Afrikaans
Akan
Albanian
Amharic
Armenian
Azerbaijani
Basque
Belarusian
Bemba
Bengali
Bihari
Bosnian
Breton
Bulgarian
Cambodian
Catalan
Cebuano
Cherokee
Chichewa
Chinese (Simplified)
Chinese (Traditional)
Corsican
Croatian
Czech
Danish
Dutch
English
Esperanto
Estonian
Ewe
Faroese
Filipino
Finnish
Frisian
Ga
Galician
Georgian
German
Greek
Guarani
Gujarati
Haitian Creole
Hausa
Hawaiian
Hebrew
Hindi
Hmong
Hungarian
Icelandic
Igbo
Indonesian
Interlingua
Irish
Italian
Japanese
Javanese
Kannada
Kazakh
Kinyarwanda
Kirundi
Kongo
Korean
Krio (Sierra Leone)
Kurdish
Kurdish (Soranî)
Kyrgyz
Laothian
Latin
Latvian
Lingala
Lithuanian
Lozi
Luganda
Luo
Luxembourgish
Macedonian
Malagasy
Malay
Malayalam
Maltese
Maori
Marathi
Mauritian Creole
Moldavian
Mongolian
Myanmar (Burmese)
Montenegrin
Nepali
Nigerian Pidgin
Northern Sotho
Norwegian
Norwegian (Nynorsk)
Occitan
Oriya
Oromo
Pashto
Persian
Polish
Portuguese (Brazil)
Punjabi
Quechua
Romanian
Romansh
Runyakitara
Russian
Samoan
Scots Gaelic
Serbian
Serbo-Croatian
Sesotho
Setswana
Seychellois Creole
Shona
Sindhi
Sinhalese
Slovak
Slovenian
Somali
Spanish
Spanish (Latin American)
Sundanese
Swahili
Swedish
Tajik
Tamil
Tatar
Telugu
Thai
Tigrinya
Tonga
Tshiluba
Tumbuka
Turkish
Turkmen
Twi
Uighur
Ukrainian
Urdu
Uzbek
Vietnamese
Welsh
Wolof
Xhosa
Yiddish
Yoruba
Zulu
¡Hola!
- ¿Estás bien o…? - Sí.
- ¿Qué te ha pasado? - Me he hecho daño en la pierna al caerme.
- ¿Jugando al floorball? - Sí.
Odio el floorball y el resto de deportes. Pero me obligan a ir.
Habla con el director y dile que no quieres deportes.
¡Hola, maricas!
Mira los comepollas.
- ¿Les hemos cortado el rollo? - Estaban haciéndose mamadas.
- Sí, miradles las rodillas… - ¡Putos maricones!
- ¿Has visto maricones haciéndolo? - Siempre he querido verlo.
- ¿Quieres verlo? - ¡Sí!
- ¿Qué haces? ¡Déjame! - ¡Cógelo, Kenny!
- ¡Vamos chicos! - Malditos idiotas… ¡Madurad!
¡Déjame! ¡Para! ¡Ya! ¿Qué diablos estás haciendo?
¡Vamos, no tengáis piedad! ¡Vamos, chicos!
- ¡Mantened a los maricas en el suelo! - ¡Déjame ir! ¡Ya, idiotas!
¡Ya basta, idiotas! ¡Dejadnos ir!
- ¡Venga, con la lengua! - ¡Soltadme!
Sabes que la electricidad cuesta dinero…
- ¿Cómo se apaga esto? - No lo sé.
¿Tienes idea de cuánto cuesta la electricidad?
- No. - Déjame…
- No toques mis cosas. - Acaba ya. No lo entiendo.
No lo toques, o se caerá.
- Búscate algo para hacer, Sebbe. - Búscalo tú, y deja de beber.
- No puedes hablarme así. - Sí que puedo.
- Eres un malcriado y un ingrato. - Por favor, mamá, déjalo ya.
Un mocoso ingrato. Eso es exactamente lo que eres.
Mírame cuando te hablo.
