, no sé que habría hecho sin ti.
Que Dios te bendiga.
-¿Seguro que estarás bien? -Claro qué sí. Vamos, vete.
Ya sé, le diré a la Sra. Stanley que te haga compañía.
-Encantada. Vale, díselo. -Hasta mañana.
-Está bien. Ta luego. -Ta luego.
Mira qué hora es. Dijiste que vendrías al salir del trabajo.
iPor amor de Dios! ¿Cómo iba a saber que se moriría?
¡Ven aquí!
Cállate.
Pudiste avisarme. Llegué de casa de mi madre a las cinco.
Vine cuando pude. Si se muere alguien...
Creía que iríamos al cine.
iPor amor de Dios, mi abuelo acaba de estirar la pata!
-No me apetece ir al cine. - Podía haber ido con mi madre.
Esta mañana dijiste que iríamos...
-Hola, Dot. -Hola, Brian.
Vas al cine todos los días. No pasa nada por faltar una vez.
No voy todos los días, sólo 2 veces por semana.
Dos tés, por favor.
No me pasaré el día en esa asquerosa habitación.
Búscate un trabajo
y tendremos una casa decente. -Dos tés.
No me casé para trabajar,
...sino para vivir mejor. -Ocho peniques.
Mi madre siempre trabajó y se ocupó de la casa al mismo tiempo.
Tú no tienes limpia ni una maldita habitación.
No eres una esposa como es debido.
Tú tampoco eres un marido normal.
-¿Qué quieres decir? -Lo sabes muy bien.
No toda la culpa es mía. -No es sólo eso.
Siempre estás aquí, nunca vienes a casa.
O con la abuela o en el café, conmigo nunca.
No empieces con eso.
-¿Vamos al cine o no? -Te lo dije, no tengo ganas.
¿No tienes ganas? Pues yo sí. Me voy sola.
Vale. Adiós.
iVaya, qué carácter!
-¿Qué pasa? -Ha muerto mi abuelo.
No te lo tomes así, hombre. Había disfrutado de la vida.
Les y yo tenemos una idea que te devolverá la sonrisa, ¿no, Les?
-¿Qué es? -Una carrera hasta Edimburgo,
...ida y vuelta. ¿Qué distancia hay? -1280 KM en total.
Cada uno pone una libra y el ganador se lo lleva todo.
-¿Qué te parece? -30 o 40 libras para el ganador.
Me parece bien. Me gustaría ganar. Necesito el dinero.
-¿Con tu moto? -Sí.
No, en serio. No le darías trabajo a la policía.
Y si te estrellas, puedes volver a casa con una gaita.
-Me parece bien. -Ven, te lo explicaremos mejor.
¿Estás despierto?
¿Reggie?
Apaga la luz.
He visto una película estupenda. Tenías que haber venido.
Iba sobre unas personas que corrían desnudas por una isla.
-¿Has visto mi pijama? -No.
Se titula: "Regreso a la naturaleza”.
Había una chica imponente Tenía el pelo como el mío.
i Caray!
¿Sabes el que hizo la película de Tarzán?
¿Te refieres otra vez a mí?
Tienes que ir, está hasta el viernes.
Debiste haberte quedado en el Café. Fue divertido.
Los chicos y yo iremos a Edimburgo y volveremos.
-¿Para qué? -Una prueba de resistencia.
El problema es que no creo que mi moto la resista.
Quizás la cambie por una más grande, de 650 o algo así.
¿Qué le pasa a la que tienes ahora?
Está bien, pero no es lo bastante grande.
Es una tontería comprar una moto sólo para una carrera.
Tenía que hacerlo de todos modos Habrá que recortar algunos lujos.
¿Por ejemplo? -Para empezar, tu pelo.
¡Y un pimiento! Te gusta que esté guapa, ¿no?
-Sí. -¿Entonces?
Me gustaba más tu peinado de antes.
-Te hace parecer más vieja. -Hay a quien sí le gusta.
Tendrás que comprarte menos ropa.
Entonces tendré que andar desnuda.
Reggie, imagínatelo. Cómo la gente de aquella isla.
Cientos de cuerpos corriendo desnudos...
¡Horrible!
-Vamos... iQuieta!
¿Qué te pasa?
No me hagas cosquillas. Para, estoy cansado.
Por favor, Reggie. -Estoy cansado.
Por favor.
Bien, se acabó. Ha sido una ceremonia preciosa.
Dirigida por un caballero muy elegante.
-¿El señor Lunis? -Sí.
Fue muy amable conmigo cuando vino a recogernos, ¿verdad, Dot?
Reggie, tienes una buena pieza. Está muy bien con el pelo rubio.
Para mí es incorrecto presentarse así en un funeral.
Len, no te burles.
Reggie, pásame los buñuelos. Empiezo a sentir hambre.
¿Qué vas a hacer ahora, mamá?
-¿Por qué lo dices? -Lo sabes perfectamente.
Por lo de vivir aquí.
No puedes seguir viviendo sola, mamá.
A papá no le hubiese gustado.
Me quedaré aquí. ¿Adónde podría ir?
Hay un hogar de ancianos muy bueno cerca de casa.
-Hemos estado pesando... -¡Qué novedad!
Mamá, no podemos venir cada 5 min cuando estás mal.
Has trabajado mucho, mamá. Tienes derecho a que cuiden de ti.
Estaré libre el sábado. Vendré e iremos a verlo juntos.