- Por favor, sal de mi habitación. - No.
¡Quédate aquí!
- ¡Quédate aquí mientras te hablo! - ¡Suéltame!
- Lamento llegar tarde. - Sí, es tarde. Ve a sentarte.
- ¿Alguno leyó "Miss Julie"? - ¿Cómo se llamaba?
¿Tú? Bien. ¿Alguien más?
¿Tú también? ¡Genial!
- ¿Es genial que no lean? - Entendí otra cosa.
- Yo escuché un "no". - Bueno, ya es suficiente.
- ¿Ah, sí? - Siempre es lo mismo.
Creo que es suficiente.
¡Mierda! ¡Cuidado, alarma premenstrual!
- Ya estoy mayor para menstruar. - Sí.
Tómelo como un cumplido.
Los que hayáis leído "La habitación roja", escribid un texto.
El resto puede escribir sobre Strindberg y ofrecernos sus propias reflexiones.
Sebastian, ¿me ayudas a buscar algunos libros?
¿Sí?
Fóllala duro, Sebbe.
¿Qué pasa, Sebastian?
Te pierdes muchas clases.
Si esto sigue, hablaré con tu madre.
- No podrá. - ¿Por qué no?
Trabaja de noche y duerme de día.
- Entonces, hablaré con tu padre. - Tampoco podrá.
Está muerto.
¿Quieres hablarlo?
¿Lo quieres?
No.
Es feo, ¿verdad?
- Déjame ver. - Déjame…
Dámelo.
¿Por qué no me dijiste de esto?
¡Oye!
¿Por qué no me dijiste nada?
- ¡Devuélvemelo! - ¿Por qué?
Déjame mirarlo.
no lo puedo abrir.
Te ayudaré…
- ¿Qué harás con esto? - Tirarlo.
- ¿No, por qué? - ¿Puedo verlo, antes?
No lo tires.
- Déjame ver, - Acabas de verlo.
- ¡Déjame ver! - Eres un mocoso, ¿me oyes?
- ¡Muéstramelo! - ¡Bueno, míralo!
- Llegas tarde. - Lo sé, lo siento.
- ¿Qué ha pasado? - Nada, se me hizo tarde.
Tengo una responsabilidad aquí.
Y tú también.
- ¿Lo entiendes? - Lo sé.
Ahora, ve a trabajar.
Eso es oro.
Es oro.
Es oro de verdad.
Eso es lo que es.
Te digo que es oro verdadero.
Es oro de verdad.
- Hola. - Hola.
¿Me devuelves mis periódicos?
¿Son tuyos?
Sí, son míos. Estoy trabajando y…
- ¿Me puedo quedar uno? - No.
Me estoy helando. Tengo que…
- Tengo que trabajar y estoy cansada. - Hace mucho frío.
¿Me das mis periódicos?
No es divertido. Deberías iros a la cama. Hablo en serio.
- Podrías darnos… - ¿Qué estáis haciendo?
¡Alto!
¡Dadme mis periódicos!
¡Oye!
¿Qué demonios…?
¡Ya basta! ¡Idos a casa a dormir!
¿Qué significa "idos a casa"?
¿Qué significa "idos a casa"?
¡Oye! ¡Te hablamos a ti!
- ¡Oye! ¡Te hablo a ti! - ¿Qué demonios haces?
- ¿Por qué no estás en la escuela? - Me levanté tarde.
- ¿Qué ha pasado? - Nada.
¿Seguro?
- ¿Acabas de llegar a casa? - Sí.
Feliz cumpleaños.
Hola, Sebbe.
¿Puedes irte, Leo?
Claro, pero…
Bueno, a la mierda.
¿Qué pasa, maricas? ¿Es la pareja de maricones?
Prefieren el término "homosexuales".
¿Os permiten ver a gente normal?
¡Adde, no te les acerques o pillarás esa maldita enfermedad!
- ¿No vas a decir nada? - ¡Gay!
- Nada… - Buen día, chicos. Ya es hora.
- Sebbe, hora del examen. - Sí, ya voy.
- Hola, Eva. - Hola.
- ¿Cómo estás? - Bien. ¿Y tú?
- Yo estoy bien. ¿Pasa algo? - No.
Bueno, he pensado que…
- ¿Cómo van las cosas? - Bien.
- ¿Y Sebbe? - Está bien. Hoy es su cumpleaños.
Vaya. ¿Quince?
Dios, qué rápido que crecen.
- Bueno, que tengas un buen día. - Tú también.
- Adiós. - Adiós.
Sebbe…
¿Puedes echarme una mano?
Sí, claro.
- Ya está. - Perfecto.
- Hola. - Hola.
- ¿Cómo estás? - Bien. ¿Y tú?
Fantástico. ¿Qué haces? Tienes sucia la cara.
- Estoy arreglando cosas. - Ya veo.
¡Feliz cumpleaños!
- ¿Es para mí? - Sí.
Tu madre dijo que es tu cumpleaños. Siempre hace ilusión recibir regalos.
- Muchas gracias. - Es una cosilla pequeña.
- ¿Tu madre está en casa? - No, no está en casa.
- Salúdala cuando llegue. - Claro.
Pasa buen día.
- Muchas gracias. Adiós. - Adiós.
¿Qué demonios ha sido eso?
Me han dado un regalo.
- Tendrás que devolverlo. - ¿Por qué?
Porque yo no tengo dinero para comprar un jodido regalo a su hijo.
- No hace falta que lo hagas. - Claro que sí.
Ahora ve a devolverlo.
No.
No quiero discutir. Devuélvelo, ¿me oyes?
- No lo devolveré. - Oh, sí que lo harás.
- Me pondrás en un aprieto. - ¿De qué puñetero aprieto hablas?
En dos semanas es el cumpleaños de Kenny. No tengo dinero para hacerle un regalo.
Entonces, devuélvelo tú.
- ¿Qué haces? - Hola.
- ¿Qué pasa? - ¿Está tu mamá en casa?
- ¿Por qué? - Quiero hablar con ella.
¿Estás enfadado por lo de "marica"?
No, llama a tu madre. Me estoy helando.
- ¿Para qué quieres verla? - Da igual, Kenny.
!Oye, mamá!
Sebbe…
¿Sebbe?
- Hola. - Hola.
¿Pasa algo?
No, pero no puedo aceptar este regalo.
¿Por qué? Es un regalo de cumpleaños.
Pero, Sebbe…
Creo que estarías mejor sin mí.
Te compraré un regalo.
¿Qué quieres?
¿Una moto, tal vez? Sería genial.
Sí, claro.
De hecho, no quiero nada, mamá.
Hola, Sebbe.
¿Abres…?
¡Vamos, abre!
¿Te molesta lo de la escuela?
Fue solo una broma.
Abre, por favor.
¡Mira quién está! Mi novio.
Hola, ¿tienes tabaco?
¿Me das Coca-Cola?
Apuesto a que lo hago fumar.
- ¡Ese cobarde! - ¿Sí? Puedo hacerte fumar.
Dejadme…
- Cállate. - No os metáis conmigo.
¡Chicos, incluso mejor! Apuesto que le meto un cigarro en el culo.
- El idiota lo hará gratis. - No me jodáis.
- ¿No creeréis que…? - ¡Muéstranos!
¡Seguro!
¡No me toquéis!
- ¡Soltadme! - El puto gilipollas es como una anguila.
- ¡Soltadme, mierda, soltadme! - ¡Miradlo! ¡Mirad!
- Ha perdido la puta chaveta. - ¡Soltadme!
¡Oye, quédate quieto!
- ¡Soltadme! - Este capullo no calla…
- …mientras le dan por culo. - ¡Joder, basta!
¿Qué es eso?
Aquí tienes.
¿Es para mí?
- ¿No vas a abrirlo? - Sí.
Gracias, mamá.
Pruébatela.
Gracias.
- ¿Me queda bien? - Sí, es perfecta.