-Esperaré su llamada. - Gracias por atendernos.
Puede esperar sentada, ¿verdad, Reggie?
No iré ahí da ninguna forma.
Es un lugar estupendo, mamá. Es como un hogar.
Pero no es mi hogar.
No podemos tenerte y tu pensión no te llega.
-No digas que no lo intentamos. -Sé cuidarme sola, gracias.
No podrá hacerlo siempre.
No quiero vivir con un montón de viejos.
...quiero ver caras jóvenes cerca. -Sólo piensa en sí misma.
-¿Qué hará si enferma? -No le hables así.
En el peor de los casos, vendremos a vivir contigo.
-iDe eso nada! -No pienso discutir contigo...
No os pongáis a discutir delante de casa o pensarán que...
¿Dónde está ese maldito taxi?
Reggie, no pienso venirme aquí.
Es una casita vieja y no me gustaría vivir en ella.
¿Qué tiene de malo el asilo? Estaría muy acompañada,
...y está muy bien. -Ella tiene razón, mamá.
Mira aquella mansión y esta casucha, no hay comparación.
Piénsalo, mamá. Te interpones entra una pareja de jóvenes.
No le llamas casucha a mi hogar, Arthur.
Aquí están mis recuerdos y aquí me quedaré.
No me interpongo entre nadie.
A nadie le he pedido que venga a vivir conmigo.
De acuerdo.
Bien, dejemos las cosas claras.
La abuela no puede quedarse aquí sola.
Dot, escúchame un momento y deja de acicalarte.
iDame ese maldito peine!
iMira lo que has hecho!
¡Ven aquí!
Escúchame, te lo diré por última vez.
¡Escúchame!
No renunciamos a nada, excepto a una habitación cochambrosa.
Estaríamos bien con la abuela.
No quiero darle explicaciones de todo lo que hago.
Si voy a vivir con alguien, será con mi madre.
iNo me hagas reír! Menudas dos. Deseaba deshacerse de ti...
-¡Escúchame...! -¡Escucha tú...!
-¡No voy a discutir! -¡Ven aquí!
¡Bruja!
Reggie, ve a hablar con ella. Haced las paces.
-iNo me empujes! -¡No te empujo!
Está decidido. Me quedaré aquí.
¿Sabes qué hora es?
Cualquiera pensaría que me estoy bañando.
-Llueve a cántaros. -Cierra el pico. He tenido problemas.
-Además, te hacía falta un baño. -iQué gracioso! ¿Cómo va todo?
-No muy bien. -Vamos, abre esa maldita puerta.
-Espera un momento. -Me van a salir aletas.
-No está mal este escondite. -Sí, tenemos de todo.
Aquí es donde cambias las piezas robadas a tu moto.
iQué gracioso!
-Toma, Pete, está lloviendo. -Me habría hecho falta
Necesitaría un montón da ellos para que no se mojase la moto.
¿Por qué no te compras unos pantalones de cuero?
-Tuve unos. -¿Sí?
Los rompí en la ultima caída que tuve.
-Sigue. -Me cayó la moto encima.
-Puedes comprarte otros. -No tengo dinero.
Acabo de comprar ruedas nuevas.
En realidad es como un uniforme.
No hay nada como recorrer la M-1 a 180 km/h.
...con al equipo puesto. -Es algo que te hace sentir bien.
-Sí, y además impone respeto -Sobre todo a los viejos.
¿Qué la ha pasado a esta rueda?
He debido dejarme medio kg de goma en la carretera.
No duraría mucho en la carrera. Yo las consigo baratas en el trabajo.
No las necesito baratas. No tengo una mujer que mantener.
Dame un cigarrillo.
-¿Seguro que no hay problema? -Seguro.
-¡Abuela! -Hola, Reggie.
Estoy con un amigo. ¿Puedo pasar?
Bien, pero tendrá que disculparme.
-Abuela, éste es Pete. -Hola, Pete
¿No me digas que ésta es tu abuela?
No puede ser abuela, es demasiado joven.
¿La de la foto es usted, encanto?
-Apuesto a que era un bombón. -iQué tipo más salado, Reggie!
-Está loco. -Gracias.
Abuela, Dot se sube por las paredes si me quedo aquí.
Cómo Pete no tiene casa. puede quedarse en mi cuarto
...y te hará compañía. -¿Me pagarías algo?
Claro, le subvenciono la vejez. Soy un gran inquilino.
Hago un té excelente y siempre me lavo los pies.
Acéptalo, abuela.
Será un placer, Pete...
Bien entonces trato hecho. No haga nada que yo no hiciese.
-¿No vas a parar esta noche? -¿Parar? Aún no empecé.
-¿De qué me habla? -Tranquila, es siempre así.
-Es porque es marinero. -Buenas noches, Reggie.
Buenas noches, abuela.
-Es una casa muy bonita. -Es cierto.
Fantástica.
No te cortes, Pete, haz lo que quieras.
Todo menos limpiarte los zapatos en las cortinas.
-Es una viejecita adorable. -Sí.
Allí sentada vestida como para una boda.
La abuela es de las mejores que hay.
Me alegra que te guste, Pete. Lo ha pasado mal últimamente.
No sé por qué Dot no se lleva bien con ella.
Bueno, mañana traeré mis cosas.
Bien.
¿Tu casera te hará pagar la semana?
Es su problema. Fue ella quién me echó, ¿no?
-Sí. -Mira, parezco Charles Atlas.
...Ya he terminado el curso, ahora mándenme los músculos.
Tendrías mucho éxito en los concursos de belleza.
Con una cara como la mía, los ganaría todos.
Reggie, tengo una idea. Mañana es domingo.
Me gustaría ir.
Pero los domingos siempre como en casa de la madre de Dot.
Por una vez podías faltar, ¿no?
Reggie, no puedes ceder ahora. Sigue haciéndote el duro.
Ya tengo bastantes problemas.
Sigo casado con ella. No puedo hacer lo que quiero.
Supongo que no.
Sigo con problemas para arrancarme la piel.
Pareces un lagarto.
-Es fantástica esta habitación. -Es un carromato viejo.
Muy tranquila. He vivido en lugares salvajes.
¿Sí?
Una vez viví en las afueras de Liverpool.
Estaba tan pegado a la vía del tren que entraba al revisor
...a recoger los billetes. Colgaba los calcetines en la ventana.
Los trenes pasaban golpeándolos
...y aparecían llenos de cartas del tren correo irlandés.
Tenías que ver algunas cartas.
"Querido Padre Murphy, soy una chica desesperada..."
Claro, eso te pasa por colgar calcetines en la cuerda incorrecta.
Una vieja que vivía en una cabaña
...tenía tantos hijos que no sabía qué hacer.
Una vieja vivía en un bote y no tenía hijos.
-Ella sabía qué hacer. -¡No sigas!
¿Sabes que estás loco? Venga, vamos a dormir.
-Reggie... -¿Qué?
¿Qué pone de comer los domingos la madre de Dot?
Lo normal.
Cordero, patatas cocidas, verdura, pan, pastel de manteca.
No sigas que me haces vomitar.
No es mala, pero no sabe cocinar.
Yo comeré salchichas con cebollas,
salsa de tomate, patatas fritas con mucho vinagre,
...berberechos y mejillones.
Anguilas, Coca- cola, cerveza. La gramola, pirulís, y todo eso.
Cállate, por favor.
Si quieres ir a la costa, tenemos que dormir un poco.
Vale.
No estaría mal perderse una de sus comidas.
La animación está en la orilla del mar, ¿no?
Sí...
Nos olvidamos de qué aspecto tiene el mar, ¿verdad?
No, si has pasado dos años en la marina mercante.
Solo fui de vacaciones una vez siendo niño.
Pete, fíjate en esas dos.
Ven, vamos a hablarles.
No está mal, ¿eh?
Esos dos tipos nos siguen. June, no mires.
Están bien.
Son horribles. Podemos buscar algo mejor. Larguémonos.
Escucha esto. Me espera un mes de felicidad y amor.
Voy a entrarles a esas dos.
No tengo monedas de 6 peniques. ¿Tú tienes algo, Brenda?
No, creo que las he gastado todas.
Quizás tenga alguna en el fondo del bolsillo.
No, sólo centavos.
Pete, ¿tienes una de 6 peniques.
-Es muy divertido, ¿no? -Sí.
Vamos.
Tiene escrito tu nombre. George.
Toma, guapa. Invito yo. -Gracias.
Es muy aburrido esto de los bolos.
-¿Venís mucho por aquí? -Eso es un poco viejo, ¿no?
Sí.
-Es viejo, pero es mejor que nada. -Deberíais estar en los salones.
-¿Entonces estáis de vacaciones? -Sí.
-¿Con vuestras madres? -Estamos solas. ¿Verdad, Brenda?
-Sí, estamos solas. -Pete, estas chicas están solas.
Bien, bien.
Entonces adelante.
-¿Tienes una de 6 peniques, Pete? -Sí, tengo una.
-Es muy gracioso. -Sí.
¿Nos vamos a tomar un té?
-¿Vamos? -Venga.
-De acuerdo. -Vámonos.
-Pete, vamos a tomar un té. -¡Vaya, qué suerte tenemos!
-Sentémonos aquí. -¡Maldita lluvia!
-¿Qué vais a tomar, chicas? -Muévete.
-Está contento, ¿no? -¿Queréis té?
No, deja que paguen las señoras. ¿Dónde está esa educación?
-No digas tonterías. -¿Estás contento?
Un sándwich de jamón y una taza de té.
-¿Algo más? -Sí, diez Madreselvas.
-¡No comerás tanto! -¡Vamos!
Estás loco, Pete. ¿Por qué has hecho eso?
Tienen pasta, ¿por qué gastar?
Por favor, Pete. ¿Qué vamos a hacer?
Divirtámonos con estas dos chicas.
-¿Tengo bien el pelo? -Sí, precioso.
Con tanta lluvia.
-Aquí tienes. -No tienen cigarrillos.
¿No tienen?
Toma el té. El sándwich se está haciendo.
¿Haciendo el qué? -Cocinándose.
iMala suerte! Le ha sucedido algo al cerdo.
-¿Qué hacemos? -¿Qué podemos hacer?
Vamos al puerto a comprar postales guarras.
-¿A quién se las mandarás? -Se las enviaré a tu abuela
Es un bien tío.
No digas tonterías. Vámonos a ver al mar.
-¿Para qué? -Para eso hemos venido.
-Para ver el mar y divertirnos. -Acabamos de pagar el té.
-¿Habéis pagado el té?. -¿Lo habéis pagado vosotros?
-No tenemos dinero. -¿De qué pasta sois?
-Oh, sí... -iVenga, vamos!