A ver, haz esto…
- ¿Es muy grande? No… - No.
¡Mierda, las gachas!
¡Oh!
¿Te crees que ya tienes 15?
¡Sí, es genial!
¿Qué pasa?
Ojalá tu padre estuviera aquí.
Pero no pasa nada, ¡salud!
¡No!
- ¿Qué? - ¿Qué es?
Mamá…
Gracias.
- ¿No irás a acostarte? - En un minuto.
¿Qué has dicho?
Eres igual a tu padre.
¿Qué?
Eres tan callado como él.
A veces sueño con él.
Papá…
La ultima vez que lo vi vestía un jersey rojo.
¿Te acuerdas?
Es tan raro.
Cada vez que sueño con él, habla mucho conmigo.
No se está nada callado.
¡Vamos! ¡Finalmente la hice funcionar!
- ¿Te vienes? - No.
No era un jersey de lana.
Era una chaqueta roja.
¿De qué hablas?
De tu padre.
Casi no recuerdo su aspecto.
Era como tú.
- ¡Dame mi chaqueta, maricón! - ¿Qué haces?
- Dámela. - ¿Qué?
- La cogiste de la lavandería. - No.
¡Dámela!
- Yo no he cogido tu jodida chaqueta. - ¡Sí! De la lavandería.
- ¡Mentira! Me la dio mi madre. - No es verdad.
- Qué os pasa? - Me ha robado la chaqueta.
¡No es verdad!
- ¡Sí! - ¿Qué?
- Me ha robado la chaqueta. - Yo no he robado nada.
- ¿Cómo sabes que es tuya? - Tiene un reflectante en el bolsillo.
¿En qué bolsillo?
- En el interior. - ¡Tranquilo!
Te dije que era mía.
Sebastian…
No sabía que estaría allí. La chaqueta ha sido…
- ¡La ha robado! - Fue un regalo.
- ¿Quién te la dio? - Mi mamá.
- ¡La ha robado! - No, no la robé.
- Sí. ¡Dámela! - ¡Suelta!
¡Ten tu chaqueta!
BISTEC
- ¿Puedo subir con usted? - Claro, sube.
- Sí. - Al otro lado.
¡Genial!
- Runo… - ¿Cómo?
- Me llamo Runo. - Oh, lo siento. Soy Sebbe.
- ¿Vas a algún sitio en especial? - No.
Yo voy a Dinamarca.
¿Quieres que te deje en algún sitio o…?
Sebbe…
¿Dónde has estado?
Fuera.
- Me he preocupado mucho. - Lo siento, madre.
- ¿Y tu chaqueta? - En casa de un amigo.
- Te busqué en casa de Kenny. - ¿Qué hiciste allí?
- Te busqué por todo el pueblo. - ¿Y por qué en casa de Kenny?
No respondías.
Lo siento, mamá.
Lo apagaste. No puedes hacerlo.
- ¿Puedo pasar? - Me preocupé mucho.
No puedes irte y ya.
Sebbe, no puedes irte y ya. ¿No lo entiendes?
- ¿Qué es eso? - ¿Dónde has estado?
¿Has hecho comida?
¿Qué te ha pasado en la mano?
No lo sé.
No tienes que comer eso.
Está bueno.
- Está frío. - Pero muero de hambre.
Yo he ganado.
LADRÓN
- ¿Puedo pasar? - ¿Dónde has estado?
Ve a tu silla.
Ya veremos eso luego. Te explicaré.
Luego volveré contigo.
Esto ya no servirá.
- Hola, Kenny. - ¿Qué quieres?
Estaba pensando…
- …en esa chaqueta. - Quiero que me des dinero.
No tengo dinero, así que…
¡Me da igual, coño! Quiero dinero.
¿No quieres mi ciclomotor?
No quiero tu bici de mierda.
Pero no tengo dinero, no te puedo pagar.
Pues consigue dinero.
- ¿Qué demonios? - Ay.
- ¿Cómo fue? - ¡Ay! Con cuidado.