¡Vámonos a la playa!
-Necesito algo fuerte. -Cállate.
Vamos, chicas.
i Preparados, listos, ya!
i Pete!
¿Pero qué haces?
¿Qué te pasa? ¿Por qué escapas?
Está sucediendo. Todo está sucediendo.
Sí, sucede que las perdemos.
Es igual, no valen nada.
- No lo entiendo. -No sé qué te pasa.
Brilla el sol, nadan los peces, vuelan los pájaros...
...¡todo está sucediendo! -Sí, muy divertido...
sentarse a ver el agua y las piedras de la playa.
¿Qué tiene de malo? El mundo y su hermano van
...a "Black pool" todos los días. Es el mar.
Por favor, Pete, nos están buscando.
De verdad, no te entiendo.
Acabas da liberarte de una carga y ya quieras volver a condenarte.
Fíjate en el sol.
Señor, mándamelo, hazme moreno como los australianos...
pero no me quemes.
...y el tipo le dice:
en cualquier caso, eres muy negra para ser una de esas rojas.
Hola, mamá.
Sólo era la hija de un carnicero que no había reconocido su trasero.
Y ahora debo irme. Me está esperando mi mujer
Es la que está en doble fila. Era un Rolls cuando la conocí.
-Mamá, hoy no viene Reggie. -Por tu culpa me perdí el chiste.
Siempre hablas cuando no debes, cariño.
Toma, llévalos a la mesa. Apagaré la radio.
Venga, vamos a comer. -He venido sola, mamá.
¿Dónde está Reggie? ¿Con su abuela?
No lo sé.
Lástima de cordero.
Aquí tienes.
No tengo hambre.
¿Desde cuándo? Si por la semana sólo comes pasteles y patatas.
Se ha ido. Vive con su abuela.
Tiene otra mujer. ¿Tiene otra mujer?
No lo creo. Yo lo sabría, ¿no?
¿Qué os pasa? ¿Le has dado lo que quiere?
Es él quien no quiere. No se acerca a mí.
Si es así, es porque hay otra.
Quiero saber qué he hecho mal, pero no me lo dice.
Todo esto porque no voy a vivir con esa vieja bruja.
¿Por qué habría de ir?
Dot, come un poco. Este pedazo está muy bueno.
No quiero nada, no tengo hambre.
¿Estás de mal humor?
Guárdalo en el horno, es una pena que se pierda.
Se lo daré después a mi huésped.
-¿Quieres que vuelva Reggie? -Por supuesto.
Pues aquí no puedes quedarte.
Si lo has perdido, tendrás que ponerte a trabajar.
Te di todo lo que tenía para la boda.
-No tengo nada más. -¿Qué voy a hacer?
Por Dios, anímate. Todos tenemos altibajos.
Lástima que no tengáis un hijo. Entonces volvería.
Puedo decirle que voy a tenerlo, tendría que volver.
Venga, come algo. No soporto comer sola. No es agradable.
-Pero él se enteraría -No, a menos que se lo digas tú.
¿Qué dirá cuando no lo tenga?
Lo has perdido,
...eso es todo. Lo has perdido.
Se pasa el día trabajando. No sabe lo que ocurre.
Dile que viste a un médico, que lo has perdido por la preocupación.
No se enterará.
Sí, eso haré, mamá, eso haré. No puede irse cuando quiera.
-Está casado conmigo. -Es cierto.
Me alegra que vinieras, Dot.
Para eso esta una madre. Para ayudar.
Reggie, Pete, ¿sois vosotros, chicos?
No, no somos los chicos.
Soy Roger, el huésped, tu viejo amigo que viene por ti,
...vieja malvada. -iNo seas descarado!
-Mire qué le hemos traído. -¿Para mí?
Directamente desde el mar. No lo coma todo de una sentada.
-Reggie, tú has bebido. -¿Bebido?
Se toma medio paquete de chicles de vino y pierde la cabeza.
¿Vais a algún lugar...?
-Métete en la cama, cariño. -Deme un besito hasta al viernes.
-¡Qué Dios te bendiga! -Adiós.
-Eh, y cuidado ahí dentro. -Sed buenos. Buenas noches.
Aquí estamos en la terraza. Un espacio muy alegre.
Entonces súbete a la cama.
-No seas aburrido. -Aburridos son los proverbios.
Seré una momia antes de que termines esa cerveza.
-¡Cuánto nos hemos divertido! -Sí, ha sido magnífico.
Está anticuada, Pete. Me dejaste plantado.
Qué ganas tengo de esa moto nueva.
Ahí está Dot con ese tipo.
-Qué pequeño es el mundo. -Vamos, quiero hablar con ella.
La dije que sólo serían un par de noches.
Creía que te harías el duro, que esperarías a que ella viniese.
-Vamos. -Se trata de tu vida.
Hola. Reggie.
Hola. Hola. Reggie.
Hola.
Dot, si queremos ir al cine, vámonos ya.
No, Brian, no me apetece ir al cine.
-¿Qué has estado haciendo? -Divirtiéndonos.
-No hablaba contigo. -Perdón.
Nos vamos. Será mejor que lo arregléis solos.
-¿Dónde estuviste. -En casa de la abuela.
-¿Por qué no viniste a verme? -Dot, vámonos.
No, no me apetece.
¿Cuándo vuelves?
Quizás no quiere volver.
Dot, vámonos. -Espera un momento, ¿vale, colega?
Te he hecho una pregunta.
No lo sé, Dot, yo...
Te diré una cosa. No tardes más de 9 meses.
-iNo, es un truco muy viejo! -¿Qué quieres decir?
Voy a tener un hijo.
¿Qué? ¡No será mi hijo!
¡A mí no me mires! ¡iMío no es!
Tío, ¿por quién me tomas?
-No mezcles a Brian. -¿Y tú por quién me tomas?
-Te aviso. -Y yo te aviso a ti.
Creo que hemos acabado, Dot.
No me esperes en casa, no volveré.
Toma, te he traído una taza de té. Te animará un poco.
Vamos, no es el fin del mundo.
Te diré algo: en este país hay más divorciados que casados,
...eso es un hecho.
Reggie, me gusto cómo te comportaste antes.
No dejas que jueguen contigo. Recurres al viejo un...dos..
-Maravilloso. -Qué pérdida de tiempo.
-¿Qué pérdida de tiempo? -Pelearse. ¿Qué sentido tiene?
Prefiero ver a alguien cuidarse antes que dejar que suceda todo.
¿Te has lavado los dientes? Necesitas que se ocupen de ti.
Ya está, te prepararé un buen baño para ver si te animas.
Supongo que tenía que pasar algún día.
-¿Qué? -Que tenía que pasar algún día.
-¿El qué? -Lo mío con Dot.
Sí, tenía que ocurrir. Tengo una idea.
Tengo sales de baño por aquí. El agua de Londres es muy dura,
...te sentarán bien.
¿Qué pasará entre Dot y yo, Pete?
¿Qué te pasa, socio? ¿Por qué no me lo cuentas?
¿Adónde me llevará todo esto?
Sólo quería ser un casado normal.
Todo lo que hago sale mal. Lo he intentado todo.
Pero no funciona. Siempre que nos vemos, acabamos riñendo.
No podemos ni estar sentados hablando como ahora.
No funciona.
¿El hijo es tuyo?
Lo veo imposible.
Pues ahí lo tienes.
Además, ¿cómo sabes que es cierto que está embarazada?
Con una chiquilla como ella, esas cosas se huelen a distancia.
Es mi esposa, Pete. Imagina que el hijo es mío.
Soy responsable de ella.
Siempre que estás con Dot sólo tienes preocupaciones.
Estás perdiendo el tiempo, te lo digo yo.
Hazme caso, no te cases nunca.
Si encuentro la mujer adecuada, quizás lo haga.
El bebé se ha colado por el agujero...
el pobrecito se ha colado...
-¡Cállate! -...era tan pequeño y delgado...
-iCállate! -Tenía que haberse lavado en...
Tienes envidia porque no sabes cantar.
-iFuera! -¿Qué te pasa?
Déjame probarla, vamos.
-Tiene mucha potencia. -Es magnífica. Vámonos.
Agárrate fuerte. La moto es nueva.
-Vale. -Qué aún está en rodaje.
- Pasa, Dot. -Hola, abuela.
-Reggie ha salido. -No he venido a ver a Reggie.
-¿Una taza de té? -No, gracias.
-¿Qué pasa? -Voy a tener un hijo.
Me lo ha dicho Reggie.
-¿De quién es? -¿De quién va a ser?
De Reggie, claro. ¿De quién si no?
-No es lo que dice él. -Es un mentiroso.
Dot, es inútil que hables conmigo. Es mejor que hables con Reggie.
¿Hablar con Reggie? iQué risa!
Cada vez que intentamos hablar, acabamos peleando.
-El debería volver. ¿Debería?
Por el bien del bebé. ¿No puede decírselo usted?
Sabes como yo que Reggie toma sus decisiones.
¿Entonces qué puedo hacer yo?
Podrías venirte aquí, si hubiese sitio.
-Arriba hay sitio para dos. -Arriba ya hay dos.
-¿Dos? ¿Con quién vive? -¿No lo sabes?
iSabía que había otra, lo sabía!
No, no es una chica.
-Vive con su amigo. -No lo creo.
-Es cierto. -Lo comprobaré yo misma.
El trayecto a Edimburgo...
no es tanto una carrera, como una prueba de resistencia.
Tenemos que formar un equipo. Tú y yo iremos juntos,
nadie puede con nosotros, no pararemos para nada.
Cuando esté bien, pasará de los 160 km.
-Los dejaremos de piedra. -Pero podemos perder.
Cuando ganemos, repartiremos el premio a la mitad. 30 o 40 libras.
Nos iremos a Dover, y a bailar al sur de Francia.
No te quites el abrigo. N te quedas.
-¿Adónde vas? -Vamos a probar la moto.
-En efecto. -¿De quién es?
-Suya. -Es mi nueva moto.
¿Cómo puedes permitirte una moto nueva?
Dejé la vieja como primer pago.
Sólo son 4 libras a la semana durante 2 años.
¿4 libras a la semana?' ¿Dónde está el dinero del bebé?
-¿Qué bebe? -¡Mi bebé!
¿Tu bebé? Otro cuento de Grimm.
Cuando le hablo al amo, no quiero que me conteste el caballo.
No empecemos a discutir, Dot. Ya hemos hablado de eso.
No hemos hablado de nada, por eso estoy aquí.
Encanto, es inútil que sigas con esto.
¿Por qué no vas a hablar con tu amiguito?
¿Qué tiene que ver él con eso? No estaba allí cuando pasó.