- Trataré de ayudarte. - Vale.
¿Me ayudas? ¿Puedes coger…?
- Ahí está Sebbe. - Hola, Sebbe.
- ¿Todo bien? ¿Quieres un cigarro? - ¿Ya te has metido una polla hoy?
Vamos, Sebbe. ¿Cómo está tu mamá?
Yo también estaría enfadado si mi madre fuera una ladrona.
¿Te crees listo?
¿Qué quieres decir?
Eres un matón y un cobarde sin amigos.
- ¿Quién es cobarde, Sebbe? - Eres patético, Kenny.
Y tú, un puto pringado.
Estás de camino a casa y no son ni las nueve.
¿Te espera mami? ¿Tejiéndote un jersey? Oh, no, ella solo roba la ropa.
Haznos un favor y dile a mami que deje ya de robar.
- ¿Quieres apostar? - ¿Qué cosa?
Como solías decir. Apostemos a quién rompe más narices en 25 segundos.
Oye, Sebbe, no te enfades tanto.
Niñato…
Perdone, ¿Qué hora es?
¡Sebbe!
Deberías cuidar mejor a tu hijo.
¿Qué piensas, Sebbe?
¿Cómo pudiste caer tan bajo y robarme una chaqueta?
¿Adónde vas?
Denunciaré esto a la policía.
¿Tienes hambre?
¿Quieres algo de comer?
Olvidemos lo que pasó.
No es para tanto.
Llámame ladrona.
- No lo haré. - Vamos.
- No eres una ladrona. - Tú crees que sí.
A nadie le importa.
Sé que lo piensas. Yo no quería tenerte.
- ¿Lo pillas? - No quiero perderte.
¡Cierra el pico!
He sacrificado mi vida por ti y no quería tenerte.
- Quería eliminarte. - Por favor, para.
¡Cállate!
¿No lo entiendes?
¡Vete! ¡No quiero verte! ¡Te odio!
Por favor, mamá…
¡Mamá!
¡Largo! ¡No quiero verte!
¡No te quiero en mi vida!
- ¡Mamá! - ¿Eres estúpido?
¡Fuera! ¿No lo entiendes? ¡Vete!
- Por favor, mamá… - ¡Vete!
¡Vete! ¡No quiero volver a verte!
- Por favor… - ¡Que te vayas!
¡Mamá!
DINAMITA
Hola.
Hola, mamá, soy yo.
Sebbe, ¿dónde has estado?
¿Dónde estás?
Mamá…
Perdóname por no saber ayudarte.
Por todo lo que te he hecho.
Sebastian, vete a tu silla.
Sebbe, ven a casa. ¿Qué estás haciendo?
Perdóname por hacer de tu vida una mierda.
- Sebbe… - Perdóname, mamá.
Estarás mucho mejor sin mí, mamá.
Sebastian, no hagas una estupidez.
Por favor, Sebastian, ven a casa.
Por favor, ven a casa.
¿Qué estás haciendo? Cuéntame…
¡Hola!
No hagas una estupidez, por favor.
- Escucha… - Perdóname, mamá.
Escúchame, no hagas una estupidez. Vente a ca…
¿Qué estas haciendo?
Deja esas cosas.
Ya lo arreglaremos.
Sebastian…
¿Tienes hambre?
Sí, un poco.
He pensado, Sebbe…
que necesito que alguien me ayude a cuidar de ti.
¿Qué dices?
¿Qué pasa?
Quiero decir…
Que quizá yo…
no pueda cuidarte más.
Que estarías mucho mejor con otra gente.
Estoy segura de eso, Sebastian.
¿Oh, sí?
Escucha…
Sebbe…
¿Por qué haces esto?
Será mucho mejor para ti.
No.
¡Oh, sí!
Oye, Sebastian…
Demos un paseo.
Salgamos de aquí.
Cariño…
Iré a pagar.
Tengo que arreglar algo. Volveré a casa luego.
Vale.
Te veo pronto.
Subtítulos: Facundo Piperno
Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.