Es cierto, el bebé lo encontraste envuelto en un periódico viejo.
-¡No sigas! -¡Cállate!
Pareces un ramo de rosas muertas.
Déjalo ya.
Vete, deja a tos hombres las cosas de los hombres.
¿Hombres? Parecéis un par de mariquitas.
Bien, ya está.
Hola. Reggie.
He estado pensando...
Ya es hora de que nos vayamos de este lugar.
Dentro de 2 semanas zarpa un barco a Nueva York.
Puedo conseguir pasajes en el sindicato.
¿Quieres ir a Nueva York? Es fantástico.
¿Sabes que allí hay 13 canales da televisión?
¿Y que los bares no cierran hasta las 4 de la mañana?
¿Qué te parece?
-Eres un tipo curioso. -¿Por qué?
Un día dices que estás harto de ver el mar,
y al momento quieres irte a América.
¿No lo pasamos bien aquí juntos?
Sí, pero cuando empezamos a divertirnos, Dot lo estropea todo.
Eso nunca te había importado.
Ya no es lo mismo. Hay muchas habladurías.
No hagas caso de lo que diga Dot.
Lo que dijo me preocupó sólo un minuto.
¿El qué?
Lo que dijo sobre nosotros dos.
¿Qué quieres decir, Reggie?
-Pete, has sido un buen amigo. -Lo sé.
Eres el mejor amigo que he tenido.
Es ridículo, ¿verdad?
¿Adónde vas?
A comprar otro lápiz de labios.
No hagas el pirado. Sólo era una pregunta.
No hagas el pirado. El mundo está lleno de ellos.
-Y tú eres el peor de todos. -Tú no te quedas atrás.
-¿Esperas ganar en ese cacharro? -Sí.
No tienes nada que hacer. Un tiempo magnífico.
Ganaremos fácil la carrera con el trabajo en equipo.
-Colocad las motos. -¿Los veremos allí?
-No sé. -Los veremos allí.
Les levantaremos las faldas con el viento.
-Dos tés cuando lleguemos. -Vamos, socio.
Pete, ésa es Dot, ¿no?
¿Quién va a ser? ¿La madre superiora?
¿Qué se ha hecho en el pelo?
¿A ti qué te parece? Se lo ha cambiado.
Olvídalo.
Toma, Les, el libro de ruta. Puedes necesitarlo.
Vamos, Fred. Es hora de marcharse.
Hasta luego, socio.
Atención todo el mundo. Seguidme hasta aquí.
Vamos, vamos, tengo algo para vosotros.
-¿Estáis todos preparados? -¡Sí!
Bien.
Aquí tengo unas postales. Tom, Jim, ayudadme a repartirlas.
Tenéis que sellarlas en el castillo de Edimburgo,
es la prueba de que habéis estado allí.
No olvidéis pagarlas.
Qué generoso. Se cree Frank Sinatra.
iDéjate de rollos!
Recordad, hasta Edimburgo y volver.
El primero en llegar aquí se lleva el premio.
Repostaréis en el camino, y mucho cuidado con la ley.
Cuando baje la mano, corréis hacia las motos.
Buena suerte.
Menos mal que he traído los calzones largos.
- ¡Qué frío! -Dos tés, por favor.
Fue estupendo atravesar aquel túnel.
¿Adónde ibas? Yo no iba tan rápido.
¿Cómo va la moto? Bien. Está un poco tensa aún.
¿Y la tuya? Bien, como una bomba.
Cuando salgamos a la autopista, lo tendremos hecho.
Vaya, ese camión por poco se nos atraviesa. Lástima
-¿Qué quieres? ¿té o café.? -Té, por favor.
-¿Algo de comer? -No, gracias.
Dos tés, jefe.
-Hola. -Hola.
-¿Cómo estás? -Bien.
-Hace frío, ¿verdad? -Sí.
Te pusiste el pelo como antes. Casi no te conocía.
Eres la misma, ¿no?
Cariño, ten mucho cuidado con la moto.
Si estás...
No estoy embarazada.
Vámonos, se hace tarde. Tenemos que ganar la carrera.
Dame la taza. Coge eso, por favor.
Vámonos.
-¿Has traído el café? -¿El café?
Es un bromista.
¿Has traído el café. Trae ¡Reggie, va!
¡Amigos, que se lleva el café! iVamos!
¿De qué parte estás tú? ¡Que me matáis, que me matáis!
¿Qué? ¿Se te soltó el elástico?
-Muy gracioso. -¿Cuál es el problema?
-Se ha gripado una parte -Es mejor que te lo vean.
¿Cuánto tardaré en arreglarlo?
No sé, pero ten suficientes sellos.
Cobrarás la jubilación antes de volver a la carretera.
Es inútil arreglarlo, se terminó.
-¿Quién te ha preguntado? -Te lo digo yo, pierdes el tiempo.
-¿Qué harás ahora, cariño? -Esperar a que esté arreglada.
¿Qué? Tardará toda la noche.
No, es mejor que vengas conmigo en la moto.
-Vamos, no te haré nada. -¿Qué quieres decir?
Lo hago en 30 seg. con los ojos cerrados.
Tienes razón. Se supone que estás conmigo.
-Se acabó. Mejor búscate otra. -¿Pero qué te pasa?
Ella te retrasará.
De eso nada. Puedo llevar a 6 conmigo.
Se suponía que esto era una carrera.
Lo es. ¿Qué te ocurre? Vamos
Un par de aspirinas en el depósito y quedará como nueva.
Hasta luego, muchacho.
No te preocupes, llegaré antes que vosotros.
-Seguirás aquí el año que viene. -¿Apostamos algo?
-Vamos, es hora de irse. -Déjanos tomar el té en paz.
Tenemos que apretar el acelerador a cien.
Deja que Dot acabe el té. Iré enseguida.
Reggie, tenemos posibilidades de ganar. ¿Qué te ocurre?
Te cogeré fácil. Sólo tardo un par de minutos.
Bien, nos vemos en el camino.
-Sigue haciendo frío. -Sí.
Creo que estamos muy retrasados.
No tenemos tiempo para recuperamos.
Será mejor que nos vayamos.
Supongo que sí.
Vamos a estirar las piernas.
Estoy medio tieso, ¿y tú?
-Aquí se estará bien en verano. -Sí.
-Me apetece un helado. -¿Qué te parece este?
¿No querías un helado? Ven aquí.
¿No lo quieres?
Toma, empieza a comerlo.
-Dame un trocito. -No, es todo mío.
-Nos hemos reído mucho aquí. -Tengo frío.
No me gustaría vivir aquí.
¿Subimos esa colina y bajamos por el otro lado?
No, gracias.
-Tienes la nariz sucia. -No te has mirado la tuya.
Tu pelo me gusta así ¿Por qué lo has cambiado?
-Has dicho que te gustaba así. -Es cierto.
-Por eso lo he hecho. -¿Por mí?
¿Por quién si no? -No me mientas.
-Eres una chiquilla traviesa. -¿Por qué?
Por fingir que estabas embarazada.
-¿Por qué lo dijiste? -Creí que...ya sabes.
Me tuviste un poco preocupado. Empezaron a salirme canas.
Imagíname con una larga barba blanca.
Menuda pareja formamos, ¿verdad?
-No podemos ganar esa carrera. -Lo sé.
-Te diré algo mas -¿Qué?
Me importa un comino.
Reggie, ¿te parece ésta una hora de llegar?
-¿Quién ha ganado? -Noddy, de largo.
¿Cómo te ha ido a ti?
Tenía las posibilidades de una bola de nieve en el purgatorio.
Nadie ha cogido el dinero. Vamos al bar. Necesitas whisky.
Vamos, es hora de abrir. No te retrases, irán todos.
Menudo trabajo en equipo.
No te hará daño beber whisky escocés.
No mires atrás o se convertirá en estatua de sal.
Vamos.
-Es fantástico estar en casa. -Cerrar un pub a fas 10,30.
¿Aún estás con eso?
En Nueva York beberíamos hasta las 4 de la mañana.
Has bebido bastante. Vamos.
Reggie, deberíamos irnos a América los dos.
Vale, compraré una canoa y nos iremos mañana.
Qué bien lo hemos pasado.
Cuando derrapamos en la glorieta
...y Dot casi se cae del asiento y choca contra el muro.
Sí, muy gracioso. Eres un buen amigo.
¡Mis piernas!
¿Qué piernas? ¿Dónde está la cama?
Atravesando la cubierta,
gira a la izquierda en la oficina del contramaestre y hasta el final.
Qué bien lo hemos pasado.
-Reggie... -¿Sí?
Si hubiésemos permanecido juntos, habríamos ganado fácil.
Pete, no te preocupes. Nos hemos divertido.
Debimos haber ganado. Debimos haber estado juntos.
Deberíamos irnos a América.
Habrá muchas más carreras.
Ha sido un buen fin de semana.
Hacía mucho tiempo...
que Dot y yo no hablábamos sin acabar discutiendo.
¿Pete?
Vamos, socio.
Eres un buen amigo.
Hola, Pete.
-¿Cómo te sientes? -Bien.
-Pareces cansado. -Estoy bien.
¿Qué haces?
Hago la maleta.
Ya lo veo.
¿Vas a alguna parte?
Voy a ver cómo le va a Dot
-¿Cuándo lo decidiste? -Anoche.
Estuve toda la noche dándole vueltas.
Ya sabes, lo mío con Dot en el viaje.
Creo que tenemos algo, que podemos intentarlo de nuevo.
Por eso decidí volver al hogar.
¿Cómo le llamas a esto?
Sé que lo echaré de menos. Es sólo temporal.
-¿Y yo qué? -¿Qué quieres decir?
No tengo ningún hogar, ni una madre con la que volver corriendo.
No me voy a casa de mi madre. Me voy a casa de mi mujer.
¿Por qué?
Porque es mi mujer.
Para eso nos casamos, para estar juntos.
-Hemos sido muy felices juntos. -Claro que sí, Pete.
Lo hemos pasado bien con las motos.
-Lo sé, Pete, pero... -Muchos Km y todo eso.
-Sí, lo sé. -Conmigo puedes hablar.
Dijiste que con Dot no podías. Conmigo puedes hablar.
-Lo sé Pete, pero... -Nunca te di motivos para discutir.
-Has sido un gran amigo... -¿No te he cuidado bien?
Claro que sí.
Te he traído el té y todo. Siempre nos hemos divertido,
...he escuchado tus problemas. -Eres un gran amigo.
-No te entiendo, Reggie. -Debo intentarlo.
No lo entiendo. No sé por qué tienes que volver con Dot.
Por amor de Dios, Pete, necesito una mujer.
Te has dejado la máquina de afeitar
Gracias.
-¿No quieres una fofo de los dos? -Tengo una.
-Pete, nos vemos en el Café. -Sí.
¡Dot!
-Hola, Reggie. -Hola
¿Qué quieres?
He vuelto a casa.
¿No vas a decirme que entre?
-Es que la casa está hecha un lío. -Es igual.
Dame la maleta y vuelve después del trabajo.
Olvídate del trabajo. Vamos, déjame entrar.
-Hazme una taza de té. -No tengo leche.
Lo tomaré sin leche.
Cariño...
¿no me quieres en casa?
Por supuesto, pero quiero tenerla bien para ti.
-Cómo a ti te gusta. -Es igual, cariño.
Vuelve más tarde. Por favor, Reggie. Por favor.
Cierra la puerta, hay corriente.
-¿Qué ocurre? -Te dije que volvieses más tarde.
Habría estado todo arreglado.
-Escúchame... -Un momento, calmaos los dos.
Seamos civilizados. Hazle un té, Dot.
-Espera un momento. -No, espera tú.
No puedes abandonarla y volver cuando te dé la gana.
Te advierto, si quieres problemas, acuérdate de la última vez.
Cierra el pico.
Para esto he pasado toda la noche despierto.
-Vuelvo para esto -Yo no soy adivina.
Debiste haberme dicho anoche que volvías.
¿No podías esperarme una noche solamente?
¿Una noche? He esperado semanas.
Estos últimos días creí que había algo entre nosotros.
Lo había, Reggie.
No podías esperarme una maldita noche.
¿Una noche? iNo sigas diciendo una noche!
-¿Debía saberlo? -Suponerlo.
Si nos vernos de semana en semana.
¿Querías que te mandase un telegrama?
Hubiese sido un detalle.
Nunca te veo entrar por esa puerta. Se supone que eres mi marido.
Y que tú eres mi mujer. Pero ¿sabes lo que eres?
¿Qué
¡Dilo!
iDilo!
Estoy harto.
Si es esto lo que quieres, amigo, es todo tuyo.
Y haz bien las tareas de casa, porque estarás muy ocupado.
Tú también puedes largarte.
Hola. ¿Qué haces? ¿Cueces patatas?
No todos podemos ser directores de empresa.
¿Eres el capataz de este vertedero?
¿Quién le llama vertedero a mi vertedero?
Esto está hecho una mierda.
¿Qué pasa?
-Acabo de discutir con Dot. -¿Otra vez?
Estoy en un buen apuro.
Llegué a casa y había otro tipo con ella.
Lo siento mucho, socio.
Sí. Menuda situación la mía.
Pete, ha estado pensando en lo que dijiste de América.
Si aún piensas ir, quizás puedas llevarme contigo.
Por supuesto.
Pensaba irme dentro de 15 días para ver cómo está aquello.
Pete, ¿podemos irnos ahora mismo, hoy?
Claro, paro no te garantizo un barco a Nueva York.
Puede ser a Singapur, Japón o Australia.
Tanto me da. Sólo quiero alejarme de esto.
Muchacho, yo cuidaré de ti.
-Paddy... -¿Sí?
Vigílame el vertedero. Voy al despacho a recoger mis tarjetas.
-Hasta dentro de 10 años. -Vale, Pete.
-¿De acuerdo? -Adiós. Buena suerte, Pete.
Nunca me gustó el trabajo duro.
Ven a la oficina principal conmigo. Yo iré a...
Ya está, Pete. Voy a echar de menos esa moto.
No te preocupes, tendremos dinero para gastar en Nueva York.
Entra ahí y tómate una cerveza
...mientras yo consigo un barco en la federación.
Saluda de mi parte a Broadway.
Gracias.
¿Te apetece una copa, guapo?
Si, tomaré una cerveza.
Dice que tomará una cerveza.
Ponle un whisky.
Un escocés doble, por favor.
Me vuelve loco esta chaqueta.
Es muy bonita.
Es una chaqueta de motorista.
-¿Montas en moto? -Montaba. La he vendido.
Nunca te habíamos visto por aquí.
-Es mi primar viaje. -¿A alta mar?
Me voy a América con mi amigo.
De aquí no sale ningún barco a América.
Entonces a China o a Japón. A alguna parte.
El nuestro es el único barco que zarpa, y se dirige a Cardiff.
Y la tripulación está completa.
Pero podemos hacer sitio para uno más.
Le hablaré de ti a Big Mary.
Te clavaría un cuchillo en cuanto te viese.
Pero tienes ojos azules.
Sí, tiene ojos azules, querido.
Mira quién ha llegado. Pete.
Hola, encanto. Toma una copa con nosotros.
Fíjate en este travesti.
Hola, Pete ¿Qué vas a beber?
-Ginebra. -Ginebra.
Así que éste es tu amigo.
Lo he arreglado todo como te prometí.
Va a Cardiff, ¿verdad, Pete?
¿Qué pasa, socio? ¿No querías un barco hoy mismo?
No todos podemos ser capitanes.
Es nuestro barco. Volveremos a estar juntos. Nos divertiremos.
-Haremos un grupo de cuatro. -Sí, será como en Suez.
15 días en el mar Rojo. ¿Recuerdas ese viaje?
¿Lo recuerdas?
Nos vemos a bordo, querido.
Nos vemos a bordo, querido.
¿Qué le pasa?
Subtitles added by Padiac Vintage www.padisc.com facebook.com/padisc
Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.